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Ejercicio y Aprendizaje: Conexiones Clave

Este documento discute los beneficios del ejercicio y el movimiento para el aprendizaje cerebral. Explica que el movimiento ayuda a preparar el cerebro para aprender, provee "recreos cerebrales", estimula la salud y el ejercicio, desarrolla la cohesión en el aula, y permite repasar contenido de manera divertida. El movimiento mejora las conexiones neuronales, oxigena el cerebro, y crea un ambiente que promueve el aprendizaje optimizando el estado emocional y físico de los estudiantes

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Ejercicio y Aprendizaje: Conexiones Clave

Este documento discute los beneficios del ejercicio y el movimiento para el aprendizaje cerebral. Explica que el movimiento ayuda a preparar el cerebro para aprender, provee "recreos cerebrales", estimula la salud y el ejercicio, desarrolla la cohesión en el aula, y permite repasar contenido de manera divertida. El movimiento mejora las conexiones neuronales, oxigena el cerebro, y crea un ambiente que promueve el aprendizaje optimizando el estado emocional y físico de los estudiantes

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Curso de Neurociencia para Educadores – Clase 8

¿Por qué el ejercicio y el cerebro son aliados en el aprendizaje?


Dr. Roberto Rosler

En la clase anterior, hemos conocido las áreas relacionadas con el movimiento y su


amplia relación con los procesos cognitivos y ejecutivos, lo que nos permite en
este apunte, ampliar como intervienen en el aprendizaje y conocer muchos de sus
beneficios.
Nuevamente, al igual que la clase pasada, le sugerimos dividir el material de los
dos apuntes de esta clase en partes, luego sumemos un proceso más, dese un
tiempo para descansar de leer y permita a su cerebro que una los conceptos.
Luego, si le es posible imagine que está dictando una “breve clase” sobre lo que
aprendió, y cuya consigna es prepararla usando
sus propias palabras y planteando ejemplos
prácticos, muévase mientras da la imaginaria
clase. Otra posibilidad, es imaginar que le está
contando a alguien lo que leyó. Además de lo
que le proponemos aquí, puede incorporar
alguno de los conceptos que va a ir leyendo a
continuación.

Los seis propósitos del movimiento:

Preparar al cerebro: Los movimientos físicos


específicos ayudan a preparar al cerebro para el
aprendizaje.
Uno de los objetivos de un aula “cerebralmente
amigable” es establecer un
ambiente de aprendizaje
agradable y acogedor: esto
predispone a nuestro cerebro a
aprender e incorporar
movimientos específicos que mejorarán las conexiones
neuronales. En otras palabras, las neuronas se
comunicarán de forma más efectiva para que las
capacidades cognitivas se potencien.
La filosofía de este enfoque apoya la noción de que los movimientos pueden
estimular al cerebro para mejorarlo cognitivamente, pero también le sirven como
efectivos “recreos cerebrales”, del mismo modo que las actividades que estimulan
el ejercicio y la salud.
Cada hemisferio controla la porción contra-lateral del cuerpo (por ejemplo, el
hemisferio derecho regula los movimientos de lado izquierdo). Un grueso paquete
de 250 millones de fibras neuronales, denominado cuerpo calloso, conecta ambos
hemisferios y les permite comunicarse entre sí.

El sistema vestibular (que hemos estudiado en la clase 5), provee al cerebro de


información significativa; está relacionado con el monitoreo del movimiento, de la
posición de la cabeza y del cuerpo en el espacio.

Cumple con dos importantes funciones: primero contribuye con el sentido del
equilibrio y transmite esta información a los músculos y al sistema postural.
Segundo, controla los movimientos oculares de manera tal que las imágenes
permanezcan invariables y en foco, a pesar de cambios en la posición corporal.
Estas funciones permiten comprender la conexión entre el sistema vestibular y las
habilidades académicas, ya que este sistema es crucial para las funciones
cognitivas.
El reconocimiento espacial nos permite sentir los objetos que nos rodean en el
espacio, así como también la posición de nuestro cuerpo en el mismo. Sin esta
capacidad, los alumnos pueden tener dificultades en:
• La lectura.
• La organización del trabajo escrito.
• La comprensión de conceptos matemáticos abstractos.
• Reproducción de conceptos matemáticos abstractos y formas.

