Balneario y jardines de Jabalcuz
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Balneario y jardines de Jabalcuz
Bien de Interés Cultural
Patrimonio histórico de España
Balneario de Jabalcuz Jaé[Link]
Localización
País Bandera de España España
Comunidad Bandera de Andalucí[Link] Andalucía
Provincia Bandera de la provincia de Jaé[Link] Jaén
Localidad Jaén
Coordenadas 37°44′23″N 3°48′55″O
Datos generales
Categoría Sitio Histórico
Declaración Decreto 305/2009, de 14 de julio
Construcción 1781 - 1925
Estilo Regionalista
[editar datos en Wikidata]
El balneario y los jardines de Jabalcuz fueron un complejo de baños termales y
jardines situados en el cerro de Jabalcuz, a unos 6 kilómetros de la ciudad de
Jaén, España.
La presencia de baños termales en Jabalcuz se documenta desde inicios del siglo
XVII. En 1781 el consistorio decidió unirlos a la ciudad de Jaén mediante un camino
carretero que supondría el inicio de diversas actuaciones por parte de los cabildos
municipal y catedralicio. El deán Martínez de Mazas, principal impulsor de la
urbanización de la zona, ordenaría la construcción de una plazoleta con casas para
los bañistas y una ermita dedicada a los Santos Cosme y Damián. La época de máximo
esplendor económico del balneario abarca desde las últimas décadas del siglo XIX
hasta la primera mitad del XX. En 1925 el arquitecto Antonio Flórez Urdapilleta,
autor de la Residencia de Estudiantes de Madrid, redacta para el entonces
propietario, el ministro José del Prado y Palacio, un colosal proyecto de reforma y
ampliación, con la construcción de diversos inmuebles con la pretensión de
ennoblecer y modernizar el paraje, el cual sólo se llegaría a ejecutar en parte.
Los jardines, íntimamente ligados al balneario, fueron diseñados por el proyectista
de la Rosaleda del Retiro, Cecilio Rodríguez Cuevas, e inaugurados junto al casino-
restaurante, factura del arquitecto Alberto López de Asiaín, en 1926.
El balneario y jardines de Jabalcuz poseen unos amplios valores arquitectónicos y
artísticos, interviniendo en ellos autores de académico prestigio, a los que han de
añadirse los valores sociales, paisajísticos y botánicos que aún permanecen en un
paraje cuya amplia trayectoria temporal está plenamente vinculada a la historia de
la ciudad de Jaén, constituyendo como espacio público periurbano un hito en su
urbanismo.
Índice
1 Datos históricos
2 Bien de interés cultural
3 Véase también
4 Referencias
5 Bibliografía
6 Enlaces externos
Datos históricos
Según la investigadora María Teresa López Arandia, las primeras noticias de las
aguas termales de Jabalcuz se remontan a un acta capitular fechada el 13 de julio
de 1594, en la que el cabildo municipal solicita sea estudiado el proyecto para la
construcción de unos baños. En 1600 se redacta una nueva acta en la que se asignan
importantes partidas económicas para la compra de terrenos, que desde ese año y
hasta 1870 serán de propiedad municipal.
No obstante, la historia del desarrollo urbano de la zona como lugar de
esparcimiento de la ciudad de Jaén se inicia en 1781 cuando el Ayuntamiento
construye un amplio camino carretero que une la ciudad al paraje desde el Puente de
Santa Ana (en la actual Glorieta Lola Torres), bajo la dirección del caballero
veinticuatro Fernando María del Prado. Dicho camino, que correspondía con una
antigua cañada real, transitaba desde el salto de agua denominado ojo de buey
siguiendo el arroyo del Balneario por Valparaíso. Dentro de la misma iniciativa, la
administración local ampliaría los antiguos baños con un edificio independiente
para mujeres, quedando el primitivo, que los textos citan como de mampostería de
buena fábrica y cubierta abovedada, para los hombres.
Plano de situación del balneario (Serafín de Alcázar, finales del siglo XVIII)
El cabildo catedralicio, auspiciado por el Deán Martínez de Mazas, conviene con la
construcción de este camino para ejecutar un importante proyecto con la pretensión
de ennoblecer y rentar la actividad balnearia de Jabalcuz. Una extensa heredad de
propiedad eclesiástica, que fuera adquirida en 1653 por el canónigo Francisco
Jerez, se convierte en el principal escenario de las actuaciones, la citada en los
textos como Casería de Jerez, topónimo que persiste en la actualidad. Así, levanta
una hilera de seis casas equipadas para los bañistas más pudientes junto a una
ermita dedicada a los Santos Cosme y Damián. Los edificios, ofreciendo fachada a
una plazoleta, formaban una estructura en escuadra orientada hacia los baños,
situados en una cota superior. Por su parte, Fernando María del Prado propone la
compra de parte de la heredad eclesiástica para levantar un albergue próximo a los
baños.
