Brindis
Brindo dijo un profesor
por la pizarra y la tiza
por mi sueldo pa la risa
siendo yo un educador
Los momentos de dolor
o dramáticos apuros
los borro con lo más puro
que es la risa de la infancia
pues tengo la ganancia
de estar sembrando el futuro
DE CÉSAR “TRANCA” CASTILLO
Agradezco la oportunidad que me han dado para dirigirme a ustedes
compañeros y poder traer para ustedes este poema corto es verdad, pero a
la vez tan representativo de la realidad de nuestra profesión.
A veces cuestionada, a veces relegada, por injusto que parezca mal pagada
y por la mayoría subestimada.
Sin embargo, estas razones son las mismas por las que debemos recordar
que no somos docentes por un sueldo, por un reconocimiento o una
exaltación sino por esa vocación que, si no bien todos la tienen al inicio,
florece de a poco en las aulas, abonada por la experiencia, fertilizada por
esa capacitación y regada por el deseo constante y el convencimiento puro
de que nuestra profesión es la única con el poder de cambiar el futuro hacia
un camino mejor, porque nuestro consejo, nuestra palabra la que guía a esa
niñez y adolescencia anhelante.
Y son esas sonrisas, los logros y triunfos de esa misma niñez y adolescencia
los que nos motivan a seguir abonando, fertilizando y regando nuestra vida
con técnicas y conocimientos que nos permitan continuar sembrando el
futuro.
Porque soy maestro y deseo seguir alumbrando la vida de mis alumnos y
llenándola de estrellas.
Feliz día del maestro compañeros y compañeras Y aunque ya no nos den
esa gratitud, los invito a brindar porque si ni una pandemia nos detuvo
nunca nada lo lograra.