Extinción de Los Tratados Internacionales Grupo 5
Extinción de Los Tratados Internacionales Grupo 5
DOCUMENTO A/CN.4/107
Segundo informe de G. G. Fitzmaurice, Relator Especial
[Texto original en inglés]
[15 de marzo de 1957]
INDICE
Párrafos Página
INTRODUCCIÓN GENERAL 1-6 19
I. TEXTO DE LOS ARTÍCULOS DEL CÓDIGO 22
Capítulo I. Valide? de los tratados 22
Parte III. Validez temporal (duración, extinción, revisión y modificación délos
tratados) 22
A. Condiciones generales de validez temporal o duración 22
Artículo 1. Definiciones 22
Artículo 2. Carácter jurídico de la validez temporal o duración 23
B. Extinción y suspensión 23
Sección 1. Principios generales 23
Artículo 3. Carácter jurídico general de la extinción y la suspensión . . 23
Artículo 4. Condiciones generales de validez de la extinción y la suspen-
sión 23
Artículo 5. Causas de extinción o suspensión que están excluidas por las
normas generales del derecho internacional 24
Sección 2. Causas y modos de extinción y suspensión 25
Subsección i). Clasificación 25
Artículo 6. Análisis 25
Artículo 7. Clasificación adoptada para los fines del presente código
según el origen del derecho a poner fin al tratado 27
Artículo 8. Orden de prelación en el ejercicio de cualquier derecho a
poner fin al tratado 27
Subsección ii). Causas lícitas de extinción y suspensión 27
Artículo 9. Extinción conforme a las estipulaciones del tratado (clases de
estipulaciones) 27
Artículo 10. Extinción por acuerdo separado. A. El acuerdo considerado
como instrumento habilitante 28
Artículo t i . Extinción por acuerdo separado. B. El acuerdo como acto
extintivo 28
Artículo 12. El acuerdo como acto extintivo. i) Caso de existencia de
cláusulas extintivas directas 29
Artículo 13. El acuerdo como acto extintivo. ii) Caso de abrogación del
tratado por un nuevo tratado 29
Artículo 14. El acuerdo como acto extintivo. iii) Caso de aquiescencia o
asentimiento ad hoc 30
Artículo 15. El acuerdo como acto extintivo. iv) Casos especiales de
renuncia de derechos y de desuso mutuamente aceptado 30
Artículo 16. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho (consideraciones generales) 30
Artículo 17. Clasificación y enumeración de los casos de extinción o
suspensión por aplicación de la norma de derecho 31
Artículo 18. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho. Caso de violación fundamental del tratado (carácter y efectos
jurídicos generales) 32
18 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
Párrafo Página
Artículo 19. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho. Caso de violación fundamental del tratado (condiciones
y limitaciones de aplicación) 33
Artículo 20. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho. Caso de violación fundamental del tratado (forma en que
ha de alegarse) 34
Artículo 21. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho. Caso de cambio esencial de las circunstancias o principio
rebus sic stantibus (carácter jurídico general) 34
Artículo 22. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho. Caso de cambio esencial de las circunstancias o principio
rebus sic stantibus (condiciones y limitaciones de aplicación) 34
Artículo 23. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho. Caso de cambio esencial de las circunstancias o principio
rebus sic stantibus (forma en que debe invocarse) 35
Subsección iii). Procedimiento de extinción 36
Artículo 24. Disposiciones generales 36
Artículo 25. Ejercicio de la facultad para poner término a los tratados . 36
Artículo 26. El procedimiento de extinción o retirada mediante notifi-
cación (modalidades) 36
Artículo 27. Fecha en que se produce la extinción o retirada 37
Sección 3. Efectos de la extinción válida y de la extinción pretendida. . . 38
Artículo 28. Extinción válida (efectos jurídicos generales) 38
Artículo 29. Efectos de la extinción válida (consideraciones especiales
relativas a los tratados multilaterales) 38
Artículo 29 bis. Efectos de la extinción en los derechos de terceros Esta-
dos 38
Artículo 30. Extinción pretendida o inválida (carácter y modos). . . . 38
Artículo 31. Efectos de la extinción pretendida mediante un acto inválido
o irregular o mediante repudiación 39
C. Revisión y modificación 39
II. COMENTARIO A LOS ARTÍCULOS 39
Capítulo I. Validez de los tratados 40
Parte III. Validez temporal (duración, extinción, revisión y modificación de los
tratados) 1-227 40
A. Condiciones generales de la validez temporal o duración 1-9 40
Artículo í. Definiciones 1-4 40
Artículo 2. Carácter jurídico de la \ alidez temporal o duración 5-9 40
B. Extinción y suspensión 10 - 226 41
Sección 1. Principios generales 11-37 41
Artículo 3. Carácter jurídico general de la extinción y la suspensión . . 11-12 41
Artículo 4. Condiciones generales de validez de la extinción y la suspen-
sión 13-20 41
Artículo 5. Causas de extinción o suspensión que están excluidas por las
normas generales del derecho internacional 21-37 42
Sección 2. Causas y modos de extinción y suspensión 38 - 202 46
Subsección i). Clasificación 38-55 46
Artículo 6. Análisis 38-50 46
Artículo 7. Clasificación adoptada para los fines del presente código
según el origen del derecho a poner fin al tratado 51-53 48
Artículo 8. Orden de prelación en el ejercicio de cualquier derecho de
poner fin al tratado 54-55 49
Subsección ii). Causas lícitas de extinción y suspensión 56-180 49
Artículo 9. Extinción conforme a las estipulaciones del tratado (clases
de estipulaciones) 56-62 49
Artículo 10. Extinción por acuerdo separado. A. El acuerdo considerado
como instrumento habilitante 63-66 49
Artículo 11. Extinción por acuerdo separado. B. El acuerdo como acto
extintivo 67-69 49
Derecho de los tratados 19
Párrafo Página
Artículo 12. El acuerdo como acto extintivo. i) Caso de existencia de
cláusulas extintivas directas 70-73 50
Artículo 13. El acuerdo como acto extintivo. ii) Caso de abrogación del
tratado por un nuevo tratado 74-79 50
Artículo 14. El acuerdo como acto extintivo. iii) Caso de aquiescencia o
asentimiento ad hoc 8 0 - 8 1 50
Artículo 15. El acuerdo como acto extintivo. iv) Casos especiales de
renuncia de derechos y de desuso mutuamente aceptado 82-88 51
Artículo 16. Extinción o suspensión de los tratados por aplicación de
la norma de derecho (consideraciones generales) 89-93 52
Artículo 17. Clasificación y enumeración de los casos de extinción o
suspensión por aplicación de la norma de derecho 94-112 53
Artículo 18. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho. Caso de violación fundamental del tratado (carácter y efecto
jurídicos generales) 1 1 3 - 122 56
Artículo 19. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho. Caso de violación fundamental del tratado (condiciones y
limitaciones de aplicación) 123-135 58
Artículo 20. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho. Caso de violación fundamental del tratado (forma en que ha
de alegarse) 136-140 60
Artículo 21. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho. Caso de cambio esencial en las circunstancias, o principios
rebus sic stantibus (carácter jurídico general) 141 - 163 60
Artículo 22. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de dere-
cho. Caso de cambio esencial de las circunstancias o principio rebus
sic stantibus (condiciones y limitaciones de aplicación) 164-179 67
Artículo 23. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de
derecho. Caso de cambio esencial de las circunstancias o principio
rebus sic stantibus (forma en que debe invocarse) 180 70
Subsección iii). Procedimiento de extinción 1 8 1 - 202 70
Artículo 24. Disposiciones generales 181-184 70
Artículo 25. Ejercicio de la facultad para poner término a los tratados . . 185-187 70
Artículo 26. El procedimiento de extinción o retirada mediante notifica-
ción (modalidades) 188-196 71
Artículo 27. Fecha en que se produce la extinción o retirada 197 - 202 72
Sección 3. Efectos de la extinción y de la pretendida extinción 203-226 72
Artículo 28. Extinción válida (efectos jurídicos generales) 203 - 2 0 8 72
Artículo 29. Efectos de la extinción válida. Consideraciones especiales
relativas a los tratados multilaterales 209-210 73
Artículo 29 bis. ¿rectos de la extinción en los derechos de terceros
Estados 211 73
Artículo 30. Extinción pretendida o inválida (carácter y modos). . . . 212-222 74
Artículo 31. Efectos de la extinción pretendida mediante un acto inválido
o irregular o mediante repudiación 223 - 226 75
C. Revisión y modificación 227 76
alterarse más adelante, pero, por el momento, no es b) Más importante aún es el hecho de que, contra lo
preciso tomar una decisión definitiva. que se cree a menudo, el tema de la extinción de los tra-
2. Partiendo de esa base, el capítulo I trataría de la tados no es nada sencillo. Se trata, en efecto, de una
validez de los tratados y estaría dividido en tres partes materia compleja y llena de dificultades. Además de
principales : Parte I. Validez formal (preparación y entrañar algunas cuestiones de primordial importancia
conclusión de los tratados); parte II. Validez esencial (como, por ejemplo, la tan debatida cuestión de la doc-
en cuanto al fondo del tratado2; y parte III. Validez trina rebus sic stantibus), plantea graves problemas de
temporal (duración, extinción, revisión y modificación). clasificación y ordenación. Esos problemas pueden ser
Por lo tanto, tratada ya la parte I en su primer informe, soslayados impunemente por los autores de manuales,
el Relator Especial debería ocuparse ahora en este que no están obligados a establecer distinciones precisas
segundo informe de la parte II. Lo cierto es, sin embargo, entre el aspecto de procedimiento y el aspecto de fondo
que el presente informe trata de la parte III, o sea, de de la extinción de los tratados, esto es, entre la extinción
la validez temporal, y en particular de la extinción de considerada como un acto procesal (opération à pro-
los tratados. Al proceder así, el Relator Especial no cédure) y la extinción tomada como acto o hecho sub-
ha tenido la intención de sugerir que en el proyecto stantivo. Pero en un código no pueden desconocerse
definitivo del código que pueda aprobar la Comisión esas distinciones; antes bien, es menester establecerlas
deba invertirse el orden de estas dos partes, ni siquiera con toda la precisión que razonablemente sea posible
que la Comisión deba necesariamente examinarlas en ese (decimos «que razonablemente sea posible» porque,
orden inverso (ya que para cuando la Comisión esté en en rigor, es muy difícil, si no imposible, hacer todas
condiciones de examinar el tema del presente informe, las distinciones necesarias en una forma enteramente
el Relator Especial ya habrá presentado probablemente satisfactoria, debido al doble aspecto que se advierte
un tercer informe que trata de la parte II que ahora en gran parte del derecho de los tratados, conforme se
falta, parte que la Comisión podrá examinar primero ha señalado en el párrafo 5 y en otras partes de la intro-
si lo estima oportuno). El Relator Especial ha creído, ducción al informe de 1956)5. Por todas estas razones
sin embargo, que era conveniente estudiar la extinción y otras semejantes, el Relator Especial ha considerado pre-
de los tratados después de ocuparse de su conclusión, ferible presentar un informe sobre esta parte del tema rela-
y esto por dos razones principales : tivo a los tratados anticipándose bastante al momento en
que probablemente será objeto de examen por la Comisión.
a) Existen ciertas afinidades entre los dos temas. La Ello ofrece dos ventajas : dará a la Comisión más tiempo
extinción, en su aspecto de fondo y en cuanto a proce- para estudiar una materia nada fácil, y permitirá
dimiento es, con respecto a la conclusión, el reverso de también al Relator Especial examinar de nuevo la materia,
la medalla. Cada una de ellas tiene un aspecto de pro- tal vez cambiar de opinión respecto de ciertos puntos y
cedimiento y otro de fondo3, y contiene elementos presentar, en caso necesario, un nuevo informe revisado.
que tocan a cuestiones que son más de protocolo que de 3. Por consiguiente, debe tenerse presente que el
derecho propiamente dicho, pero que deben estar pre- actual informe es de carácter provisional y no representa
vistos en un código general relativo al derecho de los necesariamente el criterio definitivo del Relator Especial.
tratados. Algunas de esas cuestiones son muy semejantes Este se ha propuesto en el presente informe (en buena
en ambas materias, hasta el punto de ser casi comu- parte en su interés propio) hacer ante todo un trabajo
nes4. Por consiguiente, conviene hasta cierto punto exa- de análisis, revelar la anatomía de la materia, por así
minar esas materias, ya sea conjunta o sucesivamente. decirlo, en una forma que, en general, no lo han hecho,
En todo caso, puede ser útil que la Comisión tenga a la ni siquiera intentado, los tratadistas y codificadores que
vista, para referencia y comparación, los informes sobre le han precedido6. Tal análisis constituye una labor
ambas materias, aunque los estudie luego en forma
sucesiva; 5
Un tratado es un texto y un negocio jurídico. La firma da validez
al texto, pero al mismo tiempo perfecciona el negocio jurídico
2 cuando mediante ella se pone en vigor el tratado. La extinción del
Esto es, capacidad de las partes contratantes, efectos del fraude, tratado es a la vez un procedimiento y un acto o hecho jurídico;
error, coacción, licitud del objeto del tratado, etc. se produce de cierto modo (expiración, caducidad, notificación,
3
Véase A/CN.4/101, introducción, párrafo 8. Esto es aún más denuncia, etc.), pero debe fundarse además en una causa legal-
patente en el caso de la extinción que en el de la conclusión, pues si mente válida. Jurídicamente, se trata de dos cosas distintas, aunque
un tratado sigue un proceso normal de preparación y conclusión, pueden coincidir. Así, para tomar un caso sencillo, se puede
poseerá normalmente validez formal; en el caso de la extinción, hacer una notificación de extinción regular en cuanto a la forma
sin embargo, la regularidad del proceso o procedimiento obser- de comunicarla y al plazo que en ella se señala, pero en circunstan-
vado puede ser totalmente independiente de la cuestión de si existen cias o por causas que, con arreglo al tratado, no constituyen funda-
causas válidas para poner fin al tratado, sea cual fuere el procedi- mento válido para poner fin al mismo. Pero si en esas condiciones
miento. las partes acuerdan dar por terminado el tratado, tal acuerdo será
4
Por ejemplo, el procedimiento que se observa para notificar a la 6
vez causa y modo de extinción.
el fin del tratado tiene puntos de contacto con el que se sigue para Charles Rousseau, Príncipes généraux du droit international
notificar la adhesión. Asimismo, de igual manera que puede ser public (Paris, A. Pedone, 1944), vol. 1, presenta un plan general y
necesario cierto número de ratificaciones o adhesiones para que el por materias, pero en él no se trata de la cuestión del plan pro-
tratado entre en vigor; un tratado puede también extinguirse si piamente dicho.
después de retirarse sucesivamente varias partes contratantes, el El proyecto de Fiore es bastante completo, pero no se hace en
número de las restantes llega a ser inferior al requerido para entrar él intento alguno de formular un plan de clasificación y ordenación
en vigor. Una parte puede ratificar un tratado multilateral sin que del tema de la extinción de los tratados. Pueden verse las partes
éste entre en vigor por ese hecho; y, del mismo modo, puede reti- pertinentes del proyecto de código de Fiore en Harvard Law School,
rarse sin que ello ponga fin al tratado. La conclusión de un nuevo Research in International Law, III. Law of Treaties, suplemento a
tratado puede por sí sola significar simultáneamente la extinción The American Journal of International Law, vol. 29, No. 4 (1935),
de uno vigente, etc. págs. 1220-1222.
Derecho de los tratados 21
previa indispensable para cualquier síntesis que pueda cuanto que sería difícil superar en este punto la labor
hacerse, esto es, para decidir en definitiva acerca de cuál ya hecha en el proyecto de la Harvard Law School y en
sea el mejor método de ordenar con miras a la codifi- otras partes.
cación esta parte del derecho de los tratados. El pro-
pósito del Relator Especial, por el momento, ha sido 5. Cabe además señalar ciertas dificultades espe-
presentar un estudio sinóptico de la materia. No des- ciales que se suscitan al tratar de codificar el derecho
conoce las múltiples imperfecciones de ese trabajo, pero relativo a la extinción de los tratados, aparte de las
espera subsanarlas o reducirlas oportunamente. Con todo, dificultades de clasificación y ordenación ya mencio-
pese a las imperfecciones, no habrá probablemente nadas :
muchas lagunas. En efecto, el plan es, con mucho, i) En muchos puntos, esta materia se mezcla o con-
el más completo y amplio de que el Relator Especial funde con otras, entre las cuales se pueden mencionar
tiene noticia. Para darle la amplitud deseada, el Relator la sucesión de los Estados, el reconocimiento de los Esta-
Especial, al igual que al estudiar el tema de la prepa- dos y gobiernos y la capacidad de los mismos7 ; los efectos
ración y conclusión de los tratados, ha recurrido en gran jurídicos de la guerra y de las hostilidades, y la situación
parte a su experiencia personal (A/CN.4/101, intro- y los derechos de terceros. Cuando eso ocurre, cabe
ducción, párrafo 4), por existir muchos puntos que los preguntar si la cuestión debe remitirse a la materia de
tratadistas no han estudiado o que han tocado sólo que se trate para que se estudie como parte de ella cuando
superficialmente. sea objeto de codificación, o bien incorporarse al pre-
sente código, ya sea como sección distinta o parte de
4. Tales son las consideraciones principales que han la misma, o dentro de la sección que ahora examinamos.
servido de guía al autor quien hace notar una vez más Se puede resolver ese punto de diversas maneras según
el carácter provisional del presente informe. Quedan la materia de que se trate. El Relator Especial indica
todavía algunas cuestiones de detalle que es preciso provisionalmente su criterio en los diversos lugares en
señalar : que se plantean estas cuestiones, pero desearía exponer
a) Dado que los artículos que figuran en el presente nuevamente su opinión al respecto más adelante.
informe no siguen el orden de los artículos presentados
en 1956, se ha comenzado nuevamente la numeración ii) En la introducción a su informe de 1956, el Relator
del número 1 en adelante. Podría ser conveniente hacer Especial señalaba la dificultad que entraña el hecho
lo mismo en cada sección del trabajo a medida que sea de estudiar todos los acuerdos internacionales, cual-
preparada, dejando el orden y la numeración definitivos quiera que sea su forma y carácter, bajo la denomina-
para el final, cuando se pueda pasar revista al conjunto. ción común de «tratados»; lo mismo que la dificultad
Por ahora, pues, podría aludirse a estos artículos en la de redactar artículos que se apliquen indistintamente
forma siguiente : «artículo... de la Parte III». y con igual propiedad a cualquier tipo de instrumento.
Esta dificultad se acentúa en la esfera de la extinción
b) Sin duda, más adelante podrá reducirse tanto de los tratados, cuando se trata de determinar la situación
el número como la extensión de los artículos. Sin embargo, de los tratados bilaterales, por una parte, y la de los
el Relator Especial hace notar, como lo hizo en el pá- multilaterales, por la otra. En el caso de los tratados
rrafo 3 de la introducción a su informe de 1956, que es bilaterales, la cuestión que se plantea es siempre la de la
necesario examinar el tema algo más detalladamente extinción del tratado mismo; en los tratados multila-
de lo que se suele tratar en los textos usuales. Un trabajo terales, en cambio, es más frecuente que se trate de la
de alto valor académico como el proyecto de conven- extinción de la obligación que el tratado impone a una
ción de la Harvard Law School no dedica más de cinco determinada parte contratante, o de la retirada de esa
artículos al tema de la extinción de los tratados, y de parte de toda participación futura en el tratado. Ello
ellos tres se refieren a cuestiones altamente especiali- suscita ciertas consideraciones especiales que requieren
zadas como la guerra, la violación fundamental del que algunos puntos se examinen por separado. Lo que
tratado y el cambio esencial de las circunstancias (rebus agrava la dificultad es el hecho de que el elemento sim-
sic stantibus), de modo que solamente dos artículos plemente numérico no siempre es factor decisivo cuando
tratan de los aspectos generales de la cuestión. Acaso se trata de determinar el carácter del tratado. Así, un
ello sea suficiente como base para el comentario, tan tratado que tiene tres o cuatro partes contratantes sola-
completo como informativo, que constituye un elemento mente, puede, atendiendo a su verdadero carácter, aproxi-
tan valioso del proyecto de la Harvard Law School, marse más al tratado bilateral que al tratado multilateral.
pero no puede considerarse suficiente como parte Es más, hay tratados que son enteramente multilaterales
constitutiva de un código sobre el derecho de los (como puede verse en el artículo 19, párrafo 1, y comen-
tratados. tarios respectivos, párrafos 124 a 128), respecto de los
cuales puede decirse que la simple retirada de una de las
c) Además, abreviando demasiado se perderían algu- partes contratantes tendría el mismo efecto, o en todo
nas de las ventajas que ofrece el hecho de dar al trabajo caso conduciría al mismo resultado, que si fuera un tra-
la forma de código en lugar de la de convención. Este tado bilateral, esto es, que pondría fin al tratado en su
método hace que sea lícito hasta cierto punto prescindir totalidad.
de la forma y extenderse en digresiones, y es además
positivamente ventajoso, pues permite redactar muchos
de los artículos en forma que se encuentre claramente 7
Por ejemplo, ¿qué ocurre cuando un gobierno reconocido por
en ellos su propia explicación, reduciendo así la necesidad alguna de las partes contratantes, pero no por otras, pretende
del comentario, cosa tanto más deseable y oportuna denunciar el tratado en nombre del Estado?
22 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
iii) Se suscita una dificultad imprevista con motivo Parte III. Validez temporal (duración, extinción, revisión
del hecho de que la cuestión de la extinción de los tratados y modificación de los tratados)8
es precisamente una de las materias para cuyo comentario
conviene poder señalar ejemplos que ilustren los diversos A. CONDICIONES GENERALES DE VALIDEZ TEMPORAL
principios, reglas y casos especiales relacionados con o DURACIÓN
ella. Pero, dada la naturaleza del tema, el aludir a tra-
tados existentes podría muy bien crear situaciones deli- Artículo 1. Definiciones
cadas en caso de suscitarse ulteriormente alguna cuestión
entre las partes. Por esta razón, el Relator Especial, 1. A los efectos de esta parte del presente código,
salvo raras excepciones, ha evitado mencionar tratados los siguientes términos tienen el sentido que respectiva-
actualmente en vigor. La dificultad, sin embargo, no mente se les asigna a continuación:
termina ahí, por ser casi imposible tratar de una parte [Déjese un espacio en blanco por el momento, por
cualquiera de la materia sin recurrir a ilustraciones, las razones que se señalan en el comentario.]
siquiera abstractas e imaginarias. Pero aun en ese caso
puede ser difícil evitar alguna alusión indirecta o comen- 2. Salvo que se indique lo contrario o que del contexto
tario que apunte a situaciones que acaso corresponden resulte necesariamente otra cosa,
a un caso real o que se ha planteado en forma concreta. i) Las disposiciones del presente código relativas a la
El Relator Especial ha tratado en lo posible de que sus extinción de un tratado o de cualquier obligación parti-
ejemplos tengan un carácter general e indirecto, pero cular nacida del mismo se refieren también a su suspen-
no puede afirmar que alguna vez no haya tenido que citar sión o a la suspensión de su ejecución; y las normas que
hechos que posiblemente reflejen una situación concreta. rigen la extinción de los tratados han de entenderse
Cuando esto ocurra, será menester atribuirlo a coinci- que son en general, y mutatis mutandis, aplicables al caso
dencia, no a intención, y al hecho de que cuanto mejor de la suspensión de su ejecución;
es la ilustración, más probable es que acuse esa carac- ii) Cuando se hace referencia a tratados ha de enten-
terística. derse que se hace también referencia a partes de tratados,
o a obligaciones particulares nacidas de ellos; y las
6. Para terminar esta introducción, cabe observar normas aplicables a la extinción o suspensión de los
que la esencia de la materia de la extinción de los tratados tratados en su totalidad, lo son también en general,
puede resumirse así: ¿Debe presumirse el derecho y mutatis mutandis, & la extinción o suspensión de partes
a la denuncia unilateral en aquellos casos en que el tra- de los tratados, o de obligaciones particulares nacidas
tado no lo prevé? Y, si es así, ¿en qué momento existe de ellos;
ese derecho, en qué medida y por qué causas? La parte
esencial de la cuestión está, pues, en aquellas secciones iii) Cuando se hace referencia a una parte en el tra-
del trabajo que tratan de la extinción de los tratados tado (o a la «otra parte») ha de entenderse que se hace
por aplicación de la norma de derecho. Es posible que referencia igualmente a las partes (o a las «otras partes»)
algunos miembros de la Comisión de Derecho Inter- en los tratados plurilaterales o multilaterales; y
nacional piensen que el Relator Especial ha ido dema- iv) La extinción o suspensión en el caso de tratados
siado lejos al señalar las causas por las que puede ello plurilaterales o multilaterales, en cuanto a las distintas
ocurrir o efectuarse válidamente. Puede ser que el Relator partes contratantes se refiere, ha se considerarse prima
Especial comparta su parecer cuando revise su trabajo facie que significa, no la extinción o suspensión del
más adelante, pero ha querido determinar hasta qué tratado propiamente dicho, sino la retirada de la parte
punto cabe adoptar una actitud liberal en esta materia contratante de que se trate de toda ulterior participación
sin comprometer seriamente el principio que es y debe en el tratado, o la cesación o suspensión de las obligacio-
seguir siendo la base de todo derecho de los tratados: nes contraídas por esa parte contratante en virtud del
pacta sunt servanda. mismo.
3. En relación con cada uno de los casos precedentes,
el hecho de que ciertas disposiciones de esta parte del
presente código hagan especial referencia o mención,
I. TEXTO DE LOS ARTÍCULOS DEL CÓDIGO según los casos; a la suspensión, a las partes de los
tratados u obligaciones particulares nacidas de los
mismos, a las partes contratantes, o a la retirada de
determinadas partes contratantes, no ha se considerarse
CAPÍTULO I
en sí mismo como una razón para interpretar que las 8. La revisión, modificación y enmienda en cuanto
disposiciones que solamente hacen referencia, a la extin- actos que alteran el tratado sin extinguirlo tienen sus
ción, a los tratados en su totalidad, a una determinada propios efectos jurídicos y modalidades, que se tratan
parte contratante, o a la extinción de un tratado en en la sección C9.
cuanto tal, no se aplican también, respectivamente, a
los casos anteriores, salvo que del contexto deba inferirse
claramente lo contrario. B. EXTINCIÓN Y SUSPENSIÓN
(sin prejuzgar las cuestiones relacionadas con la sucesión artículo se enuncian en primer lugar) son los procedi-
del Estado): mientos por los cuales se produce efectivamente la
a) Que haya habido un cambio (constitucional o extinción: las causas son los fundamentos jurídicos que
inconstitucional) de soberano, dinastía, régimen, admi- dan validez a dichos procedimientos y les permiten
nistración, gobierno o sistema social, en el Estado de que operar para poner fin al tratado.
se trata; 2. Los modos principales de extinción son dos:
b) Que haya ocurrido una disminución en el patrimonio i) Automático: extinción que se produce automática-
del Estado, o cambios territoriales que afectan a la mente por expiración o caducidad; y
extensión territorial del Estado en razón de pérdidas o
traspasos de territorio (pero que no afectan a su existencia ii) Expreso: extinción provocada por el acto de una
o identidad como Estado), a menos que el propio tratado de las partes (notificación o denuncia, o bien de las dos
se refiera expresamente a ese patrimonio o al territorio partes, o de todas las partes, actuando conjuntamente
de que se trata11. (decisión contractual de poner fin al tratado, o de susti-
tuirlo por uno nuevo).
ii) Por razón del principio de la primacía del derecho Los tratados, pues, terminan por sí mismos o por voluntad
internacional sobre el derecho interno en la esfera interna- de las partes; se extinguen o se pone fin a ellos (o son
cional: disueltos). Pero cualquiera que sea el modo de extinción,
a) Que el tratado haya resultado incompatible con la ésta puede fundarse en diversas causas jurídicas. Así,
constitución o el derecho interno del Estado de que se la extinción automática puede tener como causa jurídica
trata, o que no haya sido posible modificar tal consti- una disposición del propio tratado, en virtud de la cual
tución o derecho interno para armonizarlos con el se extinga transcurrido un cierto número de años; o
tratado ; puede resultar de la aplicación de una norma de derecho,
b) Que, después de la conclusión del tratado, hayan independientemente del tratado. Análogamente, la denun-
ocurrido cambios en la constitución o el derecho interno cia hecha por una de las partes (caso de extinción por
del Estado de que se trata que han motivado que éstos acto expreso) puede fundarse en una facultad conferida
sean incompatibles con el tratado. por el tratado o en una facultad conferida por el derecho
independientemente del tratado. Una denuncia que no se
iii) Por razón del principio pacta sunt servanda:
funde en una causa reconocida es inválida e ineficaz
a) Que exista un litigio o desacuerdo entre las partes, o por sí sola para poner término al tratado y puede equi-
un estado de tirantez de relaciones, o que se hayan roto valer a una repudiación del mismo.
las relaciones diplomáticas;
b) Que la ejecución del tratado se haya hecho difícil 3. Los modos de extinción pueden clasificarse o
u onerosa para la parte contratante de que se trata, o que describirse también como sigue:
su cumplimiento dé lugar a inconvenientes o situaciones i) Extinción independiente de la voluntad de las
enojosas, o que la parte contratante considere que el partes (automatismo);
tratado haya dejado de ser equitativo o sea perjudicial ii) Extinción por voluntad de las partes (acto).
para sus intereses. Sin embargo, la coincidencia no es absoluta, porque
iv) Por razón del principio res inter alios acta: a) la extinción puede ser automática en algunos casos,
a) Que una de las partes contratantes haya advertido y no producirse sin embargo independientemente de
que el tratado es incompatible con otro anterior, en el la voluntad de las partes, sino por su voluntad; b) la
que es parte, concluido con terceros; extinción puede producirse en virtud de un acto expreso
y no automáticamente, pero el acto puede ser de una sola
b) Que la parte contratante interesada se haya obligado de las partes y no de las dos. Es pues necesario, si se
posteriormente por otro tratado, concluido con terceros utiliza el criterio de la presencia o ausencia de la voluntad
e incompatible con el tratado existente. de las partes, clasificar los modos de extinción en:
i) extinción por voluntad de ambas partes o de todas las
SECCIÓN 2. CAUSAS Y MODOS DE EXTINCIÓN Y SUSPENSIÓN partes; ii) extinción por voluntad de una sola de las
Subsección i. Clasificación
partes; y iii) extinción independiente de la volutad de
las partes. El caso iii) es siempre un caso de extinción
Artículo 6. Análisis automática, el caso ii) no lo es nunca, y el caso i) lo es
algunas veces.
1. La extinción de los tratados supone dos conceptos :
la disposición en que se prevé la extinción, que puede 4. Otros modos de extinción son:
haber sido formulada por las propias partes ya sea en i) El asentimiento ad hoc de una parte al requerimiento
el tratado, ya sea en un acuerdo separado, o estar de la otra de poner fin al tratado, o la aceptación de un
contenida en la norma de derecho; y la extinción propia- acto con que, inválida o irregularmente se pretende la
mente dicha, como acto o hecho. Por tanto, el tema de la extinción del tratado o se repudia el mismo, modos que
extinción puede subdividirse en causas de extinción y son, en última instancia, casos especiales de acuerdo
modos de extinción. Los modos (que en el presente incluidos en el modo 2 ii);
11
ii) La decisión de un tribunal competente, en aquellos
En este caso (véase el comentario) sin embargo, aunque es casos en que la extinción date del momento del fallo y
posible que la obligación subsista, ésta puede recaer en otro país.
Se trata de una cuestión relacionada con la sucesión del Estado no de una fecha anterior en que, a juicio del tribunal,
en cuanto afecta a los tratados que será examinada separadamente. haya ocurrido tal extinción.
26 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
consentimiento inicial de ambas formulado en el tratado del artículo 7 opera sobre la base del siguiente orden de
o en otro acuerdo expreso entre ellas; prelación :
Caso b) ii). Supone la extinción por un acto expreso, i) Si el tratado incluye disposiciones sobre su extinción
querida por una sola de las partes, y resultado de una ésta sólo puede producirse prima facie en la forma
facultad reconocida por aplicación de una norma de prevista en ellas, a menos que las partes acuerden poste-
derecho y no por un acuerdo o una disposición del tratado riormente otra cosa o den su asentimiento ad hoc a la
o en cualquier otra forma; extinción, o a menos que se produzca un caso que
provoque o justifique la extinción o suspensión por
Caso c) i). Supone la extinción por expiración auto- aplicación de la norma de derecho y no esté expresa-
mática, no querida expresamente por las partes, sino mente excluido por el tratado;
resultado de su acuerdo inicial de voluntades formulado
en el tratado o en otro acuerdo expreso entre ellas; ii) A falta de disposiciones del tratado sobre la extin-
ción y si el caso no es uno de los descritos en el artículo 4.
Caso c) ii). Supone la extinción por expiración auto- A.ii) a) o b) supra, la extinción sólo podrá tener lugar
mática, no querida por las partes, y resultado de la en virtud de un acuerdo posterior o de un asentimiento
aplicación de una norma de derecho, y no de un acuerdo ad hoc, o por aplicación de la norma de derecho, en
o de una disposición del tratado. uno de los casos señalados en los artículos 17 a 23
11. Para los fines del presente código, la clasificacióninfra, y de acuerdo con sus términos;
adoptada es la expuesta en el artículo 7, que representa iii) A falta de disposiciones del tratado o de un acuerdo
una combinación modificada de las categorías mencio- posterior de las partes que regulen o produzcan la extin-
nadas en los párrafos 2 y 5. ción, y siempre que no se trate de uno de los casos
descritos en el artículo 4.A.Ü) a) o b), la extinción o suspen-
sión podrán tener lugar únicamente cuando se produzcan
Artículo 7. Clasificación adoptada para los fines del o se justifiquen por la aplicación de la norma de derecho
presente código según el origen del derecho a poner fin en uno de los casos señalados en los artículos 17 a 23,
al tratado y de acuerdo con sus términos;
1. Según el origen del derecho a poner fin al tratado iv) De los tres apartados anteriores se deduce que la
o a suspenderlo, los tratados se extinguen o quedan en denuncia unilateral de un tratado o la retirada del mismo
suspenso : efectuada por una de las partes sólo podrá tener lugar en
i) Conforme a sus propias estipulaciones, en los cualquiera de las tres clases de casos siguientes: a) si el
casos en que las mismas (de modo expreso o claramente tratado así lo establece; b) si todas las partes prestan su
implícito) prevean la extinción, y en la forma y circuns- consentimiento, en forma general o ad hoc; y c) si las
tancias que se especifiquen en esas estipulaciones o se circunstancias son tales que la aplicación de la norma de
deduzca claramente de ellas; derecho da origen a una facultad de denuncia, retirada
o suspensión de ejecución unilaterales en uno de los casos
ii) Conforme a las estipulaciones de un acuerdo inde- señalados en los artículos 17 a 23, y de acuerdo con sus
pendiente entre todas las partes, al margen del tratado, términos.
efectuado directamente por un solo acto, o por varios
actos sucesivos, o por la conclusión de un nuevo tratado ; 2. Aun siendo legítimos en principio, la causa o
y en todos los casos: a) cuando el tratado original no modo de extinción o suspensión, para ser válidos en un
contenga estipulación alguna sobre la extinción, o caso dado, han de tener el carácter y reunir las condi-
b) cuando, aun existiendo tal estipulación, las partes ciones y los requisitos señalados en las subsecciones ii) y
acuerden modificarla o completarla; iii), y en la sección 3 infra (artículos 9 a 31).
iii) Por aplicación de una norma de derecho que Subsección ii. Causas lícitas de extinción y suspensión
establezca la extinción o suspensión automática e ipso
facto del tratado en ciertos casos, o reconozca a una o a Artículo 9. Extinción conforme a las estipulaciones
varias de las partes el derecho a ponerle fin o dejarlo del tratado {clases de estipulaciones)
en suspenso unilateralmente. 1. Cuando el propio tratado establezca expresamente
2. En todos los casos mencionados, el procedimiento o se deduzcan necesariamente de sus términos, las cir-
de extinción puede ser, conforme a lo establecido por cunstancias o modos de extinción, estas cuestiones
las partes o permitido en derecho: i) automático; ii) dependerán prima facie de las estipulaciones pertinentes
resultado de notificación de una de las partes; y iii) del tratado, cuyo significado y efecto serán objeto de
resultado de uno o varios actos conjuntos o mutuos interpretación de la misma forma que las demás cláusulas
de las partes que ponen fin al tratado. Las considera- del tratado.
ciones especiales que influyen en el procedimiento, en 2. Sin perjuicio de los derechos de las partes a deter-
tanto que distinto de las causas de extinción, se exponen minar en el mismo tratado o a acordar posteriormente
en la subsección iii, artículos 24 a 27 infra. cualquier causa o modo de extinción que les parezca
conveniente, las principales causas y modos general-
Artículo 8. Orden de prelación en el ejercicio de cualquier mente incluidos en los tratados son los siguientes:
derecho de poner fin al tratado i) Expiración automática e ipso facto: a) en una fecha
determinada, b) al vencer un plazo determinado a partir
1. Todo derecho de poner fin al tratado que tenga de la fecha de entrada en vigor del tratado, c) en virtud
su origen en una de las fuentes mencionadas en el párrafo 1 del cumplimiento ulterior de una condición (condición
28 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
resolutoria), es decir, en su sentido más amplio, cuando del tratado en sí, salvo : a) que el tratado así lo establezca,
ocurre o deja de ocurrir un determinado acontecimiento, o de sus términos o carácter resulte necesariamente que
o cesan o no cesan ciertas circunstancias, o cuando se su permanencia en vigor depende de la participación de
cumplen o dejan de cumplirse determinadas condiciones, todas las partes iniciales, o de la parte que hace la notifi-
condición que en cualquiera de estos casos puede ser cación; b) que, en virtud de la denuncia, el número de
cierta en cuanto a su realización y en cuanto a su fecha; partes en el tratado llegue a ser inferior al expresamente
o sólo en cuanto a su realización, siendo incierta en cuanto previsto (es decir, al que se señaló como necesario para
a la fecha; o ser incierta tanto en su realización como en la entrada en vigor del tratado, o a otro número distinto
su fecha; que pueda haberse indicado); c) que, aunque no se haya
ii) Un plazo de validez fijado inicialmente y, a falta previsto número alguno, la denuncia haga que el número
de denuncia que surta efectos al término de dicho plazo, de partes sea inferior a dos. Respecto del caso b) el
un plazo posterior de duración indefinida, que se prolonga hecho de que el tratado requiera la participación de un
hasta que una de las partes hace la notificación de extin- determinado número de partes para entrar en vigor
ción o retirada y tal notificación surte efectos ; no implica por sí mismo (y a falta de una disposición
concreta a ese efecto) la expiración del tratado como
iii) Un plazo fijado inicialmente como en el caso ii), consecuencia de retiradas sucesivas que hagan que el
al término del cual la notificación de extinción o retirada, número de partes sea inferior al requerido.
de hacerse, surte efectos; de no hacerse tal notificación
(o para las partes que no la hayan hecho), ese plazo 6. Cuando un tratado no contiene disposiciones
inicial irá seguido de un segundo plazo, de la misma o de expresas relativas a su expiración o extinción, esas
distinta duración que el anterior, transcurrido el cual materias se regirán por las disposiciones del artículo
el tratado expira definitivamente; 4.A.Ü).
iv) Un plazo de validez fijado inicialmente y, a falta 7. Excepto en los casos en que sea automática
de notificación, de extinción o retirada que surta efectos (al llegar a la fecha señalada, al terminar el plazo fijado,
al término de dicho plazo, la renovación o la prórroga al producirse determinado acontecimiento o al cumplirse
automática (tácita reconducción) del tratado en sí ciertas condiciones), la extinción en virtud de lo dispuesto
(o entre las partes restantes), por un número indefinido en un tratado tiene lugar por notificación de extinción
de plazos fijos e iguales, hasta que surta efectos una o retirada, hecha por una de las partes y relativa al
notificación de extinción o retirada al término del plazo tratado en sí o a la participación de esa parte. Como
en curso. este modo de extinción es aplicable también a la extinción
prevista en acuerdo separado de las partes, y a ciertos
3. En los casos ii), iii) y iv) el tratado determina si casos de extinción por aplicación de la norma de derecho,
la notificación ha de surtir efectos inmediatamente o sus modalidades son objeto de la subsección iii), artículo
transcurrido un cierto plazo, y, en el último caso, la 26 infra.
duración de ese plazo. En los casos en que se establece
la facultad de denuncia, pero no se dice con qué anticipa-
ción ha de hacerse, se presumirá que la notificación sólo Artículo 10. Extinción por acuerdo separado
puede surtir efectos después de un plazo razonable, A. El acuerdo considerado como instrumento habilitante
atendidos el carácter del tratado y las circunstancias que
en él concurran, a no ser que pueda deducirse del carácter, 1. Pese a lo que se disponga en el tratado sobre su
términos y circunstancias del tratado, que se quiso un extinción o no extinción, o a la ausencia de disposiciones
derecho de denuncia de efectos inmediatos. al efecto, las partes pueden en cualquier momento por
acuerdo mutuo (simultáneo, subsidiario, o posterior con
4. Cuando el sistema adoptado es el de tácita recon- respecto al tratado), prever la extinción, en la misma
ducción, es decir, la validez por un plazo inicial, seguido forma y por los mismos procedimientos que podrían
por la renovación automática, o la prórroga por sucesivos haberlo hecho en el propio tratado, ya sea para completar
plazos de la misma duración, o por otros de duración sus estipulaciones o para modificarlas.
distinta que se hayan fijado, pero no se ha incluido 2. Dicho acuerdo puede incluir algunos de los
disposición expresa alguna sobre la denuncia o retirada modos de extinción señalados en el artículo 9, y las
previa notificación, ha de considerarse que en el tratado disposiciones de dicho artículo se aplicarán mutatis
se prevé tácitamente que dicha denuncia o retirada mutandis al caso en que se haya previsto la extinción
puede efectuarse previa la oportuna notificación que en un acuerdo separado del tratado.
surte efectos al término del plazo inicial, o de cualquiera
de los plazos sucesivos de validez. En los casos de tácita
reconducción, se presume igualmente que la duración Artículo 11. Extinción por acuerdo separado
de los sucesivos plazos de renovación o prórroga es la B. El acuerdo como acto extintivo
misma que la del plazo inicial, a menos que se haya 1. Además de su función como instrumento habili-
establecido otra cosa. tante, en virtud de la cual el acuerdo independiente de
5. Las disposiciones anteriores se aplican por igual las partes al margen del tratado puede contener disposi-
a los tratados bilaterales, plurilaterales y multilaterales, ciones sobre una extinción eventual y determinar los
salvo que en los casos ii), iii) y iv) del párrafo 2, la denun- modos de la misma, dicho acuerdo puede de por sí
cia, en principio, únicamente pondrá fin al tratado poner fin efectivamente al tratado o causar su extinción:
respecto a la parte que la haya hecho (es decir, equivaldrá i) Por medio de cláusulas que tengan un efecto directo
a una retirada de esa parte), y no producirá la extinción y expresamente extintivo;
Derecho de los tratados 29
ii) En forma de un nuevo tratado que abrogue, susti- Artículo 13. El acuerdo como acto extintivo. ii) Caso
tuya, revise o modifique el tratado existente; de abrogación del tratado por un nuevo tratado
iii) Con carácter ad hoc, por el consentimiento o I. Caso de decisión unánime
aquiescencia dados a una petición para que se acepte
voluntariamente la extinción o retirada, o a la extinción 1. Se puede poner fin a un tratado mediante la conclu-
o retirada pretendida unilateralmente y en forma inválida sión de un nuevo tratado entre las mismas partes y con
o irregular, o a la repudiación, cuando sin tal consenti- el mismo objeto. En tales casos, el nuevo tratado conten-
miento o aquiescencia tales actos carecerían de eficacia drá generalmente una cláusula expresa en virtud de la
para efectuar la extinción o retirada; cual se ponga fin al anterior, o se declare que el nuevo
tratado viene a sustituirle. Pero incluso a falta de dicha
iv) En ciertos casos especiales descritos en el ar- cláusula, se producirá el mismo efecto (sujeto a la debida
tículo 15. interpretación de los dos tratados) tácita o indirecta-
2. Las posibilidades que acaban de mencionarse se mente en los casos en que se desprenda claramente
tratan con más detalle en los artículos 12 a 15. Con que tal fué la intención de las partes, y también se produ-
sujeción, sin embargo, a los que se señala en dichos cirá ese efecto si el segundo tratado crea un nuevo sistema
artículos, el acuerdo, consentimiento, asentimiento o en relación con el mismo objeto, de forma que sea
aquiescencia de ambas partes en el caso de un tratado imposible que las partes apliquen simultáneamente los
bilateral, y de todas las partes en el caso de un tratado dos tratados en sus relaciones inter se.
plurilateral o multilateral, es requisito indispensable en 2. En los dos casos mencionados en el párrafo
todos los casos para producir la extinción. anterior, el primer tratado se extinguirá en la fecha en
que entre en vigor el nuevo tratado, a no ser que se haya
Artículo 12. El acuerdo como acto extintivo. i) Caso indicado en éste otra fecha; o, en el caso de tratados
de existencia de cláusulas extintivas directas multilaterales, se extinguirá respecto de cada parte en
1. Las partes en un tratado pueden en cualquier la fecha en que el nuevo tratado entre en vigor respecto
momento, en cualquier circunstancia y por cualquier a dicha parte, por ratificación, adhesión u otra forma
causa, poner fin al mismo o a una parte de él, por medio reconocida.
de un acuerdo expreso con esa intención y efecto, incluso 3. Las disposiciones de los párrafos anteriores se
en aquellos casos en que el tratado establece expresa- aplican igualmente, mutatis mutandis, al caso en que un
mente que ha de continuar en vigor indefinida o perpe- nuevo tratado o acuerdo no sustituye enteramente al
tuamente, o sin limitación de tiempo; y a fortiori en anterior, sino que abroga o sustituye únicamente algunas
cualquier otro caso. de sus cláusulas, o introduce modificaciones.
