DERECHO ADMINISTRATIVO II
EL ACTO ADMINISTRATIVO
En general conocemos los actos administrativos como cualquier declaración de
voluntad, de juicio, de conocimiento o de deseo realizada por la administración en el
ejercicio de una potestad administrativa (Concepto Doctrinal)
Podemos también hablar de otra manera de enfocar el acto administrativo, como es
por ejemplo la concepción procesalista, la cual lo define como una decisión de la
autoridad administrativa, una acción o un hecho de la Administración que tiene
relación en sus funciones. En definitiva, cualquier actuación de la Administración que
quedaba excluida del control de los jueces ordinarios y confiada al de los órganos del
contencioso-administrativo. Esta, nos sirve para definir el ámbito de competencia del
contencioso-administrativo. Todo lo dicho anteriormente lo encontramos regulado en
la LJCA 29/1998, de 13 de julio, en sus artículos 1 y 25:
En el artículo 1.3.A y 1.3.B, se establece que “los jueces y tribunales del
contencioso - administrativo conocerán Los actos y disposiciones en materia de
personal, administración y gestión patrimonial sujetos al derecho público
adoptados por los órganos competentes del Congreso de los Diputados, del
Senado, del Tribunal Constitucional, del Tribunal de Cuentas y del Defensor del
Pueblo, así como de las Asambleas Legislativas de las Comunidades
Autónomas y de las instituciones autonómicas análogas al Tribunal de Cuentas
y al Defensor del Pueblo.”
Y el artículo 25 dispone “El recurso contencioso-administrativo es admisible en
relación con las disposiciones de carácter general y con los actos expresos y
presuntos de la Administración pública que pongan fin a la vía administrativa,
ya sean definitivos o de trámite, si estos últimos deciden directa o
indirectamente el fondo del asunto, determinan la imposibilidad de continuar
el procedimiento, producen indefensión o perjuicio irreparable a derechos o
intereses legítimos.”
Los actos realizados por la administración pueden tener un carácter formalizado o no
formalizado:
Aquellos que tienen carácter formalizado los conocemos como aquellos actos
que se realizan por escrito (una sanción, una autorización). Estos, nacen o bien
a través de un procedimiento administrativo (informe) o bien se producen
fuera de un procedimiento administrativo (Ej. La petición de datos a una
familia para cumplimentar el Padrón municipal de los habitantes).
Los que tienen un carácter no formalizado, son los que se expresan a través
de conductas materiales, las cuales a su vez:
o Pueden tener su causa en un acto formalizado constituyendo la
ejecución o consecuencia del mismo (Ej. El derribo de una finca
acordado por una resolución sancionadora)
o O bien se pueden producir sin que existe ningún tipo de conexión
previa con el acto formal.
Además, la administración realiza también actos que han de sujetarse
materialmente a otras ramas del derecho:
o Cuando la Administración desempeña actividades de ámbito civil (Ej.
Aceptación de una herencia), de ámbito mercantil (constitución de una
sociedad) o en ámbito procesal.
Hay que destacar 5 características importantes de los actos administrativos:
1. Presunción de legitimidad (Art. 39 LPACAP). Básicamente, el acto debe
tenerse por válido mientras no llegue a declararse por autoridad competente
su invalidez, es decir, que se trata de una presunción iuris tantum. Los límites
que establece esta presunción son la nulidad y la inexistencia.
2. Ejecutividad (Art. 38 LPACAP). Como bien establece el artículo 38 “Los actos
de las Administraciones Públicas sujetos al Derecho Administrativo serán
ejecutivos con arreglo a lo dispuesto en esta Ley”. Por tanto, La ejecutividad
del acto administrativo es la posibilidad que permite a los actos
administrativos ser llevados a la práctica mediante actos materiales de
ejecución.
3. Ejecutoriedad: La ejecutoriedad del acto administrativo es la propiedad del
mismo de producir efectos, aun contra la voluntad del obligado, sin necesidad
de acudir a un procedimiento judicial.
