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Haiku 3

Este poema de Buson contiene varias imágenes de la naturaleza en diferentes estaciones, incluyendo pájaros cantando, nubes moviéndose, una mujer leyendo bajo la luna, lluvia primaveral y caminos en la hierba. También incluye reflexiones sobre la soledad, el paso del tiempo y la fugacidad de la vida.

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Eloy Reinberg
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Buson

El gorrión canta,

con su boca pequeña

abierta.

Arando el terreno.

Una nube inmóvil

desaparece.

Una mujer lee

una carta

en el claro de luna

Pisando la cola

del faisán cobrizo

heladas de primavera.
Lluvia primaveral

oscurece, sin embargo,

hoy todavía perdura.

Volviendo

Tantos caminos posibles

en la hierba primaveral.

Incluso el océano

subiendo y bajando todo el día ...

suspira el verdor de árboles.

Luz de la luna

El color y perfume de las Glicinas

parecen lejanos.
Niebla matutina:

como la pintura de un sueño,

los hombres siguen su camino.

Ante el Crisantemo

blanco, las tijeras dudan

un instante.

Rosas silvestres en flor

así como una vía

mi pueblo natal.

La corta noche

Rota en el agua la

luna creciente.
Un relámpago

sonido de gotas de agua

cayendo a través del bambú.

Un viejo pozo

saltando a un mosquito,

el oscuro sonido de peces.

Completa soledad

Otro gran placer en el

crepúsculo otoñal.

Después de caer

su imagen sigue en pie;

flor de peonía.
Adiós. Voy sólo

por los caminos de Kiso

viejos como el otoño.

Luna de cosecha

Conejos corretean

por el lago Suwa.

Escapa de las redes,

escapa de las cuerdas

la luna en el agua.

Lluvia y musgo

Recuerdo días felices

de antaño.
Golpe de hacha,

perfume de los pinares

Bosque de invierno.

Luna de invierno:

Un templo sin una puerta

¡Cuán alto el cielo!

Viejo estanque,

una sandalia de paja se hunde

Aguanieve.

Viejo calendario

que me llena de gratitud

como un sutra.
Issa

La mariposa revolotea

como si desesperara

en este mundo

Un mundo

que sufre

bajo un manto de flores

Sodo

Esta primavera en mi cabaña

Absolutamente nada

Absolutamente todo
Shiki

Primavera en el hogar.

No hay nada

y sin embargo hay de todo

Kyorai

El hombre

Que está labrando la tierra

Parece inmóvil

Shiki

Toda la jornada

Siempre en el mismo lugar

Trabajando la tierra
Issa

Pareciera que el sapo

Va a expeler

una nube

Shiki

Crepúsculo matinal.

El hocico de la rana

exhala la luna

Soseki

Sobre la montaña florida

Sueltan los caballos

En el cielo otoñal
Shiki

Cuando se derrite la nieve.

¡Sueltan los caballos

en el pueblito!

Raizan

Mil pequeños peces blancos

Como si hirviera

El color del agua

Shiki

Un cardumen de truchas

Pasó ante mis ojos

El color del agua


Seibi

El espantapájaros

Parece humano

Cuando llueve

Issa

Ocurre en los humanos

Y también con los espantapájaros

No son derechos
Shiki

¡Cómo el hombre!

En noches de luna llena

Miserable el espantapájaros

Basho

¿Es primavera?

La colina sin nombre

se perdió en la neblina

Buson

Bajo la lluvia de verano

El sendero

Desapareció
En silencio

Antes de la llegada de los anfitriones

Las peonías

Ryota

Sin palabras la anfitriona

El invitado

Y el crisantemo blanco

SOKAN

Mudas

Las garzas trazarían en el cielo

Una línea de nieve


Una mancha

a la luna.

¡Qué hermoso abanico!

Al mismo tiempo

Cuando mi padre estaba muriendo

Me tiraba pedos

MORITAKE

Esta mañana de Año Nuevo

Pienso además

En la edad de los dioses

Frente al acantilado

Los sauces reverdecidos

Son las cejas


A la enredadera

se parece hoy

mi propia vida.

Una flor cae

y sube a la rama.

No. Era una mariposa.

SHOHA

No tengo pincel

que pinte las flores del ciruelo

con su perfume.
TEITOKU

Si necesitamos

dormir la siesta

es por la luna otoñal.

Cuando ella se funde

El hielo con el agua

Se vuelven a acomodar

SHIGEYONI

En las altas hierbas del verano

Solos avanzan

Los bastones de los peregrinos


SAMBOKU

Como la mano derecha

De la partera

Las hojas del arce en otoño*

TEISHITSU

La luna a media noche

como un trozo

de fresco.

KIGIN

Es la pobreza del verano.

Responde ella

antes de estallar en lágrimas.


SAIKAKU

Sobre la llanura ahora árida

Un cepillo de mujer

Del tiempo de hierbas en flor

Algunos pueblos

no conocen ni doradas ni flores.

Pero todos benefician de la luna.

Cambio de vestimenta.

La primavera desapareció

en el gran baúl
SODO

Contemplado la luna

Mi sombra acompaña

De vuelta a casa

¿Quién se preocupa

de la flor de la zanahoria

en el tiempo del cerezo?

La mañana después de la tormenta.

Sólo los melones

no se interesan por lo ocurrido


BASHO

Fin de año.

¡Siempre el mismo sombrero

y las mismas sandalias de paja!

Poesía

Entrando a Oku

Plantan arroz cantando

A la primavera que pasa

Las aves cantan

Son lágrimas los ojos de los peces

Bajo las flores de un mundo efímero.

Con mi arroz entero

y mi sake blanco *
La gente de ahora no se interesa

por las flores del castaño

que están en el techo.

En las flores silvestres de verano

Se estremece aún

El sueño de gloria de los guerreros

Ante la enredadera en flor

Comimos nosotros

Que somos simples hombres

¡Crueldad animal!

Bajo la pezuña

un saltamontes.
En el viejo estanque

la rana se zambulle

y el ruido del agua.

Ah hototogisu

¡Agranda aún más

mi soledad!

Primera nieve.

Las flores de los narcisos

casi no se doblan.

Albergue pobre.

Los gemidos del perro

en la lluvia nocturna.
Estoy en Kyoto

Pero al canto del hototogisu

Soñando de Kyoto

Las cigarras van a la muerte

y su canto

nada nos dice.

En pleno otoño

Mi vecino

¿Cómo vive?

Ante el relámpago

Dichoso

El que nada sabe

Después del crisantemo

A parte el largo nabo


Nada

Desolación invernal

En un mundo de tono uniforme

El ruido del viento

¡Qué bello!

El despreciado cuervo común

esta mañana nevada.

En este jardín

¡Un siglo

de hojas muertas!

Dios ausente

Las hojas se amontonan

Todo es abandono
Esta mañana nevada

Incluso el caballo

Es digno de mirar

La nieve que vimos caer

¿Es otra

este año?

SAMPU

Rudamente cae

Sobre los claveles

El chaparrón de verano

Mala jugada.

Mis dientes se destemplan

En el viento otoñal
Puse la mano sobre él

pero no la recoge y pasa.

La ketmia

Tus pequeños van a esperar

la alondra

perdida arriba en el cielo.

KAKEI

Sin excepción tiemblan

las hojas de la hiedra

por el viento otoñal.

¡Qué lástima!

Las chispas de la antorcha


van a la cabeza del cormorán.

SORA

El monje enfermo

barre el jardín.

Cerezos en flor

Camino y no me detengo

Si caigo - que sea

entre tréboles

GONSUI

Salta una carpa

y de nuevo el agua se calma.

El hototogisu canta
Por un día sin viento

Las campanillas que suenan con la brisa

Sirven de refugio a las abejas

La tormenta invernal

se apacigua

en el ruido del mar.

Kyorari

El hombre

Que está labrando la tierra

parece inmóvil.

Cohombro de mar.

¡No tienes cola

ni cabeza!
La ventisca no deja

la fría lluvia invernal

tocar el suelo.

Tanto calor

Que los melones rodaron

Fuera de su escondite de hojas

Sólo peregrinos

pasan por el camino

esta mañana de nevada.

Sí. Gritaba sí.

Pero a la puerta pesada de nieve

continuaban golpeando
Sin fuerza

En la lluvia del mar

Las altas velas infladas de viento

En el cielo

el hototogisu y la alondra

cantan en cruz.

ISSHO

Mis ojos

Cansados de tanto mirar

Regresan al crisantemo blanco


RAIZAN

Mil pequeños peces blancos

Como si hirviera

El color del agua

Los pececitos blancos.

Cómo si fuera el espíritu

del agua que corre.

Levantando la cabeza

miro mi forma alargada.

Frío amargo

Completamente sucias

las mujeres que siembran arroz.

Excepto su canto
RANSETSU

Media noche profunda.

El Río del Cielo

cambió de lugar

Un poco de calor

para que en el cerezo

una a una se abran las flores.

A cada nueva flor de ciruelo

el calor

monta.

Las mujeres sin hijos

Son tiernas

Con las muñecas


Crisantemos blancos

Crisantemos amarillos

¡Qué no existan otros nombres!

