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NICSP 10: Finanzas en Hiperinflación

Este documento presenta la Norma Internacional de Contabilidad del Sector Público (NICSP) 10 sobre información financiera en economías hiperinflacionarias. Establece el tratamiento contable en estados financieros cuando la moneda funcional es la de una economía hiperinflacionaria. También especifica el tratamiento cuando la economía deja de ser hiperinflacionaria. Requiere que los estados financieros se expresen en términos de la unidad monetaria corriente en la fecha de presentación y que se reexpresen las cifras comparativas.

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NICSP 10: Finanzas en Hiperinflación

Este documento presenta la Norma Internacional de Contabilidad del Sector Público (NICSP) 10 sobre información financiera en economías hiperinflacionarias. Establece el tratamiento contable en estados financieros cuando la moneda funcional es la de una economía hiperinflacionaria. También especifica el tratamiento cuando la economía deja de ser hiperinflacionaria. Requiere que los estados financieros se expresen en términos de la unidad monetaria corriente en la fecha de presentación y que se reexpresen las cifras comparativas.

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NICSP 10 INFORMACIÓN FINANCIERA EN ECONOMÍAS HIPERINFLACIONARIAS

Esta Norma Internacional de Contabilidad del Sector Público (NICSP) se ha desarrollado

fundamentalmente a partir de la Norma Internacional de Contabilidad NIC 29 (Reordenada en

1994), Información Financiera en Economías Hiperinflacionarias publicada por el Consejo de

Normas Internacionales de Contabilidad (IASB). En la presente publicación del Consejo de

Normas Internacionales de Contabilidad del Sector Público (IPSASB) de la Federación

Internacional de Contadores (IFAC) se reproducen extractos de la NIC 29, con autorización de la

Fundación de Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS).

El objetivo de esta Norma es establecer el tratamiento contable en los estados financieros

consolidados e individuales de una entidad cuya moneda funcional es la moneda de una

economía hiperinflacionaria. Esta Norma también especifica el tratamiento contable cuando la

economía deja de ser hiperinflacionaria.

Una entidad que prepare y presente sus estados financieros según la base contable de

acumulación (o devengo) aplicará esta Norma a los estados financieros principales, incluyendo

los estados financieros consolidados, de cualquier entidad cuya moneda funcional sea la moneda

de una economía hiperinflacionaria. La presente Norma es de aplicación para todas las entidades

del sector público excepto para las Empresas Públicas.

Esta Norma no establece una tasa absoluta para considerar que, al sobrepasarla, surge el

estado de hiperinflación. Es una cuestión de juicio profesional cuándo se hace necesario

reexpresar los estados financieros de acuerdo con la presente Norma. El estado de hiperinflación

viene indicado por las características del entorno económico de un país, entre las cuales se

incluyen, de forma no exhaustiva, las siguientes:


a. La población en general prefiere conservar su riqueza en forma de activos no monetarios

o en una moneda extranjera relativamente estable. Los importes de moneda local

obtenidas son invertidas inmediatamente para mantener el poder adquisitivo de la misma.

b. La población no toma en consideración los importes monetarios en términos de la

moneda local, sino en función de una moneda extranjera relativamente estable. Los

precios pueden establecerse en esta otra moneda.

Los precios, ya sean generales o específicos, cambian en el tiempo como resultado de

diversas fuerzas políticas, económicas y sociales. Las fuerzas específicas, tales como cambios en

la oferta y demanda y cambios tecnológicos, pueden causar incrementos o decrementos

significativos en los precios individuales, independientemente de cómo se comporten los otros

precios. Además, las causas generales pueden dar como resultado un cambio en el nivel general

de precios y, por tanto, en el poder adquisitivo general de la moneda.

Muchas entidades del sector público incluyen en sus estados financieros la información

presupuestaria relacionada, para facilitar comparaciones con el presupuesto. Si este es el caso, la

información presupuestaria también debe ser reexpresada de acuerdo con esta Norma.

