LEYENDAS
El Sombrerón
Al igual que la Llorona, El sombrerón es una de las leyendas más populares en Guatemala y por lo tanto, tiene varios elementos similares y varios
elementos distintos en cada uno de los relatos. Todas las leyendas concuerdan en que el sombrerón era una hombre de pequeña estatura, que usaba
un sombrero muy grande, siempre estaba con una guitarra y tenía una voz maravillosa para cantar.
Cuentan las leyendas que el sombrerón vio a una mujer que lo deslumbró con su belleza, de ojos oscuros y pelo negro. Al verla no pudo resistirse y
quiso enamorarla, por lo que se acercó a su balcón y le cantó serenata. La mujer, a quienes en algunas leyendas la llaman Celina, se enamoró de este
pequeño hombre con esta angelical voz a quien esperaba todos los días.
Celina dejo de comer esperando a la llegada del hombre con la voz melodiosa. Los padres de Celina, preocupados, llaman a un sacerdote y al ver que
este no podía ayudarla, la llevaron a un convento. La muchacha murió de tristeza y el día del velorio apareció el Sombrerón cantando y llorando de
tristeza. Desde ese día, cuentan las leyendas que se puede escuchar al Sombrerón cantar con su guitarra en las noches y busca a mujeres de pelo
negro y ojos oscuros. Se dice que para ahuyentar al Sombrerón de una mujer a la que persigue, a esta se le debe de cortar el pelo.
La Ciguanaba
La ciguanaba, según cuentan la leyenda en su origen, era una mujer llamada Sihuehuet, cuyo nombre significa mujer hermosa. Esta mujer tenia una
relación con el hijo de un Dios, del cual quedó embarazada. Pero Sihuehuet demostró no ser una buena madre, al contrario, fue una madre que no
cumplía con sus obligaciones.
A parte de ser una mala madre, Sihuehuet tenía un amante. Al descubrir esto, el hijo del Dios, llamado Tlaloc, maldijo a Sihuehuet. La maldición
consiste en que la mujer sería bella de lejos pero una vez las personas se acercaran y la vieran de cerca seria una mujer horrible. Rodríguez A. (26-09-
2010) Leyendas de Guatemala y el mundo, Guatemala, Blog; Leyendas.
Esta leyenda continua estando vigente, ya que, según cuentan los relatos, la ciguanaba es una mujer que parece hermosa a primera vista pero al
acercarse tiene cara de yegua o incluso de calavera.
Se dice que la ciguanaba persigue a los hombres que son infieles o trasnochadores. Siguen contando las leyendas que la ciguanaba atrae a los
hombres a barrancos o lugares desiertos para que las personas mueran al seguirla. Otra de las versiones es que la ciguanaba mata del susto a las
personas o que, sino mueren, se vuelven locas luego de verla.
FABULAS
El viento del norte y el sol
El viento del norte y el sol disputaban sobre sus poderes, y para ver quién era el más fuerte decidieron conceder una palma al que despojara a un
viajero de sus vestidos. El viento del norte empezó primero, sopló con violencia, pero el hombre apretó contra sí sus ropas, el viento del norte asaltó
entonces con más fuerza, pero el hombre, molesto por el frío, se colocó otro vestido. El viento del norte, vencido, se lo entregó al sol. Este empezó a
iluminar suavemente y el hombre se despojó de su segundo vestido, luego lentamente le envió sus rayos más ardientes, hasta que el hombre, no
pudiendo resistir más el calor, se quitó sus ropas para ir a bañarse en el río vecino.
Moraleja: Es mucho más poderosa la persuasión que la violencia.
El lobo orgulloso y el león
Vagaba cierto día un lobo por lugares solitarios a la hora en que el sol se ponía en el horizonte, y, viendo su sombra bellamente alargada, exclamó:
– “¿Cómo me va a asustar el león con semejante talla que tengo? ¡Con treinta metros de largo, bien fácil me será convertirme en rey de los animales!”.
Y mientras soñaba con su orgullo, un poderoso león le cayó encima y empezó a devorarlo. Entonces el lobo, cambiando de opinión se dijo:
– “La presunción es causa de mi desgracia”.
Moraleja: Nunca valores tus virtudes por la apariencia con que las ven tus ojos, pues fácilmente te engañarás.
