Capacidad de reconocer e identificar nuestros sentimientos y la de los
demás que nos permite manejar adecuadamente las relaciones que
establecemos en el entorno
De igual manera, ha aumentado la sensación de pérdida de libertad,
puesto que ya no se puede salir ni disfrutar de la compañía física de
los otros. La disminución del espacio privado o la invasión a la
privacidad también se ha vuelto una sensación frecuente, lo que ha
generado estrés y la necesidad de permanecer alerta.
Indica crear una nueva manera de relacionarnos con las emociones,
con comportamientos adaptados al nuevo contexto
La IE suele estar asociado a momentos de “quiebre”, tal y como el
que atraviesa el mundo actualmente debido a la pandemia.
Comenta que la aparición del coronavirus ha supuesto un cambio
en los tiempos y rutinas a los que estaban habituados millones de
personas.
Inteligencia emocional: identificar lo que puedo y no puedo controlar
En esta época de coronavirus se hace imprescindible volver a poner
en valor nuestras emociones para poder manejarlas y controlarlas.
Es importante destacar que “al miedo hay que vencerlo desde la
acción” y que todos los seres humanos tenemos, a pesar de los
factores biológicos, culturales y de experiencia nos diferencia la
fortaleza para salir adelante”.
Es decir, hacernos cargo de nuestras emociones para poder enfrentar
el día a día con mayor seguridad y confianza en nosotros mismos.
Una vez que hemos reconocido la emoción que sentimos, este sería
el siguiente paso para cultivar una buena inteligencia emocional.
Aceptar nuestras emociones tiene mucho que ver con saber
quienes somos, qué tipo de seres somos los humanos.
DIMENSIÓN INTRAPERSONAL. Saber quienes somos, lo que nos
hace daño, lo que nos genera ansiedad o lo que nos hace
entusiasmarnos, es como tener un mapa de uno mismo que nos va
a permitir tomar a lo largo de la vida las decisiones adecuadas, las
que nos generan bienestar, calma, tranquilidad, las que nos hacen
sentir bien.
DIMENSIÓN INTERPERSONAL. Porque todo lo que construimos
por dentro termina manifestándose hacia fuera. Si somos capaces
de reconocer y aceptar nuestras propias emociones, tendremos
muchas más posibilidades de comprender, respetar y aceptar las
emociones de los demás, de ser más empáticos y por tanto de tener
relaciones más saludables y ricas y de reconocer y evitar las
personas y situaciones que nos hacen daño.
Reacciones emocionales más frecuentes ante estas enfermedades
• Ansiedad
• Preocupación
• Miedo
• Pánico
• Sentirse impotente
• Aislamiento social
• Dificultad para concentrarse y dormir
• Ira
• Hipervigilancia sobre la salud y el cuerpo •
Desesperación
• Desarrollo de ideas erróneas sobre estas enfermedades
EMPATIA
También es descrita como un sentimiento de participación afectiva
de una persona cuando se afecta a otra.Empatía es la capacidad
de una persona de vivenciar la manera en que siente otra, y
compartir sus sentimientos, trata de ponerse en la piel del otro,
entendiendo sus penas, sus alegrías, sus miedos, temores,
motivaciones, actitudes, capacidades y manteniendo una escucha
proactiva para comprender y captar mejor el mensaje que nos
quiere transmitir.
Que no solo basta con comprenderlas sino que eso se transforme
en acciones por el bien común y se convierta en medio para que
fluya la convivencia.
"Al fin y al cabo, ese es el auténtico propósito de la empatía:
favorecer la supervivencia y el bienestar del grupo al conectar con
las emociones del otro y generar una conducta capaz de promover
el bien ajeno.
PONTE EN LOS ZAPATOS DEL OTRO
“La empatía es un sentimiento moral que nos permite
ponernos en el lugar del otro e imaginar cuál es la situación que
viven en este momento”, explica Ayala.
Para poder simpatizar con los demás, el experto dio algunas
recomendaciones:
Infórmate
Hay que tener muy claro quiénes son las personas que se
encuentran en condiciones de vulnerabilidad, como
los médicos y enfermeras, pero también personal de limpieza o
policías, que corren un alto riesgo de contraer un contagio en los
espacios donde trabajan.
Conoce historias
Si nosotros conocemos las historias de vida de la persona que
se salvó, tendremos una idea de todo lo que paso aquella persona
de como fue su experiencia que vivió con la enfermedad
Simpatiza con el dolor ajeno
Con la imaginación una persona puede ponerse en la posición del
afectado, Desde esa posición se puede emitir un juicio del papel
que vive la otra persona y al recuperar la posición cambia la
mirada sobre la vivencia de esa persona.
RESILIENCIA
La resiliencia se caracteriza por su postura ante la superación de
una adversidad y de mucho estrés, con el fin de pensar en un mejor
futuro, quiere decir que aquella persona que, en medio de una
situación difícil, busca las herramientas necesarias para afrontar
dichas situaciones, por ejemplo: pandemia, el padecimiento de una
enfermedad, la pérdida de un ser querido, entre otros.