Los estados financieros de una entidad cuya moneda funcional sea la moneda de una economía

hiperinflacionaria deberán quedar expresados en términos de la unidad de medida corriente en la

fecha de presentación de los estados financieros. Las cifras comparativas correspondientes al

periodo anterior, exigidas por la NICSP 1 y cualquier otra información referente a periodos

precedentes, deben también quedar expresadas en términos de la unidad de medida corriente en

la fecha de presentación. Para presentar los importes comparativos en una moneda de

presentación diferente, se aplicarán los párrafos 47(b) y 48 de la NICSP 4 Efectos de las

Variaciones en las Tasas de Cambio de la Moneda Extranjera.


Los importes del estado de situación financiera, no expresados todavía en términos de la

unidad de medida corriente en la fecha de presentación, se reexpresarán aplicando un índice

general de precios. Las partidas monetarias no serán reexpresadas puesto que ya se encuentran

expresadas en la unidad de medida corriente en la fecha de presentación. Son partidas monetarias

el efectivo poseído y los saldos de activos y pasivos que se van a recibir o pagar mediante una

cantidad fija o determinable de dinero.

Los activos y las obligaciones vinculadas a cambios en los precios mediante acuerdos o

convenios, tales como los bonos o préstamos indexados, se ajustan en función del acuerdo o

convenio para expresar el saldo pendiente en la fecha de presentación de los estados financieros.

Tales partidas se contabilizan, en el estado de situación financiera reexpresado, por su importe

ajustado de esta manera. Todos los demás activos y pasivos son de carácter no monetario.

Algunas partidas no monetarias se registran por sus importes corrientes en la fecha de

presentación de los estados financieros, como el valor neto realizable y el valor razonable, de

forma que no es necesario reexpresarlas. Todos los demás activos y pasivos no monetarios

habrán de ser reexpresados.

Una entidad puede adquirir activos mediante un acuerdo que le permita diferir el pago, sin

incurrir explícitamente en ningún cargo por intereses. Cuando no se pueda determinar el importe

de los intereses, tales activos se reexpresarán utilizando la fecha de pago y no la de adquisición.

25. Al comienzo del primer periodo de aplicación de esta Norma, los componentes de los activos

netos/patrimonio, excepto los resultados (ahorro o desahorro) acumulados y las reservas de

revaluación de activos, se reexpresarán aplicando un índice general de precios a las diferentes

partidas, desde las fechas en que fueron aportadas, o desde el momento en que surgieron por

cualquier otra vía. Por su parte, cualquier reserva de revaluación surgida con anterioridad se
eliminará. Los resultados (ahorro o desahorro) acumulados reexpresados se determinarán,

tomando como base el resto de las partidas, ya reexpresadas, en el estado de situación financiera.

Al final del primer periodo de aplicación, así como en los periodos subsiguientes, se

reexpresarán todos los componentes de los activos netos/patrimonio aplicando un índice general

de precios a las partidas desde el principio del periodo, o desde la fecha de aportación si es

posterior. Los movimientos habidos, durante el periodo, en los activos netos/patrimonio se

presentan de acuerdo con la NICSP 1.

Cuando una economía deje de ser hiperinflacionaria y la entidad, por consiguiente, cese en la

preparación y presentación de estados financieros elaborados conforme a lo establecido en esta

Norma, tratará los importes expresados en la unidad de medida corriente al final del periodo

previo como base para los importes en libros en sus estados financieros posteriores.

Una entidad aplicará esta Norma para los estados financieros anuales que cubran periodos que

comiencen a partir del 1 de julio de 2002. Se aconseja su aplicación anticipada. Si una entidad

aplica esta Norma en periodos que comiencen antes del 1 de julio de 2002, se revelará este

hecho.

Cuando una entidad adopte la base contable de acumulación (o devengo) tal como se define

en las NICSP a efectos de información financiera, con posterioridad a esta fecha de vigencia,

esta Norma se aplicará a los estados financieros anuales que cubran periodos que comiencen a

partir de la fecha de adopción.


NICSP 11 CONTRATOS DE CONSTRUCCIÓN

Esta Norma Internacional de Contabilidad del Sector Público (NICSP) se ha desarrollado

fundamentalmente a partir de la Norma Internacional de Contabilidad (NIC) 11 (revisada en

1993) Contratos de Construcción publicada por el Consejo de Normas Internacionales de

Contabilidad (IASB). En la presente publicación del Consejo de Normas Internacionales de

Contabilidad del Sector Público (de la Federación Internacional de Contadores (IFAC) se

reproducen extractos de la NIC 11, con autorización de la Fundación de Normas Internacionales

de Información Financiera (IFRS).