4. Tipicidad: para hablar de esta característica del acto administrativo tenemos
que fijarnos en el artículo 25.1 CE, el cual establece “nadie puede ser
condenado o sancionado por acciones u omisiones que en el momento de
producirse no constituyan delito, falta o infracción administrativa, según la
legislación vigente en aquel momento”.
5. Obligatoriedad: esta básicamente, hace referencia a la obligación que tienen
tanto los ciudadanos como la propia Administración de acatar los efectos
producidos por el acto.
CLASIFICACIÓN DE ACTOS ADMINISTRATIVOS
1. TIPOLOGÍA MATERIAL
Por razón de los sujetos que participan en los actos administrativos, éstos
pueden clasificarse de tres formas
Simples o Complejos. Los primeros emanan de un solo ente y órgano
(Ej. Orden de un alcalde ordenando el cierre de un establecimiento).
Los segundos nacen de dos o más órganos en ejercicio de
competencias compartidas (Ej. Ordenes ministeriales conjuntas,
aprobadas por los varios Ministerios).
En función de sus destinatarios distinguimos los actos singulares, los
cuales tienen por destinatarios específicos a una o varias personas,
identificadas nominativamente (Ej. Todos los propietarios de una
urbanización ). Y los generales, los cuales tienen por destinatarios a
una pluralidad indeterminada de personas (Ej. Convocatoria de
oposiciones)
En función del número de voluntades necesarias para la perfección del
acto se habla de unilaterales, los cuales nacen de la exclusiva voluntad
de la Administración que los dicta (Ej. Una sanción). Y los bilaterales,
los cuales necesitan, para obtener su máxima eficacia, la voluntad del
sujeto al que se dirigen (Ej. El nombramiento de un funcionamiento).
Por razón del contenido podemos observar tres tipologías distintas:
En función de su contenido se diferencian los actos decisorios y los no
decisorios. Esta clasificación pretende resaltar la existencia, mediante
la cual constituye, modifica o extinguen una situación jurídica (Ej. Una
autorización) de otras modalidades que expresan declaraciones de
conocimiento, de juicio o valoración y de deseo.
En segundo lugar, tenemos una distinción con mayor relevancia como
es la de los actos favorables (entrañen un efecto favorable o positivo a
su destinatario) y ablatorios o de gravamen, según mediante los
cuales se constituyen o amplían situaciones jurídicas de carácter activo
o pasivo. Según establece la LPACAP en su artículo 106, los actos
favorables solamente podrán ser revocados por la Administración.
También por razón del contenido se utilizan otras clasificaciones como
la de los actos constitutivos (crean situaciones ex novo. Ej. El
otorgamiento de una concesión) de los actos declarativos, los cuales
enuncian una situación preexistente, dotándola eficacia (Ej.
Reconocimiento de un trienio a un funcionario). O los actos
personales, referidos a la situación jurídica de una persona (Ej.
Jubilación de un funcionario) y la de los actos reales, referidos a una
cosa, con independencia de su titular (Ej. Licencias de edificación)
2. TIPOLOGÍA PROCESAL
Por razón de su tratamiento procesal, cabe destacar tres clasificaciones,
todas ellas dotadas de importantes consecuencias prácticas:
Actos definitivos y de trámite
Los actos definitivos son aquellos que ponen fin al
procedimiento, siendo calificados genéricamente como actos
de trámite todos los demás. Una de sus diferencias principales
son:
Los recursos administrativos y contenciosos solo se
pueden imponer ante los actos definitivos.
Los actos de tramite no son susceptibles de recurso
autónomo, excepto cuando decidan directa o
indirectamente el fondo del asunto (Art 112.1 LPACAP)
Actos que ponen o no fin a la vía administrativa
Esta clasificación alude a la posibilidad de interponer, contra
unos u otros actos, un recurso administrativo.