2. A menos que de modo expreso o tácito se indique II. Caso de decisión por mayoría
claramente lo contrario, dicho acuerdo surtirá efecto 4. En general, un tratado, o una parte del mismo
inmediatamente después de su entrada en vigor, y pondrá sólo puede ser abrogado o sustituido por un nuevo
fin en el acto al tratado o a la parte del mismo afectada tratado si todas las partes consienten en ello, ya sea
por él. mediante la participación efectiva de dichas partes en
3. Es posible que las partes, por razones de orden el nuevo tratado, ya sea, en defecto de esa participación,
interno y constitucional, deseen que el instrumento mediante su asentimiento a la extinción cuando el nuevo
que ponga fin a un tratado existente tenga una forma tratado entre en vigor.
determinada, y esté sujeto por ejemplo a ratificación 5. Sin embargo, en algunos casos, un tratado puede
(y si lo desean están en libertad de hacerlo), pero en la establecer la posibilidad de su extinción, sustitución,
esfera internacional no hay ninguna norma del derecho revisión o modificación por decisión de una determinada
de los tratados que exija una forma especial para este mayoría de las partes en él. En esos casos, esta cuestión,
fin, siempre que el carácter del instrumento sea indudable su procedimiento, condiciones y modalidades, así
y exprese claramente la intención de las partes. Por como sus efectos exactos sobre el tratado, y la situación
tanto, un acuerdo bilateral en forma de tratado puede y condición resultante de las partes que constituyen
ser abrogado por un simple canje de notas entre las la mayoría y de las que forman la minoría, y sus rela-
partes, y una convención multilateral general puede ser ciones inter se, se regirán por la interpretación que
abrogada o modificada por un protocolo. corresponda dar a las disposiciones pertinentes del
4. Aunque el procedimiento generalmente adoptado tratado.
y prima facie deseable es que cualquier acuerdo que 6. Cuando no se haya establecido ninguna de las
ponga fin al tratado, o lo sustituya, revise o modifique, disposiciones previstas en el párrafo anterior, las medidas
se consigne en un solo instrumento o en un solo canje que en su caso adopte la mayoría no pueden tener
de notas, debidamente firmadas, nada hay en derecho efectos directos sobre el tratado anterior en sí, que
que impida hacerlo de otra forma, por ejemplo, una subsistirá intacto e invariable, y seguirá siendo obliga-
serie de comunicaciones entre la sede (gobierno u orga- torio para las partes. En dicho caso, el resultado puede
nización internacional) y las partes en el tratado, o, ser la creación de un nuevo régimen que se aplicará
cuando proceda, mediante la votación unánime, recogida únicamente entre las partes que lo hayan acordado,
en las actas, de una asamblea de una organización quedando extinguido o modificado el tratado existente
internacional, siempre que los delegados estén debida- en las relaciones entre ellas, pero subsistiendo el régimen
mente autorizados para ello. del tratado anterior entre aquellas partes y las partes
30 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
que no hayan prestado su consentimiento al nuevo de ciertas cláusulas particulares de un tratado, en las
régimen, así como entre estas últimas12. que se refiere a los efectos extintivos de la renuncia en
dichas cláusulas.
Artículo 14. El acuerdo como acto extintivo. in) Caso Variante
de aquiescencia o asentimiento ad hoc
2. Si no se presta dicho consentimiento, la parte
1. Un tratado, o la participación de una parte en él, renunciante puede retirar su renuncia o mantenerla.
puede terminar efectivamente por acuerdo, sin que sea En el último caso, se extinguirán el tratado o la obligación
necesario concluir entre las partes ningún instrumento de que se trate, o en el caso de tratados multilaterales,
o protocolo abrogatorio o negociar un nuevo tratado cesará la participación de la parte renunciante, o su
que sustituya o modifique al anterior, en aquellos casos derecho a exigir el cuplimiento de la obligación; pero
en que se accede simplemente a la petición formulada la parte renunciante vendrá obligada a indemnizar a la
por una parte con objeto de poner fin al tratado o reti- otra parte o a las otras partes por todos los daños o
rarse de él ; también termina en el caso de que una parte perjuicios directos y jurídicamente inmediatos sufridos
haya llevado a cabo un acto con el que ilegal o irregular- por ellas o por sus nacionales como consecuencia de
mente pretenda poner fin al tratado o dejar de participar dicha extinción.
en él, o repudiarlo, y la otra parte o las partes den su
asentimiento a tal acto. 3. Desuso mutuamente aceptado. Aunque no existe
ningún principio general de derecho sobre la prescripción
2. Cuando la extinción o retirada se produce por o caída en desuso longi temporis de los tratados, en virtud
el asentimiento de una o más partes a la petición de otra, del cual puedan extinguirse por el mero transcurso del
el caso, aunque de origen distinto, es análogo al descrito tiempo, el hecho de que las dos partes o todas las partes
en el párrafo 4 del artículo 12, y se rige por considera- hayan dejado de aplicar o invocar el tratado durante un
ciones semejantes. largo período de tiempo, o hayan observado una conducta
3. Cuando se acepta un acto ilegal o irregular con el que pruebe su falta de interés por dicho tratado, podrá
que se pretende la extinción o la retirada, o se repudian equivaler a un acuerdo tácito entre las partes de desconocer
las obligaciones nacidas del tratado, existe un acuerdo el tratado o considerarlo extinguido. No obstante,
de facto más bien que de jure, y la extinción o retirada únicamente puede deducirse dicho acuerdo de la conducta
tiene su origen y su fundamento ilegal en la aceptación de ambas partes o de todas las partes durante un período
más que en un acto común de las partes. Este caso se de tiempo suficientemente prolongado; y, como regla
rige por los artículos 30 y 31 infra. general, únicamente en el caso de que, además, el tratado
sea de tal naturaleza que su aplicación después de ese
Artículo 15. El acuerdo como acto extintivo. iv) Casos período de tiempo fuere anacrónica o inadecuada.
especiales de renuncia de derechos y de desuso mutuamente
aceptado Artículo 16. Extinción o suspensión por aplicación
1. Renuncia de derechos. Aunque las partes en un de la norma de derecho (consideraciones generales)
tratado no pueden, salvo cuando el tratado o una norma 1. En ciertos casos especiales, el derecho interna-
de derecho lo permitan, renunciar a las obligaciones cional actúa ya sea poniendo fin al tratado por caducidad
que les impone el tratado, sí pueden en cambio renunciar automática que, de otro modo, no ocurriría (anulación),
a todos o algunos de los derechos o ventajas que el ya sea confiriéndola a alguna de las partes el derecho,
tratado les concede. Sin embargo, aunque la forma de la que de otro modo no tendría, a darlo por terminado
renuncia propiamente dicha puede ser unilateral, no o a dejar de participar en él mediante notificación o
puede por sí misma poner fin al tratado o a una parte de denuncia unilateral (anulabilidad). En esos casos, la
él sin el consentimiento de una parte o las otras partes acción del derecho internacional es ineludible e inde-
que tengan interés en que el tratado siga aplicándose, pendiente de las estipulaciones del tratado o de cualquier
o en exigir que se siga dando cumplimiento a las obliga- acuerdo especial entre las partes relativo a su extinción,
ciones correlativas a los derechos renunciados, cuando en el sentido de que crea causas para dar por terminado
esas obligaciones no sean únicamente exigibles por la un tratado o para cesar de participar en él, que pueden
parte renunciante. surtir efectos aunque no hayan sido expresamente
2. Si no se presta dicho consentimiento, la parte previstas en el tratado o en el acuerdo concluido entre
renunciante puede optar por retirar su renuncia. Si no las partes. Pero cuando tales causas estén expresamente
ejerce esta opción, pierde su derecho a exigir las ventajas excluidas en el tratado o en un acuerdo especial, éstos
que en su caso le correspondan, sin que pueda oponerse prevalecerán. El mismo principio se aplica en el caso
a que la otra parte o las otras partes continúen cumpliendo de todo acuerdo expreso a que las partes lleguen después
el tratado o exigiendo su cumplimiento respecto a ellas. o en vista especialmente del acontecimiento que, en
Esas partes podrán, sin embargo, decidir en cualquier otro caso, conduciría a la extinción o daría derecho a
momento la interrupción de ese cumplimiento o exigencia, poner fin al tratado.
en cuyo caso el tratado quedará extinguido. Lo mismo
se aplica mutatis mutandis a la renuncia de las ventajas 2. En otros casos determinados, pese a serles de
aplicación, mutatis mutandis, consideraciones análogas,
el derecho internacional no pone fin al tratado en cuanto
12
Esta cuestión corresponde al tema de los efectos de los tratados, tal y en cuanto instrumento, sino que suspende temporal
que será estudiado en el capítulo II del presente código. o indefinidamente la ejecución de las obligaciones nacidas
Derecho de los tratados 31
del mismo o da a una de las partes el derecho de suspender o la suspensión de un tratado por aplicación de la norma
esa ejecución. de derecho puede tener lugar en los casos siguientes:
3. En los casos en que la acción del derecho interna- I. Casos de extinción de un tratado o de una obligación
cional no consista en poner término al tratado automá- determinada que éste impone a una parte :
ticamente, sino en facultar a una de las partes para darlo
por terminado o para dejar de participar en él, debe A. Automáticamente:
ejercerse tal facultad dentro de un plazo razonable a i) Extinción total de una de las partes en un tratado
partir del momento en que se alega su nacimiento. Su bilateral en cuanto personalidad internacional inde-
falta de ejercicio dará derecho a la otra parte o a las pendiente, o pérdida o cambio completo de identidad,
otras partes a afirmar que el tratado continúa en vigor con sujeción sin embargo a las normas de sucesión del
y a reclamar su pleno cumplimiento. Estado en relación con los tratados bilaterales, cuando
4. Análogamente, cuando el suceso, acontecimiento esas normas prevean la transmisión de las obligaciones
o circunstancias que dan origen a la causa de extinción nacidas de los tratados13.
o suspensión por aplicación de la norma de derecho, ii) Disminución del número de partes en un tratado
hayan sido consecuencia directa de un acto u omisión hasta quedar reducidas a un solo Estado o a ninguno,
de la parte que los invoque, o ésta haya contribuido a mediante la denuncia o retirada de la otra parte en el
que se produjeran (salvo en los casos fortuitos o de fuerza caso de un tratado bilateral o las sucesivas retiradas
mayor), dicha parte no podrá invocar la causa de que se de las partes en el caso de los demás tratados, siempre
trate, pero si, no obstante, el suceso, acontecimiento o que en cualquiera de estos casos la denuncia o retirada
circunstancias implican, por su naturaleza, el fin o sea jurídicamente válida.
la suspensión del tratado, la parte incurrirá en responsa- iii) Extinción total, desaparición o destrucción, o
bilidad por los daños o perjuicios causados, del mismo metamorfosis completa del objeto material a que se refiere
modo que si se tratara de una violación del tratado, la obligación nacida del tratado (en su caso), siempre que
y estará obligada a repararlos; sin embargo, en caso a) La extinción, destrucción o metamorfosis sea
de extinción o suspensión por causa de guerra, la material, total y permanente o irremediable, o todo
cuestión se regirá por las consideraciones especiales al parezca indicarlo así;
caso.
b) La obligación se refiera enteramente al objeto
5. Los casos a que se hace referencia anteriormente material de que se trate y requiera la permanencia de
en los párrafos 1 y 2 se exponen y clasifican en el ar- éste;
tículo 17. Sus efectos están sujetos a ciertas limitaciones c) La obligación no suponga a su vez una obligación
y condiciones de eficacia que también se enuncian en el de conservar la existencia del objeto o de reemplazarlo
artículo 17, o, cuando se trata de casos más complicados, o reconstruirlo.
en los artículos siguientes. El derecho internacional En los casos en que no se satisface ninguna de estas
solamente permite que actúen esas causas de extinción o tres condiciones, las circunstancias pueden justificar
suspensión con sujeción a dichas limitaciones y condi- que se suspenda la ejecución de la obligación en cuanto
ciones de eficacia, y no reconoce ningún otro caso en ésta se refiera al régimen previsto para el objeto de que
que pueda ponerse fin a un tratado o suspenderlo inde- se trate, a gestiones relativas al mismo o a transacciones
pendientemente de las estipulaciones (expresas o tácitas) con él relacionadas, pero el tratado en sí no se extinguirá.
contenidas en el mismo o en cualquier otro acuerdo
entre las partes, o de la voluntad de ambas o de todas iv) Imposibilidad de ejecución superveniente o debida
las partes. De ahí que siempre que el tratado propiamente a fuerza mayor, en casos distintos a los enumerados en
dicho, o cualquier otro acuerdo aplicable, contenga una los apartados i) a iii) del presente párrafo, siempre que :
cláusula por la que se disponga que habrá de recurrirse a) La imposibilidad sea absoluta, completa y perma-
al arbitraje o a la solución judicial en cualquier contro- nente o irremediable, o todo parezca indicarlo así;
versia relativa a la interpretación, aplicación o ejecución b) La imposibilidad sea verdadera y real, en el sentido
del tratado y una de las partes no admita que han surgido de suponer un obstáculo o impedimento insuperable
circunstancias que ponen fin al tratado o lo suspenden que tenga el carácter de fuerza mayor, y no se limite
o que dan derecho a ponerle fin a o suspenderlo por meramente a hacer la ejecución difícil, onerosa o molesta.
aplicación de la norma de derecho, es condición previa En los casos en que no se satisfaga cualquiera de estas
e indispensable para dar por terminado o suspendido dos condiciones, las circunstancias pueden justificar
el tratado, recurrir al arbitraje o a la solución judicial la suspensión de la ejecución de la obligación, pero el
conforme a lo previsto en el tratado o en otro tratado en sí no se extinguirá.
acuerdo.
v) Inaplicabilidad absoluta superveniente, por desapari-
ción completa del campo de aplicación del tratado, de
Artículo 17. Clasificación y enumeración de los casos manera que no quede cosa alguna a la cual pueda éste
de extinción o suspensión por aplicación de la norma aplicarse; siempre que:
de derecho
Con sujeción, en cuanto sean aplicables, a las disposi- 13
ciones de los párrafos 3 y 4 del artículo 16, y a las limi- En el presente informe no se trata esta materia. Cabe la
cuestión de si debe estudiarse como parte del tema de la sucesión
taciones o condiciones que se indican seguidamente en del Estado o con el tema de los tratados. El Relator Especial pre-
el presente artículo y en los artículos 18 a 23, la extinción sentará su parecer sobre ello más adelante.
32 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
a) La desaparición sea total y permanente; de raíz a las obligaciones en él previstas puede alegarse
b) La necesidad de la permanencia del campo de como causa por la otra parte o las otras partes para
aplicación de que se trate sea manifiesta a la vista del darlo por terminado o suspendido. En los artículos 18 a
tratado, de manera que cualquier nuevo intento de 20 se exponen por separado las circunstancias y condi-
aplicación suponga un anacronismo histórico o equivalga ciones exigidas para ello.
a una cuasi-imposibilidad;
II. Casos en los que el tratado, en sí y en cuanto instru-
c) No puedan llevarse a efecto razonablemente los
mento, sigue existiendo, pero en que las obligaciones
fines que inspiraron el tratado dentro de su debido
contenidas en él se extinguen o suspenden temporal,
ámbito de aplicación mediante una nueva estimación
indefinida o permanentemente :
de sus obligaciones atendiendo a la nueva situación; es
decir, que los citados fines hayan desaparecido en sí A. Automáticamente:
y para ambas partes.
x) La ejecución plena y definitiva del tratado o de
En los casos en que no se satisfaga ninguna de estas alguna obligación particular derivada del mismo hará
condiciones, las circunstancias pueden justificar la sus- que el tratado o esa obligación queden cumplidos y la
pensión de la ejecución de la obligación, pero el tratado obligación u obligaciones de que se trate se extinguirán
en sí no se extinguirá. en tal sentido por haber sido ejecutadas ; pero tal ejecución
vi) Ilegalidad superveniente por incompatibilidad con no afecta la validez del tratado, el cual continúa exis-
alguna nueva norma o prohibición admitida por el derecho tiendo como base de la ejecución y en cuanto instrumento
internacional después de la conclusión del tratado ; siempre que dio origen a la obligación de ejecutarlo.
que xi) Cumplimiento aliunde del tratado o de alguna
a) La nueva norma o prohibición sea cierta y de obligación particular contenida en el mismo (es decir,
aceptación general (o haya sido aceptada por ambas o no la ejecución por las partes, sino el cumplimiento de
todas las partes en el tratado); los fines del tratado debido a algún acontecimiento
b) Toda nueva aplicación del tratado suponga una externo o a la acción de un tercero). En tal caso, queda
violación positiva de la nueva norma o prohibición, o cumplido el tratado o la obligación de que se trate, pero
sea tan radicalmente incompatible con ésta que equivalga el tratado, en cuanto instrumento, sigue existiendo por
a su violación; iguales motivos que en el caso x).
c) Dentro del ámbito de aplicación del tratado no xii) La existencia de un estado de guerra puede ser
exista otro medio de poner en práctica sus fines sin que se causa de suspensión o de extinción de las obligaciones
produzca tal violación o incompatibilidad. nacidas del tratado (véase el caso vii) supra).
En los casos en que no se satisfaga ninguna de estas B. A instancia de la parte que invoca la causa de suspen-
condiciones, las obligaciones que el tratado impone sion :
continúan invariables, a menos que las partes hayan
acordado otra cosa. xiii) Casos iii) a v) de la sección LA del presente artículo :
Cuando las circunstancias no conducen a la extinción
vii) La existencia de un estado de guerra puede producir del tratado, pueden justificar que se suspenda su ejecu-
la extinción o suspensión de los tratados entre los beli- ción.
gerantes o entre éstos y los no beligerantes, pero sola-
mente en ciertos casos y en determinadas circunstancias14. xiv) Cambio esencial de las circunstancias, llamado
a veces principio rebus sic stantibus. Cuando no se trate
B. A instancia de la parte que invoca la causa de la de alguno de los cambios que puedan dar origen a causas
extinción : de extinción o suspensión de acuerdo con alguno de
viii) Tratados que son intrínsecamente de carácter los títulos precedentes, pero solamente en las circuns-
finito o de duración no ilimitada. Pueden ser denunciados tancias y con sujeción a las condiciones y limitaciones
por alguna de las partes en cualquier momento, aunque que se enuncian en los artículos 21 a 23.
no contenga una cláusula en tal sentido, notificando
con la debida antelación su propósito de dar por termi- Artículo 18. Extinción o suspensión por aplicación de la
nado el tratado o de dejar de participar en el mismo, norma de derecho. Caso de violación fundamental del
siempre que ello no se excluya, ni se prevea lo contrario tratado (carácter y efectos jurídicos generales)
en el tratado, o necesariamente haya de deducirse de sus
estipulaciones o de las circunstancias. La antelación 1. La violación fundamental de un tratado (tal como
con que deba hacerse la notificación dependerá del se define más adelante) o de una obligación esencial
carácter del tratado, de las obligaciones que imponga derivada del mismo, cometida por una de las partes,
y de las circunstancias del caso. puede justificar, cuando se trata de un tratado bilateral,
que la otra parte lo considere y declare terminado; y,
ix) Violación fundamental de un tratado por alguna de en el caso de un tratado multilateral, puede justificar
las partes. Si se refiere a algún punto esencial que afecte que las demás partes: a) se nieguen a ejecutar en sus
relaciones con la parte culpable, cualquiera de las obliga-
ciones del tratado que consistan en un intercambio
14
Será preciso explicar más ampliamente este concepto. Si no se mutuo y recíproco de ventajas o concesiones entre las
decide tratarlo como parte del tema general de «Efectos jurídicos partes; o b) se abstengan de ejecutar las obligaciones
de la guerra», será objeto de una parte o capítulo particular del que, por la índole del tratado, dependan necesariamente
presente código que habrá de someterse más adelante bajo el
título de «Efectos de la guerra en los tratados». de la ejecución correlativa por todas las demás partes y
Derecho de los tratados 33
que no sean de un carácter público general que exija terminado o cualquiera de ellas puede dejar de parti-
su absoluto y total cumplimiento. cipar en él.
2. El caso de violación fundamental ha de distin- iv) En el caso de tratados-ley o de tratados que creen
guirse de aquellos casos en que la violación por una de un sistema o un régimen (por ejemplo, para determinada
las partes de alguna de las obligaciones derivadas de un zona, región o localidad), o de tratados que supongan
tratado puede justificar una falta de cumplimiento compromisos de ajustarse a ciertas normas o condi-
exactamente correlativa por la otra parte, o, como medida ciones, o de cualquier otro tratado que lleve intrínseca
de represalia, la no ejecución de alguna otra cláusula la fuerza jurídica de la obligación y ésta no dependa
del tratado. En tales casos, no es que el tratado o las del cumplimiento correlativo por las otras partes en el
obligaciones nacidas del mismo se extingan en cuanto tratado como en los casos previstos en el apartado ii)
tales, sino que se trata, sencillamente, de violaciones y a) y b), de manera que la obligación exista de por sí
contraviolaciones determinadas, o faltas de cumplimiento y exija su aplicación y ejecución absoluta y completa
que, independientemente de que estén o no iustificadas cualesquiera que sean las condiciones, la violación del
por las circunstancias no afectan a la permanencia del tratado (por grave que sea) por una de las partes :
tratado en sí. a) No puede constituir jamás una causa para que las
demás partes lo den por terminado o se retiren de él ;
3. Tal como se expone seguidamente en el artículo 19,
el principio de la extinción por violación fundamental b) No puede ni siquiera justificar (en la medida en
se halla limitado en tres aspectos: a) en cuanto a los que, de otro modo, podría ser procedente o posible)
tipos de tratados respecto a los cuales puede invocarse; la no ejecución de las obligaciones del tratado con
b) en cuanto al carácter de la violación que ha de justificar respecto a la parte culpable o a sus nacionales, naves, etc.
su aplicación; y c) en cuanto a determinadas circunstancias
particulares cuya existencia impedirá que alguna parte 2. Limitaciones en cuanto al carácter de la violación
lo invoque. Por lo demás, la parte que invoque el derecho que invoca como justificativa de la extinción.
sólo podrá hacerlo en la forma y con las consecuencias i) La violación debe constituir una violación funda-
indicadas en el artículo 20. mental del tratado en algún aspecto esencial que afecte
las raíces o fundamentos de las relaciones convencionales
entre las partes y que ponga en duda la posibilidad o
Artículo 19. Extinción o suspensión por aplicación de la utilidad de dichas relaciones en lo sucesivo en la
la norma de derecho. Caso de violación fundamental del esfera particular que sea objeto del tratado.
tratado (condiciones y limitaciones de aplicación)
ii) Debe, por tanto, equivaler a una denegación o
1. Limitaciones en cuanto al tipo de tratado. repudiación de la obligación derivada del tratado y
tener cualquiera de los siguientes efectos: a) destruir la
i) La violación fundamental de un tratado, como utilidad del tratado para la otra parte; b) justificar la
causa que da derecho a la otra parte para declarar su conclusión de que no se puede seguir confiando en la
extinción, sólo se aplica en principio en el caso de los debida ejecución del tratado por la parte que comete
tratados bilaterales, no en el de los tratados multilaterales. la violación; o c) frustrar los fines del tratado.
ii) Salvo en el caso especial mencionado en el apar- iii) Si se trata de una violación que las partes previeron
tado iii), la violación, aunque sea grave, de un tratado como una posibilidad y tuvieron en cuenta en el tratado
multilateral por alguna de las partes no da derecho o en otro acuerdo pertinente, o bien debe considerarse
a las demás a ponerle fin. Sin embargo, en el caso de que en tales circunstancias la violación no es de carácter
obligaciones de carácter recíproco o interdependiente, fundamental, o bien sus consecuencias se regirán por lo
una violación fundamental justificará que las demás dispuesto en el propio tratado o en otro acuerdo, de
partes : conformidad con la interpretación que corresponda,
a) En sus relaciones con la parte culpable se nieguen y no por una norma general de derecho relativa a la
a ejecutar, en beneficio de dicha parte, cualquier obliga- extinción por violación fundamental.
ción del tratado que consista en el reconocimiento o
intercambio recíproco entre las partes de derechos, 3. Limitaciones impuestas por circunstancias particu-
beneficios, concesiones o ventajas, o del derecho a un lares que impiden que se invoque la violación funda-
trato particular en alguna actividad con respecto a una mental.
cuestión determinada; Incluso en los casos en que la violación sea de carácter
b) Cesen de ejecutar cualquier obligación del tratado fundamental conforme a los principios precedentes, la
que haya sido objeto de la violación y que sea de tal misma no podrá invocarse como causa para dar por
naturaleza que, por la índole del tratado, su ejecución terminado el tratado :
por cualquiera de las partes dependa necesariamente i) Cuando el tratado, conforme a sus propias estipu-
de su ejecución igual correlativa por todas las demás laciones, haya de expirar en todo caso dentro de un plazo
partes. razonable o pueda ser denunciado por la otra parte
iii) Si, en relación con un tratado del tipo previsto dentro de ese plazo .o previa notificación hecha con una
en el apartado ii) b) una parte comete una violación antelación razonable. El plazo que para tales fines se
general y total del tratado que constituya su repudiación, considerará razonable dependerá del carácter y fines del
o una violación en un punto tan esencial que equivalga tratado, de la índole de la violación y de las circunstancias
a una repudiación, las demás partes pueden darlo por del caso.
34 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
ii) Cuando la otra parte no invoque la extinción del y perjuicios o cualquier otra reparación, o a adoptar las
tratado por violación fundamental dentro de un plazo contramedidas del caso, ya sea respecto a la violación
razonable a partir del momento de la violación. En tal o inobservancia del tratado, o respecto a su extinción
caso, se debe considerar que esa otra parte ha aceptado pretendida si esta última es inválida.
tácitamente la violación, no como justificada, sino
como no constitutiva de una causa de extinción, o bien Artículo 21. Extinción o suspensión por aplicación de
que ha renunciado a su derecho a pedir la extinción del la norma de derecho. Caso de cambio esencial de las
tratado. El plazo que se considerará razonable dependerá circunstancias o principio rebus sic stantibus (carácter
de las mismas consideraciones citadas en el anterior jurídico general)
apartado i). La reclamación por la violación propia-
mente dicha, aunque se haga dentro de un plazo razo- 1. En el caso de tratados en los que no exista ninguna
nable, no equivale per se a pedir la extinción del tratado, estipulación, expresa o implícita, respecto a su duración,
lo cual de desearse debe hacerse t>or seoarado v exore- un cambio fundamental e imprevisto en las circunstancias
samente. esenciales que existían al concluirse el tratado, siempre
iii) Cuando la otra parte haya condonado de algún que se demuestre que las partes las tuvieron en cuenta
modo la violación o dado claras muestras en otro caso al concluirlo, puede autorizar a una de las partes a
de su intención de considerar que el tratado sigue en suspender en lo sucesivo cualquier ejecución de las
vigor, pese a tal violación. obligaciones del tratado, en espera de su revisión por
acuerdo entre las partes, de su extinción también por
iv) Cuando la otra parte tenga una responsabilidad mutuo acuerdo o de una decisión arbitral o judicial en
directa o inmediata en la violación por haberla instigado la que se declare extinguido en vista del cambio en las
o haberse confabulado para ella, o por haber sido su circunstancias.
causa directa o contribuido a que se produjera.
2. Tal derecho de suspensión sólo puede ejercerse,
sin embargo, con sujeción a las condiciones y limita-
Artículo 20. Extinción o suspensión por aplicación de ciones previstas en el artículo 22, en cuanto a) el tipo
la norma de derecho. Caso de violación fundamental delde tratado ; b) el carácter del cambio en las circunstancias ;
tratado (forma en que ha de alegarse) y c) las circunstancias que impiden que una parte pueda
1. La cuestión de si se ha cometido una violación invocar ese cambio. Por lo demás, la parte que invoque
fundamental es por lo general de índole discutible y el cambio en las circunstancias sólo podrá hacerlo en la
objeto de controversia entre las partes ; por ello, la parte forma y con las consecuencias que se indican en el
que pretenda alegarla para pedir la extinción del tratado artículo 23.
debe hacer constar los fundamentos de tal pretensión 3. El cambio fundamental e imprevisto en las cir-
en una exposición razonada que comunicará a la otra cunstancias, o principio rebus sic stantibus, que es, en
parte lo antes posible y, en espera de que esta última la esencia, una causa supletoria de extinción o suspensión
estudie, debe abstenerse de adoptar cualquier otra de un tratado, no puede invocarse en cuanto tal en ningún
medida. caso en que la extinción o la suspensión resulte de las
2. Si la parte que recibe la exposición no responde estipulaciones del propio tratado o de cualquier otro
a ella dentro de un plazo razonable, aceptando o impug- acuerdo especial entre las partes o pueda efectuarse en
nando la pretensión, o si responde impugnándola, la virtud de ellos, o por alguna de las demás causas de
parte reclamante podrá proponer que se remita el caso extinción o suspensión por aplicación de la norma de
a un tribunal competente que ambas partes designen de derecho previstos en el artículo 17, aun cuando éstas
mutuo acuerdo (o, a falta de dicho acuerdo, a la Corte supongan también un cierto cambio en las circunstancias.
Internacional de Justicia), y sólo si se hace tal propuesta 4. El principio rebus sic stantibus, que es un principio
y es rechazada, o no se acepta dentro de un plazo razo- objetivo de derecho, no supone que en todos los tratados
nable, la parte reclamante podrá declarar definitivamente de duración ilimitada se considere implícita una cláusula
extinguido el tratado. Si se acepta la propuesta, corres- rebus sic stantibus que les ponga fin si se produce un
ponderá al tribunal decidir las medidas temporales de cambio esencial en las circunstancias. Si el propio tra-
suspensión o de otra índole que pueden adoptar las tado, en una interpretación jurídica normal y pertinente,
partes, en espera de su decisión final. exige realmente la presunción de tal disposición implí-
3. En los casos en que el propio tratado, o cualquier cita, no se tratará de un caso de extinción por aplicación
otro acuerdo aplicable, contenga una cláusula por la de la norma de derecho, sino de extinción prevista por el
que haya de recurrirse al arbitraje o a la solución judi- tratado mismo, mediante una condición resolutoria
cial de cualquier controversia, como la prevista en la implícita.
frase final del párrafo 5 del artículo 16, se aplicarán las
disposiciones de ese párrafo y las del tratado o acuerdo Artículo 22. Extinción o suspensión por aplicación de
pertinente, y las mismas prevalecerán en caso de con- la norma de derecho. Caso de cambio esencial de las
flicto con cualquiera de los párrafos precedentes del circunstancias o principio rebus sic stantibus (condiciones
presente artículo. y limitaciones de aplicación)
4. Salvo por decisión de un tribunal competente, La aplicación del principio rebus sic stantibus está
ninguna de las partes perderá cualesquiera derechos que sujeta a condiciones y limitaciones que en general y
por lo demás tuviera a reclamar indemnización por daños mutatis mutandis son análogas a las previstas en el
Derecho de los tratados 35
artículo 19 para el caso de extinción por violación blemente haber previsto. Por tanto, no debe tratarse
fundamental del tratado : de un cambio expresamente previsto en el tratado o en
cualquier otro acuerdo pertinente entre las partes, o
1. Limitaciones en cuanto al tipo de tratado : que se deduzca necesariamente de sus estipulaciones,
i) El principio rebus tiene principalmente aplicación ya que en tal caso prevalecería el tratado o el acuerdo
en la esfera de los tratados bilaterales. Respecto a los y el principio rebus sería inaplicable en cuanto tal.
tratados multilaterales, su aplicación se rige por lo
dispuesto en los siguientes apartados ii) a iv). 3. Limitaciones debidas a circunstancias especiales que
ii) No se puede invocar el principio rebus, en cuanto impiden que una parte invoque el principio rebus.
tal, en el caso de tratados de la clase descrita en el Aun en los casos en que el cambio en las circunstancias
artículo 19, párrafo 1, iv). es en sí mismo de tal naturaleza que se ajusta a las condi-
iii) En cuanto a los tratados del tipo descrito en el ciones anteriores, no se podrá invocar:
artículo 19, párrafo l .ih» a) si se produce un cambio i) A menos que el tratado sea de duración indefinida
esencial en las circunstancias que afecte solamente a una y no contenga disposición alguna, expresa o tácita, rela-
o más partes contratantes no se puede invocar el prin- tiva a su expiración o extinción mediante notificación
cipio rebus como causa justificativa de la extinción del al efecto;
tratado en sí, y sólo será causa para que esa parte o
ii) A menos que el cambio se invoque dentro de un
esas partes se retiren de él o suspendan la ejecución de
plazo razonable a partir de la fecha en que se produzca
sus obligaciones.
o lleve a cabo; en su defecto se presumirá que no se
iv) En el caso de los tratados del tipo descrito en el trata de un cambio fundamental;
artículo 19, párrafo l.iü)Z>), la retirada de una parte o
iii) Cuando el cambio en las circunstancias haya sido
la suspensión de sus obligaciones, fundada en la aplica-
causado o producido por un acto u omisión de la parte
ción del principio rebus sic stantibus, puede justificar
que lo invoca, o dicho acto u omisión haya contribuido
la retirada de las demás partes o la suspensión de sus
directa o inmediatamente al mismo.
obligaciones.
2. Limitaciones en cuanto al carácter del cambio nece- Artículo 23. Extinción o suspensión por aplicación de la
sario para que pueda invocarse el principio rebus. norma de derecho. Caso de cambio esencial de las
Un cambio en las circunstancias sólo puede conside- circunstancias o principio rebus sic stantibus (forma en
rarse esencial a los efectos de invocar el principio rebus que debe invocarse)
si es de la naturaleza siguiente:
1. A falta de acuerdo entre las partes o de una deci-
i) Debe tratarse de un cambio objetivo en las circuns- sión de un tribunal arbitral o judicial internacional al
tancias de hecho relacionadas con el tratado y con su respecto, la alegación de un cambio fundamental de las
aplicación, y no meramente de un cambio subjetivo de circunstancias en virtud del principio rebus sic stantibus
actitud hacia el tratado de la parte que invoca el prin- no puede, en sí misma, producir la extinción del tratado,
cipio. sino solamente la suspensión de su ejecución en lo suce-
ii) El cambio debe referirse a una situación de hecho sivo, y ello únicamente de acuerdo con el siguiente pro-
o estado de cosas existente en el momento en que se cedimiento.
concluyó el tratado, que ambas partes tuvieron en cuenta 2. Por las mismas razones, mutatis mutandis, expues-
al concluirlo y cuya permanencia, sin ningún cambio tas en el párrafo 1 del artículo 20, la parte que invoque
esencial, también ambas partes tuvieron presente como el principio rebus debe hacer constar los fundamentos
factor determinante que las indujo a suscribir conjunta- de su pretensión en una exposición razonada que comu-
mente el tratado o la obligación particular que según nicará a la otra parte o a las otras partes, y debe pedir
se afirma han sido afectados por el cambio en las cir- el consentimiento de esa parte o esas partes para proceder
cunstancias. a una revisión del tratado o a su extinción, o para poder
iii) El cambio debe tener alguno de los siguientes retirarse.
efectos: a) hacer imposible que se cumplan o sigan
cumpliéndose los fines y propósitos del propio tratado 3. Si no se accede a tal petición, la parte que invoca
o los de la obligación particular de que se trate; o b) des- el cambio podrá proponer que se remita la cuestión
truir o alterar completamente el fundamento de la obli- a un tribunal competente que las partes designen de
gación basada en la situación de hecho o en el estado acuerdo (o, a falta de tal acuerdo, a la Corte Internacional
de cosas a que se hace referencia en el apartado ii). de Justicia). Si se hace tal propuesta y la otra parte o las
otras partes no la aceptan dentro de un plazo razonable,
iv) Un cambio en los motivos que impulsaron a una la parte que invoca el cambio de circunstancias podrá
parte a suscribir el tratado o en los que la inducen a suspender la ejecución de la obligación u obligaciones de
seguir dándole cumplimiento o ejecutando determinada que se trate. Si la otra parte o las otras partes aceptan
obligación nacida del mismo no constituye, de por sí que la cuestión se remita a un tribunal, corresponderá
un cambio esencial en las circunstancias ni un cambio a éste decidir las medidas temporales de suspensión o de
que tenga alguno de los efectos señalados en el apar- otra índole que pueden adoptar las partes en espera de
tado iii). su decisión final. Si la parte que invoca el cambio de
v) El cambio no debe haber sido previsto por las circunstancias no propone que se remita la cuestión
partes ni ser de tal naturaleza que éstas pudieran razona- a un tribunal, el tratado y las obligaciones de las partes
36 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
en virtud del mismo seguirán en vigor y con plenos Artículo 25. Ejercicio de la facultad para poner término
efectos. a los tratados
4. En los casos en que el propio tratado o cualquier 1. El acto y modo por el que una parte pone fin a
otro acuerdo aplicable contenga una cláusula por la que un tratado o deja de participar en él es de carácter eje-
haya de recurrirse al arbitraje o la solución judicial de cutivo y en el orden internacional es función del poder
cualquier controversia, como la prevista en la frase ejecutivo del Estado. Este principio se aplica cuando el
final del párrafo 5 del artículo 16, se aplicarán las dispo- acto consiste en: i) una notificación hecha en virtud del
siciones de ese párrafo y las del tratado o acuerdo per- propio tratado o de un acuerdo independiente entre
tinente, y las mismas prevalecerán en caso de conflicto las partes, o a consecuencia de una causa justificativa de
con cualquiera de los párrafos precedentes del presente extinción o suspensión por aplicación de la norma de
artículo. derecho ; ii) la conclusión de un acuerdo extintivo directo
o en la de un tratado que substituya, revise o modifique
Subsección iii. Procedimiento de extinción al anterior; o iii) la aceptación de una notificación de
extinción inválida o irregular o de un acto de repudiación.
