»Número de Referencia: 329C2020
»Origen: SALAS
»Nombre del Tribunal: SALA DE LO PENAL
»Tipo de Proceso:
»Tipo de Resolución: Sentencias Definitivas
»Fecha de Resolución: 3/2/2021 0
»Hora de Resolución: 08:10:00
329C2020
SALA DE LO PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA: San Salvador, a las
ocho horas y diez minutos del día tres de febrero de dos mil veintiuno.
La presente resolución es emitida por la Magistrada Doris Luz Rivas Galindo y los
Magistrados José Roberto Argueta Manzano y Leonardo Ramírez Murcia, para resolver el
recurso de casación interpuesto por el licenciado M Ruiz Soriano, quien en calidad de
defensor particular, impugna la resolución pronunciada por la Cámara Primera de lo
Penal de la Primera Sección del Centro, a diez horas y cincuenta minutos del día veintidós
de mayo de dos mil veinte, que confirma la sentencia definitiva condenatoria proferida por
el Tribunal Cuarto de Sentencia de esta misma ciudad, a las dieciséis horas del día trece
de diciembre de dos mil diecinueve, en el proceso penal instruido al imputado JMSC, por
los delitos de VIOLACIÓN EN MENOR O INCAPAZ, en modalidad continuada, previsto
y sancionado en los Arts. 158 y 159 CP, en relación con el Art. 42 CP, en perjuicio de la
indemnidad sexual de la adolescente “********”; y, VIOLACIÓN AGRAVADA, previsto
y sancionado en los Arts. 158 y 162 N° 3 CP, en perjuicio de la libertad sexual de la
adolescente “**********”.
Los datos de identificación de las personas ofendidas serán omitidos en la presente
sentencia, en aplicación de la garantía procesal de salvaguarda de la intimidad y
privacidad prevista en el Art. 57 literal a) LEIV, medida que protege a todas las mujeres
víctimas de hechos de violencia.
Según consta en autos, intervino además en esta causa, la licenciada Reyna de la
Paz Araniva de Hernández, en calidad de agente auxiliar del Fiscal General de la
República.
Antecedentes
Primero.- El Juzgado de Instrucción de Ilopango, conoció de la audiencia
preliminar en contra del imputado, una vez concluida la misma, dictó auto de apertura a
juicio y remitió las actuaciones al Tribunal Cuarto de Sentencia de San Salvador, sede que
realizó la correspondiente vista pública, en la que se dictó un fallo condenatorio y se le
impuso al encausado la pena de ocho años de prisión. Inconforme con este dispositivo, la
defensa particular del encausado apeló, de cuyo recurso conoció la Cámara Primera de lo
Penal de la Primera Sección del Centro, de esta ciudad, sede que confirmó íntegramente el
dispositivo impugnado.
Los hechos acusados concernientes al delito de Violación en Menor o Incapaz, han
sido descritos así: “Los hechos ocurrieron en el ano dos mil dieciséis, unos meses antes de
que la joven N. S. cumpliera sus catorce años de edad, un día por la mañana no recordando
fecha exacta, mientras se encontraba sola en su casa de habitación ubicada en **********,
San Martin, se disponía a bañarse; cuando su vecino de nombre JMSC, quien en ese
entonces era novio de su madre, entro por el lado de atrás de la vivienda, ya que en esa
época solo se dividían las casas con una malla como de Hierro -tela metálica-, la joven se
cubrió con una toalla y M le dijo que le diera un dinero de la venta que había dejado su
mama…Con ese objetivo ******** entro al cuarto y cuando iba a sacar el dinero de un
ropero, el imputado SC la golpeo en el rostro con puno cerrado, a consecuencia de lo dial la
joven cayó sobre la cama, acto seguido dicho sujeto le puso la mano en la boca con mucha
fuerza y le quito la ropa interior mientras la besaba; la adolescente trato de gritar, pero no
pudo porque su agresor le amarro una bolsa plástica negra cubriéndole la boca, después él
se quitó la ropa y le introdujo el pene en su vagina. Debido a dicho ataque sexual la victima
sentía mucho dolor; posteriormente, tal sujeto la amenazó con matar a su familia si llegaba
a contar algo de lo sucedido…La segunda vez que JMSC violo a la adolescente ********,
fue el seis de diciembre de dos mil diecisiete aproximadamente al mediodía, cuando ella
regresa a su vivienda escucho un ruido y descubrió que tal sujeto estaba debajo de la cama,
quien la ataco sexualmente de la misma forma que la primera vez, la golpeo en el rostro,
llevaba una bolsa negra con unos trapos y le tapó la boca con estos, la amarro de los pies
con unos listones rojos, le abrió las piernas y las pitas se estiraban…La tercera vez que la
violo fue el ocho de enero de dos mil dieciocho, mientras N. S. R.R. regresaba de estudiar
como a las diez y media de la mañana, lo recuerda porque ese día había salido temprano de
la escuela por ser el primer día de clases, estudiaba en el Centro Escolar Caserío
*********. resulta que cuando llego a su casa cerró la puerta, abrió el balcón y cuando se
estaba cambiando de ropa entro el imputado MS por la puerta principal…la volvió a
amarrar con los listones rojos y sostuvo relaciones sexuales con ella por vía vaginal…”
(Sic).
De igual modo, los hechos acusados respecto al delito de Violación Agravada, se
describen así: “Cuando la joven ********** tenía quince años de edad, exactamente el
veintiocho de abril de dos mil doce aproximadamente a las dos de la tarde recibió una
llamada a su teléfono celular de parte de la ex pareja de su madre, a quien identifica como
JMSC, persona que le dijo que se vieran porque le daría unas cosas para que llevara a una
excursión a la que iría el siguiente día; ya que tal sujeto era pareja de su madre, en ningún
momento desconfió de él; convinieron en reunirse en el Centro Comercial de Unicentro de
Soyapango; en efecto ella se presentó a ese lugar, le llevo fruta y una gaseosa para que la
llevara a la excursión, luego decidieron ingresar a una panadería y le compro un pan dulce
y una soda, pero en ese momento **********, decidió ir al baño, al regresar se comió el
pan y en el camino se iba tomando la soda, luego abordaron un autobús de la ruta ciento
cuarenta que transita de Unicentro Soyapango a San Martin rumbo a su casa en San Martin,
fue entonces cuando el imputado le dijo que su madre la estaría esperando…Ambos se
bajaron del autobús en la parada de Ciudad Mujer, San Martin y JS la llevo a una champa
sin número ubicada a un costado de la entrada de la colonia Santa Teresa sobre la carretera
de Oro, San Martin, en donde le dijo “Entra, ahí está tu nana”, entonces ********* decidió
entrar, después ya no recuerda nada, de repente sintió que M le toco el hombro y le decía “J
despierta” y cuando se despertó se vio desnuda acostada en el suelo de la champa y le
pregunto qué había pasado, a lo que él solo le dijo que se vistiera y ********* comenzó a
llorar, se vistió y salió corriendo de la champa, ante lo que JS comenzó a seguirla y la
amenazó con hacerle daño a sus padres si le contaba a alguien lo sucedido y que lo mismo
le haría a su hermana ******** y a su amiga AE…La segunda vez que JMSC abusó
sexualmente de *********. fue aproximadamente dos meses después de la primera vez,
cuando la víctima se encontraba sola en su residencia, en San Martin, estaba lavando, fue
en horas de la mañana, cuando entro el imputado al inmueble por el lado de atrás de esta,
por la espalda de la mencionada joven y le dijo Mamita aquí estas, hoy vas a ser mía “ y la
llevo a la cama donde dormía su mama, le amarro las manos y los pies con unos como
cintas rojas, en tanto, que le advertía que si gritaba se las iba a pagar, después le quito el
short y el blúmer, acto seguido, él también se quitó el pantalón e introdujo el pene en su
vagina, a la vez que con una mano le tapaba la boca y con la otra le tocaba todo el cuerpo…
Debido a esos hechos, días después decidió tomar muchas pastillas porque se quería morir
por lo que había pasado, por temor nunca conto nada a su familia.” (Sic).
Segundo.- En lo esencial, la Cámara de origen resolvió: “CONFIRMASE la
Sentencia Definitiva Condenatoria pronunciada por el Tribunal Cuarto de Sentencia de esta
ciudad, en carácter unipersonal en contra del imputado JMSC, por los delitos de
VIOLACION EN MENOR O INCAPAZ CONTINUADA y VIOLACION AGRAVADA
en perjuicio de “**********” y “**********”, respectivamente” (Sic).
Tercero.- Inconforme con el referido fallo, la parte recurrente plantea como único
motivo casacional: “LA FALTA DE FUNDAMENTACION DE LA SENTENCIA.
REGULADO EN EL ART. 478. NUMERAL 3)” (Sic).
Cuarto.- Al agotar el estudio de naturaleza formal ordenado por los Arts. 483 y 484
del Código Procesal Penal, esta Sala constata que se han cumplido los requisitos de
tiempo y forma, así como el de impugnabilidad objetiva y subjetiva, por tratarse de una
sentencia definitiva dictada en segunda instancia, respecto de la cual se encuentran en
desacuerdo un sujeto procesal legítimamente facultado.
Al anterior acervo, se agrega que el memorial del licenciado Ruiz Soriano
puntualiza el reclamo invocado, describiendo la infracción legal que atribuye a la Cámara
de procedencia, pese al exceso y reiteración de transcripciones del proveído de alzada;
respecto a la interposición en tiempo, se aclara que el libelo fue presentado ante el
Juzgado de Paz de turno de la ciudad de San Salvador, en el décimo día del plazo legal,
debido a que la Secretaría de la Cámara se encontraba cerrada, ante ello, se estima que
ha satisfecho la exigencia de temporalidad. En consecuencia, ADMÍTASE y decídase la
causal invocada, conforme al Art. 484 Pr. Pn.
Quinto.- Una vez interpuesto el memorial por la parte interesada, tal como lo
dispone el Art. 483 Pr. Pn., se emplazó a la licenciada Reyna de la Paz Araniva de
Hernández, quien actúa en calidad de agente auxiliar del Fiscal General de la República,
a fin de que emitiera su opinión técnica. No obstante, la referida profesional no realizó
contestación alguna.
Fundamentos de Derecho
1. En lo esencial, el gestionante asevera que la Cámara de origen ha desarrollado
una motivación ilegítima e incompleta, sin analizar los aspectos esenciales de las quejas
planteadas en el escrito de apelación, limitándose a manifestar aseveraciones genéricas
sobre la coherencia y credibilidad del material probatorio, sin ingresar al fondo de los
planteamientos del libelo de alzada. En ese sentido, expresa: “A criterio de la parte
recurrente la aludida resolución carece de fundamentación en sentido técnico, el cual es un
requisito esencial para su validez; la Cámara contraviene las garantías y los derechos
constitucionales del DEBIDO PROCESO del imputado”.
De manera concreta, asegura que en el escrito recursivo de la defensa se señaló a
la Cámara remitente que la resolución de primera instancia había errado al no aplicar la
“Prueba para Mejor Proveer”, instituto contemplado en el Art. 390 del Código Procesal
Penal. Este supuesto error se habría configurado cuando la sede de primer grado no
ordenó de manera oficiosa la práctica de “PERICIA FORENSE DE ESTUDIO DE
TRABAJO SOCIAL en el lugar de residencia y domicilio de las víctimas y de la
progenitora de éstas” (Sic); según el impetrante, con este estudio se hubiese determinado
que las víctimas tuvieron vida sexual activa de manera previa a los hechos.
No obstante, pese a haber planteado la ausencia de este elemento probatorio de
orden decisivo, según el recurrente, la Cámara fue omisa en su fundamentación, cayendo
en el vicio de falta de fundamentación, al no externar de manera completa, clara y
expresa, cuál era la justificación para rechazar este reclamo. Por lo tanto, se estaría frente
a una fundamentación omisiva. Además, tampoco se habría expresado una fundamentación
suficiente sobre la queja por el estado de duda razonable sobre la responsabilidad penal
del encausado.
2. Conforme al Art. 144 Pr. Pn., la motivación de las resoluciones es una
obligación inexcusable de los funcionarios judiciales, de ahí que el tribunal de segunda
instancia debe pronunciarse sobre los puntos admitidos en el recurso de apelación en sus
aspectos de hecho y de Derecho. En particular, cuando en virtud de los alcances del
agravio aducido, sea necesario controlar el juicio crítico de primera instancia, la sede de
alzada debe seguir las reglas del correcto entendimiento humano, lo cual supone un
examen racional sobre la consistencia y concordancia lógica entre los distintos elementos
probatorios.
3. En cuanto a los planteamientos vertidos en el recurso de alzada, respecto a la
falta de fundamentación probatoria, la Cámara expresó: “Al redactar el Juez la
fundamentación la sentencia, -por lo general,- o hace de acuerdo a su forma particular de
redacción. es decir, que no existen formatos establecidos para ello, es por eso que muchas
veces, al establecer el valor probatorio que le dan a los medios de prueba que fueron
ofrecidos y que se controvirtieron en la Vista Publica, el Juez expresa en ese marco,
valoraciones respecto de la prueba que relaciona, y en tal sentido, ello debe ser
comprensible, independiente como se haya plasmado…La Juez que pronuncio la sentencia,
ha cumplido con los requisitos señalados, pues ha establecido los hechos por los cuales se
procesa al imputado, un desglose de la prueba ofertada y producida en el plenario, la cual
consistió en prueba pericial, testimonial y documental, que ha sido debidamente valorada,
realizándose también las respectivas valoraciones de carácter jurídico, en cuanto a cada una
de las imputaciones que se le dan atribuido al justiciable, y por lo cual ha sido condenado,
de tal manera se tiene que dicha funcionaria efectivamente ha cumplido con los deberes de
fundamentos que le impone la ley…Para reflejar lo anterior debe señalarse que en la
sentencia apelada consta: a) La prueba producida en el juicio fs. 166 fte a 179 fte; b) La
calificación jurídica en relación a los hechos probados fs. 180 fte a 184 vto; c) La
argumentación jurídica, y dentro de ella, la valoración de la prueba fs. 184 vto a 191 fte; y,
que dio como resultado el fallo condenatorio tal como se asienta a fs. 194 Se considera que
la sentencia definitiva condenatoria se encuentra fundamentada, y que el vicio alegado
inexistente; tampoco constituye vicio de falta de fundamentación, el hecho que una de las
partes no esté de acuerdo con las razones que afirme el tribunal, para arribar al fallo
pronunciado, pues las diferencias de valoración, entre las partes y el juez, no significa falta
de fundamentación de la sentencia, y en este caso, la señora Juez del Cuarto de Sentencia
expresa con precisión los motivos de hecho y derecho en que se basa la decisión tornada
por ello, este Tribunal considera que será desestimado…Con los elementos de prueba
aportados se han tenido por probados con certeza positiva, que efectivamente existieron las
infracciones penales atribuidas, consistente en el acceso carnal, en vista de que todos los
medios de prueba nos conllevan a esa circunstancia, pues se ha determinado que tales
eventos se acreditaron, así como la edad de las víctimas…Así también, debe señalarse que
el testimonio de las menores “********** y **********”, se complementan con los
reconocimientos médicos legales de genitales que les fueran practicados a cada una de
ellas, en su orden, el día veinte de agosto de dos mil dieciocho, por el Doctor Luis Stanley
Artiga Avilés y la Doctora Claudia Margarita Chinchilla Turcios, Médicos Forenses del
Instituto de Medicina Legal, quienes concluyeron: el primero, “himen: no integro, presenta
dos desgarros antiguos, uno incompleto localizado a las tres y otro completo localizado a
las siete según caratula del reloj, Los hallazgos antes descritos a nivel genital son
compatibles con maniobras sexuales de penetración vía vaginal antiguas o recientes y no se
descarta la realización de otras maniobras sexuales como la de tocamientos en áreas
genitales”; y el segundo, “en el examen extragenital y paragenital sin anormalidades, a
nivel de genitales labios mayores y menores sin anormalidades, himen de tipo carúnculas
mirtiformes, región perineal cicatriz hipercromica en el lado izquierdo (episiotomia), ano
con pliegues radiados conservados y tono del esfínter anal presente, sin lesiones, no
evidencia de enfermedades de transmisión sexual”’. Lo anterior es consistente con acceso
carnal por vía vaginal; y por la minoría de edad que las victimas ostentaban a la fecha de
los hechos, independiente que mediare consentimiento como lo pretende hacer ver el
recurrente, legalmente se encontraba viciado…” (Sic).
En relación al sustento vertido por la alzada en el análisis de esta queja, no se
advierte que concurra una ausencia de motivación, pues, pese a que la Cámara se expresó
de manera breve sobre el punto reclamado, esta Sala advierte que los Magistrados
proporcionaron un argumento que daba respuesta a la esencia de lo reclamado de la parte
recurrente, al verificar lo plasmado en el fallo dictado en primera instancia y constatar
que dicha resolución contenía la valoración del acervo de probanzas que permitió extraer
el cuadro fáctico acreditado.
4. Cabe mencionar que el criterio valorativo externado por el colegiado de alzada,
coincide con lo establecido por esta Sala en decisiones previas, respecto a la valoración de
las declaraciones testificales rendidas por víctimas de violencia sexual. En ese sentido,
esta Sala ha sostenido: “esta clase de delitos suele cometerse en ámbitos de intimidad,
ajenos a la mirada de terceros, siendo frecuente que en muchos casos sólo exista la versión
de la víctima contrapuesta a la del acusador. (Sentencia de casación Ref. 187-CAS-2011,
dictada el 16/07/2014).
En virtud de esta realidad, actualmente se encuentra superada la vetusta regla
enunciada mediante el aforismo latino “testis unus, testis nullus”, según la cual, el dicho
de un solo testigo era insuficiente para sustentar la convicción judicial. De ahí, que esta
sede, ha sostenido en pronunciamientos previos que: “la deposición de un testigo puede
constituir prueba suficiente para enervar el derecho a la presunción de inocencia, pues lo
relevante no es la cantidad de prueba recabada para el debate, sino la calidad, es decir, que
resulte creíble, conforme a una valoración apegada a las reglas de la sana crítica y que
aporte información suficiente y relevante a efecto de averiguar la verdad real de lo
acontecido” (Sentencia de casación Ref. 430-CAS-2011 dictada el 22/05/2013).
Precisamente, la Cámara de procedencia razonó con claridad y concisión los
aspectos que se desprendían del testimonio de cada una de las víctimas que permitían
extraer información de suficiente calidad sobre los hechos acusados, por lo que reiteró que
se trataba de testimonios que merecían fiabilidad, añadiendo que estaba corroborado por
los hallazgos del reconocimiento médico de genitales, practicado a las dos víctimas, cuyo
resultado era consistente con un acceso carnal por vía vaginal, tal como ellas lo habían
narrado que ocurrieron los eventos y señalando a su agresor.
5. Para esta Sala, las valoraciones expuestas por la Cámara son razonables y
reflejan una correcta aplicación del principio de libertad probatoria, pues, como se ha
establecido en decisiones anteriores: “en materia penal, los hechos pueden comprobarse a
través del empleo de cualquier medio de prueba legítimo, siempre y cuando no se vulneren
los derechos de los acusados, Art. 176 Pr. Pn.” (Sentencia de casación Ref. 461C2016, de
fecha 13/06/2017).
Con el juicio intelectivo antes reseñado, la Cámara proporcionó argumentos
válidos sobre la ponderación asignada al testimonio de cada víctima y su corroboración
objetiva mediante los reconocimientos de genitales, sin que se advierta una ponderación
“superficial” o “incompleta”; por el contrario, se advierte el esfuerzo argumentativo por
dar respuesta a los diversos aspectos reclamados en la alzada, verificando la
razonabilidad del juicio crítico de primera instancia.
6. De manera concreta, los señalamientos del escrito de apelación relativos a que
no se ordenó como prueba para mejor proveer la formulación de una pericia de trabajo
social que proporcionase información sobre el ambiente familiar de las víctimas, fueron
abordados por la Cámara, la cual precisó que se trataba de una mera especulación de la
defensa técnica respecto a la personalidad de las víctimas.
En ese sentido, el tribunal de alzada señaló: “el defensor particular únicamente hace
elucubraciones sobre la personalidad de las víctimas y de su madre, así como la forma en
que estas declaraciones fueron rendidas y que por ello sus dichos los considera faltos de
credibilidad, y que lo declarado y que la omisión de la pericia de trabajo social, deja
muchas dudas no aclaradas, sobre la forma de cómo sucedieron los hechos, sin manifestar
cuáles, sino, que trata de cuestionar lo manifestado por las víctimas, con el argumento de
que no se ubican en tiempo ni en espacio, y que debió de haberse investigado el ambiente
familiar, social en el cual se movían las víctimas, para averiguar si las violaciones que
ambas narran estaban relacionadas con el ambiente que ellas manifiestan, y en nada
desacredita los testimonios coherentes, persistentes y específicos de las victimas hacia el
imputado como la persona que abuse sexualmente de ellas” (sic).
En decisiones anteriores, esta Sala ha expresado que la prueba para mejor proveer
tiene carácter excepcional, ya que existe una oportunidad legalmente predeterminada para
ofrecer las probanzas que cada parte estime conveniente, según su respectiva teoría del
caso; en ese sentido, esta Sala ha dicho: “El momento oportuno y común a las partes para
ofrecer prueba es la fase de instrucción o, en su caso, la etapa intermedia del proceso penal,
en atención al principio de legalidad y el de preclusión procesal, que rigen la ordenación de
las actuaciones mediante el cierre en forma definitiva de las sucesivas etapas del proceso.
Sin embargo, de manera excepcional, se prevé la posibilidad de que se reciba prueba para
mejor proveer en la vista pública, cuando en el desarrollo del juicio surjan nuevos hechos
que requieran su esclarecimiento, de conformidad con lo establecido en el art. 390 CPP”
(Sentencia de casación Ref. 103C2018, de 26/02/2019).
Si la defensa consideraba necesario pedir la realización de un estudio de trabajo
social sobre el ambiente familiar de las víctimas, debió solicitarlo en el momento procesal
oportuno y no pretender que el tribunal de sentencia ordenase la producción de dicha
prueba de manera oficiosa, sobre todo cuando no se aclara o argumenta cuáles son los
hechos nuevos que surgieron en el juicio y que justificarían invocar el instituto de la
prueba para mejor proveer.