Según establece el artículo 114 LPACAP, ponen fin a la vía
administrativa los que resuelven recursos administrativos o
procedimientos de impugnación referidos en el artículo 112.2
de la misma ley, las resoluciones de los órganos
administrativos que carezcan de superior jerárquico, los
acuerdos, pactos o convenios que tengan la finalidad de
acabar con el procedimiento, las resoluciones de
procedimientos de responsabilidad patrimonial y las demás
resoluciones de órganos administrativos.
Actos originarios y confirmatorios
En esta clasificación destacamos que en la práctica únicamente
se utilizan los actos confirmatorios, los cuales aluden a una de
las técnicas menos gratas a que da lugar el sistema tradicional
de plazos preclusivos (no realizados a tiempo) para interponer
recursos.
ELEMENTOS
Elementos subjetivos. Para hablar de estos debemos de hablar de los sujetos que
participan en el procedimiento administrativo, y cuales son a su vez habla también del
primer requisito de validez de los actos administrativos, el cual establece que ha de
ser dictado por: La Administración territorial o por el órgano de la misma al que la
norma correspondiente atribuya la potestad para ello. A raíz de estos nace el
problema de que todo acto administrativo tiene que nacer de la Administración
Pública, por eso planteamos diferentes delimitaciones manifestadas en cuatro
supuestos:
Los actos provenientes de personas privadas. Parece ser que los actos que
emanen de los sujetos privados que participan como interesados en un
procedimiento, no so actos administrativos (Ej. La solicitud de iniciación de un
procedimiento o un recurso). 1 Y es que, no son considerados como tal porque
su producción es diferente.
Los actos de las entidades públicas sometidas al Derecho Privado . En el caso
de las entidades públicas que, por ley, actúan con sometimiento al Derecho
Privado ha que distinguirlas según si se ha constituido en forma pública o en
forma privada:
o Respecto a las constituidas en forma pública, destacamos que la LRJSP
denomina que las entidades públicas empresariales están sometidas
al Derecho Administrativo en cuanto a la formación de la voluntad de
sus órganos, al ejercicio de las potestades administrativas que tengan
atribuidas y a la gestión de los bienes adscritos a la mismas por el
Ministerio al que pertenecen.
1
Excepción: Sujetos privados que ejercen, por delegación de la administración, potestades públicas, a
través de las cuales adopta decisiones dotadas de las misma eficacia que un acto administrativo. (Ej.
Imposición de sanciones de un Colegio Oficial a algún colegiado).
o Las constituidas en forma privada son aquellas (Sociedades
mercantiles) que están sometidas al Derecho Privado, por lo que sus
actos no son administrativos a ningún efecto.
Los actos de los órganos constitucionales . La CE ha tenido una fuerte
potenciación en los órganos constitucionales distintos del Gobierno y de la
Administración. Esta potenciación ha sido tal que ha dotado a dichos órganos
con una actividad administrativa intensa, lo cual les posibilita dictar actos
con eficacia jurídica frente a terceros. Tanto los actos dictados por la
Administración como los que dictan los órganos constitucionales, están sujetos
al mismo control jurisdiccional (jurisdicción contencioso-administrativa).
Elementos Objetivos. Para hablar de estos elementos, hablamos concretamente del
acto de administrativo en sí, de su contenido.
Acto administrativo como declaración. El contenido del acto consiste en una
declaración unilateral productora de efectos jurídicos. La declaración que
integra un acto administrativo, es una declaración de voluntad.2
Requisito de validez del contenido del acto . El contenido de los actos no
puede ser decidido libremente por la Administración, ya que su sometimiento
a la ley (Art 103.1 CE) le impone una serie de condicionantes importantes:
o Como señala el artículo 34.2 de LPAC, el contenido se debe ajustar al
Derecho. Esta exigencia se manifiesta a través de dos requisitos:
Tipicidad: Todo acto ha de ser dictado en uso de una potestad.