El objetivo de esta Norma es prescribir el tratamiento contable de los costos y de los ingresos

relacionados con los contratos de construcción.

La norma identifica los acuerdos que pueden clasificarse como contratos de construcción;

ofrece una guía de tipos de contratos de construcción que pueden surgir en el sector público; y

especifica las bases para el reconocimiento y revelación de los gastos de contrato y, en su caso,

de los ingresos de contrato. Debido a la naturaleza propia de la actividad llevada a cabo en los

contratos de construcción, la fecha en que la actividad del contrato comienza y la fecha en la que

termina el mismo caen, normalmente, en diferentes periodos contables.

En algunas jurisdicciones, los contratos de construcción realizados por las entidades del sector

público pueden establecerse, sobre la base de criterios comerciales o no comerciales, de

recuperación a costo completo o parcial. En estos casos, el objetivo fundamental en la

contabilización de estos contratos es la asignación tanto de los ingresos del contrato como de los

costos del contrato a los correspondientes periodos en que se ejecutan los trabajos de

construcción.
Un contratista que elabora y presenta estados financieros sobre la base contable de acumulación

(o devengo) debe aplicar esta Norma de Contabilidad para la contabilización de los contratos de

construcción.

Un contrato de construcción puede acordarse para la fabricación de un solo activo, tal como

un puente, un edificio, un dique, un oleoducto, una carretera, un barco o un túnel. Un contrato de

construcción puede, asimismo, referirse a la construcción de varios activos que estén

íntimamente relacionados entre sí o sean interdependientes en términos de su diseño, tecnología

y función, o bien en relación con su último destino o utilización; ejemplos de tales contratos son

los de sistemas de abastecimiento de agua reticulares, construcción de refinerías u otras

instalaciones complejas especializadas.

Los contratos de margen sobre costo y los basados en el costo abarcan tanto los contratos

comerciales como los no comerciales. Un contrato comercial especificará que los ingresos están

destinados a cubrir los costos de construcción del contratista según lo acordado, y que genera un

margen de beneficio que será suministrado por las otras partes del contrato. Sin embargo, una

entidad del sector público también puede tomar parte en un contrato no comercial para construir

un activo para otra entidad a cambio de un reembolso total o parcial de los costos que puede

recibir de esa entidad o de otras partes.

En algunos casos, la recuperación del costo puede abarcar pagos por la entidad receptora del

activo y subvenciones concedidas para los fines específicos de construcción o fondos de otras

partes. En muchas jurisdicciones, si una entidad del sector público construye activos para otra

entidad del sector público, el costo de construcción no es recuperado directamente del receptor

del activo. Este tipo de construcción está financiado indirectamente por una asignación general u

otras distribuciones de fondos del gobierno general, o desde una propuesta general de
subvenciones corrientes de terceros o de otros organismos públicos para el contratista. Este tipo

de contrato se clasifica como: contratos de precio fijo a los efectos de esta Norma.

Un contratista es una entidad que toma parte en un contrato para construir estructuras,

edificios, producir bienes, o prestar servicios según las especificaciones fijadas por otra entidad.

El término “contratista” incluye un contratista general o principal, un subcontratista de un

contratista principal o un director de construcción.

Los requisitos contables de esta Norma se aplican, generalmente, por separado para cada

contrato de construcción. No obstante, en ciertas circunstancias y a fin de reflejar mejor la

esencia económica de la operación, es necesario aplicar la Norma independientemente a los

componentes identificables de un contrato único, o juntar un grupo de contratos a efectos de su

tratamiento contable.

Si un contrato cubre varios activos, la construcción de cada uno de ellos debe tratarse como

un elemento separado cuando:

a. se han presentado propuestas económicas diferentes para cada activo.

b. cada activo ha estado sujeto a negociación separada, y el constructor y el cliente han

tenido la posibilidad de aceptar o rechazar la parte del contrato relativa a cada uno de los

activos.

c. pueden ser identificados los ingresos y los costos de cada activo.