Espejo

de rosas amarillas.

El manantial dorado

En los escenarios de las almas

También queman

Las lágrimas y el rocío

Luna llena de otoño.

Los vapores suben

a la superficie del agua


KYOROKU

La primera cosa

Que toca la tempestad

El espantapájaros

Viento frío

Sobre los arrozales en otoño

Nubes negras

Dormí en la pieza

de un daimyo

y también hacía frío.


ETSUJIN

En un sueño de flores

Cubierto

¡Quisiera morir al instante!

Como adormecidas

Las flores de la amapola

Caen

El año se va

y escondo a mi padre

los cabellos grises.

Si pudieran hablar

Las truchas también gritarían

Se acerca el barco con cormoranes.


ONITSURA

A la entrada del jardín

florece el blanco

de una camelia*

Observan al horizonte

Con el orificio de la campanilla al cielo

Esas flores de primavera

Aquí agua

y allá agua.

Las aguas primaverales.

Oh que verdes son

las ramas del sauce

en las aguas que pasan.


Una trucha salta

y las nubes se agitan

en el cause del torrente.

Cuando los cerezos florecen

las aves tienen dos patas

y los caballos cuatro.

Este otoño

no tengo niños en mis rodillas

para contemplar la luna.

El cerezo perdió sus flores

y vuelve la calma

en el Templo Enjoji.
En la Gran Mañana *

un viento del fondo de las edades

sopla a través de los pinos.

El primer amanecer del año.

La campana lejana

¡Cómo oscila su pasar

por la neblina primaveral!

Esqueletos

Vestidos de seda

Contemplamos las flores

Esa montaña lejana.

Adonde el calor del día

Se fue
La brisa fresca

llena el cielo vacío

del rumor de los pinos.

No hay lugar

donde botar las aguas servidas

y el ruido de los insectos.

Este día de invierno

hace calor al sol.

Pero frío.

El viento de otoño

sopla tristemente

mi rostro.
Bajo un sol primaveral

los gorriones en el jardín

toman baños de arena.

A la primavera

las ranas croan

y en verano gritan.

La alondra se estira

y se deja caer.

Si verde es la cebada

KIKAKU

Durante la noche de quinta luna

Cada cierto tiempo escuchamos

Como se quiebra un bambú


La luna llena.

La silueta de un pino

en el tapiz

El mendigo

carga el cielo y la tierra

como vestimenta de verano.

Lluvia de verano.

Una mujer solitaria

sueña en la ventana.

El ciruelo en flor

espera su maestro

en el jardín.
Que me lancen una piedra.

Yo recogí

una rama de cerezo.

Picado por pulgas.

¿Era verdad

ese sueño de sables?

El mono gruñe

y muestra los dientes.

La luna en lo más alto

Un relámpago

Ayer al este

Y hoy al oeste
La primera nieve

Nadie quiere

Quedarse en la casa

Cuando pienso que es mía

La nieve sobre el sombrero

Me parece más liviana

Despierto de noche

El faisán dorado grazna

La luna se congela

Cuando llega el invierno

los cuervos se cuelgan

del espantajo.
Aguacero.

Los patos gritan

alrededor de la casa.

Noche de invierno.

Sin motivo

escucho mi vecino.

Fiesta de las flores.

Acompañado de su madre

un niño ciego.

¿Qué pasa con Enjo?

Vivió y ahora está

como mar en verano.


El hototogisu canta

y en la pequeña canasta

dos o tres berenjenas.

Termina el viento y corre el agua

por el bosque. Es el momento

del canto del hototogisu.

El sauce

Contempla al revés

La imagen de la garza

El murciélago

volando de sauce en sauce

en lo rojizo de la noche.
JOSO

Flota

A fuerza de levedad

La rana

Una cigarra en otoño

yace muerta

al lado de su cáscara vacía.

Despierto en medio de la noche

Mezclo mi tos

Con los gritos de los insectos

Muy lejos en el mar

el viento verde y la niebla

¿Adónde van?
Entre tantos cerezos en flor

El pájaro carpintero buscando

Un árbol muerto

Escarcha y granizo

Sin fin ni fondo

La soledad

YAMEI

Al inmenso campo

De un grito

El faisán lo devora
YABA

Yo barrí el jardín

y después cayeron

las camelias.

HOKUSHI

Las peonías marchitaron

y partimos

sin pesar.

Los paraguas.

Cuántos pasaron

por esta noche de nieve.


Suspender la luna en el pino

y descolgarla

para mejor contemplar.

Ranas cantoras

¡Cómo ayudándose

con sus gritos!

De pie

entregando el espíritu

el espantapájaros.

El sonido de la campana quebrada

También es cálido

Como la luna en verano


SHUSHIKI

Observen

La contemplación del cerezo

Embriaga.

Despierta

de este sueño

veré el violeta de los iris.

CHOSUI

Si muero en la llanura blanca

También seré

Un Buda de nieve
YAYU

Estornudo

y no veo más

a la alondra.

Cambio de doméstica.

La escoba

esta colgada en otro lugar.

A sus pies

le roban sus granos.

¡Qué espantajo!
CHIYO-NI

Los caballos al galope

Huelen sus cuartillas

Un perfume de violetas

Roza

El hilo de la caña de pescar

La luna en verano

Como la nieve

mi pálido reflejo

en el agua.

Todo lo que recogemos

en la playa de marea baja.

Se mueve
Sin niño que se acerque

Las paredes de papel

Están frías

En el llano y la montaña

Todo parece inmóvil

Esta mañana nevada

Si por las mañanas se cierran

las campanillas en flor.

¡Es por el odio de los hombres!

En las lluvias de primavera

Todo las cosas

Son más bellas


La rama en flor del ciruelo

otorga perfume

al que la corta.

Del violeta de las nubes

Al morado de los iris

Se dirige mi pensamiento

¡Luciérnagas. Luciérnagas!

Por el río

las tinieblas pasan.

Muchas veces

¡Hototogisu, hototogisu!

y amanece.
El agua se cristaliza

Las luciérnagas se apagan

Nada existe

TAIGI

Cubierto de un manto de luna

Río abajo

El ruido de la red de pescadores

A la hora de la siesta

se detiene la mano que agitaba

el espantapájaros.

Los días tranquilos

En rápidos años

Olvidados
En su mes.

El gato olvida el arroz

pegado en sus bigotes.

En un montón de basuras

Una centidonia floreció

Tardía en otoño

Solo atravieso

Un frío claro de luna

Por el puente colgante

Ni una sola piedra

Para lanzar a ese perro

Bajo la luna en invierno


Desolación invernal.

En una poza de lluvia

los gorriones se distraen.

Las barren

y abandonan

a las hojas muertas.

Es el viento de primavera.

Dicen amo y criado

caminando juntos

Neblina de río.

Empujando el caballo al agua

El ruido del agua.


A lo largo del día

Mis ojos se gastaron

Contemplando el mar

BUSON

El sol salió de la cabeza

de una sardina

Noche de primavera.

De vela en vela

transita la llama.

¿Reencarnación?

El barco coreano

Continúa su ruta

Sin detenerse por la neblina


Al trabajo de la tierra

Desde las alturas del templo

Viene el canto del gallo

Al trabajo de la tierra.

El hombre que preguntó por el camino

Desapareció

Trabajar en el campo

La nube que nunca se movía

También se fue

Iba a los cerezos en flor

Dormía bajo ellos

Ese era mi pasatiempo

Caen las flores del cerezo


y entre las ramas

aparece un templo.

Parece indefensa

Cuando nada

La rana

Las ocas emigran.

Delante de la casa

el campo de arroz parece volar.

En noches breves

la aterciopelada oruga

carga las perlas del rocío.

En la niebla del verano.

El vuelo blanco de un insecto

de nombre desconocido.
Ese vivo frío

Bajo mi pie en la alcoba

La peineta de mi esposa muerta

La más lejana luna.

Atravieso

un barrio pobre.

Está pasmada

de pobreza

esta mañana de otoño.

Qué hermoso

después de la tormenta otoñal

el pimiento rojo.
Para el que parte

Para el que se queda

Dos otoños

Durante la siega de otoño

Muy triste

El rostro de la loca

Tan profunda

Esa prostituta

Color abismo

El dedo herido

Del albañil

Al rojo vivo de la azalea


¡Canta el hototogisu

que no tiene padres

ni hijos!

Un caracol

Un cuerno corto y el otro largo.

¿Cuál es el problema?

Después de cortar la peonía

Me sentí disminuido

Esa noche

Un ave grita

y el ruido del agua oscurece

alrededor de la trampa.
Piensa en decapitar

los lotos blancos.

El honorable bonzo

El faisán dorado

en la rama descansa.

Larga es la noche de una a otra pata

Sobre la imagen santa

Se permite un excremento

La golondrina

No es el mismo

después de la cosecha de arroz.

El espantapájaros
Cultivador de crisantemos.

De ellos

eres esclavo.

Las noches de los hombres de antes

Fueron iguales a las mías

Noches de lluvia fría

En noches frías

mis huesos sienten las mantas

y golpean la colcha.

El abad

y cómo deposita su abono

en el llano sin cultivar.


