1.
INTRODUCCIÓN
Nada es una novela de fuerte componente autobiográfico escrita en 1944 y que obtuvo el Premio Nadal en 1945.
La obra llamó la atención no solo por la edad de Carmen Laforet (su biografía, contada en parte por ella misma,
aquí que por entonces tenía 23 años, sino también por la descripción que hizo de la época: y es que Nada es una
novela de tono existencial, que refleja el desolado mundo de la posguerra desde una perspectiva pesimista, al
contrario de la mayor parte de la narrativa de la época. Las relaciones entre los protagonistas de la novela dibujan
una estructura que entronca con el tremendismo literario.
2. ANÁLISIS DE LA OBRA
a) Argumento
Nada se desarrolla en la Barcelona de la primera posguerra, durante un curso escolar (posiblemente 1939-40). La
narradora escribe los sucesos desde una cierta distancia temporal. es una novela lineal que refleja la realidad
cotidiana de unos seres angustiados, ubicados en la posguerra española y cuya existencia recuerda una pesadilla
llena de discordias, confrontaciones y frustraciones. El dolor y el pesimismo son ejes vertebradores de la narración,
que se reflejan en sus personajes y en el punto de vista de Andrea, una muchacha que irá madurando a lo largo
de su estancia en Barcelona (se ha considerado, de hecho, como una bildungsroman femenina).
La casa familiar de la calle Aribau aparece como un espacio de opresión, locura y oscuridad, frente a la vida variada
que ofrece la ciudad y que se manifiesta en el hogar de Ena, en la universidad, en el estudio de Guíxols, en la
fiesta de Pons… Los espacios siempre adquieren significado simbólico, pues reflejan el carácter de quienes los
habitan.
b) Estructura
La novela se divide en tres partes:
● 1ª parte (capítulos I-IX, va de octubre a febrero) y se centra en la vida en la calle Aribau.
● 2ª parte (capítulos X-XVIII, marzo-junio): comienza con la esperanza de libertad de Andrea, una mayor apertura
al exterior, la universidad y Ena.
● 3ª parte (capítulos XIX-XXV, julio-septiembre): nace con las revelaciones sobre Román.Llega la resolución,
aunque hay que señalar que es una novela abierta.
c) Temas
Los temas básicos que plantea son variados: búsqueda de la libertad (fíjate en los capítulos I, X, XVIII, XX y XXV),
deseo de liberación femenina (la emancipación de la mujer es un tema recurrente a lo largo de la novela: relee el
capítulo XIX donde Margarita se confiesa a Andrea y explica qué entiende por emancipación personal y cómo
influye en Andrea), lucha contra ciertos patrones de la sociedad, búsqueda de un modelo femenino, rechazo del
matrimonio y del amor romántico (¿qué actitud muestra Andrea frente a este tema? Relee los capítulos XII XVII y
XVIII), crítica a los tópicos románticos, retrato de la sociedad catalana de la posguerra, la amistad, la violencia
doméstica, la tiranía psicológica, etc. Por otro lado, parece como si la autora no quisiera entrar en temas polémicos
como los políticos.
d) Narrador
Andrea, la protagonista, es la narradora en primera persona (no una narradora-protagonista, sino una narradora-
testigo que nos cuenta sobre todo lo que observa), por lo que solo tenemos su perspectiva. Sin embargo, la autora
introduce otros puntos de vista en algunos episodios, como los capítulos XV y XX, que cuentan la visita al barrio
chino por parte de Juan, narrada de forma dinámica y sin apenas estilo poético primero según Andrea y luego
según Gloria, algo que vuelve a suceder en los capítulos XVI y XXI con una escena evocada por Iturdiaga y luego
por Ena. Recoge estos ejemplos.
e) Tiempo y espacio
La acción transcurre durante el curso 1939-40, aunque hay algunas analepsis (retrocesos temporales, flashbacks)
a través de los recuerdos de otras estancias de Andrea en Barcelona, cuando iba a pasar los veranos en casa de
sus abuelos, en la calle Aribau, antes de la guerra, así como algunos acontecimientos adelantados (como el final
de su estancia barcelonesa), que delatan una escritura posterior a la estancia en Aribau (relee los capítulos V, X,
XII, XVIII y XIX).
En cuanto al marco espacial, es concreto y reconocible: Barcelona. La obra comienza cuando la protagonista llega
a la ciudad y termina cuando se marcha de ella. Casi toda la novela transcurre en espacios urbanos. En la novela
queda muy marcada la diferencia entre los espacios interiores y los exteriores (busca en el capítulo VI un ejemplo
claro de tal contraste). Los espacios interiores, la casa de Aribau, representan el ámbito de la opresión, de la
frustración, mientras que los exteriores adquieren connotaciones de libertad, de felicidad.
