Libro: La Cabaña
Nombre: José Guadalupe Abundis
Maestría
La Relación del Padre con los hijos, el dolor, la perdida y el duelo, en comparación con lo maravillo,
la belleza y el gozo que significa vivir la vida en Fe.
La historia de lo malo lo bueno y lo feo, como piensa la Raza Humana, como es la manera de
superar nuestros problemas, y como queda expuesta la relación entre el hombre y la santísima trinidad. Los
traumas que venimos arrastrando desde la infancia con la relación de nuestros padres que sin duda dejan una
huella para el resto de nuestras vidas.
Esta da inicio con la carta que recibe en el buzón, que le generan ciertas dudas, la manera el Buzón
abierto, la firma el remitente, (Papa) el lugar de la cita, y ¿quién la dejo? La incertidumbre crece conforme
intenta resolver el caso por si mismo. Una carta sin estampillas no se entrega. Esto le dice el cartero. Mack
guardaba una relación muy cercana con sus tres hijos y era muy cariñoso con su hija Meyssy la menor en la
cual se desenvuelve esta Historia. El viaje que hicieron al lago sin la compañía de su madre, el accidente
que sufren sus hijos en lago, su intervención en el rescate de su Hijo que quedo atrapado debajo del bote y el
rapto que sufre Meyssy da origen a descubrir la verdadera fe de Mack ante Dios y la manera del hombre
común de resolver los traumas a nuestro modo sin poder llegar a buen puerto, no es el caso de la Madre que
tiene una reacción muy diferente ante la situación, porque ella si es muy creyente.
. Cuando Mack se decide atender la invitación a la cabaña su incredibilidad le hace pensar que
encontrara a Dios esperándole en la cabaña de manera directa. Gran sorpresa se lleva y reniega, maldice por
no encontrarse con lo que el anhelaba, el clásico caso de alguien que no acepta la voluntad de Dios. Pero la
misericordia de Dios que es tan grande ya lo esperaba y tiene un encuentro con Jesús, que lo encuentra en su
camino justo cuando ya tenía planeado regresar a casa y sin éxito. Él lo lleva con el Padre y con E. Santo en
la cabaña, Dios padre se presenta como “Ellouisa” y con el nombre de “Yo soy el que Soy” queda
totalmente sorprendido, Obviamente actúa frente al padre con gran soberbia y le reclama fuertemente
porque no hizo nada por proteger a la niña y este mismo reclamo se lo hace a Jesús, al E. Santo y a la
sabiduría, Dios le contesta lo siguiente, cuando ves a través de tu dolor me pierdes vista, y le pide que
busque a Jesus porque la verdad lo hará libre porque Dios no castiga, el pecado es el propio castigo, no
obstante las intervenciones y las charlas que tiene con la santísima trinidad poco a poco lo van
transformando, por ejemplo cuando camina con Jesus por encima del agua, y cuando tiene el encuentro con
la sabiduría, esta le demuestra que su vida ha la ha vivido siendo siempre un juez, y Él le contesta que Dios
no ama a sus hijos como Él dice, Sabiduría le pide que se siente en la silla del Juez y le pone este ejemplo,
como juzgar a todos los malhechores, asesinos terroristas, traficantes etc. Echarle la culpa a Dios es muy
sencillo y seria irse hacia atrás hasta con Adán, y entonces Dios es el culpable por ser el creador de todo.
Pero entonces le pide que juzgue a sus dos hijos de la siguiente manera, uno a la gloria y el otro al infierno,
lo cual es muy duro para Él le contesta condéname a Mí y a ellos déjalos libres. Ella le contesta has juzgado
con amor de padre, así mismo Juzga Papa Dios. Y entonces le permite ver a su hija gozando de la alegría de
la Gloria y se reconforta al verla que es muy Feliz. Sin embargo, sigue cuestionando ¿por qué Razón Dios
ni impidió el secuestro? Ella le contesta.
Dios no impide muchas cosas que le causan dolor, lo de la niña fue cosa del mal. En nuestro mundo
nadie es inmune a esto, no existe una vida sin dolor, mientras exista voluntad en el mundo, “libre de no
seguir a Dios” el mal encontrara una ventana para meterse en nuestras vidas, existe otra opción, pero
requiere confianza, y el perdón entre los hombres porque para Dios todos somos hijos amados, si
perdonamos encontraremos la paz, Jesús dice que cada ves que amamos y perdonamos con toda sinceridad
cambia el universo para bien. Es muy triste envolverse en nuestra propia tristeza y no poder ayudar a los
nuestros. Haber tenido este encuentro con Dios y dar el testimonio es lo mejor que nos puede suceder.
Porque ahora perdonamos y pedimos el perdón más rápido, Ojalá esta experiencia nos ayude a mejorar en
nuestras vidas.