Ruido de serrucho

Esta media noche de invierno

Ruido de pobreza

Puse el calentador

en mi pecho.

Pero mi corazón estaba lejos

Con un palo

Golpeo el pincel congelado

Por la noche

Bajo la nieve

Las luces de la hilera de casas

Que me cerraron la puerta


KOYU-NI

Las flores caídas

Ahora nuestras mentes

Están en paz

RYOTA

Sin palabras la anfitriona

El invitado

y el crisantemo blanco

Mi sombra se pega a la muralla.

Esta noche de otoño

un grillo hace ruido

Perseguida

La luciérnaga e esconde

en los rayos de la luna


Una jaula de luciérnagas

para el niño enfermo.

¡Qué soledad!

¿Quién desvela allá

con la lámpara encendida?

Lluvia fría de medianoche

La luna de esta noche

Imposible

Que sea única

Entré furioso

y ofendido;

el sauce en el jardín.
OEMARU

La bola de nieve

al fin

es inmensa

Me dejo rodear

Como el Buda

Por los mosquitos del equinoccio

El viento disminuye

Las montañas se ven

Y ahora las ranas

A quien la persigue

La luciérnaga

Ofrece su luz
Los melones.

Por ellos lo reprimí el año pasado

y hoy los ofrezco a su espíritu

RANKO

Al claro de luna

Sólo un ruido

Y la caída de las camelias blancas

SHOHA

A la medusa

El cohombro de mar

Confía su amargura
El niño

Pasea su perro

Bajo la luna del verano

La lluvia nocturna

multiplicó los caracoles

bajo las bellas hojas de las aspidistras

La flor de la camelia

Que iba a caer

Está presa en las hojas

A la puesta del sol

La sombra del espantajo

Alcanza el camino
CHORA

Del corazón de las prostitutas

Surge

El amo del lugar

Crisantemos blancos.

Ahora alrededor de ellos

todo es gracia y belleza.

Luna en verano

¿Del otro lado del río

qué es?

Alimento de otoño.

Por la puerta abierta

entra el sol del atardecer.


Contemplando la luna

La miramos y se cubre

La olvidamos y se muestra

Seducida por las flores

Fascina a la luna

La mariposa

Atraído por el canto lejano

Del uguisu

El sol sube al horizonte

El uguisu canta.

Fue ayer

a la misma hora.
El viento otoñal

sopla primero

las flores de la enredadera.

Llega el otoño

Pasan las nubes

Y se ve el viento

Amaneceres con luna.

Los chorlitos de la orilla del río

se dispersan a lo lejos.

Luna fría.

El viento del río

afila las rocas.


¡Espacio por favor!

y déjeme plantar estos bambúes

al sapo.

SEIFU-NI

Fin de la primavera.

Entre las medicinales artemisas

las osamentas humanas.

La mariposa es vieja.

Pero mi alma

en los crisantemos juguetea.


GYODAI

Al alba

Soplan las ballenas

Entre la espuma escarchada

Recogiendo una violeta

El débil corazón

En primavera

El gorrión furioso

Salta entre las flores

De la enredadera

Apagado el altar del Buda

El cuarto pertenece

A las muñecas
Las montañas del otoño

Aquí y allá

Humaredas se levantan

Las hojas que caen sobre otras hojas

Se unen

La lluvia arrasa sobre otra lluvia

Una noche de primavera.

Pareciera que a nadie pertenece

esa carreta abandonada.

SHIRAO

La libélula roja

comienza

la estación otoñal
El arroyo se hundió

en las hierbas

del otoño que se va

El jardín está oscuro

y tranquila en la noche

la peonía

Insensible

A los rayos de la puesta del sol

El espantapájaros

KITO

En la densa neblina.

¿Quién grita de la colina

a la barca?
Niebla nocturna.

Pensando en cosas del pasado

y cómo están lejos

Sobre el bambú que indica

La tumba del difunto

Una libélula

El pequeño pez

Arrastrado a reculón

Al agua clara.

Cuando nos detenemos

De noche en el camino

La nieve pesa más


A veces no viene

y otras canta dos al día.

El hototogisu

SEIBI

Aplastando una mosca

¡Quisiera

matar a todas!

KIKUSHA-NI

Deseo partir

Peinada de luna

Bajo el cielo errante


Tomando el fresco sobre el puente

La luna y yo

Quedamos solas

En mi sombrero

En lejanas montañas

Sonido de hojas

OTSUNI

Para el convaleciente

los crisantemos.

Huelen frío
RYOKAN

Los días de lluvia

el monje Ryokan

da penas

Surcos de seda

en la superficie del agua.

Lluvia primaveral

El mundo

ahora

es un cerezo en flor

En el santuario

Sobre los pétalos de las magnolias

Las flores del cerezo


Viento azul

En mi caldo claro

Peonías blancas

Sin inquietarme

En almohada de hierbas

Me ausenté

Día tras día

cae la garúa.

La vejez me atrapa

Las hojas de jardín

caen

y yacen como caen.


En el viento otoñal

Al recoger caquis

Mis bolas doradas se erizan

El viento nos trae

Suficientes hojas muertas

Para hacer una fogata

Sobre su caballo

En el viento que azota

El hombre de mirada segura

El ladrón

se llevó todo.

Salvo la luna de mi ventana.


ISSA

El humo

dibuja en este momento

el primer cielo del año.

Incluso mi sombra

En este primer amanecer de primavera

Está repleta de vigor

El pájaro carpintero

En el mismo lugar se obstina

Al atardecer

Temblando

en las flores silvestres

se va la primavera.
La hierba de las pampas cae

y el ojo puede ver

como el frío aumenta.

¿La edad de la luna?

Yo diría

más o menos trece años.

¿Sentirán nostalgia

los días de neblina

y las ninfas del cielo?

Bajo la neblina del calor

Algunos hoyos dejados

Por el bastón que va al templo


Ella acostó al niño

Y lava en este momento la ropa

La luna de verano

Habiendo cambiado de ropa

Me siento

Pero muy solo

Con alegre canto

El hototogisu

Llama a sus paternos

Los gorriones

Juegan a la escondida

Entre las plantas de té


Apártate del camino

gorrión sin casta.

Pasa el caballo

Gorrión huérfano

Ven acá

Contigo quiero jugar

Si eres tierno con ellos

Los nuevos gorriones

Te desilusionarán

Mantiene un desafío

De miradas conmigo

La rana
Puesta del sol.

La rana también

Llora.

La vejez

También al cortar un ramo de flor

Una mueca en la boca

Esta mañana es otoño

Al decir estas palabras

Siento como envejezco

De la mala hierba

¡Qué mariposa

nació!
Mariposa que revoloteas.

Como tú siento

que soy criatura de polvo.

También entre los insectos

hay los de diestro canto.

Otros no.

Bajo las flores del cerezo

Pulula y hormiguea

La humanidad

A la sombra de las flores del cerezo.

No son

Más extranjeros
Crisantemo en flor

Baila también en el aire

Un olor a orina

¡Por que así debe ser!

Estrenémonos a morir

a la sombra de las flores.

Todos en este mundo

en la cumbre de un infierno.

¡A contemplar las flores!

La primavera se anuncia

Tengo cuarenta y tres años

Aún frente a un arroz blanco


Que nada me pertenezca.

Sólo la paz del corazón

y el frescor del aire.

Desnudo.

Sobre un caballo desnudo

a través del temporal.

Pobre

La más pobre de las regiones

¡Pero sientan este frescor!

Aldea perdida

Acostumbrados a su miseria

Ellos toman el fresco por la noche


Pulgas.

Para ustedes también

la noche es soledad y larga.

Lo siento por las pulgas

de la cabaña

¡Adelgazarán muy pronto!

Un ser humano

Una mosca

En la gran sala

Matando una mosca

herí

una flor.
Sube lentamente

Lentamente pequeño caracol

Escalas el Monte Fuji

De prostitutas

La joven virgen

Se hace un pañuelo

Luna llena.

Mi aldea deteriorada

es como usted la ve.

En el blanco rocío

me ejercito

al paraíso.
En cada perla de rocío

Tiembla

Mi región natal

No quiero continuar

en este mísero mundo.

Y se descuelga la gota de rocío

De los orificios de la nariz

del Buda

surge una golondrina.

Noche tras noche

Mi sopa de legumbres

Acompaña la nieve
En invierno

una joven prostituta

raspa el hollín de la cacerola.

El gatito

Que pesamos en la balanza

Continúa con sus juegos

Un bello volantín

se levanta

de la choza del mendigo.

El niño que imita

Al cormorán

Es aún más maravilloso


SOGETSU-NI

Luego del baile.

El viento en los pinos

y el canto de los insectos.

MEISETSU

Sobre las trenzadas flores

Del ataúd

Una mariposa

En la fría tempestad

una solitaria luna

rueda a través del cielo


Una húmeda mañana

Desde la tierra surge

La primera cigarra

CHOSHU

Se hizo mil pedazos

y aún está allí.

¡La luna en el agua!

KIJO

En el espejo

Esta mañana el otoño

El rostro de mi padre
SOSEKI

Los hombres mueren

y las grúas nacen.