Un grupo de contratos, con uno o más clientes, debe ser tratado como un único contrato de

construcción cuando:

a. el grupo de contratos se negocia como un único paquete


b. los contratos están tan íntimamente relacionados que son, efectivamente, parte de un único

proyecto con un margen de beneficios genérico para todos ellos, en el caso de que exista un

margen de beneficio

c. los contratos se ejecutan simultáneamente, o bien en una secuencia continua.

Un contrato puede contemplar, a voluntad del cliente, la construcción de un activo adicional a

lo pactado originalmente, o puede ser modificado para incluir la construcción de tal activo. La

construcción de este activo adicional debe tratarse como un contrato separado cuando:

(a) el activo difiere significativamente en términos de diseño, tecnología o función del activo o

activos cubiertos por el contrato original

(b) el precio del activo se negocia sin tener como referencia el precio fijado en el contrato

original. Ingresos del contrato.

Los ingresos del contrato deben comprender el importe inicial del ingreso acordado en el

contrato y cualquier modificación en el trabajo contratado, así como reclamaciones o incentivos

en la medida que sea probable que de los mismos resulte un ingreso y siempre que sean

susceptibles de medición fiable.

Los ingresos del contrato se miden por el valor razonable de la contraprestación recibida o por

recibir. Tanto la medición inicial como la valoración actual de los ingresos procedentes del

contrato estarán afectada por diversas incertidumbres, que dependen del desenlace de hechos

futuros. Las estimaciones necesitan, a menudo, ser revisadas a medida que tales hechos ocurren o

se resuelven las incertidumbres. En un contrato de margen sobre costo o basado en el costo, la

cantidad inicial de ingresos puede no establecerse en el contrato. En su lugar, puede ser necesario
hacer una estimación coherente con los términos y cláusulas del contrato, por ejemplo, en base al

costo previsto durante la duración del mismo.

Los costos del contrato deben comprender que se relacionen directamente con el contrato

específico; los costos que se relacionen con la actividad de contratación en general y pueden ser

imputados al contrato específico, de una manera sistemática y racional y cualesquiera otros

costos que se puedan cargar al cliente, bajo los términos pactados en el contrato.

Una entidad aplicará esta Norma para los estados financieros anuales que cubran periodos que

comiencen a partir del 1 de julio de 2002. Se aconseja su aplicación anticipada. Si una entidad

aplica esta Norma en periodos que comiencen antes del 1 de julio de 2002, se revelará este

hecho.

Cuando una entidad adopte la base de contabilización de acumulación (o devengo) para

propósitos de información financiera, tal como se define en las NICSP con posterioridad a esta

fecha de vigencia, esta Norma se aplicará a los estados financieros anuales que cubran periodos

que comiencen con posterioridad a la fecha de adopción.


NICSP 12 INVENTARIOS

Esta Norma Internacional de Contabilidad del Sector Público (NICSP) se ha desarrollado

fundamentalmente a partir de la Norma Internacional de Contabilidad (NIC) 2 (revisada en 2003)

Inventarios publicada por el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB). En la

presente publicación del Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad del Sector Público

(IPSASB) de la Federación Internacional de Contadores (IFAC) se reproducen extractos de la

NIC 2, con autorización de la Fundación de Normas Internacionales de Información Financiera

(IFRS).

El objetivo de esta Norma es prescribir el tratamiento contable de los inventarios. Un tema

fundamental en la contabilidad de los inventarios es la cantidad de costo que debe reconocerse

como activo, para diferirlo hasta que los ingresos relacionados sean reconocidos. Esta Norma

suministra una guía práctica para la determinación del costo, y su reconocimiento posterior como

un gasto, incluyendo cualquier corrección del importe en libros al valor realizable neto. También

suministra directrices sobre las fórmulas del costo que se usan para atribuir costos a los

inventarios.

Una entidad que prepare y presente estados financieros según la base de acumulación (o

devengo) aplicará esta Norma en la contabilidad de todos los inventarios excepto:

a. Los activos biológicos relacionados con la actividad agrícola y producto agrícola en el

punto de cosecha o recolección.

b. trabajo en proceso de servicios que van a ser prestados recibiendo a cambio,

directamente de los receptores de los mismos, una contraprestación nula o simbólica.