En el subjúdice, no se visualizan hechos nuevos sino una simple especulación sobre
la personalidad de las víctimas, por lo que la Cámara lleva razón al estimar que no era
procedente ninguna producción oficiosa de nueva prueba y descartar de esa manera el
reclamo de la defensa.
De manera adicional debe precisarse que en nuestro ordenamiento jurídico no se
deben hacer valoraciones sobre la vida sexual de las víctimas de hechos de violencia
sexual, pues, el legislador ha sido expreso en el Art. 57 literal a) LEIV al señalar como una
garantía procesal de todas las mujeres que experimentan hechos de violencia: “ su vida
sexual no podrá ser expuesta directa o indirectamente, para justificar, minimizar o
relativizar el daño causado”. Debido a ello, un estudio social que pretendiese abordar la
vida sexual previa de las víctimas sería un elemento contrario a una expresa prohibición
legal. Lo anterior es un motivo adicional que confirma que tal pericia no era procedente.
7. Ahora bien, en cuanto a la expresión de fundamentos sobre el estado de duda
razonable, debe precisarse que la Cámara advirtió que la resolución de primera instancia
había sustentado una conclusión fáctica basada en el estado de certeza positiva, por ello,
la duda u oscilación no corresponde al razonamiento judicial, sino a la propia subjetividad
del recurrente, quien elucubra sobre aspectos de la personalidad de las víctimas, señala
que debió investigarse el ámbito familiar de éstas y luego sostiene que no merecen fe, que
han mentido y que su versión genera “dudas”.
Tal señalamiento subjetivo no es objeto de control en la vía recursiva, conforme al
criterio de esta Sala: “El estado de duda que pretenda someterse al ámbito de casación,
supone los casos en los cuales el juzgador reconoce en el fallo la existencia de una duda
probatoria sobre los elementos del delito o incluso en cuanto al resultado arrojado por la
prueba, y no obstante esto, condena…Es decir, se trata de un estado que ha quedado
plasmado de las inferencias descritas en el mismo proveído, y no de una construcción del
impetrante, a partir de su personalísima apreciación del material probatorio” (Sentencia de
casación Ref. 348C2015, de fecha 04/01/2016). En vista de ello, la Cámara lleva razón al
haber descartado un planteamiento de duda subjetiva basada en la especulación de la
parte impetrante.
Conforme a lo previamente desarrollado, esta Sala no aprecia un incumplimiento
del deber de fundamentar del colegiado de alzada; al contrario, la Cámara ha externado
los argumentos jurídicos que sustentan su decisión confirmatoria de la condena emitida en
primera instancia.
POR TANTO: De acuerdo a lo apuntado en los acápites precedentes, disposiciones
legales citadas y artículos 50 Inc. 2° literal a), 147, 478, 479, 480 y 484 Pr. Pn, en nombre
de la República de El Salvador, esta Sala RESUELVE:
A) DECLÁRASE NO HA LUGAR A CASAR la sentencia impugnada, por no
configurarse el motivo invocado en el recurso de casación del licenciado M Ruiz Soriano,
en calidad de defensor particular;
B) QUEDA FIRME la resolución proferida por la Cámara de origen;
C) Oportunamente, remítanse las actuaciones al tribunal de procedencia, para
los efectos legales consiguientes.
NOTIFÍQUESE.
D.L. R. GALINDO ---------------- J. R. ARGUETA -------------------- L. R. MURCIA
---------------PRONUNCIADO POR LA MAGISTRADA Y LOS MAGISTRADOS QUE
LO SUSCRIBEN------------- ILEGIBLE ------- SRIO ------ RUBRICADAS.
»Número de Referencia: 385C2020
»Origen: SALAS
»Nombre del Tribunal: SALA DE LO PENAL
»Tipo de Proceso:
»Tipo de Resolución: Sentencias Definitivas
»Fecha de Resolución: 27/11/2020
»Hora de Resolución: 08:15:00
385C2020
SALA DE LO PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA: San Salvador, a las
ocho horas y quince minutos del día veintisiete de noviembre de dos mil veinte.
La presente resolución es emitida por la Magistrada Doris Luz Rivas Galindo y los
Magistrados José Roberto Argueta Manzano y Leonardo Ramírez Murcia, para resolver los
recursos de casación interpuestos, el primero por el licenciado Álvaro Danilo Solís
Guardado, en calidad de defensor particular del procesado MDJV; y el segundo, por el
licenciado Douglas Bladimir Escobar Peñate, en calidad de defensor particular del
procesado PABV, contra la resolución dictada por la Cámara de la Segunda Sección de
Occidente, con sede en Sonsonate, a las catorce horas y diez minutos del día trece de julio
de dos mil veinte, mediante la cual confirma la sentencia definitiva condenatoria
pronunciada por el Tribunal Segundo de Sentencia de Sonsonate, por el delito de ROBO
AGRAVADO, previsto y sancionado en los artículos 212 y 213 No. 2 y 3 del Código
Penal, en perjuicio patrimonial de WAC Y APECA, conocida por APECDA.
En el presente proceso han intervenido también el licenciado Josué Nehemías
Caballero Abrego y la licenciada Maura Guadalupe Alarcón, en calidad de agentes
auxiliares del Fiscal General de la República.
I. ANTECEDENTES
PRIMERO. El Juzgado de Primera Instancia de Acajutla, Sonsonate, realizó la
Audiencia Preliminar, decretó apertura a juicio y remitió las actuaciones al Tribunal
Segundo de Sentencia de Sonsonate. La vista pública, estuvo a cargo del Juez licenciado
Carlos Manahen Méndez Hernández, quien dictó sentencia condenatoria a las ocho horas
con cinco minutos del día veintidós de noviembre del año dos mil diecinueve, en la que se
declaró responsables penalmente a los encausados MDJV y PABV, imponiéndosele la
pena de DIEZ AÑOS DE PRISIÓN, por el delito calificado definitivamente ROBO
AGRAVADO, previsto y sancionado en el artículo 212 y 213 No. 2 y 3 del Código Penal,
en perjuicio de WAC y APECA conocida por APECDA.
Los hechos acreditados fueron los siguientes: “Los hechos sucedieron el día siete de
agosto del año dos mil quince, en la hacienda Alemania, cantón Talcomunca de lzalco, a
eso de las nueve horas. En aquella ocasión un grupo de ocho sujetos se hacen presentes y
con la utilizaci6n de armas de fuego, interceptan a un sujeto que laboraba como vigilante
de la hacienda Alemania, a quien despojan de sus objetos personales y laborales, tirándolo
al suelo para lograr dicho fin. Producto de dicha conducta, se apoderan de las llaves de
las instalaciones de la mencionada hacienda, en la cual se introducen y sin que les asista
ningún tipo de legalidad, se apoderan de enceres hogareños propiedad de los señores
WAC y APECA conocida por APECDA.
Que luego del apoderamiento de dichos objetos, los ocho sujetos se disponen a
transportar dichos enceres haciendo uso de un vehículo automotor, con lo que se garantiza
el apoderamiento y sustracción de dichos bienes de la esfera de dominio de las víctimas.
Que la hacienda descrita y los objetos sustraídos, forma parte del haber conyugal de los
señores WAC y APECA conocida por APECDA, y posee un valor pecuniario de veintidos
mil ciento siete dólares de los Estados Unidos de América.
Que las conductas ejercidas por los ochos sujetos y la utilización de armas de
fuego, son suficientes para considerar la existencia de violencia física y psicológica en
aquel sujeto, lo que sirve de medio para lograr el apoderamiento y sustracción de los
bienes muebles sustraídos. Que, entre aquellos ochos sujetos, se demostró la participación
de los sujetos procesados MDJV y PABV, quienes fueron plenamente identificados e
individualizados por parte del testigo con régimen de protección y clave “David”. Clave
“David” fue un testigo directo de las acciones ilícitas descritas, al haber observado los
hechos a una distancia considerablemente cercana, por lo tanto, ha sido un órgano de
prueba pertinente, idóneo y útil a las pretensiones punitivas”. (Sic).
SEGUNDO. Contra el fallo condenatorio, los ahora recurrentes interpusieron
respectivamente recursos de apelación, los cuales fueron conocidos por la Cámara de la
Segunda Sección de Occidente, Sonsonate. En sentencia de las catorce horas y diez minutos
del trece de julio de dos mil veinte, el referido tribunal de segunda instancia resolvió en los
términos siguientes: “DECLARASE NO HA LUGAR la pretensión tanto del Licenciado
Álvaro Danilo Solís Guardado, defensor particular del procesado MDJV, como la del
Licenciado Douglas Bladimir Escobar Peñate, en su concepto de defensor particular del
procesado PABV, de que se REVOQUE LA SENTENCIA CONDENATORIA pronunciada a
las ocho horas cinco minutos del día veintidós de noviembre de dos mil diecinueve, por el
Licenciado CARLOS MANAHEN MENDEZ HERNANDEZ, juez del Tribunal Segundo de
Sentencia de esta ciudad; b) CONFIRMASE en todas sus partes la sentencia conocida en
apelación dictada en contra de MDJV y PABV, Por el delito de ROBO AGRAVADO,
previsto y sancionado en los arts. 212 y 213 No 2o y 3 del Código Penal, en perjuicio
patrimonial de WAC Y APECA, conocida por APECPDA; por medio de la cual se les
condenó a cada uno a la pena de DIEZ AÑOS DE PRISIÓN…”. (Sic).
TERCERO. Contra la decisión de alzada, los licenciados Solís Guardado y Escobar
Peñate formularon respectivamente los recursos de casación que ahora examina esta Sala.
En cumplimiento de lo preceptuado en el Art. 484 CPP, antes de descender al análisis del
fondo de las pretensiones impugnativas, se procede al examen formal de los libelos
impugnaticios presentados, en atención a los Arts. 452, 453, 478, 479 y 480, todos del
cuerpo normativo recién citado, que contienen los requerimientos legales que habilitan su
admisibilidad.
En ese estudio preliminar, se ha verificado que la pretensión recursiva del defensor
particular del sindicado MDJV ha sido formulada por escrito y se dirige contra la decisión
pronunciada en segunda instancia, la cual tiene carácter definitivo, ya que confirma la
decisión de condena, lo cual imposibilita que continúen las actuaciones en esa instancia. En
cuanto a las condiciones temporales de interposición de dicho libelo recursivo, se advierte
que su presentación ha sido dentro del plazo previsto en el art. 480 CPP.
En cuanto a la expresión clara y concreta de los motivos de casación, con sus
respectivos fundamentos y solución que pretende, se observa que el impugnante invoca el
motivo previsto en el art. 478 No. 3 CPP, concerniente a la infracción de las reglas de la
sana crítica respecto a medios o elementos probatorios de carácter decisivo. No obstante, al
revisar lo expresado por el mismo en sus fundamentos, se advierte que sus reparos se
orientan a reflejar una supuesta inadmisión arbitraria de un órgano de prueba ofrecido por
el imputado V al momento de rendir su declaración indagatoria en la vista pública. De
manera que, su queja se adecua a la causal descrita en el art. 478 No.1 CPP, es decir, por
inobservancia de las normas procesales establecidas bajo pena de nulidad, inadmisibilidad o
caducidad, siempre que el interesado haya reclamado oportunamente su corrección. Por lo
que, en aplicación del principio iura novit curia o el juez conoce el derecho, se entenderá
planteado el recurso conforme a la causal correspondiente a la naturaleza del vicio
propuesto en su fundamentación.
En consecuencia, ADMITASE el recurso interpuesto con las salvedades apuntadas
y procédase a emitir la sentencia que corresponde.
Respecto al memorial recursivo presentado por el licenciado Escobar Peñate, se ha
verificado que cumple con los requisitos de tiempo y forma, así como las exigencias de
impugnabilidad subjetiva y objetiva. Asimismo, se observa que el impetrante ha expuesto el
motivo de casación que identifica en la sentencia impugnada, el cual acompaña de sus
correspondientes fundamentos y solución pretendida. Cabe aclarar que se ha denotado un
error en las disposiciones legales que cita para sustentar su reclamo, ya que cuando invoca
la causal de casación, señala la prevista en el art. 478 No. 1 CPP, no obstante, de acuerdo al
enunciado del vicio y las razones que consigna como fundamentación del motivo, se
advierte que su reparo recae sobre la valoración de la prueba testimonial, por lo que, para
admitirse deberá encausarse dentro de la causal correcta y acorde a lo que reclama,
conforme al motivo del art. 478 No. 3 CPP. Por lo que procede también su ADMISIÓN,
atendiendo lo observado.
CUARTO. El recurso de casación interpuesto por el licenciado Solís Guardado,
como se señaló anteriormente, ha sido admitido atendiendo el motivo de casación previsto
en el art. 478 N° 1 CPP, como “inobservancia de las normas procesales establecidas bajo
pena de nulidad, inadmisibilidad o caducidad...”.
El libelo presentado por el abogado Escobar Peñate, se ha admitido como único
motivo de casación propuesto: “infracción a las reglas de la sana critica con respecto a
medios o elementos probatorios de carácter decisivo”, previsto en el art. 478 No. 3 CPP.
QUINTO. Según auto de las catorce horas con veinte minutos del día treinta y uno
de julio del año dos mil veinte, emitido por la Cámara de la Segunda Sección de Occidente,
se emplazó a la representación fiscal sobre los recursos de casación presentados por la
defensa técnica de los encartados, a efecto de que pudieran contestarlos. No obstante,
transcurrió el término que para tales efectos prevé el art. 483 CPP., sin que hicieran uso de
ese derecho.
II. FUNDAMENTOS DE DERECHO
UNO. Como se expuso supra, el motivo de casación propuesto por la defensa
particular del imputado MDJV se admitió conforme a la causal prevista en el art. 478 N° 1
CPP, correspondiente a la inobservancia de las normas procesales establecidas bajo pena de
nulidad, inadmisibilidad o caducidad, siempre que el interesado haya reclamado
oportunamente su corrección, ya que el recurrente denuncia que la Cámara convalidó la
decisión del Juez de sentencia de inadmitir la prueba testimonial ofrecida por el imputado al
efectuar su declaración indagatoria en el juicio.
DOS. En ese sentido, sostiene el recurrente que, durante la vista pública, el
imputado “en sus expresiones de la indagatoria ofreció como prueba testimonial la
declaración del señor CDJG, apegándonos a la regla de que puede ofrecer medio de
prueba cuya práctica considere oportuna, lo ofreció en defensa material, que el Juez que
dirigía el evento procesal de vista pública, no admitió que declarara como testigo el señor
CDJG. En esta situación tenemos clara la violación al derecho de defensa, era un medio
probatorio pertinente y por supuesto lícito, ello limitó de manera absoluta a la defensa en
general, es decir, la material por el ofrecimiento y a la técnica por la no introducción de
información decisiva pana la emisión de la sentencia definitiva”. (Sic).
TRES. Asimismo, expresa que la Cámara consideró “que para incorporar nuevas
evidencias o medios probatorios se puede realizar justificando que tenía un
desconocimiento insuperable o porque ha surgido posteriormente al momento en que se
está ofreciendo”. (Sic). Pero, a criterio del libelista, “el Código Procesal Penal no
establece ese tipo de limitaciones (…) se ha limitado de manera no legal el ofrecimiento,
producción y valoración de una prueba decisiva a la defensa, con dicha prueba, la
sentencia debió de ser Absolutoria en primera instancia, pero como lo que interesa es la
decisión o sentencia de segunda instancia, afirmo que en este Sede Judicial, debió
revocarse la sentencia de primera instancia y ordenarse una nueva vista pública con la
producción del medio probatorio testimonial ofrecido por medio de la defensa material”.
(Sic).
CUATRO. Se advierte que este reparo fue realizado también en el recurso de
apelación. Al respecto, la Cámara de la Segunda Sección de Occidente, respondió al
referido motivo de alzada expresando lo siguiente: “de conformidad al diseño de nuestro
proceso penal, la regla general en cuanto al ofrecimiento de prueba es que éste se realice
en la audiencia preliminar, de conformidad a los arts. 358 y 359 en relación con el art.
360 CPP, de manera excepcional, Ie permite al acusado la posibilidad de ejercerlo con
posterioridad a esta etapa procesal o incluso durante el desarrollo de la audiencia de vista
pública (…) el anterior criterio no contraría el principio de preclusión que rige las
diversas etapas procesales, según el cual, los actos de procedimiento deben agotarse en
cada fase que al efecto se determina (…) la ley indica las fases procesales para la
proposición de pruebas y una vez vencidos tales términos, las partes no tienen la
posibilidad de incorporar nuevas evidencias. Sin embargo, el anterior principio cede en
los siguientes casos: 1. Cuando existe imposibilidad previa de obtener dicho medio de
prueba, ya por desconocimiento insuperable, ya por el nacimiento de la evidencia,
posterior a la preclusión de la oportunidad probatoria”. (Sic).
CINCO. Lo referido por la Cámara sigue el criterio sostenido por esta Sala en la
sentencia con Referencia 195C2015, de fecha cuatro de enero del año dos mil dieciséis,
prácticamente en los mismos términos que ha reiterado la Cámara y que se han transcrito
arriba, en el sentido que se reconoce que de forma excepcional el imputado, ejerciendo su
derecho de defensa material, puede ofrecer prueba incluso durante el desarrollo de la vista
pública; y el Juez, para admitir la misma, debe tener en cuenta los criterios de pertinencia,
trascendencia, utilidad y legalidad, de la probanza, siendo imperativo analizar si se está en
presencia de un hecho nuevo, necesario para mejor proveer o si la prueba no era conocida
por el procesado, debiéndose considerar si ésta surgió con posterioridad o si se sabía de su
existencia y no fue posible su obtención y consecuente ofrecimiento o bien, si fue ofrecida
oportunamente por el sindicado o su defensor, el juez de instrucción no se pronunció sobre
ella o la denegó indebidamente.
SEIS. En el caso en examen, se observa que el tribunal de apelación verificó que no
concurría ninguno de los supuestos anteriormente mencionados para la admisión
excepcional de prueba en la vista pública, siendo la causa del ofrecimiento extemporáneo el
conocimiento de la defensa técnica que los testigos propuestos previamente no podrían
comparecer a declarar al juicio, siendo así que lo que se pretendía era sustituir a los órganos
de prueba inicialmente ofertados durante la fase de instrucción, mediante la
instrumentalización de las potestades del imputado al ejercer su defensa material,
proponiendo un nuevo testigo. De conformidad con la pretensión probatoria expresada por
el mismo oferente, con el nuevo testigo propuesto se buscaba establecer que el imputado se
encontraba en su casa al momento de ocurrir los hechos, es decir, los datos a incorporar al
juicio a través de dicho órgano de prueba, siempre estuvieron al alcance de la defensa y no
se debió esperar hasta la vista pública para ofrecerlos.
SIETE. Por consiguiente, al no tratarse de un hecho nuevo, para mejor proveer,
prueba sobreviniente, cuya existencia se desconocía previamente o que había sido
ilegítimamente rechazada, se colige que su inadmisión fue debidamente otorgada por el
juzgador. Siendo ese el sentido de las consideraciones jurídicas expresadas por la Cámara
de la Segunda Sección de Occidente, se estima que lo proveído por la misma es lo correcto
y que no lleva razón el impetrante al sostener que no existen limitaciones legales que
regulan la proposición y admisión de prueba una vez precluida la oportunidad para hacerlo,
pues, como bien lo indicó la Cámara, de conformidad a los arts. 358 y 359 en relación con
el art. 360 CPP, los supuestos que logran que ceda el principio de preclusión tienen un
carácter excepcional, tanto que de no concurrir tales circunstancias, el ofrecimiento
probatorio no tiene cabida, acarreando la sanción de inadmisibilidad del mismo. Por lo que,
atendiendo lo antes expuesto, se desestima el motivo de casación denunciado y se declara
sin ha lugar a casar la sentencia impugnada.
OCHO. Respecto al recurso de casación interpuesto por el licenciado Douglas
Bladimir Escobar Peñate, defensor particular del imputado PABV, se tiene admitido el
motivo previsto en el art. 478 No. 3 CPP, por aducir infracción a las reglas de la sana critica
con respecto a medios o elementos probatorios de carácter decisivo. Concretamente, la
queja del impetrante estriba en que la honorable Cámara da por acreditados los hechos
respaldados únicamente con la declaración del Testigo “DAVID”, pero que a su criterio
dicho testigo no incriminó directamente a su defendido.
NUEVE. En ese mismo orden de ideas agrega que la Cámara “confirma la
sentencia sin tomar en cuenta las ambigüedades inmersas en la deposición del testigo
“DAVID” al mencionar que el escuchó que llegó un vehículo, significa que “DAVID” no
tuvo a la vista dicho vehículo, es ahí donde incorpora que los sujetos subieron los muebles
al vehículo y que al parecer fue en dicho vehículo que efectuaron el traslado de los
muebles, situación que resta credibilidad al testigo tanto de la veracidad de los hechos y
hasta de la misma existencia de “DAVID” en el lugar y hora del accionar que describe”.
(Sic).
DIEZ. Además, sostiene el recurrente que: “la honorable cámara que conoció el
recurso de apelación, establece que no es necesaria la deposición de la persona que se
menciona como la responsable de cuidar la hacienda, nombrándola como “GUARDIAN”,
claro que es esta persona la que estuvo más cerca por haber sido la que tenía las llaves de
la Hacienda y fue a él que directamente golpearon y amenazaron, los tuvo a una distancia
más corta, tuvo contacto físicamente, escuchó lo que le decían, sintió los golpes, supo
quién se los propiciaba, en consecuencia pudo reconocer a estas personas y hasta con su
verdadero nombre, con el guardián se probaría la participación individualizada de cada
participante en contrario, con el testigo “DAVID” solo se establece el delito mas no la
participación consecuencia que conlleva a una absolución absoluta por falta de
individualización”. (Sic).
