ENSAYO DE LA JUSTICIA INDIGENA
INTRODUCCION
La justicia indígena en Ecuador se origina por parte de los grupos humanos que preservan sus
culturas tradicionales, resistiendo la aplicación de la justicia ordinaria en referencia al
cometimiento de una conducta que se considera delito dentro de cada cultura. El reconocimiento
de los derechos de los pueblos indígenas se ha convertido en un fenómeno de alto impacto para
los Estados en sus territorios. En relación a ello, el 18 septiembre del año 2007, la Asamblea
General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó la Declaración sobre los
Derechos de los Pueblos Indígenas, reconociéndoles a estos entes colectivos el derecho a la libre
determinación; es decir, el derecho a decidir autónomamente su modo de vida y organización. A
pesar de que las Declaraciones de la Asamblea General no son vinculantes para los Estados
miembros, su validez debe apreciarse en tanto son muestra de la corriente de opinión
predominante de la comunidad internacional en un contexto histórico determinado, así como en
el compromiso moral asumido por los Estados que dieron su aprobación al texto (Cabedo Mallol,
2004). En 1998, el movimiento indígena ecuatoriano alcanzó uno de sus objetivos al lograr
plasmar en la Constitución (1998), en el Art. 1, el texto «El Ecuador es un Estado constitucional
de derechos y justicia, social, democrático, soberano, independiente, unitario, intercultural,
plurinacional y laico. Se organiza en forma de república y se gobierna de manera
descentralizada». Se establece que la justicia indígena está sujeta no solo a sus propias normas,
sino a unos límites invisibles lo cuales deben respetarse. Se entiende como una justicia distributiva
(Breidlid, 2016). Son garantías que toda persona debe tener, como el derecho a la no agresión
física ni psicológica. Estas garantías cuestionan uno de los mayores problemas de la sociedad
junto a la defensa de los derechos humanos los cuales, crean una falsa expectativa de que la
justicia indígena tiene como fin el linchamiento, salvajismo y acciones que van en contra de los
derechos humanos. Ecuador es considerado como el primer país en incluir la lengua indígena en
la Constitución y usarla conforme lo establece el Artículo 171. Este, además, señala que las
autoridades de las comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas ejercerán funciones
jurisdiccionales, con base en sus tradiciones ancestrales y su derecho propio, dentro de su ámbito
territorial, con garantía de participación y decisión de las mujeres. Las autoridades aplicarán
normas y procedimientos propios para la solución de sus conflictos internos, y que no sean
contrarios a la constitución y a los derechos humanos reconocidos en instrumentos
internacionales. El Estado garantizará que las decisiones de la jurisdicción indígena sean
respetadas por las instituciones y autoridades públicas. Dichas decisiones estarán sujetas al
control de constitucionalidad. La ley establecerá los mecanismos de coordinación y cooperación
entre la jurisdicción indígena y la jurisdicción ordinaria (Constitución de la República del
Ecuador, 2008).
DESARROLLO
Al hablar de Justicia Indígena, esta se refiere a aquellas prácticas ancestrales resultantes de las
costumbres de cada comuna, pueblo y nacionalidad indígena en las que las autoridades elegidas
por sus habitantes regulan diversos ámbitos de las actividades, relaciones sociales y todo tipo de
conflictos que se desarrollan dentro de su comunidad. Es importante señalar que las sanciones y
el procedimiento de ejecución de las mismas van acorde de la cosmovisión de cada comunidad
indígena. Las relaciones entre las personas que habitan dichas comunidades son fundamentales,
por este motivo la medida para resarcir los daños se toma en asamblea comunal y no por una sola
autoridad. La Constitución de la República de Ecuador reconoce a los pueblos y comunidades
indígenas la vigencia plena de sistema legal o derecho con sus propias normas, autoridad y
procedimientos. Todas las constituciones ponen límites al reconocimiento del derecho
consuetudinario en correspondencia con los límites que también imponen el convenio 169 de la
OIT, referidos a la no vulneración de los derechos fundamentales reconocidos en el sistema
jurídico nacional de los derechos humanos reconocidos internacionalmente. La última década del
siglo XX ha estado marcada por las reformas constitucionales que reconocen el derecho
consuetudinario indígena. Las referidas leyes deberán atender principalmente los mecanismos de
coordinación o compatibilización entre la jurisdicción especial indígena y el sistema ordinario, o
entre las funciones de justicia indígena y los poderes del Estado, tal como lo señalan las
constituciones reformadas, y establecer procedimientos para solucionar las incompatibilidades
que pueden surgir entre el derecho consuetudinario y los derechos humanos, como indica el
convenio 169 de la OIT. La Constitución vigente, en el Artículo 171, faculta que las autoridades
de las comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas ejerzan funciones jurisdiccionales, en
base a sus tradiciones ancestrales y a su derecho propio, dentro de su ámbito territorial, con
garantía de participación y decisión de las mujeres. El Estado con ello garantiza que las decisiones
de las jurisdicciones indígenas sean respetadas por las instituciones y autoridades públicas. Dichas
decisiones estarán sujetas al control de constitucionalidad. La ley establecerá los mecanismos de
coordinación y cooperación ente la jurisdicción indígena y la jurisdicción ordinaria. Este permite
reconocer la existencia de varios sistemas jurídicos dentro de un mismo espacio geopolítico.
