Caggiano Racismo, Fundamentalismo
Caggiano Racismo, Fundamentalismo
SERGIO CAGGIANO*
INTRODUCCIÓN
En los últimos años, al lado de las voces que promueven la libre circulación
global de capitales se escuchan otras (o las mismas) que reclaman restriccio-
nes sobre la circulación de personas. Instituciones políticas y culturales
hegemónicas definen los “flujos migratorios” como “amenazantes” o “peli-
grosos” al tiempo que procuran ejercer un control sobre ellos (y, paralela-
mente, sobre otros sectores sociales) a través de distintos mecanismos entre
los cuales el racismo, el fundamentalismo cultural y la restricción de la ciuda-
*
Magister en Sociología de la Cultura (UNSaM-IDAES); CONICET/IDES y Uni-
versidad Nacional de La Plata; La Plata, Argentina. Correo electrónico:
[Link]@[Link].
1 Una versión anterior de este trabajo recibió la primera mención especial en el con-
curso “Premio a la Producción Científica sobre Discriminación en la Argentina” orga-
nizado por el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo
(INADI). Esa versión fue asimismo presentada en la segunda reunión del Grupo de
Trabajo “Migración, Cultura y Políticas” de CLACSO, titulada Migraciones en Amé-
rica Latina y el Caribe: Una perspectiva crítica desde el Sur y realizada en Quito,
Ecuador, los días 27 y 28 de octubre de 2007.
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RACISMO, FUNDAMENTALISMO CULTURAL Y RESTRICCIÓN DE LA CIUDADANÍA SERGIO CAGGIANO
danía constituyen tres de los principales. Se trata de formas de jerarquización inmigrantes bolivianos en particular, en las áreas urbanas los hombres traba-
social, de exclusión y de rechazo del “otro” que pueden combinarse y poten- jan en la construcción y en el comercio y las mujeres en el comercio y, en
ciarse entre sí. Como mecanismos específicos de regulación recortan respecti- menor medida, en el servicio doméstico; hay también un porcentaje importan-
vamente un territorio subordinado, segregado y clandestino para los migrantes. te que se inserta en la industria de uso intensivo de mano de obra, como la
Desde ciertas perspectivas, el racismo, el fundamentalismo cultural y la industria textil. En áreas rurales y periurbanas, hombres y mujeres se dedican
restricción de la ciudadanía han sido atribuidos a momentos históricos parti- a la explotación de azúcar, tabaco, vid, y a la horti y floricultura2.
culares. Otras veces se ha pensado que cada mecanismo sería apropiado para
entender las relaciones de poder respecto de un grupo social determinado o RAZA Y RACISMO
respecto de otro. En ocasiones, por último, han sido vistos como si uno de Desde mediados de siglo XX, luego de un siglo de gestación y afianzamiento,
ellos pudiera ser la causa y los restantes o uno de los restantes su consecuen- y tras las que habrían sido sus décadas de apogeo, el racismo no ha dejado de
cia. Lo que me propongo mostrar en este trabajo es, en primer lugar, que se ser criticado. La derrota del nazismo, los procesos de descolonización, la con-
trata de tres mecanismos alternativos y, como señalé, eventualmente comple- solidación del movimiento negro en los Estados Unidos y el ascenso de la
mentarios; en segundo lugar, que los tres están vigentes en la Argentina actual resistencia que terminaría con el apartheid en Sudáfrica fueron algunos de los
(y acaso en otras sociedades), no obstante pudieran ser identificados momen- fenómenos más trascendentes mundialmente que debilitaron y amenazaron
tos y condiciones de gestación específicos para cada uno; en tercer lugar, que con poner fin a los comportamientos y las políticas racistas y a las teorías que
pueden recaer todos sobre un mismo grupo o sector (aunque sus propios efec- los sustentaban.
tos provoquen distinciones entre aquellos sobre quienes se aplica); finalmen- La persistencia de las críticas, que tienen actualidad en nuestros días, da
te, que en su carácter de mecanismos de regulación social los tres pueden ser cuenta de la persistencia de su objeto. Respecto de los comportamientos y
considerados en cierto sentido como equivalentes (y no como parte de relacio- prácticas racistas, los organismos internacionales no sólo no han cesado de
nes desniveladas del tipo causa-efecto, antecedente-consecuente, etc.). advertirlos, sino que en los últimos años han subrayado su vigencia y grave-
En los tres apartados siguientes presentaré cada uno de los mecanismos dad. La Conferencia de Durban de 2001 y sus encuentros preparatorios subra-
exponiendo primero, de manera sucinta, algunos de los aspectos conceptuales yaron la actualidad y la escala global del racismo y la discriminación racial3.
más relevantes para mi planteo y analizando luego situaciones concretas en Conclusiones en el mismo sentido fueron producidas en un taller posterior
que estos mecanismos operan, a partir de materiales empíricos sobre inmigra- organizado por la OHCHR en cooperación con UNESCO en París en febrero
ción desde países vecinos (principalmente desde Bolivia) a la Argentina. Lue- de 20034. Respecto de la producción teórica e ideológica, numerosas interven-
go de ello plantearé algunas proposiciones conclusivas procurando integrar ciones de los últimos años tienden a reponer algunas de las viejas ilusiones del
varios de los puntos abordados. El objetivo central del trabajo es desplegar los pensamiento racista o “racialista” (Todorov, 2000). Una de las más impactantes
múltiples aspectos de la discriminación contra los inmigrantes y mostrar el entre ellas, el difundido libro The Bell Curve: Intelligence and Class Structure
entramado complejo que ésta supone. En términos teóricos, partiendo de dife-
rentes perspectivas que asumen el carácter polimórfico y productivo de las 2 A propósito de la inserción socioeconómica de los inmigrantes bolivianos, ver
relaciones de poder (Foucault, 1990 y 1994; Elias, 1999 y 2000), intento una Mugarza (1985), Sassone (1988 y 1995), Benencia y Karasik (1994), Karasik (2000),
aproximación a la forma concreta y a la especificidad de cada uno de estos Benencia y Gazzotti (1995), Benencia (1997), Almandoz (1997), Archenti y Ringuelet
(1997), Grimson (2000), Sala (2000). En cuanto a los aspectos socioculturales de esa
mecanismos. inmigración, Oteiza, Novick y Aruj (1997), Giorgis (1998), Grimson (1999), Casaravilla
Dado que ninguna regulación social se da en el vacío sino sobre perso- (1999), Margulis et al. (1999), Domenech (2004 y 2005), Caggiano (2005), Grimson
nas, grupos o sectores sociales concretos, vale recordar que la mayor parte de y Jelin (2006).
