Según lo explicado en el enunciado que se adjunta, responda a las siguientes
preguntas:
¿Es suficiente la valoración de la calidad percibida por sus clientes para mantener el
producto en el mercado?
La Calidad Percibida del Servicio desde la perspectiva de satisfacción del cliente, es un
elemento básico para comprender sus necesidades y expectativas. Pero las ventajas
que esto representa nos llevan al objetivo principal que permite obtener mediante un
análisis las técnicas y herramientas obteniendo información y datos estadísticos para
mejorar los productos. La calidad de servicio es una estrategia básica para enmarcar la
estructura y funcionalidad organizativa dentro de parámetros que consideren las
expectativas y necesidades de los clientes, la importancia del recurso humano para dar
respuesta a estas exigencias debe ser determinante para garantizar la calidad de los
servicios que ofertan.
¿Hay otros aspectos de la calidad que esté olvidando valorar? ¿En qué aspectos
debería mejorar?
Términos como excelencia, calidad total, mejora continua, satisfacción del cliente se
han convertido en vocabulario habitual de quien forma parte de una organización. Los
clientes actuales y futuros tienen necesidades que cambian, las cuales obligan a
mantener una constante observación del entorno comercial para poder conocer
quiénes son, dónde se encuentran, cómo deben ser atendidos y cuál es su opinión en
cuanto al servicio y la atención que reciben. En estos tiempos de alta competitividad se
hace cada vez más importante conocer la satisfacción del cliente ya que hay relación
directa con su fidelidad, y por tanto, con los ingresos de la organización.
Conocer la imagen percibida, reviste particular importancia para incidir en las variables
que la determinan positivamente en la satisfacción de los clientes externos y que
abarca: las expectativas del cliente, la calidad percibida, y el valor percibido.
La satisfacción del cliente y su fidelización son componentes esenciales para
incrementar la competitividad de las organizaciones y sólo se logra con la identificación
de sus necesidades y expectativas, además de conocer qué factores de calidad son más
relevantes para satisfacerlos. A través del análisis y la medición del grado de
satisfacción de sus clientes con los productos y/o servicios que se le ofrecen, la entidad
obtiene una retroalimentación básica para establecer planes de mejora relacionados
con el cliente externo.