Translúcidas y heladas

Bajo el velo de luna

¡Sombra de flor!

¡Sombra de mujer!

Cae lánguidamente

en el césped

la humedad del calor.

Cuando la lámpara se apaga

las primeras estrellas

entran por la ventana.


En este mundo que balancea.

¡Hágase gran maestro

y usted dormirá la siesta!

Golpeado

El pez de madera

Espanta los mosquitos al medio día

Las piedras del fondo

Parecen mover

El agua clara

Sobre el ataúd

lanzar crisantemos.

Nada más
Reverencias y sonrisitas.

Del moño

resbala un granizo

El frío y más frío.

El agua azula

Y el cielo se estrecha

La piel y los huesos.

¡La borrasca arrastraría

mi cuerpo enfermo!

Guardián de la noche.

Escucho

el continuo lamento de la lluvia


Por aquellos que partieron

Por aquellos que se quedaron

Las ocas salvajes retornan

Sin saber porqué

Amo este mundo

Donde venimos a morir

KOYO

Si pudiera morir

antes que seque la rosa.

Sería perfecto
ROHAN

En el claro de luna

Dejo mi barca

Para entrar al cielo

SHIKI

Cada año nuevo

Cielo y tierra en armonía

El primer día

Un gran viento

y repentinamente el estandarte

se levanta.
La nieve se derritió

en la espalda

del Gran Buda.

Sitio ilustre.

Desyerba la tierra

y lo ignora el campesino.

Durmiendo sobre la piedra

Mariposa

¿Sueñas tú de mí el infortunio?

Soñando cada año

En los crisantemos

Sueño por ellos


Jornada corta.

En sus canastas los cormoranes

duermen cansados.

Un pueblo de pescadores

Baila bajo la luna

El olor a pescado fresco

¡Peral en flor!

La casa en ruina

Única huella de la batalla.

Con mucho esfuerzo

pude colgar

la lámpara entre tantas flores.


Cerezos en flor

y recuerdos de seres queridos.

Todos tan lejos de aquí.

Nuestro canario escapó

Un día de primavera

Llega a su fin

Un azadón abandonado

en el campo vacío.

¡Qué calor!

En el rincón de un viejo muro

Totalmente inmóvil

Una araña gorda acecha


Pintor de rosas.

Las flores no son difíciles

y las hojas peliagudas.

¡Las flores silvestres del verano!

En Saga las bellas mujeres

de muchas tumbas.

Me pican

Los mosquitos en otoño

Decididos a morir

En el dormitorio vecino

su luz también se apaga.

Ah qué la noche es fría.


No puedo comer

los caquis que me gustan.

Ah la enfermedad.

¡Recuerden!

Fui un gran comedor de caquis

amando haikus

Tres mil haikus

a revisar.

Dos caquis.

Las manzanas robadas

que comí

me produjeron dolor de estómago.


El daimyo.

Queda de su pasar

un terrible frío

KYOROKU

Soledad en invierno.

Quisiera hacer una pregunta

al Buda.

La gran limpieza.

Todos los dioses y Budas

amontonados en la hierba.

Débiles

Esta noche de nieve

Las luces del palacio


Noche infinita.

¡Pienso

en cómo será en 10.000 años!

El que detesta esta vida

Debe amar

La flor del cardo

En este mundo efímero.

También los espantapájaros

tiene ojos y nariz.

Un niño de diez años

Acaba de heredar un Templo

Frío amargo
Pánico.

La escalera se derrumba

sobre los amores de los gatos.

Diez años de trabajo

para pagar mis estudios.

¡El techo gastado!

En esta agua pura

los ricos se refrescan

y también osos.

HEKIGOTO

El viento violento del sol

Vibra aún

En el canto del hototogisu


El caballo regresa

repentinamente

rodeado de luciérnagas.

Sin que nadie sepa

un polluelo nació.

Rosa de invierno

Arranco una planta.

Su profundidad y su blancura

me duele.

En la cima nublada

florece una cebolla.

Porfía
KYOSHI

Como una bandera

Parece flamear

El sol invernal

De cada objeto que depositamos

Nace algo

Que se asemeja al otoño

Primera primavera.

La lluvia perla

sobre las ramas aún desnudas.

Solo.

Pulo mis poemas

en el día que llegará.


Libélulas

En el villorrio tranquilo

Es mediodía

En los montes de abril

Cadáveres en sepultura

¡Vanidad!

Lancé

la cetonia

a lo más profundo de la sombra.

Durante la distribución

de la velas en los dormitorios.

¡El grito del venado!


Aún me traspasan

La serpiente dejó en la hierba

Los ojos

El una palabra

Yo una palabra

Al resplandor del otoño

Bajo la luna otoñal

Ahora

No hay enemigos

Corté

las peonías

y el jardín está vacío.


Cae y cae

La hoja de la paulonia

A los rayos del sol

¿La hoja cae, como cayó el hombre a pesar de

las promesas del sol?

Como polvo

En las grandes nieves

Un hombre muerto

Año que pasa y año que llega

Anillos

Que atraviesan un mismo bastón

El grito del primer cuervo

Sorprende al amanecer
Sobre los burdeles

Ya imagino

la nievecayendo sobre mi cadáver.

KUBUTSU

Con la boca abierta

el niño contempla caer las flores

¡Es un Buda!

ARO

Un ave canta

Y calla

La nieve en el crepúsculo
El barco se va

y el corazón se aleja

de los gritos de los insectos.

GETTO

Parece acariciar

Esa brisa azul de oriente

A las montañas

KAFU

Primer trazo de neblina

Sobre el kimono del año nuevo

Una bastilla de nubes


OTSUJI

Fiesta campestre.

Respira el sol

y la hierba se pega en mis codos

Por el que se recupera

De una enfermedad

Los crisantemos sienten frío

KUHONTA

Desplomado en la tierra

El volantín

Entrega su alma
Voces

Entre las nubes blancas

Las alondras

SANTOKA

Al pie de la montaña

bajo un sol generoso.

Una hilera de tumbas

La luna

Cae lentamente

Una hoja de caqui

Tan lejos

el país natal.

Los árboles florecen.


Sobre mi sombrero de junco

Toc

Era una camelia

Profundo

Aún más profundo

En las montañas azules

A cántaro la lluvia de otoño.

Cocino algunos granos de arroz

durante largo tiempo.

A cántaro la lluvia de otoño

Y no muero

Todavía
A cántaro la lluvia de otoño.

El camino

de nuevo y siempre.

Otoño

La desgracia y nada más

Continúo el viaje

De gotas de lluvia

El ruido

También envejece

Un graznido de cuervo.

También

estoy solo.
Sobre una piedra

La libélula

Sueña en pleno día

Sobre mi solitario escritorio

La libélula

Concede posarse

Se cubren de otoño

las hierbas silvestres.

Me siento en su belleza

A la mitad de la vida

A la mitad de la muerte

La nieve sin cesar


Mi país natal

Empapado por la lluvia

Recorro descalzo

Muy pronto la muerte.

Sobre flores silvestres

cae la lluvia

El arroz es delicioso

Y el cielo azul

Muy azul

El barro

que fluye

se aclara
SUIHA

El gran día blanco

me desnuda el alma.

Hojas muertas

UGAI

Calor de primavera.

¡Ese olor a cabellos

en el ascensor!

FURA

Aquel que mata

Tal vez sea yo

¡Vuelo de luciérnaga!
La calma discreta de los caquis

Absorbe el sol

En su profundidad

HOSAI

El ruido de las tijeras

del jardinero.

Yo me levanto tarde

Silbando sin parar

Esta mañana

Mientras el bosque azulaba

Una jornada

sin una palabra.

La sombra de una mariposa


Tan solo

Que muevo mi sombra

Para mirar

Incluso

Tosiendo

Siempre solo

¡Dos senos

magníficos

y un mosquito!

En la punta de una hierba

Ante el infinito del cielo

Una hormiga
A mi espalda pasa un tren.

Yo arranco la mala hierba

sin levantar la cabeza

¿Denigrar alguien?

Me lavo el espíritu

descascarando arvejas

El Buda me da

un poco de tiempo.

Yo lavo mi vestimenta

En la gran noche de diciembre

Una cama fría

Es todo lo que tengo

El caballo

se espanta

sobre el tapiz de escarcha blanca


Por todas partes la muerte

y sin embargo el agua

corre por la noche

Al fondo de la neblina

el ruido del agua

y voy a su encuentro

DAKOTSU

Corté orquídeas en primavera

y las lancé

a las nubes.
Dulzor de primavera.

Al final de las cosas

el color del cielo.

¡Desaparecer

al fondo de esos barrancos

donde las nubes amontonan!

Una noche al claro de luna.

Aparece la enorme silueta del Monte Fuji.

¡Qué frío!

Un cadáver

y el viento de otoño juguetea

en los orificios de la nariz.


El cazador

tiende la oreja y escucha

los murmullos del deshielo.

SEKITEI

Después del trueno

Las nubes de la noche

Tienen la tez fresca

RAISEI

En secreto

la camelia advierte

la presencia del ciruelo.


IPPEKIRO

Sufriendo.

Alrededor de la cama flota

el azul del mar en invierno.