los inmigrantes procedentes de Bolivia y de otros países vecinos se encuentra 3 El nombre oficial de la reunión fue World Conference against Racism, Racial
Discrimination, Xenophobia and Related Intolerance. Los textos del evento pueden
en situación de subempleo, que su ingreso medio es aproximadamente un 30% ser consultados en el sitio en Internet de OHCHR (Office of the High Comissioner for
menor que el de la fuerza laboral nativa y que generalmente ocupan puestos de Human Rights), <[Link]> acceso 10 de marzo de 2006.
trabajo de baja calificación. En cuanto a la inserción socioeconómica de los 4 Los aportes de expertos a este taller dieron lugar a una publicación especial de
Naciones Unidas (VVAA., 2005).
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RACISMO, FUNDAMENTALISMO CULTURAL Y RESTRICCIÓN DE LA CIUDADANÍA SERGIO CAGGIANO
in American Life, publicado en 1994 por Richard Herrnstein y Charles Murray, sabía lo que era un dentista; me dice: ‘Yo una sola vez, porque había tenido una
expone un argumento acerca de las supuestas capacidades intelectuales inna- infección en el pie con una chapa, me tuvieron que coser’. Le pregunté si le
tas que tendrían las “diferentes razas” y que determinarían las desigualdades habían puesto anestesia para coserle un pie. ‘No, no –me dice–, así como viene,
sociales. Vale apuntar que la aparición y el alcance de este y otros textos5 en la señora’. No son hombres de sufrimiento: no sufren el calor, el frío. Un día de
misma dirección deben entenderse en el marco general de una promoción de febrero que hacía como cuarenta grados y estaba arriba del techo de casa, ¿vos
investigaciones científicas que parecen colocar a la biología y la genética como podés creer que no traspiraba? Están totalmente ambientados al tema del clima,
referencia última para explicar la vida humana (considérese, por ejemplo, el y con el frío les pasa lo mismo, están aclimatizados totalmente. Yo lo veía traba-
Proyecto Genoma Humano y su repercusión mundial). jando en el techo y le decía: ‘Teodoro ¿te doy agua fresca o Coca?’. ‘Si no le
Hablar de la persistencia del objeto no significa hablar de la persistencia molesta’. Tienen una tranquilidad encima impresionante, para caminar... Son to-
de las razas en tanto fundamento del racismo sino de la persistencia del racis- dos iguales en eso, son muy tranquilos, son prolijos, muy prolijos, hasta estética-
mo como fenómeno social que apunta a postular las razas. En última instancia mente ellos también... (Gladys, 35 años, empleada estatal7).
se trata de la persistencia de la racialización que, en tanto proceso cognitivo y
valorativo sostenido por y sostenedor de relaciones de poder, construye el El boliviano es una persona noble y tranquila, que acepta la adversidad. Acepta
“dato” biológico de la existencia de las razas que da sustento al racismo. los cambios de clima, por ejemplo. Es una persona que si tiene que trabajar 14
Ante la diseminación de conceptos y categorías en todos estos años de horas (por día), trabaja, si tienen que hacer una tarea y trabajar 14 ó 18 horas, no
críticas y de defensas, señalaré dos aspectos como criterio para considerar tiene problemas (Oscar, 45 años, arquitecto).
racista una práctica o un discurso discriminatorios: (1) una referencia
inmanentista al cuerpo y a los trazos físicos de un “otro” social, (2) que fun- Estas citas son suficientemente claras. Las “virtudes morales” parecen
ciona como explicación de sus valores y capacidades socioculturales, morales desprenderse de (o más bien reducirse a) la entereza frente a penosos regíme-
y éticas. Sobre la base de esta definición, podemos ver que el racismo es un nes de trabajo y a las inclemencias del tiempo, lo cual encubre las condiciones
factor central en algunas de las formas que adquiere el trato a los inmigrantes económicas, sociales y jurídicas que ayudarían a explicar esa misma “entere-
bolivianos en Argentina. za”. Puede apreciarse una continuidad entre la resistencia física al trabajo y la
nobleza de espíritu y la “tranquilidad”, generalmente asociada a la disciplina,
INMIGRANTES Y RACISMO EN ARGENTINA a la aceptación de la adversidad y, por este camino, a la obediencia y el respe-
En los dos fragmentos de entrevistas que presento a continuación6 los entre- to. Los entrevistados elogian el vigor y la fortaleza corporal de los inmigrantes
vistados argentinos se refieren a trabajadores bolivianos, a su desempeño la- bolivianos y los interpretan como un atributo moral intrínseco de un modo de
boral y a las condiciones en que éste se desarrolla, así como a la relación que ser boliviano.
esto tendría con un pretendido “carácter boliviano”: La primera entrevistada es una empleadora circunstancial que ha contra-
tado trabajadores inmigrantes. El arquitecto citado, por su parte, es propieta-
A mí me llamaba la atención la dentadura perfecta, perfecta de todos. Él (un rio de una empresa de construcción que cuenta con inmigrantes bolivianos y
inmigrante boliviano que había contratado como albañil) me decía que él no paraguayos entre sus obreros. La nobleza o la tranquilidad convertidas en ras-
go consustancial de la fuerza física rebaja al “otro”. La presentación de la
5 Por su gran divulgación cabe mencionar como ejemplo el artículo del biólogo resistencia corporal (al trabajo) como factor constitutivo de un modo (noble)
Armand Marie Leroi, del Imperial College de Londres, publicado en marzo de 2005 de ser, suaviza y convalida una jerarquía y una apropiación de ese cuerpo y de
por The New York Times, en el que desafía los enfoques académicos que tratan la raza su fuerza de trabajo. El racismo permite y legitima la explotación y configura
como construcción social, sosteniendo la existencia de pruebas de la posibilidad de una relación de dominación que da forma y contenido a las relaciones de cla-
identificar genéticamente las diferencias raciales.
