Eduardo Galeano
La alfalfa
Cuando el tiempo está enemigo, cielos negros, días de hielo y tormentas, la
alfalfa recién nacida se queda quieta y espera. Los tímidos brotecitos se echan
a dormir, y en la dormición sobreviven, mientras dura el mal tiempo, por
mucho tiempo que el mal tiempo dure.
Cuando por fin llegan los soles, y azulea el cielo y se entibia el suelo, la alfalfa
despierta. Y entonces, recién entonces, crece: tanto crece, que no la mira y la ve crecer.
Y pronto los campos de alfalfa alzan una mar bajo el cielo, una mar de verdería: la
alfalfa ondula, en oleajes verdes, empujada por un viento que no viene del aire, sino de
sus propias ganas de vivir, y que quizá sube desde el fondo de la tierra encantada.
La alfalfa (Medicago sativa) es un cultivo que también es conocido como la
"Reina de los Forrajes". Se cultiva principalmente en los estados del Noroeste
del país, tales como Idaho, Oregón, Wyoming, Washington y algunas partes de
Nevada y California. 1
Históricamente, la planta de alfalfa fue descubierta por jinetes árabes quienes
notaron que sus caballos obtenían un impulso de energía y rendimiento una
vez que la consumían. Además, las personas que comieron alfalfa obtuvieron
beneficios similares, lo que ayudó a difundir su reputación por todo el mundo.
¿Qué apariencia tiene la alfalfa? Al estar completamente desarrollada produce
conjuntos desiguales de flores, donde cada racimo tiene entre 10 y 20 pétalos
de color morado con forma de leguminosa.
Asimismo, la alfalfa puede crecer hasta un metro de altura, y sus raíces podrían
extenderse hasta 15 metros de profundidad, lo que las hace resistentes a las
sequías. Las hojas se distribuyen en el tallo, las cuales constan de tres foliolos,
similares a un trébol. 2
La mayoría de las partes de la planta de alfalfa son comestibles, tales como las
raíces, hojas y los brotes jóvenes. Alternativamente, también podría cultivarse
el germinado de alfalfa, que luego podría ser añadido a varios platillos como
adorno o para utilizarse en ensaladas de vegetales verdes. 3
Los Usos Agrícolas de la Alfalfa
La alfalfa es conocida en todo el mundo agrícola como forraje, con el que se
alimenta al ganado, tal como caballos, vacas y pollos. Para obtener el forraje
de la alfalfa, a las plantas se les permite crecer hasta una fase de floración
temprana, donde luego son cosechadas.
Posteriormente, son secadas y curadas antes de proporcionarlas a los
animales. Además, la alfalfa es económicamente importante para los Estados
Unidos, ya que es exportada a otros países como alimento para el ganado. 4, 5
La alfalfa es popular entre los agricultores, ya que le añade nitrógeno al suelo,
lo que ayuda a evitar la necesidad de utilizar fertilizantes nitrogenados.
6
Cuando se hace la rotación de cultivos, el nitrógeno que deja la alfalfa en el
suelo es absorbido por los nuevos cultivos, lo que podría ayudar a mejorar la
calidad de la cosecha. También, podría proporcionarles un gran ahorro a los
agricultores, porque ya no tienen que comprar fertilizantes. 7
La alfalfa está clasificada como un insectario, que es una planta que atrae
insectos beneficiosos. Debido a que hay una gran cantidad de insectos
parásitos que se alimentan de los cultivos, esto podría reducir la calidad y
cantidad de una cosecha.
Sembrar alfalfa justo en el lecho de estos cultivos podría desviar los insectos
parásitos para ser consumidos por insectos beneficiosos. De igual manera, a
través de este método podría evitarse el uso de pesticidas. 8
Los Diversos Beneficios Qué Proporciona el Germinado de
Alfalfa Para la Salud
Las personas podrían aprovechar la alfalfa a través de consumir el germinado
de alfalfa, que a pesar de su pequeño tamaño, contiene una concentración de
varias vitaminas y minerales que podrían ayudar a proporcionar los siguientes
beneficios para la salud:9
•Mejora la salud digestiva
El germinado de alfalfa contiene cantidades saludables de fibra alimenticia, que
podría ayudar a mejorar sus evacuaciones. Además, podría reducir la
inflamación intestinal, lo cual posiblemente reduzca su riesgo de indigestión,
distención abdominal, diarrea y estreñimiento.