El cambio decisivo ocurre a partir de 1846, cuando el municipio, propietario del
baño y edificios de la plaza principal, dota al balneario de dirección médica y lo
adapta dos años después al régimen sanitario nacional. Debiendo ser reformadas sus
instalaciones, los nuevos proyectos fueron planteados según el gusto del
romanticismo decimonónico. Se erige también una residencia para médico y bañero en
la plaza principal y, junto al camino a su paso por la Casería de Jerez, una hilera
de casas para bañistas y un nuevo baño que van a recibir la misma denominación que
la histórica heredad.
En 1870 se subasta públicamente el balneario, que contaba con dos edificios: el de
los baños y el de la casa del médico-director y el bañero (posteriormente
habilitado para casino). La adjudicación fue concedida al empresario Manuel
Fernández Villalta. En 1884 se reforma y acondiciona en su totalidad el edificio
balneario, bajo la dirección del arquitecto provincial Justino Flórez Llamas. El
nuevo edificio —que en buena medida corresponde al actualmente conservado— es de
mampostería con planta en forma de U. Posee dos plantas más sobrado, la baja
destinada a baños y las superiores a fonda. Hoy enfoscado en cal, originalmente su
fachada principal presentaba la planta inferior con aplacado de piedra y la
superior con ladrillo visto, con sillares reforzando las esquinas. Mediante una
pasarela, conectaba la planta primera de hospedería con un edificio próximo,
destinado a casino y servicio de correos y telégrafos, de exclusivo funcionamiento
en los meses de verano. El balneario y fonda constituyen el inmueble de mayor
presencia arquitectónica del conjunto, expresión de su centralidad, presidiendo la
plaza y camino en su frente. La nueva imagen que ofrece el conjunto permite que en
la Exposición Universal de Barcelona de 1888, sus aguas mineromedicinales reciban
la medalla de plata.
Estado actual de la ermita de los santos Cosme y Damián (siglo XVIII)
Durante el siglo XX Jabalcuz asiste a la cancelación de varios proyectos, como la
construcción de un tranvía eléctrico que lo uniría con Jaén, o el gran estudio de
reforma en 1925 de Antonio Flórez Urdapilleta —de claro estilo centroeuropeo y que
pretendía la proyección internacional de Jabalcuz—, del cual sólo llegarían a
materializarse los jardines de Jerez y un casino-restaurante anejo gracias a su
construcción anterior.
Los jardines, diseño de Cecilio Rodríguez Cuevas, se disponen en una pendiente que
parte de la carretera y la plaza donde se ubican las denominadas casas gemelas
(organizadas en dos crujías paralelas de dos plantas con patio central) y baños de
Jerez (no terapéuticos e independientes del balneario), inmuebles de mediados del
XIX que se reforman e integran como lugar de ingreso. Los jardines están
organizados en cuatro terrazas, mayor la última, y donde se desarrolla el paseo
central. Se conectan mediante una escalera de tramos variables y balaustrada
coronada de macetones. De cada terraza parten senderos, algunos recorridos con
pérgolas entoldadas de vegetación, que conducen a cenadores y bancos para atraer el
reposo. En la segunda de ellas existe una alberca para riego. El acceso al paseo
inferior se realiza por una escalera de doble tramo que abraza una gruta artificial
de rocalla cubierta de hiedra, de la que surgía un manto de agua.
El paseo inferior está ordenado en torno a una plaza central con una fuente
circular también de rocalla coronada por una escultura del Espinario. A partir de
ella se desarrolla un laberíntico diseño de setos que dirigen a cenadores,
parterres de flores y quioscos. En un lateral y con acceso directo, el casino-
restaurante, factura del arquitecto Alberto López de Asiaín, haría también las
veces de teatro.
Por último, a los pies del paseo, se conservaría e incorporaría un centenario
bosque de pinar perteneciente a la anterior quinta de campo (Casería de Jerez), al
que se accedía a través de un escarpado sendero que da paso a esta zona de mayor
recogimiento, que encierra una cascada con amplio estanque.