6 El material corresponde al trabajo de campo realizado en el marco de una investi- se. Aporta “una racionalización para las prerrogativas de clase naturalizando
gación sobre inmigrantes bolivianos, construcción de identidades sociales y discrimi-
nación, financiada por la Universidad Nacional de La Plata. Otros resultados de ese 7 Los nombres utilizados son ficticios para proteger la intimidad de los entrevista-
trabajo pueden verse en Caggiano (2005). dos.
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la inferioridad socioeconómica de los desfavorecidos (para desarmarlos polí- Berghe, 1990). También se ha analizado críticamente la naturalización de la
ticamente)” (Stolcke, 1995: 6). cultura en estudios sobre el papel desempeñado por historiadores, etnólogos y
Esta mirada racista encuentra su lugar en espacios institucionales. En un folcloristas en la promoción de la nación y el nacionalismo (Handler, 1988).
trabajo sobre migración y salud en Buenos Aires y el Área Metropolitana de la ¿Cómo comprender conceptualmente esta naturalización de “cultura” y
Ciudad de Buenos Aires (AMBA), Jelin, Grimson y Zamberlin señalaron que su relación con “raza” y con el racismo? Hay quienes consideran que la cultu-
entre los profesionales del sistema público de salud existe respecto de los pa- ra naturalizada o convertida en esencia constituye en gran medida una versión
cientes bolivianos “la creencia de que tienen mayor resistencia al dolor” (Jelin travestida del racismo y llaman la atención sobre los riesgos de repetir el racis-
et al., 2006: 47). La certidumbre acerca de un umbral de dolor más alto confir- mo con la tranquilidad de conciencia de haber eludido el léxico racista: “cul-
ma y complementa los prejuicios de las citas anteriores y llama la atención tura” se convertiría en un sucedáneo de “raza”, cumpliendo sus mismas fun-
sobre las prácticas médicas que eventualmente puede llegar a justificar. En ciones y limando algunas de sus aristas más desacreditadas. Poniendo el énfa-
otro orden, son conocidas las detenciones policiales de inmigrantes de países sis en la sustitución o reemplazo que “cultura” hace de “raza” como núcleo de
vecinos por “averiguación de identidad”, que no significa otra cosa que “de- discursos discriminatorios y legitimadores de desigualdades sociales, Hund
tención por portación de rostro”, como algunos organismos de defensa de los propone la noción de un “racismo sin razas” que sobreviviría “en diversas
Derechos Humanos han denunciado en varias oportunidades (CELS, 2000, combinaciones con argumentos culturales” (Hund, 2003: 12), Harrison habla
2001). Aquí se verifica de otro modo la continuidad entre la percepción de de un “racismo posmoderno” (Harrison, 1995), Balibar del pasaje a un “‘ra-
ciertos rasgos físicos y la atribución de (dis)valores morales o éticos. cismo diferencialista’ que toma el relevo del ‘racismo biológico’” “(Balibar,
2003b: 110) y Hall apunta que es “más apropiado hablar no de ‘racismo’ ver-
DIFERENCIA CULTURAL Y FUNDAMENTALISMO sus ‘diferencia cultural’ sino de ‘dos lógicas’ del racismo” (Hall, 2003: 71).
Tempranamente el concepto antropológico de “cultura” fue clave en el desa- Desde un enfoque diferente, la esencialización de la cultura no es enten-
rrollo de uno de los contrapuntos teóricos (y políticos) con “raza”. Desde prin- dida como una versión restaurada del racismo sino como un fenómeno parti-
cipios del siglo XX uno de los rasgos principales de la crítica antropológica cular, con condiciones de posibilidad e implicaciones propias, y que da cuenta
del racismo estuvo dado por la separación de dos dimensiones o niveles de de un ordenamiento específico de relaciones de poder. Se pone el foco sobre la
análisis: el de la existencia física biológica de las razas y el de la cultura como absolutización de las diferencias culturales y sobre la consideración de las
espacio en que tendrían lugar los fenómenos de discriminación y prejuicio mismas como inevitablemente antagónicas y enfrentadas. En esta dirección,
(Boas, 1965 y 1966; Lévi-Strauss, 1976). Esta separación implica una impor- Stolcke ha propuesto que el fundamentalismo cultural implica un modo de
tante y básica limitación de estas críticas, como señalara Guillaumin (1992, discriminación diferente del racismo puesto que, no obstante ambas doctrinas
2002): la insistencia en mostrar una separación entre el hecho físico biológico neutralicen clivajes sociopolíticos con raíces en una economía política, lo ha-
de la “raza” y las características sociales y psicológicas atribuidas a los grupos cen cada una de manera singular. Si el racismo percibe al “otro” como inferior
y a los miembros de esos grupos cometía el error central de dejar intacta la por naturaleza, legitimando así su inferiorización socioeconómica, el funda-
supuesta realidad de la existencia física biológica de las razas8. mentalismo cultural “legitima la exclusión de los forasteros, los extranjeros”
Del intrincado y errático derrotero del concepto de “cultura” interesa su- (Stolcke, 1995: 6). El fundamentalismo se apoya en el discurso culturalista y
brayar aquí el debilitamiento de la potencia crítica del carácter abierto e histó- la idea de las diferencias esenciales insuperables y va más allá de él al postular
ricamente variable de “cultura” frente a conceptos como “raza”. La “naturali- que tales “diferencias esenciales” son hostiles entre sí y mutuamente
zación” del concepto y el énfasis en la idea de la “particularidad” hicieron destructivas. Dado que el ser humano es considerado etnocéntrico por defini-
aparecer la cultura como una suerte de esencia determinista en las teorías ción, “las culturas diferentes deben mantenerse apartadas por su propio bien”
primordialistas sobre la “etnicidad” y el “grupo étnico”, por ejemplo (van der (ibídem). La autora pone de relieve diferencias y discontinuidades entre dos
modos de ejercicio del poder y de justificación de las desigualdades. El racis-
8 En esta dirección, Balibar realiza una revisión crítica de las declaraciones sobre la mo designa grupos y los ordena jerárquicamente, establece un arriba y un
cuestión racial de la UNESCO de 1950, 1951, 1964 y 1967 y de sus consecuencias abajo, mientras que el fundamentalismo cultural organiza sobre un plano “te-
epistemológicas, teóricas y políticas (Balibar, 2003a).