Varios movimientos rotatorios, de equilibrio, salto y giratorios pueden ayudar a


desarrollar y mejorar el sistema vestibular y la percepción espacial. Cuantos más
sentidos se utilizan para aprender más probable es que la información sea
depositada en la memoria de largo plazo y luego recordada.

Proveer “recreos cerebrales”: El objetivo de los “recreos cerebrales”


es darle al cerebro un descanso del trabajo académico.

Ésta puede ser una proposición “aterradora” para algunos docentes debido a la
presión existente para cubrir una gran cantidad de contenidos en un tiempo dado:
¡no hay tregua para que el cerebro descanse! ¿O si la hay?
A menudo, la exigencia de cubrir TOOOODOS los contenidos es tan grande que los
docentes quedan atrapados en la simple tarea de “terminar” el programa. Pero la
pregunta fundamental es: ¿están aprendiendo los alumnos todos los temas o sólo
se los están enseñando?
Tal vez sea el momento de examinar y priorizar las necesidades que tienen los
alumnos para lograr sus aprendizajes significativos.
Consideremos cómo aprende el cerebro desde un punto de vista fisiológico: mucho
de nuestro oxígeno corporal y cerebral está “estancado”, a menos que realicemos
una inspiración profunda o nos paremos y nos pongamos en movimiento. Una
disminución del oxígeno puede generar problemas de concentración y memoria.
Esta son algunas razones que justifican la inclusión de “recreos cerebrales” durante
las clases:

• Para darle al Hipocampo (la “puerta de entrada” a la memoria) tiempo para


procesar la información.
• Para disminuir la sensación de estar agobiado por los contenidos de la clase.
• Para proveer oportunidades a la risa y la diversión (que facilitan el
aprendizaje).
• Para re-focalizar al Sistema Nervioso.
• Para re-energizar al cuerpo y al cerebro.
El hipocampo, es una estructura de la cara medial del lóbulo temporal
principalmente relacionada con la memoria.

Estimular la salud y el ejercicio: Estimular el ejercicio en el aula


colabora con la disminución de la “epidemia” de obesidad infantil.
También restablece el equilibrio en aquellas escuelas en las que se han
disminuido las horas dedicadas a la educación física o el tiempo de los recreos.
Por otra parte, si los alumnos están todo el día sentados en el aula, ¿cuál es el
mensaje que reciben? Esta propuesta de movimiento en el aula no tiene por qué
convertirse en un dolor de cabeza para el docente, ya que no sugiere que obliguen
a sus alumnos a hacer ejercicios desde la cabeza hasta los dedos de los pies.
Simplemente, el objetivo es lograr que los alumnos se paren y hagan algunos
ejercicios rápidos.
En 60 segundos usted puede conseguir que sus alumnos participen de una
actividad física como trotar sin moverse de su lugar, ejercicio que puede re-
focalizar su cerebro mientras le da una ráfaga energizante de oxígeno a su Sistema
Nervioso.
Piense en el importante mensaje que recibe un alumno acerca de la salud si realiza
ejercicios en cada clase. Varias investigaciones sugieren que los niños con un buen
estado físico tienen un mejor rendimiento escolar.
Los incentivos para realizar ejercicio en el aula son:

• Proveer de un “recreo cerebral”.


• Energizar al cuerpo y re-focalizar al cerebro.
• Mejorar la salud y el bienestar de los alumnos.
• Mejorar el rendimiento académico a través de un mejoramiento del
funcionamiento cerebral.
• Mejorar el estado físico del alumno.
• Mejorar el bienestar emocional del alumno.
• Aprender en forma más eficaz.
• Reducir el estrés.