Artículo 24. Disposiciones generales Por consiguiente, las disposiciones que figuran en el
artículo 9 (Ejercicio de la capacidad para concertar
1. Según se indica en el artículo 6, un tratado llega tratados) de la introducción del presente código
a su fin o se pone término al mismo, o una parte puede (A/CN.4/101) se aplican, mutatis mutandis, al procedi-
retirarse de él, de alguno de los siguientes modos: i) por miento de extinción y retirada de la misma manera que
notificación unilateral cuando hay para ello causas al de preparación y conclusión de tratados.
válidas, tal como se prevé en la subsección ii); ii) por
aceptación de la otra parte de una notificación inválida 2. En el orden internacional, la notificación de extin-
o irregular o de un acto de repudiación del tratado; ción o retirada consiste en un instrumento o nota oficial
iii) por acuerdo directo entre las partes; iv) mediante que emana de la competente autoridad ejecutiva del
un tratado que lo revise, substituya o modifique; v) por Estado y que se comunica, por la vía diplomática o por
decisión de un tribunal competente ; y vi) por expiración otra vía acreditada, a la otra parte o a las otras partes
automática. en el tratado, o al gobierno o autoridad «sede» que el
tratado señale, en la que se hace constar el propósito
2. Del procedimiento para poner fin a un tratado de la parte interesada de dar por terminado el tratado
o para retirarse del mismo i) por notificación se trata o de dejar de participar en él al expirar el plazo requerido
en los artículos 25 a 27; ii) por aceptación de una notifi- o adecuado de notificación.
cación inválida o irregular o de un acto de repudiación,
en los artículos 30 y 31; iii) por acuerdo directo, en los Artículo 26. El procedimiento de extinción o retirada
artículos 11 y 12; y iv) mediante un tratado que lo revise, mediante notificación (modalidades)
sustituya o modifique, en los artículos 11 y 13. El proce-
dimiento v) de extinción o retirada por decisión de un 1. Para ser válida y eficaz, la notificación de extinción
tribunal competente se rige por los términos de tal deci- o retirada, ya se haga en virtud del propio tratado o
sión y se lleva a cabo de conformidad con ellos. La de un acuerdo especial entre las partes, o en virtud de
extinción de un tratado, vi) por expiración, que tiene una causa fundada en la aplicación de la norma de dere-
lugar automáticamente, no exige ningún acto de las cho, debe llenar las condiciones prescritas en los siguientes
partes; pero tal acto puede ser necesario a fin de hacer párrafos 2 a 9, en la inteligencia de que las referencias
constar o establecer el momento preciso en que el tratado que se hacen a los tratados comprenden también todo
expira y en relación con cualesquiera cuestiones que la acuerdo que las partes concluyan por separado y en el
expiración del tratado plantee. que se prevea la extinción del tratado.
3. Los procedimientos (métodos o modos) de poner 2. Toda notificación hecha de conformidad con un
fin a un tratado o de retirarse del mismo, o por los cuales tratado debe reunir las condiciones que en él se estipulen
ello puede realizarse, son desde un punto de vista jurí- y debe hacerse en las circunstancias y de la manera indi-
dico (como se dice en el artículo 6) distintos de las cadas en el mismo. Cuando la notificación no se hace en
causas lícitas que dan validez al procedimiento o modo virtud de un tratado sino en ejercicio de una facultad
o a su empleo. La extinción de un tratado o la retirada conferida por una norma de derecho debe hacerse constar
del mismo mediante un determinado procedimiento o la fecha en la que se tiene el propósito de que surta
modo (especialmente por notificación, o en el caso de efectos y el plazo de aviso previo así señalado debe ser
extinción por aplicación de la norma de derecho) pre- razonable, teniendo en cuenta el carácter del tratado y
supone la existencia de una causa jurídicamente válida. las circunstancias del caso. A reserva de lo dispuesto
La extinción por decisión de un tribunal competente es en los restantes párrafos del presente artículo, cualquier
un modo y no una causa, ya que la decisión se basa de omisión o irregularidad en los anteriores respectos hará
por sí en la conclusión jurídica de que existe una causa que la notificación sea ineficaz, salvo que expresa o
válida. La extinción por acuerdo directo-es a la vez una tácitamente (por su conducta o por falta de objeción)
causa y un modo, y lo mismo sucede con la aceptación todas las demás partes la den por buena.
de una notificación inválida o irregular o de una repu- 3. Toda notificación debe comunicarse oficialmente
diación, puesto que el acto de aceptación es la única a quien sea pertinente, conforme a lo previsto en el
causa jurídica de la extinción del tratado y constituye párrafo 2 del artículo 25. No basta anunciar en general
al mismo tiempo el procedimiento para ponerle fin. el fin del tratado o la retirada del mismo, ni tampoco
Derecho de los tratados 37
denunciarlo públicamente o dar a conocer ese propósito Artículo 27. Fecha en que se produce la extinción o retirada
por la prensa. En el caso de tratados bilaterales la noti- 1. La extinción de un tratado por expiración se
ficación se hace a la otra parte. En los tratados pluri- produce en la fecha o al término del plazo para ello
laterales o multilaterales, debe hacerse a cada una de las indicado en el tratado o en otro acuerdo especial entre
demás partes individualmente, salvo que el tratado las partes; o, si ocurre por producirse ciertos hechos o
autorice a notificar a un gobierno, organización inter- cesar ciertas condiciones (ya sea en virtud del propio
nacional u otra autoridad «sede» determinada. tratado o de un acuerdo especial, o por aplicación de
4. La notificación surte efectos en la fecha de su una norma de derecho), en la fecha en que tiene lugar
depósito en poder de la autoridad competente, y cualquier o se completa el hecho o la cesación que puede ser la
plazo que le sea aplicable comienza a correr a partir de fecha real o la que convengan las partes.
esa fecha. En el caso de notificaciones hechas a varios
gobiernos en relación con un mismo tratado, todas ellas 2. En los casos previstos en el párrafo 1, cuando
deben llevar una misma fecha y, en lo posible, se debe la expiración se produce automáticamente en ciertas
sincronizar su comunicación. circunstancias por aplicación de la norma de derecho
5. Cuando el tratado prevé que la notificación debe y una de las partes envía a otra una notificación con el
hacerse con una determinada antelación, o sólo permite fin de hacer constar o establecer el hecho o las circunstan-
que aquélla surta efectos al término de determinado cias de que se trate, la fecha de extinción es, sin embargo,
plazo o plazos y se hace la notificación con la pretensión (a menos que las partes convengan otra cosa) del hecho
de que surta efectos inmediatamente o en un plazo más o circunstancias que ponen fin al tratado y no una fecha
breve que el estipulado, tal notificación no será nula, diferente, ya sea la de la notificación o cualquier otra
pero (si se hace en virtud de un tratado) sólo surtirá que en la misma se indique.
efectos cuando venza el plazo debido previsto en el 3. La extinción de un tratado por acuerdo extintivo
tratado. Pero, independientemente de que el tratado directo o por un tratado que lo substituya, revise o
permita o no que se haga la notificación en determinadas modifique ocurre en la fecha de entrada en vigor de ese
condiciones, cuando tal notificación se hace no en virtud acuerdo o tratado, a menos que en los mismos se indique
del tratado sino en ejercicio de una facultad conferida una distinta.
por una norma de derecho, la cuestión de la anterioridad
con que debe hacerse la notificación se regirá por las 4. La extinción por decisión de un tribunal compe-
disposiciones pertinentes del anterior párrafo 2, y aquélla tente ocurre en la fecha de la sentencia, fallo o decreto
no surtirá efectos hasta que transcurra un plazo razonable. definitivo, a menos que en ellos se señale otra fecha
6. A menos que el tratado lo permita expresamente, en la que, según se estima o declara, se ha producido
las notificaciones de extinción o retirada deben ser válidamente la extinción.
incondicionales. Salvo que se haya estipulado otra cosa, 5. La extinción o retirada mediante notificación
cualquier indicación, declaración pública o anuncio de ocurre en la fecha fijada en la notificación (si no se trata
que una parte va a dar por terminado un tratado o a de una fecha anterior a la de la propia notificación) o
retirarse de el mismo en caso de producirse ciertos hechos al expirar el plazo indicado al efecto en la misma, siempre
o de no satisfacerse determinadas condiciones, no que dicha indicación sea correcta y regular conforme
constituye una verdadera notificación de extinción o a los principios del presente código. Cuando no se
retirada y requerirá que se complemente mediante una indique fecha o la fecha indicada sea incorrecta se
notificación incondicional hecha en debida forma. considerará que la notificación surte efectos en la fecha
7. Salvo cuando el tratado expresamente prevea la o al término del plazo de notificación estipulados en el
denuncia por separado de determinadas secciones o propio tratado o en cualquier acuerdo especial entre
cláusulas del mismo o la posibilidad de que las partes las partes ; o, si no se indican la fecha o el plazo, o si la
dejen de participar en ellas, toda notificación de extin- notificación se hace en virtud de una facultad conferida
ción o retirada debe referirse al tratado en su totalidad. por la norma de derecho, surtirá efectos al finalizar un
A falta de tal disposición expresa, cualquier notificación plazo que se considere razonable teniendo en cuenta
parcial carecerá de validez y efectos. el carácter del tratado, la causa de extinción y las demás
8. De la misma manera, salvo que lo contrario se circunstancias del caso.
haga constar en la notificación y el tratado lo permita,
la notificación de extinción o retirada se aplica automá- 6. La extinción o retirada por aceptación de una
ticamente a todos los anexos, protocolos, notas, cartas notificación inválida o irregular o de un acto de repudia-
y declaraciones adjuntas al tratado y que formen parte ción del tratado ocurre en la fecha de esa aceptación,
integrante del mismo por carecer de significación o de ya que solamente ésta produce la situación jurídica de
efectos independientemente del tratado o en su ausencia. extinción o retirada; pero en el caso de repudiación, la
parte aceptante puede optar por que la extinción surta
9. Salvo que el tratado disponga otra cosa, toda notifi- efectos desde la fecha de la repudiación.
cación de extinción o retirada puede cancelarse o revo-
carse en cualquier momento antes de que venza el plazo 7. En el caso de notificación de extinción o suspensión
a que se halle sujeta, siempre que tal cancelación o hecha como consecuencia de una violación fundamental
revocación cuente con el asentimiento de* cualquier otra del tratado o en aplicación del principio rebus sic stan-
parte que, como consecuencia de la notificación original, tibus, la fecha de extinción se rige por las disposiciones
haya hecho también una notificación semejante o haya del párrafo 5 y no se puede retrotraer a la de la violación
cambiado de actitud de algún otro modo. o a la del cambio de las circunstancias.
38 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
SECCIÓN 3. EFECTOS DE LA EXTINCIÓN VÁLIDA Y DE LA EXTINCIÓN ambas partes, pero cuando una de las partes en un tratado
PRETENDIDA
multilateral cesa de participar en él, los efectos de ello
Artículo 28. Extinción válida (efectos jurídicos generales)variarán según el tipo de tratado:
1. La extinción de un tratado (siempre que sea crito i) En el caso de tratados multilaterales del tipo des-
válida y jurídicamente efectiva) pone término a todas existenenpor el artículo 19, párrafo l.iv) (obligaciones que
las obligaciones, responsabilidades o restricciones pen- por ello (nisíterminará
mismas), el tratado en sí no se extinguirá
la participación de ninguna de
dientes de cumplimiento (de carácter continuo), nacidas las demás partes). De ahí
o existentes en virtud del mismo, e igualmente a todos tratado), aunque la parteque (en razón del carácter del
interesada deje de hallarse
los derechos, facultades y ventajas correlativos. Esto sujeta al cumplimiento de las obligaciones
mismo se aplica, mutatis mutandis, a la extinción con por el tratado en cuanto tal, las restantes partesimpuestas seguirán
respecto a una parte contratante determinada o a la estando plenamente obligadas en todos los respectos a
extinción de una obligación en particular. darle cumplimiento, aun cuando el resultado sea que la
2. En ningún caso, sin embargo, la extinción en parte que ha cesado de participar en el tratado, y sus
cuanto tal, puede afectar a la validez o permanencia de nacionales, compañías o naves continúen gozando de las
cualquier derecho adquirido como consecuencia de las ventajas del tratado.
estipulaciones del tratado, del pasado cumplimiento ii) En el caso de tratados multilaterales del tipo des-
de cualquier obligación o del anterior ejercicio de dere- crito en el artículo 19, párrafo \)i\)a) (obligaciones
chos previstos en el mismo, ni a la validez o permanencia recíprocas o consistentes en mutuas concesiones), el
de un régimen, situación o restricción nacidos o derivados tratado en sí no se extinguirá por ello (ni terminará la
de tales estipulaciones, cumplimiento o ejercicio. Si se participación de ninguna de las demás partes), pero
produce cualquier cambio o alteración en la situación las restantes partes tendrán derecho a rehusar el cumpli-
creada por el tratado en virtud de sus cláusulas ejecuta- miento de sus obligaciones para con la parte que ha
das, ello sólo podrá deberse a algún nuevo acto o acuerdo dejado de participar en el tratado y a dejar de conceder
independiente a que lleguen las partes en el momento a esa parte cualquiera de los derechos o ventajas del
en que el tratado se extingue o posteriormente, y no a tratado.
la extinción propiamente dicha, en cuanto tal.
iii) En el caso de tratados multilaterales del tipo des-
3. Por tanto, la extinción no puede cancelar, res- crito en el artículo 19, párrafo l.ii)6) (obligaciones
cindir, anular, volver a plantear o comprometer ninguna absolutamente interdependientes), en las que la parti-
de las cláusulas ejecutadas de un tratado ni ningún acto cipación de todas las partes constituye una condición
realizado en virtud del mismo, ni puede restaurar o resta- para que el tratado tenga fuerza obligatoria, las restantes
blecer un estado de cosas, situación o régimen anteriores partes, en razón del carácter del tratado, quedarán
a los que el tratado haya puesto fin, ni restaurar un statu liberadas de sus propias obligaciones y el tratado se
quo ante que haya desaparecido con el tratado. Tampoco extinguirá en consecuencia.
puede afectar a ningún derecho de propiedad u otros
derechos adquiridos existentes en la fecha de la extin- En todos los casos anteriores, la cuestión de la extinción
ción. y de su alcance y efectos dependerá, en última instancia,
de la interpretación del tratado, según su carácter y
4. Se aplica igualmente el anterior párrafo al caso estipulaciones.
en que se ha dado ejecución a todo el tratado, y no
simplemente a alguna de sus cláusulas. Ello no afecta 2. Las disposiciones anteriores no excluyen la posi-
a la fuerza y validez intrínsecas del tratado en cuanto bilidad de que se produzca la extinción de un tratado
instrumento; y si por razones de forma o por motivos multilateral al cesar una parte de participar en el mismo,
de conveniencia las partes declaran terminado el tra- cuando ello tenga por efecto que el número de las partes
tado, ello tiene únicamente el efecto de hacer constar restantes llegue a ser inferior al prescrito en el tratado
de común acuerdo el hecho de que sus obligaciones han o en cualquier otro acuerdo entre las partes como nece-
sido plenamente cumplidas y que son válidos los actos sario para mantener en vigor del tratado, o si da origen
llevados a cabo en la ejecución de las mismas. a la extinción del tratado en sí por alguna de las causas
previstas en el artículo 9, párrafo 5.a), b) y c).
5. Las disposiciones anteriores se aplican cualquiera
que sea la causa de extinción. Artículo 29 bis. Efectos de la extinción en los derechos
6. La extinción de un tratado o de cualquier obliga- de terceros Estados
ción particular prevista en el mismo, o el hecho de que Pendiente. Véase párrafo 211 del comentario, pági-
una parte determinada deje de participar en él pueden na 73).
plantear diversas cuestiones accesorias. Pese a haberse
extinguido el tratado, esas cuestiones se regirán por tal Artículo 30. Extinción pretendida o inválida (carácter
tratado si en él se prevén; en otro caso, deberán ser y modos)
objeto de un acuerdo separado entre las partes.
1. Una parte en un tratado puede pretender inváli-
damente darlo por terminado o dejar de participar en
Artículo 29. Efectos de la extinción válida (consideraciones él :
especiales relativas a los tratados multilaterales)
i) Declarando que lo da por terminado o que se retira
1. En el caso de tratados bilaterales, la extinción de él (generalmente por denuncia unilateral) por causas
es necesariamente la del tratado en sí mismo y para o razones que no sean válidas según las estipulaciones
Derecho de los tratados 39
del tratado o en su defecto según las disposiciones del por terminado o dejar de participar en él o en alguna de
presente código; sus cláusulas, o repudiar el tratado o cualquiera de las
ii) Por un acto de extinción o retirada que, aunque obligaciones nacidas del mismo, haciéndolo en alguna
válido en principio, por tener fundamento jurídico bas- de las formas descritas en el artículo precedente:
tante, sea irregular en cuanto al modo, o encierre algún i) Tal acto carece por sí mismo de efectos en el tra-
vicio o irregularidad de procedimiento; o tado, su duración y su validez, en las obligaciones de la
iii) Mediante repudiación, tal como se define en el parte denunciante o repudiante o en los derechos de la
párrafo 2 infra. otra parte o las otras partes;
En el caso i), la parte interesada pretende tener funda- ii) La otra parte o las otras partes podrán optar, en
mentos válidos, pero no los posee de hecho, ya sea porque tales circunstancias, por aceptar la extinción o retirada
las causas expuestas no se hallan jurídicamente reco- y dar por terminados el tratado, las obligaciones de la
nocidas o por ser las mismas insuficientes (es decir, los parte denunciante o repudiante o en virtud del mismo,
hechos alegados no bastan para fundar la pretensión); o la obligación particular de que se trate; en tal caso,
en el caso ii) hay una causa válida, pero irregularidad ese tratado o esas obligaciones quedarán extinguidos
en el procedimiento; en el caso iii), repudiación, se a partir de la fecha de la aceptación, pero sin perjuicio
rechazan las obligaciones del tratado sin pretender tener de la responsabilidad en que incurre la parte denunciante
una causa para ello. o repudiante o de cualquier derecho que la otra parte
2. La repudiación es un acto de franco rechazamiento, o las otras partes tengan a reclamar indemnizaciones u
por el cual una parte declara o pone de manifiesto su otras reparaciones por cualquier pérdida, daño o
propósito de no seguir considerándose obligada por perjuicio ;
el tratado o por una determinada obligación del mismo iii) De no aceptarse la extinción o retirada, de la
y repudia el tratado o la obligación. La repudiación manera indicada en el apartado ii), el tratado seguirá
puede hacerse expresamente o desprenderse de la con- plenamente en vigor con todas sus obligaciones, incluso
ducta, pero en este último caso sólo puede legítimamente las de la parte denunciante o repudiante, pero las demás
inferirse si la conducta está tan en desacuerdo o es tan partes tendrán derecho a considerar cualquier falta
incompatible con la naturaleza de las obligaciones nacidas de cumplimiento de la parte denunciante o repudiante
del tratado que equivale a rechazarlas o no está a tono como una violación del tratado que las faculte a reclamar
con el propósito de seguir considerándose ligado por indemnización por daños o perjuicios u otra reparación
ellas. Es esencial para que haya repudiación que aunque o a no dar cumplimiento a las obligaciones o contra-
la misma se realice mediante una denuncia o notificación prestaciones correlativas.
unilateral, la parte interesada no alegue la existencia 2. La aceptación prevista en el párrafo 1) de un acto
de ninguna causa jurídicamente válida por la cual el inválido o irregular de extinción o retirada o de una repu-
tratado o la obligación particular se extingan o que dé diación puede ser expresa o inferirse de la conducta pero,
origen a un derecho de denuncia o retirada. Por tanto, en este último caso, solamente de una conducta que ponga
y en términos generales, si una parte denuncia simple- claramente de manifiesto la intención de aceptarlo o
mente un tratado sin derecho alguno a hacerlo en virtud que sea incompatible con la intención contraria.
del tratado propiamente dicho o de otro acuerdo aplicable 3. Sin embargo, cuando el acto por el que se pretende
y sin aducir fundamento alguno en que pueda basarse la extinción o retirada tiene fundamentos válidos y
el derecho de denuncia, o si los fundamentos que alega simplemente es irregular en cuanto al modo, o encierra
son predominantemente de carácter no jurídico, cabe algún defecto o vicio de procedimiento, cabe siempre
inferir prima facie que hay repudiación. inferir la aceptación sub silentio.
3. Jurídicamente, en los casos mencionados en los 4. Cuando para la extinción o retirada se pretende
párrafos 1 y 2, el acto aludido no extingue el tratado o tener causas jurídicamente válidas que la otra parte o
la obligación ni produce una retirada; pero, sin perjuicio las otras partes no aceptan como tales, se planteará
de los derechos de las partes a cualquier indemnización una controversia. Pero aunque ello conduzca a la no
por daños y perjuicios o a cualquier otra reparación, ejecución o suspensión de las obligaciones del tratado,
pueden producirse tales resultados en las circunstancias no hará que jurídicamente se produzcan la extinción o
previstas en el artículo 31. retirada propiamente dichas, mientras no haya una acep-
4. Una parte contratante incurre en responsabilidad tación eventual, un acuerdo entre las partes o la decisión
internacional por cualquier acto con el que inválida o de un tribunal competente. Si llega a producirse la extin-
irregularmente pretenda dar por extinguido un tratado ción o retirada, ello será en virtud de esa aceptación,
o de dejar de participar en él, o por una repudiación; ese acuerdo o esa decisión de un tribunal competente.
y tal acto o repudiación, si va acompañado o seguido
de incumplimiento o de cesación en el cumplimiento C. REVISIÓN Y MODIFICACIÓN
de las obligaciones, dará origen, en principio, a una
obligación de indemnizar daños y perjuicios o de hacer (Pendiente. Véase el párrafo 227 del comentario,
cualquier otra debida reparación. página 76).
Artículo 31. Efectos de la extinción pretendida mediante
II. COMENTARIO A LOS ARTÍCULOS
un acto inválido o irregular o mediante repudiación
1. Cuando una parte en un tratado (denominada Nota. En este comentario no se repite el texto
aquí «parte denunciante o repudiante») pretenda darlo de los artículos. La página en que aparece cada
40 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
artículo viene indicada en el índice al comienzo del parte del mismo o a una de las obligaciones resultantes
informe15. de él. Además, lo que es aplicable entre dos partes en un
Advertencia. Se da por sentado en este comentario tratado bilateral, puede ser igualmente aplicable entre
que el lector conoce los principios fundamentales del diversas partes en un tratado multilateral. Finalmente,
derecho de los tratados y sólo se comentan aquellos la extinción misma tiene dos aspectos: por una parte,
puntos que requieren observaciones especiales. Además, está la extinción de un tratado como tal, pero (en el
a fin de no recargar un informe ya de por sí extenso, no caso de instrumentos multilaterales) también cabe la
se citan autoridades en apoyo de principios que son bien posibilidad de que el tratado no se extinga en su totalidad
conocidos, o cuando ellas pueden encontrarse en cual- y que sólo termine la participación de una o varias de
quier libro de texto corriente; únicamente se citan en las partes en él mediante su retirada o la cesación de su
relación con puntos controvertidos o cuando ello es obligación. En este caso, hay extinción para la parte o las
necesario por algún otro motivo. partes interesadas, pero nada más. Por lo tanto, este
párrafo trata de sentar claramente estos puntos y de
evitar así constantes repeticiones o reiteraciones en los
Capítulo I. Validez de los tratados artículos posteriores.
4. Apartados i) a iv). No requieren ningún comen-
Parte III. Validez temporal (duración, extinción, tario particular; sólo se indicará que la parte final de
revisión y modificación de los tratados) todo el párrafo tiende a impedir cualquier malentendido
que pudiera motivar el hecho de que, en ciertos ar-
A. CONDICIONES GENERALES DE LA VALIDEZ TEMPORAL tículos, se menciona expresamente la suspensión (por
O DURACIÓN ejemplo) además de la extinción, mientras que en otros,
no hay tal mención a pesar de estar implícitamente in-
cluidos ambos conceptos, salvo que del contexto se
Artículo 1. Definiciones desprenda claramente lo contrario. El hecho es que en
1. Párrafo 1. Son muchos los términos técnicos que ciertos artículos es necesario o conveniente mencionar
se emplean con respecto a la cuestión de la extinción expresamente (por ejemplo) la suspensión además de la
de los tratados y otros asuntos conexos16. En el octavo extinción, mientras que en otros basta con dejar implícita
período de sesiones de la Comisión de Derecho Inter- su inclusión.
nacional en 1956, algunos miembros, refiriéndose al
artículo 13 contenido en la parte I (Validez formal). Artículo 2. Carácter jurídico de la validez temporal
(A/CN.4/101), expresaron dudas acerca de la utilidad o duración
de definir tales términos. Aunque el Relator Especial
cree que algunas definiciones podrían ser útiles y tal 5. Este artículo se explica en gran parte por sí sólo.
vez hasta necesarias, propone que el asunto se deje en El párrafo 1 está ligado a los artículos 10 a 12 del código
suspenso hasta que la Comisión haya podido examinar (A/CN.4/101).
el proyecto y llegar a alguna conclusión provisional 6. Párrafos 2 a 5. Tratan de la distinción entre la
en cuanto a los términos exactos que deban emplearse. extinción del tratado mismo y su extinción para una de
En relación con el tema de la extinción, existen una serie las partes cuando hay más de dos. Cuando sólo hay dos,
de sinónimos o cuasi sinónimos en uso, pero el Relator la retirada de una de ellas necesariamente pone fin al
Especial ha tratado de utilizar el menor número posible tratado como tal (siempre, desde luego, que la retirada
de términos en obsequio de la mayor sencillez y unifor- sea válida); véanse los artículos 30 y 31.
midad posibles.
7. Párrafo 6. Indica las consecuencias, tal vez evi-
2. Sin embargo, puede ser útil recordar aquí que, dentes, del hecho de que un tratado aún esté en vigor
como lo establecen los artículos 1 y 2 y la parte I del y no haya terminado, tanto en lo que respecta al instru-
código (A/CN.4/101), en este código el término «tra- mento en sí como a una cualquiera de las partes en él.
tado» comprende todas las clases de acuerdos inter- Con todo, es conveniente indicar esas consecuencias
nacionales escritos, cualquiera que sea su tipo, forma a fin de deducir el corolario expuesto en el artículo 3,
o designación y prescindiendo de si están consignados párrafo 1, que es uno de los fundamentos de las obliga-
en uno o más instrumentos. ciones nacidas de los tratados.
3. Párrafo 2. Este párrafo se inserta principal- 8. Párrafo 7. Como se ha indicado, el caso de la
mente por conveniencias de redacción. Buena parte del extinción de un tratado por efecto de la conclusión de
derecho referente a la extinción de un tratado es igual- un nuevo tratado revisado se trata en artículos poste-
mente aplicable al caso de su suspensión o de la sus- riores; por lo tanto, este párrafo tal vez no sea esencial
pensión de su cumplimiento; y lo que es aplicable a la aquí, pero cabe mantenerlo por el momento.
totalidad de un tratado puede aplicarse también a una
9. Párrafo 8. Este párrafo debe ser considerado
como provisional porque ciertos aspectos de la revisión,
15
Con respecto a la ordenación de los artículos, véase la nota 8. modificación o enmienda de un instrumento están
18
Algunos de ellos son los siguientes: duración, extinción, efectivamente tratados, o pueden serlo, bajo el título
resolución, abrogación, cancelación, rescisión, disolución, expira- de la extinción ; por tanto, la inclusión de una sección C
ción, reemplazo, sustitución, denuncia, repudiación, renuncia, separada sobre estos temas puede resultar inútil, o
retirada, anulación, desuso, anacronismo, ejecutado, pendiente de
ejecución, cumplido, vencido, satisfecho, suspensión, revisión, tal vez convenga más insertarla en otra parte del tra-
modificación, enmienda, etc. bajo; véase párrafo 227 del comentario.
Derecho de los tratados 41
B. EXTINCIÓN Y SUSPENSIÓN esos casos puede darse en cada una de las tres fuentes,
10. Esta sección, que trata de la esencia del tema, aunque algunos son más bien improbables mientras
está dividida en tres secciones: 1. Principios generales. que otros son corrientes.
2. Causas y modos de extinción o suspensión. 3. Efectos 14. Caso A.i). El hecho de que un tratado incluya
de la extinción y de la extinción pretendidas. ciertas disposiciones en la materia no impide a las partes
concertar posteriormente algún otro acuerdo especial
SECCIÓN 1. PRINCIPIOS GENERALES al respecto. Tampoco excluye per se la posibilidad de
que sobrevengan circunstancias en que, en virtud de
Artículo 3. Carácter jurídico general de la extinción alguna norma general del derecho internacional, pueda
y la suspensión producirse la extinción o la suspensión, o pueda nacer
11. Este artículo tiene por objeto consignar de una un derecho a producirlas, por aplicación de la norma
vez la posición fundamental de principio con respecto de derecho (como se la denominará en lo sucesivo).
a la extinción o suspensión de un tratado y, como de- 15. Caso AM). Este caso plantea una cuestión fun-
ducción inmediata de este principio, las condiciones damental: ¿cabe considerar que los tratados pueden
generales de su validez. extinguirse por medio de una notificación si, aunque no
Párrafo 1. Destaca el carácter esencialmente jurídico contengan ninguna disposición que regule su extinción,
de la extinción y de la suspensión. Todo acto con el no la prohiben? ¿o será lo correcto que, en defecto de
que ilegal, inválida o irregularmente se pretende poner disposiciones relativas a la extinción, en general ésta
fin a un tratado o suspenderlo, o repudiar una obligación, sólo puede producirse por mutuo consentimiento?
cualesquiera que sean sus consecuencias eventuales, es Parece no haber duda de que esta última posición es la
en sí jurídicamente nulo y no afecta a la validez del correcta, a la vez como cuestión de principio e histó-
tratado. Este problema se examina nuevamente al comen- ricamente17. Desde luego, existe ahora una creciente
tarse los artículos 30 y 31. Se verá que si bien un acto tendencia a incluir en el tratado mismo alguna dispo-
inválido puede, en ciertas circunstancias, llevar a la sición expresa acerca de su extinción, de modo que,
extinción jurídica de un tratado, no la causa por sí en general, su ausencia es prueba de la intención de que
solo. el tratado (tanto si se desea que permanezca inde-
finidamente en vigor, como si no) sólo pueda extinguirse
12. Párrafo 2. Se estima que el principio consignado por consentimiento general o, por lo menos, de que no
en este párrafo no puede ser puesto en duda sin destruir existe la intención de conferir a las partes el derecho
todo el valor y el carácter esencial de las obligaciones concreto de abrogarlo o retirarse de él unilateralmente.
nacidas de un tratado. No necesita justificación alguna Antiguamente, abundaban más los tratados que nada
porque sin él las obligaciones resultantes de un tratado decían sobre su extinción. Pero precisamente porque ello
no tendrían, aun después de haber sido debidamente tenía las consecuencias jurídicas que se acaban de seña-
contraídas, ningún fundamento cierto y sólo subsistirían lar 18 surgió la práctica de incluir disposiciones expresas
para cualquiera de las partes mientras ella consintiera sobre la extinción o suspensión (cuando se deseaba
en permanecer obligada. Como las partes en un tratado admitirlas).
siempre tienen la posibilidad, si lo desean, de incluir
en él disposiciones expresas que permitan su extinción 16. Por lo tanto, la norma general es clara; el silencio
o suspensión por un acto unilateral, o de concertar al significa, en principio, que no puede haber extinción
respecto un acuerdo separado, debe suponerse que, en sino por consentimiento general. Pero puede haber excep-
defecto de tales disposiciones o acuerdo, no tuvieron la ciones: a) del tratado mismo en su conjunto puede
intención de permitir dicha extinción o suspensión. desprenderse alguna inferencia general acerca de su dura-
Desde luego, este principio admite ciertas excepciones, ción; por ejemplo, de la naturaleza de la obligación
y éstas se indican más adelante. pactada, como cuando las partes convienen en adoptar
ciertas medidas «durante el año siguiente», o mientras
Artículo 4. Condiciones generales de validez de la extinciónse den ciertas condiciones, o mientras una de ellas esté
y la suspensión en una situación determinada, etc; b) en general, también
se estima que hay ciertos tipos de tratados, salvo si se
13. Este artículo no tiene por objeto exponer o concluyen por un período fijo o expresamente a perpe-
detallar las diversas causas, modos y modalidades de la tuidad, cuya naturaleza misma hace que las partes en
extinción y la suspensión. Ello se hace en la sección 2. ellos tengan el derecho implícito de abrogarlos o de reti-
Su finalidad es a) exponer las tres fuentes principales de rarse de ellos. Por ejemplo, en un tratado de alianza
las disposiciones o normas que rigen la extinción o puede estipularse que estará en vigor durante un número
suspensión de un tratado, o que confieren el derecho determinado de años, o que por tácita reconducción
de ejecutar cualquiera de estos dos actos; esas fuentes continuará en vigor por períodos determinados, a menos
son: el tratado mismo; cualquier otro acuerdo, distinto y hasta que sea denunciado al término de cualquiera de
del tratado, entre las partes en él ; y las normas generales
del derecho internacional; y b) exponer la situación
17
resultante de que, en un caso dado, la fuente i) prevea la Para los elementos, tanto respecto del principio como histó-
extinción o suspensión; ii) no la prevea o no señale ricos, véase el texto de la Declaración de Londres de 1871 (citada
ninguna causa o modo determinados; iii) excluya expresa- prácticamente por todas las autoridades como declaratoria del
derecho en la materia) citada en el párrafo 156 infra.
mente la extinción o suspensión, o alguna causa o modo 18
Véase la Declaración de Londres citada en el párrafo 156
determinados para efectuarlas. En teoría, cada uno de infra.
42 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
tales períodos. En ese caso, en principio el tratado no de la norma de derecho. Es claro que ciertas causas de
puede terminar ni ser denunciado antes de lo estipulado. extinción se dan independientemente de la voluntad de
Sin embargo, incluso si el tratado no incluyera tal dispo- las partes. Pero se trata de casos respecto de los cuales,
sición, probablemente subsistiría la presunción, originada por su naturaleza misma no existe la posibilidad de
en el carácter que tiene una relación de alianza, de que prever la exclusión en el tratado o en otro acuerdo; por
cualquiera de las partes puede desear abrogarlo, de modo ejemplo, el caso de la desaparición como persona de
que, salvo disposición en contrario al respecto, ello derecho internacional de una de las partes en un tratado
podría hacerse mediante la correspondiente notificación bilateral; el de la reducción a una sola de las partes en
dada con razonable antelación19. Otros tipos de acuerdos, un tratado multilateral, como consecuencia de retiradas
por ejemplo, los acuerdos comerciales o de intercambio sucesivas ; o el de la imposibilidad física real de ejecutar
admiten la misma inferencia. Por esta razón, dichos un tratado que surge cuando desaparece o se destruye
acuerdos suelen incluir ahora disposiciones expresas el objeto material (tal como una isla) que constituye
acerca de su duración. De no ser así, esos tratados, el objeto del tratado. Pero en otros casos en que el
(desde luego, a reserva en último análisis, de sus términos derecho internacional puede ofrecer causas de extinción
y de su correcta interpretación) implican la posibilidad y en que el mantenimiento en vigor del tratado no sea
de ponerles fin haciendo la oportuna notificación con una imposibilidad física, parece evidente que si las
razonable antelación20. Pero esta situación sólo se da partes desean excluir tales causas, ya sea en el tratado
en relación con tratados respecto de los cuales, por su mismo o en un acuerdo mutuo independiente, son libres
naturaleza misma, dicha consecuencia se impone como de excluirlas, y si lo hacen se aplicará lo previsto en el
una característica necesaria del tipo de obligación de que tratado o el acuerdo.
se trata. En los demás casos (aparte, por supuesto, del 19. Caso B. Los tres casos aquí considerados encier-
considerado en el apartado a) en este párrafo) prevalece ran elementos del mismo orden que los del caso A, y se
el principio de que el silencio significa que un tratado les aplican en grado suficiente los comentarios hechos en
solo puede extinguirse por consentimiento de las partes. los precedentes párrafos 14 a 18.
17. Caso A.iii). Este caso es claro cuando el tratado, 20. Caso C. Los puntos planteados en los apar-
sea expresamente o por deducción obligada21, excluye su tados i) y ni) serán comentados al hablar de artículos
extinción absolutamente o por un período determinado, posteriores. En lo que respecta al apartado ií), es conclu-
o cierta causa o modo para efectuarla (por ejemplo, sión ineluctable que, no siendo por causas previstas o
cuando un tratado establece expresamente que se con- permitidas expresamente por el derecho, la extinción
cierta por un número determinado de años, ello implica sólo puede producirse si está regulada en el tratado o
que el tratado impide a las partes denunciarlo o retirarse en el acuerdo especial entre las partes, y ello del modo
de él, salvo por consentimiento general22). En todos prescrito en ellos.
estos casos, la extinción (ya sea en sí misma, o por una
causa o de un modo determinados) sólo puede efectuarse Artículo 5. Causas de extinción o suspensión que están
si la permite un acuerdo subsiguiente entre las partes, excluidas por las normas generales del derecho internacional
o si se consiente especialmente en ella.
18. No hay ninguna razón de principio para que, 21. Párrafo 1. Tiene por objeto señalar que dado
con respecto a ciertas causas de extinción, las partes que toda pretendida extinción o suspensión fundada en
no excluyan (sea en el tratado o mediante un acuerdo causas que no están reconocidas positivamente por las
especial subsiguiente; véase el caso B.iií)) causas que de normas generales del derecho internacional, ni previstas
otro modo hubieran podido invocar por aplicación expresamente en el tratado, o en un acuerdo especial
entre las partes, es nula e ineficaz, no es estrictamente
19
Lo que constituye un plazo razonable depende del carácter necesario enumerar cuáles son las causas que excluye
del tratado y de las circunstancias generales. A veces puede ser el derecho internacional general, ya que de hecho excluye
muy breve. Pero en principio debe ser un plazo adecuado, siempre a todas aquéllas que no admite expresamente, o que no
por supuesto que el tratado no fije ninguno. han sido admitidas por las partes. Sin embargo, la
20
Debe destacarse que estos casos no son, hablando con pro- experiencia demuestra que hay ciertas causas que han
piedad, casos de aplicación de la doctrina rebus sic stantibus. Es
verdad que si se hace la notificación de extinción, ello se deberá sido invocadas frecuentemente por los gobiernos y con
a menudo a un cambio en las circunstancias. Pero éste es mera- las que han intentado justificar sus pretensiones de dar
mente el motivo para ejercer el derecho, y no la causa del derecho por terminado un tratado, o a cesar o suspender la
mismo, el cual se funda en el carácter del tratado y no en ningún aplicación del mismo. Aunque, en algunos de estos casos
principio objetivo rebus sic stantibus aplicable (en la medida en
que lo sea; sobre este punto véanse los artículos 21 a 23) a todos la otra parte o las otras partes pueden haberse visto
los tratados, con excepción de los tratados-ley, cualquiera que sea obligadas a aceptar el fin del tratado de hecho, o even-
su carácter. Al contrario, el derecho de referencia debe considerarse tualmente pueden haber estado dispuestos a consentir
como derivado ya sea de la existencia de un plazo de duración en ello o a negociar un nuevo tratado, las causas mismas
implícito en el tratado mismo debido a su carácter intrínseco, o
como una consecuencia jurídica resultante de ese mismo carácter. rara vez, o nunca, han sido aceptadas por la otra parte
21
Este es necesariamente un punto que depende de la inter- como válidas, y no parece que se haya registrado ningún
pretación del tratado de que se trate. Por ejemplo, cuando, como caso en que un tribunal internacional haya declarado 23
ocurre a veces, un tratado estipula que las partes se reunirán al válida la extinción fundada en esas causas como tales ;
cabo de tantos años «a fin de introducir en él las modificaciones
que la experiencia haya demostrado ser necesarias », esa disposición
admite implícitamente esa deducción, por lo menos en buena parte. 23
Algunas veces se han aducido pretensiones de este tipo a base
22
A menos, por supuesto, que por aplicación de la norma de de la regla rebus sic stantibus (véanse los comentarios a los
derecho aparezca alguna causa. artículos 21 a 23), pero no han sido admitidas.