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rritorios” permitidos y exclusiones, estipula un adentro y un afuera: “cada el valor dado por las parturientas a la placenta, la negativa de muchas de ellas
cultura en su lugar” (ibídem: 9). frente a la cesárea, el rechazo a las extracciones de sangre, el pudor de las
Convergentemente, Malik muestra que las primeras teorías raciales sur- mujeres para desvestirse y para que las revisen, algunas vestimentas “inade-
gidas en la sociedad victoriana proveyeron legitimidad a la desigualdad y fun- cuadas” y los hábitos de higiene. El momento de la atención y la relación entre
damentaron la idea de una jerarquía social, justificando la superioridad de la médicos/as y enfermeros/as, por un lado, y pacientes inmigrantes, por otro,
clase gobernante. No fue el contacto con el otro no europeo el que generó el está cargado de tensiones que resultan de las “diferencias culturales” que los/
concepto de “raza”. “Un aspecto crucial de la emergencia de la noción de raza as profesionales encuentran en estos sujetos extraños, distintos.
fue que refería no tanto a diferencias entre poblaciones territorialmente distin- Un segundo ejemplo está dado por la insistencia de los/as profesionales
tas como a diferencias dentro de una sociedad particular. Lo que nosotros con- de la salud acerca de las dificultades en la comunicación interpersonal con los/
sideraríamos ahora distinciones sociales o de clase eran vistas como raciales” as inmigrantes y la adjudicación a estos/as últimos/as de la responsabilidad
(Malik, 1996: 81). En cambio, el discurso de la particularidad cultural supone por las mismas. Manifiestan, por ejemplo, que la comunicación con pacientes
una “discriminación horizontalizada”. El fundamentalismo cultural trabaja bolivianos y bolivianas presenta inconvenientes por el lenguaje y la forma de
sobre la idea de un reparto fijo de culturas y una definición de fronteras infran- expresión de los/as pacientes (no por el lenguaje y la forma de expresión de
queables y peligrosas: la amenaza está en sus atravesamientos. Resumidamente, los/as médicos/as), así como por su incomprensión de los tratamientos y de las
de un lado tenemos la espacialización vertical del racismo que organiza la indicaciones correspondientes. El problema supera, por lo demás, los límites
jerarquía en el interior de una sociedad, del otro la espacialización horizontal del ámbito de la salud: las maestras suelen señalar la “tonadita” que escapa a
del fundamentalismo cultural que delinea la separación y exclusión (poten- la norma de lectura en un aula de clases, el cliente de un comercio atendido
cialmente mutuas) de sociedades cerradas y de “sus culturas”9. por un inmigrante puede quejarse porque el tuteo indiscriminado faltaría el
respeto a las distancias sociales, etcétera. El “hablar bajo” y el “no hablar”,
INMIGRANTES Y FUNDAMENTALISMO CULTURAL EN ARGENTINA por otra parte, constituyen para muchos argentinos, sobre todo de la región
La discriminación a inmigrantes procedentes de Bolivia y de otros países ve- central del país, rasgos asociado al “modo de ser” boliviano, a la “timidez”, a
cinos suele presentar en Argentina las características del fundamentalismo la introversión (el ser “muy para adentro”) y al hecho de “ser cerrados” ante la
cultural. Volviendo a la atención de la salud de los inmigrantes bolivianos en sociedad “receptora”.
los hospitales de Buenos Aires y el AMBA, uno de los problemas fundamen- Los medios masivos de comunicación suelen ser también claros expo-
tales para los profesionales parece estar dado por las diferencias culturales y nentes del fundamentalismo cultural. Por poner un ejemplo notorio, unos años
por los obstáculos que estas diferencias implicarían para la atención. De acuerdo atrás la por entonces popular publicación semanal La Primera sostenía en un
con Jelin et al. (op. cit.), médicos/as y enfermeros/as consideran que ciertas informe especial sobre inmigración que “(e)n los barrios donde se instalan
prácticas culturales y conductas de los inmigrantes bolivianos son riesgosas o (los migrantes), los porteños se convierten en extranjeros. Los expulsan de su
poco seguras para la salud, o bien inciden negativamente sobre la atención. propia ciudad el mal olor, la basura y las peleas callejeras”. Más adelante, y
Las más destacadas de estas prácticas son la posición en cuclillas para el parto, luego de presentar “textualmente” opiniones de rechazo a los inmigrantes de
parte de “vecinos”, el informe continuaba con declaraciones similares: “Como
9 Es posible reconocer una discusión acerca de cuál sería el mecanismo predominan- en Perú: cebiche en las calles [...] pescado crudo sazonado con limón, ají,
te de regulación social. Según Stolcke, por ejemplo, el fundamentalismo cultural sería
el modo prioritario en que se produce el rechazo de los inmigrantes “extracomunitarios” cebolla y perejil [...] Como los peruanos comen parados, parte de la comida
en la Europa de fin de siglo XX y principios del XXI y cuando describe el funciona- cae sobre la vereda”10 (resaltados míos).
miento del racismo lo hace generalmente en tiempo pretérito. Para Balibar, en cambio, El fundamentalismo cultural da forma a las situaciones anteriores indi-
“en nuestra experiencia del mundo contemporáneo el racismo es más insistente que cando el carácter radicalmente ajeno de aquellos a quienes, por esa razón, es
nunca” (Balibar, 2004: 23) y su resistencia lo convierte tal vez en el problema
antropológico central. No me detendré en esta discrepancia puesto que intento mostrar preciso excluir o mantener fuera. Dicha ajenidad está dada, en el campo de la
que el racismo y el fundamentalismo cultural pueden ser entendidos como dos lógicas salud, por prácticas y creencias que pondrían en riesgo la vida y que no sólo
o dos dinámicas de regulación que conviven en nuestras sociedades y pueden incluso
complementarse. 10 “Invasión Silenciosa”, en La Primera de la semana, 4 de abril de 2000, núm. 3.
