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Inventario de Geositios en Norpatagonia

Este documento analiza el potencial del patrimonio paleontológico para dinamizar el turismo en territorios intermedios y periféricos de la Patagonia Norte de Argentina. Presenta una revisión de los conceptos de geografía del turismo, sustentabilidad y periferia, y describe la metodología de un estudio de campo que incluyó el relevamiento de 115 sitios de interés paleontológico y museístico en 11 áreas de las provincias de Río Negro y Neuquén. El objetivo final es evaluar si el llamado "
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Inventario de Geositios en Norpatagonia

Este documento analiza el potencial del patrimonio paleontológico para dinamizar el turismo en territorios intermedios y periféricos de la Patagonia Norte de Argentina. Presenta una revisión de los conceptos de geografía del turismo, sustentabilidad y periferia, y describe la metodología de un estudio de campo que incluyó el relevamiento de 115 sitios de interés paleontológico y museístico en 11 áreas de las provincias de Río Negro y Neuquén. El objetivo final es evaluar si el llamado "
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Geoturismo en Patagonia Norte

Nuevos horizontes

Geoturismo en Patagonia Norte


El rol del patrimonio paleontológico
en la dinamización de territorios turísticos
intermedios en regiones periféricas

Laila Vejsbjerg
Vejsbjerg, Laila
Geoturismo en Patagonia Norte : el rol del patrimonio paleontológico en la dinami-
zación de territorios turísticos intermedios en regiones periféricas / Laila Vejsbjerg. - 1a
ed . - Viedma : Universidad Nacional de Río Negro, 2015.
Libro digital, PDF - (Nuevos horizontes)
Archivo Digital: descarga y online
ISBN 978-987-3667-21-3
1. Geografía. 2. Paleontología. 3. Turismo. I. Título.
CDD 930.1

Universidad Nacional de Río Negro (UNRN)


Belgrano 526, Viedma (8500), Provincia de Río Negro
[email protected]
publicaciones.unrn.edu.ar

Coordinación editorial: Ignacio Artola


Diseño de colección: Gastón Ferreyra
Edición digital: Sergio Campozano
Imagen de tapa: Laila Vejsbjerg (2006). Huella fósil en la costa del embalse E. Ramos
Mexía, provincia del Neuquén.

Usted es libre de: Compartir-copiar, distribuir, ejecutar y comunicar


públicamente la obra Geoturismo en Patagonia Norte, bajo las condi-
ciones siguientes:
Atribución — Debe reconocer los créditos de la obra de la manera especi-
ficada por el autor o el licenciante (pero no de una manera que sugiera
que tiene su apoyo o que apoyan el uso que hace de su obra).
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obra derivada a partir de esta obra.
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Argentina License.

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Nota a la edición de la tesis
El libro que les acerco es el resultado de una investigación que comenzó en
el 2001 y culminó en el 2009, con una intensa labor de campo que compren-
dió el relevamiento de 115 geositios de interés paleontológico y museístico,
ubicados en once áreas de las provincias de Río Negro y Neuquén (Patago-
nia Norte, Argentina).
Es claro que por tratarse de una investigación social, luego de seis años
han aparecido cambios respecto de la cantidad de sitios oportunamente
considerados, así como han surgido nuevos procesos de valorización pa-
trimonial y turística. Sin embargo, considero que la discusión teórico-con-
ceptual aún mantiene su vigencia y aporta interrogantes para su profundi-
zación en trabajos comparativos a escala nacional e internacional.
¿Qué procesos intervienen en la puesta en valor de atractivos en desti-
nos intermedios, localizados en áreas periféricas? ¿Qué procesos sociales,
espaciales y simbólicos se materializan en la creación de los atractivos tu-
rísticos? ¿El producto Paleoturismo, incluido en la actualidad dentro del
concepto más general de Geoturismo, constituye una estrategia para el
desarrollo regional? ¿Qué tan adecuados a los objetivos de sustentabilidad
en turismo son los diferentes atractivos geo-paleontológicos detectados?
¿Qué criterios generales se podrían proponer para la elección de geositios?
¿Cómo identificar la potencialidad turística de geositios en áreas perifé-
ricas?, son algunas de las preguntas que inicialmente guiaron el tema de
estudio y podrían re-significarse para otros territorios.
Es necesario mencionar que el abordaje temático se realizó de manera
integral desde la disciplina del Turismo y la Geografía del Ocio. El estu-
dio científico de las implicancias espaciales generadas por el turismo ha
despertado el interés de investigadores procedentes de la Geografía, desde
mediados del siglo XIX. Esta última, con el denominado giro cultural que
experimentó a partir de la década de 1980, provee de marcos teórico-con-
ceptuales a profundizar, también, desde la disciplina del Turismo. Ambas
aproximaciones constituyen, en conjunto, un desafío para encauzar nue-
vos análisis sobre los modos en que la creación y re-creación de atractivos
patrimoniales, para visitantes, pueden convertirse en una herramienta de
gestión del turismo en localidades y regiones.
La obra conserva el formato académico de la tesis doctoral aprobada en
el año 2010, cuya denominación original es «Desarrollo turístico y recrea-
tivo de geositios de interés paleontológico en Norpatagonia, Argentina».
Por sugerencia de la Editorial de la Universidad Nacional de Río Negro, y

Geoturísmo en patagonia norte | 7


para facilitar el acceso a la lectura a un público más amplio, he introducido
modificaciones –de forma– en el título general y en la denominación de los
capítulos –en páginas internas–. El contenido y organización del tomo I
responde, en todo, a la versión resguardada en la biblioteca de la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo, donde realicé el
doctorado en Geografía. Por motivos de protección del patrimonio paleon-
tológico en los geositios relevados –que en la actualidad pudieran poseer
una inadecuada capacidad de manejo–, no incluyo el anexo correspondien-
te al Tomo II con las 115 fichas de inventario, que contienen datos específi-
cos sobre la descripción del entorno, accesos y localización absoluta de los
mismos, entre otros indicadores.
Este libro, si bien es fruto de una elaboración individual, no lo hubiese podi-
do realizar sin el seguimiento y apoyo de personas e instituciones, que tuvieron
una completa predisposición para brindarme sus conocimientos y opiniones.

8 | Geoturismo en Patagonia Norte


Agradecimientos
A mi esposo, mi hijo y mi madre por estar cerca en lo cotidiano y en los
momentos en que más necesité su apoyo, en las salidas de campo e incluso
por compartir viajes para asistir a seminarios. Gracias también a mi fami-
lia política y especialmente a mis amigos María del Valle, Pablo y Carolina
por su preocupación y presencia incondicional. En el proceso de investi-
gación y elaboración de tesis, mi más profundo agradecimiento a la Dra.
Susana Heredia, mi directora de tesis y de beca, a quien considero además
una amiga y ha sabido guiarme en el proceso de investigación superando
convencionalismos, animándome a mantener una actitud crítica ante los
resultados, en la mayoría de los casos inesperados.
A la Dra. Ana Álvarez, mi co-directora de tesis, por su meritorio esfuer-
zo para responder a mis consultas e interpretar mis escritos a distancia. Al
Dr. Leonardo Salgado, mi co-director de beca, por el seguimiento, la con-
fianza y el apoyo brindado en esta etapa. A la paleontóloga Edith Simón
y al Geól. Alberto Garrido por la documentación, archivos fotográficos y
explicaciones brindadas. A los paleontólogos Rodolfo García, Mariela Fer-
nández e Ignacio Cerda por su pedagogía para explicarme conceptos casi
indescifrables para mí y por las anécdotas compartidas. A la M.Sc. Elda Mi-
cheli por su orientación y asistencia en el análisis factorial efectuado en la
etapa descriptiva del trabajo de investigación.
A los directores de Proyectos de Investigación que en el período 2001-
2006 me permitieron participar de sus salidas de campo: Dr. Jorge Calvo
(U.N.Comahue), M.Sc. Matilde Encabo (U.N.Comahue), Dra. María Lidia
Sánchez (U.N.R.C.), Dr. Oscar Alcober (U.N.S.J.), Dr. Michael Caldwell
(Universidad de Alberta).
A las siguientes instituciones nacionales, por haberme brindado la po-
sibilidad económica y el tiempo requerido para emprender este camino:
El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CO-
NICET), que me otorgó una beca para la consecución de los estudios de
postgrado. El Instituto de Investigaciones sobre Biodiversidad y Medio
Ambiente (INIBIOMA) y el Museo de Geología y Paleontología de la Uni-
versidad Nacional del Comahue, dependencia y lugar de trabajo al que per-
tenezco. La Fundación para el Desarrollo Regional de la Universidad Na-
cional del Comahue (FUNYDER) y la Secretaría de Cultura de Nación, por
ayudarme a concretar una estancia corta de investigación en cinco Comu-
nidades Autónomas de España, en el marco de la presente investigación.

Geoturísmo en patagonia norte | 9


Agradezco particularmente el apoyo brindado por los Dres. Ignacio
Canudo (Universidad de Zaragoza), Félix Pérez Lorente (Universidad de
La Rioja), José Ignacio Ruiz Omeñana (Museo del Jurásico de Asturias) y
José Luis Barco (Paleoymás). Finalmente, a todas aquellas personas e ins-
tituciones que con buena predisposición aportaron su tiempo y material
documental para la realización de la presente tesis.

Laila Vejsbjerg

10 | Geoturismo en Patagonia Norte


Índice general

Introducción............................................................................................... 17
Objetivos ..................................................................................................... 25
Hipótesis de trabajo .................................................................................. 26
Metodología y área de estudio ................................................................. 26

Capítulo 1: Dimensión geográfica del turismo


Antecedentes teórico - conceptuales de la geografía del turismo ........ 35
Espacio geográfico y territorio del turismo ............................................ 41
Localización espacial de un producto turístico....................................... 47

Capítulo 2: Sustentabilidad, turismo y periferia


Desarrollo y sustentabilidad en turismo ................................................. 53
Noción de periferia y su influencia en la selección
de atractivos turísticos .............................................................................. 60
Los destinos turísticos intermedios y la creación de atractivos ........... 63

Capítulo 3: Ocio, patrimonio y atractivos turísticos


Evolución en el significado del ocio y el tiempo libre ............................ 67
El ocio moderno, el consumo turístico
y la comodificación de los lugares ........................................................... 72
De recurso a atractivo turístico: un proceso de valoración
y apropiación para el uso turístico .......................................................... 74
El patrimonio natural como atractivo para el turismo ......................... 76
El atractivo patrimonial y la creación de una imagen turística ........... 78
La autenticidad y comodificación del atractivo patrimonial ............... 79
Historia y rol de los atractivos en el turismo ......................................... 81
Factores intervinientes en el desarrollo de atractivos turísticos.......... 85
Tipología y clasificación de los atractivos .............................................. 88
La naturalización de los atractivos en estudios turísticos ................... 90
El análisis de la dimensión social en los atractivos para visitantes ..... 92
El análisis de la dimensión simbólica en los atractivos
y las estrategias de comunicación en turismo........................................ 92
El análisis de la dimensión espacial y la configuración
de atractivos para visitantes ..................................................................... 94
Aproximación a una definición de atractivo para visitantes ................ 95

Geoturísmo en patagonia norte | 11


Capítulo 4: Diagnóstico
Análisis territorial del producto paleoturismo en Norpatagonia ......... 99
Contexto geológico general y hallazgos paleontológicos
en Norpatagonia ........................................................................................ 103
Algunas consideraciones sobre las políticas públicas referidas
al desarrollo del producto paleoturismo en las provincias
del Neuquén y de Río Negro ..................................................................... 118
Caracterización de visitantes a museos de interés paleontológico ...... 122
Caracterización general de visitantes que concurren a geositios
de interés paleontológico, localizados en áreas naturales .................... 125
Oferta paleoturística de museos con colecciones
paleontológicas en Norpatagonia ............................................................ 133
Caracterización de las campañas paleontológicas
como hecho turístico ................................................................................. 142

Capítulo 5: Análisis de los geositios atractivos


Resultados del análisis factorial sobre las esferas «núcleo»
y «entorno de contextualización» ....................................................................... 151
Interpretación de los resultados del análisis factorial ........................... 165
Resultados del análisis de la variable «importancia científica»
en la esfera núcleo de los atractivos geo-paleontológicos ..................... 166
Interpretación de los resultados del análisis de la variable
«importancia científica » en la esfera núcleo de los atractivos
geo-paleontológicos .................................................................................. 174

Capítulo 6: Patrimonialización y activación turística


Resultados del análisis del proceso de patrimonialización
y activación turística de geositios: cinco casos de estudio
en Norpatagonia ........................................................................................ 178
Interpretación de los resultados del análisis del proceso de
patrimonialización y activación turística de geositios: cinco
casos de estudio en Norpatagonia ........................................................... 196

Conclusiones ......................................................................................... 199

Aparato erudito
Notas capítulo 4 ......................................................................................... 148
Notas capítulo 5......................................................................................... 175
Glosario ...................................................................................................... 207

12 | Geoturismo en Patagonia Norte


Índice de mapas:
Mapa 1: Ubicación de áreas paleontológicas en Norpatagonia ............ 32
Mapa 2: Conectividad de Norpatagonia .................................................. 100
Mapa 3: Cuenca Neuquina ........................................................................ 104
Mapa 4: Mapa geológico regional del Macizo de Somuncurá ............... 117

Índice de cuadros:
Cuadro 1: Descripción sintética del espectro de visiones sobre
el desarrollo sustentable ........................................................................... 56
Cuadro 2: Combinación de imagen – mercado de los atractivos .......... 86
Cuadro 3: Distribución de unidades estructurales y sub - unidades
morfoestructurales según área paleontológica ...................................... 105
Cuadro 4: Columna estratigráfica generalizada
de la Cuenca Neuquina ............................................................................. 107
Cuadro 5: Categorización de visitantes en geositios
de interés paleontológico .......................................................................... 126

Índice de tablas:
Tabla 1: Síntesis de las actividades de una campaña
paleontológica en área agreste ................................................................. 147
Tabla 2: Matriz de correlaciones entre variables .................................... 152
Tabla 3: Varianza total explicada por factor ........................................... 153
Tabla 4: Ordenamiento de las áreas paleontológicas
según importancia científica ................................................................... 170
Tabla 5: Frecuencia de la asignación de un número de orden
según área paleontológica ........................................................................ 171
Tabla 6: Criterios de importancia científica empleados
por los investigadores para asignar un orden de prioridad
a las áreas paleontológicas ........................................................................ 173

Índice de gráficos:
Gráfico 1: Esferas de configuración de geositios atractivos .................. 94
Gráfico 2: Cantidad de visitantes anuales según museo
paleontológico en la Provincia del Neuquén. Período 2003 – 2006 ....... 123
Gráfico 3: Tipo de visitante según museo paleontológico
en la Provincia del Neuquén. Período 2003 – 2006 .................................. 124
Gráfico 4: Lugar de origen de la demanda de visitantes según
museo paleontológico en la Provincia del Neuquén.
Período 2003 – 2006 .................................................................................... 124

Geoturísmo en patagonia norte | 13


Gráfico 5: Valores propios por componente ........................................... 154
Gráfico 6: Asociación de variables según factores 1 y 2 .......................... 155
Gráfico 7: Ubicación de variables y geositios .......................................... 156
Gráfico 8: Geositios según su oferta programada para las visitas ........ 157
Gráfico 9: Complementariedad entre geositios ...................................... 159
Gráfico 10: Distancia física de geositios a centros poblados
según área paleontológica ........................................................................ 160
Gráfico 11: Asociación de variables según factores 1 y 3 ........................ 162
Gráfico 12: Cantidad de geositios incluidos en planes de manejo
o con reglamentación de usos .................................................................. 163
Gráfico 13: Cantidad de geositios con información in situ
según área paleontológica ........................................................................ 164
Gráfico 14: Criterios para definir la importancia científica
de las áreas paleontológicas según cantidad de menciones ................. 172

Índice de figuras:
Figura 1: Salida de exploración de fósiles. Campaña paleontológica
en Ischigualasto ......................................................................................... 131
Figura 2: Trabajo de excavación paleontológica. Ischigualasto ............ 132
Figura 3: Cursillo informal en el campamento. Ischigualasto............... 133
Figura 4: Exhibición del Museo Regional Valcheta, Río Negro ............. 136
Figura 5: Exhibición del Museo Municipal Paleontológico
y Contemporáneo de Lamarque, Río Negro ........................................... 137
Figura 6: Área Municipal Protegida Paso Córdova.
Gral. Roca, Río Negro ................................................................................ 138
Figura 7: Área El Anfiteatro asociada al Museo Carlos Ameghino.
Cipolletti, Río Negro ................................................................................. 138
Figura 8: Equipamiento e instalaciones del CePALB
en la costa norte del lago Los Barreales, Neuquén ................................. 139
Figura 9: Museo E. Bachmann. Villa El Chocón, Neuquén .................... 140
Figura 10: Museo Carmen Funes. Plaza Huincul, Neuquén .................. 141
Figura 11: Museo Argentino Urquiza. Rincón de los Sauces, Neuquén . 141
Figura 12: Museo Olsacher. Zapala, Neuquén ........................................ 142
Figura 13: Vista panorámica del área de campamento.
CePALB, Neuquén ..................................................................................... 143
Figura 14: Centro de Interpretación del CePALB, Neuquén ................. 145
Figura 15: Sendero interpretativo que conecta el Centro
de Interpretación con la excavación Futalognkosaurus dukei. CePALB... 145
Figura 16: Sector de excavación techado durante la temporada
invernal. CePALB ....................................................................................... 146

14 | Geoturismo en Patagonia Norte


Bibliografía y fuentes
Referencias bibliográficas ........................................................................ 215
Otras fuentes ............................................................................................. 232

Anexos
Indicadores considerados para el análisis de la configuración
de geositios, como atractivos para visitantes ......................................... 239
Modelo de encuesta semiestructurada para visitantes ......................... 244
Modelo de encuesta semiestructurada para investigadores ................. 248
Caracterización de las principales actividades económicas
y la oferta turística general de las localidades en estudio ...................... 250
Cuadros síntesis de acciones y actores involucrados en cinco
casos de estudio ......................................................................................... 256
Fichas de inventario de geositios atractivos relevados
en Norpatagonia ....................................................................................... 273

Geoturísmo en patagonia norte | 15


Introducción
El turismo puede constituir una alternativa de desarrollo para comunida-
des en áreas periféricas, sin embargo, no en todas ellas se presentan las
condiciones propicias para que pueda y se transforme en una actividad
sustentable en el tiempo.
El análisis de la configuración de los atractivos y su proceso de creación,
permite una aproximación a la comprensión de los elementos, factores y
procesos que contribuyen a la puesta en valor turístico, de un recurso pa-
leontológico genérico a escala regional.
El área de estudio de la presente investigación comprende once áreas
paleontológicas localizadas en las provincias de Río Negro y del Neuquén,
en la región de Norpatagonia.
Algunos de los interrogantes básicos iniciales respecto del tema de estu-
dio fueron: ¿Qué procesos intervienen en la puesta en valor de atractivos en
destinos intermedios, localizados en áreas periféricas? ¿Qué procesos socia-
les, espaciales y simbólicos se materializan en la creación de los atractivos
turísticos? ¿El producto paleoturismo constituye una estrategia para el de-
sarrollo regional? ¿Qué tan adecuados a los objetivos de sustentabilidad en
turismo son los diferentes atractivos geo-paleontológicos detectados? ¿Qué
criterios generales se podrían proponer para la elección de geositios? ¿Cómo
identificar la potencialidad turística de geositios en áreas periféricas?
Los atractivos constituyen los principales símbolos e imágenes de los
destinos turísticos, y como tales, son un reflejo de la valoración diferencia-
da de ciertos recursos y lugares, tanto por actores pertenecientes a la co-
munidad como por otros agentes relacionados al sistema productivo local.
Tres aspectos se consideran centrales para comprender la naturaleza
de los atractivos y en particular, la configuración de los geositios de interés
paleontológico como atractivos para visitantes.
La selección de aquellos geositios localizados en áreas naturales, a par-
tir de su singularidad, naturalidad o diversidad no es condición suficiente
para que se conviertan en verdaderos atractivos para visitantes. Es decir,
los atractivos no son atributos absolutos de un lugar, sino que se crean en
términos relacionales con la sociedad de origen de los turistas (Bertoncello,
2002). Por consiguiente, en el análisis de su potencialidad turística, debe
considerarse la existencia de un proceso de construcción social que prece-
de y acompaña todo el proceso de creación de atractivos.
Los atractivos para visitantes se construyen, es decir; requieren un
plan estratégico y una gestión operativa. Suponen un trabajo consciente

Introducción | 17
y dirigido (Swarbrooke, 2007) para mantener por un lado, los aspectos in-
trínsecos del recurso de base que se pretende poner en valor; y por otro,
aquellos servicios, facilidades y actividades complementarias que termi-
nan de configurar el atractivo.
El desarrollo de atractivos turísticos como en el caso de los restos pa-
leontológicos, se encuentra condicionado cuando el recurso de base es con-
siderado un bien patrimonial por la sociedad y está acompañado por un
sistema normativo que reglamenta su uso actual y potencial (Domínguez
de Nacayama, 2005). Por lo tanto, un sitio para ver (sight) (MacCannell,
1999) o evento, se convierte en atractivo cuando se integra a un sistema
turístico que lo designa y eleva a ese estatus. El único requisito intrínseco
es que el objeto tiene que estar asociado a un lugar (Lew, 2000).
La mayoría de los atractivos, posee algún tipo de núcleo que promete una
experiencia turística. La manera en que éste es presentado y comunicado a la
demanda potencial, es fundamental para estructurar la experiencia de visita.
La oferta paleoturística actual de Norpatagonia (Provincias de Río
Negro y del Neuquén) incluye nueve museos con diferentes modalidades
de exhibición, y la posibilidad de relacionarlos con la visita a sitios geo-
paleontológicos localizados en espacios naturales tales como las excavacio-
nes paleoturísticas, huellas de dinosaurios, áreas protegidas con troncos
petrificados y localidades geológicas tipo.
El análisis regional y la selección de espacios geográficos de menor es-
cala (o áreas paleontológicas), se plantean desde una perspectiva político-
cultural, donde la región es pensada como una entidad geo-histórica y un
sistema abierto en permanente transformación.
Las once comunidades relacionadas con los mencionados museos y que
poseen injerencia sobre la gestión de los geositios, se encuentran insertas
en ambientes semidesérticos que poseen una alta dependencia hacia acti-
vidades extractivas como la minería y la explotación hidrocarburífera; y en
algunos casos, manifiestan una declinación en la actividad rural.
En este escenario, el turismo se presenta como una oportunidad de
diversificación de actividades y dinamización territorial, considerándose
una política de Estado. Al respecto, la Ley Nacional de Turismo Nº 25.997
promulgada en el año 2005, define al turismo «como una actividad socioe-
conómica, estratégica y esencial para el desarrollo del país» (Art. 1º) y dis-
pone que la norma tiene por objeto «el fomento, el desarrollo, la promoción
y la regulación» de la actividad turística. Una de las iniciativas considera-
das prioritarias para el fomento del turismo es la investigación y especiali-
zación en áreas relacionadas al turismo (Art. 32°, inciso e).

18 | Geoturismo en Patagonia Norte


Esta alternativa de desarrollo local, genera una demanda tanto del
sector público como privado, y la necesidad de establecer pautas de or-
denamiento territorial y criterios de gestión turística en geositios de alta
vulnerabilidad.
Atendiendo a esta necesidad, el objetivo de la presente investigación
es definir criterios teórico-metodológicos para el desarrollo de atractivos
para visitantes a partir de geositios de interés paleontológico en Norpata-
gonia. Además, se espera que los resultados y conclusiones aporten reco-
mendaciones y criterios para la planificación del producto paleoturismo en
otras áreas paleontológicas.
Desde la perspectiva geográfica, el territorio turístico no es homogéneo
y para el análisis de la evolución de los geositios, en su camino a convertirse
en atractivos turísticos y recreativos, es importante considerar su situa-
ción. Al respecto, se presentan a continuación cuatro aspectos que son fun-
damentales para delimitar conceptual y teóricamente dicho análisis.
Las áreas periféricas como la región de Norpatagonia, enfrentan un
conjunto característico de problemas para establecer y luego para operar
exitosamente los atractivos. La accesibilidad y la mayor intervención del
poder público poseen fuertes implicancias en el diseño de los mismos.
La accesibilidad es un factor que puede definir distintos grados de pe-
riferia y la intervención estatal es fundamental para el proceso de cons-
trucción de los atractivos, basados en bienes patrimoniales, porque les
proporciona una legitimación y elevación con respecto a otros recursos. El
resultado es la asignación de un simbolismo añadido, que es tomado por
el sistema turístico y puede ser transformado en una ventaja competitiva.
En las mencionadas áreas periféricas, existen particularidades respec-
to de la función que cumplen los destinos y su relación con la creación de
atractivos turísticos. De esta forma, en el área de estudio de la presente
investigación se perciben como destinos finales el Circuito de los Lagos y
la Costa Atlántica.
Simultáneamente, y como consecuencia de la existencia de los mencio-
nados destinos turísticos, se encuentran los destinos intermedios que son
lugares de paso obligado con una oferta de atractivos secundarios y usual-
mente asociados con la función turística de los centros de escala y los centros
de excursión descriptos por Boullón (1985) en su teoría del espacio turístico.
Uno de los elementos que influyen en la razón de ser de estos destinos
intermedios, es la dependencia del automóvil como principal medio de
movilidad para acceder a un destino final de larga distancia.

Introducción | 19
Las localidades involucradas en el producto paleoturismo, se caracteri-
zan por ser destinos que transitan por una etapa de implicación y/o intro-
ducción al mercado. Si bien la mayoría de las mismas no reúne todas las
condiciones para constituirse en centros turísticos, se utiliza la denomina-
ción de destino turístico para describir áreas en cuya delimitación inter-
viene la «subjetividad de los turistas actuales / potenciales consumidores
dependiendo de su itinerario de viaje, antecedentes culturales, propósito
de visita, nivel educativo y experiencia anterior» (Buhalis, 1999:97).
Dichas áreas se relacionan, por tanto, con la oferta de uno o varios
productos turísticos, dirigidos a visitantes que se agrupan en segmentos
específicos de demanda de acuerdo con motivaciones, comportamientos y
atributos buscados semejantes.
Finalmente, el cuarto aspecto que contribuye a delinear los límites de
la presente investigación, es el marco natural en el que transcurre la expe-
riencia turística de los geositios. El mencionado contexto, que genérica-
mente puede caratularse como turismo en espacios naturales, tanto prote-
gidos como no protegidos, se relaciona directamente con la configuración
de los atractivos y el perfil del visitante.
En lo referido al estado de arte de las investigaciones y elaboraciones
teórico-conceptuales sobre los atractivos para visitantes, ésta es cuanti-
tativamente menor respecto de otros sectores del turismo. Algunas de las
razones atribuidas a este vacío es su naturaleza dispersa y fragmentada
en el espacio, así como una gran variabilidad en el recurso de base y en las
modalidades de gestión (Fyall et al., 2005; Swarbrooke, 2007).
Los modelos de configuración y desarrollo de atractivos turísticos pre-
sentan una orientación prioritaria hacia una dimensión simbólica (Mac-
Cannell, 1999; Urry, 2005), una dimensión social con énfasis en la admi-
nistración y mercadotecnia (Wanhill, 2005; Swarbrooke, 2007; Watson y
McCarken, 2005; Garrod, 2005; Fyall et al., 2005; Prideaux, 2005; Kotler et
al.; 1994) o una dimensión espacial (Gunn y Var, 2002; Leiper, 1990; Pearce,
1991; Lew, 2000).
Por una parte, la mayoría de las contribuciones generadas prestan es-
pecial atención al rol y la experiencia del visitante en los atractivos, y en
menor medida, al rol de los gestores y el proceso de planeación para crear
oportunidades de negocios (Benckendorff, 1999).
Por otra parte, en el abordaje de aspectos importantes en el proceso de
creación de atractivos, como el tema de la autenticidad en turismo, existe
una tendencia a tomar como casos de estudio a los sitios de patrimonio cul-
tural (Cohen, 1988; Feifan Xie y Wall, 2005), en detrimento de la pluralidad

20 | Geoturismo en Patagonia Norte


de pequeños atractivos naturales, emplazados en espacios naturales que
poseen o no una categoría de protección específica.
De la misma manera, la mayoría de los antecedentes teóricos sobre el
proceso de creación de atractivos en áreas periféricas, se refieren a destinos
turísticos finales (Prideaux, 2005; Almirón et al., 2006; Bertoncello y Tronco-
so, 2003), en comparación con aquellos ubicados en destinos intermedios.
Con respecto a los estudios antecedentes sobre la puesta en valor de
geositios para el paleoturismo, se observa la existencia de un vacío en tra-
bajos académicos referidos a esta temática que se enfoquen en áreas de
desierto y meseta (Dowling y Newsome, 2006).
Si bien se cuenta con antecedentes de investigación y extensión uni-
versitaria, efectuados por la Facultad de Turismo de la Universidad Nacio-
nal del Comahue (Calvo y Pérez, 2001; Tamagni y Donoso, 2002; Vejsbjerg,
2002; Donoso y Tamagni, 2003; Calvo, 2004; Boschi y Encabo, 2004; Vejsb-
jerg, 2004) que mencionan la paleontología y el paisaje patagónico como
atractivos turísticos, el desarrollo del tema de tesis toma específicamente
el geositio como unidad de análisis y el proceso de activación turística del
patrimonio paleontológico a escala local y regional.
El aporte del presente trabajo de investigación a la Geografía es pre-
sentar a discusión los fundamentos teóricos y metodológicos que subyacen
en los criterios de selección de atractivos naturales patrimoniales, a partir
del análisis de los geositios de interés paleontológico en Norpatagonia. Se
espera contribuir de esta manera a la literatura sobre la puesta en valor de
atractivos localizados en áreas periféricas, particularmente en ambientes
semidesérticos de meseta.
Asimismo, la situación geográfica y roles de las localidades de la región
en estudio, permiten contribuir al estudio del desarrollo sustentable del
turismo desde los lugares de tránsito turístico como destinos intermedios
de la experiencia de viaje. Se considera que el análisis del proceso de tu-
ristificación de un territorio intermedio entre los lugares de origen y de
destino final, permite ampliar la escala para abordar el tema del desarrollo
sustentable en el ámbito del turismo.
Una de las características del turismo que complejiza su abordaje, es la
presencia de múltiples actores relacionados directa e indirectamente con
esta actividad, que contribuyen a la experiencia turística global. En conse-
cuencia, a diferencia de la industria tradicional que está definida por un
proceso en común, realizado por un grupo de empresas similares, los lími-
tes del turismo se definen por una actividad de los consumidores cuando
ellos viajan (Hall, 2005).

Introducción | 21
Una aproximación a la problemática a partir de la teoría de sistemas
tiene la virtud de avanzar sobre la descripción de los factores y explorar
en profundidad los procesos. Desde la perspectiva geográfica, «el territorio
del destino turístico es una buena clave de referencia para vertebrar las
partes de un sistema turístico» (Callizo Soneiro, 1991:38) y el atractivo tu-
rístico, un elemento que puede explicar el proceso de patrimonialización y
activación turística en una región.
La investigación posee un diseño basado en una combinación de abor-
dajes, el descriptivo estadístico y el estudio de casos, que le aportan al tema
un enfoque geográfico explicativo sincrónico y diacrónico, respectivamente.
De esta forma, el universo de estudio está constituido por todos aquellos
geositios que figuran en informes técnicos y documentos de divulgación,
expedidos por los organismos con injerencia en la gestión turística del pa-
trimonio paleontológico en las provincias de Río Negro y del Neuquén.
Considerando los objetivos e interrogantes básicos, se abordó la inves-
tigación desde un marco geográfico sincrónico (o transversal), mediante
un análisis factorial descriptivo y explicativo de las principales asociacio-
nes y semejanzas entre las características o indicadores encontrados en
las unidades de análisis. A su vez, desde un marco geográfico diacrónico
(o longitudinal), se empleó el análisis cualitativo de casos de estudio, a los
efectos de profundizar en los procesos de creación de atractivos.
A la propuesta gnoseológica y metodológica se llegó a partir del exa-
men de la información agregada, trabajos disponibles, experiencia previa
de observación directa y de una discusión de las ideas teóricas sobre la
configuración y el proceso de creación de atractivos; los sitios naturales
patrimoniales; la creación de autenticidad en turismo; la clasificación de
destinos turísticos y su relación con la presencia de atractivos; el desarrollo
del turismo en espacios naturales y la condición de periferia; la formación
de redes sociales y su contribución en el desarrollo turístico sustentable; la
creación de ventajas competitivas para una diferenciación territorial.
Desde el mencionado marco sincrónico, se consideraron diferentes es-
calas o espacios de conceptualización. Se partió de un análisis puntual, re-
ferido a los factores y procesos intervinientes en la creación de atractivos,
para integrarlo posteriormente a un análisis en micro-escala geográfica y
regional con respecto al desarrollo del producto paleoturismo en Norpata-
gonia. De esta manera, en las dos últimas escalas, se intentará demostrar
que el surgimiento del turismo en espacios periféricos mediante la valora-
ción del recurso geo-paleontológico, puede constituir una ventaja compe-
titiva para la diferenciación territorial.