Derecho de los tratados 43
en cambio, dichos tribunales, han confirmado a menudo filosóficas que se plantean en torno a la personalidad
los principios fundamentales del derecho internacional del Estado, puede afirmarse que entre el Estado y otras
en virtud de los cuales tales causas deben reputarse entidades jurídicas, tales como los gobiernos, los regí-
insuficientes e inadmisibles. menes, las administraciones, etc., el Estado (o si se
prefiere, la colectividad nacional en su conjunto) es lo
22. Párrafo 2. Enuncia esas razones junto con los que constituye el sujeto del derecho internacional, y
principios fundamentales de derecho en virtud de los el sujeto de los derechos y obligaciones internacionales
cuales tales razones, consideradas por sí solas, carecen (incluso de los tratados) y es el Estado — es decir,
de validez. Ello no supone en modo alguno que consi- la colectividad o el conglomerado de los ciudadanos
deraciones de la índole que se suscitan en estos casos del Estado, debidamente constituido en Estado o por
no puedan constituir un factor que contribuya legíti- lo menos calificado como tal —• quien es parte en un
mamente a la extinción o revisión de un tratado. Por tratado24.
ejemplo, pueden constituir perfectamente causas razo-
nables para que la parte interesada pida ser desligada La situación no cambia: a) por el hecho de ser los jefes
del tratado (mediante un acuerdo), o pida a la otra de Estado o de los gobiernos quienes negocian y concluyen
parte o partes que convengan en una revisión o en una en realidad los tratados, ni b) por el hecho de que en el
modificación del tratado o en su sustitución por un tratado se suela decir que se celebra entre los jefes de
nuevo tratado, o a que acepten alguna forma de revisión Estado, gobiernos, departamentos del gobierno, minis-
internacional. Asimismo, si el propio tratado u otro terios, etc., porque el jefe del Estado, gobierno, etc.,
acuerdo especial entre las partes permite la denuncia actúa en nombre e interés del Estado (colectividad,
unilateral al término de un determinado período, a nación, pueblo, conglomerado, sociedad o comoquiera
ciertos intervalos o previa notificación con la antici- que se le llame). En tal carácter, es decir, en el de repre-
pación que se señale, esas consideraciones pueden consti- sentante, órgano o agente del Estado (colectividad,
tuir un motivo nerfectamente adecuado nara eiercer conglomerado, etc.), se basa la razón de ser del jefe del
ese derecho. Pero éstos son problemas distintos. Estado, gobierno, etc. Sólo en tal carácter se reconoce
a esas entidades la facultad de ejecutar actos y producir
23. Por último, tal como se reconoce en la frase efectos jurídicos válidos en la esfera internacional25.
«...si no hay otras causas suficientes...» (párrafo 2), si De ahí que los jefes de Estado, los gobiernos, etc. obli-
se plantea un caso que suscite consideraciones de esta guen con sus actos al Estado. Si no fuera así, sus actos
clase, es muy posible que ese caso pueda entrañar también no tendrían valor alguno. De ello se desprende que si bien
otras consideraciones (o constituir en sí mismo, por los actos de los jefes de Estado, los gobiernos, etc.
razón de ciertas circunstancias especiales, una situación) (siempre que estos actos sean jurídicamente válidos)
que por su carácter creen un derecho a terminar o suspen- pueden también desligar al Estado, no pueden desligarlo
der el tratado por otras causas debidamente reconocidas simplemente por el hecho de que haya cambiado el
en este código. En ese caso, sin embargo, el derecho jefe del Estado o del gobierno; y ese cambio no puede
se basará en esas otras causas, y no en la existencia per justificar por sí solo un acto de esa índole. Cuando un
se de las circunstancias señaladas en el artículo 5. gobierno, etc. contrae una obligación, el que se obliga
24. Todos los casos previstos en el artículo 5 (consi- es el Estado, y no solamente ese gobierno en particular
derados como causas con las que se pretende el derecho (salvo en cuanto agente del Estado responsable del
a terminar, cesar o suspender la aplicación de un tratado cumplimiento de la obligación). Por lo tanto, un cambio
por voluntad de la parte que las invoca) están en pugna de gobierno (agente) no tiene efectos en cuanto a la
con alguno de los tres o cuatro grandes principios del situación internacional del Estado ni en cuanto a sus
derecho internacional que están umversalmente aceptados responsabilidades. En todo momento, un Estado está
y cuya aplicación se extiende a todo el campo del derecho sujeto a un conjunto de obligaciones internacionales.
internacional (y no solamente al de los tratados). Se Un nuevo gobierno simplemente hereda esta situación;
trata de principios de los que muy bien podría decirse puede, según cuáles sean sus opiniones en cuanto a lo
que son fundamentales para el derecho internacional, que es conveniente para el Estado, adoptar las medidas
ya que sin ellos éste no podría operar; nos referimos al que legalmente estén a su alcance en virtud del tratado
principio de la continuidad del Estado como entidad u otros instrumentos, o en virtud de acuerdo con las
internacional, el principio de la primacía del derecho demás partes, a fin de cambiar esa situación. Pero no
internacional sobre el derecho interno en la esfera inter- puede invocar un derecho a cambiarla a discreción
nacional; al principio pacta sunt servanda que no es por el solo hecho de ser un nuevo gobierno, ya que el
meramente un principio del derecho de las obligaciones gobierno no puede tener un derecho mejor o más elevado
convencionales sino uno de los cimientos de la fuerza
obligatoria de todo derecho; y al principio res inter
alios acta, que rebasa igualmente el campo puramente 24
Todo cuanto aquí se dice no prejuzga cuestión alguna acerca
contractual. No es, pues, necesario justificar estos prin- de la posición de los individuos en derecho internacional. En todo
cipios, que son esenciales para la estabilidad del derecho caso, los individuos no pueden ser parte en los tratados, a menos
y de las obligaciones internacionales, sino hacer única- que lo sean, claro está, en representación del Estado (por ejemplo,
soberanos, jefes de Estado, etc.).
mente algunas observaciones en cuanto a su aplicación íB
en esa esfera. Con estas observaciones no se pretende tocar la cuestión del
reconocimiento limitado, parcial o temporal, o del reconocimiento
para fines especiales, que en ciertas circunstancias pueda otor-
25. «Por razón del principio de la continuidad del garse a ciertas entidades como los rebeldes, los bandos en una
Estado...» (Apartado /)). Sin perjuicio de las cuestiones guerra civil, etc.
44 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
que el del Estado a quien representa y el propio Estado del Estado respecto de los tratados, y probablemente
no tendría ese derecho. será mejor examinarlos como parte del tema general
de la sucesión del Estado. En todo caso, si hubiera que
26. En otras palabras, puede decirse que así como examinarlos dentro del tema de los tratados, tendrían
un Estado está ligado de un modo permanente por sus que ser objeto de un informe separado.
obligaciones internacionales generales, independiente-
mente de todo cambio de gobierno, etc., está también 28. Sin embargo, el criterio que se acaba de exponer
ligado de un modo permanente (sin perjuicio de cualquier protege plenamente la posición de los territorios colo-
medida válida de denuncia o suspensión que esté a su niales o de condición análoga que lleguen a ser
alcance) por sus obligaciones especiales (es decir, los Estados plenamente independientes puesto que éstos
tratados), independientemente de todo cambio de son nuevas entidades internacionales; y la cuestión de
gobierno, etc., porque si el nuevo gobierno no asumiera saber si, y hasta qué punto, en ausencia de disposiciones
personalmente esas obligaciones en nombre del Estado, especiales relativas a su cambio de condición, estas nuevas
no asumiría tampoco personalmente las obligaciones entidades continúan estando obligadas por los tratados
generales que impone al Estado el derecho interna- anteriormente aplicados a su territorio como parte de
cional. Sin embargo, está y sigue estando obligado por una entidad internacional más vasta será una cuestión
ellas. Dada la frecuencia con que se producen cambios relacionada con el derecho de sucesión del Estado.
de gobierno, de régimen, de administración, etc., cual-
quier otro criterio sería fatal para la estabilidad de las 29. Inciso i) b). El principio de la continuidad del
obligaciones resultantes de los tratados y los Estados Estado se aplica igualmente para impedir toda cesación
no estarían dispuestos a establecer relaciones conven- del cumplimiento de las obligaciones resultantes de un
cionales fundadas en una base tan precaria. Esto no tratado debida solamente a que, a causa de una dismi-
quiere decir que las consideraciones expuestas en el nución de sus haberes, o de una pérdida de territorio,
párrafo 22 no sean plenamente aplicables a este caso, el Estado se vea en una situación menos buena que antes
pero sí significa que si un nuevo régimen o una nueva para cumplir esas obligaciones, exactamente del mismo
administración trata de liberarse de la obligación que le modo que la disminución de los ingresos de un par-
impone un tratado, sólo puede hacerlo si ello se ha estipu- ticular no le dispensa per se o en derecho del pago de
lado en el tratado y del modo en él previsto, y si no sus deudas26. Los cambios referidos pueden afectar la
puede acogerse a las disposiciones del tratado o a una posición del Estado, pero no su personalidad o conti-
norma jurídica reconocida, debe pedir a las demás nuidad. Sin embargo, cuando las obligaciones nacidas
partes que le liberen de sus obligaciones. Si éstas se de un tratado se refieren concretamente a los haberes
niegan, el gobierno interesado debe cumplir el tratado particulares del territorio afectado, la situación puede
o aceptar la responsabilidad de la violación o de la repu- ser distinta y las obligaciones, de subsistir, pueden incum-
diación ilegal del mismo. bir a otro Estado. Esto es en parte una cuestión de inter-
pretación del tratado pertinente y en parte una cuestión
27. «...sin prejuzgar las cuestiones relacionadas con de sucesión del Estado.
la sucesión del Estado...» {apartado i)). Cuando un 30. Apartado ií). El principio de que un Estado no
nuevo gobierno, régimen, etc., es consecuencia, no de puede alegar su derecho interno o su constitución como
un simple cambio de administración dentro del mismo fundamento para no cumplir sus obligaciones interna-
Estado, sino de una ruptura en la continuidad del Estado cionales, del cual este apartado sólo constituye una apli-
que entrañe un cambio en su personalidad o condición cación particular, está generalmente reconocido y ha
internacional, el caso es distinto. Ejemplos comunes son sido afirmado por la Corte Permanente de Justicia Inter-
la desaparición de un Estado debido a su absorción por nacional más de una vez, y especialmente (con respecto
otro; la división de un Estado con formación de otro a este punto) en el litigio Exchange of Greek and Turkish
Estado componente o parte de una unión federal; la Populations, con motivo del cual la Corte dijo que era
aparición de un nuevo Estado por sucesión o separación un principio «...de por sí evidente» que «el Estado que
de otro existente (pero en este caso la continuidad inter- ha contraído obligaciones internacionales válidas está
nacional del segundo no se ve afectada). En todos estos obligado a introducir en su legislación las modificaciones
casos, la situación del tratado resultará afectada en mayor que puedan resultar necesarias a fin de garantizar el
o menor grado. Pero si, como consecuencia del cambio, cumplimiento de las obligaciones asumidas»27. Es norma
el nuevo gobierno o régimen tiene derecho a declarar que aceptada que el Estado que suscribe un tratado debe
ciertos tratados no le son aplicables, ello no se deberá tomar las medidas necesarias para asegurar o lograr
a que el gobierno en sí es nuevo, sino precisamente a la conformidad necesaria de su legislación y su consti-
que no hay meramente un nuevo gobierno, sino un nuevo tución a fin de estar o ponerse en condiciones de ejecutar
Estado, o a que ha desaparecido un Estado anterior: el el tratado. De no poder hacerlo así, el Estado debe abste-
gobierno no representa ya a la misma entidad inter- nerse de participar en el tratado. Sin embargo, si lo hace,
nacional sino a otra, o a una entidad que ha dejado de
ser una entidad internacional separada. El Estado no
es el mismo que concertó el tratado y estaba obligado ss
El derecho internacional no reconoce norma alguna que
por él, o bien ya no existe el Estado que podía estar equivalga directamente a los principios del derecho privado rela-
obligado. Salvo en la medida en que la extinción o absor- tivos a la quiebra. Con todo, la aplicación de algunas de las normas
ción total de una parte en un tratado bilateral pone fin consignadas en los artículos 16 a 23 de este proyecto puede ofrecer
la misma clase de amparo.
necesariamente a ese tratado como tal (caso de que
" Publicaciones de la Corte Permanente de Justicia Internacional,
trata el artículo 17), estos asuntos se refieren a la sucesión Collection of Advisory Opinion, serie B, No. 10, pág. 20.
Derecho de los tratados 45
y a menos que pueda obtener válidamente, una exonera- resultantes de los tratados en que es parte30 porque las
ción, debe aceptar la responsabilidad de cualquier constituciones pueden modificarse. Lo que puede resultar
infracción resultante de esa participación28. Por lo constitucionalmente difícil o imposible para un órgano
tanto, si por razones constitucionales o de otra índole determinado del Estado nunca puede ser imposible
le resultare imposible tomar las medidas indispensables para el Estado en su conjunto, a menos que no sea un
o introducir los cambios necesarios, el Estado debe ejercer Estado plenamente soberano. La soberanía significa y en
cualquier derecho de denuncia que le conceda el tratado realidad denota que el Estado tiene en el orden interno
o, si no se ha previsto ninguno, debe pedir a la otra u capacidad y facultades absolutas en dichas materias31.
otras partes que lo exoneren de su obligación. Si no se 32. «Por razón de la primacía del derecho interna-
le exonera29, y le sigue siendo imposible cumplir lo cional sobre el derecho interno en la esfera interna-
pactado, el Estado debe aceptar la responsabilidad de cional...» (apartado ii)). Las palabras «en la esfera inter-
su infracción. No puede pronunciar sencillamente su nacional» no tienen por objeto plantear o prejuzgar
propia exoneración. Se aplican exactamente las mismas ninguna cuestión filosófica en cuanto a la posición
consideraciones (véase el inciso ii) b)) en el caso de que, por respectiva y las relaciones recíprocas del derecho interno
haber sobrevenido cambios en el derecho interno o la y del derecho internacional, con respecto a las cuales se
constitución del Estado, se produce una incompati- han sostenido o se sostienen diversas opiniones. Esas
bilidad con obligaciones nacidas del tratado (o resulta palabras tienden en realidad a evitar controversias
imposible su cumplimiento). Es deber del Estado, por porque, cualquiera que sea la opinión de la cual se
intermedio de su gobierno y de su parlamento, evitar parta, el resultado es siempre (aunque se llegue a él
que surja tal situación durante la vigencia de un tratado ; por diferentes razonamientos) la primacía del derecho
a menos que pueda abrogarlo legalmente u obtener que internacional en la esfera internacional32. Sin ella, el
se le exonere de las obligaciones que le impone. De lo derecho internacional no tendría fuerza obligatoria y
contrario, y si se producen cambios que no pueden ser dependería de la voluntad de los Estados de seguir
anulados, el Estado debe aceptar la responsabilidad de aplicando sus normas33. En otro caso, el derecho inter-
cualquier infracción consiguiente. 30
El Relator Especial no olvida las dificultades muy reales que
31. Todos estos casos de dificultades o incluso de pueden experimentar ciertos Estados, como las uniones federales,
«imposibilidad» son ajenos a los casos de imposibilidad cuya constitución no es de tipo unitario y en que ciertos asuntos,
que son el objeto real o potencial de obligaciones convencionales,
con respecto a los cuales el derecho internacional puede, pertenecen íntegramente a la jurisdicción de una de las partes com-
en ciertas circunstancias, reconocer la extinción de las ponentes de la unión y no están sometidos a la fiscalización directa
obligaciones resultantes de un tratado (a este respecto del gobierno federal. En la práctica, suele haber una serie de medios
internos para superar estas dificultades; también ocurre que dichos
véase el artículo 17 y el comentario correspondiente). asuntos sean objeto de una cláusula especial del tratado o bien de
En estos últimos casos se trata de una imposibilidad un arreglo con la otra u otras partes. Sin embargo, se estima que la
causada por circunstancias ajenas a la voluntad del norma enunciada en el apartado 2) ii), del artículo 5, así como en
Estado y que escapan a su acción, y no de obstáculos el texto del comentario, tiene que ser válida si no se quiere reducir
al absurdo las obligaciones nacidas de los tratados; y que, en
resultantes de defectos o fallas en las disposiciones o principio, esa norma debe aplicarse igualmente a los Estados
actos internos del Estado mismo. Un Estado en cuanto federales a menos que se admita que ciertas clases de obligaciones
persona internacional es responsable si su poder legisla- convencionales son para ellos de carácter puramente voluntario,
tivo u otros órganos competentes no cumplen sus obliga- no sólo en cuanto a su aceptación inicial, sino en cuanto a su
cumplimiento mismo una vez contraídas — sin dejar de ser obliga-
ciones internacionales o se niegan a cumplirlas; o si su torias para las partes no federales — lo cual entrañaría una dis-
gobierno suscribe un tratado en esas circunstancias; criminación inaceptable.
y, en último análisis, es responsable si tiene una consti- 31
Véase el lúcido análisis de lo que constituye la condición
tución que no permite al Estado cumplir sus obligaciones de Estado plenamente soberano e independiente, hecho por el
distinguido jurista danés Alf Ross en A Textbook of International
Law (Londres, Longmans, Green and Co., 1947), capítulo I,
sección 3, págs. 33-46.
32
28 Así es, tanto si se adopta el criterio dualista, como si se adopta
En algunos casos, los tratados establecen expresamente que el criterio monista que subordina el derecho internacional al derecho
las partes deben tomar las medidas legislativas necesarias para interno o el criterio monista que subordina el derecho interno
poder cumplirlo. En rigor, ello es innecesario. Esta obligación nace al internacional. Incluso partiendo de este último (según el cual es
ipso facto de la participación misma en un tratado, que significa el derecho interno de cada Estado el que aplica el derecho inter-
y garantiza que las partes pueden o podrán cumplirlo. nacional en la esfera externa del Estado, y el que somete al Estado
Cuando en un tratado se estipula que habrá de ser ratificado por al derecho internacional en esa esfera), es (aunque sea por ministerio
las partes de conformidad con sus disposiciones constitucionales, de la ley interna) el derecho internacional el que prevalece en la
esta disposición constituye precisamente una advertencia de que esfera internacional en caso de conflicto.
puede haber consideraciones internas que impidan la ratificación. 33
Los Estados pueden contraer obligaciones voluntariamente,
Pero éste es otro asunto, porque si el tratado no es ratificado a pero una vez que lo han hecho, quedan ligados por ellas y su cum-
causa de dificultades internas, el país interesado no llega a ser plimiento no es un acto que dependa de su voluntad. El consenti-
parte en él. El caso de la ratificación hecha por un gobierno sin miento es sólo un modo (aunque sea indispensable, por lo menos
ajustarse a los requisitos constitucionales del Estado es distinto. en materia de tratados) de contraer o poner en vigor obligaciones;
Aquí interviene la cuestión de la validez esencial del tratado que pero no es lo que fuerza a cumplir la obligación una vez que ésta
corresponde a la parte II de este capítulo y que será objeto de un ha entrado en vigor. No es el consentimiento mismo que da carácter,
informe separado. de compromiso obligatorio al consentimiento porque, si así fuera,
a sería necesario proponer otro principio más a fin de dar fuerza
• Es improbable que en ningún caso en que se obre de buena fe se
deniegue la exoneración. Lo inadmisible es que un gobierno se jurídica al consentimiento que dio carácter de compromiso obliga-
declare a sí mismo desligado por haber surgido una situación de torio al consentimiento. Véase el artículo de este Relator Especial
la que es culpable el Estado en su conjunto ; o bien que se niegue a titulado «The Foundations of the Authority of International
aceptar su responsabilidad si deja de cumplir un tratado por causa Law and the Problem of Enforcement», en The Modern Law
de una deficiencia igualmente imputable al Estado en su conjunto. Review, vol. 19, N°. 1 (enero 1956), págs. 8-13.
46 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
nacional no podría operar, y la razón de buen sentido 36. Inciso iii) b). Las consideraciones expuestas en
en que se funda la norma expuesta en el apartado ii)2) el párrafo 33 se aplican especialmente al caso de que
del artículo 5 es que, sin ella, no faltarían nunca los trata este apartado. Aplícanse también, por otra parte,
medios de eludir las obligaciones nacidas de los tratados las examinadas en los párrafos 22 y 23. Pero es de señalar
en forma legal y prácticamente irrebatible. que si hay elementos que pueden dar origen al derecho
de disolución o suspensión, ese derecho deberá fundarse
33. Apartado iii). El principio pacta sunt servanda en la existencia de tales elementos y no simplemente en
no admite discusión. Pero en él se reconoce implícita- el hecho per se de que el tratado sea oneroso, o cree
mente, entre otras cosas, la necesidad de que las obliga- dificultades o situaciones enojosas.
ciones legales, a diferencia de las obligaciones «volun-
tarias», tengan fuerza obligatoria. En realidad, puede 37. «Por rázon del principio res inter alios acta».
decirse que cuando la situación es normal y las rela- Es decir que los derechos de una parte no pueden ser
ciones son cordiales, y ninguna de las partes tropieza afectados por las transacciones entre la otra parte con
con dificultades para cumplir el tratado, no hay nece- terceros. Este principio es fundamental en el derecho
sidad alguna de obligaciones legalmente obligatorias. de los tratados. Sin él, habría una inestabilidad y una
El asunto podría dejarse a la acción recíproca, pero incertidumbre absolutas acerca de las obligaciones con-
voluntaria, de las partes. El hecho de introducir el vencionales y ello sería con frecuencia fácil recurso para
factor jurídico supone reconocer que las situaciones eludirlas. Desde luego, si no se trata de res inter alios
no son siempre normales ni las relaciones siempre cor- acta y el otro tratado se ha concluido con las mismas
diales y que todas las partes o algunas de ellas pueden partes, el caso es totalmente distinto y se estudia al
sentirse agobiadas en algún momento por el cumpli- comentar el artículo 13. El hecho de que el otro tratado sea
miento de la obligación. En verdad, no es exagerado anterior o posterior no supone diferencia alguna. La
decir que en el fondo de toda relación convencional parte interesada habrá contraído dos series de obligaciones
hay la previsión implícita de que, en una forma u otra, incompatibles entre sí. En principio, esa parte está
en un momento u otro, en un mayor o menor grado, obligada por ambos y a ella incumbe resolver la difi-
para ambas partes o una de ellas, pueda haber o surgir cultad. Será responsable de cualquier violación de uno
un elemento de esa índole. Toda la razón de ser de la de los tratados.
fuerza obligatoria del contrato o del tratado es prever
dicha situación y, por lo tanto, el derecho considera
SECCIÓN 2. CAUSAS Y MODOS DE EXTINCIÓN Y SUSPENSIÓN
virtualmente como condición tácita que estos factores
per se** no son causa de disolución. Subsección i) Clasificación
34. «...o que se hayan roto las relaciones diplomáti- Artículo 6. Análisis
cas » (apartado iii) a)). La cesación o la suspensión de las
relaciones diplomáticas entre los Estados no afecta 38. Este artículo es de carácter puramente analítico,
por sí misma las relaciones convencionales entre ellas. pero ha sido incluido por ahora porque una de las
Si tales relaciones se ven afectadas, ello será aliunde, principales dificultades a que debe hacer frente el codi-
por circunstancias que pueden guardar relación con la ficar el tema de la extinción de los tratados es el de la
ruptura de las relaciones diplomáticas pero que son inde- clasificación. Para ello pueden seguirse diversos métodos
pendientes de ella. Cualquier dificultad práctica de y no hay dos autoridades que traten el tema del mismo
cumplimiento puede resolverse pidiendo los buenos modo. Asimismo, las diversas codificaciones existentes
oficios de otro Estado o designando un Estado pro- adoptan métodos distintos 37 . Algunos autores se abstie-
tector 35 . nen de todo ensayo de clasificación y dan simplemente
una lista ad hoc de una serie de causas y modos, sin
35. La guerra, por otra parte, introduce un cambio referirse a los diversos fundamentos jurídicos de los
radical en todas las relaciones entre las partes y puede modos expuestos. En otros casos se sigue un criterio
constituir una causa objetiva que cause la extinción o mixto, pues se utiliza un método para una parte del tema
la suspensión de los tratados entre ellas, a no ser que y otro para el resto, debido a que no se hace una dis-
éstos contemplen expresamente un estado de guerra36. tinción clara entre las causas por una parte y los modos
por la otra 3 8 . Difieren también en cuanto a la causa o
34
Cuando concurren con otras circunstancias o factores, al modo enunciados en los epígrafes39. Es muy conve-
pueden tener efecto indirectamente; véase párrafo 22. niente, pues, si no esencial, hacer un análisis científico
35
Con mayor motivo, la situación del tratado no se verá afectada de las distintas categorías 40 .
por el solo hecho de retirar al jefe de la misión, dejando que ésta
funcione in situ bajo un encargado de negocios.
36
Véase el comentario al artículo 17. Se tiene el propósito de 37
Véase, por ejemplo, el proyecto de la Harvard Law School
presentar en el momento oportuno un informe separado sobre el y los diversos códigos y tratados codificadores incluidos en Harvard
tema de los efectos de la guerra en los tratados, ya que, aunque está Law School, op. cit.
ligado muy estrechamente con el problema de la extinción y la 35
suspensión, no está plenamente comprendido en él y merece por su Paul Fauchille, Traité de droit international public, 8.a ed.
importancia un informe separado. Sin embargo, es posible que (Paris, Rousseau et C ie , 1926), vol. I, parte III, párrafos 845-860
39
fuera mejor tratarlo como parte del tema general de los efectos Sin embargo, esta cuestión en rigor rebasa el ámbito de este
jurídicos de la guerra, porque entraña ciertas cuestiones que no artículo, que se ocupa de los métodos de clasificación más que de
son peculiares del tema de los tratados, por ejemplo: ¿Qué es la clasificación misma.
lo que constituye la «guerra»?; ¿en qué se diferencia de las «hosti- 40
Este análisis e n particular n o es, ciertamente, perfecto ni
lidades» ? ;¿son aplicables esas mismas normas al caso de las hosti- completo, pero constituye u n ensayo de clasificar científicamente
lidades?, etc. los m o d o s de extinción.
Derecho de los tratados 47
39. La confusión se debe principalmente a que no la extinción del tratado o que ambas partes (o todas
se hace una distinción clara entre las causas jurídicas ellas) la deseen.
que motivan, justifican o crean el derecho a la extinción 42. De lo dicho se infiere claramente que la cuestión
y los modos o procedimientos por medio de los cuales de la clasificación no es simple. Por ejemplo, existe una
se produce o efectúa la extinción misma. Así, pues, la distinción evidente entre el caso en que el tratado se
expiración automática es un modo de extinción del extingue automáticamente por expiración o caducidad,
tratado, pero esa expiración puede ser el resultado de sin un acto expreso de las partes, y el caso de la extinción
múltiples causas jurídicas (por ejemplo, una estipula- producida por un acto de las propias partes o de una de
ción del tratado, aplicación de la norma de derecho, etc.).ellas. Sin embargo, la propia extinción automática
Asimismo, la notificación de extinción o retirada es un puede ser (indirectamente) obra de las partes : por ejem-
modo de poner fin al tratado o a la participación de esa plo, si éstas insertan en el tratado una disposición rela-
parte en él, pero las categorías de causas jurídicas que tiva a su expiración automática en cierta fecha. Debe
pueden justificar dicha notificación son varias. Otro hacerse, pues, otra clasificación nacida del contraste
modo de extinción es el acto conjunto con que las partes entre los casos en que las partes han previsto la extin-
formulan un acuerdo expreso para poner fin al tratado ción (automática o no) y los casos en que no han esta-
o sustituirlo por otro. En este caso el acuerdo (o el blecido disposición alguna acerca de la misma, pero la
nuevo tratado) es a la vez la causa y el modo. Pero el extinción (automática o no) puede producirse por otros
acuerdo puede ser también la causa, sin ser a la vez el medios, por ejemplo, por aplicación de la norma de
modo, en aquellos casos en que las partes, completando derecho. En caso de que las partes hayan previsto la
o modificando las estipulaciones de un tratado, regulan extinción, se pueden hacer otras distinciones, según que la
su extinción en un acuerdo separado, sin ponerle fin hayan previsto en el tratado mismo o mediante otro
realmente. acuerdo separado o posterior.
40. En realidad, hay a este respecto varias ambigüe- 43. Se advierte, pues, la existencia de varios métodos
dades en la noción de acuerdo. Está la que acabamos de posibles de clasificación que se fundan en diversos cri-
mencionar, según la cual el acuerdo puede ser un instru- terios tales como la presencia o ausencia de la voluntad
mento en el que se establece una disposición sobre la de las partes (o de una de ellas) en el acto de que pone
extinción o un instrumento que realmente pone fin al fin al tratado, la presencia o ausencia de acuerdo de las
tratado; éste último acuerdo puede ser directo o indi- partes en cuanto a la extinción (contraste con la extin-
recto; es indirecto cuando se trata del asentimiento o ción por aplicación de la norma de derecho); la extinción
la aceptación que una parte da a lo que la otra quiere por expiración u otros medios automáticos o por el
o hace. En segundo lugar, el acuerdo que «establece acto de las partes. A ellos hay que agregar la extinción
disposiciones» sobre la extinción puede ser un acuerdo prevista o no prevista en el tratado mismo. Estos criterios
al que se llegue mediante el propio tratado y que forme pueden resumirse así : criterio de la voluntad, criterio del
parte de éste, o puede ser un acuerdo al que se llegue automatismo, criterio del acuerdo y criterio de la esti-
independientemente de dicho instrumento; el acuerdo pulación en el tratado. Todo caso concreto de extinción
que «pone fin al tratado», en cambio, es siempre inde- estará compuesto de una combinación de factores,
pendiente de éste. Finalmente, esta última clase de tanto negativos como positivos, procedentes de cada
acuerdo puede ser un instrumento concluido expresa- categoría. Se ha tratado de aclarar los puntos aludidos
mente con ese fin y sin otros efectos o ser un nuevo en el propio artículo 6, que exige pocos comentarios
tratado que substituya o modifique al anterior. adicionales. No obstante, cabe hacer, respecto de los
diferentes párrafos, las observaciones siguientes:
41. La noción de voluntad de las partes oculta tam-
bién ciertas ambigüedades. La extinción puede producirse 44. Párrafo 1. Plantea la distinción fundamental
por voluntad de ambas partes o todas ellas, de una sola- entre estipulación relativa a la extinción y la extinción
mente o de ninguna de ellas (aplicación de la norma de misma, así como entre los modos y procedimientos por
derecho). Asimismo, la voluntad de las partes puede medio de los cuales se efectúa la extinción y las causas
manifestarse al establecer una disposición sobre la extin- jurídicas de ésta.
ción del tratado, al poner fin a éste efectivamente, o 45. Párrafos 2 y 3. Tratan de los modos o proce-
en ambos casos. Se trata de cosas distintas que a menudo dimientos, de los cuales sólo hay dos categorías: el
no coinciden. Así, las partes pueden disponer que el automático y el expreso, pero este último puede subdivi-
tratado se extinga al producirse cierto hecho, pero su dirse en tres categorías según que el acto sea de ambas
realización o no realización, o el momento en que ocurra partes o todas ellas o de una solamente. Hay, sin embargo,
y puede ser independiente de la voluntad de las partes dos distintas maneras de formular estas categorías,
producirse de un modo contrario a sus deseos. Quieren según que se atienda al criterio del automatismo o al
el fin, pero no lo que lo ocasiona. También puede ocurrir criterio de la presencia o ausencia de la voluntad de las
que en el tratado se disponga que se pondrá fin al mismo partes. Hay además complicaciones con motivo de las
mediante notificación unilateral, pero sólo una parte diferentes maneras en que puede manifestarse el acuerdo
presente tal notificación. En este caso ambas partes entre las partes. Véase infra con respecto al párrafo 4.
(o todas las partes) han querido que exista una facultad 46. «...puede ser automática en algunos casos y no
de denuncia pero sólo una de ellas ha querido la extin- producirse sin embargo independientemente de la voluntad
ción misma. Así, pues, el hecho de que las partes hayan de las partes, sino por su voluntad...» {párrafo 3). Por
convenido en la extinción o hayan establecido disposi- ejemplo, esto ocurre si se conviene en que se produzca
ciones para regularla no significa que hayan querido al cumplirse un plazo determinado o al producirse un
48 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
hecho cierto ; por el contrario, si el tratado ha de expirar tancias por aplicación de la norma de derecho41. Sin
al producirse un hecho incierto o que depende de un embargo, el primero comprende a su vez dos casos
tercer Estado, se tratará entonces de un verdadero caso distintos (aunque ambos son formas de acuerdo), a
tanto de automatismo como de circunstancias ajenas saber: el caso en que el tratado contiene una disposición
a la voluntad de las partes, porque la expiración se pro- relativa a la extinción y aquel en que el acuerdo tiene
duce automáticamente al ocurrir el hecho y porque las lugar al margen del tratado42. Así, pues, para los fines
partes no han querido que el hecho se realice. del proyecto de código se ha adoptado la clasificación
47. Párrafo 4. Estos dos casos se describen como simple y práctica que se consigna en el artículo 7, que en
adicionales o subordinados porque el primero realmente realidad es una clasificación según el origen del derecho
es un caso especial de acuerdo, aunque de acuerdo a poner fin al tratado. Sobre esta base, aunque prescin-
indirecto (véase, además, en cuanto a la aceptación de diendo un poco del rigor lógico, pueden contemplarse
un acto resolutorio inválido o irregular, el comentario tres clases principales: la extinción que se deriva de las
a los artículos 30 y 31); y el segundo es raro, porque estipulaciones del tratado; la extinción que se deriva de
generalmente el tribunal dirá en su fallo que el tratado un acuerdo separado entre las partes, y extinción por
ha caducado efectivamente en cierta fecha, o que una aplicación de la norma de derecho. Es menester examinar
parte ha ejercido válidamente su facultad de denuncia. para cada una el método o métodos posibles y apropiados
Estos dos casos no volverán a ser examinados directa- que deben considerarse así como las causas, pero esto
mente en este análisis. no puede hacerse en forma completa hasta que lleguemos
a la subsección iii (el procedimiento de extinción) de
48. Párrafos 5 y 6. Tratan de las categorías o esta sección (artículos 24 a 27).
fuentes de las causas (pero no de las causas mismas que
se consideran en artículos posteriores según su fuente,
por ejemplo, el tratado, o la aplicación de las normas de Artículo 7. Clasificación adoptada para los fines del
derecho). Hay dos criterios posibles en los que se atiende presente código según el origen del derecho a poner
respectivamente a la circunstancia de que las partes fin al tratado
hayan previsto o no la extinción o al hecho de que el
propio tratado incluya o no dicha estipulación (las 51. Párrafo 1. Véanse las observaciones precedentes
partes pueden haber hecho esa estipulación, pero no en en el párrafo 50. La clasificación que allí se propone
el tratado). tiene la gran ventaja de presentar el asunto del mismo
modo que se presenta en la práctica, es decir, según el
49. Párrafos 7 y 8. En ello se exponen los puntos origen del derecho de denuncia que se invoca; porque
explicados en los párrafos 40, 41 y 43; y enlos párrafos 9 cuando se plantea una cuestión cualquiera relativa a la
y 10 se intenta una síntesis basada en los tres casos extinción siempre debe averiguarse primero si el tratado
principales de extinción por voluntad de ambas partes, de estipula alguna cosa, y qué es lo que se estipula. Si el
todas ellas, de una solamente, de ninguna de ellas. Todos tratado no contiene estipulación alguna, conviene
estos párrafos se explican por sí solos y no necesitan averiguar luego si existe algún acuerdo pertinente entre
ningún otro comentario especial con excepción de dos las partes, independientemente del tratado, o en ciertos
frases del párrafo 7: casos, si las partes han consentido, asentido o aceptado
a) «...si un acuerdo entre las partes establece o permite la extinción. Finalmente, es posible que además de cual-
la extinción en ciertas circunstancias...» {apartado i)). Por quiera de las dos circunstancias expuestas o de ambas,
ejemplo, si las partes se reúnen y redactan un protocolo o cuando el tratado no contenga disposición alguna y no
que pone fin a un tratado, el acuerdo de las partes así haya un acuerdo separado, las circunstancias sean tales
expresado es tanto la causa jurídica como el fundamento que permitan, o justifiquen, la extinción en virtud de
de la validez de la extinción y del propio acto extintivo; alguna norma de derecho.
en cambio, si una parte denuncia el tratado como conse-
cuencia de una facultad prevista en el mismo, dicho 52. «...por un sólo acto, o por varios actos sucesivos...»
acto constituye la extinción, pero el acuerdo de las (apartado ii)). Esto cubre el caso en que las partes delibe-
partes expresado en el tratado constituye la causa jurídica radamente convengan en poner fin al tratado y el caso
o fundamento de la validez del acto. en que el acuerdo resulta de una serie de actos, por
ejemplo, la petición de una parte y el asentimiento de la
b) «...pero no necesariamente la extinción misma, que otra, o la pretendida extinción mediante acto inválido
puede producirse independientemente de su voluntad.» de una de las partes que sea, sin embargo, aceptada por
(apartado i/)). Por ejemplo, si han previsto la extinción la otra (véanse además los comentarios a los artículos 30
al realizarse un hecho : a) que no se sabe si se realizará,
b) cuya realización no depende de la voluntad de las y 3i).
partes. 53. Párrafo 2. No requiere comentario alguno.
50. Párrafo 11. Dada la complicación de esta materia,
lo mejor parece proceder sobre una base principalmente
pragmática. El contraste más simple, y el más fundamental 41
Sin embargo, estos dos casos no se excluyen mutuamente,
desde el punto de vista puramente jurídico, parece ser porque el hecho de que haya un acuerdo entre las partes no impide
el que existe entre el caso en que hay cierto acuerdo entre por sí solo que se produzca la extinción por aplicación de la norma
de derecho. Véase párrafos 14 y 19 supra.
las partes acerca de la extinción (o cuando consienten 41
También aquí los dos casos no se excluyen entre sí, pues la
en ella ad hoc) y el caso contrario, pero sin embargo, la estipulación en el tratado puede ser completada o modificada por
extinción o suspensión puede producirse en ciertas circuns- un acuerdo al margen del tratado.
Derecho de los tratados 49
Artículo 8. Orden de prelación en el ejercicio de cualquier número de partes llegue a ser inferior al fijado en el
derecho de poner fin al tratado tratado como necesario para mantenerlo en vigor o
impedir su extinción43. Dicho número puede ser el mismo
54. Párrafo 1. Aunque esto sea en cierto modo una
(aunque no ha de serlo forzosamente) que el número de
repetición de lo dicho de otra manera en el artículo 4,
ratificaciones, adhesiones, etc., que en su caso se hubiese
parece conveniente exponer expresamente el orden de
estipulado como necesario para que el tratado entrara
prelación en que deben aplicarse los criterios básicos
en vigor. Por otra parte, el solo hecho de fijarse un
del artículo 7 para determinar la posibilidad o validez
número para la entrada en vigor del tratado, no significa
de toda extinción y cuáles son sus efectos en principio.
que ese mismo número o cualquier otro (que no sea dos)
55. Párrafo 2. Tiene por fin reservar algunas cues- tendrá igual efecto para los fines de la extinción. Final-
tiones, como las siguientes: qué circunstancias determi- mente (aunque este caso se menciona primero en el
nadas podrán invocarse para pedir el fin del tratado texto), en algunos casos un tratado dispone, o se deduce
o para justificar un derecho de denuncia en cualquier forzosamente de sus estipulaciones y circunstancias, que
caso en que se invoque la aplicación de una norma de el retiro de cualquiera de las partes o de una determinada
derecho; o qué modalidades deben seguirse para poner producirá la extinción del tratado.
fin a un tratado mediante la notificación prevista en 62. Párrafos 6 y 7. No requieren comentario.
una cláusula del mismo, etc. No basta con señalar la
existencia de la cláusula de un tratado, o el acuerdo de
las partes, o una norma jurídica; es necesario que esa Artículo 10. Extinción por acuerdo separado
cláusula, acuerdo o norma sea aplicable al caso concreto A. El acuerdo considerado como instrumento
y que se hayan adoptado todas las medidas indispensables habilitante
en la forma prevista o requerida. 63. El título de este artículo se funda en la distinción
entre un acuerdo que prevé simplemente la extinción
Subsección ii. Causas lícitas de extinción y suspensión y uno que realmente la produce. El primero habilita
para pedirla y el segundo la lleva a efecto.
Artículo 9. Extinción conforme a las estipulaciones 64. Párrafo 1. Esta disposición parte del principio
del tratado (clases de estipulaciones) que las partes pueden estipular mediante acuerdo lo que
56. En realidad, este artículo es también aplicable estimen oportuno. Pueden establecer independientemente
al caso en que los modos de extinción están previstos estipulaciones sobre la extinción, aunque no esté prevista
en un acuerdo separado, y así se señala en el párrafo 3 en el tratado, o alterar las cláusulas del mismo relativas
del artículo 11. Sin embargo, como es más frecuente a la extinción.
que se incluya una disposición en el propio tratado, 65. «...(simultáneo, subsidiario, o posterior con
conviene tratar del fondo de la cuestión al examinar ese respecto al tratado)...» (párrafo 1). Como norma general,
artículo. todo acuerdo de ese tipo será tal vez concertado mucho
57. Párrafo 1. Todo depende naturalmente de la después de la entrada en vigor del tratado, a fin de
interpretación correcta del tratado o del acuerdo especial, completar o alterar sus disposiciones relativas a la extin-
siendo éste el principio primordial. ción, a la vista de los acontecimientos que han ocurrido
posteriormente. Sin embargo, es posible que en algunos
58. Párrafo 2. No hay límite a lo que las partes casos convenga a las partes incluir esas disposiciones en
quieran estipular. Pero, con esta reserva, algunos tipos un instrumento separado o subsidiario o en un protocolo
de disposiciones son muy comunes. Se consigna en los redactado simultáneamente con el tratado o inmediata-
apartados i) a iv), que no exigen comentario especial. mente después.
59. Párrafo 3. Véase el párrafo 57 que también se 66. Párrafo 2. No requiere comentario.
aplica a este caso. Es raro que se permita una notificación
de efectos inmediatos; por lo común, sólo se permite en Artículo 11. Extinción por acuerdo separado
circunstancias extraordinarias.
B. El acuerdo como acto extintivo
60. Párrafo 4. No es raro que en un tratado se
incluya una cláusula redactada más o menos en estos 67. En relación con el título del artículo, véase el
términos: «Este tratado permanecerá en vigor por un párrafo 63.
período de cinco años y posteriormente por períodos 68. Párrafo 1. Prevé cuatro casos: el acuerdo i) pone
sucesivos de cinco años». Esta disposición no tendría fin directamente al tratado; ii) asume la forma de un
razón de ser a menos que su efecto fuera el que se consigna nuevo tratado; iii) asume la forma de un asentimiento
en este párrafo. o consentimiento o una simple petición de poner fin al
61. Párrafo 5. Véase el comentario al artículo 2. tratado o a un acto unilateral con el que se pretende tal
En el caso de un tratado plurilateral o multilateral, por cosa; iv) actúa en dos casos especiales de renuncia de
lo común la denuncia de una de las partes sólo afectará derechos y de desuso mutuamente aceptado.
a esa parte y no pondrá fin a todo el tratado, a menos que 69. Párrafo 2. Enuncia como principio general que,
se trate de uno de los tres casos indicados en este párrafo. para que el acuerdo de las partes (sea cual fuere su forma)
Desde luego, cuando por causa de retiradas sucesivas pueda poner fin a un tratado, debe consistir en un acuerdo
sólo queden dos partes, la denuncia hecha por una de 43
Cuando todavía otras partes puedan adherirse al tratado, en
ellas pondrá fin al tratado. Tendrá el mismo efecto ese momento, será necesario interpretar las disposiciones perti-
cuando las retiradas sucesivas hayan hecho que el nentes para establecer la verdadera situación.