CUENTOS
El papel y la tinta
Había una hoja de papel sobre una mesa, junto a otras hojas iguales a ella, cuando una pluma, bañada en negrísima tinta, la manchó completa y la
llenó de palabras.
– “¿No podrías haberme ahorrado esta humillación?”, dijo enojada la hoja de papel a la tinta. “Tu negro infernal me ha arruinado para siempre”.
– “No te he ensuciado”, repuso la tinta. “Te he vestido de palabras. Desde ahora ya no eres una hoja de papel sino un mensaje. Custodias el
pensamiento del hombre. Te has convertido en algo precioso”.
En ese momento, alguien que estaba ordenando el despacho, vio aquellas hojas esparcidas y las juntó para arrojarlas al fuego. Sin embargo, reparó en
la hoja “sucia” de tinta y la devolvió a su lugar porque llevaba, bien visible, el mensaje de la palabra. Luego, arrojó el resto al fuego.
La aventura del agua
Un día que el agua se encontraba en el soberbio mar sintió el caprichoso deseo de subir al cielo. Entonces se dirigió al fuego y le dijo:
– “¿Podrías ayudarme a subir más alto?”.
El fuego aceptó y con su calor, la volvió más ligera que el aire, transformándola en un sutil vapor. El vapor subió más y más en el cielo, voló muy alto,
hasta los estratos más ligeros y fríos del aire, donde ya el fuego no podía seguirlo. Entonces las partículas de vapor, ateridas de frío, se vieron
obligadas a juntarse, se volvieron más pesadas que el aire y cayeron en forma de lluvia. Habían subido al cielo invadidas de soberbia y recibieron su
merecido. La tierra sedienta absorbió la lluvia y, de esta forma, el agua estuvo durante mucho tiempo prisionera en el suelo, purgando su pecado con
una larga penitencia.
MITOS
1 – La caja de Pandora
Según los mitos cortos griegos, fue Zeus quien le ordenó a Hefesto crear a la primera mujer mortal del mundo, una joven llamada Pandora, que recibió
distintos dones otorgados por los dioses.
Pero Zeus tenía un propósito distinto, quería castigar al titán Prometeo por robar el fuego de Hefesto para dárselo a los hombres y, al mismo tiempo,
reprender a estos últimos por recibirlo.
Así que envío a Pandora a casarse con Epimeteo, el hermano de Prometeo, pero además le dio a la joven una caja como segundo obsequio para el
titán, bajo la orden de no abrirla jamás.
Sin embargo, un día Pandora se dejó llevar por la curiosidad y abrió la caja, liberando así, todos los males que existen en este mundo: enfermedades,
guerras, ira, hambre, sufrimiento y muchas calamidades más, dejando adentro solo la esperanza, lo único que alcanzó a contener cuando cerró la tapa.
Por ello, el relato indica que los hombres solo cuentan con la esperanza para poder hacerle frente a todos esos males liberados de la caja de Pandora.
2 – El nacimiento de Afrodita
Otro mitos Griegos cortos esta el de Afrodita era la diosa del amor, la belleza, el dulce encanto, las seducciones, las caricias, las ternuras, las sonrisas
y las entrevistas de las vírgenes.
En la teogonía de Hesíodo, su nacimiento se remonta mucho antes de los dioses olímpicos, cuando Cronos mutiló los genitales de Urano, su propio
padre, y los arrojó al mar.
Se dice que las partes cercenadas flotaron bastante tiempo sobre las olas agitadas, pero un día, de ellas brotó una blanca espuma de la cual surgió
Afrodita.
3 – El origen de Medusa
La versión más reconocida acerca del origen de Medusa, es la del poeta romano Ovidio, a través de su obra, Las Metamorfosis, donde se explica
que anteriormente era una hermosa sacerdotisa del templo de Atenea, pero Poseidón, cautivado por su belleza, la violó en ese mismo lugar.
Tras lo sucedido, Atenea se enfureció y descargó toda su furia sobre la doncella, convirtiendo su cabello en serpientes, además de hacer que su
mirada convirtiera en piedra a quien la viera.
Fue así como se transformó en uno de los monstruos más terroríficos del inframundo, con enormes colmillos y un cuerpo con características similares a
las de una serpiente. Murió decapitada a manos del héroe Perseo.
