Investigar sobre los sistemas monetarios y teorías sobre el tipo de cambio.
La unión monetaria europea y el euro En 1979 los países de la Comunidad
Económica Europea (CEE) crearon el sistema monetario europeo (SME). Los
objetivos incluían: crear una zona de estabilidad monetaria en Europa, coordinar
políticas cambiarias frente a los países fuera de la CEE y preparar el camino para
la Unión Económica Europea.
El SME tenía dos instrumentos: una moneda artificial, el ECU, y el Mecanismo de
los Tipos de Cambio. El sistema no funcionó muy bien porque los países
miembros no coordinaban sus políticas macroeconómicas.
1. En 1991, en Maastricht, los 12 miembros de la CEE firmaron un tratado que
establecía un cronograma para la creación de la Unión Europea (UE) con una
moneda común, el euro, y un banco central común. Los países firmantes
acordaron coordinar sus políticas fiscales y monetarias y establecieron los criterios
de convergencia. Cada país se comprometió a: Mantener el déficit presupuestario
por debajo de 3% del PIB.
2. Mantener la deuda pública por debajo de 60% del PIB.
3. Lograr una baja inflación.
4. Mantener el tipo de cambio dentro de un rango establecido.
Historia del sistema monetario internacional
El periodo del patrón oro clásico: 1875-1914
Durante la vigencia del patrón oro clásico los flujos internacionales de bienes y capitales eran
relativamente libres. Londres constituía el centro financiero mundial. Se consideraba el oro como
el monarca anónimo, y la libra esterlina, como el poder detrás del trono.
Cada país establecía el valor de su unidad monetaria en términos de oro. Los gobiernos
garantizaban la convertibilidad de los billetes en metal. Los tipos de cambio entre diferentes
monedas reflejaban simplemente la proporción entre las cantidades de oro correspondientes a
cada unidad monetaria.
La onza de oro era convertible a 20.67 dólares en Estados Unidos y a 4.2474 libras esterlinas en la
Gran Bretaña. Así, cada libra valía 20.67/4.2474 = 4.8665 dólares, y cada dólar valía 0.2055 libras.
Bajo el patrón oro la cantidad de dinero que circulaba en cada país (la oferta monetaria) estaba
limitada por la cantidad de oro en manos de la autoridad monetaria. El oro constituía lo que en el
lenguaje moderno llamamos la base monetaria. El oro aseguraba el valor del dinero. La cantidad
de oro a su vez estaba directamente vinculada con los resultados de la balanza de pagos.
Sistema de Bretton Woods (1944-1971)
La Segunda Guerra Mundial provocó un choque en la conciencia de las naciones seguido de un
nuevo espíritu de cooperación. Para evitar que se repitiera la historia de Entreguerras, las
potencias ganadoras tomaron la decisión de establecer un nuevo orden económico mundial. Este
orden tomó su forma definitiva en la Conferencia de Bretton Woods (New Hampshire, Estados
Unidos) en julio de 1944, en la que participaron 44 países.
El sistema de Bretton Woods tenía como objetivo fomentar a nivel mundial el crecimiento
económico, el intercambio comercial y la estabilidad económica interna y externa. Los Estatutos
de Convenio planteaban ante los países afiliados al Fondo Monetario Internacional (FMI) los
siguientes requisitos:
1. Promover la cooperación monetaria internacional.
2. Facilitar el crecimiento del comercio.
El actual sistema monetario internacional
El sistema monetario internacional trata de ajustarse siempre a las condiciones cambiantes de la
economía mundial. Durante los últimos 20 años, el ritmo de los cambios se aceleró. Ningún
sistema de tipos de cambio fijos habría admitido transformaciones tan dramáticas. Parece que, en
un mundo que experimenta un proceso de cambio estructural profundo, la única opción es el
sistema de tipos de cambio flexibles.
Resulta imposible resumir todos los cambios que ocurren en el mundo. Mencionaremos sólo
algunos:
• El poder económico relativo de los distintos países y continentes está en constante
transformación. El peso relativo de la economía estadounidense en la economía mundial decrece.
Esto no se debe a una supuesta decadencia de Estados Unidos, sino al increíble ascenso
económico de los países de Asia: primero Japón, después los cuatro tigres13 y recientemente
China e India.
• Se producen desequilibrios crecientes en el mercado, que tienen que ver con el cambio en el
poder económico. Debido a su enorme déficit comercial, Estados Unidos se ha vuelto la
“locomotora” de la economía mundial. Una recesión grave en ese país puede desencadenar
efectos incalculables para los países exportadores.
• Se modifican constantemente los precios relativos (petróleo, metales, café, semiconductores,
etc.). Un deterioro brusco de los términos de intercambio14 puede convertir rápidamente un país
superavitario en deficitario.
• Se crean bloques económicos regionales (Europa, América del Norte y Asia).
• Los países que formaban el bloque comunista en gran medida ya se integraron a la economía
global.
Tipos de cambio fijos versus flexibles
La discusión acerca de las ventajas y las desventajas de los diferentes regímenes cambiarios está
lejos de haber concluido. Todavía numerosos economistas favorecen los tipos de cambio fijos. Hay
argumentos teóricos de peso contra los tipos de cambio flexibles. Sin embargo, los
acontecimientos de la última década indican que el desempeño de los países con régimen de libre
flotación superó las expectativas, al presentar las ventajas siguientes:
1. El ajuste a los desequilibrios en la balanza de pagos es automático, mediante la modificación de
la paridad.
2. El ajuste de los tipos de cambio es continuo, gradual y de bajo costo.
3. La eliminación de las devaluaciones catastróficas aumenta la confianza en la economía.
4. No hay necesidad de grandes reservas internacionales.
5. Las políticas monetarias no están sujetas a las exigencias del equilibrio externo.
6. Se desalientan los movimientos de capital especulativo a corto plazo.
7. Las autoridades no tienen que calcular el tipo de cambio de equilibrio.
Con el tipo de cambio fijo, el único requisito para que la inversión en pesos a corto plazo resulte
lucrativa para un inversionista extranjero es que su rendimiento en pesos sea más alto que su
rendimiento en dólares. Con el tipo de cambio flexible esta condición ya no es suficiente. La
variación diaria del tipo de cambio con facilidad puede rebasar 1%. Si el movimiento es adverso al
inversionista, la pérdida de capital difícilmente puede compensarse por la diferencia en las tasas
de interés en ambas monedas.
Otra ventaja de los tipos de cambio flexibles es que estimulan el desarrollo de los mercados
financieros y mejoran la calidad del análisis de riesgo. El riesgo cambiario implícito en el régimen
de libre flotación obliga a las empresas a medir con exactitud el nivel de exposición y tomar las
medidas necesarias para reducir el riesgo a niveles aceptables. Esto genera una demanda de
diversos instrumentos de cobertura, lo que favorece el desarrollo de los mercados financieros.