0% encontró este documento útil (0 votos)
218 vistas30 páginas

Herramientas para el Liderazgo Cristiano

Este documento describe los elementos fundamentales del liderazgo cristiano. Explica que un líder debe estar llamado por Dios, mantener una íntima comunión con Él a través de la oración y el estudio bíblico, y estar lleno de amor. También destaca la importancia de la plataforma del liderazgo, la cual se basa en la integridad, el servicio, la influencia y la autoridad que emana del amor de Dios. El objetivo es brindar las herramientas necesarias para que los líderes cumplan

Cargado por

Enrique Castillo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
218 vistas30 páginas

Herramientas para el Liderazgo Cristiano

Este documento describe los elementos fundamentales del liderazgo cristiano. Explica que un líder debe estar llamado por Dios, mantener una íntima comunión con Él a través de la oración y el estudio bíblico, y estar lleno de amor. También destaca la importancia de la plataforma del liderazgo, la cual se basa en la integridad, el servicio, la influencia y la autoridad que emana del amor de Dios. El objetivo es brindar las herramientas necesarias para que los líderes cumplan

Cargado por

Enrique Castillo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

Descripción de la materia:

En no pocas ocasiones, el liderazgo lo vamos a ejercer de modo informal, muchas veces


nos abordarán después de un culto o nosotros buscaremos una oportunidad al ir platicando en
el automóvil o cuando de pronto nos consulten sobre un tema estando en la mesa
compartiendo los alimentos, etc. Es decir, prácticamente en todo tiempo tendremos que estar
preparados para que, en el momento que se requiera, sepamos hablar con sabiduría e influir
positivamente en la vida de los demás.

Esa preparación la podremos recibir mediante (1) el estudio de esta materia, pero
también (2) mediante el estudio personal y constante de la palabra de Dios, así como de (3)
nuestra comunión diaria con Dios en la oración.

El presente manual tiene como propósito brindar las herramientas necesarias para el
cumplimiento exitoso del ministerio que nuestro Señor Jesucristo nos ha encomendado.

➢ Objetivos de la materia:

1. Objetivo cognoscitivo: Que el alumno aprenda y repase los temas que se abordan en el
presente manual de forma fluida y sin ninguna duda, de modo que después él pueda
comunicarlos a los demás.

2. Objetivo afectivo: Que el alumno logre relacionarse de forma sana con todos los
integrantes del grupo que liderea, de modo que logre alcanzar las metas y los objetivos
trazados.
a) Mantendrá una vida congruente con el mensaje que comparta de modo que le permita
ser ejemplo a los demás.
3. Objetivo psicomotor: Que el alumno ponga en práctica lo aprendido en la materia en la
medida de lo posible desde la primera lección recibida.

➢ Forma de evaluación
________________________________
________________________________
________________________________
________________________________
________________________________

1
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

I. La plataforma del liderazgo……………………………………………………….. 4

II. La personalidad en el líder………………………………………………………... 10

III. La capacidad y la visión en el líder………………………………………………. 12

IV. El líder y la planeación…………………………………………………………….. 16

V. El trabajo en equipo……………………………………………………………….. 21

VI. Los peligros del liderazgo…………………………………………………………. 24

Anexo……………………………………………………………………………….. 27

Bibliografía…………………………………………………………………………. 30

2
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

INTRODUCCIÓN

Definición de líder

El termino Líder proviene del inglés leader, y hace referencia a conducir, guiar, dirigir,
dirigente o jefe. Un líder es el individuo de un grupo que ejerce una mayor influencia en los
demás, al grado de motivarlos e inspirarles; cuenta con la habilidad de convencer a otros de
que trabajen con entusiasmo para lograr los objetivos definidos.

Un líder utiliza distintas herramientas como; su carisma, comunicación asertiva,


seguridad al hablar y capacidad de socializar con los demás, se le reconoce porque dirige
personas a su cargo, logrando en ellas un rendimiento superior. En suma, un líder es aquella
persona que hará pocas cosas para él mismo y se enfocará en lo que puede hacer con y por
los demás.1

¿UN LÍDER NACE O SE HACE?

Algunos opinan que hay líderes que nacen con capacidades innatas y hay otros que se
van formando de acuerdo a su crecimiento personal. Las habilidades innatas ayudan al
desarrollo de un líder, pero a veces la formación que una persona va adquiriendo y la
experiencia que va acumulando favorece el tipo de liderazgo.

En tus propias palabras define qué es un líder y si un líder nace o se hace.

__________________________________________________________________________
__________________________________________________________________________
__________________________________________________________________________
__________________________________________________________________________

1
GACETA DESARROLLO HUMANO. ¿ Un Líder nace o se hace ...? TERCER BIMESTRE AÑO 2018
3
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

I. LA PLATAFORMA DEL LIDERAZGO

Después de definir lo que es ser un líder, ahora es momento de estudiar en primer lugar
la plataforma del liderazgo. Entiéndase por plataforma como: superficie horizontal plana,
descubierta y elevada, construida sobre una armazón en el suelo u otra superficie mayor, que
sirve de apoyo o base para algo.

SALUD
INFLUENCIA
PODER
SERVICIO Y
INTEGRIDAD AUTORIDAD

AMOR
COMUNIÓN
LLAMAMIEN-
TO

1. Un líder es llamado por Dios.


La seguridad del líder se halla en su llamado. Dios respalda al que elige para un
ministerio. Un ejemplo de un llamado genuino, aunque con desventajas ante los ojos de los
hombres, es el caso de Amós (Amós 7:14-15). No lo querían porque no pertenecía a la escuela
de los profetas (2. Reyes 2:5); sin embargo, porque tenía el llamado se sentía seguro de quién
era, y quién lo había enviado a profetizar, y por eso no calló.

Por eso todo líder debe presentarse siempre con la firme convicción de lo que es. Pablo
le aconseja a su hijo en la fe “Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te
menosprecie.” (Tito 2:15).

Jesús les dijo a sus discípulos “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a
vosotros” (Juan 15:16a), por lo que el siervo de Dios debe hacer caso omiso a toda crítica que
desacredite a trabajar para el Señor en tan noble tarea de dirigir espiritualmente a una
congregación o grupo en especial. Dios lo ha escogido, según su beneplácito.

2. Un líder mantiene una íntima comunión con Dios.


Jesús fue un ejemplo prefecto de dependencia hacia su Padre. Lo demostró por su
constante tiempo de oración. Estaba seguro de lo que hacía porque seguía las instrucciones
de su Padre. Ahora bien, el líder debe caracterizarse por ser un hombre de oración, de lectura
y estudio de las Escrituras. Si no conoce la voluntad de Dios estará trabajando con altos riesgos
de fracaso y frustraciones.

4
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

El devocional del ministro es de suma importancia para una vida saludable. El ministro
tiene como medios de gracia la Palabra de Dios y la oración. En relación a la lectura de las
Escrituras es importante que se tenga el hábito de leerla diariamente porque es alimento
espiritual. El descuido de la lectura lo llevará a ignorar la voz de Dios.

Importancia del estudio bíblico:


➢ crecimiento en la gracia y en el conocimiento de Jesús
➢ madurez espiritual
➢ eficacia espiritual
Puntos claves para un estudio personal:
➢ definir el objetivo
➢ la lectura como prioridad
• establecer horario
• disciplina
• plan de estudio
➢ herramientas y recursos
Respecto a la oración, ningún ministro serio en su trabajo la descuida. A estas alturas
no debe haber ignorancia acerca de lo que la Escritura dice de la oración. En la oración se
tiene un diálogo con el Señor, para tener una dirección correcta en el ejercicio ministerial. No
hay pretexto para no tener un tiempo de comunión con el Padre. A continuación, se presenta
el siguiente consejo:

➢ apartar tiempo
➢ contar con un lugar específico
➢ hablar con sencillez
➢ esperar que Dios hable y anotar lo que Dios revele
➢ hacer lo que Dios indique.

Dios ha concedido su Palabra como la herramienta principal para el pastor. La Palabra


de Dios deja claro que una mezcla adecuada de la Palabra con la oración es el acercamiento
más estratégico al ministerio.

Dos pasajes centrales captan esto, uno de Jesús—el líder más grande—y el otro de
Pablo, uno de los mejores ejemplos de ministerio por la causa de Cristo. Los dos concuerdan
en que el ministerio centrado en Dios, hondamente aguzado por la Palabra y la oración,
produce frutos aprobados por Dios. Un debate de las palabras de Jesús en Juan 15.7-8 y las
de Pablo en Efesios 6.10-20 verifica la importancia de resaltar la Palabra y la oración en el
ministerio pastoral.

