República Bolivariana de Venezuela.
Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior.
Universidad de las Ciencias de la Salud “Hugo Chávez Frías”
Guacara, estado Carabobo.
Malaria o
paludismo
ASIC: Nombre:
Bolívar y Martí Ludellis Robles
Asignatura: CI:
Curso Electivo 28.543.656
Dr. (a): Segundo año
Mayiber Moras Medicina Integral Comunitaria (MIC)
Índice
Malaria………………………………………………………………………………….....03
Tipos……………………………………………………………………………………….03
Causas……………………………………………………………………………………...03
Ciclo de transmisión del mosquito……….………………………………………….03
Otros modos de transmisión…………………………………………………………04
Consecuencias…………………………………………………………………………......04
Epidemiología…………………………………………………………………………......05
Vulnerabilidad…………………………………………………………………………….05
Cuadro clínico…………………………………………………………………………......05
Diagnóstico……………….……………………………………………………………......06
Tratamiento…………………………………………………………………………….....06
Vacunas contra el paludismo…………………………………………………………….07
Prevención……………………………………………………………………………........07
Bibliografía………………………………………………………………………………..09
Anexos…………………………………………………………………………………......10
Malaria
La malaria o paludismo es una enfermedad potencialmente mortal producida por un
parásito del género Plasmodium. Se transmite a los seres humanos a través de la picadura
de las hembras de un mosquito del género Anopheles.
Es una de las enfermedades tropicales importadas más frecuentes y uno de los principales
problemas de salud para el viajero.
Si bien la malaria es poco común en climas templados, sigue siendo común en países
tropicales y subtropicales.
Tipos
Hay cuatro tipos de malaria:
Por Plasmodium Falciparum.
Por Plasmodium Vivax.
Por Plasmodium Malariae.
Por Plasmodium Ovale.
Los más frecuentes son el paludismo por P. Falciparum y por P. Vivax, y el más mortal es
el paludismo por P. Falciparum.
En los últimos años también hubo algunos casos humanos por P. Knowlesi, un parásito del
mono que aparece en zonas boscosas de Asia Sudoriental.
Causas
La malaria es causada por la picadura de mosquitos hembra infectados del género
Anopheles por un parásito unicelular del género Plasmodium. Estos se localizan más
frecuentemente en zonas rurales. Pican, principalmente, desde el anochecer hasta el
amanecer.
Ciclo de trasmisión del mosquito
1. Mosquito no infectado: un mosquito se infecta cuando se alimenta de una persona
con malaria.
2. Transmisión del parásito: si el mosquito infectado te pica en un futuro, te puede
transmitir el parásito de la malaria.
3. En el hígado: una vez que el parásito ingresa a tu cuerpo, se desplaza hasta el
hígado, donde algunos tipos de parásitos pueden mantenerse inactivos hasta un año.
4. En el torrente sanguíneo: cuando los parásitos maduran, abandonan el hígado e
infectan los glóbulos rojos. En este punto es cuando las personas generalmente
manifiestan los síntomas de la malaria.
5. Trasmisión a la siguiente persona: si un mosquito no infectado te pica en este
estadio del ciclo, se infectará con tus parásitos de malaria y puede transmitirlos a la
siguiente persona a la que pique.
Otros modos de trasmisión
Debido a que los parásitos que causan la malaria afectan los glóbulos rojos, las personas
también pueden contraer malaria por la exposición a sangre infectada; esto incluye:
A través de transfusiones sanguíneas
Trasplante de órganos.
Uso de jeringuillas infectadas.
Transmisión vertical, de la madre al bebé.
Consecuencias
Los problemas de salud que se pueden presentar como consecuencia de la malaria incluyen:
Malaria cerebral. Si las células sanguíneas infectadas de parásitos obstruyen los
pequeños vasos sanguíneos del cerebro, puede ocurrir una inflamación del cerebro o
un daño cerebral. Esta puede provocar convulsiones y coma.
