Historia de la Arquitectura en Galicia
Historia de la Arquitectura en Galicia
I. La Galicia Barroca
3. La Introducción al Barroco
o Del Renacimiento Al Barroco
o La Galicia Barroca
o La Ciudad y los Espacios Urbanos
1. Estructuras territoriales
Hay por lo menos tres Galicias, la nuestra en lo Finisterre, en una esquina reconocible en el mundo
europeo que es la península ibérica, y que a su vez esa península ibérica ocupa un papel como el
territorio que da un sentido a la realidad que conforma Galicia. La península ibérica presenta una serie
de discontinuidades y dentro de estas aparece Galicia como un fenómeno un poco especial.
Mirando hacia las representaciones antiguas, en el siglo XIV, estábamos ante un mundo donde no
existía lo americano, y la cosmografía situaba ese Finisterre occidental en un mundo del que formaba
parte la Eurasia, un Asia desconocida, y un África igualmente desconocida. Dentro de esa península
europea, que arrancaría en los Urales e iría cara a occidente tendríamos la península ibérica y donde
podríamos situar, ya en el siglo XIV, nuestro papel territorial.
Una vez nos acercamos a esa Galicia podemos ver dos Galicias totalmente distintas; por una parte,
vemos una Galicia topográfica con mayor precisión, y por otra parte una Galicia mucho más abstracta
que relacionamos con el cuadro de cuadrado blanco sobre fondo blanco de Malevich. Ambas Galicias
son igualmente ciertas, la diferencia la encontramos en que la primera es un resultado del trabajo de
otros, mientras que la segunda la podemos interpretar como un espacio de trabajo. Ese resultado puede
diferir en múltiples direcciones: un resultado mas topográfico, establecer una red del viario, un análisis
de los ríos, etc. En conclusión, una vez visto y analizado el mapa nos encontraremos con una serie de
elementos que nos determinaran un estructura territorial sectorial que nos ayuda a entender: un
momento, un tiempo, una circunstancia de Galicia.
Por ejemplo, para entender la Galicia militar no solo es necesario analizar murallas y fortalezas, sino
que también es necesario mirar más allá de las fronteras de Galicia.
Sin embargo, hay imágenes que nos interesan más, las imágenes
territoriales generales que nos ayudan a entender mejor la realidad
de Galicia. En Galicia podremos diferenciar múltiples estructuras
territoriales: El concello, la parroquia, etc. Las parroquias
representan una estructura territorial que tiene mas de 1500 años
de antigüedad donde podemos ver como en el tiempo estas 3000
parroquias han ido cambiando. Con este carácter, podemos
representar y precisar los concellos. De aquí sacamos que una
estructura no se opone a las demás. Empleando este lenguaje
podemos dividir Galicia en 30 partidos judiciales en el siglo XIX; esta
estructura esta destinada a resolver los problemas jurídicos que,
en el futuro, esto concluirá en la creación de las comarcas de
Galicia.
Estructuras históricas
Además de presentar una estructura territorial, en el tiempo se nos produce una vertebración directa
donde esos lugares no aparecen al mismo tiempo ni de la misma forma. Aquí nos aparecerá el concepto
de las permanencias, donde veremos que la realidad existe, pero que no aparece siempre de la misma
forma.
Estas estructuras históricas nos hablarían de una Galicia prehistórica, castreña, romana, xacobea,
románica, gótica, renaciente, barroca, ilustrada, del XIX, moderna, y contemporánea.
Una vez analizado lo anterior, podemos ver que no existe una gran diferencia entre los conceptos de
estructura territorial y estructura histórica.
La Galicia prehistórica no nos encontramos con arquitectura desde cierto
punto de vista, por una parte tendríamos los dólmenes (obras de carácter
funerario que aun podríamos meter dentro de los límites de la arquitectura
porque no ha perdido su carácter y aún sigue a conformar una realidad a
día de hoy), y las obras castreñas. En cuanto a las obras castrenses, no
podemos decir que se traten de arquitectura pues no conforman una
realidad, sino que conforman una huella, por lo que podemos decir que
pertenece más al campo de la arqueología. Sin embargo, si miramos mas
los castros desde un punto de vista territorial, podemos decir que
conforman una realidad aun estando dentro de los límites de la arquitectura.
La estructura territorial sigue siendo aquella que definimos anteriormente como el país de los 30000
lugares, de los cuales se van a ir definiendo ya en la etapa prehistórica o, también llamada, la Galicia
Celta. La estructura territorial precedente de Galicia: el Solar de Breogán, es antropizado y edificado
por el hombre, convirtiéndolo en el Hogar de Breogán.
Aupándose sobre ellos y su atemporalidad, será Roma quien dará nombre propio a Galicia: Gallaecia.
Roma introduce a Galicia en la historia de la arquitectura, la coloniza, estructura y comienza a
vertebrarla, dejando una fuerte impronta, en los cinco siglos en los que estuvo presente, gracias a una
labor que luego sería continuada bajo el dominio germánico: la Galicia sueva, que sería la base histórica
del Reino de Galicia.
Por lo tanto, transcendemos las estructuras megalíticas y nos encontramos el mundo castreño, el cual
nos es mucho más interesante. Las referencias del mundo castreño las podemos clasificar en dos
ámbitos: un primer ámbito territorial, y un segundo ámbito estrictamente arquitectónico/urbano.
Galicia ingresa plenamente en las corrientes históricas europeas con los celtas.
La expansión atlántica celta se produce a partir del 500 a. C. y llega a durar aproximadamente
quinientos años, y llega hasta la conquista romana. Los celtas difunden las culturas del hierro, que
conllevan la sedentarización de la población, la deforestación y ampliación de las áreas de cultivo, y la
urbanización del territorio a través de la cultura castreña.
La Galicia Celta es el país de los 30000 lugares, muchos de ellos ocupados por un castro. El castro es
el núcleo de organización social y política celta. En este sentido se puede decir que se han localizado
más de 5000 ejemplo de castro con su morfología y dimensiones. Estas serían áreas de 300x300 m.
Esta cultura edad castreña cubre la Edad del Hierro e inicios de la modernidad, aun presentando una
cierta continuidad hasta el siglo VI, en la antigüedad tardía.
Por tanto, el mundo castreño nos ha dejado dos cosas, la relación entre hábitat y organización, y por
otro lado una estructura territorial.
Roma sitúa a Galicia en un mundo más amplio y lo hace parte de él, llamándola Gallaecia.
Es una situación como parte de una gran dimensión del imperio que llamamos Hispania, y donde roma
va organizando y gestionando el territorio de acuerdo a sus necesidades. Cuando la última parte en
incorporarse al Imperio sea la esquina noroeste de Hispania, los romanos le proporcionan una
estructura administrativa que no acaba de consolidarse hasta el siglo III o el siglo IV. Como
consecuencia aparecerán los castros militares, villas, y otros entes urbanos de colonización, lo que
acabará consolidando el legado romano en Galicia.
El imperio ocupa medio mundo conocido, la mitad de la
cosmografía. Esa mitad del mundo gobernado por un gran mar
interior, el mar mediterráneo, en el centro aparece una
península en cuyo centro se encuentra roma, el centro del
mundo conocido. Roma conforma un imperio terrestre, que al
mismo tiempo es un imperio marítimo, el cual irá creciendo a
partir de la fundación de Roma donde empieza la expansión
del Imperio. En un inicio la conexión de España eran vías
marítimas, tras las cuales y después de un largo periodo de
conquista, acabaran por establecerse unas vías terrestres
alternativas. El mapa de Hispania conforma la cabeza
occidental del territorio, donde marcara en concreto el
Finisterre.
Cuando los romanos llegan a Hispania, se encuentran un pueblo dividido, peleado entre sí, donde se
encontraban múltiples núcleos celtas. Los romanos llegan por el mar mediterráneo y, por el valle del
Guadalquivir y por el valle del Ebro. Teniendo en cuenta estas dos formas de llegar, nos encontraremos
con dos Españas, la Espala interior y la España citerior, el cual está más próximo a Roma. Para entrar
en Galicia era necesario acceder desde las dos formas, primero accediendo por la provincia de
Lusitania, y luego por el valle del Ebro para atacar el área Noroccidental. Hacia el siglo III se crea la
Gallaecia tiempo después de la creación del resto de las provincias de Hispania. Esta se consolida
durante el magno imperio y que luego se mantiene hasta el final del imperio. Esta Galicia llegaría a
extenderse hasta el Duero en su momento. En este momento la Gallaecia estaba articulada en tres
provincias, llamados conventos, que serían:
Dentro del desarrollo territorial Lugo no fue la única y nos llegamos a encontrar múltiples ciudades.
En el siglo I se formaron una serie de ciudades de tamaño intermedio entre las capitales y los
asentamientos rurales.
Se encontrarían una serie de equipamientos, donde en el golfo Ártabro nos llegaríamos a encontrar
la torre de Hércules como legado hasta nuestros días.
Esta etapa va a estar condicionada por el mundo cristiano y, por tanto, por su arquitectura. Dentro de
la cristiandad surgen una serie de arquitecturas que podemos clasificarlas en dos grandes familias:
una constructiva, y otra espacial. Es necesario entender la relación del hombre como medida base a la
hora de elaborar este tipo de arquitectura.
La Galicia en la Edad Media entra con los Suevos donde se presentará, también un periodo intermedio
donde la invasión islámica condicionará el territorio, y también el descubrimiento del sepulcro del
apóstol Santiago en el 813 hace que la tierra de Galicia pase a ser conocida por toda Hispania, conocida
también por la tierra de Santiago, la Galicia Xacobea.
En los siglos V–VI-VII, se presenta una etapa en Galicia conocida como la antigüedad tardía, cogería a
los suevos y visigodos. Mas tarde se produciría un corte con la invasión Islámica, y los siglos VIII-IX-X
lo conoceremos como la aparición de las arquitecturas prerrománicas. En los siglos XI-XII aparecerán
las arquitecturas románicas, y en los siglos XII-XIV-XV, aparecerán las góticas. En conclusión
tendremos más de 1000 años organizados en cuatro periodos.
En Galicia nos encontraremos con algunos ejemplos de la arquitectura Astur, pero los ejemplos más
relevantes los vamos a encontrar en Asturias. Nos encontraríamos con tres etapas precedidas por una
etapa de formación. En esta primera etapa de formación nos encontraríamos con la capilla de la Santa
Cruz y con Santianes de Pravia. Entrando en estas tres etapas, nos encontraríamos: Preramirense,
Alfonso II (siglos VIII-IX) donde nos encontraríamos ejemplos como San Julián de los prados o San
Pedro de Nora, la etapa Ramirense, Ramiro I (siglo IX) donde estarían santa María del Naranco o Santa
Cristina de lena, y por último, la etapa Postramirense, Alfonso III (siglos IX-X), ejemplificada por San
Adriano de Tuñón. Todas estas obras van a tener un reflejo directo en Galicia. En particular serían las
obras del periodo de Alfonso III las que tendrán un impacto mayor en la arquitectura gallega. Todas
estas son obras de transición pero que al mismo tiempo presenta un sistema arquitectónico totalmente
nuevo. Esta arquitectura se configura en base a la yuxtaposición de piezas geométricas simples. El
arquitecto prerrománico juego con estructuras geométricas muy simples. Esta arquitectura se
construirá en base a muros articulados y reforzados exteriormente con contrafuertes y interiormente
con pilastras, y cuando llegamos a abovedarlo, introducimos los fajones.
Hay una cierta riqueza antes de llegar al Románico que no esta si bien en su arquitectura sino
acercándonos a piezas individuales. En este caso, una iglesia puede estar muy transformada, pero si
atendemos a ciertas piezas individuales podemos ver como se nos muestra ese tiempo anterior al
románico muy relevante en la historia de Galicia. Podemos ver la catedral de Santiago como una
transformación de la basílica de Alfonso III, que a su vez era una transformación del Martirio de Alfonso
II, que a su vez era una obra prerrománica sobre un templo romano. Estos templos prerrománicos
compostelanos nos llevarán al románico compostelano.
3. Las Arquitecturas Románicas
La catedral de Santiago
La basílica compostelana en relación con las catedrales e iglesias nos plantea una serie de elementos
y una forma de articularlos, la peregrinación como un estilo internacional (románico). El proyecto del
templo compostelano se plantea con un trazado y una construcción determinada. Los grandes
maestros serían: Bernardo el Viejo, El maestro Esteban (no se toca el trazado aunque se ajusta la
construcción), y Bernardo el Joven (termina la catedral). Sobre este tema aparecerán unos cambios
que serán desarrollados por el maestro Mateo que replantea la catedral, la termina y la matiza.
En el año 813 se descubre el sepulcro del apóstol, uno de los 12 discípulos de Cristo, es decapitado en
palestina, y luego llevado a Hispania para ser enterrado junto a una calzada romana, el lugar del
enterramiento es encontrado por un pastor. Tras esto se establece Santiago como un lugar de culto y
un lugar de peregrinación. Esto provocara que toda Europa siga el camino francés hacia Santiago, esto
no solo son caminos de peregrinación, sino que estos caminos son transmisores de cultura. Esto se
produce en un periodo donde, en cuanto a arquitectura, nace el primer estilo de occidente: el románico.
Santiago se convierte en un crisol de culturas.
La catedral de Santiago se nos presenta como arquetipo. La catedral de Santiago la vemos compleja,
presentando mucho de gótico, barroco, renacimiento, y otros elementos, y hay que desdibujarla mucho
para entender su origen románica.
Nos encontramos al lado de una calzada romana, que llevaba desde Portugal hacia el golfo Ártabro.
En este lugar pudo haber un castro o un campamento romano, abandonado desde hace mucho tiempo.
Cerca se encuentra una gran necrópolis donde se encuentra el apóstol. Alrededor de este lugar ira
creciendo un pequeño asentamiento. La situación de Santiago se encuentra en una zona de valle, donde
hay una caída mas fuerte este-oeste que en el norte-sur.
Hemos habado de un sepulcro romano, un martirio cristiano, y una basílica cristiana, que se convertirá
mítico en la cristiandad y que será destruido en el año 998, sin tocar la tumba del apóstol. Después la
basílica se reconstruirá a gran velocidad, para ser consagrada de seguido, sin embargo el resultado
acaba siendo muy insatisfactorio. Tras la reconstrucción se le incorporarán dos funciones nuevas de
cara a la reconstrucción en 1170. En 1170, se decide replantear la basílica por ciertos problemas
funcionales, para incorporar un punto de reconstrucción claro y para albergar una mayor cantidad de
peregrinos, además, el obispo desea trasladar la sede de la diócesis a Santiago. De tal manera, que el
templo románico será por un lado un martirio, un templo de peregrinación, y una catedral, cumpliendo
esta triple función, convirtiendo a la obra en la mayor catedral de la cristiandad de la época.
El espacio principal, el muro exterior determinará el interior, pues las pilastras y contrafuertes,
determinarán las pilastras del interior. Este espacio se presentará con una bóveda de cañón, sobre
arcos fajones que determinarán una continuidad entre el fajón y la pilastra. El módulo de partida de la
planta no dará la altura, esta vendrá dada por la geometría, o bien por la construcción. Estudiándolo en
detalle la altura nos dará un total de poco mas que un doble cuadrado. Por tanto, la altura no viene
dada por el módulo de anchura. Además, esta nave se tiene que acompañar de unas laterales, sobre
las que montar una segunda nave superior cubierta. Toda la catedral tendrá un piso bajo construido en
su perímetro, con unos módulos cuadrados cubiertos por unas bóvedas de aristas. Cuando llego arriba
es necesario cubrir los pisos superiores. El románico no se hace solo espacio interior, sino que se
hace fortaleza interior por razones urbanísticas.
La pieza de partida es un cañón fajado, ligado a la estructura vertical de los muros, lo que determina
una arquería en planta baja, y una galería con ventanas de dos módulos.
En 1128 la catedral está consagrada y se completa con elementos interiores. El maestro Mateo
aparecerá en la catedral en 1198, cuarenta años después de la consagración cuando ya es evidente que
a la catedral le faltan elementos en el exterior y se quieren completar elementos en el interior. Por
fuera, le faltan dos elementos: Un claustro, pues ya tiene un gran número de monjes, el cual tendrá un
carácter especial de manera que se pueda emplear como espacio colectivo, y por otra parte, con la
llegada del arzobispo a Santiago es necesario generar una serie de equipamientos para poder
albergarlo. La catedral como organismo autónomo de Bernardo se complementa por fuera. Por otra
parte se empieza a ver insatisfactorio el interior, donde el maestro Mateo, le encargan la finalización
de la catedral. En el interior, se proponen varios requerimientos: lo pequeño que se nos queda la
catedral, y ampliar sus pies hacia el oeste hasta ocupar un espacio público, la calzada romana, la
definición de un espacio de fachada (un pórtico), y la prolongación de un espacio de naves. El maestro
mateo rompe la perfección del sistema de naves del maestro Bernardo añadiendo tres módulos
adicionales. Además, se le definirá un pórtico. Mateo amplía tres tramos, y matiza la parte central. Se
plantea dentro de la catedral lo principal de la catedral en un punto central, donde se matiza lo esencial
de la catedral, se plantea un cimborrio en el crucero dotándolo de una cierta verticalidad y le mete luz.
Además, este cimborrio matiza el dialogo entre el obispo, y un coro, monumentalizando la tumba del
apóstol. El coro, el altar, y el cimborrio de Mateo plantea una Iglesia dentro de una Iglesia. El coro del
maestro Mateo es un coro de tres tramos, sin interrumpir la narración espacial, siendo un coro de un
único piso.
La arquitectura cristiana alcanza el máximo nivel que le proporcionan las catedrales. Las diócesis
aparecen dentro del mundo suevo. Dentro de Galicia habrá cinco sedes: Lugo, Ourense, Tui, Rías
Baixas-Altas (que posteriormente sería trasladada a Compostela), y otra en la mariña lucense. Todos
los factores de la arquitectura cristiana serán mantenidos en esta etapa.
La Galicia episcopal
La Galicia episcopal se crea en el mundo suevo y cobra forma en la época románica en el siglo XII, una
vez terminada la basílica compostelana (antes de las intervenciones del maestro Mateo). En esta Galicia
las basílicas precedentes serán sustituidas por catedrales románicas. Las únicas que no cambian su
formalización son aquellas que pertenecen a las sedes políticas del reino (harán la transformación una
vez entremos en el gótico).
Las nuevas catedrales surgen de un movimiento cultural más amplio como la peregrinación, por lo que
las nuevas catedrales absorberán la narrativa seguida por las catedrales de las rutas de peregrinación.
El punto de partida sería la basílica compostelana. Distinguimos un total de cuatro catedrales:
- Lugo.
- Ourense.
- Tui.
- Mondoñedo.
Hablando de las Catedrales gallegas, es necesario entender que todas comparten la misma fecha, un
periodo posterior a la construcción de la catedral de Santiago. Aun así, no pretenden ser la catedral de
Santiago.
La catedral de Lugo va a tener una pequeña derivación en la catedral de Ourense. Ourense no pretende
ser un centro de peregrinación, tomando como referente Lugo. En un planta se plantea una iglesia con
un gran transepto y múltiples tramos en la nave. La nave era muy alargada, aparenta mas a una iglesia
monástica. La proporción entre nave principal y naves laterales esta mejor compensado que en el caso
de Lugo. El transepto también esta muy desarrollado, planteado como si estuviera añadiendo tres
tramos nuevos. Cuando se este terminando la catedral, se planteará una referencia deliberada hacia
Santiago. Se planteará un pórtico denominado pórtico del paraíso.
De estas cuatro catedrales, es necesario entender de la existencia de dos obras a mayores. La catedral
de Iria Flavia prerrománica se puede entender al llegar a la colegiata barroca de iría Flavia
aprovechando los muros que propiciaron su transformación. Y por último, San Martiño de Mondoñedo,
una iglesia prerrománica, que luego se ampliaría y se terminaría en románico. Esta iglesia no acabaría
siendo una catedral, pero si que se plantearía
como un templo catedralicio. La planta
recuerda a Jaca salvando algunas
diferencias. Es una catedral románica
anterior a Santiago, lo que pasa es que se fue
retrasando demasiado en su construcción y
por lo tanto en el tiempo. Esta catedral no
acabaría de terminarse pues en el momento
de su finalización se llevarían la diocesis a la
actual Mondoñedo.
La Galicia parroquial
Hace realidad esa historia de los 30000 lugares, parroquias. En este momento el románico es la
formalización física de una estructura territorial, donde en las parroquias veremos una forma física
determinada. Estas parroquias compondrán: una estructura territorial, una estructura social, pero
respetando una estructura arquitectónica. La estructura parroquial es la gran aportación de la época.
Según esta estructura, tendremos unos nodos (sedes episcopales) y otros núcleos apoyados en
caminos, y puntos de la costa. Algunas obras e intervenciones se plantearán en un medio urbano,
mientras que otras se materializarán en un medio rural.
Entrando en los dos templos, veremos que son bastante similares con ciertas
ligeras diferencias, como por ejemplo, en Santa María la cabecera no tiene la
orientación, por tanto la cabecera absidal tendrá un desvió respecto a la iglesia
de tres naves.
Frente a ello, Santiago presenta tres ábsides, de los cuales se conservan bien
dos de ellos. En la construcción se construyen dos ábsides y cuando se
construyen las tres naves, estas se unen en una única. Esto hace que cuando
lleguemos a tiempos del gótico, se consiga una espacialidad distinta. La iglesia
de Santiago tiene una cabecera románica y unos arcos diafragma (que separan
un arco de otro pero que no sirve de apoyo a bóvedas). Las naves laterales
igualan a la principal y propician una cubierta única. Estas naves son más altas
que la cabecera, cuando lo normal es lo contrario, esto permite situar un
rosetón en la cabecera, y otro en una de las fachadas laterales. En el interior
nos encontraremos con una gran nave con arcos fajones (propios del gótico).
Mas adelante se le ponen unos arcos de refuerzo para poder aguantar el
desplome de la estructura.
En esta misma iglesia, como no se han continuado las naves, estas se han unido en una única
estructura hace un espacio más potente mediante una estructura verticalmente románica en un arco
apuntado (gótico) de cara a sostener una estructura de madera. Este arco separa los distintos tramos
de la nave.
Junto a la catedral de Santiago, se encuentra la iglesia de la Corticela o Santa María. Esta parroquia
se ha empezado a construir en tiempos de Alfonso III, de manera que se empezó su construcción en
prerrománico. Sin embargo, se mantiene en prerrománico, pero la extensión de la catedral hace que la
iglesia se reformule mezclando elementos prerrománicos con algunos románicos. A esta iglesia la
podemos considerar como románica con ciertos elementos prerrománicos.
Esta iglesia es de tres naves con tres cabeceras rectas. Las naves
están articuladas con una serie de tramos donde obtenemos un
organismo que mezcla elementos donde observamos elementos
en su mayoría románicos. La cabecera es prerrománica pero se
aboveda con arcos fajones. En esta portada exterior, la iglesia tiene
su fachada propia donde a día de hoy se conecta con la catedral
mediante una galería de enlace.
En esta línea también es de interés analizar la antigua catedral de Iria Flavia. Esta catedral sería
prerrománica donde su interior sería transformado en el barroco, sin embargo, en su fachada podemos
seguir observando elementos prerrománicos.
En este caso podríamos analizar Santa María de Cambre, con tres naves que poseen cuatro tramos,
con un transepto desarrollado que sobresale por encima de las naves y una cabecera que plantea una
girola que se plantea como un elemento de prestigio que rodea la cabecera donde se sitúan cinco
capillas, ábsides.
Con el esquema de Santa María de Cambre, ahora es necesario estudiar el caso de Santa María de
Mezonzo en Vilasantar. En este caso ya no hay girola pero hay un templo potente con distintas partes
articuladas.
El ejemplo más singular de todos sería la obra templaria de San Juan de Portomarín, un templo que
se inundaría por su proximidad a un embalse y que sería reconstruida en las proximidades con las
mismas piezas originales. En el fondo si elimináramos la escala y miráramos la planta, veríamos un
templo de una sola nave (“ad aula”, el interior como si fuera un aula). Las dimensiones serán demasiado
grandes, de manera que exigirán de unos potentes contrafuertes de manera que la iglesia se plantea
como una fortaleza. La fortaleza tendrá unas almenas, barbacana, unas torres, etc.
En el medio rural, el románico se extendió por todas las parroquias en su gran mayoría. Este románico
pasó de las catedrales al resto de las parroquias. El románico parroquial rural nos encontraríamos una
volumetría definida por un sistema proporcional con algún juego prerrománico. Pese a esto, todos estos
templos rurales serán distintos unos de otros tanto en forma como en dimensión. El románico es a la
vez una estructura territorial y la forma en como nos queda esa estructura de forma materializada.
En algunos casos la estructura es más compleja y pueden aparecer arcos diafragmas, como estructura
sobre la cual se podrá apoyar una estructura de madera sin necesidad de cerchas. La expresión
exteriormente se expresará por dos grandes estructuras: una
funcional (como nos comunicamos desde el templo, la voz es una
voz metálica, la campana. Esta campana, se eleva mediante una
peineta en la fachada del templo), y otra simbólica (marcada por
la puerta marcada por una serie de elementos que nos anunciará
los elementos que encontraremos en el interior). Esta fachada la
podemos descomponer en una composición tripartita que nos
expresa el interior, de manera que es una fachada didáctica. Como
es un arco que se hunde ligeramente lo llamamos arquivolta.
La portada, puede presentar arquivoltas, o pueden ser planas con el tímpano representado en el muro.
Otro elemento serían las cabeceras absidales.
La Galicia monástica
El monasterio es una pequeña ciudad de Dios, la primera ciudad de Dios en la Edad Media. Hay un
momento en que se desea realizar la ciudad de Dios sobre la tierra separando las funciones sagradas
de las funciones profanas, pero unidas en un recinto laboral. Los monasterios eran pequeñas ciudades
donde había multitud de usuarios, no siendo todos sacerdotes. Así mismo, planteamos los monasterios
como un centro de colonización territorial. Estos también pueden generar continuidades en relación a
otros monasterios.
Esta complejidad se articula con el dialogo entre dos unidades: una religiosa (núcleo eclesiástico
definido por una iglesia), y uno conventual (donde se encuentran el resto de demás partes edificadas,
donde vivimos, donde dormimos, donde comemos, etc.). En un momento estas piezas pueden estar
descoordinadas, y se acabarán ordenando en una única pieza a la que llamaremos el claustro.
El monasterio, en términos tipológicos, es la relación que se establece entre una iglesia y un claustro.
Alrededor de este claustro tendremos una serie de espacios comunes, por lo que el claustro funcionará
como espacio articulador. El monasterio pasa del edificio a la naturaleza en una secuencia en la cual
el monasterio domina el territorio, y llega a través del patio al bosque.
La sociedad monacal se podía dividir en tres familias: Los monasterios familiares, los benedictinos,
los monasterios cistercienses. Los monasterios son como unidades para vivir juntos compartiendo una
ideología común.
Benedictinos
Un ejemplo, sería un monasterio del siglo XII, justo cuando los bendictinos se les invita a venir a la
peninsula. Este sería Santa María de Huerta, con una iglesia de tres naves y un transepto desarrollado,
con un elemento claustral que relacionará ciertas piezas, y un patio adicional que agrupará otra serie
de elementos.
La Tourette de Le Corbusier, es un monasterio del siglo XX para dominicos. Donde veremos un claustro
uniendo una serie de piezas donde veremos como se incorpora un núcleo habitacional.
El claustro, será de una sola planta, siendo de dos cuando no puedes resolver todos los equipamientos
en el espacio dado. Si el claustro es de una sola planta, tendrá una cubierta sencilla de madera, sin
embargo si es de dos, se plantará una cubierta con otras formas más renacentistas (resuelta con una
bóveda).
Cistercienses
Introducen un cambio importante, se expanden por toda la península dejando una serie de obras muy
importantes, dejando unas piezas en Galicia, siendo estos siete. Dado que en muchos casos la
transformaciones han sido menores, estos se encuentran casi en el mismo estado en el que se
construyeron.
Llevado el ejemplo de Fontenay a otras obras, veremos que todas serán bastante similares salvando
algunas distancias. Por ejemplo, Meira tendrá ocho tramos acentuando otras proporciones, siendo
prácticamente un eco de Fontenay. Oia será como Meira, con la cabecera con un ábside en exedra, y
permitiendo que las naves laterales cubran sus tramos con aristas, marcando la intersección y
propiciando que el cruce entre nave y transepto genere un crucero con un cimborrio.
En Oseira la nave se verá como empezó su construcción en románico y como su evolución hizo que se
rematara en un gótico tardío, marcando la transición al gótico.