4 – La caída de Ícaro
Otro mito griego bastante popular, es el de la caída de Ícaro, hijo de Dédalo, el constructor del famoso laberinto de Creta donde se hallaba el
minotauro.
Por orden del rey Minos, Ícaro y Dédalo vivían cautivos en ese preciso lugar, después de que este último ayudara a Teseo a derrotar a la monstruosa
criatura mitad toro y mitad hombre.
Así que el constructor elaboró unas enormes alas con plumas y cera, semejantes a las de las aves, para poder escapar. Tras probarlas, hizo un par
más y se las dio a Ícaro.
Ambos alzaron el vuelo y se marcharon, pero Ícaro, a pesar de las advertencias de su padre, quien le indicó no elevarse tanto para evitar que el sol
derritiera la cera de sus alas, subió cada vez más.
Y por causa de su imprudencia, al ignorar las recomendaciones, sus plumas fueron cediendo con el calor, ocasionando su muerte tras caer al mar. En
su recuerdo, Dédalo llamó Icaria a la tierra cercana al lugar donde falleció su hijo.
5 – El pueblo que procede de las hormigas:
los mirmidones
La historia de los mirmidones comienza en la isla griega de Egina, que debe su nombre a la hija del Dios de los ríos, Asopo, y fue raptada por Zeus,
con quien tuvo un descendiente llamado Éaco.
El fruto de este encuentro llegó a ser rey, pero Hera se enfureció y lanzó una inminente peste sobre el pueblo que él regía, acabando con casi todos
sus habitantes.
Por ello, Éaco, también abuelo de Aquiles, le rogó a Zeus volver poblar la isla y este respondió a su llamado convirtiendo a las hormigas en humanos.
Desde entonces, las personas de aquel lugar se conocieron como mirmidones (hormigas), y se caracterizaron por ser fuertes, trabajadores,
organizados y valientes.
6 – El mito de Sísifo
En la mitología griega (puedes leer sobre el teatro griego) Sísifo era el rey de Corinto, un lugar fundado por él mismo. El relato lo describe como un ser
ambicioso, cruel y, sobre todo, astuto.
Con su astucia logró engañar a los dioses y causar su ira. Primero, le dijo a Asopo, el Dios de los ríos, que fue Zeus quien raptó a su hija, claro está, a
cambió de un favor, crear una fuente de agua dulce en Corinto.
Cuando el rey del Olimpo se enteró, mandó al Dios de la muerte, Tánatos, para acabar con él, pero Sísifo lo engañó y lo encerró en una celda.
Gracias a eso, nadie murió por un tiempo y Hades, Dios del inframundo, también se molestó. Así que Zeus envío a Ares, el Dios de la guerra, para
asesinarlo.
Sin embargo, una vez en el inframundo, Sísifo se las arregló para volver al mundo mortal, engañando al mismísimo Hades. De allí que este último, junto
a Zeus, le impusieron el castigo de empujar una enorme piedra hasta lo más alto de una montaña, solo para que cayera nuevamente y la volviera a
empujar una y otra vez, durante la eternidad.
7 – El mito de Tiresias
El mito de Tiresias tiene dos versiones bien conocidas, pero en ambas es hijo de Everes y Chariclo, la ninfa preferida de la Diosa Atenea.
En la primera historia, Tiresias vio por error a su madre bañándose desnuda junto a Atenea en un río, y ésta, enfurecida, lo dejó ciego, pero tras la
intervención de la ninfa, la Diosa le dio el don de la clarividencia.
El segundo relato, indica que Tiresias encontró a un par de serpientes apareándose, por lo que golpeó a una de ellas, la hembra, pero al hacerlo se
convirtió en mujer.
Después de 7 años presenció una escena similar, solo que en esa ocasión arremetió contra el macho de los reptiles, recuperando así su cuerpo
masculino.
Al haber tenido ambos sexos, Hera, junto a Zeus, le consultaron cuál género disfrutaba más de las relaciones, y él contestó que eran las mujeres, sin
anticiparse a la reacción de la Diosa, quien se avergonzó frente a su esposo y lo castigó dejándolo ciego, pero el Dios del Olimpo se compadeció y le
otorgó el don de la profecía.
