Corrosión en calderas
La corrosión en calderas es un problema común y de cuidado, causado por el agua circulante.
Ocurre cuando el oxígeno dentro de la caldera se disuelve en agua, provocando una reacción
con el metal (material ferroso). Este proceso se conoce como oxidación.
Posteriormente se formarán agujeros y cavidades de distintos tamaños y profundidades, a lo
largo de la tubería o de manera localizada.
Dentro de las causas más comunes en el sector comercial se encuentran los siguientes casos:
Corrosión galvánica
Cuando los metales, de distinto potencial eléctrico, están en contacto.
Corrosión cáustica
Cuando el pH del agua es elevado.
Corrosión ácida
Corrosión gradual de los compuestos ácidos.
Fragilidad por hidrógeno
El metal pierde propiedades, especialmente la ductilidad.
Ataque de oxígeno
Cuando un incremento de temperatura crea energía necesaria para provocar reacciones
en las superficies metálicas.
Dióxido de carbono
Disuelto en forma de vapor/gas que corroe el metal.
¿Qué produce la corrosión en calderas? Evidentemente un daño en los componentes de la
misma, lo que encadena a una pérdida de eficiencia, aumento de costos operativos y finalmente
en el reemplazo de las piezas.
¿La solución?
Existen diversas técnicas para el control de la corrosión en calderas. Dentro de los más
importantes se tiene el tratamiento de pH adecuado para el agua de alimentación, control de
oxígeno, control de depósitos y reducción de tensión a través del diseño y las prácticas
operacionales.
Bibliografía
https://www.la.nch.com/desventajas-de-la-corrosion-en-calderas-y-como-puede-prevenirse/
desventajas-de-la-corrosion-en-calderas-y-como-puede-prevenirse
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