En demasiadas ocasiones, Andrea se refugia en su habitación después de la partida de Angustias, pero básicamente
lo hace en otro espacio de la casa. ¿En cuál y qué valor simbólico le proporciona Andrea a ese espacio? Busca
ejemplos en los capítulos I y XXII que lo confirmen. ¿Qué representan los espacios exteriores para Andrea? ¿Quién
le reprocha a Andrea esa necesidad de estar el máximo tiempo fuera de casa? Recoge en el capítulo V el pasaje
que lo confirme.
Los espacios exteriores de la novela se dividen en dos ámbitos sociológicos. Uno pertenece a la clase acomodada
de Barcelona, a la burguesía industrial; otro pertenece a la clase marginal. Clasifica y ordena esos lugares (capítulos
IV, V, XII, XIII...).
f) Personajes
En este enlace 2 tienes un mapa conceptual que relaciona a los personajes de la novela. Andrea, la “chica rara”,
es la protagonista y ya hemos señalado su papel de observadora pasiva (de ahí que tengamos tan pocos detalles
sobre su aspecto físico (apenas en los capítulos XIII y XVIII, revísalos). ¿Por qué crees que se opone al arquetipo
de protagonista femenina de la novela rosa?
Los personajes masculinos son pocos y tienen menor relieve psicológico que los personajes femeninos: Román
ocupa un lugar importante en la novela. Juan es una versión más brutal y menos sofisticada de la personalidad de
su hermano Román.
Los personajes femeninos, mejor trazados que los masculinos, presentan finos matices psicológicos: Gloria, la tía
Angustias, la Abuela, la criada, Margarita y Ena.
g) Forma y estilo
El estilo de la prosa de Carmen Laforet es sencillo, natural y sobrio (sobre todo en los diálogos, que reflejan un
habla coloquial). Predomina la descripción, que es por un lado impresionista (Andrea se fija en todo lo que la rodea
y transmite su impresión: no describe los objetos tal y como son, sino que lo hace como ella los percibe) en la
presentación de la ciudad, sus edificios, sus barrios, cargados de un valor simbólico; y, por otro, expresionista en
la descripción de personajes y en la deformación de sus rasgos: un recurso destinado a degradar a algunos de los
personajes es la animalización, que la autora utiliza con aquellos que le resultan antipáticos: localiza ejemplos a
través de la relectura de los siguientes capítulos: VII, IX, X, XI y XV.
A pesar de que la novela no posee una intriga central basada en el esquema tradicional lineal (inicio, nudo y
desenlace), mantiene el interés del lector gracias a una serie de técnicas narrativas destinadas a crear una
atmósfera de incertidumbre, como los pocos datos que conocemos de Andrea y, sobre todo, la elusión narrativa,
es decir, plantear intrigas secundarias que no acaban de resolverse: ¿qué papel ocupó Román durante la guerra
civil?, ¿cuáles son las relaciones sentimentales de Román?, ¿qué relación tiene Angustias con su jefe?, ¿cuál es el
futuro de Andrea después de salir de Barcelona?...
OTRAS CUESTIONES:
1) El expresionismo:
Nació como uno de los muchos movimientos vanguardistas en la Alemania de principios de s. XX, en un ambiente
espiritual de desesperación ante una civilización que caminaba hacia la destrucción, la guerra y la aniquilación del
ser humano. Este universo hostil solo podía ser reflejado con pinceladas duras y deformantes, con una literatura
que mostrara la soledad, las tinieblas, la sensación de horror y de absurdo, la insignificancia del ser humano.
Pero también podemos utilizar el término expresionismo para hablar de una forma de concebir al ser humano y el
mundo que puede aparecer en cualquier momento histórico y que se caracteriza por deformar la realidad para
darles más importancia a los sentimientos y al componente irracional que vive en cada persona, y quitársela a lo
racional u objetivo.
2) Animismo:
Entendemos por animismo la convicción, compartida por las culturas primitivas, de que todos los objetos, animales,
plantas y personas poseen un alma o principio vital. De esta forma, lo vivo y lo no vivo se funden en un universo
misterioso y complejo. En Nada las personas aparecen animalizadas ( las amigas de Angustias parecen “ una
bandada de cuervos posados en las ramas del árbol del ahorcado”), los animales cosificados (el gato es “ruinoso”
y Trueno no es más que la prolongación el luto de Antonia) y la casa personificada.