3. Un líder debe estar lleno de amor.

Por lo regular, cuando uno piensa en liderazgo, se le viene la idea de alguien que tiene
carisma, coraje, iniciativa, convicción, perseverancia, visión, autodisciplina y firmeza, entre
otras características. Cada una de estas características son buenas, incluso diríamos hasta
5
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

necesarias, mas no indispensables. Pero poco se piensa en el amor como una característica
de un buen líder. Podría pensarse incluso, que el amor en un líder es una señal de debilidad,
sin embargo, así como no hay cristianismo verdadero sin amor, tampoco hay un liderazgo
genuino si no está marcado por el amor de Dios.

Los corintios tenían la idiosincrasia griega, así que para ellos el conocimiento era muy
importante, por eso Pablo nuevamente habla en forma hipotética haciéndoles ver que, si
tuviera todas las respuestas a los misterios y si conociera todas las ciencias, pero si no tuviera
amor, sería un cero a la izquierda, sin valor, no valdría nada.

El conocimiento sin amor envanece, pero ese conocimiento con amor edifica (1ª Cor.
8:1). Es por eso fundamental que un líder cristiano se prepare en el estudio profundo de la
palabra de Dios y que comparta dicho conocimiento motivado por el amor que tiene hacia Dios,
con el propósito de edificar a los creyentes para la gloria de Dios.

4. Un líder es íntegro (2 Cor. 1:12)

Integridad proviene del latín integritas que significa totalidad, honestidad y rectitud. Las
palabras usadas para traducir <<sencillez y sinceridad>> en 2. Cor.1:12 demuestran que Pablo
habla de pureza de motivos y completa devoción a un solo propósito. La <<transparencia>>
de carácter es simplemente una cuestión de integridad. Cuesta tiempo y esfuerzos para
desarrollarla en los candidatos para liderazgo. La integridad está tan íntimamente relacionada
con la humildad que podríamos sostener que son sinónimos.

Cuando un ministro no tiene esta virtud sufrirá la falta de confianza hacia él por parte de
la grey. Pero cuando su vida es íntegra experimentará lo que dice este proverbio “El justo anda
en su integridad; ¿cuán dichosos son sus hijos después de él!” (Prov. 20:7).

La integridad permite predicar con libertad y autoridad. La esposa y los hijos son los
primeros testigos, luego los demás familiares, vecinos, compañeros de trabajo e iglesia.

5. Un líder tiene como filosofía el servicio a los demás.

El maestro por excelencia siempre puso de manifiesto su espíritu servicial hasta la


muerte. Enseñó que en el Reino de Dios el liderazgo se caracteriza por el servicio en toda
humildad, sin pretensión de privilegios (Mateo 20:20-28).

Además, un siervo leal y de fe no tiene su corazón en la remuneración, sino en agradarle


a su Amo (Jesucristo). Su servicio está motivado por el agradecimiento al que lo llamó y por el
amor al cuidado del rebaño; no es un asalariado (Juan 10:11-15).

Un verdadero siervo no piensa en que está haciendo más de lo que se le encomendó y


reclama privilegios y honores, más bien se considera “siervo inútil”, en palabras del Señor
Jesucristo (17:7-10).

6
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

Esta es la filosofía del líder cristiano. Siempre espera la oportunidad para servir
incondicionalmente, no es su anhelo escalar para llegar a la cúspide y recibir alabanzas de la
gente. Ni lo hace esperando lluvia de bendiciones materiales y lujos. Su corazón rebosa de
agradecimiento por el hecho de haber sido elegido por el Señor de la iglesia para trabajar en
el Reino de los cielos. Es por eso que siempre se siente en la necesidad de ejercer su labor
sin esperar nada a cambio porque disfruta lo que hace, porque sabe hacerlo. Él sin duda
escuchará las palabras de reconocimiento llenas de amor y misericordia “Bien, buen siervo y
fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.” (Mateo
25:21)

6. Un líder tiene poder y autoridad. (Luc. 9:1-2)

Poder
Esta palabra procede del latín, possum, potes, potere, facultad o potencia. Poder es el
conocimiento que se tiene de una materia. Poder es también la facultad para mandar a hacer
una cosa. Poder, además, es el dominio o imperio de una o muchas cosas. Después de definir
lo que es poder podemos decir que ejercer el poder es la consecuencia de tener una visión y
recibir la autoridad.
A Jesús le preguntaban “¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio autoridad?
Se referían a hechos poderosos como su predicación, sanidades y milagros. Hacía todo esto
(tenía poder, la ejecución de su autoridad) porque tenía una visión clara, redentora a nivel
mundial.

Autoridad
Esta palabra proviene del latín, auctoritas, auctoritatis, se entiende como la potestad o
facultad; el poder sobre otra persona; el mando o la magistratura; el crédito y la fama de una
persona; la habilidad en alguna materia y técnica; documento escrito.
Primeramente, debemos entender que la autoridad proviene de la Palabra de Dios que
otorga llamamientos particulares para ejercer una u otra profesión. La autoridad se deriva de
Dios (Juan 19:11; Mat. 28:18).
Una autoridad real en el líder cristiano consiste en que tenga conocimiento de la verdad
y la ponga en práctica. Sin esta correspondencia es difícil el ejercicio apropiado de la autoridad,
podría caerse en el autoritarismo.

7. Un líder debe influenciar

Un líder tiene que influenciar a sus seguidores. Eso significa que inspira a su equipo de
trabajo. John C. Maxwell en su libro intitulado: Desarrolle el líder que está en usted, habla de
este punto de la siguiente manera “Después de más de cuatro décadas de observar el liderazgo
dentro de mi familia, y después de muchos años de desarrollar mi propio potencial, he llegado
a esta conclusión: El liderazgo es influencia. Eso es todo. Nada más, nada menos. Mi proverbio

7
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

favorito sobre el liderazgo es: El que piensa que dirige y no tiene a nadie siguiéndole, sólo está
dando un paseo.”

De manera que influenciar es tener seguidores. Para tener seguidores es importante


tener lo ya antes expuesto: llamamiento, vida devocional, integridad y servicio. El Señor
Jesucristo influyó poderosamente en la vida de sus discípulos, de ahí que estos hicieron lo
mismo que su maestro. Y todavía se les prometió “El que en mí cree, las obras que yo hago,
él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.” (Juan 14:12).

El líder que influye es imitado por sus discípulos o seguidores. Pablo es un ejemplo de
un líder que influyó en otros al grado de decir sin vacilar “Sed imitadores de mí, así como yo
de Cristo” (1. Cor. 1:11). Léase también en Filipenses 3:17; 1. Tesalonicenses 1:6; Hebreos
6:12. El resultado del liderazgo de Pablo fue de dos grandes siervos: Timoteo y Tito.

8. Un líder debe contar con buena salud.

Para conseguir un estilo de vida saludable, es necesario tener en cuenta la salud de modo
integral, es importante que esto lo hagamos de forma progresiva y así, gozaremos de una
existencia plena y se podrá ofrecer un buen servicio al Señor y a la iglesia.

a) Salud mental.

El apóstol Pablo escribe a Timoteo diciéndole que para que pueda ejercer un liderazgo
sano dentro de la iglesia, necesita tener una buena o sana autoestima: “Que nadie te subestime
por ser joven”.
Es fundamental que quien ejerza un liderazgo dentro de la iglesia (o en cualquier otro lugar),
tenga un concepto sano de sí mismo.

Para poder dirigir a otros, necesitamos primeramente saber dirigirnos a nosotros mismos.
En todos los vuelos de avión, las y los sobrecargos dan instrucciones a los pasajeros antes de
que el avión despegue. Una de esas instrucciones en casos de emergencia, es que las
mascarillas de oxígeno que hay para cada pasajero, automáticamente se soltarán de su
compartimento y antes de querer ayudar a un niño, o a un anciano o a una persona
discapacitada que vaya a nuestro lado, primeramente, nosotros tendremos que ponernos la
mascarilla y hasta después ayudar a otros. Esto por supuesto no es por egoísmo, sino por
sentido común, puesto que, si nosotros no contamos con el oxígeno que nos permita respirar
adecuadamente, entonces ¿cómo podríamos ayudar a otros? De la misma manera cada uno
de nosotros antes de querer dirigir o ayudar a otros, debemos analizar nuestra condición
mental y emocional y con franqueza aceptar si necesitamos corregir o cambiar nuestra manera
de pensar y de actuar.