En ocasiones esta habilidad es desconocida por el individuo y la
descubre cuando se encuentra en medio de una situación difícil que
logra superar gracias a su postura de lucha y de seguir adelante.
La vida nos enseña que nada es para siempre, que nuestros
sueños no siempre se cumplen y que no podemos aferrarnos al
pasado ni vivir suspirando por el futuro. La vida de cada persona es
diferente, por lo que nuestra visión o percepción de la realidad
también lo es.
Si bien el afrontamiento nos prepara para recibir el impacto inicial,
la resiliencia nos equipa para sobreponernos al evento crítico y
transforma la situación en una fortaleza para el futuro.
“NO IMPORTA LO QUE TE PASE, SINO LO QUE HACES CON LO
QUE TE PASE”
indica la profesora Alvarado. Gestionar nuestras emociones de forma
responsable, al reconocer nuestras susceptibilidades, permite abordar
la circunstancia de una mejor manera.
Aceptar la realidad
Conocer la realidad y aceptarla como viene es la mejor forma de
prepararse y estar preparado. Es un virus que será contraído por la
mayoría de las personas y lo superarán casi todas tras unos días de
estar en casa. Algunas personas, mayores y con patologías
asociadas, pueden encontrar alguna dificultad en superarlo
Abrirse a las oportunidades que la nueva situación ofrece
Aunque nadie hubiera querido que llegase, el virus ha llegado. No
debemos dejarnos llevar por la angustia. Desde la responsabilidad,
hay que atender a lo que la nueva situación nos ofrece. Y sobre
todo ofrece múltiples reflexiones y aprendizajes que todos podemos
realizar si nos detenemos a hacerlo. Puede dar sentido a lo
realmente importante, relativizar lo accesorio o menos importante,
servir para revisar nuestros valores, reorganizar nuestros hábitos…
¡Seguro que ayuda a reordenar las prioridades de cada uno! De
esta situación seguro que aprenderemos algo.
Tener una actitud proactiva: ir y no esperar
En la vida se puede soñar, desear, desde una doble actitud: esperar
a que suceda o tomar la iniciativa, ponerse en marcha y provocar lo
que uno quiere que suceda. Los que esperan suelen quedarse
esperando. Los que van y lo provocan suelen hacerlo realidad.
Tener un buen día, aunque sea dentro de casa, depende de
nosotros, de tener la iniciativa, organizar un día atractivo y hacer
que así sea. La actitud contraria es quejarse, lamentarse, dejar que
el aburrimiento y el tedio se apoderen, echar la culpa a la situación,
enfadarse… Está en nuestras manos, nosotros decidimos.
Mantenerse activos Conviene organizar unas pequeñas rutinas que
nos ayuden a mantenernos distraídos, relajados y a estar bien a
nivel emocional. Esas rutinas pasan por realizar el plan de trabajo
programado por la empresa en sus diferentes formas y por fomentar
inquietudes individuales, como leer, ver series, jugar a videojuegos,
jugar con los hijos/as, ayudarles en sus tareas escolares, cuidar las
relaciones familiares, y las sociales solo de forma online…
Dar ejemplo ante los hijos/as
Los que tienen hijos/as tienen una responsabilidad añadida. Los
niños viven una situación nueva para ellos, han dejado de ir al
colegio, sus papás no van a trabajar o lo hacen desde casa, no
salen de casa en todo el día, no ven a los amiguitos… Se harán
preguntas y harán preguntas. Debéis atenderles y responder desde
la comprensión que tiene un niño por su edad, pero siempre desde
la normalidad y transmitiendo serenidad, calma… Los niños se
contagian de las emociones de sus papás y mamás: si ven que
están tranquilos, se mantienen tranquilos, si dan explicaciones
lógicas, lo entienden y resuelven sus dudas o temores.
Expresar las emociones
No es buena práctica ensimismarse, preocuparse, no hablar del
virus por no preocupar… Es bueno hablar, ventilar las propias
emociones, compartirlas con aquellas personas de más confianza.
-EN RELACIONES DE PAREJA
QUE ES LO QUE ESPERA DEL OTRO
POR QUE Y PARA QUE
-QUE ES LO QUISIERA EL O ELLA DE UD
RUMIAR EL PENSAMIENTO
DESCRIBIR LA SITUACION QUE LA MOLESTA Y LO TIENE
PENSANDO
Y EN BASE A ESO COMIENZAN LAS PREGUNTAS DEL POR
QUE A MI
TODO LO QUE PIENSA LO DESCRIBE
VERIFICAR CUANTO SENTIMIENTO DE CULPA
POR QUE /QUE PODRIAS HACER / QUE PASARIA SI NO LO
EVITAS / QUE HUBIESE HECHO/
PCTE DESCRIBE LOS SUPUESTOS Y PUEDE COMENZAR A
PONERSE ANSIOSO EL PCTE , DESCRIBE LO Q IMAGINA—
HACER ENTRAR EN CRISIS
LUEGO COMENZAR TERAPIA DE RELAJACION , GUIARLA CON
LA RESPIRACION Y CONTRACCION DE MUSCULOS
CONFRONTAR CON SU MIEDO
-ACABC