•Reduce la inflamación
La investigación ha demostrado que el germinado de alfalfa contiene elevados
niveles de vitaminas C y B, así como diversos compuestos que podrían ayudar
a reducir una inflamación sistemática en todo el cuerpo, prevenir enfermedades
crónicas y el estrés oxidativo.
•Mejora la función renal
La alfalfa es conocida por ayudar a tratar los padecimientos renales gracias a
sus capacidades diuréticas. Consumir este alimento podría incrementar la
frecuencia de la micción, lo que podría ayudar a eliminar las toxinas del cuerpo.
•Mejora la salud cardiovascular
La alfalfa contiene niveles elevados de potasio y hierro, y ambos nutrientes
proporcionan sus propios beneficios. El potasio actúa como un vasodilatador,
que libera la tensión en las arterias, lo cual libera la presión arterial.
Por otro lado, el hierro ayuda a estimular la producción de los glóbulos rojos, lo
que mejora la circulación sanguínea en todo el cuerpo.
•Cicatriza más rápidamente las heridas
La alfalfa contiene proteínas, que podrían ayudar a mejorar la capacidad de su
cuerpo para sanar las heridas abiertas de la piel. De igual manera, los otros
nutrientes trabajan conjuntamente para ayudar a estimular el flujo sanguíneo y
disminuir el tiempo de cicatrización de las heridas.
Cómo Cultivar el Germinado de Alfalfa
Plantar o cultivar el germinado de alfalfa no es muy difícil, ya que solo deben
cultivar las semillas hasta que germinen. Otra ventaja de cultivar sus propios
germinados es que podría evitar las enfermedades y pesticidas que provienen
de comprar germinados cultivados comercialmente.
Para empezar, necesita tres elementos: semillas de alfalfa, una bandeja para
germinación de semillas y tierra orgánica para macetas. Una vez que los haya
conseguido, siga este procedimiento: 10
1. Remoje las semillas en un recipiente lleno de agua. Esto ayudará a
iniciar el proceso de germinación.
2. Agregue uniformemente la tierra en la bandeja hasta que tenga un
grosor de una pulgada, luego humedezca ligeramente con una regadera.
Presione suavemente la capa superior de la tierra para que las semillas
permanezcan en la parte superior.
3. Extienda uniformemente las semillas alrededor de la capa superior de la
tierra, posteriormente cubra con otra bandeja para sellar la humedad.
4. Mantenga el suelo húmedo durante los próximos días, para asegurar
que las semillas no se sequen.
5. Una vez que los germinados emerjan, después de aproximadamente
cuatro días, colóquelos en un lugar con luz solar indirecta para ayudarles a
producir un color verde.
6. Corte los germinados que sobresalgan de la tierra. Lávelos ligeramente
en agua fría para quitar cualquier rastro de tierra.
Cómo Almacenar el Germinado de Alfalfa
Una vez que las semillas de alfalfa hayan germinados, es muy sencillo
almacenarlos--todo lo que necesita es un refrigerador. Sin embargo, antes de
almacenar los germinados, enjuáguelos una última vez, y déjelos secar entre 8
y 12 horas, y asegúrese de que estén secos al tacto. 11
Después de que los germinados estén secos, transfiéralos a un envase de
vidrio o de plástico y séllelos herméticamente. Esto ayudará a mantenerlos
alejados de la humedad, porque el agua podría destruir la calidad del
germinado y reducir su vida útil.12
Lo bueno del germinado de alfalfa (y otros tipos de germinado, en general) es
su larga vida útil, si su congelador cumple con las condiciones adecuadas; este
debe tener una humedad de 70 %, y una temperatura de 32 a 35 °F. Si cumple
con las condiciones anteriores, junto con un almacenamiento adecuado,
realmente, los germinados podrían durar hasta cuatro años. 13
Receta de Germinado de Alfalfa: Rollo de Lechuga
Condimentada con Comino
Los rollos de lechuga (o wraps) son populares porque son fáciles de preparar, y
tiene infinitas posibilidades de sabores. Podría escoger los ingredientes que le
gusten, y simplemente envolverlos en una lechuga. Esta receta le mostrará
cómo utilizar varios ingredientes saludables, junto con el germinado de alfalfa,
para crear un perfecto platillo nutritivo, después de tener un día agotador en el
trabajo.