ONCE. Al cotejar la sentencia impugnada, se advierte que este reparo también fue
efectuado en la alzada y obtuvo el pronunciamiento respectivo de parte de la Cámara de la
Segunda Sección de Occidente, que en síntesis respondió lo siguiente: “tal como lo
menciona el recurrente, no se contó con la declaración en juicio del “cuidandero de la
propiedad de las víctimas” y, ello probablemente se debió, a que no quiso colaborar con la
investigación, pues tal como lo expresó el señor WAC, al momento de deponer en la vista
pública, cuando la persona que cuidaba su propiedad, les llamó para informarles de lo
sucedido, les dijo que él no iba a llegar nunca a la finca, sin exponer las razones o motivos
que lo llevaron a tomar tal decisión; sin embargo, pese a no contar con tal información, no
puede perder de vista este Tribunal que el Juez de la causa, tuvo por acreditada la
participación de los procesados en la comisión de los hechos, a través de la deposición del
testigo clave “David”, quien fue testigo directo de la forma en que los hechos se
cometieron”. (Sic). Se observa que la Cámara transcribe pasajes de la sentencia de primera
instancia en la que el juzgador pondera la declaración del testigo clave “David”, advirtiendo
en la misma elementos incriminatorios, asimismo, vislumbra la Cámara que el juez A quo
logra entender que cada uno de los ocho sujetos entre los cuales figuraban los dos
procesados poseían un dominio funcional del hecho, pues sus voluntades se encontraban
dirigidas a la comisión del robo de los bienes muebles que pertenecían a las víctimas.
DOCE. A partir de lo anterior, a criterio del tribunal de segunda instancia no resulta
trascendental la no comparecencia de la persona que cuidaba la propiedad de las víctimas,
pues, con la deposición del testigo clave “DAVID”, quien se encontraba también presente
en el lugar de los hechos, se ha logrado establecer que un grupo de ocho sujetos, se hicieron
presentes a la Hacienda Alemania, propiedad de las víctimas, quienes portando armas de
fuego, interceptaron al mencionado “cuidandero” de dicha hacienda, a quien despojaron de
sus objetos personas y laborales, lo tiran al suelo y se apoderan de las llaves del lugar al que
se introdujeron y se apoderaron de enseres del hogar.
TRECE. De igual forma, la Cámara rechaza el argumento de la defensa de que el
procesado B V no fue debidamente individualizado, solamente por el hecho que no
especificó el deponente si este era uno de los individuos que portaban armas o si fue uno de
los que había trabajado anteriormente en la hacienda, y esto es así debido a que el mismo
testigo afirmó que no conocía con anterioridad a todos los partícipes, sino solo había visto
anteriormente a tres de ellos. A tal efecto, la Cámara trajo a colación parte del testimonio de
clave “David”, quien a preguntas del ente acusador había aclarado el punto disputado por la
defensa, expresando lo siguiente: “en las preguntas que le realizó la representación fiscal,
aparece que textualmente dijo lo siguiente: “de las ocho personas solamente conozco a
esas tres y quizá a unas dos más; a estas dos no les conozco el nombre, solo los vi en el
momento del hecho (…) a las personas que conocí después del hecho, únicamente he
podido ver a dos personas, las vi como al mes del hecho…”. (Sic), refiriéndose el testigo al
reconocimiento en rueda de personas que realizó con posterioridad a los hechos, en los
cuales reconoció positivamente al procesado BV.
CATORCE. Así se advierte que el tribunal de apelación pondera dichas
circunstancias y concluye en ese mismo sentido que: “tal como aparece en el
reconocimiento de personas realizado a las nueve horas del doce de septiembre de dos mil
dieciocho, bajo la inmediación del Juez Cuarto de Paz de Santa Ana, permite determinar a
este Tribunal que el procesado es una de las personas que junto a otras siete, participaron
en el robo cometido el siete de agosto de dos mil quince, en la Hacienda Alemania, cantón
Talcomunca, jurisdicción de lzalco, de este departamento, como a eso de las nueve horas,
motivo por el cual a criterio de este Tribunal se acreditó plenamente la participación del
procesado en el hecho delictivo, motivo por el cual deberá desestimarse el punto
esgrimido”. (Sic).
QUINCE. Habida cuenta lo anterior, esta Sala considera procedente desestimar el
motivo de casación planteado, debido a que no se advierte la aludida inobservancia de las
reglas de la sana crítica. En primer lugar, es necesario hacer notar que la propuesta
recursiva es vaga, al no especificar qué reglas de la lógica, la experiencia o la psicología
considera vulneradas. De lo expuesto en el memorial impugnaticio, es posible deducir que
los reparos del impetrante consisten en criticar que la Cámara no tomó en cuenta las
ambigüedades existentes en la declaración del testigo clave “David”; que no se contó con la
declaración del vigilante o guardián de la hacienda; y que el imputado B V no fue
debidamente individualizado por el deponente.
DIECISÉIS. En cuanto a las supuestas ambigüedades que encuentra el recurrente en
la deposición del testigo denominado “David”, se observa que las mismas recaen sobre
circunstancias intrascendentes y realmente no configuran un yerro en sí. El libelista señala
literalmente que el declarante mencionó: “que el escuchó que llegó un vehículo” lo cual a
su criterio implica “que “DAVID” no tuvo a la vista dicho vehículo, es ahí donde
incorpora que los sujetos subieron los muebles al vehículo y que al parecer fue en dicho
vehículo que efectuaron el traslado de los muebles, situación que resta credibilidad al
testigo”. (Sic).
DIECISIETE. Lo cual no constituye una contradicción, pues, el testigo fue claro al
decir: “…solo me asomaba poco para no ser visto, yo ya no pude observar más, solo las
personas que le dije, solo escuché ruido, porque ya no me asomé, ruido que sacaban cosas,
y luego las sacaban a la entrada, por donde fue interceptado el cuidandero el lugar,
solamente se escuchaba ruido que hacían por la entrada principal, después escuché un
vehículo que entró y que montaban las cosas, las montaban los sujetos que ingresaron a la
fuerza, yo no pude observar las características del vehículo, solamente pude escuchar el
ruido…”. (Sic). Siendo ostensible que el testigo en un momento dado se ocultó y dejó de
tener visibilidad permanente de los hechos, solamente se asomaba intermitentemente y
algunos hechos los percibió únicamente con el sentido del oído. Eso per se no es una
contradicción, una ambigüedad ni una circunstancia que le reste credibilidad a su dicho.
DIECIOCHO. En lo atinente a que no se contó con la declaración del guardián de
la hacienda, resulta incuestionable que al no ser parte del acervo probatorio, por las razones
que fuere, escapa lógicamente de la esfera de valoración del juzgador y del tribunal de
apelación, de manera que no puede considerarse un defecto la no ponderación de una
prueba que no fue conocida, tanto como su ausencia no constituye una vulneración a las
reglas de la sana crítica. Por lo que se desvirtúa que exista un agravio.
DIECINUEVE. En el mismo sentido, no se encuentra el defecto alegado en cuanto
a que el imputado B V no fue debidamente individualizado, pues, como lo señaló la
Cámara, el testigo “David” lo ubica como uno de los sujetos que se encontraba dentro de la
hacienda, sustrayendo las pertenencias de la casa. Sobre el mismo, reconoce el testigo que
no lo conocía anteriormente, que no lo había visto previamente, pero que con posterioridad
a los hechos lo pudo reconocer, haciendo referencia al reconocimiento en rueda de
personas, cuyo resultado fue positivo. Por lo que tampoco se logra advertir que concurra en
este supuesto vulneración alguna a las reglas de la sana crítica en la sentencia impugnada.
Por lo que se declara sin lugar el recurso de casación interpuesto, siendo procedente
mantener incólume la decisión impugnada.
III. FALLO
POR TANTO: Con base en las consideraciones que anteceden, disposiciones
legales citadas y arts. 50 Inc. 2º literal a), 144, 147, 175, 179, 452, 453, 478, 479, y 484
todos CPP, en nombre de la República de El Salvador, se RESUELVE:
I. NO HA LUGAR A CASAR la resolución de la Cámara de la Segunda Sección
de Occidente, Sonsonate, dictada a las catorce horas y diez minutos del día trece de julio de
dos mil veinte, por no concurrir la causal de casación propuesta en el recurso interpuesto
por el licenciado Álvaro Danilo Solís Guardado, en calidad de defensor particular del
procesado MDJV.
II. NO HA LUGAR A CASAR la resolución de la Cámara de la Segunda Sección
de Occidente, Sonsonate, dictada a las catorce horas y diez minutos del día trece de julio de
dos mil veinte, por no concurrir la causal de casación propuesta en el recurso presentado
por el licenciado Douglas Bladimir Escobar Peñate, en calidad de defensor particular del
procesado PABV.
III. DEVUÉLVANSE oportunamente las actuaciones a la Cámara remitente, para
los efectos legales subsiguientes.
IV. NOTIFÍQUESE.
D.L. R. GALINDO ---------------- J. R. ARGUETA -------------------- L. R. MURCIA
---------------PRONUNCIADO POR LA MAGISTRADA Y LOS MAGISTRADOS QUE
LO SUSCRIBEN------------- ILEGIBLE ------- SRIO ------ RUBRICADAS.
»Número de Referencia: 33C2019
»Origen: SALAS
»Nombre del Tribunal: SALA DE LO PENAL
»Tipo de Proceso:
»Tipo de Resolución: Sentencias Definitivas
»Fecha de Resolución: 1/9/2020 0
»Hora de Resolución: 08:12:00
33C2019
SALA DE LO PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, San Salvador, a las
ocho horas y doce minutos del día uno de septiembre de dos mil veinte.
La presente resolución es emitida por la Magistrada Doris Luz Rivas Galindo y los
Magistrados José Roberto Argueta Manzano y Leonardo Ramírez Murcia, para resolver el
recurso de casación interpuesto por la licenciada Elena Victoria Pineda, en su calidad de
agente auxiliar Fiscal, contra el extremo de la sentencia de apelación, dictada por la Cámara
Especializada de lo Penal, Santa Tecla, a las quince horas con treinta minutos del día
diecinueve de noviembre del año dos mil dieciocho, que confirmó la sentencia definitiva
absolutoria proveída en primera instancia a favor de los imputados JEHH e IAVM, por el
delito calificado definitivamente como HOMICIDIO TENTADO, Arts. 24 y 128 Pn., en
perjuicio de la víctima con clave “7198”. (Caso Nº 6).
La referida sentencia, también contiene un fallo que confirma la condenatoria
contenida en la sentencia de primer grado, este extremo por el delito de
AGRUPACIONES ILÍCITAS, previsto y sancionado en el Art.345 Pn., en perjuicio de la
Paz Pública, ilícito atribuido a los imputados VARV, JAET, MAMD, JJHL, OGPG,
SESC, OSCS y LAOM; además de confirmar la condenatoria dictada en contra de ESMF,
por la comisión del delito calificado definitivamente como HOMICIDIO AGRAVADO,
Arts. 128 y 129 Nº 3 Pn., en perjuicio del señor EOFS (Caso Nº 3). No obstante, estos
extremos del proveído no han sido impugnados, entendiendo este Tribunal que el mismo ha
causado estado de cosa juzgada, Art. 147 Pr. Pn.
Según consta en autos, intervienen además los siguientes profesionales: como
agentes auxiliares del Fiscal General de la República, los licenciados Manuel de Jesús Rosa
Martínez, Elena Victoria Cerritos Pineda y Henry Alexander Gutiérrez. El licenciado Alan
Roberto Leiva Avilés, defensor particular de los imputados OGPG, LAOM; el licenciado
Darío Rutilio Alfaro Cervano, ejerce la defensa de VARV, JAET y MAMD; los licenciados
Juan Ramón Rivas Menjívar y Jorge Alberto Castillo López, como defensores del señor
JEHH; el licenciado Hugo Alberto Avalos Canjura, en la defensa particular de los
procesados SESC, OSCS, y JJHL y el licenciado Juan Antonio Serrano Martínez, como
defensor público del justiciable ESMF.
I. ANTECEDENTES
PRIMERO. El Juzgado Especializado de instrucción de este distrito judicial, llevó a
cabo la audiencia preliminar y una vez concluida la misma, remitió las actuaciones al
Juzgado Especializado de Sentencia “C” de esta ciudad, quien celebró la vista pública, y
con fecha 26 de julio del año 2018, dictó sentencia definitiva mixta. Tal decisión, fue
impugnada ante la Cámara Especializada de lo Penal, por los licenciados Alan Roberto
Leiva Avilés, Darío Rutilio Alfaro Cervano, Juan Antonio Serrano Martínez y Hugo
Alberto Ávalos Canjura, todos los citados profesionales en calidad de defensores
particulares y la licenciada Elena Victoria Pineda, Fiscal del caso. Así pues, con fecha
diecinueve de noviembre del dos mil dieciocho, el referido tribunal de alzada, decidió
confirmar la sentencia dictada en primer grado.
En atención a la cantidad de delitos y víctimas, en el presente caso se relacionarán
los hechos acusados que tienen vinculación con el recurso de casación interpuesto, siendo
los siguientes:
Caso Nº 6 Homicidio Agravado Imperfecto en perjuicio de la víctima con clave
“7198”. Que el 16 de junio del año 2013, como a eso de las 22 horas aproximadamente, la
victima bajo régimen de protección clave “7198”, se encontraba en una vivienda ubicada en
la colonia Popotlán Uno, Jurisdicción de Apopa, Departamento de San Salvador, cuando
recibió una llamada telefónica a su celular efectuada por la imputada JVSH, alias “La V “,
quien le dijo que saliera de la casa, pues, le tenía una razón que le mandaba el alcalde,
refiriéndose al alcalde de la ciudad de Apopa, el sindicado JEHH, conocido como “El
M*** o Don E “, y le dijo que saliera a la calle pues lo estaba esperando, por lo que el
dicente le dijo “ya voy a salir”, pero él no iba a salir y le colgó el teléfono.
Que aproximadamente pasados 5 minutos tocaron la puerta de su casa y la víctima
abrió y estaban unos 3 sujetos afuera, a quien conoce como pandilleros de la pandilla 18
revolucionarios que operan en Popotlán, entre ellos, los imputados EALM, alias “SE***” e
IAVM, alias “B***”, y el sujeto no individualizado, alias “el T***” y éste último le dijo “te
están esperando”, luego la víctima le pregunta “¿y que quieren?”, y observa que el
imputado IAVM, sacó un arma de fuego y le apuntó y el sujeto alias ‘el T***’, lo agarró
del cuello y lo sacaron de la casa. Que posteriormente se lo llevan a la salida del pasaje, y
luego la incoada JVSH, alias “la V”, les dice a dichos sujetos “ustedes saben lo que tienen
que hacer”, y se quedó cerca todo el tiempo, que dichos sujetos le decían que se subiera en
un carro color amarillo de 4 puertas con vidrios polarizados, pero la víctima se negó.
Que llegaron varios pandilleros al lugar observando a varios de ellos con arma de
fuego, y un sujeto del cual no sabe el alias pero lo puede describir le dijo “mira con el
alcalde nadie se mete”, “él nos paga para que lo cuidemos”, y en ese instante sintió un
disparo en el cuello de la parte de atrás, y luego el imputado IAVM, le dispara en el brazo y
otro sujeto desconocido le disparó en la barbilla, luego el dicente se cayó y le seguían
disparando en su cuerpo y al estar en el suelo herido escuchó que uno de los sujetos
manifestó “señor Alcalde misión cumplida”. Que en esos momentos pasaban por el lugar
los agentes JCVF y SASA, quienes al escuchar los disparos llegan al lugar, observando a
los imputados que se dan a la fuga y luego le brindan apoyo a la víctima quien es trasladado
en otra patrulla a un centro asistencial.
SEGUNDO. En lo atinente al extremo impugnado, la Cámara encargada resolvió:
“E) CONFIRMASE LA SENTENCIA DEFINITIVA ABSOLUTORIA en calidad de autor
medial, al señor 10) JEHH, (a) “El M***”, de generales mencionadas en el preámbulo de
esta sentencia, por la comisión del delito calificado definitivamente como HOMICIDIO
TENTADO, previsto y sancionado en los arts. 24 y 128 CP, en perjuicio la víctima con
clave “7198”. (Caso Nº 6). F) CONFIRMASE LA SENTENCIA DEFINITIVA
ABSOLUTORIA en calidad de autor medial, pronunciada a favor del indiciado 11) IAVM,
(a)”El B***”, de generales mencionadas en el preámbulo de esta sentencia, por la comisión
del delito calificado definitivamente como HOMICIDIO TENTADO, previsto y sancionado
en los arts. 24 y 128 CP, en perjuicio la víctima con clave “7198”. (Caso Nº 6). (...) (Sic).
TERCERO. Antes de analizar las causales invocadas, es indispensable que este
Tribunal, de conformidad al Art. 484 Pr. Pn., verifique el cumplimiento de ciertas
exigencias legales que deben colmar los recursos gestionados en esta sede. Así, tenemos
que según las disposiciones generales relativas a los recursos indicados en el vigente
Código Procesal Penal, éstos deben ser interpuestos bajo pena de inadmisibilidad, en las
condiciones de tiempo y forma que se determina, con la indicación específica de los puntos
de la decisión que se impugnan.
Las reglas particulares instituidas para la casación, las encontramos a partir del Art.
478 del citado cuerpo legal. El Art. 479 Pr. Pn., establece taxativamente las resoluciones
que objetivamente admiten el recurso de casación; y el Art. 480 Pr. Pn., determina ciertas
exigencias espacio-temporales de la interposición; como también, las formalidades del
medio en el que se plasma materialmente la pretensión impugnativa.
Para el estudio de tales circunstancias, se hacen las consideraciones que siguen:
i) Se tiene que la licenciada Elena Victoria Pineda, en su calidad de agente Fiscal,
denuncia 4 motivos de casación, 1) “Errónea Aplicación de un Precepto Legal art. 478. inc.
1 º CPP., e inobservancia de los arts. 144 Inc. 1 y 400 numerales 4 y 5 CPP” 2) “Infracción
a las Reglas de la Sana Crítica, con respecto a medios o elementos probatorios de valor
decisivo, arts. 179, 394 inc. 1 º, 400 inc. 1 º número 5, y 469 inc. 1 º, todos del CPP”, 3)
infracción a las reglas de la sana crítica con respecto a medios o elementos probatorios de
valor decisivo. 4) “Inobservancia y Errónea aplicación de la Ley Penal. arts. 208, 217 inc. 1
º, 220 inc. 2º, 221 nºl, 371, 375 nº3, 380 inc. 2,384 inc. 1,455, 463 y 469 inc. 2º”.
ii) Del conjunto de motivos de Casación previamente relacionados, esta Sala nota
que el segundo motivo formulado por la recurrente carece de una fundamentación técnica
que evidencie en qué consiste el yerro judicial en torno a la vulneración de las reglas del
recto entendimiento humano, pues, omite expresar de qué manera el tribunal de alzada
infringió la sana crítica al valorar la prueba.
De ahí, que no se puede inferir ni siquiera mínimamente de qué forma se incurrió en
tal quebrantamiento; circunstancia que debió acreditarse a través de una exposición clara
que demuestre la forma errónea en que actuó dicho tribunal para poder colegir cómo se
produjo el vicio. Contrario a ello, de los argumentos propuestos por la impetrante se tiene
que ésta se ha limitado a señalar que el testigo clave “FÉNIX” recibía un pago por parte del
imputado HH, que provenía de los fondos municipales y que no existía ningún contrato
laboral formal entre ellos, omitiendo explicar bajo qué contexto se perfila la infracción a las
reglas de la sana crítica que invoca.
En ese sentido, lo expuesto por la gestionante en este segundo motivo, no puede ser
considerado como agravio que viabilice la apertura de la vía casacional, pues no logra
exponer de manera clara la existencia de un agravio que hayan producido las
consideraciones que realizó segunda instancia. Por lo que corresponde decretar su
INADMISIBILIDAD, tal como se ordenará en el fallo respectivo.
Sin embargo, respecto del resto de causales, se pueden verificar cumplidos las
exigencias de tiempo y forma, así como de impugnabilidad objetiva y subjetiva, al
impugnar una sentencia emitida en segunda instancia, respecto de la cual está en
desacuerdo un sujeto procesal legítimamente facultado; en consecuencia, ADMÍTANSE y
decídanse, las causales invocadas, Art. 484 Pr. Pn.
CUARTO. Una vez interpuesto el escrito casacional, tal como lo dispone el Art.
483 Pr. Pn., se corrió traslado a la parte contraria, a fin de que emitieran su opinión técnica;
no obstante el legal emplazamiento de todos los intervinientes, se tiene que únicamente
contestó el recurso interpuesto el licenciado Juan Ramón Rivas Menjívar, en calidad de
defensor particular de JEHH, quien en síntesis, alegó que el recurso es inadmisible por
deficiente argumentación; además expresó que no existen las deficiencias reclamadas por la
Fiscalía. En su parte petitoria solicita que se confirme la sentencia absolutoria.
QUINTO. La recurrente ofrece la sentencia impugnada como prueba documental.
Al respecto, esta Sala considera que tal oferta resulta innecesaria, ya que todas las
actuaciones procesales están a disposición de esta sede, las que pueden ser consultadas en
el momento que se estime conveniente.
SEXTO. Aclara esta Sala que en el proceso marcado bajo la referencia 518C2018,
conoció este Tribunal el día 5 de junio del presente año, donde se advierte que en el mismo
se hace referencia al imputado HH, impugnación que en aquella ocasión se declaró la
inadmisible, siendo que ante tal circunstancia, no se ve comprometida la imparcialidad de
los integrantes de este tribunal de casación, quienes suscribieron el auto previamente citado,
pues al ser rechazada “in límine” no se conocieron aspectos de fondo, lo que no repercute
de ninguna forma en la cristalinidad del juicio de esta Sala. (En el mismo sentido, Refs. 44-
EXC-2016 del 26/08/2016 y 33EXC-2019 del 09/05/2019).
II. FUNDAMENTOS DE DERECHO
Esta Sala, procede al estudio de cada una de las causales de casación que han sido
admitidas, para cuyo examen se hacen las siguientes consideraciones.