22 | Geoturismo en Patagonia Norte


El trabajo se estructura básicamente en una primera sección con los
objetivos, hipótesis y metodología de la investigación. Seguidamente, se
incluyen seis capítulos de desarrollo del tema, conclusiones, bibliografía y
un apartado erudito compuesto por notas aclaratorias, un glosario de tér-
minos específicos geológicos - paleontológicos y seis anexos.
En el primer capítulo se hace referencia a la Geografía del Turismo y del
Ocio, las orientaciones metodológicas y epistemológicas más sobresalien-
tes en diferentes períodos históricos, la dimensión espacial del turismo en
la Geografía, la relación del territorio con el espacio turístico y la localiza-
ción espacial de un producto turístico.
En el segundo capítulo se presentan diferentes posturas sobre el desa-
rrollo, la conservación de recursos naturales y los criterios que subyacen
en la definición de la sustentabilidad en turismo. Se consideran asimismo,
las nociones de periferia y de destino turístico intermedio, referidas a los
condicionamientos que afectan el desarrollo de atractivos turísticos.
En el tercer capítulo se aborda el turismo como práctica social dentro
del tiempo libre y a éste en su estrecha interdependencia con el tiempo de
trabajo y el ocio. Se introduce asimismo, la noción de consumo turístico en
relación con el empleo del tiempo libre en la postmodernidad y los cambios
en el comportamiento del mercado turístico que acrecientan la compleji-
dad del espacio social.
Se entiende que la valoración de recursos contribuye a la materialidad
de los lugares, y dentro de este marco, el turismo puede constituir una nue-
va forma de diferenciación territorial. En el núcleo de esta diferenciación
se encuentran los atractivos para visitantes, que pueden considerarse una
síntesis de los procesos de valoración social y selección de determinados
atributos, tangibles e intangibles, en los recursos existentes en un deter-
minado territorio.
Se discute por lo tanto, la resignificación del patrimonio natural por y
para el turismo, como una estrategia adoptada por la actividad a los efectos
de obtener una mayor legitimidad. Se analizan las nociones de autentici-
dad y comodificación en turismo (MacCannell, 1999; Cohen, 1989; Urbain,
1989; Urry, 2005), como un discurso negociado que contribuye a la puesta
en valor de atractivos localizados en un área periférica.
Se analiza también el surgimiento de atractivos turísticos emblemáti-
cos en cada período histórico y el estado del arte con respecto al análisis
de los factores y procesos que intervienen en la puesta en valor turístico
de los mismos, en áreas periféricas. Se presentan los principales aportes

Introducción | 23
teórico-metodológicos para el análisis de la configuración de atractivos
para visitantes.
En el cuarto capítulo se realiza un diagnóstico de la región de Norpatago-
nia y las áreas paleontológicas comprendidas en la presente investigación,
haciendo referencia al contexto territorial desde las perspectivas espaciales
morfológico–funcional, de flujos y social. Seguidamente, se detallan el con-
texto geológico y los principales hallazgos paleontológicos que constituyen
el recurso de base de los geositios atractivos; los objetivos, acciones y políti-
cas públicas referidas al desarrollo del producto paleoturismo; la caracteri-
zación sociodemográfica, motivacional y comportamental de los visitantes
que concurren a geositios en áreas naturales, así como la oferta actual de
museos y experiencias eco-turísticas basadas en el recurso paleontológico.
En el quinto capítulo se presentan los resultados e interpretaciones del
análisis de la configuración de atractivos. En primer lugar, se efectúa un
análisis descriptivo factorial de 115 geositios en las once áreas paleontológi-
cas de estudio según el método Componentes Principales, que brinda una
descripción general tanto de la configuración de los geositios atractivos
como de los principales factores de desarrollo y localización del producto
paleoturismo a una escala regional. El estudio profundiza las esferas «en-
torno de contextualización» y «zona de cierre» de los geositios atractivos.
En segundo lugar, y a los efectos de abordar la esfera «núcleo» de los
geositios de interés paleontológico, se realiza un análisis en profundidad
del concepto de importancia científica y su aplicabilidad como variable dis-
criminadora en las once áreas paleontológicas de estudio. Se implementa
un muestreo intencional a juicio de las opiniones de catorce investigadores
referentes de la comunidad científica geo-paleontológica nacional, con an-
tecedentes de trabajo en la región.
En el sexto capítulo se ponen en consideración los resultados e inter-
pretaciones de cinco estudios de caso referidos a geositios específicos,
diferenciados según su naturaleza temporaria o fija al sustrato, su ponde-
ración con respecto al factor 1 resultante del análisis factorial y su opor-
tunidad recreativa en áreas naturales (moderna o agreste, de acuerdo a la
complejidad de su oferta natural y el acondicionamiento turístico).
La finalidad del análisis de casos es comprender el proceso de valora-
ción de un recurso geo-paleontológico a atractivo para visitantes y su inclu-
sión en un producto turístico en la Norpatagonia. Con este objeto se iden-
tifican las distintas trayectorias de los geositios atractivos y su relación con
el proceso de activación turística del patrimonio paleontológico, a escala
local y regional. Se consideran de manera integrada aspectos espaciales,

24 | Geoturismo en Patagonia Norte


simbólicos y sociales referidos al rol de las redes sociales y su proceso de
formación, las acciones emprendidas en el tiempo por diferentes actores y
las diferentes etapas de sacralización y rutinización de los geositios como
atractivos para visitantes.
Finalmente, y a los efectos de facilitar la comprensión de los datos pro-
vistos en los capítulos referidos al análisis, diagnóstico e interpretación de
los mismos, se adjunta en Anexos documentación respaldatoria sobre los
indicadores y la ponderación de los mismos utilizada en el análisis facto-
rial, modelos de encuestas semiestructuradas suministradas a visitantes
y a investigadores de la comunidad paleontológica-geológica científica
nacional, una caracterización de la matriz productiva y oferta turística de
las localidades incluidas en el estudio, información cronológica sintética
de las principales acciones y actores involucrados en los cinco casos con
geositios atractivos. En último lugar, se adjuntan las 115 (ciento quince)
fichas de inventario confeccionadas a partir del relevamiento de campo de
geositios, realizado por la autora de esta investigación, en las once áreas
paleontológicas consideradas de Norpatagonia.

Objetivos

Objetivo General: Definir criterios teórico-metodológicos para el desarro-


llo de atractivos de visitantes a partir de geositios de interés paleontológico
en Norpatagonia.

Objetivos Específicos:

1. Profundizar en el conocimiento de la dimensión geográfica del turismo.


2. Definir el marco teórico para el desarrollo turístico y recreativo sustentable.
3. Analizar espacios geográficos de la Norpatagonia y en particular,
aquellos que poseen una oferta turística paleontológica.
4. Describir y aproximar una explicación sobre el desarrollo actual de
los geositios, considerados atractivos con potencialidad turística por
entes vincu lados a la gestión y planificación del producto turismo pa-
leontológico, en las provincias de Río Negro y del Neuquén.
5. Evaluar el proceso actual de planificación turística en el territorio re-
ferido al patrimonio paleontológico.
6. Proponer criterios para el desarrollo turístico y recreativo sustentable
en sitios paleontológicos.

Introducción | 25
Hipótesis del trabajo

1. La creciente valoración del patrimonio paleontológico en Norpata-


gonia se asocia al turismo.
2. La planificación del desarrollo turístico y recreativo sustentable de
sitios paleontológicos de la Norpatagonia, representa una priori-
dad estratégica del ordenamiento territorial para elevar el grado de
atracción y desarrollo regional.
3. La creación de atractivos geo-paleontológicos secundarios, consti-
tuye una ventaja competitiva para la incorporación de áreas perifé-
ricas al territorio del turismo como destinos intermedios.

Metodología y área de estudio

El diseño de la investigación consiste en una combinación de abordajes,


el descriptivo estadístico y el estudio de casos, que le aportan al tema un
enfoque geográfico explicativo sincrónico y diacrónico, respectivamente.
En la etapa descriptiva del estado de desarrollo de geositios atractivos
en Norpatagonia se efectuó un análisis factorial exploratorio. Debido a la
inexistencia de una estructura subyacente que explicara los datos, se pro-
fundizó en el método Componentes Principales, cuya utilidad radica en la
posibilidad de reducir información, identificar estructuras subyacentes y
crear variables resumen.
El universo de estudio se constituye de 115 geositios o unidades estadís-
ticas (que se corresponden con las unidades de relevamiento), localizados
en entornos naturales de 11 áreas paleontológicas entre las provincias de
Río Negro y del Neuquén.
El análisis factorial brinda una descripción general de la configuración
de los geositios atractivos, así como de los principales factores de desa-
rrollo y localización del producto paleoturismo a una escala regional. Este
estudio profundiza desde una perspectiva espacial, las esferas «entorno de
contextualización» y «zona de cierre» de los atractivos.
Como una estrategia para contrastar y complementar los resultados
obtenidos en el estudio descriptivo sobre la «esfera núcleo» de la confi-
guración de atractivos, se profundiza este aspecto con un análisis en pro-
fundidad del concepto de importancia científica, y su aplicabilidad como
variable discriminadora en las once áreas paleontológicas de estudio.
Para este abordaje cualitativo exploratorio, se realizó una búsqueda
de antecedentes bibliográficos y un muestreo intencional a juicio de 14

26 | Geoturismo en Patagonia Norte


(catorce) investigadores pertenecientes a la comunidad científica geológi-
ca-paleontológica nacional, con experiencia de trabajo en el área de estu-
dio. La finalidad del mismo fue indagar acerca de los criterios para evaluar
la importancia científica de los geositios y el grado de concordancia de las
respuestas entre los entrevistados.
Desde un marco geográfico diacrónico y a los efectos de comprender
el proceso de valoración de un recurso geo-paleontológico a atractivo para
visitantes y su inclusión en un producto turístico en la Norpatagonia, se se-
leccionaron cinco casos de estudio con geositios atractivos según su natu-
raleza temporaria o fija al sustrato, su ponderación con respecto al factor 1
del análisis factorial (que explica el mayor porcentaje del comportamiento
de los geositios) y su oportunidad recreativa moderna o agreste (según la
combinación de oferta natural y servicios en entornos naturales).
El objetivo del análisis en profundidad de estos casos de estudio fue
analizar los procesos de activación patrimonial y turística de geositios, a
diferentes escalas geográficas. Se consideraron el rol, la conformación de
redes sociales en los geositios atractivos y la trayectoria de los mismos, por
diferentes etapas de sacralización y rutinización turística. Esta estrategia
permitió identificar y profundizar procesos en la creación de atractivos
patrimoniales, relacionándolos con los resultados del análisis descriptivo.
A continuación se detallan las principales técnicas y actividades reali-
zadas de acuerdo con las fases o momentos detallados en el plan de trabajo
original de la investigación.

Gabinete I

1. Recopilación de antecedentes bibliográficos referidos a modelos


teóricos sobre el planeamiento del desarrollo turístico y recreati-
vo de destinos, metodologías para el relevamiento, inventariado y
evaluación turística de atractivos naturales y metodologías para el
manejo de visitantes en áreas naturales.
2. Relevamiento de información sobre casos de aprovechamiento turís-
tico-recreativo de sitios paleontológicos a escala regional, nacional e
internacional.
3. Análisis de imágenes satelitales, cartas topográficas y fotografías
aéreas para localizar los geositios e identificar las áreas paleonto-
lógicas de estudio.
4. Definición operativa del geositio como sitio de interés paleontoló-
gico, con o sin restos in situ, que posee los siguientes atributos:

Introducción | 27
• Tiene una denominación científica y/o nombre que lo identifica
como atractivo turístico;
• Posee una localización puntual (independientemente de encontrarse
agrupados);
• Es considerado de interés por los organismos con responsabilidad
en la gestión turística del patrimonio paleontológico, de manera tal
que figura en el registro de sus informes técnicos (tanto editados
como inéditos) y documentos divulgados en diferentes canales de
comunicación. Los organismos son: el Ministerio de Estado de Tu-
rismo de la Provincia de Río Negro, ENDEMAS-Municipalidad de
Cipolletti, Subsecretaría de Turismo de la Provincia del Neuquén;
COPADE, Universidad Nacional del Comahue (Facultad de Turis-
mo, Facultad de Ingeniería y Museo de Geología y Paleontología),
Municipalidad de Neuquén y Municipalidad de Villa El Chocón.
• Es considerado de interés por los visitantes, independientemente
de la motivación de visita y lugar de residencia. Desde una perspec-
tiva del área natural turística, cualquier persona que esté presente
en un espacio natural con restos paleontológicos lo está visitando,
usando, impactando. En consecuencia, “se consideran visitantes
al poblador, trabajador “golondrina” (técnico paleontólogo, cien-
tífico, petrolero, obrero), familiares o amigos de los trabajadores,
recreacionistas y turistas” (Encabo y Vejsbjerg, 2006).

Campo

5. Localización, relevamiento y/o actualización al año 2008 de infor-


mación previamente obtenida, de geositios de interés paleontoló-
gico con o sin uso turístico actual. Se incluyeron todos los geositios
detectados por los museos y considerados con potencialidad turís-
tica por entes de desarrollo local y regional.
6. Recolección de datos de fuentes primarias y secundarias sobre el
comportamiento, motivaciones y atributos buscados de los visitan-
tes en sitios paleontológicos.
Técnicas: encuestas semiestructuradas suministradas a 304 visitan-
tes, durante la temporada invernal en la excavación paleoturística Fu-
talognkosaurus dukei de la Universidad Nacional del Comahue, en la
costa norte del lago Los Barreales, Provincia del Neuquén (en Anexo 2).
A su vez, se realizaron entrevistas en profundidad a informantes
clave agrupados según su rol de «oferente» (gestor del atractivo, au-
toridades del sector público vinculadas al turismo y la conservación

28 | Geoturismo en Patagonia Norte


del patrimonio paleontológico, agentes privados que presten servi-
cios turísticos, trabajadores de los medios de comunicación) o de
«demanda» (visitantes y no visitantes de los geositios atractivos).
Se empleó también la observación participante y no participante en
excavaciones paleontológicas programadas por el Museo de la Uni-
versidad Nacional del Comahue y otros sitios con fósiles tales como
el yacimiento de huellas de dinosaurios en El Chocón (Neuquén),
Áreas Protegidas Valle Cretácico y Paso Córdova (Río Negro).
7. Recolección de datos sobre un muestreo intencional a juicio, de 14
investigadores de la comunidad científica geo-paleontológica ar-
gentina con experiencia de trabajo en la región.
Técnica: encuestas semiestructuradas enviadas por correo electró-
nico en el mes de agosto de 2008 y completadas por los investigado-
res (en Anexo 3).
8. Recolección de datos sobre el contexto geológico y los principales ha-
llazgos paleontológicos en el área de estudio; las características del
producto paleoturismo y servicios ofrecidos; la presencia y estilo de
la oferta en los canales de comercialización; los objetivos, acciones y
resultados de las políticas públicas sobre paleoturismo en la región.
Técnicas: entrevistas en profundidad a directores de museos y auto-
ridades públicas municipales y provinciales. Se realizó una intensa
búsqueda de fuentes secundarias de información: estadísticas de
visitantes, informes y documentos de diversos actores públicos re-
lacionados con el conocimiento científico del recurso y el desarrollo
del paleoturismo en la región.

Gabinete II

9. Inventariado de los geositios de interés paleontológico, con y sin


restos in situ. Se describen: 1) Las características generales del
emplazamiento; 2) El acondicionamiento turístico - recreativo y la
forma de operación del geositio atractivo; 3) La conservación del
sitio y su entorno natural.
En lo referido al emplazamiento se tomaron en cuenta los siguien-
tes indicadores: localización absoluta y/o relativa, disposición
aislada o agrupada del geositio, extensión superficial del hallazgo
estimada por paleontólogos y/o geólogos durante las salidas de
campo, posibilidad de reuso por excavación (para conocer si es un
atractivo permanente o temporario), posición del observador y si se

Introducción | 29
trata de un punto de observación panorámica. Generalmente no se
encuentran fósiles in situ en el mirador, no obstante, sigue siendo
un geositio de interés paleontológico por la posibilidad de observar
geositios con fósiles cercanos e interpretar el paisaje circundante
con el contexto geológico general.
Otros indicadores para la descripción del emplazamiento se refieren
a la conectividad del geositio con el área y la región: distancia aproxi-
mada al centro poblado más cercano, forma de acceso (transitabilidad
en el terreno y oferta de un servicio de transporte), frecuencia de los
vínculos entre el geositio atractivo y los museos y/u otras instituciones
públicas (redes con lógica institucional) y con respecto a empresas de
turismo (redes con lógica de mercado).
En lo referido al acondicionamiento turístico-recreativo y forma
de operación del geositio atractivo se consideraron los siguientes
indicadores: tiempo abierto a las visitas (que brinda un panorama
general sobre la naturaleza permanente o temporaria del atractivo
y su sostenibilidad), principal lugar de residencia de la demanda
real de visitantes (permite caracterizar la capacidad de atracción
del geositio y las escalas del nexo global-local en turismo), informa-
ción in situ e información ex situ.
Otros indicadores son: presencia de equipamiento e instalaciones
para el visitante, infraestructura turística, complementariedad del
atractivo con otros geositios (ubicados en la misma área paleonto-
lógica y/u otras de la región, o sin complementariedad) y para ter-
minar, la gestión turística y/o recreativa del geositio como atractivo
para visitantes. En este último caso, se indaga sobre el dominio de
las tierras (público o privado), jurisdicción, tipo de administración
(estatal, ONG, privada o mixta), costo de la entrada (con costo o
gratuita para el visitante), programación de la oferta con excursio-
nes (de manera independiente y/u organizada, o sin programación
prevista), apoyo estatal / de sponsors o patrocinadores / trabajo
voluntario (da una idea sobre la estrategia empleada por el gestor
para mantener la viabilidad en un atractivo periférico).
En lo referido a la conservación del sitio y su entorno natural se
consideraron los siguientes indicadores: presencia o ausencia de
fósiles in situ, existencia de otros usos simultáneos y su compatibi-
lidad con un espacio de ocio (en un rango que va desde la inexisten-
cia de otras actividades productivas en el sitio hasta actividades no
complementarias), existencia y nivel de capacitación en atención al

30 | Geoturismo en Patagonia Norte


visitante y en conocimiento geológico-paleontológico del recurso
humano afectado al sitio, frecuencia de las tareas de mantenimien-
to del recurso geo-paleontológico y el entorno natural circundante,
la existencia de una declaración de área protegida y la implemen-
tación de un plan de manejo o reglamentación de usos (si está en
marcha, en proceso o aún no se ha diseñado).
10. Procesamiento y tabulación de los resultados de entrevistas, obser-
vaciones participantes y no participantes, en matrices ordenadas
según variables previamente identificadas y otras que surgieron en
el proceso de desagregación de la información.
11. Análisis de la información.
A partir del relevamiento e inventariado de cada uno de los geositios
se seleccionaron veinte indicadores, entendidos estos últimos como
ítems con el máximo grado de operacionalización de las variables,
para el control empírico de los enunciados conceptuales sobre la con-
figuración de atractivos turísticos. Estas variables desagregadas se in-
corporaron a la matriz de datos para el consiguiente análisis factorial
(mayor detalle en Anexo 1: Indicadores considerados para el análisis
de la configuración de geositios, como atractivos para visitantes).
Las unidades estadísticas, que se corresponden con las unidades
de relevamiento, son los mencionados 115 geositios localizados en
entornos naturales de las provincias de Río Negro y del Neuquén.
Con respecto al análisis factorial, es una técnica que consiste en re-
sumir la información contenida en una matriz de datos con varia-
bles. Para ello se identifica un reducido número de factores, siendo
el número de factores menor que el número de variables.
Los factores representan a las variables originales, con una pér-
dida mínima de información, por lo tanto, el método del análisis
factorial se expresa como una combinación lineal de factores no
directamente observables. Dichos factores, denominados Factor
Principal o Componente Principal surgen de la combinación lineal
de las variables observadas.
Este método Factor Principal supone que existe un factor común
subyacente a las variables y busca factores que expliquen la mayor
parte de la varianza común, que es aquella parte de la variación de
la variable que es compartida con las otras variables. Por otro lado,
la varianza única es la parte de la variación de la variable que es
propia de esa variable.

Introducción | 31
El método Componentes Principales (que se profundizó en la pre-
sente investigación porque no se encontró un factor subyacente
que pudiera explicar la estructura de los datos) busca hallar com-
binaciones lineales de las variables originales que expliquen la ma-
yor parte de la variación total. El primer factor o componente sería
aquel que explica una mayor parte de la varianza total, el segundo
factor sería aquel que explica la mayor parte de la varianza restan-
te, y así sucesivamente.
Para que el análisis factorial tenga sentido deberían cumplirse
dos condiciones básicas: parsimonia e interpretabilidad. Según
el principio de parsimonia, el número de factores debe ser lo más
reducido posible y ser susceptibles de interpretación sustantiva. Se
asume que los factores únicos no están correlacionados entre sí ni
con los factores comunes. Por lo tanto, una buena solución facto-
rial es aquella que es sencilla e interpretable.
Los pasos en el análisis factorial son: 1) Cálculo de la matriz de co-
rrelaciones entre todas las variables (conocida habitualmente como
matriz R); 2) Extracción de los factores necesarios para representar
los datos y análisis de la matriz de cargas; 3) Rotación de los facto-
res con objeto de facilitar la interpretación y su representación grá-
fica; 4) Cálculo de las puntuaciones factoriales de cada individuo.
En lo referido al estudio de casos, se utilizó el análisis de discurso
como herramienta para identificar la intencionalidad, énfasis, repe-
tición u omisión de conceptos u opiniones en fuentes escritas y orales.
Esta técnica permitió identificar las principales dimensiones de aná-
lisis y criterios utilizados para definir la variable «importancia cien-
tífica» en trabajos escritos sobre metodologías de selección de atrac-
tivos naturales (particularmente de geositios con fósiles) y contras-
tarlas con los resultados obtenidos en el muestreo de investigadores
de la comunidad científica geológica-paleontológica de Argentina.
A su vez, a los efectos de establecer una generalización del com-
portamiento, motivaciones y atributos buscados por visitantes en
geositios localizados en entornos naturales, se reinterpretaron tra-
bajos antecedentes sobre el tema y se añadieron los resultados de
entrevistas realizadas a visitantes y no visitantes.
Por último, esta técnica permitió incorporar un marco diacró-
nico mediante el análisis e interpretación de los objetivos detrás
de los diferentes programas y análisis de los planes de desarrollo
del paleoturismo, confrontándolos con las acciones efectivamente

32 | Geoturismo en Patagonia Norte


emprendidas y los resultados obtenidos. A su vez, se identificaron
las dimensiones social (rol y conformación de redes sociales) y sim-
bólica (etapas de sacralización y rutinización de los atractivos) que
originan una diferenciación en el desarrollo y complejidad en la
configuración de los geositios atractivos.

En suma, se analizó la localización espacial y la planificación del produc-


to paleoturismo según diferentes escalas o espacios de conceptualización.
El análisis territorial del producto paleoturismo se realiza en primera
instancia a una escala regional, aquí denominada Norpatagonia (consti-
tuida por las provincias del Neuquén y de Río Negro) y que comprende a
su vez, espacios geográficos discontinuos pero homogéneos en cuanto a la
existencia de un recurso genérico paleontológico.
Estas unidades espaciales se definen conceptual y territorialmente,
como «áreas paleontológicas» (ver mapa 1) por la vinculación existente en-
tre las localidades con museos y los hallazgos paleontológicos realizados en
su área de influencia. Las autoridades de aplicación de las respectivas leyes
provinciales sobre protección de este patrimonio, son las que dictaminan
el destino de los fósiles hallados durante las campañas de excavación a sus
museos más cercanos.

Mapa 1: Ubicación de áreas paleontológicas en Norpatagonia

Introducción | 33
El emplazamiento de dichos museos se corresponde en la mayoría de
los casos, con Municipios de distinta jerarquía, de los cuales sólo se consi-
deran aquellos que figuran en planes y programas de planificación turísti-
ca referidos al desarrollo del producto paleoturismo.
En consecuencia, los límites de estas áreas no son fijos, sino que fun-
cionan como sistemas abiertos, en constante proceso de cambio no sólo
por el incremento de trabajos científicos geo-paleontológicos, sino por la
programación de diversas actividades turísticas y educativas que van in-
tegrándolas a un espacio de redes sociales institucionales y de mercado.
Finalmente, a los efectos de describir la situación actual de los atracti-
vos como oferta del paleoturismo y comprender el proceso de activación
turística del patrimonio paleontológico a diferentes escalas geográficas, se
analizan puntualmente 115 geositios.
Por lo tanto, la cuestión regional y la selección de áreas paleontológicas,
se plantea desde una perspectiva político-cultural, donde la región es pen-
sada como una «entidad geo-histórica, un sistema abierto y en permanente
transformación por las prácticas materiales y culturales de la sociedad (....)
se analiza la región como división espacial que supone algún proceso de
negociación entre niveles territoriales» (Benedetti, 2009).
Capítulo 1: Dimensión geográfica del Turismo
Antecedentes teórico – conceptuales de la Geografía del turismo

El estudio científico de las implicancias espaciales generadas por el deno-


minado fenómeno turístico ha despertado el interés de investigadores pro-
cedentes de la Geografía, desde mediados del siglo XIX. La evolución de la
Geografía del Turismo, y del Ocio en sentido amplio, acompañó los cambios
paradigmáticos de la Geografía en general. Sin embargo, dicha evolución
ha respondido con retraso a la definición de su objeto de estudio y aún no
posee un consenso universal entre la comunidad científica.
Dos causas atribuidas a la lentitud en la incorporación del turismo a los
estudios geográficos son en primer lugar, «el ritmo de crecimiento acelera-
do del hecho turístico» (Vera et al., 1997:27) que implicó la introducción de
una nueva función en el espacio, con formas de ocupación diferentes a las
del turismo selectivo y en segundo lugar, «una cierta reticencia por parte de
la geografía clásica, vinculada al género de vida, para incorporar actividades
que eran justamente la negación del trabajo» (Callizo Soneiro, 1991:13).
A los efectos de profundizar en el conocimiento de la dimensión geo-
gráfica del turismo, resulta relevante mencionar los principales aportes y
dificultades que ha tenido la Geografía Humana en general, para incorporar
desde una perspectiva espacial-territorial, el estudio de la dinámica social
del turismo, la recreación y el ocio.
Esta secuencia «no es lineal y no ha estado exenta de discontinuidades
o contradicciones» (Vera et al., 1997:29); así como su producción no es ajena
a cierta historicidad, pues responde a «la mayor o menor fuerza y las carac-
terísticas del fenómeno turismo en ciertos momentos de la historia de la
geografía y del mundo» (Lindón y Hiernaux, 2006:401).
De esta manera, de acuerdo con la clasificación general utilizada por
Moraes (1987), el conocimiento geográfico comenzó a sistematizarse a fines
del siglo XIX, en el marco del proceso de avance y dominio de las relaciones
capitalistas de producción, mediante la conformación de tres corrientes,
a las que el autor se refiere como Geografías Tradicionales: el Positivismo,
Posibilismo e Historicismo.
A mediados del siglo XX, surgieron nuevas preguntas sobre el objeto, el
método y el significado de este conjunto de saber, que generaron un movi-
miento de renovación. Dicho movimiento no posee una unidad, ya que se-
gún sus propósitos y posiciones políticas, es posible agruparlas en dos gran-
des conjuntos: Geografía Pragmática o Neopositivista y Geografía Crítica.

Dimensión geográfica del turismo | 35


La Geografía Neopositivista, en su búsqueda de regularidades existen-
tes, se interesó tempranamente en la distribución de los asentamientos
turísticos y en una decisión racional del turista-consumidor para elegir
dónde vacacionar. Esta corriente de pensamiento ha tenido como princi-
pal impulsor a Walter Christaller, a través del desarrollo de su Teoría de los
Lugares Centrales.
Por otra parte, la denominada Geografía Crítica, se detracta frente a
las denominadas Geografías Tradicionales y también la Neopositivista,
respecto de la responsabilidad del geógrafo ante las vinculaciones entre las
teorías empleadas y el imperialismo, la relación entre la idea de progreso y
la expansión capitalista, así como la urgencia de socializar el saber.
La Geografía Crítica mantiene una unidad ética, apoyada en una diversi-
dad epistemológica. De manera que se manifiesta en la postura de oposición
a una realidad social y espacial contradictoria e injusta, junto con una concep-
ción de ciencia como momento de la praxis, que se objetiva a través de funda-
mentos metodológicos diversos: estructuralismo, fenomenología, existencia-
lismo, marxismo y otros. «Es el campo de la experiencia personal realmente
vivida por los hombres lo que aparece ahora» (Capel y Urteaga, 1991:69).
En este contexto, surge la Geografía de la Percepción o del Comporta-
miento, como una Geografía puente entre la Geografía Neopositivista y la
Crítica (Estébanez, 1984), que incorpora el esquema mental de las personas
a sus movimientos cotidianos y la valoración de lo subjetivo en la planifi-
cación de las áreas urbanas. Algunos autores utilizan preferentemente el
término Geografía Conductista, porque los trabajos en esta línea tratan de
«captar en el medio urbano no sólo la percepción, las actitudes o los com-
portamientos, sino también, y sobre todo, los vínculos existentes entre el
espacio y el conjunto de estos fenómenos» (Bailly, 1978:20).
Para comprender cómo se ha integrado paulatinamente el estudio del
turismo como campo y subdisciplina científica, es posible distinguir cier-
tos elementos que le otorgan una continuidad a los estudios geográficos
sobre turismo, desde 1841 hasta la actualidad. En el presente trabajo de
investigación y a los efectos expositivos del transcurrir histórico sobre los
estudios turísticos, se han considerado dos obras de referencia del geógra-
fo español Alberto Luis Gómez: La evolución internacional de la Geografía
del ocio (1987) y Hacia una Geografía del ocio (1988).
Como resultado del arduo trabajo de compendio y análisis de textos
producidos en Europa y América del Norte, el mencionado autor identificó
diferentes enfoques en el desarrollo paradigmático de la Geografía del Tu-
rismo, desde sus inicios en el siglo XIX hasta finales de la década de 1970.

36 | Geoturismo en Patagonia Norte


Además de una diferenciación sobre la base de los paradigmas y los en-
foques específicos –según objeto y método–, es posible detectar «un sesgo
nacional en la historia de la Geografía del ocio y el turismo, que en buena
parte, es un reflejo también de la existencia, a su vez, de escuelas geográ-
ficas nacionales» (Vera et al., 1997:29). En este sentido, las escuelas que
han sido pioneras en la generación de marco teórico para comprender y
explicar el fenómeno turístico fueron la francesa, la alemana-anglosajona,
la española y la americana-canadiense.
Entre los primeros aportes a la Geografía del Turismo se encuentra el
estudio de Johann Georg Kohl (1841), alentado por el interés que suscitaba
la creación de los centros de diversión y balnearios europeos, a partir de los
desplazamientos de personas con motivos de encuentros sociales.
En las dos últimas décadas del siglo XIX y en un contexto donde prima-
ba la corriente positivista, se le asignó a la Geografía un enfoque científico-
relacional que la circunscribió al análisis de las interacciones causales con-
dicionales que existían entre el ser humano y la naturaleza. Esta orientación
y la consideración del turismo como hecho básicamente económico, resultó
en la aparición de una cartografía temática sobre áreas turísticas y trabajos
de localización puntual, acerca de las influencias que los factores físicos y
antropogeográficos tenían sobre la aparición y el desarrollo del turismo.
A finales del siglo XIX y principios del XX, durante el período clásico
y con la crisis del modelo positivista, surgieron los enfoques fisonómico,
corológico y morfogenético o genético–funcional, con consecuencias di-
rectas en la forma de aprehensión del fenómeno turístico. De esta manera,
los geógrafos Alfred Hettner y Karl Sputz, destacaron el papel del turismo
como impulsor de nuevas funciones que brindaban una peculiar fisonomía
paisajística a los asentamientos.
Sin embargo, las dificultades para explicar las áreas que a pesar de su
diferencia externa poseían una unidad interna, abrieron paso a la polémica
sobre el principio que debiera utilizarse en la clasificación de espacios y
a la consideración de aspectos discernibles, que podían ser resultado de
interacciones ecológico-sociales no visibles. Al respecto, en el ámbito de
la Geografía alemana, a finales de la década de 1930, Hans Poser incluyó
la imagen (entre otros elementos) para definir el lugar turístico, puntapié
inicial de posteriores investigaciones sobre el paisaje cultural desde una
perspectiva genético-funcional. Por consiguiente, se analizaron los aspec-
tos económicos del turismo y su capacidad para conformar la imagen del
paisaje cultural en determinadas áreas.

