¿La admisión de la Prueba de Oficio afecta la actividad
probatoria como derecho de las partes dentro de un
proceso civil?
Para entender el origen de los poderes probatorios del juez, como consecuencia de una
concepción del proceso como un instrumento social, es necesario recordar las
orientaciones de los sistemas procesales que se vienen incursionando en muchos
ordenamientos jurídicos, entre ellos nuestro Código Procesal Civil Peruano. Es así que
la evolución de los textos procesales ha sido analizada por la doctrina desde distintas
perspectivas: según señala el profesor Luis Alfaro, hay quienes toman como punto de
partida un cambio de la concepción “privatista” a la concepción “publicista” del
proceso, asumiendo que los denominados poderes son reflejo o manifestación de la
segunda postura; mientras que otros, prefieren explicar este fenómeno a través de la
contraposición entre los sistemas adversarial e inquisitorial, en virtud del cual los
poderes probatorios del juez serían una manifestación del segundo sistema1
En relación con la primera perspectiva, la profesora Eugenia Ariano considera que “la
primera razón para atribuir al juez el poder de ordenar medios probatorios de oficio se
encontraría en el fin publicístico del proceso (la denominada publicización del
proceso)”2
Por otro lado, en relación con la segunda perspectiva antes referida, el proceso
inquisitivo se caracteriza por el hecho que “el propio juez comienza, oficiosamente o
por denuncia, las actuaciones del caso y se preocupa por hacer adelantar el juicio
mediante el puntual ejercicio del impulso procesal; el mismo juez, se encarga de
investigar y buscar las pruebas que le puedan resultar aceptables (…); el mismo juez –
que primero investigó, luego imputó y después probó la imputación- es quien ahora
1
ALFARO, Luis. Aproximaciones a la dimensión epistémica de los poderes probatorios del juez. En: PRIORI,
Giovanni. La prueba de oficio en el proceso. Libro de Ponencias del VIII Seminario Internacional de Derecho
Procesal: Proceso y Constitución. Lima: Palestra, 2018, p. 437.
2
ARIANO DEHO, Eugenia. Prueba de oficio y preclusión. En: ARIANO DEHO, Eugenia. Problemas del Derecho
Civil. Lima: Jurista Editores, 2003, p. 201.
juzga” 3. En ese sentido, los poderes probatorios del juez representan una manifestación,
nuevamente, de este rol activo del juez en el proceso.
Si bien nuestro Código Procesal Civil, se desempeña dentro de lo que la doctrina ha
denominado un sistema procesal mixto, el cual es predominante dispositivo y con
algunos rasgos inquisitivos.
Ahora bien, esto nos lleva a preguntarnos: ¿es que acaso no es posible lograr un
resultado justo únicamente a partir de la actividad probatoria de las partes en el
proceso?, ¿Realmente los poderes probatorios del juez es una herramienta necesaria
para llegar a la tan preciada “verdad” del proceso? y ¿Si la prueba de oficio afecta la
actividad probatoria de las partes?.
1.2 La prueba en el proceso y su finalidad .-
Como quiera que el presente trabajo se desarrolla bajo las líneas proceso civil peruano,
para hallar una definición de prueba, recurriremos como primera fuente de información,
a nuestro código procesal civil. Así, tenemos el artículo 188 del CPC “los medios
probatorios tienen por finalidad acreditar los hechos expuestos por las partes,
producir certeza en el Juez respecto de los puntos controvertidos y fundamentar sus
decisiones”; este, texto, si bien nos informa que los medios probatorios buscan producir
certeza en el juez, no muestra una definición amplia que permita entender a la prueba
como concepto. Al respecto, Devis Echandía4, afirma que prueba judicial es el medio a
través del cual se logra el convencimiento del juez para tomar una decisión; sostiene que
este medio alberga de manera implícita tres aspectos convergentes; el primero en su
manifestación formal, que no es otra cosa que el vehículo a través del cual se presenta la
prueba; el segundo, en su contenido sustancial, mediante el cual se muestran las razones
de las partes en favor de la existencia de sus hechos; y tercero, el resultado subjetivo
que hace referencia al convencimiento propiamente dicho del juez que le lleva a
concluir si hay o no prueba de los hechos. Por su parte, Carnelutti 5, en su obra la prueba
civil, define a la prueba en sentido jurídico, como aquella demostración de la verdad de
3
ALVARADO VELLOSO, Adolfo. Debido proceso y pruebas de oficio. Editorial Temis, Bogotá, Colombia, 2004,
p. 38.