Alguien que no cree en sí mismo nunca se atreverá a enfrentar nuevos retos porque
piensa que si los hace fracasará. Si Dios tuvo la osadía de creer en nosotros, ¿por qué
nosotros aun no lo hemos logrado?

Los hombres de Dios se fortalecieron en lo que Dios había hecho en ellos, por ejemplo:

8
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

1) CALEB: “Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos


nosotros que ellos.” Números 13:30.
2) JOSUÉ: “Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueble de esta
tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos,
y con nosotros está Jehová; no los temáis”. Números 14:9.
3) DAVID: “Jehová te entregará hoy mismo en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la
cabeza, y daré hoy los cuerpos a los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la
tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación
que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os
entregará en nuestras manos”. 1 Samuel 17:46.

b) Salud física.

Para contar con buena salud física es importante tomar en cuanta los siguientes aspectos:

Buena alimentación: Debemos comer diariamente frutas, verduras y granos integrales


variados. Limitar el consumo de las bebidas con muchas calorías, azúcar, sal, grasa o alcohol,
así como reducir las cantidades de carbohidratos, para evitar la acumulación de grasa.

Descanso: La disciplina debe incluir el descanso y la relajación. Muchos líderes cristianos son
trabajadores compulsivos. Se sienten mal si no están trabajando día y noche. Cristo a veces
despidió la multitud para poder descansar, incluso para dormir. El Dr. Stott también menciona
la importancia de un hobby, y de la recreación. Puede ser un deporte con amigos. Podría ser
un interés en alguna rama de la historia natural, como observar los pájaros. También es de
suma importancia dormir 8 horas: el sueño es muy importante en los procesos de aprendizaje
y consolidación de la memoria, ayuda a la concentración, puede ayudar a reducir síntomas de
estrés y depresión.

El ejercicio: Es recomendable que realicemos una actividad física al menos durante 30


minutos a la semana, también podemos incluir actividades durante el día que aumenten las
frecuencias cardíaca y respiratoria y que fortalezcan los músculos y huesos. Aunque la Biblia
dice que es poco provechoso en comparación a la piedad, no obstante, es provechoso y
necesario.

Reír (estar alegres): la risa es una respuesta biológica del organismo como respuesta a los
estímulos. Es un excelente relajante, permite un mejor flujo sanguíneo y ayuda a tu presión
arterial, la memoria, además de ser un remedio contra el dolor, ya que libera endorfinas (la
hormona de la felicidad). Tiene gran sentido lo que el apóstol recomienda en algunas de sus
cartas tocante a este asunto: Fil. 4:4; 1. Tes. 5:16.

La salud integral en el líder ayudará mucho para tener excelentes relaciones humanas. Un
líder de buen humor transmitirá y contribuirá un ambiente de tranquilidad y seguridad.
¡Cuidemos la salud!

9
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

II. LA PERSONALIDAD DEL LIDER.

1. TEMPERAMENTO.

Carácter, manera de ser o de reaccionas de las personas.

Tiene que ver con nuestro hombre interior. Es lo que hace que cada persona sea única
diferenciándose de cualquier otra. Hay cuatro tipos de temperamentos básicos propuestos por
Hipócrates:

• Sanguíneo Entusiasta, vigoroso y atlético.

• Colérico Tendencia a enojarse con facilidad, pero son líderes natos.

• Melancólic Su tendencia es a la calma, a la depresión y la tristeza.


o

• Flemático Aparentan cansancio, pero se muestran reconciliados con la


vida.

Todos los siervos de Dios fueron moldeados en sus respectivos temperamentos, hasta que
llegaron a alcanzar el punto de equilibrio. Moisés: su temperamento era tan fuerte que en una
ocasión mató a un egipcio y luego lo enterró, para que nadie lo supiera. El trato de Dios con
él, fue tan efectivo, que luego vino a ser el varón más manso y humilde de toda la tierra.
Números 12:3.

2. CARÁCTER.

Conjunto de cualidades o circunstancias propias de una cosa, de una persona o de una


colectividad, que las distingue, por su modo de ser u obrar, de las demás.

1) Carácter negativo.

Es el reflejo externo de lo que hemos aceptado internamente. Se dice que el


temperamento y el carácter integran la personalidad del ser humano. Faraón fue duro y
obstinado, porque aceptó como consejeros y asesores a hombres que estaban entregados a
las prácticas del ocultismo, y como resultado, los demonios entrando sutilmente, lograron
manipular su carácter.

2) Carácter positivo.

Cuando el Señor vino a la tierra, se presentó como el maestro por excelencia; y él dijo:
“Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y tendréis descanso para vuestras
almas”. Mateo 11:28. Jesús es el único que puede ejercer una influencia positiva en nuestro
carácter, y si gobierna nuestras vidas, él mismo se entregará de quitar toda influencia negativa
que hubiésemos recibido en el pasado. “Pues como él es, así somos nosotros en este mundo”.

10
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

Antes que el profesor explique las cualidades de un líder presentadas en la ilustración


de abajo, explícalas como las entiendes de forma particular.

CUALIDADES QUE POSEE UN LÍDER

_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________
_________________________________________________

11
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

III. LA CAPACIDAD Y LA VISIÓN EN EL LÍDER

1. Capacitado en la Palabra de Dios


Un buen líder es aquel que tiene un conocimiento amplio de la palabra de Dios. El líder
comprometido con su Señor aplicará todo su esfuerzo y dedicación en el estudio de la palabra
de Dios y en la preparación de sus mensajes que comparta al grupo que lidera. Para ello,
deberá tener en cuenta que su libro de texto por excelencia es la Biblia, pero se podrá auxiliar
con

➢ Diccionarios
➢ Concordancias
➢ Comentarios
➢ Diferentes versiones de la Biblia
➢ Toda clase de literatura que le permita presentar un mensaje fiel y bien documentado.

La iglesia de Dios merece y necesita que se le alimente adecuadamente. Un líder bien


preparado en su ministerio será escuchado con confianza.

Además de la exposición de la palabra de Dios a manera de sermón, el líder también


habrá de fomentar en la congregación el buen hábito por el estudio de la Escritura. Esto incluye
hacer preguntas que ayuden a la reflexión y a la investigación, a fin de que la iglesia o el grupo
sea como los de Berea (Hch. 17:10-11). El ministro no debe sentirse incómodo o vulnerado
cuando algún feligrés le hace alguna pregunta confrontante. Una de las cualidades que todo
líder debe tener, es la de saber responder con mansedumbre (1ª Tim. 3:3; Tito 1:9), pues si lo
hace enojado, estará mermando su autoridad como líder.

Esto aplica para cualquiera que ejerza un liderazgo dentro de la iglesia o en otra
estructura social porque la Escritura no solo debe tener impacto en la esfera eclesiástica sino
en todas aquellas donde está presente la iglesia del Señor.

El apóstol Pablo lo dice categóricamente:

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir,
para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea
perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. 2. Tim. 3:16-17

La actualización

Si es necesario liderar con capacidad y competencia entonces es necesaria la


actualización constante. A estas alturas las oportunidades para ello están al alcance; hay
desde aquellos cursos o programas con costo hasta los que pueden tomarse de forma gratuita.

Los hijos de Dios tienen que ser mejores que los hijos de las tinieblas. Solo véase el
ejemplo de los hebreos cuando fueron presentados ante la corte del rey Nabucodonosor,
textualmente se lee:

12
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló
diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su
reino. Dan. 1:20

2. La visión en el líder.

En el Antiguo Testamento al que se le llama profeta, antes se le llamaba vidente, es


decir el que ve (1° Sam. 9:9). Al que no ve, se le llama invidente. Una visión en el contexto del
líder cristiano es ver con claridad lo que Dios nos pide que hagamos. En cierto sentido la visión
es una profecía (un mensaje) que el líder recibe de parte de Dios, puesto que siempre Dios
comunica un mensaje a sus profetas para que, a su vez, éstos lo comuniquen a un destinatario.
Puede ser alguien en lo particular o al pueblo en general.

Se requiere que el líder tenga muy clara y definida la visión, puesto que si no sabe bien
a dónde va, de seguro va a llegar a ninguna parte.