Dimensión geográfica del turismo | 37


Resumiendo, durante este período se encuentran «aportaciones am-
bientalistas, historicistas y corológicas, sobresaliendo el estudio de los fac-
tores naturales y humanos, el papel del turismo en la configuración de los
paisajes culturales (causas, impactos, transformaciones) y su integración
en los estudios regionales clásicos (como los de la geografía francesa de
concepción vidaliana)»(Gómez Piñeiro, 2005:154).
Luego de la Segunda Guerra Mundial, tuvo lugar el surgimiento de la
Geografía Social y la Geografía Neopositivista, «ambas tendencias con un
claro carácter social, económico y funcional» (Gómez Piñeiro, 2005:153)
que pretendían una aplicación sobre el ordenamiento territorial. La pri-
mera, propugnaba la necesidad de incluir en el complejo análisis de la or-
ganización espacial de las sociedades modernas, determinadas actividades
y comportamientos de grupos sociales que modificaban el territorio. Dos
autores de esta época definieron la Geografía del Turismo (Fremdenverke-
hr) como subdisciplina que investigaba «las formas de organización y los
procesos con trascendencia espacial desencadenados por los grupos hu-
manos cuando satisfacen la función vital de recrearse» (Ruppert y Maier,
1969; citado en Luis Gómez, 1988:109).
Al respecto, entre los aspectos renovadores de la alternativa propuesta
por dichos autores, se encuentra «la necesidad de complementar el enfoque
estructural con otro procesal, que preste una mayor atención a los agentes
o grupos sociales que demandan ciertos servicios (…) y la importancia de
ampliar el concepto tradicional de turismo (Fremdenverkehr) (…). Ello se
pone de relieve muy claramente en la inclusión de términos como el de ocio
(Freizeit), recreación (Naherholung) y comportamiento durante el tiempo
de ocio (Freizeitverhalten)» (Luis Gómez, 1988:110).
Sin embargo, una de las críticas que se le hace a este enfoque geográfico,
es que se orientamás hacia la comprensión de la interacción sociedad-medio
en un espacio concreto, que a la formulación de una teoría explicativa del
fenómeno turístico desde el punto de vista espacial (Callizo Soneiro, 1991).
La segunda tendencia, la Geografía Neopositivista en el ámbito de los
estudios turísticos tuvo como objetivos básicos: la explicación de los des-
plazamientos espaciales de algunos grupos sociales durante el tiempo libre;
el análisis de las regularidades y la disposición espacial del equipamiento,
facilidades e infraestructura turística; los vínculos entre oferta–demanda y
los cambios estructurales generados en los lugares denominados turísticos.
En la búsqueda de una teoría del espacio turístico, surgieron tres mo-
delos que marcarían el camino a posteriores aplicaciones: el Modelo Gra-
vitatorio que intenta explicar la interacción existente entre dos núcleos

38 | Geoturismo en Patagonia Norte


urbanos –uno emisor, receptor el otro–, la Teoría de Grafos –nodos o vér-
tices y arcos– que se establecen a partir de las nociones de centralidad, ac-
cesibilidad y conectividad y el Modelo de Davies, modificado por Biagini,
para establecer una clasificación jerárquica de los centros turísticos (Calli-
zo Soneiro, 1991).
Entre las décadas de 1930 y 1960, desde la Geografía norteamericana y
la canadiense, K.C. McMurry, E.L.Ullman y R.I. Wolfe, analizaron respec-
tivamente y desde una concepción funcionalista del ocio, la utilización del
territorio con fines recreativos, el papel de las Amenities en el crecimiento
regional y el viaje recreacional como un nuevo tipo de migración.
Entre las décadas de 1950 y 1970, sus difusores más significativos fue-
ron Christaller, Geigant y Todt, quienes veían el impacto espacial de una
serie de conexiones entre la oferta y la demanda, esta última como variable
independiente(Luis Gómez, 1987:114).
Por su parte, en el ámbito de la lengua francesa, Yokeno y Miossec abor-
daron la dimensión temporal, para explicar los modelos de localización y
evolución de los asentamientos turísticos.
De esta manera, en la década de 1970 coexiste una pluralidad de en-
foques alternativos al paradigma científico neopositivista, «que puede
entenderse tomando como hilo conductor, el cambio que supuso para la
geografía del ocio la aparición y consolidación del paradigma teorético-
locacional» (Luis Gómez, 1987:120), con aproximaciones que van desde el
Humanismo al Estructuralismo.
Se pusieron en crisis los esquemas que buscaban una explicación de
los comportamientos espaciales de los grupos sociales desde una postura
netamente economicista, basada en un proceso racional del consumidor
para la elección del destino turístico. También se incorporaron aspectos
subjetivos para la conceptualización del espacio como producto social, tal
el estudio de Chadefaud (1987) sobre la creación de productos turísticos a
partir de los mitos, la multi-espacialidad y la integración del turismo a las
formaciones socio-espaciales existentes en el territorio.
La inclusión de estudios antropológicos y comportamentales al ámbito
geográfico han propiciado un «giro cultural», que si bien no es ampliamen-
te compartido en toda la comunidad científica, según Hiernaux (2006:421)
«interviene de dos maneras: por un lado, a través de una renovación de las
temáticas, las miradas y el método de la misma Geografía Cultural (con un
cambio de escala de trabajo, hacia ámbitos micro-sociales y micro-espacia-
les); y por otro lado, a través de la introducción de una dimensión cultural
en los demás campos de la Geografía».

Dimensión geográfica del turismo | 39


De esta manera, los llamados estudios exocéntricos (por su tendencia a
considerar el turismo como un fenómeno que ocurre sólo en los lugares de
destino, capaz de ser aislado de la sociedad en la cual se inserta) dan paso a
la visión egocéntrica, en un intento por analizar las prácticas socioespaciales
de índole turística ejercidas por los actores del proceso, sean turistas o no.
El interés por estos nuevos problemas, se traduce en una mirada me-
nos estructural del territorio, más atenta al individuo y sus interrelaciones
socio-espaciales (Hiernaux, 2008); como por ejemplo, el surgimiento de la
Geografía corporeizada, que según una expresión sajona sería la Embodied
Geography, la Geografía al ras o Lay Geography, que analiza el turismo des-
de las prácticas cotidianas. Se asiste a un cambio en la Geografía Humana
en donde se comienzan a valorar los estudios y métodos antropológicos,
para un acercamiento a los imaginarios y la construcción simbólica de dis-
cursos que guían las prácticas espaciales del ocio de las personas.
En los últimos años, la Geografía del Ocio y del Turismo ha evidenciado
un paulatino reconocimiento, por su inclusión en comisiones de trabajo
en organismos internacionales como la Unión Geográfica Internacional
(http://www.ugi.unam.mx), en reuniones científicas nacionales y en pro-
gramas de estudio de carreras de grado y postgrado del país.
La discusión que se ha generado en la comunidad de geógrafos desde
entonces, con respecto a la identificación de este conocimiento científico
como un campo, subdisciplina o disciplina, responde a diversas razones.
De esta manera, hay autores que sostienen que:
En la base de esta indefinición se encuentra la complejidad para acor-
dar un consenso sobre la definición del objeto de estudio. Aquí contribuyen
razones tanto externas como internas de la disciplina geográfica.
Entre las primeras, se encuentra la profundización de los estudios en
la esfera del tiempo libre, a partir de los cuales «surgió una nueva termino-
logía que aún no goza de un consenso unánime: Geografía del Ocio, Frei-
zeitgeographie, Recreational Geography, Géographie des Loisirs» (Luis
Gómez, 1987). Sumado a esto, en los últimos 150 años ha existido una evo-
lución en la forma de aprehender el fenómeno turístico, según diferentes
enfoques conceptuales y metodológicos, vinculados a paradigmas presen-
tes en geografía.
Entre las segundas, la actividad turística «ya no es marginal o parale-
la, sino general y estructural» (Vera et.al., 1997:20), de esta forma, algunos
autores hablan de un proceso de turistificación social y territorial que se
refiere al cambio de los sentidos previos y la creación de nuevas imágenes,

40 | Geoturismo en Patagonia Norte


con la incorporación de nuevos actores, la reorganización del espacio y sus
funciones (Chadefaud, 1987; Cazés, 1992; Vera et al., 1997; Hiernaux, 2006).
En la presente tesis se adopta una perspectiva proveniente de la Geo-
grafía del Ocio, que desde la década de 1980 con el denominado giro cul-
tural, ha recibido aportes provenientes de disciplinas humanas y sociales
vinculadas a la Geografía Humana.

Espacio geográfico y territorio del turismo

El espacio geográfico como abstracción y categoría teórica, permite expli-


car la relación sociedad-naturaleza, a través del tiempo; así como aquellos
vínculos y prácticas sociales que poseen implicancias espaciales. Por lo
tanto, el espacio geográfico en cuanto espacio social, «constituye el medio
o marco físico en donde se producen todas las actuaciones y relaciones
humanas y sociales» (Sánchez, 1991:4). El espacio así definido no sólo es
soporte y recurso, sino que representa también un factor de desarrollo y de
localización del turismo (Vera et al., 1997).
El turismo como fenómeno espacial se fundamenta en el desplaza-
miento del visitante hacia un lugar de destino. Dicho de otra manera, «no
hay turismo sin viaje» (Hiernaux, 2006) puesto que la característica funda-
mental que lo define, es la transición espacial que realiza la persona, fuera
de su lugar de residencia habitual por un tiempo determinado y con moti-
vos relacionados con el ocio, la salud y los negocios.
Al respecto, los geógrafos Cazés y Knafou del équipe M.I.T., entienden
el espacio turístico como espacio organizado o reorganizado por y para el
turismo, a partir de la acción de agentes internos y externos sobre una es-
tructura socio-espacial dada.
Según Callizo Soneiro (1991), esta nueva formación socio-espacial se
compone de dos tipos de productos espaciales: espacios materiales y espa-
cios inmateriales. Es decir, de acuerdo con esta perspectiva, la producción
del espacio turístico, es el resultado final de la mediatización de modos de
pensar y sentir colectivos (Chadefaud, 1987).
De esta manera, este espacio específico para el ocio y el tiempo libre,
como recorte teórico de la realidad, «constituye un sistema articulado de
determinaciones tanto naturales, como económicas, políticas y cultura-
les» (Ercolani y Seguí Llinás, 2005:20) que cada vez está menos marcado
exclusivamente por el turismo. Por lo tanto, de la misma manera que otras
actividades de producción se hacen presentes en los espacios turísticos,
«las actividades del ocio y el turismo trastocan cada vez más los espacios

Dimensión geográfica del turismo | 41


supuestamente relacionados en exclusividad con el mundo de la produc-
ción» (Hiernaux, 2006:425).
En términos generales se entiende por espacio geográfico turístico un
territorio que funciona como un sistema integrado, donde se combinan
atractivos (que forman parte del patrimonio ambiental de la comunidad
receptiva), equipamiento, infraestructura, servicios y actividades turísti-
cas prestados por diferentes actores y controlados por el sector público.
En consecuencia, el turismo en tiempos de Globalización, es general y
estructural en tanto supone nuevas lógicas territoriales con una creciente
fragmentación espacial, debido a «la multiplicación y diversificación de
productos turísticos» (Cazés, 1992:73) y un cambio en las modalidades de
consumo de las personas durante el ocio y el tiempo libre.
Por consiguiente, el análisis del turismo requiere la consideración de
una cuestión territorial mayor desde una perspectiva sistémica, a los efec-
tos de evitar un reduccionismo en la aplicación de un concepto tan com-
plejo como es el de territorio (Bozzano, 2004), mediante la explicación de la
conformación de espacios turísticos según un reducido número de atribu-
tos; y a la inversa, atribuyendo una función turística, a espacios geográficos
con una alta densidad de flujos y circulación de personas.
En la actualidad, la noción de territorio involucra múltiples dimensiones
de análisis, entre las que sobresalen la acción humana y la escala temporal,
que configuran y le otorgan contenido específico al soporte físico. Por este
motivo, se considera que los procesos sociales son inherentes al territorio y
que a través del análisis histórico, es posible entenderlo como construcción
social que se encuentra en permanente transformación (Silveira, 1997).
Este proceso de producción social del espacio y territorialización «está
estrechamente vinculado a las relaciones de poder que se ejercen sobre la
base física» (Verón et al., 1998:17). El territorio es entonces, la «categoría
analítica que permite el análisis del espacio geográfico concreto en un mo-
mento dado y con unos límites establecidos, es decir, con áreas geográficas
delimitadas» (Sánchez, 1991:6).
En simultáneo a este proceso, surgen las ideas de desterritorialización
y re-territorialización, como las dos caras de un mismo proceso. Enten-
diéndose por desterritorialización, la erradicación de formas-contenidos,
materiales o simbólicas, de un territorio (Santos, 1990), que puede a su vez,
ser interpretada como deslocalización o despegue de un soporte territorio
original o propio(Bustos Cara, 1998). Asimismo, intervienen la estandariza-
ción e internacionalización de los productos turísticos, que impulsan una

42 | Geoturismo en Patagonia Norte


mercantilización creciente de lugares turísticos mediante su incorporación
a la red internacional de producción-comercialización (Cazés, 1992).
Por otro lado, la territorialización y re-territorialización, se refiere a los
fenómenos que generarían nuevas formas, contenidos y flujos en el terri-
torio. En consecuencia, se puede hablar de un proceso de territorialización
del turismo o turistificación, en tanto asignación de una nueva función y
sentido al espacio. Este proceso implica la introducción de prácticas sim-
bólicas y materiales que contribuyen a la producción concreta de un es-
pacio con una funcionalidad distinta a la preexistente. De este modo, el
territorio que asume una función turística «puede ser visto como espacio
con sentido en el que co-habitan proyectos alternativos o contradictorios,
pero hegemónicos» (Bustos Cara, 1998:71).
Esta combinación de metáfora y materialidad, que producen prácti-
cas y lugares, es crucial en la generación de un conocimiento geográfico
(Crouch y McCabe, 2003). Es decir, el territorio del turismo es un recorte de
un contexto territorial mayor, que puede asumir no sólo «diferentes perfi-
les turísticos de acuerdo con la visión del momento de los actores públicos
y privados con poder de decisión» (Navarro Floria y Vejsbjerg, 2009), sino
que los proyectos y actores que comparten el mismo espacio pero que no
se relacionan con la actividad turística, o cuya participación es indirecta,
emiten imágenes de manera consciente o inconsciente, que contribuyen a
la estructuración de la experiencia de viaje.
En este contexto, el territorio es visto como recurso comparativo y
competitivo (Caravaca, 1998). La actuación de las empresas usualmente no
se produce de forma aislada, sino en conjunción con otras que operan en
los mismos mercados y tienen objetivos similares, estableciéndose así una
«competencia entre empresas y territorios (…) cada vez más próximos e in-
terdependientes, conectados por redes de flujos de densidad y complejidad
crecientes» (Méndez, 1997:48).
De manera que, la competitividad territorial no sólo es directa entre
destinos con condiciones y prestaciones turísticas similares sino que se
amplía, hasta el punto de que se compite por productos turísticos y a través
de la creación o re-creación de atractivos para visitantes.
De igual modo, los destinos no son los únicos que compiten entre sí por
captar visitantes, sino que también los centros emisores de turistas y las
comunidades en las áreas de tránsito pretenden asimismo, retener parte
del gasto en turismo y recreación mediante la oferta de atractivos. Es de-
cir, los mencionados lugares, desde sus distintos roles en el territorio del

Dimensión geográfica del turismo | 43


turismo, no están compitiendo sólo por visitantes a través de la creación
de atractivos, sino que están en el mercado para el tiempo libre de la gente.
A diferencia de las ventajas comparativas, que vienen dadas por lo que
la Naturaleza le ha brindado al lugar, las ventajas competitivas implican
un esfuerzo y se definen como «características o atributos que posee un
producto o una marca que le da una cierta superioridad sobre sus compe-
tidores inmediatos» (Lambín, 1995:285). Estas características o atributos
pueden ser de naturaleza variada y referirse al mismo producto (el servicio
de base), a los servicios necesarios o añadidos que acompañan al servicio
de base, modalidades de producción, estrategias de comunicación em-
pleadas, tipo de comercialización y/o venta. El objetivo es generar ventajas
competitivas, aunque los destinos no tengan atractivos de tan alta jerar-
quía como los de la competencia.
Por territorio innovadorse entiende un espacio –urbano o rural– con
un sistema productivo basado en una o más actividades económicas, que
genera las condiciones propicias para introducir innovaciones con el fin
de mejorar su competitividad. En el presente trabajo, el surgimiento del
turismo en espacios periféricos, mediante la valoración del recurso paleon-
tológico en micro-clusters, supone la presencia de factores pre-existentes en
cada lugar que potencian la innovación territorial, dinamizando espacios a
través de nuevas funciones.
El concepto de micro-cluster, se define en consonancia con el modelo de
Sistema Productivo Local (SPL), como «una concentración geográfica de
un pequeño número de agentes en un ambiente local cohesivo, donde la
complementariedad en la interacción entre los mismos contribuye a ele-
var el nivel local de especialización» (Michael, 2007:2). Su aplicación en el
contexto de la Norpatagonia se justifica en que en micro-ambientes no se
genera la misma escala de actividades que frecuentemente se observa en
regiones mayores, debido a su aislamiento; y aunado a esto, el turismo en
pequeñas comunidades es un fenómeno espacial que tiene su propio sen-
tido del lugar e identidad.
La consideración del turismo en micro-clusters tiene un origen muy
contemporáneo, basado en un número de estudios de caso a finales del
siglo XX. Colectivamente, apuntan a la posibilidad de que en áreas no-
metropolitanas es más factible encontrar firmas exitosas operando en
pequeños clusters co-localizados y que estos micro-ambientes, que captan
una demanda de viajes por motivos comerciales ligados a la producción
vitivinícola (Mitchell y Schreiber, 2007) o la compra-venta de artesanías y

44 | Geoturismo en Patagonia Norte


antigüedades (Michael, 2007), pueden generar por sí mismos una función
turística y convertirse en destinos.
De esta forma, en el entorno actual de competitividad ampliada, los
micro-clusters se identifican como un mecanismo de desarrollo que posee la
habilidad de construir una especialización a nivel local y una ventaja com-
petitiva para pequeños destinos en territorios de tránsito turístico, locali-
zados en espacios periféricos.
Si el esfuerzo de las empresas y agentes públicos involucrados no se
condice con un desarrollo integrado en el entorno (caso de enclaves de
prosperidad que originan una deficiente ordenación de los recursos y es-
pacios), no representa un ejemplo de territorio innovador. En el mismo,
se establecen dos lógicas imperantes: la lógica de interacción y la lógica de
aprendizaje (Caravaca et al., 2005).
Además de la conformación de redes (empresariales y sociales, base del
SPL) los otros dos factores clave en la construcción de territorios innovado-
res son: la existencia de recursos específicos e identidad local (entonces el
territorio se constituye como ventaja competitiva) y la presencia de actores
locales públicos y privados, capaces de poner en valor las pre-condiciones
territoriales que diferencian un lugar de otro (Méndez, 2002).
En destinos con productos en etapa de exploración e implicación al
mercado, es posible detectar factores de competitividad, en un estado em-
brionario. No obstante, la innovación es el resultado de acciones y recursos
procedentes de diversos lugares interconectados (Bunnell y Coe, 2001; cita-
do en Albertos et al., 2004) y por lo tanto, la región (como entidad político-ad-
ministrativa) resulta un marco ideal para que el Municipio pueda gestionar
el proceso innovador en su conjunto.
En lo referido a la red de relaciones, ésta constituye un espacio abs-
tracto que interactúa con el espacio concreto de los lugares. Entre diversos
criterios para la clasificación de dichas redes pueden mencionarse: «rela-
ciones de mercado y al margen del mercado» (Méndez, 2003:238), o según
Grosetti, «con lógica de mercado, lógica institucional y lógica personal» (ci-
tado en Albertos et al., 2004:45), o de acuerdo con Conway una «distribución
geográfica según cantidad de miembros locales, nacionales e internaciona-
les» (citado en Linch y Morrison, 2007:47).
Las tres clasificaciones incorporan «dos mecanismos extra-mercado-
fundamentados en los principios de colaboración y cooperación» (Civi-
danes, 2000:8), que pueden garantizar una cohesión entre los intereses y
comportamientos individuales dentro de la comunidad.

Dimensión geográfica del turismo | 45


En consecuencia, para la comprensión de la gestación del turismo
en un lugar resulta fundamental remitirse, por un lado, a una cuestión
territorial más amplia que tiene en su núcleo «la valoración social de los
distintos recursos y la capacidad técnica de desplazamiento, entre otras
circunstancias» (Vera et al. 1997:403); y por otro lado, al papel desempeñado
por la comunidad local en el desarrollo de un destino turístico, en donde
los atractivos constituyen una pieza clave de esa diferenciación.
Por consiguiente, el abordaje del turismo como un sistema complejo,
introduce las nociones de escala y de subsistemas, cuya articulación permi-
te comprender la totalidad funcional del turismo «en términos de procesos
más que en aproximaciones estáticas» (Callizo Soneiro, 1991:38).
Esta concepción sistémica del turismo, implica a su vez, la creación de
«un nuevo espacio social que adquiere las características de espacio pro-
ductivo» (Otero, 2000:120) debido a la funcionalización y valoración de cier-
tos bienes ambientales para las prácticas del ocio y el tiempo libre.
Por lo tanto, como primera aproximación al análisis territorial del tu-
rismo, resulta de utilidad considerar los aspectos morfológicos y funcio-
nales intervinientes en el espacio en estudio. Al respecto, las metodologías
provistas por Roberto Boullón (1985) referidas a su teoría del espacio tu-
rístico, así como el concepto de situación geográfica para el análisis del rol
del espacio en el viaje turístico (Vera et al., 1997) constituyen una primera
apoyatura para la descripción del espacio turístico en Norpatagonia, rela-
cionado con el producto paleoturismo.
Debido a las características fragmentadas y discontinuas del espacio
turístico, es importante una aproximación con una concepción del territo-
rio como espacio de flujos. En esta nueva lógica de articulación territorial,
«el análisis de las redes se convierte en el referente central de las lecturas e
interpretaciones sobre la manera en que una sociedad garantiza el control
territorial del espacio que la misma ocupa» (Dollfus, 1978:69).
Su explicación de la formación territorial toma como variables el movi-
miento y la conexión entre núcleos y áreas; de manera que, la importancia
de cada ámbito se mide según su grado de articulación al espacio de las
redes y se constituye en una de las claves para interpretar las lógicas terri-
toriales emergentes (Caravaca, 1998), tal la introducción de nuevos produc-
tos turísticos en áreas periféricas.
El turismo, en el marco de las nuevas lógicas territoriales puede cons-
tituirse en la articulación entre el espacio abstracto de las redes y el espa-
cio concreto de los lugares, y «generar ventajas competitivas a partir del
conocimiento y la innovación» (Otero, 2007). La región entonces, es una

46 | Geoturismo en Patagonia Norte


escala de análisis válida a los efectos de analizar la innovación turística en
un territorio (Boisier, 1998).
En segunda instancia, el análisis del valor simbólico atribuido a de-
terminados recursos y el proceso de activación patrimonial, pueden con-
tribuir a la explicación de la diferenciación de lugares (Bertocello, 2002),
constituyendo una oportunidad de inserción o reinserción de lugares, en
circuitos y territorios turísticos (Almirón et al., 2005) y de articulación de
los mismos, a través de una red turística (Bertoncello y Troncoso, 2003).
Desde esta última perspectiva, «entender el turismo como espacio o espa-
cialidad social implica reconocer que en el territorio del turismo intervienen
diversos actores con lógicas particulares, que interactúan en una red articu-
lada de lugares de origen, de tránsito y de destino» (Bertoncello, 2002:40).
Como resultado, se puede hablar del territorio turístico como una integra-
ción social entre las sociedades de origen y de destino, que configuran las
prácticas sociales y en definitiva, la selección de los atractivos para visitantes.
El territorio turístico es al mismo tiempo resultado y productor de un
espacio con una determinada dinámica social y simbólica, en donde la co-
munidad de origen lejos de poseer un papel neutro o pasivo, puede obsta-
culizar o impulsar un desarrollo endógeno. En la presente tesis, se analizan
aquellos factores de desarrollo y localización del producto paleoturismo,
así como el proceso de generación de atractivos basados en el patrimonio
paleontológico para la diferenciación territorial de la Norpatagonia, lugar
considerado de tránsito turístico.

Localización espacial de un producto turístico

Según la Organización Mundial de Turismo el producto turístico es «un


conjunto de bienes y servicios que son utilizados para el consumo turístico
por grupos determinados de consumidores y su estructuración es com-
pleja, porque se basa no sólo en aspectos tangibles e intangibles (bienes y
servicios) sino en la interacción entre el proveedor del servicio y el consu-
midor del mismo» (OMT, 1998:306)
La diversificación y multiplicación de productos son factores de pe-
netración y de animación de los espacios (Cazés, 1992), por esta razón, es
indispensable comprender la difusión de la oferta de servicios y activida-
des turísticas en el territorio. El territorio como fundamento del recurso
turístico y como configurador del producto turístico, se convierte de esta
manera, «en espacio de producción y espacio de consumo del fenómeno
turístico» (Vera et al., 1997:61).

Dimensión geográfica del turismo | 47


La concepción de producto se nutre de diversos aportes desde la eco-
nomía, la sociología y el marketing. El recurso turístico transformado en
producto turístico se consume allí donde se produce, motivando el despla-
zamiento de las personas a los lugares de destino.
A su vez, este consumo es virtual y acotado en el tiempo, características
que le otorgan una intangibilidad y perennidad que diferencian el turismo
de otras actividades e industrias (en Capítulo 3, Item: El ocio moderno,
el consumo turístico y la comodificación de lugares). En el núcleo de esta
diferenciación se encuentra el concepto de servicio turístico.
Desde la historia económica, Shaw (1991) analiza el proceso de legitimi-
zación que tuvieron los servicios, hasta ser considerados elementos cons-
titutivos del producto. Este autor establece como punto de inicio, el siglo
XVIII cuando ya Adam Smith, criticaba el papel que desempeñaba en la
economía el sector servicios, puesto que no producirían valor alguno por-
que no se concretan en un artículo permanente y vendible que permanezca
una vez terminado el trabajo.
En las primeras décadas del siglo XX, el componente de servicio de la
economía se definía como algo residual, esto es, como la diferencia entre
los salarios totales y los dedicados a la producción de bienes. A esta diferen-
cia la llamaban trabajo improductivo residual; que luego los economistas
del trabajo, definieron como salarios no destinados a la producción o bie-
nes inmateriales; de ahí también la asociación más moderna, de identificar
los servicios como productos intangibles.
En la actualidad, el concepto moderno de producto se aplica tanto a
los bienes como a los servicios. Por un lado, los bienes de consumo poseen
elementos intangibles o servicios, que les otorgan una diferenciación ante
segmentos de mercado altamente fragmentados y una competencia cada
vez más mundializada. Por otro lado, los servicios turísticos, que «consti-
tuyen uno de los aspectos intangibles del producto turístico junto con la
gestión, la imagen de marca y el precio; requieren a su vez, la presencia de
elementos tangibles como los bienes, los recursos, las infraestructuras y los
equipamientos» (Valls, 2003:195).
De acuerdo con la escala de análisis, la planificación del producto turís-
tico puede entenderse como un negocio individual, una línea en un destino
(branding) o una experiencia turística total.
En el primer caso, existen diversas metodologías para analizar los
componentes tangibles e intangibles, y los beneficios o atributos buscados
(Kotler y Armstrong, 1996) de un producto. Algunos autores como Swar-
brooke (2007), mencionan incluso que la mayoría de los atractivos son en

48 | Geoturismo en Patagonia Norte


realidad, un ejemplo de este mix producto-servicio, porque conforman una
combinación de productos y servicios, cuyo objetivo es satisfacer las nece-
sidades de un segmento de mercado.
En el segundo caso, el diseño de líneas de producto en un destino, con-
siste en la agrupación de actividades, servicios, equipamiento y facilida-
des dirigidas a diferentes segmentos de demanda, en torno a uno o varios
atractivos turísticos. No es un simple commodity, su desarrollo debe ser un
proceso integrado (Gunn y Var, 2002) y puede ser analizado desde distintas
escalas, mediante la teoría del ciclo de vida de los destinos y productos tu-
rísticos (Butler, 2006).
En el tercer caso, el producto es visto como una experiencia turística
total, que comprende una combinación de todos los elementos del produc-
to-servicio que el turista consume desde el momento que deja su hogar
hasta su retorno. Desde esta óptica, «el concepto de producto total es más
abarcativo que el de destino en sí mismo, y usualmente incluye distintos
productos turísticos. Por lo tanto, un destino puede ser visto como parte de
los productos de la industria del turismo» (Jafar, 2000:145).
Como resultado, el término producto ha recorrido un largo camino, a
partir de la jerarquización de los servicios en general y del sector turismo,
en particular. De esta manera, la exploración de su evolución conceptual y
los elementos que lo constituyen «proveerá mayor precisión en discusiones
relacionadas con la naturaleza del turismo, la planificación, desarrollo, ad-
ministración y distribución de sus productos» (Smith, 1994:2).
En los servicios turísticos el concepto está íntimamente ligado a la
razón de ser del producto-servicio, ya que el usuario participa en la pro-
ducción del servicio o proceso de servucción, construyendo la experiencia
turística. Desde la óptica de la mercadotecnia, el mercado «son personas y
está conformado por el colectivo de usuarios del servicio» (Chías, 1991:2).
No obstante, se reconoce que en el mercado existe diversidad y que
se requiere una segmentación de visitantes o agrupación de personas de
acuerdo con variables sociodemográficas, comportamentales, psicográfi-
cas, etc., para identificar las oportunidades comerciales y establecer una
diferenciación de los productos. Dicha segmentación del mercado «no co-
mienza con la distribución de las posibilidades que representa el producto,
sino con la diferenciación de las necesidades o intereses del consumidor»
(Kotler et al., 1994:213).
De esta manera, se discrimina del total de personas, aquellas que po-
seen tiempo, poder adquisitivo, motivación y una actitud favorable para
realizar el viaje y conocer determinado destino turístico. Este conjunto se

Dimensión geográfica del turismo | 49


denomina demanda turística y desde una perspectiva geográfica puede
definirse como «el número total de personas que viajan o desean viajar,
para disfrutar de facilidades turísticas y de servicios en lugares distintos al
lugar de trabajo y de residencia habitual» (Mathieson y Wall, 1982, citado
en OMT, 1998:59).
Una de las razones del incremento de la demanda en destinos denomi-
nados emergentes, es el surgimiento de nuevas tendencias en el mercado.
«Estos nuevos consumidores muestran sus preferencias sobre todo por los
componentes de singularidad, diferenciación y la autenticidad aparente o
tematización, de los destinos emergentes. Buscan además espacios no de-
gradados, en los que la experiencia única es un valor central. Se trata por ello
de un turismo activo y participativo, que persigue un contacto directo, una
interacción real con el lugar visitado» (González, 2007).
El mercado no es una entidad amorfa, sino que comprende un conjunto
de personas que desean practicar actividades relacionadas con atributos de
consumo distintivos (Michael, 2007), de ahí el potencial para las empresas y
agentes públicos de conformar un micro-cluster a partir de una línea de pro-
ducto en particular.
En relación a la planeación y el lanzamiento de nuevos productos turís-
ticos, si no se considera la esencia de los atractivos como una construcción
social, se generan dificultades para la ejecución de proyectos turísticos, es-
pecialmente en destinos en etapa de exploración e implicación al mercado,
como es el caso del presente estudio.
En síntesis, en este capítulo se ha hecho mención a los principales apor-
tes y dificultades de la Geografía Humana en general, para analizar la diná-
mica social del ocio y el turismo desde una perspectiva espacial - territorial.
Se han descrito diferentes enfoques de acuerdo con el objeto y métodos de
estudio desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad, pasando por diver-
sas escuelas geográficas nacionales.
Un inconveniente aún por resolver es la indefinición de la pertenencia de
los estudios geográficos en turismo a un campo, subdisciplina o disciplina,
señalándose dos razones principales. En primer lugar, la creciente compleji-
dad que la actividad turística ha experimentado a escala global, dando lugar
a procesos de territorialización y turistificación que originan una organi-
zación y reorganización del espacio, fundada en la valoración de recursos
desde un punto de vista turístico y recreativo. La proliferación y estandari-
zación de productos turísticos introducen lógicas territoriales con una alta
fragmentación y discontinuidad de los espacios de ocio.

