Inteligencia emocional y resiliencia en estudiantes de ingeniería de
sistemas de una universidad privada de Lima, 2023
El año 2020 trajo consigo un cambio radical en la vida de todas las personas,
no solo en los peruanos, sino también en el mundo entero, y esto debido al
origen de la pandemia del covid 19 (Velasque, 2020). Se desató una crisis en
muchos sectores, donde el sector de la educación universitaria fue una de las
más golpeadas con un impacto mayor al 87% (Valenzuela, 2020). Ante esta
situación, las universidades y los estudiantes no se encontraban preparas, lo
que originó que ese semestre muchos estudiantes abandonaran sus carreras
universitarias (Gomez, 2020). Y, posiblemente, la mayoría de estudiantes no
tuvo la capacidad para superar o convivir con este problema real (García,
2020).
Aza et al. (2020) indicó que la capacidad de resiliencia en los estudiantes de la
Universidad Nacional del Altiplano de Puno en el Perú ha aportado
significativamente para la continuidad de los estudios (0.69), ya que tuvo
resultados positivos y los porcentajes de abandono disminuyeron. Esto guarda
relación con lo hallado por Buenaño (2020) en la Universidad Técnica de
Ambato del Ecuador, puesto que las dimensiones de inteligencia emocional
claridad, atención y reparación se correlacionan con las dimensiones de
resiliencia: satisfacción personal, ecuanimidad, confianza en sí mismo, sentirse
bien sólo, perseverancia, pues obtienen una significancia bilateral menor a
0,05. De acuerdo a lo obtenido en estos estudios, la inteligencia emocional y la
resiliencia lograrían en la contribución de los estudiantes universitarios en no
dejar la carrera universitaria y en la reincorporación de los estudiantes que
optaron por abandonar sus estudios universitarios.
Trigueros et al. (2020) explica que se ha observado que las personas que
llegan a mantener un mayor autocontrol emocional y conductual tienden a
manejar mejor las demandas de su entorno, además de tener mayor
autoestima, logrando así una relación positiva entre las altas puntuaciones en
inteligencia emocional y bienestar psicológico (β = 0.56). En esa misma línea
Ainiyah et al. (2021) comenta que este hecho, de reconocer las emociones,
generará que el individuo pueda lograr mejorar la experiencia de toma de
decisiones ya que esta situación le afecta directamente a su propia percepción
(r=0,815).
Agregando a lo anterior, Román et al. (2020) correlaciono positiva y
directamente la resiliencia en los estudiantes con la regulación emocional
(r=0,334) y con la comprensión emocional (r=0,405), lo cual nos confirma que
la inteligencia emocional es uno de los factores psicosociales e intrínsecos de
mayor relevancia en cuanto a la intervención de procesos de enseñanza y
aprendizaje. Esto se complementa con lo que nos comenta Ononye et al.
(2022) que explica que existe evidencia con resultados óptimos en todo lo
relacionado con los estudiantes, como por ejemplo el rendimiento académico (p
=0.000), cuando existe relación positiva entre la resiliencia e inteligencia
emocional. (β = 0.125) (p =0,007).
Tomando lo indicado por Gong (2020) quien nos explica la importancia de la
resiliencia emocional se infiere que es una cualidad que los estudiantes deben
adoptar en función al correcto desarrollo social y crecimiento personal
saludable durante su vida universitaria. (p=92.30) también indica que durante
todo dicho proceso universitario es más usual de lo común que los estudiantes
presenten problemas por factores tanto externos como internos, los cuales
pueden ser desde el enfrentar algún tipo de estrés, así como también
diferentes dificultades hasta experiencia traumáticas en sus vidas, situaciones
que deben aprender a manejar y es ese el momento en el que la resiliencia
llega a jugar un papel importante. (t=- 1.654) Esto lo explican Sojer et al. (2021)
comentando que la resiliencia tiene dos formas de describirse, una de ellas es
la recuperación de determinados eventos que han sido estresantes para los
individuos y la otra forma es tener la capacidad de buscar respuestas positivas
ante cualquier adversidad con única la finalidad de sobresalir siempre de ellas.
(P=0.002) y (t= - 3,094)
Büşra et. al (2022) indicó que una persona que ha desarrollado su inteligencia
emocional en un nivel elevado es capaz de autoevaluarse en función al estado
de sus emociones, así como también saber en que momento es adecuado
expresarlas (R=0.64). Saben culminar airosos las situaciones estresantes ya
que conocen como autorregularse óptimamente en cuanto a sus estados de
ánimo. Pero también nos explica que, dependiendo de cuan emocionalmente
competente resulte el individuo será desarrollado su inteligencia emocional
como un rasgo de su personalidad ante situaciones de estrés total, pudiendo
relacionarse de manera negativa. (R=-0.55)
Cuartero et al. (2021) por su parte comenta que en cuanto a la inestabilidad
emocional si existe diferencia significativa dependiendo del sexo (t(432)= −
4.630 p = 0.000 y la edad (t(432)= 2,121 p = 0,035)), sin embargo para un
óptimo desarrollo universitario siempre será necesario que las relaciones
interpersonales se vean correctamente desarrolladas y para que eso suceda es
necesario que, tanto la inteligencia emocional cómo la resiliencia cuente con un
correcto desempeño en cada individuo (R=0,500). (Cuartero et al. 2021)
Foster et al. (2017) nos revelo que existe conexión directa entre la Inteligencia
Emocional y la resiliencia lo cual cooperaria para que las personas lleguen al
éxito académico. Contrastándose por Cuartero et al. (2021) quien nos indica
que tanto la inteligencia emocional como la resiliencia son variables que se
asocian con la eficacia académica de manera positiva y optima. (r = 0.332,
p<0,01). Además también comenta que las correlaciones entre Inteligencia
emocional y resistencia en su mayoría resultan altas, (p<0,01), esto se
entiende debido a que la resiliencia ha sido catalogada directamente con el
bienestar personal y la competencia propia y a la inteligencia emocional
estrechamente con la autoevaluación personal que cada individuo toma en
consideración para el correcto manejo de sus propias emociones tanto como el
de las demás personas, tomándose como un rasgo o habilidad intrínseca de la
personalidad.
Para cada uno de los estudiantes es esencial contar con estas herramientas
correctamente desarrollada internamente (r = − 0.468, p<0,01) ya que el saber
afrontar cada una de las circunstancias que se nos presentan demuestra que
las personas cuentan con un plan para determinar dificultades (r = - 0,186,
p<0,01).