Los INTP manifiestan la mayor precisión de pensamiento y vocabulario de todos los tipos; se dan cuenta
en seguida de las distinciones e inconsistencias de pensamiento y lenguaje. La palabra que mejor capta
el estilo único del INTP es arquitecto el arquitecto de ideas y de sistemas al igual que el arquitecto de
edificios. Este tipo se encuentra sólo en 1% de la población y, por lo tanto, no con la frecuencia de otros
tipos.
Los INTP detectan contradicciones en las declaraciones aunque haga tiempo que se hayan expresado. La
exploración intelectual de los INTP tiene una cualidad principal; esto es, los INTP buscan lo que es
importante y pertinente al asunto que se trata. Como consecuencia, los INTP saben concentrarse mejor
que ningún otro tipo.
La autoridad que se desprendería de un puesto, rango o reconocimiento general no impresiona a los
INTP. Consideran sólo el peso que traen las declaraciones lógicas y coherentes. La autoridad externa por
sí misma no viene al caso. A los INTP les ponen muy nerviosos la redundancia y la incoherencia. Como
tiene un deseo de entender el universo, un INTP busca constantemente leyes naturales. La curiosidad
relacionada a estas claves del universo es una fuerza de empuje para este tipo.
Los INTP valoran la inteligencia que poseen y la que tienen otros, pero pueden convertirse en
aficionados intelectuales a resultas de su necesidad de adquirir ideas, principios o de entender la
conducta humana. Y cuando aprenden algo, lo retienen. Los INTP se pueden obsesionar con el análisis.
Una vez que se concentran en un proceso intelectual, dicho proceso toma una voluntad propia y no
paran hasta que entienden toda la complejidad de una idea o de un tema. Pueden convertirse en unos
pretensiosos intelectuales y mostrar poca paciencia con aquellos que no tienen tanta inteligencia. Esta
cualidad genera hostilidad y conducta defensiva por parte de otros, quienes describen a los INTP como
arrogantes.
Para los INTP, el mundo existe primordialmente para ser entendido. La realidad es trivial, un lugar para
probar ideas. Es esencial que se entienda el universo y que lo que se diga del universo se diga
correctamente, con coherencia y sin redundancia. Esto es el propósito básico para un INTP. No importa
si otros no entienden o no aceptan sus ideas.