Cuando el genio renacentista Miguel Ángel iba a esculpir su obra maestra El David, no
necesitó de un modelo, tenía muy claro en su mente lo que quería hacer. En 1501 Miguel Ángel
comenzó a esculpir un bloque de mármol informe y sin belleza alguna, pero al concluir su obra
con toda su belleza, perfección y encanto, ésta llegó a ser un ícono del Renacimiento. Se dice
que, al concluir su obra, Miguel Ángel dijo: “David siempre estuvo ahí dentro. Mi trabajo sólo
consistió en remover los pedazos de mármol que lo hacían invisible”.

La visión de un líder es ver con claridad en la imaginación lo que pudiera ser en el futuro.
Es un ideal, pero no es una utopía, pero sí es lo suficientemente desafiante para que la
comunidad se esfuerce por activar todo su potencial. La visión es ir hacia delante
extendiéndonos hasta alcanzar la meta a la que nos hemos propuesto llegar.

La visión tiene que ser realista e inclusiva, procurando llenar las expectativas y
preparando el campo para avances futuros. Es muy importante involucrar en la visión a toda
la comunidad a la que queremos servir.

También hemos de cuidar y respetar la historia y los valores sobre la cual opera la
organización en la que queremos servir, de otro modo, es muy probable que nos encontremos
con una resistencia desgastante que poco a poco irá minando el ánimo propio y el de los
demás. Sin embargo, no hemos de seguir la inercia de la institución y dejarnos llevar y seguir
con lo ya establecido, sino mantener el desafío de lograr algo mejor, de crecer y llevar a la
comunidad hacia la visión que les hemos planteado.

La visión para cada líder puede ser diferente y depende de lo que Dios le ha pedido que
haga. Para un pastor la visión puede ser ver a su congregación crecer tanto en la semejanza
a Cristo, como crecer en número a través de un acompañamiento cercano en la comunidad
que pastorea. Para un evangelista la visión puede ser proclamar las buenas nuevas a
multitudes a través de medios de comunicación masiva. Para un maestro la visión puede ser
combatir la ignorancia bíblica a través de un programa de instrucción bíblica. La visión para un
misionero puede ser llevar el evangelio a las etnias.

13
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

Una visión es realizar los procesos que te llevan a consumar las tareas que Dios te ha
encomendado.

¿Cómo obtenemos la visión?

Por lo regular la visión comienza con una carga que Dios pone en ti. Al referirme a
“carga” lo hago en el sentido positivo, es decir, un fuerte deseo de colaborar para la causa del
Señor Jesús. Cuando Dios pone una carga en tu vida no estás tranquilo hasta haber obedecido
a Dios en lo que Él te ha pedido que hagas. Alguno pudiera sentir carga por los niños en
situación de calle, entonces recibe una visión para instalar una Casa Hogar, otro puede sentir
carga por la situación de adormecimiento en su iglesia, entonces recibe la visión de trabajar
para que Dios traiga un avivamiento a su iglesia. Alguien más pudiera tener carga por la
juventud extraviada en el despropósito que tienen, en el desperdicio que hacen de sus vidas y
del potencial que no utilizan. Entonces piensa en las estrategias para llegar a ellos y entonces
se imprime la visión en él o en ella de lo que pueden llegar a ser con sus vidas.

Otras veces la visión se recibe cuando estamos en oración, pero no en una oración
ocasional, sino cuando le buscamos cada día con fervor y con todo nuestro corazón, entonces
Dios imprime en nuestro corazón la visión y el deseo vehemente por realizarla (Fil. 2:13).

Otra fuente para obtener la visión es a través de las Sagradas Escrituras, la lectura y
meditación diaria de la palabra de Dios irá formando en nosotros la visión respecto a todo lo
Dios quiere que hagamos. Con frecuencia la palabra de Dios nos marcará los principios que
necesitamos para entender la visión, los modos y los tiempos para realizarla.

No descartamos la opción de que Dios también nos muestre su visión a través de un


modelo que hayamos visto o aprendido de otro lugar o líder. Sin embargo, hemos de tener
cuidado en este punto porque lo que en un lugar pudo funcionar, no significa que va a funcionar
en todas partes. Se deben tener en cuenta el contexto social, histórico, cultual-espiritual y
económico del lugar, y de las personas con las que queremos trabajar con la visión.

Siempre será bueno también consultar sobre la visión con consiervos y líderes que
tengan la solvencia moral y espiritual para asesorarnos o confirmar la visión con la que
queremos trabajar, antes de compartirla con el grupo que lideramos. Pero también, hemos de
continuar con el proceso de confirmación de la visión al hablar con los colaboradores más
cercanos para sembrar en ellos primeramente la visión. Eso nos dará mayor seguridad y nos
mantendrá en la ruta correcta.
Comunicando la visión
Esta parte es crucial para alcanzar nuestro objetivo, si fracasamos en este paso, no
podremos avanzar, y si intentamos brincarnos este peldaño, tropezaremos hasta caer. El grupo
que lideramos tendrá que recibir la visión e impregnarse de ella hasta obtener el mismo fervor
y entusiasmo que el nuestro. Por lo tanto, la manera en que comunicamos la visión adquiere
vital importancia.
En primer lugar, hemos de entender la naturaleza humana. Todo cambio tendrá una resistencia, habrá
escepticismo. No faltarán los que incluso vean en la visión un peligro para la estabilidad del grupo. Por
eso, has de considerar como algo esperado si al principio no logras entusiasmar a los miembros de tu
comunidad, pero obviamente no debes desistir.
14
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

En segundo lugar, presenta ejemplos para mostrar que la visión sí funciona y que, si en otros dio
resultados, también en nosotros puede ser una realidad. Cuando presentamos testimonios con nombre
y apellido, le estamos imprimiendo realidad a la visión, mostramos que no es una utopía, sino que es
algo práctico, palpable, tangible.
En tercer lugar, has de mostrarte como ejemplo. Si quieres que en tu comunidad se logre un
avivamiento, y para ello convocas a reuniones de oración, tendrás que estar antes de la hora acordada
y comenzar puntual no importando que sean dos o tres, incluso si llegaras a estar tú solo, has de
comenzar a orar con fe y fervor.
En cuarto lugar, póngalo por escrito. Comunicar la visión por escrito ayuda a dar claridad a la visión y
evitar malas interpretaciones. De preferencia hágalo de forma breve, a manera de un eslogan, por
ejemplo, en la iglesia en que Dios me permite pastorear, comuniqué la visión con el lema: “Crecer para
dar fruto” y para ello tenemos impreso un estandarte con esa frase y el texto de Juan 15:5. También
les entregué por escrito la manera en que íbamos a trabajar con estudios que se imparten en grupos
pequeños de hogar, donde la intención es que cada integrante del grupo crezca en base al estudio
sistemático de la palabra de Dios y que desarrolle sus dones y potencial dentro y fuera del grupo.
Además, se pretende que los hogares que se abran sean un centro evangelístico donde se invite a
vecinos y familiares para que reciban el mensaje de salvación.
Todos conocemos los árboles bonsái, son sorprendentes, pero su única función es la
de ser decorativos, la visión fue esa. Para lograr el tamaño que tienen, se les poda
constantemente y se le mantiene en un recipiente que no permita que sus raíces se extiendan.
Este proceso puede durar años, hasta alcanzar la figura de un árbol a escala, representando
lo que hubiera logrado ser, si se le hubiera permitido crecer en condiciones normales. Es
lamentable que también haya iglesias y liderazgos bonsái, que sólo son una representación
decorativa de lo que hubieran podido lograr si se les hubiera permitido crecer y extenderse tal
y como Dios lo diseñó en su plan original. No permitamos que eso suceda con nosotros,
¡abrasemos fuertemente la visión y cumplamos la encomienda que Dios nos ha dado!

Preguntas de repaso

1. ¿Por qué es importante que el líder esté preparado académica y teológicamente?

2. ¿Qué es una visión?

3. ¿Cómo obtenemos la visión?

4. ¿Qué puntos hemos de tener en cuanta al momento de comunicar la visión?

15
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

IV. EL LÍDER Y LA PLANEACIÓN

Gotees dijo: planear es “hacer que ocurran cosas que de otro modo no habrían
ocurrido” , equivale a trazar los planes para fijar dentro de ellos nuestra futura
acción.

1. LA VISIÓN Y MISIÓN
Un líder posee una visión. Hebreos 12:3

Este vocablo proviene del latín visionis que significa visión, idea, concepción, noción. El
diccionario lo define como aquel punto de vista particular sobre un asunto. Un punto de vista
presupone conocimiento desde luego, de esto se sigue que toda persona tiene un
entendimiento del modo como deben ser, manejarse y suceder las cosas.