8 – El mito de Eco
En las Metamorfosis de Ovidio, Eco era una ninfa alegre, juguetona, hermosa y de preciosa voz, que siempre distraía a Hera cuando Zeus se iba de
aventuras extra maritales.
Así sucedió constantemente, hasta que un día Hera notó el engaño y se llenó de ira haciendo que Eco perdiera su voz, aquella ante la cual cualquier
hombre caería embelesado.
No conforme con el castigo, envió a la ninfa hacia una cueva e hizo que solo pudiera repetir las últimas palabras dichas por los hombres, cuando
intentara hablar.
Hay distintas versiones acerca del mito de Eco y en una de ellas, Hera se venga de la ninfa al encontrarla durmiendo con Zeus.
En otra historia, es Afrodita quien le quita la voz, pues atendiendo a su petición, le dio la oportunidad de atraer por unos minutos al joven que le
gustaba, Narciso, para intentar enamorarlo, pero falla cuando este no la corresponde, quedando condenada a repetir solo las últimas palabras que
escuchara en cada ocasión.
9 – El mito de Narciso
Según el mito, cuando Narciso nació, el profeta Tiresias predijo que ver su propio reflejo marcaría su final, por ello, su madre lo crio alejado de cualquier
superficie donde pudiera verse a sí mismo.
No obstante, Narciso era un joven de gran atractivo y un día, caminando por el bosque, pasó cerca de la cueva de Eco, quien quedó profundamente
enamorada de él.
Tras varias visitas por la zona, Eco se las arregló para expresarle su amor, sin embargo, Narciso la rechazó y se burló de ella.
Al presenciar lo sucedido, la Diosa Némesis le impuso un fuerte castigo. Hizo que al joven le diera mucha sed y, en consecuencia, fue al riachuelo
cerca de la cueva de la ninfa para beber agua, pero al ver su reflejo quedó enamorado de sí mismo, observándose fijamente hasta morir por inanición.
10 – El mito del minotauro
El minotauro era el hijo de Pasífae y el toro de Creta, una criatura que Poseidón le dio al rey Minos para sacrificarlo en su nombre, pero este intentó
engañar al Dios matando a otra de las bestias de su rebaño.
Al notar la traición de Minos, Poseidón ideó un plan para vengarse de él, generándole a Pasífae, la esposa del rey, un intenso deseo sexual hacia el
toro.
Por esa razón, la mujer le ordenó a Dédalo, el artesano real, crear una vaca de madera en la cual ella pudiera meterse para aparearse con la criatura,
de la cual quedó embarazada.
Así nació el minotauro, un monstruo con cabeza de toro y cuerpo humano que devoraba personas dentro del laberinto de Creta, un lugar construido por
el mismo Dédalo a petición del rey.
De hecho, Minos sometió a Atenas y obligó a su rey a enviar 7 jóvenes y 7 doncellas constantemente para alimentar a la bestia, hasta que arribó el
héroe Teseo, quien lo venció.
11 – El mito de Prometeo
Prometeo también pertenece a la mitología griega. Era el hijo del titán Jápeto con una de las oceánides, además se caracterizaba por su astucia, su
despreocupación ante las leyes de los dioses y siempre estar a favor de la humanidad.
Su mito sostiene que se burló varias veces de las deidades del Olimpo, empezando por Zeus, a quien, en una oportunidad, le llevó un buey, lo sacrificó
y le dio a elegir entre las partes que comerían los dioses y los hombres, engañándolo para hacerlo escoger solo huesos cubiertos de grasa.
Desde entonces, Zeus, molesto, les negó el fuego a los mortales, así que Prometeo lo robó para ellos. Como castigo, el Dios del trueno ordenó
encadenarlo a una roca en el Cáucaso, donde un águila le devoraría el hígado por siempre, pues él, al ser inmortal, se regeneraba una y otra vez,
sufriendo así, un eterno tormento.
12 – El barco de Teseo
Teseo era un héroe de la mitología griega, cuyos padres fueron los reyes de Atenas, llamados Egeo y Etra. Se dice que luego de viajar hasta Creta
para derrotar al minotauro, los atenientes conservaron su barco por años.
El mito indica que, con el transcurso del tiempo, las partes de la famosa embarcación se fueron deteriorando, por tanto, reemplazaron cada una de
ellas para continuar usándolo.