1.- Como fue indicado, en el primer motivo se alega la: “Errónea Aplicación de un
Precepto Legal art. 478. inc. 1 º CPP., e inobservancia de los arts. 144 Inc. 1 y 400
numerales 4 y 5 CPP.” (Sic). Inicialmente, expone la impetrante que entre la prueba
ofertada en este caso se incluyó la declaración del testigo clave “FÉNIX”, a quien de
manera errónea se le dio la calidad de testigo referencial, aspecto que en su idea, constituye
una inobservancia a los Arts. 220 y 223 Pr. Pn., pues el referido testigo nunca fue ofrecido
como prueba de referencia, ya que éste aportaba información directa que incriminaba al
justiciable JEH en los hechos que se le imputan. Agrega la casacionista que el testigo clave
“FÉNIX” declaró en vista pública que: “fue él quien a petición del P*** (pandillero de la
18), llegó personalmente al despacho del señor EH, el entonces alcalde de Apopa, y le
cobró el pago de cinco mil dólares que había prometido para que mataran al CO***.
Además de ello, el testigo fue enfático en referir que el señor EH no le negó nada y le
contestó que “no habían cumplido”, y a presencia del mismo mandó llamar
inmediatamente al Coronel CV y le dio la indicación que averiguara si el CO***, estaba
vivo o no” (Sic).
En este contexto, asevera la interesada que lo expuesto por el testigo vinculó al
sindicado EH en la comisión del delito de Homicidio Tentado, pues fue éste quien conversa
con el incoado HH, siendo que no le negó que mandó a matar a un individuo cuando el
testigo le hizo referencia al cobro efectuado, sino que mandó a corroborar si realmente la
persona estaba viva o muerta. Dice la recurrente, que todo fue obviado por la Cámara en su
análisis, pues le dan la calidad de testigo de referencia a “FÉNIX”, cuando lo expresado por
clave “FÉNIX” bajo ningún concepto constituye información referencial, como los
juzgadores lo indican, pues a su entender ésta es información directa y por lo tanto no
puede ser descalificada vía el tamiz de la referencia.
2.- Al estudiar el fallo objeto de recurso, específicamente a partir de Fs. 45, la
Cámara inicia el análisis relativo a la inconformidad expuesta por la representación fiscal
en cuanto a la calidad de testigo referencial atribuida al testigo clave “FÉNIX”, indicando
que luego de dar lectura a lo expuesto por éste en Vista Pública en relación al Homicidio
Agravado Tentado en perjuicio de clave “7198”, puede concluir que éste hace referencia a
tres momentos: “el primero es que el hecho le fue comentado por P*** a partir de los
cinco mil dólares de los Estados Unidos de América que dice aún le debía el incoado por
el cual estamos conociendo (HH), indicándole que únicamente le había entregado la
cantidad de $500 dólares. El segundo de los momentos es que el testigo conversó con el
procesado cuando este fungía como Alcalde de la Alcaldía Municipal de Apopa, siendo
enfático en expresar que no presenció los hechos que le comentaron; que no le consta o no
escuchó que EH, haya ordenado la muerte del CO***; que quien le informó fue el P***,
pero no corroboró esa información.” (Sic) Y el tercero es cuando en la misma declaración
el testigo FENIX expresa que no le consta o no escuchó que EH, haya ordenado la muerte
del CO***, agregando en la misma que “tampoco se lo negó”. (Sic).
Todo lo anterior, a criterio de la Cámara seccional, no fue suficiente para quebrantar
la presunción de inocencia del imputado HH, pues consideran que no hay elementos
probatorios periféricos que corroboren lo dicho por el testigo en cuanto a la participación
del sindicado en el delito de Homicidio Agravado Tentado, al grado tal de darle certeza que
lo declarado por “FÉNIX” sea cierto y con ello proceder a una sentencia condenatoria.
Además, segunda instancia razona que lo declarado por dicho testigo “es referencial
puesto que además que los hechos no le constan, debe inferirse que los mismos no le
constan ni de oídas ni de vistas; es subjetivo en su dicho cuando expresa “tampoco se lo
negó”, dejando la libre interpretación hechos que él mismo dice “no presenció ni
corroboró” (Sic). De manera que, a entender de la Cámara, ante la falta de elementos que
corroboren el dicho de “FÉNIX”, no era viable dictar una condenatoria.
3.- Inicialmente, resulta oportuno elaborar un breve marco conceptual para una
mejor comprensión del caso concreto. Así, se tiene que la prueba testifical “es un medio de
prueba de carácter personal e indirecto que, intervenido judicialmente y practicado
conforme al procedimiento legalmente establecido sirve a las partes procesales para
lograr la convicción judicial sobre sus respectivas pretensiones” (CASADO PÉREZ, José
María, “LA PRUEBA EN EL PROCESO PENAL SALVADOREÑO”, Pág. 365. En este
contexto, el testigo directo es aquel que por medio de sus sentidos llega a tener un
conocimiento personal de los hechos. A ese respecto esta Sala ha manifestado lo siguiente:
“...la deposición del testigo directo se caracteriza por su inmediación con el suceso que ha
presenciado visual o auditivamente” (Sic) (Ver 41-Cas-2012 del 4/10/2013).
En otro orden, se denomina “testigo de referencia” a la persona que declara sobre
un suceso que no ha presenciado personalmente, su admisión legal al juicio oral responde a
razones de justicia material, ya que existen ciertos casos en los que resulta imposible
obtener la deposición del testigo directo del hecho delictivo. El empleo de esta prueba es de
índole eminentemente excepcional, pues el Principio de Inmediación entre el testigo y el
acontecimiento sobre el que declara resulta desnaturalizado en tanto que el operador
judicial que emite la sentencia se ve privado no sólo de presenciar la declaración del
deponente directo, sino también de la percepción y captación inmediata de elementos que
pudieran resultar relevantes en atención a la valoración de su credibilidad.
Es por tal circunstancia que su incorporación se debe hacer de forma cautelosa,
exigiéndose al juez que se justifique el impedimento real y efectivo de contar con la
declaración del testigo directo en el plenario; y por otra, que la información aportada por el
deponente referencial sea confirmada por algún otro medio probatorio, aún indiciario, de
los incorporados al desfile probatorio para que adquiera verdadera entidad y aptitud para
destruir la presunción de inocencia que opera a favor del justiciable. Es en este sentido que
la doctrina ha manifestado: “…se otorga validez a lo declarado por el testigo de
referencia, pese a que éste no ha presenciado personalmente el suceso sobre el que
declara (...).” (CLIMENT DURÁN, Carlos. “La Prueba Penal”. Edit. Tirant lo Blanch,
Valencia, 1999).
4.- En el caso concreto, se tiene que en efecto la Cámara hace una relación en su
proveído sobre lo declarado por el testigo clave “FÉNIX” en vista pública, tal como consta
a Fs. 20, donde respecto al Homicidio Agravado Imperfecto en perjuicio de la víctima clave
“7198” expuso que la víctima laboraba en la Alcaldía Municipal de Apopa, y que era una
persona de confianza del alcalde, que “lo invitaron a un almuerzo; la persona que invitó al
testigo es RAH alias P*** pandillero de la Dieciocho Revolucionario, el almuerzo se dio
en la casa de habitación de P*** … era el enlace entre las pandillas … cargo que fue
designado por JEHH, alcalde de Apopa…hablaron de diferentes temas entre ellos las
exigencias de un pago de cinco mil dólares pendientes que tenía JEHH, con la pandilla,
esto por la muerte de un empleado de la comuna” (Sic).
De acuerdo con la relación transcrita, el testigo clave “FÉNIX” explicó que el P***
le exigió tal cantidad de dinero en vista que el alcalde solo le había dado $500 dólares y esa
era la molestia de la pandilla; que dentro del despacho municipal abordaron el tema del
pago de los $5000 dólares que tenía pendiente, “el alcalde no le negó esa deuda y le
manifestó que no habían cumplido es decir no habían matado al empleado de confianza el
cual conocía como CO*** …el alcalde mandó a llamar al coronel CV director del CAM
del municipio de Apopa … al ingresar al despacho el coronel del CAM saludó al alcalde y
pregunto “que necesita”, el alcalde le respondió “si tiene información acerca del CO***
“el coronel CV le respondió” aún está con vida” esto lo escuchó porque estaba dentro de
la oficina a una distancia de un metro; …regresó dos días después … el coronel CV entró
a la oficina e informó al alcalde que el CO*** aún estaba con vida y se encontraba en San
Miguel…respecto al pago de los cinco mil dólares no se los dieron porque no mataron al
CO***” (Sic).
Se dice también, que dicho testigo mencionó que el sujeto conocido como P***
había mandado a matar al CO***, que aquél le dijo que un día antes había mandado a
cuatro integrantes de la pandilla a la casa de habitación de la víctima, que “el P*** le
comentó al testigo que habían matado al CO*** porque le dieron una ráfaga de disparos
esto lo hicieron por petición del señor alcalde; el Alcalde JEHH, le manifestó que mandó a
matar al CO*** porque había ofendido a su hijo diciendo que era Homosexual” (Sic).
Finalmente indicó que “No presenció los hechos que le comentaron; no le consta o no
escucho que EH haya ordenado la muerte, pero tampoco se lo negó; lo escuchó en el
despacho municipal. … El alcalde mencionó que no lo habían matado; el P*** fue quien le
informó, pero no corroboró esa información…no le consta nada de vista” (Sic).
5.- De las transcripciones anteriores, esta Sala considera que no es del todo cierto lo
aseverado por la Cámara, pues no se puede enmarcar de modo tajante que el contenido de
lo declarado por el testigo clave “FÉNIX”, se trate absolutamente de un testigo de
referencia.
Y es que, no se debe dejar de lado que dentro de lo manifestado por éste, se
encuentran situaciones que las percibió de “primera mano”, como la solicitud que
directamente le hizo el pandillero RAH alias “P***” relacionada con una deuda de $5,000
que -según sus palabras-, el imputado HH tenía con la mara 18 Revolucionarios por la
muerte de un empleado de la comuna. También hace relación a la reunión que sostuvo con
el imputado HH en el despacho municipal, en dónde el testigo clave “FÉNIX” le expone al
referido procesado, la exigencia dineraria efectuada por el “P***”. Donde -de nuevo-, en la
versión explicada por dicho testigo, el sindicando le responde que no le habían cumplido, y
aclarando que era porque no habían matado al empleado conocido como el “CO***”.
Aspecto que le quedó confirmado a dicho testigo por palabras del coronel CV, quien era el
director del CAM del municipio de Apopa, cuando en su presencia le manifestó al
sindicado que el “CO***” aún estaba con vida.
En conclusión, tal como se expuso anteriormente, el testigo clave “FÉNIX” no es
absolutamente un testigo de referencia, pues tal como se ha demostrado, es un testigo
directo de los hechos que se suscitaron con posterioridad a la comisión del delito de
Homicidio Imperfecto en perjuicio de la víctima clave “7198”, al resultar evidente que fue
parte involucrada en los cobros dinerarios entre los sujetos partícipes del ilícito,
básicamente en la exigencia de los montos acordados por el acto delictivo realizado.
6.- Ciertamente, en lo atinente a la ejecución del delito y la participación del
justiciable HH, los insumos aportados por el testigo clave “FÉNIX” son relevantes, pues
devienen de la conversación que sostuvo con el pandillero alias “P***” y con el mismo
sindicado en el momento que fungía como alcalde, pues como lo recoge el tribunal de
alzada, éste es claro en manifestar que el “P***” afirmó que el encargo de quitarle la vida
al “CO***” provenía directamente del imputado HH, quien les debía la cantidad de $5,000
por el hecho cometido y que únicamente les había adelantado $ 500, por lo que los
miembros de la estructura estaban molestos ante el incumplimiento de lo pactado por parte
del edil.
Además, es el mismo sindicado HH, quien ante el cobro de la deuda con la pandilla,
en su despacho le refiere al testigo clave “FÉNIX” que: “no habían cumplido es decir no
habían matado al empleado de confianza el cual conocía como CO*** …el alcalde mandó
a llamar al coronel CV director del CAM del municipio de Apopa … al ingresar al
despacho … el coronel CV le respondió “aún está con vida” …respecto al pago de los
cinco mil dólares no se los dieron porque no mataron al CO***” (Sic).
7.- En ese orden de ideas, la Sala no comparte el criterio expuesto por la Cámara,
que sostuvo que la declaración de clave “FENIX” no pudo ser robustecida con alguna otra
probanza, pues a su entender, no encontró alguna que pudiera coadyuvar con su dicho,
específicamente en lo relativo a la participación del encausado HH en el hecho que se le
imputa.
Al contrario, este punto puede ser desvirtuado al remitirse a la carpeta judicial, pues
existen dentro de las pruebas estipuladas por las partes, la entrevista del testigo y víctima
clave “7198” agregada a Fs. 3030, quién en lo pertinente manifestó: “Que es víctima del
delito de Homicidio Tentado ocurrido el día dieciséis de junio del año dos mil trece, en la
Colonia Popotlán, por el pasaje que le dicen Tres del Molino, en horas de la noche…
recibió una llamada telefónica a su celular y era V N. y le dijo que saliera…pues le tenía
una razón del Alcalde refiriéndose a Don E… estaban unos tres sujetos a quien conoce
como pandilleros de la dieciocho revolucionario de Popotlán … ALIAS B***. ALIAS EL
T*** y ALIAS EL SE*** … el B*** saca un arma de fuego y le apunto y el ALIAS EL T***
lo agarró del cuello y lo sacaron de la casa, lo dirigen sobre la salida de pasaje …
llegaron un montón de mareros al lugar observando a varios de ellos con Arma de fuego, y
un sujeto del cual no sabe el Alias, pero lo puede describir le dijo “ mira con el Alcalde
nadie se mete”. “él nos paga para que lo cuidemos”, y en ese instante sintió un disparo en
el cuello de la parte de atrás y observa al ALIAS B*** que le dispara en el brazo y otro
sujeto desconocido le disparó en LA BARBILLA, luego el dicente se cayó y le seguían
disparando en su cuerpo y al estar en el suelo sumamente herido escuchó que uno de los
sujetos manifestó “señor Alcalde misión cumplida” luego se sintió muy mal (…) Que a los
sujetos pandilleros los describe así: V, … tenía unos aproximadamente veintitrés años de
edad, gordita, estatura alta, color de piel blanca, pelo liso (…) quien es pandillera de la
dieciocho revolucionario, esta mantiene relaciones sentimentales con el Alcalde E, quien
además le entrega dinero a ella para la pandilla, y esto le consta pues observó muchas
veces en el parqueo de la casa del Alcalde ubicada en Popotlán, cuando él le daba dinero
a ella para que se repartiera en la pandilla… ALIAS B***, en aquel entonces de treinta y
cinco años de edad aproximadamente, color de la piel blanca, de un metro sesenta y cinco
de estatura, algo fornido…que en ese tiempo trabajaba como Agente del CAM de la
Alcaldía de Apopa, contratado por Don E…” (Sic).
Consta en dicha acta que el testigo y víctima también manifestó: “Que … sabe el
motivo por el cual se intentó asesinarlo y es que días antes recordando que fue un
Veinticuatro de Mayo de ese año, el dicente en horas de la mañana se presentó a trabajar
en la Alcaldía de Apopa, pero unos agentes del CAM en la puerta no lo dejaron entrar, a
pesar que trabaja ahí …le dijeron que se fuera para el Parqueo, al poco tiempo bajo el jefe
del CAM … y le dijo que el Alcalde decía que lo despedía …al poco segundo baja el
Alcalde y le dijo “estas despedido porque andas difamando que mi hijo es Gay” y le dijo “
te voy a mandar a matar por eso no te acerques a la alcaldía que te voy a mandar a matar’
(…) que entro a trabajar en la Alcaldía cuando inició su primer periodo al Alcalde EH en
el año dos mil doce, iniciando sus labores como Motorista personal de él, ganándose con
el tiempo su confianza (…) Que los motivos por el cual lo amenazó el Alcalde y hasta
ordeno mandarlo a matar fue porque lo culpo de haber subido en Internet unas fotografías
del hijo de él vestido de Gay, lo cual no fue cierto” (Sic).
Además, se tienen los reconocimientos por medio de fotografías en sede fiscal,
realizados el día veintitrés de octubre de dos mil dieciséis, en 1a Unidad Fiscal
Especializada Antipandillas y Delitos de Homicidios, de la Fiscalía General de la
República, en el que la víctima con régimen de protección bajo la clave “7198”, reconoció
positivamente a los imputados: IAVM, alias “B***” y a JEHH. También se cuenta con la
Certificación del expediente clínico de la víctima con clave “7198”; extendida el día
catorce de julio del año dos mil dieciséis, por la doctora Esmeralda Georgina Martínez
Cruz, subdirectora del Hospital Nacional Rosales de esta ciudad, en el cual se indica que
“el paciente ingresó el día dieciséis de junio de dos mil trece (…) quien presentaba
lesiones causadas por proyectiles disparados por arma de fuego, en la región facial, tórax,
abdomen y miembro superior izquierdo…” (Sic).
Es necesario señalar en este punto, que un hecho delictivo no sólo se puede
establecer con prueba directa, sino también puede serlo mediante la prueba indiciaria, la
cual se construye sobre la base de una inferencia lógica, donde determinados hechos
indirectos que se dan por probados, se enlazan a una conclusión unívoca y necesaria que
acredita algún aspecto del objeto material del proceso penal, de conformidad a lo estatuido
por los Arts. 176 y 177 ambos Pr. Pn.
Sobre la prueba por indicios, la doctrina ha referido que es aquella que sirve para
probar un hecho, “de probanza dificultosa por Inexistencia de prueba o por no ser
convincente, mediante la prueba de otro u otros hechos conectados lógicamente con aquél,
según criterios de experiencia, y no contradichos por otras pruebas, de manera que la
prueba de este o estos hechos implica la prueba de aquel otro hecho” (CLIMENT
DURÁN, Carlos: “LA PRUEBA PENAL”, Tomo I, 2 edición, tirant lo blanch, 2005,
Valencia, pág. 868.)
En este contexto, se advierte que el tribunal de segunda instancia no siguió un
razonamiento válido a este respecto, en tanto no tomó en cuenta que el dicho del testigo
clave “FÉNIX” estaba respaldado con otra serie de elementos indiciarios, entre los que
consta la entrevista de la víctima “7198”, donde se anotó que éste explicó su despido de la
alcaldía y las razones por las cuales el edil lo amenazaba con quitarle la vida. Además,
refirió que los pandilleros antes de dispararle le manifestaron que lo mandaba a matar el
alcalde y que luego de los disparos escuchó cuando le dijeron al imputado HH que el hecho
ya había sido ejecutado. Se cuenta también con los actos de reconocimiento positivo en
rueda de fotografías efectuado en sede fiscal, en donde el incoado HH y VM, fueron
reconocidos; todo ésto aunado a la certificación del expediente clínico de la mencionada
víctima, en donde se reflejan las lesiones por disparo de arma de fuego que presentaba,
resultan coincidentes con los hechos descritos.
De tal suerte, que al utilizar el sistema de inferencia partiendo de lo conocido para
inferir lo desconocido, y al tomar en cuenta la mencionada prueba indiciaria que se debió
valorar, queda evidenciado el yerro de fundamentación que cometió el tribunal de segunda
instancia al aseverar que no existían elementos de prueba que pudieran coadyuvar y
reforzar la declaración que rindió el testigo clave “FÉNIX” en lo relativo a la ejecución del
hecho y el grado de participación delincuencial del sindicado HH en el referido hecho.
Lo mismo se aprecia en lo atinente al imputado IAVM, alias “B***”, en tanto que la
incriminación efectuada por la víctima clave “7198” es de carácter directo, pues éste lo
ubica como uno de los pandilleros que laboraban en el CAM bajo el mando del edil HH al
momento de los hechos, y que éste se presentó a su lugar de habitación, junto a otros
sujetos pertenecientes a la Mara Dieciocho Revolucionaria de Popotlán, quien le apunta con
un arma de fuego y posteriormente le dispara a la altura del brazo.
Cabe destacar que no obstante la víctima no se presentó a declarar a la vista pública,
lo que expresó en su entrevista como el directamente afectado por los hechos, se torna en
un indicio robusto que debió ser analizado en conjunto con las demás probanzas que fueron
estipuladas en vista pública y que ya fueron mencionadas.
En consecuencia, la Sala considera que lleva la razón la casacionista en este
extremo, al haberse evidenciado el error en la fundamentación de la sentencia de segunda
instancia, siendo procedente su anulación.
8.- En el tercer motivo se reprocha la: “Infracción a las reglas de la sana crítica con
respecto a medios probatorios de carácter decisivo” (Sic), el cual contiene dos aristas
diversas:
a) La primera, relativa al desacuerdo con las conclusiones a las que arribó la
Cámara sobre el supuesto reconocimiento de personas que efectuó el testigo clave “Fénix”,
ya que -según la parte recurrente-, en su recurso de apelación hizo referencia a que el
testigo no reconoció a los imputados; sin embargo, cuestiona que la Cámara afirmara que
éste fue negativo, cuando en realidad el mencionado testigo nunca llevó a cabo un
reconocimiento de personas, pues no se consideró necesario al ser un hecho notorio por la
calidad de alcalde del justiciable y por tratarse de empleado de dicha comuna el
mencionado testigo.
Sobre este punto de inconformidad, a partir de Fs. 48 de su sentencia la Cámara
procede a darle respuesta, manifestando que la queja se circunscribía a que la sentencia
absolutoria de primer grado se basó en el reconocimiento negativo de los procesados por
parte del testigo clave “FÉNIX”. Reflexiona el tribunal de alzada, que la aplicación
complementaria de la disposición legal que solicita la apelante no es antojadiza ni mecánica
para suplir el resultado negativo del reconocimiento en fila de personas realizado en contra
de los procesados JEHH e IAVM, por parte de clave “FÉNIX”. En su planteamiento la
Cámara razona: “los hechos notorios son aquellos que por SÍ SOLOS demuestran el hecho
ilícito cometido, ello al margen que haya prueba que de manera inequívoca y enfática
corroboren el delito contra los procesados y, ello ya lo abordamos anteriormente llegando
a la conclusión que no existe tal prueba periférica que con certeza nos lleve a concluir la
participación de los procesados en los hechos que se les atribuye, por lo que no se pueden
vulnerar derechos a los procesados y aplicar preceptos al margen de la legalidad, según lo
indica el Art.1 CPP” (Sic).