Los conceptos de Misión y Visión refieren de manera general al planteo de objetivos que
una persona o grupo pueden intentar alcanzar. Ambos conceptos son medios para lograr
alcanzar un estado que se considera deseable.

La misión es el motivo o la razón de ser por parte de una organización, una empresa o
una institución. Este motivo se enfoca en el presente, es decir, es la actividad que justifica lo
que el grupo o el individuo está haciendo en un momento dado.

La visión de una organización, por otro lado, se refiere a una imagen que la organización
plantea a largo plazo sobre cómo espera que sea su futuro, una expectativa ideal de lo que
espera que ocurra. La visión debe ser realista, pero puede ser ambiciosa, su función es guiar
y motivar al grupo para continuar con el trabajo.

2. EL DIAGNÓSTICO
Se identifica como el momento en que la iglesia se mira a sí misma, es un examen
exhaustivo de la problemática que vive, sus orígenes y consecuencias, toma en cuenta los
factores internos y externos de su realidad, se apoya en información que le permite analizar,
reflexionar, identificar y priorizar sus necesidades de trabajo evangelístico, para que a partir de
éstas tome decisiones consensuadas que permitan su resolución.

En el diagnóstico han de ser señaladas las fortalezas y debilidades de la iglesia o


departamento a liderar. Bien puede hacerse un cuadro como el siguiente:

Fortalezas Debilidades (áreas de oportunidades)

16
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

Una planeación que parta de un buen diagnóstico ayudará a que puedan establecerse
con precisión los objetivos.

3. LOS OBJETIVOS
Los objetivos especifican lo que se pretende alcanzar y para qué lograrlo. Deben ser
factibles, es decir, que puedan ser alcanzados y comunicables, que todos puedan
comprenderlos.

¿Qué queremos lograr?

¿Para qué lo vamos a hacer?

4. LAS METAS
Las metas son el elemento que permitirá dar certeza a la consecución de los objetivos,
son los logros concretos que se van obteniendo; es necesario establecerlas para definir de
forma detallada y precisa lo que el objetivo pretende lograr, en qué tiempo y, si es posible, a
qué costo. Por lo tanto, permiten evaluar en lapsos cortos los avances logrados respecto de
cada uno de los objetivos de planeación.

Revise la meta a menudo con su gente. Pídales sus opiniones creativas. Esto les ayuda
a <> la meta. Establezca una base de datos para revisar sus <>. Por ejemplo, si usted tiene
una meta para este año, entonces tome datos cada dos meses para revisar resultados. Esto
ayuda a mantener a todos en la ruta.

Para fines prácticos, diremos que la diferencia entre lo que es una meta y un objetivo,
es el tiempo. Los objetivos serán los que se proyecten a más de un año y las metas serán las
que se pretendan alcanzar a lo más en un año.

Primeramente, los objetivos y metas tienen que ser específicos.

No hemos de decir que nuestro objetivo o nuestra meta es servir a Dios o ganar muchas
almas para Cristo o ser de influencia en nuestra sociedad. Aunque estos propósitos son muy
nobles, no nos sirven para trazar una estrategia, por tanto, tenemos que ser específicos. Por
ejemplo: si estamos trabajando o vamos a trabajar con jóvenes, tenemos que mirar
primeramente cuál es su necesidad, ¿Necesitan que les capacitemos para que compartan su
fe a otros jóvenes? O ¿Necesitan afirmar su fe porque se mueven en un ambiente lleno de
cambios en los valores morales? O ¿Necesitan saber relacionarse unos con otros para que no
estén en constantes conflictos entre ellos? Dependiendo entonces de la necesidad que haya,
vamos a establecer una meta y buscar el material que vamos a utilizar y quién va a utilizar ese
material que pudieran ser cursos ya sea de evangelismo personal o de doctrina cristiana o de
valores morales o de relaciones humanas.

El objetivo sería formar un grupo de jóvenes sólido en su fe y valores para que lleguen
a ser los futuros líderes de la iglesia.

17
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

En segundo lugar, tanto la meta como el objetivo tienen que ser medibles.

Si mi visión es trabajar con grupos de hogar, tendré primeramente qué capacitar a los
que serán encargados de esos grupos, y aquí es donde tenemos que medir: cuántos grupos
de hogar quiero o puedo abrir, cuántos encargados de grupos puedo o quiero capacitar,
cuándo podremos comenzar, qué material pretendo utilizar y en cuánto tiempo calculo que
podremos alcanzar la meta. Todas estas cuestiones las tendremos que poner por escrito y
establecer tiempos para cada paso en el proceso.

En tercer lugar, hemos de tener un equilibrio entre realismo y fe.

En cualquier otra empresa que no tenga principios cristianos, no se necesitarán


acciones de carácter espiritual para lograr sus objetivos, para dichas empresas todo se resume
a números y estadísticas, pero en lo que respecta a la iglesia, si no incluimos el elemento
espiritual en nuestro proyecto de acción, nos estaríamos alejando de nuestra visión y no
podríamos alcanzar nuestra misión. Por esa razón, nuestras metas han de tener un alcance lo
suficientemente alto, que nos desafíen a hacer cosas que ordinariamente no se harían, sin que
se vuelvan irrealizables. La fe en Dios será nuestro motor que nos impulse a esforzarnos y
confiar en que Él estará con nosotros en el proceso para ayudarnos en todo momento.

Cuando los diez espías regresaron con Moisés entregaron un informe tan pesimista que
hizo que el corazón del pueblo se devastara. Aquellos diez espías sólo miraron conforme a su
visión natural y, por lo tanto, estaban condenando al fracaso el proyecto de introducirse a la
Tierra Prometida. Pero hubo dos varones que no sólo vieron con sus ojos naturales, sino que
vieron con los ojos de la fe y hablaron conforme a la confianza que tenían en Jehová su Dios.

Aquella generación que se dejó llevar por el desaliento murió en el desierto y no


pudieron entrar a la Tierra Prometida, mientras que Josué y Caleb, entraron a la tierra y la
conquistaron para poseerla conforme a a la promesa que Dios les había hecho.

Hay una frase que dice: “Nunca pidas tareas de acuerdo a tus fuerzas, sino fuerzas de
acuerdo con tus tareas”. Este es un buen consejo para todo líder que sirve a Dios.

Una vez que la visión es clara y las metas y los objetivos desafiantes pero alcanzables,
demos los siguientes pasos:

1. Ponga todo por escrito de manera optimista.


2. Establezca quién será responsable de ejecutar cada operación.
3. Delinee con el mayor detalle posible las áreas de acción de cada participante del
proyecto y cuáles son sus límites.
4. Establezca un vínculo entre las metas y los objetivos a fin de que tengan coherencia y
seguimiento. Por ejemplo: Si mi meta fue capacitar a los jóvenes de la iglesia en su fe
y en su relación con los demás, con el objetivo de que lleguen a ser líderes en la iglesia,
entonces tengo que conectarlos con cargos que les permitan ejercer dicho liderazgo.

¿Qué pasa si las metas no se cumplen? ¿Qué hacer si el líder tuvo la visión de
crecimiento del 50% en un año y sólo creció el 1 ó el 5%? Es muy probable que se caiga en el
desaliento, pero hemos de tener en cuenta que en la vida cristiana nada es fácil, todo requiere
18
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

de esfuerzo y perseverancia. Cada meta y cada objetivo es un paso más que nos acerca a la
visión que Dios nos ha dado. A Dios le agradan los hombres y las mujeres que tienen fe
inquebrantable en Él. Así que, ¡sigamos extendiéndonos hacia la meta hasta alcanzarla!

5. LAS ACCIONES
Son las actividades por realizar para el cumplimiento de cada una de las metas
considerando una secuencia lógica de tareas. Es fundamental analizar el conjunto de labores
cotidianas para visualizar los tiempos reales en los que se podrán cumplir.

Las acciones deben registrarse, aunque es importante remarcar que han de ser tomando en
cuenta los objetivos y las metas.

Una forma de registrarlas podría ser como a continuación se presenta:

Acción Fecha Encargado Recursos

Esto es solo un ejemplo, cada líder juntamente con su equipo de trabajo puede diseñar
su propio cuadro.