Tras algunos siglos, todos se preguntaron si en verdad se trataba o no del barco de Teseo, despertando así, un sinfín de cuestiones entre los filósofos
de su era.
13 – El mito de la caverna
Aunque se le conoce como “mito”, en realidad se trata de una de las alegorías escritas por el filósofo griego, Platón, sin embargo, la popularidad de
este escrito le hace merecedor de estar en esta lista.
A través de esta obra, el autor describe una caverna dentro de la cual se halla un muro y, del lado interno del mismo está un grupo de prisioneros,
cautivos desde su infancia, donde solo veían las sombras producidas por una fogata detrás de la pared.
Un día, uno de ellos escapó, conoció el mundo y luego volvió a liberar a sus compañeros, pero éstos creyeron que había enloquecido, considerando
como única realidad, las figuras creadas con el resplandor de la hoguera, por ello, no lo escucharon ni lo siguieron.
De hecho, Platón afirma que podrían llegar a matar al personaje del relato, si intentara liberarlos. Se trata de una metáfora acerca del camino hacia el
conocimiento y la comodidad de la ignorancia.
14 – Mito de Orfeo
Orfeo era hijo del Dios de la música, Apolo, y una de las musas, Calíope. Se le reconoció por llevar una lira y tocar melodías que calmaban cualquier
alma, incluso las de las bestias.
Un día, una serpiente mordió a Eurídice, la ninfa de la cual se enamoró, quien falleció envenenada, así que Orfeo se adentró en las profundidades del
inframundo para traerla de vuelta.
Convenció a Caronte y doblegó a Cerbero gracias a su música, hasta que por fin se encontró con Hades, a quien también cautivó con sus melodías.
El Dios del inframundo lo dejó marcharse con Eurídice, bajo la condición de que evitara mirar atrás hasta salir del lugar, pero faltó a su promesa para
ver a su amada, quien se demoraba, aún adormecida por el veneno y, al hacerlo, se desvaneció, perdiéndola una vez más, sin poder rescatarla
nuevamente.
15 – Mito de Quetzalcóatl
Dentro de los mitos mexicanos esta el de Quetzalcóatl, era el Dios más importante y venerado de la cultura tolteca, la cual pertenecía a una de las
civilizaciones mesoamericanas. Su nombre significa “Serpiente emplumada”.
Su mito refiere que la deidad era uno de los cuatro hijos de Omecíhuatl y Ometecuhtli, quienes crearon el universo. Uno de sus hermanos, Tezcatlipoca
(Espejo negro humeante), era su versión malvada.
Así, mientras Quetzalcóatl simbolizaba la vida, la fertilidad, el conocimiento, el viento, el día, la luz y la civilización; Tezcatlipoca representaba la
oscuridad y, comúnmente, estaba asociado con la destrucción.
Tiempo después de que Quetzalcóatl decidiera descender para abolir los sacrificios y dar conocimiento al pueblo tolteca, su hermano se hizo pasar por
un anciano ofreciéndole una supuesta medicina, la cual, realmente era una bebida alcohólica llamada “pulque”.
El Dios cayó en el engaño e incurrió en los placeres mundanos, alejándose del sacerdocio, la espiritualidad y perdiendo su voluntad, por ello, decidió
marcharse, pero no sin antes prometer que un día habría de regresar.
16 – Mito de Edipo
El mito de Edipo comienza cuando su padre, Layo, rey de Tebas, recibe una profecía del oráculo afirmando que él moriría a mano de uno de sus hijos,
quien, además, se casaría con su esposa.
Horrorizado, Layo abandonó en un monte al hijo que había tenido con su reina, Yocasta, y le amarró los pies. Posteriormente, un pastor lo halló y se lo
dio al rey de Corinto, el cual lo adoptó.
Cuando creció, Edipo visitó el oráculo de Delfos y se enteró de su destino, así que se marchó de Corinto para evitar la profecía, desconociendo la
existencia de sus verdaderos padres.
En una parte de su camino, discutió con un hombre que resultó ser Layo, combatieron y lo asesinó. Después, Edipo se topó con la Esfinge de Tebas,
un monstruo legendario al que también derrotó.