50 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Yol. II
de ambas partes, o de todas ellas, según el caso. Única- votación de la asamblea de la organización, debidamente
mente cuando el propio tratado o un acuerdo separado registrada en las actas, siempre que los delegados estén
entre las partes disponga lo contrario, (véase en conexión debidamente autorizados.
con los párrafos 4 y 5 del artículo 13), no ocurrirá así,
pero entonces las partes habrán convenido por anticipado Artículo 13. El acuerdo como acto extintivo. ií) Caso
que bastará con cierta medida de acuerdo. de abrogación del tratado por un nuevo tratado
1A. Se plantean dos casos posibles: todas las partes
Artículo 12. El acuerdo como acto extintivo. i) Caso están conformes y lo manifiestan, ya sea participando
de existencia de cláusulas extintivas directas en un nuevo tratado, ya sea aceptando la extinción
70. Párrafo 1. Aunque no sea estrictamente necesario, del antiguo cuando entre en vigor el nuevo ; o el tratado
parece oportuno manifestar expresamente que incluso (u otro acuerdo entre las partes) dispone que la extinción
el tratado que debe ser perpetuo o de duración ilimitada se decida por mayoría, en el caso de que la mayoría de
puede llegar a su fin mediante un acto de todas las las partes prevista acuerde sustituir o reemplazar un
partes. tratado por otro o revisarlo45. Cuando sólo algunas de
71. Párrafo 2. En el tipo de caso previsto en este las partes convienen en un régimen diferente para la
artículo, el fin del tratado será el objeto principal si aplicación ínter se (que puede o no puede ser compatible
no el único del acuerdo, y se producirá tan pronto como con una aplicación continua del tratado en sus relaciones
éste entre en vigor (por lo general inmediatamente, a con las demás partes); o cuando todas las partes en un
menos que se prevea su ratificación). Sin embargo, en tratado llegan a ser partes en uno nuevo sin tener la
ciertos casos las partes pueden poner fin al tratado, pero intención de abrogar el anterior o reemplazarlo por otro,
disponer que la extinción no ocurra hasta después de un pero posteriormente aparece una incompatibilidad entre
período determinado y que entonces se producirá auto- ambos, pueden plantearse cuestiones difíciles de inter-
máticamente. pretación y aplicación. Sin embargo, como son esencial-
mente cuestiones de aplicación y efectos de los tratados
72. Párrafo 3. Se ha sostenido (al parecer, teniendo y no de extinción, deben ser examinadas en otra parte de
principalmente en cuenta las disposiciones constitucio- este código.
nales internas) que en este caso el instrumento que
abrogue, sustituye, revise o modifique debe ser de «igual 75. Párrafo 1. Con suma frecuencia el nuevo tratado
categoría» que el abrogado, sustituido, revisado o modifi- no abroga expresamente el anterior pero, o bien utiliza
cado44. Sobre esta base, un tratado propiamente dicho un lenguaje equivalente (por ejemplo, se declara que lo
sólo podría ser abrogado o sustituido por otro, igual. «reemplaza» o substituye), o bien el tenor del nuevo
Sin embargo, parece que no existe ninguna norma o tratado indica claramente que tal será su efecto. Si no es
necesidad de derecho para ese requisito. Esa práctica, así, no hay extinción, o, por lo menos, no hay extinción
además, no estaría en armonía con la doctrina. Sin duda, inmediata.
en caso de sustitución, el tratado será normalmente 76. Párrafo 2 y 3. No requieren comentario.
sustituido por otro tratado. Por otra parte, cuando se 77. Párrafos 4 y 5 tratan del único caso en que la
pone fin a un tratado se rescinde por medio de un acuerdo extinción en virtud de un tratado que sustituye o revisa
especial, muy a menudo, y en realidad casi siempre el el anterior puede producirse por decisión de la mayoría
acto que para ello se lleva a cabo asume la forma de un (es decir, no por unanimidad): véanse párrafos 69 y 74
simple canje de notas o de un protocolo. Lo mismo se supra.
aplica a muchos instrumentos que revisan o modifican 78. «...revisión o modificación...» {párrafo 5). Es
un tratado. Como se necesita el acuerdo de todas las frecuente que este procedimiento no tenga por objeto
partes, la interpretación correcta es que éstas pueden poner fin al tratado o sustituirlo, sino facilitar su revisión
adoptar (o cualquiera de ellas puede pedir) la forma o la introducción de enmiendas.
que sea más apropiada por razones constitucionales o
de otra índole. Sin embargo, lo único que en derecho se 79. Párrafo 6. Véanse los comentarios en el párrafo 74
requiere es un acuerdo, y la forma que éste asuma carece supra.
de importancia, siempre que sea adecuada para precisar
el carácter y objeto de la transacción. Artículo 14. El acuerdo como acto extintivo. iii) Caso
de aquiescencia o asentimiento ad hoc
73. Párrafo 4. Véase el párrafo anterior. Cuando
son muchas las partes que han ratificado el tratado o se 80. Párrafo 1. No exige comentario especial.
han adherido al mismo en diferentes ocasiones, suele 81. Párrafos 2 y 3. Existe sin embargo una diferencia
resultar imposible obtener todas sus firmas para un solo importante, por lo menos de carácter teórico, entre el
instrumento que le ponga fin y entonces se les puede asentimiento a la petición formulada por la otra parte
pedir que comuniquen individualmente su asentimiento para poner fin al tratado o retirarse del mismo, y la
a una autoridad central. Tampoco en el caso de los
45
tratados concluidos bajo los auspicios de una organiza- Se recurre sobre todo a este procedimiento a fin de poder
ción internacional parecería haber razón alguna de introducir las modificaciones necesarias sin tropezar con un posible
«veto». Aunque en teoría sería posible, parece que los tratados
principio para que la extinción no se produzca por la normalmente no prevén la simple extinción por decisión de la
mayoría de las partes, a menos que sea por revisión o modificación.
14
Véase la declaración del representante de los Estados Unidos La cláusula relativa a la extinción por denuncia unilateral confiere
de América en la 49.a sesión del Comité de Asuntos Sociales del un derecho que, en caso de preverse, se reconoce a cada parte
Consejo Económico y Social (28 de julio de 1948), E/AC.7/SR.49. individualmente.
Derecho de los tratados 51
aceptación de un acto ilegal o irregular con el que se sólo reconoce derechos a una parte y obligaciones a la
pretende la extinción o retirada, o de una repudiación otra, para ésta última suele haber un interés indirecto
de las obligaciones resultantes del tratado. El primero o a largo plazo, aunque sólo sea negativo (por ejemplo,
es un caso auténtico de acuerdo; y aunque se manifiesta si el cumplimiento de la obligación ha creado trabajo
mediante una petición o una propuesta y la respuesta en su territorio cuya cesación o perturbación causará
a ella (y por lo tanto es análogo, aunque se plantea de un dificultades). Además, por el solo hecho de haber propor-
cionado esas ventajas, tal parte debería tener voz cuando
modo distinto, al caso que prevé el párrafo 4 del artículo 12.
Véase párrafo 73), se trata de un acto común auténtico se les quiera poner fin ; porque ello puede muy bien afectar
de las partes o por lo menos de una opinión común. intereses particulares en su territorio47.
En el segundo caso, esto sólo es cierto en un sentido un 84. «...o en exigir que se siga dando cumplimiento
tanto elíptico. No hay acto común ni opinión común. a las obligaciones correlativas a los derechos renunciados,
Hay dos actos individuales y separados que, considerados cuando esas obligaciones no sean únicamente exigibles
conjuntamente, conducen a la extinción, pero ésta por la parte renunciante...» {párrafo 1). Aquí se prevé
(tanto si se trata del fin del tratado mismo o del fin de la
el caso de un tratado plurilateral o multilateral del tipo
participación de la parte interesada) se origina, y tiene en que una o varias partes tienen obligaciones hacia las
su fundamento legal únicamente en la aceptación. Por demás, que son beneficiarías. Jurídicamente, la renuncia
esta razón, las incidencias de esta cuestión se tratan o el desistimiento de sus derechos por uno de los benefi-
en los artículos 30 y 31. ciarios no puede por sí solo (sea cual fuere su efecto
práctico) lesionar los derechos de los demás, ni dispensar
Artículo 15. El acuerdo como acto extintivo. iv) Casos a la parte que está sujeta a determinadas obligaciones de
especiales de renuncia de derechos y de desuso mutuamente seguir cumpliéndolas en relación con toda parte no
aceptado renunciante o en lo que a ellas se refiera. Esto puede ser
importante en aquellos casos en que varias partes tengan
82. Los dos casos previstos en este artículo han sido todas interés común en el cumplimiento de determinadas
estudiados por algunos tratadistas como casos de extin- obligaciones por una o más de ellas, y cuando la renuncia
ción por aplicación de la norma de derecho o como de sus derechos por uno de los beneficiarios pueda
casos asimilables a ellos, pero el Relator Especial estima debilitar la fuerza de la obligación48.
que corresponden más exactamente con la categoría
de extinción por acuerdo o de extinción para la cual se 85. Párrafo 2. Presenta dos variantes para el caso en
requiere un acuerdo. que se niegue el consentimiento. La segunda es la más
favorable al Estado renunciante en lo que se refiere
83. Renuncia de derechos. Párrafo 1. Este es un caso
a poner fin al tratado o a su participación en él, pero
discutible porque algunos tratadistas lo consideran como
puede significar el pago de daños y perjuicios a la otra
un caso de extinción automática (Rousseau y Fauchille,
parte, posibilidad nada irreal49. Sin embargo, se han
por ejemplo), fundándose en que si una parte renuncia
incluido las palabras «directos y jurídicamente inme-
a los derechos que le confiere un tratado, éste pierde,
diatos» para excluir: á) daños de un carácter remoto,
pro tanto su razón de ser y por ende debe extinguirse,
b) el tipo de daño que podría invocarse cuando la fuerza
ya sea totalmente, ya sea en cuanto a la sección referente
de una obligación de una o más partes para con las demás
a las obligaciones que corresponden con los derechos
partes en común puede quedar debilitada si una de estas
que se han renunciado. Pero otros autores consideran
últimas decide no insistir en ella por su parte en el
que la renuncia de derechos no puede por sí misma
cumplimiento de la obligación. Sin embargo, todo
poner fin al tratado o a la sección correspondiente
incumplimiento respecto de las demás partes sería contra-
del mismo y que se necesita el consentimiento de la
rio al tratado, y todo daño así causado tendría como
otra parte o las otras partes, probablemente porque éstas
causa jurídica ese incumplimiento (ilegal). Jurídicamente,
pueden tener interés en continuar cumpliendo las obli-
no podría atribuírsele a la parte renunciante.
gaciones pertinentes, ya sea (cuando haya derechos y
deberes recíprocos) para asegurar el cumplimiento 86. Desuso mutuamente aceptado. Párrafo 3. El ana-
correlativo de esas obligaciones por la parte que renuncie cronismo se considera a veces como causa de extinción
a sus derechos (no puede renunciar a sus obligaciones), de los tratados por caducidad. Pero aunque en esos
ya sea porque dicha parte o partes prevén alguna ventaja casos haya circunstancias que permitan invocar algún
o interés indirecto o a largo plazo en el cumplimiento
47
de tales obligaciones, aunque no obtengan inmediata- P o r ejemplo, en virtud de u n tratado, el Estado A propor-
46 ciona gratuitamente al Estado B ciertos suministros. Para ello,
mente algún resultado, ventaja o reciprocidad . En
el Gobierno de A compra los materiales a fabricantes de su terri-
general, el Relator Especial cree que ésta es la opinión torio y los paga con sus ingresos. Si, debido a una renuncia de B ,
más acertada. Sin considerar que la renuncia de los se pone término a esta situación repentinamente, los fabricantes
derechos reconocidos por un tratado y la extinción del de A resultarán afectados, porque el Gobierno de A ya n o tendrá
tratado son en teoría dos cosas distintas, conviene tener que8 proporcionar esos suministros.
presente la razón práctica de que casi nunca los Estados Véase el caso expuesto en la nota anterior. El Gobierno de
asumen obligaciones por puro altruismo; y aun cuando A puede haber firmado contratos a largo plazo con los fabricantes
de su país, ante los cuales será responsable en caso de cancelación.
parezca que un tratado, en virtud de sus estipulaciones, 48
P o r esta razón, Fauchille (op. cit., párrafo 850) n o admite
el derecho a renunciar solamente a ciertas obligaciones de u n
48
Véase especialmente Harvard Law School, op. cit., págs. 1161- tratado, a menos que las obligaciones sean divisibles y no se trate de
1162. Alphonse Rivier la admite solamente «...lorsque cette renon- u n caso en que las obligaciones del tratado sean interdependientes y
ciation est acceptée par l'État obligé...» {Principes du droit des gens constituyan u n todo indivisible. Sin embargo, la distinción es muy
(Paris, Arthur Rousseau, 1896), t. II, párrafo 158). difícil de hacer en la práctica.
52 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
otro principio de derecho conducente a la extinción, Artículo 16. Extinción o suspensión por aplicación de la
como por ejemplo la imposibilidad física de llevar norma de derecho (consideraciones generales)
adelante la ejecución, el Relator Especial no cree que
exista un principio objetivo de derecho que cause la 89. Párrafo 1. Aunque la extinción de un tratado
extinción de los tratados fundándose únicamente en su es una cuestión que depende principalmente de las
antigüedad, anacronismo o desuso50. En verdad, sería estipulaciones del tratado mismo o de las de cualquier
posible señalar diversos tratados seculares, redactados otro acuerdo especial entre las partes, el derecho inter-
en un lenguaje arcaico y cuyos términos rara vez se nacional ha reconocido siempre la existencia de ciertos
invocan o son mencionados por las partes, pero que éstas factores que hacen que un tratado pueda extinguirse
sin embargo siguen considerando vigentes y eficaces51. independientemente de la voluntad de las partes, así
En cambio, cuando las propias partes, sin denunciar como de cualquier disposición del tratado mismo o de
ni intentar poner fin al tratado, se han conducido durante cualquier otro acuerdo (a menos que las partes hayan
mucho tiempo en relación con el mismo más o menos excluido expresamente esta posibilidad). También existen
como si no existiera, sin aplicarlo o invocarlo52, o demos- factores que, por aplicación de la norma de derecho,
trando de otro modo que no tienen interés en el tratado pueden conferir a cualquiera de las partes en un tratado
o no cuentan con él, puede decirse que esto equivale el derecho de darlo por terminado unilateralmente o de
a un acuerdo tácito de las partes, demostrado con su dejar de participar en él (salvo que las partes hayan
conducta, de prescindir del tratado y darlo por terminado. excluido esta posibilidad). Casi todos los autores y publi-
Sin embargo, en este caso, la base de la extinción sería cistas dan una lista de estos casos, aunque no figuran
la presunción de un acuerdo tácito de las partes — o los mismos en todas las listas ni los autores concuerdan
también la presunción del asentimiento o la aceptación siempre en cuanto al fundamento de dicho derecho.
por cada una de las partes del incumplimiento del El Relator Especial ha seguido el criterio general de
tratado por la otra — y no la antigüedad o el desuso reconocer en principio casi todos esos casos, pero subor-
como tales, aunque éstos serían factores importantes para dinándolos a una definición un tanto rigurosa y a condi-
determinar la actitud y las intenciones reales de las ciones y limitaciones en cuanto a la aplicación del
partes. principio respectivo.
90. Párrafo 2. En algunos casos, el derecho inter-
87. «...la conducta de ambas partes o de todas las nacional no llega hasta causar o permitir la extinción
partes...» (párrafo 3). Desde luego lo esencial en esta absoluta de un tratado, sino que solamente admite su
causa de extinción es que la actitud y conducta de las suspensión o el derecho de suspenderlo. Aun cuando
partes hayan sido recíprocas. Si una de ellas ha adoptado sea de duración indefinida, esa suspensión no equivale
una conducta distinta, no puede producirse ninguna en derecho a la extinción del tratado. Lo que sucede,
extinción por esta causa. El requisito del desuso prolon- exactamente, es que se suspenden las obligaciones
gado y continuo existe para que pueda determinarse nacidas del tratado, o su ejecución, pero no el tratado
inequívocamente la actitud de las partes. como tal, el cual en cuanto instrumento, permanece
53
88. «...únicamente en el caso de...que...su aplicación intacto y vivo .
después de ese período de tiempo fuere anacrónica o 91. Párrafos 3 y 4. Los dos puntos expuestos en estos
inadecuada...» (párrafo 3). Aunque, como se ha dicho, párrafos se desarrollan más adelante, al hablar de los
la simple antigüedad o el simple desuso per se no extinguen casos de violación fundamental de un tratado (artícu-
un tratado, a menudo será difícil deducir de la conducta los 18 a 20) y de cambio esencial de las circunstancias
de las partes en un tratado un acuerdo positivo, aunque (artículos 21 a 23), ya que se plantean principalmente
sea tácito, de considerarlo extinguido, si no contribuye a en relación con estos casos. Las disposiciones de estos
ello la naturaleza del propio tratado que permita apreciar párrafos son evidentemente inaplicables a ciertos casos,
si las partes le atribuyen o no le atribuyen ese carácter. pero en principio es justo que la parte que invoca la
Desde luego, si las partes están de acuerdo en sus acti- facultad de dar por terminado o de suspender el tratado
tudes respectivas, no hay dificultad; pero si ocurre una lo haga dentro de un plazo razonable, y también por las
controversia será precisamente porque una de ellas causas que dan origen a esa facultad no resulten de un
difiere en la interpretación que da a la conducta pasada acto u omisión de esa misma parte. El caso de fin o
de las partes. En estas circunstancias, el carácter intrínseco suspensión de un tratado debido a una guerra está
del tratado llega a ser un elemento importante para regido, por tradición, por consideraciones independientes
lograr objetivamente una apreciación correcta de la y distintas. Las palabras «...(salvo en los casos fortuitos
actitud de las partes hacia el mismo. o de fuerza mayor)...» han sido insertadas para tener
en cuenta situaciones como la que se produjo en el caso
60
Portendic, en que las autoridades locales, al cerrar uno de
Así, pues, aun cuando se invoque la doctrina rebus sic stan- sus propios puertos mientras trataban de sofocar una suble-
tibus, el cambio de circunstancias alegado es lo que constituye vación, privaron a ciudadanos extranjeros del ejercicio de
el fundamento de la demanda, no la antigüedad o desuso per se.
Por supuesto, es frecuente que en la práctica vayan juntos. los derechos de comercio que un tratado les concedía54.
51
Véase, por ejemplo, los tratados concertados en el siglo XVII
por Gran Bretaña con Dinamarca, España y Suecia, cuyo texto
aparece en el Handbook of Commercial Treaties (Londres, H. M. " La subsistencia del tratado como instrumento, aunque su
Stationery Office, 1931). ejecución quede indefinidamente en suspenso, puede producir
52
En cierto sentido, pues, el hecho de no invocarlo, es un caso distintos efectos que, aunque indirectos, pueden ser considerables.
54
especial de renuncia (mutua y tácita) de derechos, pero por ambas Véase Carlos Calvo, Le droit international théorique et pra-
partes o todas ellas y no por una solamente. tique, 5a. ed. (París, Arthur Rousseau, 1896), t. III, pág. 444.
Derecho de los tratados 53
92. Párrafo 5. Si se admiten demasiadas causas que teoría. Aunque se trate de un caso de extinción o sus-
por aplicación de la norma de derecho permitan poner pensión automáticas, será necesario, por lo general, que
fin a un tratado o suspenderlo, o si en la práctica esas una de las partes invoque la causa de que se trate y que
causas actúan con demasiada facilidad, surge evidente- la otra pueda rebatirla. Por lo tanto, en la práctica, la
mente el peligro de que se reduzca la fuerza obligatoria diferencia entre este caso y el otro en que por aplicación
de los tratados. Por ello, la mayoría de las autoridades de la norma de derecho surje la facultad de poner fin o
abordan este tema con cierta cautela y sólo admiten suspender un tratado (facultad que muy probablemente
ciertas causas, y aun así subordinándolas a diversas será ejercida) no es tan radical como la que existe entre
limitaciones y restricciones. Por otra parte, es evidente los casos en que el tratado se extingue enteramente y
que hay circunstancias en las cuales sería inconveniente, como tal, y aquellos en que subsiste aunque pueda
y a menudo hasta imposible, exigir de los Estados el quedar en suspenso el cumplimiento de las obligaciones
cumplimiento de obligaciones pactadas cuando los respectivas. Así, pues, las categorías aquí adoptadas con
hechos justifican su exoneración. Sin embargo, es impor- fines de clasificación son las siguientes:
tante insistir en que no hay más causas válidas que las
que el derecho internacional reconoce (con sujeción I. Casos en que la extinción se produce:
a las limitaciones y restricciones del caso), aparte de las A. Automáticamente;
que las partes mismas puedan especificar conjuntamente B. A instancia de la parte que invoca la causa de
en el tratado o en cualquier otro acuerdo independiente extinción.
entre ellas. Como se dijo en los anteriores párrafos 11, II. Casos en que la suspensión se produce:
12, 15 y 16, no existe el derecho general o inmanente
de denunciar un tratado o ponerle fin por voluntad de A. Automáticamente ;
una de las partes. La parte final de este párrafo (párrafo 5) B. A instancia de la parte que invoca la causa de
no requiere comentario, aunque en ella se enuncia un suspensión.
principio importante. Para facilitar la exposición, se han numerado todos los
casos consecutivamente.
93. No se ha incluido en este proyecto de código
el caso de un tratado que es nulo ab initio por adolecer 95. Caso i) (clase LA). Extinción de una de las partes
el método de su conclusión de algún vicio fundamental en un tratado bilateral. Un tratado bilateral tiene que
(véase la parte I de este capítulo del código) o por carecer extinguirse cuando queda una sola de las partes en él,
de validez esencial (véase, eventualmente, la parte II). puesto que la noción misma de tratado supone la exis-
Estos casos se presentan a menudo como casos de extin- tencia de dos partes por lo menos. Las dificultades que
ción o suspensión del tratado, porque el vicio o defecto pueden surgir pertenecerán al tema de la sucesión del
puede no descubrirse o hacerse valer hasta que el tratado Estado, y ya se ha dicho que este caso estará sometido
haya entrado aparentemente en vigor y ha sido puesto a las normas que rigen esta última cuestión.
en ejecución de hecho. Sin embargo, en sentido jurídico, 96. Caso ii) (clase LA). Disminución del número
no puede tratarse de un caso de extinción o suspensión de partes en un tratado hasta quedar reducidas a un solo
de un tratado, puesto que o bien el tratado es válido o, Estado o a ninguno por denuncias sucesivas. El resultado
si se descubre que no lo es, jamás ha tenido validez es el mismo, pero la causa es diferente. En lo que respecta
jurídica alguna ni ha obligado a las partes. Estos no son a la extinción de un tratado multilateral causada por
casos de anulación o de anulabilidad por efecto subsiguiente sucesivas retiradas que hacen que el número de las partes
de una norma jurídica, sino casos en que el tratado es sea inferior al especificado en el tratado, véase el comenta-
nulo desde su principio. Semejante situación puede rio al artículo 4. Este sería un caso diferente, porque
tener sus incidentes y consecuencias jurídicas, pero éstos la extinción del tratado se debería a sus propias disposi-
no pertenecen al tema de la extinción de los tratados ciones y no se produciría por aplicación de la norma de
jurídicos. derecho. La condición de la validez jurídica de las denun-
cias o retiradas es necesaria para evitar que una denuncia
Artículo 17. Clasificación y enumeración de los casos o retirada inválida tenga precisamente el efecto de poner
de extinción o suspensión por aplicación de la norma fin al tratado. En tales circunstancias, la denuncia o la
de derecho retirada produce efectos jurídicos per se y el número
de partes sigue siendo el mismo. Si eventualmente resul-
94. Los casos de extinción o suspensión de los
tara una extinción o retirada jurídicamente válidas, ello
tratados por aplicación de la norma de derecho pueden
se debería a la aceptación de lo ocurrido por la otra o las
clasificarse siguiendo dos sistemas diferentes: primero,
otras partes. Este caso se examinará más adelante al
clasificándolos según que la causa surja automáticamente
comentar los artículos 30 y 31. En el apartado iii) del
(determinando la extinción o suspensión del tratado)
párrafo 1 del artículo 29 se examina el caso especial
o que sólo tenga el efecto de conferir a una parte la
en que, en ciertas clase de tratados multilaterales, la
facultad de darlo po<terminado o suspendido ; en segundo
retirada de una de las partes determina o justifica la
lugar, pueden clasificarse según que el resultado sea la
retirada o el incumplimiento correlativo del tratado por
extinción del tratado o solamente su suspensión (ya se
las demás partes. En este caso, el tratado se extingue por
produzcan automáticamente o por el ejercicio de la
efecto de múltiples retiradas (véase el párrafo 209 infra).
facultad conferida a una de las partes). En la práctica,
hay poca diferencia entre los resultados de uno y otro 97. Caso iii) (clase LA). Extinción del objeto material
sistema, pero en el código se ha adoptado el segundo a que se refiere el tratado. Por ejemplo: una isla que
por ser más radical en la práctica, aunque tal vez no en desaparece por depresión del fondo del mar; el lecho
54 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
de un río que queda permanentemente seco, una vía motivos para pedir que se ponga fin al tratado o se
férrea que es destruida por un terremoto, una fábrica, suspenda, no se trata de casos de imposibilidad.
unas instalaciones, un canal, un faro que se destruyen,
etc., etc. Teóricamente, el caso es claro, pero en la práctica 99. Algunas autoridades dividen los casos de imposi-
puede originar dificultades que las condiciones a), b) y bilidad en dos clases : los de imposibilidad material y los
c) están destinadas a obviar. Salvo en caso de que la de imposibilidad jurídica. Fauchille da como ejemplos
obligación se refiera enteramente al objeto en cuestión, de esta última clase el caso del país que ha concertado
que la destrucción de este último sea irremediable y alianzas con otros dos países que se declaran la guerra
permanente y que no se pueda interpretar que el tratado entre sí, y el caso del país que tiene ciertas obligaciones
entraña la obligación de reconstruirlo (cuando ello es militares y que luego pasa a ser un Estado neutral55.
posible), sólo se tratará probablemente de un caso de Sin embargo, parece evidente, por lo menos en cuanto a
suspensión justificada del tratado por un plazo más o este último motivo, que no se puede admitir que sea un
menos largo, según las circunstancias, hasta que pueda caso de imposibilidad jurídica como tal™; de lo contrario,
reanudarse su cumplimiento o hasta que la imposibilidad resultaría que un país tendría siempre la posibilidad de
de hacerlo resulte a todas luces evidente. En algunos conseguir que se le exonerase de sus obligaciones conven-
casos, la obligación puede ser, precisamente, la de cionales asumiendo otras obligaciones incompatibles
conservar la existencia del objeto (por ejemplo, la de una con las primeras. En tales casos, no existe imposibilidad
luz, boya o baliza). También en este caso es evidente en el sentido de que el tratado no puede ser ejecutado,
que procede aplicar el párrafo 4 del artículo 16, si lo sino solamente en el sentido de que no puede serlo sin
ocurrido se debe a un acto u omisión de una de las violar otro tratado. Esto es una cosa diferente y no
partes. No obstante, el resultado puede ser forzosamente constituye imposibilidad a los efectos de la aplicación
la extinción o suspensión del tratado, pero entonces, en de la norma aquí considerada. Además, estos casos
principio, existirá la obligación de hacer reparación están regidos por el principio res inter alios acta al que
como si se tratara de la violación del tratado, porque se ha hecho referencia al tratar del artículo 5. Cabe
incluso si el acto o la omisión se hubiesen producido en razonablemente considerar que el caso del país que
ejercicio de lo que normalmente habría sido un derecho tiene alianzas contrapuestas, citado como ejemplo por
legítimo, y de no tratarse de un caso fortuito o de fuerza Fauchille, es un caso de imposibilidad literal, puesto que
mayor, ello no puede justificar un proceder incompatible en una guerra un país no puede luchar al mismo tiempo
con una obligación existente en virtud de un tratado. en uno y otro bando. Dicho sea de paso, incluso en este
Con todo, se reconoce que pueden presentarse difíciles caso no parece que los tratados en cuestión deban
problemas de interpretación en lo tocante a la medida extinguirse, sino sencillamente que, por resultar imposible
en que la concesión de derechos con respecto a un su cumplimiento en esa particular ocasión, se impone su
objeto supone la garantía de que se mantendrá el objeto suspensión en la medida correspondiente. En el caso
propiamente dicho, o de que se evitará todo acto que del país que pasara a ser neutral a pesar de tener obliga-
pueda perjudicarlo. ¿Supone la concesión de derechos ciones militares, se plantearía una cuestión previa de
de pesca en un río la obligación de no desviar sus aguas principio aplicable a muchos otros tipos de casos, que
o de no perjudicar la pesca (por ejemplo, utilizando el es la de si, estando en tal situación, un país puede permi-
río para fines industriales)? La respuesta a este género de tirse contraer obligaciones incompatibles o asumir un
cuestiones dependerá de la interpretación del tratado. estado esencialmente incompatible, sin antes cuidar de que
98. Caso iv) (clase LA). Imposibilidad de ejecución se le exonere de las obligaciones (incompatibles) que
superveniente. Algunos de los casos que se enumeran tenga, ya sea notificando su intención de darlas por
separadamente en este artículo (como el caso anterior, terminadas, si está facultado para hacerlo, o ya pidiendo
que es un ejemplo especial de ellos) pueden entrañar a la otra o a las otras partes que consientan en ello. Si
la imposibilidad de ejecutar el tratado, pero tienen, no se la exonera de esas obligaciones, desaparece automática-
obstante, otra base jurídica. En este caso se trata de la mente toda cuestión de imposibilidad. El que no se pueda
imposibilidad en general. Cuando se alega la imposibilidad conseguir esa exoneración no permite sostener que ello
de ejecución, la dificultad estriba evidentemente, en hace imposible el cuplimiento del tratado; y el hecho
decidir si esa imposibilidad realmente existe en el sentido de que se contraiga una serie de obligaciones o se asuma
verdadero y literal de la palabra; pero ésta es cuestión un estado incompatibles con un tratado no puede,
que dependerá de las circunstancias del caso. La teoría en sentido jurídico, dar motivo para no cumplir ese
es clara: si existe realmente una imposibilidad de ejecu- tratado (véase el artículo 5).
ción, y si ésta es permanente, el tratado debe extinguirse.
Sin embargo, es preciso destacar que, en este contexto, la 100. En los casos en que la imposibilidad no atañe
palabra imposibilidad no significa una mera dificultad a la ejecución efectiva y literal del tratado, sino la conti-
o una imposibilidad metafórica como la que indican nuación del cumplimiento de modo que permita lograr
frases tales como: «es una situación imposible» o «es o realizar los fines del tratado, puede tratarse de casos de
un estado de cosas imposible», porque en verdad tales «frustración» a los cuales se aplica la doctrina rebus
situaciones o estados de cosas pueden tener soluciones sic stantibus. De estos casos se hablará más adelante
perfectamente posibles y reales. Algunas veces se alega al comentar los artículos 21 a 23. Pero la imposibilidad
la «imposibilidad» precisamente porque no existe la debida a un hecho subsiguiente, si lo es en sentido
imposibilidad literal de cumplir el tratado, pero la parte
55
interesada considera política o moralmente imposible Fauchille, op. cit., párrafo 849.
56
ejecutarlo. En tales circunstancias, existan o no otros Para un tipo de caso diferente, véase lo dicho más adelante
con respecto al caso vi), párrafos 104 y 105.
Derecho de los tratados 55
literal aunque medie un cambio en las circunstancias, 104. Caso vi) (clase LA). Ilegalidad superveniente
es una causa independiente de extinción de un tratado. por incompatibilidad con alguna nueva norma del derecho
internacional o alguna nueva situación jurídica. Ya se ha
101. Caso v) (clase LA). Inaplicabilidad absoluta
visto que la incompatibilidad con obligaciones impuestas
superveniente por desaparición completa del campo de
por nuevos tratados no es fundamento para dar por
aplicación del tratado. Podrían citarse como ejemplos
terminados tratados anteriores, a menos que las partes
los tratados destinados a regular incidentes del sistema
sean las mismas y su intención haya sido la de sustituir
feudal, después de la desaparición de ese sistema; los
el tratado anterior por uno nuevo, o que hayan concertado
destinados a regular ciertas materias relacionadas con
sobre la misma materia un nuevo tratado absolutamente
un sistema de derechos capitulares, después de la desa-
incompatible con el anterior, de manera que se deba
parición de ese sistema, los referentes a ciertas cuestiones
considerar que el último tratado concertado sustituye
resultantes de una unión aduanera, después de extinguida
al primero (véase lo dicho con respecto al artículo 13).
esa unión, los relativos a un condominio cuando éste
57 En todos los demás casos, se trata simplemente de un
ha llegado a su fin, etc. En general, estos casos se
conflicto entre dos series de obligaciones incompatibles
clasifican sea como casos sujetos a la norma rebus sic
entre sí, pero igualmente válidas, conflicto que debe
stantibus (cambio esencial en las circunstancias), o bien
resolverse de conformidad con los principios usuales
como casos de imposibilidad de ejecución. Con respecto
del derecho58. El caso de incompatibilidad con una nueva
a estos últimos, no es tanto que la ejecución ha llegado
norma general del derecho internacional, o con una
a ser imposible (lo probable es que sea así, pero en algunos
nueva situación jurídica, puede ser diferente. No es el
casos puede suceder que la ejecución sea posible en un
mismo caso que el de la incompatibilidad con una
sentido literal), cuanto que la ejecución, aunque posible,
norma existente de derecho internacional, lo cual podría
sería impropia y carecería de sentido, de modo que ya
significar que el objeto del tratado era ilegal y que éste
no se trata realmente de una cuestión de ejecución porque
carecía de validez esencial (con respecto a lo cual véase
ha dejado de existir la esfera o el campo de acción a que
oportunamente la parte II de este capítulo). En el caso
el tratado se refiere, o en que puede verificarse su
aquí considerado, el tratado es válido en el momento
cumplimiento. Por lo tanto, parece preferible considerar
en que se concierta pero, debido a la aparición de una
que estos casos pertenecen a la categoría de los que
nueva norma general de derecho o de una nueva situación
entrañan una imposibilidad de ejecución, pero son jurí-
jurídica, su ejecución subsiguiente es imposible sin violar
dicamente distintos de éstos últimos.
obligaciones impuestas al Estado por el derecho inter-
102. En cuanto a la relación de estos casos con los nacional o sin obrar en forma incompatible con esas
regidos por la norma rebus sic stantibus, es evidente que obligaciones. Un ejemplo que se cita a veces es el de un
se trata de casos en que media un cambio en las circuns- tratado sobre el curso considerado a la luz de la posterior
tancias, y un cambio que es esencial. Sin embargo, como abolición de dicha práctica.
se verá más adelante, el principio rebus sic stantibus 105. Ahora bien, el conflicto con la nueva norma de
(dentro de sus limitaciones propias) tiene un alcance derecho o la nueva situación jurídica debe ser real y
más vasto que el que podría suponer la completa y concreto. Por ejemplo, una nueva norma o situación
literal inaplicabilidad como tal, e implica ciertas conside- jurídica puede simplemente conferir a los Estados ciertos
raciones de carácter un tanto diferente. Por lo tanto, derechos que anteriormente no poseían, pero sin obligarlos
al igual que en el caso de la imposibilidad superveniente a ejercer esos derechos. En este caso, tal norma o situa-
(que también entraña un cambio esencial en las circuns- ción no estará en conflicto con un tratado anterior por
tancias), parece preferible considerar que los casos de el cual las partes se hayan obligado a no invocar ni inten-
inaplicabilidad debida a la desaparición completa del tar ejercer tales derechos, o hayan regulado ciertas
campo de aplicación del tratado tienen una base jurídica cuestiones sobre la base de que ninguna de ellas tenía
independiente. Aunque muy parecido al caso del cambio ningún derecho exclusivo al respecto, ni prevalecerá
esencial en las circunstancias, este caso no es tanto un sobre el mismo. Este mismo principio debe aplicarse a
caso de cambio de las circunstancias, cuanto de total fortiori si existe alguna duda en cuanto al reconocimiento
desaparición de las únicas circunstancias en que podría general de la nueva norma o situación jurídica en sí.
tener alguna aplicación el tratado. Las condiciones a), b) y c) previstas para este caso tienden
a aclarar estos puntos. De no satisfacerse esas condiciones,
103. En el inciso c) de este caso se introduce lo que
parecería que debe considerarse que, con sujeción a
parece ser una precaución conveniente para hacer
cualquier acuerdo entre las partes, el tratado no ha sido
frente a los casos en que, pese a la situación en general,
afectado.
sigue siendo posible dar al tratado alguna efectividad
razonable. 106. Caso vii) (clase LA). Guerra. La existencia de
un estado de guerra entre las partes tiene varios efectos
67
Fué, en efecto, por un motivo de este orden que, en 1921, 58
el Reino Unido hizo saber a varios países con los cuales tenía Esta cuestión no pertenece al derecho relativo a la extinción
tratados relativos a la represión de la trata de esclavos que daba de los tratados, sino al campo de los efectos de los tratados, y será
por terminados esos tratados porque ya no había trata de esclavos tema de otro informe. En caso de conflicto con la Carta de las
que combatir. (Si bien acontecimientos posteriores han demostrado Naciones Unidas, el Artículo 103 de la Carta resuelve la cuestión
el peligro que entraña un exceso de optimismo en tales cuestiones, en favor de esta última. Pero, desde luego, esto no determina de
y la necesidad de adoptar precauciones como las que se señalan por sí la extinción del otro tratado.
59
en los apartados a) a c) del caso v), no cabe duda que en 1921 Véase L. Oppenheim, International Law - A Treatise, revi-
parecía que esos tratados habían dejado de tener campo de sado por H. Lauterpacht, 8.a Ed., (Londres, Longmans, Green
aplicación.) and Co., 1955), vol. I. Peace, párrafo 546.
56 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
en lo que respecta a los tratados. Puede determinar la no termina62. En la práctica, el resultado será casi el
extinción de algunos, la suspensión de otros (o la suspen- mismo, pero al adoptar el segundo criterio se asegura
sion de su ejecución) e incluso la aplicación de otros que el carácter de ejecutados (y, por lo tanto, de consu-
más 60 . Por lo tanto, en cierto sentido este tema pertenece mados o irrevocables) de los actos llevados a cabo en
más bien al tema general de los efectos de la guerra en cumplimiento del tratado no se prestará a dudas ni
los tratados. Es preciso examinarlo en todo código discusiones fundadas en el argumento de que el tratado
relativo a los tratados, aunque los efectos de la guerra ha dejado de ser válido porque ya no está en vigor o no
en los tratados sean en sí un aspecto del tema aun más existe. Se vuelve a hablar de este asunto al comentar
general de los efectos jurídicos de la guerra. En todo caso, el artículo 28, a propósito de los efectos de la extinción
habrá de ser examinado en otro informe y, aparte de de los tratados.
mencionarlo aquí, no se lo considerará por el momento.
110. Caso xí) (clase II.A). Cumplimiento aliunde.
107. Caso viii) (clase LA). Tratados que son intrínseca- Este caso no se presentará con mucha frecuencia, pero
mente de carácter finito. Con este caso se aborda la clase es un caso posible63. Por ejemplo, las disposiciones
de tratados cuya extinción no es automática, sino que relativas a la colocación de balizas o señales en deter-
resulta de la facultad de provocarla que tiene la parte minadas aguas pueden, en la práctica, quedar cumplidas
interesada. Respecto de este caso particular, véanse los por obra de un tercer Estado interesado en la navegación
comentarios del párrafo 16. Aunque se examina en el por esas aguas 64 . Las disposiciones relativas a la construc-
artículo 4, se trata estrictamente de un caso en que actúa ción de ciertas obras, de una carretera, de un ferrocarril,
una norma general dando a una de las partes en el etc., en cierto territorio, o a través de él, podrían, en la
tratado el derecho o la facultad de ponerle fin. Pero es práctica, ser cumplidas aliunde durante una ocupación
esencial que el tratado pertenezca a la clase de tratados militar, etc. A este caso se aplican consideraciones del
cuyo carácter finito está generalmente reconocido y mismo género que las expuestas en relación con el caso
que (salvo que lo contrario esté expresa o implícitamente x), pero aún con mayor fuerza, puesto que intervienen
establecido, o se infiera de las circunstancias) no sea un elementos evidentes de cosa fortuita y de posible inesta-
tratado destinado a establecer un régimen permanente bilidad que en todo caso impedirían considerar extinguido
o de duración indefinida61. el tratado.
108. Caso ix) (clase I.B). Violación fundamental. 111. Caso xii) (clase II.B). Aquí se trata de casos
A este respecto, véase más adelante el comentario a los análogos a los considerados en los precedentes apartados
artículos 18 a 20. iii), iv) y v) pero en que las circunstancias sólo justifican
109. Caso x) (clase II.A). Ejecución plena por las la suspensión y no la extinción. Evidentemente, en esos
partes. Con este caso se entra en el campo de la extinción casos se produce lo inverso de un efecto automático
o suspensión de las obligaciones, más que en el de la de suspensión o extinción del tratado, y corresponde a
extinción del tratado en sí. Algunas autoridades (Anzilotti la parte que alega que las circunstancias justifican su
y Fauchille, por ejemplo) consideran el caso de ejecución suspensión presentar la reclamación del caso.
plena y definitiva de un tratado como un caso de extinción 112. Caso xiv) (clase II.B). Cambio esencial de las
y en cierto sentido así es, puesto que nada queda por hacer. circunstancias (rebus sic stantibus). Véanse más adelante
Pero parece ser mejor criterio el de considerar que el los comentarios relativos a los artículos 21 a 23.
tratado, aunque ejecutado, sigue existiendo, por lo
menos como instrumento, y que formal y técnicamente
Artículo 18. Extinción o suspensión por aplicación de
60
Por ejemplo, las Convenciones de La Haya o los Convenios la norma de derecho. Caso de violación fundamental
de Ginebra. del tratado (carácter y efectos jurídicos generales)
" Puede verse la exposición clásica de esta doctrina, junto con
algunas indicaciones acerca de su correcto campo de aplicación, 113. Observaciones generales. La mayoría de las
en el siguiente párrafo: autoridades en derecho internacional admiten el principio
«Pero hay otros tratados que, aunque no prevén expresamente de que la violación fundamental de un contrato por una
la posibilidad de retirarse de ellos, pueden, no obstante, ser parte da a la otra parte el derecho de poner fin a ese
disueltos previa notificación por una de las partes contratantes.
