0% encontró este documento útil (0 votos)
53 vistas11 páginas

Modulo II - Teoria Del Caso

El documento resume los conceptos clave de la teoría del caso y su importancia en el nuevo sistema acusatorio. 1) La teoría del caso implica desarrollar una hipótesis lógica y coherente sobre los hechos del caso y su sustento probatorio desde la perspectiva acusadora o defensora. 2) Esta hipótesis se expresa en el marco del contradictorio durante el juicio a través de alegatos orales. 3) El desarrollo de una sólida teoría del caso es fundamental para que las partes presenten sus versiones de manera

Cargado por

Ailin Rizzo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
53 vistas11 páginas

Modulo II - Teoria Del Caso

El documento resume los conceptos clave de la teoría del caso y su importancia en el nuevo sistema acusatorio. 1) La teoría del caso implica desarrollar una hipótesis lógica y coherente sobre los hechos del caso y su sustento probatorio desde la perspectiva acusadora o defensora. 2) Esta hipótesis se expresa en el marco del contradictorio durante el juicio a través de alegatos orales. 3) El desarrollo de una sólida teoría del caso es fundamental para que las partes presenten sus versiones de manera

Cargado por

Ailin Rizzo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

MÓDULO 2 - TEORÍA DEL CASO

- Cambio de paradigma. Sistema Acusatorio. Análisis de la teoría del caso.

- La hipótesis. Proposiciones fácticas, plataforma probatoria y jurídica.

- Las etapas del proceso penal.

En su mayoría y puntualmente en materia procesal, los

cambios resultan forzosos y el hecho que los operadores del derecho

debamos vernos obligados a pensar en tener que armonizar “lo nuevo” con

“lo viejo” sin contar con reglas claras, tiende a generar obstáculos.

En el módulo anterior, vimos las diferencias entre los sistemas

de enjuiciamiento penal y entendimos que avanzar hacia un sistema

puramente acusatorio, deviene un desafío importante a la luz de ponderar

ciertos discursos de poder, por encima de otros.

La puesta en vigencia de la ley 27.063, que al día de la fecha se

encuentra modificada, —véase el decreto n° 118/2019, B.O. 8/2/2019 por el

cual se aprueba el texto ordenado del CÓDIGO PROCESAL PENAL

FEDERAL, con las incorporaciones dispuestas por la Ley Nº 27.272 y las

modificaciones introducidas por la Ley Nº 27.482—, plantea este cambio

de paradigma y pretende la aplicación de herramientas novedosas con el

objeto de ponderar principios constitucionales y aproximar justicia de una

forma más eficiente a la sociedad a los efectos de solucionar el conflicto

penal.
Ello, no absorbe únicamente el reconocer un Sistema

Republicano de Gobierno con la coexistencia de la división de poderes, los

frenos y contrapesos que nuestro Estado debería sostener, sino también la

dimensión política que posee la gestión judicial como herramienta

indispensable para hacer valer aquello que realmente importa para la

administración de justicia, incitando una contracultura que nos permita

superar la falta de lógica o sentido común del trámite tedioso de hoy

(porque no puede llamársele proceso) y sus efectos perversos y

esquizofrénicos sobre la función esencial de nuestros jueces y partes del

proceso y que, a su vez, centra su objetivo primordial en hacer llegar (desde

la interdisciplina) resultados eficaces a conflictos específicos, ponderando

las garantías constitucionales.

El cambio ha sido llamado y sin duda debe acompañarse por

la entrada en vigencia del nuevo código procesal penal federal que

establezca parámetros objetivos de cómo poner en marcha un cambio

radical de sistema de enjuiciamiento, de este modo, alguna de las

cuestiones, probablemente se verían resueltas y surgirían otras clases de

inconvenientes propios de la resistencia al cambio, de las pujas

interpretativas de diversos discursos del poder/saber y del abandono de la

zona de confort.

Sin perjuicio de esto, debemos buscar alternativas como lo

plantea el Dr. Desimoni a “…un esquema que no cierra, debido a un derecho

simbólico, ineficiente y exorcizante que obedece a un poder punitivo inentendible,

y a unos derechos humanos que parecieran no alcanzar a superar un mero discurso


no compatible con la realidad que cada institución representa y los fines que

persigue…”.

