NERVIOS CRANEALES
Vargas Hernández Diego Josué 2714
PAR CRANEAL I: NERVIO OLFATORIO
INTRODUCCIÓN El nervio olfatorio controla el sentido del olfato. Los verdaderos nervios
olfatorios son conexiones cortas que se proyectan a partir de la mucosa
• Los nervios I, II y VIII se olfatoria dentro de la nariz y del bulbo olfatorio en el interior de la cavidad
dedican a la entrada de craneal.
información sensorial especial. El bulbo olfatorio se encuentra justo por encima de la lámina cribosa y por
debajo del lóbulo frontal (anidado dentro del surco olfatorio).
• Los nervios III, IV y VI Los axones provenientes del bulbo olfatorio pasan dentro de la cintilla
controlan los movimientos olfatoria, hacen sinapsis en el núcleo olfatorio anterior y finalizan en la
oculares y la contracción corteza olfatoria primaria (corteza piriforme), así como en la corteza
pupilar. entorrinal y la amígdala.
Exploración. En primer lugar, se tiene que comprobar que se mantienen
• Los nervios XI y XII son abiertas las dos fosas nasales del paciente ocluyendo alternativamente
motores puros (XI: cada una de ellas y pidiendo al paciente que respire a través de la otra.
Después, se le pide que cierre ambos ojos, ocluya una de sus fosas
esternocleidomastoideo y
nasales y que identifique un olor común y no irritante como, por ejemplo,
trapecio; XII: músculos de la el olor del café.
lengua). PAR CRANEAL II: NERVIO ÓPTICO
El nervio óptico contiene axones mielinizados que surgen de las células
• Los nervios V, VII, IX y X son ganglionares de la retina. Pasa a través de la papila óptica a la órbita,
mixtos. donde está contenido dentro de las vainas meníngeas.
Los axones del tracto óptico se proyectan al colículo superior y al núcleo
geniculado lateral dentro del tálamo, que envía la información visual a la
corteza.
El nervio cambia de nombre a tracto óptico una vez que sus fibras pasan
por el quiasma óptico.
Exploración. Consiste en la evaluación de la agudeza visual, los campos
visuales y el fondo de ojo con el oftalmoscopio, prestando especial
atención a las papilas.
PAR CRANEAL III: NERVIO OCULOMOTOR
El par craneal III controla la contracción de la pupila, la elevación del
párpado superior y la mayor parte de los movimientos extraoculares.
La porción eferente somática del nervio inerva el músculo elevador del
párpado superior; los músculos rectos superior, interno e inferior, y el
músculo oblicuo inferior. La porción eferente visceral inerva dos músculos
intraoculares lisos: el ciliar y el constrictor de la pupila.
Exploración. Para valorar el nervio motor ocular común, se debe
comprobar el tamaño y la forma de las pupilas, y compararlas, valorar la
reacción pupilar ante un estímulo luminoso y también observar una
reacción consensual (relejo cruzado).
PAR CRANEAL IV: NERVIO TROCLEAR
Es el único nervio craneal cruzado. Se origina en el núcleo patético, que es un grupo de neuronas motoras
especializadas localizadas justo por debajo del núcleo del motor ocular común dentro del mesencéfalo inferior. Su
salida del cráneo es por la fisura orbitaria superior. Controla la rotación inferior e interna del ojo.
PAR CRANEAL IV: NERVIO MOTOR OCULAR EXTERNO
Surge de neuronas localizadas dentro del tegmento dorso-medial en la parte inferior de la protuberancia anular. Su
largo curso intracraneal lo hace vulnerable a los procesos patológicos de las fosas craneales posterior y media.
Inerva el músculo recto lateral, controla la desviación lateral del ojo.
Exploración del III, IV y VI. Se exploran de forma conjunta al inervar la musculatura extraocular, la valoración de los
movimientos extraoculares se lleva a cabo pidiendo al paciente que siga con sus ojos el movimiento de nuestro dedo
o de un lápiz sin mover su cabeza. Se coloca la mano a aproximadamente 45 cm de los ojos del paciente y se mueve
el dedo escribiendo una H amplia, pasando a través de las seis direcciones cardinales de la mirada. Es necesario
que compruebe la normalidad de los movimientos conjugados de los ojos en todas las direcciones; es decir, los ojos
se deben desplazar en la misma dirección, con la misma velocidad y manteniendo su alineación.
PAR CRANEAL V: NERVIO TRIGÉMINO
Contiene una raíz sensorial de gran tamaño, que transmite las sensaciones de la piel y la mucosa de la mayor parte
de la cabeza y el rostro, y una raíz motora de menor tamaño, que inerva a la mayor parte de los músculos de la
masticación (masetero, temporal, pterigoideo, milohioideo) y el músculo tensor del tímpano en el oído medio.