50 | Geoturismo en Patagonia Norte


En segundo lugar, el «giro cultural» de la Geografía Humana con la in-
corporación de estudios provenientes de disciplinas de las Ciencias Socia-
les, centrados en el análisis del ocio como categoría explicativa del tiempo
social del hombre y un cuestionamiento ético sobre el desarrollo sustenta-
ble en turismo.
Se introducen a continuación, nociones referidas a las diferentes posturas
sobre el desarrollo y la sustentabilidad en turismo, la conservación de los re-
cursos naturales y las implicancias espaciales del nexo global-local en turismo.

Dimensión geográfica del turismo | 51


Capítulo 2: Sustentabilidad, turismo y periferia
Desarrollo y sustentabilidad en turismo

El turismo sustentable es «un término utilizado para denotar la aplicación


de los principios del Desarrollo Sustentable al particular contexto del tu-
rismo» (Fennell, 2002:27), en donde coexisten diversas posiciones, que en
algunos casos resultan antagónicas.
En la década de 1980 la atención internacional comenzó a centrarse en
los problemas ambientales, desde la perspectiva de la salud humana y la
conservación de especies. Es en este período cuando se realizan los pri-
meros foros mundiales de discusión sobre la necesidad de un Desarrollo
Sostenible, definido en el Informe Nuestro Futuro Común. Estrategia para
el Desarrollo de la Vida, como «.... aquel que satisface las necesidades de las
generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones
futuras para satisfacer sus propias necesidades.» (World Commission on
Environment and Development, 1987:54).
Dos hitos históricos sobre el tratamiento del ambiente, fundamentales
por su implicancia posterior en el turismo y la definición de un Desarrollo
Turístico Sustentable, fueron la Conferencia Mundial de las Naciones Uni-
das sobre el Medio Ambiente Humano, en Estocolmo (1982) y la Conferen-
cia de las Naciones Unidas sobre El Medio Ambiente y el Desarrollo, cono-
cida como Cumbre de la Tierra o Cumbre de Río, en Río de Janeiro (1992).
A partir de estos encuentros mundiales se elaboraron tres documentos
que involucran la actividad turística:
La Agenda 21 o Programa 21 (UNCED, 1992)adoptado por 178 gobier-
nos, que bosqueja principios para un modo de vida sostenible y que con-
sidera el turismo como uno de los cinco sectores de actividad prioritarios
para actuar.
La Carta de Turismo Sostenible (OMT, 1995) en la cual, los delegados de
países participantes de la Conferencia Mundial de Turismo Sostenible en
Canarias, formularon cinco principios rectores para el Desarrollo Turístico
Sostenible.
La Agenda XXI para la Industria de Viajes y Turismo: Hacia un Turismo
Ambientalmente Sostenible (World Travel y Tourism Council, WTO y Earth
Council, 1995). En esta oportunidad, el Consejo Mundial de Viajes y Turis-
mo (WTTC-World Travel and Tourism Council), la Organización Mundial
del Turismo (OMT/WTO-World Tourism Organization) y el Consejo de la
Tierra (Earth Council), definieron el Desarrollo Turístico Sostenible como

Sustentabilidad, turismo y periferia | 53


aquel que «reúne las necesidades de los turistas presentes y de las regiones
receptoras protegiendo y mejorando oportunidades para el futuro. Se debe
mirar el manejo de todos los recursos de tal manera que las necesidades
económicas, sociales y estéticas puedan ser colmadas manteniendo la inte-
gridad cultural, procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los
sistemas que soportan la vida».
En este último documento se propone la inclusión de las empresas
como parte fundamental en la gestión del denominado Desarrollo Turís-
tico Sustentable. Las responsabilidades de éstas se relacionan principal-
mente con una modificación de las prácticas en el modo de transporte y el
uso del suelo, para asegurar la minimización de sus desechos así como la
reutilización, reciclado, conservación y control de los recursos energéticos
y del agua potable.
Otros foros mundiales que han propiciado la discusión y revisión de
conceptos utilizados para definir el Turismo Sustentable, fueron la Con-
ferencia GLOBE `90 (Vancouver, Canadá) en 1990; y la Cumbre Mundial
sobre Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, Sudáfrica) en 2002.
En las últimas tres décadas, el Desarrollo Sustentable se ha convertido
en un paradigma y la profundización de algunas cuestiones clave en su defi-
nición, que aún generan controversia, son imprescindibles retomarlas para
el contexto del turismo (Hunter, 1997:851). Entre las mencionadas cuestio-
nes, surgen temas tales como el nexo entre las escalas local–global, los alcan-
ces del concepto de conservación de los recursos naturales y la existencia de
una pluralidad de visiones o posiciones sobre el desarrollo sustentable.
En lo referido al nexo entre las escalas local-global, es una tensión
permanente en tiempos de Globalización y uno de los problemas para re-
lacionar el turismo con el concepto de desarrollo sustentable, debido a la
naturaleza holística de la sustentabilidad, particularmente en sus escalas
espacial y temporal.
El turismo en su expresión espacial, comprende el movimiento de per-
sonas, capitales, ideas, bienes y servicios entre áreas emisoras, de tránsito
y de destino. Sin embargo, la sustentabilidad «se ha centrado en el sistema
central del turismo» (Farrell y Twining-Ward, 2004:278) con énfasis en los
destinos y las prácticas turísticas en estas áreas, «avocándose a los procesos
e impactos más visibles relacionados con la industria, pero que son sólo un
fragmento de la totalidad» (Gössling, 2000 citado en Saarinen, 2006:1124.).
Simultáneamente, el turismo en su expresión temporal, comprende
procesos de valoración diferenciada de territorios y recursos, de acuer-
do con los actores en el contexto socio-político del momento. Es posible

54 | Geoturismo en Patagonia Norte


distinguir una historicidad en los tres enfoques e interpretaciones predo-
minantes definidos por Adriana Allen (2003, citado en Mantero, 2004:17)
como: «el enfoque neoliberal, que planteaba el desarrollo sustentable
como opción para el crecimiento económico incluyendo los costos de los
perjuicios producidos; el enfoque de necesidades básicas, como requisito
necesario a las condiciones de vida del presente y del futuro; el enfoque
estructuralistacomo condición sine qua non para alcanzar la equidad y la
justicia en el uso y control de los recursos».
El desarrollo sustentable y el turismo mantienen estrechas relaciones
«no sólo en el terreno conceptual, sino básicamente, a nivel de la realidad
ambiental misma y de los efectos que sobre ella produce la actividad turís-
tica, así como a nivel de la gestión en términos de orientaciones, decisiones
e intervenciones» (Venturini, 1998:36)
La relación entre desarrollo sustentable, turismo y localidad es comple-
ja, porque los procesos no definidos localmente, como el desarrollo sus-
tentable, mayormente determinan las realidades y prácticas locales. Pero
tales procesos que aluden a la globalización no son solamente llevados
adelante desde «afuera», puesto que los actores locales también contribu-
yen a los resultados. En este tipo de «globalización desde abajo» (Saarinen,
2006:1134), las localidades son parte de un «proceso reflexivo que inventa (o
reinventa), produce y comercializa un lugar, para ingresar al orden mun-
dial» (Urry, 2001:2).
En lo referido a la relación desarrollo del turismo y conservación de los
recursos, y para poder comprender las diferentes posturas, se presenta a
continuación un espectro de percepciones sobre el rol de los recursos natu-
rales y el mantenimiento de la equidad intra-generacional, en su búsqueda
del desarrollo sustentable (Cuadro 1).
Los extremos resultantes reciben críticas principalmente por su inca-
pacidad de satisfacer las necesidades humanas intra e intergeneracionales.
En el caso de la primera postura (sustentabilidad muy débil), debido a su
enfoque neoliberal, se priorizan las necesidades y requerimientos de «au-
tenticidad» del consumidor o turista potencial. Y en la última postura (sus-
tentabilidad muy fuerte), no se considera la posibilidad de que los habitan-
tes de las áreas de destino con alta naturalidad, generalmente localizadas
en los países denominados del Tercer Mundo puedan superar la pobreza,
marginación y exclusión a través de un crecimiento económico y la utiliza-
ción de recursos naturales (Trainer, 1990, citado en Hunter 1997:853).

Sustentabilidad, turismo y periferia | 55


Cuadro 1: Descripción sintética del espectro de
visiones sobre el desarrollo sustentable
Posturas sobre Características distintivas
la sustentabilidad
Mirada antropocéntrica y utilitaria. Crecimiento orientado a la
explotación de recursos.Es posible un substitución infinita entre
Muy débil el capital natural y el humano-construido.Se asegura un bienes-
tar sostenido a través del crecimiento económico y la innovación
técnica.
Mirada antropocéntrica y utilitaria, aunque interesa la conserva-
ción del recurso.El crecimiento se maneja y modifica. Existe una
preocupación por la distribución intra e intergeneracional de los
Débil
costos y beneficios del desarrollo Se descarta la posibilidad de una
substitución infinita entre capital natural y humano-construido, y
se reconoce que algunos aspectos del mundo natural son críticos.
Mirada ecosistémica, orientada a la preservación de los recursos.
Se reconoce como valor primario el mantenimiento de la integri-
dad funcional de los ecosistemas, por encima de la utilización de
Fuerte
los recursos por el hombre.Se adhiere al principio de equidad intra
e intergeneracional, y se le otorga mayor importancia a los intere-
ses colectivos que a los del consumidor individual.
Mirada bio-ética y ecocéntrica. Se preserva el recurso hasta el
punto de minimizar la utilización de recursos naturales.Se consi-
Muy fuerte
dera que todos los elementos de la Naturaleza tienen derechos o
un valor intrínseco.

Fuente: Modificado de Hunter, 1997:853. Neuquén.

En lo referido a la diversidad de visiones sobre el desarrollo sustentable


en turismo, Clarke (1997:224) propone un marco conceptual de cuatro posi-
ciones, que ofrece una orientación general sobre los principales avances teó-
rico-conceptuales, para definir el turismo sustentable. A los efectos expositi-
vos del presente trabajo, se adopta este marco general de referencia, aunque
prescindiendo del orden cronológico que le asignó originalmente la autora.
Considerando las cuatro posiciones denominadas por Clarke: de polos
opuestos, continuum, movimiento y convergencia; es posible asociar las
dos primeras por su referencia al turismo como la posesión de una escala
particular, mientras que en las dos últimas posiciones, se relativiza el con-
cepto de escala y la atención se centra en el objetivo a alcanzar por parte de
los distintos actores involucrados.

56 | Geoturismo en Patagonia Norte


De este modo, en la posición de polos opuestos, surgen dos estereotipos
básicos: el turismo de masas como «malo» y el turismo sustentable como
«bueno». Los impactos ambientales negativos son atribuidos sólo al turis-
mo de masas, considerado «hard», «destructivo», etc. Por lo tanto, la escala
del turismo es la principal característica para definir la polaridad; y un de-
sarrollo pequeño, resulta sinónimo de sustentable.
Esta tendencia a la dicotomía aún se detecta en discusiones referidas a la
ética en turismo, en las cuales el concepto de sostenibilidad aparece en con-
traposición al consumismo (…) entonces el «turismo sustentable se usa como
palabra mágica para lavar la mala conciencia del turismo de masas, causante
de impactos negativos y destructor del territorio» (Seguí Llinás, 2006:80).
En la posición de continuum, se interpreta el desarrollo sustentable y el
turismo de masas como una adaptación flexible a lo anterior. Se reconoce
que el turismo sustentable, con especial referencia al ecoturismo, «utili-
za la misma infraestructura, transporte, sistemas de reservas, e incluso
en ocasiones puede llegar a compartir las mismas áreas naturales que el
turismo de masas» (Weaver, 2000:222). De la misma manera, si bien el eco-
turismo ocurre frecuentemente en áreas remotas y se comercializa para
nichos de mercado específicos, «el tipo de turismo puede cambiar y poner
en riesgo las áreas receptoras, si no es apropiadamente gestionado» (Boyd
y Butler, 1996:565).
Las dos posiciones anteriormente mencionadas han recibido críticas
por su «carácter simplista e impráctico, debido a que el reemplazo del
turismo de masas por un desarrollo sustentable de pequeña escala, sería
difícil de alcanzar considerando el dramático crecimiento del turismo in-
ternacional desde los 25 millones de viajes en 1950 (WTO, 1993), a los 531
millones en 1994 (WTO, 1995) y su predicción de continuo crecimiento
(WTO, 1995)» (Clarke, 1997:226).
En la década de 1990 se evidencian varios ejemplos de compañías aéreas y
cadenas hoteleras, que hacen explícita su intención de alcanzar un desarrollo
sustentable. Su papel es el de interesar a los consumidores para que compren
estos productos e introducir políticas de sustentabilidad a lo largo de la cade-
na de servicios, como una «estrategia de negocios» (McKercher, 2003).
Estas iniciativas, impulsaron la posición de movimiento. El debate se
centra ahora no tanto en la naturaleza del turismo sustentable, sino en un
interés por operacionalizar el conocimiento logrado hasta el momento.
Se considera que los principios de desarrollo sustentable en turismo,
«fracasan porque los decidores encuentran difícil operacionalizar efecti-
vamente sus significados» (Fennell, 2002:27), y por lo tanto, el primer paso

Sustentabilidad, turismo y periferia | 57


lógico es seleccionar los indicadores. De manera que, surgen dos métodos
básicos para analizar los indicadores de sustentabilidad en turismo: los
indicadores de sustentabilidad (OMT, 2005) y desde una perspectiva de la
economía ambiental, el análisis de los principios de sustentabilidad a par-
tir de la regla de «capital constante» (Garrod y Fyall, 1998:205).
El foco está en el ambiente físico / ecológico, con énfasis en el sistema
de gestión ambiental, con la incorporación de técnicas como auditorías
ambientales de productos, procesos y aspectos relacionados, y asesorías de
impacto ambiental (Clarke, 1997).
Se elaboran certificaciones a diversas escalas y dirigidas a diferentes
actores (operadores turísticos, instituciones e incluso destinos turísticos),
para acreditar su adhesión a los principios de sustentabilidad.
Algunas críticas que se les adjudica a dichas certificaciones (eco-labels)
se refieren a que no sólo «confunden a los consumidores al punto de que
ignoran este sistema» (Font, 2002:197), sino que «el concepto de sustentabi-
lidad varía según el tipo de empresa» (Font y Harris, 2004: 986) y que «exis-
ten indefiniciones incluso, en el mismo concepto de las certificaciones»
(Bukley, 2002:205). A modo de ejemplo, el sistema del Programa Nacional
de Acreditación en Ecoturismo (NEAP) de Australia, se centra en la calidad
de los recursos naturales en un lugar particular; y el sistema de Bandera
Azul (BLUE FLAG) de Europa, se enfoca sobre la calidad en la gestión am-
biental de una compañía o de un producto turístico en particular.
Esta diferencia de énfasis, sobre el recurso o sobre el servicio y las acti-
vidades turísticas, es recurrente en estudios antecedentes sobre los límites
de crecimiento (Saarinen, 2006) y «se evidencia en las estrategias orienta-
das hacia el desarrollo o hacia la ecología, por parte de distintos grupos y
sectores asociados a la industria del turismo» (McKercher, 2003:3).
Finalmente, en la posición de convergencia se encuentran los plantea-
mientos que postulan el turismo sustentable como un objetivo a alcanzar,
independientemente de la escala del desarrollo. De las dos orientaciones
generales a partir de las cuales puede abordarse la sustentabilidad: una
postura científica y una postura ética (Hughes, 1995), en la presente posi-
ción se pueden identificar en su mayoría, discusiones referidas a la ética en
turismo y su adecuación a los principios del desarrollo sustentable.
Por lo tanto, se acepta que el concepto de turismo sustentable aún está
evolucionando y la ausencia de una definición precisa es menos importan-
te que el movimiento general en una misma dirección.
Se hace referencia al desarrollo sustentable como un «paradigma
adaptativo capaz de incluir circunstancias diversas y articular diferentes

58 | Geoturismo en Patagonia Norte


objetivos en términos de utilización de recursos naturales» (Hunter,
1997:864). Se lo considera un concepto maleable y aplicable a un espectro de
visiones, con su correspondiente correlato hacia el desarrollo turístico, en-
tendido como un «proceso manipulador y selectivo» (Wheeller, 2005:267).
Se apela a una terminología específica –turismo alternativo, soft, eco-
turismo- para referirse a «aquellas iniciativas consideradas sustentables
/ responsables» (Archer et al., 2005:97) que pueden ser utilizadas «como
modelos para evaluar los ideales de un desarrollo sustentable» (Fennell,
2002:23) y elaborar un código de ética.
Esta flexibilidad y apertura hacia el concepto de sustentabilidad, pro-
voca posturas críticas con respecto a «la capacidad de declarar realmente
un turismo sustentable, cuando las industrias relacionadas al mismo, no
lo son» (Wheeller, 2005:269); o contrarias al uso del turismo como una es-
trategia de desarrollo sustentable, puesto que los términos «ecoturismo»
y «turismo alternativo» son utilizados como una «etiqueta popular para
justificar una explotación comercial de áreas cultural y ambientalmente
sensitivas» (Collins, 1999:99); a la vez que «funcionan como spots publici-
tarios para que empresas de gran escala, en detrimento de las pequeñas
empresas locales» (Sasidharan, 2002:172).
De esta forma, se considera que más allá de las estrategias de manejo
de visitantes según cuotas o mediante la zonificación de áreas por usos, el
turismo sustentable posee una dimensión social fundamental que expo-
ne entre otras problemáticas, «la forma en que los turistas y operadores
turísticos se comportan y funcionan en relación al manejo de los recursos
naturales» (Carey et al, 1997:430); así como «el uso de la tierra y los meca-
nismos de poder que establecen quiénes definen finalmente, el significado
de naturalidad en áreas periféricas» (Saarinen, 2005:47).
Por este motivo, el capital social es visto cada vez con mayor frecuen-
cia, como «un instrumento para la búsqueda de resultados positivos del
desarrollo» (Jones, 2005:321) y va de la mano con el «cambio en la noción
de desarrollo como algo adquirido, a algo generado a partir de un conjunto
de capacidades generadas endógenamente y que se insertan en un sistema
territorial organizado» (Suárez y Merli, 2006:99).
La aproximación basada en la comunidad, como otras tradiciones de
sustentabilidad, «es desafiada por la globalización y una ética ambiental
global» (Holden, 2003:104). De este modo, el turismo sustentable asociado
al desarrollo local en países del denominado Tercer Mundo, es visto como
«una estrategia más vinculada al concepto de solidaridad que al de integra-
ción, ya que en la actualidad, este último término reivindica todo lo global,

Sustentabilidad, turismo y periferia | 59


total, holístico, pero también refleja ofensivamente sus antónimos: exclu-
sión, segregación, desintegración» (Cazés, 1997:13).
Con respecto a la racionalidad de la ética, hay un fuerte argumento
para sugerir que ahora gobierna una nueva ética de la conservación, en las
interacciones entre operadores y el ambiente; sin embargo, «aún es antro-
pocéntrica, preocupada por el bienestar económico y social de las comu-
nidades, antes que en el reconocimiento de los derechos de la naturaleza»
(Holden, 2003).

Noción de periferia y su influencia en la selección


de atractivos turísticos

La condición de periferia en muchas de las áreas en donde ocurre el turis-


mo basado en la naturaleza, no suele ser reconocida explícitamente (Hall
y Boyd, 2005), sin embargo, presenta un conjunto de características comu-
nes que afectan sobremanera el establecimiento en primer lugar, y luego la
operación, de los atractivos turísticos.
Algunas características de las áreas periféricas identificadas en la lite-
ratura sobre turismo son:
Lejanía con respecto a los mercados de masas, implicando un incre-
mento en los costos de transporte y comunicación tanto para oferentes
como para visitantes.
Algunas áreas pueden atraer nuevas formas de inmigración bajo la mo-
dalidad de casas de segunda residencia (…), o propiciar un «fenómeno de
migración de amenidades», que constituye una nueva forma de movilidad
espacial hacia áreas conocidas por su alta calidad ambiental y característi-
cas culturales distintivas (Moss, 2005).
Comparativa falta de innovación, con las áreas centrales; así como una
tendencia a la importación de nuevos productos, antes que el desarrollo de
los mismos localmente.
En lo referido a la localización de los sistemas productivos, la influencia
del Estado nacional y las autoridades de la administración local puede ser
mayor que en las regiones centrales. Esto puede resultar en una falta de
control político y económico efectivo sobre las principales decisiones que
hacen a su bienestar (Hall y Boyd, 2005).
Los flujos de información al interior del área periférica y de la perife-
ria al centro, tienden a ser más débiles que del centro a la periferia (Hall y
Boyd, 2005). Esta situación puede tener implicancias para la toma de deci-
siones político-económicas y la percepción del lugar.

60 | Geoturismo en Patagonia Norte


Las regiones periféricas usualmente se perciben como poseedoras de
un valor estético más alto porque sus recursos de base permanecerían rela-
tivamente sin desarrollarse, en comparación con las áreas centrales
Dos de las características anteriormente mencionadas, tienen fuertes
implicancias en el diseño de los atractivos turísticos: la accesibilidad y
la mayor intervención del poder público. En el primer caso, la accesibili-
dad es un factor que puede definir distintos grados de periferia; y en el
segundo caso, la intervención estatal es fundamental para el proceso de
construcción de los atractivos, basados en bienes patrimoniales, porque les
proporciona una legitimación (Prats, 2003) y elevación con respecto a otros
recursos (MacCannell, 1999), resultando en la asignación de un simbolis-
mo añadido, que es tomado por el sistema turístico y transformado en una
ventaja competitiva del territorio.
No obstante, la intervención gubernamental en áreas periféricas, si
está asociada a un desconocimiento del recurso, puede repercutir negati-
vamente en la imagen del lugar y los valores de la comunidad local. Al res-
pecto, algunos autores alertan sobre la necesidad de revisar el significado
detrás de las etiquetas y si éste logra seguir vinculado con los valores e inte-
reses de la comunidad local, a medida que el producto turístico evoluciona
y se internacionaliza. Este cambio gradual «se puede detectar en estudios
sobre los discursos de productos, en países o regiones que han cambiado
de una demanda doméstica por otra nacional e internacional, con la inten-
ción de competir a escala global» (Gaffey, 2004:275).
El turismo es un componente del concepto más abarcativo de desarro-
llo y si bien el desarrollo de destinos turísticos de pequeña escala en una re-
gión, ofrece una excelente posibilidad para revitalizar el crecimiento rural,
sólo será relevante en aquellas localidades que puedan crear y sostener una
ventaja competitiva defendible.
Esta realidad obliga a los pequeños destinos o micro-clusters turísticos
ubicados en áreas periféricas, a desplegar una mayor creatividad para hacer
frente a temas complejos en sí mismos, tales como la competitividad, el apo-
yo comunitario y la financiación de obras de infraestructura y facilidades tu-
rísticas, que contribuyen a la configuración final de los atractivos turísticos.
La concepción de áreas periféricas surgió de la Teoría de la Dependen-
cia, conocida también como Teoría de Centro-Periferia, a partir de la inte-
rrelación entre las nociones de desarrollo y subdesarrollo.
En un primer momento, su aplicación al turismo consistió en reconocer
áreas urbanas industriales y post-industriales, que concentraban las decisiones
políticas, económicas y comerciales, y por tanto, poseían el poder para seleccio-
nar áreas cercanas y atribuirles una función como centros vacacionales.

Sustentabilidad, turismo y periferia | 61


Desde una postura radical, «el desarrollo turístico puede mostrar sín-
tomas de la teoría de la dependencia, cuando éste resulta en un enriqueci-
miento de áreas desarrolladas metropolitanas, a expensas de regiones más
pobres y subdesarrolladas» (Fletcher, 2000:143).
Las mencionadas relaciones entre áreas periféricas y centrales, no son
fijas sino categorías dinámicas que implican alianzas económicas, políticas
y simbólicas. Scott (2000) sostiene que el turismo construye una «periferia
para el disfrute» como un objeto de la imaginación metropolitana, en don-
de la fantasía realmente encuentra su localización física, y que por tanto,
dicha periferia se va modificando a medida que cambian las tendencias del
mercado. De esta forma, el auge que en un primer momento tuvo el turis-
mo de masas, concentrado en los atractivos de sol y playa, está cediendo su
lugar a un nuevo tipo de turismo, interesado en una periferia más remota,
sustentado en mitos sobre paisajes inexplorados y / o culturas tradiciona-
les donde los turistas pueden experimentar lo «auténtico» (Cohen, 1989).
Esto implica que la idea de área periférica constituye una imagen atracti-
va en sí misma, como en el caso de la creación de periferias artificiales (Scott,
2000) a modo de estrategia de marketing, para la revitalización de destinos
turísticos o como fundamento para el posicionamiento de nuevos destinos.
Esta evolución en el sentido simbólico del turismo en las áreas perifé-
ricas, tiene también sus implicancias espaciales, cuando por ejemplo, los
patrones de desarrollo de los tradicionales centros turísticos, que transi-
tan por una etapa de maduración y/o declinación, promueven sus propias
regiones periféricas como una alternativa al turismo de sol, playa y arena
(Morgan, 2005).
Por lo tanto, la noción de que las áreas periféricas se definen a partir
de su distancia con respecto al centro de la actividad turística «comienza
a relativizarse ante el surgimiento de otros factores intervinientes como la
accesibilidad» (Lew, 2000:35).
Un atractivo para visitantes localizado a considerable distancia del cen-
tro de la actividad turística pero que ofrece un acceso fácil, puede describir-
se como una «periferia cercana» según el criterio del acceso; mientras que
un sitio localizado cerca de un centro mayor pero al cual es difícil acceder,
puede ser también considerado una «periferia media» basado en el acceso,
pero no en la distancia.
Donde el automóvil sigue siendo la forma dominante de transporte, la
distancia y el tiempo de viaje continúan definiendo la localización y escala
de la periferia (Porter, 1982; Prideaux, 2005).

62 | Geoturismo en Patagonia Norte


En lo referido a la accesibilidad, Hall y Boyd (2005) advierten sobre la
confusión que genera su utilización como sinónimo de remoto, y que por
tanto, se aplica mejor al significado de «conectividad» entre el viaje gene-
rador y el destino, que integra la experiencia de viaje.
Hoy se reconoce que la accesibilidad posee una dimensión social y fí-
sica. «Otros factores que caracterizan una localización periférica, son las
percepciones del visitante, la escala y finalmente, el costo del viaje, ya que
éste último, influencia al consumidor en su selección entre atractivos sus-
titutos» (Prideaux, 2005:60).
Atractivos interesantes que están ubicados lejos de rutas turísticas
principales, usualmente fracasan en atraer la misma cantidad de visitantes
que un atractivo similar conseguiría si estuviera localizado cerca de una
ruta turística mayor, indicando así una medida de periferia desde la pers-
pectiva del turista.
Sin embargo, el mejoramiento de la accesibilidad puede repercutir en
una redefinición sustancial de la percepción de periferia de los lugares. Por
este motivo, el turismo basado en áreas naturales periféricas necesita ser
contemplado en un contexto de objetivos y estrategias de desarrollo regio-
nal más amplio.

Los destinos turísticos intermedios y la creación de atractivos

Tradicionalmente, los destinos se han identificado con áreas definidas


geográficamente, como un país, isla o ciudad. Sin embargo, con mayor fre-
cuencia, se reconoce que en la delimitación de los mismos, interviene la sub-
jetividad de los turistas actuales / potenciales consumidores«dependiendo
de su itinerario de viaje, antecedentes culturales, propósito de visita, nivel
educativo y experiencia anterior» (Buhalis, 2000:97).
Los destinos ofrecen una combinación de servicios, actividades, equi-
pamiento e infraestructura turística, así como de un patrimonio de uso
colectivo. Todos estos elementos se integran en una marca que debe ser re-
conocida y percibida como diferenciada por el visitante con respecto a los
destinos, que en su mismo mercado de referencia compiten con productos
similares y sustitutos.
La excepción son aquellos atractivos que por la complejidad de su oferta
de servicios, actividades para el visitante y equipamiento in situ, no sólo
pueden considerarse en sí mismos un «atractivo-producto» (Swarbrooke,
2007) sino que se constituyen en verdaderos destinos para ciertos seg-
mentos de demanda. Ejemplos de estos casos, son los parques temáticos y

Sustentabilidad, turismo y periferia | 63


aquellas pequeñas comunidades que basan su sistema productivo local, en
el desarrollo de un solo tipo de atractivo básico.
En lo referido a la mencionada combinación o amalgama de aspectos
tangibles e intangibles que ofrece un destino, es importante mencionar
que en áreas periféricas existen particularidades respecto de la función
que cumplen los destinos y su relación con los centros urbanos, fundadas
en cuestiones relacionadas con la proximidad y la accesibilidad.
Por lo tanto, se encuentran los denominados destinos intermedios que
son lugares de paso obligado, con una oferta de atractivos secundarios; y
que usualmente se asocian con los centros de escala y los centros de excur-
sión descriptos por Boullón (1985) en su teoría del espacio turístico1. Uno
de los factores que influyen en su razón de ser, es la dependencia del auto-
móvil como principal medio de movilidad para acceder a un destino final
de larga distancia.
Otro punto importante, que hacen a la dinámica regional es que la
constitución de destinos turísticos no requiere la presencia de un centro
urbano como condición necesaria, ya que la función de éste puede ser des-
empeñada por núcleos turísticos (Boullón, 1985) cercanos a los atractivos,
que actúen como centros de apoyo, brindando un equipamiento y una
oferta mínima de servicios y actividades.
Asimismo, el cambio paulatino del comportamiento de los visitantes,
el modo en que deciden realizar sus prácticas (tal el caso de la actividad
del ecoturismo) y la creciente valoración de un patrimonio ambiental que
se considera limitado, permiten inferir que para ciertos segmentos de de-
manda las áreas naturales protegidas son destinos turísticos en sí mismos
(Vejsbjerg, 2006a; Otero, 2008), independientemente de la presencia de
centros urbanos en su entorno inmediato.
En lo referido a la presencia de un patrimonio de uso colectivo, que for-
ma parte de la amalgama de productos y servicios que ofrece el destino, es
importante traer a consideración dos aspectos:

1 Según Boullón (1985:75) los centros son conglomerados urbanos que cuentan en su
propio territorio o dentro de su radio de influencia, con atractivos turísticos de tipo y
jerarquía suficientes para motivar un viaje turístico. De acuerdo con su función como
plazas receptoras de turistas se definen como: «Centro de escala» cuando se da en
coincidencia con los nudos de las redes de transporte y en las etapas intermedias de
recorridos de larga distancia entre una plaza de mercado emisor y otra de mercado
receptor, del mismo país o del extranjero. Generalmente no tiene atractivos y la estadía
promedio de los turistas difícilmente se prolongue por más de una noche.«Centro de
excursión» cuando recibe turistas procedentes de otros centro por menos de 24 horas.

64 | Geoturismo en Patagonia Norte


1. El proceso de activación patrimonial, según el cual los recursos va-
lorados por y para el turismo, pasan por una etapa de legitimación
como patrimonio (especialmente aquellos bienes que posean un in-
terés científico), para luego constituirse en un patrimonio turístico.
2. La pertinencia de referirse a dicho patrimonio como de uso colecti-
vo en vez de uso público (Gligo, 1987), ya que de acuerdo con el sig-
nificado que se le atribuye en el contexto del desarrollo ambiental
y a los efectos de normar las cuentas patrimoniales, la mayoría del
conjunto de bienes públicos suele estar en dominio privado. De tal
forma, el Estado debe normar la función social del bien patrimo-
nial, ya sea regulando el uso privado en función del uso colectivo,
ya sea expropiándolo cuando la función social lo exija.