Las décadas de 1930 y 1940 pueden considerarse las de mayor esplendor del conjunto,
especialmente para la sociedad burguesa de las provincias cercanas. En el
transcurso de la Guerra Civil, se instaló en el paraje una colonia refugio para
escolares y en diciembre de 1937 se habilitó una escuela rural, anexa a una nueva
iglesia erigida tras la ruina de la ermita. Escuela e iglesia ocuparon el espacio
de las antiguas casas de Jabalcuz, contiguas al edificio balneario.
Durante los años 50 la actividad se mantiene, enfocada casi exclusivamente a
bañistas de Jaén y provincia, que acuden a comer en los ventorrillos, y de veraneo
en las diferentes casas de alquiler, atraídos además por una conveniente oferta
cultural de cine, teatro y verbenas estivales. Hasta el fallecimiento en 1972 de la
marquesa de Blanco-Hermoso, Ana Josefa Mariscal y Tirado, residente en la casería
de Nuestro Padre Jesús, se sucedieron algunos proyectos de reforma que, aunque
escasos, alargaron durante años la vida del balneario. En 1982, sus herederos,
conscientes del evidente declive, definitivamente procedieron a su venta a una
empresa promotora. No obstante, jardines —aún a pesar de su progresivo abandono— y
ventas ampliarían la memoria del paraje unos años más, destacando la casería del
Ventorrillo y la popular abacería de María "La Guarra".
Bien de interés cultural
Mediante Decreto 305/2009, de 14 de julio, el Consejo de Gobierno de la Junta de
Andalucía acordó inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz
como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Sitio Histórico, el Balneario y
Jardines de Jabalcuz.
En un comunicado, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Jaén indicó que a
partir de ahora se hará saber a los titulares de derechos y simples poseedores de
bienes, entre los que se encuentra el Consistorio, que tienen el deber de
conservarlos, mantenerlos y custodiarlos, de manera que se garantice la salvaguarda
de sus valores. Asimismo, deberán permitir su inspección por las personas y órganos
competentes de la Junta de Andalucía así como su estudio por los investigadores.
Por su parte, el Ayuntamiento de la capital debe proceder a la suspensión de las
correspondientes licencias municipales de parcelación, edificación y demolición de
las zonas afectadas y las obras con carácter inaplazable deberán contar con
autorización previa.12
Véase también
Anexo:Patrimonio Histórico Andaluz en la Comarca Metropolitana de Jaén
Referencias
Este artículo es una obra derivada de la disposición relativa al proceso de
declaración o incoación de un bien cultural o natural publicada en el BOJA n.º 144
el 27 de julio de 2009 (texto), texto que está libre de restricciones conocidas en
virtud del derecho de autor de conformidad con lo dispuesto en el artículo 13 de la
Ley de Propiedad Intelectual española.
Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. Núm. 144, 27 de julio de 2009, pág. 74
Cultura inicia el procedimiento para declarar al balneario y los jardines de
Jabalcuz en Jaén Bien de Interés Cultural Noticiascadadía, 23 de abril de 2008.
Accedido el 16 de julio de 2008.
Bibliografía
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olivar. Pp. 224-225. Estudio Tría. Jaén
HIGUERAS MALDONADO, J. (Coord). (1985): Catálogo monumental de la ciudad de Jaén y
su término. Pp. 387-388. Instituto de Estudios Giennenses. Jaén
LÓPEZ ARANDIA, M. T. (2005): Los baños de Jabalcuz: un paraíso perdido.
Ayuntamiento de Jaén. Jaén
MADOZ, P. (1988): Diccionario geográfico estadístico histórico de España y sus
posesiones de ultramar. Pp. 166-168. Ed. Facsímil (1845-1850). Ámbito Ediciones.
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Ed. Facsímil (1794). Pp. 408-416. Biblioteca de Historia Hispánica. Ediciones El
Albir. Barcelona
MONTEJO RÁEZ, A. (2006): Balneario y jardines de Jabalcuz. Junta de Andalucía,
Consejería de Cultura, Delegación Provincial de Jaén (documentación técnica sin
publicar)
RIERA Y SANS, P. (1881-1887): Diccionario geográfico, estadístico, histórico,
biográfico, postal, municipal, militar, marítimo y eclesiástico de España y sus
posesiones de ultramar. 12 volúmenes. Imprenta y librería religiosa y científica
del heredero de D. Pablo Riera. Barcelona
Enlaces externos