Las fibras de la división oftálmica ingresan en la cavidad craneal a través de la fisura orbitaria superior. Las de la
división maxilar pasan a través del agujero redondo mayor. Las de la división mandibular, que se unen con las fibras
motoras implicadas en la masticación, pasan a través del agujero oval.
Los síntomas y signos del compromiso del nervio trigémino incluyen la pérdida de sensación de una o más
modalidades sensoriales del nervio: alteraciones auditivas a causa de la parálisis del músculo tensor del tímpano,
parálisis de los músculos de la masticación, con desviación mandibular hacia el lado afectado, pérdida de reflejos
(corneal, masetérico, del estornudo), trismo (mandíbula trabada) y, en algunos trastornos, espasmos tónicos de los
músculos de la masticación.
Exploración.
Función motora. Se explora pidiendo al paciente que apriete un objeto entre los dientes o abra la boca contra
resistencia. Con la inspección se valoran signos de atrofia de los músculos temporales y maseteros.
Función sensitiva. Se explora valorando la sensibilidad facial táctil y dolorosa de sus tres ramas faciales de abajo a
arriba y comparativamente de ambos lados.
Función refleja. Al tocar suavemente la córnea del paciente con un algodón se produce el cierre palpebral de ambos
ojos.
PAR CRANEAL VII: NERVIO FACIAL
El nervio sale a través del agujero estilomastoideo, inerva los músculos de la expresión facial, el músculo cutáneo
del cuello y el músculo del estribo en el oído interno. El nervio intermedio envía fibras parasimpáticas preganglionares
al ganglio de Meckel a fin de inervar la glándula lagrimal y, a través del nervio de la cuerda del tímpano, los ganglios
submaxilares y sublinguales en la boca, con el fin de inervar las glándulas salivales.
El componente aferente visceral del nervio intermedio, con cuerpos celulares en el ganglio geniculado, transmite la
sensación de gusto de las dos terceras partes anteriores de la lengua.
Una lesión facial central ocasiona una parálisis de los músculos faciales contralaterales a excepción de los músculos
frontal y orbicular del ojo. La destrucción total del núcleo del facial en sí o de sus fibras eferentes branquiales paraliza
todos los músculos faciales ipsilaterales, lo cual es equivalente a una lesión facial periférica. La parálisis facial
periférica (parálisis de Bell) puede presentarse como padecimiento idiopático, pero se observa como complicación
de la diabetes y puede suceder a causa de tumores, sarcoidosis, sida y enfermedad de Lyme.
Una lesión en el canal facial que afecta al nervio de la cuerda del tímpano ocasiona una reducción en salivación y
una pérdida en la sensación del gusto de las dos terceras partes anteriores ipsilaterales de la lengua. Una lesión a
mayor altura dentro del canal puede paralizar el músculo del estribo.
Exploración.
Función motora: Se pide al paciente fruncir el entrecejo, cerrar los ojos, enseñar los dientes e hinchar las mejillas.
Buscamos asimetrías durante el reposo y asimétricas en la fuerza muscular de cada hemicara.
Función sensitiva: Usando soluciones saladas y dulces se explora el gusto en los dos tercios anteriores de la lengua.
Función vegetativa: Comprobando la producción de saliva y lágrimas.
PAR CRANEAL VIII: NERVIO AUDITIVO
Es un nervio doble que surge a partir de los ganglios de Corti y de Scarpa en el laberinto del oído interno. El nervio
coclear está implicado en la audición y el nervio vestibular forma parte del sistema de equilibrio.
Exploración. (Coclear) Debe valorarse la conducción aérea y ósea del sonido mediante las pruebas de Rinne y de
Weber. En la prueba de Rinne se coloca el mango del diapasón en la apófisis mastoides del sujeto examinado,
pidiéndole que mencione el momento en el cual deja de percibir el sonido de la vibración, para evaluar la vía ósea.
Después, acercamos nuevamente el diapasón vibrando al pabellón auditivo del sujeto solicitando que mencione el
momento en el que ya no escucha el zumbido producido por el nuestro instrumento de exploración; en esta parte de
la prueba se valora la vía aérea.
En la prueba de Weber se coloca el mango del diapasón en el vértex del cráneo del paciente. En condiciones
normales, la percepción del sonido emitido por la vibración debe de ser la misma en ambos oídos.