Sobre este particular, se advierte en el expediente judicial que efectivamente por
parte del testigo clave “FÉNIX” nunca se llevó a cabo el reconocimiento en fila de personas
o por fotografías a los imputados HH y VM. Como se observa, tal diligencia no se
consideró necesaria al haberse estimado que el acusado JEHH era el alcalde municipal, y
además fueron reconocidos en vista pública. Sin embargo, resulta evidente el error de
apreciación por parte de la Cámara en relación a emitir juicios en cuanto al reconocimiento
en sentido negativo por parte de clave “FÉNIX”, cuando ésta diligencia era inexistente, no
obstante, tal falencia no es trascendente, pues se pretendió calificar como hechos notorios
que no necesitan prueba la calidad de alcalde que ostentaba el justiciable HH, por estimar
que éste ya era conocido del testigo clave “FÉNIX”.
b) Ahora bien, como segunda inconformidad contenida dentro del motivo que se
estudia, la Sala advierte que la inconformidad de la interesada no gira en torno a que la
Cámara halla estimado que no se configuraba el reclamo de apelación a la luz del Art. 314
Inc. 2 CPCM, pues -para la fiscalía-, existe un defecto en la fundamentación que hizo el
sentenciador quién afirmó que el testigo clave “FENIX” no reconoció a los imputados HH
y VM, obviando que éstos si estaban reconocidos positivamente por el testigo-víctima clave
“7198”, reconocimiento que no fue valorado no obstante estar ofrecido y admitido como
prueba.
En lo relativo a este comentario y para dar una repuesta debidamente motivada, se
recurre al planteamiento hecho en el recurso de apelación presentado por la gestionante, ahí
la recurrente impugnando la parte absolutoria de la sentencia dictada en primer grado,
exclusivamente respecto del delito de Homicidio Agravado Tentado, en perjuicio de la
víctima con clave “7198”, alegó como punto para ser conocido en apelación, como se ve a
Fs. 69 del incidente respectivo, que: “el señor juez omitió valorar el reconocimiento en
rueda de personas realizado por el testigo “7198”, en la humanidad de los imputados,
quien teniendo además la calidad de víctima los reconoció personalmente, prueba que fue
practicada y ofertada en legal forma en el Dictamen de Acusación, en la página 95, en el
número 32; respecto de la cual se omitió realizar valoración alguna” (Sic).
Nota esta sede, que la Cámara nada dijo sobre el mencionado punto, tal como lo
expone la impetrante; de ahí que corresponde a esta Sala determinar la trascendencia de
dicha omisión, por lo que es necesario examinar las diligencias, de donde se relaciona lo
siguiente:
i) Consta el dictamen de acusación, presentado el día 4 de diciembre del año 2017
ante el Juzgado Especializado de Instrucción, donde la representación fiscal ofreció como
prueba documental para el delito de Homicidio Agravado Tentado en perjuicio de la
víctima clave “7198”, entre otros insumos: Acta de Reconocimiento por medio de
fotografías, efectuado por éste en imágenes de los justiciables VM y HH, realizada en la
Unidad Especializada Antipandillas de la Fiscalía General de la República de esta ciudad,
el día 23 de octubre del año 2016, los cuales tienen resultados positivos para ambos
procesados. (Ver Fs. 3013 Vto. pieza 16). Más adelante, se observa también que para el
ilícito de Agrupaciones Terroristas, la representación fiscal en su dictamen ofreció como
prueba el Reconocimiento en fila de personas realizado por el testigo clave “7198”, el cual,
como la misma representación fiscal adujo en su recurso de apelación, se encuentra bajo el
numeral 32 del mencionado documento. (Ver folio 3018 pieza 16).
ii) En ese mismo orden, se aprecia que el Juzgado Especializado de Instrucción “B”
de este distrito judicial, a Fs. 3756 admitió para la vista pública -en relación al delito de
Homicidio Agravado Tentado en perjuicio de la víctima clave “7198”-, como prueba
documental y entre otras probanzas, el Acta de reconocimiento por medio de fotografías de
los imputados, realizados en la Fiscalía General de la República en la Unidad Fiscal
Especializada Antipandillas y Delitos de Homicidios, de fecha 23 de octubre del año 2016,
realizadas por el testigo clave “7198”. Asimismo, a Fs. 3757 de la pieza 19, respecto al
delito de Organizaciones Terroristas, el Instructor admite como prueba sendos
Reconocimientos en fila de personas, realizados por el testigo clave “7198”, el primero se
llevó a cabo por el Juzgado Segundo de Paz de Metapán el día 20 de septiembre del año
2017 y el segundo, se realizó por el Juzgado Segundo de Paz de Quezaltepeque el día 7 de
junio del mismo año, teniendo como resultado el haberse reconocido positivamente a los
procesados JEHH e IAVM.
iii) El Sentenciador, por su parte, a Fs. 4020 al momento de relacionar la prueba con
la que contaba para el delito de Organizaciones Terroristas, hace referencia al
reconocimiento en fila de personas efectuado por el testigo “7198”, el cual dio resultados
positivos a los procesados VM y HH, y para el delito de Homicidio Agravado Tentado en
perjuicio de la víctima con clave “7198” se tuvo entre otros elementos, el ya mencionado
reconocimiento por fotografías efectuado en sede fiscal. (Ver Fs. 4028 Vto.).
Aunque parece reiterativo, ha sido necesario hacer el anterior recorrido por las
incidencias del caso, puesto que son de mucha utilidad para la respuesta al comentario
planteado dentro de este motivo.
Así, debe mencionarse que se ha advertido que la impetrante ha incurrido en un
equívoco al momento de plantear su punto de reclamo, en tanto que -como bien puede
apreciarse-, el citado Reconocimiento en fila de personas efectuado por el testigo “7198” se
ofertó y admitió como un medio probatorio para establecer participación delincuencial por
el delito de Organizaciones Terroristas, no para vincular a los acusados por el ilícito de
Homicidio Agravado Tentado en perjuicio de la víctima clave “7198”, sin embargo, a pesar
de tal error técnico, este Tribunal no puede desconocer el yerro planteado por la
gestionante.
En efecto, como lo denuncia la interesada, la Cámara no ha dado respuesta a la
referida queja de apelación, pues como puede apreciarse de los fundamentos plasmados por
las instancias, tanto el Acta de Reconocimiento por medio de fotografías, efectuado por el
testigo “7198” del día veintitrés de octubre del año dos mil dieciséis, con resultado Positivo
de los justiciables VM y HH, como el Reconocimiento en fila de personas realizado por el
testigo clave “7198”, el cual dio resultados positivos a los procesados ya mencionados, no
fueron valorados por el Sentenciador pese a haber sido ofrecidos legalmente y estipulados
por las partes, tal como lo relaciona primera instancia en su proveído (ver Fs.4010). En este
sentido, lleva razón la fiscalía, pues el tribunal de alzada omitió responder a su denuncia
claramente expuesta en el recurso de apelación, consistente en analizar las quejas aducidas
en cuanto a la omisión de valoración tanto del reconocimiento en fotografías como en fila
de personas realizado por el testigo clave “7198” en los imputados VM y HH.
Lo advertido demuestra, además, que los juzgadores de las sedes de primer y
segundo grado han incumplido su deber de fundamentación completa e integral; y es que, si
bien el reconocimiento de personas fue ofrecido y admitido por otro hecho, igual aportaba
información relativa y pertinente al delito de Homicidio en grado de tentativa contra el
ofendido clave “7198”, y que ambas sedes pudieron valorar, pues aportaban diferentes
indicios que unidos entre sí prodigan información relevante y esencial para las valoraciones
del referido caso.
Ciertamente, al examinar el fallo de primer grado, se obtienen las diferentes
reflexiones que condujeron al juzgador a desmeritar la participación delincuencial de los
justiciables, pues, no solo se enfocó en desacreditar la declaración rendida en el plenario
por el testigo clave FENIX, sino en afirmar que no existían indicios para acreditar los
hechos delictivos atribuidos a los imputados. En su reflexión el juzgador afirma: “no se
contó con un reconocimiento judicial u otro medio probatorio pertinente y útil que hiciere
posible estrechar que el testigo con clave Féniz,(Sic) conoce la identificación nominal o
física, de quienes sospechó que intervinieron en el hecho delictivo…” (Sic).
El anterior razonamiento permite inferir, con claridad, una postura judicial carente
de fundamentación al no realizar un estudio integral del conjunto de indicios existente en el
proceso, como se ha explicado párrafos arriba, pues nítidamente se afirma no contar con los
insumos probatorios que le permitieran dilucidad la responsabilidad de los justiciables,
ignorando por completo aún los indicios que provenían del reconocimiento por fotografías
que fue realizado por el propio testigo y victima clave “7198”.
Es por ello, que para esta Sala el criterio judicial contenido en la decisión de primera
instancia, también es atentatorio al deber de fundamentación integral previsto y ordenado
en los Arts. 144, 179 Pr. Pn.; razón por la cual, está viciado de nulidad absoluta, siendo
necesario anular todos los actos procesales a partir de la audiencia de Vista Pública,
momento en que tuvo su origen el defecto que en esta oportunidad queda de manifiesto,
específicamente en lo concerniente a la construcción de los hechos y la participación
delincuencial que en los mismos han tenido los imputados JEHH e IAVM, acusados por el
ilícito de Homicidio Agravado Tentado en perjuicio de la víctima clave “7198”.
9.- Finalmente, se tiene como inconformidad, la relativa a la: “Inobservancia y
Errónea aplicación de la Ley Penal, arts. 208, 217 inc. 1 º, 220 inc. 2º, 221 Nº 1, 371, 375
Nº 3, 380 Inc. 2, 384 Inc. 1, 455, 463 y 469 Inc. 2º.” (Sic). En su planteamiento, la
gestionante dice que tal como consta en el dictamen de acusación y en el auto de apertura a
juicio se ofreció y admitió como prueba testimonial la declaración del testigo clave “7198”,
debido precisamente a su condición de víctima del delito de Homicidio Agravado Tentado,
atribuido al imputado JEH. Agrega que ya instalada la vista pública, se comprobó que el
testigo clave “7198” se sustrajo de su deber de declarar volviéndose ilocalizable; de ahí,
que la agencia fiscal solicitó la suspensión de la audiencia, lo cual fue denegado por el
sentenciador pero se le otorgó la orden de apremio. Que aún con todas las medidas
adoptadas, el testigo no pudo ser localizado.
Ante tal imposibilidad -sigue expresando la inconforme-, solicitó al sentenciador
que se reemplazara la declaración del testigo-victima clave “7198”, ofreciendo en ese
momento el testimonio de los agentes policiales y del agente Fiscal que le tomaron la
entrevista a la mencionada víctima. Dice que esta petición la hizo bajo el supuesto de
prueba para mejor proveer, sin embargo, le fue denegada. Y que, al haberlo reclamado
como motivo de apelación, también le fue rechazado bajo el argumento que haber sido
admitida tal petición por el sentenciador se hubiere producido una nulidad absoluta.
En efecto, a Fs. 49 del fallo impugnado, se puede apreciar que la Cámara indica que
la depuración de los procesos está regida por la Constitución y leyes secundarias, siendo
que el proceso tiene sus etapas procesales que cumplen con una función específica a fin de
garantizar el respeto de derechos y garantías constitucionales, tanto para la víctima como
para el o los procesados, las cuales llevan inmersas plazos perentorios de cumplimiento de
las mismas y que una vez precluido el mismo, no se establece la posibilidad de retrotraer al
arbitrio en cada una de ellas y proponer la admisión de prueba.
En esa tesitura, indica segundo grado que la representación fiscal -ante la
imposibilidad de hacer comparecer al testigo clave “7198”-, solicitó al sentenciador que
con base al Art. 390 Pr. Pn., en relación al Art.146 CPCM, le autorizara “prueba para
mejor proveer”, lo cual constituye una excepción a la regla de incorporación de la prueba
que ya fue admitida en el proceso, lo cual es posible en caso que en el curso de la audiencia
“surgen nuevos hechos que requieran su esclarecimiento”. Agrega la Cámara, que tal
requerimiento no se cumplía en el caso de autos, pues “Fiscalía pretendió la incorporación
de prueba testimonial a falta de su testigo con clave “7198”, lo cual de ser permitido por
el Juez a quo, se hubiese encontrado frente a la violación de derechos constitucionales y
por ende a una eventual Nulidad Absoluta de la Vista Pública” (Sic).
10.- Inicialmente la Sala considera que si bien es cierto que, de conformidad a las
reglas que rigen el proceso penal actual, los actores procesales deben sujetarse al momento
oportuno para el ofertorio de prueba previsto en la ley, fundamentándose en el Principio de
Preclusión Procesal, el cual tiene por objeto ordenar las actuaciones mediante el cierre
definitivo de las sucesivas etapas del proceso, también es cierto, que existen circunstancias
de incorporación de prueba fuera de los plazos establecidos para tal efecto, tal es el caso del
surgimiento de hechos nuevos que requieran su esclarecimiento.
Así, el Art. 390 Pr. Pn., que fue la disposición legal invocada por la fiscalía para la
incorporación de los testigos de referencia ante la sorpresiva ausencia del testigo y víctima
clave “7198”, establece lo siguiente: “Prueba para mejor proveer. El tribunal podrá
ordenar, aún de oficio, la recepción de cualquier prueba, si en el curso de la audiencia
surgen nuevos hechos que requieran su esclarecimiento”. En este marco, debe resaltarse
que tal disposición legal se refiere a “nuevos hechos” surgidos en el juicio. La doctrina
refiere al respecto que: “éstos solo deberán ser considerados como tales, los que se
relacionan directamente con la acusación o la posibilidad de ampliación de la misma en el
juicio, a fin de evitar la vulneración del principio de congruencia entre los hechos de la
acusación, los hechos probados y la sentencia” (ALDANA REVELO, Miriam Geraldine,
et. Al. “REGLAS DE LA PRUEBA EN EL PROCESO PENAL SALVADOREÑO, San
Salvador, 2014, UTE, Pág. 35).
11.- Bajo esa perspectiva, de acuerdo con las actuaciones, se denota que durante la
etapa de instrucción, la representación fiscal contaba con la declaración del testigo víctima
clave “7198”, por lo que no era admisible un testimonio de referencia en aquel momento,
en vista que no se colmaba el requisito de “necesidad” de tal prueba; sin embargo, tal como
consta en la carpeta judicial, el testigo víctima no pudo ser localizado para rendir su
testimonio cuando ya había sido instalada la Vista Pública, lo que hace surgir la
“necesidad” de incorporar nueva prueba de referencia al juicio, tales como los agentes
policiales y el representante fiscal que participaron en la toma de la entrevista del testigo
víctima, claramente identificados por la representación fiscal.
Conforme a lo dicho, no puede indicarse categóricamente que no se está en
presencia de un “hecho nuevo”, precisamente por la repentina desaparición del testigo
víctima clave “7198”, circunstancia que avala la admisión excepcional de los testimonios
de referencia ya mencionados, de conformidad al Art. 221 N° 1 Pr. Pn., pues, como lo ha
sostenido la jurisprudencia de este Tribunal, los juzgadores están habilitados para la
incorporación de nuevas pruebas aún de oficio en la vista pública “siempre y cuando no se
vulneren los derechos de los sujetos procesales o, se produzca una deformación a la
estructura del proceso penal, resultando imperioso que únicamente se realice en los
supuestos contemplados en la norma, en otras palabras cuando se presenten “hechos
nuevos” que ameriten su esclarecimiento”. (Ver Ref. 29-CAS-2007 del 28/04/2010).
Este mismo criterio, ha sido reiterado en otros precedentes de esta sede, donde se
afirma: “Para que el juzgador adopte la iniciativa probatoria, mediante la práctica de
pruebas para mejor proveer, será necesario que hayan surgido en el plenario hechos
nuevos, relacionados con los comprendidos en la acusación, es decir, con los hechos
objeto del juicio, sin que de ninguna manera pueda el tribunal introducir alguno en el
debate procesal, coadyuvando de esa manera en la tarea que exclusivamente incumbe a la
acusación (…) Debe entenderse la expresión “hechos nuevos” como referida a la
posibilidad de que, a la vista del desarrollo y del resultado de alguna de las pruebas ya
practicadas se haga precisa la realización de otra, con el objeto de verificar la veracidad,
o algún concreto extremo fáctico, de dichas pruebas, a fin de clarificar su resultado y
evitar equívocos”. (Ver Ref. 131-CAS-2008 del 15/12/2010).
12.- Por lo anterior, esta Sala advierte que -de nueva cuenta-, los juzgadores de
instancia aplicaron de forma incorrecta las normas procesales invocadas en este motivo, y
precisamente el colegiado de apelación, al dejar firme una decisión que afecta gravemente
el debido proceso, al grado de impedir el adecuado descubrimiento de la verdad procesal.
En vista de todo lo explicado, y dado el conjunto de defectos que ha sido
evidenciados, queda de manifiesto que los tribunales que han conocido de este caso han
incurrido en errores de fundamentación, siendo pertinente anular parcialmente ambas
resoluciones, únicamente en relación al delito de HOMICIDIO TENTADO atribuido a los
justiciables JEHH e IAVM, en perjuicio de la víctima clave “7198”; identificado como caso
número 6.
Para subsanar el defecto concurrente se hace necesario realizar un nuevo y objetivo
análisis de la prueba, el cual no puede ser llevado a cabo por esta Sala, por carecer de
competencia legal para apreciar el plexo probatorio, ya que es una facultad exclusivamente
reservada para las instancias. En ese entendimiento, tendrá que reenviarse la causa a una
nueva configuración de la sede de Juicio oral a fin de que instale una nueva Vista Pública,
donde se inmedie y aprecie la prueba ofrecida, y se dicte la sentencia que a Derecho
corresponda, respetando el marco de convencionalidad y legalidad vigente.
En consecuencia, con base en los fundamentos expuestos, deben anularse
parcialmente a) la sentencia absolutoria dictada por el Juzgado Especializado de Sentencia
“C”, de esta ciudad, a las catorce horas del día veintiséis de julio de dos mil dieciocho, y b)
la sentencia confirmatoria de apelación proveída por la CÁMARA ESPECIALIZADA DE
LO PENAL; Santa Tecla, La Libertad, a las quince horas con treinta minutos del día
diecinueve de noviembre del año dos mil dieciocho, relativas al delito de Homicidio
Agravado Tentado en perjuicio de la víctima clave “7198”, atribuido a los procesados
JEHH e IAVM, identificado como caso número 6; por lo que se ordena la reposición de
todos los actos procesales a partir de la audiencia de Vista Pública, momento procesal
donde tiene su origen el defecto de estimación integral del conjunto de evidencias,
remitiéndose la causa penal al tribunal de origen, para que este lo traslade al Juzgado
Especializado de Sentencia “C”, de esta ciudad, a efecto de reponer los autos que han sido
anulados en la presente sentencia de Casación.
III. FALLO
POR TANTO:
De acuerdo a lo apuntado en los acápites precedentes, disposiciones legales citadas y
en atención a los artículos 50 Inc. 2° Lit. A), 147, 478 No. 3, 479, 480 y 484, todos del
Código Procesal Penal, en nombre de la República de El Salvador esta Sala RESUELVE:
A) DECLÁRASE INADMISIBLE el motivo segundo contenido en el recurso de
casación gestionado por la licenciada Elena Victoria Pineda, en calidad de Fiscal asignada
al caso, denominado: “Infracción a las Reglas de la Sana Crítica, con respecto a medios o
elementos probatorios de valor decisivo, arts. 179, 394 inc. 1 º, 400 inc. 1 º número 5, y 469
inc. 1 º, todos del CPP”, por incumplir las condiciones de admisibilidad previstas en la ley.
B) DECLÁRANSE HA LUGAR A CASAR PARCIALMENTE a) la sentencia
absolutoria dictada por el Juzgado Especializado de Sentencia “C”, de esta ciudad, a las
catorce horas del día veintiséis de julio de dos mil dieciocho, y b) la sentencia
confirmatoria de apelación proveída por la CÁMARA ESPECIALIZADA DE LO PENAL;
Santa Tecla, La Libertad, a las quince horas con treinta minutos del día diecinueve de
noviembre del año dos mil dieciocho, relativas al delito de HOMICIDIO AGRAVADO
IMPERFECTO, previsto y sancionado en los arts. 24, 128 129 No. 3 y 7 CP, en perjuicio
de la víctima bajo régimen de protección con “clave 7198”, identificado como caso número
6; en razón de haberse configurado los defectos alegados por la agencia fiscal concernientes
a la defectuosa motivación en lo proveído; por consiguiente,
C) En vista de la nulidad decretada en ambas resoluciones, se deberá retrotraer el
proceso hasta la audiencia de Vista Pública, debiendo el juzgado de sentencia a quien se
hace el reenvío reponer por un juez diferente, el acto de la Vista Pública y el proveído que
corresponda, únicamente por el delito de HOMICIDIO AGRAVADO IMPERFECTO,
previsto y sancionado en los arts. 24, 128 129 No. 3 y 7 CP, en perjuicio de la víctima bajo
régimen de protección con “clave 7198”, identificado como caso número 6, quedando firme
en todo lo demás, ambas providencias judiciales.
D) REMÍTASE el proceso al tribunal de origen, para que éste a su vez lo envíe al
Juzgado Especializado de Sentencia “C” de este distrito judicial, a efecto de que un juez
diferente emita la resolución que conforme a derecho corresponde.
NOTIFÍQUESE.
D.L. R. GALINDO ---------------- J. R. ARGUETA -------------------- L. R. MURCIA
---------------PRONUNCIADO POR LA MAGISTRADA Y LOS MAGISTRADOS QUE
LO SUSCRIBEN------------- ILEGIBLE ------- SRIO ------ RUBRICADAS
»Número de Referencia: 494C2019
»Origen: SALAS
»Nombre del Tribunal: SALA DE LO PENAL
»Tipo de Proceso:
»Tipo de Resolución: Sentencias Definitivas
»Fecha de Resolución: 6/5/2020 0
»Hora de Resolución: 08:30:00
494C2019
SALA DE LO PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA: San Salvador, a las
ocho horas y treinta minutos del día seis de mayo del año dos mil veinte.
