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Plan de Iguala

El documento presenta el Plan de Iguala promulgado por Agustín de Iturbide el 24 de febrero de 1821, que establece las bases para la independencia de México de España. El plan propone 1) mantener la religión católica, 2) establecer la independencia absoluta de México, y 3) crear un gobierno monárquico constitucional con Fernando VII como emperador o algún otro miembro de la casa real española. Se formaría una junta gubernativa provisional hasta la reunión de cortes que establecieran formal

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Plan de Iguala

El documento presenta el Plan de Iguala promulgado por Agustín de Iturbide el 24 de febrero de 1821, que establece las bases para la independencia de México de España. El plan propone 1) mantener la religión católica, 2) establecer la independencia absoluta de México, y 3) crear un gobierno monárquico constitucional con Fernando VII como emperador o algún otro miembro de la casa real española. Se formaría una junta gubernativa provisional hasta la reunión de cortes que establecieran formal

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PLAN DE LA INDEPENDECIA DE

MEJICO
DEL SR. CORONEL D. AGUSTIN DE ITURBIDE,
Publicado en Iguala el 24 de febrero de 1821

“¡Americanos! bajo cuyo nombre comprendo no sólo á los nacidos en


América, sino á los europeos, africanos y asiáticos que en ella residen:
tened la bondad de oírme. Las naciones que se llaman grandes en la
extensión del globo, fueron dominadas por otras; y hasta que sus luces no
les permitieron fijar su propia, no se emanciparon. Las europeas que
llegaron á la mayor ilustración y policía, fueron esclavos de la romana, y
este imperio, el mayor que reconoce la historia, asemejó al padre de
familias, que en su ancianidad mira separarse de su casa a los hijos y los
nietos por estar ya en edad de formar otras, y fijarse por sí, conservándole
todo el respeto, veneración y amor, como a su primitivo origen.
 Trescientos años hace, la América Septentrional, que está bajo de la tutela
de la nación más católica y piadosa, heroica y magnánima. La España la
educó y engrandeció formando esas ciudades opulentas, esos pueblos
hermosos, esas provincias y reinos dilatados que en la historia del universo
van á ocupar lugar muy distinguido. Aumentadas las poblaciones y las
luces, conocidos todos los ramos de la natural opulencia del suelo, su
riqueza metálica, las ventajas de su situación topográfica, los daños que
originan la distancia del centro de su unidad y que ya la rama es igual al
tronco, la opinión pública y la general de todos los pueblos es la de la
independencia absoluta de la España y de toda otra nación. Así piensa el
europeo, así los americanos de todo origen.
 Esta misma voz que resonó en el pueblo de los Dolores el año de 1810, y
que tantas desgracias originó al bello país de las delicias por el desorden, el
abandono y otra multitud de vicios, fijó también la opinión pública de que
la unión general entre europeos y americanos, indios é indígenas es la única
base sólida en que pueda descansar nuestra común felicidad. ¿Y quién
pondrá duda en que después de la experiencia horrorosa de tantos desastres
no haya siquiera quien deje de prestarse á la unión para conseguir tanto
bien? ¡Españoles europeos!, vuestra patria es la América, porque en ella
vivís, en ella tenéis á vuestras amadas mujeres, á vuestros tiernos hijos,
vuestras haciendas, comercio y bienes. ¡Americanos!, ¿quién de vosotros
puede decir que no desciende de español? Ved la cadena dulcísima que nos
une; añadid los otros lazos de la amistad, la dependencia de intereses, la
educación é idioma y la conformidad de sentimientos, y veréis son tan
estrechos y tan poderosos, que la felicidad común del reino es necesario la
hagan todos reunidos en una sola opinión y en una sola voz.
 Es llegado el momento en que manifestéis la uniformidad de sentimientos,
y que nuestra unión sea la mano poderosa que emancipe á la América sin
necesidad de auxilios extraños. Al frente de un ejército valiente y resuelto
he proclamado la independencia de la América Septentrional. Es ya libre, es
ya señora de sí misma, ya no reconoce ni depende de la España ni de otra
nación alguna; saludadla todos como independientes, y sean vuestros
corazones bizarros los que sostengan esta dulce voz, unidos con las tropas
que han resuelto morir antes que separarse de tan heroica empresa. No le
anima otro deseo al ejército que el conservar pura la santa religión que
profesamos y hacer la felicidad general. Oíd, escuchad las bases sólidas en
que funda su resolución:

 1.ª La religión católica, apostólica, romana, sin tolerancia de otra alguna.