La exploración del equilibrio (vestibular) se realiza introduciendo agua a diferentes temperaturas, colocando al
paciente en posición supina con la cabeza flexionada hacia arriba unos 30°. Durante la estimulación con calor se
usa agua a una temperatura siete grados mayor que la corporal, y el resultado es un nistagmus horizontal con el
componente rápido dirigiéndose hacia el oído estimulado. En la prueba con agua fría, se utiliza agua siete grados
más fría que la temperatura corporal, causando un nistagmus que se dirige al lado opuesto del oído estimulado
PAR CRANEAL IX: NERVIO GLOSOFARÍNGEO
Es un nervio mixto, sensitivo y motor. Emerge del bulbo raquídeo del encéfalo. Sigue en su trayecto al músculo
estilofaríngeo y pasa entre los músculos constrictores superior y medio de la faringe, para alcanzar la orofaringe y la
lengua. Este nervio es aferente de la lengua y la faringe, y eferente para el músculo estilofaríngeo y la glándula
parótida.
El nervio glosofaríngeo raras veces se ve afectado por procesos patológicos, en general, se asocia con los nervios
vago y accesorio a causa de su proximidad con los mismos.
PAR CRANEAL X: NERVIO VAGO
Suministra fibras parasimpáticas motoras a todos los órganos, desde el cuello hasta el segundo segmento del colon
transverso. Nace del bulbo raquídeo, en las células del ganglio petroso que terminan a nivel del tracto solitario.
Las lesiones del nervio vago cerca de la base del cráneo a menudo comprometen a los nervios glosofaríngeo y
accesorio y, en ocasiones, también afectan al nervio hipogloso. La transección bilateral completa del nervio vago es
fatal.
Las lesiones unilaterales del nervio vago, dentro de la bóveda craneal o cerca de la base del cráneo, producen una
amplia alteración del paladar, faringe y laringe. El paladar blando se debilita y se hace flácido de modo que la voz
adquiere un tono nasal. La debilidad o parálisis de las cuerdas vocales puede ocasionar ronquera; puede haber
dificultades para deglutir y es posible que se exhiba una arritmia cardiaca.
Exploración del IX y X. Se le solicita al paciente que diga “A” de manera prolongada (debe observarse si la elevación
del velo del paladar es simétrica y si la úvula se encuentra en posición central, además de evaluar si existen
problemas en la fonación). Posteriormente, se pide al paciente que abra la boca y se toca la pared posterior de la
faringe con un abatelenguas (debe observarse la contracción de los pilares simultáneamente y el reflejo nauseoso)
PAR CRANEAL XI: NERVIO ACCESORIO
El nervio accesorio consiste en dos componentes separados: el craneal y espinal. Controla los movimientos del
cuello (músculo esternocleidomastoideo) y de los hombros (parte superior del músculo trapecio), atraviesa el agujero
magno y sale de la cavidad craneal a través del agujero yugular.
La interrupción del componente espinal conduce a la parálisis del músculo esternocleidomastoideo, lo que ocasiona
incapacidad para rotar la cabeza al lado contralateral, y parálisis de la porción superior del músculo trapecio, que se
caracteriza por un omóplato alado y la incapacidad de encoger el hombro ipsilateral.
Exploración. El paciente debe quitarse la camisa y se valoran los músculos de la espalda para descartar la
presencia de atroia o fasciculaciones (movimientos inos e irregulares) en los músculos trapecios. Compara ambos
lados. Se colocan las manos sobre los hombros del paciente y le pide que levante los hombros ante a la fuerza que
ejercen las manos en dirección contraria. Para valorar el músculo esternocleidomastoideo, usted coloca su mano
sobre la mejilla del paciente y le pide que gire su cabeza frente a la resistencia que ofrece su mano.
PAR CRANEAL XI: NERVIO ACCESORIO
Se localiza en el conducto hipogloso y controla los movimientos de la lengua. Distribuye ramas motoras a los
músculos genihioideo e infrahioideo con fibras derivadas de las ramas comunicantes del primer nervio cervical.
Las lesiones periféricas que afectan el nervio hipogloso normalmente se deben a causas mecánicas. Las lesiones
nucleares y supranucleares pueden tener muchas causas como son los tumores, sangrados, desmielinización, etc.
Exploración. Debemos escuchar la articulación de la palabra del paciente. Pedirle que mueva su lengua a ambos
lados y observar la simetría de estos movimientos. Otra exploración es pedirle al paciente que empuje nuestra mano
con la lengua a través de su mejilla.
REFERENCIAS
• Waxman, S. G., Arias Rebatet, G., & Medina Soriano, C. A. (2004). Neuroanatomia clinica.
• Palmieri, R. L. (2010). Valoración de los pares craneales. Nursing (Ed. española), 28(3), 8-14.