4. Las Arquitecturas Góticas
Frente a la tremenda potencia del románico el gótico es mucho más limitado, según el concepto que
le queramos aplicar. Si entendemos el gótico desde un punto de vista urbano y territorial, el gótico es
francamente importante, sin embargo, si hablamos de una visión edificatoria, esto es más limitado.
En el gótico aparecerán nuevas formas estructurales, que marcaran una llegada constructiva del
gótico. Sin embargo, el gótico no es solo un sistema de construcción, sino que es además un espacio,
una luz, etc.
En este momento, Galicia deja de ser Gallaecia y empieza a mirarse a sí misma. Empieza una edad de
oro, donde pese a que la capital está en León, el reino será plenamente gallego. Esta visión cambia en
el siglo XIV cuando la monarquía se haga más general y empieza a recuperar Galicia; aquí es donde se
produce la llegada del gótico. Es la finalización de un periodo de esplendor que viene seguido de una
época de limitación.
Lo Edificado en el Gótico
El gótico estará marcado por: Un periodo de transición (marcado en las obras catedralicias), el reflejo
en la arquitectura monástica (cistercienses), los templos urbanos, los templos de las ordenes
mendicantes, la Galicia urbana y el sentido de las parroquias, la aparición fuera de las ciudades de unas
nuevas órdenes religiosas, etc.
La transición coincide con esa monarquía galaico – leonesa de Fernando II y Alfonso IX, en la que se
da una política cultural donde, pese a que la catedral se encuentra en León, el núcleo es principalmente
galaico, teniendo una gran importancia en tema urbanístico. En las obras contemplaríamos la
finalización de ciertas arquitecturas románicas y los monasterios cistercienses.
La etapa más propia de este gótico se daría ligado a un periodo de tiempos revueltos, con crisis
políticas, sociales, y económicas. Sin embargo, este periodo nos va a dejar con los mejores ejemplos
del gótico específicamente gallego. Esto lo veremos en los templos mendicantes, y en los templos
parroquiales mariñeiros. Todo esto nos marcara mejor el esplendor del gótico en Galicia.
En la parroquia de Santiago en A Coruña, nos encontramos una estructura Gótica con unos arcos
apuntados, mostrando un abovedamiento con un espacio más ancho con unas proporciones románicas,
pero con un espacialidad gótica.
Otros templos presentan unas plantas claramente románicas, pero el gótico lo encontramos en la
forma de abovedarlas. El templo parroquial va cambiando y pasa a ser un templo gótico. En los templos
mariñeiros, se presentará una tipología específica que ya puede ser completamente gótica, con una
nave ad aula, con tramos y cubriciones nervadas, y con una cabecera recta en volumen pero gótica en
su cubrición.
Las iglesias mendicantes aparecen en el siglo XIII, con el propósito de evangelizar las ciudades,
apareciendo en la periferia de estas. Estos templos serán planteados con una cabecera ordenada
triabsidal, encontrando alguna con cinco ábsides, aunque la mayoría son de tres, y un gran transepto
con un volumen importante y diferenciado de la nave. Estos templos son fundamentalmente para
predicar y para enterramiento. Estos templos, los franciscanos, serán el mejor ejemplo del gótico en
Galicia por su riqueza en elementos decorativos y formales.
Encontraremos templos mendicantes en las grandes
ciudades, marcando la aparición de estos la importancia de
la ciudad. En Santiago encontraríamos San Francisco y
Santo Domingo. En la primera nos encontramos con un
templo que a día de hoy ha desaparecido y nos
encontramos con una obra plenamente barroca. En Santo
Domingo, en Bonaval, se conserva más o menos cambiada,
pero nos encontramos con una iglesia con un transepto
desarrollado, con varios tramos, y con una definición de
unos ábsides muy marcados. Esta rivalidad entre iglesias
dominicas y franciscanas las encontramos en las grandes
ciudades, como Lugo, Ourense, y Pontevedra.
En un periodo que identificamos con los reyes católicos donde ya empieza a aparecer el renacimiento,
tendremos una etapa marcada por la aparición de los templos mariñeiros. La obra más característica
será el templo de mariñeiros de Pontevedra, que será pagado por los navegantes. Será casi una
catedral magnificando aspectos mariñeiros y aspectos góticos. Luego nos encontraremos con otros
ejemplos como Santa María de Pontevedra.
Mas tarde, en Ourense el crucero se replantea y se verticaliza usando como referencia el cimborrio
de la catedral de Burgos, generando un cimborrio de gran escala. Los claustros monásticos también
se intervendrán en este periodo tardío del gótico
Como conjunto de todo ello es la iglesia de Santa María de Pontevedra. Este templo es por un lado un
templo mariñeiro, y por otro un templo parroquial con muchas ambiciones. Es un iglesia que recurre a
lo más avanzado que plantea el gótico. La iglesia intentará que las naves laterales tengan la misma
altura que la principal. Tendremos tres tramos cuadrados, lo que dará lugar a que los laterales sean
tramos de doble cuadrado, cubiertos con bóvedas cuatripartitas. Sin embargo este sistema constructivo
de los laterales no valdrá para la central. Se construirá la cabecera absidal con un tramo central y una
bóveda compleja en la cabecera. Esta sería un buen ejemplo de lo que se presenta el gótico en Galicia.
Esta iglesia se saca al exterior con una fachada retablo, donde
al mismo tiempo que sacamos las fachadas se están
cambiando las cabeceras. Las cabeceras antes eran focos de
luz, y de repente pasan a estar tapadas por unas estructuras
escultóricas que pasan a recibir luz. El retablo interior de las
iglesias cambia el interior de estas.
La Galicia Urbana – La Galicia Gótica
La ciudad en la edad media se plantea como la ciudad de dios. Esta se hizo realidad atendiendo a las
ciudades de dios precedentes, los monasterios (ciudades sagradas). Este concepto se extiende a todo
el medio urbano, que acaba otorgando una cualidad de nobleza a todas las poblaciones.
En las ciudades tendríamos unos orígenes atendiendo a unos antecedentes, pero, ahora empezarán a
surgir nuevas posibilidades como:
En estas ciudades se presentarían ciertos elementos como por ejemplo: murallas, puertas, barrios,
arrabales, etc.
Los casos más habituales partirían de la ciudades camino. Estas se generan mediante la interrupción
de un itinerario en un lugar concreto gracias a una pausa, que podía ser por motivos hospitalarios,
religiosos, e incluso mercantiles. Las ciudades camino existen por toda Europa e incluso pueden llegar
a ser capitales, como Edimburgo (capital de Escocia), la cual surge de un itinerario mucho más
complejo. Lo más habitual, es que estas se generen en un nudo de caminos, donde se de una confluencia
viaria. Podemos hablar entonces de un juego de dos vías Bivio, y un juego de tres vías trivio, que
confluyen para dar lugar a una nueva vía que se bifurca.
Si este punto de confluencia mencionado anteriormente, pasa a ser usado con otros fines, estaríamos
hablando de una ciudad mercado. Podemos encontrar múltiples ejemplos por todo el territorio.
El cuarto tipo serían las ciudades planificadas, las cuales tendrían su origen
en unas poblaciones que se hacen al sur de Francia, las bastidas, las cuales
también llegarían a la península. La bastida ideal se trazaría según un
rectángulo que se subdivide con tres/cuatro vías, cortadas por unas vías
transversales, donde en su confluencia se genera un espacio público donde
se generan una serie de equipamientos.
En 1300 se crean una bastida como capital del reino, que acabaría siendo Bilbao. Bilbao es un circulo
perfecto ancheado con siete calles. Esta población se distribuirá en esas siete calles, en culla
confluencia se generarán los equipamientos.
La Galicia Gótica es una Galicia urbana. Hacia 1200 ya veremos ciertas ciudades fundadas, que en
algunos casos cobrarían existencia de la nada. El proyecto urbano constaría de cuatro momentos:
- La Fundación.
- El Fuero.
- La Traza.
- La Departición.
La fundación es la decisión del lugar de ocupación de la ciudad (por ejemplo una villa, un lugar de
intercambio), esta es competencia del rey. El fuero es lo que supone la constitución del lugar para
determinar si merece la pena continuar en él. La traza, es el proyecto, competencia del arquitecto. Por
último, la departición es coger estas unidades que hemos trazado, y cortarlas de manera que se permita
su construcción. La departición nos la encontraremos variada cuando se empiecen a trazar las
primeras ciudades americanas.
La fundación la hará el rey después de escuchar el asesoramiento del arquitecto. Por tanto, el
arquitecto participa en las bases de esa fundación.
La ciudad se va a constituir como un marco de libertad donde las personas puedan habitar, es aquí
donde se establecen los fueros, la administración de la ciudad. Si hablamos del fuero como plan general
de ordenación de la ciudad, podemos entender este campo como competencia del arquitecto también.
Por ejemplo, si hablamos de regular tamaño de parcela y altura de edificación, estaríamos generando
fuero.
La traza será un campo propio del arquitecto. Aunque no será un campo de trabajo exclusivo.
Una vez trazada la ciudad, la departición podía coincidir o no con el trazador. Estas parcelas van a
estar relacionadas con múltiples elementos, como el viario. Además, el departidor será el encargado
de repartir los distintos equipamientos en la ciudad. Esto en gran medida también es competencia
nuestra, la departición es el pensar en como se va a habitar un área urbana.
Betanzos y Vitoria no son tan diferencias si las comparamos con Bilbao. Vitoria se plantea como una
almendra que se corta por una única vía que enseguida se expande y determina como esta almendra
se extiende formando unos anillos concéntricos. Betanzos es una población pequeñita donde una vía
principal llega a un punto en la cumbre de esa loma donde se bifurca. La ciudad se expande, y es
necesario expandir la ciudad en unos anillos concéntricos hasta encontrar el límite del río, el límite que
nos marca la naturaleza.
La geometría es el instrumento más propio del arquitecto de cara a interpretar la realidad. En estos
planos se interpreta una ciudad gallega como una ciudad redonda con dos ejes que se cruzan en el
centro. Esto de trataría de una ciudad ideal. Esta es una ciudad que se ha querido ver como una ciudad
redonda, mientras que la otra lo intenta también, pero complejiza mucho más las vías.
Los elementos de la ciudad
El primer elemento es la muralla, la cual limita y rodea la ciudad.
El fuero afecta muy claramente a un número determinado de
personas. Esto lo veríamos en el caso de Carcasona, con su doble
muralla, la primera con fines defensivos, y la segundo como
segundo anillo de defensa, y como limitación de hasta donde llega
el fuero de Carcasona. La muralla se plantea el recinto donde se
rige un fuero.
La zona periurbana con la urbana se relaciona entre sí mediante la puerta. La puerta es un volumen
que se recorre, a veces incluso el recorrido se complejiza. Las puertas nos indican el dentro y fuera.
Otro elemento a modo de comentar serían los puentes, los cuales pueden ser importantes a modo de
elemento comunicador de la ciudad, comunica un tráfico.
Los viarios, los cuales pueden ser mas complejos. Relacionado con esto aparecerán las plazas, el cual
trifurcará o bifurcará el camino. Cuando planteamos una ciudad trazamos la plaza. Estas plazas se
establecen en el borde de la ciudad, las cuales se plantean de cara a albergar el mercado de la ciudad.
Otro elemento de gran interés son los arrabales de la ciudad, habrá un momento donde la ciudad
precisará de mayor núcleo residencial, y al no entrar en la ciudad este se situará fuera de la muralla.
Con todo ello, la ciudad se construirá atendiendo al dialogo entre unos elementos singulares y otros
no tanto. Unos elementos que tienen valor por si solos, y otros que llegan a tener valor como conjunto.
Un dialogo entre elementos singulares y otros residenciales. El tiempo variará este dialogo
manteniendo más los elementos singulares, en conceto los templos.
Por ejemplo, la catedral de Chartres, dominará una loma como elemento singular, y lo rodea un tejido
residencial el cual habrá variado a lo largo de los siglos.
Si queremos plantear un proyecto urbana que proporcione sentido a la vertebración del territorio, este
será de cara a plantear núcleos menores de población que se relacionen entre sí y confluyan en las
cabezas episcopales. Si nos apoyamos en piezas existencias, podremos realizar una traza, y luego una
departición.
Este mapa marca los itinerarios de los caminos hacia Santiago, el como llegar a Santiago, marcando
las paradas en el camino. Ante este plano se nos presenta una decisión, cuales de las anteriores nos
interesa consolidar, y cuales habrá que crear de cero. Todo ello modificando las sedes episcopales. Al
margen de estas ciudades del camino, las grandes intervenciones se harán en la costa. El mar era un
elemento del que se deseaba retirarse durante la alta Edad Media, de manera que todas esas ciudades
en contacto con el mar, se encontrarán ligeramente retiradas, a fondo de ría. Ciudades como Tui o
Bayona serán potenciadas durante estos siglos. Todo esto hará que se multipliquen el total de
poblaciones. Se potenciarán las poblaciones de interior y se crearán nuevas poblaciones marítimas.
En un primer momento el fuero se adapta a esa población en concreto, sin embargo, se acaban
adaptando cartas con valor genérico que permitirán su persistencia a lo largo del tiempo. El fuero más
utilizado sería el de Benavente, también usado en Zamora y Asturias.
El primer fuero sería el de Santiago en 1156, en este momento al mismo tiempo que hablamos de un
protogótico en la catedral, también podemos hablar de un protogótico urbano. La siguiente población
que precisaría de un fuero sería Padrón en 1164, al mismo tiempo que Ribadavia. El de Noia será de 1168,
fecha en la que se empezó el pórtico de la gloria. El fuero de Pontevedra se generaría en 1169, y en 1170
surgirían el de Tui, Castrocandelas y Lugo. En este sentido se irán colonizando poco a poco las ciudades
gallegas. El fuero de Coruña se establecería en 1208, y Betanzos en 1225.
Santiago de Compostela
El apóstol seguirá siendo la base de Santiago, pero se establece un fuero que nos determinará lo gótico
de Santiago. La ciudad se planteará como un hecho redondo donde la catedral ocupa el centro.
Esto lo podemos ver a nuestros días viéndose la catedral confinada por unos elementos satélites que
aparecen en su perímetro.
El Santiago gótico no son solo los edificios, sino que son el conjunto de transformaciones urbanas que
vemos en estos siglos.
Lugo
Betanzos
Esta población la vemos como un núcleo redondo. Esta población se debería dibujar con su parroquia,
Santiago. En cuanto a dimensiones, empieza siendo muy reducida, y luego procederá a su expansión de
forma perpendicular al Mendo, donde se situará la segunda parroquia Santa María. Las ordenes
monacales se incorporarán en los arrabales de la ciudad.
Pontevedra
Tui
Mantiene su carácter preexistente de fortaleza, por el hecho de hacer frontera con Portugal. Tui es una
población atractiva de cara a Dominicos y Franciscanos.
Puertos Compostelanos
Baiona, Monterrey, Monforte, etc. Estas poblaciones tienen un desarrollo sobre una base militar. Lo
usual es que se traten de poblaciones fronterizas.
A Coruña
La iglesia que luego es colegiata de Santa María determinará una población redonda con una cabeza
próxima al puerto, estando está orientada al sur. En base al templo se expandirá la población en anillo
de cara al puerto.
Frente a ella aparece el segundo núcleo con la iglesia de Santiago con una población en media luna en
su entorno formada por una calle principal y unas parcelas góticas, muy largas.
La aparición de Franciscanos y Dominicos nos indican hasta donde llegaba la población. Los Dominicos
nos dicen que llegaba hasta donde está hoy en día la iglesia de San Jorge, más allá María Pita. Los
Franciscanos nos dicen que cerca del hospital militar.
Podemos entender Coruña como el conjunto de trazados que nacen del templo de Santa María y el
templo de Santiago.
II. La Galicia Barroca
Las respuestas al renacimiento en Galicia, serán completamente distintas que aquellas que se dieron
en Italia. En un momento dado, se interpreta que lo que existe entre los romanos y nosotros es un
paréntesis. El Humanismo será la búsqueda de una personalidad propia que se separe de los elementos
que se nos presentan desde hace 1000 años. El Humanismo será posterior al renacimiento, pero se
suele solapar con él.
El renacimiento iniciaría su andadura 1492, la fecha del descubrimiento de américa. Este mundo se
reinterpretará como un ente más amplio, que exigirá un esfuerzo de reflexión por nuestra parte. Este
mundo ya no terminará en el Finisterre, y este se acabará convirtiendo en un punto de enlace con otras
tierras. A partir del siglo XV, el mundo es fundamentalmente atlántico. Por tanto, en este nuevo mundo,
donde el centro se ha trasladado desde el mediterráneo hasta el atlántico, Galicia gozará de una
posición inmejorable para entrar en el renacimiento.
En esta etapa sí que se empiezan a dar ciertas formas renacentistas. Estas formas se unen a las
preexistencias góticas; a esto se le denominará plateresco. Este renacimiento pondrá en valor la
figura del artista, es decir, aparece la figura del arquitecto en este momento.
En este periodo será donde empezará a aparecer el renacimiento en Galicia. Este será escaso en
número, con variantes propias, y un cierto “atraso cultural” que se está salvando gracias al
renacimiento. En cuanto a visión estilística, Galicia no estará en cabeza, sin embargo, si lo estará
en lo relativo a la cosmografía territorial.
3. La monarquía de Felipe II
4. La unión Ibérica
A este renacimiento, relacionado con arquitectos como Bramante, habría que aplicar otro tipo de
renacimiento que toma referencias clásicas y que toma una forma totalmente distinta una vez llega a
la península.
El marco histórico estará marcado por una monarquía Hispánica. La península gozará de una única
fórmula política. Este marco histórico nos marcará una transición del gótico al plateresco en el reinado
de los reyes católicos. Durante el reinado de los reyes católicos, pese a predominar el gótico, este va
a ser menos estilístico y más tipológico. Esto lo veremos ejemplificado con cuatro obras: El Hospital
Real, la universidad, las obras catedralicias de Santiago, y los nuevos claustros monásticos.
La monarquía de los reyes católicos/Carlos V
El cimborrio de la catedral de Ourense, podemos ver pequeños detalles que nos inducen al
renacimiento, sobre todo relativo a la fecha de construcción del mismo, donde los paramentos
verticales nos inducirán en muy pequeña medida al renacimiento.
En Santa María de Pontevedra, nos sucederá algo similar a lo que ocurre en Oseira. Donde la fachada
de la Iglesia, se expresa en un lenguaje claramente renacentista. La fachada, como anticipo de lo que
nos vamos a encontrar en el interior, es un concepto que adoptan los humanistas, y que recuperamos
en la actualidad. En este momento surgirían dos maneras de hacerlo: la fachada tapiz (propia de la
arquitectura plateresca, colgamos una gran representación de una serie de elementos en la fachada
de la Iglesia), o la fachada retablo (sacando a fuera los elementos más destacables de la Iglesia).
Juan de Álava, es uno de los principales arquitectos del reino de Castilla que
acaba trabajando en Galicia, y en un momento dado, en una puerta de una
sacristía de la catedral de Santiago, elabora una fachada renacentista. En este
pórtico ya todos los elementos serán del renacimiento.
En el caso del Hospital Real, vendrán una serie de arquitectos foráneos, y serán estos los que
provocarán que el hospital salga al exterior con unas formas claramente renacentistas.
Pasadas estas etapas góticas, se producirán pocas obras, entre ellas destacando el Hospital Real,
promovido por los reyes católicos. El arquitecto será el arquitecto propio del reino, el cual será Enrique
Egas. Este hospital lo llamamos renacentista atendiendo a la tipología, pues es una completamente
nueva. Otros centros europeos ya habían planteado una serie de Hospitales. La construcción del
Hospital supone la llegada de la modernidad a Galicia. Según dibujos esquemáticos de Filarete, se
plantea un espacio cuadrangular, volcados cada uno de ellos a un patio distinto. En Galicia, esta pieza
de claustro se repetirá cuatro veces y se rodeará de un gran espacio romboidal. Este es un edificio que
se vuelca sobre todo al interior, presentando muy pocos elementos exteriores (casi sin ventanas). El
interior nos será anunciado únicamente por la puerta de entrada principal. Los claustros del hospital
serán tal que los de naciente se conformaron en el siglo XVI, y los de poniente se hicieron ya en el
barroco; los claustros posteriores variaran significativamente respecto al proyecto renacentista.
En el claustro se planteará como saldrán estas piezas interiores al exterior, y como conformará una
tipología nueva denominada palaciega. La línea de base del claustro se subdivide en dos pisos que salen
al exterior, un piso de ventanas, y otro de galerías, y se apoyan en una estructura que conforma el piso
de arranque. De manera que estará conformado por un tres pisos y una torre angular coronada por
una pirámide. Este es un palacio para un edificio religioso y que sale a la ciudad. Hontañón plantearía
la fachada del claustro y la fachada que da al Obradoiro aunque su realización será posterior.
La tercera obra será la universidad, como una institución cuyo fundador será un obispo. Esto se plantea
como un organismo estatal. La hermana de la universidad de Santiago será la universidad de Alcalá de
Henares. En Alcalá, la universidad es un conjunto de aulas, colegios, con una cierta expresión en la
ciudad. En Santiago, el rectorado es un edificio posterior, siendo renacentista, aunque posee una
fachada medieval, por lo que puede despistar. La universidad estará compuesta por tres edificios, que
tienden a ser claustrales, con ciertas diferencias entre ellos:
2. Espacios de investigación.
Colegio de Fonseca
Los claustros eran piezas que articulaban funciones plurales en una formalización unitaria (un
cuadrado dentro de otro cuadrado, sin ocupar necesariamente su centro, pues sus cuatro lados podrían
ser distintos). El claustro nos permite tener múltiples dependencias, cada cual cubriendo un uso
determinado; esto será lo primero que va a cambiar. Los cistercienses plantean que frente al dormitorio
colectivo, se empezará a plantear la presencia de una celda individual. Por tanto será necesario generar
múltiples espacios colectivos de cara a albergar a los distintos usuarios (no es lo mismo plantear un
espacio para un fraile que para un novicio). Este claustro articulará las mismas funciones, pero se le
añadirá un segundo claustro, o un segundo piso.
El coro de Oseira será un nuevo cambio funcional, pues los frailes ocupan la iglesia las 24 horas del
día, por lo que para los frailes que habitan en las plantas superiores, se les planteará un coro alto de
manera que no tengan que bajar a la planta principal. Por tanto, sin tocar la propia iglesia se pueden
empezar a hacer ciertas modificaciones. Este coro se construirá con una estructura gótica, con un
gótico de rampante llano. Las tensiones se tendrán que sacar fuera con contrafuertes.
En Oseira se producirá una multiplicación en los claustros (tres en concreto), no todo ello lo podremos
atribuir al renacimiento, pero si su mayor parte de cambios. La presencia de múltiples claustros nos
permitirá especializarlos, de manera que cada claustro tendrá unas funciones determinadas.
En San Estebo de Ribas de Sil, también aparecerán tres claustros, uno muy próximo a la iglesia
manteniendo su forma románica, observando la aparición de una estructura gótica con múltiples
empujes. El claustro románico pasará de ser de una planta a ser un claustro de dos plantas, en las
cuales podremos ver una permanencia románica, una gótica, y una estructura renacentista en el piso
superior.
En este monasterio aparecerá un claustro de tal magnitud, que será necesario dotarlo de un tercer
piso. Este piso aparecerá mucho más tarde. En este claustro aparecerá una arquería renacentista,
empleando un arco escarzano para separar un pilar del siguiente. Por lo tanto la aparición del
renacimiento la veríamos, por una parte en la adición a los claustros precedentes, y en ese tercer
claustro ya concebido en renacimiento.
El tránsito del gótico al renacimiento, en los monasterios, se verá en todos aquellos cambios que se
produzcan en los núcleos conventuales.
Por tanto, veremos cómo los monasterios pasarán de un gótico tardío a un renacimiento pleno. Esto
lo veríamos en San Clodio, monasterio más elegante e italiano de toda Galicia, con una arquería en la
planta inferior.
2. Las Arquitecturas del Segundo Renacimiento
La Monarquía de Felipe II
En un mundo donde ya podríamos hablar de una arquitectura manierista, la arquitectura de Felipe II
supondrá la aparición de unas primeras arquitecturas “puristas”, es decir, el renacimiento en Galicia va
a tener ya su expresión completa.
La unión ibérica
Dentro de este renacimiento en Galicia, es necesario marcar como a partir de la llamada “unión
ibérica”, en 1580, desaparece la frontera con Portugal. Esta frontera estará abierta durante 60 años.
Estos flujos permitirán unas libertades mayores que nos acabarán llevando hasta el barroco.
Aún con todo, antes de ver lo que nos vamos a encontrar en el renacimiento en Galicia, es necesario
ver la obra cumbre del renacimiento en España: el Escorial. Una vez entendida esta obra, veremos
como el renacimiento en Galicia va a beber, o no, de lo que se genera en el Escorial.
El Escorial
El escorial es un monasterio, más complejo, pues
a la vez es un palacio y una universidad. El
escorial podemos entenderlo como un proceso.
Podemos entenderlo como un monasterio
habitual: núcleo eclesiástico, núcleo conventual,
núcleo conventual complejo articulado con dos
claustros (uno vinculado a la iglesia, y otro
vinculado a otros factores). En el escorial el
claustro mayor sigue siendo unitario mientras
que el claustro secundario genera una subdivisión
en cuatro claustros menores. Este monasterio se
plantea como una duplicación de esa forma
estructural, donde al norte de ese núcleo
eclesiástico se duplicará la forma anterior. Esto no quiere decir duplicar los contenidos, por lo tanto,
cuando antes veíamos un núcleo conventual aquí veremos un palacio; donde tendríamos un núcleo de
novicios, nos encontraremos un colegio. Esto provocará una evidente duplicación de la estructura
enriqueciendo los contenidos.
Además, en el eje del núcleo eclesial aparecerá otro palacio, este siendo privado. Aparte del palacio
público Felipe II desee tener una vinculación muy clara. Esto introduce una directriz en el palacio. El
patio exterior se redujo tras la ampliación del escorial, por lo que se le realizará un añadido delantero
cerrando el patio con una biblioteca. El escorial será una suma de piezas generando un todo unitario
que emerge con una serie de torres puntuales que anunciarán el interior. No va a haber un escorial en
Galicia, pero si algunos ecos.
Mateo López planteará un dialogo entre un núcleo eclesial y un núcleo conventual. En este núcleo, la
iglesia cambiará muchos de sus tópicos para hacerse una iglesia singular, convirtiéndose en el centro
de una composición tetraclaustral (aunque solo se lleguen a construir dos de ellos). La estructura
claustral serán dos alas con un carácter residencial.
El planteamiento simultáneo de un núcleo conventual y otro núcleo eclesial, será conocido como la
traza fundamental de Mateo López.
La construcción de este conjunto comenzará por el núcleo eclesial, el cual se planteará totalmente en
renacimiento. Esta iglesia, ocupando prácticamente un doble cuadrado, con un eje con una complicación
mayor, pues se realizarán una serie de singularizaciones. La cabecera será profunda (cabecera a la
portuguesa), y la nave no será unitaria, estará subdividida en dos partes (zona con un coro alto para
los monjes, y otra zona sin coro superior). En el piso inferior aparecerá la cota de entrada estará más
alta, para después bajar cuando entremos en el interior.
Por tanto, tendremos una cabecera profunda, un crucero, y una nave bastante corta. Además, nos
encontraremos con un dialogo vertical entre un sotocoro y un coro. En los laterales se nos presentarán
un transepto norte y un transepto sur, todo ello con una capillas laterales. Todo esto tendrá una
cubrición con una bóveda de cañón y una intersección donde aparecerá una cúpula interna
sobreelevada. Las cuatro partes tendrían una cubierta uniforme, dando sentido al conjunto. En cuanto
a la fachada, construida aun con Mateo López, sería un eco de la que nos encontraríamos en Santa
María de Pontevedra, una fachada retablo.
Mas tarde, aparecerá un segundo arquitecto que terminará la obra, y un tercer arquitecto que cambiará
la obra de forma radical, por problemas exteriores y por el paso del tiempo. En este momento
hablaremos de:
- Mateo López.
- Ginés Martínez.
- Bartolomé Fernández.
Estas tres personas, y los cambios que van introduciendo, nos permite introducir la “teoría del segundo
hombre”, es decir, que ninguna obra de arquitectura vale suficiente, si ningún hombre la quiere
continuar. Esto se suele aplicar mucho mejor a las arquitecturas históricas que a las actuales.
Cuando Bartolomé Fernández llega al proyecto, lo modifica de acuerdo al paso del tiempo, y tiene que
resolver la fachada pues no aguanta el peso de la cúpula de cañón. En un momento dado se bajara la
altura de la cabecera, permitiendo generar una estructura diferente de cara a poder construir la cúpula
en el crucero.