Legalidad material: en el contenido del acto han de
establecerse todas las condiciones de uso de dicha potestad
que dicta la norma que la crea y regula.
o En segundo lugar, ha de ser determinado y posible, dos requisitos
elementales para su viabilidad práctica.
o En tercer lugar, como bien establece el articulo 34.2 LPAC, el
contenido de los actos será adecuado a los fines de aquellos
(adecuación al fin)3
o En cuarto lugar, la adecuación a los hechos. Todo acto tiene siempre
una causa de hecho determinada, a la cual se ajustara estrictamente.
o En quinto lugar, la corrección técnica. El contenido final de un acto
administrativo es el resultado de una serie de valoraciones que o bien
son estrictamente jurídicas o bien de carácter técnico (formuladas a
través de reglas objetivas de la materia que se aplique).
o Finalmente, dos requisitos de carácter político muy importantes:
La proporcionalidad: Esta supone una exigencia de adecuación
cuantitativa entre la finalidad que debe perseguir el acto y las
mediad que se adopten para conseguirla. 4
2
En los negocios jurídicos privados la declaración puede no ser de voluntad. Podría ser de juicio o
valoración (emisión de informes, de calificaciones), de conocimiento (actos de información,
certificaciones) y de deseo o propuesta (propuestas de resolución elevadas por el órgano instructor
para que el órgano competente las resuelva)
3
La norma que crea y regula la potestad atribuye a esta un fin determinado. O bien, el acto (con
independencia de su contenido) posee una finalidad intrínseca.
4
Ejemplo: Un acto que sanciona a una empresa por incumplir las normas de seguridad en uno de sus
centros de trabajo, provocando el cierre de todos ellos.
El principio pro libertate: impone a la administración la
necesidad de elegir la necesidad menos restrictiva (siempre y
cuando pueda decidir)5
Elementos Formales. Procedimiento, estructura formal y motivación del acto.
Sabemos que los acto administrativos, en ocasiones, deben de reunir una serie de
requisitos formales.
Deben producirse, por regla general, con arreglo a un procedimiento
establecido. 6
Deben de poseer una estructura interna (principio de libertad, indicación de
recursos procedentes, etc.)
Deben de contener la debida motivación por la cual se fundamenta la
declaración. (Art 35 LPAC: Supuestos)
La forma externa de manifestación. Como regla general, la forma externa de
manifestación es la forma escrita7, ya que esta es la única que asegura la
certeza del contenido y posibilita su motivación. Excepcionalmente, las
manifestaciones de determinados actos puede ser de forma distinta a la
escrita (Ej. Ordenes jerárquicas a funcionarios/Ordenes que implanta la policía
utilizando medios visuales o acústicos como semáforos o sirenas)
EFICACIA DEL ACTO ADMINISTRATIVO
La eficacia en los actos administrativos se manifiesta a través de una fuerza jurídica
que tiene diferentes tipologías: la autotutela.
En primer lugar, los actos administrativos poseen la eficacia inherente al poder
de autotutela declarativa que ostenta la Administración. A través de esta, los
actos expresan declaraciones o decisiones capaces de modificar situaciones
jurídicas subjetivas de sus destinatarios8.
En segundo lugar, la eficacia de los actos administrativos se caracteriza por ser
la manifestación típica del poder de autotutela ejecutiva, a través de la cual
estos actos pueden ser llevados a la práctica por la propia Administración, que
podrá incluso coaccionar a sus destinatarios para que los ejecuten sin
necesidad de que intervengan los Tribunales 9.
Y en tercer lugar, los actos administrativos están dotados de una fuerza
jurídica que crea un deber de observancia de alcance general; a través del
cual los destinatarios están obligados a cumplir y respetar los mandatos que el
acto contiene. Si hay incumplimiento la AP ejercerá su potestad sancionadora.
5
Ejemplo: La administración para obligar a cumplir las medidas de seguridad a una empresa, puede
optar entre ponerle una multa o cerrarle el centro de trabajo.
6
Aunque existen excepciones, como por ejemplo los actos de trámite o como en los actos cuya toma de
decisión y su ejecución es simultánea.