Entre otros términos, se denomina sistema jurídico al sistema de normas, instituciones,
autoridades y procedimientos que permiten regular la vida social. El pluralismo jurídico es
justificado por la existencia de diferentes culturas, cada una con su propia identidad y coherencia
para concebir el orden, la seguridad, la igualdad y la justicia. Los principios en los cuales se
fundamenta el Derecho Indígena se basan en la relación armónica de los miembros de una
comunidad. Estos principios son: Ama Quilla = no ser ocioso; Ama Llulla = no mentir; Ama Shua
= no robar (Chávarry, 2014). El pensamiento filosófico de cada pueblo indígena guía la
convivencia social de sus miembros, sustentado en el pasado ancestral que determina el presente
y proyectando el devenir de los nuevos tiempos. Según Soru (2012), para el conocimiento de cada
comunidad el tiempo es circular, cada período llega a eliminar lo malo, curar lo enfermo. Así, su
concepción espiritual cósmica creía en una renovación constante, teniendo como punto de origen
la PACHAMAMA (madre tierra). Esta concepción influye en el derecho de los pueblos indígenas,
su armonía natural se refleja en la armonía social de respeto a todos los integrantes de la familia
comunitaria liderada por los mayores, quienes protegen el equilibrio social. En el derecho
indígena se maneja el mecanismo de oralidad, mediante la transmisión vivencial de generación
en generación. Las normas del derecho indígena aún sobreviven y algunas de ellas han sido
combinadas con las normas del derecho liberal. Sin embargo, en algunos preceptos se mantienen
intactos, por ejemplo, la utilización de la ortiga en los niños, el látigo, las rampas de penco en los
cuerpos de los adultos o el baño de agua fría. La justicia indígena por ser histórica tampoco es
estática, se adapta a las nuevas circunstancias y avanza según la realidad histórica y social.
Algunas normas son inquebrantables por ser principios plenamente validos en el pasado. Son
reconocidos en el presente siendo útiles y aplicables en el futuro. Para los pueblos y comunidades,
la justicia indígena no representa una violación de los derechos humanos, pues somete a estos
procesos judiciales los acuerdos internacionales actuales, además de respetar el debido proceso
normativo. Las etapas de las autoridades indígenas para solucionar los conflictos en su
jurisdicción son 1) Willachina, poner en conocimiento de las autoridades de la comunidad y/o
cabildo lo acontecido. Allí, el ofendido o víctima expone lo sucedido, 2) Tapuykuna, se investiga
el suceso (obtención y verificación de pruebas) con el fin de establecer la magnitud de lo sucedido,
3) Chimbapurana, se identifica a los culpables y se pone en conocimiento de los miembros de la
asamblea de la comunidad, pudiendo establecerse procesos de defensa para el/los acusado/s, 4)
Killpichirina, se impone la pena (multas, devolución, ortigas, etc.) y 5) Pakachina, se ejecuta la
pena por miembros de la comunidad hombres y mujeres de buena reputación (Ocampo &
Sánchez, 2016).
CONCLUSION
Se evidencia que en la actualidad existe conflicto jurisdiccional entre la justicia indígena y la
ordinaria a la hora de administrar la misma en base a la comisión de cualquier tipo de ilícito. Este
aspecto marca una brecha significativa ya que el Estado, a través de la Constitución de la
República del Ecuador, debe garantizar la libre ideología de los pueblos indígenas a la hora de
administrar su derecho propio en el juzgamiento de sus infracciones o malas prácticas de
convivencia. Además, las resoluciones emitidas en las asambleas generales (en cada comunidad)
deben ser respetadas y bajo ningún concepto estas deben ser vulneradas o traspuestas.