La iglesia se empieza a construir por la fachada, a la iglesia se entra a la altura de la plaza, para
después bajar al interior. La fachada se organizará en forma de fachada retablo. La fachada nos va a
dar las dimensiones interiores. La fachada estaría coronada por un frontón y dos alas laterales, que
indicarían el arranque de dos torres que nunca se llegarían a construir. Este retablo sería la primera
obra en renacimiento pleno.
El transepto se plantea con una cúpula totalmente nueva para la arquitectura de Galicia. Esta cúpula
no necesitará un tambor para elevarse, sino que se monta sobre unas pechinas y se elabora una cúpula
de nervios, como las de Brunelleschi, de manera que podemos introducir la apertura de huecos.
Mas tarde, con la intervención de Casas Novoa, la obra ya no será solo renacentista, sino que además
será uno de los mejores ejemplos de la transformación barroca de un espacio previo.
En la volumetría veríamos la manga larga, que se conformaría con una pieza residencial, pero que
evita la formalización de un segundo claustro.
En estas mismas fechas, ya habrá otras obras que abordarán el renacimiento con fórmulas más
complicadas: El colegio del cardenal en Monforte, y Montederramo.
El colegio de Monforte se plantea como una universidad de los jesuitas, haciendo el mismo juego que
veíamos en el escorial, duplicando la planta, pero cambiando los contenidos. Por otra parte,
Montederramo sería un monasterio que estaba renovando sus claustros, que renovará también su
iglesia antes de que la renueven otros monasterios del mismo tiempo. Montederramo es el primer
monasterio que se renueva en su totalidad, igual que San Martín Pinario, con la diferencia de que
Montederramo se finaliza más rápidamente en el tiempo, de manera que tendremos un conjunto mucho
más unitario.
Montederramo
Es un núcleo eclesiástico, un núcleo conventual, y la plaza mercantil que los une exteriormente. Tiene
una composición con un espacio común, que tendrá a su derecha la entrada al núcleo conventual, y en
su frente la entrada al núcleo eclesial. Son dos núcleos separados, pero que a veces intentan dialogar
una con la otra.
Está también sería una obra de Juan de Tolosa, que fue uno de los tres arquitectos que intervienen.
Esta obra se llegó a plantear con un mayor de similitudes con el escorial, pues se planteó con cuatro
patios, un doble núcleo conventual a izquierda y derecha del núcleo eclesial. Estos dos núcleos, se
pegarán a la iglesia a un lado, y se desplegarán en celdas, bibliotecas, aulas, etc.
El edificio plantea la iglesia, y alineado con ella, el
convento y el colegio de los jesuitas. En este sentido, la
problemática la veremos en la conjugación de estos tres
elementos. En la fachada se planteará el problema de los
accesos, viendo una portada más destacada y otra más
secundaria. Tolosa verá la fachada del tesoro como la más
palaciega del renacimiento y la traerá para la portada del
monasterio. La fachada será de tres pisos, con un tercero
marcado por unas galerías, y unas torres puntuales que
marcarán la aparición de un cuarto piso. Estas torres no
estarán en las esquinas, y pasarán a ocupar un espacio
más intermedio. Sin embargo, la fachada se trazará una
para la iglesia, y otra fachada íntimamente ligada con el
núcleo conventual. El hecho de que puedan existir distintas entradas, nos permite acentuar la panda
claustral, sacando fuera, en un punto correspondiente, una torre, y debajo el elemento horizontal con
su correspondiente galería, y en el centro un arco del triunfo. Esta salida de la fachada será un proyecto
unitario que podremos articular.
Los dos claustros parecerán iguales desde fura, pero la realidad nos muestra una serie de variaciones
funcionales en ellos. Además es necesario entender esta línea que separa el cuerpo alto del bajo en el
monasterio.
La potada se entiende en el conjunto del edificio, cosiendo el núcleo conventual y el núcleo eclesial.
Esto consigue que no se trate de tres edificios distintos, sino que lo contemplemos como un único
conjunto unitario. Lo que sucede en el exterior en la fachada, tiene que ser un reflejo de lo que sucede
en el interior.
Detrás del altar nos volveríamos a encontrar con un retablo tal como se había iniciado en la edad
media.
3. La Introducción del Barroco
Podemos pensar que esto se hace complejo. Viendo San Pedro del Vaticano y San Pietro in Montorio,
del mismo arquitecto, podemos ver como la simplicidad, de San Pietro in Montorio, se hace compleja
cuando aumenta de dimensiones y funciones. La forma de San Pedro del Vaticano, es una obra compleja
que también hace realidad un programa funcional.
Ambas son obras centralizadas, pero que una podemos extender sus posibilidades a medida que el
ideario humanista se extienda por toda Europa.
San Pedro del Vaticano desembocara en otras obras donde ese organismo centralizado desembocará
en una cúpula sobre un organismo cilíndrico (un panteón moderno). Miguel Ángel presentará una
versión mucho más compactada.
La arquitectura de San Pedro del Vaticano se basa en un gran panteón elevado apoyado en cuatro
brazos laterales, dos brazos axiales, cuatro cúpulas satélites, etc.
Vignola planteará una iglesia contrarreformista, que será nuestra tipología de estudio. Esta tipología
nace a partir del concilio de Trento, la reforma protestante va a ser seguida por una reforma católica
que hacia 1560 ya está definida. Esta reforma plantea que los templos deben cumplir tres
características:
- Preeminencia de la eucaristía.
- Posibilidad de hacer el evangelio desde la propia iglesia.
- Una jerarquía que podamos entender a la vez simbólica y funcional.
La primera iglesia de los jesuitas el Gesú, pretende ser la mayor iglesia del momento, y sin escatimar
en gastos de cualquier tipo. El arquitecto será Vignola, el cual intentará conjugar los ideales de la
centralidad con esas nuevas normas de Trento. El Gesú es la respuesta de un arquitecto al problema
complejo al que se enfrenta en ese momento la región. Es una respuesta modélica, y al mismo tiempo
es una base tipológica de todo lo que nos vamos a encontrar después.
El Gesú, conjugaba centralidad y axialidad, que focalizará todo en el altar, un ábside con un semicilindro
cubierto por un casco de esfera. Este casco se va a añadir a un organismo centralizado que a su vez
se le añade una gran nave. El Gesú es un edificio unitario que nace de la unión de tres piezas: Un templo
centralizado, una cabecera absidal, y una gran nave. Esta nave será lo más ancha posible, y lo menos
interrumpida posible. Esta nave tendrá 20 m de altura cuyos empujes se transmitirán por unos grandes
contrafuertes. Entre estos contrafuertes se insertarán capillas que se podrán comunicar
funcionalmente entre sí.
El Gesú, uno de los siguientes problemas que se encuentra es la forma de salir al exterior. La planta
y la sección determinarán el alzado del Gesú. Esto nos determinará el proyecto del Gesú. En sección
nos va a proporcionar la misma altura para el cuerpo principal y para el cuerpo que monta sobre él. La
sección de la nave del Gesú será equiparable a la sección del panteón.
Podemos ver como la arquitectura del Gesú llegó a España en base al estudio de como llego su
arquitectura a Madrid y Salamanca. Las Iglesias de los Jesuitas se suelen llamar iglesias de la
compañía, y como vienen acompañadas de un colegio convento, se le suelen conocer como el colegio
del cardenal.
La iglesia de los Jesuitas en Madrid, es conocida como el colegio imperial, luego conocida como San
Isidro. La iglesia de Salamanca será llamada el real comento de Salamanca.
La clerecía de Salamanca, es una interpretación del Gesú. La clerecía es una iglesia con una nave
anchísima, con unas capillas conectadas funcionalmente entre sí, y cuatro tramos, un transepto, un
crucero con cúpula, y una cabecera cúbica. Esto será sensiblemente, salvo algunos detalles, muy
similar al Gesú. Cuando la proyecte Juan Gómez de Mora, está proyectando un Gesú en Salamanca.
En Madrid la obra será parecida, pero más compleja. El arquitecto de la obra será Pedro Sánchez, y lo
completará Francisco Bautista. Se plantea un transepto mas complicado, una cabecera similar a la
clerecía, y la nave se permite unas articulaciones. Se articula en una dialéctica abab que permite tener
tres tramos grandes separados por dos tramos cortos.
En la iglesia de Madrid, veremos como la planta determina la sección como en el Gesú, y un interior
complejo con un atrio y coro alto. En este juego veríamos como se muestra la potencia del cuerpo
vertical, y la potencia de la bóveda, que nos resulta en una nave mucho más estrecha.
La idea romana que intenta transmitir el Gesú se pierde un poco pues, tanto Madrid como Salamanca,
intentan transmitir una idea de mayor esbeltez.
Madrid ya tendrá algún gesto que nos llevará al Barroco. Gente que trabajó en la clerecía trabajarán
en Galicia en el Barroco.
Las Iglesias Gallegas tendrán una influencia indirecta del Gesú, indirecta de Madrid, pero directa de
Salamanca.
Como influencia del Gesú en Galicia veremos dos obras: El colegio del cardenal en Monforte, y el
Monasterio de Celanova.
El colegio del cardenal es una iglesia de jesuitas, siendo un proyecto similar a lo que sucedía en Madrid
y en Salamanca. Tendremos una nave de cuatro tramos, con capillas conectadas entre sí, con unas
tribunas superior, un transepto, y una cabecera absidal.
Celanova, partiendo de una base medieval, tendrá una transformación. Manteniendo una serie de
elementos tendremos una iglesia de tres naves, una central con capillas laterales, un transepto
desarrollado, y una cabecera cuadrada. Este el límite al que podríamos llevar la tipología del Gesú. Esta
no sería una iglesia jesuita.
Cogiendo templos ya Jesuitas de por sí, es interesante estudiar las Jesuitas de Pontevedra (San
Bartolomé), y las Jesuitas de Coruña (San Jorge). Estas son dos obras Barrocas cuya planimetría es
una interpretación del Gesú.
En los Jesuitas de Pontevedra, se producirá lo mismo que en Monforte o Madrid, una iglesia con una
cabecera rectangular, con un transepto desarrollado, con unas capillas comunicadas entre sí, y una
nave de cuatro tramos. En Coruña, nos vamos a encontrar con una nave también de cuatro tramos, con
unas naves laterales (ya no capillas), un transepto desarrollado, un crucero verticalizado por una
cúpula chata, y una cabecera recta.
Las plantas jesuitas en Galicia tendrán ciertas diferencias pero bebiendo todas ellas del Gesú como
obra modélica.
Sin embargo, el mejor ejemplo de tipología jesuítica, no lo vamos a encontrar en una iglesia, la mejor
imagen de los jesuitas de Santiago la tendríamos en la iglesia y convento de San Agustín, sin tener nada
que ver con los Jesuitas. Esta obra sería trazada por Bartolomé Fernández. Esta es una iglesia de
cuatro tramos, con naves laterales, con una cabecera profunda, una cúpula levantada sobre tambor,
etc. Al no ser un templo Jesuita, esto le permite tomar una serie de libertades y unas verticalidades
que nunca habría podido tener una iglesia Jesuita. Esta es una obra valiosa por sí mismo.
El caso más extremo, casi hasta que rompa la tipología, será el monasterio de Celanova. Manteniendo
la iglesia medieval, se renueva construyéndole una fachada moderna, tras lo cual se le hace toda una
reforma en el interior. Este nuevo interior se entenderá desde el punto de vista de Vignola en el Gesú.
Es una iglesia de tres tramos (desiguales), con unas naves laterales, etc. Es una iglesia que llevaría al
limite la tipología jesuítica, en una iglesia que no tiene nada de jesuita. Es un templo medieval que
realizaría su transformación en barroco. Por tanto, Celanova nos va a plantear muchas cuestiones en
renacimiento, y muchas otras ya en Barroco.
En Roma esto lo veríamos en obras como Santa María Al Monti, donde el interior se expresaría en la
fachada en forma de ciertas geometrías.
En Galicia, las fachadas de diversas iglesias, son todas interpretaciones de ese concepto. No será tal
cual lo que hizo Vignola, pero si pretenderán sacar, con total sinceridad, lo que es el buque que compone
a la iglesia en cuestión.
Renacimiento Baroco
Las fachadas renacentistas en esta primera mitad del siglo XVII, son interpretaciones dentro de una
tipología común de fachada contrarreformista.
En el Barroco, esta idea se olvida, y la fachada ya no será solo mostrar como es el interior, sino que
además aparece la preocupación de como nos vamos a mostrar al exterior, es decir, ya no será la
fachada de un edificio, sino que será una fachada urbana. El punto de intersección sería la fachada de
Celanova, pues la fachada ya no mostrará el interior, sino que aparece la preocupación del como nos
mostramos en el conjunto de la ciudad. Esto nos marcaría el fin del renacimiento y la consolidación del
Barroco.
La Galicia Barroca
El Barroco va a marcar un momento importante en la historia de Galicia. Esta también muy relacionado
con el renacimiento, hasta el punto de que todas las estructuras territoriales/urbanas que tenemos son
aquellas que nos vienen dadas. En este momento renacentista/barroco no se va a concebir ningún tipo
de estructura territorial nueva. Lo que si que se va a empezar a plantear es el volver a construir la
ciudad de nuevo. En el barroco vamos a construir la realidad histórica de Galicia, la cual no es medieval,
pero si que se basa en una estructura medieval. Esta Galicia Barroca va a estar íntimamente ligada con
la imagen de Compostela.
El barroco es una gran multitud de cosas, no solo esa gran imagen que tenemos en el imaginario
colectivo. El barroco es un tiempo, una cultura, una sociedad que da sentido a esa cultura, y además es
la arquitectura. La unión ibérica termina en 1640, por lo que podemos llegar a pensar que el Barroco
pudiera empezar en estas fechas. El barroco pleno gallego pudiera llegar a durar un siglo. Después
continuará una Barroco académico y clasicista. Estos 100 años corresponderán a un apogeo
arquitectónico.
En la unión ibérica se pretendía llegar a una arquitectura de conjunto, el renacimiento era la búsqueda
de una unidad. Sin embargo, el barroco consistirá en la búsqueda de una pluralidad, que tiene que ver
con un tema político. El barroco gallego serían unos barrocos plurales que cogerían: el barroco
hispanoamericano, el barroco napolitano, el barroco siciliano, el barroco castellano, y el barroco
gallego. Los demás no se imponen al gallego y el gallego no se impone a los demás, pero se plantea de
forma más autónoma.
Este cuadrado blanco se irá construyendo y se irá con el que estén elaborando otros lugares del
territorio europeo.
Primero es necesario desarrollar ese marco histórico donde se asentará ese siglo dorado, tras el cual
vendría un barroco académico y clasicista.
El barroco comenzaría con el fin de la unión ibérica con dos visiones, por un lado, el fin de la monarquía
de los Austrias, y el inicio de la monarquía de los Borbones, que querrán modificar múltiples variables
del territorio.
En el paso del renacimiento al Barroco nos encontraríamos con otras dos ideas: las corrientes de la
arquitectura barroca en España y Galicia, además, se consolidará la arquitectura de la madera y la
piedra.
Antes de entrar en las formas será necesario saber cuales son los problemas de la arquitectura. Estos
problemas serán:
- El problema de la centralidad.
- El problema del rifacimiento.
- El problema de la escenografía.
- El problema de la imagen.
La primera obra que quiera ser deliberadamente barroco, será la catedral de Santiago. La cual nos
planteará toda la complejidad que nos presenta el barroco en base a los cuatro problemas anteriores.
El problema de la centralidad
El hombre es la medida de todas las cosas, la base de la geometría. La arquitectura edificada, la urbana,
tiene como ideal la imagen de Leonardo.
A medida que avance la complejidad e la arquitectura, tendrán que ir mejorando las diferentes
respuestas.
La ciudad de Roma va a querer transformarse. En 1590, aparecerán los planos que acompañarán al
peregrino, estos sucesivos planos nos van a permitir analizar como los elementos primarios de roma
van a ir sufriendo modificaciones. Por ejemplo, San Pedro del Vaticano se transformará en una obra
prácticamente nueva. Por tanto, con muchos o pocos cambios, conseguiremos que lo que era un
organismo paleocristiano, se transforme en una serie de obras Barrocas.
La iglesia de San Juan de Letrán, se transformará en tres etapas perfectamente diferenciadas, cuyo
conjunto transforma nuestra realidad.
La primera, consistirá en ver la pluralidad de elementos del templo, lo eliminamos y hacemos un único
contenedor unitario, que de también una imagen de unidad al exterior.
En segundo lugar, se plantea una transformación interior, la iglesia paleocristiana quiere ser una
iglesia barroca. El encargado de hacerlo será Borromini, haciendo una transformación en la que con el
mínimo cambio se perciba el conjunto de una forma distinta.
Todo esto desembocará en la sala unitaria barroca que es San Juan de Letrán.
Sin embargo, en Santa María la Mayor, no hay múltiples transformaciones, sino que hay un barrido
continuo en el cual, atendiendo a la teoría del segundo hombre, veremos como lo que era una basílica
paleocristiana se convertirá en un templo barroco. A la iglesia paleocristiana se le añadirán unos
altares laterales, una capilla más grande, y una capilla especial en vertical ocupando el mismo volumen
que ocupa la nave. Enfrentada a la capilla anterior se le aparece una segunda capilla de similares
dimensiones. Por tanto, la iglesia juega con la relación entre estas dos capillas.
Después, se produce una apertura de la capilla a la nave, obligando a que la capilla contraria haga el
mismo proceso. Se abrirán desplazando dos columnas y disponiendo un arco en medio, generando un
transepto virtual. Mas tarde se transformará la cabecera y, mas tarde, el altar.
Sumando la respuesta de estos dos proyectos a los múltiples que se estaban produciendo en la ciudad,
tendremos esa nueva fachada barroca en el conjunto de la ciudad de Roma.
En Santiago, podemos ver como una operación, y las sucesivas, cobrarán sentido de conjunto cuando
se terminen. Cuando se retiren los andamios en 1750 y aparezca la fachada del Obradoiro, se dará por
terminada la catedral de Santiago. Además aparece otro concepto, la escenografía, es decir, el cómo
se nos presenta el edificio en la ciudad.
En el barroco cada fachada será distintas las unas con respecto a otras, quieren ser distintas, pues
quieren ser la expresión del edificio representado en un mundo más amplio.
José Vega Verdugo, es considerado como el primer arquitecto Barroco de Galicia, al que le sucederán
múltiples arquitectos (como por ejemplo José Peña). Otro que se incorporará más tarde será Domingo
Andrade, que trabajará en la madera en un inicio, tras lo cual empezó a trabajar la piedra. Está primera
generación (José Peña), irá sucedida por sus discípulos (Domingo Andrade), y luego tendríamos una
tercera generación en la cual ya sus discípulos serían Simón Rodríguez y Casas Novoa. Con esto
llenaríamos este siglo con tres generaciones en las cuales hay muchas manos en un proceso
continuado en el tiempo.
Tras esto, veremos como Vega Verdugo planteará las transformaciones exteriores e interiores.
La cúpula
Es un cimborrio sobremontado por una cúpula barata. El tambor nos viene dado, es más verticalizado
y es un cimborrio, y lo que hay arriba es muy sencillo de realizar. Además, hacemos una linterna.
Podemos establecer relaciones con lo que se hizo en la cúpula de Salamanca. Plantear bien esto es de
vital importancia, pues lo primero que va a ver el usuario es la cúpula emergiendo de la catedral.
Si deseamos responder a una solo de todas las cuestiones, estaremos dejando de lado a las otras tres.
Santiago va a dar una respuesta conjuntando todas las premisas anteriores.
En Santiago también se va a situar un retablo pequeño mirando hacia la girola. Por lo que aquellos que
deseen ver un retablo podrán contemplarlo.
La cabecera románica se va a revestir, forrando los distintos pilares con formas barrocas. Este será
un material escenográfico.
La respuesta será el baldaquino de san Pedro apoyado sobre cuatro ángeles, que sostienen esta
estructura piramidal, que se irá construyendo en madera de cara a que pese poco.
Por otra parte, el altar será una mesa donde detrás se le pondrá una imagen de una cámara donde
debajo tendríamos la tumba del apóstol, y encima tendríamos una imagen de el al que podríamos
abrazar; es decir, un camarín. Este camarín se entiende mejor pues hay un techo que lo cubre y que
está sostenida por unas columnas salomónicas, que tienen valor en cuanto a dar una imagen de la
sagrada gruta completa. Y detrás de todo ello, tendríamos el retablo.
Además, es necesario entender las dos visiones que tenemos del entorno, una desde la puerta de
entrada, y otra desde el coro. Este coro que nos rompe la visión, aún lo tendríamos en 1940, tras lo que
sería removido dando a la catedral una visión unitaria.
Mirando hacia ejemplos más italianos, la capilla Sixtina también es un espacio unitario, que cuando se
desea limitar, se le sitúan una serie de particiones. El juicio final es una obra que pierde mucho si la
leemos de manera unitaria, por lo que es necesario atender a lo particular. La pintura de Miguel Ángel
es escenográfica.
Esto lo podremos traducir en Santiago, es decir, podemos tener la lectura del baldaquín de lejos, y la
lectura de la gruta de cerca.
Además la aparición de los órganos dialoga con el baldaquín, y que dialogan con el apóstol en el fondo.
Esto se convierte en un problema de arquitectura, donde entran los problemas de la aparición del
segundo hombre.
Igual que en el renacimiento se habían abierto capillas, en el barroco también se abrirán capillas
nuevas. La primera de ellas es una obra de renacimiento tardío, pequeña, de planta centralizada. La
segundo capilla está promovida por un arzobispo, la comienza Andrade, y la termina Casas Novoa; es
una capilla con varias manos que pasa de ser una sacristía a ser otra cosa, siendo un proyecto rico que
no hubiera sido de no haber tres manos. La tercera será la capilla de la comunión, donde el arquitecto
haría un panteón en un cilindro cubierto por una semiesfera, todo ello muy verticalizado y centralizado.
Las transformaciones exteriores
Al final, después de todas estas intervenciones interiores, en el exterior nos quedarían una serie de
discontinuidades que lo único que harían es romper la sensación de unidad que tiene que dar el templo.
El encargo de solucionar esto, se lo harán a Peña Toro que soluciona un problema complejo con una
solución simple, un telón, que traducimos en arquitectura como una gran tapia de piedra. Peña Toro
planteará una tapia que dará sentido de conjunto a todo lo que se produce detrás, donde se generará
la plaza de la Quintana. Mucho antes, las monja del convento de San Paio de Antealtares, harían su
respuesta al problema de mostrarnos a la plaza.
En el momento que doblamos y giramos nos encontramos con la plaza de platerías, donde aparecerá
una torre militar. Enlacemos la quintana con la torre militar, y enlacemos la torre militar con platerías,
y generaremos una torre nueva.
En la Corticela habrá una entrada secundario, especial, llamada la puerta real. Es una entrada al
transepto y que podría ser cotidiana para la gente de la Corticela.
Por otra parte, la torre del reloj, elaborada por Andrade, es un elemento
articulador entre dos plazas. Esta torre tendrá la misma altura que las torres
que vendrán después, 70 m, la torre medieval correspondería a la mitad. Este
será un cuerpo telescópico donde el cuadrado militar interior se sobreeleva
en tres cuerpos: un primer cuerpo rectangular, otro que se monta sobre él,
coronado por un cimborrio, con una cúpula y una linterna. Esta será la mejor
torre de toda la arquitectura española.
Sobre esta torre anterior, podremos plantearnos como aparecen las torres del Obradoiro. Sobre unas
torres medievales preexistentes, luego las rematará Casas Novoa. Casas Novoa hará una versión
inteligente de la torre del reloj, sin llegar a la misma altura, y jugando con formas distintas para no
llegar a la misma repuesta. Al mismo tiempo que plantea estas torres, trabajará el frente de la catedral,
donde le dará una fachada retablo. Entre medias, en 1600 aparecerán unas escaleras para entrar en la
catedral, cuatro escaleras distintas encajadas en una caja común. La fachada de Casas Novoa, serían
esas torres que vendrían de la edad media, y la adición de ese retablo, en una composición que se irá
ensanchando. La fachada del Obradoiro, será una pieza que podemos ver en lo particular, pero que
funciona perfectamente de forma unitaria conformando lo que es la mejor pieza del Barroco en 1750.
La Galicia Barroca – La Ciudad y los Espacios Urbanos
En este periodo, nos vemos introducido con las transformaciones interiores y exteriores de la catedral
de Santiago. Vamos a centrarnos en ese mundo de problemas exteriores que nos planteará el problema
de la ciudad.
La ciudad es la misma que teníamos en la ciudad media cambiando ciertas piezas en un estilo nuevo.
La ciudad se entiende como un teatro, una escenografía, teniendo dos aspectos de gran importancia:
- Como la ven.
- Como la imaginan.
Por un lado, las ciudades se empiezan a representar en el renacimiento y barroco, por lo que va a
tardar en que cada ciudad disponga de su imagen particular. En el caso de Galicia, la primera imagen
que tenemos, es un visitante que viene a Santiago en 1659, cuando están empezando las
transformaciones barrocas, el cual dibuja la ciudad de Santiago en una panorámica general. La ciudad
es un espectáculo dentro de la naturaleza donde destacan ciertas piezas que están en transformación
que definen la ciudad.
Además, la ciudad pretende una determinada representación, por lo que otras ciudades pretenden
representarse en base a una serie de figuras ideales, donde aparecerán una serie de elementos
singulares que las definen. En este sentido, una representación renacentista de roma lo vemos flotando
en un disco, simulando la tierra, donde aparecen flotando los elementos singulares de la ciudad.
La ciudad europea no cambia. Las dos maneras de hacer realidad nuestros ideales renacentistas,
serían: Hacerlos en poblaciones especializadas (militares), y las ciudades de nueva formación en
américa. Desde Estados Unidos hasta Patagonia, se van a juntar hasta 3000 ciudades: con una
geometría muy esquemática, con una ordenación de manzanas igualmente esquemáticas, y una
centralidad (un espacio público unitario). La plaza hispanoamericana es un espacio público donde
aparecerán elementos singulares y un tejido residencial. La plaza española se encaja en un tejido
existente, la plaza hispanoamericana crea la ciudad y la define.
Cuando veamos los espacios públicos en Santiago, veremos como todos ellos serán modelos, no base
tipológica. La plaza del Popolo y la plaza del capitolio son modelos, no tipológicos. Estos son modelos
que luego podremos extrapolar a otros casos.
Santiago transforma su núcleo matriz (la tumba del apóstol), pero contribuye a la transformación de
los espacio próximos a la catedral. Veremos cómo se resuelven los problemas de esas tres plazas, y
hasta qué punto la catedral influirá en ellas.
La ciudad son una serie de espacios públicos, pero que se plantean en un dialogo propio de la ciudad,
en que los elementos singulares no tienen sentido si se separan de los elementos de tejido. Además,
los espacios públicos serán este dialogo hecho realidad.
La ciudad de Santiago tardará en representarse en planta, planos que tendremos a finales del XVIII.
Vamos a plantear una plaza, un espacio público, que viene definida por una pieza religiosa, que se está
transformando para resolver el espacio público.
La plaza de la Quintana
La tapia de la catedral nace por la necesidad de dar una respuesta unitaria y sencilla. También es una
respuesta que nos viene dada pues la imagen de la catedral interior se está complicando.
Además, es una respuesta que se plantea pues enfrente de la catedral nos encontramos también con
otra tapia unitaria. La plaza de la catedral tiene un telón unitario a 75 m de la catedral, que plantean las
monjas benedictinas en el convento de San Paio de Antealtares. Este elemento es un plano unitario
definido por las celdas de las monjas, la iglesia aún no se transformó, y en los próximos años haría su
transformación en barroco.
Entonces, la plaza puede ser lo definido por un rectángulo, donde tenemos una dimensión dada, donde
un lateral de la plaza ya viene dado por la fachada de un convento.
Si las monjas tienen una tapia de 120 m, la catedral se quedará en menos, respetando la posición de la
torre. Por tanto, en la plaza tendríamos ya dos lados bien definidos, los otros dos se definirán por tejido
edificatorio. Este tejido residencial definida a un lado, una caja unitaria abriéndose ligeramente abierta,
y al otro una línea de tejido. Además, la plaza dispondrá de una serie de fugas a sus lados, definiendo
en una de sus fugas la plaza de Platerías.
Este cuadrado perfecto, tiene dos puntos de acceso, la plaza va cayendo hacia al sur. La plaza tendrá
una entrada a la Corticela, en el lado alto, y unas entradas a la catedral por el lado bajo. Para unir estas
dobles alturas se planteará una escalera unitaria.