4
DEVIS ECHANDÍA, Hernando. Teoría general de la prueba judicial. P De Zavala. Buenos Aires, 1981, Tomo I p
28.
5
CARNELUTTI, Fracesco. La prueba civil. 2a edición. De Palma Buenos Aires, 1982. 2a Edición. P 37.
un hecho a través de la utilización de medios legales. Esta definición, es entendida como
aquella conclusión producto del convencimiento al juez sobre las afirmaciones de las
partes, siempre con el riguroso respeto de los derechos fundamentales y en esencia a la
garantía del debido proceso.
Como sabemos, hasta ahora existe un amplio debate entre si el objeto de la prueba es
demostrar la verdad de los hechos o de las afirmaciones; para el presente trabajo, se ha
considerado conveniente tener como directriz, esta última; es decir, que en el proceso no
se pueden probar los hechos [verdad material], sino las afirmaciones que alegan de las
partes [verdad formal]. Dicho esto, queda claro que la prueba y en conjunto la actividad
probatoria, es el punto neuralgico para la resolución de las pretensiones judiciales; claro
está que para su configuración se requiere de un variado tránsito que simultáneamente
deberá garantizar el debido proceso desde su alegación, ofrecimiento, contradicción,
actuación, análisis y posterior valoración. Solo de este modo, puede permitirse al juez
hablar de prueba en sentido estricto. Expuesta la importancia de la prueba dentro del
proceso civil, cabe preguntamos: ¿Cuál es el objeto de la prueba?: Así, el maestro
Chiovenda6, opina sobre el objeto de prueba lo siguiente: “Objeto de prueba son los
hechos no admitidos, y que no sean notorios, ya que los hechos que no puedan ser
negados sin tergiversación no necesitan pruebas. Las normas jurídicas, el juez debe
conocerlas, y por lo tanto no son objeto de prueba en el sentido de que la falta de prueba
sobre ellas pueda perjudicar jurídicamente a una de las partes. Lo mismo ocurre con las
llamadas máximas de experiencia. Se exceptúan aquellas normas que el juez debe
aplicar cuando son probadas, pero no está obligado a conocer; así, las normas de
derecho consuetudinario y las de derecho extranjero”. De igual forma, nuestro código
procesal civil, nos ofrece la respuesta en su artículo 190, que establece que los medios
probatorios deben referirse a los hechos y a la costumbre, cuando esta sustente la
pretensión. Sin embargo, se precisa que no será cualquier “hecho”, sino solamente los
“hechos controvertidos”, posibles y que no sean notorios (aquellos hechos cuyo
conocimiento forma parte de la cultura normal propia de un determinado grupo social,
aunque no sea conocido por todos; o que la ley los presuma válidos sin admitir prueba
en contrario (presunciones iure et de iure)7. Así mismo, el Artículo 196 del Código
Procesal Civil; señala que la carga de probar corresponde a quien afirma hechos que
6
CHIOVENDA, G. (1954). Instituciones de derecho procesal civil (Vol. I). Madrid: Editorial Revista de derecho
privado.
7
CANELO, Raúl. La prueba en el derecho procesal. Lima, 2017. Grijley p 142-149.
configuran su pretensión, o a quien los contradice alegando nuevos hechos. Es decir, si
un sujeto pretende llevar su controversia existente con su contrario en su relación
material a un proceso judicial, será aquel quien se encuentre [por lo menos como regla]
obligado a demostrar que tiene la razón; y viceversa el contrario al ingresar al proceso.
Pero esta regla, no siempre ha sido cumplida por las partes, entonces cabe preguntarse
¿a quién corresponde la carga de la prueba?
1.3.- DE LA CARGA DE PROBAR.- Conforme nuestro ordenamiento del Código
Procesal Civil, la carga de probar corresponde a quien alega hechos o los contradice.
Algunos autores como Ovalle Favela (2005), señalan que esta posición ha sido superada
porque el juez al valorar los medios probatorios, -por unidad de la prueba- no tiene en
consideración quien aportó tal o cual medio de prueba, sino qué medios probatorios
ingresados en el proceso, acreditan sus afirmaciones. Sobre esto último, consideramos
algunos reparos, y es que, ciertamente por el principio de unidad o comunidad de la
prueba, no es relevante saber quien aportó el medio de prueba que acredita el hecho
controvertido; sin embargo, creemos que eso no siempre es así, en específico, no para el
caso que nos ocupa, es decir cuando se incorpora medios probatorios de oficio.