 2.ª Absoluta independencia de este reino.
 3.ª Gobierno monárquico templado por una Constitución análoga al país.
 4.ª Fernando VII, y en sus casos los de su dinastía ó de otra reinante, serán
los emperadores, para hallarnos con un monarca ya hecho y precaver los
atentados funestos de la ambición.
 5.ª Habrá una Junta ínterin se reúnen Cortes que hagan efectivo este plan.
 6.ª Esta se nombrará gubernativa y se compondrá de los vocales ya
propuestos al señor Virrey.
 7.ª Gobernará en virtud del juramento que tiene prestado al Rey, interin
éste se presenta en México y lo presta, y hasta entonces se suspenderán
todas ulteriores órdenes.
 8.ª Si Fernando VII no se resolviera á venir á México, la Junta ó la
Regencia mandará á nombre de la nación, mientras se resuelve la testa que
debe coronarse.
 9.ª Será sostenido este Gobierno por el ejército de las Tres Garantías.
 10. Las Cortes resolverán si ha de continuar esta Junta ó sustituirse una
Regencia mientras llega el emperador.
 11. Trabajarán, luego que se unan, la Constitución del imperio mexicano.
 12. Todos los habitantes de él, sin otra distinción que su mérito y virtudes,
son ciudadanos idóneos para optar cualquier empleo.
 13. Sus personas y propiedades serán respetadas y protegidas.
 14. El clero secular y regular, conservado en todos sus fueros y
propiedades.
 15. Todos los ramos del Estado y empleados públicos subsistirán como en
el día, y sólo serán removidos los que se opongan á este plan, y sustituidos
por los que más se distingan en su adhesión, virtud y mérito.
 16. Se formará un ejército protector, que se denominará de las Tres
Garantías, y que se sacrificará del primero al último de sus individuos,
antes que sufrir la más ligera infracción de ellas.
 17. Este ejército observará á la letra la ordenanza, y sus jefes y oficialidad
continuarán en el pie en que están, con la expectativa, no obstante, á los
empleos vacantes y á los que se estimen de necesidad ó conveniencia.
 18. Las tropas de que se componga se considerarán como de línea, y lo
mismo las que abracen luego este plan, las que lo difieran y los paisanos
que quieran alistarse, se mirarán como milicia nacional, y el arreglo y
forma de todas lo dictarán las Cortes.
 19. Los empleos se darán en virtud de informe de los respectivos jefes, y á
nombre de la nación provisionalmente.
 20. Interin se reunan las Cortes, se procederá en los delitos con total
arreglo á la Constitución española.
 21. El de conspiración contra la independencia se procederá á prisión sin
pasar á otra cosa hasta que las Cortes dicten la pena correspondiente, la
mayor de los delitos, después de lesa majestad divina.
 22. Se vigilará sobre los que intenten sembrar la división, y se reputarán
como conspiradores contra la independencia.
 23. Como las Cortes que se han de formar son Constituyentes, deben ser
elegidos los diputados bajo este concepto. La Junta determinará las reglas y
el tiempo necesario para el efecto.

 Americanos: he aquí el establecimiento y la creación de un nuevo imperio.


He aquí lo que ha jurado el ejército de las Tres Garantías, cuya voz lleva el
que tiene el honor de dirigírosla. He aquí el objeto para cuya cooperación
os invita. No os pide otra cosa que lo que vosotros mismos debéis pedir y
apetecer: unión, fraternidad, orden, quietud interior, vigilancia y horror á
cualquier movimiento turbulento. Estos guerreros no quieren otra cosa que
la felicidad común. Uníos con su valor, para llevar adelante una empresa
que por todos aspectos (si no es por la pequeña parte que en ella ha tenido)
debo llamar heroica. No teniendo enemigos que batir, confiemos en el Dios
de los ejércitos, que lo es también de la paz, que cuantos componemos este
cuerpo de fuerzas combinadas de europeos y americanos, de disidentes y
realistas, seremos unos meros protectores, unos simples espectadores de la
obra grande que hoy he trazado, y que retocarán y perfeccionarán los padres
de la patria. Asombrad á las naciones de la culta Europa; vean que la
América Septentrional se emancipó sin derramar una sola gota de sangre.
En el transporte de vuestro júbilo decid: ¡Viva la religión santa que
profesamos! ¡Viva la América Septentrional, independiente de todas las
naciones del globo! ¡Viva la unión que hizo nuestra felicidad!-