El tejido residencial se compondría por la casa de la Parra de Andrade, y las casas como un proyecto
conjunto, de Andrade, de cuatro módulos con una fachada unitaria, lo que es la casa de la Conga.
Está plaza se irá diluyendo en las cuatro esquinas. En una diagonal, nos encontramos con la torre del
reloj, la cual nos dará paso a la siguiente plaza; la plaza de Platerías. La torre funciona como articulador
de dos plazas.
La plaza de Platerías
Tendríamos la torre, y un cuerpo que es parte de la catedral, pero que da la sensación de ser un palacio,
es decir, con esto ya tendríamos definido dos lados de la plaza.
La plaza de Platerías, tienen también lo que tenía la plaza de la Quintana, una diferencia altimétrica
que se resuelve mediante un escalera. Sin embargo, al contrario que la Quintana, aquí la escalera se
plantea únicamente para subir a la catedral. La escalera invade la plaza para dar acceso a la catedral.
La catedral sale fuera y muestra la posibilidad de que un edificio publico tenga su elemento de acceso
en medio de una plaza.
La escalera se introduce como un mueble que se sitúa en la plaza, como la fuente, introduciendo casi
un elemento escultórico dentro de ella.
Es un doble cuadrado donde la catedral ocupa un espacio fundamental en uno de los lados. Los otros
tres estarían ocupados por: La Universidad, el Hospital Real, y cuando cerremos la plaza, el último lado
estará compuesto por el pazo de Raxoi. Son cuatro edificios con suficiente importancia como para
dedicarles una plaza a cada uno de ellos. Cada uno se diseña con una autonomía y se conjugan en un
espacio totalmente unitario.
Esta plaza que queríamos ver centrada por la catedral, no se produce así. El eje de estos edificios no
concuerda entre ellos, y es el pavimento, cosiéndolo con cierta sutileza, consigue que el espectador
normal no lo perciba. Por tanto, estos elementos no se encuentran subordinados los unos a los otros.
Toda la plaza, hace que los elementos singulares formen una gran línea unitaria, donde surge y emerge
el elemento de la catedral.
A partir de este periodo, podremos ver como el espacio público ya no va a estar definido únicamente
por una pieza religiosa, sino que podrá definirse también por una pieza de carácter civil. En el siglo
XVIII, podremos ver como incluso el propio tejido podrá definir el espacio público.
Si volvemos hacia atrás, la plaza mayor castellana es una plaza cívica encajada en el tejido. La plaza
mayor de Madrid se inserta en el tejido, aislándose del viario, la calle no entra en la plaza. La plaza está
presidida por un edificio público civil. Cuando esta base tipológica se produzca en las ciudades
castellanas, el edificio civil va a ser el ayuntamiento, la que presidirá el espacio. La plaza mayor será
la plaza del concello. La plaza se define en base al edifico singular.
En la plaza de Salamanca ya se ve como la importancia y al a tiene el ayuntamiento. La plaza mayor
de Salamanca sitúa la casa del concello en una de las puertas de la antigua ciudad.
La casa del concello ocupa uno de los lados largos de ese cuadrado que conforma la plaza, no
ocupando la totalidad de los lados.
Aproximándonos ya a Galicia, si cogemos tres plazas, las de León, Astorga, y el Bierzo. Siendo todas
ellas muy similares, con ciertas diferencias.
La plaza de León, muy similar a la de Salamanca, preside uno de los lados de la plaza, no ocupando la
totalidad de ella. Sin embargo, la plaza de Astorga ya preside la totalidad de uno de los lados. La plaza
de Astorga, es una plaza rectangular que tendría al ayuntamiento como foco.
Estos conceptos anteriores, donde vemos como poco a poco la plaza mayor se va a ir transformando
en la plaza del concello, lo veremos en las plazas de Ourense o Lugo. El edificio de la casa del Concello
de Lugo es más próximo a lo que vemos en Ponferrada o Astorga. La casa del concello de Ourense es
mucho más moderna, del 1900.
En el caso de Lugo vemos una plaza donde se desarrolla en su fondo la casa del concello, ocupando
una posición similar a Astorga. Esta será una plaza mayor vinculada a la pieza del ayuntamiento. El
resto de la plaza esta ocupada por tejido residencial, pero presidida por la casa de todos, que es el
ayuntamiento.
Lo siguiente, sería pensar si el elemento hegemónico en la plaza podría ser un elemento de tejido en
el siglo XVIII empezaría a ser posible. Todo ello para casos muy específicos, donde la ciudad desea salir
al mar, o al puerto. Esas funciones nuevas que se irán desarrollando en el siglo XVIII, permitirá que el
puerto se abra y permita configurar una fachada nueva en la ciudad.
En Lisboa, decide abrirse al mar mirando al puerto desde el punto de vista del comercio. Por ello, esta
plaza se llamará plaza del comercio, pues Lisboa se abre al comercio marítimo. Esta plaza tiene las
dimensiones de una plaza mayor, presidida por una estatua del rey. Con esta plaza Lisboa se asienta
como la cabeza del comercio de todo el reino de Portugal.
En la plaza de la bolsa en Burdeos, pasa prácticamente lo mismo. Tiene un edificio singular, la bolsa,
ye el resto sería tejido residencial.
En Londres podremos ver como el crecimiento con los crescents, genera ciertos espacios públicos
rodeado únicamente de tejido residencial, como podía suceder en piezas como Kings Circus, o en el
Royal Crescent.
Por tanto, la fachada de cara al mar en Coruña, se harán con una fachada particular. En Coruña,
plantearemos la plaza de la Aduana, con las denominadas casas de Paredes. Hemos ganado terreno al
mar, y donde teníamos la pescadería, ahora tendremos un espacio donde poder plantear diversas
actividades. En esta plaza tendríamos viviendas de carácter residencial.
La fachada de la ciudad puede estar hecho por tejido residencial, y no solo por tejido civil o religioso.
Las casas de paredes, nos darían un espacio ínfimamente barroco. Este módulo de casas podríamos
duplicarlo. Esta es la imagen que quiere dar Coruña a modo de ser una ciudad ilustrada. La idea de que
la fachada de la ciudad lo de el frente marítimo, con esa fachada de la aduana, y algún que otro elemento
singular, es una idea proveniente del XVIII. Vemos como los espacios públicos, son espacios
escenográficos, y como se admite la transición a arquitectura civil, y un último paso donde la vivienda
como tejido puede llegar a definir el espacio público.
4. El Esplendor del Barroco – Galicia Barroca en los Siglos XVII y XVIII
Vamos a hacer un estudio generacional de Barroco, desarrollado en este siglo largo de esplendor en
la arquitectura barroca de Galicia.
Vamos a tener cuatro generaciones: la generación de los pioneros (sin ser barrocos, son los
antecedentes de los que vamos a partir), la primera generación o generación de los maestros (donde
tendríamos a Domingo Andrade), la segunda generación (gente que sin ser maestros en el barroco,
pero que llevarán la arquitectura más lejos que los anteriores), la tercera generación (el barroco que
ya está asentado y consolidado, continua en la misma línea, pero se diluye pues aparece el barroco
académico).
Llamamos generación a un espacio común que comparte una serie de vivencias. Mas que compartir
una fecha de nacimiento, nos interesa más el haber coincidido en un algo que nos proporciona una
conciencia de grupo, de identidad. La primera y segunda generación son gente que se ha asomado al
barroco en el XVII, la tercera será gente que trabajará el barroco en el XVIII.
Arquitecto, es una figura que surge en Italia, en la época del humanismo, en un momento donde
podemos disociar el arte de proyectar de ejecutar (pueden coincidir, pero también pueden separarse).
La arquitectura de Galicia, va a existir una unidad entre estas dos figuras, no llegando a separarse
hasta el barroco académico. La figura no es la misma figura que la que entendemos a día de hoy.
Con estos antecedentes, podemos ver como estas generaciones abordan el problema de la centralidad,
el rifacimento, la escenografía, y la imagen.
Es una persona que llega a Galicia en los años 1640, y que se hace cargo de las transformaciones
de la catedral. Es el que a través de un manuscrito, una memoria de proyecto, donde propone una
serie de reformas interiores y exteriores en las cuales plantea la transformación de la catedral
románica.
El plantea un plan general de como se transformará la catedral para que luego lo desarrollen
otros.
Vega Verdugo se forma en Roma y Madrid, por lo que al llegar a Galicia, aporta todo este
conocimiento a el plan de la catedral.
Con Vega Verdugo trabaja: Peña Toro (al que le damos un carácter especial), Pedro Antas,
Bernardo Cabreara, etc.
- Peña Toro
Es un arquitecto que sigue ideas de un planeamiento, y que luego desarrolla por su propia
capacidad formal. Si miramos hacia la Quintana, vemos como replantea este espacio desde su
experiencia personal.
Peña Toro, se formó en Salamanca, donde participó en la Clerecía. Haber trabajado en la Clerecía
le abren las puertas de cara a trabajar en Santiago.
En un primer momento trabaja en San Martín Pinario, donde trabaja con más libertad. De seguido
le fichan para trabajar en la catedral.
- Melchor de Velasco
El tercer hombre sería Melchor de Velasco, de la escuela de Cantabria, es una escuela de maestros
de obras. Probablemente se formó en Valladolid.
Está en Galicia durante 12 años, entre 1650 y 1662, cuando fallece. La carrera de Melchor Velasco
viene también de toda la trayectoria que traía de fuera.
Melchor de Velasco viene a Galicia, para intervenir en el convento de las monjas de San Paio de
Antealtares, recomendado por las pelayas de Oviedo, por una intervención que hizo para ellas.
San Paio va a ser rehecho por Melchor de Velasco. San Paio es un monasterio de mucha
importancia, aunque no tanto como San Martín Pinario. Es un monasterio de benedictinas,
enfrentado a la catedral, que rehízo su monasterio. Intervino Mateo López, quien replanteo el
convento. La fachada de la Quintana es idea de Mateo López, aunque la desarrolla Bartolomé
Fernández. A Melchor de Velasco le mandan que de sentido de conjunto a toda la obra anterior y
que lo enfoque de cara a la ciudad y haga su portada.
El proyecto del claustro sería de Melchor de Velasco, y la fachada del convento con un primer
acercamiento en el barroco.
También le encargan el proyectar la iglesia completa del monasterio de Celanova y que renueve
el conjunto monástico. Pero además en ese juego de monasterio e iglesia. Además, va a proponer
una fachada tardo renacentista, a la que se le incorporan muchas más cosas. No la va a ver
terminada pues fallece mucho antes. Los sucesivos elementos serán planteados por otros
arquitectos (Placido Iglesias, quien termina la obra 100 años después).
Otra obra, sería un convento de las huérfanas, donde plantea un convento y una iglesia de una
nave con unos muros que sostienen una bóveda, donde se abren una serie de altares alrededor.
- Simón Monasterios
Replantea el monasterio medieval generando una iglesia. Para replantear el núcleo eclesial
precedente, se tira prácticamente toda la iglesia, perdiendo todo el espacio de tres naves laterales
para hacer una única nave.
Sin embargo, se va a plantear la iglesia más purista de todas, va a plantear una iglesia totalmente
nueva. Este monasterio tiene la posibilidad de enfrentarnos al caso mas radical de transformación.
La nave tiene un coro alto a los pies, una formalización muy parecida a la clerecía, se planteará
una bóveda sin ningún tipo de perforación recurriendo a los casetones. Por otra parte, se plantea
un gran transepto donde penetrará una gran cantidad de luz. Debería haber un retablo en la
cabecera, pero no existe a día de hoy.
Por lo tanto podemos pensar en Simón Monasterios como un gran arquitecto, pero cuyos
sucesores no llegaron a su altura.
Plantea como la fachada, que parte de criterios clasicistas, pero que marca como entre los
distintos interventores la idea original se va perdiendo.
Además si planteamos la comparativa con la fachada del cuerpo monástico, vemos la calidad que
tiene el proyecto si el arquitecto se encarga de la ejecución, y como, si la ejecución la hace un
segundo hombre, la calidad puede ir perdiéndose.
La fachada es íntegramente de Monteagudo, aunque quizás falta esa sutileza urbana, y las
dimensiones verticales se encuentran extrusionadas con respecto a las horizontales. Aún con todo
dejando un resultado muy atractivo, aunque si achatáramos el cuerpo nos saldrían unas
proporciones más romanas, pero al no ser así, nos introduce ese paso al barroco.
Si entramos dentro, hay muchos elementos que pertenecen a Monteagudo, que nos van a ir
llevando poco a poco al Barroco, y otros elementos plenamente barrocos que no llegó a plantear
el.
La Primera Generación
Estos serían los llamados maestros, que nos marcan la edad de oro del Barroco en Galicia.
- Domingo Andrade
Intervino en la Quintana, nace en 1739, y muere en 1812. Por tanto, cuando Vega Verdugo escribe el
manuscrito él ya es un aprendiz. Andrade es de la escuela de Santiago, aprendiendo de libros y
aprendiendo de la arquitectura de los precursores. En un momento pudo ser aprendiz de Vega
Verdugo y Peña Toro. Esta es una persona que se forma en la escuela de Santiago.
Este Andrade rectifica la puerta real, sobre las bases de Peña Toro. La teoría del segundo hombre
es una de las obras donde Andrade ya se muestra como arquitecto de la piedra sin dejar de ser
arquitecto de la madera.
Y la torre del reloj, una obra maestra de alguien que todavía es joven. Cuando da solución al
proyecto del baldaquino, que tendrán su mejor desarrollo con Domingo Andrade, resolviéndolo en
madera. Aquí ya recurrirá a soluciones plenamente barrocas
Este vocabulario formal que va a tener en edificio residenciales y públicos donde en piedra trabaja
con un gran detalle la pequeña escala, al mismo nivel que trabaja la arquitectura de la madera.
Una intervención en su vejez, sería el plantear la máquina de los órganos, en colaboración con un
arquitecto de la madera. Estos órganos son una parte escenográfica que realiza para potenciar la
escenografía que tenía con el baldaquino.
Por otra parte, Andrade también salió de la catedral de Santiago,
planteando el gran altar de Oseira. Hubo un incendio que destruyó
la obra por completo, trabajando la arquitectura de la madera, y
enviando los elementos para que se monten en Oseira. En
Ourense realizaría la misma operación. En Ourense es una capilla
lateral, en uno de los brazos del transepto, llamada la capilla del
Cristo. La capilla son dos cuerpos conectados, donde lo de atrás
se corresponde a un camarín. En este sentido el camarín de
Ourense es una versión simplificada del que nos encontramos en
Santiago. Esta es la obra más Mejicana de la arquitectura gallega.
Otra obra sería el convento de los Dominicos, donde Andrade amplía el colegio, y el convento en
sí. Una y otra se ejecutan a cada lado de la iglesia, siendo la iglesia el centro del conjunto. Por lo
que tendremos que plantear un convento, con una fachada que tiene que dialogar con el núcleo
eclesial en términos de igualdad, llegando incluso a ser mejor que la de la iglesia.
En el interior del convento, aparece una escalera que lleva a tres plantas, no se plantea una
escalera con tres desembarcos, sino que se plantea tres escaleras distintas que desembarcan en
lugares distintos, siendo esta pieza un gran alarde de composición.
Otros encargos residenciales serían la casa de la Parra, y la casa de la Conga, encargos derivados
del trabajo en la catedral.
- Diego Romay
El gran compañero de Andrade seria Romay, que crearía una dinastía que trabajarían tanto la
piedra como la madera. No tenía la talla de Andrade, y hace obras de otro nivel.
Recibe encargos de conventos, las franciscanas y mercedarias les encargan sus conventos. Santa
Clara es una obra íntegra de Romay, a excepción de la portada que corresponde a Simón Rodríguez
y acapara el proyecto. En las mercedarias planteará también una gran fachada.
Por tanto, cuando Simón Rodríguez hace su intervención en Santa Clara, tiene en mente, en todo
momento, la fachada de Romay. Tras la aportación de Simón Rodríguez sería cuando consideremos
la obra maestra de santa Clara, entendiendo la existencia de ese precedente de la fachada de
Romay como base primordial.
- Tomás Alonso
Tomás Alonso no es rival de nadie, es un funcionario, es un fraile, trabaja en diversos sitios pues
se ha formado en arquitectura. A veces trabajará en San Martín Pinario, pero luego al tener éxito,
trabajará en otros lugares.
La obra más llamativa, será cuando se desee replantear la fachada del hospital real, el replantee
la fachada realizando alguna ventana-balcón más, y que realice una gran balconada. El proyecto
de Tomás Alonso es emplear ventanas y balconada para dotar de un carácter escenográfico a la
fachada del hospital.
Este barroco cobra detalle cuando las figuras de las ménsulas antropomórficas, creando un
mundo formal para resolver un problema estructural.
En San Martín Pinario, interviene también, en algún claustro, en la escaleras, en alguna sacristía,
etc. En el monasterio se irán reformando y planteando elementos, que junto con Gabriel Casas, se
irán resolviendo estas piezas y que darán fachada al edificio.
- Gabriel Casas
En el frente principal de San Martín Pinario, veremos muchas cosas de Mateo López, de Bartolomé
Fernández, de Tomás Alonso, y finalmente, de Gabriel Casas. La portada sería una traza de Gabriel
Casas trasdosando en la fachada lo que hay en el claustro, y la visión que lo hace plenamente
barroco, sería la intervención de Casas Novoa cuando realiza la peineta exterior. El barroco como
la suma de varias manos de intervención.
En este momento, nos aparece la fachada que ordena Gabriel Casas, con dos torres que marcan
los limites palaciegos que quiere tener el monasterio, y una parte central que los une. Deben
ordenarse de manera que parezca una composición unitaria.
Otro gran proyecto, va a ser la iglesia del convento de San Paio, tras derribar la iglesia anterior.
Al no poder ocupar la Quintana para abrir fachada, la fachada va a tener que quedar relegada a un
lateral. Plantearemos una iglesia centralizada, de una cabecera destacada, dos brazos, y un último
elemento que enlazamos con el coro. En la portada, como un homenaje, se saca la portada del
convento de Melchor de Velasco, y se plantea la entrada de la Iglesia.
Gabriel Casas también planteó otras obras como el monasterio de Poio y de Lourenzá, aunque
estos dos nos los podrá ejecutar, y los ejecutará Fernando Casas Novoa, quien será también de la
escuela de Santiago.
La Segunda Generación
La segunda generación serían gente que ya se habría formado en la escuela de Santiago, y que los
lleva a desarrollar una personalidad propia.
Su trayectoria comienza como ayudante de Gabriel Casas. Casas Novoa coge los encargos que le
iban llegando de Gabriel Casas como una oportunidad de plantear elementos mucho más
desarrollados.
Llevando al mismo tiempo Lourenzá y Lugo, le proporcionará la experiencia para volver a trabajar
en Santiago. La fachada del monasterio de Lourenzá es fundamental de cara a entender la fachada
del Obradoiro. La fachada del Obradoiro juega con muchas piezas y quiere darle sentido de
conjunto, es un espejo de cara a que entre la mayor cantidad de luz a la catedral. Además, la
fachada saca unos brazos de cara a acoger al peregrino. Esta es la obra más conocida de Casas
Novoa. Casas Novoa se moriría poco después de construir la fachada.
Sin embargo, la gran obra de Casas Novoa fue la transformación interior de San Martín Pinario,
que va a tener unas transformaciones de madera y piedra. Saca fuera el núcleo conventual, y
transforma radicalmente el interior de la iglesia. Con algunas obras singulares, como los retablos.
Se genera un tabernáculo vertical formado por varios cuerpos, ocupado por el sagrario y otras
figuras. Además quiere conectarse con la arquitectura de piedra mediante unas alas. Este juego
escenográfico que teníamos en la catedral, lo vamos a tener ahora aquí.
La capilla del Socorro le permite trabajar simultáneamente con piedra y madera. En este caso la
forma de la capilla, es una iglesia de planta centralizada en la cual la figura principal es el fondo
de un altar, que funciona a modo de tabernáculo, con un camarín.
Casas Novoa sería considerado como el maestro de la segunda generación.
- Simón Rodríguez
La obra de Simón Rodríguez se centra en Santiago. Empieza como empezó Andrade, se forma
como un arquitecto de la madera haciendo retablos. Dos ejemplos serían el altar para una iglesia
de otros, la iglesia de los jesuitas, y un altar para una iglesia planteada por el mismo, que sería el
monasterio de Conxo, una arquitectura donde trabaja piedra y madera. Para muchos la obra jesuita
hay que experimentarla pues es una obra tridimensional, se lanza encima del espectador, es una
obra en la que cada cuerpo avanza para adelantarse al otro.
Frente a esa arquitectura que vemos como un juego orgánico, Simón Rodríguez va a plantear un
juego geométrico. Simón Rodríguez es el arquitecto de placas, poniendo en relación la arquitectura
de la piedra y la arquitectura de la madera. La arquitectura de la capilla del Cristo, es a la vez una
arquitectura de piedra con planos superpuestos, y un retablo planteando la arquitectura de la
madera.
La mayor obra de Simón Rodríguez sería la portada del convento de Santa Clara.
La influencia de Simón Rodríguez se verá mucho en esa tercera generación.
La Tercera Generación
Siendo discípulos de las anteriores generaciones, ofrecerán una síntesis de las dos. En esta siguiente
generación veremos como los elementos formales los sintetizarán todos juntos.
Lucas Ferro, ha trabajado físicamente en obras de Casas Novoa. Desarrolló multitud de obras ajenas.
Clemente Sarela, fue el mejor discípulo de Simón Rodríguez, también muy influenciado por Casas
Novoa.
En esta tercera época, el barroco entraría en una crisis, donde entraría el barroco académico.
Las Arquitecturas Interiores
El primer problema sería plantear la forma de trabajar la madera, con requisitos propios, pero no ajeno
a la actividad del arquitecto.
El primer problema, sería el problema de la luz, donde planteamos como entra en el templo, y por otro
lado, otros problemas funcionales, problemas litúrgicos donde decidimos donde situamos el altar, el
camarín, etc.
La fachada se plantea como un problema de arquitectura, entre el siglo XVI y el siglo XVII, este
problema se relaciona con algo que hay dentro. Hablamos de fachada tapiz, y fachada retablo.
En el siglo XVI, la fachada quiere ser una representación estricta de lo que hay dentro. La fachada
contará a la ciudad lo que hay en el interior, la fachada será una traducción en piedra de lo que dentro
se podría contar con otros materiales.
Una vez lleguemos al barroco, la fachada tendrá más la voluntad de mostrarse a la ciudad, que de
mostrar el contenido interior.
Los retablos
La arquitectura medieval se orienta hacia el este, hacia donde sale el sol, cuya luz entra en el templo
y baña el ábside. En un cambio conceptual, ya no se desea dirigirnos a la luz, sino que deseamos
dirigirnos a una escena, liturgia. Pasamos de un plano frontal de luz, a un plano que recibe luz.
El retablo, se desea poner una representación que se concibe como un mueble. En el siglo XVI, el
retablo se plantea como un tríptico, con una escena central, y otras dos con la misión de cerrarlo.
Este mueble empieza a crecer, y tiene una representación central y otras laterales.
Si crece mucho más, ya se transformará en un retablo inmueble, una arquitectura interior, que ya no
se puede separar de la arquitectura donde se aplica. Estos retablo, pasara a ocupar la totalidad de la
cabecera
El retablo se compondría por: calles, para elementos verticales, y pisos, para los elementos
horizontales. Si todas las calles son de iguales dimensiones, las llamamos todas calles, en cambio si
hay algunas mas estrechas que otras, hablaríamos de calles y entrecalles. Todas las calles se rodena
en una envolvente llamada guardapolvos. Además, todo ello se apoya sobre una pieza denominada
banco o predela. En el banco será donde aparezca el altar. Si el retablo dispone de un elemento peineta,
hablaríamos de un ático.
Los arquitectos tendrán que elaborar planos de retablos, añadiendo memorias, para que luego las
ejecute un maestro entallador.
En el barroco más avanzado, este arquitecto ofrece dos soluciones, optando por retorcer las columnas
o no, de manera que plantea en la ejecución varias variantes. Además, en este proyecto aparece la
tridimensionalidad, la profundidad en el planteamiento de los retablos.
En el escorial empezaríamos a ver un retablo con las características tipológicas que presentamos
anteriormente.
Muchas de las influencias en el escorial las podríamos ver en Monforte o Montederramo. Los dos son
retablos contrarreformistas. El de Monforte no dio tiempo a dorarlo. El de Montederramo está muy
dorado.
Cuando trabajamos la arquitectura de madera de los retablos, podemos planteárnosla como una
arquitectura encolada, pegando cada una de sus partes. Sin embargo, las obras más avanzadas, van a
optar por una arquitectura ensamblada, que va a funcionar mucho mejor. Por tanto, habrá maestros
ensambladores. Ensamblará los elementos para luego situar todos los elementos ornamentales. Por
tanto, la obra podría iniciarla un ensamblador, para luego venir un escultor, y finalmente un pintor;
aunque muchas veces una misma persona podría ocuparse de todo.
En los templos jesuitas, los retablos empezarán a tener unas dimensiones mayores de manera que
empezarán a tener ciertos elementos barrocos.
En la clerecía, igual que la fachada, el retablo se hará en pleno barroco, donde las calles se van a
subordinar a un único piso central, y los pisos se centrarán en uno solo, un único gran piso. Este retablo
se hará cuando ya se inicie a trabajar en barroco.
Mirando hacia la catedral de Santiago, en la capilla del cristo de burgos, de Melchor de Velasco, el
retablo se hará a posteriores. Se realiza una solución muy similar a la clerecía, con un tetrástilo de
madera, columnas salomónicas, con un entablamento.
En el colegio de las huérfanas, de Melchor de Velasco, se puede ver como la influencia de Salamanca
es completa.
En el convento de san Agustín, el retablo vuelve a ser la interpretación de ese retablo de la clerecía,
incorporando la idea de que unas columnas avancen con respecto a otras. Donde debería haber un
ático, se sitúa una concha, que se remete al plano posterior.
El primer retablo renacentista se hizo en Mondoñedo, y también, el último retablo barroco, se hará en
Mondoñedo. El retablo se adaptará a la curvatura, plegando las alas, y curvando la concha. El retablo
de Mondoñedo es uno que aprovecha la curva como virtud.
Los retablos de corte, no admite la madera, por lo que jugaran con otras texturas.
Baldaquinos y tabernáculos
El baldaquino es un pequeño dosel encima de la pieza del altar. Un baldaquín sencillo sería aquel en
el que le cortamos en el centro, como sucede en la catedral de Lugo.
En San Martín Pinario, Casas Novoa, lo entierra en una pieza que se conecta a los laterales y se hace
también tabernáculo, gracias a estas alas laterales.
En el momento que los baldaquinos se hacen complejos, y se enlazan con la arquitectura de la piedra,
podríamos empezar a hablar de tabernáculo.
Palcos escénicos
No encontraríamos muchos en Galicia. El más famoso es la capilla Cornaro de Bernini, con una estatua,
generando con un retablo inmenso con dos calles plegadas de cara a definir un espacio, todo ello
generando un palco. No es un retablo, pero sigue el mismo planteamiento.
En la capilla del Cristo, también podemos ver como se plantea el palco escénico.
Retablos Complejos
Vemos como en templos como San Paio de Antealtares, los retablos se parten, y un retablo principal
dialoga con una serie de retablos laterales. Por tanto, las funciones del retablo se pueden distribuir en
distintas piezas.
Fundamentos
El barroco tiene un momento de esplendor durante un siglo obviando las
diferencias políticas. El siglo XVIII, se caracteriza como el siglo de las
luces. Este siglo será la base del mundo que conocemos ahora que
llamamos mundo contemporáneo. Cuando esto finaliza, nos da lugar a una
cultura ilustrada.
El segundo punto, sería ese marco histórico donde se produciría un cambio de dinastía, de los Austrias
a los Borbones, los cuales traen ideas distintas. Esta monarquía quiere mostrarse como ilustrada. No
tendrá un impacto muy grande, pues la influencia que ellos imponen a la arquitectura se verá en sus
obras particulares, con poco interés de extenderlo al resto de lugares. En la segunda mitad de siglo si
se extenderá, a través de las academias.
En el siglo XVIII, la gran aportación del periodo, es la presencia y el desarrollo de una edilicia civil no
ligada al mundo eclesiástico. Una arquitectura que va a perdurar hasta nuestros días. Esta arquitectura
civil se manifiesta tanto en edificios públicos, y en arquitectura residencial.
La arquitectura civil también se manifiesta en una serie de palacios urbanos y rurales. Esta
arquitectura palaciega va a llegar a todo el territorio. La estructuración territorial no va a depender
exclusivamente de los núcleos eclesiásticos.
Además aparece el concepto de arquitectura vegetal, que aparecerá en esas arquitecturas palaciegas.