A esta clase pertenecen todos los tratados que no han sido expre- contrato; pero, probablemente porque se trata esencial-
samente concluidos a perpetuidad o que evidentemente no están mente de una doctrina del common law, parece que en
destinados a establecer un régimen perdurable. Así, por ejemplo, el plano internacional ha sido aceptada más fácilmente
un tratado comercial, o un tratado de alianza no concertado por por los juristas formados en la escuela del common law
un período determinado solamente, siempre pueden disolverse
previa notificación, aunque tal notificación no esté expresamente
prevista en el instrumento.» (Oppenheim, op. cit., párrafo 538). 62
Sin embargo, el Relator Especial estima que esta exposición va Por ejemplo, dice Oppenheim en el párrafo 534 del Volumen 1
más lejos de la cuenta y que no corresponde a la práctica actual. (página 937 de la 8.a edición) : «El tratado cuyas obligaciones
Tomándola literalmente, parece indicar que es posible denunciar han sido cumplidas sigue siendo tan válido como antes, aunque
a voluntad cualquier tratado que no haya sido «expresamente entonces sólo conserve un interés histórico». En apoyo de esta
concertado a perpetuidad». Evidentemente no es así, ni como opinión, la Harvard Law School dice lo siguiente: «Un tratado
cuestión de principio ni desde el punto de vista histórico (véanse no se extingue por la ejecución de sus estipulaciones; es posible
los comentarios de los párrafos 15 y 16 sobre el artículo 4). La que no queden obligaciones que cumplir en virtud del tratado,
norma correcta es que la ausencia de disposiciones sobre la extinción pero no obstante el tratado sigue existiendo». (Harvard Law
del tratado significa que sólo puede extinguirse por convenio o School, op. cit., pág. 1162).
por aplicación de la norma de derecho (esto último abarca el caso " Oppenheim, op. cit., párrafos 540-544.3.
de los tratados pertenecientes a una clase de tratados intrínseca- 64
Se da por sentado que las aguas, aunque cercanas a la costa,
mente finitos). no son aguas nacionales o territoriales.
Derecho de los tratados 57
que por los adeptos del derecho romano. Evidentemente, fundamental no sólo no da derecho alguno a ponerles
no podría admitirse que dicha violación sea una causa que fin, sino que ni siquiera da el derecho de denegar su
de por sí pone fin al tratado, porque, como dice Fauchille aplicación a la parte culpable. Esta cuestión se examina
si así fuera: con mayor detalle más adelante.
«...chaque État signataire aurait un moyen trop 116. Volviendo a los tratados bilaterales, la principal
commode de se dégager à sa guise d'une convention dificultad en su caso estriba en definir qué constituye
qui le gêne : il lui suffirait, en effet, pour la faire una violación fundamental. Tratándose de una infracción
disparaître, de refuser d'exécuter telle ou telle de ses ordinaria, la otra parte puede tener varios recursos
dispositions. »65 (como el derecho de tomar represalias) ; pero para que se
Pero aúneme se considere âne la violación fundamental justifique la extinción del tratado entero, la violación
no tiene efectos automáticos y que sólo da a la otra debe ser en sí del género de las que prácticamente ponen
parte la facultad de declarar extinguido el tratado, fin a un tratado. Debe tratarse de algo tan incompatible
ello no deia de ser un nrincinio un tanto nelmroso en 1a con la relación que establece el tratado que equivalga
esfera internacionaln ues es sumamente fácil alegar la virtualmente a repudiarlo.
violación fundamental de un tratado para pretender 117. Pese a estas dificultades, el Relator Especial
que se lo declare extinguido. Además, con frecuencia considera que esa doctrina debe tener cabida de alguna
no hay medios de someter al juicio de un tribunal la manera en todo cuerpo de derecho de los tratados. En
validez de la alegación a nesar de nue nor reda general principio, es difícil sostener que no puede haber viola-
ésta es precisamente la cuestión eme diSde a las mrtes ciones de un tratado tan graves que equivalgan a repu-
En el orden interno, el principio de la violación funda- diarlo y ante las cuales mal puede seguir existiendo la
mental actúa a la vez por las sanciones que lleva apare- relación que el tratado establece. Esas violaciones
jadas y que tienden a asegurar el respeto de los contratos pueden producirse y se producen, y es difícil negar que
y nor la renaración a aue resulta acreedora la narte deben conferir a la otra parte un derecho algo más
lesionada si se produce tal violación. Pero en la esfera extenso que la mera facultad de contrarrestar la violación
internacional puede muy bien ocurrir precisamente lo adoptando medidas que pueden resultar absolutamente
contrario en uno y otro sentido. inadecuadas para resolver la situación. Pero es necesario
114. Por lo tanto, no es sorprendente que algunas definir cuidadosamente : a) el tipo de casos en que surge
autoridades en derecho internacional sólo hayan admitido tal derecho, b) las condiciones que deben limitar su
ese principio con vacilación y subordinándolo a varias ejercicio, y c) las medidas que deben tomarse antes de
limitaciones y restricciones. Así, por ejemplo, Rousseau66, invocarlo.
aunque examina a fondo la cuestión, en fin de cuentas 118. Artículo 18. Párrafo 1. Aquí se expone la distin-
no parece admitir que el principio esté definitivamente ción fundamental entre la forma en que actúa el principio
aceptado. Fauchille67 parece más bien rechazarlo, y en de la violación fundamental en el caso de los tratados
el proyecto de la Harvard Law School68 solamente se bilaterales, por una parte, y por la otra, en el de los
admite que la violación fundamental constituye una tratados multilaterales, distinción necesaria debido al
causa que justifica la suspensión provisional del cumpli- carácter de estos últimos.
miento de un tratado, en espera de la decisión de un 119. «...puede justificar, cuando se trate de un tratado
tribunal o una autoridad internacionales competentes. bilateral, que la otra parte lo considere y declare termi-
115. Sea como fuere, el principio parece limitarse nado...» (párrafo 1). Todas las autoridades son unánimes
sobre todo, si no enteramente, al campo de los tratados en considerar que la violación de un tratado por una de
bilaterales. En verdad, es evidente que, en el caso de las partes, sean cuales fueren los demás efectos que
un tratado multilateral, el hecho de que una parte cometa produzca y aunque sea grave y fundamental, no puede
una violación, aunque sea fundamental, no podría de por sí tener el efecto automático de poner fin al tratado,
per se dar derecho alguno a poner fin al tratado entero, sino que solamente puede dar a la otra parte la facultad
aunque sí podría afectar a la posición de la parte culpable (que ésta ejercerá o no) de declararlo terminado o de
y a las obligaciones de las demás partes en sus relaciones pedir su extinción69.
con ella; además, en el caso de tratados de cierta clase 120. «...a) ...obligaciones... que. consistan en un
que se examinarán más adelante dicha violación podría intercambio mutuo y recíproco de ventajas o concesiones
conducir eventualmente, a la extinción del tratado. Por entre las partes, o b) ...obligaciones que, por la índole
otra parte, existen otras clases de tratados multilaterales del tratado, dependen necesariamente de la ejecución
pertenecientes a las categorías de tratados-ley, tratados correlativa por todas las demás partes y que no sean
que establecen un sistema o régimen o tratados «sociales», 69
que tienen que aplicarse íntegramente y cuya violación Jean Spiropulos en su Traité théorique et pratique de droit
international public (Paris, Librairie Générale de Droit et Juris-
66
Fauchille, op. cit., párrafo 854. Aunque Fauchille se refiere prudence, 1933), pág. 257, expone muy bien esta tesis al decir:
aquí a la posibilidad de que se considere que una violación funda- « ...d'après la généralité de la conviction juridique, le simple fait
mental es una causa automática de extinción de un tratado, apenas de rinaccomplissement n'affecte pas la force obligatoire du traité...
parece más inclinado a considerarla como causa que da a la otra la ¡non-observation n'entraîne pas par elle-même l'extinction du
parte el derecho de declararlo extinguido. traité... ». Y después de hablar del derecho de la parte lesionada
66 a denunciar el tratado en tales circunstancias, sigue diciendo:
Rousseau, op. cit., págs. 539-548. « Mais la possibilité de dénonciation n'est point une obligation;
67
Fauchille, op. cit., párrafos 854 y 854. c'est une simple faculté accordée par le droit international à celui
68 à l'égard duquel le traité a été violé, en sorte qu'au cas où celui-ci
Harvard Law School, op. cit., artículo 27 y comentario,
págs. 1077-1096. Esta tesis es tanto más notable cuanto que procede ne fait pas usage de ce droit, le traité subsiste, ainsi que le droit de
de una fuente apegada al common law. la partie intéressée à en réclamer l'exécution. »
58 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
de un carácter público general que exija su absoluto y Es evidente que en este pasaje el proyecto de la Harvard
total cumplimiento» {párrafo 1). En el caso de los tratados Law School tiene presente el tipo de tratado aludido
multilaterales también es necesario (véase el párrafo 115) en el inciso a) del apartado ii). Respecto de este tipo de
distinguir entre los tipos de obligaciones; por una parte, tratado podría sostenerse que todas las demás partes,
las que tienen por base la reciprocidad contractual actuando conjuntamente, quedarán en libertad de
consistente en un intercambio recíproco entre las partes, declarar extinguido el tratado; pero parece dudoso. Si
cada una de las cuales da a cada una de las demás cierto el tratado es de aquéllos que reconocen concesiones y
trato y lo recibe de cada una de ellas, o las obligaciones ventajas recíprocas, ese derecho puede realmente existir
que son de tal carácter que su cumplimiento por una de en teoría; pero su ejercicio resultará tan innecesario
las partes depende necesariamente de su cumplimiento como inadecuado, ya que bastará con suspender la
por las otras, y, por otra parte, las obligaciones que o se aplicación del tratado y las ventajas que de la misma
cumplen íntegramente o no se cumplen en absoluto se derivan sólo en cuanto se refiere a la parte culpable
(por ejemplo, la obligación de mantener cierto estado de Si, por otra parte, el tratado no fuera de ese tipo, sino
cosas en determinada localidad). Se hablará más extensa- que exigiera el cumplimiento absoluto o total, por su
mente de esta cuestión al comentar el párrafo 1 del misma índole resultaría incompatible con una facultad
artículo 19. cualquiera de extinción general por esa causa, aunque
ejercida por todas las demás partes conjuntamente.
121. Párrafo 2. El concepto de violación fundamental Véase el párrafo 125 infra. Queda aún por considerar
se define en el párrafo 2 del artículo 19 que se comenta el tipo de tratado mencionado en el inciso b) del apartado
más adelante. La violación fundamental se diferencia ii), respecto del cual debe verse el párrafo 126.
de las violaciones «ordinarias», no sólo por su carácter,
sino por sus consecuencias posibles; en efecto, las viola- 125. Párrafo 1, apartados iii) y iv). Véanse los comen-
ciones ordinarias no influyen en la permanencia del tarios generales en los párrafos 115 y 120. Será conve-
tratado, sino que solamente justifican represalias en forma niente comenzar con el caso que se menciona en el
de incumplimiento correspondiente, o mayor o menor apartado iv) y con algunos ejemplos del tipo de tratado
según sea el caso. Esta cuestión no pertenece al asunto respecto del cual una violación fundamental por una de
aquí examinado pues está relacionada con el tema general las partes, no sólo no da a las demás partes el derecho
de los recursos contra la violación de un tratado, y no de dar por terminado el tratado, sino que ni siquiera
con el de la extinción. justificaría la negativa a aplicar el tratado vis-à-vis la
parte culpable (y respecto del cual tal vez no sería factible
122. Párrafo 3. Debido a los peligros que entraña en ningún caso recurrir a esa negativa). Una violación
la doctrina de la violación fundamental (véanse los fundamental por una de las partes en un tratado sobre
párrafos 113 y 114), es necesario establecer condiciones derechos humanos, por ejemplo, no podría justificar
que regulen la ocasión y la forma en que corresponda la extinción del tratado, y tampoco violaciones corres-
aplicarla y ejercitar los derechos del caso, cuestión que pondientes del tratado ni siquiera con respecto a los
se examinará al comentar los artículos 19 y 20. nacionales de la parte culpable. Lo mismo se aplicaría
en cuanto se refiere a la obligación contraída por cualquier
Artículo 19. Extinción o suspensión por aplicación país de mantener determinadas normas de trabajo o de
de la norma de derecho. Caso de violación fundamental prohibir ciertas prácticas en virtud de los convenios de
del tratado (condiciones y limitaciones de aplicación) la Organización Internacional del Trabajo o de convenios
123. Párrafo 1, apartado i). Véanse los comentarios marítimos sobre normas de seguridad en alta mar. El
generales sobre esta cuestión, en el párrafo 115. mismo principio se establece ahora expresamente en el
Convenio de Ginebra relativo al Trato de los Prisioneros
124. Apartado ii). Los tratadistas en general opinan de Guerra y en los demás convenios de Ginebra71. Otra
que una violación de un tratado multilateral, aunque categoría especial estaría constituida por los casos en que
sea fundamental no puede dar a las demás partes el existe una obligación internacional de mantener cierto
derecho a dar por terminado el tratado ni a retirar régimen o sistema en una zona determinada72.
individualmente su participación en el mismo; y esta
misma opinión se resume en el pasaje siguiente del 126. Los casos que se acaban de mencionar se
comentario al proyecto de la Harvard Law School: explican porque debido a la naturaleza misma del
tratado, ni jurídicamente ni desde el punto de vista
«...el Estado que trata de obtener esa declaración práctico la obligación de una de las partes depende del
no quedará eximido de las obligaciones que le corres- cumplimiento correspondiente por las otras. La obliga-
ponden en virtud del tratado para con las demás partes ción tiene carácter absoluto más bien que recíproco;
en el mismo, excepción hecha del Estado culpable se trata, por decirlo así, de una obligación para con todos
de la violación. El tratado no cesa de existir ; conserva más que para con algunas partes determinadas. Puede
todo su valor y eficacia y debe ser aplicado con arreglo decirse que estas obligaciones tienen existencia propia
a la norma pacta sunt servanda...*™ por oposición a las obligaciones que suponen concesiones
mutuas y a las obligaciones recíprocas o interdependientes
70
Harvard Law School, op. cit., pág. 1093. La «declaración»
a que se refiere este pasaje es la prevista en el artículo pertinente 71
(artículo 27) del proyecto de la Harvard Law School, conforme al Véase en particular el artículo 2 y otros artículos iniciales de
cual la pretendida violación fundamental del tratado sólo da cada uno de los cuatro convenios.
derecho a una suspensión provisional del cumplimiento mientras " Por ejemplo, el régimen de los estrechos e istmos a la entrada
se trata de obtener una declaración de un tribunal o autoridad del Mar Báltico. Véase el Tratado de Copenhague del 14 de marzo
internacional. de 1857 y el Convenio de Washington del 11 de abril de 1857.
Derecho de los tratados 59
de los tipos mencionados en los incisos a) y b) del apar- cuando se trata de la clase de obligación en que nos
tado ii). Fácilmente se advierte la diferencia entre las estamos ocupando (y como se muestra en el párrafo 125),
obligaciones que tienen existencia propia y las de la lo corriente es que las partes tengan muy poca o ninguna
clase del inciso b) (que se consideran además en el libertad de elección. Estas obligaciones no se prestan
apartado iii), del párrafo 1 del artículo 19)) si se comparan a una aplicación diferente según los casos, sino que deben
los casos mencionados en el párrafo 125 con el caso de aplicarse íntegramente. En muchos casos cualquier
un tratado de desarme. En este último, y a menos que en otra solución sería absolutamente imposible o muy
el tratado se prevea expresamente lo contrario, la obliga- difícil, o daría derecho a todas las demás partes a negarse
ción de cada parte de desarmar, o de no exceder cierto a cumplir la obligación impuesta.
nivel de armamentos, o de no fabricar o poseer ciertos
129. Párrafo 2, apartados i) y ii). Estos incisos no
tipos de armas, depende necesariamente del cumpli-
requieren comentario si se tiene presente lo que ya se ha
miento correspondiente de la misma obligación por todas
dicho, «...equivalen a una denegación o repudiación de
las demás partes, ya que es de la naturaleza misma de un
la obligación derivada del tratado...» (apartado ii)).
tratado de esta índole que cada una de las partes contraiga
Véanse las observaciones hechas en el párrafo 119.
un compromiso a cambio del compromiso análogo de las
demás partes. Violaciones particulares por las partes, 130. Apartado iii). Parece que si las partes prevén
justificarían pues los correspondientes incumplimientos la posibilidad de una violación cualquiera75, y establecen
parciales por las demás partes; y una violación general cuáles serán sus consecuencias, no podrá considerarse
o verdaderamente esencial por una de las partes, que que la violación, en caso de que ocurra, ponga fin a las
equivaliera a la repudiación del tratado, justificaría una relaciones que establece el tratado si se comete efectiva-
actitud análoga de las demás. En este último caso, la mente la violación prevista. Por lo demás, las conse-
consecuencia sería para todo fin práctico el fin del cuencias se rigen necesariamente por el propio tratado
tratado ; pero esto obedecería más bien a la fuerza de las correctamente interpretado y no por ningún principio
circunstancias que a un acto jurídico de las partes por el general de derecho.
que declararan formalmente que dan por terminado 131. Párrafo 3. Una violación puede en realidad ser
el tratado73. Por consiguiente y en cierto sentido, este fundamental y en ese caso normalmente autorizará
caso sería más afín al de la aceptación tácita por las a la otra parte a dar por terminado el tratado; pero
partes de la repudiación ilegal del tratado por una de pueden existir factores que impidan a la otra parte
ellas, caso que se considera más adelante en relación ejercer ese derecho.
con los artículos 30 y 31.
132. Apartado i). Aunque los autores no tratan este
127. Esto lleva a preguntar, en teoría, si no sería punto, parece ofrecer garantía suficiente contra los
más correcto, en general, calificar o considerar el caso abusos. Una de las razones por las que con frecuencia
de la violación fundamental como causa de extinción se incluyen en los tratados disposiciones relativas a su
(particularmente en cuanto se aplica a la esfera propia extinción después de un plazo relativamente corto, es
de los tratados bilaterales) como si se tratara de un caso la posibilidad de que las partes no les den debida ejecución
en que una de las partes repudia efectivamente el tratado y, del mismo modo, si frecuentemente los tratados dan
(por sus actos) y la otra expresa o tácitamente acepta esa a las partes el derecho a denunciarlos es para permitir
repudiación; desde luego, con reserva de todo derecho que cualquiera de ellas que no esté satisfecha con la
que pueda corresponder por daños o a cualquier otra forma en que lo está aplicando la otra tenga la posibilidad
reparación. Los resultados prácticos serían los mismos; de ponerle fin. En estas circunstancias, es innecesario
pero se atribuiría la responsabilidad de la extinción prever el derecho a una denuncia de efectos inmediatos :
efectiva en virtud de normas algo diferentes74 y, tal vez, o bien el tratado va a expirar en breve o puede ser denun-
más apropiadas. Esta manera de encarar la situación ciado en breve. El derecho a declarar la extinción inme-
tendría además la gran ventaja de poner de relieve el diata sólo debe existir cuando los períodos de aplicación
verdadero carácter del concepto de la violación funda- son tales que, en vista de la naturaleza de la violación,
mental como causa de extinción, excluyendo automá- no sería razonable esperar que la parte lesionada aguar-
ticamente toda violación que por su gravedad no equiva- dara hasta que el tratado llegara a su fin por expiración o
liera a una negativa a cumplir las obligaciones que impone denuncia.
el tratado o a una repudiación de éstas. Pero por atrayente
que pueda parecer esta forma de presentación, debe 133. Apartado ii). Ya se ha mencionado que este
rechazarse por las razones que expondremos más adelante. factor rige en todos los casos de extinción o suspensión
por aplicación de la norma de derecho, cuando esto no
128. Para volver a los apartados que se están exami- se produce automáticamente sino por el ejercicio de la
nando aclararemos que se incluye la frase «...(en la facultad concedida por el derecho a una de las partes
medida en que, de otro modo, podría ser procedente para invocar la causa de que se trate (véase el párrafo 91).
o posible)...» (inciso iv) b)) para no perder de vista que Parece razonable que deba perder esa facultad la parte
que no la invoca hasta después de transcurrido largo
73
Otro caso de análoga interdependencia de las obligaciones tiempo. En ese caso la inferencia será, desde luego, que
sería el de aquellos tratados cuyas partes se comprometen a no el incumplimiento en realidad no puede haber sido
utilizar ciertas armas o métodos de guerra, a no cometer hostili- fundamental; pero aunque lo fuera, la demora indebida
dades en ciertas zonas, a abstenerse de pescar en ciertas aguas o
en ciertas estaciones del año, etc.
'* La responsabilidad recaería algo más directamente sobre la " En algunos casos el tratado mismo establece qué se hará en
parte que repudia el tratado por su incumplimiento. ese supuesto.
60 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
en invocar el derecho equivale a una renuncia al mismo 138. Párrafo 3. Esta es una consecuencia lógica de
o se interpretará como reconocimiento de que la violación la norma establecida en la frase final del párrafo 5 del
no es fundamental. Esto no quiere decir que la parte artículo 16 y no requiere comentario especial.
interesada renuncie a los demás derechos que puedan 139. Párrafo 4. En este párrafo se trata de defender
corresponderle con motivo de la violación ; por ejemplo, los derechos generales de las partes. Huelga decir,
a daños y perjuicios, o a una reparación, o a tomar medi- naturalmente, que si la pretendida violación no es una
das contra la parte culpable. Por otra parte, una reclama- violación fundamental y que justifique la extinción, o si
ción relativa a la violación hecha con alguno de estos es aplicable al caso alguna de las limitaciones estipuladas
fines, o simplemente para impedir la repetición, no implica en el artículo 19, toda pretendida extinción del tratado
necesariamente que la parte alegue que la violación será ilegal y nula, y no afectará la validez jurídica del
justifica la extinción total del tratado, y mucho menos tratado, dando lugar cualquier incumplimiento en que se
puede interpretársela como una verdadera declaración incurra a una acción por daños y perjuicios, o a cualquier
de extinción basada en una violación fundamental. otra reparación que corresponda. Aunque se aceptara
Toda reclamación o acción de esta índole debe ser la declaración de extinción, y, por consiguiente, se diera
expresa y específicamente presentada y aceptada. fin al tratado mismo, podría subsistir el derecho a recla-
134. Apartado iii). Este es el principio general del mar daños y perjuicios o la reparación. Véanse los
cual constituye un caso especial el apartado ii): demora comentarios a los artículos 30 y 31.
que no es razonable. Si la acción para dar por terminado 140. En el párrafo 127 se ha indicado que tal vez
el tratado no se ejerce dentro de un plazo razonable, sería más correcto que la violación fundamental como
constituirá prueba de que se perdona o acepta la violación, causa de extinción fuese considerada más bien como si
si no en cuanto tal, por lo menos como carente de todo se tratara de un caso de repudiación tácita del tratado,
efecto extintivo. Pero hay otros modos de demostrar aceptada por la otra parte, con reserva de su derecho a
esta intención; por ejemplo, si a pesar de la violación reclamar la reparación. A pesar de lo atrayente que
la parte interesada toma alguna medida en virtud del pueda parecer, en particular porque deja perfectamente
tratado que no hubiera podido tomar, o que normalmente en claro lo que constituye el concepto de violación
no habría tomado, si hubiese atribuido a la violación fundamental, el Relator Especial no ha creído posible
un efecto extintivo o si hubiera tenido la intención de aceptar esta teoría, que impediría la aplicación de las
invocar la extinción. garantías previstas en los artículos 19 y 20. Alegar que
una violación esencial constituye causa de extinción, es
135. Apartado iv). Este no es más que una aplicación esencialmente un derecho que invoca la parte lesionada,
del principio corriente y universal de derecho nemo ex y que debe reclamar y justificar como tal.
sua culpa tenet jus.
Articulo 21. Extinción o suspensión por aplicación de la
Artículo 20. Extinción o suspensión por aplicación de la norma de derecho. Caso de cambio esencial en las
norma de derecho. Caso de violación fundamental del circunstancias, o principios rebus sic stantibus (carácter
tratado (forma en que ha de alegarse) jurídico general)
136. Párrafo 1. Debido al peligro de los abusos, y [Nota. Esta parte del informe (y los artículos corres-
precisamente porque el carácter de la violación (o el pondientes) debe considerarse como especialmente provi-
hecho de si ésta se ha producido realmente) suele ser sional (véase párrafo 3 de la introducción general al
un punto litigioso entre las partes, sería conveniente informe). El Relator Especial no ha podido llegar aún
restringir en cierto modo el procedimiento para poner a conclusiones definitivas sobre todos los puntos, por
fin al tratado, a fin de que el ejercicio de este derecho lo que es muy probable que presente más adelante un
no sea automático ni absoluto. Por consiguiente, la informe revisado o complementario de esta parte.]
parte lesionada no podrá declarar simplemente que da 141. Observaciones generales. Pocas cuestiones del
por terminado el tratado, sino que deberá comenzar derecho de los tratados son más discutibles y discutidas
por presentar a la otra parte una exposición razonada de que las del lugar que corresponde a un cambio esencial
su opinión y deberá abstenerse de adoptar cualquier (o vital) en las circunstancias como causa de extinción,
otra medida hasta que no se haya estudiado esa exposi- sobre la base del principio rebus sic stantibus (conventio
ción. omnis intellegitur rebus sic stantibus). En muchos sistemas
de derecho privado se encuentran principios análogos,
137. Párrafo 2. Aquí se impone una segunda limita- dentro de ciertos límites76; pero en el orden internacional,
ción; a saber, si la otra parte no contesta o no impugna a pesar de ser muy discutida por los tratadistas que se
la reclamación, la parte reclamante no puede proceder ocupan en esta materia, la doctrina ha provocado una
a dar por terminado el tratado sin proponer primero reacción mixta, pues se la considera atrayente en teoría,
que se someta la cuestión a un tribunal competente que
las partes designarán de común acuerdo. Sin esto, no es 76
Este principio parece originarse en ciertas disposiciones del
posible declarar la extinción, y únicamente en el caso derecho romano. Véase Chesney Hill, «The Doctrine of Rebus
en que la propuesta no sea aceptada dentro de un plazo Sic Stantibus in International Law», University of Missouri Studies,
razonable podrá darse por terminado el tratado. Si se vol. IX, N.° 3 (Columbia, Mo., 1934), pág. 18. Véanse también
acepta la propuesta, corresponderá al tribunal decidir los detalles correspondientes a la aplicación de este principio en
derecho privado que se dan en H. Lauterpacht, The Function of
si hay o no hay motivo para una suspensión provisional Law in the International Community (Oxford, the Clarendon Press,
de las obligaciones nacidas del tratado. 1933), págs. 272-276 y notas correspondientes.
Derecho de los tratados 61
pero se temen las consecuencias prácticas que tendría causas para alegar un cambio en las circunstancias,
su admisión. Como dijo el Sr. Paul-Boncour en 1929 sobre todo teniendo en cuenta que en la vida internacional
al exponer la tesis francesa ante la Corte Permanente de las circunstancias cambian continuamente. Pero, general-
Justicia Internacional en el litigio de las Zonas Francas mente esos cambios no son de tal índole que puedan
de la Alta Savoya y el Distrito de Gex: o deban influir en la aplicación ininterrumpida de los
« Lorsque j'ai invoqué la clause sic rebus stantibus, tratados. Normalmente no hacen ni imposible ni material-
je ne l'ai pas fait... pour transformer cette règle de mente muy difícil la ejecución del tratado, ni impiden
droit international public en je ne sais quel automa- la realización ulterior de sus objetivos, ni destruyen su
tisme qui jouerait par la volonté unilatérale d'une valor o razón de ser. Pero sí pueden influir en la voluntad
Puissance quelconque et par le fait qu'elle estimerait de cualquiera de las partes, por razones ideológicas o
que les circonstances ne sont plus les mêmes que celles políticas (con frecuencia de carácter internacional), de
qui avaient présidé à l'élaboration du traité dont elle continuar aplicándolo. Estos casos, y otros que sería
demande l'abrogation... je me permets d'ajouter que prolijo enumerar, tienen indudablemente sus dificultades ;
les besoins mêmes de mon argumentation, le gain du pero estas dificultades son de índole política y deben
procès si grave que nous avons engagé devant vous, resolverse por medios políticos. No pueden ni deben
n'auraient pas pu me faire oublier l'imprudence qu'il transformarse en motivo para incorporar al derecho
y aurait pour l'Europe et pour le monde à donner à la de los tratados una doctrina jurídica de exoneración que
clause sic rebus stantibus l'interprétation extensive es absolutamente ajena a su espíritu y su propósito
que mon confrère m'a prêtée.»77 fundamental.
La misma actitud se manifiesta en la evidente resistencia 143. Por consiguiente, uno se siente tentado (después
de los tribunales, tanto nacionales como internacionales, de haber previsto algunas razones concretas que justifican
a aplicar en la práctica el principio a pesar de no recha- la extinción de un tratado, o que permiten a una parte
zarlo en teoría y hasta de sostener que lo consideran adquirir la facultad de abrogarlo o suspender su aplica-
con cierta simpatía78. En cuanto se refiere a la práctica ción)80 a rechazar por completo el principio rebus sic
de los Estados, sólo en muy pocos casos, hasta 1939, stantibus como causa de extinción, a menos que opere
por lo menos, los Estados sostuvieron expresamente en cierta forma determinada, reconocida independiente-
esa doctrina como base para reclamar que un tratado mente como causa de extinción, como ocurriría si en
se había extinguido ipso facto, aunque en muchos casos virtud de circunstancias imprevistas resultara literal-
los Estados, sin invocar realmente la doctrina, se han mente imposible el cumplimiento. La tentación es mayor
referido al cambio en las circunstancias como factor que si se tiene presente: a) que en todo caso, como se verá
justificaría el incumplimiento o exigiría la extinción o seguidamente, el principio sólo actúa respecto de los
revisión del tratado 79 . tratados cuya duración es ostensiblemente ilimitada o
que no contienen disposiciones relativas a su extinción,
La experiencia de la postguerra, por otra parte, y que con arreglo a la práctica moderna en la mayoría
parecería mostrar una mayor tendencia de los Estados de los tratados se incluye una disposición a ese respecto ;
a fundarse en tal principio, por lo menos de hecho,
aunque no lo mencionen expresamente. Al mismo b) que en el caso de algunos tratados se suele reconocer
tiempo, sería casi imposible citar un caso en que las de todos modos que, por su misma naturaleza, no están
demás partes en un tratado puesto así en tela de juicio destinados a tener duración ilimitada y están sujetos
hayan estado dispuestas a admitir que la doctrina del implícitamente al derecho de darlos por terminados
rebus sic stantibus, como tal, era aplicable al caso, a previa notificación hecha con razonable antelación81,
pesar de haber estado muy a menudo dispuestas a aceptar c) que aun en el caso de otros tratados, con frecuencia
en la práctica la revisión o el fin del tratado. es posible que una correcta interpretación permita deducir
de sus propias estipulaciones y de su carácter especial
142. No hay que buscar muy lejos las razones de consecuencias lógicas que autorizarían el mismo efecto
esta actitud, que son análogas a las que algunas veces o, por otra parte, a encontrar en ellos la intención indu-
han hecho que se acepte con reservas que una violación dable de que el tratado se extinguirá en el caso de produ-
fundamental sea causa de extinción del tratado. La doctri- cirse determinadas contingencias82.
na es atrayente en teoría y, dentro de ciertos límites,
puede ser necesaria en la práctica; pero es peligrosa. 144. Todos estos varios factores deberían contribuir
Pocas doctrinas podrían reducir con tanta facilidad el por lo menos a limitar estrictamente el alcance del
principio esencial del derecho de los tratados, pacta principio rebus sic stantibus, es decir, a reducir el número
sunt servando, a una simple fórmula verbal: y, además, de casos en que sea necesario recurrir al principio como
en el orden internacional podría ocurrir con frecuencia, tal porque la situación no pueda resolverse de otro
y hasta generalmente, que su ejecución escapara a la modo. Sin embargo, quedarán algunos casos que no
intervención de todo tribunal, contrariamente a lo que correspondan a ninguna otra norma o ningún principio
ocurre en el derecho interno. Es demasiado fácil hallar reconocido, y respecto de los cuales se planteará la
cuestión de saber si es legítimo declarar la extinción del
tratado sobre la base del principio rebus sic stantibus.
" Publicaciones de la Corte Permanente de Justicia Internacional,
Acts and Documents relating to Judgments and Advisory Opinions 80
given by the Court, serie C, N.° 17, vol. I, págs. 283-284. Véanse los artículos 16 a 20 y los párrafos 89 a 140 del comen-
78
Para una relación adecuada de esos casos con citas, véase tario.
81
Hill, op. cit., págs. 19-25, 30 y 31, 37-41. Véanse artículo 4.A.Ü) y párrafos 15 y 16 del comentario.
79 82
Véase la relación completa que figura en Hill, op. cit., Véanse el artículo 4.A.Ü), inciso a) y el párrafo 16 del comen-
págs. 27-74. tario.
62 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
El Relator Especial ha llegado a la conclusión (por lo partes en tratados de los que se derivan obligaciones
menos provisionalmente) de que en un código del derecho continuas, sin un término natural, que pueden conver-
de los tratados debe darse cierta cabida al principio tirse, y de hecho se convierten, en seculares, son cosas
rebus, aunque siempre dentro de límites cuidadosamente todas que, sumadas a otras, imponen en cierta medida
establecidos, y sujeto a la definición más clara posible la aceptación de un principio en virtud del cual, valga
de lo que constituye un cambio esencial (o vital) en la expresión, los cambios piden cambios. Pero esto no
las circunstancias, y de cuáles deberán ser las conse- implica necesariamente una «negación del derecho
cuencias del cambio para que pueda aplicarse el principio. internacional»87 si el carácter y el alcance del principio
Las principales razones que lo han llevado a adoptar se entienden y definen correctamente, como corresponde,
esta opinión son las siguientes: porque sería contrario a la realidad no reconocer que
1) Aunque algunos tratadistas de derecho interna- los mismos elementos que hacen necesaria la doctrina
cional rechazan decididamente la doctrina rebus sic en el orden internacional, la hacen también peligrosa.
stantibus™, la gran mayoría la admite en una u otra 145. Fundamento jurídico del principio rebus. Lo que
forma aunque difieran en cuanto a sus fundamentos hace aún más difícil examinar esta cuestión es que
jurídicos y a la medida y forma exactas de su aplicación. muchos escritores no distinguen claramente los casos de
2) Aunque ningún tribunal internacional ha aplicado la rebus sic stantibus propiamente dichos, de algunos otros
doctrina, varios indicios permiten suponer que dichos casos de extinción por aplicación de la norma de derecho
tribunales estarían dispuestos a aplicarla o podrían que tienen características comunes con este principio,
hacerlo si las circunstancias lo justificaran. Refiriéndose aunque en realidad posean un fundamento jurídico
a las observaciones de la Corte Permanente de Justicia independiente, como, por ejemplo, la imposibilidad
Internacional en el litigio de las Zonas Francas de la superveniente de darle cumplimiento. Es indudable que
Alta Savoya y el Distrito de Gex, Sir Hersch Lauterpacht en dichos casos han cambiado las circunstancias; pero
ha dicho: «Es evidente que la Corte estaba dispuesta es la imposibilidad y no el cambio en sí lo que constituye
a reconocer el principio (aunque se negó a decir en qué la base jurídica de la extinción. El Relator Especial, por
medida) de que un cambio en las circunstancias puede su parte, estima esencial no considerar como caso de
tener algún efecto sobre las obligaciones nacidas del aplicación del principio rebus ninguna causa de extinción
tratado» 84 . que tenga, o de la que razonablemente pueda considerarse
3) Principios análogos, o que llevan a resultados que tenga, un fundamento jurídico independiente. Por
muy similares, han sido ampliamente reconocidos en consiguiente, será esencial precisar a su debido tiempo los
el derecho privado85. Aunque éste no sea un argumento casos en que se puede producir la extinción, si se produce,
decisivo (véase, por ejemplo, la forma en que se considera únicamente sobre la base del principio rebus y definir
en el derecho interno, por contraste con el derecho cuál es, con este fin, la esfera correcta de aplicación de
internacional, la cuestión de la violencia como causa de este principio. Queda por ver si el Relator Especial ha
anulabilidad de los contratos), permite suponer que es resuelto felizmente este punto. Como ha dicho, se ha
posible defender en cierta medida el reconocimiento propuesto aislar los verdaderos casos de rebus, distin-
del principio en el derecho internacional. guiéndolos de aquéllos otros que tienen la característica
común del cambio de circunstancias, pero en realidad
4) No cabe desconocer que el orden internacional parecen tener un fundamento jurídico independiente.
y el interno difieren en ciertos respectos. La falta de toda El intento no dejará, por lo menos, de tener alguna
certidumbre de poder recurrir a un tribunal ; la ausencia utilidad.
de un órgano legislativo que pueda, como en el orden
nacional, aliviar las consecuencias de los contratos que 146. De todos modos, sean cuales fueren exacta-
resulten excesivamente gravosos86; el hecho de que en mente el alcance y la aplicación del principio rebus, los
el orden interno la mayoría de los contratos tenga un internacionalistas difieren profundamente en cuanto a
término natural porque las personas mueren y las compa- su fundamento jurídico. En el estudio de Chesney Hill,
ñías cesan de existir, etc., o porque el contrato sea pronto que es la principal monografía publicada en inglés
ejecutado y cumplido en su totalidad mientras que, en sobre esta materia88, (con la cual, lo mismo que con las
general, los Estados no mueren y con frecuencia son partes pertinentes de la obra de Rousseau89 y con el
proyecto de la Harvard Law School90, el Relator Especial
tiene una gran deuda de gratitud) se mencionan no
83
Por ejemplo Bynkershoek, Wildman, Strupp, Lammasch, y menos de siete teorías diferentes91. Para los fines de este
en buena parte Grocio, Vattel y Klüber. estudio es innecesario mencionarlas todas, porque en
84
Véase H. Lauterpacht, The Development of International términos generales pueden reducirse a tres, o a variantes
Law by the Permanent Court of International Justice, (Londres,
Longmans, Green and Co., 1934), pág. 43.
85
Para un resumen conveniente y detallado véase Lauterpacht 87
Esta es la frase que emplea Lauterpacht (op. cit., pág. 270);
The Function of Law in the International Community (nota 76, y véase también el estudio que se hace en la obra del mismo autor:
supra). Private Law Sources and Analogies of International Law (Londres,
86
Véase, por ejemplo, la loi Failliot dictada en Francia el 21 Longmans, Green and Co., 1927, págs. 167 et seq.), para pre-
de enero de 1918 para aliviar los casos en que, debido a la guerra sentar el principio en sus acepciones más amplias e ilegítimas.
de 1914 a 1918, el cumplimiento de un contrato ocasionara una 88
Hill, op. cit.
grave injusticia. Como señala Lauterpacht, es significativo que los 89
tribunales civiles franceses se negaran a aplicar en la esfera de los Rousseau, op. cit., párrafos 368-385.
90
contratos privados la teoría de la imprévision aplicada por el H a r v a r d Law School, op. cit., págs. 1096-1126.
91
Consejo de Estado a los contratos de derecho público (The function Véase también Rousseau, op. cit., párrafos 370 y 271, en espe-
of Law in the International Community, pág. 279). cial la lista en el párrafo 371.
Derecho de los tratados 63
de estas tres. La primera basa el principio rebus en un importa en la práctica que el derecho actúe poniendo
supuesto plazo implícito del tratado, que se deriva de la fin al tratado mediante el postulado de una norma
presunta intención de las partes de dar por terminado objetiva de extinción rebus o que lo haga dando por
el tratado cuando ocurran ciertas eventualidades, o de supuesto que en todos los tratados que no tienen un
que su duración dependerá de que continúen existiendo plazo fijo existe automática e invariablemente una
ciertas circunstancias, etc. Conforme a la segunda teoría cláusula rebus, en relación con la cual deberán interpre-
el principio es una norma objetiva de derecho, una tarse. En ambos casos, más que cualquier inferencia
consecuencia (para usar la fraseología del derecho que se haga de la supuesta intención de las partes, es el
romano) que se desprende naturaliter** de ciertos aconte- derecho el que actúa objectivamente, ya sea ab extra
cimientos, que no depende de un plazo tácito o presunto o por conducto del tratado, para darlo por terminado.
del tratado, sino impuesta ab extra, y en virtud de la Pero existe también una diferencia en otro importantísimo
cual ciertos cambios en las circunstancias darán a una respecto. Si se presume que existe una cláusula en el
parte derecho a pedir la extinción de todo tratado que tratado, y si ocurre un cambio esencial en las circunstan-
no esté sujeto por sus mismas estipulaciones a un límite cias, la extinción se produce en virtud de un plazo
de duración. Debe señalarse una tercera teoría que contenido en el propio tratado, aunque figure allí más
contiene elementos de las dos primeras. Conforme a por imperio del derecho que por voluntad de las partes.
esta tercera teoría el principio rebus es un principio Ello llevará pues aparejada la extinción automática
objetivo de derecho; pero actúa incorporando por la del tratado ipso facto, tan pronto como se produzcan
fuerza, valga la expresión, en el tratado mismo (cuando las circunstancias que motivan la aplicación de dicha
ya no se halle sujeto por sus propias estipulaciones a un cláusula, ya que en este caso es un plazo que figura en
plazo de duración) una cláusula (la cláusula rebus sic el tratado (aun cuando sea implícitamente por aplicación
stantibus) en virtud de la cual el tratado se dará por de la norma de derecho) el que establece que ha de
terminado si se produce algún cambio esencial en las ponerse fin al tratado, y la extinción fundada en tal
circunstancias93. Las teorías primera y tercera se parecen base sólo puede producirse automáticamente94.
en que ambas se fundan en una cláusula tácita del
tratado; pero conforme a la primera, la cláusula existe 148. Pero si hay un punto en que las autoridades
por la presunta intención de las partes, mientras que están francamente de acuerdo es en que ésta no es la
conforme a la segunda figura en el tratado porque el forma en que actúa el principio rebus ; en que la extinción
derecho lo decreta así o la coloca allí. Así, conforme a la no es automática y que el principio sólo da sencillamente
primera teoría, la presencia de la cláusula en el tratado a la parte el derecho a invocarlo dirigiendo a la otra
es cuestión de interpretación del tratado mismo (y de la (en primer término, por lo menos), un requerimiento de
correcta interpretación del tratado se desprenderá si dar por terminado o revisar el tratado en vista de que se
tal estipulación existe); mientras que conforme a la ha producido un cambio en las circunstancias. De ello
tercera teoría la cláusula existe siempre y necesariamente, se desprende que hay que rechazar la tercera teoría, la
a menos que las partes la hayan excluido expresamente. de la cláusula, porque puede llevar a resultados erróneos.