6. LA EVALUACIÓN
Un componente importante en una planeación es el seguimiento y evaluación,
elementos fundamentales para la mejora continua; éste no es un mecanismo de fiscalización
del trabajo, es un medio para valorar avances, rectificar y retroalimentar las decisiones y
actuaciones de la iglesia. El seguimiento y la evaluación permiten identificar el cumplimiento
de los objetivos, el grado de avance de las metas y el cumplimiento y la pertinencia de las
acciones. Para ello, se propone siguiente:

Haga evaluaciones periódicas con el equipo de liderazgo para mantener en tiempo y


forma todo lo proyectado y formule las siguientes preguntas:

19
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

a) ¿Qué progresos hay en el logro de nuestras metas y objetivos?


b) ¿Están funcionando adecuadamente los recursos y los colaboradores en el plan de
acción?
c) ¿Cómo está el ánimo de los participantes?
d) ¿Cómo se sienten los que no se involucraron en la visión? ¿Se sienten deseosos de
participar? O ¿Sienten gusto de no haberse involucrado?

Evalúe el proyecto concluido

a) ¿Se alcanzaron las metas y los objetivos establecidos? ¿en qué porcentaje?
b) ¿Se cumplió el proyecto en el tiempo y con el presupuesto acordado?
c) ¿Qué dificultades no anticipadas se hallaron?
d) ¿Qué lecciones aprendimos que nos ayuden en el futuro?
e) ¿Puede servir de modelo este plan de acción?
f) ¿Cuál es nuestro próximo plan?

¿En qué se diferencia la visión de la misión?

Preguntas de repaso

1. ¿Qué elementos son fundamentales para echar a andar la visión?

2. Indique los pasos a seguir en la estrategia para echar a andar la visión.

3. ¿Qué aspectos hemos de tener en cuenta al momento de establecer las metas y los
objetivos?

4. ¿Cuáles son los pasos a seguir una vez que se han establecido las metas y los
objetivos?

20
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

V. EL TRABAJO EN EQUIPO

Melburn McBroom, piloto experimentado de una línea aérea, era un jefe dominante. En un
vuelo a la ciudad de Portland Oregon, notó que había un problema en el tren de aterrizaje,
mientras se obsesionaba con tratar de hacer funcionar el tren de aterrizaje, voló en círculos
sobre la ciudad a una altura elevada, sin percatarse que los niveles de combustible descendían
sin detenerse. Sus copilotos no le advirtieron sobre el peligro inminente, porque tuvieron miedo
del estado furioso en que se encontraba McBroom. El avión se impactó y resultaron muertas
diez personas.

La historia anterior nos muestra las consecuencias desastrosas que nos pueden alcanzar,
si intimidamos a las personas con actitudes arrogantes, intolerantes e intransigentes, sobre
todo cuando buscamos trabajar en equipo.

En Romanos 16, el apóstol Pablo hace una lista numerosa de colaboradores suyos que
trabajaron juntamente con él hombro con hombro en el servicio a nuestro Dios. Algunos
arriesgaron sus vidas por causa del apóstol, a otros les elogia que hayan trabajado mucho en
la obra del Señor, otros más estuvieron con él en sus prisiones, otros fueron muy amados, etc.

Lo cierto es que el éxito que el apóstol obtuvo fue también gracias al equipo de
colaboradores que se comprometieron en la proclamación del evangelio y el sostenimiento de
la iglesia del Señor Jesucristo.

¿Cómo y a quiénes escoger para conformar el equipo de trabajo?

El apóstol Pablo instruyó a Timoteo para que escogiera a hombre fieles (dignos de
confianza, fiables) e idóneos (capaces, calificados) para realizar el trabajo de discipulado (2ª
Tim. 2:2). Pienso que estas mismas virtudes podrían servirnos como parámetro para escoger
a quienes formarán nuestro equipo de trabajo. Pero si vas o estás trabajando en un equipo ya
conformado las siguientes recomendaciones te servirán para ambos casos.

1. Tenga reuniones periódicamente con su equipo de liderazgo.


Los informes, evaluaciones, planes de trabajo, inquietudes y sobre todo tiempo de
oración, será tiempo invertido eficazmente, para la buena marcha de la visión.
Jesús dedicaba tiempo especial con sus discípulos, para que estuvieran con Él (Mr.
13:13,14). A Jesús le interesaba tanto lo que la gente decía de Él, como lo que pensaban
sus discípulos de su Maestro (Mt. 16:13-14)

2. Cultiva buenas relaciones.


Pasa momentos informales (comidas, visitas, llamadas, etc.) en los que muestres
interés por cada uno de los líderes de tu iglesia, te permitirá fortalecer vínculos de
amistad difíciles de romper.

3. Cultiva la iniciativa en los demás.


Motive a los integrantes de su equipo a que, por ellos mismos, asuman
responsabilidades más allá del trabajo que se les ha encomendado e instrúyalos a
administrarse solos en cuanto a saber utilizar adecuadamente su tiempo y sus otros
compromisos de trabajo. Esto hará que tengan un equipo de trabajo eficaz.
21
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

Algunas consideraciones finales:

Para el líder cristiano el desafío de servir a Dios es verdaderamente serio, pues estamos
contribuyendo para la causa del reino de Dios. Así que el tiempo y el esfuerzo que se invierte
en ello, llega a ser sumamente agotador. Por ello debe tener un equilibrio en el manejo de su
tiempo y de sus prioridades.

Se dice de Juan Wesley, que llegaba a predicar hasta veinte veces en un solo día. Le
dedicó tanto tiempo a la predicación de la palabra de Dios, que descuidó la atención hacia su
propia familia. Eso trajo mucho resentimiento en su esposa. No queremos que eso pase con
los líderes actuales. Hemos de mantener toda nuestra atención en nuestro cónyuge (si lo hay)
y en nuestros hijos (también si los hay) o en nuestros padres si somos solteros. No podremos
desarrollar un ministerio efectivo si tenemos un cónyuge con resentimientos por nuestro
descuido en la relación matrimonial y familiar. De ahí la importancia de dedicar tiempo para
salir con la familia, tiempo para desarrollar actividades en casa, para estar al pendiente de la
educación de los hijos, para vigilar si hacen sus tareas, y saber cómo van de calificaciones en
la escuela, etc.

Puesto que nuestro mayor desafío es aprovechar el tiempo, lo mejor es involucrar


a la familia en la medida de nuestras posibilidades, para que trabajen juntamente con nosotros
en el ministerio. Así de esa manera podremos también pasar con ellos tiempo de calidad.

Pero eso no es todo. Hay una buena cantidad de líderes que aparte de su ministerio,
tienen su trabajo seglar. Están sujetos a un horario o tienen compromisos qué cumplir con
clientes, jefes o con un patrón. Así que el esfuerzo tendrá que ser mayúsculo y la disciplina
para aprovechar el tiempo mayor. Sin embargo, estemos conscientes que Dios no impondrá
sobre nosotros cargas que no podamos llevar.

Llegar a ser efectivos en nuestro ministerio y alcanzar la calidad de vida que anhelamos
para nuestra familia, nos permitirá llegar a ser siervos aprobados por Dios.

No guarde resentimientos.

Todo líder está expuesto a recibir palabras hirientes de otros, muchas veces de
personas cercanas a él, se enfrentará a decepciones porque le falló gente en la que confiaba,
incluso sufrirá traiciones. Pero Dios nos ha llamado a perdonar. Usted no podrá ejercer un
liderazgo sano si vive con resentimientos o amarguras en su corazón.

Me doy cuenta de que hay personas que dicen haber perdonado, pero cuando
recuerdan aquello que les hirió, vuelven a vivir el mismo coraje y dolor que en el pasado. Eso
nos indica que realmente no han perdonado.

Para perdonar necesita estar consciente que Dios nos perdonó y que es nuestra
obligación perdonar, sí, es una obligación porque si no perdonamos, tampoco Dios nos
perdonará (Mr. 11:26).

Algo que nos ayudará a perdonar es saber que el perdón es un acto de nuestra voluntad,
usted decide perdonar, no importa que “no sienta perdonar”.
22
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

También habrá de orar a favor de la persona que le hirió. Tal vez no para que le bendiga
y le vaya bien, pero sí para que Dios hable a su corazón y corrija en su vida aquellas cosas
que están mal. Fue hasta que Job hubo orado por sus “amigos”, que Dios le restituyó todo lo
que había perdido y aún más (Job 42:10). También Jesús oró a favor de los que le crucificaban
(Luc. 23:34).

Usted se dará cuenta que ha perdonado, porque al recordar el pasado, ya no siente


aquel dolor que le lastimaba, sino que recordará aquello como una experiencia que le trajo un
aprendizaje y le ha ayudado a crecer.