Explicamos: en un proceso ideal, las partes exponen sus alegaciones y cada uno alcanza
los medios de prueba que consideran los acreditan, el juez valora los medios de prueba y
como es sabido, se decantará por la tesis que haya alcanzado mayor probabilidad de
certeza; aquí, por contar con amplio caudal probatorio, no fue necesario acudir a las
reglas de las cargas de la prueba o medios probatorios de oficio; pero qué sucede
cuando si es necesario. Cuando en un determinado caso, no se cuente con suficiente
caudal probatorio que le permita al juez decantarse por alguna u otra tesis, el juzgador
que se encuentra obligado a resolver la causa, podría recurrir bien a las reglas de las
cargas de la prueba [instrumento de naturaleza residual, a través del cual el juez falla en
contra de aquel que la ley le exige probar un hecho pero que no cumplió con hacerlo], o
a la facultad de incorporar medios probatorios de oficio. Es aquí donde nuevamente
retoma relevancia saber quien aportó determinado medio de prueba, pues para aplicar
las reglas de las cargas de la prueba, es necesario saber quién no acreditó la afirmación
del hecho que estaba obligado a probar. Con esto, podemos decir que la posición de que
no se conoce a qué parte beneficia la incorporación de medio probatorio de oficio, no es
siempre cierta. Sobre las cargas en sentido general que se imponen a las partes al
participar de un proceso judicial, el profesor Renzo Cavani, nos informa que podemos
encontrar en primer término a las cargas procesales entre las que se ubica a la carga de
individualizar el pedido, la carga de comparecer al proceso, la carga de recurrir, la carga
de identificar los bienes de futura ejecución entre otras. Cavani 8 , señala que, dentro de
ellas, se encuentra a las cargas probatorias, la que a su vez contiene las siguientes: la
carga de alegar los hechos, la carga de ofrecer medios de prueba, la carga de argumentar
y finalmente la carga de probar en sentido objetivo. A esto último también llama la
carga de aportación que define como un deber de la parte al ingresar sus alegaciones al
proceso.
Así mismo, cuando se habla de carga de la prueba no se puede hablar de obligación ni
de deber, sino que este es un concepto al que solo podemos referirnos como gravamen,
condición o necesidad que tiene alguien de probar la afirmación que realiza, bajo
advertencia de que, en caso contrario, se seguirá creyendo en la afirmación contraria
(Chocano Núñez, 2008, pág. 379). Estas cargas son imperativos del propio interés. En
eso se distinguen de los deberes, que siempre representan impuestos por el interés de un
tercero o de la comunidad (Goldschmidt, 1936, pág. 82).
Nosotros estamos de acuerdo de que la carga probatoria es una situación jurídica que se
encuentra establecida en la ley, cuya finalidad consiste en servir como regla de juicio
para el juzgador (en caso de insuficiencia probatoria) y como regla de conducta para las
partes (tanto dentro como fuera del proceso).
6. La valoración de las pruebas previo a la admisión de la prueba
de prueba de oficio
Para evaluar el uso de la prueba de oficio, en el proceso se debe presentar determinado
problema de prueba, básicamente que el juez se encuentre en una situación que lo lleve
a considerar que no es suficiente los medios de prueba incorporados por las partes para
resolver el conflicto, es incierto el resultado del conflicto con lo aportado por las partes,
básicamente aquí nos encontraríamos en un supuesto de ausencia de determinados
medios de prueba.
8
CAVANI, Renzo. 2019 “Prueba de oficio y carga de la prueba: una propuesta equilibrada. CAVANI, Renzo.
Garantías procesales y poderes del Juez. Puno: ZELA, p. 283.
El juez está obligado a cumplir con lo estipulado en el Artículo 197 del Código Procesal
Civil , el juez debe valorar en forma conjunta y razonada todos los medios de prueba en
el proceso, dado que, las pruebas en el proceso independientemente de su naturaleza,
están mezcladas sin formar una secuencia estructural, por lo que el juez es responsable
de reconstruir los hechos tomando como base las prueba aportadas por las partes; por lo
tanto, ninguna prueba puede ser tomada y evaluada de forma aislada, puesto que, el
juez, solo teniendo una visión integral, podrá sacar conclusiones en búsqueda de la
verdad, lo cual es el fin principal del proceso.