7
Puede ser de forma escrita (36.1 LPAC) aunque hoy en día el soporte normal es el digital (42 LPAC). No
es necesario incluir de manera imperativa signos lingüísticos, ya que se pueden incluir contenidos de
representación gráfica (diagramas, planos)
8
Artículo 39.1 LPAC.
9
Artículo 38 LPAC.
Los actos administrativos poseen un tópico, que establece que como norma general,
que tendrán eficacia inmediata10. Aunque este tópico se debe de matizar, como bien
establece el artículo 39.2 LPAC “la eficacia quedará demorada cuando lo exija el
contenido del acto o esta dependa de un órgano superior”. Existen tres tipos de
demora de la eficacia del acto:
o Cuando así lo exija el contenido del acto, en este caso se aplaza la puesta en
práctica del acto.
o Por la necesidad de aprobación superior, en este caso lo que sucede es que
falta un requisito de aprobación para dar validez al acto.
o Necesidad de notificación o publicación11, en este caso la validez del acto
existe, solo que la obligación de cumplimento nace cuando la publicación o
notificación se realiza de manera correcta y están bien cumplimentadas.
Otra de las características importantes del acto administrativo es la posible
retroactividad en alguno de ellos. El hecho de que los actos puedan poseer eficacia
retroactiva genera desconfianza, por eso el artículo 39.3 LPAC, autoriza a dotar efectos
retroactivos a los actos en dos únicos supuestos:
o Cuando el acto es dictado en sustitución de actos anulados.
o La posibilidad de que exista eficacia retroactiva en los actos de carácter
favorable para los interesados. Estos tienen dos limites:
El reconocimiento de una situación favorable a una persona, con
efectos determinados de una fecha pasada.
Que la retroacción del acto favorable no lesione derechos o intereses
legítimos de otras personas.
CESACIÓN DE LOS EFECTOS QUE PRODUCE EL ACTO ADMINISTRATIVO
La ejecución de los actos puede experimentar interrupciones transitorias12 conocidas
genéricamente como suspensiones. Nuestro sistema normativo no atribuye ninguna
potestad a la administración para suspender la eficacia de sus propios actos. Por lo
tanto, la suspensión solo se autoriza en una serie de casos:
En unos caso la suspensión se concibe como una medida cautelar para
asegurar la integridad del objeto litigioso13.
En otros casos, es una técnica mediante la cual se protege el interés definido
por el órgano superior frente al de nivel inferior.
En nuestro derecho la interposición de un recurso, no suspende por si solo la ejecución
de un acto administrativo, por eso se ha optado por hacer prevalecer el principio de
eficacia y la continuidad de la acción administrativa para garantizar así la legalidad y los
derechos e interés de los ciudadanos.
10
Artículo 39 LPAC: Los actos administrativos producirán efectos desde la fecha en que se dicten, salvo
que en ellos disponga otra cosa.
11
Único causo autentico de demora del acto administrativo.
12
El carácter transitorio o temporal de la suspensión es lo que le diferencia de la extinción definitiva.
13
Se puede realizar vía recurso o vía contencioso-administrativo.
De la misma forma, se ha adoptado que la propia suspensión pueda producirse si así lo
declara el órgano competente y solo cuando concurra en una serie de circunstancias 14:
Ponderación de los intereses en conflicto que justifiquen la suspensión.
La producción de prejuicios de imposible o difícil reparación.
La existencia de un fumus boni juris, sucede cuando existe la necesidad de que
el órgano competente para decidir la suspensión lleve a cabo previamente un
examen sobre las pretensiones del recurrente.
La suspensión se puede ejecutar de dos formas:
Expresa: cuando se establecen medidas cautelares para proteger el interés
público, si la suspensión produjera prejuicios y en los actos que afecten a una
pluralidad indeterminada de personas.
Tácita: 30 días desde que la solicitud ha entrado en el registro del órgano
competente.
La regulación de los conflictos que pueden enfrentar a diferentes entes públicos, ha
previsto unos supuestos de suspensión de la eficacia de los actos:
En los conflictos entre el Estado y las CCAA el gobierno podrá impugnar ante
el TC las disposiciones y resoluciones dictadas por los órganos de las CCAA. La
impugnación dará lugar a la suspensión (Art 161.2 CE).