En cuanto a la relación entre la segunda y la tercera La segunda teoría no da origen a esta dificultad porque,
teorías, cabe declarar que se asemejan en cuanto actúan conforme a ella, el principio rebus actúa ab extra y no
(fundamentalmente) ab extra; pero difieren en su modo ab intra. No pone fin al tratado desde dentro y por su
de acción, ya que una actúa directamente y la otra por propia fuerza, valga la expresión, sino que le impone una
conducto del tratado. norma desde fuera, a saber que en ciertas circunstancias
las partes están investidas de una determinada facultad
147. Con sujeción a un punto importante y, en reali- que ellas (o alguna de ellas) pueden ejercer si así lo
dad, esencial, la diferencia entre las teorías segunda y desean.
tercera parece ser más bien de forma que de fondo. Poco
149. Queda la posibilidad de escoger entre la segunda
92 teoría y la primera. Puede decirse que la primera repre-
Para el jurista de common law, que corrientemente prefiere
la teoría de la condición tácita, Sir John Fischer Williams, en un senta la opinión clásica y, hasta ahora, predominante,
artículo titulado «The Permanence of Treaties» y publicado en en tanto que la segunda se conforma mejor con las
The American Journal of International Law, vol. 22 (1928), da la tendencias modernas. Así ocurre, no sólo en la esfera
explicación siguiente: « E n la otra teoría, al cambiar las condiciones del derecho internacional, sino en relación con teorías
esenciales, la disolución se produce naturaliter, como u n a conse-
cuencia natural. Esto n o equivale a hacer depender la disolución análogas del derecho privado95. La opinión adoptada
de la intención de las partes, sino a invocar el concepto de u n orden provisionalmente por el Relator se inclina a favor de la
general o natural con el que resultaría incompatible que continuara segunda teoría por las siguientes razones:
existiendo la obligación... Estamos recurriendo a u n concepto
jurídico general independiente de la voluntad de las partes, al q u e
suponemos que éstas están dispuestas u obligadas a someter sus 94
En la práctica, naturalmente, una parte invocará la cláusula;
relaciones... Los argumentos de esta índole tienen utilidad per- pero sólo en el sentido de que, ajuicio de esa parte, se han producido
manente para el desarrollo del derecho internacional p o r cuanto las condiciones que demanda su aplicación. La parte no invocará
suponen que se tiene en cuenta una norma establecida, n o por la ninguna facultad que le corresponda en virtud de la cláusula, sino
voluntad o intención de las partes mismas, sino por una autoridad la propia cláusula, en cuanto es aplicable.
externa». El Relator Especial sólo dirá a este respecto que lo q u e 95
en realidad se produce naturaliter n o es la disolución automática Véase la doctrina francesa de la imprévision aplicada por el
del tratado, sino el nacimiento de la facultad de la parte lesionada Consejo de Estado a los contratos públicos. La misma tendencia
de tomar ciertas medidas tendientes a la abrogación o revisión se advierte en decisiones recientes inglesas: Véanse las dictadas
(véase a este respecto el artículo 23). por Lord Sumner en el asunto Hirji Mulji v. Cheong Yue Steamship
Co. Ltd., Law Reports (1926) Appeal Cases, pág. 510 y por Lord
93
Para u n a declaración particularmente clara y directa acerca Wright en el asunto Denny, Mott and Dickson Ltd. v. Fraser (James
de esta teoría véase Fauchille, op. cit., párrafo 853. B.) and Co. Ltd. Law Reports (1944) Appeal Cases, págs. 274-6.
64 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
1) En un asunto de esta índole, la noción de la inten- ofrecerse y plausiblemente defenderse determinadas
ción de las partes constituye en gran parte una ficción. interpretaciones, todo tratado contendría las semillas
En general significará imputarles ideas que nunca han de su propia disolución.
tenido, ya que en la mayoría de los casos los gobiernos 4) Finalmente, por todo lo anterior, parece preferible
interesados ni habrán previsto los cambios que realmente considerar el principio rebus sic stantibus como un
hayan ocurrido, ni habrán tenido siquiera en cuenta, principio objetivo de derecho y (para usar la fraseología
por lo general, la posibilidad de que ocurrieran cambios en de un juez eminente al hablar de la doctrina inglesa
las circunstancias esenciales; en realidad, como se verá análoga de la «frustración») como «un recurso en virtud
más adelante, si las partes previeron realmente la posibi- del cual las normas relativas a los contratos absolutos
lidad de cambios y no incluyeron disposición alguna al toleran una excepción especial que la justicia requiere98».
respecto, de tener alguna consecuencia tal hecho, la
misma será que el principio rebus no sea aplicable96. 150. Aplicación del principio rebus. Cambios en las
circunstancias que lo hacen aplicable. Aunque la intención
2) Por otra parte, cuando las partes hayan tenido en de las partes no sea, conforme a la teoría aquí adoptada,
realidad alguna intención al respecto y esa intención la base jurídica del principio rebus sic stantibus, como
se expresa en el tratado o puede deducirse claramente principio abstracto de derecho (y por contraposición
del mismo en una interpretación debida de sus estipula- a principio de interpretación, que, naturalmente, será
ciones, no hay necesidad de recurrir a ningún principio siempre aplicable cuando las estipulaciones mismas del
abstracto rebus sic stantibus. En tales circunstancias la tratado autoricen esa interpretación), esta intención
extinción se producirá como un efecto del propio tratado tendrá, sin embargo, mayor importancia para determinar
y de la interpretación de su contenido. Será uno de los si la modificación ocurrida es de las que exigen la apli-
casos previstos en el párrafo 1 del artículo 9 de esta cación ab extra de la norma rebus. La regla rebus, en
parte del código, o sea aquéllos en que las propias partes suma, considerada como una regla que, independiente-
han incluido en el tratado una estipulación relativa a la mente de todo lo dicho expresa tácitamente en el tratado,
extinción. De poco vale decir, como algunos tratadistas, puede dar a las partes la facultad de tomar medidas
que si las partes han incluido tácita o expresamente encaminadas a su revisión o extinción, actúa indepen-
una cláusula rebus sic stantibus en el tratado, entrará dientemente de la voluntad de las partes, excepto cuando
en juego este principio, porque en tal caso entra sencilla- una parte la invoca. Pero cuando se trata de determinar
mente a funcionar el propio tratado, interpretado si se ha producido un caso al que se aplica correcta-
correctamente, y no un principio rebus cualquiera. La mente este principio, es necesario tener en cuenta los
primera teoría, por consiguiente, en cuanto supuesta fines originales del tratado y las circunstancias en que fué
base jurídica de la doctrina o principio rebus, es en concertado. Como ya que se ha dicho, la dificultad de dis-
realidad una negación de la existencia independiente cutir la cuestión de las circunstancias que dan origen a la
de ese principio. Simplemente hace volver todo el asunto aplicación del principio rebus sic stantibus se hace mayor
a la interpretación del tratado y nada agrega a lo que de debido a la tendencia de muchos tratadistas a no dis-
todos modos sería el caso, a saber, que si las partes han tinguirlo claramente de otros casos de extinción que
estipulado expresa o tácitamente respecto a la extinción presentan algunas características comunes con aquél
del tratado en el caso de producirse un cambio en las pero que tienen, en realidad, una base jurídica indepen-
circunstancias, cuando ello ocurra, el tratado terminará diente, como la imposibilidad del cumplimiento. Es
conforme a sus propias estipulaciones. (Por otra parte, evidente que cuando se hace imposible cumplir el tratado
como se verá, el hecho de que la intención de las partes las circunstancias deben haber cambiado y cambiado
no sea la razón principal en virtud de la cual actúa el esencialmente. Pero aunque el caso de imposibilidad
principio rebus no significa que pueda ignorarse tal pueda considerarse pues como un caso comprendido
intención a los efectos de decidir si ha ocurrido un cambio dentro del principio rebus sic stantibus, es bien claro que
esencial en las circunstancias o si dicho cambio es en este último principio no se limita a los casos de verdadera
realidad esencial.) imposibilidad. Así se desprende del examen de la análoga
3) En tercer lugar, como con todo acierto señala doctrina inglesa de la «frustración», tal como ha sido
Rousseau97, hay mayores peligros en el fundamento aplicada, por ejemplo, a lo que se conoce como casos
ab intra que en el ab extra:«...l'appel à la pseudo-clause del tipo «coronación». Se alquila para cierto día una
tacite est très dangereux pour la force obligatoire des habitación desde la cual puede verse el paso del cortejo. 99
traités, car, sous couvert d'interprétation, il ouvre la Antes del día señalado, se cancela o aplaza el desfile .
voie à d'innombrables et incessantes modifications. Il Esta circunstancia no hace imposible el cumplimiento
mène nécessairement, dès lors, à la révision permanente del contrato: sigue siendo posible ocupar la habitación
des situations existantes, donc a l'insécurité juridique, en el díafijadoy pagar100el precio convenido (que por supuesto
introduisant dans les rapports interétatiques un principe no es el normal) . Pero no tendría sentido ocupar
destructeur du droit conventionnel. » Es un caso equiva-
98
lente al del caballo de Troya: el enemigo está dentro Lord Sumner en el caso Hirji Mulji (véase nota 95). Cabe
de las murallas. Con arreglo a esta opinión del rebus sic recordar también la cita que del artículo de Sir John Fischer
stantibus, y teniendo presente la facilidad con que pueden Williams, «The Permanence of Treaties», se hace en la nota 92.
" Así ocurrió en realidad en el caso del desfile de la coronación
del Rey duardo VII en 1902. Debido a la repentina enfermedad
96
Sería prueba, en efecto, de que no consideraron el cambio del Rey se aplazó el acto varios meses. A ello se debe el nombre
vital o de tal índole que pudiera afectar la fuerza de la obligación dado a los casos de este tipo.
convencional. íoo Yéase Arnold Duncan McNair, Legal Effects of War, 3.a ed.
97
Rousseau, op. cit., pág. 584. (Londres, Cambridge University Press, 1948), pág. 157.
Derecho de los tratados 65
la habitación ese día. El contrato ha perdido su razón cional. Por otra parte, el Relator Especial no cree que
de ser. Lo que se ha hecho imposible no es la ejecución el principio pueda limitarse exclusivamente al tipo de
literal del contrato, sino su ejecución de acuerdo con casos de «frustración», es decir, a aquéllos en que el
la intención de las partes o, más bien, del objeto de la cambio en las circunstancias hace imposible toda nueva
transacción. Este ha sido frustrado por un cambio en las realización de los objetos del tratado. Hay cambios que,
circunstancias m . sin producir exactamente ese resultado, pueden destruir
151. Se plantea así la siguiente cuestión: ¿ha de consi- los fundamentos de la obligación, si ésta se basaba
derarse la doctrina de derecho internacional del rebus esencialmente en presunciones o situaciones de hecho
sic stantibus como más o menos equivalente y por que han dejado de existir (incluso aunque no de tal
ende limitada al caso de «frustración», es decir, un cambio forma que se destruya todo el ámbito de aplicación del
en las circunstancias que impida totalmente la realización tratado de la manera prevista en el caso v) del artícu-
de los propósitos del tratado? Parece que no es así, lo 17.)
de adoptarse la doctrina tal como ha sido invocada por 153. Por consiguiente, le parece al Relator Especial*
diversos gobiernos en distintas ocasiones102. Muy a que sólo existen, en general, dos casos en los que, con
menudo no se ha sugerido que el cambio en las circun- fundamentos de carácter auténtica y específicamente
stancias hiciera imposible el cumplimiento del tratado, jurídico, un cambio en las circunstancias afecta a la
sino que las condiciones de cumplimiento se habían fuerza de la obligación convencional (aparte de los casos
alterado de tal modo para la parte interesada (bien hacien- de imposibilidad e inaplicabilidad literal previstos
do más onerosas las obligaciones o disminuyendo el expresamente en el artículo 17 como causas indepen-
valor que tendrían las ventajas de su cumplimiento en lo dientes de extinción), y en los que, por tanto, cabe aplicar
sucesivo), que ésta no podía ya llevar a cabo la ejecución el principio rebus como tal. Tales casos son: 1) la «frus-
del tratado o no cabía ya esperar de ella que lo siguiera tración», es decir, la imposibilidad de realización, actual
cumpliendo. Es fácil que se defienda esta tesis en vista o en lo sucesivo, de los objetos del tratado, y 2) la des-
del hecho de que la gran mayoría de los tratados entraña trucción o alteración de una situación de hecho o de
obligaciones de carácter continuado. En ello difieren un estado de cosas que es fundamental para la obliga-
de los casos del tipo «coronación», en los que ha de ción convencional y sobre la base de cuya existencia
ejecutarse un acto particular. Pero cuando hay obliga- ambas partes pactaron.
ciones continuas ocurrirá por lo general que en la prác- 154. Del segundo de estos casos se trata con más
tica se hayan venido ejecutando durante algún tiempo. detenimiento en relación con el párrafo 1 del artículo 22.
Por tanto, los objetos del tratado son o han sido, en En cuanto al primero, es oportuno hacer unas cuantas
principio, realizables y se están realizando, de manera observaciones generales en lo que se refiere a las pala-
que si no se produce algún acontecimiento que origine bras «los objetos del tratado». A este respecto, es esencial
una imposibilidad verdadera y literal de seguirlo cum- establecer una clara distinción entre lo que fue objeto
pliendo o que haga que carezca ya de objeto para ambas del tratado propiamente dicho y lo que pueden haber
partes su cumplimiento, no existe en realidad nada que sido los motivos de una u otra de las partes al suscri-
impida proseguir dando ejecución al tratado. En tales birlo. Esta distinción está plenamente reconocida en
casos suele alegarse que el cumplimiento se ha hecho el derecho privado. Por ejemplo, una distinguida auto-
vejatorio o indebidamente gravoso para una de las partes, ridad en derecho contractual inglés dice en una obra
o que se han producido acontecimientos tales que el reciente :
tratado ha perdido gran parte de su valor para una de
las partes o que no vale la pena seguir cumpliéndolo. «La doctrina (de la frustración) es ciertamente
aplicable cuando el objeto que constituye el fundamento
152. Parecería que, independientemente de las ven- del contrato se hace irrealizable, pero los tribunales
tajas políticas que en algún caso determinado puede insisten asimismo en el hecho de que los motivos de las
tener tal tesis, el principio rebus, considerado como causa partes no se prestan a ser indagados.»103
jurídica de extinción, no puede hacerse extensivo a tales Un individuo puede contribuir a una obra de caridad
casos sin destruir toda la fuerza de la obligación conven- para los ciegos por su afecto hacia una hija ciega, pero
su objeto es ayudar a esa obra de caridad, y el afecto
101
que siente por su hija es tan solo el motivo que lo induce
El primer caso «coronación» fue el asunto Krell v. Henry a hacerlo. En el supuesto de que concluya un convenio
(1903) 2 K.B. 740. Pero el procedimiento se había seguido algún
tiempo antes en ciertos casos como el de Taylor v. Caldwell (1863) con tal obra de caridad por el que se comprometa a
3 B. and S. 826. En éste, un local alquilado para un concierto fue aportar una cantidad104, no quedará exento de su com-
destruido por un incendio seis días antes de la fecha señalada. promiso por el hecho de que su hija, pasado cierto tiempo,
Se trataba, naturalmente, de un caso de imposibilidad nacida de la recupere la vista. Los motivos y los propósitos u objetos
destrucción del objeto físico del contrato. Sin embargo, éste fue
el primer caso en el que los tribunales ingleses se apartaron de su pueden ser a veces difíciles de separar, pero siempre son
doctrina anterior, basada en el caso del siglo XVII Paradme v. jurídicamente distintos. En el campo de los tratados se
Jane (1647) Aleyn 26, según el cual debe considerarse absoluto pueden imaginar ejemplos posibles. Por ejemplo, varios
todo compromiso incondicional, toda vez que la parte interesada
había tenido la oportunidad de exigir la inclusión de una cláusula
protegiéndole contra toda eventualidad que imposibilitara el 103
G . C. Cheshire a n d C. H . S. Fifoot, The Law of Contract,
cumplimiento del contrato. No obstante, McNair está en lo cierto 4. a ed. (Londres, Butterworth a n d C o . (Publishers) Ltd., 1956),
al observar {pp. cit., págs. 139-142) que el proceso de suavización pág. 467.
de esa norma se había iniciado, para casos marítimos, mucho antes 104
E n Inglaterra se hacen frecuentemente convenios de esta
de Taylor v. Caldwell.
102
clase, q u e obligan jurídicamente, porque así se pueden lograr
Véase Hill, op. cit., págs. 27-74. ciertas ventajas (perfectamente legales) en cuanto a impuestos.
66 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
países pueden concluir, con respecto a alguna zona un tratado, ha de empezar por dirigir una petición
concreta, un tratado que tenga por objeto la regulación (o por lo menos una exposición razonada) en tal sentido
y división equitativa entre las partes de ciertos recursos a la otra parte o partes, sin que exista un derecho auto-
y actividades, v. g., la caza de la foca, la pesca de la mático o inmediato de denunciarlo unilateralmente.
ballena, la recolección de guano, la pesca de la ostra Más aún, la práctica que siguen los Estados concuerda
o algo por el estilo. A tal efecto convienen inter alia en con este punto de vista, como muestran los muchos
dividir la zona, y cada uno de los países asume derechos ejemplos citados por Chesney Hill 105 . Pero hay diver-
exclusivos respecto a una parte prescrita en el tratado. gencias en cuanto a lo que ha de suceder luego, si se
Pero transcurrido cierto tiempo, los peces, pájaros, etc., rechaza o se finge ignorar dicha petición. Algunas
cambian de hábitos y abandonan ciertas partes de la autoridades consideran que en ese caso el Estado intere-
zona, pudiendo sólo hallárselos en otras. En este caso sado puede seguidamente denunciar el tratado. Otras
se puede sostener que el objeto del tratado era inter opinan o dan a entender que no puede hacerlo. Una
alia dividir equitativamente los recursos de la zona en tercera escuela estima que en tales circunstancias se
su totalidad, que tal cosa se hizo sobre la base de deter- debe someter la cuestión a un tribunal. Una cuarta
minada distribución de esos recursos en toda la zona, y escuela no sugiere solución alguna y se limita a hacer
que, si esa distribución ^ se altera substancialmente, el un estudio crítico del problema.
objeto (o dicho particular objeto) del tratado se frustra 156. Ninguno de esos criterios es satisfactorio, y tal
o ya no puede realizarse. Pero supongamos un caso vez en verdad no exista ninguno que pueda ser de apli-
diferente. Dos países se conceden mutuamente derechos cación absoluta. El tercero de los referidos puntos de
de comercio y diversas instalaciones, servicios y exen- vista entraña la dificultad de que, en las circunstancias
ciones en sus respectivos puertos o territorios. El pro- actuales, las propias partes tendrían que consentir en un
pósito del acuerdo es que los barcos y los nacionales de tribunal, salvo que ambas estuviesen sometidas a la
cada uno de los citados países disfruten de esos derechos, jurisdicción obligatoria de la Corte Internacional de
facilidades, etc., en los puertos y en el territorio del otro. Justicia y el asunto no estuviese previsto en ninguna
Pero transcurrido cierto tiempo una de las partes com- reserva106. La adopción del segundo punto de vista
prueba que, por haber cambiado el régimen de su comer- equivaldría a negar al principio rebus todo ámbito efec-
cio, ya no tiene interés en ejercer esos derechos y estima tivo de aplicación, salvo en los casos en que la otra parte
por tanto que la obligación de concedérselos a la otra o las otras partes estuviesen dispuestas a convenir en la
parte le es gravosa y molesta. Pero lo único que realmente extinción o revisión. En cambio, el primer criterio, en
ha sucedido es que la parte de que se trata ha perdido vista de la facilidad con que podría alegarse un cambio
el móvil que la impulsó primitivamente a concluir el esencial en las circunstancias, equivaldría, en sus efectos,
tratado. El objeto propiamente dicho del tratado, es a dar un derecho absoluto, aunque diferido, de denuncia
decir que los barcos y los nacionales de cada uno de los unilateral, y sería absolutamente incompatible con la a
países tuviesen ciertos derechos, facilidades, etc., en los menudo citada Declaración de Londres, del 17 de enero
puertos y el territorio del otro, permanece invariable de 1871107, que todavía forma parte del cuerpo de
y sigue siendo realizable en su totalidad. El hecho de derecho internacional público, y conforme a la cual
que una de las partes deje de tener interés en ejercer los
derechos que el tratado le confiere y que acaso no «Les Puissances reconnaissent que c'est un principe
habría concluido dicho tratado si en el momento en que essentiel du droit des gens qu'aucune d'elles ne peut
lo hizo su comercio se hubiera desarrollado en esa dire- se délier des engagements d'un traité, ni en modifier
ción, es completamente improcedente y no da funda- les stipulations, qu'à la suite de l'assentiment des
mento para que se le nieguen a la otra parte los derechos Parties contractantes, au moyen d'une entente ami-
que el tratado le confiere so pretexto de la supuesta cale.»108
aplicación del principio rebus sic stantibus. 157. Si la otra parte o las otras partes consienten
155. Modo de invocar el principio rebus. Además en la revisión o extinción, cadit quaestio. Se trata entonces
de las limitaciones que nacen del carácter intrínseco de un caso de acuerdo entre las partes (ya sea expreso
de este principio, hay otras varias limitaciones en cuanto o bien tácito — por desuso mutuamente aceptado;
a la aplicación de la norma, que son análogas a las del véase lo dicho respecto al artículo 15, párrafo 3). Por
caso de violación fundamental de un tratado y que se tanto, si el principio rebus ha de tener un campo de
refieren al tipo de tratado y a algunas circunstancias aplicación aparte, tal campo debe ser el de los casos en
particulares que pueden impedir que una parte invoque que las partes no consienten. Pero los peligros que ello
el principio en un caso determinado. De estas limita- entraña son manifiestos. La solución sugerida por el
ciones se trata en relación con el artículo 22. Otra cuestión, Relator Especial es la que aparece en el artículo 23. La
muy discutida es la del alcance exacto del derecho
conferido por la norma rebus en los casos en que es 105
Hill, op. cit., págs. 27-74.
aplicable y la forma en que se debe invocar. La gran 106
Sin embargo, c o m o se verá m á s adelante, sería posible condi-
mayoría de las autoridades en la materia coinciden en cionar el ejercicio del derecho a u n a propuesta de remisión de la
que por sí misma no actúa automáticamente haciendo que cuestión a un tribunal hecha por la parte reclamante, seguida de su
el tratado se extinga, ni da siquiera a una de las partes no aceptación por la otra parte.
107
el derecho a declarar inmediatamente que lo da por Anexo al Protocolo 1 de la Conferencia de Londres, British
extinguido. Parece pesar más la opinión de que la parte and Foreign State Papers, 1870-1872, vol. LXI, págs. 1198-9.
108
que considera que, por haber cambiado esencialmente A ello cabría agregar ahora los casos reconocidos en que una
de las partes p o r aplicación d e la n o r m a d e derecho, adquiere el
las circunstancias, se debe revisar o declarar extinguido derecho a dar por extinguido el tratado unilateralmente. ,
Derecho de los tratados 67
extinción verdadera del tratado resultaría solamente o como posibilidad, aunque no dispusieran nada al
de la decisión de un tribunal competente (aparte de la respecto en el tratado, se debe considerar que aquéllas
resultante del acuerdo entre las partes). La parte que pactaron con referencia al mismo o a su posibilidad.
invocara el cambio en las circunstancias sólo tendría, Ha de presumirse que lo excluyeron implícitamente como
fundamentalmente, un derecho de suspensión, aunque causa de extinción o que el cambio en sí no es de carácter
(en caso necesario) tal suspensión sería por un plazo esencial para dar origen a tal causa111.
indefinido. Pero aun esto sólo se realizaría si la parte
162. Párrafo 2. Las restantes frases del párrafo 1
interesada estuviese dispuesta a proponer que se recurriese
han sido suficientemente explicadas en los comentarios
a alguna forma de decisión internacional y su propuesta
generales del artículo o van a comentarse en relación
no fuese aceptada. En la práctica, los resultados de la
con los artículos 22 y 23, a los que hace referencia el
suspensión indefinida acaso no difieran mucho de los
párrafo 2. Las definiciones y limitaciones contenidas
de la extinción, aunque son considerables las diferencias
en los mismos forman, por supuesto, parte integrante
indirectas y secundarias. En todo caso, la otra parte
del concepto rebus.
podría siempre evitar una suspensión injustificada
aceptando la propuesta de someter el caso a un tribunal. 163. Párrafo 3. Las razones de lo que en este párrafo
158. Comentarios a los distintos párrafos del artícu- se dispone han sido plenamente explicadas en los párra-
lo 21. Párrafo 1. En este párrafo se expone el principio. fos 145 y 150. Dentro de sus limitaciones, el principio
Véanse los comentarios generales acerca del mismo en los rebus es, esencialmente, un derecho residual. No ha de
párrafos 141 y siguientes. invocarse ni es aplicable en ningún caso en que exista
algún otro derecho o causa de extinción o suspensión.
159. «En el caso de tratados en los que no exista
ninguna estipulación, expresa o implícita, respecto a
su duración...» (párrafo 1). La opinión general 109 es Artículo 22. Extinción o suspensión por aplicación de la
que el principio rebus sólo es pertinente en el caso de norma de derecho. Caso de cambio esencial de las
los que se han denominado a veces tratados «perpetuos»; circunstancias o principio rebus sic stantibus (condiciones
en verdad, puede decirse que en el caso de los demás y limitaciones de aplicación)
tratados el principio carece de raison d'être, ya que este 164. Las condiciones y limitaciones de la aplicación
principio existe, precisamente, para remediar la injusticia del principio rebus sic stantibus son, mutatis mutandis,
que podría resultar de la perpetuación de un tratado del mismo orden que las correspondientes al caso de
de producirse un cambio esencial del tipo previsto por violación fundamental, y por lo tanto les son aplicables
el principio rebus. Si el tratado no es de esa clase no se algunos de los comentarios al artículo 19.
plantea el problema, ya que el tratado puede extinguirse
por otros medios ; (si de hecho se ha producido un cambio, 165. Párrafo 1. Limitaciones en cuanto al tipo de
éste puede motivar la extinción, pero no será su funda- tratado. Apartado i). Lo dicho en este apartado es exacto
mento jurídico); o en otro caso el tratado se extinguirá en términos generales, y nada más. Tratándose de conve-
a su debido tiempo, de acuerdo con sus propias estipu- nios multilaterales generales, el principio rebus ha sido
laciones y razonablemente se puede esperar a que esto invocado rara vez y no es probable que lo sea; pero con
suceda, ya que si no surge posteriormente una imposibili- cierta frecuencia se lo ha hecho valer (en una u otra
dad literal de cumplimiento (que de todos modos haría forma) en casos de tratados plurilaterales concertados
que el tratado se extinguiese) es difícil que un cambio en con fines especiales y limitados y entre un número limi-
las circunstancias sea de tal índole que la extinción del tado de partes 112 . Es muy posible que esos casos sean del
tratado no pueda esperar a que éste llegue a su término tipo considerado en el apartado iv) del presente párrafo.
natural. En verdad, se puede inferir legítimamente, 166. Apartado ii). Véanse en los párrafos 125 y
como cuestión de interpretación del tratado, que si las 126 los comentarios y ejemplos relativos a este tipo de
partes estipularon un plazo, con ello quisieron excluir tratados. Se opina que el principio rebus no puede o
la posibilidad de que se pusiese previamente fin al tratado, no debería invocarse nunca con respecto a este tipo de
salvo por acuerdo especial posterior, violación funda- tratados. De surgir algún caso, debería ser objeto de
mental 110, o imposibilidad literal de cumplimiento. un acuerdo con las otras partes.
160. «...un cambio fundamental...en las circunstan- 167. Apartado iií). Véanse en los párrafos 124 y
cias esenciales...» (párrafo 1). El requisito de la esenciali- 126 los comentarios relativos a este tipo de tratados.
dad se refiere tanto a las circunstancias originales (que Apenas es preciso hablar del caso de un cambio esencial
deben haber sido básicas para el contrato) como al cambio de las circunstancias que afecte a todas o a la gran mayoría
mismo (que debe afectarlas de alguna manera esencial). de las partes, puesto que entonces intervendría inevita-
Véase además el artículo 22, párrafo 1, y los comentarios blemente la revisión o extinción del tratado por acuerdo
correspondientes. entre ellas. Si el cambio sólo afecta a una o algunas de
161. «...un cambio...imprevisto...» (párrafo 1). Si
el cambio fue previsto por las partes, ya como realidad 111
Si ambas lo prevén y proveen en el tratado lo pertinente no se
plantea problema alguno, como es natural, pero por las razones
ios véanse las autoridades citadas passim. Incluso los más ya expuestas (párrafo 149) no se trata de un caso de aplicación del
ardientes defensores de la doctrina rebus se fundan precisamente principio rebus.
en la presunción de que un Estado no puede comprometerse para 112
Como caso típico, cabe citar el que originó la Declaración
siempre. Por ello, si no se ha comprometido para siempre no hay de Londres a que se ha hecho referencia en el párrafo 156, es decir,
necesidad de aplicar el principio rebus. el de la petición de Rusia de que se modificasen las cláusulas del
110
Y aun en este caso puede haber dudas. Véase párrafo 132. Tratado de París de 1856 relativas al Mar Negro.
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las partes, puede conducir a su retirada o a la suspensión independiente de que (salvo convenio de las partes en
del cumplimiento de sus obligaciones, pero no puede contrario), los cambios esenciales de las circunstancias
afectar a las otras partes en el tratado mismo (a menos que producen ciertos efectos específicos, deben ser
que conduzca a la extinción por otra causa, como, por causas de extinción115. La intención de las partes-sigue
ejemplo, cuando el número de partes queda reducido siendo un elemento importante (como implica la re-
a una cifra inferior a la prescrita113. dacción del apartado ii)) para determinar qué hechos o
168. Por otra parte {apartado iv)), en el caso del tipo circunstancias existentes en el momento en que se concertó
de tratados a que se refiere este inciso, la interdependencia el tratado eran fundamentales por constituir un factor
de las obligaciones podría conducir a la extinción por determinante que movió a las partes a celebrarlo. Pero
causa de retiradas o suspensiones generalizadas, si una esa intención no es un elemento importante (según la
o más partes se retiran o suspenden el cumplimiento de teoría provisionalmente adoptada en este informe)
sus obligaciones invocando el principio rebus (o hasta cuando lo que se considera es si las partes pueden o no
por cualquier otro motivo o causa). invocar el principio del cambio esencial en las circunstan-
cias como principio que, si los hechos lo abonan, puede
169. Párrafo 2. Limitaciones en cuanto al carácter dar motivos para abrogar el tratado (siempre con la
del cambio necesario para que pueda invocarse el prin- reserva de que si en el tratado las partes han regulado
cipio rebus. No todos los cambios de las circunstancias, expresamente, o aun tácita pero claramente, la cuestión
y ni siquiera todos los cambios importantes, pueden de su extinción en caso de producirse ciertas eventuali-
constituir un cambio «esencial» que justifique la aplica- dades, esa estipulación tendrá los efectos consiguientes,
ción de la regla rebus. Véanse los comentarios generales pero en tal caso la extinción se deberá al tratado mismo
expuestos en los párrafos 151 a 154. y no a la aplicación del principio rebus como tal). En
170. Apartado i). Muchas veces se alegan cambios resumen, la cuestión de la intención (verdadera o pre-
esenciales de las circunstancias debido a que la actitud sunta) no tiene importancia cuando se trata de deter-
de la parte interesada con respecto al tratado ha variado. minar la legitimidad del principio mismo si se lo puede
Ahora bien, éstos son precisamente los casos a los cuales legítimamente invocar en un caso dado. Considerando
la norma pacta sunt servanda está destinada a aplicarse. la cuestión desde otro punto de vista, lo que hace falta,
Por lo tanto, el cambio debe ser un cambio objetivo, a los efectos del apartado ii), no es precisamente demostrar
que se produzca en las circunstancias externas. Como que las partes tenían la intención de poner fin al tratado
es lógico, si ese cambio objetivo existe realmente, no en caso de variar determinadas circunstancias existentes
obsta que también se haya producido un cambio subje- en el momento de concertarlo, sino el hecho de que, de no
tivo en la actitud de una de las partes. De ahí que se haber existido esas circunstancias, las partes no habrían
hayan insertado las palabras «y no meramente». (es decir, ninguna de ellas habría) concertado el tratado
171. Apartado ií). La situación de hecho o el estado o lo habrían redactado de manera diferente. Sólo sobre
de cosas en que se ha producido el cambio debe haber esta base se puede considerar que las circunstancias de
existido en el momento en que se concertó el tratado. que se trata son de índole tal que un cambio funda-
Este es un punto esencial de la doctrina. Invocar un cam- mental en ellas daría la facultad de dar por terminadas
bio en una situación o estado de cosas subsiguiente o de suspender las obligaciones resultantes del tratado.
sería absolutamente improcedente desde el punto de 172. «...que ambas partes tuvieron en cuenta al
vista jurídico. Pero además debe ser un cambio habido concluirlo y...ambas partes tuvieron presente como factor
en una situación o estado de cosas que, de por sí fueron determinante que las indujo a suscribir conjuntamente...»
fundamentales para la existencia del contrato por haber (apartado ii)). Las palabras capitales en este enunciado
movido a las partes a concertarlo. Un cambio de las son «ambas» y «conjuntamente». Con esto se alcanza la
circunstancias que existían en el momento en que se médula del problema del principio rebus sic stantibus.
concertó el tratado pero que no eran de dicha naturaleza Se trata de la distinción entre objetos o fines, por una
no haría al caso y no constituiría fundamento para la parte, y motivos o móviles, por la otra, de que se ha
aplicación del principio rebus... En cuanto a la formula hablado en el párrafo 154. Ninguno de esos términos
empleada en este inciso, el Relator Especial la debe a figura en los enunciados propuestos en la obra de Hill
Chesney Hill y al proyecto de la Harvard Law School, y en la de Harvard, aunque probablemente estén implí-
cuyas fórmulas respectivas114 (que se parecen mucho) ha citos en ambos. Por no haberse logrado abordar clara-
combinado y adoptado. Pero de la fórmula Hill se mente este problema, tantos intentos de dilucidar la
omitió las palabras «...y cuya permanencia... era, según cuestión del principio rebus sic stantibus han dado
la intención de las partes, una de las condiciones de la resultados poco satisfactorios. Para que entre en juego
fuerza obligatoria del tratado». Las razones que para ello dicho principio como tal, ¿basta con que se haya producido
tuvo se han expuesto en los párrafos 146 a 149. Según un cambio (incluso un cambio esencial) en las circuns-
el punto de vista adoptado por el Relator Especial el tancias que movieron a una sola de las partes, y no a las
principio rebus (como tal) no interviene como condición dos, a concertar el tratado? Si así fuere, ¿con qué funda-
del contrato para causar su extinción. Si ésta se produce, mento jurídico, si lo hubiere, se puede afirmar que
no será atribuible (si se pone en tela de juicio el principio (habiéndose producido el cambio), deben prevalecer
rebus) a ninguna intención que pudieran tener las partes
en un comienzo, sino al principio jurídico objetivo e 115
Si las partes tuvieron determinadas intenciones acerca de la
113 extinción del tratado en caso de producirse tales o cuales cambios
Respecto de este caso, véase el párrafo 96 supra. y esas intenciones aparecen claramente expresadas en el tratado
114
Véase Hill, op. cit., pág. 83, y Harvard Law School, op. cit., o se infieren de él, se tratará de un caso de extinción en virtud del
págs. 662-663 y 1096. tratado mismo.
Derecho de los tratados 69
ipso facto los intereses de la parte afectada, no sólo 174. Por lo tanto, para que el principio rebus pueda
sobre los intereses de la otra o las otras partes, sino intervenir como tal, es necesario que haya un cambio
también sobre las obligaciones nacidas del tratado? esencial de las circunstancias que vicie los objetos y
Si se establece de una vez que el cambio debe producirse fines del tratado, o que influya en las consideraciones
en algo que constituyó un factor determinante que indujo fundamentales que fueron base del tratado para ambas
a ambas partes a suscribir conjuntamente el tratado, partes y que las movieron a suscribirlo conjuntamente.
se habrá hecho mucho por sentar la doctrina rebus Con esto no se pretende negar que puede haber casos
sobre bases sólidas y sacarla del dominio de lo arbitrario (aunque por norma se darán raramente) en que, por ser
y lo unilateral. tan evidentes y preponderantes los particulares o espe-
173. En un asunto de esta índole es muy conveniente ciales intereses que movieron a una parte a suscribir
apartar la atención del argumento ilusorio de las inten- un tratado, pueda decirse que la permanencia de esos
ciones de las partes y concentrarla en el tratado mismo. intereses es condición efectiva del tratado. Pero si así
Conforme a las más modernas teorías de la interpretación es, la extinción del tratado por tal motivo se deberá
de los tratados116, e incluso sin adoptar la posición a que el tratado mismo contiene la condición implícita
teleológica extrema 117 hay que considerar que el tratado de esa extinción, y no a una aplicación independiente
tiene objetos y fines que hasta cierto punto pueden del principio rebus en su verdadero sentido. La confusión
realizarse o se realizan en forma independiente de las que rodea esta cuestión se debe en gran parte a que no
primitivas intenciones de las partes. La determinación de se han diferenciado claramente el caso en que una parte
cuáles son esos objetos o fines puede ser una cuestión de pretende poner fin a un tratado invocando una condición
interpretación del tratado respecto de la cual disientan las contenida (aunque sea en forma implícita) en el tratado,
partes, y, si el texto no es claro, puede ser necesario y el caso en que se pretende poner fin a un tratado invo-
recurrir a medios de interpretación no textual118; pero, cando como causa de extinción algún principio general
sean cuales fueren los medios por los cuales se deter- e independiente relativo al cambio de las circunstancias.
minen, el tratado tiene tales objetos y fines. Por otro En el primer caso se trata de una cuestión de interpre-
lado, las partes pueden haber tenido varios y muy dife- tación del tratado; en el segundo, se trata de decidir si
rentes motivos para concluir el tratado. Pueden haber en el caso considerado se cumplen los requisitos objetivos
tenido un objeto común, pero razones diferentes para del principio invocado. Los artículos y párrafos que se
perseguirlo. Una cosa será que posteriormente suceda comentan aquí están destinados a exponer cuáles son
algo que afecte de manera radical a ese objeto como tal ; esos requisitos objetivos, y ello de manera que descarte
pero si lo que sucede solamente afecta al interés o los las actitudes subjetivas e individuales de las partes, ligando
motivos de una de las partes, de manera que se cree una exclusivamente la cuestión a un cambio de las circunstan-
situación que haga que esa parte desee poner fin al tra- cias del género descrito en la primera frase del presente
tado mientras la otra desee mantenerlo, en abstracto párrafo, y más cabalmente definido en el párrafo 2 del
no habrá razón alguna para que el punto de vista de una artículo 22.
de ellas prevalezca sobre el de la otra, si sólo se trata 175. Apartado iii) y iv). Después de lo que se acaba
de aquilatar los puntos de vista o deseos de una de las de decir, estos apartados no requieren más comentarios.
partes frente a los de la otra. Pero, jurídicamente lo que 176. Apartado v). Este apartado ya ha quedado
ocurre en este punto es que la regla pact sunt servanda
suficientemente comentado en el párrafo 171.
entra en juego y no en favor de una de las partes como
tal, sino en apoyo del tratado 119 . 177. Párrafo 3. Limitaciones debidas a circunstancias
especiales que impiden que una parte invoque el principio
rebus. Apartado i). Este asunto ya ha sido comentado
116
Véase G. G. Fitzmaurice, «The Law and Procedure of the plenamente en el párrafo 159.
International Court of Justice: Treaty Interpretation and Certain
Other Treaty Points», The British Year Book of International 178. Apartado ii). Se remite al lector al comentario
Law, 1951, págs. 1-28, especialmente págs. 1-6; y las actas de las hecho sobre el mismo punto al tratar de la violación
reuniones de Bath, Siena y Granada del Instituto de Derecho fundamental que, mutatis mutandis, es aplicable a este
Internacional en Annuaire de VInstitut de droit international, para apartado. Véase el párrafo 133.
1950, 1952 y 1956 (vols. 43, 44 y 46) passim.