Más profunda la noche

Más visibles

Las venas del carbón

Siento vergüenza

Ante esta gran fogata de hojas secas

Al aire libre

Las hierbas fermentan.

Pasa una mujer

de grandes senos.
HISAJO

De pureza blanca

arquean sus pétalos

los crisantemos de luna.

Indómito hototogisu

Pasas haciendo ecos

A tu antojo

RYUNOSUKE

En el pequeño bosque

un laberinto de ramas.

Medio día oscuro.


TOYO

A la nocturna luna

el grito de la nutria

ofrece peces.

¿De qué se asusta

el cervato

bajo la luna?

SHUOSHI

Ante los crisantemos

mi vida

guarda silencio.
Los días lejanos

Bajo un cielo radiante

Más distantes

En la cascada

Las profundidades del mundo azul

Vibraron

Mi propia voz

en la gripe primaveral

la había olvidado.

SUJU

Por la estela de agua

flota dormido

un pato a la deriva.
Cortada en dos alas

la mariquita

vuela.

Doy vuelta

La leña gruesa

De la que el otro lado se quema

Hormigas grandes.

Sólo el soplo del viento

en los pinos.

Ese durazno está verde

y tiene una pequeña

mancha roja.
ISSEKIRO

Sobre el primer periódico del año

Boquiabierto

Me espera un cañón

Hay los hombres

que baten hierros en el aire

y no sé dónde.

Que tranquilo se ve

en la cuadra

el caballo que mató a su jinete.


MOPPO

El niño que toma el fresco

me observa que envejezco.

Mi hermana en el ataúd

Toda la familia enferma

y la cigarra canta

al anochecer.

En el papel de farmacia

lanzo poemas.

Noche glacial
KAJIN

El viento muere.

Las flores silvestres

se visten de duelo.

TAKAKO

Bajo la viva luna

duermo

con un moribundo.

Después de mis lágrimas

La plenitud

De mi soplo blanco
Ráfaga de nieve.

En sus brazos

sofoco.

TAKAJO

Adiós.

Más allá de la neblina

una niebla más profunda

Sobre un trineo sin luz

A la caída del día

En la llanura nevada
HAKKO

Danzan las mariposas

y yo converso

con los muertos.

AWANO

Me lavo el cabello

Quiere decir

Me lavo el alma

Cae un copo de nieve

En la lupa

Gota de rocío
Bandera a media asta

Cuando se alargan

Los días

Al hototogisu

No responde

La veleta de metal

En secreto

Me falta la primavera

Envejezco

Ryokan

Vuelve el pasado:

los niños en el pelo

llevan violetas.
Ventana abierta:

el pasado regresa.

¡Mejor que un sueño!

Otoño claro,

millares de gorriones,

ruido de alas.

Viento de otoño.

La silueta de un hombre

solo, de pie.

Cielo de otoño.

Grupo de viejos árboles

formando un seto.
Cielo de otoño,

grupo de viejos árboles

¡y esta mansión!

Tengo goteras

y vuelve a estar mi cama

mojada y fría.

Días de lluvia:

melancólico anda

un tal Ryookan.

Entre los brotes,

una flor de magnolia

recién abierta.
Estanque nuevo,

salta dentro una rana

y no hace ruido.

caída de los cerezos en flor

los que se quedan

también caerán

¡Escucha atento!

Entre el arroz silvestre

los petirrojos.

Cascabeles

a tres o cuatro palmos,

en los bambúes
Río en invierno:

un águila en la cima

avista presa.

¡Tan preciosa

como la espada de Gankai —

mi calabaza!

Dale al puchero,

ahora igual que antes,

dale al puchero.

Yerbas de otoño,

ganas dan de mirarlas

hasta que escarche.


¡Yerbas de otoño,

enseñadme el camino

que he de seguir!

Lluvias de marzo;

los shime de Año Nuevo

se han apochado.

Lluvia abrileña:

acaricio –está triste–

mi calabaza.

Lluvia abrileña:

visitar a un amigo,

lo estoy pensando.
Primeras lluvias

en el monte sin nombre,

¡oh, qué agradable!

¡Si todo el día

me sintiera tan bien

como al salir del baño!

Días y días

sin parar de llover.

Uno envejece.

De coger leña,

y me pilló en el puente

el sirimiri.
¡Las campanillas

cuando cae el rocío

cómo conmueven!

A mediodía

dentro del arrozal

el petirrojo.

Un visitante:

otra vez he tenido

que descubrirme.

A todo el mundo

despierta de la siesta

el petirrojo.
Como borracho

anda a paso ligero

en marzo el viento.

Llega jadeante

cuando sube hasta aquí

el sardinero.

¿Cuántas serán

esos que zigzaguean,

los sardineros?

¿Cuántas bandadas

de garzas por el cielo?

Otoño. Ocaso.
Barco arrocero

enfilando a la luna.

Cuarto creciente.

Así que ¡venga,

olvidad el calor!

¡Baile del Bon!

¡Vamos, se acabó!

yo también me voy —

crepúsculo de otoño

¡Pues bueno, ea!,

también yo volveré.

Tarde de otoño.
Cogiendo kakis

le hiela los testículos

viento de otoño.

El lirio ese

cerca de mi cabaña

me ha emborrachado.

Por aquí ¡venga!,

a ver si así evitamos

pisar erizos.

Al irme, toco,

y al volver golpeteo

toda la noche.
Últimos cuartos

para un bastón. Y ahora,

monte Samizu.

Viento de invierno.

Pasa a caballo un hombre

mirando al frente.

¡Aquella moza!

¡Bailar en sus espaldas

ya se podría!

En el santuario

caen en el magnolio

las flores del cerezo.


¡Vamos, niños!

Sólo las azaleas

están a mano.

Aún en la rama

hoy, pero no mañana:

ciruelo en flor.

Debo ir hoy—

mañana ya no veré

los ciruelos en flor

Llego a la cima

solo, paro y me yergo.

Viento de otoño.
Mediado el día

se abren por todas partes

las amapolas.

Con luna llena,

las flores de amaranto

una tras otra.

Con luna llena

me igualo al platanero

De mi jardín.

Surcos de seda

en la superficie del agua.

Lluvia primaveral
Otoño, tela

con hojas de arce rojo:

kimono chino.

Lavo el puchero

y se mezclan mi ruido

y el de las ranas.

Noche de julio:

contándome las pulgas

me pilló el alba.

¡Ah, noches de calor!

Enumerando pulgas

hasta que sale el sol


¡Los somormujos!

Nidos por todas parters.

Lluvias de mayo.

¡Menudo alivio!

Psó la Nochevieja,

ya es Año Nuevo.

¡Vaya descuido!

Para él no hay Nochevieja:

monte Yahiko.

El ladrón

se llevó todo.

Salvo la luna de mi ventana.


Una gran paz:

aquí, igual que en Rozan,

lluvias de otoño.

Un solo deseo:

dormir una noche

bajo los ciruelos en flor

Aquí mismito,

bajo el cerezo en flor,

pasar la noche.

Sobre su caballo

En el viento que azota

El hombre de mirada segura


¡Qué lamentable,

dejar suelto un caballo

en descampado!

¡Mira! qué viejo

envuelto por el frío:

ebambú entre nieve.

Ante una puerta

cerrada, solo y triste,

en la hojarasca.

¡Los charlatanes

no pillan la primera

de las luciérnagas!
Viento azul

En mi caldo claro

Peonías blancas

Viento solano

ha sembrado en mi sopa

peonías blancas.

Seto de ramas.

Los pájaros se posan.

alba nevada.

Puerta de ramas

con gotas de rocío

de amanecida.
Quemando leña

escucho cómo llueve.

Tarde de otoño.

Y del Someiro

cuéntame lo que sepas,

ganso nocturno.

Ánsares de la noche:

digan si ya he llegado

hasta el monte Someiro

Templo de Suma

los cerezos silvestres

saben su historia.
¡Ese frescor,

que nunca se te olvide!

Bambú del año.

De mañanita,

frente al reclinatorio,

sentado al frío.

Para hacer fuego

me está trayendo el viento

las hojas secas.

La ventisca le trae

a mi fuego un montón

de hojarasca
El viento nos trae

Suficientes hojas muertas

Para hacer una fogata

el viento trae

las hojas suficientes

para hacer fuego

Para hacer fuego

el viento que sopla me trae

las hojas del otoño

En mi jardín, hojas que caen

como el invierno

y yacen como él
Van agostándose

en el jardín las plantas.

No hay vuelta de hoja.

¿Dónde dejarlo

-se me cansó la mano-

el abanico?

Oculto mi cara de viejo

en un paño: ¡no la espíen,

espíritus de antaño!

Bajo el pañuelo

se esconden bien los años

bailando en Bon.
Mueve los brazos

y camina en zigzag

el sardinero.

Ya mendigué la magra

comida de mañana

Ahora me ocupo de la brisa

de la tarde

En la escudillla,

arroz para mañana.

Tomaré el fresco.

Como recuerdo

de Yoshino y sus campos:

cesto de flores.
El ruiseñor

me ha sacado del sueño

¡al desayuno!

¡El ruiseñor!