El valor realizable neto hace referencia al importe neto que la entidad espera obtener por la

venta de los inventarios, en el curso normal de la operación. El valor razonable refleja el importe

por el cual este mismo inventario podría ser intercambiado en el mercado, entre compradores y

vendedores interesados y debidamente informados. El primero es un valor específico para la

entidad; mientras que el último no. El valor realizable neto de los inventarios puede no ser igual

al valor razonable menos los costos de venta.

Los inventarios también incluyen los bienes comprados y mantenidos para revender,

incluyendo, por ejemplo, las mercancías adquiridas por una entidad almacenada para revender, o

los terrenos y otros activos inmuebles mantenidos para la venta. Los inventarios también

comprenden los bienes producidos terminados, o trabajo en proceso producido por la entidad.

Los inventarios también incluyen materiales y suministros en espera de ser utilizados en el

proceso productivo y bienes comprados o producidos por la entidad para ser distribuidos a

terceros, sin contraprestación o por una contraprestación insignificante, por ejemplo, los libros de

texto fabricados por una autoridad sanitaria para donarlos a las escuelas.

En muchas entidades del sector público los inventarios guardarán más relación con la

prestación de servicios que con las mercancías compradas y almacenadas para su venta o con las

producidas para la venta. En el caso de un suministrador de servicios, como se describe en el

párrafo 28, los inventarios estarán formados por el costo de los servicios para los que la empresa

no ha reconocido todavía el ingreso correspondiente.

Los inventarios deberán medirse al costo o al valor realizable neto, el que sea menor. Cuando

se adquiere un inventario a través de una transacción sin contraprestación, su costo se medirá a

su valor razonable en la fecha de adquisición.


Los inventarios deberán medirse al menor valor entre el costo y el costo corriente de

reposición cuando se mantengan para: distribución sin contraprestación, o por una

contraprestación simbólica.

El costo de los inventarios comprenderá todos los costos derivados de su adquisición y

transformación, así como otros costos en los que se haya incurrido para darles su condición y

ubicación actuales.

El costo de adquisición de los inventarios comprenderá el precio de compra, incluyendo

aranceles de importación y otros impuestos (que no sean recuperables por la entidad de las

autoridades fiscales), los transportes, el almacenamiento y otros costos directamente atribuibles a

la adquisición de las mercaderías, materiales y suministros. Los descuentos comerciales, las

rebajas y otras partidas similares se deducirán para determinar el costo de adquisición.

Los costos de convertir inventarios de trabajos en proceso en inventarios de productos

terminados se incurren principalmente en un entorno manufacturero. Los costos de conversión de

los inventarios comprenderán aquellos costos directamente relacionados con las unidades

producidas, tales como la mano de obra directa.

También comprenderán una parte, calculada de forma sistemática, de los costos indirectos,

variables o fijos, en los que se haya incurrido para transformar las materias primas en productos

terminados. Son costos indirectos fijos los que permanecen relativamente constantes, con

independencia del volumen de producción, tales como la amortización y mantenimiento de los

edificios y equipos de la fábrica, así como el costo de gestión y administración de la planta. Los

costos indirectos variables son todos aquellos costos que varían directamente, o casi
directamente, con el volumen de producción obtenida, tales como los materiales y la mano de

obra indirectos.

El proceso de distribución de los costos indirectos fijos a los costos de transformación se

basará en la capacidad normal de trabajo de los medios de producción. Capacidad normal es la

producción que se espera conseguir en circunstancias normales, considerando el promedio de

varios periodos o temporadas, y teniendo en cuenta la pérdida de capacidad que resulta de las

operaciones previstas de mantenimiento. Puede usarse el nivel real de producción siempre que se

aproxime a la capacidad normal.

La cantidad de costo indirecto fijo distribuido a cada unidad de producción no se

incrementará como consecuencia de un nivel bajo de producción, ni por la existencia de

capacidad ociosa. Los costos indirectos no distribuidos se reconocerán como gastos del periodo

en el que han sido incurridos. En periodos de producción anormalmente alta, la cantidad de costo

indirecto distribuido a cada unidad de producción se disminuirá, de manera que no se valoren los

inventarios por encima del costo.