Si fuera posible, salude y trate de relacionarse con la persona que le hirió y busque su
amistad. Esto es lo que hizo Cristo al perdonarnos, nos buscó para que tuviéramos una relación
cercana con Él.

Conclusión:

No hay soluciones fáciles a lo complejo y difícil que en ocasiones se vuelven las


relaciones humanas, sin embargo, cada enseñanza que asimilemos nos permitirá estar más
capacitados para llevar la nave a puerto seguro

Preguntas de repaso

1. ¿Por qué es importante trabajar en equipo?

2. ¿Qué virtudes nos sirven de parámetro para escoger al equipo de liderazgo?

3. ¿Cuáles son las recomendaciones para trabajar en equipo?

4. ¿Cuáles son las consideraciones finales?

23
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

VI. LOS PELIGROS DE UN LÍDER

Los peligros del liderazgo espiritual son especialmente sutiles, más aún que los de otros
ministerios. El líder no es inmune a las tentaciones de la carne, pero los peligros más grandes
están en el reino del espíritu, puesto que Satanás el enemigo nunca deja de explotar la ventaja
en cualquier área de debilidad.

ORGULLO

Cuando una persona asciende a un cargo, como les sucede a los líderes en la iglesia,
la tendencia al orgullo también aumenta. Si no se controla, la actitud descalificará a la persona
para otros avances en el reino de Dios, porque «abominación es a Jehová todo altivo de
corazón» (Pr. 16:5). Estas son palabras fuertes y penetrantes. Nada exaspera más a Dios que
el engreimiento, el pecado que busca colocar al «yo» en el trono, haciendo de Dios una figura
secundaria. Este mismo pecado cambió al querubín protector en el inmundo espíritu malévolo
del infierno. El orgullo adquiere muchas formas, pero el orgullo espiritual es el más serio.
Volverse orgulloso de los dones espirituales o del cargo de liderazgo es olvidarse de que todo
lo que tenemos proviene de Dios, todos los cargos que ocupamos son porque Dios nos ha
designado para ellos.

EGOÍSMO

El egoísmo, una de las manifestaciones repulsivas del orgullo, es la práctica de pensar


y hablar de uno mismo, de magnificar las realizaciones propias y de relacionar a todas las
cosas con el ego en vez de relacionarlas con Dios y el pueblo de Dios. El líder que por mucho
tiempo ha gozado de la admiración de muchos adeptos corre el riesgo de este peligro. Cuando
Robert Louis Stevenson llegó a Samoa, lo invitaron a que hablara a los estudiantes que
recibían adiestramiento para el pastorado en el Instituto Malua. Su disertación se basó en la
historia musulmana del profeta del velo, un maestro genial que usaba un velo porque, según
afirmaba, la gloria de su presencia era demasiado grande para que los hombres la pudieran
contemplar. Al final el velo se deshilachó y se cayó de la cara. Entonces la gente descubrió
que el genial profeta era sólo un anciano decrépito que trataba de ocultar su fealdad.
Stevenson prosiguió a destacar el hecho de que no importa cuán grandes hayan sido las
verdades que un predicador haya enseñado, no importa con cuánta habilidad pueda disculpar
las imperfecciones de su carácter, siempre llega el momento cuando el velo se cae y la gente
puede ver al hombre tal como es en realidad. ¿Reflejará el líder la fealdad del egoísmo o la
gloria transfigurada de Cristo el Señor?

CELOS

Este pariente cercano del orgullo describe a la persona que sospecha de sus rivales.
Moisés enfrentó esa tentación a través de la lealtad de sus propios colegas: «Eldad y Medad
profetizan en el campamento», informó Josué en tono iracundo. Luego dijo: «Señor mío
Moisés, impídelos» (Nm. 11:27,28). Pero el gran líder pudo ver la situación por lo que era, un
arranque del Espíritu de Dios entre los ayudantes que Moisés había seleccionado. La reacción
de Moisés fue, «¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que
24
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

Jehová pusiera su espíritu sobre ellos» (Nm. 11:29). La envidia y el celo no hallaron suelo fértil
en el corazón de Moisés. La obra de Dios en los otros debía alentarse, no apagarse.

POPULARIDAD

¿Qué líder o predicador no desea que su congregación se agrade de él? La antipatía


no es virtud, pero la popularidad puede tener un precio demasiado alto. Jesús advirtió: «¡Ay de
vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! ...» (Le. 6:26). A menudo el culto
a la personalidad se ha desarrollado en torno a grandes líderes espirituales. Los adeptos se
quedan pasmados por las virtudes del líder, y muestran una deferencia tan servil que el líder
ya no parece ser un simple humano. Peor aún, a veces el líder llega a gozar de su pedestal.

INFALIBILIDAD

La espiritualidad no garantiza infalibilidad en el discernimiento. Es menos probable que


la persona llena del Espíritu se equivoque en su discernimiento que su contraparte secular,
pero la perfección nos elude a todos, no importa cuál sea nuestro nivel de desarrollo espiritual.
Aun los apóstoles cometieron errores que necesitaron la corrección divina. Los líderes
espirituales que han dado una parte importante de sus vidas para conocer a Dios, para orar, y
luchar con los problemas de la renovación y el reavivamiento quizás hallen que es difícil
conceder la posibilidad de equivocarse o de formarse un mal criterio. Sin duda que el líder
debe ser una persona de fortaleza y carácter decisivo para mantenerse firme en lo que cree.
Pero la buena voluntad de conceder que hubo error y de someterse al juicio de sus congéneres
aumenta, en vez de disminuir, la influencia personal. Los adeptos pierden la confianza en un
líder que da muestras de creerse infalible. Es extraño pero cierto que una percepción de
infalibilidad en un aspecto de la vida coexiste con gran humildad en otro aspecto.

INDISPENSABILIDAD

Muchos cristianos influyentes han caído ante esta tentación. Parece como si los
cristianos fuesen especialmente proclives a esto. Siguen aferrándose a la autoridad aún mucho
después de que la misma tendría que haberse transferido a los más jóvenes. El autor conoció
a un cristiano extraordinario de más de noventa años que todavía era superintendente de la
escuela dominical de su iglesia. Había gente joven disponible y dispuesta, pero ninguno en la
iglesia había podido hablar con este santo acerca de su jubilación. Una de las consecuencias
lamentables de esta situación es que la gente joven que tiene la energía para el cargo se
estanca porque no se les brin da la oportunidad. A veces los adeptos sinceros y bien
intencionados estimulan la teoría de la indispensabilidad, la cual alimenta el ego del líder y lo
hace aún menos objetivo en lo tocante al desempeño de su cargo. Y a medida que
envejecemos nos volvernos menos objetivos con respecto a nuestro trabajo.

25
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

JÚBILO Y DEPRESIÓN

Toda obra de Dios incluye días de frustración y días de gozo. El líder corre el peligro de
sentirse demasiado deprimido por el uno y demasiado dichoso por el otro. Aquí no es fácil.
descubrir la forma de equilibrar las cosas. Cuando los setenta discípulos volvieron de su misión
gozosos por los resultados, Jesús controló la euforia de ellos. «Pero no os regocijéis de que
los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los
cielos» (Le. 10:20). Después del drama en el monte Carmelo, Elías se deprimió tanto que
deseaba morir. El Señor corrigió su compasión de sí mismo de una manera muy prosaica,
insistiendo en dos largos períodos de sueño y dos buenas comidas. Sólo después de eso
comenzaron las lecciones espirituales, las cuales hicieron una diferencia permanente en Elías.

El desaliento que sentía era infundado: siete mil israelitas fieles todavía no se habían
inclinado a Baal. Al haber huido, Elías había privado a este remanente del liderazgo que
necesitaban con desesperación. No todos los ideales y objetivos de la obra de Dios llegan a
realizarse. La gente en quien confiamos nos desilusionará; los planes acariciados caerán
víctimas de déficits o enfermedad; los sacrificios que hagan los líderes se interpretarán como
gestos egoístas. Siempre suceden cosas malas, pero el líder espiritual debe discernir las
razones de la depresión y tratarla como corresponda.

Los peligros de un
líder

Indispensa- Júbilo y
Orgullo Egoismo Celos Popularidad Infalibilidad
bilidad Depresión

26
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

ANEXO

Nehemías es uno de los líderes más inspiradores de la Biblia. A veces sus métodos
parecen algo vigorosos, pero fueron usados por Dios para activar reformas espectaculares en
la vida de su nación en un tiempo asombrosamente corto. Un análisis de su personalidad y
métodos revela que los métodos que adoptó eran eficaces sólo debido a la calidad de su propio
carácter.