La ley 27.063, busca plasmar un proceso penal en el que se

incorporen principios como la celeridad, oralidad, publicidad y

desformalización de las actuaciones judiciales.

Esta ley pretende que el Ministerio Público Fiscal asuma la

dirección de las investigaciones penales, cualesquiera sean, y deja

reservado a los jueces el control de las garantías procesales, y para ello, la

conducción de las audiencias.

Crea las Oficinas Judiciales como una unidad de gestión que

se ocupará de toda labor administrativa, donde se concentraría y

profesionalizaría el engranaje de la actividad judicial, y un esquema de

acuerdos específicos para optimizar el trámite del proceso.

No sólo desea cumplir con el mandato constitucional, sino que

se basa en afianzar la justicia otorgándole un nuevo rol al juez acusatorio,

asegurando garantías de libertad, de equilibrio entre acusación y defensa

en el marco del contradictorio, brindando acuerdos de homologación como

vía tangencial para la resolución del conflicto, y por último, obligando a las

partes a introducir prueba de una determinada forma: interrogatorios y

contra-interrogatorios de testigos y peritos, objeciones, manejo de la

evidencia.

El procedimiento penal se convertiría en una forma de

representar las garantías de todas las libertades, a través de sus reglas,

ciertas, abiertas, fijas, precisas, garantizando la libre defensa de los


acusados en repudio a la tortura de la inquisición y exigiendo un juzgador,

que va a necesitar absoluta certeza para condenar, luego de haber

analizado la prueba pertinente (que va a exigir a los acusadores) y de haber

escuchado las hipótesis de las diferentes partes que trabajaron a través de

la teoría del caso en un hecho puntual, para el que de nada sirven los

conocidos <clichés o tramiterío>, sino la experiencia adquirida en el modelo

y el conocimiento incorporado por el estudio de la litigación oral.

Para los operadores del derecho, litigantes profesionales, no

queda más que adentrarse en el mundo acusatorio que viene, estudiar

litigación oral y comprender que preparar un litigio para asistir

correctamente a un cliente, requerirá un profundo trabajo en la teoría del

caso.

Como lo expresó Leticia Lorenzo, “…una administración de

justicia cuidadosa, debe centrar su atención en las personas. Y la organización

judicial debe estructurarse para no perder esa meta. Cuidar a las personas es

trabajar. Es trabajar verdaderamente.”.

Es fundamental comprender que la tarea no circula más en

torno al trámite que exige la elaboración del expediente papel, esta tarea es

más profunda y necesariamente tiene el deber de garantizarle a las

personas el uso de sus derechos, mantenerlas informadas, explicarles las

opciones de resolución del caso, brindar apoyo y acompañamiento: si el

método implica una reparación por ambas partes consentida, esto es

mucho mejor aún. Esta es la respuesta que el Estado debe dar, sino ¿cuál

sería la conclusión que extraemos de la finalidad de las penas? “…Allí


deberían estar puestas nuestras energías antes que en los márgenes de las hojas o

el interlineado de los escritos…”.

Ahora bien ¿qué es la teoría del caso? Es el trabajo ofrecido a

la elaboración de una estrategia (como arte de proyectar algo), ese algo es

lo que podré demostrar en el transcurso del proceso penal y cómo me

defenderé ante las estrategias ajenas o contrarias a mi pretensión.

Esa estrategia deberá ser lógica, coherente, ordenada, práctica

y sencilla, aunque no estática. Pensemos que tenemos que crear un sistema

deductivo que se construirá con un puñado de hipótesis susceptibles de ser

comprobadas como condición para que sea eficaz.

Con esto qué quiero decir: supongamos que el profesional

toma conocimiento de un hecho presuntamente delictivo por boca de su

cliente, el letrado es quién de ese relato, sacará los datos relevantes, —¿por

qué relevantes? porque resultan de interés para el proceso penal— y

comenzará a trabajar con esos primeros dichos de la forma que pueda ser

más conveniente y para eso necesita un plan. La forma de desgranar ese

plan, es la teoría del caso: es la versión que el litigante asume sobre el

hecho, su relevancia jurídica y su sustento probatorio.