La arquitectura de los pazos hace aparecer el concepto de arquitectura vegetal, que más tarde también
aparecerá en las ciudades.
Por tanto, la arquitectura del siglo XVIII, sería civil, urbana, y territorial.
La Arquitectura Religiosa
La arquitectura sigue teniendo una componente religiosa importante. Nada mas producirse el
Obradoiro, se va a producir lo mismo en otros lugares. Esto dará lugar a que muchas obras, que se
iniciaron en barroco, y que se terminará en barroco académico.
Por ejemplo la capilla de la peregrina va a ser una capilla de transición donde el peso de lo anterior
pesa sobre lo siguiente.
El mejor ejemplo, lo más borrominiano, será la fachada de la antigua iglesia de los jesuitas (Santa
Eufemia). Placido Iglesias, plantea una arquitectura que se curva y se deforma para adaptarse a la
visión.
Las escalinatas exteriores de San Martín Pinario, de Manuel de los Mártires, es una obra barroca de
la segunda mitad del siglo XVIII.
La Arquitectura Civil
La arquitectura civil, antes no se daba pues era una arquitectura muy limitada. Ahora esta arquitectura
va a poder individualizarse y medirse, en plano de igualdad, con la arquitectura religiosa. En la ciudad
se producirá un dialogo entre elementos singulares, y elementos de tejido. Los elementos singulares
pueden ser civiles, o religiosos. Estos elementos civiles, generaran un dialogo entre los elementos
civiles públicos y elementos civiles residenciales.
En el siglo XVII, esto arrancaría en ese momento donde Hontañon se plantea una forma de salir al
exterior en la fachada del tesoro de la catedral, con una arquitectura palaciega. Este cuerpo va a ser
un edificio civil con la misma categoría que va a tener cualquier arquitectura religiosa.
En la fachada que mira al Obradoiro, se verá como esa arquitectura civil sale a la ciudad en igualdad
de condiciones que cualquier fachada religiosa.
La Arquitectura Residencial
Cuando Andrade trabaja en la Quintana, se encuentra en los laterales edificios religiosos. Este mismo
Andrade, resuelve la parte superior e inferior con unos bloques residenciales. Hace una serie de obras
que son dignos de enfrentarse a las fachadas religiosas. En la parte superior de la Quintana, el proyecto
de casas está dividido (casa de la Parra), sin embargo, el proyecto inferior se presenta con cuatro
módulos, pero en un proyecto ya unitario con una fachada común (casa de la conga). Este módulo se
va a secuenciar en 12 calles, llevando lo que hizo Lucas Ferro en el ayuntamiento de Lugo a un edificio
residencial.
Lucas Ferro y Sarela, desarrollarán la tipología del edificio residencial, planteando que un edificio
residencial puede ser igual de importante que un edificio público, que un edifico religioso.
La casa del Deán, y las casas del Cabildo, definen el espacio público en la plaza de platerías. La casa
del Cabildo está planteada con una gran fachada que sale al exterior, y donde tendríamos una serie de
viviendas, y unos bajos comerciales en la planta baja. Sarela plantea este edificio con siete calles,
marcando la central, marcando unos apilastrados, con un entablamento con una gran balaustrada.
Tras esto, Sarela se convierte en el arquitecto más cotizado en cuanto a arquitectura civil.
Las casas de paredes, presentan unas formas de un barroco más académico, viendo como este ya se
plantea como una vivienda plurifamiliar, pues ya lo permite la nueva sociedad. Coruña es una ciudad
ilustrada, que aproxima la ilustración mediante el comercio. Coruña, que quiere cambiar su carácter
militar, para ser una ciudad abierta a los nuevos tiempos, con ese frente marítimo nuevo. La residencia
quiere ser fachada de la ciudad.
La Arquitectura Palaciega
Lo atractivo del pazo no es el modelo, sino lo que supone detrás como elemento de ordenación del
territorio, que antecede su importancia individual. Por tanto, nos encontramos con una ocupación del
territorio que no veíamos desde los tiempos de la parroquia. Esta ocupación surge de la aparición de
una clase social nueva, unas clases medias, que en la ciudad se dedicarían al funcionariado, pero que
en el campo aparecerán en forma de propietarios de tierras, los hidalgos.
Un pazo es la edificación que destaca en un terreno conocido, y que alberga la familia propietaria de
ese terreno. Las villas romanas, serán el origen del concepto que tenemos ahora.
Cuando el pazo se convierta en una obra de mayor interés, se le añadirán unos jardines, unos
estanques, una naturaleza domesticada, etc. Sin embargo, el pazo no es un palacio, es un elemento de
estructuración territorial que puede presentar una serie de elementos, más secundarios, a su
alrededor.
El Pazo es un dialogo entre unos elementos edificatorios y otros territoriales, entendiendo el territorio
como un elemento de colonización. El Pazo es un edifico formado por edificios, tiene un edificio principal
y otros secundarios. El Pazo explota al máximo el territorio.
Si estudiamos el Pazo como edificio, primero tendríamos que estudiar el núcleo principal. La casa,
será una casa compacta. Cada vez que aparece un elemento físico, está tratado como si se tratase de
un elemento principal. Todo esto lo podemos ver en el pazo Sistallo, obra de Sarela.
Como segunda tipología nos encontraríamos la casa torre, que con unos orígenes medievales, el pazo
del siglo XVIII se hace con torres. Las torres forman una tipología. Esto lo podemos ver en el pazo
Láncara. Otro ejemplo sería el pazo de Meirás, donde en base a unos torres derruidas, una la eleva
sobre la otra y replantea toda la tipología.
Algunas casas son más complejas, donde el pazo se hace elemento urbano. Por ejemplo el pazo de
Cambados, en un límite entre lo rural y lo urbano. El pazo de Fenfiñans es un pazo torre que se plantea
en un entorno urbano.
El Pazo Castrelos es un pazo torre, pero posee una zona próxima a la edificación principal que desea
hacerse jardín. Este jardín, afrancesado, con unos setos, que propone una dominación de un territorio
próximo. No solo es un jardín de recreo, sino que plantea un elemento de paisaje.
El pazo de Oca, es una casa torre con muchos elementos satélites, con un pequeño jardín enclaustrado.
Esta idea de jardín es tan incentivadora, que empieza a ser abierto, donde aparece el agua (un agua
canalizada), consiguiendo a su vez teniendo ocio y paisaje.
Arquitectura militar
La arquitectura militar comenzaría su andadura en la segunda mitad del siglo XVIII. Por una parte, un
muralla lineal, que en algunos puntos se hace superficial, donde nos encontraríamos baluartes,
cortinas, taludes, y glacis. Además, a la ciudad se le ataca con artillería, de manera que se presentan
fajas, masas, que puedan mejorar la defensa. La defensa no será lineal, de manera que será más
superficial. Por último, aparecerá una montaña, donde aparecerá un castillo. Este castillo hará que la
muralla medieval tarde en hacer su conversión en una muralla moderna pues el castillo tendrá su
defensa propia. El castillo nos viene de época medieval, pero este castillo ya nos trabajará desde una
artillería. Estos castillos serán abaluartados. Este será ya un castillo renacentista.
Cuando los borbones toman Barcelona, en 1714, esa fortificación se hace insuficiente y el castillo se
replantea y se realiza una fortificación nueva, se hará una ciudadela. En Barcelona se harán tres tipos
de sistemas de fortificación distintos que más tarde podremos llevar a Galicia. Estos sistemas serían:
Por tanto, tenemos la muralla medieval, la muralla renacentista, el castillo renacentista, y la ciudadela
barroca.
La ciudadela marca la aparición de que es necesario unos conocimientos empíricos para poder
plantear una ciudad dentro de la ciudad. En el siglo XVI, los italianos eran los maestros en fortificar,
por lo que es importante mirarlos para proyectar cualquier fortificación.
En el siglo XVIII, los franceses serán los que lo habrán desarrollado en mayor medido. Vauban será
quien haya planteado unas mejores fortificaciones, ciudades planteadas desde el punto de vista de la
guerra.
Los discípulos de Vauban desarrollan el arte de la guerra donde la ciudad se hace ciudadela, ciudad
de defensa, a través de un castillo y una fortificación/muralla de masas. El pentágono será la figura
que más se repita en las fortificaciones, debido a que el pentágono, el cual estará abaluartado, pues
abarca más direcciones y, por tanto, mejora la defensa. Estos pentágonos están enlazados por unos
tramos rectos a los que se les suele llamar cortinas. Un baluarte es un elemento que posee baterías,
elementos de artillería, encajados en direcciones de fuego. A su vez, esto se repite en figuras similares,
en cotas parecidas, hasta extender al máximo el umbral de defensa, cada vez más lejos y menos
fortificadas. Por último, situaríamos el glacis como elemento vacío al exterior de la muralla.
Las ciudadelas se situarían en aquellos lugares estratégicos de cara a facilitar la defensa. Por ejemplo,
zonas fronterizas como Jaca serán lugares donde es idóneo plantear una defensa.
Durante tiempos de la unión ibérica, estamos rodeados de territorio amigo, de manera que no tiene
mucho sentido plantear grandes fortificaciones. Sin embargo, en el momento que la frontera con
Portugal se cierra, y ella se alíe de inmediato con Inglaterra, la frontera tendrá que fortificarse. Además,
como tenemos que defendernos del reino unido, tendremos que fortificar toda nuestra línea costera.
Por tanto, tanto por tema terrestre como marítimo, se tendrá que plantear todo un sistema de
fortificaciones.
Se empezarán a defender todos aquellos puertos sensibles para el territorio de Galicia (Ribadeo,
Viveiro, el Golfo Ártabro, Noia, la raya seca y húmeda con Portugal, etc.). Ya existían sistemas
defensivos, pero ahora habrá que refortificarlos. El lugar más sensible de ataques será el Golfo Ártabro.
En el caso de Coruña, se dispondrá de una muralla medieval precedente, a la que más tarde se le hará
una segunda muralla de cara a defender la pieza de la pescadería. Se reforzará la muralla de la ciudad
antigua, convirtiéndola parcialmente en ciudadela, y se reforzará la posición de los castillos. En el siglo
XVI, el tener un castillo aislado no es suficiente, por lo que la defensa se hará con el juego entre tres
castillos: San Antón, San Diego, y Santa Cruz. El castillo es una máquina de guerra, por lo que el castillo
de San Antón y el de Santa Cruz se encontrarán enfrentados, de cara a atrapar al enemigo en el fuego
cruzado. Esta defensa estaría complementada por la defensa que ofrecería San Diego a fondo de ría.
Este sistema de tres castillo cubre la carencia de Coruña como ciudadela.
Cuando se refuerce la muralla de la ciudad de A Coruña, se le plantean
una serie de baluartes, y se ve como esa muralla se va expandiendo
por el territorio encontrándose con la pescadería, y el glacis que tiene
que respetar, como grandes limitadores. En el siglo XIX, ese glacis se
podrá ocupar e incorporaremos la pieza de María Pita. Como decíamos
esta ciudadela no podrá ser muy potente, de manera que tendremos
que reforzar los castillos.
Terminado todo lo anterior, se generará la muralla de la pescadería de cara a defender a los habitantes
de esta pieza.
El castillo de San Diego, ya desaparecido, presentará unas baterías similares a las de San Antón, y por
tanto, una capacidad de defensa similar.
Dentro de la ciudad también vamos a ver edificios como el cuartel, un palacio de la capitanía, donde el
capitán general pueda realizar sus actividades. El capitán general será el jefe de los temas militares,
civiles, y judiciales. Tener la audiencia, en el mismo lugar que la capitanía, te permite tener al capitán
atento a ambos órganos.
Otro elemento fundamental de defensa será la ría de Ferrol, que será un lugar de producción marítima
que interesa defender. Ferrol es una ría muy profunda, de manera que posibilita la entrada de barcos
de gran calado y la posibilidad de fabricarlos.
Los castillos: San Felipe, San Carlos, la Palma; se replantearán en el siglo XVIII. El castillo de San
Felipe crecerá mucho en este siglo, la Palma crecerá un poco para compensarlo, y San Carlos será
destruido porque dificulta la defensa. Estos castillos tendrán una muralla exterior, en forma de
medialuna, para facilitar la defensa terrestre. Ferrol no es un simple puerto a defender, pues es el
mayor puerto de la monarquía española para fabricar los grandes barcos que van a América.
Ferrol es un puerto bien comunicado, y dispone de madera para construir barcos, por lo que en el siglo
XVIII se plantea la fortificación, el astillero, y la creación de una ciudad que arrope al astillero. Esa
arquitectura militar como máquina de guerra se repetiría.
San Felipe es un castillo, similar a San Antón, pero situado en un interior. En el XVIII, se amplia el
recinto interior y se convierte en ciudadela. El castillo de San Felipe será la mayor máquina de guerra
en Galicia.
Toda esta defensa se sitúa de cara a defender todo el arsenal que compone
Ferrol. El arsenal son dos rectángulos, donde se fabrican los barcos. Sin
embargo, esta industria reclama trabajadores y multitud de personal, de
manera que el pueblo de pescadores, Ferrol Viejo, no nos llega de cara a
albergarlos. Esto dará lugar a un nuevo núcleo llamado Esteiro. El Ferrol
viejo y Esteiro, van a ser conectados mediante una nueva pieza, el Ferrol
Nuevo. Este Ferrol nuevo va a ser trazado por militares, que en un inicio planteaban baterías, y ahora
van a hacer ciudades.
Siguiendo una tradición que nos viene de América, haremos núcleos con manzana estrechas y
alargadas. Esta manzana podrá ser muy fácil de organizar, y en la traza, se generarán dos vacíos a
modo de espacio público. Habría tres plazas, dos similares, y una tercera plaza vinculada a la relación
con los astilleros. Esta pieza se iniciará en el siglo XVIII para ser rematado en el siglo XIX.
Un ejemplo de categoría similar será la Barceloneta, con el fin de albergar los trabajadores de la
industria.
Por último, los cuarteles se plantearán como los claustros de antaño, con la variación de que donde
había monjes ahora habrá militares.
La sala de armas será como un palacio para la fabricación de barcos, donde la conexión con la ciudad
se realiza con una portada de manera que estemos marcando la entrada de una ciudad dentro de la
ciudad. La planta de la sala de armas, será idéntica a la planta de la ciudad.
Arquitectura Académica
La arquitectura académica caracteriza el siglo XVIII, aunque nos la encontraremos principalmente en
la segunda y tercera mitad de siglo. La arquitectura académica acabará desembocando en la
arquitectura neoclásica. El barroco académico se corresponde a la arquitectura de los ingenieros
militares.
Chambers plantea esta cabaña, y el cómo esta misma, marca un lenguaje. Analizar esto le permite
entender como este lenguaje de la cabaña va a perdurar hasta nuestros días. La base del neoclásico
del siglo XVIII, será la trasposición a piedra de lo que sucedía en la cabaña de madera.
El mayor impulso en España será la monarquía ilustrada de los borbones, cuando llegan a España,
ellos vienen con ideas francesas, haciendo moderno a este nuevo reino. Las modernidades llegarán en
un primer lugar en el ejército, para luego pasarse al resto de artes. El monarca que más va a impulsar
el arte, en concreto la arquitectura, en España será Carlos III. Todo ello durará unos 30 años.
Esta monarquía ilustrada será la que vaya a ofrecer los modelos, posiblemente el primer promotor de
arquitectura será el Estado. La generación 0 correspondería a los arquitectos militares, que construyen
el palacio real. El primero en usarlo será Carlos III.
Otro elemento a tener en cuenta fue la aparición de la academia de bellas artes es un elemento
dinámico que pretende aglutinar en un mismo edificio la enseñanza de todas las artes. Hay una voluntad
de generar algo común. A partir de la academia, el que salga formado de ahí, será arquitecto. Esa
primera generación que vendrá después se formará en la academia.
Los que salen de la tercera generación, que serán los que vengan de la academia, serán los tenientes
de la academia. Vienen con unas bases ya dadas.
La arquitectura académica de primera generación es un barroco racional, que quiere dar razón de si
mismo. Sin embargo, los arquitectos de la siguiente generación querrán trabajar otras cuestiones. En
este observatorio de Villanueva, el plantea un cuerpo cúbico, al que le salen unas alas laterales, que
se anteceden de un pórtico, del que surge un templo rotondo. Este proceso será conocido como
composición arquitectónica. El museo del Prado es lo mismo, una suma de piezas solucionando la
complejidad que puedan tener. Villanueva juega con tres elementos, unidos por unas galerías que
funcionan a modo de centro de la exposición.
La arquitectura académica nace de aquellos arquitectos militares que plantean tanto ciudades como
edificios. El mejor ejemplo sería lo que se plantearía en Ferrol. Otro gran ejemplo sería la capitanía
general en la ciudad de Coruña, una obra claustral, dos entradas que no se situarán en los cuerpos
intermedios, y con un resultado clásico.
El arsenal de Sánchez Bort, hará un puerta de entrada con una torre coronada una cúpula con carácter
de campana de avisos. Cuando hacemos la sala de armas, biclaustral, se hará una articulación racional.
Otro buen ejemplo sería las fábricas que encontramos en el arsenal. La fábrica se plantea con una
nave central, y dos que la acompañan, estando cubierto por una cubierta a dos aguas. Esa tipología que
nos vienen de antes, la recuperaremos para la arquitectura industrial.
Planteando una obra en Betanzos, el archivo del reino, se va a plantear una obra nueva. Si deseamos
plantear un archivo, tendremos que entender lo que es un archivo, por lo que la obra la plantearán los
militares. Esto lo planteará Míguez, planteando una serie de espacios regulares unidos entre sí. Esto
tiene la ventaja de que permite muy ampliamente el crecimiento, eso sí tendrá una cubierta sencilla
uniendo todos los tramos.
Cuando se trate de hacer un ayuntamiento, lo planteará Ventura Rodríguez, es decir, este proyecto ya
lo va a plantear un arquitecto. Aquí vemos unas pilastras proporcionadas rematadas con un capitel
jónico.
Otra obra de Ventura Rodríguez y Miguel Ferro, será el edificio de la universidad en Santiago. Posee
un tetrástilo destacado que define el pórtico de la entrada. Es el antiguo convento de los jesuitas,
cuando son expulsados, el edificio pasará a ser usado por la universidad. Sobre las bases del edifico
original, organizará aulas y departamentos, dándoles visión de conjunto.
Miguel Ferro, vuelve de la academia con mejor formación. El primer encargo que recibe será un
monasterio benedictino en Asturias, el monasterio de Corias. Monasterio renacentista que se incendió,
pero que se salvo la iglesia. Por tanto, va a tener que replantear de cero la arquitectura del núcleo
conventual. Se generarán algunos ritmos en la fachada, con un núcleo biclaustral.
En Santiago, el palacio de Rajoy se le encarga a un ingeniero militar, que entiende el problema que le
plantea el arzobispo. Hace una plaza, y al mismo tiempo se enfrenta a tres edificios, una catedral, un
hospital, y una universidad. Este palacio será un edificio privado, que podremos comparar con el palacio
de Liria. En las mismas fechas esta idea de palacio esta tipología la podemos llevar a la arquitectura
de la casa paredes.
El pazo de Rajoy es un edificio con varias funciones. Este es un edificio plural que va a precisar de una
fachada unitaria. El arquitecto académico será Carlos Lemaur, que genera esta pieza que cierra el
Obradoiro. Tiene dos pisos principales sobre una planta aportalada, con un ático en el piso superior.
Cuando se diseñan los pórticos a veces se sitúan sobre arcos, y otras veces sobre dinteles. Rajoy es
una obra digna de enfrentarse al Obradoiro, haciendo unitario lo plural.
En las mismas fechas a Lucas Ferro le encargan la fachada norte de la catedral, la de la Azabachería.
Lucas Ferro, con la ayuda de Sarela, hacen esta fachada, respondiendo a una modulación interior. Es
una fachada con un número par de calles. La obra parte de la idea de jugar con cuatro elementos que
dialogan entre si, situando puertas y falsas ventanas. El proyecto se manda a la academia para que se
replantee, pues quedo un resultado hibrido. Muchos arquitectos intentaron mejorarlo sin éxito.
En Lugo, veremos como intenta recuperar ese esplendor perdido. A finales del XVIII, la catedral de
Lugo va a replantearse con una serie de transformaciones, la sacristía, el nuevo claustro, la cabecera,
la girola, el tabernáculo, y la fachada. La fachada plantea un concurso, que lo gana un ingeniero militar
llamado Julián Sánchez Bort, que hace uno de los proyectos más desarrollado de toda la arquitectura
académica. Es una fachada bien proporcionada y resulta. Esta fachada tendrá alguna intervención de
Miguel Ferro.
La cabecera gótica va a ser rehecha, donde el tabernáculo podemos darle la autoría a Bort. El
tabernáculo va a encontrarse cortado por la mitad, usando materiales de gran calibre (bronce,
elementos dorados, etc.). Un ingeniero militar es capaz de trabajar estos elementos donde harán el
tránsito de ciudad a edificios.
En este momento, la arquitectura interior recogerá las características nuevas académicas, que sean
académicos o neoclásicos.
Los retablos seguirán siendo muy parecidos a los del barroco, solo que más proporcionados.
En Ferrol, Bort, aborda el templo como un elemento centralizado. En la colegiata de Vigo, el arquitecto
busca el poder volver a llegar a la tipología basilical.
Santa María del Camino, San Benito del Campo, y San Miguel de Agros, marcarán a Miguel Ferro como
la figura mas relevante del barroco académico. Este clasicismo va a empezar a cobrar importancia con
respecto a la imagen barroca de Santiago.
La obra más interesante será la capilla de la comunión, en la catedral de Santiago. En esta capilla,
Miguel Ferro, plantea un panteón en un semicilindro, cubierto por una semiesfera, rodeado de
columnas. No es todo lo vertical que se deseaba en el renacimiento, ni todo lo romano que hubiera
deseado un arquitecto clásico, sin embargo, acaba dando el mejor intento en generar la mayor obra
neoclásica en Galicia.
En el primer tercio del XIX, con proyectos como los de Silvestre Pérez, las fachadas ya empiezan a ser
puramente clásicas, marcando un claro neoclasicismo.
Uno de los primeros problemas lo encontraremos en la arquitectura académica, pues será nuestro
punto de partida. La edad contemporánea, que se iniciaría en 1789, vemos como esa revolución política
viene acompañada de otras revoluciones de carácter más social y cultural, que llamamos ilustración.
La ilustración es este cambio que se produce en unos medios sociales para explicar todo lo que se va
a plantear en este periodo.
En 1753 Marc Antoine Laugier, escribe su ensayo sobre arquitectura intentando justificar cual es el
origen de la arquitectura. En este texto buscamos los orígenes de la arquitectura para acabar
encontrándolo en el mundo clásico. Esto lo haría también William Chambers, ya no buscando
únicamente el origen, sino que prestando atención a la búsqueda del lenguaje. Con todo ello, concluye
en que el lenguaje que se desea usar para ese nuevo clasicismo y que habrá que fundamentarlo en las
bases naturales. El lenguaje clásico tiene un fundamento natural.
Por las mismas fechas aparece la academia de Bellas Artes, que plantea un
sistema donde se produzcan unos intercambios y justificarlos para proponerlos
e imponerlos en la sociedad. Esta academia plantea un nuevo clasicismo de cara
a implementarlo en la ciudad. Este neoclasicismo no es sólo un lenguaje, sino
que se trata de una manera de componer la arquitectura. Juan de Villanueva, nos
habla de una manera de componer generando una composición aditiva
independizando las partes.
Durand aborda el problema de la metodología, desde un punto de vista racional y científico, dando una
solución que en principio nos permita construir en cualquier momento y circunstancia. Durand dará
respuesta a lo anterior, pero no desde un camino tipológico, sino mediante un camino metodológico. A
través de una serie de ejes y de partes, va siguiendo cuatro pasos de cara a llegar al resultado final.
En otras láminas nos cuenta otros procesos. Por ejemplo, no llega a plantear composiciones muy
distintas que las que hace Villanueva, aunque la de este último son mucho más ricas que las de Durand.
En este momento, las posibilidades que plantea este método pueden parecer infinitos.
Mas tarde, se le añadirán los elementos conocidos, es decir, si planteamos la arquitectura como un
cubo, entenderíamos estos como los elementos que acompañan a este cubo: las envolventes, los
suelos, los techos, las penetraciones, etc.
El sistema Beaux-Arts, intentará unir la metodología de Durand con todos los problemas de la
tipología. En la Ópera de Paris, hay un dialogo entre la metodología de Durand, y el entendimiento de la
tipología de teatro. Por tanto, veremos un enhebrado de piezas, donde Charles Garnier, hace una
composición similar a la que haría Villanueva, pero empleando metodología y tipología de manera
unitaria.
El sistema Beaux-Arts sería el que caracterizaría la arquitectura del siglo XIX. Sin embargo, así no es
en España.
En 1844 se crea la primera escuela de arquitectura de España. Antes de esto si se deseaba formarse
en arquitectura tendríamos que ingresar en la academia, la cual no estaba en su peor momento, pero
que presentaba unas carencias en docencia relativa a la construcción práctica.
Todo este contexto de revoluciones políticas y sociales que veríamos en otros lugares también se van
a producir en España, y todo acabaría desembocando en la creación del sistema universitario. Las
ingenierías y la arquitectura van a poder enseñarse con criterios modernos, es decir, que sea racional,
científico, y ejecutable en cualquier tiempo, lugar y circunstancia. El sistema gremial de aprendizaje no
va a desaparecer, pero empezarán las primeras generaciones formados en las universidades, que
permitirán generar una mayor cantidad de profesionales.
La generación de las primeras escuelas va a plantear las preguntas de qué vamos a enseñar, y como
lo vamos a enseñar. Todo ello mediante la aplicación de una metodología. En este caso, España no va
a partir de cero pues, al contrario que otros lugares, cuenta con la experiencia que le viene dada de la
academia. Formar arquitectos es enseñar a componer, y hacerles componer a lo largo del tiempo. Por
tanto, a esta revolución científica, que observábamos anteriormente, va a estar acompañada de una
revolución profesional.
Una de las mayores revoluciones de este momento sería la que producirá la aparición del ferrocarril,
es decir, una revolución industrial. La revolución industrial es la capacidad de aplicar una serie de
herramientas que pueden simplificarse, transmitirse, y que pueden repetirse infinitamente. La
revolución industrial es un conjunto de profesionales, haciendo múltiples labores, las cuales pueden
verificarse y transmitirse, y multiplicarse en su práctica.
En concreto, el ferrocarril se puede entender como una gran metáfora social, pues permite que en un
tren común (revolución industrial) vayan múltiples y diversos vagones (revolución social, política,
científica, etc.).
Otro concepto de gran importancia, que podemos trasladar al resto de disciplinas, es el entender que
un único individuo no puede construir un ferrocarril, para poder construirlo debemos asociarnos. Según
el principio asociativo, se hace un compromiso económico, legal y social. Para poder fabricar una
locomotora será necesaria la participación de, prácticamente, toda una sociedad (unos medios, una
economía, etc.).
Siguiendo la metáfora, frente a la idea del individualismo, el ferrocarril nos va a obligar a ir juntos.
Desde el punto de vista de lo urbano, el ferrocarril entra en las ciudades y, por tanto, va a generar un
cambio.
En Galicia esto va a suponer el problema de como aplicamos todo lo anterior, y si, por otra parte, nos
encontraremos cierta aportación propia a aplicar.
Transcendiendo el periodo del Barroco, el cual supuso una etapa de esplendor en la arquitectura
gallega, en 1840 va a presentarse un cierto periodo de estancamiento. En concreto, Domingo Fontán,
planteará un retrato de la realidad, un mito, un emblema de lo que desea ser la Galicia revolucionaria.
Siguiendo en esta línea, años más tarde Madoz y Coello hacen una enciclopedia de España, dentro de
ella de Galicia.
Fontán se aproxima a la realidad que constituye Galicia como un fotógrafo que retrata esa realidad, sin
cuestionarla ni analizarla en ningún momento, pero nos la muestra con todos los detalles que podría
tener. En estos momentos Galicia está pasando uno de los peores momentos de su historia pues lleva
cuarenta años en guerra, empobreciendo la sociedad económicamente, socialmente, y
arquitectónicamente. Se producirá una reducción de encargos y una pérdida del personal capaz para
realizar estos encargos.
La arquitectura a partir de 1844 no va a tener que ver con la anterior, no por estilo ni por forma, sino
porque el campo de trabajo es otro. Esta es una época marcada por una serie de crisis (económica,
social, arquitectónica, etc.)