SU CARÁCTER

La primera impresión que el lector recibe de esta sincera historia es que Nehemías era
un hombre de oración. Para Nehemías, la oración formaba parte ordinaria de la vida y el
trabajo. La oración fue su primera reacción cuando oyó de la situación en que estaban los
emigrantes en Jerusalén. Nehemías no era un extraño ante el trono de la gracia (Neh. 1:4, 6;
2:4; 4:4, 9; 5:19; 6:14; 13:14, 22, 29).

Mostró coraje ante el peligro: «... ¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera
como yo, entraría al templo para salvarse la vida? No entraré» (6:11). Esa clase de intrepidez
inspiraría a cualquier pueblo que esté desalentado.

Su genuina preocupación por el bienestar de otros era tan evidente que aun sus
enemigos se dieron cuenta de ella (2:10). Expresó su preocupación con ayuno, oración y
lágrimas (1:4- 6). Nehemías se identificó con su pueblo en sus tristezas y sus pecados: «...
Confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de
mi padre hemos pecado» (v. 6).

Nehemías exhibió una profunda prudencia. Sabía que con seguridad habría oposición,
por lo tanto se aseguró de obtener cartas del rey como salvoconducto y para obtener los
recursos que necesitaba para realizar la tarea: «... Para que me dé madera para enmaderar
las puertas del palacio de la casa, y para el muro de la ciudad …» (2:8). Planeó su estrategia
con cuidado.

A lo largo de sus aventuras y coraje corre una nota de precaución. No se abocó al trabajo
de inmediato cuando llegó, sino que esperó tres días para evaluar la situación (2:11). Y cuando
se abocó al asunto, no lo anunció en una conferencia de prensa, sino que mantuvo en secreto
casi todas sus metas, aun haciendo reconocimientos secretos a la sombra de la noche.

Nehemías podía tomar decisiones claras. No postergaba el responder al llamado difícil,


sino que hería en lo vivo y pronunciaba juicio. Y sus decisiones eran imparciales; no actuaba
con favoritismo. Cuando hacía falta censurar, reprendía a los oficiales y ejecutivos tanto como
a los obreros (5:7).

Nehemías mostraba una empatía extraordinaria para con los demás. Prestaba atención
a las quejas y actuaba para remediar la situación (4:10-14; 5:1-13). Permitía que la gente
«llorara en su hombro». Se compadecía de los demás.

Nehemías era un realista; entendía el mecanismo del mundo real. «Entonces oramos a
nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche» (4:9).
27
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

Aceptaba la responsabilidad con la intención de seguir todas las tareas hasta el final,
las agradables y las desagradables, hasta que el trabajo se terminara.

Nehemías era un administrador vigoroso, un gerente de calma en la crisis, un iniciador


intrépido, un ejecutivo resuelto y un líder perseverante. Era resuelto ante las amenazas y
vigilante contra la traición; fue un líder que se ganó y mantuvo la plena confianza de sus
seguidores.

SUS MÉTODOS

Nehemías levantó la moral de sus colegas, un aspecto importante de la obra de


cualquier líder. Reforzó la fe de ellos haciendo que su enfoque cambiara de «lo imposible» a
la grandeza de Dios. A lo largo de toda la crónica hay promesas como ésta: «... El Dios de los
cielos, Él nos prosperará ...» (2:20); y «...porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza» (8:10).

La fe edifica la fe. El pesimismo destruye la fe. La principal tarea del líder espiritual es
edificar la fe de los demás.

Nehemías alentó mucho al pueblo. Cuando llegó, el pueblo estaba desalentado y


desmoralizado. Primero, reavivó la esperanza testificando de la visión y providencia de Dios,
y luego aseguró la cooperación de ellos. «Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había
sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron:
Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien» (2:18).

Las faltas y los fracasos deben corregirse, pero el método cambia totalmente las cosas.
Nehemías podía notar los defectos del pueblo y hallar esperanza para un día mejor. Su fe y
gran disciplina personal ganó la confianza de ellos y estableció su autoridad.

Nehemías se enfrentó inmediatamente con debilidades potenciales en el plan. Dos


casos ilustran esto. El pueblo estaba desanimado y cansado. Los opositores les hacían la vida
imposible (4:10-18). La pila de escombros aumentaba y estorbaba el progreso. Nehemías
primero dirigió la visión de ellos hacia Dios, luego los armó y los ubicó en puntos estratégicos.
Aprovechó la fuerza de la unidad familiar y ordenó que la mitad de la familia trabajara mientras
la otra mantenía vigilancia y descansaba.

El pueblo recuperaba el coraje a medida que Nehemías resolvía los verdaderos


problemas mediante la acción decisiva.

En el segundo ejemplo el pueblo estaba desilusionado por la avaricia de sus propios


hermanos ricos (5:1-15). La mayoría del pueblo vivía en tierra hipotecada; algunos habían
vendido sus hijos a la esclavitud para cumplir con las obligaciones. «... Y no tenemos
posibilidad de rescatarlas, porque nuestras tierras y nuestras viñas son de otros ...» (5:5). Qué
confusión terrible: los hijos de los indigentes víctimas de una economía donde la riqueza estaba
en las manos de unos pocos, y esos pocos no iban a abrir el puño. Nehemías escuchó sus
historias y se compadeció del sufrimiento. Reprendió a los nobles por su despiadada usura
(5:7) y apeló a ellos para que dieran alivio inmediato a sus hermanos (v. 11). Tan eficaz fue la
negociación que la respuesta de los nobles fue simple: «... Haremos así como tú dices ...» (v.
12).
28
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

Nehemías restableció la autoridad de la Palabra de Dios en la vida del pueblo (8:1-8).


Las reformas que instituyó habrían durado poco tiempo o habrían sido imposibles sin ella.
Restauró la fiesta de los tabernáculos, que no se había celebrado desde los días de Josué.
Guió al pueblo al arrepentimiento mediante la lectura de la ley (9:3-5). Purificó el templo de la
influencia pagana (13:4-9). Incentivó al diezmo, restableció el descanso del sábado, prohibió
los casamientos con los extranjeros paganos, y así recuperó la identidad especial de Israel
como el pueblo escogido de Dios.

Nehemías podía organizar proyectos y personas. Antes de hacer planes detallados


llevaba a cabo un cuidadoso estudio de la situación (2:11-16). Hizo una evaluación detallada
del personal disponible. No descuidó la poco atractiva documentación del trabajo. Luego
estableció objetivos claves, los asignó a líderes responsables (hombres de fe y piedad), y los
puso a trabajar (7:1-3). Otorgó el reconocimiento adecuado a líderes subordinados,
mencionándolos por nombre e indicando el lugar donde cada uno trabajaba (3:1-32). Se les
hizo sentir que eran más que meros engranajes en una máquina. Practicó la sabia delegación
de la responsabilidad. «Mandé a mi hermano Hanani, y a Hananías, jefe de la fortaleza de
Jerusalén ...» (7:2). Tenía mucha confianza en la integridad de los subordinados que escogía.
Por ejemplo, seleccionó a Hananías porque «éste era varón de verdad y temeroso de Dios,
más que muchos». Todo esto abrió el potencial de liderazgo a otros.

Nehemías se enfrentó a la oposición sin forzar una confrontación violenta. Aguantó


insultos, insinuaciones, intimidación y traición. Pasó a través de ellas con la cabeza en alto y
los ojos bien abiertos, con mucha oración (4:9). Siempre que pudo, ignoró al adversario.
Siempre tomó precauciones (v. 16). Nunca permitió que la oposición desviara sus energías de
la tarea central. Siempre mantuvo su fe en Dios (v. 20).

La prueba del liderazgo espiritual es la realización del objetivo. En el caso de Nehemías,


la crónica está clara:

«Fue terminado, pues, el muro ...» (6:15)

29
Dirección de Educación Teológica Liderazgo Cristiano

BIBLIOGRAFÍA

El líder del siglo XXI, de Jorge Oscar Sánchez, Editorial Unilit

Liderando con amor, de Alexander Strauch, Editorial DIME

Líder Conforme al Corazón de Dios, de Raúl Caballero Yuccou, Editorial Unilit

Liderazgo Espiritual. J. Oswald Sanders. Ed. Portavoz

Concordancia Strong

Biblia Reina-Valera 1960

30

También podría gustarte