Sin embargo, qué pocos

se han dado cuenta.

Un pajarito

y nadie a la redonda

que se entere

Huerto trasero

fisgado por un hueco.

Tapia de adobe.
Ya revela su cara oculta,

ya la otra; así cae

una hoja de otoño.

Hojas de maple

en un momento se esparcen brillantes

y en otro momento oscuras

A mí el amor

se me escapa lo mismo

que anguila o mújol.

Hasta mi choza

quisiera acompañarle:

ave en el loto.
Oigo los gritos

que anuncian su partida:

gansos noctunos.

Llueve en el monte.

Donde venden el sake,

charcos profundos.

¡Montes en flor!

Y un grito: sake, sake

llega del bosque.

Pueblo en el monte.

En un croar de ranas

se ha convertido.
Viento de otoño.

Se encogen los testículos

del techador.

¿Dónde dormirme

estando tan borracho?

E la flor de loto.

De atardecida

sólo hay en el jardín

ruido de insectos.

El mundo

ahora

es un cerezo en flor
En torro nuestro

son flores de cerezo

el mundo entero.

Este mundo

no es otra cosa

que flores de cerezo.

¡Qué placer! ¡Dormir

a orillas del Suma,

las olas como almohada!

¡Qué bien, dormir

a la orilla del Suma;

olas de almohada!
Sin empolvarte,

¡qué pálido tu rostro,

recién casada!

La nieve se derrite

descubre en algunos sitios la hierba

donde crecen los juncos

Nieve fundida:

en los corros de hierba

brotan los cardos.

La nieve se derrite

y desparrama por el viejo campo

donde crecen los juncos


Nieve fundida:

en el antiguo prado

brotan los cardos.

La nieve se derrite

deja aparecer el viejo campo

donde crecen los juncos

Nieve fundida:

asoma el viejo prado,

brotan los cardos.

¿A quién le cuento

la pena de acabarse

el otoño?
Se va el otoño.

Esta melancolía,

¿a quién contársela?

Como de un sueño

me despierto y murmullan

las ranas distantes

Me ha despertado

de mi sueño un lejano

croar de ranas.

Serenidad

en almohada de yerba

lejos de casa.
Sin inquietarme

En almohada de hierbas

Me ausenté

Basho

Principio de arte:

el canto del que siembra

los arrozales

Boncho

Ya sin cenizas,

el árbol del ciruelo

la nube imita
Taigi

Frío del alba:

voces de viajeros

en la posada

Raízan

En primavera,

entre los pinos, blanca,

la garza vuela

Moritake

La enredadera

hoy casi me parece

mi vida entera
Basho

En el mes sexto

está el monte Arashi

de nubes lleno

Buson

¡Los días lentos!*

En un rincón de Kyo

suenan mil ecos

Issa

El rocío se va . . .

Este mundo es rocío

fresco y fugaz
Ampu

El puro canto:

de la alondra, en el cielo,

no queda rastro

Kikaku

Ese mendigo

con el cielo y la tierra

tejió un vestido

Basho

Tiempo otoñal,

todo es del mismo verde,

mar y arrozal
Kyorai

¡Qué pena! Aquí,

en mi mano, muere

una luciérnaga

Onitsura

Ya alborea,

en campos de cebada

un verdor tiembla

Basho

Hierba de estío:

sueño de mil guerreros

de tiempos idos
Chiyo

¿Ahora do posa*

mi pequeño cazador

de mariposas?

Buson

Tarde de otoño:

la vida tiene límites

y ratos de ocio
Kyokan

Nos trae el viento

bastantes hojas secas

para hacer fuego

Basho

Date la vuelta:

yo también estoy solo

en la hora quieta

Kito

¡Las algas verdes!

Recogida entre rocas

el agua duerme
Buson

Labrando el campo

a la sombra del monte

callan los pájaros

Issa

Vivos los dos:

esa amapola roja

y yo

Seiho

i Es tu sombrilla,

amor, con tanto sol

tan pequeñita!
Buson

Callada calma,

ese jirón de nubes

duerme en el agua

Shiki

En los oídos,

hastiados de sermones,

canta un cuclillo

Basho

A la fuente vieja

salta, veloz, la rana:

el agua suena
Sadaiye

Revoloteo

de flores de cerezo:

borrasca y viento

Kikaku

¿La mariposa

duerme toda la noche?

¿Hace otra cosa?


lssa

Pueblo natal:

al acercarme toco

flor del zarzal

Ryota

Urna de azufre:

si renazco que sea

pino en la cumbre

Buson

Ciruelo en flor:

las cortesanas compran

galas de amor
Basho

¿Quieres ver soledad?

Sólo una hoja al árbol

le queda ya

Shiki

Al aguacero

la bandera, ondeando,

llama en el cielo

Issa

Grillo despierto:

sé el guardián de mi tumba

cuando haya muerto


Chora

Oro empañado!

Entre el verdor pensamos

en el pasado

Ranko

Noche estival:

de nube en nube, rauda,

la luna va

Buson

í Que gran delicia*

en su abanico blanco

para la vista!
Basho

Lluvia discreta:

ocultas todo menos

el puente Seta

Oemaru

Vengan heladas!

Tras de los crisantemos

no importa nada

Basho
Tan arrogante*

tras las lluvias de junio

¡Templo Brillante!

Ransetsu

¡Rocío, perlas,

saltad jugueteando

entre la hierbal

Basho

¿Qué árbol en flor

emana este perfume?

¿Qué árbol en flor?


Kikaku

En la pelea

el gallo es un león:

¡ved su melena!

Onitsura

La primavera:

al sol, los gorriones

revolotean

Buson

Zarza florida,

igual que en los senderos

de mi provincia
Raízan

Por las persianas

entró un soplo de otoño:

tiembla la llama

Basho

En yerta rama

un cuervo se ha posado:

campiña helada

Moritake

¿Se alzan airosas

las flores que cayeron?

¡ No! ¡ Mariposas!
SOIN

Claro rocío

cae sin mirar en dónde,

en cualquier sitio

Basho

¡Cuántos recuerdos*

me traen hoy los capullos

de los cerezos!

Yayo

Salen a un tiempo

las estrellas, las ranas,

estanque y cielo
Buson

En todas partes

florecen los ciruelos,

l Qué buen viaje!

Issa

Es una gota

de rocío este mundo,

sólo una gota . . .

Hyakuchi
En compañía

de quien sabe callarse

gozo la brisa

Shiki

Bebiendo niebla,

entretejiendo nubes,

la alondra vuela

(Anónimo)

Hay tanta nieve

que contemplarla ahora

ya no se puede
Ranko

Junquillos secos,

dia tras día al agua

los lleva el viento

Basho

En primavera

el agua entre mis manos

me da dentera

Buson

Huele el ciruelo . . .

¿no es el halo de luna

que llegó al cielo?


Shiki

Arte del canto!

La calandria y la rana

discuten tanto!

ISSA

Esta jomada*

de baño en baño va,

inexplicada

Basho

La vida abrazan,

puente sobre el abismo,

hiedras trenzadas
Ransetsu

¡El Año Nuevo!

Las golondrinas pian

en claro cielo

Buson

Nieve que ayer

miramos caer juntos

¿vuelve a caer?

Basho

En el mar hondo

hunde el río Mogami

ese sol rojo


Kikaku

Las libélulas

calmaron su inquietud

con luna llena

Etsujin

La luz humea,

la nieve cae, helada,

la noche llega

Hokushi
Luna en el pino,

la cuelgo, la descuelgo,

siempre la miro

Basho

La nube oscura

se desfleca en la noche:

¡Claro de luna!

Issa

Hay que dar gracias:

esta nieve en mi colcha

del Cielo mana


Buson

Cae lluvia fina,*

charlan capa de paja

y una sombrilla

Yasui

Gansos salvajes,

sé que comen el grano

¡mas cuando parten! . . .

Ryusui

Con este frío

la luna en el estanque

¿se habrá dormido?


Buson

¡Día: sé sombra!

¡Noche: sé luz!

Las ranas croan

Ryota

¡ Mundo extraño!

¡Las flores, en tres días

cambiaron tanto!

ISSA

Trepa ranita,

no cejes en tu empeño,

¡ Issa te cuida!
Basho

¿No queda arroz?

Deshojad en el cuenco

la blanca flor

Bjkaku

La madrugada:

entre el peral florido

un gallo canta

Kansetsu

En el ciruelo

un capullo, uno solo,

antes de tiempo
Buson

Lluvia de mayo,

mi amada murmurando

dentro del carro

Gakoku

Entre la niebla,

de vez en cuando surge

una blanca vela

Shiki
Viento otoñal,

para mí ya no hay dioses,

no hay Budas ya

Onitsura

Aunque grité:

Ven conmigo, luciérnaga!

se fue

Basho

En su caída

esa camelia blanca

todo salpica
Yasui

¡Claro de luna!

El traje más humilde

brilla y relumbra

Ryusui

Niño perdido,

mientras lloras pretendes

cazar mosquitos . . .