Desarrollar cohesión en el aula: ¿cuál es la importancia del clima


emocional en relación con la capacidad de los alumnos de aprender
nueva información?
Para comprender esto es imperativo considerar cómo el Sistema Nervioso prioriza
la información que recibe del medio ambiente. Los datos más importantes para el
cerebro son los relacionados con la supervivencia. Si ésta no se logra, el cerebro
no puede trabajar en un nivel óptimo. La segunda información más relevante es
aquella que genera emociones.
¿Cuál es el estado emocional de sus alumnos? ¿Puede manejarlo?
Si sus alumnos están estresados o se sienten incómodos, será muy difícil para sus
cerebros aprender nueva información.
La corteza prefrontal, que utiliza estrategias críticas de pensamiento y de
resolución de problemas, inmediatamente deja de funcionar cuando un individuo
tiene un estado emocional negativo.
Por lo tanto, el clima emocional en su aula juega un rol importantísimo en la
capacidad de sus alumnos para
incorporar nuevos conocimientos.
¿Cuáles son los ingredientes claves
que colaboran para que un ambiente
pueda mejorar el estado emocional de
un aula? El humor, la música y el
movimiento están entre los primeros
factores favorables.
¿Es posible que el movimiento tenga
tal efecto sobre el aprendizaje? Piense en la última vez que estuvo sentado un
laaaaargo rato para aprender algo nuevo: ¿cuál era su estado emocional?
Cuando sus alumnos se relacionan entre sí, el aula juega un rol directo en su
estado de aprendizaje. Si ésta es considerada como un ambiente divertido y
seguro en el cual los chicos son amables y compresivos entre sí, los aprendices
tienen mayores posibilidades de lograr el éxito académico.
Algunos beneficios de involucrar a los alumnos en actividades para lograr cohesión
en el aula son:

• Proveer al cerebro de un necesario descanso.


• Mejorar las habilidades de comunicación y escucha.
• Proveer un espacio para la resolución de problemas.
• Ofrecer un ambiente que promueva la risa y la diversión.
• Mejorar la motivación y la disciplina.
• Aumentar el interés de los alumnos en asistir y participar en clase.
• Construir relaciones entre los alumnos.
• Desarrollar un sentido de pertenencia.
• Aumentar la autoestima.
Repasar el contenido: Muchos docentes dedican bastante tiempo a
repasar los conceptos previamente enseñados. ¿Por qué no hacerlo a
través del movimiento? Éste es apasionante y puede hacer que el
aprendizaje sea divertido, interesante y emocionante.

Cuando la información cognitiva está conectada con el movimiento, retener y


recordar la información se torna más sencillo.
Proveer múltiples oportunidades para perfeccionar los contenidos es esencial para
el proceso de aprendizaje. Por lo tanto, el repaso de los conceptos puede hacerse
al inicio, en el medio o al final de cada clase. Combinarlo con el movimiento puedo
ser implementado fácilmente a lo largo de la clase.
Durante la cursada, a menudo, se repasan los contenidos enseñados previamente.
Si los alumnos están en movimiento mientras lo hacen, despertarán sus cuerpos,
así como también sus cerebros. ¿Cuánto tiempo se debe dedicar al repaso del
material durante el inicio de una clase? Los primeros 10 minutos son ideales para
enseñar nuevos conceptos, cuando el cerebro está focalizado, listo y fresco para
aprender algo nuevo.
Por lo tanto, regalarle mucho tiempo al repaso de conceptos anteriores durante el
inicio de una clase puede no ser la mejor estrategia de utilización de tiempo. Sin
embargo, una rápida actividad con movimientos que permita a los alumnos revisar
la información y focalizar su cerebro puede ser muy efectiva: una tarea de este
tipo puede motivar y preparar al cerebro para sumergirse en conceptos nuevos.
Una revisión del material en medio de la clase, utilizando el movimiento, es ideal.
Estos son sus beneficios:

• Proveer una oportunidad de utilizar la repetición para mejorar la retención.


• Concederle tiempo al cerebro para procesar y consolidar información nueva.
• Ofrecerle tiempo al cerebro para que “rejuvenezca”.
• Mejorar la motivación y la disciplina.
• Despertar el cuerpo y el cerebro durante el “ecuador de la clase” que es el
momento durante el cual los estudiantes comienzan a sentirse cansados y
somnolientos.
• Generar un ambiente divertido e interesante.