De esta manera, el destino turístico es visto como una unidad o entidad


que forma un sistema, y que puede o no compartir los mismos límites po-
líticos y administrativos que los del territorio. Las fronteras territoriales se
diluyen dando lugar a regiones pivotales (Boisier, 1998) fundamentadas en
la teoría de redes y el espacio virtual.
Por consiguiente, en el proceso de mundialización se habla de una
competitividad ampliada, porque se consideran las distintas fuerzas que
intervienen en el éxito de los destinos.
Difícilmente un destino sobreviva en el largo plazo sobre la base de un
solo atractivo o en su defecto, sin una innovación constante del mismo.
De acuerdo con Swarbrooke (2007:23) “los atractivos son el grano de arena
original alrededor del cual la perla del destino crece”. En consecuencia, los
atractivos deben formar parte de un plan general estratégico de turismo y
ser usados como una herramienta más de manejo del destino (Leask, 2005).
Dos aspectos fundamentales, que están íntimamente relacionados con
el lanzamiento de nuevos productos y la innovación en los ya existentes,
son: 1. Las motivaciones, atributos buscados y comportamiento de los vi-
sitantes actuales y potenciales, así como de los no-visitantes y la demanda
latente (Davies y Prentice, 1995); 2. La participación de la comunidad local,
que “ha sido largamente ignorada por la bibliografía específica, aunque
es importante particularmente en pequeñas comunidades localizadas en
áreas periféricas” (Prideaux, 2005:63).
A modo de síntesis del presente capítulo, se puede mencionar que se ha
profundizado en las diferentes posturas y visiones sobre la noción de de-
sarrollo turístico sustentable. También se ha avanzado en la identificación
de las dimensiones subyacentes en la evolución del sentido simbólico del
turismo en la periferia y la oportunidad que representa para los lugares de

Sustentabilidad, turismo y periferia | 65


tránsito turístico, su incorporación a circuitos turísticos regionales y na-
cionales, a través de la creación de atractivos turísticos secundarios.
Como se mencionara oportunamente en el anterior capítulo, una de las
principales razones del «giro cultural» observado en la Geografía Humana
y la Geografía del Turismo en particular, fue la incorporación de marcos
teóricos provenientes de las Ciencias Sociales referidos al ocio y el tiempo
libre de las personas. Estas nociones son el fundamento de la transición
espacial que realiza el visitante durante su viaje turístico o su experiencia
recreativa, y por consiguiente, la razón de ser de los atractivos.
A continuación se aborda la evolución en el significado histórico del
ocio y el tiempo libre, su relación con el consumo turístico de la moderni-
dad-postmodernidad y el proceso de comodificación de lugares. Asimis-
mo, como primera aproximación a las principales teorías y modelos para el
análisis de atractivos, se consideran el rol y los factores intervinientes en el
desarrollo de los geositios de interés paleontológico como atractivos para
visitantes. Se expondrán aspectos referidos al proceso de transformación
de recurso a atractivo y su inclusión en un producto turístico, su condición
de bien patrimonial, la relación entre autenticidad y comodificación de lu-
gares y/o atractivos para el turismo.

66 | Geoturismo en Patagonia Norte


Capítulo 3: Ocio, patrimonio y atractivos turísticos
Evolución en el significado del ocio y el tiempo libre

El turismo implica un quiebre en la cotidianeidad del sujeto-turista por


medio del cambio en la proporción entre su tiempo libre y el tiempo de
trabajo. Esta ruptura introduce asimismo, modificaciones espaciales tan-
gibles e intangibles a través de una nueva valoración de los recursos exis-
tentes en un territorio.
Por un lado, se observa la introducción de infraestructura, equipamien-
to e instalaciones para apoyar la práctica social del turismo y la recreación, y
por el otro, la construcción de representaciones que le atribuyen nuevos sig-
nificados a los recursos, creando y re-creando los atractivos para visitantes.
Dichos atractivos o espacios de ocio, son disfrutados tanto por el tu-
rista como por el recreacionista en su tiempo libre. Para comprender la
evolución en la concepción de los atractivos, así como las dificultades para
hallar una definición consensuada sobre su función en el sistema turístico
(en este mismo capítulo, Item: Aproximación a una definición de atractivo
para visitantes), es importante considerar el marco teórico desde el cual se
define el ocio y el tiempo libre de las personas.
El vocablo ocio, proveniente del latín licere («que se permite» o «ser li-
bre»), ha tenido diferentes tratamientos teóricos de acuerdo con las socie-
dades y los contextos históricos. En la actualidad, existen diversas perspec-
tivas, que no sólo replantean el tiempo de ocio, en relación con el tiempo
libre y el tiempo de trabajo, sino el lugar que ocupa en el tiempo social del
hombre y su relación con el consumo turístico.
En el año 1994, la Organización Mundial de Turismo formaliza diver-
sos aspectos del turismo, definiéndolo de la siguiente manera: «El turismo
comprende las actividades que realizan las personas durante sus viajes y
estancias en lugares distintos al de su entorno habitual, por un período
de tiempo consecutivo inferior a un año con fines de ocio, por negocios y
otros» (OMT, 1998:44).
De esta manera, luego de diversas tentativas de definición del turismo,
asociado básicamente al ocio y el tiempo libre de las personas; se incluyen
conceptos modernos de turismo como los viajes de negocios, o las vaca-
ciones en segundas residencias. En este sentido ¿se puede decir que una
persona que se trasladó a un destino por motivos de negocios o salud, y
que dentro de su itinerario encuentra un tiempo para visitar un atractivo
geo-paleontológico, no lo hace por motivos de ocio?, ¿o que en el caso de

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 67


estudiantes cuyo programa escolar incluye una salida educativa obligato-
ria, no pueden asimismo vivenciar un tiempo de libertad cuando visitan un
atractivo? y a la inversa, ¿que un atractivo sólo se constituye como tal, si el
visitante asiste sin ningún condicionamiento externo?.
Las inconsistencias inherentes a los conceptos de atractivo turístico y
de atractivo para visitantes (que incluye al turista y al residente, en el dis-
frute de su tiempo libre), permiten inferir que uno de los inconvenientes
para encontrar una definición consensuada de los mismos, es la existencia
de diferentes concepciones de ocio y tiempo libre.
En consecuencia, para comprender la condición de turista durante su
visita a un atractivo, además del desplazamiento hacia otros espacios y la
duración de la estancia, resulta fundamental considerar que la motivación
principal es la realización de actividades y el disfrute de experiencias dis-
tintas a las cotidianas, durante un «tiempo libre».
Como se mencionara previamente, los significados otorgados a los con-
ceptos de ocio, tiempo libre y trabajo se entremezclan, debido a que «se ha
pretendido incorporar en viejos conceptos una nueva realidad histórica,
sin desprenderlos de la vieja significación surgida para un grupo social de-
terminado en una formación socioeconómica particular» (Gerlero, 2004:9).
De esta manera, a través de la historia existieron diversidad de prácticas y
valoraciones sobre qué se entendía por ocio y por tiempo libre.
Según Munné (1985), se pueden identificar cinco hitos históricos que
muestran la evolución de estos conceptos, a saber:
La skholé en el mundo griego. El ocio era un ideal de vida, un fin en sí
mismo. El requisito básico era disponer de un tiempo de no trabajo y una
predisposición a la contemplación creadora, para dedicarse por completo
al ocio. Sólo una élite conformada por ciudadanos varones accedía a este
estado de espíritu y las condiciones que influyeron fueron en primera ins-
tancia, una tajante distribución verticalmente estratificada del tiempo so-
cial que trasladó el trabajo a otros sectores de la sociedad (especialmente la
mano de obra esclava); y en segunda instancia, que esta práctica resultaba
funcional al sistema.
El otium romano. La visión griega no se generalizó en Roma sino que
surgió una nueva acepción de ocio, según la cual el trabajo no poseía una
connotación negativa, sino que ambos formaban parte constitutiva del
tiempo del hombre. La novedad es que Roma introduce por primera vez, el
ocio de masas con una connotación política de dominación de la plebe, ge-
nerando una «institucionalizada estratificación dicotómica del fenómeno:
el ocio de la élite social frente al ocio popular (…) un tiempo de libertad que
a la par es un medio para negar la libertad» (Munné, 1985:43).

68 | Geoturismo en Patagonia Norte


El ocio como ideal caballeresco. En los estratos superiores de la época
denominada Caballeresca, en la Baja Edad Media y comienzos del Renaci-
miento, existe una continuidad en la idea del otium como diversión. Este
tipo de ocio consistía en la abstención del trabajo, y a diferencia de Grecia,
en la dedicación plena a actividades libremente elegidas como la guerra, la
política, el deporte, la ciencia o la religión. Con el tiempo, esta concepción
se transforma en un ocio ostensible que evoluciona, desde un símbolo de
poder y estatus social, a un ocio como ociosidad, en donde el énfasis está en
el consumo ostentoso, y por tanto, en el derroche.
Al mismo tiempo, existe un ocio popular, entendido como un tiempo
de descanso y diversión, que representa un instrumento de dominación
(ahora detentado por la Iglesia y el señor feudal).
El ocio como vicio en el Puritanismo. En Europa, la ética reformista
del Calvinismo y las doctrinas del Puritanismo inglés del siglo XVII, re-
accionan frente a la conducta caballeresca «ociosa». Se recoge la idea de
ocio como tiempo improductivo, pero invirtiendo su valoración social. Se
impone una interpretación del ocio como algo negativo, un tiempo perdido
que se opone al trabajo y que arraigó profundamente en la burguesía del
Industrialismo.
Este criterio de glorificación del trabajo «lo retomó la burguesía para
justificar ideológicamente el sistema de producción capitalista, en especial
durante el inicio de su actitud conservadora en el siglo XIX» (Zamora Fer-
nández, 2005:29).
El ocio burgués como tiempo sustraído al trabajo. Con los cambios ori-
ginados en la Revolución Industrial y luego de incontables luchas sociales,
se consiguieron mejoras legislativas para regular las condiciones laborales
y el aumento de salarios. Se estableció un tiempo «sustraído» al tiempo de
trabajo, que según la ideología liberal es dejado al libre albedrío de las per-
sonas; pero que sin embargo, fomenta la reproducción del sistema capita-
lista mediante la generación de un tiempo para el consumo de las masas.
En la actualidad, no todo el ocio moderno, sino la manifestación burgue-
sa del mismo, provoca un cuestionamiento respecto de si el significado del
ocio y el consumo turístico responden verdaderamente a un tiempo libre, au-
tocondicionado, del sujeto-turista y/o recreacionista que visita un atractivo.
En el núcleo de la cuestión se halla «la introducción del factor temporal
y por lo tanto, la cuantificación del tiempo libre y el tiempo de ocio, que
hasta entonces permanecía latente» (Munné, 1985:105). A modo de ejem-
plo, se exponen las interpretaciones que, sobre el tiempo libre, hicieran
Sebastián de Grazia y Herbert Marcuse.

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 69


Según Sebastián de Grazia (1962, citado en Munné, 1985:51), el tiempo
libre es:

Un tiempo fuera del empleo, tiempo desocupado; es liberación del trabajo


y por lo tanto opuesto a éste; es tiempo no productivo. En cambio, el ocio
no está afectado por el trabajo; es cualitativo: una condición del hombre y
un ideal no totalmente realizable, que pocos desean y menos alcanzan. El
tiempo libre, aunque retiene el elemento subjetivo de la libertad, es más
bien cuantitativo: como el trabajo, es medido en unidades de tiempo; es
una manera de calcular una clase de tiempo (...) todo el mundo puede tener
tiempo libre, más no todos pueden tener ocio (...) desgraciadamente, hoy
con el crecimiento tecnológico y la avalancha de trabajo, el ocio se ha trans-
formado en tiempo libre.

Por otra parte, Marcuse (1964:164) afirma que:

Los hechos que validan la teoría crítica de esta sociedad y de su fatal desa-
rrollo son: el incremento de la irracionalidad sobre la totalidad; el desper-
dicio y restricción de la productividad; la necesidad de una expansión agre-
siva; la amenaza constante de guerra; la intensificación de la explotación;
la deshumanización. Y todos apuntan a una alternativa histórica: la utiliza-
ción planificada de los recursos para la satisfacción de necesidades vitales
con un mínimo de sacrificio, la transformación del ocio en tiempo libre....

Por lo tanto, según este último autor, el ocio existe, pero el hombre no
cuenta con tiempo libre, debido a la mediación constante de los negocios
y la política.
Las diferencias entre las dos visiones referidas, señalan divergencias
paradigmáticas existentes no sólo entre las concepciones burguesa y mar-
xista de los autores, respectivamente; sino en los límites utilizados para
definir el ocio y el tiempo libre. De manera que pueden describirse dos pos-
turas generales.
La primera postura, restringe el ocio a la situación de libertad vivida
por el sujeto, o en las actividades realizadas por él, durante su tiempo li-
bre. Es «la ausencia temporaria de trabajo (...) un concepto que trajo la
industrialización» (De Grazia, 1963:20). Hay muchas obligaciones que se
insertan en el tiempo libre, además de las propias del trabajo y que reducen
notablemente el tiempo disponible para el ocio; tales como: el tiempo de

70 | Geoturismo en Patagonia Norte


traslado entre el lugar de residencia y el trabajo, las obligaciones familiares
o sociales y las necesidades fisiológicas.
Dumazedier (1971), ha propuesto que se dé a estas actividades de carác-
ter mixto el nombre de «semi-distracciones», a los efectos de manifestar la
ambigüedad y la dificultad para determinar con rigurosidad cuáles son las
actividades pertenecientes a la órbita del tiempo de ocio. Esta línea de pen-
samiento se traduce en una distinción entre el turismo de negocios, turismo
de salud, turismo de ocio, etc.; en función de la actividad prioritaria del viaje.
La segunda postura, coloca el ocio a la misma altura que el tiempo libre,
al sostener que el sujeto vive de manera dialéctica y autocondicionada «un
tiempo de libertad para la libertad» (Munné, 1985:136). Es decir, el ocio no
estaría definido por el contenido de las actividades de descanso, diversión
o desarrollo personal sugeridas por Dumazedier (1971), ni por el tiempo
requerido para llevarlas a cabo, sino por la elección de actividades que pro-
porcionen al individuo un sentimiento de libertad. Sería ante todo, una
actitud psicológica del individuo.
Esta línea de pensamiento en el campo del turismo, cuestiona la divi-
sión taxativa entre turismos según la actividad (ocio, negocios, salud, etc.),
considerando la experiencia del turista y/o recreacionista en forma holísti-
ca. De esta manera, no se podría encasillar a un atractivo con una función
de ocio asociado sólo a la idea de placer, puesto que las personas por un
lado, pueden vivir su experiencia de tiempo libre en el marco de un viaje
de negocios o de estudios, y por otro lado, la visita a un atractivo puede
provocar sensaciones no placenteras como la angustia o el terror.
En consecuencia, el análisis de la temporalidad y de la libertad que ex-
presa el concepto de tiempo libre, resulta central para comprender la moti-
vación del viaje turístico y su diferencia con otras prácticas durante el tiem-
po libre, que también implican un desplazamiento hacia otros espacios.
Este es uno de los mayores aportes de los geógrafos culturales del tu-
rismo –o del ocio/turismo, siguiendo la propuesta de David Crouch– que
nos conduce a plantear que no sólo la Geografía del turismo se diluye entre
consideraciones de otras disciplinas, sino que, además, su propio objeto se
diluye en un ámbito más vasto, como es el de las manifestaciones espacia-
les del ocio. (Hiernaux, 2006).

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 71


El ocio moderno, el consumo turístico y la comodificación
de los lugares

De acuerdo con Ercolani y Seguí Llinás (2005:3) «la consideración del ocio
desde la perspectiva geográfica, se realiza tomando en cuenta tanto las ac-
tividades como las motivaciones de los sujetos durante su tiempo de ocio».
Según los mismos autores y en relación a las actividades, se consideran
sólo aquellas que tienen un vínculo con el medio geográfico, que se desa-
rrollan durante el tiempo libre, en el exterior del domicilio, que dependen
de un espacio determinado y de un tiempo para su realización.
La concepción del ocio moderno posee límites más permeables en su
definición, y por esta razón, la tradición de explicar el mismo como opues-
to al trabajo, excluyéndolo así del ciclo de producción-consumo, resulta
inaplicable ante la complejidad y extensión del turismo como práctica so-
cial (individual y colectiva).
Al respecto, algunos autores sostienen que estamos ante el surgimiento
de una sociedad del ocio (Sue, 1982; Racionero, 1989) por la reducción de
las horas de trabajo y un cambio en la postura con respecto al disfrute del
tiempo libre.
Sin embargo, también advierten que estamos en una «sociedad de
aparatos» (Sue, 1982) por su tendencia a exacerbar el consumo de bienes
y servicios, al punto de que las personas deciden invertir el tiempo libre
conseguido, con un doble empleo para generar mayores ingresos y seguir
retroalimentando el círculo del consumo.
Entonces, se origina un consumismo de objetos y símbolos, como fin en
sí mismo, que en turismo se traduce en «una estandarización de los servi-
cios y estructuración del producto turístico, con un criterio economicista
del tiempo del hombre (con horarios rígidos, servicios inadecuados y gene-
ralmente mal prestados)» (Bosch, 2008:88).
Al respecto, Zamora Fernández (2005:189) acota que «en este ambiente
social el hombre común no busca salida: se adapta, entonces la parte de su
vida que no dedica al trabajo, la emplea en jugar, en consumir, en divertirse
(…), pues también esta esfera del consumo está siendo racionalizada; de
esta forma, enajenado de la producción, del trabajo, lo es también del con-
sumo, del verdadero descanso (…)».
Getino (2002) traslada esta situación también a países subdesarrolla-
dos en donde según el autor, el derecho al trabajo todavía no existe para
las grandes masas, y por lo tanto, tampoco podríamos hablar del derecho
al ocio; las empresas multinacionales y locales aprovechan ese estado de

72 | Geoturismo en Patagonia Norte


inacción social para seguir con la práctica del consumismo, incluso allí
donde la capacidad de consumo es reducida o nula.
Como contrapartida, Racionero (1989) sostiene que se necesita una
educación para cambiar estas pautas. Es necesario que el sistema educa-
tivo prepare para una buena utilización del ocio, «capacite para el goce de
la libertad (...) el hombre ha sido formado como productor, en tanto que su
aprendizaje como consumidor es nulo» (González Llaca, 1975:80).
Según García Ballesteros (2000:36) «la dimensión socio-espacial del
consumo como generadora de nuevos procesos de diferenciación territo-
rial y de exclusión social persiste y adquiere nuevas formas en relación con
el acentuado significado cultural y simbólico del propio consumo. Por con-
siguiente, el estudio de las relaciones sociales y los significados simbólicos
que comporta el consumo cobrarían así cada vez mayor significado en la
geografía contemporánea».
De esta forma, la tensión entre la oferta de productos genéricos y espe-
cíficos, también se observa en el proceso de comercialización de los luga-
res, cuyos significados son convenidos a través de la publicidad y que Sack
(1988) interpreta como el «lenguaje del consumo».
Según Urry (2005) con el post-modernismo, la distinción entre repre-
sentaciones y realidad se hace confusa porque lo que consumimos in-
crementadamente son signos o imágenes: no hay una «realidad» simple
separada de estos modos de representación. El significado aparente de la
imagen representa un lugar real o más bien una «visión» real, que cons-
truye una determinada «mirada» del turista (tourist gaze) y que alienta al
consumidor a viajar para «consumir» el lugar actual. Braudillard (1993)
lleva esta teoría hasta el extremo en su visión de un mundo de simulacro.
Una vez que el lugar se estima que tiene valor para la mirada del turista,
debe ser promocionado como tal y por lo tanto, se convierte en un pro-
ducto para el mercadeo. De manera que, cuando los lugares entran en el
circuito de la comercialización turística, se genera un proceso de comodi-
ficación en el cuál las imágenes existentes (reales y míticas) de lugares son
adaptadas y utilizadas. «Esto puede resultar en una imagen muy limitada
/ estereotipada del lugar que está siendo promocionado» (Gaffey, 2004:65).
Como contraparte de este diagnóstico sombrío del significado del
ocio y su asociación con el consumo turístico, en el que intervienen los
medios masivos de comunicación y un criterio economista del desarro-
llo turístico sustentable, se perfila otra opción. Esta última, se refiere no
sólo al surgimiento de una conciencia ambiental vinculada a una ética de
la conservación del ambiente, sino también a un cambio en la percepción

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 73


del sujeto-turista por parte de los gestores en turismo. Es decir, se pasa de
una mera descripción del turista como un consumidor «apático», «indife-
renciado» que lo deshumaniza, hacia una apertura sobre sus motivaciones
y atributos buscados. «Esta diversidad y segmentación de consumidores,
acrecienta a su vez la complejidad del espacio social del consumo» (García
Ballesteros, 2000:46).
El turista ecoturista, busca experiencias de viaje «auténticas» en áreas
con alto grado de naturalidad y es el que posee un mayor potencial de cre-
cimiento en el sector turismo, según las estadísticas de la Organización
Mundial de Turismo y previsiones de especialistas en el turismo de natura-
leza (TIES, 2009; Rainforest Alliance, 2009).

De recurso a atractivo. Un proceso de valoración y apropiación


para el uso turístico

El concepto de recurso ha experimentado cambios substanciales a través


del tiempo. De acuerdo con Zimmermann (1964:31) «la pérdida de una vi-
sión funcional de los recursos dificulta su análisis científico, porque estos
se desarrollan y reducen en respuesta a las necesidades y a las acciones hu-
manas». De esta forma, incluso los denominados recursos naturales, son
parte de un proceso cultural.
Al respecto, Durán y Lara (1998:27) se refieren específicamente a los
recursos naturales como «una expresión valorativa, cuyo concepto es sub-
jetivo, relativo y funcional». Este último aspecto, también es enfatizado
por Morello (1986), para quién la disponibilidad efectiva no depende del
sistema de recursos en sí mismo, sino de la manera en que el sistema social
y económico lleva a cabo las actividades de uso.
En coincidencia con lo anterior, Vigil (1994:37) considera que el concep-
to de recurso natural «señala un aspecto parcial del mismo, como un carác-
ter dado por la naturaleza, con aparente poca o nula intervención humana
en su origen pero con el cual se inicia el proceso económico».
Por este mismo motivo, Dollfus (1982:39) interpreta que «la noción de
recursos naturales plantea de un modo falso las relaciones entre el hombre
y el medio, ya que un recurso sería utilizable con relación a cierto nivel de
desarrollo técnico y a la situación geográfica de un espacio; asimismo, un
recurso puede perder su utilidad y significado».
Con respecto a la presunta objetividad del concepto de recurso, Rebo-
ratti (1999:52) menciona que para que un recurso sea considerado como tal,
«entre la existencia objetiva/concreta del mismo y la necesidad que tiene la

74 | Geoturismo en Patagonia Norte


sociedad de usarlo, deben darse una serie de mediaciones» donde se pone
en la balanza: la posibilidad técnica de extraerlo y utilizarlo, el costo de ex-
tracción y el precio que la sociedad esté dispuesta a pagar (se puede medir
no sólo en dinero, sino en aceptación de impactos ambientales, esfuerzo,
tiempo u otro valor similar).
Si bien los autores anteriormente mencionados hacen referencia a atri-
butos tangibles, explicitan asimismo, que dichos aspectos están en directa
relación con un sistema social y económico que otorga un valor a determi-
nados bienes en un tiempo y espacio dados, y que las funciones o atributos
intangibles son parte constitutiva de los mismos.
De esta manera, a partir de las últimas décadas, ante la preocupación
por el agotamiento de los llamados recursos naturales y la búsqueda de
prácticas más acordes a un Desarrollo Sustentable, comienza a existir una
revalorización de los bienes socio-culturales como recursos que otorgan
ventajas comparativas y competitivas territoriales. Por lo tanto, con la in-
troducción de las nociones de capital social y humano como recursos de un
territorio, la idea de recursos se amplía hasta límites inimaginables.
Desde una óptica del Desarrollo a Escala Humana, «las necesidades en-
tendidas en el sentido amplio y más allá de la subsistencia, donde se asume
la sensación de falta de algo; son recursos en tanto potencialidad de movili-
zación y motivación de las personas» (Max-Neef, 1993:45). Por consiguien-
te, en la valoración de los recursos intervienen «imaginarios colectivos que
hacen a la materialidad de los lugares y en donde cada saber valoriza de
manera desigual al territorio, condicionando la implementación de pro-
yectos» (Da Costa Pereira et al., 2005:1).
En el contexto del turismo, el concepto de recurso turístico en sentido
amplio, se refiere a «todo elemento natural, toda actividad humana o todo
resultado de esta actividad humana que puede mover y generar un despla-
zamiento por motivos esencialmente de ocio» (Vera et al., 1997:61).
En consecuencia, el recurso es «el fundamento para el desarrollo poste-
rior de una atracción» (OMT, 1998:130) de manera que, aún los atractivos
basados en un patrimonio natural, son una construcción social y existen
pre-condiciones de base territorial además del capital natural, que facilitan
su proceso de creación, tales como la «existencia de capital social (libertad
de elección y control para convertir muchos sitios naturales en recursos
turísticos) y humano» (Hall y Boyd, 2005:277).
Es decir, entre los mencionados recursos turísticos se encuentran
aquellos atractivos basados en la visita a sitios portadores de un estatus de
patrimonio, que pueden entenderse como «bienes comunes» (Briassoulis,

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 75


2002) localizados en «espacios de ocio» (Ercolani, 2005; Ercolani y Seguí
Llinás, 2005:20).
El concepto de bienes comunes se puede aplicar al estudio del turismo
debido a que estos atractivos por un lado, son usados por los turistas en
común con otros turistas, y por otro lado, son sitios en donde la actividad
turística coexiste directa o indirectamente con otras actividades no turísti-
cas y con personas no turistas. De este modo, se cumplen las dos condicio-
nes inherentes al concepto de bien común, la no-exclusividad (los bienes
patrimoniales son de dominio público) y la rivalidad (competencia entre
distintos usuarios). Ambos principios se suman a «la indivisibilidad y exis-
tencia de límites fluidos, porque desde una perspectiva amplia, las áreas de
destino están insertas en regiones mayores» (Briassoulis, 2002:1068).
De esta forma, «la valoración social y el uso de ciertos recursos para el
turismo y la recreación, implican una funcionalización del espacio» (Ote-
ro, 2000:120) que conlleva un «proceso de activación turística no exento de
conflicto» (Prats, 2003:133) particularmente si se trata de sitios con bienes
declarados de interés patrimonial.

El patrimonio natural como atractivo para el turismo

La noción de patrimonio lleva implícitas las ideas de legado y herencia, uso


colectivo (Gligo, 1987), gratuidad, capacidad de relacionar a una sociedad o
cultura con su ambiente y de estructurar el sentido de pertenencia del in-
dividuo al lugar, mediante la objetivación de valores simbólicos (Venturini,
1998; Norrild, 2002). Sin embargo, la existencia de un aparato institucional,
es la que legitima y otorga prioridad a ciertos recursos, declarados bienes
de interés cultural.
El concepto de patrimonio natural entendido como «conjunto de bie-
nes que no han sufrido modificaciones o son muy escasas, de tal manera
que no haya cambios en el comportamiento natural» (Boschi de Bergallo,
2004:19) se encuentra muy ligado a las percepciones sobre conservación de
recursos naturales y el tipo de desarrollo deseado, donde la principal difi-
cultad radica en definir el uso de los recursos, así como establecer un límite
entre lo natural y lo construido.
En lo referido al proceso de construcción de un atractivo turístico na-
tural, intervienen sobremanera «las distintas aproximaciones en torno a la
historia de las ideas sobre la naturaleza» (Bertoncello et al., 2003:281).
Una vez que un determinado objeto, poseedor de diferentes significa-
dos o sin un significado manifiesto para diversos actores de la sociedad, es

76 | Geoturismo en Patagonia Norte


convertido en patrimonio «se carga de un valor y una universalidad que,
aparentemente les son propios o emanan de sus cualidades intrínsecas»
(Almirón et al., 2006:105), alcanzando distintas escalas geográficas y políti-
cas a través de diversas legislaciones.
Esta legitimación generalmente se apoya en la opinión e ideas de gru-
pos de expertos que le otorgarían a determinados recursos, una singulari-
dad o valor intrínseco, basados generalmente en su importancia científica.
Sin embargo, «toda activación (o puesta en valor) patrimonial es en sí
misma un discurso o una interpretación (…) que plantea una serie de cues-
tiones importantes: ¿Quién debe concebirlos y elaborarlos? ¿Para quién?
¿Para qué? ¿Y por qué estos y no otros?» (Prats, 2003:132).
En este sentido, la patrimonialización de determinados elementos «no
puede considerarse objetiva, puesto que intervienen la mitología, la ideo-
logía, el nacionalismo, el orgullo local, las ideas románticas o los planes de
marketing» (Schouten, 1995 citado en Santana Talavera, 2003:5).
El patrimonio es un recurso importante para el turismo porque posee
una marca de distinción para los lugares en los cuales se encuentra (dado
su carácter único, excepcional e irrepetible), creada a partir de un conjunto
de discursos y prácticas que lo cargan de una positividad, que parece ser el
núcleo de su atractividad.
Sin embargo, como se ha anticipado, dicha positividad no está exenta
de conflicto durante el proceso de patrimonialización, «ni en la posterior
instancia de selección llevada adelante por el turismo, que pondrá en valor
cierto patrimonio y dejará de lado otro» (Almirón et al., 2006:110).
Cada forma de asumir y consumir (virtualmente) el patrimonio, «deri-
vará en comportamientos diferenciales ante el objeto del patrimonio [en
este caso, natural], en usos que al fin y al cabo podrían degradar y subvertir
el patrimonio, o todo lo contrario» (Santana Talavera, 2003:5).
El patrimonio puede ocupar lugares muy diversos en y respecto a los
productos turísticos (desde motivo de compra principal hasta mero esce-
nario, pasando por todo tipo de valores añadidos, tangibles e intangibles),
«puede servir para enriquecer la oferta, crear imagen, reorientar el posi-
cionamiento, desestacionalizar si interesa, pero para ello debe entender y
aceptar su dimensión lúdica y trabajar activamente para conjugarla imagi-
nativamente con su dignidad» (Prats, 2003:135).

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 77


El atractivo patrimonial y la creación de una imagen turística

La imagen es fundamental en el proceso de creación de un atractivo y pue-


de conformarse a partir de diversas fuentes, antes de que el potencial visi-
tante tenga el primer contacto con el destino turístico y el atractivo, o pue-
de ser parte de una estrategia global generada a partir del lugar de destino.
El sector político y la comunidad científica, en sus roles de impulsores
de una patrimonialización, e incluso, de iniciadores y gestores de su activa-
ción turística; no son los únicos que configuran la imagen de un atractivo
turístico-recreativo.
El sector privado tanto del lugar de destino como de centros emisores,
influye fuertemente en la selección de los atractivos que serán incluidos
en el producto final. A una escala mayor de análisis, es importante tener
en cuenta que el marketing de destinos en el Tercer Mundo es creado y
distribuido principalmente por promotores del Primer Mundo (operado-
res turísticos multinacionales, agencias de viajes y otros intermediarios),
«quienes están económicamente motivados para vender una rama particu-
lar de fantasía al mercado del Primer Mundo» (Echtner y Prasad, 2003:661).
Al respecto, MacCannell (1999:3) sostiene que la preocupación de los
modernos por la naturalidad, su nostalgia y búsqueda de lo auténtico «no
es meramente una casualidad y que se apega a los souvenirs de culturas
destruidas y épocas muertas, de una manera decadente y dañina. Enton-
ces, la ansiedad generalizada por la búsqueda de la autenticidad en las re-
laciones interpersonales se traslada a los sitios turísticos (touristic sights)»1

1 MacCannell (1999) formula un modelo de semiótica del atractivo, par-


tiendo del supuesto de Charles Pierce que «el signo representa algo para
alguien» (citado en Cobley y Jansz, 2001) y sugiere que «los atractivos tu-
rísticos son signos». El autor analiza los atractivos como una relación
entre significante (objeto, sustancia material o inmaterial) y significado
(concepto mental que se corresponde con una palabra dentro de un len-
guaje hablado). Sostiene asimismo, que el primer contacto del turista
no suele ser con el atractivo en sí, sino con alguna clase de representa-
ción del mismo, que identifica como in-sight marker (señal o informa-
ción in situ) y ex-sight marker (señal o información ex situ). Por lo tanto,
la relación señal – sight – turista no es algo que pueda ocurrir con el sólo
acto de la visita turística ya que uno de los principales factores es que
el visitante reconozca lo que ve como un sitio (sight).Para el autor los
atractivos turísticos son formas plásticas: la eventual forma y estabili-
dad que tengan está socialmente determinada, como los signos.