Supongamos —en el mismo ejemplo del acápite anterior—

que el cliente menciona haber robado una heladería ubicada en una

determinada intersección, seguramente su relato o su versión, será poco

detallada o brindará datos que no sean de suma importancia, por lo que

tendremos que ir guiándolo (mediante ese círculo de confianza) para que

aporte información útil para el proceso… Veamos: ¿Pudo ver si había

cámaras? ¿Era de día, de noche? ¿Qué llevaba puesto? ¿Lo hizo solo o con

otras personas, cuántas, eran menores? ¿Forzó la puerta o la caja fuerte?


¿Usó armas? ¿Qué arma es? ¿La exhibió a alguien? ¿Disparó? ¿Cuántos

disparos? ¿Tiene permiso para la tenencia y portación de arma? ¿Qué hizo

con el arma después? ¿Rompió algo? ¿Forzó rejas, cadenas, puertas? ¿Es

conocido por la zona?... etc. En definitiva, son determinadas preguntas que

como profesionales sabemos hacia dónde están orientadas y qué impacto

podría tener la comprobación de dicha información en el marco del

proceso, por ende, sabremos dónde hacer hincapié a la hora de trabajar en

nuestra hipótesis. Si somos defensores, debemos adelantarnos a pensar

cuál podría ser la teoría del caso de la parte acusadora, para así prevenir

cualquier situación que pudiera acontecer.

Por el contrario, si actuaremos como parte acusadora,

debemos tener en claro cuáles serán los puntos principales que favorezcan

la hipótesis defensista, para atacar por allí o bien, considerar que esos

puntos existen a los efectos que nuestra hipótesis los cuestione o evidencie

de irrelevantes.

Así es como desde esta entrevista inicial podemos ir

diseñando y desarrollando adecuadamente la perspectiva estratégica, lo

que luego, se convertirá en la plataforma fáctica de trabajo —acusadora o

defensista— a desarrollarse en un escenario en el cual por medio de los

alegatos, los letrados expondrán oralmente sus versiones y efectuarán una

construcción clara y precisa de los hechos demostrando sus habilidades y

destrezas (litigación oral), explotando fortalezas, potenciando las

debilidades ajenas, que le permitirán al juzgador tomar las decisiones que

amerite el caso.
Como se dijo anteriormente, estas hipótesis se expresarán en

el marco de un contradictorio: en lo referente al rol del Ministerio Público

que ostenta la titularidad de la acción penal, su pretensión punitiva a

efectos de obtener la condena (si hubiera certeza positiva); en el caso de la

defensa, a fin de lograr el resultado más favorable o la absolución.

Ya sabemos cuáles son los alcances de la teoría del caso, ahora

resta desgranar cómo se conforma, y esto es en tres pilares fundamentales

que rondan en torno a la hipótesis con la que trabajar.

TEORÍA FÁCTICA (A)*

TEORÍA TEORÍA

PROBATORIA (B)** JURÍDICA (C)***

(A)* La plataforma fáctica se trabaja desgranando

oraciones/proposiciones afirmativas del hecho, tantas como haga falta para

conformar mi hipótesis. Como dije, son afirmaciones, simples, claras,

concisas de aquello que conforma el suceso tal como quiero demostrar que

sucedió.
(B)** Necesariamente deben tener un sustento probatorio, ya

que aquello que afirmo -A*-, debe tener respaldo en el plexo probatorio

que el juzgador va a exigirme para dar por probada mi hipótesis.

(C)*** Y, todo ello para que sea delito debe subsumirse dentro

de lo que el Código Penal tipifica como suceso delictivo.