Al acabar con la criatura, Edipo ganó el reconocimiento de los tebanos, los cuales lo eligieron como su nuevo rey, desposando a Yocasta, su propia
madre.
Mucho tiempo después, una peste azotó la ciudad de Tebas a causa de la ira de los dioses, por ello, Edipo investigó la causa del castigo divino y
descubrió que se trataba de sus propios crímenes: asesinar a su padre y dormir con su madre.
Debido a todo esto, Yocasta se ahorcó mientras él se sacaba los ojos, aparte de afrontar el exilio dictado por sus propios hijos.
17 – Mito de Chang´e, la mujer de la luna
Hay muchos mitos cortos Chinos, de este existen varias versiones, pero de acuerdo con una de las más populares, Chang´e y su esposo Hou Yi, eran
una pareja de inmortales que vivían en el cielo.
Un día, los 10 hijos del gobernante celestial, es decir, del Emperador de Jade, se convirtieron en ardientes soles y comenzaron a quemar la tierra.
Pero Hou Yi, al ser un espléndido arquero, disparó contra nueve de los soles y salvó a la humanidad. Como castigo, por matar a sus hijos, el
Emperador les arrebató su inmortalidad.
Para recuperarla, Hou Yi emprendió un viaje en búsqueda de una píldora, solo que cada uno de ellos debía ingerir solo la mitad, pero tras un suceso
inesperado, Chang´e se la comió entera.
Al exceder la dosis, la joven recuperó su inmortalidad, aunque también comenzó a elevarse tan alto que llegó a la luna, separándose por siempre de su
amado.
18 – El mito de las sirenas y Ulises
Luego de que Ulises volviera de la guerra de Troya junto a su tripulación, atravesando el mar por los alrededores de Sicilia, se encontró con las sirenas,
criaturas de la mitología griega, las cuales atraían a los navegantes con sus cantos y después los ahogaban.
Sin embargo, Ulises estaba preparado para pasar el dominio de las sirenas, así que les ordenó a sus compañeros tapar sus oídos con cera, mientras, a
él lo ataron en el mástil del barco evitándole cualquier intento de saltar al mar.
El héroe, con los oídos descubiertos pero atado, pudo escuchar la encantadora melodía de las criaturas del mar y sobrevivir.
Vencidas ante el rechazo de Ulises, aquellos seres femeninos con cuerpos mitad pez sacrificaron a una de sus hermanas, la sirena Parténope, y sus
restos quedaron en una costa, donde levantaron un templo alrededor del cual construyeron un pueblo, Nápoles.
19 – El mito del carro alado
El carro alado es otro de los mitos cortos alegóricos de Platón, a través del cual busca explicar todas las “partes” del alma.
En esta historia, un hombre que simboliza la razón del alma, va guiando un carro tirado por dos caballos, el primero representa la maldad y el segundo
el bien.
En este sentido, el conductor del carro lucha por controlar a los caballos que intentan tomar distintos caminos.
Según el relato, las almas de los dioses dirigen un carro alado que surca el cielo sin dificultad, pero las humanas corren el riesgo de perder sus alas y
caer a un cuerpo mortal.
De ser el caso, el alma deberá esperar a que el cuerpo muera para retomar su antigua posición siguiendo a los dioses, no obstante, puede elevarse o
descender de su posición anterior, dependiendo de sus acciones positivas o negativas.
20 – El mito de Selene, la diosa luna
Selene era la Diosa de la luna, hermana de Helios, el Dios del Sol. Ella volaba en el cielo durante la noche, sobre un carruaje plateado y, Endimión, un
humilde pastor, siempre la veía para admirar su belleza hasta quedarse dormido.
Una vez, ella notó su presencia y se sintió atraída hacia él, así que bajó a acompañarlo mientras dormía.
Lo mismo se repitió en muchas oportunidades hasta que Endimión despertó, y ambos se confesaron sus sentimientos.
Después de corresponderse, le pidieron a Zeus regalarle la juventud eterna al pastor para poder amarse por siempre, y el Dios del Olimpo les cumplió,
bajo una condición.
Solo podría despertar cada noche para verse con Selene, de resto pasaría la eternidad durmiendo. Tras concederles sus deseos, el pastor inmortal y la
Diosa tuvieron a 50 descendientes que simbolizan a las fases lunares del año.