Buson

Lluvia de mayo

cae sobre una pelota

en el tejado
Shiki

Nube lejana:

velas blancas que al Sur

¡untan sus alas

SOUGETSU

Mucre la danza

y el viento entre los pinos,

los grillos cantan

(Anónimo)
¡Que en otro mundo*

pueda escuchar tu canto,

gracioso cuco!

BuSON

En primavera

el mar se ondea y mece,

mece y ondea

Basho

Flor ignorada

de aves y mariposas

es la otoñada
Kikaku

Vino mi madre

en sueños. La asustaste

oh cuclillo cruel!

Etsujin

Un año más:

mis padres aún no saben

que peino canas ya

Buson

Entre cerezos

despojados de flores

asoma el templo
Issa

La luna roja

¿a quién le pertenece?

Niños respondan

Shiki

Cruca la aldea

un arroyudo manso,

un sauce ondea

Soseki

Vientos que soplan

arrancando las hojas

¿cuál es la próxima?
Basho

Cigarra yerta,

en canto vaciada,

ahora estás seca

Shiko

Rojas, hermosas,

de todas envidiadas

caen las hojas

Sanpu

Lluvia de mayo:

frente a mi puerta hay ranas

en un gran charco
Kyorai

Tiende su vuelo

cantando la calandria,

cruz en el cielo

Basho

Malva florida

al borde del camino

mi potro pisa
Kikaku

En el Oeste

ayer centelleaba,

hoy, en el Este

Buson

Gansos en vuelo,*

la luna sobre el monte,

como un sello

Basho

¡Es primavera!

¿Cuál es esa colina

envuelta en niebla?
Chiyo

Flor del ciruelo,

aromas a quien osa

tirarte al suelo!

ISSA

Nieve fundida

inundando la aldea,

chiquillería

MEISETSU

¡Tren de regreso!

Los ciudadanos vuelven

de flores llenos
Shiki

Río en invierno

flotando, aguas abajo,

un perro muerto

Issa

Abres en vano

el pico, gorrioncillo

huérfano

Buson

Quieta, posada,

mariposa dormida

en la campana
Basho

Una por una

las nubes nos descansan

de ver la luna

Joso

Llano y montaña

se ha tragado la nieve

¡no queda nada!

Kyorai

De su cobijo

rodaron los melones:

ya no están fríos
Buson

Faisán salvaje,

en tu cola entretejes

sol de la tarde

Chora

Sopla borrasca!

Entre las altas hierbas

la luna se alza

Issa
Oh! El gran señor!

se apea del caballo

ante el cerezo en flor!

Shiki

Pasa un daimyo*

y cuando ya há pasado

redobla el frío

Sanpu

En primavera

el sol en las azadas

cómo destella!
Kyoroku

Frío del alba,

ya callan los insectos,

las aves cantan

Joso

Camino un trecho

tosiendo entre las voces

de los insectos

Basho

En la montaña,

bordeando la senda,

las flores blancas


Kikaku

La luna fuera,

la sombra de los pinos

sobre la estera

Isba

Hospitalario,

al entrar en la casa

ondea el árbol

Shiki

Día de mayo!

En la aldehucla todos

cruzan los brazos


Basho

Los jabalíes

la tormenta de otoño

tenaz persigue

Yaha

De largo pasa

una sombrilla: nieva

tras la ventana

Basho

Esa calandria

todo el día cantando

y no se sacia!
Joso

Cae nieve ya:

insondable, profunda,

cae soledad

Buson

Por todas partes,

entre el verdor, resuenan

los manantiales

Shiki
Miro hacia atrás:

el hombre que he cruzado

entre la bruma va

Soseki

Mis ojos duelen:

no prendáis las linternas

puesto que llueve

Gyodai

Otoño asoma,

cae lluvia contra lluvia,

hoja tras hoja


Basho

Entre las matas,

olvidada de todo,

la alondra canta

Buson

Ya desaguados,

la luz se vuelve sombra

en cada campo

Shiki

Arrinconado,

en ese tiesto una

flor ha brotado
ISSA

¡Callad insectos!*

El amor se separa

aun en el cielo

Chora

Miras: se nubla,

no miras: aparece,

plena, la luna

Basho

Despiértate,

dormida mariposa:

me marcho; ¡ven!
Kyoroku

Fuego cubierto:

bien entrada la noche,

un viajero

Onitsura

El aire fresco

y voces en el aire

¡pinos y cedros!

Buson

Ayer volaron,

hoy ya no las veré

¡ Aves de paso!
Kito

Bruma en la tarde:

acuden las recuerdos

de días distantes

Basho

Cantan, volando,

cuclillo pequeñito

¡tan ocupado!

Buson
Peral en flor:

ella, al claro de luna

lee carta de amor

Issa

Bajo la sombra,

la moza campesina

cantando a solas

Shiki

El erial:

¿adónde va la gente?

¿adónde va?
Gekkyo

La primavera

año tras año pasa,

jamás idéntica

Basho

Con luna llena

vago junto al estanque

¡la noche vuela!

Buson

Balseros en el río:

sus capas, con la nieve,

han florecido
Taigi

Puente caído,

todos miran la luna

cerca del río

Issa

Un aguacero:

voy, desnudo, a caballo

montando a pelo

BuSON

La primavera

con las flores tardías

vacila y tiembla
Shiki

Islas y pinos:

el viento resonando

en mis oídos

Basho

El niño pobre

siempre mira la luna

cuando arroz come

Buson

Oh noche breve

en el vado aún se mira

luna creciente
Shiki

Huyen borrascas,

canta al son de la tarde

una cigarra

Issa

Aún la cascada

más pequeña resuena.

Fresca es su agua

Basho
De todos lados

llueven sobre el estanque

pétalos blancos

Sodo

En primavera

mi casa, aunque vacía

parece llena

Okitsura

El sauce verde

deja caer sus ramas

en la corriente
Basho

Calma serena:

un canto de cigarras

rocas barrena

Buson

En el verano

pavor infunde el bosque

quieto y callado

Chisoko

Esa libélula,

sus ojos son más grandes

que su cabeza
Basho

El sol avanza,

a través de la lluvia

miran las malvas

Soin

Un año más

todo lo que ha

¿adónde va?

Buson

Uno tras otro

deshoja la peonía

pétalos rojos
Basho

Canto del grillo

mucre sin dejar rastro

¡Qué breve ha sido!

ISSA

Si fuera rico

yo diría a las moscas:

¡Venid! ¡Yo invito!

Ryota

Dos mariposas

como recién casados

entre las rosas


BuSON

En el ocaso

un ciervo trac la sombra

del monte bajo

Ranko

En primavera

en el basque dormitan

aves de presa

Buson
¡Crisantemo blanco!

Las tijeras vacilan

para cortarlo

Issa

i Un hombre solo

y una mosca sola

en tan gran salón!

Basho

Ni una gota

de rocío malgasta

la malva loca
Kikaku

Piando mezclan

sus sombras con bambúes

sobre la puerta

Sanpu

Cerezo en flor,

cuclillo, luna, nieve . . .

¡el año pasó!

Buson

Niebla del alba,

como un sueño pintado

los hombres pasan


Shiki

Relampaguea:

sobre el bosque sombrío

la lluvia llega

Kyoshi

La lluvia cede

y un aroma de flores

suave, trasciende

Basho

Se ahonda

el campaneo, brotan

aromas, sombras!
Buson

Porque me voy

y porque tú te quedas,

otono es hoy

Shiki

Noche: otra vez,

esperando que llegues,

vuelve a llover

Basho

Sobre el pantano

tiende su vuelo el cuco,

flota su canto
Kyoroku

“Hubo en un tiempo . . .

Cuentos de terremotos

junto al brasero

Shiki

Rio en verano,

no por el puente, a nado

va mi caballo

Buson
Súbito frío:

tropecé con el peine

del amor mío

Basho

Súbitamente entre

olor de ciruelas

el sol asciende

Ryota

Noche de luna,

imposible parece

que seas única


Oshu

Si de amor muero*

canta sobre mi tumba

cuclillo bello

Shiki

Once jinetes

sin volver la cabeza

bajo la nieve

Issa

Eh pajarito!

Un caballo se acerca:

¡Sal del camino!


Onitsura

Verdea el campo,

una calandria vuela

trazando un arco

Chiyo

Sin su graznido,

esa garza en la nieve

se habría perdido

Buson

Viento del Este

arrastra hojas caídas

hacia el Oeste
Basho

La oscuridad.

En el camino, nadie:

tarde otoñal

Buson

V¡eja coraza;

ceñida contra el

tu piel helada

Ryota

Lluvia de estío:

luego la luna asoma

entre los pinos


Issa

Remordimiento:

los carnpcsinos cantan

mientras yo duermo

Shiki

Helada luna

y la sombra de un pino

sobre una tumba

Kyoshi

Una serpiente

pasa mas su mirada

aún permanece
Issa

Puerta insegura:

un caracol ostentas

por cerradura . . .

Onitsura

La trucha salta

abajo, en la corriente,

las nubes' pasan

Raízan
Plantadoras de arroz,

en ellas todo es feo

menos la canción

Sodo

Por el camino,

tras contemplar la luna,

mi sombra sigo

Issa

Las aves cantan.