Si mi intervención es acusadora: necesariamente debo cubrir

las tres cuestiones: 1) Debo poder afirmar, tal cuestión OCURRIÓ; 2) tener

material probatorio para sustentar mi hipótesis (DEBO PODER AFIRMAR,

ESTO OCURRIÓ Y VOY A DEMOSTRARLO DE TAL O CUAL MODO) y,

3) por último, subsumir esa conducta en un tipo penal, a los efectos de

concluir en que es ilícita, tal como lo especifica el Código Penal.

Entonces, para decir que fue un robo aquél suceso de la

heladería, tendré que analizar si tengo tantas afirmaciones de hecho como

para lograr constituir el tipo penal, quiero decir:

PROPOSICIONES FÁCTICAS:

• Gómez ingresó a la heladería el lunes 3 de julio de 2018, a las 3 am

aproximadamente, utilizando una barreta con la que produjo la

rotura en la puerta de ingreso al local comercial.

• Gómez utilizó cinta adhesiva y una tarjeta plástica para abrir la caja

de seguridad, de la que sustrajo $100.000.

• El nombrado, ante la señal sonora de un móvil policial, sacó un arma

de fuego del interior de su mochila y disparó a las cámaras de

seguridad del local, para luego darse a la fuga.


TEORIA PROBATORIA:

Cada proposición fáctica o afirmación de hecho, debe estar

sustentada en el plexo probatorio.

• El controlador de la línea 65 de colectivo observó cómo Gómez

ingresó al local, haciendo uso de la barreta.

• La cámara DOMO que está sobre la parada del colectivo, capta la

escena del día 3 de julio de 2018, a las 3am.

• Las pericias determinaron de qué modo se abrió la caja de

seguridad; y, por los libros contables de la heladería se pudo

determinar cuánto dinero quedó en caja al cierre de ese día, tal

documentación se verifica con los testimonios del personal de

trabajo de la heladería, que podrán contar cómo y por qué siempre

se dejan $100.000 en la caja para el día siguiente.

• Hay elementos objetivos para explicar la presencia del personal

policial (un vecino que, al oír el ruido del cristal roto, se comunicó

con el 911) llamado que está registrado con la conversación

transcripta que se aportará.

• Las pericias del arma, el faltante del dinero, los restos de pólvora, la

cámara con la recepción del disparo en el lente posterior, etc.

TEORÍA JURIDICA:

Esos elementos de prueba que acreditan que un determinado

hecho sucedió, ¿alcanzan para hacer responsable a alguien de ese suceso?


y en ese caso, ¿tal accionar conforma un hecho delictivo susceptible de ser

juzgado por la justicia penal? Es decir, ese suceso ¿es delito? ¿Cuál?

Este último interrogante da paso a verificar si se cumplen los

elementos del tipo, si la conducta se subsume dentro de aquello que el

legislador dispuso que sea ilícito.

• ¿Hubo apropiación ilegítima de una cosa mueble ajena?

• ¿El suceso se cometió con violencia sobre las personas o fuerza en

las cosas?

• ¿Fue tentado o consumado?

• ¿Cuántas personas participaron?

• ¿Hubo armas? ¿aptas para el disparo?

• ¿Cuál era el estado mental de Gómez? ¿Capaz para comprender el

accionar de sus acciones?

Cabe mencionar entonces cuáles son las etapas del proceso

penal, a fin de adentrarnos en el siguiente módulo de lineamientos

generales.

ETAPA DE INSTRUCCIÓN:

-Denuncia Indagatoria Auto de procesamiento Req. de Auto de

-Querella -Prisión preventiva elevación elevación

-Oficio -Embargo
-Prev. policial -Fiscal Fundado

-Flagrancia -Querella Simple

Admite recurso

Req. de De apelación. NO ADMITE

Instrucción APELACIÓN

No admite apelación, pero sí puedo:

OPONERME E INSTAR EL SOBRESEIMIENTO.

ETAPA PLENA:

Art. 354 Métodos alternativos: inicio del debate Sentencia Recurso Ejec. de

- probation oral y público la pena

- conciliación

- abreviado -unipersonal

-colegiado

Será útil observar esta línea de tiempo permanentemente al


recorrer los siguientes módulos ya que servirá para un mayor
entendimiento.

También podría gustarte