REPUBLICA DE PANAMA
COLUMBUS UNIVERSITY PANAMA
SEDE REGIONAL DE CHIRIQUI
INTEGRANTE:
JUAN GONZALEZ
CEDULA:
4-759-1179
CURSO
PRINCIPIO DE CALIDAD TOTAL
CONTENIDO
PLANIFICACION ESTRATEGICA
DOCENTE
LIC. VIRGINIA RODRIGUEZ
FECHA
30 de septiembre de 2019
Planeación estratégica
Planificación estratégica es un proceso sistemático o metódico, de implementación de
planes para obtener objetivos y resultados deseados. Es un tipo de planificación táctica
que contempla cuáles son las mejores vías para alcanzar las metas que nos hemos
propuesto, tanto dentro de una organización como en la vida personal.
La planeación estratégica es una herramienta organizacional de uso común, sobre todo
en el ámbito militar o en el de los negocios (estrategia empresarial o estrategia
financiera). Igualmente, también aplica para un variado conjunto de ámbitos de la vida,
en los que se hace necesario sentar las bases para la consecución de una meta, previendo
posibles inconvenientes y procediendo de acuerdo a la ruta más idónea dados los
recursos que se tienen.
El cometido de todo ello es dar con una buena estrategia, es decir, con un buen camino
o un buen conjunto de procedimientos para alcanzar la meta. Esto se traduce en:
Definir y luego alcanzar el objetivo propuesto.
Aprovechar las ventajas competitivas para destacar sobre el resto.
Diseñar una metodología apropiada para los recursos disponibles, el entorno en
el que se encuentra y las dinámicas que se enfrenta.
Lograr un método dinámico, flexible y adaptable a los imprevistos, que permita
resolver los problemas que surjan.
Proponer un plan que sea medible y corregible en términos de efectividad.
Una buena planificación establece las bases para los demás procesos administrativos,
como la organización, la dirección y el control.
Proceso de planeación estratégica
La planificación es considerada la primera etapa de todo ciclo productivo y ésta parte
siempre de la definición de los objetivos estratégicos. Se llama así a los objetivos
nucleares, centrales, sobre los que se asienta la organización, o sea, las metas
primordiales sin las cuales todo el esfuerzo carece de sentido y que, a su vez, permiten
alcanzar otras metas ulteriores.
Una vez establecidas las metas, se debe realizar un análisis de los recursos disponibles
(materiales, humanos, tecnológicos, etc.) y de las variables de entorno (los retos, las
dificultades, la competencia, etc.). La consideración de estos elementos es primordial
para todo proceso de planificación estratégica ya que no pueden emprenderse estrategias
para las que no se dispone de recursos, ni conviene desperdiciar o ignorar las
potencialidades presentes en la organización, incluso en su punto de partida.
Una vez culminado el análisis estratégico, se deberá proceder a diseñar un plan básico o
una estrategia mínima, que pueda irse complejizando a medida que así lo requieran las
necesidades de la organización. Para ello, el plan principal deberá segmentarse en
operaciones de bajo nivel, es decir, metas a corto plazo, fáciles de vislumbrar y de
concebir en el tiempo, cuya articulación genera el plan a largo plazo. A este proceso de
traducción en acciones concretas se lo conoce como ejecución estratégica.
Finalmente, el proceso deberá controlarse y someterse a dinámicas de diagnóstico y
evaluación estratégica, para saber qué tanto se aproximan sus resultados a lo proyectado
inicialmente y dónde están las fallas, las dificultades o los retos y de qué manera pueden
solventarse para obtener mayor eficiencia y resultados óptimos.
En resumen, el proceso de planificación estratégica consiste de:
Definir o revisar los valores, misión y visión de la organización.
Llevar a cabo un análisis de entorno.
(Re)definir los objetivos estratégicos a largo plazo.
Desarrollar un plan de acción estratégica para cumplirlos.
Desarrollar procedimientos y acciones a corto plazo que conduzca en dirección a
la meta.
Evaluar el resultado y volver a aplicar el método.
Importancia de la planeación estratégica
En muchas ocasiones de la vida, la diferencia entre el éxito y el fracaso dependerá de la
estrategia implementada. Y en ese sentido, la planificación estratégica se convierte en
una herramienta organizacional de mucha importancia.
Si bien ningún plan es infalible, los mejores planes son aquellos que parten de una
evaluación profunda de los recursos de los que se dispone, de los retos que se enfrentará
y de otros factores que intervienen en la toma de decisiones. No se trata de prever el
futuro sino de tomar previsiones: evaluar el riesgo y caminar sobre seguro para que el
trayecto hacia la meta sea el más productivo y eficiente posible. ¿De qué sirve invertir
esfuerzos en un camino que no conduce a la meta deseada? ¿De qué sirve invertir
recursos en prever imposibles, dejando al descuido otros riesgos reales?
La planeación estratégica se impone, así, en el mundo financiero y empresarial como el
corazón de la toma de decisiones, así como del diagnóstico y resolución de problemas.
Por eso muchas organizaciones confían en terceros (outsourcing) para realizar este tipo
de intervenciones y recibir ayuda para reencauzar sus esfuerzos para obtener más y
mejores resultados.
Modelos de planeación estratégica
Existen diversos modelos conceptuales para pensar o definir la planificación estratégica,
cada uno dotado de maneras de representación y de procedimientos más o menos
didácticos. Los más conocidos de estos modelos son:
Balanced scorecard. A partir de cuatro áreas de interés, entendidas como tarjetas
independientes pero interconectadas, permite definir el funcionamiento de una
organización. Estas cuatro áreas son: la perspectiva financiera, la perspectiva del
cliente, la perspectiva de los procesos y la perspectiva del aprendizaje y
conocimiento (control). En cada tarjeta se plantean los objetivos estratégicos de
rigor y los temas a los que prestar atención particular. Así se tiene una mirada
global de la estrategia de la organización.
Mapa estratégico. Diseñado como un organigrama jerárquico, útil para
comunicar el plan estratégico de la organización, contemplando las mismas
cuatro áreas de comprensión del ejemplo anterior: finanzas, cliente, procesos
internos y control. De cada una se desprenden las líneas de vínculo que
determinan en una suerte de árbol genealógico qué viene primero y qué después,
y qué depende de quién en materia de recursos o procesos.
Análisis FODA. De uso muy común en diversas áreas, su nombre proviene de
las siglas de los cuatro elementos que busca evaluar en cualquier organización:
fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas. Las dos primeras atañen a lo
interno y las dos últimas a lo externo, lo cual dibuja una cuadrícula bastante
didáctica de la situación estratégica de la organización y permite diseñar a
futuro.
Análisis PEST. Su nombre viene de las palabras: política, economía,
sociocultural y tecnológico. Estas, son las cuatro áreas estratégicas que propone
este modelo para comprender cualquier organización. Es análisis es ideal para
entornos industriales y suele representar estos cuatro factores mediante círculos
concatenados (ya que dependen en muchas cosas el uno del otro)