78 | Geoturismo en Patagonia Norte


Por este motivo, el autor desde una perspectiva existencialista, cree que
en la sociedad moderna el acto individual de la visita turística es probable-
mente menos importante que la ratificación ceremonial de que los atrac-
tivos auténticos son objetos de máximo valor, agrupan selectivamente a
visitantes y se pueden medir en función de la distancia y el tiempo de viaje
para llegar a ellos. El acto mismo de la comunión entre el turista y el atrac-
tivo es menos importante que la «imagen» o la idea de sociedad que genera
el acto colectivo.
La sociedad, no el individuo potencial turista, es la que divide la realidad
entre lo que debe ser tomado como un «sitio para ver» (sight) y la «infor-
mación» (marker) sobre ese sitio. Entonces, «el problema de modernizar
las áreas buscando atraer turistas, no es la ausencia de sitios. Al contrario,
es la carencia de un sistema completamente desarrollado de señales de los
sitios con una extensión mundial» (MacCannell, 1999:170).
Entonces, no son sólo los cuerpos promocionales de turismo los que ge-
neran geografías de lugares, sino «toda organización, negocio o individuo
que usa la imagen de un lugar para comunicar un mensaje promocional»
(Gaffey, 2004:137).
Urbain (1989) estudió el espacio turístico en relación con las estrategias pu-
blicitarias y sostiene que en el origen de cada espacio hay un sujeto – usuario
manipulador, quien convierte el espacio en signos de acuerdo con una cierta
mirada del mundo; este patrón de percepción y explotación se consolidaría a
través de la práctica (su uso recurrente) con la estandarización del viaje.
Según Urry (2001:2) lo que cuenta, «son las interconexiones entre lo glo-
bal y lo local, relación en la cual interviene una creciente reflexibilidad para
identificar los recursos materiales y semióticos de un determinado lugar
que pueden girar alrededor del mundo». Este mismo autor sostiene asi-
mismo, que los viajes y el turismo transforman lo moderno y lo postmoder-
no a través de nuevas tecnologías de transporte y formas de organización
social del viaje, el crecimiento de una reflexibilidad estética, el desarrollo
de la interpretación en la industria de los viajes, los cambios en la naturale-
za del consumo y el final del turismo per se.

La autenticidad y comodificación del atractivo patrimonial

De la misma manera que pueden existir múltiples significados sobre un


determinado bien patrimonial tanto para la comunidad local, como para
los restantes agentes involucrados en su activación turística (o incluso, no
representar nada para algunos actores), el concepto de autenticidad no es
objetivo sino un atributo negociado.

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 79


A partir de la diferenciación establecida por el autor Erving Goffman
(1974, citado en Cohen, 1989) entre regiones frontales y resguardadas (front
and back regions) de un grupo que pone una obra en escena, han surgido
diversos aportes teóricos para abordar la autenticidad en turismo.
De esta manera, MacCannell (1999) retoma la dicotomía entre las regio-
nes como polos ideales de un continuum teórico, compuesto por seis dife-
rentes tipos de puestas en escena de la autenticidad (staged authenticity) en
la que el turista es capturado. Dichos polos se conectan empíricamente con
los sitios turísticos a través de un movimiento entre áreas decoradas que
aparentan ser regiones resguardadas; y al interior de las regiones resguar-
dadas, cuando a los turistas se les permite espiarlas por un momento. Para
el autor, la búsqueda de autenticidad es un tema básico en la estructura
de la conciencia moderna y los gestores turísticos construyen una serie de
espacios sociales intermedios para recibir a los turistas.
Por su parte, Cohen (1989) aplica el concepto de staged authenticity al
estudio del Turismo Alternativo y a diferencia de una manipulación subs-
tantiva de los sitios turísticos, propone que la creación de los tipos de au-
tenticidad consiste principalmente en una presentación comunicacional
de los atractivos.
Según el autor, no todos los turistas parecen buscar una autenticidad u
obtenerla con el mismo grado de intensidad, e incluso un nivel de autenti-
cidad que públicamente se presenta como superficial, puede ser suficiente
para crear la ilusión de autenticidad donde los turistas con una actitud de-
seosa, cooperan en el juego del «hacer creer» turístico.
Como contraparte, al menos algunos individuos que buscan la auten-
ticidad concienzudamente, en forma ocasional tendrían éxito en penetrar
más allá de los límites del espacio turístico (staged tourist space) y ganar al-
gunas «experiencias auténticas», en el sentido de MacCannell. Entre ellos
se encuentran los turistas exploradores que intencionalmente rechazan las
localidades turísticas, buscando una experiencia en lugares intocados, no
explotados y un contacto humano espontáneo con la gente local.
Finalmente, Cohen (1989) advierte que paradójicamente, este requeri-
miento de experiencias «alternativas» deriva en atractivos comercializados
debido a que las pequeñas empresas, que en un primer momento operaban
de forma rudimentaria y ajena a los circuitos turísticos rutinarios, comien-
zan a ofrecer alternativas auténticas como un commodity, transformándo-
se en los pioneros insospechados de la penetración turística de individuos
menos aventureros.

80 | Geoturismo en Patagonia Norte


Entonces, la etiqueta de autenticidad sobre un determinado atractivo
da lugar a una comodificación, en el cual los recursos y actividades comien-
zan a tener un valor de cambio en función del precio de mercado.
Al respecto, según Urbain (1989:110) desde una perspectiva semiológi-
ca, existen dos tipos de movimiento a través del espacio turístico, uno que
involucra un juego libre de un turista significante abierto a un completo
rango de posibilidades sintácticas disponibles versus formas discursivas
determinantes, fijas y forzadas.
En consecuencia, los visitantes pueden tener percepciones divergentes
sobre la autenticidad, e incluso, ser contrarias a las percepciones de los ofe-
rentes o gestores turísticos. En este sentido, Urry (2005:21) considera que
«el sentido de autenticidad es más un problema para la clase de servicio de
mirada romántica, para quienes la naturalidad y la autenticidad son com-
ponentes esenciales. No sería tan problemático para aquellos incluidos en
la mirada colectiva donde la aglomeración es lo más importante».
Al respecto, Wang (1999) manifiesta que independientemente de cuán
reales o auténticos sean considerados los objetos turísticos, lo importante
es centrarse en la búsqueda por parte del turista, de una autenticidad exis-
tencial en la «experiencia» turística. Del mismo modo, el hecho de que los
pobladores locales reserven un espacio para estar lejos de la mirada de los
turistas –espacio que paradójicamente usan para desenvolverse a la ma-
nera «occidental»– sería ante todo un problema ligado a las determinadas
reglas de interacción, y no tanto un problema de autenticidad o falta de ella
(Gobbi, 2005).

Historia y rol de los atractivos en el turismo

El incremento de la popularidad de los atractivos turísticos se halla intrín-


secamente relacionado con el surgimiento del turismo, debido a la exis-
tencia de factores comunes (Swarbrooke, 2007) entre los que se pueden
mencionar: el reconocimiento del tiempo libre y las vacaciones pagas como
un derecho social; seguido por el aumento de los ingresos, el incremento
de la movilidad personal a través del uso masivo de automóviles particula-
res, el mejoramiento y mayor accesibilidad a distintos servicios de trans-
porte; el avance en los medios de comunicación que proveen imágenes e
información sobre destinos y atractivos; la utilización del marketing y el
reconocimiento por parte de los gobiernos y empresas, de los beneficios
económicos generados por el turismo.

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 81


Desde el campo de la historia del turismo, no hay un punto de inflexión
definido entre los períodos dominados por los viajeros y por el turismo
(Shackley, 2006). Los viajeros tenían fines preponderantemente bélicos,
comerciales, religiosos o científicos; y a los viajes por turismo, se les asig-
na un propósito mayoritariamente de ocio, aunque el significado que se le
atribuía a principios del siglo XIX a la palabra tourism, que implicaba un
viaje circular o tour, difiere de la idea contemporánea más abarcativa, de
cualquier forma de viaje con un propósito de ocio, salud o negocios.
De la misma manera, es complicado establecer el momento en que un
sitio se convierte en atractivo turístico. La mayoría de los especialistas en
la historia del turismo, distinguen tres períodos en su desarrollo (Shackley,
2006) a saber: 1. Desde las primeras evidencias de viajes por ocio, hasta el
Renacimiento; 2. A partir del Siglo XVII hasta la Segunda Guerra Mundial
y; 3. Posterior a la Segunda Guerra Mundial y hasta la actualidad.
Dos de las variables más importantes para esta categorización, son los
avances tecnológicos tanto en los medios de transporte como de comuni-
cación y los cambios en estilos de vida.
Desde la perspectiva del desarrollo de los atractivos turísticos, John
Swarbrooke (2007) distingue varios pulsos que estimulan la creación y
resignificación de atractivos, presentando una periodización más exhaus-
tiva. El autor, además de las dos dimensiones de análisis anteriormente
mencionadas, considera: 1. El reconocimiento del turismo como actividad
generadora de impactos económicos y sociales, por parte de los gobiernos
y del sector privado; 2. La evolución en la definición del turismo como una
actividad eminentemente relacionada al ocio.
De esta forma, es posible identificar grandes hitos que marcaron un
cambio de rumbo sobre la manera de pensar los atractivos turísticos y brin-
daron renovado impulso al sector.
Primer período: si bien no se puede tener la certeza de cuáles han sido
los primeros atractivos, de acuerdo con evidencias arqueológicas, los grie-
gos y romanos realizaban viajes de larga distancia para visitar sitios por
placer, en donde primaría el interés artístico o arquitectónico por obras
monumentales como por ejemplo, las pirámides de Egipto. También exis-
ten testimonios de la preferencia de los romanos por atractivos basados en
el agua, mediante la construcción de baños en los confines de su imperio.
En el Medioevo de Europa se evidencia un turismo basado en la reli-
gión, con una oferta de servicios gastronómicos y de alojamiento para los
peregrinos, en rutas bien establecidas como el Camino de Santiago de

82 | Geoturismo en Patagonia Norte


Compostela que conectaban lugares sagrados. Se podría suponer que éste
fue el primer ejemplo de un turismo de masas.
Durante el Renacimiento y con la apertura de Europa al intercambio
comercial con territorios lejanos, surgió un turismo elitista que visitaba
atractivos por su interés estético además del religioso. Asimismo, la na-
turaleza y cultura «exóticas» constituían nuevas alternativas tentadoras.
Segundo período: El impulso que revitalizó la forma de hacer turismo,
fue la introducción de dos tipos de atractivos, los spas de aguas minera-
les como Bath y Royal Turnbridge Wells, que combinaban la salud con un
componente de socialización; y el surgimiento de resorts en la costa de
mar, basados en las propiedades terapéuticas que brindaba el agua. Asi-
mismo, aparece la propuesta del Grand Tour, que consistía en itinerarios
por sitios de interés histórico y cultural, generalmente a través de Francia e
Italia, dirigidos a jóvenes miembros de la aristocracia.
Con la Industrialización y el uso cada vez más extendido del automóvil
particular y el ómnibus, se manifestó un crecimiento en las visitas a atrac-
tivos entre los sectores menos acomodados.
En el siglo XIX los baños en el mar comenzaron a ser vistos como una
actividad placentera y los resorts se expandieron a las playas que poseían
buena accesibilidad desde áreas urbanas. Posteriormente, estos mismos
poblados idearon por sí mismos, nuevos atractivos abiertos al público en
general, como museos, galerías y parques solventados por magnates in-
dustriales. Al mismo tiempo, la élite europea descubrió la posibilidad de
explotar el factor climático y comenzaron a ofrecerse dos nuevos atractivos
para la temporada de invierno: los casinos en el sur de Europa y las monta-
ñas de Los Alpes, en donde el atractivo se enfocó en la práctica de activida-
des de montañismo y esquí, antes que en la usual oferta de recorridos por
sitios panorámicos y el descanso.
A fines del siglo XIX y en los comienzos del siglo XX, proliferaron los
atractivos temporarios como los eventos populares: las Grandes Exhibicio-
nes y el resurgimiento de los Juegos Olímpicos.
Tercer período: la cantidad y variedad de atractivos se multiplicó en
forma explosiva debido en gran parte, al reconocimiento de los beneficios
económicos que podía generar el turismo. En consecuencia, nace el interés
por diseñar los atractivos específicamente, para atraer turistas y generar
un mayor gasto.
A partir de la década del 1970, el auge del paquete turístico con la con-
tinua mejora de los transportes aéreos (aviones Jumbo Jet 747, Concorde,
helicópteros, etc.), trenes y cruceros, permitió el acceso del público a gran

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 83


escala a atractivos considerados remotos. De la misma manera, con la difu-
sión del uso del automóvil particular, los atractivos dentro del propio terri-
torio nacional se hicieron más accesibles porque se buscaron rutas diferen-
tes a las que ofrecía el servicio público de ómnibus. Esta última práctica,
se hizo evidente en Argentina durante la entreguerra (1926-1939), con el
proceso de turistificación que supuso la construcción de los campings del
Automóvil Club Argentino (Piglia, 2007).
En la década de 1980, «los cambios en el estilo de vida, el incremento
del tiempo de ocio y la disponibilidad de ingresos, además del desarrollo
tecnológico, generaron un nuevo tipo de consumidor dispuesto a visitar los
atractivos del Posmodernismo» (Swarbrooke 2007:21), complejos de shop-
ping, parques de agua, cines IMAX e industrias en funcionamiento.
En simultáneo, proliferaron atractivos patrimoniales como museos con
exhibiciones interactivas y más amigables para sus visitantes, asociados a
la historia social y a períodos de historia más recientes (siglo XIX y XX),
los cuales han generado un amplio debate por su apelación a la «nostalgia»
como estrategia para atraer a los turistas. Otras variantes del uso de la nos-
talgia son los Hoteles con Historia (por ejemplo, los Paradores en España); el
reemplazo de los peregrinajes pre-modernos a lugares religiosos motivados
por santos y mártires, por un peregrinaje menos serio (playful pilgrimage) a
lugares de culto popular con íconos como Elvis Presley, la Princesa Diana de
Gales y Marlene Dietrich; los Parques Temáticos diseñados específicamente
para atraer el turismo (Walt Disney World, The Holy Land Experience en
Florida o Haw Par Villa en Singapur) y las Rutas que ofrecen un sentido
de historia como la reconstrucción de Villas Vikingas asociadas a museos y
centros de interpretación, en Escandinavia; trenes históricos (Dann, 2005) y
destinos para la compra de antigüedades (retailing) (Michael, 2007).
A finales de 1980 y principios de la década de 1990, algunos gobiernos co-
menzaron a usar deliberadamente los atractivos, como herramientas para
la regeneración urbana y para establecer políticas de desarrollo regional.
El análisis de la evolución de los atractivos es fundamental para la
comprensión del proceso de desarrollo turístico, puesto que «constituyen
los principales símbolos e imágenes de los destinos turísticos» (Pearce,
1991:46); a la vez que la existencia de atractivos específicos en un destino
puede también ser «un motivador clave para la atracción de negocios y ju-
gar un rol crucial en la revitalización de un área o destino» (Leask, 2005:13).

84 | Geoturismo en Patagonia Norte


Factores intervinientes en el desarrollo de los atractivos turísticos

Ya sea mediante el establecimiento de un nuevo negocio, una nueva acti-


vidad en un atractivo actual o la reformulación de un atractivo existente,
Wanhill (2005) ha identificado cuatro factores clave para comprender el de-
sarrollo de los atractivos. Dichos factores son el emplazamiento, el mercado
y la imagen que son interdependientes entre sí, y en cuarto lugar, la escala.
La forma en que se balancean los tres primeros factores se asocia con
los objetivos del atractivo, y por tanto, también con el régimen de propie-
dad y los objetivos de los gestores.
Una dimensión importante, que hace a la comprensión de la evolución
de los geositios paleontológicos como atractivos turísticos en Norpatago-
nia, es su condición de sitios de interés patrimonial; ya se trate de recursos
naturales que son elevados y protegidos con relación a otros por su interés
científico, estético, etc., o de un atractivo creado a partir de un bien cultural
que poseía una función previa no turística.
Por consiguiente, el emplazamiento juega un papel importante, parti-
cularmente en sitios con presencia de un patrimonio geológico inmueble,
«porque éste no puede ser removido de su entorno próximo y debería ser
protegido in situ» (Jakubowski, 2004:22); ejemplos de esto, son los yacimien-
tos de huellas fósiles, yacimientos de huevos de dinosaurios y áreas con
troncos petrificados dispuestos en el mismo sedimento y posición original.
Con respecto a la creación de una imagen, ésta se encuentra direc-
tamente asociada al mercado que se pretende captar. En el caso de una
modificación de los atractivos actuales, su diseño está ligado a la línea de
producto preexistente (aunque sea de un sector ajeno al del turismo) o aco-
tada por la naturaleza de los recursos disponibles.
En lo referido al mercado, su innovación implica la existencia de per-
cepciones diferentes por parte del turista con respecto a un conjunto de
atributos concretos del producto (Bigné et al., 2000). En el caso específico
de la estructuración de los atractivos, representa un proceso en el que la
creación de una imagen puede tener diferentes grados, desde una situa-
ción de no adaptación; a otra, en la cual se les cambia la apariencia ante-
rior a los propósitos turístico-recreativos (cuadro 2). Por este motivo, en
sitios con una asignación de interés patrimonial, la innovación en imagen
no sería, un cambio radical sino una alteración más o menos significativa
del recurso, de acuerdo con el grado de adaptación permitido. Al respecto,
Wanhill (2005) también ha detectado un espectro de innovación en las imá-
genes según el régimen de propiedad.

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 85


Cuadro 2: Descripción sintética del espectro de visiones sobre el desarrollo sustentable

Imagen
Mercado
Actual Nueva
I Emulación"Me too" attraction II Inspiración"Grand inspiration" at-
Actual
traction
III Nueva versión "New version" IV Estrella "Wonder" attraction
Nuevo
attraction

Fuente: Modificado de Wanhill, 2005:27. Neuquén.


La imagen proyectada por los atractivos puede sintetizarse de la si-
guiente manera:
Atractivos de emulación (cuadrante IV): involucran menor riesgo fi-
nanciera y operacionalmente, porque se tiene como referente el éxito o
fracaso de proyectos similares. Sin embargo, debe analizarse el tamaño del
mercado, la cantidad de los atractivos localizados en la misma área y la dis-
posición de la demanda a realizar visitas repetitivas; ya que no presentan
gran diferenciación entre sí y se ubican en una segunda línea con respecto
al/los atractivo/s que intentan emular.
Atractivos de inspiración (cuadrante I): resulta fundamental distinguir
si se trabajó en relación al mercado o es el resultado de una tormenta de
ideas de un proyecto de desarrollo. En el último caso, puede ser no rea-
lístico y un costo innecesario, teniendo como contexto la capacidad del
mercado de hacer frente al esfuerzo. Implica de todas formas, una nueva
perspectiva que deliberadamente desecha el estilo anterior y requiere un
acercamiento más radical.
Su principal limitación es el manejo de las estructuras existentes del
mercado y especialmente, la receptividad y manera de pensar la planifica-
ción turística por parte de las autoridades locales.
En este sentido, la noción de obstáculo epistemológico según precisara
el filósofo francés Gastón Bachelard, para referirse a barreras o confusio-
nes inherentes al propio acto de conocer, permite una aproximación al
análisis de la manera de pensar la planificación, por parte de quienes inter-
vienen en la gestión de los sitios de interés patrimonial.
De esta manera, los mencionados obstáculos epistemológicos, junto
con el análisis de la configuración de los geositios promocionados y el ciclo
de vida de un destino, permiten identificar el proceso de planificación de
atractivos turísticos (Vejsbjerg et al., 2008).

86 | Geoturismo en Patagonia Norte


Por ejemplo, un modo de conocer con fuerte tendencia al empirismo,
redunda en una naturalización de los atractivos y no contempla la existen-
cia de un proceso de activación patrimonial que actúa sobre los atractivos.
Nueva versión (cuadrante II): se privilegia la apertura de nuevos merca-
dos, manteniendo la misma imagen tanto en contenido como en formato.
Otra interpretación posible es que los mercados evolucionan continua-
mente, cambiando motivaciones, atributos buscados y comportamiento
del visitante. Por consiguiente, también se puede procurar una adecuación
tecnológica (en la visualización e interpretación del mismo atractivo) o de
diferentes canales de comunicación y/o comercialización, para que al visi-
tante actual no le resulte tan familiar el mismo atractivo.
Atractivo estrella (cuadrante III): se refiere a atractivos de gran magni-
tud que presuponen proyectos largamente concebidos. Frecuentemente,
poseen subvenciones estatales para interesar a capitales privados. Estos
mega-proyectos introducen una nueva estructura en la comunicación y
comercialización del sector.
En cuanto al cuarto factor de éxito para el desarrollo de atractivos, ésta
interviene fuertemente también en la selección de la combinación merca-
do - imagen que se haga para cada atractivo, puesto que los pequeños ofre-
cen sólo una imagen, usualmente asociada a su recurso de base; mientras
que los atractivos más complejos como los parques temáticos, disponen de
una diversidad de líneas de producto entre las cuales elegir o combinar.
Asimismo, la escala es una variable decisiva para áreas periféricas por-
que a medida que crece su distancia con respecto a los mercados emisores
y centros de apoyo, más difícil se torna alcanzar y mantener la viabilidad de
los atractivos (…) Por lo tanto,las pautas que pueden aplicarse a atractivos
localizados en las cercanías de un área urbana extensa no necesariamente
se aplican en la periferia, sin considerar el tamaño (Prideaux, 2005). Cuan-
to más solo esté un atractivo, más importante se vuelve su escala y la habi-
lidad para alcanzar o mantener la viabilidad.
Complementariamente a los cuatro factores anteriormente detallados,
Swarbrooke (2007) incluye: 1. La «experiencia de la organización», sus re-
cursos financieros y humanos; 2. El «producto», con especial énfasis en la
existencia de una idea distintiva o nueva y la localización del atractivo. Este
último aspecto condiciona la accesibilidad, el área de influencia del merca-
do y le reporta una clara ventaja competitiva, si ya forma parte de la oferta
turística de un destino y; 3. El «manejo del atractivo», con una orientación
sistemática y profesional al marketing, para asegurar una respuesta más
rápida y efectiva que los competidores, dentro del mercado de referencia o
entorno de negocios.

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 87


Otros factores adicionales sobre el manejo del atractivo son: 1. La capa-
citación del recurso humano (Watson y McCarken, 2005); 2. Las pautas de
manejo del visitante, desde una perspectiva de la oferta y de la demanda,
de manera complementaria (Garrod, 2005); 3. La generación de alianzas,
relacionado con los conceptos de colaboración y el espacio de redes (Fyall,
2005), y la comunidad local, como aspecto fundamental en áreas periféri-
cas, con presencia de pequeñas comunidades (Prideaux, 2005).
La importancia de cada uno de estos factores puede variar de acuerdo
con el tamaño, la localización y el significado cultural del atractivo, la com-
binación de los factores determinará si el proyecto es viable por derecho
propio, requiere apoyo externo del gobierno o sponsors, o si en no-viable y
necesita una reestructuración / cierre (Weaver y Lawton, 2007).
Una consideración final para la viabilidad de largo plazo, o sostenibili-
dad, es la habilidad del atractivo para reinventarse a sí mismo periódica-
mente, para atraer a visitantes repetitivos y ganar nuevos clientes.
En el caso de atractivos localizados en destinos periféricos, estos sufren
una disminución de competitividad con respecto a atractivos localizados
cerca del centro; debido a que con la distancia, se incrementa el costo de
la infraestructura turística (y no turística) junto con los costos operativos,
que son absorbidos por el visitante o mediante subsidios del sector público.

Tipología y clasificación de los atractivos

Si bien el recurso de base puede contener aspectos tangibles e intangibles, su


utilización varía según se trate de resaltar: 1. Determinados atributos (tangi-
bles e intangibles) dentro de un entorno natural o; 2. Edificaciones humanas,
estructuras y sitios culturales. Una distinción clave entre los atractivos es si
estos fueron construidos con el propósito de atraer visitantes o no.
En el primer caso, el turismo generalmente se percibe como una opor-
tunidad beneficiosa y las acciones se orientan a incrementar el número de
visitantes y maximizar el impacto económico del turismo. En el segundo
caso, el turismo es frecuentemente visto como un problema o una ame-
naza, y en consecuencia, las acciones están enfocadas al manejo de los vi-
sitantes y los problemas que éstos pudieran originar (Swarbrooke, 2007).
Asimismo, desde una perspectiva de la innovación, los atractivos cons-
truidos o diseñados para su visitación se podrían colocar en un extremo
(que son la minoría) y en el otro extremo, los recursos o facilidades que no son
para los visitantes y que no pueden ser adaptados para ellos (Wanhill, 2005).

88 | Geoturismo en Patagonia Norte


En ambos ejemplos, es importante resaltar que la oferta de atractivos
supone un trabajo consciente y dirigido, para controlar por un lado, los
aspectos intrínsecos del recurso de base que se pretende poner en valor, y
por otro, aquellos servicios, facilidades y actividades complementarias que
terminan de configurar el atractivo.
Otra tipología pertinente para tratar los atractivos paleontológicos y
que es de nuestro especial interés en esta investigación, se basa en una
combinación entre la duración, su dependencia al sustrato físico y / o las
condiciones para su observación. De esta manera, se pueden encontrar
atractivos permanentes o temporarios. Un ejemplo de este último tipo, son
las excavaciones paleoturísticas.
A los efectos del manejo de los atractivos, otras variables importantes
para su clasificación son:
Régimen de propiedad y administración: se distinguen múltiples com-
binaciones entre actores con diferentes lógicas y objetivos, pudiéndose
mencionar a los entes públicos estatales, privados y organizaciones no gu-
bernamentales / sin fines de lucro.
Atractivos primarios y secundarios: entendiendo como primarios
«aquellos que constituyen la principal razón para un viaje de placer (…)
porque el sitio es un recurso vital para una actividad o porque es necesario
dedicar varias horas al menos en el sitio, para disfrutar de todos sus ele-
mentos y obtener el valor a cambio del dinero invertido; y como recursos
secundarios a aquellos lugares visitados en el trayecto hacia y desde los
atractivos primarios (…) su visita puede durar tan sólo unos pocos minu-
tos» (Swarbrooke, 2007:12). Esta diferenciación sin embargo, depende del
comportamiento, motivaciones y atributos buscados por los visitantes. En
el caso de las excavaciones paleoturísticas, es posible diferenciar claramen-
te dos segmentos básicos, según la permanencia en el sitio (en Capítulo 4,
Item: Caracterización de la demanda de visitantes).
Área de influencia: si atraen una demanda local, regional y / o interna-
cional de visitantes. Determinar la escala del atractivo según el origen de su
demanda, puede resultar particularmente difícil en áreas periféricas por la
posibilidad de sobredimensionar su importancia nacional o internacional,
cuando la mayoría de sus visitantes suelen ser visitantes regionales / locales o
recreacionistas. Asociado a la condición de periferia, se encuentra la accesibi-
lidad y cómo juzgan la viabilidad los inversores, porque ésta última puede ser
más difícil de establecer en comparación a atractivos ubicados en el centro.

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 89


La naturalización de los atractivos en estudios turísticos

En ámbitos académicos y de gestión del turismo, aún hoy se encuentra


muy difundido un enfoque de la planificación desde el oferente, según el
cual los recursos naturales «pasan a la categoría de atractivos cuando cuen-
tan con cualidades propias [singularidad o unicidad, diversidad y potencial
natural] y son capaces de generar un interés determinado en la gente, dan-
do origen a la demanda turística» (Sánchez, 2004:39).
En la presente tesis, a diferencia de la postura anterior, se reconoce el
atractivo como resultado de un proceso de construcción social. Desde esta
concepción, se entiende que la idea anteriormente mencionada, contri-
buye a una excesiva naturalización de los atractivos mediante una adju-
dicación a los mismos, de «un carácter unívoco, natural y por lo tanto, no
social» (Bertoncello et al., 2003:280).
Esta tendencia presente aún hoy, en estudios turísticos de América La-
tina y particularmente Argentina, se debe en gran medida a la influencia
que han ejercido a partir de la década de 1970, los procesos de planificación
racional ideal y el planteamiento de estrategias basadas en modelos nor-
mativos. Estos desarrollos teóricos se continuaron como línea conceptual
en el marco del CICATUR-Centro Interamericano de Capacitación Turísti-
ca, creado por la OEA en 1974, con sede en la ciudad de México, y a partir de
1976 en Buenos Aires, siguiendo con las tareas de capacitación de nuevos
profesionales y de asistencia técnica en planificación y presupuesto (Ge-
melli, 1991).
En la década de 1980, la editorial Trillas publicó los mencionados de-
sarrollos conceptuales y metodológicos de CICATUR, en libros de Roberto
Boullón, Hernández Díaz, Molina, Rodríguez y Acerenza, que pueden ser
considerados como los iniciadores de una Escuela Americana de Estudios
en Turismo. A continuación se mencionan brevemente algunas definicio-
nes clave y abordajes metodológicos para comprender el tratamiento teó-
rico subyacente, referido al análisis de los atractivos turísticos, desde una
óptica generalmente estática y descriptiva.
De esta forma, se refieren a los atractivos como «materia prima de la
planta turística [añadiendo que] en el turismo los atractivos deben perma-
necer intactos o si se interviene sobre ellos, esas acciones quedan limitadas
a la restitución de alguna cualidad que pudieron haber perdido por la acción
destructiva de otros sectores, o de los propios turistas» (Boullón, 1985:44).
Al respecto, Hernández Díaz en su acercamiento metodológico para
el desarrollo turístico desde el ámbito nacional, con una perspectiva en

90 | Geoturismo en Patagonia Norte


esencia económica y parcialmente social, distingue dos clases de planifica-
ción complementarias: la económica y la física.
La planificación física del turismo incluiría «la organización de los
atractivos, el espacio y la planta turística» (Hernández Díaz, 1985:18). De
manera tal que, el análisis de los atractivos se toma como «variable de
referencia en la etapa de diagnóstico, a través de un inventario turístico
nacional de atractivos clasificados según convenga, por regiones y zonas
turísticas» (Hernández Díaz, 1985:32).
A su vez, Molina y Rodríguez incluyen la presencia de atractivos den-
tro de la esfera ecológica, la cual representa una de las seis variables que
condicionan el modo y el nivel de vida del grupo humano [las restantes son
las culturales, sociales, psicológicas, político-legales y económicas]. Por lo
tanto, la presencia y categoría de atractivo constituyen «indicadores de
tipo físico ambiental que determinan (…) la calidad de vida de la población»
(Molina y Rodríguez, 1987:57)
Finalmente, Acerenza menciona el análisis de los atractivos dentro del
Programa de Acción en el campo del fomento y desarrollo del turismo, par-
ticularmente en lo referido al ordenamiento del territorio turístico. Una de
las medidas es la «puesta en valor y/o conservación del patrimonio, espe-
cialmente el histórico-cultural» (Acerenza, 1985:100). Recomienda asimis-
mo, que los principales indicadores para verificar los adelantos realizados
en la conducción de la actividad turística en su conjunto sean: movimiento
de turistas, balanza turística, uso de la capacidad instalada de alojamien-
to y personal empleado en el sector. Por consiguiente, cabría suponer que
pasan a un segundo plano, la presencia y estado de los atractivos como pa-
trimonio de la comunidad local y las externalidades (positivas y negativas)
que su uso turístico generan.
En consecuencia, el tratamiento predominante de la literatura especia-
lizada en turismo sobre este tema, que se limita a la exposición sistemática
de distintos tipos de atractivos clasificados según atributos, es responsable
de la «naturalización» de los atractivos (Bertoncello et al., 2003).
Al no considerar en la planeación y lanzamiento de nuevos productos, la
esencia de los atractivos como una construcción social, se generan dificul-
tades para la ejecución de proyectos turísticos, especialmente en destinos
en etapa de exploración e implicación al mercado (Vejsbjerg et al., 2008).

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 91


El análisis de la dimensión social en los atractivos
para visitantes

Desde un enfoque de construcción social, detrás de cada atractivo subyace


un «proceso de activación patrimonial» (Almirón et al., 2006) donde inter-
vienen diversos actores, que ejercen poder para seleccionar y valorar desde
una perspectiva turística-recreativa ciertos recursos naturales y culturales
de la comunidad.
Al respecto, la Organización Mundial de Turismo sostiene que «a la
hora de ofrecer actividades de ocio y atracciones turísticas, es necesario
realizar previamente una buena planificación de las mismas, mediante el
conocimiento de las necesidades del consumidor, sus posibilidades econó-
micas y de tiempo, así como de la capacidad del destino y las necesidades
de sus residentes» (OMT, 1998:140).
Es decir, a una visión de la planificación desde el oferente o de la oferta,
se le añade una visión desde el mercado, o más específicamente, la deman-
da actual y/o potencial. Por lo tanto, en la medida que losbienes sean valo-
rados por distintos segmentos del mercado, se constituyen en atractivos
turísticos y conforman el patrimonio turístico de una determinada locali-
zación (Otero, 2000).
De esta manera, una vez transformado en atractivo, la valoración turís-
tica se va a procesar en torno a ese rasgo o atributo seleccionado; se con-
vierte en: a) satisfactor de la demanda de determinados turistas, todo esto
mediado por ideas y representaciones subjetivas, cambiantes, inducidas; y
b) recurso turístico, valorado por agentes económicos específicos, de la so-
ciedad de origen y de destino (o de otras) estableciendo entre sí relaciones
económicas de todo tipo. (Bertoncello, 2002).