En 1833 se van a tomar dos grandes medidas a nivel de organización territorial: creación de unidades
reconocibles mas o menos similares (provincias), y las dotamos de unas entidades con un
funcionamiento importante (el lugar donde se sitúa el poder), y por otra parte, es importante marcar la
aparición de las comarcas o partidos judiciales (diez fragmentos de media por provincia) que permiten
que ese poder se manifieste en otros campos.
El paso entre el plano de Fontán, y el de Coello-Madoz, es que la realidad ahora ya se puede articularse
en provincias Además, ellos cuentan que hay en la realidad mediante unos textos donde catalogan las
distintas ciudades y explican el como articulan el territorio. Además, añade unos mapas a distinta
escala donde decide detallar mejor las ciudades más relevantes.
Pugin escribe un libro, Contrastes, acompañado de 12 láminas. La que más nos va a interesar a
nosotros va a ser una en la que decide contrastar la realidad del pasado con una realidad
contemporánea. Pugin representa una ciudad del siglo XV y otra del siglo XVIII, la primera nos plantea
una ciudad amurallada con unos ciertos elementos singulares y una serie de puentes para acceder al
interior de la misma, y, por otra parte, la segunda plantea cambiar los múltiples puentes por un único
más ancho y mejor trazado, se retira la muralla y se plantea una muralla de bloques repetitivos, las
torres pierden importancia y se añade a la imagen la aparición de las chimeneas, etc. Se han
enriquecido los elementos anteriores con elementos nuevos de la revolución industrial. La aparición
de fábricas, cárceles, hospitales, será lo que nos dé sentido a la ciudad del XIX.
La ciudad del XIX es una ciudad dual, porque conviven esa ciudad donde aparece esta nueva realidad, y
por otra parte, la ciudad proletaria, la ciudad carbón, la parte más negativa de la revolución industrial.
Además, se enfrentarán una serie de métodos que intentarán solventar este problema.
2. La Ciudad del XIX
Partimos de la aparición de la máquina del ferrocarril como ejemplo de todos estos elementos
revolucionarios que están apareciendo en esta etapa, y como metáfora en la cual el ferrocarril arrastra
una serie de vagones donde tenemos que ir todos juntos. Todo ello va a obligar a replantear la ciudad
a tres niveles: al nivel de ella misma, hacia abajo al nivel de los edificios, los elementos concretos que
la desarrollan, y hacia arriba al nivel de las redes territoriales, este país de los 30000 lugares que ya
teníamos definido se va a replantear debido a la aparición de las redes ferroviarias.
Esta ciudad del XIX, de los primeros que ven la ciudad del XIX la afrontan mediante el contraste. Por
ejemplo, Pugin la enfrenta contra la ciudad del siglo XV, calificándola de excelente y dejando la ciudad
del XIX como un concepto negativo.
Estos contrastes enfrentan el mundo urbano tradicional, que hemos visto transformarse
implementando arquitecturas singulares a lo puramente repetitivo. Además, el paradigma de vivienda
incorpora también una realidad social, y donde la vivienda de alquiler cambiará por completo la forma
de habitar una vivienda. En la primera planta será ocupada por el dueño/arrendador de la vivienda, las
plantas más bajas estarán ocupadas por las clases más adineradas, y los pisos más elevados estarán
ocupadas por aquellos más empobrecidos.
El plantear esta arquitectura se denomina como decoro urbano, en el sentido de que yo planteo mi
arquitectura pero que al mismo tiempo pertenece a todos aquellos que pasan delante durante todos
los días.
Por otra parte, hay que entender que la ciudad del XIX es una ciudad dual, donde no entra únicamente
está imagen en la visión que debemos tener. La ciudad de la burguesía se va a enfrentar a la ciudad del
proletariado, la ciudad de la industria. El dialogo entre las dos nos va a presentar una dialéctica que
vamos a personificar en dos ejemplos: París, y Barcelona. Este dialogo evidentemente se va a ver
potencializado en las ciudades más industrializadas, y aparecerá con menor intensidad en aquellas
ciudades menos industrializadas. Por ejemplo, esta realidad dramática de lo industrial en la ciudad no
lo vamos a tener en Galicia como tal.
En esta línea podemos centrar el análisis en dos grandes realidades, por una parte París como la gran
capital de XIX, y Barcelona como emblema de ciudad mediterránea. Barcelona resuelve sus problemas
urbanos gracias al desarrollo de una teoría que nos presenta el urbanismo como una ciencia.
Viena
Viena es la capital de los grandes estados del siglo XIX, encabezando un territorio con múltiples
ciudades vinculadas (Cracovia, Budapest, etc.). Es una ciudad de origen medieval, que ha sufrido una
presencia militar muy fuerte debido a que ha sido una frontera durante muchos años. Esto supuso que
se abaluartó en su momento, lo que supuso la presencia de unos baluartes, cortinas, y un glacis, el cual
era un espacio vacío para facilitar la defensa de la ciudad. Esto se mantuvo incluso después de la
desaparición de la presencia militar.
La ciudad del XVIII, en términos edificatorios, respeto el glacis a la hora de continuar la edificación, de
manera que se percibe un salto entre la nueva ciudad y la ciudad precedente. El XIX, tendrá la ciudad
vieja, y por otra parte, tendrá la ciudad nueva, la periferia, separada por una serie de instalaciones
militares. Para conectar la periferia con el centro se procederá al derribo de las murallas en un primer
lugar. En segundo lugar este espacio de la muralla mantendrá su linealidad, y se generará un anillo
rural lineal, el Ring de Viena. Además, el resto de la superficie se rellenará de todos los equipamientos
que nos faltan en la ciudad (Correos, el Parlamento, un teatro, una gran basílica, etc.).
El Ring de Viena quería realizarse de una forma muy inmediata. Para hacerlo posible, y dado que el
Ring debía cumplir un programa muy amplio, parte de este Ring de Viena será dedicado a elementos
de tejido financiados por el ayuntamiento. El Ring de Viena es un elemento de conexión viaria, pero
también es un dialogo entre elementos singulares y elementos de tejido.
En conclusión, se construirá tejido de forma muy rápida, y de todo el dinero que se genere con estas
piezas, el estado podrá financiar la construcción de los demás elementos singulares. Por tanto en
menos de diez años esto deja de ser una idea y se convierte en realidad. Cualquier ciudad puede hacer
esto, incluso cualquiera de las ciudades gallegas.
Sin embargo, los dos grandes modelos a enfrentar serán París y Barcelona.
Paris
En París, Haussmann es nombrado en 1850 hasta 1870. Este París pretende ser un modelo universal,
siendo la ciudad más bella en su momento y en el futuro. París aporta una respuesta unitaria que se
convierte en modelo, un referente e ideal para todas las ciudades tanto europeas como americanas.
Haussmann, al ostentar un puesto de funcionario público fue caricaturizado de mil y una formas en la
prensa del momento, era considerado un artista de la demolición, un artista que ha roto París para
poder construir un nuevo París. Esta visión de la caricatura es tan negativa como lo puede ser el dibujo
de Pugin.
En este París se perciben una serie de elementos singulares, aparentemente la ciudad se compone de
viario y elementos singulares, desdibujándose en cierto modo los elementos de tejido. Las vía del XIX
no es únicamente un elemento de circulación, es un elemento da vida y riqueza a la ciudad. La vía es
un elemento de proyecto llena de otros elementos arquitectónicos.
Otro elemento fundamental son los elementos singulares, que destacan y que representan la esencia
de la ciudad (la catedral, el teatro, etc.). En época medieval nos quedaríamos únicamente con las
iglesias como elementos singulares, sin embargo, en la ciudad del XIX, aparecerán elementos
singulares nuevos. Dentro de estos nuevos elementos singulares aparecerían los elementos colectivos
(la cárcel, el hospital, la escuela, etc.). Debido a la novedad de todos estos elementos, no nos llegará la
tipología de cara a proyectar, por lo que necesitaremos nuevas herramientas.
Desde el punto de vista del tejido, pretende en una acción urbanística dar una sensación de uniformidad
al tejido de la ciudad. En conclusión, que todo elemento, tanto en el centro como en la periferia, sea
exactamente igual. En esa operación se tuvieron que destruir ciertos elementos del centro, lo cual
generó gran controversia.
La operación más emblemática de Haussmann sería la Opera, entendiendo no el teatro, sino que viendo
que para poder funcionar se tiene que conectar al viario ya establecido. El teatro se conecta a la ciudad
histórica y la sanea.
París va a ser un dialogo entre elementos nuevos y antiguos donde lo bueno de unos y otros se
expandirá al conjunto de la ciudad.
La ciudad del XIX debe tener todo lo positivo de la ciudad antigua llevado a las periferias y todo lo
positivo que puede aportar la periferia insertarlo en la ciudad antigua.
Barcelona
Es un emblema y paradigma de los ensanches. Si me olvido de lo que realizó París, y únicamente me
centro en trabajar la nueva ciudad que compondrá el ensanche, esta nueva ciudad tendrá que ser:
higiénica, equipada, dotada de elementos viarios, de transporte, etc. Sin embargo esto supone olvidarse
por completo de todo elemento anterior. No es una renuncia, es una valoración de posibilidades donde
los países mediterráneos deciden no abarcar tanto nivel de complejidad y abordar únicamente el
ensanche.
El urbanismo del XIX no es únicamente un urbanismo de reforma interior, sino que también será un
urbanismo de ensanche. El ensanche de Barcelona será el emblema de los ensanches por ser el más
grande y radical.
Para poder realizar el planeamiento de manera eficiente, Cerdá lo justifica en una teoría que nos
permite aproximarnos al trabajo en la ciudad. Hacer planeamiento no es solo hacer un dibujo.
Cerdá se plantea que hay una geografía y una ciudad existente, y pretende plantear la nueva ciudad
entre ellos. Cose dos realidades, la histórica y la natural, extendiendo la ciudad en el llano de Barcelona.
Para crear la nueva ciudad plantea la retícula, adaptando muy poco al terreno. Para hacer esa retícula
se pregunta cuál es la unidad urbanística, pensando cuáles serán los elementos que compondrán la
ciudad, los distritos, los cuales se articularán en unidades menores, los barrios. Después de hacer
todas las pruebas anteriores determina que la unidad que debe emplearse a la hora de proyectar ciudad
tendrá que ser la manzana. La manzana integra las tres categorías que posee la ciudad del XIX (el
viario, los elementos singulares, y los elementos de tejido), los cuales ocuparán la misma manzana, y
otras veces se separarán los equipamientos de los tejidos en unidades próximas. Por tanto, aunque no
encontremos todos los elementos anteriores en una manzana no quiere decir que no encontremos
dichas potencialidades en ella.
La unidad de manzana debe ser aquella donde entren tejido y elementos singulares. La manzana debe
tener la dimensión adecuada para alojar un elemento singular. La respuesta acabo demostrando su
validez pues, salvo contadas excepciones, todo equipamiento entra en la manzana de Cerdá.
Además, Cerdá planteará una gran vía longitudinal que apoyará las unidades distrito. La ciudad antigua
será uno de los distritos de la ciudad nueva.
En este Barrio habrá una manzana central donde se encontrarán los equipamientos. Luego no se
construirán pues no se dispone de capital suficiente. Los equipamientos se repartirán a lo largo de la
ciudad.
Todo lo anterior justifica la calificación del ensanche de Barcelona como un auténtico modelo y
paradigma.
En las mismas fechas, un compañero y amigo de Cerdá llamado Carlos Castro, proyecta el ensanche
de Madrid donde, aun planteando una teoría, no la acaba teniendo tan en cuenta y acaba generando una
envolvente más. Cada barrio difiere de los demás, de manera que cada unidad tiene una personalidad
propia, de manera que la uniformidad de Cerdá no la veremos en el ensanche de Castro.
Otras ciudades como Valencia hacen lo mismo pero mucho más simplificado, envuelve la ciudad vieja
sin tocarla. Donde Cerdá plantea una gran vía tangente, aquí se plantea una doble línea en las cuales
se van a desenvolver los distintos barrios. Además, estos barrios están unidos por la línea del
ferrocarril, acometiendo con su gran estación en la ciudad histórica. Formalmente este es el que mas
se parece al de Barcelona 40 años después.
Bilbao, de la misma época que los anteriores, presenta una pluralidad de autores, los tres funcionando
como un equipo. Bilbao es una ciudad muy pequeña, por lo que para poder crecer va a tener que invadir
los concellos vecinos (lo cual va a provocar que el plan tarde en aprobarse). Cuando por fin logra invadir
el meandro siguiente, describe un meandro inicial, donde se sitúa la villa original de Bilbao, y deja un
espacio libre para que pueda haber oportunidad de crecimiento. Después, se salta el río, y se ocupa
Abando construyendo un puente. Mediante la construcción de este puente se inicia una nueva vida, y
hace que se plantee una retícula con valores propios, con una plaza central, y singularizada por una
serie de diagonales. Esta retícula está adaptada al medio y tiene el deseo de generar ciudad, el
ensanche debe tener vida propia.
En Galicia, la llegada del siglo XIX supone el fabricar una ciudad nueva, planteando las ciudades dentro
de una red jerárquica. Las grandes cabezas provinciales van a desarrollarse ahora mucho más.
A Coruña
Coruña era una capital militar anteriormente, ahora Coruña aportara como cabeza nueva todo lo nuevo
de la Ciudad, que al tener esa intención comercial que apuntaba en el XVIII, puede intentar ser una
ciudad comercial, industrial, y burguesa. En el fondo Coruña no posee un ensanche, pues carece de ese
plano justificado, esos razonamientos, y esa teoría que lo calificarían como tal, algo que parece un
ensanche pero que en realidad no lo es. Por tanto, el ensanche de coruña no es tal, y deberíamos hablar
de él cómo un pseudoensanche, un proyecto de urbanización.
Coruña, se enfrenta a un problema muy similar al de Viena, posee dos ciudades militares y tendrá que
unirla con algún tipo de mecanismo. Este glacis, se planteará con unas estructuras urbanas, planteando
aquí un elemento de centralidad donde introducir el concello, la diputación, etc. Por tanto, se planteará
un elemento de conexión donde aparecerá un viario, y unos equipamientos municipales, provinciales,
militares, y sociales. Sin embargo, y debido a las complicaciones del terreno, no se va a poder cerrar
el anillo como en el caso de Viena, por lo que la zona alta se dejará para los militares, y la zona baja se
dedicará a introducir, de forma compacta, el resto de equipamientos. Para poder ejecutar la solución
de manera rápida, y debido a la falta de capital, se decide plantear una plaza donde en un lateral se
encontrarán los equipamientos públicos, mientras que en los otros laterales nos encontraremos con
elementos de tejido, que al tener demanda permitirá acabar de financiar la intervención. Sin embargo,
aquí no encontraremos la rapidez de Viena y el proyecto tardará no pocas décadas en finalizarse.
Es un proyecto de enlace con una media luna de gran superficie donde podemos introducir un
fragmento de ring de Viena. Nos no va a caber la vía central, por lo que vamos a carecer del viario,
porque además se presenta una gran separación altimétrica; una media luna alta que dedicaremos a
los militares, y una media luna baja que dedicaremos a lo civil y social. Esta media luna civil será
centrada en un cuadrado de gran dimensión, donde uno o dos de sus lados estará compuesto por
equipamientos públicos, y los otros dos estarán compuestos por tejido residencial. El tejido tardará en
construirse y soldará la plaza con la ciudad vieja y con la pescadería.
Al mismo tiempo se plantea un gran ensanche por el lado que la ciudad está libre en la pescadería. En
un principio, partimos de un bulevar, al que llamaremos mas tarde Juana de Vega, un espacio
ajardinado controlado con ciertos elementos que lo limiten al principio y al final, aunque finamente lo
acabaremos perdiendo y lo acabaremos calificando como calle. A partir de este bulevar trazaremos
una ciudad nueva trazando una doble retícula donde vaciaremos la manzana central donde situaremos
una plaza. El tracista fue Juan de Ciórraga.
La problemática fue la presencia de estos dos proyectos de manera simultánea, de manera que su
realización se tuvo que dilatar en el tiempo debido a que no se disponía de suficiente capital.
Podemos entender la presencia de tres momentos: un primero donde se entiende que la fachada
marítima es la ciudad, otro donde el frente marítimo es la trasera de mi vivienda, y un último donde
valoraremos las nuevas traseras como la verdadera fachada de A Coruña, ese frente de cristal que al
final no llegó a los 200 m de desarrollo, pero que acabó recuperando el mar en la fachada de la ciudad.
Se hará una cierta reforma interior que se separará del planteamiento de ensanche. Coruña hace dos
ensanches a la vez, uno a la manera de Viena, y otro a la manera de San Sebastián.
En nuestras plazas organizaremos espacio público y tejido residencial, además de añadir algún tipo
de equipamiento haciendo realidad la idea de plaza como pequeña ciudad.
La primera de estas plazas la podríamos situar en Vitoria, en una posición similar a la de María Pita,
realizando un cuadrado perfecto. En Bilbao se hará algo parecido planteando una plaza nueva,
rectangular, destacando el eje principal, pues es ahí donde vamos a situar el elemento equipacional
importante. En San Sebastián será una plaza rectangular presidida por el edificio equipacional.
Por tanto, la plaza de Coruña no se entiende únicamente como un planteamiento de ensanche, sino
como una respuesta al momento en que las ciudades ensayan el ensanche menor mediante una pieza
articuladora a la que llamamos plaza nueva.
Betanzos
Ferrol
En Ferrol tenemos una alameda, un bulevar, y una plaza militar (la plaza de armas). La plaza de armas
es la plaza militar, la cual se encuentra presidida por el ayuntamiento, la plaza bosque a la izquierda
de la anterior, que sería la plaza de Amboage, la cual se encuentra rodeada casi por completo de tejido
residencial, y por último ese proyecto de microplaza del siglo XVIII, se hace alameda, se hace paseo, y
se apostan equipamientos a sus lados.
Ferrol no necesita un ensanche, pero si ejecuta actuaciones de lo que sería la construcción de un
ensanche.
Vigo
Vigo fue la ciudad que experimento mayor crecimiento demográfico en el siglo XIX, hasta el punto de
duplicar su anterior población. Esta voluntad la refleja el plano de ensanche, el cual pretende
expandirse hacia el interior linealmente, apoyado en la carretera de entrada de la ciudad, haciendo un
juego con unas unidades rectangulares desplazándolas según lo determine el viario. Por tanto, nos
encontraremos con cuatro barrios, donde cuando vemos un barrio respecto a otro, vemos como se
desplazan hacia arriba o hacia abajo, de manera que estos barrios se van adaptando según le indique
el viario. Sin embargo este proyecto no fue aceptado por la sociedad del momento y nunca llegó a
aprobarse.
Mas tarde, el ensanche de Vigo es una vía con manzanas a sus lados, aunque pierde muchos matices
con respecto al proyecto anterior.
Lugo
Pontevedra
Santiago de Compostela
La ciudad cambia pues aparecen equipamientos nuevos, ya no nos quedamos únicamente con iglesias
y catedrales, sino que ahora aparecen otros elementos. Además, la ciudad del XIX es residencia,
industria, etc. La ciudad será un dialogo entre elementos de tejido y elementos primarios.
Los tres elementos fundamentales de la ciudad serán: el viario, no como elemento de comunicación
sino como elemento de vida, los elementos primarios, que tienen valor por sí mismos y que cobran
sentido cuando se hacen conjunto, y el tejido.
El primer ensanche de A Coruña estaría compuesto por: el ensanche 1ª, donde se encontraría la plaza
de Lugo, y el ensanche 1B donde nos encontraríamos la plaza de Vigo. Si este primer ensanche lo
dibujamos, se nos destacaran unos elementos que tendrán valor por sí mismos, y el resto de piezas
las clasificaremos como tejido.
En la ciudad del XIX, particularmente en Coruña, nos van a aparecer multitud de novedosos elementos
primarios (bancos, institutos, alamedas, etc.), muchas piezas individualizables frente a multitud de
piezas de conjunto que compondrán el tejido residencial. El tejido residencial se compondrá por las
variaciones de los mismos que nos encontraremos en la ciudad antigua, y los nuevos tejidos que nos
encontraremos en la ciudad nueva.
Edificios civiles
Los edificios civiles estarían representados por la obra en los
ayuntamientos. En el siglo XIX se plantearán nuevos
ayuntamientos, como en el caso de Pontevedra, aunque en la
mayoría de las veces serán edificios que se verán renovados,
todo ello sin llegar a crear una nueva tipología. Seguiremos
con el argumento claustral, solo que ahora lo vamos a estirar.
Sin embargo, la diputación de Lugo rompe por completo con
la tipología anterior, pues era en sus orígenes un Hospital que
se reconvirtió para usos administrativos, pues la arquitectura
administrativa puede seguir funcionando aunque variemos de tipología, pero la arquitectura
hospitalaria va a requerir una tipología nueva, lo que justifica el cambio de función del edificio anterior.
El ayuntamiento de Coruña, incorpora muchas cosas, pero no ejecuta ninguna variación tipológica. Es
un contenedor, que pudo experimentar un crecimiento en sus funciones, pero que podemos seguir
comprendiendo con los parámetros anteriores.
A la diputación de Lugo se le dotará de una portada especial para dar la sensación de tratarse de un
edificio especial público, pero si retiramos la portada, nos encontramos con un edificio en tres
pabellones clínicos conectado por dos pabellones administrativos de consultas, es decir, que quiere
ser un Hospital del siglo XIX. Sin embargo, Lugo no podrá asimilarla correctamente y lo transformará
en un edificio administrativo.
Teatros
Los teatros, en el siglo XIX han prosperado siguiendo la tradición italiana una tipología del siglo XVIII,
el máximo emblema será la ópera de París. Es una pieza importante de ciudad que evoluciona con la
misma y con la sociedad. Muchos más que un teatro a la italiana se pretenderá hacer contenedores
polifuncionales donde poder realizar múltiples actividades.
Edificios educativos
Por otra parte, las escuelas también serán de gran importancia pues definirán una nueva entidad, pues
estos centros actuarán de forma similar a las parroquias solo que en vez de desempeñar una función
religiosa, desempeñan una función educativa. El cómo abordamos las escuelas será uno de los grandes
problemas del siglo XIX. En Coruña, el bulevar que era Juana de Vega va a tener como fondo unas
escuelas. Las escuelas serán el nuevo fondo perspectivo de la nueva ciudad que pretende ser Coruña.
El caso del Instituto va a responder a una tipología más antigua, pero las escuelas van a responder a
una tipología totalmente nueva.
Dentro de las escuelas en el siglo XIX, destaca la aparición de las escuelas de artes y oficios planteando
una nueva enseñanza, un laboratorio para enseñar algo nuevo. La mayoría de los edificios de artes y
oficios se emplazarán en edificios ya existentes, pero consiguiendo una cierta financiación privada, van
a poder generar nuevos edificios, como es el caso de Vigo que proyectará un edifico específico. La
respuesta de Vigo plantea que una enseñanza especial va a requerir una tipología igualmente especial.
En cuanto a los edificios universitarios, los cuales los tenemos en Santiago, la universidad no cabe en
los edificios anteriores, por lo que se tendrán que plantear edificios nuevos. Uno de esos nuevos
edificios será la facultad de veterinaria, que pasará a transformarse en la sede del parlamento gallego,
una vez se transforme pasará de ser una pieza claustral a una biclaustral. Otro ejemplo sería la facultad
de medicina, la cual reclama otra serie de elementos pues no se trata de una facultad convencional. En
esta obra veremos una conexión de tres elementos, el tercero siendo el Hospital Real, uniendo el
mundo académico al mundo práctico. Estas tres piezas se encuentran cosidas por una fachada unitaria
de manera que dan una imagen de uniformidad a la ciudad.
En conclusión veterinaria era una obra que presentaba una continuidad tipológica, que más tarde
rompería el edificio de medicina con una tipología totalmente nueva para reflejar la pluralidad de la
enseñanza de medicina.
Los espacios públicos intentarán resolverse con tipologías reconocibles, pese a que después se verá
que la tipología anterior no llega y se plantearán tipologías nuevas. Aparece la necesidad de jardín en
la ciudad, pues la ciudad se está alejando cada vez más de la naturaleza. Parques, jardines, alamedas,
etc., serán algunos de los espacios que irán surgiendo en la época.
El más interesante es ver como si una zona la excluyes de trafico y le dispones de arboles en un
extremos y el otro, tendrás un paseo, pero si además dotas a este paseo de límites puedes generar un
salón urbano (en tipología española si se plantaban álamos a este espacio se le denominaba alameda).
A este salón urbano se le irá dotando de mobiliario, siendo uno de lo más frecuentes la introducción de
la música en la ciudad mediante un palco de la música. Otro tipo de mobiliario que puede aparecer son
los quioscos, unos pabellones que van ganando potencia, donde pueden suceder distintas actividades.
El salón urbano va a ser un elemento de ciudad nueva, y por tanto va a requerir una tipología nueva.
Los edificios hoteleros
Uno de los nuevos edificios que van a cobrar presencia en la ciudad serán los hoteles, la gente empieza
a moverse, hacen estancias pernoctando en un lugar determinado. Empezarán constituyendo hoteles,
hostales, pensiones, etc.
En un momento dado pasarán a ser grandes hoteles, siendo el emblema del siglo XX, el hotel Palace,
con uno en la propia Coruña. El hotel se encontraba enfrente al obelisco, justo enfrente del gran paseo
arbolado y de los grandes centros comerciales de la ciudad. Este será uno de los grandes
equipamientos de la ciudad.
Exteriormente el hotel querrá parecer un edificio de viviendas, aunque más tarde, se llegará a la
conclusión de que no llega este tipo de fachada y desarrollará una fachada propia pues nada tiene que
ver con un edificio de viviendas. Además, en el interior el edificio se aleja mucho de la concepción de
edificio de viviendas y desarrolla una tipología propia.
Esto anterior se va a ver en los balnearios, hoteles especiales que además deben tener una vida propia.
No es solo comer y dormir, sino que están diseñados de cara a que puedas pasar el día completo en el
interior del edificio. Los balnearios serán los grandes hoteles de Galicia.
Arquitectura militar
Los ingenieros militares ya no se dedican a plantear fortificaciones, pero se plantean que dado que la
guarnición se encuentra en las ciudades, va a necesitar un cuartel donde puedan estar. Dado que
Coruña es la gran capital militar no habrá un solo cuartel, sino que habrá varios, una maestranza de
artillería, y un Hospital. Estas arquitecturas militares van a seguir con las tipologías claustrales
conocidas, aunque ya van a tener dimensiones mucho mayores de las que podía tener un claustro.
En esta tipología los patios tendrán una gran dimensión, pues se nos presentan como las grandes
aulas de los militares. De ahí que piezas como el cuartel de Atocha se nos presenta con tres patios,
dos principales y uno intermedio. Si vamos desarrollando las plantas, veremos que la fachada frontal
se sigue desarrollando en altura, pero el resto de piezas no, pues son equipamientos que acompañan
a los patios.
Mercado
El mercado si que va a constituir una tipología nueva, la función de intercambio es antigua, pero ahora
en el siglo XIX el intercambio va a ser cotidiano y va a exigir espacios propios. Los intercambios son
grandes y permanentes, lo cual exigirá una serie de estructuras e investigaciones.
Dos ejemplos serían: El mercado de Lugo, el cual se permite el lujo de ocupar el espacio vacío de una
plaza, por otro lado en Vigo se enfrentan dos mercados entre sí como avances tipológicos y
edificatorios.
En Santiago se plantea la redificación de un mercado anterior y el arquitecto, haciendo una obra nueva,
mantiene toda esa investigación anterior.
Equipamientos asistenciales
Los hospitales se modifican, pues la tipología claustral anterior plantea mas enfermedades de las que
soluciona, por lo que se harán investigaciones. La más sencilla será el planteamiento de pabellones
uniéndolos funcionalmente entre sí, como el hospital de Lugo. Cada pabellón estará adaptado a la
clínica a desear, de manera que el número de pabellones determinará la complejidad del hospital.
En el siglo XIX, el hospital será un elemento nuevo de ciudad y necesitará tipologías nuevas.
Equipamientos penitenciarios
Podemos interpretarlo como un gran hospital especial, que a términos de investigación tipológica
puede ser parecida, aunque no está destinado a enfermos, sino para reclusos. Para plantear la tipología
se van a plantear diversos concursos cuyo resultado vamos a llamar la cárcel modelo, cuyo primer
prototipo se construirá en Madrid. Tras demostrar la eficacia de la tipología en Madrid se harán nuevas
cárceles modelo en otras ciudades de España. En el caso de Galicia se hará las modelos de Coruña y
la modelo de Lugo.
En el siglo XIX el cementerio llega ser una réplica de la ciudad de los vivos, lo cual le acaba dando el
nombre de la ciudad de los muertos.