Los costos indirectos variables se distribuirán, a cada unidad de producción, sobre la base del

nivel real de uso de los medios de producción. Por ejemplo, la distribución de los costos, tanto

fijos como variables, incurridos en el desarrollo de terrenos no productivos mantenida para la

venta de terrenos para viviendas o comercios, podría incluir costos relacionados con jardinería,

drenaje, instalación de tuberías para conectar a la red de alcantarillado, etc.

El proceso de producción puede dar lugar a la fabricación simultánea de más de un producto.

Este es el caso, por ejemplo, de la producción conjunta o de la producción de productos

principales junto a subproductos. Cuando los costos de transformación de cada tipo de producto
no sean identificables por separado, se distribuirá el costo total, entre los productos, utilizando

bases uniformes y racionales. La distribución puede basarse, por ejemplo, en el valor de mercado

de cada producto, ya sea como producción en proceso, en el momento en que los productos

comienzan a poder identificarse por separado, o cuando se complete el proceso productivo. La

mayoría de los subproductos, por su propia naturaleza, no poseen un valor significativo. Cuando

este es el caso, se miden frecuentemente al valor realizable neto, deduciendo tal valor del costo

del producto principal. Como resultado de esta distribución, el importe en libros del producto

principal no resultará significativamente diferente de su costo.

Las técnicas para la medición del costo de los inventarios, tales como el método del costo

estándar o el método de los minoristas, podrán ser utilizados por conveniencia siempre que el

resultado de aplicarlos se aproxime al costo. Los costos estándares se establecerán a partir de

niveles normales de consumo de materias primas, suministros, mano de obra, eficiencia y

utilización de la capacidad. En este caso, las condiciones de cálculo se revisarán de forma regular

y, si es preciso, se cambiarán los estándares siempre y cuando esas condiciones hayan variado.

Los inventarios pueden transferirse a la entidad a través de una transacción sin

contraprestación. Por ejemplo, una agencia de ayuda internacional puede donar suministros

médicos a un hospital público en el periodo posterior a un desastre natural. En estas

circunstancias, el costo del inventario es su valor razonable en la fecha que es adquirido.

El costo de los inventarios de productos que no son habitualmente intercambiables entre sí,

así como de los bienes y servicios producidos y segregados para proyectos específicos, se

determinará a través de la identificación específica de sus costos individuales.


El costo de los inventarios puede no ser recuperable en caso de que los mismos estén dañados,

si han devenido parcial o totalmente obsoletos, o bien si sus precios de mercado han caído.

Asimismo, el costo de los inventarios puede no ser recuperable si los costos estimados para su

terminación o su venta, intercambio o distribución han aumentado. La práctica de rebajar el saldo

de los inventarios, por debajo del costo hasta el valor realizable neto, es coherente con el punto

de vista según el cual dichos activos no deben registrarse por encima de los beneficios

económicos o potencial de servicio futuros esperados a realizar con su venta, intercambio,

distribución o uso.

Cuando los inventarios se venden, se intercambian o se distribuyen, el importe en libros de los

mismos se reconocerá como un gasto en el periodo en el que se registran los correspondientes

ingresos. Si no supone un ingreso, los gastos se reconocen cuando se distribuyen los bienes o se

presta el servicio.

El importe de cualquier rebaja en los inventarios, y todas las pérdidas en los mismos, se

reconocerán como un gasto en el periodo en que tenga lugar dicha rebaja. El importe de

cualquier reversión de las rebajas de inventarios se registrará como una reducción en el importe

de los inventarios reconocidos como un gasto, en el periodo en que la reversión tenga lugar.

Una entidad aplicará esta Norma para los estados financieros anuales que cubran periodos que

comiencen a partir del 1 de enero de 2008. Se aconseja su aplicación anticipada. Si una entidad

aplica esta Norma en periodos que comiencen antes del 1 de enero de 2008, se revelará este

hecho.

Cuando una entidad adopte la base de contabilización de acumulación (o devengo) para

propósitos de información financiera, tal como se define en las NICSP con posterioridad a esta
fecha de vigencia, esta Norma se aplica a los estados financieros anuales que cubran periodos

que comiencen a partir de la fecha de adopción.

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