Si bien la presentación de la prueba es un derecho de las partes, este derecho no obliga
al órgano judicial a admitir ciegamente todos y cada uno de los medios probatorios, sino
que deben estar relacionados al tema debatido; es por eso que el tribunal constitucional
ha establecido presupuestos que deben de cumplir para que el medio probatorio ofrecido
pueda ser admitido, los cuales son: pertinencia, conducencia o idoneidad, utilidad,
licitud y preclusión.
El primer problema probatorio presentado para el juez, es establecer que medios
probatorios deben ser admitidos e incorporados al proceso, puesto que se podrían usar
todo tipos de prueba, sin embargo, el filtro realizado en la admisión será fundamental
para determinar que medios probatorios serán los que apoyen la decisión sobre los
hechos en disputa.
En ese entender la valoración de la prueba constituye un conjunto de operaciones que se
desarrollan en el ámbito psicológico del órgano jurisdiccional, mediante los cuales se
obtiene el convencimiento acerca de los hechos alegados.
Ahora bien, como se ha señalado anteriormente, ante la existencia de en un determinado
caso, no se cuente con suficiente medios probatorios que le permita al juez inclinarse
por alguna tesis, el juez, por estar obligado a resolver la causa, podrá recurrir bien a las
reglas de las cargas de la prueba instrumento de naturaleza residual, a través del cual el
juez falla en contra de aquel al cual la ley le exige probar un hecho pero que no
cumplió con hacerlo, o a la facultad de incorporar medios probatorios de oficio.
Es aquí donde nuevamente retoma relevancia saber quien aportó determinado medio de
prueba, pues para aplicar las reglas de las cargas de la prueba, es necesario saber quién
no acreditó la afirmación del hecho que estaba obligado a probar. Con esto, podemos
decir que la posición de que no se conoce a qué parte beneficia la incorporación de
medio probatorio de oficio, no es siempre cierta.9
Aunque como se podrá advertir que la situación no es tan sencilla ya que presenta
mayores complejidades, sobre todo cuando el juez encuentra enfrentados dos elementos
de suma importancia en la prueba de los hechos: la carga probatoria (a quien le
correspondía probar) y la posibilidad de actuar prueba oficiosa (actividad probatoria
oficiosa).
7. Excepcionalidad de la prueba de oficio.
Si bien la prueba de oficio está regulada en nuestro código civil como una facultad del
juez ante la insuficiencia de las pruebas presentadas por las partes, esta facultad también
está determinada como excepcional, siempre y cuando la fuente de las pruebas haya
sido citada por las partes en el proceso, claro esta que esta debe estar muy bien
motivada, puesto que lo que se pretende es no reemplazar la tarea de las partes la cual es
probar lo que alegan.
Si se estuviera en un proceso ideal, las partes expondrían sus alegaciones y cada uno
alcanzaría los medios de prueba para acreditar sus alegatos, el juez valora los medios de
prueba y como es sabido, se inclinará por la tesis que haya alcanzado mayor
probabilidad de certeza; esto por contar con los medios probatorios necesarios, no será
necesario acudir a las reglas de las cargas de la prueba o medios probatorios de oficio;
pero qué sucede cuando si es necesario.
Pero, conviene señalar cuáles serían las situaciones de excepcionalidad que se deben
considerar para ordenar la prueba de oficio. En nuestra opinión, esta situación de
excepcionalidad se relaciona directamente con la insuficiencia de prueba, vinculada a
una situación de incertidumbre por ausencia de pruebas, lo que es denominado por Parra
Quijano10 llama como deficiencia probatoria por vacío cognoscitivo, quien abogando
por la carga probatoria oficiosa con el fin de averiguar la verdad de los hechos
sostiene que difícilmente se puede concebir un proceso como justo, cuando la
9
FENCO CUSTODIO, Manuel (2020). La excepcionalidad de la prueba de Oficio en el proceso civil peruano. p 10.
10
PARRA QUIJANO, Jairo (2005). La racionalidad e ideología en las pruebas de oficio. Ponencia presentada en: III
Congreso Internacional de Derecho Procesal. Realizado por la Universidad de Lima
sentencia no se construye sobre la verdad y que decretar pruebas de oficio es una
necesidad psicológica que surge cuando se tiene un vacío cognoscitivo.