Iguala, 21 de febrero de 1821. - Agustín de Iturbide”


PLAN DE IGUALA(“copia fiel del publicado por La Abeja Poblana, en dicha ciudad (Puebla), seis días
después de haber sido promulgado, y tal y como fue conocido en su flamante texto por el público
de la N. España. Se ha conservado, por lo tanto… la ortografía original”).

Se ha optado por la transcripción de este texto, en virtud de la nota que aparece al pie de la
página 679 del tomo III de México a través de los siglos, que dice: “Hemos tomado este plan del
Méxicano independiente número 2, publicado en Iguala el 17 de marzo de 1821…” (Es decir, 21
días después de haberse proclamado dicho Plan, de acuerdo con las fuentes bibliográficas
consultadas).

“Plan o indicaciones para el gobierno que debe instalarse provisionalmente con el objeto de
asegurar nuestra sagrada religión y establecer la independencia del imperio Megicano: y tendrá el
título de Junta Gubernativa de la América Septentrional propuesto por el Sor. Coronel D. Agustín
de Yturbide al Exmo. Sor. Virrey de N. E. Conde del Venadito.

» 1°. La Religión de la Nueva España es y será Católica Apostólica Romana, sin tolerancia de otra
alguna.

» 2°. La Nueva España es independiente de la antigua y de toda otra potencia, aun de nuestro
Continente.

» 3°. Su Gobierno será Monarquía moderada con arreglo a la Constitución peculiar y adaptable del
Reyno.

» 4°. “ Será su Emperador el Sor. D. Fernando Séptimo, y no presentándose personalmente en


Mégico dentro del término que las Cortes señalen, a prestar el juramento, serán llamados en su
caso el Serenísimo Sor. Infante D. Carlos, el Sor. D. Francisco de Paula, el Archiduque Carlos u otro
individuo de Casa Reynante que estime por conveniente el Congreso.

» 5°. Ínterin las Cortes se reunen habrá una junta que tendrá por objeto tal reunión, y hacer que se
cumpla con el plan en toda su extensión.

» 6°. Dicha Junta que se denominará gubernativa debe componerse de los Vocales que habla la
carta oficial del Exmo. Sor. Virey.
» 7°. Interín el Sor. D. Fernando Séptimo se presenta en Mégico y hace el juramento, gobernará la
Junta a nombre de SM. en virtud del juramento de fidelidad que le tiene prestado la nación; sin
embargo de que se suspenderán todas las órdenes que diere interín no haya prestado dicho
juramento.

» 8°. Si el Sor. D. Fernando Séptimo no se dignare venir a Mégico, interín se resuelve el Emperador
que deba coronarse, la Junta o la Regencia mandará en nombre de la Nación.

» 9°. Este gobierno será sostenido por el Ejército de las tres garantías de que se hablará después.

«10°. Las Cortes resolverán la continuación de la Junta, o si debe sustituirla una Regencia interín
llega la persona que deba coronarse.

«11°. Las Cortes establecerán en seguida la Constitución del Imperio Megicano.

«12°. Todos los habitantes de la nueva España, sin distinción alguna de Europeos, Africanos, ni
Indios, son Ciudadanos de esta Monarquía con opción a todo empleo, según su mérito y virtudes.

«13°. Las personas de todo Ciudadano y sus propiedades serán respetadas y protegidas por el
Gobierno.

«14°. El Clero secular y regular será conservado en todos sus fueros y preeminencias.

«15°. La Junta cuidará de que todos los ramos del estado queden sin alteración alguna y todos los
empleados políticos, eclesiásticos, civiles y militares en el estado mismo en que existen en el día.
Sólo serán removidos los que manifiesten no entrar en el plan substituyendo en su lugar los que
más se distingan en virtud y mérito.