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RACISMO, FUNDAMENTALISMO CULTURAL Y RESTRICCIÓN DE LA CIUDADANÍA SERGIO CAGGIANO
implicarían un peligro sanitario sino también la inseguridad de la confusión. nes recae la restricción de la ciudadanía son el afuera del adentro y, al encarnarlo,
La comunicación fallida, es decir, los obstáculos y malentendidos que sus pro- recuerdan a los demás ese afuera.
pias incapacidades provocarían, los expulsa del nivel básico sin el cual no Según van Gunsteren, “ciudadanía es un concepto esencialmente contes-
parece posible la convivencia y nos invita a la conclusión de que son ellos tatario porque el ejercicio de la ciudadanía es siempre crítico de la definición
mismos quienes se cierran ante “nosotros”. De igual modo que comer “pesca- institucional dominante de ciudadanía” (van Gunsteren, 1978: 28). Este punto
do crudo”, éstas constituyen prácticas culturales cuya extrañeza irrumpe vio- de vista supone el doble movimiento de profundización y expansión de la
lentamente en nuestro entorno, prácticas diferentes y hostiles a las “nuestras”. ciudadanía (Jelin, 1996), es decir, la ampliación que incluye nuevas materias y
Por eso los “vecinos” de La Primera reaccionan y se sienten invadidos, recor- nuevos problemas, y la incorporación progresiva de sectores sociales al status
dándonos que las categorías de separación son simétricas y que en cualquier de ciudadano. Dicho carácter “siempre crítico” implica la apertura constante
momento podemos ser nosotros los extranjeros ¡hasta en nuestro propio ba- de la ciudadanía en tanto campo de luchas (no sólo en tanto objeto de lucha),
rrio! que resulta a su vez de una dinámica constitutiva del concepto. En palabras de
van Gunsteren, “debe mantenerse siempre una tensión entre la teoría (la idea)
RESTRICCIÓN DE LA CIUDADANÍA y las instituciones en las cuales ella es encarnada parcialmente. Esta tensión
Es indudable que el racismo y el fundamentalismo cultural generan restriccio- sólo puede ser sostenida mientras que la teoría de la ciudadanía se mantenga
nes en la garantía formal y en el ejercicio de la ciudadanía de quienes los como parte de (el movimiento hacia) una teoría política comprensiva” (van
sufren, pero no es éste el punto que trata este apartado. No examino el impacto Gunsteren, op. cit.: 27).
del racismo y del fundamentalismo cultural en el goce de derechos sino la Esta tensión y esta movilidad del horizonte de la ciudadanía son “produc-
restricción de ciudadanía como factor que produce, que genera él mismo suje- tivos” en el sentido de que las luchas por derechos (y su conquista, su otorga-
tos sociales y políticos. Al entender que la dinámica de las luchas en torno de miento o su denegación) construyen sujetos y, vale agregar, no lo hacen de
la ciudadanía produce actores sociales y políticos, entiendo que la restricción una vez y para siempre sino que es una construcción que se renueva de manera
de la ciudadanía ocupa un lugar en cierto grado homólogo al racismo y al casi permanente. No se trata meramente del “añadido” de problemas ya defi-
fundamentalismo cultural en tanto que mecanismo de regulación social. En nidos y/o de actores sociales ya definidos. Se trata de la definición misma de
pocas palabras, si el racismo construye y valida jerarquías y el fundamentalis- problemas y de sujetos sociales. Asimismo, y puesto que “la ciudadanía no es
mo cultural conforma territorios de inclusión y exclusión, la restricción de la simplemente un status legal (sino) también una identidad, la expresión de una
ciudadanía como mecanismo de regulación social configura un régimen de pertenencia a una comunidad política” (Kymlicka y Norman, 1997: 27), las
ilegalismos. Es un componente básico en lo que Foucault llamara la “econo- categorías identitarias están en juego en los conflictos por la ciudadanía. En
mía general” o la “estrategia legal de los ilegalismos” (Foucault, 1989: 278). pocas palabras, alrededor de la “ciudadanía” se extiende el campo de “las
No crea algo inferior en una escala “arriba-abajo”, ni algo segregado en luchas acerca de quiénes podrán decir qué en el proceso de definir cuáles son
un esquema “dentro-fuera”; crea algo incluido como excluido, un sujeto que los problemas comunes y cómo serán abordados” (Jelin, 1996: 116).