El análisis de la dimensión simbólica en los atractivos


y las estrategias de comunicación en turismo

Dos precursores en el estudio sistemático de los atractivos turísticos desde


una dimensión simbólica, fueron MacCannell (1999) y Urry (2005), quienes
los tomaron como elementos distintivos de la Modernidad-Postmodernidad.
Para MacCannell, el origen de un atractivo en la conciencia colectiva
no siempre es obvio y el supuesto consenso en la selección de los sitios
para visitar o sights (que trasciende las fronteras nacionales) se apoya en
un elaborado conjunto de mecanismos institucionales. Este autor estable-
ció desde una perspectiva semiológica, que los atractivos «son signos que

92 | Geoturismo en Patagonia Norte


representan algo para alguien y que su construcción es un proceso que re-
quiere dos pasos concatenados: la actitud ritualista de los turistas, cuando
se genera un sentir colectivo de que ciertos sitios «deben» ser vistos; y la
sacralización del sitio, que consiste en cinco fases» (MacCannell, 1999:43)
mencionadas a continuación:
Posteriores estudios revelaron que estas etapas no necesariamente siguen
el orden presentado, sino que pueden superponerse (Steen Jacobsen, 1997).
En todos los casos, un sitio, evento o lugar sólo podría convertirse en
atractivo cuando se le otorga algún valor especial y significativo, y es comu-
nicado a los visitantes a través de la interpretación y promoción.
Por otra parte, John Urry analiza desde la sociología del ocio, cómo los
visitantes (y por lo tanto, la población local) experimentan y se apropian
del lugar a través del consumo visual del mismo. El autor sostiene que la
dificultad para comprender las actividades turísticas deriva del carácter
confuso de qué es efectivamente consumido y que es crucial reconocer la
característica visual del turismo, que «miramos» ciertos objetos que de al-
guna manera sobresalen o nos hablan.
El autor sostiene asimismo, que la raíz de este problema podría ubicar-
se en el siglo XVIII, cuando comienza a desarrollarse un sentido especia-
lizado de lo visual, basado en la invención de la cámara fotográfica, el uso
de las guías de viajeros, el conocimiento de las rutas, etc. Como una conse-
cuencia de este sentido visual especializado, áreas naturales con barreras
naturales, que una vez fueran fuentes de terror o miedo, se transformaron
en escenario, paisaje, imagen aire fresco, lugares distantes esperando el
consumo visual (Urry, 2005).
Relacionado con los dos marcos conceptuales recién descritos, se en-
cuentran reelaboraciones a partir del análisis de los significados simbóli-
cos del lugar en la promoción, y más genéricamente, en las estrategias de
comunicación. Dichos aportes, han demostrado que el desarrollo de mitos,
que marca ciertas áreas y objetos como «valiosos para ver» (sight worthy) y
que el turismo especialmente, pero no exclusivamente, construye los pun-
tos de vista de las personas sobre lugares particulares (Gaffey, 2004).
Si uno mira de cerca un atractivo, las cualidades que en un primer
momento se le atribuyen como inherentes, frecuentemente parecen estar
relacionadas a cómo un lugar es pensado. Los lugares que evocan fuertes
imágenes en los observadores, tienen prioridad en la elección de atractivos
que hace el turista (Steen Jacobsen, 1997).
Por otra parte, según estudios de Pritchard y Morgan (2001), existe poco
reconocimiento sobre los discursos represivos y liberales que se reflejan en

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 93


el marketing de destinos. La manera en la que paisajes y destinos son ima-
ginados tienen implicaciones significativas sobre cómo son percibidos los
lugares y sus personas. Se ha comprobado que la experiencia turística y los
procesos de formación de expectativas no dependen sólo de la «promesa»
de los folletos.
El conocimiento de la imagen que el turista potencial tiene respecto del
destino turístico presenta importantes implicaciones, como identificar «la
posición competitiva del mismo, respecto a otros con los que compite direc-
tamente o (…) preservar las ventajas competitivas logradas frente a los desti-
nos que compiten en el mismo segmento de mercado» (Bigné et al., 2000:341).

El análisis de la dimensión espacial y la configuración


de atractivos para visitantes

Gunn y Var (2002) plantean un modelo de análisis de los atractivos median-


te un gráfico de tres anillos concéntricos, en donde el núcleo está represen-
tado por el recurso básico o característica principal; el cinturón inviolable
o un espacio necesario para dar significado al atractivo; y la zona de cierre,
con los servicios y facilidades para el visitante que pueden localizarse en el
sitio o en el centro de apoyo (Gráfico 1).

Gráfico 1: Esferas de configuración de geositios atractivos


Fuente: Modificado de Gunn y Var, 2002:137. Neuquén.

Leiper (2000) integra el atractivo como un subsistema dentro del sistema


turístico, diferenciando tres componentes que deben interactuar para crear un

94 | Geoturismo en Patagonia Norte


atractivo exitoso: el núcleo o elemento central, el turista o elemento humano;
y la señalización o elemento informativo. Este autor propone un Modelo de
Atracción que retoma conceptos de MacCannell y Gunn.
Posteriormente, Pearce (1991), a partir de una investigación comparativa
de diferentes abordajes inductivos y deductivos sobre el desarrollo de atracti-
vos turísticos en Australia, Reino Unido y Norteamérica, obtuvo seis principios
comunes que optimizan su operación:
1. Existencia de un recurso natural o cultural distintivo;
2. Apreciación y entendimiento por parte del público;
3. Oferta de actividades que brinden seguridad, accesibilidad e incentive
la imaginación de los visitantes;
4. Cinturón inviolable que proteja el recurso;
5. Zona de servicios;
6. Precio que refleje la calidad del recurso y de la gestión turística, la dura-
ción de la visita y un retorno óptimo a la inversión pública y / o privada.

Finalmente, desde la óptica del marketing turístico, «para que un tu-


rista potencial elija un destino requiere en primera instancia un atractivo
inicial, accesibilidad y servicios. Asimismo, existen elementos de apoyo
que complementan los anteriores, tales como la promoción e información
de las actividades» (Bigné et al., 2000:343).

Aproximación a una definición de atractivo para visitantes

Debido a la dificultad que entraña la generalización de los atractivos como


satisfactores de una demanda básicamente turística, cuando usualmente
existe también una demanda significativa de recreacionistas, se utilizará
el término más inclusivo de Atractivos para Visitantes.
A primera vista, una definición de atractivo para visitantes resulta sen-
cilla, sin embargo, este sector dentro del sistema turístico, se caracteriza
por una gran diversidad en las características y naturaleza de los atrac-
tivos, tamaño, cantidad, concentración y disposición en el espacio, área
de influencia y tipo de demanda, patrones de propiedad fragmentados y
múltiples combinaciones de modelos de gestión.
Según Weaver y Lawton (2007) otras razones que se pueden añadir, para
explicar por qué el tema de los atractivos es dejado de lado en la bibliografía
de turismo son: la ambigüedad en su definición, los bajos costos que generan
en el sistema turístico con respecto al alojamiento y transporte; y finalmente,
que la bibliografía académica sobre el tema tiende a enfatizar el marketing.

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 95


A continuación se presenta una de las definiciones más difundidas en
círculos tanto académicos como de administración, cuyos alcances y limi-
taciones presentan motivos de discusión:

«El atractivo es una excursión a un destino establecida en forma perma-


nente, con el propósito primario de permitir su acceso al público con mo-
tivos de entretenimiento, interés o educación, antes que ser una venta o
canal para el deporte, el teatro o el cine. Debe estar abierto al público sin
reservación previa, con una promoción anual y debe ser capaz de atraer tu-
ristas o visitantes por un día, tanto como a los residentes locales. Además,
el atractivo debe ser un solo negocio, bajo una sola administración y debe
recibir su retorno de la inversión directamente de los visitantes» (ETC,
2000:24, citado en Leask, 2005:10).
(Traducción Vejsbjerg, 2009 del inglés)

Con los cambios actuales en los patrones de ocio y la constante innova-


ción del sector, se ha generado una discusión en torno a los siguientes as-
pectos: 1. Se dejan de lado los eventos, por su carácter temporario. En esta
categoría se inscribiría la «campaña paleoturística», que es tomada como
caso de estudio en dos oportunidades del presente trabajo de investigación;
2. El sistema de reservas es la forma de manejo de visitantes más difundida
para atractivos sensibles como museos, áreas naturales protegidas o con-
juntos de patrimonio histórico. No obstante, no es una pauta generalizada;
3. El surgimiento de atractivos-destinos, tal el caso de parques temáticos,
engloban una oferta diversificada de servicios gastronómicos y facilidades
turísticas; en donde interviene una multitud de prestadores particulares; 4.
La administración puede ser compartida con distintas combinaciones del
sector público, privado y no gubernamental; 5. Si se pide un ticket de admi-
sión, se dejan de lado aquellos sitios públicos como miradores paisajísticos
y monumentos históricos que son verdaderos íconos para el lugar.
De este modo, ante la profusión de atractivos y la dificultad para esta-
blecer una definición consensuada, surgen dos posturas. Por un lado, se
sostiene que «no resulta necesario ni deseable encontrar una única defini-
ción de atractivo, porque la gran variedad de estos, dificulta la comparación
entre los conceptos de manejo y las prácticas de manejo» (Leask, 2005:10).
Por otro lado, se manifiesta que sí se requiere una definición universal con
el fin de registrar y monitorear los atractivos para propósitos estadísticos, y
que «es imposible establecer una estrategia creíble sin información adecuada
del manejo de atractivos y el resultado de estas investigaciones es un indica-
dor útil de interés estratégico y de desarrollo» (Middleton, 2005:271).

96 | Geoturismo en Patagonia Norte


En síntesis, en el presente capítulo se han introducido conceptualiza-
ciones para definir el atractivo como bien común y espacio de ocio, que
guarda relación con un sistema turístico y una entidad territorial mayor.
Se ha hecho referencia también a un proceso de patrimonialización y acti-
vación turística capaz de crear una diferenciación territorial a partir de la
valoración de recursos para el turismo y la recreación.
Con respecto a las teorías y modelos de análisis de atractivos para visi-
tantes, se han podido distinguir tres dimensiones de análisis fundamen-
tales (social, simbólica y espacial) que permiten identificar los principales
elementos tangibles e intangibles a tener en cuenta para el diseño y poste-
rior operación de dichos atractivos.
Se considera asimismo, que los atractivos son herramientas de manejo
de destinos turísticos y de desarrollo territorial, por lo tanto responden a
estrategias de imagen, comunicación y políticas en las que intervienen ac-
tores con diversas lógicas de interacción.
En el diagnóstico a continuación, se señalan aspectos de la organización
espacial y territorial del producto paleoturismo en las áreas paleontológi-
cas en Norpatagonia, el contexto geológico y paleontológico como recurso
de base comparativo de cada área paleontológica y las políticas públicas
referidas al desarrollo del producto paleoturismo en la región. Se expone
también una caracterización de los visitantes y de la oferta paleoturística
(en museos y en entornos naturales) de acuerdo con informes oficiales y
relevamientos propios.

Ocio, patrimonio y atractivo turístico | 97


Capítulo 4: Diagnóstico

Análisis territorial del producto paleoturismo en Norpatagonia

El análisis del turismo requiere la consideración de una dimensión terri-


torial desde una perspectiva sistémica. Con esta finalidad, en el presente
trabajo de investigación se ha optado por analizar el territorio del turismo
de acuerdo con tres escalas y perspectivas espaciales complementarias, ca-
paces de brindar una aproximación dinámica sobre el conjunto de elemen-
tos, factores y procesos que condicionan el desarrollo turístico de geositios
en un área periférica.
Desde una perspectiva morfológica y funcional, la región de Norpata-
gonia presenta las características de lugar de destino final (Circuito de los
Lagos y Costa Atlántica) y lugar de tránsito turístico en las once localidades
en estudio. La distancia de los principales centros emisores nacionales y la
dependencia del transporte automotor como principal forma de acceso a
los mencionados destinos finales, le otorgan a las localidades intermedias
insertas en el ambiente semidesértico de la Norpatagonia, un rol prepon-
derante de centros de escala y/o de excursión (Mapa 2).
En lo referido a la conectividad regional, existe una carencia en infraes-
tructura de transporte. Las rutas nacionales que reciben el mayor flujo de
visitantes, de orientación norte-sur y noreste-suroeste, son las rutas Nº
237, Nº 40 (tramo Zapala – intersección ruta Nac. N° 237), Nº 151, Nº 6, Nº
251 y Nº 3. Las tres rutas que vinculan turísticamente las localidades del
interior de ambas provincias son las rutas Nº 22, Nº 2 y Nº 250. La ruta na-
cional Nº 23 que une San Carlos de Bariloche con San Antonio Oeste-Las
Grutas está parcialmente asfaltada.
La distribución de las vías de trenes e itinerarios de vuelos muestran
una marcada centralización hacia Buenos Aires, situación que debilita el
intercambio entre localidades del interior de las provincias y hacia afuera.
El único servicio de tren para pasajeros realiza el recorrido Buenos
Aires-San Carlos de Bariloche–Buenos Aires y los aéreos conectan cuatro
localidades (Neuquén, San Carlos de Bariloche, Gral. Roca y Viedma) con
Buenos Aires. Su vinculación intra-regional es a través de un vuelo con una
frecuencia de dos días a la semana, para el tramo San Carlos de Bariloche-
Viedma. La excepción en este escenario es San Carlos de Bariloche, que
en alta temporada posee entre dos y tres frecuencias semanales, en vuelos
turísticos directos a San Pablo (Brasil).

Diagnóstico | 99
Mapa 2: Conectividad de Norpatagonia

Por consiguiente, de acuerdo con su situación geográfica las localida-


des en estudio se ubican en una etapa intermedia del viaje turístico, con
una función preponderante de centros de escala para el abastecimiento y
eventual pernocte de las corrientes turísticas.
Generalmente, estos centros de escala no poseen atractivos, sin embar-
go, en la región de estudio existe una oferta incipiente de los mismos, ba-
sados en un recurso paleontológico genérico (o indiferenciado) e incluidos
en el producto paleoturismo. Si bien dicho recurso se considera genérico
por su estatus de patrimonio y porque constituye el elemento tangible del
núcleo de geositios atractivos, resulta menester aclarar que desde un punto
de vista geológico - paleontológico científico éste posee una gran diversi-
dad intrínseca1 (mayor detalle en Item Contexto geológico general y hallaz-
gos paleontológicos).
A una escala de análisis micro-geográfica de la región, las mencionadas
localidades ubicadas en un lugar de tránsito turístico han iniciado un pro-
ceso reflexivo para incorporarse a circuitos turísticos nacionales e interna-
cionales (en Item Algunas consideraciones sobre las políticas públicas para
el paleoturismo).
Cada una de las once localidades posee una matriz productiva parti-
cular entre las que sobresalen actividades económicas relacionadas con

100 | Geoturismo en Patagonia Norte


la explotación de hidrocarburos y emprendimientos asociados, emprendi-
mientos agrícolas y vitivinícolas de diversa escala, minería, etc. El turismo
no constituye en ninguno de los casos, la principal fuente de trabajo en di-
chas localidades (mayor detalle en Anexo 4). En consecuencia, si bien en
la mayoría de los casos éstas no se configuran como centros con un perfil
turístico definido, su incipiente función turística y las implicancias espacia-
les de la nueva valoración del recurso paleontológico como atractivo para vi-
sitantes, pueden analizarse desde el ciclo de vida de producto paleoturismo.
De acuerdo con la clasificación de Conceiçao y Roque (1997) el ciclo de
vida de este producto presenta rasgos que permiten asociarlo con las etapas
de exploración y/o implicación, según las especificidades de cada localidad2
La etapa de exploración se evidencia por una afluencia espontánea
de visitantes «aventureros», generalmente con un alto poder adquisitivo,
que buscan naturalidad y «experiencias auténticas» en destinos remotos
o aislados. La oferta se compone básicamente de los recursos primarios
o atractivos, con escasa o nula programación de servicios turísticos com-
plementarios. La infraestructura y las instalaciones no son creadas para
satisfacer a los turistas sino que se utilizan las existentes y se adaptan a una
nueva función. No hay canales de comercialización turística y por lo tanto,
el acceso a los atractivos es limitado. No existe prácticamente competencia
porque las actividades empresariales relacionadas con el turismo son po-
cas. El marketing se orienta hacia la oferta.
El producto paleoturismo se encuentra en esta etapa en las localidades
de Lamarque y Valcheta (en la Provincia de Río Negro), Zapala - Mariano
Moreno, Picún Leufú, Rincón de los Sauces y Neuquén Capital (en la Pro-
vincia del Neuquén).
La etapa de implicación se caracteriza por el compromiso de la comu-
nidad receptiva. Los residentes empiezan a ofrecer servicios a los turistas,
estimulando un incremento de la demanda de visitantes (tanto turistas
como recreacionistas). El producto básico que se ofrecía inicialmente se di-
versifica según los gustos de diferentes segmentos de visitantes y se puede
hablar de una temporada turística. Se introducen modificaciones en la in-
fraestructura existente para adaptarla al uso turístico, principalmente en
la señalización ex situ e in situ. Se desarrollan instalaciones para visitantes
así como un ordenamiento de las áreas turísticas.
Existe una presión hacia el sector público para que apoye esta activi-
dad y la puesta en valor de nuevos atractivos. En esta etapa, se observan
algunos intentos por considerar la demanda en el diseño del producto. Por
ejemplo, algunas expresiones de los entrevistados, ante la pregunta ¿Qué

Diagnóstico | 101
debería hacerse para desarrollar el Paleoturismo?, son Hay que ofrecer cali-
dad en el servicio y El museo tiene que encontrar nuevas formas de exposi-
ción y diferenciarse de los otros museos de la región. El producto paleotu-
rismo se encuentra en esta etapa en las localidades de Cipolletti y Gral. Roca
(Provincia de Río Negro), Añelo, Villa El Chocón y Plaza Huincul (Provincia
del Neuquén).
La perspectiva del espacio de flujos, que explica la importancia de cada ám-
bito según su grado de articulación al espacio de redes, facilitó la descripción e
interpretación de las características fragmentadas y discontinuas del espacio de
ocio, particularmente las nuevas lógicas territoriales que condicionan el desarro-
llo desigual de geositios como atractivos turísticos, a escala regional y local.
En relación al análisis del espacio de redes y su articulación con el espacio
físico, surgió como categoría interpretativa la noción de periferia. Ésta no sue-
le ser reconocida en la mayoría de las áreas donde se produce la práctica del
turismo basado en la naturaleza, no obstante, presenta un conjunto de carac-
terísticas comunes que afectan el establecimiento en primer lugar, y luego la
operación de los atractivos turísticos.
Algunas de las características que se encuentran en los espacios de ocio
analizados en Norpatagonia son: 1) La lejanía con respecto a los mercados de
masas o principales centros emisores de turistas de los destinos finales de Pa-
tagonia; 2) Una comparativa falta de innovación con respecto a las áreas centra-
les, particularmente en las modalidades de exhibición museística; 3) Una fuerte
participación del Estado nacional y provincial sobre la localización e inversio-
nes de puesta en valor de geositios y museos con colecciones paleontológicas;
4) Los flujos de información al interior de las áreas paleontológicas donde se
localizan los atractivos y de estas áreas hacia centros de decisión provinciales
y nacionales, tienden a ser más débiles que a la inversa. Esta situación genera
una plataforma de información incompleta para la toma de decisiones sobre
la inversión y puesta en valor de geositios atractivos; 5) Las áreas periféricas
usualmente se perciben como poseedoras de un valor estético más alto porque
sus recursos de base permanecerían relativamente sin desarrollarse. Esta idea
de lo remoto, natural e inexplorado es compartido en Norpatagonia tanto por
el potencial visitante como por las autoridades públicas con injerencia en el de-
sarrollo turístico y conservación del patrimonio paleontológico.
La tercera perspectiva del análisis del territorio del turismo como espaciali-
dad social, implica reconocer que intervienen diversos actores con lógicas par-
ticulares y escalas geográficas diferentes que imprimen un determinado perfil
turístico a las localidades en estudio. De esta manera, es posible identificar un
proceso común de patrimonialización del recurso paleontológico entre ambas

102 | Geoturismo en Patagonia Norte


provincias y diferentes procesos de activación turística según el ámbito local
(mayor detalle en Capítulo 6).

Contexto geológico general y hallazgos paleontológicos


en Norpatagonia

En el presente apartado se indican brevemente los principales procesos geoló-


gicos y aspectos evolutivos de la biota, que permiten comprender la generación
de recursos de génesis antigua, particularmente los geositios con fósiles que hoy
en día reciben una valoración social como recursos turísticos y espacios de ocio.
En el texto se hace referencia a los mencionados geositios y para mayor de-
talle se incluyen las fichas de relevamiento en el Anexo 6. En la denominación
de los mismos se utiliza la sigla del área paleontológica de pertenencia, a saber:
ZP: Zapala-Mariano Moreno; CH: El Chocón; P: Picún Leufú; H: Plaza Huincul;
C: Añelo-CePALB; N: Neuquén capital; M: Margen Sur de los ríos Limay y Ne-
gro; G: General Roca; L: Lamarque y V: Valcheta.
La información geológica y paleontológica con base científica, resulta de in-
terés para el análisis de la información in situ y ex situ que reciben los visitantes
en los geositios atractivos. Representa a su vez, uno de los aspectos intangibles
en el núcleo de la configuración de los atractivos y es también la justificación bá-
sica para el proceso de patrimonialización del recurso paleontológico, pudiendo
constituirse desde una perspectiva turística-recreativa en uno de los criterios de
diferenciación y complementariedad entre atractivos y áreas paleontológicas.
Como se mencionara anteriormente, la delimitación de dichas áreas pa-
leontológicas responden a un criterio político-cultural de acuerdo con dos va-
riables: la localización absoluta de los geositios y la existencia de un museo cer-
cano con colecciones de fósiles (generalmente en centros urbanos o de apoyo).
No obstante, para hacer referencia al medio estrictamente natural, se utilizará
el concepto de región desde una perspectiva geológica-fisiográfica.
De este modo, las once áreas paleontológicas definidas en la presente tesis
se corresponden con dos unidades geoestructurales: la Cuenca Neuquina y el
Macizo Nordpatagónico (Groeber, 1929).
La Provincia Geológica de Cuenca Neuquina es un área de acumulación
sedimentaria durante el Jurásico y Cretácico (Digregorio y Uliana, 1980) y su
historia geológica «cubre desde el Triásico superior (220 millones de años) hasta
el Terciario-Cuartario» (Heredia et al., 2001:6). Se desarrolla en la región occi-
dental de Argentina entre los 30º y 40º de latitud sur (Mapa 3), abarcando las
provincias del Neuquén, norte de Río Negro y sur de Mendoza.

Diagnóstico | 103
Estratigráficamente, esta cuenca estructural o cubeta, se compone de
rocas de origen marino y continental depositadas durante la mayor parte
de la era Mesozoica, llegando a tener un relleno sedimentario de 6.000 a
7.000 metros de espesor. Este relleno fue subdividido por Groeber (1946) en
tres ciclos de sedimentación con sus respectivas transgresiones y regresio-
nes: ciclo Jurásico (Lías-Dogger), ciclo Ándico (Kimmeridgiano superior-
Albiano) y ciclo Riográndico (Cenomaniano?-Paleoceno).
Debido a la superficie que ocupa esta Provincia Geológica, es posible
observar desde un trayecto este-oeste (por ruta Nacional Nº 22, en direc-
ción al área paleontológica Zapala-Mariano Moreno) y este-noroeste (por
ruta Prov. Nº 5, en dirección al área paleontológica Rincón de los Sauces),
el afloramiento de rocas correspondientes a diversas Formaciones y unida-
des litoestratigráficas menores, que van incrementando en edad y comple-
jidad a medida que se acercan al cordón andino.

Mapa 3: Cuenca Neuquina

A los efectos de una comprensión general, se hará referencia a aspectos


estructurales y morfológicos generales, presentes en las áreas paleonto-
lógicas que contienen geositios atractivos de interés paleontológico. De
esta manera, es posible distinguir 3 unidades geológicas estructurales (En-
golfamiento Neuquino, Fosa Plegada del Agrio y Macizo de Chacaicó) y 2
subunidades morfoestructurales (Región de las Planicies de la Patagonia

104 | Geoturismo en Patagonia Norte


Central y Sierra de los Patagónides), las que aparecen reflejadas en el Cua-
dro 3. El desarrollo de unidades geológicas estructurales (relacionadas con
la Tectónica de Placas) y de unidades morfoestructurales (división espacial
según criterios morfológicos y genéticos: estructura, relieve, clima, siste-
ma de avenamiento, etc.) permiten describir y explicar la geología regional.
Asimismo, y de manera complementaria, la estratigrafía analiza la su-
cesión de acontecimientos de la historia de la tierra, interpretada a partir
de la evidencia hallada en rocas sedimentarias. Esta especialidad es una
rama de la geología histórica, la cual enfatiza particularmente la paleogeo-
grafía tal como se interpreta a partir de estratos (estratigrafía) y el pro-
greso de la evolución orgánica desvelada mediante el estudio de fósiles
(paleontología) (Strahler, 1992:604).

Cuadro 3: Distribución de unidades estructurales y sub-unidades


morfoestructurales según área paleontológica.

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de Garrido, 2005. Neuquén.

Diagnóstico | 105
En el cuadro 4 se exponen los rasgos más sobresalientes de las Formacio-
nes geológicas en la Cuenca Neuquina, que permiten inferir el paleoclima y la
biota existente desde el período Triásico hasta el Cretácico Inferior (en el área
paleontológica Zapala-Mariano Moreno) y durante gran parte del período
Cretácico Superior (en las restantes 8 áreas paleontológicas).
El área paleontológica Zapala - Mariano Moreno, coincide con las uni-
dades estructurales Macizo de Chacaicó y Fosa Plegada del Agrio; y una
zona de transición entre las unidades morfoestructurales de Sierra de los
Patagónides y Planicies de la Patagonia Central.
En esta área se puede observar una secuencia de Formaciones origina-
das durante el período Triásico, el ciclo Jurásico y el tercio inferior del ciclo
Ándico (Dellapé et al., 1978). A la misma, hay que agregarle dos geositios
con rocas basálticas en las inmediaciones de la ciudad de Zapala, ubicados
temporalmente en el Mioceno Inferior (Terciario).

106 | Geoturismo en Patagonia Norte


Cuadro 4: Columna estratigráfica generalizada de Cuenca Neuquina.

Nota: La ubicación de las áreas paleontológicas es general y en el texto se


detallan las Formaciones correspondientes en cada una de ellas.
Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de Garrido, 2005. Neuquén.

Diagnóstico | 107
En el núcleo del anticlinal Picún Leufú (geositio ZP7) se distingue un
afloramiento de rocas efusivas compuestas preferentemente por coladas de
andesita (porfirita) y tobas intercaladas, correspondientes al Grupo Choiyoi
del período Triásico. Seguidamente, afloran sedimentos del período Jurá-
sico, pertenecientes al contacto entre la Formación Los Molles y Las Lajas.
La Formación Los Molles indica el inicio de la primera transgresión ma-
rina del Mesozoico. Estos sedimentos representan condiciones de depósito
marino por debajo de la acción de las olas, con circulación restringida. En-
tre los hallazgos fósiles se pueden mencionar los ammonites, pelecípodos,
foraminíferos, restos de vegetales y polen.
En el flanco norte del anticlinal, se encuentran areniscas grises y capas
rojas de la Formación Las Lajas, que indican acumulaciones deltaicas con
depósitos continentales, litorales y sublitorales.
Los restantes geositios del área paleontológica, comprendidos en los ci-
clos Jurásico y Ándico, se encuentran en el techo del Jurásico Medio corres-
pondiente a la Formación Lotena (geositio ZP4); en el Jurásico Superior a
través de las Formaciones La Manga y Tordillo (geositio ZP2) y Vaca Muerta
(geositio ZP4). A su vez, en el Cretácico Inferior se desarrollan las Formacio-
nes Picún Leufú (geositio ZP3), Mulichinco, Agrio y Huitrín (geositio ZP1).
La Formación Lotena se produce durante la segunda transgresión mari-
na del Mesozoico denominada Loteniano. Se trata de un conglomerado de
color gris a areniscas y limolitas calcáreas gris amarillentas y arcilitas verdes.
En las inmediaciones del arroyo Picún Leufú, la Formación Lotena está
integrada en su base por un conglomerado gris claro, con clastos de hasta
30 cm. de diámetro, que gradan transicionalmente areniscas grises, limo-
litas calcáreas grises amarillentas con ammonites y arcilitas verdes amari-
llentas con niveles de microfósiles y ostreidos. El paleoambiente se asocia
a un ambiente marino de circulación abierta, con un fondo situado debajo
de la zona de acción de las olas.
En este geositio se apoya en forma discordante la Formación Vaca
Muerta (del Grupo Mendoza, perteneciente al Jurásico Superior), la cual
se caracteriza por la presencia de pelitas negras y calizas, depositadas en
un ambiente de plataforma distal e interior de cuenca. Entre los fósiles ha-
llados se pueden mencionar escamas de peces, ammonites, pelecípodos e
ictiosaurios (reptiles nadadores similares a los delfines).
Con respecto al tercio inferior del ciclo Ándico, se puede observar en
las inmediaciones del arroyo Covunco y la ruta Nac. Nº 22 un afloramien-
to de la Formación La Manga, que agrupa a un conjunto de sedimentitas
carbonáticas con diversos fósiles (geositio ZP2). Los mismos se disponen

108 | Geoturismo en Patagonia Norte


en diferentes capas, indicando cambios en la energía de un fondo marino
de circulación abierta. De esta manera, en una primera capa, la presencia
de crinoideos (lirios de mar) señala un ambiente marino con aguas de baja
energía y escasa suspensión de sedimentos. La segunda capa, el hallazgo de
corales masivos (solitarios y en colonias, con forma predominantemente
globosa) demuestra una adaptación de la fauna a un cambio en la energía
del agua. La tercera capa, posee corales arborescentes fósiles que habitaban
en colonias y corales solitarios. Estos últimos, suelen encontrarse en piza-
rras, indicando que preferían el fondo blando y fangoso.
En este mismo geositio y suprayecente a la Formación La Manga, se
extiende la Formación Tordillo, compuesta por una sedimentación mari-
na litoral a sublitoral con presencia de areniscas, conglomerados y rocas
bioquímicas. Según la naturaleza de los restos orgánicos acumulados, las
mencionadas rocas bioquímicas pueden clasificarse en calcáreas, silíceas o
fosfatadas. Aquí se han encontrado rocas calcáreas provenientes de restos
de animales o de plantas marinas que asimilan el carbonato de calcio para la
formación de su esqueleto, concha o cáscara y que son depositados en el fon-
do de cuerpos de agua (bancos de corales, foraminíferos, crinoideos, etc.).
En el Cerro Los Burros (geositio ZP3) aflora la Formación Picún Leufú,
integrante del Grupo Mendoza, correspondiente a depósitos marinos so-
meros que progradan sobre la Formación Vaca Muerta y son sobrepuestos
por las sedimentitas litorales a continentales de la Formación Mulichinco.
En el lugar se encuentran restos fósiles de braquiópodos rinconélidos, que
son excelentes fósiles guía.
En el Cerro Mesa (geositio ZP1) se identifican las Formaciones Mulichin-
co, Agrio y Huitrín. La Formación Mulichinco comprende un conjunto de
sedimentitas clásticas de colores verde claro, violeta y celeste azulado deposi-
tadas en un ambiente continental a transicional (fluvial – deltaico) (Dellapé et
al., 1978). Se han encontrado restos de lirios de mar (crinoideos), pelecípodos
como ostreidos y trigonias, corales (pertenecientes al Grupo Cnidarios, de tipo
arborescente), sérpulas (restos de la actividad de anélidos), entre otros.
La Formación Agrio está compuesta por un conjunto de sedimentitas ma-
rino – continentales, con presencia de fósiles cefalópodos, gastrópodos, equi-
nodermos, anélidos, reptiles marinos (plesiosaurios e ictiosaurios) y peces.
La Formación Huitrín se desarrolló en un ambiente de transición. Se
pueden encontrar piezas de ópalo (se forma en ambientes sedimentarios
superficiales cuando las aguas cargadas de sílice atraviesan grietas, juntas
y cavidades, precipitando gel de sílice), celestina (sulfato de estroncio, fre-
cuente en filones y rocas calizas) y geodas (con cristales de cuarzo). Entre los
hallazgos paleontológicos se pueden mencionar los pelecípodos (trigonias).