La presente resolución es emitida por la Magistrada Doris Luz Rivas Galindo y por los
Magistrados José Roberto Argueta Manzano y Leonardo Ramírez Murcia, para resolver el
recurso de casación interpuesto por los licenciados Rodolfo Alberto Carías Ramos y Néstor
Alexis Aguirre Linares, contra la sentencia emitida por la Cámara de lo Penal de la Primera
Sección de Occidente, con sede en Santa Ana, a las quince horas y treinta minutos del dos
de septiembre de dos mil diecinueve, mediante la cual confirmó la sentencia definitiva
condenatoria dictada por el Tribunal Primero de Sentencia de Santa Ana, en el proceso
instruido en contra del imputado CAGO, por el delito de AGRESIÓN SEXUAL EN
MENOR E INCAPAZ, bajo la modalidad de delito continuado, previsto en el Art. 161 en
relación con el 42 del Código Penal, en perjuicio de una persona menor de edad, de quien
se omite su identificación y de sus representantes legales a fin de garantizar el interés
superior de la niña, niño o adolescente en consideración a que la exposición de esos datos
puede ser lesiva a su honor, imagen o intimidad. Arts. 2, 34, 35 C. 8.1 de la Convención
Sobre Derechos del Niño, 12, 46 Inc. 2º, 47 literal d) y 51 literal c) de la Ley de Protección
Integral de la Niñez y Adolescencia, y Arts. 106 No. 10 Lit. d) y 307 Pr. Pn.
Interviene además, la licenciada Edith Rossana Aguilar de Peñate, en calidad de agente
auxiliar del Fiscal General de la República.
I.- ANTECEDENTES
PRIMERO.- El Juzgado de Instrucción de Chalchuapa, conoció de la audiencia preliminar
contra el imputado, conociendo de la correspondiente vista pública el Tribunal Primero de
Sentencia de Santa Ana, dictando sentencia condenatoria el treinta y uno de julio de dos mil
diecinueve, la cual fue apelada por la defensa, por su parte, la Cámara confirmó la sentencia
definitiva condenatoria.
Los hechos acreditados fueron los siguientes: “1) Con la declaración de la víctima (...) se
estableció que: --- a) Actualmente tiene catorce años de edad (…).
b) Los hechos que le ocurrieron iniciaron hace siete años, es decir cuando ella
tenía siete años de edad, no recordando la fecha exacta, pero sí que estaba en parvularia,
resultando que su tío CAGO, quien es hermano de su papá, llegaba a su casa y le pedía
prestadas unas herramientas (llaves cangrejas, alicates y martillos) a su padre, luego en la
madrugada entre cuatro y media y cinco de la mañana, cuando sus padres ya andaban
trabajando, llegaba a devolverlas y cuando ella abría la puerta, a pesar que le decía que
no estaban sus padres, su tío ingresaba a la casa, la tomaba del brazo y la llevaba a una
esquina de la sala, donde comenzaba a tocarla de su vulva, además se sacaba el pene y se
lo ponía encima de su vulva, ella comenzaba a llorar y él le decía que si le contaba algo a
sus padres los iba a matar.
c) Tales abusos ocurrieron en cinco oportunidades en su casa y también en tres
ocasiones dentro de un cañal, con el pretexto que le compraría ropa donde un hermano de
él, se la llevaba y no le compraba ropa, sino que la introducía a ese cañal que no puede
decir a qué distancia está de su casa, pero sí que está retirado, allí le hacía lo mismo que
en su casa, es decir, le tocaba su vulva, se sacaba el pene y se lo ponía encima de su vulva;
ella nunca quería ir con él, pero siempre la amenazaba con hacerle daño a sus padres por
eso terminaba yendo con él. En ese cañal, en la época en que ocurrían los hechos, la caña
estaba grande, alta, ya casi lista para rozarla.
d) Posteriormente, cuando ya tenía ocho años, su tío siempre llegaba, pero ella se
iba para donde su tía o se encerraba en su cuarto y por eso ya no le hacía nada.
e) Decidió contarle lo sucedido a su madre el día tres de diciembre del año
pasado, porque ese día estaban viendo una publicación en Facebook con su madre,
relacionada con una niña a quien le ocurrió algo similar y ella se fue a su cuarto a llorar y
su madre le preguntó qué le pasaba, por lo que ella decidió informarle todo lo que le había
ocurrido (…)”. (Sic.)
SEGUNDO.- El fallo recurrido en lo pertinente establece: “(…) FALLA: a) confirmase la
sentencia definitiva condenatoria pronunciada contra el imputado CAGO por el delito de
AGRESIÓN SEXUAL EN MENOR E INCAPAZ en la modalidad de delito continuado,
previsto y sancionado en el Art. 161 en relación con el Art. 42 ambos del Código Penal, en
perjuicio de una menor de siete años de edad en aquel momento (…)”. (Sic).
TERCERO.- Al agotar el estudio de naturaleza formal ordenado por los Arts. 479 y 480
Pr. Pn., esta Sala constata que se han cumplido los requisitos de tiempo y forma, así como
el de impugnabilidad objetiva y subjetiva, por tratarse de una resolución dictada en segunda
instancia, respecto de la cual se encuentra en desacuerdo la defensa particular. Al anterior
acervo, se agrega que el libelo puntualiza el motivo reclamado y cita la norma
presuntamente quebrantada; en consecuencia, ADMÍTESE y decídase sobre la causal
invocada.
CUARTO.- Los impugnantes alegan como vicio de casación el contenido en el Art 478
No. 1 Pr. Pn. “Por inobservancia de las normas procesales establecidas bajo pena de
nulidad, admisibilidad o caducidad (...) motivo que está vinculado con el Art. 347 Pr. Pn.
(…)”. (Sic).
QUINTO.- Interpuesto el recurso, tal como lo dispone el Art. 483 Pr. Pn., se emplazó a la
licenciada Edith Rossana Aguilar de Peña, agente Fiscal, manifestando que los defectos
procesales alegados no causan una vulneración de las normas establecidas bajo pena de
nulidad, porque no fueron planteadas en la fase plenaria, precluyendo la oportunidad
procesal pertinente, siendo su inactividad una aceptación tácita a lo resuelto en su
momento, sin enmarcar los elementos necesarios para la admisión del presente recurso, por
lo que solicita el mismo se declare inadmisible.
II.- FUNDAMENTOS DE DERECHO
1. Los abogados defensores alegan que la Cámara al confirmar la sentencia de
primera instancia, incurrió en los mismos vicios que la Juez de sentencia, pues, a pesar de
que se le solicitó que examinara la aplicación de las normas relativas a las nulidades
absolutas por parte de dicha juez, a fin de que constatara que ésta las había violentado, al
realizar un análisis errado de las mismas, atropellando el derecho de defensa material, el
debido proceso, el principio de legalidad, entre otros, dicha alzada no lo hizo.
Esperando la defensa que la Cámara, haciendo uso de las normas que regulan las nulidades
absolutas, pusiera en evidencia el yerro de la juzgadora, al haber declarado sin lugar la
nulidad absoluta invocada vía incidental, pero, en lugar de arribar a esta conclusión lógica,
el tribunal de alzada, desestimó el argumento de la defensa señalando en referencia a esto
“que se trata de algo que quedó tácitamente consentido”, ignorando lo establecido en el
Art. 347 Pr. Pn., que las nulidades absolutas no pueden cubrirse ni aún con expreso
consentimiento de las partes y que éstas pueden ser declaradas en cualquier estado o grado
del proceso.
La Cámara en lugar de determinar si la juzgadora hizo o no un uso adecuado de las normas
al declarar sin lugar la nulidad invocada, se limitó a justificar la actuación de ésta, con
señalamientos pobres que si bien es cierto ratifican la sentencia, no la legitiman, porque al
justificarla se infraccionaron de nueva cuenta, las reglas relativas a las nulidades absolutas.
Pretendiendo los recurrentes que esta Sala examine la resolución de la Cámara, respecto a
la infracción a las normas en comentario y determine que, efectivamente, dicha resolución
representa una infracción al derecho de defensa, el cual es un derecho y una garantía
inquebrantable y que se enmiende directamente la violación de ley, declarando la nulidad
absoluta y ordenando la reposición del proceso hasta el último acto válido.
2. El reclamo deberá desestimarse por las razones que a continuación se exponen.
De la lectura de la resolución de la Cámara, se ha podido advertir que dicho tribunal para
desestimar el vicio alegado en apelación, explica inicialmente que los sujetos procesales
deben sujetarse al momento oportuno para el ofrecimiento de prueba previsto en la ley, por
el principio de igualdad de las partes, Art. 12 Pr. Pn, lo cual, también se fundamenta en el
principio de legalidad y de preclusión procesal, que tiene por objeto ordenar las actuaciones
procesales mediante el cierre en forma definitiva de las sucesivas etapas del proceso.
También indicó el tribunal, que es el legislador quien en el diseño estructural de la
normativa adjetiva penal, permite y habilita de manera excepcional que la facultad para el
procesado en relación a ofrecer prueba en su defensa no se agote en la fase de instrucción
sino que pueda ser ejercitada incluso durante el debate, de conformidad a lo regulado en los
Arts. 92 y 94 Pr. Pn.
Respecto del procesado señala, que forma parte del derecho de defensa material, su
declaración, la cual puede rendir en cualquier etapa procesal, inclusive en la propia vista
pública. Sin embargo, aclara la Cámara, la prueba ofrecida por el acusado, debe ser
necesariamente sometida a examen para su admisión, teniendo en cuenta los criterios de
pertinencia, trascendencia, utilidad, necesidad y legalidad. Y, si el tribunal determina que es
impertinente, no es útil o cuando los hechos que se pretenden probar resultan no relevantes
o son repetitivos o superabuntantes, será procedente su inadmisión; debiendo además, dicho
juez considerar la licitud de la prueba para demostrar el hecho al que se refiere, pues, ello
no es una cuestión de hecho, sino de derecho, porque se trata de determinar si legalmente
puede recibirse o practicarse.
Además, dijo la Cámara, es imperativo analizar si se está en presencia de un hecho nuevo o
necesario para mejor proveer o si la prueba no era conocida por el procesado, siendo
preciso considerar si ésta surgió con posterioridad o si sabiendo de su existencia no fue
posible su obtención y consecuente ofrecimiento, o bien, el juez de instrucción no se
pronunció sobre ella, no obstante fuera ofrecida por el imputado o su defensor. En todo
caso, el juez podrá en tanto proceda tal decisión, rechazar la prueba ofrecida.
Luego, el tribunal refiere: “(…) consta en acta de audiencia preliminar de Fs. 93 a 96 Fte.,
en el momento final de los debates, al concedérsele la palabra al imputado GO, este
manifestó su deseo de aportar prueba para una eventual vista pública, solicitando se
practicara “la reconstrucción de los hechos”, así como también “se levante un croquis de
ubicación donde ocurrió el hecho” y además, ofreció a dos testigos de descargo, siendo el
primero (…) de quien mencionó los datos necesarios donde puede ser localizado, y la
segunda, solo menciona que es “…. La señora que vendió ropa para la niña…” (sic)
habiendo sido admitida por el juez instructor únicamente el testigo CG, declarando
inadmisible la segunda testigo, por no haberse cumplido con los requisitos de
admisibilidad establecidos en el Art. 359 In. 1º Pr. Pn., así también, declaró sin lugar por
extemporáneo el resto de la prueba ofertada por el procesado, por no haberse solicitado
dentro del plazo de la instrucción, Art. 308 Pr. Pn.". (Sic).
"No obstante lo anterior, ha de señalarse que ante la denegatoria por parte del juez
instructor al momento de celebrarse la audiencia preliminar, no aparece que el defensor
particular licenciado Carías Ramos, de considerar que la prueba ofrecida por el
procesado haya sido indebidamente rechazada, haya mostrado alguna inconformidad al
respecto, como sería la interposición del recurso de revocatoria de dicha decisión judicial,
como tampoco aparece que haya mostrado su inconformidad ante el tribunal de sentencia
competente al momento de recibir las actuaciones, conforme al procedimiento
contemplado en el Art. 366 Inc. 3º Pr. Pn., por lo que el aparente defecto del
procedimiento alegado, a criterio de este tribunal, ha quedado tácitamente consentido por
parte de la defensa técnica del aludido imputado". (Sic).
"Sólo resta decir, que dicho defecto es aparente, pues, respecto de la testigo que únicamente
se menciona que es “… la señora que vendió ropa para la niña…” (sic), no se aporta el
nombre, ni domicilio, residencia o el lugar donde pueda ser localizada, como tampoco se
indican los hechos y circunstancias que se pretenden probar, esto último también ocurre en
lo concerniente a la reconstrucción de los hechos y la elaboración del croquis de ubicación,
por lo que no cumplen los requisitos establecidos en el Art. 359 Pr. Pn. (…) por todo lo
anterior, este tribunal considera que no llevan razón los recurrentes”. (Sic).
Tal como lo ha indicado la Cámara, y como consta en las diligencias que corren agregadas
al expediente judicial, la prueba ofrecida por el imputado fue rechazada por el juez de
instrucción; la testifical por no reunir los presupuestos de admisibilidad, y la restante por
resultar extemporánea su solicitud; además, consta que en la fase plenaria, la jueza de
sentencia ante el incidente de nulidad absoluta planteado por la defensa, declaró sin lugar lo
solicitado, al considerar que la prueba no reunía los requisitos de pertinencia, utilidad,
necesariedad y legalidad y la no admisión de la prueba por parte del juez instructor, no
violentó el derecho a la defensa material del acusado; sin que conste un reclamo oportuno o
la interposición de revocatoria por parte de la defensa sobre tal aspecto, ni en la audiencia
preliminar, ni por solicitud de audiencia especial conforme al Art. 366 Inc. 3° Pr. Pn., ante
el tribunal de juicio; es decir, no se solicitó la aplicación del trámite previsto en la citada
norma sobre la denegatoria de prueba generada en la fase intermedia.
En ese sentido, no hubo una línea de reclamo sostenida durante la tramitación del
procedimiento, precluyendo de esa forma la oportunidad procesal prevista para ello, dado
que, como es sabido, el proceso penal, al estar contenido en un cuerpo normativo de
derecho público como es el Código Procesal Penal, no depende de la voluntad de las partes
intervinientes su desarrollo, sino de la ley que regula su tramitación, a cuyos efectos el
juzgador resultar ser el director y garante del cumplimiento y respeto de los derechos e
intereses de las partes en sentido lato.
Al respecto, esta Sala advierte que en el caso de mérito, como ya se dijo, no hubo reclamo
oportuno de parte de la defensa sobre el rechazo de la prueba, dado que la revocatoria era la
impugnación procedente durante la audiencia preliminar, tal como lo consideró la Cámara,
pues, la defensa mantuvo silencio sobre el referido punto durante la audiencia; pero
además, prescindió de la oportunidad concedida por el Art. 366 Inc. 3º Pr. Pn., para
proponer nuevamente ante el tribunal de juicio, la prueba que a su criterio fue
indebidamente denegada, de lo cual la revocatoria es presepuesto ineludible;
adicionalmente, no se observan argumentos concretos encaminados a demostrar la
trascendencia, utilidad y necesidad en la incorporación de dichas probanzas, por lo cual, no
se ha cometido ninguna infracción procesal, ni tampoco se ha vulnerado derecho alguno a
raíz del rechazo de la petición del imputado.
Por último, cabe acotar, en lo tocante a las nulidades absolutas, que éstas constituyen una
sanción procesal prevista por el ordenamiento jurídico para privar de efecto aquellos actos
del procedimiento que se han realizado en contravención de las normas esenciales del
procedimiento y los efectuados con vulneración de los derechos y garantías fundamentales
de la persona humana y que por su carácter de defectos absolutos, el legislador ha
establecido que puedan ser declarados nulos, aún de manera oficiosa y en cualquier estado
o grado de la causa, de acuerdo al Art. 347 Inc. 1 Pr. Pn.
Sin embargo, en el presente caso, no se advierte la configuración de la nulidad alegada en
apelación, pues, el supuesto planteado vía recursiva, no se refiere a la práctica de actos del
procedimiento con infracción a derechos fundamentales, sino a una supuesta denegatoria
ilegal de prueba -la que ya fue desvirtuada-, cuyo tratamiento procesal difiere notablemente
del previsto para las nulidades, tal como ha quedado demostrado en el cauce procedimental
delineado supra, por lo que al elegir los impetrantes la vía de las nulidades para formular el
presente reparo, se torna improcedente la pretensión invocada tanto en el recurso de
apelación como en el de casación; por consiguiente, no se logra derivar la vulneración de
derechos y garantías del imputado que alegan los recurrentes, ni el vicio que atribuyen al
fallo de alzada.
En definitiva, a raíz de lo expuesto, ha quedado establecido que la decisión del tribunal de
segunda instancia no posee errores que vicien de nulidad el proveído, por consiguiente, es
procedente mantenerlo inalterable y desestimar la pretensión anulatoria de los impugnantes.
III.- FALLO
POR TANTO: Con fundamento en las consideraciones que anteceden, disposiciones
legales citadas y Arts. 50 Inc. 2º literal a), 144, 452, 453, 478 y 484 Pr. Pn., en nombre de
la República de El Salvador, esta Sala RESUELVE:
DECLÁRASE SIN LUGAR el recurso de casación interpuesto por los licenciados
Rodolfo Alberto Carías Ramos y Néstor Alexis Aguirre Linares, por las razones indicadas
en la presente resolución.
Oportunamente remítase el proceso al tribunal de procedencia para los efectos legales
consiguientes.
NOTIFÍQUESE.
----------D. L.R. GALINDO.----------J. R. ARGUETA.---------L. R. MURCIA.------
PRONUNCIADO POR LA MAGISTRADA Y LOS MAGISTRADOS QUE LO
SUSCRIBEN.-------ILEGIBLE.------RUBRICADAS.
»Número de Referencia: 131-CAS-2008
»Origen: SALAS
»Nombre del Tribunal: SALA DE LO PENAL
»Tipo de Proceso:
»Tipo de Resolución: Sentencias Definitivas
»Fecha de Resolución: 15/12/2010
»Hora de Resolución: 08:50:00
131-CAS-2008
SALA DE LO PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA: San Salvador, a
las ocho horas con cincuenta minutos del día quince de diciembre de dos mil diez.
Los anteriores recursos de casación han sido interpuestos en forma separada, por el
imputado JUAN JOSÉ RIVAS LÓPEZ, y por el Licenciado Milton Jesús Panameño
García, en su calidad de Defensor Público, contra la sentencia condenatoria definitiva,
pronunciada por el Tribunal de Sentencia de San Vicente, a las trece horas con cinco
minutos del día seis de diciembre de dos mil siete, en el proceso penal instruido en contra
del referido imputado, por el delito de HOMICIDIO AGRAVADO EN GRADO DE
TENTATIVA, Art.128 Pn., en relación a los Arts.129 No.2 y 24 Pn., en perjuicio de la
integridad física de Reyna de la Paz Rivas.
Habiéndose celebrado la audiencia respectiva para la fundamentación oral del
recurso interpuesto por el defensor público, esta Sala procede a pronunciar sentencia con
base en los Arts.427 y 428 Pr.Pn.
LEÍDO EL PROCESO; Y,
CONSIDERANDO:
I) Que mediante la sentencia expresada en el preámbulo, se resolvió lo siguiente:
".:.FALLA: a) DECLÁRASE CULPABLE al señor JUAN JOSÉ RIVAS LÓPEZ, de
generales antes mencionadas, por el ilícito penal de HOMICIDIO AGRAVADO EN
GRADO DE TENTATIVA, previsto y sancionado en el Art.128 en relación al Art.129
No.2 y Art.24 ambos del Código Penal, en perjuicio de la integridad física de REYNA DE
LA PAZ RIVAS, en virtud de haberse establecido la existencia del ilícito y la
participación delincuencia) del imputado en el mismo; b) CONDÉNASE al señor JUAN
JOSÉ RIVAS LÓPEZ, a cumplir la pena principal de VEINTE AÑOS DE
PRISIÓN...".
II) Contra el anterior pronunciamiento, el impugnante interpuso recurso de
casación, basado en: "...la fundamentación ilegítima de la sentencia, por valoración errónea
de la prueba, de acuerdo a los Arts.362 No.4, 162 Inc.2° Pr.Pn., dando como resultado una
errónea aplicación del principio de derivación de valoración de la prueba, al admitir como
prueba para mejor proveer al testigo Ever Antonio Rivas, y al aplicarse el principio
de derivación de la prueba inobservando las reglas de valoración de prueba...".
III) Por su parte, la agente auxiliar del señor Fiscal General de la República,
Licenciada Nancy Elizabeth Recinos Roque, al contestar el recurso de casación
interpuesto, manifestó: "...los recurrentes no explican en qué forma han sido inobservadas
las disposiciones legales que se refieren fundamentalmente a diversas posibilidades que se
engloban en el concepto fundamentación insuficiente de la sentencia (Art.362 Nos.3 y 4
Pr.Pn.) y valoración de la prueba científica y prueba para mejor proveer, no expresando los
agravios. Los recurrentes hacen referencia a cuestiones de procedimiento, pero no explican
la incidencia del testigo en el fallo, ni la forma como el tribunal violó el derecho objetivo,
lo cual conlleva a una deficiente formulación de la solución jurídica, proponiendo
soluciones evidentemente contradictorias, pidiendo nulidad de la sentencia, que conlleva a
repetir el juicio, cambio de calificación que se basa en un análisis de tipicidad, situaciones
que resultan contradictorias entre sí.... las, peticiones que pueden motivar a un imputado,
son cuestiones de hecho y no de derecho, las cuales por regla general, pueden ser suplidas
por el juez en virtud del, principio "iure novit curia", excepto en el recurso de casación, en
el cual el recurso de casación debe ser formulado jurídicamente por el recurrente, con lo
cual se excluye la posibilidad de que baste una petición superficialmente infundada, porque
el recurso en sí, es la demostración razonada técnicamente de la incorrecta aplicación del
derecho objetivo, al tiempo que conlleva la formulación de la correcta aplicación de la ley,
capaz de convencer por sí mismo sin necesidad de que el juzgador complemente con su
propio acervo fáctico y/o jurídico dicho recurso...".
