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Control del Ruido Laboral y Salud Auditiva

El documento discute los riesgos para la salud que representa la exposición al ruido en el trabajo, incluyendo daños auditivos permanentes y tinnitus. Explica cómo los empleadores pueden evaluar si tienen un problema de ruido en el lugar de trabajo y las medidas que pueden tomar para controlarlo, como utilizar equipos más silenciosos, barreras de ruido y protección auditiva. También cubre la detección de daños auditivos a través de controles periódicos.
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Control del Ruido Laboral y Salud Auditiva

El documento discute los riesgos para la salud que representa la exposición al ruido en el trabajo, incluyendo daños auditivos permanentes y tinnitus. Explica cómo los empleadores pueden evaluar si tienen un problema de ruido en el lugar de trabajo y las medidas que pueden tomar para controlarlo, como utilizar equipos más silenciosos, barreras de ruido y protección auditiva. También cubre la detección de daños auditivos a través de controles periódicos.
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Ruido

La exposición a niveles altos de ruido durante el trabajo puede provocar daños


auditivos. Por lo general, se trata de un proceso gradual, y, en ocasiones, la
persona no se percata del empeoramiento de su audición hasta que al daño
provocado se une a una pérdida auditiva por razón de la edad.

Por qué es importante abordar la cuestión


del ruido
El ruido en el trabajo puede provocar daños auditivos permanentes e
incapacitantes. Estos pueden producirse de forma gradual, a partir de la
exposición al ruido a lo largo del tiempo, pero los ruidos repentinos y
extremadamente fuertes también pueden provocar daños. El daño es
incapacitante en la medida en que puede impedir que las personas entiendan lo
que se les dice cuando se les habla, que mantengan una conversación o que
utilicen el teléfono.

La pérdida auditiva no es el único problema. Las personas pueden contraer


tinnitus (pitidos, silbidos, zumbidos o murmullos en los oídos), una afección
molesta que puede provocar trastornos del sueño.

El ruido en el trabajo puede interferir en las comunicaciones y hacer que los


avisos sean difíciles de oír. También puede reducir la percepción que tiene una
persona de lo que ocurre a su alrededor. Estos factores pueden provocar riesgos
para la seguridad, que pueden resultar en lesiones o la muerte.

Cómo puede el empleador evaluar si tiene


un problema de ruido
Probablemente el empleador deba adoptar medidas en relación con el ruido si se
da alguno de los siguientes casos:

 si el ruido es intrusivo (como una calle muy transitada, una aspiradora o un


restaurante muy concurrido) o peor que intrusivo durante la mayor parte
de la jornada de trabajo;
 si los trabajadores tienen que levantar la voz para poder tener una
conversación normal cuando les separan unos 2 metros durante, como
mínimo, parte del día

 si los trabajadores utilizan maquinaria o herramientas mecanizados


ruidosos durante más de media hora al día;

 si el sector en el que trabajan se caracteriza por tareas ruidosas, por


ejemplo, la construcción, la demolición o la reparación de carreteras, la
carpintería, el procesamiento de plásticos, la ingeniería, la fabricación de
textiles, la manufactura en general, el forjado o la estampación, la
fabricación de papel y cartón, el enlatado y embotellado, la fundición, y la
manipulación de residuos y el reciclado, y

 si se producen ruidos debido a impactos (como martilleo, forja por


estampación, utilización de herramientas de impacto neumático, etc.), a
fuentes explosivas como las herramientas de carga explosiva o
detonadores, o a armas.

Ejemplos de situaciones en las que el empleador debe tomar en consideración los


problemas de seguridad en relación con el ruido:

 si se utilizan sonidos de advertencia para evitar situaciones peligrosas o


alertar acerca de las mismas;

 si hay prácticas de trabajo que dependen de comunicaciones verbales, y

 si se realizan tareas en torno a maquinaria móvil o a circulación.

Cómo puede el empleador controlar el


ruido
Hay muchas maneras de reducir el ruido y la exposición al mismo. Prácticamente
todas las empresas pueden decidir adoptar medidas prácticas y económicamente
eficaces para controlar los ruidos.