117
Fitzmaurice, op. cit., pág. 4. 179. Apartado iii). Cabría alegar que este principio,
118
En su reunión de 1956 en Granada, el Instituto de Derecho correcto cuando se trata de un caso de culpa de la parte
Internacional aprobó una resolución según la cual, en esas cir- que reclama por una violación fundamental de la que
cunstancias, hay que valerse principalmente de fuentes de inter- ella ha sido causa o a la que ha contribuido, no debería
pretación no textual — como la práctica posteriormente seguida aplicarse a estos casos, que no entrañan forzosamente
por las partes en relación con el tratado — y en que no se hace
ninguna referencia directa a las intenciones presumidas de las partes una culpa directa. Sin embargo, se estima que esta limi-
en el momento de concertar el tratado. Véase Annuaire de VInstitut tación debe aplicarse de todos modos. Este punto guarda
de Droit International (1956), vol. 46, págs. 364 y 365. cierta relación con el asunto de la actitud y los motivos
119
Para dar un ejemplo, supongamos que varios países convienen, personales de una de las partes. Cuando la parte intere-
por medio de un tratado en poner en común la información que sada es la que ha causado el cambio que invoca, es muy
sobre determinada materia posean. Pueden tener para ello motivos
muy distintos, y el interés que en ello tengan unas partes puede ser probable que ese cambio no sea de la índole exigida por
mucho mayor que el de otras. Pero el objeto del tratado es que el párrafo 2 del artículo 22. Aunque lo fuera, parece que
todas ellas tengan toda la información que posea o pueda poseer debe presumirse que el Estado que hace o contribuye
cualquiera de las otras. Si una de las partes advierte que, debido a hacer algo, que origina un cambio de las circunstancias
a un cambio de las circunstancias que la afecta, ya no le interesa
recibir esa clase de información, ello no justificará que la niegue esenciales que afecta a un tratado en el cual es parte,
a las demás fundándose en el principio rebus. conoce los efectos que su acto puede tener en el tratado.
70 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
Por consiguiente, tiene la posibilidad de elegir. Puede de este trabajo (procedimiento de extinción) se examinan
optar por realizar ese acto, pero en tal caso no podrá cuestiones de método y no cuestiones de fondo.
alegarlo como fundamento para reclamar la extinción 182. Párrafo 2. Para hacer una ordenación lógica,
del tratado. Al cometer un acto forzosamente perjudicial habría sido necesario agrupar todos los artículos refe-
para el tratado, la parte de que se trata incurre, si no rentes a métodos, por oposición a los artículos relativos
en culpa directa, por lo menos en responsabilidad. a causas, en una sección aparte y exclusivamente dedi-
Puede suceder que la otra parte tenga derecho a invocar cada a ellos. De haberse seguido ese criterio, esos ar-
el principio rebus, pero no la parte culpable. Si A concede tículos habrían figurado en esta sección. Pero, en lo que
derechos a B en un territorio perteneciente a A, a cambio respecta a los artículos 10 a 14, surge la dificultad de que
de que se le concedan derechos en cierto territorio perte- el caso de la extinción de un tratado por acuerdo especial
neciente a B, y más tarde A adquiere este último terri- o por la conclusión de otros tratados que lo substituyen
torio por anexión, es evidente que cesa la contrapartida está ligado a la vez a un método y a una causa y es pre-
que debía recibir A en virtud del tratado, puesto que ya ferible tratarlo en la sección relativa a las causas ; por otro
no necesita esos derechos por pertenecerle el territorio lado, en lo que respecta a los artículos 30 y 31, es más
en cuestión 120 . Pero esto, como se comprenderá, en tales indicado tratar como parte del tema de los «Efectos» el
circunstancias, A no podría invocar el principio rebus caso de la extinción resultante de la aceptación de una
sic stantibus para negar a B los derechos que se le había denuncia inválida o irregular, o de la repudiación del
concedido en su territorio. tratado.
183. «...a fin de hacer constar o establecer el momento
Artículo 23. Extinción o suspensión por aplicación de la preciso en que el tratado expira y en relación con cuales-
norma de derecho. Caso de cambio esencial de las quiera cuestiones que la expiración del tratado plan-
circunstancias o principio rebus sic stantibus {forma en que tee» {párrafo 2). Por ejemplo, la imposibilidad literal de
debe invocarse) ejecución del tratado es ipso facto causa de extinción.
El hecho, y no las partes, pone fin al tratado. Pero puede
180. Las razones del procedimiento (y por ende de ocurrir que el momento exacto en que sobrevino la
las limitaciones) que se propone en este artículo ya se imposibilidad y dejó de poder cumplirse el tratado sea
han dado en los párrafos 155 a 157. También cabe cosa incierta u obscura, o incluso que motive una contro-
remitir al lector a los comentarios sobre el artículo un versia. Puede haber algo que dependa de cuál fue ese
tanto similar propuesto con respecto a la violación momento, y es posible que \\n código de derecho de los
fundamental (artículo 20). En este caso se observará tratados debería contener disposiciones más detalladas
que, lo mismo que en el caso de la violación fundamental, y específicas sobre este punto. Por el momento, el Relator
la parte reclamante no está obligada desde un principio Especial se contenta con incluir la frase citada al comienzo
a proponer que se someta el caso a un tribunal. Pero de este párrafo.
a menos que lo haga, si resulta necesario, no puede
suspender permanentemente el cumplimiento de sus 184. Párrafo 3. Véanse los comentarios hechos en
obligaciones (cosa que podría hacer si no se acepta su los precedentes párrafos 181 y 182. La decisión de un
propuesta), ni dar por extinguido el tratado (cosa que tribunal nunca es la causa de la extinción, porque lo
podría hacer si se acepta la propuesta y el fallo del tri- que el tribunal está llamado a hacer es determinar si ya
bunal justifica esa medida). Si no propone dicho pro- existen causas jurídicas por las cuales deba considerarse
cedimiento, la parte que invoca el cambio de las cir- que el tratado se ha extinguido, o ha llegado a su fin
cunstancias debe seguir cumpliendo plenamente el tra- en determinado momento o al producirse determinado
tado, mientras éste no sea abrogado o modificado por hecho, o que den a una de las partes el derecho de denun-
acuerdo con la otra parte. ciarlo, o que hagan que esa parte haya ejercitado váli-
damente tal derecho. Pero la decisión de un tribunal
puede ser el modo que pone realmente término a un tra-
Subsección iii. Procedimiento de extinción tado en los casos en que el tribunal declara que el tra-
tado se ha extinguido por alguna causa jurídica (pre-
Artículo 24. Disposiciones generales existente), pero que esa extinción surtirá sus efectos a
181. Párrafo 1. Se remite al lector a los párrafos partir de la fecha de la decisión.
38 a 43 de este comentario, donde se explica la impor-
tante distinción entre causas y modos (o procedimientos) Artículo 25. Ejercicio de la facultad para poner término
de extinción de un tratado, que es esencial para entender a los tratados
bien esta cuestión. Se advertirá que en la presente sección 185. Este artículo y el siguiente son aplicables a todas
las notificaciones por las cuales una parte da por termi-
lao
Aunque los hechos no son absolutamente paralelos, sucedió nado un tratado o se retira de él, ya se hagan en virtud
algo parecido en el caso que se denominó French shore. Por el Tra- del tratado mismo (como sucederá generalmente), de
tado de Utrech, de 1713, Gran Bretaña concedió a Francia ciertos un acuerdo especial relativo a la extinción del tratado,
derechos de pesca en Terranova, cedida por ese tratado a Gran
Bretaña; por aquel entonces, Francia también poseía estableci- o en ejercicio de una facultad adquirida por aplicación
mientos en el Canadá. Más tarde, a consecuencia de la Guerra de de la norma de derecho. Por lo tanto, esos artículos
Siete Años, el Canadá francés fue cedido a su vez a Gran Bretaña, deben figurar lógicamente en esta sección por referirse
pero los pescadores franceses siguieron disfrutando de derechos a métodos o procedimientos, y no a causas de extinción,
de pesca en Terranova y ello durante cerca de 200 años desde la
fecha en que se concedieron, es decir, hasta que, por acuerdo aunque tal vez hubiera sido más cómodo agruparlos
mutuo, se les puso fin en el convenio anglo-francés de 1904. con los artículos 9 y siguientes.
Derecho de los tratados 71
186. Párrafo 1. Véase, en términos generales, el tiene que hacerse a varias partes en el tratado, el gobierno
comentario al artículo 9 («Ejercicio de la capacidad notificante debe poner la misma fecha en todas las noti-
para concertar tratados») en la introducción al código ficaciones y, en lo posible, comunicarlas a los distintos
(A/CN.4/101), comentario que también es aplicable a destinatarios en el mismo momento.
este caso. El acto de dar por terminado un tratado,
llevado a cabo por una de las partes en el plano inter- 192. Párrafo 5. Este párrafo se explica por sí solo,
gubernamental es, desde el punto de vista del proce- salvo su última parte, donde se habla de los casos en que
dimiento, lo inverso de la concertación de un tratado. se ejercita la facultad, nacida de derecho, de notificar que
se da por extinguido un tratado. Aunque tal facultad
187. Párrafo 2. Las consideraciones en que se puede estar prevista en el tratado, puede haberlo sido,
funda este párrafo son del mismo orden que las referentes por ejemplo, insertando disposiciones destinadas a
al caso del depósito de otros instrumentos relacionados mantenerlo en vigor por sucesivos períodos de cinco
con un tratado (como instrumentos de ratificación o años, con derecho a denunciarlo mediante notificación
adhesión), y bastará con remitir al lector a las partes que surtirá sus efectos al final del período de cinco años
pertinentes del informe de 1956, por ejemplo, al párrafo 2 en curso. Pero es posible que en el transcurso de uno de
del artículo 31 (A/CN.4/101) y al comentario corres- esos períodos surjan circunstancias que, en virtud de
pondiente. una de las normas establecidas en los artículos 16 y 17,
faculten de derecho a cualquiera de las partes a dar por
Artículo 26. El procedimiento de extinción o retirada extinguido el tratado o a suspender su cumplimiento,
mediante notificación (modalidades) facultad que la parte interesada podrá ejercitar inmedia-
tamente o mediante una notificación hecha con «razo-
188. Párrafo 1. Las observaciones hechas en el nable» antelación, pero desde luego antes del fin del
párrafo 185 son también aplicables a este artículo. período de cinco años que estuviere en curso. También
189. Párrafo 2. En este párrafo se establece el puede ocurrir que el tratado no contenga ninguna dispo-
requisito fundamental de la estricta conformidad con sición de este género y que dicha facultad nazca de
toda condición especificada en el tratado mismo o en derecho. En cualquiera de estos casos, si en la notifica-
otro acuerdo independiente concertado entre las partes. ción no se especifica ninguna fecha o plazo, o se especifica
Desde luego, pueden subsanarse defectos si la otra parte un plazo inadecuado, la notificación no será nula pero
o las otras partes dan por buena la notificación, pero sólo surtirá sus efectos al término de un plazo que se
de no ser así una notificación hecha en forma irregular es considere razonable teniendo en cuenta todas las cir-
nula y no surte efectos. Cuando la notificación no se cunstancias del caso.
hace de conformidad con lo establecido en el tratado o
en un acuerdo especial, sino en ejercicio de una facultad 193. Párrafo 6. Este párrafo no requiere explicación
adquirida por aplicación de la norma de derecho, no alguna, pero véanse las observaciones hechas en el
habrá, como es lógico, un plazo de notificación especifi- párrafo 190, en relación con el párrafo 3) de este artículo.
cado. Pero debe darse un plazo razonable. El plazo que 194. Párrafo 7. Esta disposición es, por así decir,
habrá de darse dependerá de los factores que se men- la contrapartida necesaria de las que figuran en la parte I
cionan en el artículo. Por lo demás, tales notificaciones del capítulo I (véase A/CN.4/101). Según tales disposi-
estarán sujetas a los requisitos establecidos en el mismo. ciones, la ratificación, la adhesión, etc., no pueden
190. Párrafo 3. No es raro el caso de que la primera referirse a sólo una parte de un tratado, a menos que el
indicación de la denuncia de un tratado por una de las propio tratado lo permita121. Esta norma tiene por
partes que reciben las demás es un anuncio hecho en objeto impedir que se produzca una situación en la que
la prensa del país que pone fin al tratado o se retira de las partes que así se lo propongan puedan excluir algunas
él, o que pretende hacer una u otra cosa. Semejante secciones del tratado que no deseen cumplir y gocen
proceder no sólo es un acto de descortesía, sino que no en cambio de ventajas por su participación en el resto
constituye una notificación válida, aun en los casos en que del tratado. Pero este propósito se frustraría si un Estado
el tratado permite a las partes retirarse de él mediante que suscribiese un tratado en su totalidad pudiera
notificación. Por otro lado, cuando las partes son varias denunciar luego o cesar de cumplir una parte del mismo
y no se ha designado un gobierno, órgano o autoridad mientras continuase siendo participante la restante. Tal
«sede», las notificaciones deben hacerse a todas y cada procedimiento equivaldría en la práctica a hacer una
una de las demás partes por separado. Una notificación reserva unilateral encubierta y sería particularmente
enviada a una de ellas no cuenta para las demás, y de objetable, puesto que permitiría que se hiciesen reservan
por sí no es suficiente. no sólo, y con carácter definitivo en el momento de
la firma, ratificación, etc.122, sino además en cualquier
191. Párrafo 4. La fecha de la notificación será momento durante la vigencia del tratado, con lo cual
normalmente puesta por el representante diplomático los efectos de éste serían siempre inciertos y precarios.
u otra autoridad competente del país notificante, y será
la del día en que ese representante o esa autoridad depo-
site realmente la notificación en el Ministerio de Rela- 121
Véanse, por ejemplo, los artículos 31, párrafo 4; artículo 34,
ciones Exteriores del otro país o del gobierno «sede», o párrafo 8; y artículo 36, párrafo 1 (A/CN/4/101).
122
en la sede de una organización internacional cuando Con estas observaciones no se desea dar a entender que exista
corresponda, o en la misión diplomática de ese país una libertad ilimitada para formular reservas, con tal de que las
mismas se hagan en un principio. Véanse al respecto los artículos 37
o gobierno, o en la oficina local que tenga la organización a 40, relativos a las reservas, así como los comentarios correspon-
en la capital del país notificante. Cuando la notificación dientes, en A/CN.4/101.
72 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
195. Párrafo 8. La norma expuesta en este párrafo entonces de una cuestión distinta. Cuando se requiera
es necesaria, en parte como corolario del párrafo 7 y un plazo «razonable» para la notificación, el mismo podrá
en parte para evitar situaciones que puedan crear dudas ser en la práctica muy corto o casi inmediato si las
e incertidumbre. circunstancias lo justifican; pero no en otro caso.
196. Párrafo 9. En tanto que las ratificaciones, 201. Párrafo 6. «...pero en el caso de repudiación,
adhesiones, etc., una vez hechas no pueden retirarse123, la parte aceptante puede optar por que la extinción
parece no haber razón alguna para que no pueda retirarse surta efectos desde la fecha de la repudiación». En general,
una notificación por la que se comunica la denuncia de un la extinción debe datar del momento en que legalmente
tratado, siempre que no haya comenzado todavía a surtir se produce; hasta ese momento no hay extinción. Así,
efectos. Las ratificaciones y las adhesiones o aceptaciones normalmente, cuando se pretende dar por terminado
son actos que surten inmediatamente efectos. El Estado un tratado por un acto no válido o irregular, la extinción
interesado se obliga por ellos ya sea inmediatamente, en pretendida sólo puede convalidarse (en el sentido de
virtud del tratado, o tan pronto como éste entra en vigor, producir la extinción legal del tratado, no la validación
y el acto en sí surte efectos inmediatamente en todos los del acto) mediante su aceptación por la otra parte, de
casos al hacer que el tratado entre en vigor al contribuir manera que la extinción se produce en ese momento
a ello124. En cierto sentido, por tanto, cualquier retiro y datará del mismo. Pero la repudiación (que se define
de una ratificación o de una adhesión equivaldría a la en el párrafo 2 del artículo 30) parece entrañar consi-
denuncia o a la retirada del tratado y sólo podría hacerse deraciones un tanto diferentes. En los demás casos, la
por las causas y en las circunstancias previstas en las parte que intenta poner término al tratado pretende
disposiciones de la presente parte del código125. Pero por lo menos tener causas válidas para hacerlo, o sim-
la notificación de extinción o retirada cuyo plazo no ha plemente ha cometido una irregularidad de procedi-
expirado todavía no ha comenzado a surtir efectos y miento. En el caso de la repudiación se rechaza franca
tiene una finalidad distinta. Desde el punto de vista y deliberadamente la obligación. En vista de ello parece
de las otras partes y del propio tratado, en principio justo que la otra parte, si está dispuesta a aceptar la
sólo puede haber ventajas en que se permita su cance- repudiación como base de la extinción del tratado,
lación o revocación si la parte interesada cambia de tenga la facultad de elegir la fecha en que ha de consi-
opinión. Pero parece que debe reservarse un derecho derarse que ha tenido lugar esa extinción. En la mayoría
de objeción a la otra parte o partes si en el entretanto de los casos esta parte probablemente no tendrá interés
han sido impulsadas por la primera notificación a en retrotraer la fecha, pero en algunos casos puede
formular notificaciones análogas o a cambiar de cualquier tenerlo. Por supuesto ha de entenderse que cualquier
otro modo de actitud. aceptación del tipo a que aquí nos referimos no puede
afectar las consecuencias de cualquier repudiación u
otro acto ilegal de extinción pretendida, en lo que se
Artículo 27. Fecha en que se produce la extinción o retirada refiere al derecho de la parte lesionada a reclamar indem-
197. Párrafo 1. Este párrafo se explica por sí mismo. nización por daños y perjuicios o cualquier otra repara-
En cuanto a las palabras «...a la que convengan las ción debida.
partes», véase el párrafo 183.
202. Párrafo 7. Este párrafo se ha incluido princi-
198. Párrafo 2. Véase también el párrafo 183. palmente para evitar dudas. Por muy fundamental que
sea una violación, ésta no puede tener efectos extintivos
199. Párrafos 3 y 4. No requieren explicación. automáticos. El tratado sigue existiendo. La otra parte
200. Párrafo 5. «...(si no se trata de una fecha tiene derecho a declararlo extinguido (con sujeción a
anterior a la de la propia notificación)...» Las notifica- las disposiciones de los artículos 18 a 20). Podrá ejercer
ciones de extinción no pueden antedatarse ni retrotraerse o no ejercer esta facultad. Si lo hace, la extinción sólo
a una fecha anterior. Por supuesto, las partes pueden entonces se produce y datará de ese momento.
convenir una fecha especial, y cuando la repudiación
es aceptada por una parte, dando así por terminado el SECCIÓN 3. EFECTOS DE LA EXTINCIÓN VÁLIDA Y DE LA EXTINCIÓN
tratado o la participación en él de la parte repudiante, PRETENDIDA
hay una opción de retrotraer a una fecha anterior la
extinción o retirada (véase párrafo 201), pero se trata Artículo 28. Extinción (efectos jurídicos generales)
203. Párrafos 1 a 3. Hablando en términos estrictos,
us Yéanse artículo 31, párrafo 5; artículo 34, párrafo 8; y la expresión extinción «válida» es inadecuada, puesto
artículo 36, párrafo 1; y sus comentario (A/CN.4/101).
124 que una extinción «no válida» no es en absoluto una
Ello ocurre siempre en las adhesiones y aceptaciones, y tam-
bién en las ratificaciones de tratados bilaterales. En el caso de tra- extinción, y por tanto la extinción, para serlo, ha de ser
tados multilaterales puede haber un intervalo entre el depósito necesariamente válida. Pero no por ello tal expresión
de la ratificación de una parte en particular y la entrada en vigor deja de ser útil para señalar una diferencia cuya plena
propiamente dicha del tratado, cuando este último no se halla aún significación se pone de manifiesto a la luz de los artícu-
vigente y para estarlo requiere un número determinado de ratifi-
caciones. En todo caso, la ratificación es definitiva para la parte los 30 y 31.
que la hace, cuenta como tal para constituir el número necesario
de ratificaciones y surte efectos inmediatos en otros aspectos (véase 204. El principio informador de estos párrafos,
artículo 33, párrafo 1) y comentarios pertinentes (A/CN.4/101). fundado en la diferencia aceptada e intrínseca entre cláu-
125
Yéanse comentarios al artículo 31, párrafo 5 de la parte I, sulas «pendientes de ejecución» y cláusulas «ejecutadas»,
en el párrafo 64 (A/CN.4/101). es norma común en el derecho privado. No lo es menos
Derecho de los tratados 73
en el derecho internacional. Pero, sorprendentemente, declarar «terminado» un tratado que ya ha sido ejecutado
se trata de un punto que a menudo origina disensiones. totalmente, cuyo cumplimiento ha quedado completado
En particular, se suele tener la idea de que la extinción y en virtud del cual nada queda ya por hacer. Como se
de un tratado puede en cierta forma resucitar un estado ha visto al hablar del artículo 17, casos x) y xi) (véanse
de cosas anterior aunque, como señala el proyecto de párrafos 109 y 110), un tratado, en cuanto instrumento,
la Harvard Law School, es realmente intrínseco al hecho no deja de existir aunque haya sido ejecutado y cumplido
mismo de la extinción que ello no puede ser así : en su totalidad, sino que, por así decirlo, subsiste en el
«En otras palabras, una vez extinguido un tratado cuerpo de leyes. Si, por razones de conveniencia, las
y por el hecho mismo de su extinción [subrayamos nos- partes se ponen de acuerdo para darlo por terminado,
otros] no puede deshacerse lo que ya se ha hecho en realidad se tratará simplemente de una constancia
en cumplimiento de las cláusulas del tratado mientras del hecho de que sus obligaciones han sido de hecho
éste se hallaba en vigor, ni pueden perturbarse los totalmente cumplidas y que nada queda por hacer en
derechos adquiridos a consecuencia de ese cumpli- virtud del tratado.
miento. »124 207. Párrafo 5. La causa de la extinción carece por
Ejemplos conocidos serían los traspasos de territorios supuesto de importancia. Lo que cuenta es el hecho en
efectuados en virtud de un tratado, los acuerdos o sí. «Causa» significa, naturalmente, causa jurídica. Un
demarcaciones de fronteras y los arreglos territoriales tratado ilegalmente «extinguido» no se halla extinguido.
de toda clase; los pagos de cualquier tipo efectuados en Por lo tanto, las disposiciones que en este artículo figuran
virtud de un tratado; las renuncias a la soberanía o a no sólo se aplican a los casos de extinción prevista en el
cualesquiera otros derechos (que no revivirían); los propio tratado o en otro acuerdo especial entre las partes,
reconocimientos de toda clase (no volvería a existir una sino también a los casos de extinción por aplicación
situación de no reconocimiento o de impugnación). de la norma de derecho. De lo cual se desprende que
Como se declara en el párrafo 1, dejará de existir una causas tales como el cambio en las circunstancias, la
incapacidad de carácter continuo, pero no una incapaci- violación por la otra parte, etc., aun cuando sean válidos,
dad permanente creada por el tratado. Así, una obliga- sólo pueden afectar a las cláusulas o tratados pendientes
ción de abstenerse de hacer determinadas cosas cesará de ejecución, y no afectarán a las cláusulas o tratados
tan pronto como el tratado se extinga127, pero la renuncia ejecutados, ni plantearán de nuevo hechos o situaciones
a ciertas reclamaciones o pretensiones tendrá efectos anteriores.
permanentes, al igual que la aceptación de cualquier
situación jurídica o estado de cosas. 208. Párrafo 6. No requiere ninguna explicación.
205. Cualquier noción en contrario nace de una
confusión de ideas en cuanto a lo que realmente entraña Artículo 29. Efectos de la extinción válida {consideraciones
la extinción. Puede darse por terminado un tratado, especiales relativas a los tratados multilaterales)
pero no así la fuerza jurídica de la situación creada por 209. Párrafo 1. Cuando un tratado multilateral se
aquél. Las cláusulas ejecutadas del tipo antes descrito extingue totalmente, los resultados son, por lo general,
terminan tan sólo en el sentido de que se las ha dado los mismos que en el caso de un tratado bilateral. Pero,
pleno cumplimiento; pero, precisamente por ello, los mientras que la denuncia por una de las partes en un
derechos, condiciones o situaciones resultantes de aquéllos tratado bilateral hace que el tratado se extinga necesa-
son completos, en el sentido de que se han adquirido, riamente, no suele suceder lo mismo con los tratados
establecido o estabilizado. Su validez y fuerza jurídica multilaterales. En estos casos, el tratado en sí no queda
no son afectadas por la extinción del tratado en que afectado, a menos que se trate de un tipo de tratado
figuraban o que les dio origen. Subsisten aunque no en el que la participación de cada una de las partes es
subsista el tratado que les dio vida. Como se dice en el una condición sine qua non de la obligación y por lo
párrafo 2, cualquier cambio o alteración en la situación tanto de que continúen participando todas las demás.
creada por el tratado en virtud de sus cláusulas ejecutadas Salvo en este caso, la retirada de una parte determinada
sólo podrá deberse a algún nuevo acto o acuerdo inde- o la extinción del tratado en lo que a ella respecta sólo
pendiente a que lleguen las partes en el momento en que permitirá que las demás partes cesen de cumplir sus
el tratado se extingue o posteriormente. Por tanto, se obligaciones para con aquélla. En determinados casos,
puede devolver el territorio cedido en virtud de un tratado, ni siquiera tendrá tal efecto. Véanse comentarios más
se pueden conferir de nuevo derechos que habían sido detallados en los párrafos 124 a 126.
renunciados, etc.128 Pero nada de esto puede resultar
de la extinción propiamente dicha y en cuanto tal. 210. Párrafo 2. Este párrafo se explica por sí mismo,
pero véanse los comentarios al artículo 17, caso ii),
206. Párrafo 4. Con miras a «poner la casa en orden» en el párrafo 96.
o a disipar cualquier duda, los Estados prefieren a veces
126 Artículo 29 bis. Efectos de la extinción en los derechos
Harvard Law School, op. cit., pág. 1172.
137 de terceros Estados
Por ejemplo, en el caso de una obligación de no exigir ciertos
derechos arancelarios o gravámenes, la parte interesada podrá 211. Este artículo queda pendiente de formulación
reclamarlos de nuevo cuando el tratado se extinga, pero en cambio por el momento. Tal vez encaje mejor en la cuestión
no podrá pretender cobrar los derechos, etc., retroactivamente, por
el período en que el tratado estaba en vigor. general de los efectos de los tratados en terceros Estados,
128
En cambio, por lo general, no parece posible en absoluto la cual será objeto de otra parte del código. Por el
revocar un reconocimiento, cualquiera que sea el método empleado. momento, y sin perjuicio de la cuestión de si terceros
74 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
Estados pueden tener derechos en virtud de un tratado ambas o todas las partes, y la decisión de un tribunal
y, en caso afirmativo, cuándo y en qué medida, el Relator competente que declare que el acto encaminado a pro-
Especial sugiere que siempre que tales derechos existan ducir la extinción era efectivamente válido. Solamente
o se deriven de la situación creada por un tratado, o en este último caso constituirá ese acto en sí la causa
siempre que terceros Estados se beneficien de hecho de la extinción del tratado o esa extinción sentirá sus
del mismo, ello no puede sin embargo impedir que las efectos desde el momento en que se realizó ese acto,
partes propiamente dichas en el tratado ejerzan cualquier y ello precisamente porque se ha juzgado válido dicho
derecho de extinción inter se que posean en virtud del acto.
tratado o por cualquier otra causa; sin que ello necesa- 215. El Relator Especial reflexionó sobre si, para
riamente implique que con el ejercicio de esos derechos mayor comodidad, no sería conveniente incluir una
quede afectada ipso facto la situación o los derechos sección aparte, titulada «Extinción inválida o irregular»,
de terceros Estados. Pero ésta es una cuestión que debe en la cual se agruparían los dos artículos aquí examinados,
ser examinada por separado. un artículo anterior (artículo 5) y gran parte de lo expre-
sado en el artículo 3. Sin embargo, de haberse hecho
Artículo 30. Extinción pretendida o inválida así, ello hubiera podido prestar apoyo a la falacia de
(carácter y modos) que los actos de repudiación o de denuncia unilateral
212. Observaciones generales a los artículos 30 y 31.
sin fundamento jurídico, por más que sean ilegales y den
El tema de la extinción «inválida» de un tratado se presta derecho a reclamar daños y perjuicios u otras repara-
a alguna confusión. El adjetivo «inválida», que se emplea ciones, producen de hecho la extinción del tratado
por razones de comodidad, califica al acto o procedi- como instrumento jurídico. Pero en realidad no es así.
miento y no al resultado. La invalidez es la del acto o la Por ello, el Relator Especial adoptó el criterio seguido
pretensión, que por ello no originan la extinción del aquí de incluir, por una parte, en la sección titulada
tratado en el sentido jurídico. De aquí que sea preferible «principios generales», los artículos en que se exponen
emplear el adjetivo «pretendida». los principios generales que rigen la extinción de los tra-
tados como acto jurídico y que excluyen previamente
213. Es necesario insistir en que un acto inválido ciertas causas de extinción pretendida por ser contrarias
no puede de por sí producir jurídicamente la extinción a los principios del derecho internacional y, por otra parte,
de un tratado, aunque a menudo se dan en la práctica de relegar los actos de «extinción» irregular e inválida
todas las apariencias de la extinción y ésta se produce a la sección relativa a los «efectos» de la extinción por
de hecho en el sentido de que se deja de ejecutar el tra- no caber duda de que esos actos, aunque de por sí no
tado. Pero esto no hace que el tratado se extinga jurí- influyan para nada en la existencia jurídica del tratado,
dicamente. De lo contrario, en la práctica todos los tienen consecuencias que en parte pueden ser de orden
tratados serían «extinguibles» a voluntad de cualquiera jurídico.
de las partes, a reserva tan sólo de indemnizar los daños
o hacer otra forma de reparación apropiada al perjuicio 216. También había la dificultad, hasta cierto punto
causado. Es indudable que esto es lo que sucede a veces técnica, de que la repudiación (véase el párrafo 2 del artícu-
en la práctica, pero ello no puede ser jurídicamente lo 30), no es en realidad ni siquiera un acto con el cual
válido; en efecto, si lo fuera, las obligaciones resultantes se pretende extinguir un tratado. Es un acto encaminado
de un tratado se reducirían, jurídicamente, al género a rechazarlo. La actitud del que pretende poner fin a un
de cuasi obligaciones que se encuentran en el derecho tratado, con razón o sin ella, consiste en alegar que hay
privado y en virtud de las cuales la persona interesada causas que lo facultan a dar por extinguido el tratado;
no está realmente obligada a hacer determinada cosa en cambio, la parte que repudia un tratado viene a decir
(en el sentido de que, de no hacerlas, incurre en una en la práctica que para ella ese tratado no existe y que
ilegalidad), sino que si se abstiene de cumplir su obliga- se niega a seguir considerándose obligada por él. El
ción, o en la medida en que se abstiene de cumplirla, primero reconoce la obligación pero pretende tener
incurre en sanción o en la pérdida de los derechos del derecho a ponerle término; el que repudia un tratado
caso. (Véanse asimismo los artículos 3 y 5 y los comen- rechaza también la obligación.
tarios correspondientes). 217. Artículo 30. Párrafo 1. Véanse los párrafos
214. De ello se sigue que una «extinción» pretendida, anteriores, «...(generalmente por denuncia unilateral)...»
inválida o irregular por alguno de los motivos expuestos (apartado i)). En rigor, si la declaración de que se da por
en este artículo no puede tener de por sí efecto alguno extinguido un tratado no se comunica oficialmente a la
en la existencia jurídica del tratado o en la validez jurí- otra parte, ella no tiene efecto alguno, ni siquiera como
dica de las obligaciones respectivas. Desde luego, puede caso de extinción pretendida (y menos aún de extinción
ocurrir que esa forma de extinción sea aceptada por la real; véase el párrafo 3 del artículo 26 y el párrafo 190
otra parte, la cual puede optar por considerar extinguido de este comentario). Cuando las relaciones son malas
el tratado (a reserva de cualquier derecho a pedir repa- entre unos gobiernos, éstos rehusan a veces tener ninguna
ración); pero de ser así, el tratado se extingue debido comunicación entre sí, incluso por mediación de una
a esa aceptación y en la fecha en que ésta se efectúa. tercera parte, y se limitan a anunciar públicamente que
En verdad, sólo existen tres maneras de dar validez a dan por extinguido un tratado. Esto constituye más
una extinción ilegal y que (a reserva de cualquier derecho bien un caso de repudiación que un caso de extinción
a pedir reparación) hacen que ésta se convierta en extin- pretendida.
ción efectiva, a saber, la aceptación unilateral por la 218. Apartado ii). Los casos más corrientes serían
otra o las otras partes, un acuerdo subsiguiente entre el de no hacer la notificación que exige el tratado; el de
Derecho de los tratados 75
hacer la notificación pretendiendo que surta efecto excepto a) en cuanto a la posible fecha de extinción, si
inmediatamente cuando el tratado prescribe un plazo la extinción se produce por aceptación de la otra parte
de notificación; o el de hacer una notificación en tiempo (véase lo dicho con respecto al párrafo 6 del artículo 27);
indebido, por ejemplo, cuando el tratado establece su b) en cuanto a la posibilidad de que un tribunal compe-
tácita reconducción salvo notificación admisible sola- tente llegue a declarar que una extinción aparentemente
mente al final de sucesivos períodos especificados. En inválida tenía una causa legítima, mientras que una
todos estos casos existe, en principio, el derecho de denun- repudiación, como tal, nunca puede ser legítima; c) en
ciar unilateralmente el tratado por estar previsto en éste, cuanto a la posibilidad de que la gravedad del carácter
pero ese derecho se ejerce de manera irregular. de una repudiación influya en la cuestión de las repa-
219. Párrafo 2. Véanse las observaciones del párra- raciones y la cuantía de los daños129.
fo 216. «...puede hacerse expresamente o desprenderse 222. Párrafo 3. No requiere comentarios.
de la conducta...» Las palabras que siguen a esta frase
están destinadas a sentar claramente que la repudiación Artículo 31. Efectos de la extinción pretendida mediante
no debe inferirse con demasiada facilidad o a la ligera. un acto inválido o irregular o mediante repudiación
Es un acto demasiado grave para imputarlo a un gobierno
si no hay pruebas manifiestas de su comisión. Además, 223. Párrafo 1. No parece requerir mayor explica-
los peligros que entraña la posibilidad de declarar que, ción, excepto en lo que se refiere al apartado iii). Pueden
con su conducta, una parte en el tratado ha repudiado plantearse cuestiones difíciles cuando la otra parte se
sus obligaciones no dejan de ser parecidos a los señalados niega a aceptar la repudiación o la «extinción» y opta por
en los párrafos 113 y 114 al examinar el caso de la alega- considerar que el tratado sigue plenamente en vigor.
ción de una violación fundamental. En algunos casos, En principio, esa parte debe estar dispuesta a seguir
no le sería difícil a un gobierno que buscase un pretexto cumpliendo sus propias obligaciones. Pero en ese caso
para poner término a un tratado que ya no desea cumplir, el incumplimiento de sus obligaciones por la parte
alegar que la otra parte, con su conducta, ha repudiado repudiante o denunciante constituirá sencillamente una
el tratado y que está dispuesto a aceptar ese acto y a dar violación del tratado que, inter alia, dará derecho a
por extinguido el tratado. Sin embargo, aunque siendo la otra parte a dejar de cumplir a su vez sus obligaciones.
por esas razones, la repudiación se haría normalmente Esta última no puede por supuesto verse privada de ese
por medio de una declaración expresa, no cabe duda de derecho por la simple razón de haberse negado a aceptar
que existen casos en que se la significa por un cambio la extinción y por considerar que éste sigue en vigor.
de conducta; un ejemplo tosco y evidente sería el de país Por tanto, ello puede llevar a la cesación completa de
que, teniendo un tratado de alianza con otro, invadiese facto del cumplimiento por ambas partes, sin que, per se,
el territorio de este último. En tal caso, no sólo se inferiría afecte a la existencia o a la validez del tratado.
indiscutiblement la repudiación, sino que en realidad la
invasión constituiría de por sí un acto de repudiación. 224. Pero hay casos de distinta clase. Por ejemplo,
hay una categoría de tratados bastante corriente, en los
220. «Es esencial para que haya repudiación que cuales la esencia de la obligación de una de las partes
aunque la misma se realice mediante una denuncia o no reside en el cumplimiento de determinados actos
notificación unilateral, la parte interesada no alegue concretos, sino de permitir o autorizar (a veces mediante
la existencia de ninguna causa jurídicamente válida por una remuneración) que la otra parte ejecute ciertos
la cual el tratado o la obligación particular se extingan actos que, de otro modo, no estaría en libertad de ejecu-
o que dé origen a un derecho de denuncia o retirada» tar. Puede servir de ejemplo el caso de un país que, en
(párrafo 2). Lo anterior y la frase con que termina el virtud de un tratado, permite que otro mantenga y haga
párrafo llevan a pensar que tal vez no sea siempre fácil funcionar una estación meteorológica en su territorio
determinar si una denuncia realizada mediante una o que le conceda ciertos derechos especiales de circu-
notificación tiene o no el carácter de repudiación. Si en lación o tránsito. La parte que concede los derechos,
el tratado no está previsto el derecho a denunciarlo si denuncia el tratado, puede sin embargo limitarse por
mediante notificación, y el tratado mismo no es del tipo el momento a hacerlo y a sostener que, en lo sucesivo,
con respecto al cual puede inferirse la existencia de tal el ejercicio de los derechos en cuestión es ilegal y consti-
derecho, y si en la notificación se callan las causas en que tuye una violación de su soberanía. Como el tratado no
se pretende fundar la extinción o se dan razones clara exige de esa parte una conducta activa, sino solamente
y puramente políticas, ideológicas, económicas u otras pasiva, no se presenta ninguna cuestión de inejecución
de carácter extra jurídico, se inferirá que se trata de una de un acto concreto. ¿Puede entonces sostener la parte
repudiación. Una denuncia apenas velada por la pre- lesionada que, en tales circunstancias, la denuncia misma
tensión de la existencia de un derecho legítimo puede debe considerarse como una violación del tratado y que
dar origen a la misma inferencia. Pero si se alegan causas tal falta concreta de cumplimiento le autoriza (al propio
jurídicas serias, el caso debe considerarse como un caso tiempo que sigue ejerciendo sus derechos, por ejemplo,
de extinción pretendida, aunque las causas que se aleguen manteniendo la estación meteorológica) a negarse a
parezcan prima facie malas o insuficientes. cumplir cualquier otra obligación correlativa, por
221. El distingo entre repudiación y extinción inválida
129
es indudablemente importante, pero lo es principal- Así será probablemente, pese a la limitada medida en que el
mente en el terreno político y psicológico. Jurídicamente, derecho internacional reconoce el principio de la reparación de
daños morales o a título de ejemplo. Incluso en lo referente a los
las consecuencias, o falta de consecuencias, de una repu- daños ordinarios, un tribunal puede adoptar un criterio restrictivo,
diación o de una extinción inválida son las mismas, o todo lo contrario.
76 Anuario de la Comisión de Derecho Internacional. Vol. II
ejemplo, el pago de un alquiler? 130 O bien, en tales condi- como fuente de una obligación jurídica, se extinga, es
ciones, ¿debe la parte lesionada, si continúa ejerciendo necesario que aquello quede establecido sin lugar a
sus derechos, seguir también cumpliendo sus obligaciones dudas. Normalmente, sólo podrá producirse si la parte
correlativas? Según los principios comunes de derecho de que se trata formula una aceptación expresa. La
privado, esto último parecería lo correcto, y ello es aceptación únicamente puede inferirse de una conducta
también lo que se deduce de esta disposición del artícu- que no permita cualquier otra interpretación. Hablando
lo 31, tal como se halla redactado, de aplicarse a casos en términos generales, no basta el silencio, o por lo menos
de esta especie. Pero dado el principio del derecho inter- éste no producirá efecto alguno mientras no transcurra
nacional que establece los derechos de represalia (prin- un plazo considerable. En cambio, cuando no se trata
cipio que, en términos generales, no prevalece en el de una repudiación o extinción ilegal, sino más bien de
derecho privado), podría muy bien ser que aunque no una irregularidad de procedimiento (particularmente
existiesen fundamentos para la cesación del cumpli- en el caso de una notificación defectuosa), la aceptación
miento de las obligaciones como medida correlativa sub silentio, es decir, por no haberse rechazado la notifi-
(puesto que no existe una falta de cumplimiento de la cación o por no haberse señalado su irregularidad,
parte contraria) pudiese nacer tal derecho en virtud tendrá normalmente los mismos efectos que una acepta-
del principio general de las represalias. ción de extinción.
225. Párrafos 2 y 3. Este punto puede ser de impor- 226. Párrafo 4. Este párrafo ya ha sido conveniente-
tancia. Cuando se dice que una parte ha aceptado por mente comentado con lo dicho en él párrafo 214.
ejemplo una repudiación, de manera que, aparte las
cuestiones accesorias de indemnización de daños y
C. REVISIÓN Y MODIFICACIÓN
perjuicios, etc., el tratado, en cuanto instrumento y
227. Queda pendiente para más adelante. Los aspec-
130
Se presenta un caso muy interesante si el gobierno local acepta tos esenciales de la materia, en cuanto influyen en la
el pago del alquiler. ¿Se puede sostener entonces que con ello ha cuestión concreta de la extinción de los tratados, se
admitido que su denuncia es inválida y que el tratado se halla de hallan previstos en el artículo 13 y en los párrafos 74
nuevo en vigor, por así decir? ¿O cabe sostener que ese gobierno a 79 del comentario. Tal vez los aspectos restantes enca-
admite ahora que la estación funcione solamente por tolerancia y
sin reconocer el derecho, y que acepta el pago del alquiler sola- jarían mejor en una sección general relativa a los conflic-
mente por tal concepto? tos entre diferentes tratados.