resulta de la operación de inclusión por medio de la exclusión (Agamben, El carácter productivo de la tensión constitutiva de la ciudadanía y de su
1998). Estamos ante la figura del abandonado: “(e)l que ha sido puesto en horizonte dinámico puede ser visto también desde el revés de la trama. La
bando no queda sencillamente fuera de la ley ni es indiferente a ésta, sino que denegación de la documentación personal, los obstáculos formales, jurídicos
es abandonado por ella, es decir que queda expuesto y en peligro en el umbral o administrativos, para el goce de determinados derechos y las prácticas con-
en que vida y derecho, exterior e interior se confunden” (Agamben, op. cit.: suetudinarias que dotan de un sentido restrictivo a las reglamentaciones tam-
44). Dando lugar al espacio cuasiparadójico de confusión del interior y el bién producen subjetividades, aunque no precisamente sujetos de derecho,
exterior, la restricción de la ciudadanía no responde a la lógica “adentro o también otorgan status, si bien no el status de ciudadano y, por lo anterior,
afuera” sino a la lógica “adentro y afuera”. La producción de ilegalismos se da también definen pertenencias, aunque en este caso desviadas, malogradas,
dentro de un sistema social y es dentro de ese sistema que tales ilegalismos negadas. La restricción de la ciudadanía produce una ciudadanía restringida,
operan como amenaza y como justificación del control. Aquellos sobre quie- que no es lo mismo que una ciudadanía incompleta o una “ciudadanía de se-
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RACISMO, FUNDAMENTALISMO CULTURAL Y RESTRICCIÓN DE LA CIUDADANÍA SERGIO CAGGIANO
gunda” ya que no refiere (o no solamente) a un estado degradado o inacabado considerado como un sujeto de derechos y lo que significa, asimismo, que no
que puede o debe mejorarse. “Ciudadanía restringida” refiere a un estado que pertenece a esta comunidad. El niño y su madre “están ahí”, y otros niños y
en nuestras sociedades forma parte del proceso general de ciudadanización. otras madres en este y otros relatos “están ahí” también. Pero no son ciudada-
La restricción de la ciudadanía que pesa sobre algunos sirve para confirmar la nos, o tienen una ciudadanía restringida: sus pedidos pueden ser desestima-
legitimidad del lugar social de otros; la figura de los incluidos como excluidos dos, su atención aplazada, sus cuerpos dejados (abandonados) en la frontera12.
reafirma la pertenencia de los incluidos. La solicitud de Documento Nacional de Identidad (DNI) como requisito
para la atención se convierte en uno de los instrumentos privilegiados que dan
INMIGRANTES Y CIUDADANÍA RESTRINGIDA EN ARGENTINA forma a una tendencia general restrictiva y de control. En junio de 2004, por
Para encontrar un ejemplo de la restricción de la ciudadanía como mecanismo ejemplo, la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad de San Salvador
de regulación social podemos remitirnos una vez más a la problemática de la elevó una nota a la Dirección del Hospital Pablo Soria, el principal hospital
atención de la salud de los inmigrantes. En un trabajo realizado en la provincia público de la ciudad, pidiendo por la atención de una paciente con cáncer de
de Jujuy verificamos entre los profesionales del servicio público de salud la cuello de útero a quien se habría dado de alta no encontrándose aún en condi-
existencia de concepciones y prácticas de rechazo que no se estructuran pre- ciones para ello. La nota mencionaba posibles motivos de discriminación en la
dominantemente en torno a “diferencias culturales”, como en los casos de decisión del alta. En su respuesta a esta nota, la Directora del Hospital indicó
Buenos Aires y el AMBA citados anteriormente. La controversia se da aquí que la paciente fue atendida durante un lapso de cuatro días. Entretanto se
mayormente en torno al derecho que los inmigrantes bolivianos tendrían o no habría solicitado la regularización de su situación legal puesto que la mujer no
de recibir atención. Ciertamente la nueva Ley Nacional de Migraciones 25.871, tendría DNI. Como eso no sucedió (no era posible que sucediera en ese breve
votada en diciembre de 2003 y promulgada en enero de 2004, establece posi- período de tiempo), se dispuso el alta. De acuerdo con la Directora del Hospi-
tivamente que todas las personas independientemente de su nacionalidad y de tal, en aquel momento la paciente continuaba “bajo control a través de Con-
contar o no con documentación argentina tienen derecho a recibir atención sultorio Externo”13.
médica en forma totalmente gratuita en todo el territorio argentino. Pero las 12 Karasik ha mostrado en un análisis sobre las restricciones en la atención de partos
definiciones legales son siempre interpretadas y aplicadas en situaciones con- de mujeres bolivianas en el hospital de La Quiaca la complejidad del problema que el
cretas y es allí donde aquella controversia se desenvuelve (Abel y Caggiano, nacimiento de niños de madres extranjeras supone para el sistema público de salud
2006). jujeño. La autora señala que las mujeres bolivianas aparecen en estos casos como
“peligrosas productoras de ciudadanos [...] ya que tener hijos nacidos en la Argentina
Una de las médicas entrevistadas en nuestro trabajo de campo, después permite a los padres obtener la regularización de la residencia”, y señala los intrinca-
de indicar que el Consulado Boliviano no respondía a sus pedidos de ayuda dos hilos en juego en las políticas y prácticas que intentan limitar ese “peligro”. “La
económica para atender a los inmigrantes, contó esta breve historia: demonización de una de las cosas que pueden hacer las mujeres (parir hijos) expresa
paradigmáticamente el interés por disociar lo deseable de los migrantes, como de todo
trabajador en el capitalismo: su fuerza de trabajo, separándolo de la persona en la que
Después vino otra mujer boliviana con un niño tuberculoso, que no había mucho está corporizado” (Karasik, 2005: 198). Para ver la centralidad de la cuestión de géne-
que hacer, porque estaba dañado, también se pidió ayuda al Consulado, de ese ro en estas situaciones, Caggiano (2007).
niño se pidió llevarlo directamente a Bolivia y se lo dejó en Bolivia para que siga 13 Médicos y directores de hospitales y centros de salud sostienen que los pacientes
en su país digamos [...] En la ambulancia se lo llevó hasta La Quiaca11 y de La pueden acceder al servicio aun sin contar con el documento, pero en estos casos se da
aviso a la Dirección Nacional de Migraciones para que intervenga. Puesto que en
Quiaca a Bolivia y que se haga cargo su país (Nora, 47 años, médica pediatra en febrero de 2004 el gobierno nacional dispuso suspender las expulsiones de todos los
un hospital público de San Salvador de Jujuy). extranjeros provenientes de los países limítrofes que pudieran encontrarse en situa-
ción documentaria irregular, puede darse el inicio de la tramitación de la documenta-
En el relato el tema es vinculado a una cuestión de jurisdicciones y nin- ción legal o la prórroga de permisos de estadía. Sin embargo, en tanto la deportación
fue una alternativa hasta hace no mucho tiempo, la sola derivación a la Dirección de
guna jurisdicción parece ser la del inmigrante. El niño es trasladado y dejado Migraciones y el temor que ello genera pueden ocasionar la interrupción de la aten-
precisamente en la frontera. Se le niega la atención, lo que significa que no es ción o el tratamiento. Tanto los hospitales como los puestos de salud asumen la tarea
de “detectar” (ésta es la palabra que utilizan los profesionales) inmigrantes
11 La ciudad argentina de mayor tamaño en la frontera jujeña con Bolivia. indocumentados y efectuar la denuncia ante la Dirección de Migraciones.
