Las bases de datos.
La compilación de datos, en cualquier forma,que por razón de la selección u ordenación de su
contenido es una creación intelectual está protegida como tal por el derecho de autor.(Tratado
OMPI de Derecho de Autor, 1996, art.59).
La base de datos es una obra literaria cuya tutela ocurre siempre que sea original por razón de la
selección u ordenación de los materiales que contiene: constituye una creación intelectual propia
del autor por la selección o la disposición del material.(D.U.E. 96/9 de 1996) . Así lo recibe la
normativa vigente.(TRLPI art.12).
La base de datos propone una situación jurídica subjetiva más compleja que la del programa
informático. El derecho de autor no obsta para la disciplina de un denominado derecho sui generis
que concede la tutela al realizador de la base de datos que evidencia una inversión sustancial, sea
cualitativa o cuantitativa, en la obtención, verificación o presentación, para impedir la extracción o
reutilización de su contenido. La inversión sustancial se combina con el derecho de autor.
El fundamento, como se afirma, es la protección a la base de datos que no exhibe originalidad,
pero que posee un valor apreciable por la inversión aplicada. El derecho cubre el uso del
contenido de la misma e impide que se realicen actos contrarios a la explotación normal,
causantes de perjuicios a su fabricante.
El derecho sui generis protege la inversión sustancial evaluada cualitativa o cuantitativamente, que
realiza su fabricante, ya sea de medios financieros, empleo de tiempo,esfuerzos para la obtención,
verificación o presentación de su contenido.(TRLPI art. 133.1).
Es un derecho independiente del derecho de autor y que opera independientemente sea respecto
al software como sobre la propia base de [Link] derecho de propiedad fuerte dirigido a la tutela
de la inversión antes que a su carácter original.
No obstante,la creación de un derecho escindido de la propiedad intelectual ha merecido críticas
justificadas, puesto que no es razonable negar que sea un derecho de propiedad intelectual,para
después atribuirle al inversor la misma protección que se reserva al derecho de autor. Asimismo,
el derecho del fabricante quiebra la dicotomía idea-expresión que es central en la materia.
De cualquier modo,una interpretación afín a mi tésis, también,podría recoger el concepto del
reconocimiento del derecho propietario al recopilador de la base de datos, por su inversión
sustancial,y su derecho exclusivo a reproducir, distribuir y comunicar públicamente su contenido,
aún sobre materiales no protegidos por la propiedad intelectual, precisamente porque el autor
sigue siendo propietario aunque transfiera o ceda su derecho. El fabricante puede,lo que el
derecho moral del autor no consiente.
La inversión sustancial es el sustituto de la originalidad del autor y ofrece a su titular los derechos
de reproducción, distribución, comunicación al público insertos en la propiedad intelectual, con
independencia de los derechos del autor sobre el contenido de la base de datos.