Mirad, Al mismo ritmo

las nubes pasan


Michihiko

La luna, nieve

y ahora, entre la bruma,

ya amanece

ISSA

Cruzando a gatas

por el puente de cuerdas:

un cuco canta

Ukoni

¡Si fuera mi hijo*

no te acompañaría

con este frío


Chiyo

¡Oh! ¡Cuán extraño

es ver tus uñas rojas

en nardo blanco!

Basho

Danza alada:

mariposas gemelas,

juntas y blancas

Etsujin

Noche estrellada:

una voz me pregunta

¿prendo la lampara?
Issa

El arroyuelo

va majando mi arroz

mientras yo duermo

Ryota

Tres en silencio:

el anfitrión, el huésped

y el crisantemo

Sora

Por las espigas,

al sol, la mariposa

ata gavillas
Shohaku

Canta, cuclillo,

aunque tu canto escucho

sin un amigo

Basho

En Kyo me encuentro

y aún añoro a Kyo

¡ave del tiempo!

Ryota
Miro la llama

que tiembla con el viento

¡ Noche nevada!

ISSA

Sale, tan fina,

de la nariz de Buda

la golondrina

Shiki

Remota aldea,

bajo la nieve blanca

el agua suena K

ISSA
Sermón al aire:

es un galimatías

pero es calmante

Mrisetsu

Las mariposas

tras féretro florido:

en él se posan

Hashiny

Ya no hay cielo

ni tierra. Solo nieve

cayendo

Wafu
A los insectos

y a los hombres prestamos

oido diverso.

Buson

Buscando setas,

la luna por encima

de mi cabeza

Issa

A la distancia,

en la luz de la tarde

los montes se alzan

Basho
Día de Muertos!

De las tumbas el humo

se eleva al ciclo

Nyofu

Viejo y cansado

desde tu nacimiento

¡oh espantapájaros!

Buson

Tarde de otoño:

la vida tiene límites

y ratos de ocio

Issa
En el altar

un grillo está cantando

en el mejor lugar

Ryushi

Quietud y calma:

sobre las hojas secas

un ave salta

Buson

Viento de otoño

mece al espantapájaros

y parte solo!
Boncho

El sol poniente

y un graznido, entre pinos,

tan estridente!

Gijoens

Esa cigarra...

su voz en la resina

queda pegada

Basho

Patos marinos:

al caer de la tarde

blancos graznidos
Shiki

Darán al templo

un niño de diez años...

¡Qué frío siento!

Issa

Pájaro preso,

en tus ojos la envidia

de los insectos

Buson

Un palanquín

llevando a un hombre enfermo

en pleno abril!
Basho

Yendo a caballo

mi sombra se estremece

allá, muy bajo

Buson

En mis huesos

siento pesar la colcha:

noche de invierno

Anón

Por el camino

seis sombreros preguntan

tan al unísono!
Onitsura

Día de invierno;

el sol calienta afuera;

frío hace dentro

lSSA

En mi retiro

el croar de las ranas

desde el principio

Buson
Arbol florido,

bajo tu copa, ocioso»

quedo dormido

Basho

Tierra nevada . . . .

¡ Hasta el cuervo es hermoso

esta mañana!

Issa

Enredadera:

floreciendo has techado

mi choza vieja

Shiki
Llega la niebla,

las montañas se esfuman,

la torre queda

Issa

Es venenoso

este hongo; por eso

es tan hermoso

Basho

La luna avanza

por entre las bambúes

si el cuco canta
Shiki

La vía férrea

y el vuelo de los gansos

en doble hilera ...

Tairo

En su ojo fiero

trac el halcón, de vuelta,

el sol entero

Chora

Luna del alba!

Los chorlitos se alejan

sobre las aguas


Issa

Tres días tiene

la luna y ya se encoge ...

¡El frío es fuerte!

Yaha

Tarde nevada:

una sola sombrilla

junto a mí pasa

Mahara

Sobre el pecho

del ave hay del agua

el reflejo
Issa

Por la ventana,

tan herniosa, tan clara,

la Vía Láctea ...

Kikaku

¡Samurai salvaje!

Soñé cruel batalla...

¡Pulga insaciable!

Sanpu

Quise cortarla,

me fui, manos vacías,

tras contemplarla
SOKAN

Sol ambarino:

la sombra de los árboles

sobre el camino

Joso

Doblega el viento

los campos de cebada:

sendero estrecho

Issa
¡La vaca oscura

que, bramando, aparece

entre la bruma!

Basho

Violetas desnudas

en el sendero agreste

joyas de altura!

Sora

Un aguacero:

en el agua se estrujan

muchos luceros

Issa
Quisiera saber

cómo y cuándo llegaste,

caracol, a mis pies

Buson

Trojes en fila,

detrás, los gorriones

pían y pían

Basho

Ebrio, quisiera

dormir sobre claveles,

entre las piedras

Issa
Duerme, despierta

y bostezando, el gato

se va de juerga

Ormaku

¿De sol a sol

dice el grillo su gozo

0 su dolor?

Issa

Debía ser

tan buena la castaña

que no alcancé

Shiki
Cae una fresa

en la floresta umbría:

el agua suena

Bakusai

Esa libélula

del color del otoño

se pintó entera

Shiki

Ese murciélago

volando en la espesura

con mido negro


Bahho

Invierno yerto:

el mundo ca de un color

y Aliena el viento

Isha

Gando salvaje,

dínie ¿qué edad tenías

en tu primer viaje?

Gonsui

Viento de invierno

en el rugir del mar

encuentras eco
Buson

El viento helado

arrastra piedrecillas

sobre el tejado

Teiga

Eres, quietud,

nú sola compañera:

invierno y tú

Issa

Perdido templo,

en tu viejo recinto

braman los ciervos


Onitsura

Esos carámbanos

¿por qué algunos son cortos

y otros son largos?

Buson

En la borrasca

en las rocas se quiebra

la voz del agua

Basho

Viento de invierno

oculto en los bambúes

sigue creciendo
Issa

La luciérnaga

aquí, allá, acullá . . •

viene y se va

Kito

En el camino,

al caer de la tarde,

bajo el granizo

Buson
No tengo albergue,

veo luz en las casas,

de pie, en la nieve

Issa

i Pulgas! Sin duda

halláis la noche larga,

solas y a oscuras!

Joso

Cae la cellisca:

insondable, profunda

soledad fría

Chora
Primera helada

i Qué buena sabe el agua

por la mañana!

Buson

Lluvia de invierno

retrotrayendo todo

hacia otro tiempo

SoGI

Llueve en la tierra

pero donde más llueve

es en mi aldea
Issa

¡Mísera puerta!

Pero un rosal florido

la vuelve bella

Chora

Bajo la luna

el viento en la cañada

la roca aguza

Boncho

El mes sin dioses:

en el pinar del templo

el suelo es ocre
Chora

En su blancura

esparce el crisantemo

luz y hermosura

ISSA

¿Está labrando

o finge la corneja

en ese campo?

Buson

Lluvia de invierno:

el sapo canta quedo,

en un lamento
ISSHO

A otros colores

prefiero el color blanco

tiñendo flores

Buson

Pueblo natal:

al mundo has renunciado,

fronda otoñal

ISSA

Ese venado

que come y desperdicia

la flor de mayo!
Basho

La lluvia helada!

Hasta el mono quisiera

capa de paja!

Ryoto

Estas violetas!

¡También las cortesanas

quisieran verlas!

Buson
La lluvia fría . . .

¡Las noches de mis padres

como ésta mía! . . .

ISSA

El perro viejo

guiando a la familia

al cementerio

Shiki

De un guerrero

es la tumba olvidada . . .

sin un cerezo

Issa
Hoy que estoy viejo

a todos causo envidia

i yo, frío siento!

SoiN

Vuelo de patos,

en el cielo dibujan

su garabato

Boncho

A medianoche

el viejo espantapájaros

olvida el troje

Sokan
Lindo abanico

si en la luna clavara

un mango fino!

Basho

El mar salvaje,

junto a la isla de Sado,

vuelo de naves

ISSA

El ave pía

en busca de sus padres:

voz amarilla
Buson

Mis dos ciruelos,

tan graciosos, florecen

con ritmo alterno

Shiki

¿Cuelgas la lámpara

de esa rama florida?

i Qué luz tan rara!

Basho

Aves de presa

en la nche se duermen . . .

otras cloquean . . .
Ryota

Nubes parecen

los cerezos del monte

cuando florecen

Gakoku

Desconocidos,

tras contemplar la luna

vuelven amigos

Shiki

Las sombras verdes . . •

afuera, los bambúes

el viento mece
Basho

Ya anochece:

el piar de las aves

brota y decrece

Shushiki

Los sueños muertos . . .

mas cada primavera

florece el huerto

Buson

Va la carreta

chirriando en el camino .

las flores tiemblan


Shiki

Peral florido:

donde hubo una batalla

reina el olvido

Basho

Viento de abril

la mariposa en rama

mece, gentil

Onitsüra
La blanca niebla

y los cerezos blancos

blancuras mezclan

Buson

Junto a la orilla,

entre conchas y espuma,

pétalos giran

Issa

Mundo cruel,

vas deshojando flores,

vidas también

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