En primer lugar, el empleador puede pensar en cómo retirar la fuente de ruido


por completo, por ejemplo, desplazando una máquina ruidosa a un lugar donde
los trabajadores no puedan oírla. Si no es posible, puede estudiar la posibilidad
de:

 utilizar equipos más silenciosos o un proceso distinto y menos ruidoso;


 realizar controles técnicos para reducir el ruido de la máquina o proceso
en su origen;

 utilizar pantallas, barreras, carcasas y materiales absorbentes para


amortiguar el ruido que llega a las personas expuestas;

 diseñar y disponer el lugar de trabajo para crear puestos de trabajo


tranquilos, o

 limitar el tiempo que las personas pasan en las zonas ruidosas.

Estudio de caso

Escoger equipos y maquinaria más


silenciosos
Al alquilar o comprar equipos, el empleador debería tomar en consideración el
ruido, al igual que otros factores (por ejemplo, idoneidad para la tarea, eficacia).
Debería comparar los datos relativos al ruido de distintas máquinas y escoger
entre las menos ruidosas.

Cuándo debería utilizarse protección


auditiva
Debería suministrarse protección auditiva a los trabajadores:

 cuando necesiten protección adicional, al margen de las mejoras


obtenidas gracias a las medidas adoptadas para reducir el ruido, y

 para la protección a corto plazo, mientras se desarrollan otros métodos de


control del ruido.

El empleador no debería recurrir a la protección auditiva como alternativa a la


adopción de medidas técnicas y organizativas para controlar el ruido.
Los trabajadores a los que se suministra protección auditiva deberían recibir
formación para aprender a utilizarla.

Detección de los daños auditivos


Si la evaluación de los riesgos indica que existe un riesgo para la salud para los
trabajadores expuestos a ruidos, se les debería someter a vigilancia de la salud
adecuada (controles periódicos de la audición).

 El dosímetro de ruido, el cual mide la exposición personal a ruido y es


el instrumento que se recomienda para determinar si se excede con
el límite. Este equipo consiste de un micrófono (colocado en la zona
de audición del trabajador) conectado al aparato
microprocesador/controlador. El dosímetro continuamente monitorea,
integra y registra la energía sonora a la que un trabajador está
expuesto a lo largo de la jornada. El equipo usa esta información para
calcular una dosis de ruido en la jornada.
La mayoría de los dosímetros también guardan registro del nivel más
alto de ruido sucedido en cualquier momento; de tal manera que se
puede verificar que no haya pasado los 115 dBA (el máximo valor
permitido de ruido, sin importar el tiempo de exposición). La
mayoría de dosímetros también puede ser usada como sonómetros,
registrando y entregando los mismos parámetros.
 El segundo instrumento, el sonómetro, contiene un micrófono, un
amplificador, redes de ponderación de frecuencias y algún tipo de
indicador de medición. El sonómetro indica el nivel de presión sonora
en decibeles (dB). Las lecturas con el sonómetro pueden ser usadas
para identificar las fuentes de exposición a ruido de los
trabajadores o para hacer estudios de ruido en el lugar de
trabajo. Evaluar la exposición a ruido requiere integrar todos los
niveles de ruido sobre un rango de tiempo apropiado para determinar
una dosis de ruido del trabajador (Lea: alcances sobre el daño
auditivo). Los dosímetros personales de ruido realizan esta
integración de manera automática pero, en muchos casos,
un evaluador que use un sonómetro tendrá que hacerlo de manera
manual. Para comparar el resultado de la integración de valores con el
límite permisible se deberá integrar valores, como mínimo, desde 80
hasta 140 dBA.

Existen tres formas en que un equipo podría entregar los datos:

1. Dosis de ruido: se evaluará si para la jornada diaria la dosis supera


el 100%. De ser el caso, se dirá que la exposición ha superado el
límite permisible. Por ejemplo: dosis de 90%, 87% y 88.5% indican que
la exposición no supera el límite máximo permisible; dosis de 105%,
110% y 108,5% indican que sí se ha superado el límite máximo
permisible.
2. Nivel equivalente de ruido: podrá ser comparado directamente con
los valores de la Tabla 1, de acuerdo al tiempo que dura la jornada del
trabajador y cumpliendo con los requisitos de la medición.
3. Niveles equivalentes por periodos: son los obtenidos con las
mediciones con sonómetro. Para poder comparar con los límites
permisibles se deberá calcular la dosis, según el método descrito a
continuación.

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