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RACISMO, FUNDAMENTALISMO CULTURAL Y RESTRICCIÓN DE LA CIUDADANÍA SERGIO CAGGIANO
Por otra parte, la responsabilidad por las irregularidades documentarias des. El régimen de los ilegalismos (que es más sutil y más amplio que el de la
no puede ser imputada a los propios inmigrantes. Algunas investigaciones han ilegalidad) genera pliegues internos a la sociedad que nos recuerdan
mostrado cómo los trámites y requisitos necesarios para conseguir la docu- persistentemente el reverso de la ciudadanía, el reverso de los derechos y de la
mentación personal en la Argentina pueden convertirse en verdaderos disposi- pertenencia.
tivos de producción de ilegalidad (Casaravilla, 1999; Karasik, 2005)14.
Por lo demás, debe señalarse que tales dispositivos no se aplican única- FORMAS DE REGULACIÓN SOCIAL, RELACIONES DE PODER Y DESI-
mente a quienes “ya son” extranjeros o “ya son” nacionales de algún Estado. GUALDAD
En noviembre de 2003 el Congreso Nacional sancionó la ley 25.819, por la Ha podido comprobarse la vigencia de los tres mecanismos de regulación en
cual se promovía y facilitaba por el plazo de un año la inscripción de naci- torno a la inmigración contemporánea en Argentina. Existe racismo en un sen-
mientos de niños de hasta diez años de edad que no hubieran sido inscriptos tido estricto: el cuerpo de los inmigrantes es puesto en primer plano y sus
hasta entonces y la adjudicación del correspondiente DNI. Dado que en la atributos morales aparecen atados a sus rasgos físicos, sobre todo a su capaci-
Argentina rige el principio de ius solis, la ley era aplicable a todo niño nacido dad y resistencia frente al trabajo o frente al dolor, en cualquier caso justifi-
en el país, cualquiera fuese la nacionalidad de sus padres. En mayo de 2004 la cando relaciones de sometimiento. Por su parte, el fundamentalismo cultural
Pastoral Migratoria de la Prelatura de Humahuaca de la Iglesia católica pre- se manifiesta en los casos en que la diversidad es asumida como un dato fijo y
sentó al Defensor del Pueblo de la provincia un “Informe de personas como justificación de un apartamiento. Esencializadas, las diferencias en las
indocumentadas” en los departamentos de Yavi y Santa Catalina, en la fronte- prácticas sanitarias, comunicacionales o alimentarias amenazan “nuestra inte-
ra con Bolivia. El informe denunciaba la existencia de más de quinientas per- gridad” e introducen el peligro de la disgregación. La restricción de la ciuda-
sonas indocumentadas (sobre una población aproximada de 20.000 habitan- danía, por último, opera allí donde se ponen trabas (normas legales o subterfu-
tes), entre niños y adultos, y acusaba a la dirección del Registro Civil provin- gios administrativos) al acceso de los inmigrantes a derechos, empezando por
cial de aplicar la citada ley nacional agregando normas “discriminatorias”, el derecho a la identidad jurídica garantizada por la documentación personal,
como exigir que el trámite se efectuara en los registros cabecera de departa- y produce una suerte de existencia negada para determinados actores sociales,
mento en vez de en el registro más cercano (tal como establecía la ley), enca- deslegitimándolos e ilegalizándolos.
reciendo el proceso de manera considerable. De acuerdo con los denuncian- Estos mecanismos de regulación organizan y justifican relaciones de po-
tes, las trabas afectaban a niños pobres de las zonas rurales, hijos de padres der y formas de desigualdad. La racialización de las relaciones sociales y el
bolivianos tanto como de argentinos, y en cualquier caso con derecho a ser racismo instituyen una percepción a partir de la cual “reconocer” a un “infe-
reconocidos como argentinos por haber nacido en el territorio del país15. rior” y naturalizar la inferiorización, es decir, una percepción que coloca a su
El caso presentado por la médica pediatra, la interpretación y aplicación objeto en una posición subordinada en la escala humana y racionaliza, así, su
sesgada de las leyes y el proceso de selección social mediante la explotación y la apropiación de su cuerpo. El fundamentalismo cultural instaura
(in)documentación ilustran cada uno a su manera el lugar de aquellos a quie- una dinámica de exclusión de aquellos que no pertenecen por hábitos, costum-
nes un derecho puede serles negado, suspendido o reducido. Aquellos inclui- bres, valores, etcétera. Es decir, promueve la “detección” de aquellos que no
dos por medio de la exclusión no son el resultado de un “mal funcionamiento forman parte, que están fuera y que deben permanecer ahí, presentándolos
del sistema” y son producidos constantemente en el seno de nuestras socieda- como la encarnación de una diferencia reificada y perjudicial. La restricción
de la ciudadanía establece la clandestinización de aquellos que, como conse-
14 Estas condiciones comenzaron a modificarse a partir de la promulgación de la nue- cuencia de dicha clandestinización, pasan a formar parte de nuestra sociedad
va ley migratoria (Ley 25.871) (y de un conjunto de reglamentaciones asociadas), en el lugar de la ilegitimidad, la infracción y el abandono y que, a su vez,
pero resta que se resuelva una serie de problemas prácticos para volver efectivas mu- desde allí, constituyen para todos la advertencia acerca del lado oscuro de la
chas de sus garantías formales.