Con frecuencia, el material previamente enseñado es repasado al final de la clase.


Los últimos 5 minutos son una gran oportunidad para enseñar otro concepto
nuevo o para recordar cuáles fueron las ideas más importantes que se enseñaron
durante el día.
¿Tiene sentido el movimiento aquí? Depende de cuánto tiempo hayan estado
sentados sus alumnos. Si fue durante un periodo extenso, ésta puede ser una
excelente oportunidad de revisión utilizando el movimiento.

Enseñar el contenido: Permitir que los alumnos utilicen el ejercicio


para comprender un nuevo concepto
puede ser muy beneficioso para
colaborar en la retención de la información.
Aprender en movimiento puede ser un
poderoso ejemplo del aprendizaje motor.
Tres motivos para aumentar el aprendizaje
motor en el aula:

• Se puede absorber más información y


recordarla durante más tiempo.
• Los alumnos de todas las edades pueden cultivarse a través del aprendizaje
motor.
• Se pueden construir puentes que conecten el cuerpo y el cerebro.

Recuerde la primera vez que aprendió algo nuevo. Compare las veces que lo
incorporó a través de una clase teórica (escuchando) con las que lo hizo en forma
motora (andar en bicicleta, a nadar o a manejar el auto). Piense acerca del
proceso de aprendizaje.
¿Usar su cuerpo para andar en bicicleta lo ayudó a incorporar el concepto?
Si alguien le hubiera dado una clase teórica para enseñarle esto, ¿hubiera
conseguido esta habilidad?
El aprendizaje motor (también denominado de procedimientos o implícito), activa
en forma simultánea el cerebro y el cuerpo de forma tal que el conocimiento y la
retención se produzcan más fácilmente. Se refiere a que el alumno experimente los
conceptos académicos utilizando su cuerpo. A continuación, exponemos algunos
ejemplos:

• Comprender el concepto de coma: los alumnos caminan diciendo una


oración y se detienen para representar el propósito de una coma.
• Comprender una guerra: los alumnos hacen un role-playing de una
situación bélica histórica.
• Comprender un átomo: los alumnos forman un átomo.

El movimiento no debe modificar la forma en que los docentes enseñan, sino


complementarlo. Si tradicionalmente un docente explica un tema mediante una
clase teórica, lo único que debe hacer es acortarla un poco para conceder el
tiempo a los alumnos para que refuercen el concepto a través del movimiento.
Estos son algunos de los beneficios de brindar contenidos a través del movimiento:

• Aumentar la comprensión y la retención.


• Mejorar las habilidades sociales y la cohesión grupal.
• Aumentar la motivación de los aprendices.
• Ofrecer oportunidades para resolución de problemas y pensamiento crítico.
• Estimular la conexión cerebro – cuerpo.

Recuerde: usted, determina donde hacer una pausa, para darse un descanso y
ese tiempo propuesto para imaginar el armado o dictado de una “breve clase”.
Algo que permitirá el armado de redes neuronales. Nos atrevimos a recordarlo en
este espacio, debido a que nos pareció un buen momento, sino lo considera así,
siga adelante.

La conexión cerebro – cuerpo


¡El cerebro y el cuerpo NO son dos entidades separadas! Aquí van algunos
ejemplos que representan el poder de la conexión cerebro – cuerpo:
 El cerebro y el sistema inmune interactúan en forma continua (múltiples novelas
románticas certeramente nos demuestran que se puede morir de amor).
 El ejercicio aeróbico es un efectivo antidepresivo.
 La notable mejoría académica que se produce cuando se introducen programas
de ejercicio en el aula.
Lo que pensamos tiene una respuesta física y lo que comemos, tomamos y
hacemos (o no), tiene un efecto directo en nuestro cerebro.
¿Cómo aprende nuestro cerebro y cómo puede ayudar el movimiento
para que este proceso sea más efectivo?
El cerebro incorpora conceptos a través del procesamiento de la información
sensorial que es la resultante del bombardeo de nuestro medio ambiente. En el
corazón de este desarrollo están nuestros 100 billones de neuronas. Aunque éstas
nunca se tocan entre sí, forman redes a través de conexiones químicas
(denominadas sinapsis) que consolidan los datos.
Cuando las neuronas “parlotean” entre sí (la A habla con la B y la C interactúa con
la D, etc.) usted aprende, procesa y esculpe huellas de memorias en su Sistema
Nervioso.