IV) El defensor público plantea la pretensión recursiva, en el vicio consistente en la
fundamentación ilegítima de la sentencia definitiva condenatoria, por valoración errónea
de la prueba, ya que al realizarse la Audiencia Preliminar en el Juzgado Segundo de
Instrucción de San Vicente, al valorar los elementos de prueba, excluyó del elenco
probatorio al testigo Ever Antonio Rivas y el peritaje médico de sanidad.
En efecto, el Juez de Instrucción, en la Audiencia Preliminar admitió parcialmente
la acusación y ordenó la apertura a juicio, al admitir a la fiscalía todos los elementos de
convicción ofrecidos para la vista pública, siendo éstos los mencionados en el libelo de
acusación de fs.62, exceptuándose el reconocimiento médico legal de sanidad, practicado
por la doctora María de los Ángeles Dowson Ramos, por no haberse inmediado por ese
tribunal, de acuerdo con lo que regulan los Arts.195, 270 y 271 Pr.Pn.. Además, no admitió
la entrevista del testigo Ever Antonio Rivas, y por consiguiente su testimonio, por
considerar que era un medio de prueba impertinente para esclarecer el hecho.
La representación fiscal, al momento de la realización de la vista pública, por la vía
incidental solicitó el cambio de calificación jurídica de Homicidio Simple Imperfecto a
Homicidio Agravado Imperfecto, en base a los Arts.128, 129 No.2 y 24 Pn., por cuanto
el hecho cometido fue el intento de violación en la víctima, que por agentes
extraños al hecho, por forcejeo de ella no se logró, y le provocó diferentes lesiones;
según el Art.352 Pr.Pn., pidió se admitiera como prueba para mejor proveer, al testigo Ever
Antonio Rivas, dado que el Juzgado Instructor, sin fundamento lo declaró impertinente; así
como la prueba documental consistente en el peritaje de sanidad fue rechazada, por no
haber sido inmediado; considerando que no era necesaria la inmediación judicial, por ser
peritos permanentes del Instituto de Medicina Legal.
V) Argumenta el recurrente, que dicha petición se hizo de conformidad al Art.353
Pr.Pn., que establece que el tribunal podrá ordenar, aún de oficio, la recepción de cualquier
prueba, si en el curso de la audiencia surgen nuevos hechos; sin embargo, según su criterio,
no cabe dentro de los presupuestos que señala la disposición en comento, ya que la prueba
había sido examinada, y la representación fiscal no se opuso a la decisión del Juez
Instructor, en el momento procesal oportuno; por lo que, la defensa pública
considera, que no era competencia del Tribunal de Sentencia admitir prueba
oficiosamente, como se hizo en el presente caso.
VI) El A-quo al admitir el testigo Ever Antonio Rivas, a juicio del impugnante, se
limitó a valorar preceptos constitucionales regulados en la Constitución y la ley secundaria,
principios básicos como el de legalidad y el debido proceso, pues como lo ha mencionado,
el Tribunal de Sentencia no tiene competencia para admitir prueba oficiosa que haya sido
excluida por el Juez Instructor, siendo en la Audiencia Preliminar donde se examina y
admite la prueba ofrecida por el fiscal en su acusación, amparado en los principios de
legalidad, necesidad y pertinencia de la prueba.
En relación al cambio de calificación jurídica del delito, los juzgadores expresaron
que se resolvería hasta después de recibida la prueba, pero advirtieron su posible
modificación, de ser procedente. En cuanto al testigo Ever Antonio Rivas, determinaron
recibir de oficio su declaración, al considerar que era un testigo referencial y que podía
aportar información. Con respecto al peritaje de sanidad, se pronunciaron que no era
necesaria la juramentación por ser un perito permanente y que debía ser inmediada la
prueba y juramentado en audiencia, por lo que se recibió el reconocimiento de sanidad.
Durante la celebración del juicio oral, existen diferentes posibilidades de introducir
en el debate nuevos hechos o circunstancias que por su trascendencia procesal pueden
requerir la práctica de nuevas pruebas, entre ellas, como diligencia para mejor proveer
durante la audiencia. El Art.352 Pr.Pn., se refiere a la aparición de nuevos hechos que
requieran su esclarecimiento, debiendo considerarse como tales los que, sin ser producto de
una revelación o retractación inesperada (Art.333 No.6 Pr.Pn.), aconsejen la práctica de
nueva prueba por razones de justicia material.
Para que el juzgador adopte la iniciativa probatoria, mediante la práctica de pruebas
para mejor proveer, será necesario que hayan surgido en el plenario hechos nuevos,
relacionados con los comprendidos en la acusación, es decir, con los hechos objeto del
juicio, sin que de ninguna manera pueda el tribunal introducir alguno en el debate procesal,
coadyuvando de esa manera en la tarea que exclusivamente incumbe a la acusación.
Debe entenderse la expresión "hechos nuevos" como referida a la posibilidad de que,
a la vista del desarrollo y del resultado de alguna de las pruebas ya practicadas se haga
precisa la realización de otra, con el objeto de verificar la veracidad, o algún concreto
extremo fáctico, de dichas pruebas, a fin de clarificar su resultado y evitar equívocos.
Asimismo, en virtud del método de la supresión mental hipotética, cuando se realiza
la eliminación mental de la prueba esencial, se conserva igual la situación, no hay interés;
pero si con la eliminación se logra el beneficio y equilibrio de la defensa, entonces existirá
interés en la nulidad y por ende es procedente decretarla.
No obstante, si aplicásemos la regla de exclusión mental hipotética en la parte
pertinente al testigo Ever Antonio Rivas, y al peritaje de sanidad, relacionados con
anterioridad, la sentencia siempre estaría legalmente sustentada, porque el A-quo valoró las
declaraciones de la víctima Reyna de la Paz Rivas, y de los testigos María Eva Rivas y
Gilberto Castillo Rivas, que no obstante no ser presenciales por no haber observado los
hechos, ni la discusión entre imputado y víctima, como resultado de la proposición del
imputado de que tuvieran relaciones sexuales, con los referidos testigos se corroboró la
declaración de la víctima, en cuanto a la ubicación precisa del lugar, fecha y hora, así como
que ambos se encontraban en ese espacio geográfico aludido y la forma en que ocurrieron
los hechos; testigos que brindaron elementos suficientes, ya que sus dichos son
concordantes, por lo que en su conjunto tales testimonios, crearon la certeza positiva
requerida para establecer la participación directa del imputado en el hecho, mereciéndoles
fe a los sentenciadores, por ser coherentes y persistentes en tiempo y forma,
corroborándose con la prueba pericial consistente en los reconocimientos médicos forenses
de sangre y sanidad antes mencionados.
El Tribunal concluyó que las lesiones inferidas a la víctima, fueron producidas con
arma cortocontundente, en un afán de privarla de su vida, tomando en cuenta la gravedad
de las mismas, así como la ubicación en el cuerpo, indican que ésta ponía sus manos para
defenderse, y que la pronta reacción de salir corriendo, evitó que se consumaran los delitos
de violación y homicidio, por lo que el fin perseguido quedó en grado de tentativa.
El daño causado a la víctima en referencia, se estableció con el reconocimiento
médico de sangre practicado a las doce horas del día dieciséis de junio de dos mil seis, por
el médico forense Doctor Audilio Murillo Lara, quien determinó que ésta adolecía de
fractura de cráneo y complicación facial al lado izquierdo; a la vez, hay cicatriz defectuosa
y con parálisis; por lo que se prolongó el tiempo de curación a dieciocho días más,
sumando treinta días en total.
Por consiguiente, los elementos testimoniales, documentales y periciales aportados, a
juicio del tribunal, son suficientes, coherentes, lógicos y complementarios entre sí para
tener por establecida la comisión de la infracción penal y la participación delincuencial del
imputado, por cuanto luego del desfile probatorio, consideró que los hechos probados se
adecuaban al delito de Homicidio Agravado en grado de Tentativa, previsto y sancionado
en los Arts.128 y 129 No.2 Pn., en relación con el Art.24 Pn..
Por todo lo anterior, es improcedente casar la sentencia de mérito, en virtud de no
existir la infracción denunciada.
POR TANTO:
De conformidad a las razones expuestas, disposiciones legales citadas y Arts.50
Inc.2° No.1, 357, 421, 422 y 427 Pr.Pn., a nombre de la República de El Salvador, esta
Sala RESUELVE:
a) DECLÁRASE NO HA LUGAR a casar la sentencia de mérito, por el primer
motivo invocado;
b) Remítase el proceso al Tribunal de origen, para los efectos legales
consiguientes.
NOTIFIQUESE--------R. M FORTIN H. -----------M TREJO---------.
GUZMAN U.D.C-------------- PRONUNCIADA POR LOS SEÑORES
MAGISTRADOS Y MAGISTRADA QUE LA SUSCRIBEN.-----
RUBRICADAS.--------ILEGIBLE.
»Número de Referencia: 195-CAS-2009
»Origen: SALAS
»Nombre del Tribunal: SALA DE LO PENAL
»Tipo de Proceso:
»Tipo de Resolución: Sentencias Definitivas
»Fecha de Resolución: 18/10/2011
»Hora de Resolución: 09:10:00
195-CAS-2009
SALA DE LO PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA: San Salvador, a las
nueve horas y diez minutos del día dieciocho de octubre de dos mil once.
El anterior recurso de casación ha sido interpuesto por los Licenciados Marlon,
Mauricio Acevedo Cerón y Jeny del Tránsito Avilés de Rodríguez, en calidad de Agente
Auxiliar del señor Fiscal General de la República, contra la Sentencia Definitiva
Absolutoria pronunciada por el Tribunal de Sentencia de Ahuachapán, a las dieciséis horas
veinticinco minutos del día dos del mes de Febrero del año dos mil nueve, en el proceso
instruido contra el imputado CARLOS ALBERTO RAMÍREZ GARCÍA procesado
también como CARLOS GARCÍA GIRÓN, por los delitos calificados como
HOMICIDIO AGRAVADO, previsto y sancionado en los Artículos 128 en relación con
el 129 N° 2 ambos del Código Penal, en perjuicio de […]; ROBO AGRAVADO, previsto
y sancionado en el artículo 213 N°s 2 y 3° del Código Penal, en perjuicio de […];
PRIVACIÓN DE LIBERTAD, previsto y sancionado en el Artículo 148 del Código
Penal, en perjuicio de […], representado legalmente por su madre […]; y VIOLACIÓN
AGRAVADA, previsto y sancionado en los artículos 158 relacionado con el 162 N°5
ambos del Código Penal, en perjuicio de […].
Habiéndose llevado a cabo la respectiva audiencia, se procede a dictar la sentencia
correspondiente.
RESULTANDO:
I) Que mediante pronunciamiento relacionado en el preámbulo de la presente
resolución, se resolvió: "...POR TANTO: De conformidad a los artículos 1, 2, 12, 15, 172
Inc. 3° y 181 de la Constitución de la República; 1, 2, 6, 17, 18, 19, 32, 114, 128, 129 N°3,
148, 158, 162 N°5, 212 y 213 N°s 2 y 3 del Código Penal; 1, 2, 3, 4, 5, 8, 9, 10, 12, 13, 14,
15, 19, 53N°1, 59, 87, 121, 128, 129, 130, 131, 162, 163, 164, 168, 169, 184, 185, 195,
206, 324 al 354, 356 al 359, 360, 441, 447. 449 y 450 del Código Procesal Penal; por
mayoría y en NOMBRE DE LA REPÚBLICA DE EL SALVADOR ESTE TRIBUNAL
FALLA:DECLÁRASE NO RESPONSABLE PENALMENTE al señor CARLOS
ALBERTO RAMÍREZ GARCÍA procesado también como CARLOS GARCÍA
GIRÓN, como coautor en la comisión de los delitos de HOMICIDIO AGRAVADO,
previsto y sancionado en el artículo 128 en relación con el articulo 129 N° 2 ambos del
Código Penal, en perjuicio de […]; ROBO AGRAVADO, previsto y sancionado en el
articulo 213 N°s 2 y 3 del Código Penal, en perjuicio de […], PRIVACIÓN DE
LIBERTAD, previsto y sancionado en el articulo 148 del Código Penal, en perjuicio de
[…] y del menor […], representado legalmente por su madre […]; y VIOLACIÓN
AGRAVADA, previsto y sancionado en el artículo 158 relacionado con el articulo 1621 N°
5 ambos del Código Penal, en perjuicio de […]; póngase inmediatamente en libertad sin
ninguna restricción por estos delitos, líbrense los oficios respectivos, absuélvase de
responsabilidad civil al señor CARLOS ALBERTO RAMÍREZ GARCÍA, por no
haberse aportado prueba al respecto. Notifíquese a las partes mediante su lectura integral y
oportunamente archívese este expediente."
II) Contra el anterior pronunciamiento, los Licenciados Marlon Mauricio Acevedo
Cerón y Jeny del Tránsito Avilés de Rodríguez en calidad de Agentes Auxiliares Fiscales,
interponen recurso de casación, alegando como primer motivo la "Falta de
fundamentación de la sentencia por violación al Principio de Derivación o razón
suficiente que debe orientar la motivación de la sentencia en la valoración de la prueba
conforme a lo dispuesto en la parte final del numeral cuarto del Art. 362 Pr.Pn."El vicio
citado se hace evidente en la sentencia impugnada, en el Considerando IV, relativo a
"Determinación precisa y circunstanciada del hecho que el Tribunal estima acreditado", en
dicho apartado, se analiza la prueba admitida en vista pública y se comienza a partir de tal
hecho a realizar una serie de conclusiones vagas, las cuales atañen al imputado Salvador
Marroquín García y manifiestan sentirse obligados a determinar si el señor Salvador
Marroquín García era el mismo acusado por la representación fiscal en el proceso instruido
contra Carlos García Girón conocido por Carlos Alberto Ramírez García y que además era
evidente que debían tener la certeza de si se trataba de la misma persona a efecto de evaluar
la confiabilidad y consecuente credibilidad de los testimonios de los señores […], esta
conclusión pone en evidencia las arbitrariedades del Tribunal Sentenciador puesto que es
un razonamiento que no está constituido por inferencias razonables que se hayan deducido
de las pruebas, sino son simplemente conjeturas o suposiciones, que sólo denotan el ánimo
de absolver, más allá delo que pueda deducirse objetivamente, ya que no es cierto que
podría determinarse en ese momento que en efecto se tratara de la misma persona y no de
un homónimo o de otra situación similar, pues nunca tuvieron en sus manos un documento
con fotografía o inclusive con su Documento Único de Identidad como lo pretende hacer
creer el Tribunal Sentenciador.
La sentencia impugnada, refleja por tanto, que el Tribunal Sentenciador fue
sorprendido por la defensa o bien, el Tribunal A Quo, no analizó los elementos probatorio a
la luz de la lógica y por ello irrespetó el Principio de Derivación o Razón Suficiente, ya que
solo así se explica, la arbitrariedad en el pronunciamiento de la resolución, ya que a pesar
de incluir en el análisis de la prueba los testimonios de los sujetos que tienen la doble
calidad de víctima y testigo, termina por manifestar que los documentos aludidos debilitan
y vuelven poco confiables las declaraciones de dicho sujetos; no obstante, tratarse del
mismo imputado que se estaba juzgando en ese momento.
Como segundo vicio casacional la parte impetrante aduce la "Violación al Principio
de Congruencia e Impertinencia de la Prueba". Nuestro sistema procesal actual consagra
el Principio de Libertad Probatoria, el cual se encuentra regulado en el Art. 162 en donde se
establece que todo se puede probar y por cualquier medio (lícito claro está). En cuanto a la
libertad probatoria, nuestro legislador ha pretendido eliminar el absolutismo de la prueba
tasada que rige el sistema de Administración de Justicia Civil, la que en definitiva acredita
únicamente la verdad procesal en contraposición de la búsqueda de la verdad real a la que
aspira (por regla general) el proceso penal, de aquí que habilita a la presentación de prueba
directa indiciaria y en algunos casos prueba de referencia: sin embargo para que la prueba
en mención pueda desfilar en la última etapa del juicio es importante que ésta sea ofertada
en tiempo, esto es para dar vigencia al principio de contradicción y todos los sujetos
procesales y el propio Tribunal tienen amplias facultades para extraer la información que
crean pertinente y así comprobar las diversas hipótesis, tal extracción deberá realizarse a
través de diferentes métodos; sin embargo, en el presente caso no se le dio cumplimiento a
lo regulado en los Arts. 316 y 317, pues la defensa en ningún momento ofreció ese
documento para ser incorporado al juicio que nos ocupa y por lo tanto el A Quo decidió
violentar el procedimiento referido.
Lo anterior, tiene relación con la necesidad de dejar en claro la impertinencia de la
prueba, elemento a valorar para su admisión, puesto que fácilmente puede advertirse que la
prueba admitida bajo la figura del articulo 352 Pr.Pn., atañe única y exclusivamente a la
situación jurídica del señor Salvador Marroquín García, no al procesado Carlos Alberto
Ramírez García o Carlos García Girón; es decir, no podía probar más que la situación de
que aquel se cree estuvo detenido el día de los hechos, pero nunca excluir de manera
automática al imputado Carlos Alberto Ramírez García de responsabilidad penal, dado que
resulta vago y subjetivo disfrazar que con tal documento se vio afectada la credibilidad de
los testigos y por ende emitir un fallo de tal envergadura.
III) Por su parte, los Licenciados Oscar Antonio Calderón, Delmy Elizabeth Mejía
Salazar y Juan Alberto Campos Martínez, en su calidad de Defensores Públicos, a pesar de
haber sido emplazados en legal forma, no hicieron uso del derecho a contestar el recurso
interpuesto.
IV) Vistos los autos y analizados que han sido los argumentos del medio
impugnativo, se procede a conocer del fondo del mismo del mismo y CONSIDERA:
En concordancia a las premisas que anteceden, el cometido de esta Sala consistirá en
verificar si en el pronunciamiento se encuentran plasmadas las vulneraciones que han sido
denunciadas. En esa línea, al examinar ambos vicios este Tribunal advierte, que es
procedente analizar de forma preliminar el segundo motivo, dado que son sus argumentos
los que sustentan la concurrencia del primer.
Los recurrentes invocan como segundo motivo la errónea aplicación del Art. 352
Pr.Pn. por parte del Juzgador debido a que la prueba incorporada en vista pública atañe a
la situación jurídica del señor Salvador Marroquín García, no a la del imputado Carlos
Alberto Ramírez García procesado también como Carlos García Girón, razón por la cual no
era procedente su incorporación como prueba de descargo en dicha etapa procesal donde se
determinarla la situación de Ramírez García.
En cuanto a la inconformidad planteada, esta Sede considera preciso destacar lo
regulado en la norma que se considera erróneamente aplicada; así tenemos que de acuerdo
con nuestro ordenamiento procesal penal, el legislador previó la posibilidad de que el
Tribunal A Quo pudiera ordenar aún de oficio o a petición de parte, prueba para mejor
proveer (Art. 352 Pr.Pn): norma mediante la cual el juzgador queda habilitado para ordenar
aún de oficio la receptación de cualquier prueba con dicho fin, y que por razones de justicia
material, puedan dar lugar a modificaciones en la pretensión penal o civil del caso que se
conoce. (Ref. 417-CAS-2006 de las nueve horas con cuarenta y cinco minutos del día
nueve de Enero del año dos mil nueve).
El articulo en comento tiene como requisito indispensable para su procedencia, la
aparición durante la audiencia de "nuevos hechos que se requieran su esclarecimiento" y
constituyan el motivo por el que se solicita el elemento probatorio para mejor proveer; sin
ser estos productos de una revelación o retractación inesperada. De acuerdo a lo regulado
en el precepto invocado, esta Sala advierte que el Tribunal A Quo puede acordar la práctica
de nuevas pruebas, siempre y cuando: a) Hayan surgido en el plenario hechos nuevos
relacionados con los ya comprendidos en la acusación; es decir, con la relación fáctica
objeto del juicio, sin que de ninguna manera pueda el tribunal introducir hecho alguno en el
debate procesal. Y por otra parte b) Que se trate de hechos que por su trascendencia o
importancia exijan su esclarecimiento. La facultad a la cual se refiere la norma procesal es
de uso restringido y extraordinario. (Ref. 474-CAS-2006 a las diez horas con veinte
minutos del día veintinueve de Mayo del año dos mil ocho).
Sobre las circunstancias arriba expuestas, a efecto de dilucidar si la actuación
judicial ha sido apegada a Derecho, o si por el contrario ha provocado la afectación alegada
por los recurrentes, esta Sala considera oportuno hacer una reseña de los acontecido en
Sede de Instancia, de la siguiente manera: En la Audiencia Preliminar llevada a cabo en
fecha diecisiete de Octubre del año dos mil ocho, la Licenciada Reina Elizabeth Zúniga
Rivas, manifestó: "Que en forma verbal se le comisionó para actuar en el presente proceso
asistiendo en la defensa técnica de los tres imputados, y en calidad de defensora pública
presenta Certificación que consta de ocho folios útiles para que se agreguen al proceso, en
donde consta que el imputado Salvador Marroquín García, el día de los hechos estaba
detenido por el delito de Robo Agravado, en perjuicio de Candelario Adolfo Munto, por lo
que las víctimas mintieron al haber mencionado que dicho imputado cometió todos los
delitos de los que lo acusan". Apareciendo en la misma resolución que el Juez Instructor
dispuso a razón del documento anterior: "En cuanto a la situación del imputado Salvador
Marroquín García c/p Salvador García Girón, procesado por los delitos de Homicidio
Agravado Art. 129 N° 2 Pn., en perjuicio de […]: Robo Agravado, Art. 213 N°s 2 y 3 Pn.,
en perjuicio de […], Privación de Libertad, Art. 148 Pn., en perjuicio de […], representado
por su madre […]; y Violación Agravada, Art. 158 relacionado con el 162 N° 5 Pn., en
perjuicio de […], decretar un sobreseimiento Definitivo."