Esta complejidad la resalta RAFFO VELÁSQUEZ 11 quien analiza si la potestad de
prueba de oficio es excepcional, alternativa o subordinada, precisando como supuestos:
i) la relación entre carga de la prueba y la ―prueba de oficio‖ es de alternatividad, es
decir, que queda a discreción del juez decidir qué instituto aplicar; ii) la relación es
de subordinación, donde ante la indecisión, debe agotarse la prueba de oficio y solo
de mantenerse la incertidumbre, aplicar la carga de la prueba; iii) una relación de
subordinación inversa, donde la regla sea aplicar la carga de la prueba y solo en
forma rarísima o, excepcional, aplicar la prueba de oficio
En cualquiera de estas situaciones corresponderá al juez decidir su usa o no la prueba
de oficio, cautelando siempre los derechos de las partes involucradas, sin dejar
de lado la tesis de la disposición que refiere a una actividad de última ratio.
Por su parte ALFARO12 señala que la expresión excepcional, quiere decir que el juez no
siempre lo utiliza sino de manera extraordinaria o complementaria, dependiendo de las
circunstancias de cada caso concreto; específicamente si del estudio de los hechos
afirmados por las partes advierte uno o varios aspectos que adolecen de insuficiencia
probatoria, lo que, desde luego, no necesariamente acontecerá en todos los casos.
11
Raffo Velásquez señala que el segundo párrafo del artículo 194° del CPC exige que la actuación de
pruebas de oficio se haga sin alterar la carga de la prueba, eso significa que el legislador pretende evitar el
modelo de acercamiento a la verdad y/o quiebre la relación de simetría que debe existir entre las partes.
Es decir, la prueba de oficio debe estar en un punto tal que no beneficie a uno y perjudique al otro.
VELÁSQUEZ MELÉNDEZ, Raffo (2015). Líneas generales de las “pruebas de oficio” ¿Por qué, ¿dónde,
cuándo y cómo usarlas? En: Gaceta Civil y Procesal Civil, Tomo 22/abril 2015, pp. 249 -271.
12
ALFARO VALVERDE, Luis. (2015). Reforma de los poderes probatorios del juez. Hacia una mejor
comprensión de las “prueba de oficio. En: Gaceta Civil y Procesal Civil, Tomo 23/mayo 2015, pp. 255 -
274.
CONCLUSIONES:
- La consecuencia de no cumplir con la regla de conducta determinada de aportar
medios probatorios, no necesariamente será perjudicial para la parte que no lo
haga; toda vez que ello puede responder a la estrategia de las partes, en la
libertad de hacer uso o no de la carga probatoria; por tanto, cuando el juez suple
esta acción únicamente .
- La carga de la prueba y la prueba de oficio, son instrumentos que permiten
alcanzar la tutela jurisdiccional efectiva en la perspectiva de la
constitucionalizarían del proceso.
- La prueba de oficio se admite que de manera excepcional y cuando la defensa
técnica de las partes tenga deficiencias en el aporte del material probatorio para
acreditar los hechos centrales de la controversia que el juez incorpore medios de
prueba que le ayuden a solucionar la litis.
-
REFERENCIA BIBLIOGRAFICA
- ALFARO, Luis. Aproximaciones a la dimensión epistémica de los poderes
probatorios del juez. En: PRIORI, Giovanni. La prueba de oficio en el proceso. Libro
de Ponencias del VIII Seminario Internacional de Derecho Procesal: Proceso y
Constitución. Lima: Palestra, 2018, p. 437.
- ARIANO DEHO, Eugenia. Prueba de oficio y preclusión. En: ARIANO DEHO,
Eugenia. Problemas del Derecho Civil. Lima: Jurista Editores, 2003, p. 201.
- CAVANI, Renzo. 2019 “Prueba de oficio y carga de la prueba: una propuesta
equilibrada. CAVANI, Renzo. Garantías procesales y poderes del Juez. Puno: ZELA,
p. 283.
- CANELO, Raúl. La prueba en el derecho procesal. Lima, 2017. Grijley p 142-149.
- DEVIS ECHANDÍA, Hernando. Teoría general de la prueba judicial. P De Zavala.
Buenos Aires, 1981, Tomo I p 28.
- CARNELUTTI, Fracesco. La prueba civil. 2a edición. De Palma Buenos Aires,
1982. 2a Edición. P 37.
- CHIOVENDA, G. (1954). Instituciones de derecho procesal civil (Vol. I). Madrid:
Editorial Revista de derecho privado.
- FENCO CUSTODIO, Manuel (2020). La excepcionalidad de la prueba de Oficio en
el proceso civil peruano.
- PARRA QUIJANO, Jairo (2005). La racionalidad e ideología en las pruebas de
oficio. Ponencia presentada en: III Congreso Internacional de Derecho Procesal.
Realizado por la Universidad de Lima
- X Pleno Casatorio