Si la impresión en la memoria no se pierde debido a la


inactividad neuronal, más neuronas se unen a la
conversación y se forma una “alianza” (una red
neuronal) más fuerte. Cuando éstas se configuran y se
vuelven sólidas, la información de las comunidades
neuronales es más fácilmente recordada.
Un objetivo del aprendizaje escolar es la memorización
de grandes cantidades de material. Esto no ocurre sin
grandes dificultades debido a las restricciones normales
de nuestros sistemas de memoria.
El objetivo es que la información pase de los depósitos de memoria de ultra corto
plazo, a los de largo plazo. Esto es mucho más fácil decirlo que hacerlo: sin una
profunda sensación de interés o de conexión emocional con los contenidos, estos
pueden ser fácilmente olvidados.
En otras palabras, para que los temas se trasladen de la memoria de trabajo a la
corteza asociativa (depósito de la memoria de largo plazo), que es el santo grial y
el objetivo del aprendizaje escolar, algo debe sucederle a la información o a la
experiencia.
Aquí van algunas sugerencias:

• Encontrar un patrón.
• Hacer conexiones.
• Desarrollar un interés personal.
• Asociar los contenidos con una experiencia previa.
• Involucrarse emocionalmente.
• Practicarlo.

Existen cinco “carriles” a través de los cuales el cerebro deposita la información en


la memoria de largo plazo:

1. Semántico: Representa el significado de las palabras utilizando el habla y la


lectura.
2. Episódico: Se refiere a la memoria espacial creando imágenes de dónde
estábamos cuando ocurrió un evento.
3. Emocional: ¡El más poderoso de todos los carriles! Procesa los sucesos que
tienen carga emocional.
4. Automático: Contiene la información que se ha vuelto automática con el
uso.
5. Procedural: Deposita la información relacionada con el movimiento.

Un dato interesante es que la memoria automática y la procedural (o motora), son


procesadas por la misma región del Sistema Nervioso que coordina los
movimientos: el Cerebelo. Algo que ya hemos visto en la clase anterior.
Pasar la mayor parte del tiempo en el carril de la memoria semántica limita el
acceso a poderosas regiones del Sistema Nervioso que pueden abrir nuevas
puertas de ingreso al aprendizaje.
Los antiguos modelos sobre el Cerebelo que lo limitaban solamente a la
coordinación del movimiento y el equilibrio ahora han sido reemplazados por otros
que lo caracterizan como una importante estructura para las funciones cognitivas y
la memoria.
El movimiento logra que el proceso de aprendizaje sea más eficiente
Estar activos juega un rol directo en cinco principios compatibles con el cerebro
durante la experiencia áulica:

1. El cerebro es atraído por la novedad: Los seis principios del movimiento


pueden ser utilizados para lograr este deseo de novedad.
2. El cerebro presta atención al movimiento: desplazarse con un propósito
mantiene la atención y focaliza al alumno.
3. El cerebro necesita interactuar con las personas y cosas de su medio
ambiente: las actividades de cohesión en el aula utilizando el movimiento
construyen un sentimiento de comunidad e interacción entre los alumnos.
4. El aprendizaje es más fácil de depositar, recordar y recuperar si este tiene
un componente emocional: el ejercicio a menudo genera un estado
emocional positivo logrando que los alumnos conecten el aprendizaje con
emociones positivas.
5. El cerebro opera sobre las experiencias concretas: pocas cosas son más
concretas que utilizar el movimiento para aprender o repasar un concepto.