En los conflictos que enfrentan a las entidades locales con el Estado o una
CCAA, el régimen de suspensión se regula en los artículos 65 a 67 LBRL.
EXITNCIÓN DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS
La extinción de los efectos del acto administrativo pude producirse por una serie de
circunstancias de muy diversa naturaleza:
o La extinción por razones objetivas. Los efectos del acto pueden desaparecer
por la simple desaparición de las circunstancias que constituyen su soporte.
Los mas importantes de estos supuestos son tres:
Por la consumación de sus efectos15.
Cuando la eficacia del acto se encuentra limitada de modo intrínseco y
subordinada a la producción de determinados hechos 16.
La desaparición definitiva, del objeto sobre el que recae o de la
personalidad de su destinatario.
14
Los proceso impugnatorios a través de los cuales se pueda declarar la suspensión serán: el recurso
administrativo (Art 117 LPAC), revisión de oficio (Art 108 LPAC) y proceso contencioso-administrativo
(Art 129 y ss. LJCA)
15
Una licencia de obras cuando acaban la actividad.
16
Permiso de conducir.
o La extinción por conducta o decisión de su destinatario. Los actos de carácter
favorable se pueden extinguir por una decisión o conducta de su titular. Estas
decisiones se pueden realizar a través de conductas positivas 17 o conductas
negativas18.
o La extinción por decisión de órganos públicos distintos de la Administración.
En este caso la extinción se puede producir de dos maneras distintas:
Por anulación del acto a causa de una sentencia dictada por un órgano
de la jurisdicción contencioso-administrativa.
Por imperativo de la Ley, al modificar el régimen jurídico de una
determinada materia.
o Extinción por decisión de la Administración autora del acto:
Revocación por motivos de legalidad: recurso administrativo y revisión
de oficio. Remisión19. (La decisión ha de ser causada por la ilegalidad
del acto).
Revocación por motivos de oportunidad:
En relación con los actos no favorables, el artículo 109.1 LPAC
otorga a la Administración una potestad de revocación, la cual
solo podrá ser usada mientras no haya transcurrido el plazo de
prescripción, no vaya en contra de la ley, ni sea contraria al
principio igualdad y al interés público.
En relación con los derechos reconocidos por una sentencia
firme, como establece el articulo 105.3 LJCA. En este caso las
causas para hacer uso de la revocación son alterar el ejercicio
de los derechos y libertades de los ciudadanos y el temor
fundado por una guerra que pueda quebrantar la integridad
nacional.
En relación con las licencias otorgadas por las entidades
locales, el artículo 16.3 RSCL establece como causas
principales para revocar el acto la ilegalidad, el incumplimiento
de condiciones, las circunstancias sobrevenidas y los daños y
perjuicio causados.
Otros supuesto de revocación:
Revocaciones de carácter sancionador.
Revocación por incumplimiento
Reservas de revocación20.
17
Renunciar a los derechos otorgados en el artículo 94 LPAC.
18
Incumplimiento de licencias de construcción.
19
La extinción de la eficacia del acto se puede producir por la decisión de la propia Administración que lo
dicta. Y ha de producirse a través de uno de los procedimientos dichos: revisión de oficio o recurso
administrativo.
20
La Administración en algunas materias se guarda la posibilidad de revocar el acto en cualquier
momento.
LA INVALIDEZ DEL ACTO ADMINISTRATIVO
El régimen de invalidez de los actos administrativos se encuentran sujetos a los
principios clásicos que integra nuestro Derecho Civil:
o La nulidad absoluta21.
o La anulabilidad o nulidad relativa22.
o La inexistencia23.
Este esquema sufre una serie de alteraciones notables en su contenido al ser aplicado
a los actos de la AP:
o La primera distorsión que dicho esquema experimenta es la incidencia de la
presunción de validez o autotutela declarativa de la que están provistos los
actos administrativos. Esto supone varias consecuencias:
La anulabilidad pasa a ser la regla, siendo la nulidad absoluta carácter
excepcional.