Por tanto vemos una doble respuesta, una donde atacamos al elemento para responder a un problema
funcional, y otra donde vemos que nuestra resolución funcional quiere hacerse elemento de ciudad
practicando esos mismos códigos formales.
Los tejidos residenciales
Sin embargo, ninguno de los elementos singulares anteriores va a cobrar ningún sentido de no ser por
los elementos de tejido. En el siglo XIX el edificio de ciudad quiere ser el que da fachada a la ciudad, el
que le da forma.
En la ciudad no habrá un tipo residencial unitario y, por tanto, aparecerán distintas tipologías
residenciales.
A la hora de proyectar una vivienda en una parcela determinada se harán investigaciones tipológicas,
y se llegará incluso a la reparcelación como estrategia. En este contexto se harán proyectos nuevos
que respondan a la sociedad del XIX.
En conclusión, poniendo dos ejemplos veremos como por una parte las
distintas tipologías de vivienda hacen que se presente una cierta
riqueza en la fachada de una calle, donde podemos ver como ciertas
piezas van generando acentos en el tejido de la ciudad. Además, otro
ejemplo de investigación tipológica es en el momento que se decide que
los edificios de la pescadería tendrán su fachada en Riego de Agua, pero
que será la trasera hacia el mar el elemento que va a determinar la
fachada de la ciudad.
3. La Arquitectura del Siglo XIX - De la Ilustración al Modernismo
La ciudad del siglo XIX está construida mediante un dialogo en el que ponemos en relación piezas que
tienen valor por sí mismo, elementos singulares, y elementos de tejido que dan sentido a los elementos
singulares.
Este dialogo está elaborado por los profesionales de la proyección y la traza, los arquitectos. La figura
del arquitecto ya está consolidada en la sociedad desde el siglo XVIII, aunque también se nos presenta
otra figura que hace igualmente arquitectura que son los ingenieros militares. Hasta este momento
aquellos que querían formarse para ser arquitectos podían hacerlo en la academia de bellas artes la
cual les expedía un título.
Llega un momento donde el Estado considera que debería regularse la enseñanza en las carreras
especiales, y en 1844, se crea la carrera de arquitectura con una escuela superior de arquitectura en
Madrid. A partir de ahora el diploma que ofrece la academia no será válido, y los arquitectos pasarán a
formarse en las escuelas de arquitectura.
En el caso de Galicia casi todos los arquitectos estarían formados en la escuela de Madrid. Por tanto
empezaríamos a ver un declive de los ingenieros militares en favor de la aparición de los primeros
arquitectos titulados. Además, se va a producir un punto de intersección entre la academia y la escuela,
donde surgirán los primeros maestros de obra, los cuales centran su actividad en arquitecturas de
tejidos. Cuando hablemos de arquitectura fuera de los grandes núcleos, estaremos hablando de un
maestro de obra. Los maestros de obras tendrán una pluralidad de formación superior al resto de
profesionales, constituyendo una de las más importantes profesiones del siglo XIX. Mas tarde los
maestros de obra acabarían por extinguirse en el siglo XX.
En Galicia, el paso de la Galicia del antiguo régimen y la Galicia nueva hubo un periodo de crisis
sociales, políticas y económicas. La descapitalización económica va a verse seguida por una
descapitalización profesional, pues menos capital implica menos trabajos para los arquitectos. Se
extinguen las dinastías gremiales sin que surjan otras nuevas, lo que va a provocar que toda esta
escuela que creamos en el barroco desparezca. Por tanto, vamos a vernos obligados a importar
arquitectura y profesionales del exterior.
Temporalmente hablando el primer tercio del siglo XIX está muy próximo a los periodos anteriores y
la arquitectura se plantea como una prolongación y quiebra del clasicismo. A partir de 1833, comienza
una etapa donde hay un cambio en el que la monarquía desea ser liberal y abierta, y se llevará hasta
1868. La arquitectura de esta etapa será conocida como arquitectura isabelina, la cual continua el
clasicismo anterior, pero sobre unas tipologías y elementos nuevos. Finalmente, el tercer tercio vendría
ligado con una continuidad del anterior y que estilísticamente la arquitectura abandona el clasicismo y
se empieza a vestir de historicismos y eclecticismos. Una vez finaliza este periodo habría una etapa de
transición entre el siglo XIX y el siglo XX donde aparecerían las arquitecturas cosmopolitas y el llamado
modernismo, para pasar finalmente a las tradiciones y vanguardias que nos dejarán ante los umbrales
de la contemporaneidad.
Continuamos la arquitectura anterior hasta 1833. Este periodo se caracteriza por la presencia de unas
bases neoclásicas (que constarían de la academia y el proyecto ilustrado), que marcarán el primer
tercio del siglo XIX, y las permanencias neoclásicas (plantearían la quiebra de ese proyecto ilustrado,
y unas quiebras a través de los distintos profesionales) del segundo tercio del XIX.
El problema reside en que en el siglo XIX se produce una disociación entre las formas exteriores y los
contenidos que residen en esas formas, es decir, será un juego en el que el arquitecto consigue que el
espectador mire hacia un lado mientras él se encuentra trabajando en otro punto (tipología, traza, etc.).
En este momento el arquitecto está trabajando principalmente en la tipología, aunque aparentemente
de cara al ciudadano parezca que únicamente se dedique a trabajar en una fachada agradable. Este
será el problema del estilo en el siglo XIX.
Sin embargo, en los siglos anteriores y principios del XIX no había ese problema del estilo, pues era
una arquitectura que se construía con una coherencia entre elementos exteriores e interiores. Si nos
quedamos exclusivamente en el exterior no vamos a poder entender nada, nos quedaremos en lo que
algunos denominan como el baile de los estilos.
La ilustración ha obligado a justificar, explicar, razonar y cuestionar los principios del clasicismo. Esto
nos permite conocer las limitaciones del clasicismo, pese a que lo continuemos usando. Para construir
la Galicia hasta 1833 el clasicismo nos sigue sirviendo.
Otra manera de explicar la realidad son los historicismos, en un momento en el que decidimos
remitirnos a la arquitectura medieval para poder generar alguna obra o elemento arquitectónico. Por
ejemplo, cuando se desee plantear los ayuntamientos o parlamentos, nos veremos que nos es mejor
plantearlos en gótico.
Un ejemplo de lo anterior es el parlamento británico, que tras su incendio decidió plantearse como un
templo medieval pues como institución proviene de la Edad Media, y debe vestirse como tal. Entonces
el proyecto sin variar ni una planta, y que se define como clásico en su composición y en neogótico en
su formalización.
Algunos arquitectos de este periodo serán: Miguel Ferro Caaveiro, Domínguez Romay, y Melchor de
Prado Mariño. Estos son arquitectos de la ilustración aunque continúen trabajando en los años
siguientes. En los años siguientes tendremos ingenieros militares (Alejo Andrade, Joaquín Montenegro,
Celedonio Uribe), los arquitectos llamados tenientes de la academia (José María Noya, Melchor de
Prado Vallo), y los arquitectos provinciales con una oposición ganada en los concellos o diputaciones
provinciales (Faustino Domínguez, Juan Ancell). A aquellos lugares a los que no llegan lo anteriores
actuarán los maestros de obras.
En el cuartel de Atocha, también de Montenegro, plantea una investigación tipológica donde proyecta
esplanadas, pabellones, etc. Sin embargo, cuando este edifico se quiere mostrar a la ciudad, oculta toda
esta investigación y recurre a un convencionalismo del clasicismo. Esta planta se nos presenta mejor
si desdibujamos las fachadas posteriores y nos quedamos con la frontal.
Por ejemplo, el antiguo convento de los Jesuitas lo va a pasar a ocupar el ayuntamiento de A Coruña,
hasta que el ayuntamiento precise de otro edificio y construirá el de María Pita. En este momento José
María Noya transformará el convento en un edifico de la administración. Otor ejemplo será la
transformación del convento de los franciscanos de Pontevedra en la sede de hacienda. En el caso del
convento de los Dominicos, solamente se conserva la cabecera de la Iglesia, pues la iglesia era tan
pobre que se podrá destruir y se transformará en un espacio público.
Es decir, los edificios desamortizados sirven para construir las nuevas ciudades.
Por otra parte, las cárceles en realidad eran palacios de justicia, sedes del ayuntamiento, la biblioteca,
o escuelas. El arquitecto si no puede encajar los usos en los edificios antiguos, cuando construya
nuevos serán contenedores polifuncionales que le permitan cumplir un amplio programa.
Por tanto, el arquitecto si proyecta obra propia generará contenedores polifuncionales, y cuando no,
rehabilitará edificios desamortizados.
Estas obras investigarán tipologías, entendiendo que el teatro no se puede dedicar únicamente a una
función, y que se deben plantear esos edificios polifuncionales con la actuación como función principal
pero sin marginar otras que pudiera tener.
En el caso del teatro Rosalía, la fachada de cara al mar genera una fachada que casi parece la de un
edificio de pisos y da una imagen a la ciudad, mientras que la verdadera fachada del teatro la
encontramos en el otro extremo mirando a Riego de Agua y con unos elementos ya definidos.
Tejidos residenciales
Otra gran obra de esta época serán las viviendas. Y veremos cómo se irán definiendo esta pieza cuando
tenemos que repetirla múltiples veces. Al final se irá creando una tipología de vivienda, definiendo una
serie de elementos donde el arquitecto juega al clasicismo para definir una serie de contenidos nuevos
y contenidos urbanos para que el tejido no discuta con el espacio público.
En frentes tremendamente desarrollados se nos presenta la vivienda con una fachada de palacio
mismamente. Cuando examinemos la plaza de María Pita veremos cómo los elementos de tejido
emplean una composición capaz de definir la plaza de una ciudad mediante una serie de elementos
clásicos que dan sentido de conjunto a la fachada de la plaza.
Historicismos y Eclecticismos
En 1860 ya se entiende que el clasicismo es un convencionalismo que pude ser superado. En este
sentido, las arquitecturas podrán plantearse el definir sus formas de acuerdo a un contenido simbólico,
la tipología no será el único foco de estudio, y ahora el simbolismo tendrá una gran importancia (por
ejemplo cuando queramos generar una iglesia relacionamos el uso del estilo gótico con la construcción
de las mismas). Es decir, voy a envolver los edificios de arquitecturas conocidas para enmascarar otras
tipologías que igual el usuario desconoce. Esto son los historicismos, los cuales son muy plurales en
Europa en el segundo tercio del siglo XIX, y llegarán a Galicia en el tercer tercio del XIX.
Por otra parte, otra arquitectura al margen de la religiosa como los establecimientos de ocio, que eran
novedosos en la época, no los vamos a revestir siguiendo la tradición, sino que vamos a recubrirlo que
una arquitectura que el espectador relacione con el uso en cuestión, esto es el eclecticismo.
Es decir, el eclecticismo quiere decir que el proyectista va a ser capaz de escoger de unos sitios y de
otros de que quiere vestir la arquitectura y genera un eclecticismo arquitectónico, sin embargo, el
historicismo es fundamentalmente el cliente eclesiástico.
Sin embargo, ese eclecticismo que marcará la etapa será un historicismo en arquitectura religiosa
(iglesias, conventos, asilos, monasterios, cementerios, etc.). Esto lo van a hacer los arquitectos
diocesanos, que son arquitectos que trabajan para la diócesis. Otras veces podía intervenir un
arquitecto municipal, que trabajaría desde un punto de vista historicista en las iglesias, para pasar a
un punto ecléctico cuando plantease otros elementos ajenos a la religión.
o Historicismo
Los historicismos se pueden explicar con el Ring de Viena, pues los equipamientos se visten de un
estilo u otro según estemos hablando de un órgano administrativo, religioso, etc. en el sentido de
recordar tiempos pasados, con muchos estilos, pero todos definiendo una misma arquitectura. Este es
el problema del historicismo, el intentar casar estilos que poco tienen que ver unos con otros. En Galicia
esto llega tarde y solo afecta a la arquitectura eclesiástica.
Arquitectura religiosa
La intervención de Juan de Ciórraga en la colegiata de Coruña será, no solo restaurar la iglesia, sino
que además la amplía, y tendremos una iglesia románica, neorrománica, y una fachada que vuelve a
ser románica, un historicismo que le permite restaurar y al mismo tiempo hacer obra nueva en la
misma obra. La ampliación de la colegiata nos plantea los tres problemas que puede tener el arquitecto
cuando se enfrenta desde el historicismo a una arquitectura: la restauración, la reedificación, y la
presentación urbana.
La iglesia de Santiago de Vigo, será una iglesia gótica con una planimetría y volumetría convencional,
ofreciéndose a los ciudadanos de Vigo como se espera verse: en un estilo gótico.
En otros casos podemos ver un resultado más plural, podemos ver como un palacio episcopal se viste
de gótico pues tiene que responder al aspecto de la iglesia.
La arquitectura medieval a finales del siglo XIX, será una arquitectura neo medieval.
Para poder explicar el concepto del eclecticismo un buen ejemplo de partida puede ser la ópera de
París. La ópera para ser un estilo de su época, Garnier, superpone diferentes estilos y elementos para
poder conseguir un resultado nuevo. No disponemos de obras de este calibre en Galicia, pero sí de
este interés.
Cuando la diputación de Lugo ocupa el antiguo hospital, Cobreros plantea una fachada para el cuerpo
central monumentalizando simbólicamente la obra de Ancell en un pórtico ecléctico. Este era un edificio
clasicista cuando era un hospital y paso a ser un edificio ecléctico cuando se convirtió en la diputación
provincial.
El ayuntamiento de Pontevedra se plantea una fachada para mostrar las virtudes del edificio y dar un
toque ecléctico a un edificio relativamente sencillo.
El edificio de María Pita cuando se plantea en el siglo XX se plantea con un eclecticismo mucho más
rico y cogiendo muchísimos más elementos.
Otras escuelas de Lugo, de Cobreros, sobre un antiguo convento franciscanos, y sobre el edificio
colegial se plantea una serie de elementos clasicistas y eclécticos. Lo fundamental será la fachada,
pues tiene que demostrar ser un edificio moderno adecuado a los nuevos tiempos.
La novedad que presenta una escuela de artes y oficios es un edificio por Vallcorba y Pacewicz, el cual
aporta un edificio que presenta unas novedades tipológicas y que presenta con mayor libertad los
elementos formales. Tendremos múltiples elementos cada uno de un estilo diferente, un eclecticismo.
El eclecticismo Vigués se va a identificar con el eclecticismo de Pacewicz pues es un arquitecto que
trabajó mucho en Galicia.
La fachada a la ciudad de la facultad de medicina se presenta como un palacio, con un cierto
eclecticismo dando a entender a la ciudadanía de la modernidad de este nuevo edificio.
Otra obra, de Faustino Domínguez, se juntan diferentes edificios de viviendas y se usa la idea que
piezas distintas se cosen con una fachada común, no unitaria, sino que se emplean elementos clásicos,
historicistas y eclécticos de cara a coser los diferentes edificios entre sí.
Gerardo de la Fuente plantea otra fachada en Vigo marcando la importancia pública del edificio
residencia, con tres cuerpos y destacando la esquina empleando el eclecticismo de cara a dar
importancia a un edificio privado como si se tratase de un edificio público.
Coumes-Gay cuando se enfrenta a una fachada en el final de los cantones, marca un edificio
planteándolo de manera que no destaque y generando una rotonda en la esquina con una pequeña pieza
de mirador. Enfrente a este Ciórraga plantea un edificio con elementos de galería que parecen
miradores.
Puentes
Los puentes de Pontevedra tienen una escala menor a lo realizado en Europa. Estos puentes salvan el
río con una arco unitario apoyándose en unas piezas de piedra historicistas. El puente no es solo el
arco, sino la suma de todo lo anterior.
En Redondela, aparecen los viaductos del ferrocarril que se plantean lo mismo que Pontevedra, una
pieza de piedra donde se apoya una estructura metálica.
El puente internacional de Tui, tiene un trazado unitario, planteando un puente para ferrocarril y al
mismo tiempo un puente para el tráfico de peatones. Es un puente mucho más sencillos, pues se libra
del legado historicista que simbolizaba la piedra en los ejemplos anteriores.
Mercados
Por otra parte, se desarrollarán mucho más los mercados. Por ejemplo el mercado de Vigo se plantea
una estructura metálica y se envuelve en formas tradicionales con un marcado eclecticismo.
Los palcos y quioscos serán arquitecturas industriales, sin necesidad de presentar el hierro, pero
donde estas ideas de espacios abiertos se respetan muy fuertemente.
Las Galerías
Las galerías pueden interesar desde un punto de vista industrial, entendiendo el uso del cristal como
una tremenda cristalera continua que avanza conceptos de la modernidad.
4. Las Alternativas Urbanas
La ciudad del XIX es una ciudad dual, una ciudad industrial, carbón. La transformación de las ciudades
con la llegada de la máquina causo gran controversia, lo que provocó que hubiera muchas documentos
que se ponían en contra de lo que se había convertido la ciudad. Otro elemento nuevo que empeoraba
esta imagen era la presencia de la Bidonville, una ciudad de suburbio, los arrabales, algo que va a
perdurar casi hasta nuestros días.
La realidad es aún más dramática cuando se analiza con medios más científicos, por ejemplo, en un
plano, determina que una habitación como la conocemos a día de hoy es todo el espacio que tiene una
familia para habitar una vivienda. Esta infravivienda ya no es una visión romántica, es una triste
realidad.
Por tanto, cuando hablamos de la ciudad en Galicia no hablamos únicamente de la ciudad burguesa,
sino que también es necesario incluir esta realidad proletaria. Ante la decadencia de esta nueva
realidad van a surgir una serie de alternativas urbanas que intentarán solventar esta situación. Estas
alternativas tendrán tres periodos:
Primera Etapa – Socialismo Utópico
Los primeros son los socialistas utópicos, llamados así por los sucesores, los socialistas científicos,
que argumentaban que no era un socialismo tan realista y que se basaba mucho más en ideas
románticas. Es una etapa muy rica en propuesta y quieren ofrecer una alternativa a la ciudad, eso sí,
evadiéndose de ella. En vez de ir reformando, como plantean los científicos, los utópicos van a plantear
la creación de nuevas comunidades.
Es un periodo muy rico en propuestas, siendo estas muy imaginativas. En el siglo XIX, al mismo tiempo
que se construye la ciudad que se viste de clásico, se están proponiendo propuestas muy distintas entre
sí (un ejemplo sería ir a un desierto, colonizarlo, y crear una sociedad nueva). Vamos a crear nuevas
harmonías.
Uno de los grandes promotores, un industrial escoces, alega que la solución es crear
una sociedad nueva. Por tanto, vende sus bienes, y compra un terreno en Estados
Unidos de cara a generar una nueva utopía. Este proyecto fracasa pero demuestra
hasta donde puede llegar el concepto de utopía.
Frente a lo anterior, la versión opuesta, será el falansterio de Fourier. El falansterio plantea lo mismo
que Icaria, pero todo en un mismo edificio, una ciudad en un único edificio. Esta va a ser una comuna
modelo, que va a ser un lugar de trabajo recogiendo todo lo bueno de la industria, cogiendo al hombre
como modelo de todas las cosas. En este sentido plantea la eliminación de toda institución, pues
interpreta que la institución lo que va a hacer es corromper al hombre. El hombre es libre cuando se
suprimen todas las instituciones que lo oprimen, incluyendo la familia, por lo que el falansterio plantea
una sociedad individualista. Es una idea muy interesante, pero difícilmente realizable, pues la sociedad
del XIX no concibe la vida sin la familia.
Ante la carencia de la familia en el falansterio de Fourier, un amigo suyo, Godin, plantea un familisterio
planteando la vida en familia en una ciudad hecha edificio. De hecho la idea tiene tal acogida que se
acabará por construir un familisterio en Guisa (Francia). Esta sería una ciudad formada por cuatro
grandes patios, unas grandes manzanas que sirven para alojar una población que se educará y
convivirá en los edificios próximos. Esta es una utopía realizable para una sociedad industrial.
Todas las propuestas anteriores comparten el rechazo a la ciudad existente. Las utopía tienen muchos
reflejos, de los cuales a Galicia únicamente llegarán ecos, siendo el mayor el mayor de estos ese barco
donde tienen que convivir multitud de personas en el viaje de Galicia a Cuba.
El socialismo tópico va a ser muy criticado por los llamados socialistas científicos, tomando como
punto de partida el manifiesto de Marx y Engels, y que apuestan por un socialismo mucho más científico
y racional. Esta respuesta plantea como la solución de los problemas de la ciudad no puede estar en
huir de la ciudad, la solución no puede encontrarse en una utopía, sino que debemos aplicar las
herramientas científicas a elementos concretos.
El primer problema, y el más fácil de ver, es el problema higiénico. Había un gran número de epidemias,
y era algo que no solo atacaba a las clases más desfavorecidas, por lo que era un problema que había
que solucionar. Por lo tanto, surge el interés por un problema común, y se elabora una legislación
común. Estas fueron de las primeras conquistas del socialismo científico.
En este contexto surgen los baños públicos para garantizar la higiene de todo ciudadano. El baño
público constituirá un equipamiento en la ciudad tan importante como puede llegar a ser un teatro.
Todas estás serán pequeñas conquistas, que marcan el socialismo científico, y que poco a poco quieren
transformar la ciudad, la sociedad, y la arquitectura, sin huir de ellas.
La tercera etapa será una en la que se desea transformar la ciudad, pero desde fuera y dentro. Un
proceso en el que se entienden todas las conquistas anteriores, pero que esas conquistas no
comprender la idea de la utopía. Por lo tanto, va a unir lo bueno de la ciudad, con lo bueno de la no
ciudad (campo).
Esta utopía doméstica se está intentando hacer a finales del siglo XIX a través de las ciudades
patronales. Intentar hacer la unión del campo y la ciudad en un lugar donde el empresario da cobijo a
sus trabajadores, da vivienda, equipamientos; a cambio de que los ciudadanos trabajen en su fábrica.
Los mayores ejemplos de ciudades patronales serán el Port Sunlight, planteado en las mismas fechas
que Howard plantearía su ciudad jardín. Esto es más habitual en los países más industrializados, sin
embargo, en Galicia no será algo habitual, y la más próxima a nosotros la encontraremos en Asturias.
Las propuestas urbanas quieren ser alternativas urbanas, algo similar a las alternativas utópicas, unas
nuevas ciudades.
En este contexto se empiezan a construir las ciudades jardín en todos los lugares de expansión, en
concreto en las del medio oeste (Chicago). En Chicago, las periferias se están llenando de utopías
llamados Praire Towns, planteadas por Frank Lloyd Wright, una utopía donde el trabajador puede vivir
en el campo y al mismo tiempo trabajar en la ciudad. Estos asentamientos deben tener una buena
conexión con la ciudad, por lo que la mayoría de los Praire Towns surgirán en las paradas de los
ferrocarriles.
Sin embargo en Europa, esta realidad empírica se hace teórica planteando en unas imágenes donde
poder plantear como conectar el campo y la ciudad, este es un juego que plantea unas conexiones que
aprovechen lo bueno de lo uno y de lo otro. Esto generará una serie de ciudades jardín satélites con
una población muy reducida.
La idea es tan atractiva que Howard plantea una sociedad y empieza a buscar terrenos para construir
una ciudad jardín. Los terrenos los plantea cerca de Londres, y planteara Letchworth. La ciudad jardín
acaba teniendo un éxito abrumador, lo que hace que no se construya solo la de Letchworth, sino que
también se construya la de Welwyn, y se multiplicara la marca por toda Inglaterra y Europa.
Una vez se empieza a expandir este concepto, se descubre que ya existía una ciudad jardín en España,
la ciudad lineal. Arturo Soria propone una ciudad lineal, que cruzara continentes. Frente a lo
invertebrado de la ciudad jardín, Arturo Soria plantea una ciudad completamente vertebrada. Soria
construye una ciudad lineal experimental en las afueras de Madrid, que pudiera conectar ciudades o
generar una anillo en torno a ellas, este último era el caso de Madrid. Sin embargo, no se acabaría por
construir en su totalidad, solo se construiría un fragmento, donde poder tener la naturaleza, el deporte,
la residencia, y ese ferrocarril vertebrándolo todo. Además, la ciudad lineal plantea los dos tipos de
huerta: la recreativa (parques, alamedas), y la productiva (huertas individuales). La ciudad lineal
intentará plantear naturaleza, ocio e industria (pese a que no habrá demasiada y tendrá que buscarse
fuera). La vivienda plantea que frente a la homogeneidad de lo industrial, en la ciudad lineal con plantas
parecidas se intentará conseguir estilos diferentes a gusto del consumidor entre las viviendas. La
posibilidad de que cada usuario personalice su propio estilo aparece tanto en la ciudad jardín como en
la lineal. Incluso llegará un punto en el que la ciudad jardín se fusione con la lineal consiguiendo algo
totalmente nuevo.
Por otra parte, dentro del movimiento moderno, se plantean otro tipo de utopías modernas como la
Ville Radies de Le Corbusier. Era una ciudad jardín vertical, porque el planteaba que en un gran parque
fuera posible tener unidades polifuncionales en altura, donde la gente pudiera residir, de hecho uno de
los primeros nombres del proyecto será la ciudad jardín vertical.
Esta misma idea, aplicada a la ciudad lineal, la veremos en algunas de las colonizaciones de la unión
soviética. Son ciudades lineales, donde esa voluntad de Arturo Soria se mantiene, pero se da mucho
más énfasis a las posibilidades en cuanto a industria que puede tener la ciudad.
Dentro de esto último también nos encontraríamos con las ciudades lineales que plantea Le Corbusier.
Que siguiendo con lo marcado de Arturo Soria, planteará esas ciudades que puedan cruzar toda Europa.
Por último, una de las propuestas más radicales del movimiento moderno, será plantear como
propuesta de crecimiento para Londres una línea central, donde estarían los elementos centrales de
la ciudad, del cual saldrían unos grandes elementos lineales, como si se tratase de varias ciudades
lineales de Arturo Soria. Estos son ideas donde el planteamiento rurbano estará presente, pero con la
radicalidad del movimiento moderno.
5. Las Arquitecturas del 1900
La Arquitectura Modernista
Este es un periodo que comienza en 1890, y acabará una vez empiece la primera guerra mundial.
Llevamos unos años brillantes en Europa dejándonos una valoración muy positiva del eclecticismo.
Muchos de los arquitectos que trabajen en esta etapa serán los de las etapas anteriores, y que además,
seguirán trabajando en las etapas siguientes. Habrá algunos arquitectos que habrán muerto en esta
etapa, como Faustino Domínguez, pero otros tendrán que incorporar poco a poco una nueva teoría de
cara a seguir trabajando. Al margen de estos nombres, aparecerán nuevos profesionales que ya
podremos calificar de modernistas.
En cuanto a profesionales, a finales del siglo XIX, se habrán extinguido los arquitectos académicos, los
ingenieros militares están al borde de la extinción y reciben pocos encargos, y los maestros de obras
tendrán mayor relevancia pues todavía no hay muchos arquitectos titulados, y ellos son capaces de
cubrir las necesidades urbanas, pero ya no cuando esta arquitectura llegue al último rincón de Galicia.
En cuanto a arquitectos tendríamos a: Julio Galán, Pedro Mariño, Leoncio Bescansa, Ricardo Boán,
Antonio López Hernández; todos ellos de Coruña. Como arquitecto de Ferrol tendríamos a Rodolfo Ucha,
el cual edifica el Ferrol del siglo XX. Por otra parte, Benito Gomes Román, edificará Vigo, Jesús López
de Rego, en Santiago, y Daniel Vázquez Gulias, en Ourense.
Por otra parte, en este periodo tendremos una arquitectura cosmopolita un poco distinta marcada por
Antonio Palacios y Rafael González Villar, los cuales marcarán una transición hacia la tradición y
vanguardia.
Además, también se nos va a presentar la arquitectura indiana, que llevaría las arquitecturas
eclécticas y modernistas a los rincones más remotos de Galicia.
Para hablar de arquitectura cosmopolita es necesario entender que la arquitectura es un campo que
va desde el objeto de diseño hasta la ciudad. En la intervención el arquitecto será un director de
orquesta donde coordina a un equipo, cualificado para ejecutar sus proyectos. El eclecticismo se
diferencia del cosmopolitismo en que, el cosmopolitismo, por encima de las formas en las que se vista,
persigue la integralidad artísticas.