La casa de Aribau es un espacio tenebroso y lleno de misterio que siempre aparece personificada: las paredes
“tiznadas” de aquella “casa de brujas” conservan “la huella de manos ganchudas, de gritos de desesperanza” y los
desconchados “abrían sus bocas desdentadas rezumantes de humedad”. La locura de la casa sonríe “en los grifos
torcidos” ...
Pero no solo la casa, Barcelona entera parece viva, y se presenta así ante la protagonista:” una masa de casas
dormidas, de establecimientos cerrados, de faroles como centinelas borrachos de soledad”.
3) Lirismo e impresionismo:
Uno de los pilares de la originalidad de Nada reside en que el relato surge de las impresiones sensoriales de la
protagonista y se nos presenta cargado de lirismo. La narradora es un simple testigo de los hechos, que duda de
sus propias percepciones. Así que cuando ve por primera vez a Angustias de día y nota que su cuerpo parecía
haberse hinchado supone que su imaginación le está jugando “malas pasada”. Para transmitir esta impresiones,
recurre constantemente a un lenguaje poético.
En lugar de explicar o de describir de una forma realista, Andrea suele mostrarnos sus sensaciones empleando
imágenes impactantes y metáforas atrevidas. Para darnos su primera impresión sobre Gloria nos dice que tenía la
cara blanca y “una languidez de sábana colgada”. Las figuras que salen a recibirla cuando llega a la casa de la calle
Aribau son “alargadas, quietas y tristes como luces de un velatorio de pueblo”.
A veces ese lirismo expresa sentimientos de pena, compasión y dolor: Andrea menciona el “espectral y desastrado
señorío” de su abuela. Los personajes también emplean un lenguaje lleno de metáforas y simbolismo; por eso
Angustias, dolida porque Andrea haya usado su habitación, le dice: “Pareces un cuervo sobre mis ojos”.
4) Existencial:
Nada abre el camino a una serie de novelas en las que predomina la búsqueda infructuosa del sentido de la vida.
Algunos críticos han destacado en ella los aspectos más sociales, por su crítica a una burguesía decadente. Otros
lo han considerado una novela psicológica que utiliza la observación y la introspección para presentar una desolada
visión de la existencia, matizada por su final, que se abre a la esperanza.
Andrea irá descubriendo distintos modos de afrontar el sentido de la vida: desde el arte, como Román o los
bohemios que se juntan en el estudio de Guíxols; desde el puritanismo como Angustias; desde lacomo quienes
habitan el barrio chino; desde el amor pasional, el matrimonio o la maternidad, como la madre de Ena; desde la
mera supervivencia, como la mayor parte de los moradores del barrio chino; desde el amor pasional, el matrimonio
o la maternidad, como la madre de Ena; desde la mera supervivencia, como la mayor parte de los moradores de
la casa de la calle Aribau; desde el desempeño de una profesión, como el padre de Ena… Cuantos disfrutan de una
posición social desahogada la han logrado por sus contactos o por herencia. El único personaje que se ha hecho a
sí mismo es don Jerónimo, y no le ha servido para alcanzar la felicidad. Ignoramos cuál de ellos será el escogido
por Andrea, pero sabemos cuál fue el que escogió su alter ego, Carmen Laforet: el de la maternidad y la literatura.
5) El simbolismo
La autora emplea símbolos para mostrarnos los sentimientos, las relaciones y las emociones que aparecen en la
obra.
La suciedad de la casa de Aribau es física, pero también simbólica: alude a la miseria moral y material de sus
habitantes, a su derrota, a su desentendimiento de la moral, la vida y la alegría. También son simbólicas las duchas
de agua fría con las que Andrea pretende limpiarse el olor de la casa. Román no vive en una buhardilla por
casualidad: desde lo alto gobierna las desdichas de la casa familiar. Cada espacio es el símbolo perfecto de quien
lo ocupa: el ordenado cuarto de Angustias, la teatral buhardilla de Román, el desastrado cuarto de Juan y Gloria.
¿Qué supuso la aparición de Nada en su tiempo?
El ambiente literario español quedó conmocionado cuando una escritora muy joven, 23 años, a quien nadie conocía,
abrió las ventanas de nuestra literatura con una novela que reflejaba un intimismo y un lirismo muy poco habitual
por entonces. La obra recibió una calurosa acogida por parte de autores y lectores, pero también fue objeto de
muchas críticas, tanto desde el punto literario como desde el ideológico: a los de izquierdas les parecía que no se
comprometía con la realidad; a los de derechas, que, en lugar de dejarse llevar por el pesimismo, como hacía
Laforet, un escritor debía proponer valores positivos para la juventud. El posterior desarrollo de la novela
existencialista guarda una innegable deuda con Nada.