15 El hecho suscitó un complejo conflicto institucional que involucró a la Pastoral ley. El inferior, el extraño y el clandestino aparecen y se sostienen por efecto
Migratoria, al Defensor del Pueblo y al Registro Civil, y además a la Secretaría de de cada una de estas formas de regulación social.
Derechos Humanos provincial y a organismos de derechos humanos de Buenos Aires,
entre otros actores (Caggiano, 2006).
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Al distinguir estas tres operaciones generales como lógicas específicas nía del “otro interno” como perversión de la potencia de ampliación y
de regulación procuré mostrar que cada una entraña un efecto de espacialización profundización de la política democrática.
singular (arriba-abajo, adentro o afuera, adentro y afuera). Una segunda vía Por último, las tres lógicas de regulación social pueden trabajar
para entender la especificidad de cada uno de estos tres mecanismos generales imbricadamente y quizá sea habitual que lo hagan. Más allá del predominio de
consiste en advertir que, al menos en potencia, cualquiera de los tres contiene una o de otra en situaciones determinadas, las tres pueden coexistir y comple-
“otra cara” (que quizá sea, además, la que les facilita su pregnancia y acepta- mentarse potenciando sus efectos. La diversidad de la discriminación hacia
ción social). Esta otra cara constituye su reverso necesario, en el sentido de trabajadores inmigrantes verifica esta coexistencia. No resulta una tarea sen-
que funciona a la vez como su condición de posibilidad y como su referencia cilla determinar cuál es el tipo de articulación concreta que pueda darse entre
negada o rechazada. El reverso necesario del racismo es cierta forma del uni- estos mecanismos. Sólo diré que una buena puerta de entrada para este proble-
versalismo: aquella que toma como dato de base la unidad de la especie. La ma es interrogarse qué sectores, grupos o actores sociales se benefician del
jerarquización de las razas se sostiene sobre la aceptación de la unidad del funcionamiento de los mismos. Porque los de abajo, los de afuera y los clan-
género humano y de la igualdad elemental de lo humano como tal (Todorov, destinos existen en relación con los de arriba, los de adentro y los lícitos. El
2000). “Antes de que el concepto moderno de raza se desenvolviera, los con- racismo, el fundamentalismo cultural y la restricción de ciudadanía sostienen
ceptos modernos de igualdad y humanidad se habían desenvuelto también. La un estado de cosas que indudablemente beneficia a sectores del poder econó-
diferencia y la desigualdad racial sólo pudieron tener sentido en un mundo en mico empresarial que pueden contar con mano de obra abaratada y a sectores
el cual era aceptada la posibilidad de la igualdad social y la humanidad co- del poder político que pueden instrumentar políticas de control, e incluso a
mún” (Malik, op. cit.: 42). El fundamentalismo cultural, a su vez, resulta de miembros de sectores desfavorecidos que pueden encontrar en la figura de los
una conversión de la lógica de la diferencia, o más precisamente de una deten- “otros” y en el maltrato que recae sobre esos “otros” una “explicación” para
ción de su dinámica deconstructiva. La lógica deconstructiva de la diferencia sus propias dificultades y una justificación de sus propias desgracias. Enten-
supone que no hay un núcleo o un origen donde remitir el sentido de lo social der cómo actores sociales distintos pueden coincidir en el común “beneficio”
y, por ello, que no hay una sustancia última donde anclar definitivamente la de estas operaciones de poder ayudaría en la tarea de comprender el modo de
definición de grupos o sociedades humanas, el establecimiento de sus contor- articulación de las mismas. Entender, a su vez, lo que estos mecanismos tienen
nos y sus límites. La lógica de la diferencia desafía cualquier criterio cerrado en común y lo que tienen de específicos puede aportar en la comprensión del
de identidad. Suponer entonces que una distribución “x” de culturas es “la sostenimiento de las desigualdades persistentes (Tilly, 2000: 75), en la medi-
distribución” implica abandonar o detener los efectos destotalizadores de la da en que son esos mecanismos los que ofrecen “razones” para justificar la
lógica de la diferencia. La contracara o reverso constitutivo de la restricción división social, asegurando la reproducción de las categorías sobre las cuales
de la ciudadanía, por fin, es justamente el carácter productivo de la ciudadanía se sostienen dichas desigualdades.
que subrayé anteriormente. La capacidad de producir ciudadanías restringi-
das, sesgadas o negadas y de producir los ilegalismos como margen interno de BIBLIOGRAFÍA
la sociedad resulta de invertir la capacidad que las luchas por ciudadanía tie- Abel, Lidia y Caggiano, Sergio 2006 “Enfermedades de Estado(s). Los
nen de ampliar el horizonte de la imaginación política. En ausencia de una inmigrantes y el acceso a la salud en una provincia de frontera” en
distinción de estamentos inapelable y en ausencia de la ocupación definitiva Elizabeth Jelin (dir.) et al. Salud y migración regional: Ciudadanía, dis-
del “lugar del gran juez” (Lefort, 1987: 40), el juego de la construcción de criminación y comunicación intercultural (Buenos Aires: IDES).
subjetividades sociales y políticas se abre radicalmente, y la apertura radical Agamben, Giorgio 1998 Homo Sacer. El poder soberano y la nuda vida (Va-
puede dar lugar a ciudadanías ampliadas pero también a ciudadanías restringi- lencia: Pre-textos).
das. Se trata, en síntesis, de la jerarquización del género humano como una
Almandoz, María Gabriela 1997 “Inmigración limítrofe en Tandil: chilenos y
suerte de perversión del universalismo, de la fijación (y rechazo) del “otro”
bolivianos en los años noventa” en Estudios Migratorios Latinoamerica-
como perversión de la lógica de la diferencia y de la restricción de la ciudada-
nos (Buenos Aires) N° 37.
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