Problemas respiratorios. El líquido acumulado en los pulmones (edema pulmonar)
puede dificultar la respiración.
Insuficiencia orgánica. La malaria puede dañar los riñones o el hígado, o causar la
rotura del bazo. Todas estas afecciones pueden ser mortales.
Anemia. La malaria puede generar que la cantidad de glóbulos rojos no sea
suficiente para una provisión adecuada de oxígeno a los tejidos del cuerpo.
Nivel bajo de glucosa sanguínea. En su estado más grave, la malaria puede provocar
un nivel bajo de glucosa sanguínea (hipoglucemia), al igual que la quinina, un
medicamento común para combatir la malaria. Un nivel muy bajo de glucosa en la
sangre puede provocar un coma o la muerte.
Epidemiología
En 2019, se estimaban en 229 millones los casos de paludismo en todo el mundo.
El número estimado de defunciones por paludismo fue de 409 000 en 2019.
Los niños menores de 5 años son el grupo más vulnerable afectado; en 2019, representaban
el 67% (274 000) de todas las muertes por paludismo en el mundo entero.
La Región de África de la OMS soporta una parte desproporcionadamente alta de la carga
mundial de la enfermedad. En 2019 se registró en la región el 94% de los casos de
paludismo y el de las defunciones por esta enfermedad.
Vulnerabilidad
Algunos grupos de población corren un riesgo considerablemente más elevado que otros de
contraer la enfermedad y presentar manifestaciones graves: los lactantes, los niños menores
de 5 años, las embarazadas y los pacientes con VIH/sida, así como los emigrantes no
inmunes de zonas endémicas, los viajeros y los grupos de población itinerante. Los
programas nacionales de lucha contra el paludismo deben tomar medidas especiales para
proteger de la infección a estos grupos poblacionales, habida cuenta de su situación
específica.
Cuadro clínico
Estos son algunos de los signos y síntomas de la malaria:
Fiebre
Escalofríos
Sensación general de malestar
Dolor de cabeza
Náuseas y vómitos
Diarrea
Dolor abdominal
Dolor muscular o articular
Fatiga
Respiración rápida
Frecuencia cardíaca acelerada
Tos
Algunas personas con malaria experimentan ciclos de "ataque" de malaria. Un ataque
comienza, por lo general, con temblores y escalofríos, seguidos de fiebre alta, sudoración y
un regreso a la temperatura normal.
El periodo de incubación puede variar entre 7 días y hasta más de un mes (lo habitual es
que aparezcan entre el día 10 y el 15).
Si no se establece un diagnóstico y un tratamiento correctos tras las primeras 24h, puede
haber una progresión de la enfermedad con deterioro generalizado y aparición de signos de
gravedad como confusión mental, convulsiones, dificultad respiratoria, insuficiencia renal,
hemorragias, coma e, incluso, la muerte.
Diagnóstico
Se debe considerar la posibilidad de malaria ante cualquier paciente con fiebre durante la
estancia o tras el regreso de una zona de riesgo, haya tomado o no medicación preventiva.
Las pruebas para diagnosticar la malaria son:
Gota gruesa. Prueba de elección y de referencia para el diagnóstico de la malaria.
Consiste en la toma de una muestra de sangre para observar el parásito en el
microscopio. Si la gota gruesa es positiva, se realiza una gota fina o frotis para
identificar la especie y el grado de parásitos en la sangre. Si la gota gruesa es
negativa y la sospecha clínica continúa, el examen microscópico debe realizarse a
las 8, 12 o 24 horas dependiendo de la situación.
Test de diagnóstico rápido (TDR) o test de detección de antígeno. Se utiliza cuando
el paciente ya ha tomado fármacos o cuando no hay disponibilidad de microscopía.
Pruebas de diagnóstico molecular mediante PCR. Consisten en la identificación de
material genético del parásito en una muestra de sangre.