La ilustración ha supuesto una aportación científica en la arquitectura, pero que ha puesto en su lugar
el papel del lenguaje como elemento de comunicación. Este lenguaje es un instrumento de
comunicación contingente en el cual podemos hablar de distintos temas, por lo que en un momento
dado culturas extraeuropeas se incorporan al lenguaje de la arquitectura de Galicia generando nuevas
aperturas (eclecticismo naturalista, orientalista, etc.). Las mejores obras del eclecticismo se
encuentran el periodo inicial del 1900, pues es una etapa donde la arquitectura tiene mayor seguridad
en sí misma, tiene más medios, tiene un dominio de la situación formal; que le permiten generar una
diferencia respecto a lo anterior, que será lo que desemboque en el modernismo. La gran diferencia
entre los eclecticismos anteriores y el modernismo es que ahora se busca por encima de todo la
integralidad artística, queremos que esa obra de arquitectura sea una obra total donde se integren,
como en los mejores tiempos de la edad media, la pintura, la escultura, y las artes nuevas.
Pedro Mariño viene de fuera también, del Bierzo, y se queda definitivamente en Galicia.
Daniel Vázquez Gulias va a hacer esta etapa de tránsito en Ourense, y por una serie de circunstancias
le va a dar una dimensión americana.
Julián García Núñez, trabajo entre América y España, siendo una figura más importante en Argentina.
Aún con todo dejo ciertas obras destacables en Galicia.
Rodolfo Ucha va a construir el Ferrol del primer tercio del siglo XX, con carácter de arquitectura
cosmopolita bastante brillante.
Los cines también poseerán una cierta arquitectura experimental. El tetro/cine de Leoncio Bescansa
en los cantones, querrá ser una obra modernista. Es una tipología nueva y por tanto las formas tienen
que ser distintas a las conocidas. Además intenta meter otras artes como la madera y el hierro.
El mismo Leoncio Bescansa lo hace más libre cuando trabaja en los Jardines de Méndez Núñez. En
esta obra tiene una inspiración italiana mucho más clara.
Antonio López emplea una triple balconada de cuyo centro se eleva un mirador en una pieza conjunta.
Al llegar a la planta superior el balcón se reduce mientras que el mirador se prolonga. La fachada
lateral recibe menor tratamiento que la principal.
Ricardo Boán hace cosas parecidas, haciendo un dialogo en la planta primera entre dos balcones que
se ligan a un mirador. El mirador tiene en su cuerpo bajo una balconada de hierro. Hacia arriba genera
dos ventanas con un cuerpo de balcón central.
Ambas tienen la misma tipología, composición y posición urbana. Ambos edificios constituyen dos
maneras de entender el modernismo.
Otras obras de ambos autores, en la pescadería. Los dos hacen composiciones tripartitas. Sin
embargo, y debido a la dimensión del solar, Ricardo Boán al final opta por sacar cuatro huecos,
planteando que una vivienda puede poseer dos fachadas, una fachada que recorre con un cuerpo
principal la calle izquierda del solar, y una fachada tripartita que recorre las otras tres. Rompe las leyes
ya establecidas de cara a romper lo anteriormente establecido. Por otra parte, hace un cambio
cromático, con un juego entre rojos y blancos. Aparece la carpintería, y los portales, haciendo un portal
clásico introduciendo las cabezas que Bescansa introdujo en los cantones. Su tipología y composición
son conocidas, pero su expresión es totalmente nueva.
En la plaza de Lugo, López Hernández plantea una obra donde se quiere resaltar todavía más la unidad
que poseen estos tres huecos. Destaca todo los elementos generales, de manera que se identifican
todos los elementos de la fachada.
Por tanto, la diferencia entre los dos es que el primero pretende resaltar las diferencias, mientras que
el segundo pretende resaltar la unidad.
Otras dos obras son muchas más convencionales. Por una parte Ricardo Boán mantiene la
composición anterior, acentúa el cuerpo central con un mirador, y plantea una galería como elemento
de conexión y de remate superior. Además curva las galerías en la esquina con una voluntad de diseño.
Por otra parte, la composición de López Hernández, marca un ritmo de galerías y alguna ventana
abierta. Plantea un mirador, que se prolonga y se hace galería, en esquina sin necesidad de acentuarlo
con ninguna cúpula.
Casa Rey – Julio Galán
La obra máxima de este periodo, la casa rey, es una obra maestra de
esta arquitectura residencial. En la parte de María Pita mantiene la
organización fijada por la plaza, pero que cuando sale al exterior, se
encuentra con el problema de la galería, y la lleva, girándola y haciéndole
esquina, a la fachada del lateral y el frente marítimo. La fachada de María
Pita es muy convencional, mientras que el resto de fachadas son muy
modernistas, las cuales buscan una lectura nueva de la galería,
empleando elementos como la coronación de la galería para demostrar
las virtudes de la carpintería. Esto último se muestra también en el
interior con el portal de la vivienda.
Sobre las mismas fechas, se enfrenta a un edificio de hotel y otro de mercado. El mercado será un
edificio industrial, singular y abierto. Por otra parte, el otro desea ser el Palace de Ferrol, por lo que en
la composición genera un edificio de pisos marcando de cara al exterior que es un edificio singular con
una serie de elementos monumentalizados.
Sin embargo, el edificio del correo gallego, quiere tener en su fachada la imagen
de la novedad. Para generar esta sensación de novedad, tiene que plantear una
arquitectura nueva y libre, donde intervengan todas las artes. Con una
composición especial, en la fachada tenemos una planta baja tradicional, un
entresuelo que le da sentido de conjunto, un balcón, y una carpintería retrasada
con un tetrástilo moderno delante. Esta composición, emplea todo lo más
moderno que hay. Además, este edificio presenta la luz eléctrica sacada al
exterior como elemento urbano, como elemento de modernidad.
Otro edificio de gran relevancia, es un edificio de viviendas donde hace un cuerpo verticalizado a la
izquierda, y a la derecha un cuerpo donde cada planta se remata con un arco. Este arco se va haciendo
cada vez más completo a medida que subimos en planta. El cuerpo verticalizado se plantean unos
miradores muy al estilo de Glasgow. Esta obra es casi como si el arquitecto quisiera dar dos fachadas
en un mismo edificio.
Cuando plantea un edificio de viviendas en la plaza de armas, es mucho menos arriesgado.
En conclusión, podemos interpretar Ferrol como un gran museo del modernismo gallego.
La Arquitectura Cosmopolita
Hay un punto donde nos encontraremos que el modernismo tiene Viena como punto de coincidencia.
Viena es un modernismo plural, cosmopolita, y que viene representada por Secession, el cual tendrá
ecos por toda Europa, y también en Galicia como elementos formales (de hecho en la casa Rey hay
ciertos elementos tomados del catalogo de Secession). Además, la Secession quiere ser una manera
distinta de componer, Otto Wagner no va a ser el padre de la Secession por su riqueza de obras, sino
porque presenta una manera de proyectar distinta.
La dualidad entre Antonio Palacios y Rafael González Villar, nos hacen hablar de una continuación de
lo anterior, mientras a su vez incorporan nuevos conceptos.
Antonio Palacios es natal de Porriño, y fue a formarse a Madrid, volviendo recurrentemente a Galicia
e incluso trabajando de forma notable en ella, siendo considerado como un maestro por el resto de
arquitectos gallegos. González Villar es considerado como un discípulo de Palacios.
Por ejemplo, la casa de la puerta real, querrá ser una obra maestro no del modernismo. Antonio
Palacios hizo una obra en Madrid, a lo que González Villar hizo una propuesta similar en Coruña, siendo
más rica esta última. Es un tratamiento de una pieza, con una composición conocida, con una fachada
hacia el frente marítimo y otra hacia la marina, todas ellas articuladas por una rótula central. Esta
rótula le plantea unos miradores, de cinco lados. La torre no es solo el remate de la marina, sino que
además abre a una visión más lejana y se puede permitir el plantear una cúpula diferente con una gran
complejidad.
En estas fechas, González Villar, hace una monumento a Concepción Arenal, anteriormente se entendía
monumento con el situar una figura en un pedestal, el arquitecto se encargaba del pedestal, y el
escultor de la estatua. En 1900, arquitecto y escultor trabajarán de forma unitaria de cara a llegar al
resultado final. Por tanto, en el monumento a Concepción Arenal, González Villar, tendrá controlado a
los escultores, pero la protagonista no será la escultura, su labor será de acentuar, sino que se plantea
un doble obelisco (uno para representar su importancia, y el otro para determinar el carácter femenino
que tiene Concepción Arenal). Esta es una obra de integración de las artes de arquitecto.
En Betanzos planteará el palco de la música, siendo un palco mas pero con formas cosmopolitas y
vienesas.
Su máximo nivel sería cuando planee una vivienda unifamiliar en la ciudad jardín, una doble vivienda
que exteriormente quiere ser una.
Otro encargo destacado era el edificio castromil en Santiago, en el que se plantea un edificio estación
de autobuses en planta baja y un edificio comercial en la planta superior.
La Arquitectura Indiana
La libertad de los burgueses a la hora de transformar la ciudad va a cobrar una gran importancia
cuando los indianos llevan su arquitectura a todos los rincones de Galicia. Estas arquitecturas tendrán
un promotor, el indiano, y un profesional.
Solía llamarse indiano al inmigrante que volvía enriquecido a su casa. Cuando este vuelve quiere llevar
a su hogar lo mejor que hay: agua, escuelas, casinos, su casa como palacio, etc.
El indiano en la época es una figura muy ridiculizada, pero este constituye una clave para la
transformación del país.
La obra más destacable de todos es la torre de los Moreno. Un ingeniero militar, García Núñez y Arbéx,
proyecta el edificio. Es un edificio con una fachada muy urbana. Es un edificio con múltiples fachadas,
unidas por una rótula en curva que da fachada a una plaza, y constituyendo simbólicamente la llegada
a Galicia.
De nuevo el equipo anterior, plantean el palacio Fontalba, con un modernismo totalmente exótico en
Galicia (es la mayor expresión del art Nouveau en Bruselas). En planta es más convencional que la
obra anterior.
Por otra parte habría arquitectura más residencial, que presentarían toda la pluralidad de la
arquitectura indiana a lo largo de Galicia.
Además los indianos promueven escuelas. En el caso de los Hermanos Naveira, le encargan a Villar
el proyectar unas escuelas en Betanzos. La escuela lleva esas pequeñas formas modernistas
acompañando el fenómeno indiano.
En el medio rural podríamos ver algunos de esos quioscos efímeros, donde podemos encontrar la
terraza de Sada pagado por un colectivo de Indianos. En el interior la obra asemeja a un tranvía.
Además, se trata de una obra de madera y unas cerchas metálicas pintadas de rojo.
Por último, los indianos también querían poner de manifiesto lo importantes que somos los gallegos.
En este sentido se plantea el centro gallego de la Habana con una fachada unitaria, enmascarando al
teatro Tacón, siendo la imagen que dieran los gallegos de cara al exterior. Este es una de las obras
maestras de Vázquez Gulias.
6. Tradición y Vanguardia
En este periodo, al comienzo de una guerra mundial en 1914, hasta 1936, donde estalla una guerra civil
en España, empieza un periodo conocido como tradición y vanguardia.
En el primer tercio del siglo XX, Galicia bascula en la apertura cosmopolita y la introspección interior.
Tras un tiempo marcado por una visión modernista y cosmopolita, en las décadas siguientes pretende
enlazar los ideales regeneracionistas mediante obras nacionalistas y regionalistas, que quieren
superar la distancia entre los mundos rural y urbano. Cuando llegamos a 1914 vemos que dos mundos
que pensábamos que iban juntos, se han ido distanciando en las últimas décadas.
Ello supone en arquitectura el paso del modernismo al llamado ruralismo ideológico, por encima de
las formas, queremos llegar a una ideología que nos devuelva esta unión que pensamos que se ha
perdido.
A esta búsqueda se opondrán nuevos ideales que buscan la vanguardia. Esta vanguardia la buscan
desde un nuevo clasicismo. Por otro lado, otros radicalizan la búsqueda de la vanguardia generando
una nueva modernidad, que en el caso de Galicia se desarrollará en los años 30, se pausará con la
guerra civil, y se retomará más adelante.
- Las arquitecturas regionalistas, son un ideal que no se resuelve con la importancia que realmente
tienen.
- Las supervivencias conservadoras son aquellas que buscan en el clasicismo la renovación que
otros buscan en la vanguardia.
- Por otro lado, esas mismas vanguardias compondrán las bases de la modernidad.
Este momento estaría marcado por las arquitecturas cosmopolitas donde nos encontraríamos obras
como el monumento a Concepción Arenal en Coruña para marcar el contexto de la época.
Esta etapa vamos a simplificarla en torno a una única persona en la cual se aglutinan todas las
variantes de este periodo, Antonio Palacios. Este es uno de los grandes arquitectos del siglo XX.
Desarrolla en el primer tercio de siglo todas las variantes de este periodo.
La obra de concurso, la casa de correos, es una obra de un arquitecto joven, cuya construcción se
inicia en 1904 y va a tardar quince años, va a ser la obra que marque todas las transiciones del periodo,
va a ser un ejemplo perfecto de arquitectura de la Secession de Wagner, va a ser un ejemplo perfecto
de arquitectura urbana mostrando formas modernistas y cosmopolitas generando una síntesis entre
ambos.
Esta es una obra de voluntad moderna, y con unos componentes que son a la vez modernos y antiguos.
Según la planimetría, es un trapecio que se rompe y va generando plazas, pero es mucho más, dos
calles, una mas importante que otra. Es una pieza central, un vestíbulo donde van a suceder muchas
cosas, y que a su vez, está rodeado de múltiples elementos. Es como si se tratase de una catedral, y
este rodeada de capillas absidales (oficinas, fábricas, salas de trabajo, etc.).
En cuanto a composición, no rompe lo anterior, pero empieza a jugar con familias de piezas donde
estas han cobrado mayor complejidad.
De hecho, el lobby central de la casa de correos es idéntico al pabellón de cristal de Velázquez Bosco,
pues no tiene sentido diseñar algo nuevo si puedo usar una pieza conocida. Eso sí, no lo copia, sino que
le da una formalización distinta partiendo de una pieza conocida. Eso lo hará con el resto de piezas,
puedo partir de elementos conocidos, pues avanzo más rápido, y después introduzco todas las
variantes que desee añadir.
La obra es un prodigio de composición, pero también de formalización espacial. Por ejemplo, este
espacio central se articula en tres plantas de altura, se desarrolla con oficinas, etc. es decir, se va
complejizando para hacer este espacio forma.
La casa de correos es la obra más importante de la arquitectura española, y la obra más importante
de la arquitectura gallega del primer tercio del siglo XX.
Al lado de esto, surgen más familias, de la misma época, pero sin la misma categoría. En este contexto
tenemos obras como la casa de esquina, la cual tiene otras cargas arquitectónicas y que refleja los
ecos de Viena, la arquitectura cosmopolita en este mismo edificio. Mas adelante, González Villar va a
hacer un edificio similar en Coruña con un mayor éxito que Palacios en Madrid.
Los espacios interiores salen a la ciudad por una tremenda cristalera, y se ritma de acuerdo a una
serie de elementos verticales, este hexástilo que podría definir la fachada de un templo clásico.
En esta obra recurre al clasicismo de cara a definir un edificio nuevo. Por las mismas fechas,
Hilberseimer, el gran arquitecto urbanista del movimiento moderno, hará cosas parecidas.
Palacios va a repetir esta idea en múltiples lugares. En este sentido, en la gran vía de Madrid lo volverá
a plantear en tres o cuatro obras, incluso llegándolo a traer a Galicia.
En múltiples edificios de oficinas Palacios los plantea con un clasicismo metropolitanos, es decir, una
entidad urbana nueva se ha hecho realidad a través de las fórmulas clasicistas.
Una de las últimas obras de su vida sería este edificio comercial, en el que siguiendo estas fórmulas
clasicistas plantea un gran arco del triunfo. En conclusión, plantea una imagen nueva sobre como se
percibe la metrópolis.
Por las mismas fechas, se enfrenta a un concurso para un círculo de bellas artes,
un casino de cierta importancia que quiere ser algo más que un casino, quiere ser
una ciudad de las artes. Emplea los mecanismos de composición que ya
conocemos, de la Secession, enhebrados en un conjunto muy apretado,
concibiéndolo como una ciudad. Este edificio pretende ser cosas, un edificio
metropolitano (para los usos plurales), sobre el que surge un segundo cuerpo, y
presenta una torre con un cuerpo que sale tres plantas respecto los demás, y que
se corona con un mirador. Incluso para anunciar que este edificio esta destinado a
ser una gran sede de las artes sitúa una estatua de Atenea en la propia fachada.
Esta obra se puede plantear como tres edificios, que si nos aproximamos a su sección, vemos como
esos tres edificios se multiplican y se nos presenta casi 29 piezas diferentes en una organización
vertical multipartita.
Por tanto ese clasicismo metropolitano sirve tanto para un banco, unas oficinas, e incluso para un
espacio destinado a las artes
.
Otra gran obra, es cuando se enfrenta al ferrocarril metropolitano. Palacios formalizará las estaciones
tanto exterior como interiormente. Es una forma muy sencilla introduciendo piedra, metal, y cerámica
en esa integración de las artes.
Cuando llega a Galicia, le piden que haga eso mismo que hace en Madrid. En ese sentido al mismo
tiempo que está planteando la casa de correos, le encargan las casas consistoriales de Porriño, de
manera que se puede observar una similitud en los mecanismos. Exteriormente, se plantean unas
formas historicistas en piedra, quiere coser la ciudad y lo rural, una obra comprensible tanto para
urbanitas como para rurales.
Sin embargo, se nos presenta una planta muy compleja donde se van enhebrando una serie de piezas.
Como resultado nos acaba saliendo algo no muy alejado de un castillo medieval.
Años después planteará algo muy parecido en el santuario de Ver Cruz, en Carballiño. Una plana que
se puede entender con los mecanismos de Secession, pero que una vez sale al exterior, parece ser una
arquitectura historicista.
Sin embargo, cuando se enfrenta al teatro García Barbón en Vigo, lo aborda con un clasicismo
metropolitano, porque esta misma voluntad que se presenta en Madrid también la quieren tener las
gentes de Vigo. El teatro demuestra la intención de Vigo de hacerse a sí misma metrópolis.
De hecho Antonio Palacios cuando se enfrenta al plan general de Vigo, sin entrar nunca en vigor, crea
una monumentalidad en el centro histórico de la ciudad, que le hace destruir parte de ese centro
histórico para rehacerlos en formas metropolitanas, respeta el ensanche del XIX, y extiende ese
clasicismo metropolitano en los laterales. De hecho, no se queda únicamente en Vigo, sino que extiende
su propuesta al entorno inmediato, por lo que no hace un plan general, hace un plan comarcal.
Tradición y Vanguardia en la Arquitectura de Galicia
Las vanguardias en arquitectura se desarrollan entre la primera y la segunda guerra mundial, dos
décadas largas. La manifestación más grande de arquitectura será el movimiento moderno, aunque no
será la única. Además, tendremos algunos que buscarán la nueva arquitectura desde el punto de vista
de la tradición.
El progresivo distanciamiento cultural de las comunidades rural y urbana en las primeras décadas del
siglo XX, abrió en Galicia una dualidad que pareció irreconciliable. En este momento parece que son
dos mundos completamente distintos, este concepto lleva del modernismo urbano al ruralismo
ideológico: a la búsqueda de la tradición.
A él se opone en los años veinte el debate entre tradición y vanguardia propio de la modernidad en los
años treinta.
La primera modernidad, antes de llegar a cuajar, se ve interrumpida por la Guerra Civil, tras la cual se
abre un paréntesis, antes de recuperar la modernidad en la segunda mitad de siglo.
En este contexto, Palacios desarrolla un plan general para Vigo, planteando una centralidad
metropolitana y una periferia comarcal. Esto nos planteará un debate entre metrópolis y ciudad jardín.
La idea de ciudad jardín cobra cada día más fuerza, pero las dos coexisten.
En este plan Palacios plantea Vigo como la nueva gran metrópolis de Galicia. En este contexto, la
misma ciudad quiere ser al mismo tiempo metrópolis y ciudad jardín.
Hablando en términos edificatorios, en contraposición a ese ruralismo ideológico, vemos como se nos
plantea un clasicismo metropolitano. En esta época se entiende que para poder hacer ciudad es
necesario plantearla desde lo clásico.
Al mismo tiempo que se estaba haciendo el banco central en Madrid, los edificios de oficinas, y otros
edificios de Antonio Palacios, alguien quiere hacer algo parecido en Galicia, en Coruña. Esta será una
banca privada, en la que los Pastor quieren hacer de su banca un emblema, no de banco, sino que del
clasicismo metropolitano. El proyecto corre a cargo de Antonio Tenreiro, y que va a ser de los
principales nombres de la arquitectura coruñesa de principios del siglo XX. Este encargo se lo darán
nada más terminar la carrera, y lo realiza con un compañero suyo llamado Pelegrín Estellés. Plantean
un edificio, que bebiendo de las grandes escuelas extranjeras, plantean uno de los grandes rascacielos
de la España de la época, destacando sobre el resto de los edificios como hacían las torres de las
iglesias. Este cuerpo se compone, muy al estilo de Palacios, por un cuerpo basamental, uno troncal, y
una gran cabecera donde se desarrolla una planta. El edificio es de hormigón pero le sitúa en
recubrimiento, de manera que se da a conocer al exterior como una obra de piedra natural. Por tanto,
es un edificio que aprovecha todos los avances constructivos de la época, empleando un clasicismo
metropolitano.
Este proyecto no es un lobby de enorme magnitud, como hiciera Palacios, sino que se plantea un lobby
en panta baja y entresuelos.
Por otra parte, Eduardo Rodríguez Losada, está haciendo un clasicismo más histórico, tirando hacia el
historicismo. Arquitectos como José Astiz, van a desarrollarlo en edificios como el banco de España,
dejando claro que el historicismo aún está presente y se van a marcar con gran altura en la ciudad de
A Coruña.
Cuando abordamos la ciudad jardín de A Coruña, promovida por Rodríguez Losada el cual construyó
muchos de sus edificios, veremos como ese clasicismo historicista va a tener unas cuantas variantes.
En conclusión, de todos estos elementos, mezclamos historicismo, clasicismo, y rural, y acabamos
llegando a una síntesis.
En 1921, Rodríguez Losada proyecta una idea general de lo que pudo ser un tercer ensanche, pero que
acabo desembocando en una ciudad Jardín envuelta en un paseo de ronda, un anillo dividido en dos
zonas separadas por una diametral que constituirá el paseo de la Habana; en la zona norte se situarán
unos equipamientos modernos (estadio deportivo, piscinas, ciudad escolar), y en la zona sur una zona
residencial. Las dos están planteadas con la máxima modernidad.
Dentro de la ciudad jardín, Rodrigo Villar plantea la que puede ser la mejor vivienda de todo el conjunto,
siendo esta una doble vivienda en una única pieza, y que lo plante con todos los ecos de la Secession,
incorporando toda esta tradición heredada de Viena.
A continuación se plantea una cooperativa de viviendas pareadas destinadas a la clase media. Esto lo
va a plantear Santiago Rey Pedrera. A esta cooperativa la va a llamar la Domus, y se va a construir con
una serie de viviendas repetidas, donde va a primar su composición por encima de todo.
La ciudad Jardín acabará siendo la producción de varios arquitectos distintos, y que construirán su
pequeña pieza de ciudad.
Sin embargo, cuando hablamos de ciudad jardín en los años 30 no estamos hablando de la misma
ciudad que planteó Howard en 1898. Mientras que la idea de Howard se centraba en el alejarse de las
ciudades, en los años próximos a la guerra mundial, la idea va a perder radicalidad, y se plantean todas
las posibilidades que puede tener en las periferias de las propias ciudades. Esto es mucho más óptimo,
pues ya se demostró que Letchworth, no funcionó tan bien como lo llegó a hacer pegada a Londres,
Hampstead. Abriendo una tercera categoría, ya se pensaría en situar las ciudades jardín en el interior
de las ciudades.
Por tanto, en los años 30 hablamos de tres categorías de ciudad jardín: La ciudad jardín radical, la
ciudad jardín intermedia, y la colonia jardín. A todo este conjunto lo denominamos herencia rurbana.
La radicalidad de la ciudad jardín de Howard se ha ido domesticando y en un momento dado puede ser
un lugar común donde plantear arquitecturas que enfrentan la metrópoli con la herencia rurbana.
Un punto de origen del movimiento moderno serían la Sarraz, en 1928, confluencia de unas fuerzas de
vanguardia para una valoración.
Esta confluencia tiene su núcleo en el GATEPAC, grupo de artistas y técnicos para el progreso de la
arquitectura contemporánea. Ellos aportan la revista AC donde ponen unos documentos de actividad
contemporánea, marcando lo que quieren los arquitectos españoles de la arquitectura moderna.
El grupo catalán de la GATEPAC, va a intentar hacer confluir las distintas propuestas en un nombre
común, el presidente de la generalitat, Maciá, los arquitectos de las CIAM se reúnen en Barcelona y
aprovechan todo lo que tienen para situarlo en un documento único. Se acabará generando un plan, que
nunca será aprobado, pero que nos muestra las distintas escalas de la arquitectura.
En este momento se dejan de lado todos los clasicismos para plantear por fin un modernismo
metropolitano.
Estos arquitectos proponen alejarse de Barcelona y plantear tres ciudades nuevas: la del trabajo, la
de las comunicaciones, y la ciudad del ocio. En este momento la arquitectura abordaba escala
edificatoria, urbanística, y territorial.
Como aportación colectiva, esta es la más importante que harían. Este es un ideal que deja de
manifiesto todas las virtudes del movimiento moderno español.
En este momento, la modernidad española es conocida como el racionalismo, el cual podemos dividir
en:
En 1928, año en que se forma la Sarraz, ya podemos encontrar los tres racionalismos, en tres edificios.
Por último, tendríamos una vivienda unifamiliar en una colonia jardín, construyéndola con un
racionalismo empírico.
La mayoría del racionalismo heterodoxo va a ser muy expresionista, y estará influenciado en gran
medida por Mendelson.
En el caso de Galicia, vemos ciertas obras con algunas pegadas de Modernidad. La segunda obra de la
modernidad, será un quiosco, el quiosco Atalaya, en los jardines de Méndez Núñez, muy influenciado
por el monumento a Goya, y que inicialmente se deseaba que fuera una biblioteca arriba, y abajo un
lugar donde tomar un café.
El mercado de San Agustín, de Pedreira junto a dos arquitectos municipales, cuando ya lleva bastantes
años de arquitecto en comparación con el Banco Pastor. Es un arquitecto de la modernidad, del
racionalismo heterodoxo.
En el mercado juegan con una idea que conocen, planteado con un gran espacio central y unos espacios
laterales, como una forma basilical, con un bóveda, pero una bóveda nueva. Esta bóveda tiene una
forma parabólica, con arcos diafragma, y que se entiende como una bóveda continua, no como arcos
parabólicos separados. Es sin duda un auténtico reto, porque es una bóveda de 8 cm de espesor, lo que
esto nos lleva a que los laterales sean bóvedas de contrarresto de los empujes también parabólicas.
Son todas bóvedas de cáscara pero con trazado diferente. Y esto en el exterior se expresa sacando esa
bóveda, para que la entrada se vea bien, con un juego de bóvedas, un dialogo plástico entre ambas
bóvedas que dialogan y se expresan a su vez con la ciudad.
Ese juego aparece también en los equipamientos, en la parte norte de ciudad jardín, lo que es
posteriormente ciudad escolar, con equipamientos que coruña demanda, donde sale una ciudad
universitaria. Hace una ordenación de la ciudad escolar, donde proyecta el edificio Normal, con cierta
racionalidad pero que no llega a ser expresionista.
Tenemos entonces el edificio del actual CUR, la racionalidad nos llega con el edificio de Normal y la
formalización es posterior en este, con clasicismo metropolitano o historicista, pero sin duda una obra
de transición. Ya es mucho más historicista.
Con muchos equipamientos posteriores, solo planteados en ese momento, con un racionalismo
heterodoxo.
En el edificio normal se mezclan muchos conceptos de la modernidad que Tenreiro formaliza con
criterios de esa misma modernidad de un racionalismo heterodoxo, expresionista.
Por último, la última obra serán unas piscinas al lado del mar en Vigo, un arquitectura que juega con
formas cubicas a la hora de plantear un edificio próximo al mar. Este es un edificio muy ortodoxo.
Cuando al final se modifica el proyecto, este se vuelve heterodoxo, pues se enfrenta con volúmenes
más curvos y un espolón que nos aproxima al mar, donde en el cuerpo aparecen elementos que lo
amplían. Por último, sale a la ciudad con una fachada muy clásica. Es un proyecto muy interesante, pero
que ha perdido la radicalidad del proyecto anterior.
Recuerda al club de San Sebastián de un racionalismo ortodoxo que hace funcionalmente una imagen
canónica, donde se ve que el cuerpo central de la de Vigo es muy parecida pero en San Sebastián no
tendrían los volúmenes que la acompañan.