¿Cuáles son las diez razones fundamentales por las que los educadores
deberían utilizar los seis propósitos del movimiento para mejorar el
aprendizaje?
1. Proporciona un recreo del aprendizaje y relocaliza la atención
La memoria de trabajo tiene una capacidad limitada. El Hipocampo, fundamental
para la conversión de la información que está en la memoria de trabajo en
memoria de largo plazo, también tiene un espacio reducido.
Imagínelo como si tuviera el volumen de botellita de
gaseosa de 600 ml. ¡Muchos docentes a menudo intentan
llenar este envase con información que colmaría una de un
litro y medio!
Por lo tanto, en lo que respecta al cerebro y la memoria,
menos es, generalmente, mejor.
Construir el proceso de aprendizaje con recreos cerebrales
(propósito número dos del movimiento) y dar tiempo para el
procesamiento del contenido académico son dos objetivos
esenciales en el aprendizaje. El movimiento puede proveer
el necesario recreo cerebral para el aprendizaje y hacer que
sus fases sean más eficientes.
Re-focalizar la atención es otro útil beneficio de estar activos. Es tan simple como
trabajar con el cerebro en vez de contra él.
Utilizando el propósito número tres (estimular la salud y el ejercicio) un docente
puede re-focalizar la atención de sus alumnos en segundos.
Por ejemplo, pedirles a los chicos que se paren y den diez saltos es una forma
rápida de darle a sus cerebros una ráfaga de oxígeno fresco mientras lo re-focaliza
para que continúen aprendiendo.
Recuerde, los estudiantes siempre están prestando atención, probablemente no al
docente. No se enoje u ofenda, es tan solo un mecanismo de supervivencia
cerebral.
2. Posibilita el aprendizaje implícito
El aprendizaje implícito es aquel que se realiza en forma inconsciente.
El movimiento es una poderosa herramienta para el aprendizaje implícito.
Gran parte de la enseñanza escolar sucede en forma explícita (o consciente) a
través de la lectura, la escucha, clases teóricas, discusiones, tareas y la
memorización mediante repetición que, en general, no es de interés o relevancia
para el alumno. Ellos pasan la mayor parte de su jornada escolar aprendiendo a
través de canales explícitos a pesar de que no es la forma preferida de
conocimiento para el cerebro, ni tampoco la más eficiente.
El cerebro, en forma natural, aprende a través de los canales implícitos estimulado
por la emoción y el movimiento, y caracterizado por el aprendizaje procedural
(andar en bicicleta) alimentado por los ganglios de la base y el sistema emocional,
procesado a través de la Amígdala.

Si se utilizan los seis propósitos del movimiento aumentará la cantidad de


aprendizaje implícito en el aula.

3. Mejora el funcionamiento cerebral


Lo que es bueno para el corazón también lo es para
el cerebro. El movimiento, en la forma de un
ejercicio aeróbico prolongado, incrementa la
función cognitiva y la memoria.
El ejercicio (Propósito número tres) aumenta el
aprendizaje porque:

• Mejora la atención y la motivación.


• Estimula a que las neuronas se conecten entre sí (o sea a que formen
nuevas sinapsis), lo cual es la base neurobiológica del aprendizaje.

4. El ejercicio cumple con las necesidades básicas


Éstas son:

• Supervivencia.
• Pertenencia.
• Libertad.
• Diversión.
• Fuerza y energía.
Las necesidades, a menudo, no son abordadas en la escuela causando problemas
conductuales y académicos, así como también frustración tanto en los alumnos
como en los docentes.
La implementación de los seis propósitos del movimiento puede lograr satisfacerlas
de una forma simple, accesible y
barata.
Cuando se les permite a los alumnos
involucrarse en el proceso de
aprendizaje a través del movimiento,
las necesidades de libertad y
supervivencia son satisfechas. Por su
parte, la de fuerza y energía se
compensa a través de la competencia
con el ejercicio.
Las actividades de movimiento para
cohesión en el aula construyen la
pertenencia, lo cual es esencial para crear un hogar sustentable para el cerebro.
Finalmente, cuando se decide utilizar este método en el aula, el medio ambiente y
el aprendizaje se vuelven divertidos.
5. Mejora el estado del aprendizaje
Si un alumno tiene un
estado de aprendizaje
positivo mientras se le está
enseñando, tendrá una
mejor oportunidad de
hacer conexiones y de
comprender los conceptos
que debe aprender.
El movimiento es uno de
los más poderosos
directores del estado de
aprendizaje del alumno. Los docentes que utilizan los seis propósitos del
movimiento tendrán un medio efectivo para dirigir a sus alumnos. Esto facilitará el
éxito académico de muchos.
6. Diferencia la enseñanza
Las aulas se caracterizan por la diversidad de sus aprendices. Por lo tanto,
diferenciar dar espacios en donde los alumnos que lo necesiten más puedan
moverse, es fundamental.
7. Involucra los sentidos
El Sistema Nervioso aprende y deposita la información a través de claves
sensoriales. Por lo tanto, cuantos más sentidos utilicemos más probable será que
la información sea aprendida y depositada.
En el aula esto a menudo sucede a través de escuchar, escribir, ver y discutir.
Agregar los seis propósitos del movimiento al currículo incrementa la posibilidad de
que la información sea aprendida, depositada y recordada para su posterior uso y
transferida a otros contextos.
Pocas veces los alumnos tienen la oportunidad
de experimentar los contenidos a través del
movimiento y de utilizar su cuerpo.
Toda la información sensorial (incluyendo la
vista, el oído, el tacto, el olfato, el gusto y el
sentido kinestésico) contribuye al aprendizaje.
En la enseñanza, a menudo, está ausente la
parte kinestésica. Para que la información sea
asimilada, algo debe sucederle a través de una entrada sensorial.
El aprendizaje basado en una forma kinestésica puede proveer de una conexión
muy fuerte con la información y así lograr su retención y recuerdo.
8. Reduce el estrés
La escuela y el aula pueden ser ambientes estresantes. Este estrés provendría de
muchas áreas, incluyendo el estar sentado durante mucho tiempo, las expectativas
académicas, sentirse desconectado del marco escolar, la presión social de los
pares y las necesidades no logradas.
El movimiento y el ejercicio pueden tener un efecto positivo sobre el Sistema
Nervioso ya que colaboran con la reducción del estrés ya que cuando nos ponemos
en movimiento en el sistema nervioso liberamos Serotonina (un antidepresivo),
GABA (un ansiolítico) y Canabinoides (otro
ansiolítico).
La utilización de los seis propósitos del
movimiento como parte de una experiencia
integral del aula puede ayudar a estimular un
clima positivo en el aula. Esto da lugar a un
ambiente que minimiza el estrés mientras
simultáneamente maximiza el aprendizaje.
9. Incrementa la circulación
Estar sentado por largos periodos hace que la sangre se
acumule en los miembros inferiores, lo que implica un
menor flujo sanguíneo cerebral.
Esto genera un estado de aprendizaje no deseable.
Simplemente permitiendo a los alumnos que se paren y se
muevan, incorporando los seis propósitos del movimiento,
alivia esta reducción sanguínea al aumentar la frecuencia
cardíaca y su fuerza de contracción muscular. Lograr que
llegue más oxígeno fresco al cerebro generará un estado
de aprendizaje más efectivo.

10. Incrementa el aprendizaje y la memoria episódica


Durante el aprendizaje el cerebro toma debida nota de dónde está cuando aprende
algo. Cuando se utiliza el movimiento para
incorporar un concepto, una nota ambiental
exclusiva es realizada por el cerebro haciendo
que la información sea mucho más fácil de
recordar.
A través de los seis propósitos del movimiento
es posible para el Sistema Nervioso generar
imágenes ambientales exclusivas del
aprendizaje, las cuales pueden aumentar la
capacidad de los alumnos de recordar la
información a posteriori.
Sin lugar a dudas, tenemos que reflexionar
sobre nuestros estilos de vida, no solo en el aula en donde el movimiento suele no
estar presente, sino también en nuestra vida laboral y personal.
Recuerde este puede ser otro buen momento para la propuesta del inicio de este
apunte.

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