Infracciones legales en las que incurre el acto no se sancionan, dando
lugar a las figuras llamadas irregularidades no invalidantes.
La existencia de técnicas que tienen como objetivo excluir
parcialmente la invalidez24.
o La segunda distorsión se produce a consecuencia de la ejecutoriedad o
autotutela ejecutiva. Esta conlleva tres efectos:
La necesidad de la reacción impugnatoria por parte del afectado por el
acto.
El hecho de que la propia administración pueda ejecutar sus propios
actos provoca que se vea sometida a plazos muy breves, no
interrumpibles y de caducidad.
La ejecutoriedad conlleva que la impugnación del acto no suponga la
suspensión automática de su ejecución, salvo declaración expresa que
suponga lo contrario.
LA NULIDAD DE PLENO DERECHO
o Esta acción se produce, exclusivamente, en los supuestos que establece la ley.
Concretamente es el artículo 47.1 LPAC la que los enumera:
Los actos que lesionen los derechos y libertades amparadas por la CE
Los actos dictados por órganos incompetentes para ello.
Los actos que tengan un contenido imposible.
Los actos constituidos o dictados por alguna infracción penal.
Los actos dictados sin haber seguido el proceso legal determinado.
Los actos, expresos o presuntos, que sean contrarios al ordenamiento.
21
Por regla es la sanción que el ordenamiento atribuye a los actos por violar su propio contenido.
22
Esta solo tiene lugar en los casos especiales en que el ordenamiento la prevé.
23
Aplicable a los supuestos de ausencia grosera y ostensible de requisitos básicos de validez.
24
La incomunicación de invalidez a los actos posteriores al anulado, la nulidad parcial, la conversión de
actos viciados y la posibilidad de la convalidación sin plazo.
o Los efectos que produce la nulidad de pleno derecho en la práctica, se
reducen a dos:
Los actos que sean nulos de pleno derecho no serán convalidables 25.
Los actos nulos de pleno derecho, son sanables parcialmente por el
transcurso del tiempo. Este efecto pude variar según haya sido la vía
de impugnación del acto (recurso administrativo o revisión de oficio 26)
LA ANULABILIDAD
o Esta acción jurídica es la sanción general que recae sobre los actos ilegales. El
artículo 48 LPAC define su ámbito y sus características principales:
Son anulables los actos de la Administración que incurran en cualquier
infracción del ordenamiento jurídica.
Dicho artículo enuncia dos supuestos de infracciones legales que son
excepciones a la regla general de anulabilidad:
Las producidas por un defecto de forma.
La realización de los trámites fuera del plazo legalmente
previsto.
La existencia de esta excepciones provoca la existencia de infracciones
del ordenamiento jurídico, que por regla general no conllevan la
invalidez, irregularidades no invalidantes:
Los vicios o defectos de forma. La LPAC, únicamente sanciona
con la invalidez en dos supuesto:
La infracción formal, por omisión o realización
incompleta o irregular de un trámite, haya producido
indefensión al interesado.
Que el vicio de forma tenga como resultado que el
acto carezca de los requisitos indispensables para
alcanzar su fin.
Los supuestos de la realización fuera de plazo de las
actuaciones y procedimientos, provocarán la invalidez cuando
así lo imponga la naturaleza del término o plazo.
o Los efectos que produce la declaración de un acto anulable son los siguientes:
Los actos anulables son convalidables si la Administración subsana los
vicios que le adolecen (Art 52.1 LPAC).
Los actos anulables sanan por el transcurso del tiempo. Esto sucede
por la expiración de los plazos para interponer todo tipo de recurso
administrativo.
25
Artículo 52.1 LPAC
26
Si la vía de impugnación es el recurso administrativo esta estará sometida a plazos de caducidad. En
cambio sí ser realiza por revisión de oficio, la nulidad del acto no estará sujeta a ningún plazo. Artículo
106.1 LPAC