«16°. Se formará un ejército protector que se denominará de las tres garantías por que bajo su
protección toma; primera la conservación de la Religión Católica, Apostólica, Romana, cooperando
de todos los modos que estén a su alcance para que no haya mezcla alguna de otra secta y se
ataquen oportunamente los enemigos que puedan dañarla: lo segundo la independencia bajo el
sistema manifestado: lo tercero la unión íntima de Americanos y Europeos, pues garantizando
bases tan fundamentales de la felicidad de Nueva España antes de consentir la infracción de ellas,
se sacrificará dando la vida del primero al último de sus individuos.

«17°. Las tropas del ejército observarán la más exacta disciplina a la letra de las ordenanzas, y los
Jefes y oficialidad, continuarán bajo el pie en que están hoy: es decir, en sus respectivas clases con
opción a los empleos vacantes y que vacaren por los que no quisieren seguir sus banderas o
cualquiera otra causa y con opción a los que se consideren de necesidad o conveniencia.

«18°. Las tropas de dicho ejército se considerarán como de línea.

«19°. Lo mismo sucederá con las que sigan luego este plan. Las que no lo difieran, las del anterior
sistema de la independencia que se unan inmediatamente a dicho ejército, y los paisanos que
intenten alistarse se considerarán como tropas de milicia nacional, y la forma de todas para la
seguridad interior y exterior del Reino la dictarán las Cortes.

«20°. Los empleos se concederán al verdadero mérito, a virtud de informes de los respectivos
Jefes y en nombre de la Nación provisionalmente.

«21°. Interín las Cortes se establecen se procederá en los delitos con total arreglo a la Constitución
Española.

«22°. En el de conspiración contra la independencia se procederá a prisión sin pasar a otra cosa
hasta que las Cortes decidan la pena al mayor de los delitos después del de lesa Magestad Divina.

«23°. Se vigilará sobre los que intenten fomentar la desunión, y se reputan como conspiradores
contra la independencia.

«24°. Como las Cortes que van a instalarse han de ser constituyentes, se hace necesario que
reciban los Diputados los Poderes bastantes para el efecto, y como a mayor abundamiento es de
mucha importancia que los electores sepan que sus representantes han de ser para el Congreso de
Mégico, y no de Madrid, la Junta prescribirá las reglas justas para las elecciones y señalará el
tiempo necesario para ellas y para la apertura del Congreso. Ya que no puedan verificarse las
elecciones en mar. (marzo) se estrechará cuanto sea posible el término. Iguala 24 de Febrero de
1821- Es copia- Yturbide.”
Hemos señalado en cada texto la fuente bibliográfica de donde éste se obtuvo. La razón es que,
como se señaló anteriormente, varios escritores han obtenido la información de diferentes
fuentes. En dichos casos existen algunas diferencias en el manejo del lenguaje e incluso la forma
de escribirlo. Creemos que a unos y otros hay que concederles la razón, pues son investigadores
de reconocida trayectoria histórica. Como ejemplo de lo expuesto, a continuación se transcribe la
Proclama que, de acuerdo con el Diccionario Porrúa, historia, biografía y geografía de México,
sexta edición, México, 1995, apareció en el periódico La Abeja Poblana, primer periódico de la
ciudad de Puebla, “que se publica…en uso de los derechos que ha declarado la Constitución… de
1820”.

“… pero el hecho más notable en la vida de ese periódico es el haber sido el primero en México en
publicar el Plan de Iguala, que Iturbide había proclamado seis días antes. Su texto íntegro lo
insertó Troncoso en el suplemento al núm. 14 del tomo I, fecha 2 de mar. De 1821. Y no sólo lo dio
a conocer en las páginas de La Abeja, sino que hizo que se pegara el Plan en las esquinas de la
ciudad. La alarma que ocasionó esta publicación fue enorme. Las autoridades mandaron
desbaratar la planta del citado suplemento, recogieron todos cuantos pudieron haber en casas y
calles, y Troncoso fue reducido a prisión en el Convento de Sto. Domingo de donde, protegido por
el Obispo Pérez Martínez, salió para el curato de Molcajac…”

Es conveniente señalar, que al igual que el Plan que aparece en las páginas núm. 678 y 679 de la
obra México a través de los siglos, tomo III, tiene algunas diferencias de estilo, pero no en lo
esencial.

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