Acerca del procesado Carlos Alberto Ramírez García c/p Carlos García Girón el
Juzgador decretó Auto de Apertura a Juicio y determinó en su resolución los elementos de
convicción y de prueba que serían objeto de la vista pública; advierte esta Sala, que no
existe en tal listado referencia alguna a la certificación antes relacionada debido a que la
Defensa llevó a cabo su ofrecimiento solamente para esclarecer la situación de Salvador
Marroquín García c/p Carlos García Girón; habiendo sido hasta Vista Pública que la parte
defensora vía incidental solicitase la incorporación de la Certificación en calidad de prueba
para mejor proveer a favor del segundo de los imputados; pero tal como se hilvana en dicho
momento, el documento mencionado había sido ofertado en Audiencia Preliminar, por lo
que al ser presentado ante el Tribunal de Sentencia ya no constituía un nuevo hecho o un
hecho que necesitase esclarecimiento, puesto que era de conocimiento de las partes;
debiendo haber sido ofertado en el momento procesal oportuno, como lo era la Audiencia
Preliminar, donde la parte tuvo que pedir su incorporación como prueba de descargo con la
cual buscarla establecer que los testimonios de los testigos de cargo no eran creíbles.
En ese sentido, al cotejar los argumentos que sustentan la inconformidad de los
recurrentes, frente a los razonamientos de los Juzgadores, es perceptible que el elemento
prueba documental de descargo "Certificación del Tribunal de Sentencia de Sonsonate", no
cumple con los presupuestos establecidos en el precepto 352 del Código Procesal Penal; tal
como se sustrae del acta de vista pública y de la sentencia de mérito, donde se puntualiza
que la certificación ofrecida por la defensa en vista pública como prueba de descargo a
favor de Carlos García, era un elemento que fue utilizado por tal parte en la audiencia
preliminar a favor de otro procesado, acto donde no lo ofertó como prueba documental de
descargo a favor de Carlos García, a pesar de contarse en esa fecha con dicho documento y
de constituirse el mismo como una prueba decisiva para la causa que se seguía contra dicho
imputado.
Por lo antes expuesto, a criterio de esta Sala el A Quo en su sentencia aplicó
erróneamente el Art. 352 Pr.Pn., al haber admitido la certificación del Juez de Sentencia de
Sonsonate de la causa número 243-208-TSP-03-2, como prueba para mejor proveer, dado
que los hechos que se pretendían probar o esclarecer con la misma eran de conocimiento en
audiencia preliminar y por tanto debieron haber sido ofertados en dicha instancia procesal
como elemento probatorio de descargo a favor de Carlos Alberto Ramírez Garcia c/p
Carlos García Giren. Existiendo un vicio en la sentencia impugnada pero antes de proceder
a anular el fallo esta Sede considera pertinente analizar los efectos que traería al decretar tal
acción.
Tal como se ha expuesto en la presente resolución, en el caso del ofrecimiento de
prueba en vista pública este, debe cumplir determinados requisitos, circunstancia que no
concurre en la prueba objeto de análisis para el caso en comento, debido a que la misma era
de conocimiento previo de la parte; razón por la cual el ofrecimiento probatorio no es
procedente.
Conviene aclarar, que si bien el A Quo incurrió en un error al aplicar el Art. 352
Pr.Pn., debe considerarse que: a) La "Certificación del Juez de Sentencia de Sonsonate" ya
se encontraba incorporada al proceso en calidad de prueba de descargo ofrecida en
audiencia preliminar y; b) Tal como se logra desprender del fallo impugnado, dicha prueba
es pertinente y útil para el proceso que se sigue contra Carlos García Girón; sobre la base
de ambos puntos es que a criterio de esta Sala, a pesar de existir el vicio aducido y que la
defensa no actuó de manera diligente ya que pudo haber ofrecido en la audiencia preliminar
el elemento probatorio a favor de ambos procesados; considera, que no es concurrente
anular el pronunciamiento, ya que no existe duda que a criterio del A Quo se trata de medio
probatorio decisivo, el cual ya se encontraba agregado al expediente, a pesar de no haber
sido ofertado a favor del imputado García Girón y al constituirse éste como pertinente y
útil, sería contrario a la garantía de una seguridad jurídica y de la búsqueda de la verdad
real el que se deje sin efecto el fallo, ya que la nulidad seria nulidad por la nulidad misma y
por tanto a pesar de existir un vicio en el fallo, este no será casado.
Es importante tener clara la incidencia que tiene en el pronunciamiento la
certificación en comento, dada su eficacia al provocar una duda respecto del elemento
probatorio testimonial, el cual se constituía como la prueba decisiva para establecer la
participación del imputado.
Respecto del primer motivo de casación "Falta de Fundamentación de la sentencia
por violación al Principio de Derivación o Razón suficiente que debe orientar la
motivación de la sentencia en la valoración de la prueba conforme a lo dispuesto en la
parte final numeral cuarto Art. 362 Pr.Pn" Los impetrantes, arguyen que el A Quo vulneró
el Principio de Derivación y Razón Suficiente al sustentarse el pronunciamiento en meras
opiniones carentes de sustanciación objetiva, en especial al evaluar la prueba testimonial y
determinar si el señor Salvador Marroquín García era el mismo acusado pro la
representación fiscal en el proceso instruido contra García Girón y en el proceso número
243-208 TSP-03-2.
Acerca del vicio aducido esta Sala advierte, al dar lectura integral a la sentencia
impugnada, que el Sentenciador al examinar la prueba llevó a cabo un examen lógico y
congruente, que le permitió arribar a una duda razonable, tal como lo manifiesta en su
análisis donde expone en resumen que: los testimonios de […] resultaron debilitados
respecto de su credibilidad, debido a que ellos afirmaron en los mismos que el hecho fue
cometido por el señor Carlos García Girón justamente con sus hermanos entre éstos
Salvador Marroquín García, persona que se encontraba detenida al momento que se llevó a
cabo el ilícito, siendo imposible que participara en su comisión, tal como lo demostró la
Defensa en audiencia preliminar al presentar la certificación del proceso que seguía contra
dicho sujeto, documento donde se detalla la fecha en que fue detenido, tal circunstancia
llevó a que "los miembros del Tribunal arribaran a una duda respecto a si los testigos se
confundieron, tuvieron una apreciación equivoca o mintieron deliberadamente respecto de
Salvador Marroquín García, o si también lo hicieron respecto al acusado Carlos Alberto
Ramírez García, con el único propósito de causarles perjuicio, siendo por ello, que la
duda en este caso no podría estribar únicamente en lo relativo a la presencia del señor
Marroquín García, en el entendió que era materialmente imposible que estuviera presente
en el lugar de los hechos, sino que la misma se vuelve extensiva hacia el imputado
Ramírez. Pues no puede concluirse con total certeza y sin lugar a dudas, que los testigos,
no se hayan equivocado o no hayan mentido en relación a él, por lo que los suscritos no
consideran veraces los testimonios en este caso particular."
La conclusión a la cual arribó el A Quo, a criterio de esta Sede Casacional, se
encuentra motivada conforme a las reglas de la sana critica y la misma hilvana de los
elementos probatorios vertidos en vista pública.
POR TANTO: Con base en las razones expuestas, disposiciones legales citadas y
Arts. 1, 4 y 6 del Código Penal; Arts. 50 Inc. 2°, 130, 356, 357, 406, 407, 413, 421, 422 y
427 del Código Procesal Penal, en nombre de la República de El Salvador, esta Sala
FALLA:
a) NO HA LUGAR A CASAR la sentencia de mérito, por los motivos de casación
invocados por los Licenciados Marlos Mauricio Acevedo Cerón y Jeny del Tránsito de
Rodríguez en calidad de Representantes Fiscales.
b) REMÍTASE el expediente respectivo al tribunal de origen.
NOTIFÍQUESE. -----R.M. FORTIN H.----M. TREJO------GUZMAN
U.D.C.--------PRONUNCIADO POR LOS SEÑORES MAGISTRADOS QUE LO
SUSCRIBEN.--------RUBRICADAS.
»Número de Referencia: 482-CAS-2004
»Origen: SALAS
»Nombre del Tribunal: SALA DE LO PENAL
»Tipo de Proceso:
»Tipo de Resolución: Sentencias Definitivas
»Fecha de Resolución: 15/7/2005
»Hora de Resolución: 10:00:00
482-CAS-2004
SALA DE LO PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. San Salvador a las
diez horas del día quince de julio de dos mil cinco.
El anterior recurso de casación ha sido interpuesto por el Licenciado Javier Raúl
Flores Villamariona, en su calidad de Agente Auxiliar del Fiscal General de la República,
contra sentencia definitiva absolutoria, dictada por el Tribunal Tercero de Sentencia de San
Salvador, a las catorce horas con cuarenta y cinco minutos del día veintinueve de octubre
de dos mil cuatro, en el proceso penal instruido contra JOSE MIGUEL VASQUEZ
RAMÍREZ, MARCELO DE LA CRUZ VASQUEZ CARRILLO, PEDRO ANTONIO
MARTINEZ y MANUEL DE JESÚS VASQUEZ VASQUEZ, por atribuírseles el delito
de HOMICIDIO AGRAVADO, previsto y sancionado en los Arts. 128 en relación al 129
No. 3 Pn., en perjuicio de la vida de FAUSTINO MARTINEZ.
Examinado el recurso y cumpliendo con los requisitos de ley que se requieren para
su debida interposición, admítase el libelo impugnativo y procédase a pronunciar sentencia
conforme a lo dispuesto en el Art. 427 P.P.
I. FALLO DEL TRIBUNAL DE SENTENCIA.
Los jueces de sentencia emitieron el siguiente fallo: "Las declaraciones fueron
tomadas con votos unánimes y redactó el Licenciado MARTÍN ROGEL ZEPEDA.
POR TANTO: Conforme a las razones expuestas, disposiciones legales citadas y
artículos 1, 2, 11, 12 y 172 Cn., 1, 2, 3, 4, 5, 18, y 128 Pn., 1, 2, 3, 4, 5, 8, 9, 10, 53 inc. 1º,
57, 59, 130, 162, 324, 330, 338, 340, 345, 346, 347, 353, 354, 356, 357, 358, 359, 360 y
443 Pr. Pn., A NOMBRE DE LA REPUBLICA DE EL SALVADOR FALLAMOS:
I) ABSUELVASE de la acusación fiscal a JOSE MIGUEL VASQUEZ RAMÍREZ,
MARCELO DE LA CRUZ VASQUEZ CARRILLO, PEDRO ANTONIO MARTINEZ y
MANUEL DE JESÚS VASQUEZ VASQUEZ, por la imputación del delito de
HOMICIDIO AGRAVADO en perjuicio de FAUSTINO MARTINEZ.
II) ABSUELVASE a JOSE MIGUEL VASQUEZ RAMIREZ, MARCELO DE LA
CRUZ VASQUEZ CARRILLO, PEDRO ANTONIO MARTINEZ y MANUEL DE JESÚS
VASQUEZ VASQUEZ, de todo tipo de RESPONSABILIDAD CIVIL como consecuencia
del delito de HOMICIDIO AGRAVADO en perjuicio de FAUSTINO MARTINEZ, así
como de las Costas Procesales por ser gratuita la Administración de Justicia.
III) Dejase sin efecto las Medidas Cautelares de DETENCIÓN PROVISIONAL
impuestas en el presente caso a JOSE MIGUEL VASQUEZ RAMÍREZ, MARCELO DE
LA CRUZ VASQUEZ CARRILLO, PEDRO ANTONIO MARTINEZ y MANUEL DE
JESÚS VASQUEZ VASQUEZ, ratificándose la puesta en LIBERTAD únicamente de
JOSE MIGUEL VASQUEZ RAMÍREZ, debiendo permanecer recluidos en el Centro Penal
de Ciudad Barrios MARCELO DE LA CRUZ VASQUEZ CARRILLO, PEDRO
ANTONIO MARTINEZ y MANUEL DE JESÚS VASQUEZ VASQUEZ, por encontrarse
a la orden del Juzgado Noveno de Instrucción de esta ciudad por la comisión de otros
hechos.
IV) De no impetrarse Recurso alguno contra la presente, considérese firme el fallo;
y oportunamente ARCHIVESE el presente proceso.
Notifíquese.-"
II. MOTIVOS DEL RECURSO.
El recurrente establece como motivos, que el Tribunal Tercero de Sentencia ha inobservado
las reglas de la sana crítica, la lógica, la experiencia y la sicología, ya que su fallo se basa
en la conclusión tomada de la práctica de una inspección en el lugar de los hechos,
ordenada después de haberse cerrado los debates en una noche en que había neblina, cielo
nublado y con amenazas de lluvia, circunstancias climatológicas que no se hicieron constar
en el análisis hecho, afectando así la imparcialidad, al no analizar que el hecho delictivo
sucedió en una estación del año diferente a la finalización del invierno, evidenciando un
abandono de las reglas de la sana crítica, ya que se cuenta con inspección ocular policial
elaborada en el Cantón Quezalapa, de la ciudad de Panchimalco, el día en que sucedieron
los hechos, donde se hace constar que la visibilidad es normal y con cielo despejado.
Además que el testigo presencial es joven, caso contrario a los jueces que realizaron la
inspección, que sobrepasan los cuarenta años y con problemas de visión y con condiciones
anatomorfologícas diferentes a la del testigo.
Como segundo motivo invoca, la errónea aplicación del Art. 355 PP., ya que el
tribunal ordenó la practica de una inspección en el lugar de los hechos, bajo el acápite de
ser "hechos nuevos", y el artículo en comento hace referencia a circunstancias que no han
sido alegadas con anterioridad, diligencia que se vuelve contradictoria al principio
acusatorio y compromete la imparcialidad del juez, produciendo un agravio al recurrente,
por vedarle la posibilidad de presentar otras pruebas que desvirtúen las acordadas por el
tribunal, solicitando en su escrito que se anule la sentencia y se ordene la reposición de la
vista pública.
La licenciada Nuria Margarita Estrada Rochac, actuando en su calidad de defensora
particular del señor JOSE MANUEL VASQUEZ VASQUEZ, entendiendo esta Sala, que se
trata del procesado MANUEL DE JESÚS VASQUEZ VASQUEZ, contestó el recurso
interpuesto, en el sentido de considerar que las reglas de la sana crítica, que son las reglas
del correcto entendimiento humano, siendo éstas, la lógica, la experiencia, sentido común y
la sicología, se fusionan para producir en la mente del juez una mejor comprensión de los
hechos que están por probarse, situación que se puso de manifiesto por el Tribunal Tercero
de Sentencia de San Salvador, al trasladarse al lugar de los hechos y corroborar la versión
del testigo. En relación al segundo motivo invocado, es del criterio que no se trató de
acreditar nuevos hechos, sino que obedeció a la necesidad de obtener un reconocimiento
sensorial y directo del lugar de los hechos, es decir, de su iluminación, de lo que significan
doce metros de distancia en penumbra que es iluminada por un bombillo, en consecuencia,
solicita que se tenga por definitiva la sentencia dictada.
La Licenciada ROSAURA LARIOS LARIOS, en su calidad de defensora pública del
imputado JOSE MIGUEL VASQUEZ RAMÍREZ, contestó el recurso, expresando que el
mismo solo trata de provocar que la Sala de lo Penal realice una revalorización de la
prueba, aspecto que no es potestad de la misma, ya que la misma no constituye segunda
instancia, por lo que solicita que se declare inadmisible el recurso interpuesto.
No obstante haber sido legalmente emplazada la Licenciada Jessica Marily Paredes
Raful, defensora pública de los señores MARCELO DE LA CRUZ VASQUEZ
CARRILLO y PEDRO ANTONIO MARTINEZ, la misma no hizo uso de su derecho de
contestar el recurso interpuesto.
III. CONSIDERACIONES DE ESTE TRIBUNAL.
El impugnante plantea como motivos del recurso, la inobservancia de las reglas de
la sana crítica, la lógica, la experiencia y la sicología, y la errónea aplicación del Art. 355
PP., pero al analizar la fundamentación de los mismos, esta Sala, concluye que ambos,
pueden ser desarrollados a la luz del Art. 362 No. 4 PP., por lo que su pronunciamiento se
hará de forma conjunta.
Del conocimiento de casación queda excluido todo lo que se refiera a la valoración
de los elementos de prueba y a la determinación de los hechos, no estando dentro de sus
facultades revalorar la prueba, ni juzgar los motivos que formaron la convicción del
tribunal sentenciador, pero si la obliga, a realizar el control del proceso lógico del
razonamiento plasmado en la sentencia, verificando si en la fundamentación se han
observado las reglas de la lógica, la sicología y la experiencia. La garantía de motivación,
deja en libertad al juez en la apreciación sicológica del desfile probatorio, quedando
obligado a correlacionar lógicamente sus argumentos para demostrar sus conclusiones.
La motivación de la sentencia para ser lógica, debe responder a las reglas que
presiden el entendimiento humano, exigiendo que ésta sea no contradictoria y con razón
suficiente, para la cual el razonamiento debe estar constituido por inferencias razonables
deducidas de las pruebas y de la sucesión de conclusiones que en virtud de ellas se vayan
determinando, a la vez que de los principios de la sicología y de la experiencia común. La
motivación debe ser verdadera o autentica, la que se constituye cuando se basa en
elementos probatorios existentes en su contenido o significado y es falsa cuando presupone
un juicio lógico que no necesariamente es verdadero. Para el caso, se cuestiona la veracidad
del juicio fijado en la sentencia: "...estos jueces al ubicarse en una distancia similar no
pueden
apreciar a una persona en esas condiciones, aunque también se pueda decir que el testigo
tenga una vista mejor, si esto es así, nos parece sumamente dudosa la visibilidad.".
Es importante para esta Sala hacer el análisis del razonamiento antes expresado, en
virtud de considerar que fue el argumento decisivo en el fallo que dictara el tribunal A-quo.
Si el mismo derivó, de una inspección en el lugar de los hechos, diligencia ordenada por los
mismos jueces, en base al Art. 355 PP., donde ellos se ubican en el supuesto lugar donde se
encontraba el testigo directo de los hechos. La prueba introducida es decisiva, ya que al
hacer uso del método de la exclusión mental hipotética, resultaría, que la conclusión a que
hubieran llegado los sentenciadores hubiera sido distinta.
El Art. 355 PP., establece la posibilidad que si durante la deliberación, el tribunal
estima absolutamente necesario recibir otras pruebas respecto a hechos nuevos, podrá
reaperturar la audiencia solo para ese fin. Pero esta regla del procedimiento debe ser
practicada de forma extraordinaria y su utilidad debe ser interpretada en forma restrictiva,
para no atentar contra la garantía de objetividad. Esta facultad oficiosa ésta sujeta a ciertos
límites, tal y como lo ha expresado esta Sala, en sentencia dictada a las diez horas del día
veintinueve de agosto de dos mil tres, la cual en lo medular se transcribe: "...que esta Sala
de casación entiende que son las siguientes:---1. Cuando se trata de elementos probatorios
extraños o desconocidos para el Tribunal hasta el momento del debate y hacen necesaria e
indispensable su introducción al juicio y que son de vital importancia para pronunciarse
sobre el fondo del asunto en la sentencia.---2. Dada la existencia también de medios de
prueba que conocidos o propuestos con anterioridad a la vista pública, que por algún
obstáculo grave de algunas de las partes y que pueda producirles indefensión –ya sea al
acusador o defensa material o técnica- no pudieron ser ofrecidos en legal forma.---En
ambos casos debe entenderse –como reiteramos- que son medios probatorios pertinentes,
indispensables, manifiestamente útiles y relevantes para decidir sobre el objeto del debate;
excluyendo todo aquello que sea periférico, accesorio o para reforzar extremos ya
acreditados por otros medios, es decir no se trata de prueba auxiliar o
complementaria....".
De no cumplir con este carácter excepcional, el tribunal se aleja de la esfera de
independencia de la que debe gozar, para convertirse en un acusador o defensor más. Al
hacer uso de esta facultad para realizar diligencias no propuestas oportunamente, se
subroga en el lugar de las partes, supliendo las omisiones de la misma y subsanando sus
deficiencias en cuanto al ofrecimiento de las pruebas, puesto que siendo necesarias éstas no
las ofrecieron, proponiéndolas en su defecto, de oficio el Tribunal, generando con esto
agravio al derecho de las partes, porque se trae al juicio de forma extemporánea una nueva
proposición de prueba, cuando aquel o aquellos a quienes pudieran perjudicar las
diligencias así decretadas no tienen ya medios para proponer los convenientes elementos
probatorios para desvirtuar sus efectos y evitar dicho perjuicio. Situación que aparece
reflejada en el proceso, al ordenar los jueces del Tribunal Tercero de Sentencia de San
Salvador una diligencia, cuando ya se estaban realizando la deliberación, sin solicitud
expresa de alguna de las partes y de la que no se encuentra a lo largo de la sentencia,
fundamento o razón que justifique el uso de esa facultad, que como ya antes se dijo es
excepcional.
En consecuencia, si la motivación para ser válida, debe responder a las reglas que
presiden el entendimiento humano, no es lógico pensar o pretender forzar a que un testigo
tenga la misma capacidad de visibilidad que los jueces sentenciadores, puesto que se
encuentran en condiciones tanto físicas como sociales totalmente diferentes y aunado a
esto, dicha apreciación, es producto de un exceso en la facultad investigativa, que conlleva
a que la fundamentación sea no autentica.
POR TANTO y con base en las razones antes expuestas y disposiciones legales
citadas y Arts. 50 Inc. 2º No. 1, 57, 362 No. 4, 421, 422 y 427 todos del Código Procesal
Penal, en nombre de la República de El Salvador, esta Sala, FALLA:
1. CASASE la sentencia de mérito por el motivo de inobservancia a las reglas de la
sana crítica.
2. ANULASE la misma, así como la vista pública que le dio origen y ordénase el
reenvío de las actuaciones al Tribunal remitente, para que éste a su vez, las traslade al
Tribunal Sexto de Sentencia de San Salvador, a efecto de realizar una nueva vista pública.
J. N. CASTANEDA S.------------------F. LOPEZ ARGUETA-----------------E.
CIERRA-------------PRONUNCIADO POR LOS SEÑORES MAGISTRADOS QUE
LO SUSCRIBEN------------RUBRICADAS-----------ILEGIBLE.