Tratamiento
La malaria, en especial la malaria por Plasmodium Falciparum, es una emergencia que
requiere hospitalización. La cloroquina a menudo se utiliza como un fármaco antipalúdico
(tabletas que contienen 100mg o 150mg de cloroquina base como clorhidrato, fosfato o
sulfato). Sin embargo, las infecciones resistentes a la cloroquina son comunes en algunas
partes del mundo.
Los posibles tratamientos para las infecciones resistentes a la cloroquina incluyen:
Combinaciones de derivados de artemisinina, incluso artemeter y lumefantrina
(tabletas conteniendo 20mg de artemeter y 120mg de lumefantrina).
Atovacuona-proguanil
Tratamiento a base de quinina en combinación con doxiciclina o clindamicina
Mefloquina en combinación con artesunato (tabletas conteniendo 50mg o 200mg de
artesunato sódico) o doxiciclina.
La elección del fármaco depende en parte de dónde contrajo la infección.
Se pueden necesitar cuidados médicos, entre ellos líquidos intravenosos (IV) y otros
fármacos, al igual que asistencia respiratoria.
La OMS recomienda, antes de administrar el tratamiento, la confirmación del diagnóstico
con métodos parasitológicos, cuyos resultados pueden obtenerse en 30 minutos o incluso
menos. La prescripción de un tratamiento basada únicamente en la sintomatología debe
reservarse para aquellos casos en los que no sea posible hacer un diagnóstico
parasitológico.
Vacunas contra el paludismo
Según la OMS, la vacuna RTS,S/AS01 (RTS,S) es la primera, y hasta la fecha la única, que
permite reducir significativamente la incidencia de la enfermedad, así como el paludismo
potencialmente mortal, en niños africanos pequeños. Actúa contra P. Falciparum, el
parásito palúdico más mortal a nivel mundial y el más frecuente en África. Entre los niños
que recibieron cuatro dosis en ensayos clínicos a gran escala, la vacuna evitó
aproximadamente 4 de cada 10 casos de paludismo durante un período de 4 años.
En vista de su potencial para la salud pública, los principales órganos asesores de la OMS
para el paludismo y la inmunización han recomendado conjuntamente la introducción
gradual de la vacuna en determinadas zonas del África subsahariana. En 2019, tres países
—Ghana, Kenya y Malawi— comenzaron a introducir la vacuna en determinadas zonas de
transmisión moderada a alta. La vacunación se lleva a cabo en el marco del programa de
inmunización sistemática de cada país.
Prevención
El riesgo de infección varía en función del lugar de destino y de las características del viaje:
itinerario, duración, época del año, actividades o tipo de viaje.
Antes de viajar, es muy recomendable realizar una visita con un profesional para valorar el
riesgo de manera individualizada y, así, tomar las medidas preventivas más adecuadas para
cada caso. En este sentido, se recomienda prevenir las picaduras a todos los viajeros que
visiten zonas de malaria mediante:
Vestir prendas de colores claros, manga larga, pantalón largo y sombrero para dejar
la menos cantidad de piel expuesta.
Usar repelente de mosquitos específico para zonas tropicales.
Dormir con mosquiteras impregnadas de repelente o con aire acondicionado.
Realizar un tratamiento preventivo con fármacos antipalúdicos como la Mefloquina,
Atovacuona-proguanil o Doxiciclina, en el caso de viajar a zonas de alto riesgo de
malaria. Consiste en tomar una medicación de forma regular durante el viaje para
evitar que se desarrolle la enfermedad en caso de picadura de un mosquito infectado
o que se presente de una forma menos grave.
Autotratamiento de emergencia en casos específicos. Consiste en llevar el
tratamiento de la malaria en el botiquín y tomarlo en caso de presentar fiebre o
síntomas de malaria y no disponer de atención médica en menos de 24h.
El hecho de pasar una vez la enfermedad no evita la reinfección y tener otra vez malaria,
por lo que es importante mantener siempre las medidas de prevención.
Bibliografía
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Anexos