Diagnóstico | 109
Finalmente, el Cerro Michacheo (geositio ZP8) del Mioceno Inferior,
constituye un testigo de los movimientos producidos durante el Terciario
Superior. Se trata de un cuerpo intrusivo de fenoblastos oliváceos, que des-
taca en el actual relieve mesetiforme circundante. Estas coladas basálticas
también se observan en Bajada El Manzano (geositio ZP5).
Por otra parte, en la unidad estructural de Engolfamiento Neuquino,
se encuentran las restantes 8 áreas paleontológicas de la Cuenca, siete de
las cuales, poseen secuencias correspondientes al Grupo Neuquén y la úl-
tima (General Roca) muestra una secuencia que abarca el Grupo Malargüe
(Paleógeno y la parte basal del Neógeno = Terciario Inferior y parte del
Superior). Ambos Grupos mencionados pertenecen al Cretácico Superior-
Terciario y forman parte del tercer ciclo de sedimentación.
Como se mencionara con anterioridad, estructuralmente el borde
oriental de la Cuenca Neuquina es un margen pasivo caracterizado por
afloramientos subhorizontales. Los principales elementos de control,
cuyas manifestaciones son visibles en la superficie, responden a la deno-
minada Dorsal de Huincul y dos grandes fallas, asociadas actualmente a
los ríos Limay y Neuquén-Negro. En el primer caso, consiste en un pilar
tectónico limitado por fallas tensionales que dividió durante gran parte del
Mesozoico a la Cuenca Neuquina (Ramos, 1978). En el segundo caso, se tra-
ta de un sistema de fallas directas de alto rechazo, que provoca la elevación
del bloque austral adyacente al río Limay (con citas en Garrido, 2005) por lo
tanto, los mismos afloramientos del Cretácico Superior en ambas márge-
nes se encuentran interrumpidos y más elevados en el sur.
A fines del Cretácico Inferior se produjo el aislamiento completo de la
cuenca del mar (Cazau y Uliana, 1972; Legarreta y Uliana, 1991; Legarreta
y Gulisano, 1989), como resultado del crecimiento del arco volcánico. El
mismo estuvo relacionado con: los cambios en la tasa de expansión del At-
lántico Sur, la reorganización de las placas del Pacífico y el decrecimiento
en el ángulo de subducción, resultando en una tectónica compresiva que
provocó la inversión de las estructuras extensionales y generó una cuenca
flexural en la región de Cuenca Neuquina (Cobbold y Rossello, 2003).
Hacia fines del Cretácico Superior la transgresión marina Atlántica
relacionada con el alto nivel del mar a escala global, afectó a la Cuenca
Neuquina y permitió la depositación de sedimentos marinos someros en
amplias áreas desde el borde oriental de Río Negro hasta el norte de la pro-
vincia de Neuquén y sur de la provincia de Mendoza (Cobbold y Rosello,
2003) generando el Grupo Malargue.
Los elementos fósiles más representativos del Grupo Neuquén son los di-
nosaurios, por este motivo en un primer momento recibió la denominación de

110 | Geoturismo en Patagonia Norte


«Estratos con Dinosaurios». No obstante, también abundan restos de dinosau-
rios en los estratos geológicos inferiores (Formaciones Lohan Cura y La Amar-
ga, ambas en la Provincia del Neuquén), así como en los superiores (Grupo
Malargüe, con sus Formaciones Allen y Jagüel) (con las citas correspondientes
en Salgado, 2006).
El Grupo Neuquén, con una edad estimada del Cenomaniano (99,6 Ma) al
Campaniano Medio (76 Ma), comprende una monótona sucesión de sedimen-
tos continentales de aproximadamente 1.200 m de espesor, con conglomerados
y areniscas de grano grueso a fino, con alternancia de arcilitas por lo general
rojizas (Dellapé et al., 1978). Los regímenes paleoclimáticos fluctuaron durante
este período desde condiciones húmedas-subhúmedas a semiáridas, existien-
do en todos los casos un marcado período estacional seco (con las citas corres-
pondientes en Garrido, 2005).
Esta unidad litográfica tiene la mayor extensión superficial en el área ex-
traandina, con afloramientos correspondientes a 7 (siete) Formaciones geoló-
gicas que caracterizan una alternancia cíclica de niveles de origen fluvial, con
episodios eólicos y lacustres someros (Cazau y Uliana, 1973). Algunas de estas
unidades litológicas se repiten y/o combinan de diferente manera en las áreas
paleontológicas.
Por consiguiente, las áreas paleontológicas El Chocón y Picún Leufú com-
parten afloramientos de la Formación Candeleros. Los paleoambientes de
sedimentación de esta unidad litoestratigráfica, incluyen sistemas fluviales
efímeros, meandriformes y entrelazados, con desarrollo de paleosuelos en am-
biente de pantano. Se infiere la existencia de extensas redes de avenamiento
que alimentaban a abanicos terminales o megabanicos (Sánchez, 2004; Sán-
chez et al., 2004).
Entre los hallazgos fósiles para esta unidad, se pueden mencionar el teró-
podo gigante Giganotosaurus carolinii (Coria y Salgado, 1995) (geositios CH11 y
CH12); saurópodos (Simón, 2001; Simón y Calvo, 2002) (geositios CH1 y CH2),
huellas de terópodos de mediano y gran tamaño, huellas de grandes herbívoros
bípedos (ornitópodos) denominados iguanodóntidos y saurópodos (Calvo y
Vejsbjerg, 2003) (geositios CH3 a CH6), reptiles y anfibios.
Otros geositios atractivos (CH 7 a CH10) se localizan en las inmediaciones
del Cañadón Escondido, el que resulta de la erosión de esta unidad litológica.
Asimismo, en el sitio paleontológico denominado La Antena (geositio CH2) se
produce un contacto entre la Formación Candeleros con la suprayacente For-
mación Huincul.
Las pistas y huellas fósiles de dinosaurios de Picún Leufú (Calvo, 1991), se
extienden por aproximadamente 2.200 metros sobre la costa del río Limay
(geositios P1 a P3). De acuerdo con varios autores (con las citas completas en

Diagnóstico | 111
Garrido, 2002) el ambiente de sedimentación establecido para esta sección de
la Formación Candeleros corresponde a depósitos desarrollados próximos a la
costa de lagos, asociados a depósitos de canales arenosos de alta sinuosidad y
de deltas lacustres (geositio P4).
En el área paleontológica Plaza Huincul, los geositios atractivos se ubican
en sedimentos de las Formaciones Huincul, Lisandro y Portezuelo, pertene-
cientes al Grupo Neuquén. Estas unidades han aportado durante los últimos
años numerosos restos vertebrados de edades cenomaniana a coniaciana (con
las citas en Garrido, 2000).
La Formación Huincul está representada por un sistema fluvial de alta si-
nuosidad con extensas planicies de inundación y un desarrollo de suelos im-
portante. Se evidencian eventos de inundación catastrófica y una actividad
volcánica próxima en el tiempo. Se interpreta que su evolución estuvo condi-
cionada por un espacio de acomodación alto, una marcada estacionalidad en
las precipitaciones y probablemente algunos cambios climáticos de mediano
término (Sánchez et al., 2007).
Esto coincide con lo propuesto por los modelos de simulación climática que
permiten inferir para Sudamérica temperaturas de hasta 36º C en verano, y
específicamente para los meses de junio y julio en la Patagonia entre 8 y 12° C.
A una latitud de 40º S de Argentina y Chile, la estacionalidad en las precipitacio-
nes habría sido marcada, con una estación lluviosa concentrada en los meses de
verano (Sellwood y Valdes, 2006). En esta unidad se hallaron restos del registro
de dinosaurio saurópodo más grande del mundo, el Argentinosaurus huinculensis
(Bonaparte y Coria, 1993) identificado como geositio H2.
En la Sierra El Portezuelo (geositio H4) se evidencia el contacto entre las
Formaciones Lisandro y Portezuelo. Algunos de los ejemplares fósiles hallados
son: Patagonykus puertai y Unenlagia comahuensis (pequeños terópodos avianos)
Megarraptor namunhuaiquii (terópodo) y Proquilidae portezueilae (tortugas).
La Formación Cerro Lisandrose puede definir como un campo de dunas
barjanoides con áreas de interduna seca, húmeda e inundada y en el que in-
tercalan de manera recurrente depósitos medios a distales de un abanico. En
la base se reconoce una topografía de bajo gradiente, que indica un ambiente
similar a la actual llanura del centro de Argentina. La Unidad se depositó bajo
condiciones climáticas semiáridas permanentes. Contiene restos de bivalvos
de agua dulce, vertebrados y frecuentes huellas fósiles.
A su vez, los sedimentos de la Formación Portezuelo fueron depositados
por sistemas fluviales de ríos meandrosos de carga dominantemente arenosa.

112 | Geoturismo en Patagonia Norte


Desde el mirador Sierra Portezuelo (geositio H1) se distingue hacia el este,
el máximo estructural de la Dorsal de Huincul; hacia el oeste, la cordillera de los
Andes; y en primer plano, diversos cerros del área.
El Cerro El Atravesado (geositio H3) es un ejemplo de filón basáltico que se
intruyó y metamorfizó rocas de caja sedimentarias. Este sistema se originó a
fines del Paleozoico, mientras que el resto del territorio es de origen Terciario.
En el área paleontológica Añelo-CePALB afloran las Formaciones Portezue-
lo y Plottier. En la primera unidad, se encuentra la mayoría de los geositios,
entre los que sobresalen la excavación del dinosaurio saurópodo Futalognkosau-
rus dukei y el yacimiento conocido como «Playa de Añelo» (geositios C11 y C12,
respectivamente).
La excavación Futalognko corresponde a un ambiente de un río meandro-
so, donde en uno de los recodos o curvas del río muchos de los huesos se fueron
acumulando, algunos de estos animales se encuentran semiarticulados. Final-
mente, el río abandona el cauce y éste se transforma en un meandro abando-
nado dejando formada una laguna donde otros vertebrados, peces y restos de
vegetales son depositados al morir (Passaglia et al., 2008; Calvo et al., 2008).
En la segunda unidad, y de manera suprayacente, se extiende la Formación
Plottier con el hallazgo de algunos fósiles (geositio C10). Con esta unidad, fina-
liza el ciclo de sedimentación iniciado en la Formación Lisandro. Consiste en
un período de menor energía, representado por depósitos de ríos meandrifor-
mes de carga fangosa a mixta dominante (Garrido, 2005). Se pueden apreciar
antiguas llanuras de inundación y canales con distinta energía, en el circuito
geológico interpretativo (geositios C10 y desde el C13 al C17).
El área paleontológica Rincón de los Sauces es compleja. El sector de Sierra
Blanca se caracteriza por una amplia exposición de depósitos fluviales corres-
pondientes a la sección media-superior del Grupo Neuquén (Cenomaniano-
Campaniano), incluyendo a los Subgrupos Río Neuquén y Río Colorado (que
incluye las Formaciones Bajo de la Carpa y Anacleto) (Garrido, 2005) De estos
niveles han sido extraídos numerosos restos fósiles, entre los que se mencionan
dinosaurios saurópodos y cocodrilos. Por otro lado, se considera que los aflora-
mientos del sector denominado Narambuena (geositio R1) corresponden a la
Formación Vaca Muerta (del Jurásico) y unidades más modernas, la Formación
Roca y Formación Chichinales (con las citas completas en Garrido, 2005).
En el área paleontológica Neuquén Capital afloran las Formaciones Bajo
de la Carpa, Anacleto (Heredia y Calvo, 1997)y Bayo Mesa. La primera, indica
un rejuvenecimiento de la red y la depositación de sedimentos provenientes
de ríos de alta a moderada sinuosidad. La misma, está representada de base a
techo por depósitos de dunas eólicas e interduna húmeda (geositios N8 y N9 del

Diagnóstico | 113
Campus de la Universidad Nacional del Comahue; y geositios N16, N20 y N21
del Parque de los Dinosaurios) que han suministrado restos fósiles de aves (Neu-
quenornis y Patagopteryx), dinosaurios terópodos (Alvarezsaurus y Velocisaurus),
cocodrilos terrestres (Notosuchus y Comahuesuchus), boas (Dinylisias), cáscaras de
huevos de aves y nidos de véspidos (Heredia y Calvo, 2002). Algunos de dichos ha-
llazgos pueden observarse en los geositios desde N1 a N4 en el Campus de la Uni-
versidad Nacional del Comahue; y geositio N15 del Parque de los Dinosaurios.
La Formación Anacleto está litológicamente constituida por fangolitas rojas
con intercalaciones de areniscas verdes depositadas en un paleoambiente flu-
vial (Gómez, 2005). Las acumulaciones aluvio-fluviales son portadoras de restos
óseos de dinosaurios (Titanosaurios) y fragmentos de huevos de los mismos
pertenecientes a la ooespecie Megaoolitus patagonicus (Heredia y Calvo, 2002). En
el Parque de los Dinosaurios se han identificado hasta tres niveles con cáscaras
de huevos, correspondientes a los geositios N11, N12 y N13.
Sobre los depósitos del Subgrupo Río Colorado apoya en paraconcordancia
una sucesión de rocas volcaniclásticas que constituyen el tramo intermedio
de los afloramientos y han sido asignadas con reservas al intervalo Oligoceno-
Mioceno (Gómez, 2005). Se puede observar en el geositio N14 del Parque de los
Dinosaurios, portador de pelecípodos de agua dulce.
Finalmente, se ha identificado un manto de conglomerados de la Forma-
ción Bayo Mesa, asignados al Cuartario (Heredia y Calvo, 2002) que suprayace
en discordancia a la sucesión volcaniclástica y está constituida por bancos de 2
a 3 m de espesor. Estas acumulaciones sedimentarias han sido interpretadas
como correspondientes a depósitos aterrazados de los ríos Limay y Neuquén y
se pueden observar en los geositios N22 y N24 del Parque de los Dinosaurios; y
N7 del Campus de la Universidad Nacional del Comahue.
En el área paleontológica Margen Sur afloran las cinco Formaciones del
Grupo Neuquén (Candeleros, Huincul, Lisandro, Portezuelo, Plottier, Bajo de
la Carpa y Anacleto), además de la Formaciones Collón Curá (Mioceno Medio)
y Rentería (Pleistoceno Inferior).
En el afloramiento de Huincul, no se han registrado muchos fósiles. Sin
embargo, al noroeste de El Anfiteatro, pueden observarse paleocanales, estrati-
ficaciones cruzadas, etc. desde el mirador denominado geositio M4.
El afloramiento de Cerro Lisandro se distingue desde dos miradores y en
dos cañadones (geositios desde M2 a M6, respectivamente). Se han encontrado
restos de moluscos bivalvos (género Diplodon), restos de troncos fósiles, placas
de cocodrilos y de tortugas, huesos y dientes de dinosaurios de pequeño tama-
ño (geositio M8).

114 | Geoturismo en Patagonia Norte


El piso de la Formación Portezuelo se puede observar en un sector de bad-
lands (geositio M7). Asimismo, se han encontrado huesos de saurópodos dis-
persos y troncos fósiles (geositios M12 y M13).
La Formación Plottier ocupa el sector superior de los resaltos topográficos
que conforman el frente erosivo de la Meseta de Rentería, exhibiendo sus me-
jores afloramientos sobre las paredes de los cañadones que atraviesan la región
(Garrido y Bolatti, 2007). Prácticamente la totalidad de los restos fósiles que se
encuentran en el lecho de los cañadones (depositados allí secundariamente,
luego de su caída y arrastre), provienen de esas dos Formaciones: Portezuelo
y Plottier (Salgado, 2006). Se ha registrado una enorme cantidad de troncos de
gran tamaño existentes en la zona del Anfiteatro y sector nor-occidental de la
Planicie de Rentería (geositio M16), restos de dinosaurios saurópodos (M11) y
tortugas (geositio M10) en muy buen estado de conservación.
Sobre los sectores más altos del borde de meseta, afloran parcialmente de-
pósitos basales de la Formación Bajo de la Carpa y no se han encontrado restos
fósiles (vertebrados o invertebrados) (Garrido y Bolatti, 2007).
Hacia el sur y suroeste del Refugio del ENDEMAS en el Puesto Parada, aflo-
ran exposiciones asignadas a la Formación Collón Curá que rellenan un paleo-
relieve labrado sobre la Formación Bajo de la Carpa; y finalmente, sobre el tope
del resalto topográfico de la meseta, se localiza la Formación Rentería (Garrido
y Bolatti, 2007).
El área paleontológica General Roca posee una secuencia que comprende
las Formaciones Anacleto, Allen, Jagüel, Roca (del Cretácico Superior) y Chichi-
nales (del Neógeno). Temáticamente y siguiendo un orden cronológico, el Área
Natural Protegida Paso Córdova se ubica luego de El Anfiteatro, y antes del Bajo
de Santa Rosa y Salinas de Trapalcó (Salgado, 2006).
En la Formación Anacleto se han registrado restos de dinosaurios herbívo-
ros (saurópodos), pequeños cocodrilos del género Notosuchus, fragmentos de
huevos de dinosaurios y restos de serpientes dinylisias (geositio G1).
Las rocas de la Formación Allen (por encima de la Formación Anacleto) se
pueden observar desde el denominado Valle de la Luna Rojo, que consiste en
una mega estructura sedimentaria desarrollada por un gran paleocauce (geo-
sitio G5) y en un sector de explotación de yeso y bentonita al norte de la ciudad
de General Roca (geositio G3).
Los depósitos de la Formación Jagüel representan la ingresión marina del
Atlántico, poseen restos arrastrados de bivalvos fósiles, cuya visita se incluye en
un circuito educativo (geositios G3 y G4).
Finalmente, la Formación Chichinales le otorga el color blanquecino a las
bardas cercanas al río Negro, que se pueden observar desde el Valle de la Luna

Diagnóstico | 115
Amarillo (geositio G6). En sus estratos inferiores se ha encontrado una
importantísima fauna fósil, correspondiente a diferentes grupos de ma-
míferos que evolucionaron casi enteramente en el terciario de Sudamérica.
A principios del Terciario, Sudamérica se desvinculó de Norteamérica
y quedó unida a Antártida y Australia. Ese aislamiento recién se romperá
durante el Plioceno (hace unos 5 millones de años). Por lo tanto, todos los
restos fósiles que se encuentran en niveles del Terciario Pre-pliocénico,
corresponden a grupos únicos, algunos de los cuales pueden verse en Aus-
tralia y (como fósiles) en Antártida.
Una vez que el aislamiento de Sudamérica se interrumpe (a partir del
Plioceno), la fauna sudamericana va poco a poco adquiriendo su actual
conformación. La mayoría de los grupos de mamíferos que actualmente
pueblan Sudamérica, corresponden a grupos que han ingresado desde
Norteamérica a partir del Plioceno.
La mayoría de los grupos propiamente sudamericanos (cuyos restos fó-
siles pueden registrarse en Paso Córdova en la Formación Chichinales) se
han extinguido por completo (Salgado, 2006). La sección superior de la For-
mación Chichinales, posee depósitos de cenizas volcánicas arrojadas desde
el oeste por volcanes activos durante el proceso de orogénesis andina.
El Macizo Nordpatagónico o de Somuncurá (Stipanicic y Methol, 1972)
se encuentra entre los 40º a 43º de latitud sur y los 66º a 70º de longitud oes-
te, extendiéndose desde el área centro-austral de la provincia de Río Negro
hasta el norte de la provincia del Chubut (Mapa 4). Por consiguiente, se in-
cluyen las áreas paleontológicas identificadas como Lamarque y Valcheta.
Esta Provincia Geológica se caracteriza litológicamente, por la existen-
cia de afloramientos de edad proterozoica asociados a ectinitas carbonífe-
ro-pérmicas y vulcanitas triásicas a eojurásicas.
Según Garrido (2008, con las citas completas allí mencionadas) sobre este
conjunto de rocas de basamento sobreyacen en discordancia sedimentitas
clásticas y carbonáticas del Cretácico Superior – Paleoceno (Grupo Neuquén
y Grupo Malargüe), piroclastitas de edad miocena (Formación Collón Curá),
así como extensos plateaus volcánicos del Oligoceno, Mioceno y Plioceno
(Stipanicic y Methol, 1972, op.cit.; Caminos y Llambías, 1984; Ramos, 1999).

116 | Geoturismo en Patagonia Norte


Mapa 4: Mapa geológico regional del Macizo de Somuncurá

El desarrollo de estas planicies lávicas han originado el relieve de me-


setas elevadas, que alcanzan una altura máxima de 1.600 m.s.n.m. y donde
se localizan cuatro de los siete geositios atractivos presentes en el área pa-
leontológica Valcheta. Los restantes tres geositios correspondientes al ANP
Bosque Petrificado, han sido asignados consecutivamente a sedimentitas
continentales de las unidades superiores del Grupo Neuquén (Núñez et
al., 1975; Caminos, 2001) o bien, a depósitos basales de la Formación Allen
del Grupo Malargüe (Garrido, 2008). En este último caso, los depósitos que
contienen troncos fósiles son interpretados como depósitos fluviales de
alta a moderada energía.
De acuerdo con estudios realizados por Zamuner (2008) el bosque estu-
vo dominado casi exclusivamente por coníferas de la familia Podocarpa-
ceae (Maniu) de anatomía similar a la observada en el Bajo de Santa Rosa
(Podocarpoxylon cf. P. gregussi). Sólo ocasionalmente se encontraron tallos
juveniles de Cycadales, los cuales representarían algún elemento del sustra-
to inferior del bosque o un elemento marginal al mismo.
En lo referido al área paleontológica Lamarque, la mayoría de los geosi-
tios considerados se ubican en las inmediaciones del Salitral de Santa Rosa
(geositio L4) y de las Salinas de Trapalcó (geositio L3). En ambos sectores
se encuentran dos unidades litoestratigráficas: la Formación Allen (unidad
inferior) y la Formación Jagüel, comprendiendo sólo los pisos Campaniano
superior-Maastrichtiano en el Cretácico Superior.

Diagnóstico | 117
Asimismo, en la zona de Trapalcó es posible observar sedimentos ma-
rinos excepcionalmente preservados que muestran los últimos miles de
años antes de la extinción masiva de finales del Cretácico (Concheyro et al.,
2002). El límite K-P (Cretácico-Paleógeno) señala un período catastrófico
que habría extinguido el 60% de la vida en el planeta (geositio L2).
Según Salgado (2006), los fósiles hallados en las Formaciones Allen y
Jagüel pueden considerarse un conjunto de formas que habitaban, en una
misma época, lagunas litorales y el mar, respectivamente. Este escenario
sería único en el norte patagónico y le conferiría al área una singularidad,
que podría presentarse con el eje temático «ambientes litorales y marinos
del Cretácico Superior».
De esta manera, de acuerdo con la sucesión estratigráfica correspon-
diente a los últimos millones de años del Cretácico Superior, el mar ingre-
só desde el este, inundando todo el interior de la Provincia (Casamiquela,
1978). Ese ingreso fue paulatino, y mientras en algunos puntos del este de
Río Negro se producían los depósitos marinos de la Formación Jagüel, en
otros puntos ubicados al oeste (aún no cubiertos por las aguas), continuaba
depositándose la Formación Allen (depósitos lagunares).
Salgado (2006) asimismo sostiene que cuando vivieron los organismos
cuyos restos fosilizados se encuentran en la Formación Allen, el mar ejer-
cía una marcada influencia (Gasparini et al., 2001) debido a que se hallaron
restos muy erosionados y transportados de reptiles marinos como los ple-
siosaurios, estudiados por Martinelli y Forasiepi (2004).
Entre los restos fósiles que se encuentran en los ambientes litorales de
la Formación Allen se pueden mencionar restos de dinosaurios carnívoros
(Novas et al., 2003) y herbívoros (Martinelli y Forasiepi, 2004), restos de hue-
vos de dinosaurios (Magalhaes – Ribeiro, 1997) (geositios L5 y L8), restos de
tortugas (geositio L7), restos de bivalvos, troncos fósiles (del Fueyo, 1998;
Artabe y Zamuner, 1999) (geositio L6), etc. En los mares, convivían una
diversidad de reptiles marinos entre los que se pueden mencionar plesio-
saurios y mosasaurios (Fernández et al., 2005; Gasparini et al., 2003, 2005)
(geositio L1).

Algunas consideraciones sobre las políticas públicas referidas


al desarrollo del producto paleoturismo en las provincias del
Neuquén y de Río Negro

En la Provincia del Neuquén, los geositios de interés paleontológico for-


man parte del producto denominado Turismo Científico. Desde el ámbito

118 | Geoturismo en Patagonia Norte


estatal diversos organismos y en ocasiones, de manera simultánea, se han
propuesto políticas públicas relacionadas con el fomento del paleoturismo.
En los últimos 8 (ocho) años, la mencionada simultaneidad general-
mente estuvo asociada a una superposición de objetivos, generando una
competencia en diferentes áreas de gobierno y un desinterés en participar,
por parte de oferentes y prestadores turísticos involucrados.
De esta forma, el Consejo de Planificación y Acción para el Desarrollo
(COPADE), la Subsecretaría de Turismo, el Centro PYME, la Subsecretaría
de Cultura, la Dirección Provincial de Educación, la Facultad de Turismo
y el Museo de Geología-Paleontología de la Universidad Nacional del Co-
mahue, han impulsado programas y planes con realizaciones orientadas
generalmente a cursos de capacitación para prestadores, concientización
del patrimonio paleontológico en estudiantes y reuniones periódicas con
los actores interesados3
Con respecto a los resultados obtenidos por los mencionados organismos,
se han elaborado diez informes técnicos4 que tienen como objetivo la identifica-
ción y caracterización desde el punto de vista científico, de geositios de interés
paleontológico; así como la elaboración de diagnósticos de la oferta de Paleo-
turismo en siete áreas de la Provincia (Zapala-Mariano Moreno, Picún Leufú,
Plaza Huincul, El Chocón, Neuquén Capital, Añelo-CePALB y Rincón de los
Sauces). En el caso del Centro Pyme, este organismo provincial, ha colaborado
con mejoras en infraestructura en el CePALB (entre otras acciones) y en la or-
ganización de reuniones de empresarios turísticos.
Otras acciones que han aportado a la puesta en valor del recurso pa-
leontológico fueron:
1. La edificación y puesta en marcha del nuevo Museo Olsacher en
la ciudad de Zapala y administrado por la Dirección Provincial de
Minería;
2. La refacción y ampliación de los Museos Carmen Funes y Ernesto
Bachmann, con presupuesto de los municipios de Plaza Huincul y
Villa El Chocón, respectivamente;
3. El establecimiento y ampliación del Centro Paleontológico Lago Ba-
rreales (CePALB), a cargo de la Universidad Nacional del Comahue,
con el aporte de personas y empresas del sector privado;
4. Cursos de capacitación y diseño de plan de desarrollo del Área Na-
tural Protegida (ANP) Parque de los Dinosaurios en Neuquén, por
parte de la Unidad de Gestión.

Diagnóstico | 119
Actualmente, de acuerdo con el Plan de gestión del Turismo (2008), este
producto se localiza en el territorio de «mesetas y valles inferiores y medio,
de los ríos Neuquén y Limay» o zona turística denominada «Estepa de los
Dinosaurios».
Se asume asimismo, que la función de este territorio es la de un «espacio por
el cual transitan las principales corrientes turísticas que arriban a la provincia»
y que «la puesta en valor turístico de diferentes recursos, sobre todo culturales,
ha generado en los últimos años un valor agregado en la experiencia turística-
recreativa de los visitantes» (Plan de gestión del Turismo, 2008:5).
La oferta de geositios de interés paleontológico se incluye dentro de
la Ruta del Vino, Manzanas y Dinosaurios, con una jerarquía regional in-
terprovincial (Norte del Neuquén y Río Negro) y que en el Plan Federal de
Turismo se expresa como corredor de la Ruta Nacional 22 (Secretaría de
Turismo de la Nación, 2005).
En la actualidad, el paleoturismo no posee un Programa o Plan de Desa-
rrollo específico, sino que está incluido como un producto asociado y comple-
mentario al de las Bodegas, en el Programa de Fortalecimiento y Estímulo a
Destinos Turísticos Emergentes (PROFODE), implementado por la Secretaría
de Turismo de la Nación con un monto asignado de $700.000 para el 2008-2009.
Dentro de las acciones previstas, se encuentra un Plan de mejoramiento de los
sitios de interés paleontológico provinciales.
Si bien en el Plan Maestro de Turismo 2003-2007 (2003) consideraba el turis-
mo paleontológico como un producto en crecimiento y con alta potencialidad
turística, especialmente para un mercado internacional; la evaluación general
de las acciones implementadas en dicho período muestra que existen escollos
que persisten y que han dificultado el posicionamiento de este producto.
De tal modo, de acuerdo con entrevistas realizadas a autoridades de Turis-
mo de la Provincia5, se percibe como principal barrera, que no existe una cadena
de servicios completa para llevar turistas a yacimientos como el CePALB, Rincón de los
Sauces e incluso Villa El Chocón.
Se manifiesta asimismo que en Añelo, a los hoteleros no les interesa el turismo por-
que con el petróleo cubren las plazas. También es difícil comprometer a operadores de agen-
cias de viajes para que diseñen paquetes de la región, son muy pocos los que lo hacen. La
Facultad de Turismo ha colaborado con la apertura de la carrera de Guía Universi-
tario en Turismo, pero el «Circuito Chico» que antes teníamos ya no se hace más.
En lo referido a la Provincia de Río Negro, los geositios de interés paleonto-
lógico forman parte del producto denominado PALEONTOLOGÍA. Desde el
ámbito estatal, los organismos que han impulsado programas y proyectos a los
efectos de proteger los yacimientos fosilíferos y/o potenciarlos como atractivos

120 | Geoturismo en Patagonia Norte


para visitantes son: el Ministerio de Turismo, a través de la Secretaría de Desarro-
llo Turístico en la Agencia Centro (sede Cipolletti); la Subsecretaría de Cultura, el
(Consejo de Ecología y Medio Ambiente de la Provincia (CODEMA) y el Ente Pro-
vincial para el Desarrollo de la Margen Sur de los ríos Limay y Negro (ENDEMAS).
Desde el año 2004 hasta la actualidad, el Ministerio de Turismo coordina
el Programa Turismo paleontológico, paisajístico y arqueológico de la meseta
central de la Provincia de Río Negro. Entre sus realizaciones se puede mencio-
nar la organización de tres jornadas regionales de Turismo Paleontológico, con
la invitación a los principales museos y entes de desarrollo interesados; y un
resultado concreto es la elaboración de tres informes técnicos6 para conocer la
oferta actual y potencial del producto paleoturismo en cuatro localidades del
ámbito provincial.
Asimismo, la Subsecretaría de Cultura ha establecido una Red de Museos
Provinciales, contemplando una jerarquización entre ellos e incorporando mu-
seos/centros de interpretación municipales. Dentro del Programa, se incluye
la remodelación y ampliación del Museo Regional Valcheta con presupuesto
asignado para el año 2008.
El CODEMA ha presentado el Plan de Manejo del Área Protegida Provincial
Meseta de Somuncurá, que incluye la localidad de Valcheta y algunos geositios de
interés paleontológico considerados en la presente tesis, financiado por el Ban-
co Interamericano de Desarrollo (B.I.D.). Asimismo, en el año 2008 designó dos
guardias ambientales, uno en el poblado de Santa Rosa, a los efectos de regular el
tráfico de fósiles y custodiar los yacimientos de huevos fósiles de la zona; y otro,
para las Áreas Naturales Protegidas Bosque Petrificado y Meseta de Somuncurá.
La Facultad de Turismo de la Universidad Nacional del Comahue ha
contribuido al conocimiento del recurso paleontológico y las áreas provin-
ciales protegidas7.
El ENDEMAS participó en diversas campañas paleontológicas en la Margen
Sur de los ríos Limay y Negro; coordinó la implementación de un Programa Am-
biental dirigido principalmente a estudiantes de nivel primario y secundario de
la ciudad de Cipolletti, que promueve visitas interpretativas; organizó periódica-
mente caravanas familiares para conocer el Área El Anfiteatro del Área Protegida
Valle Cretácico; elaboró informes técnicos sobre la potencialidad turística de la
Margen Sur8; construyó un refugio para visitantes y designó en conjunto con el
CODEMA, un guardia ambiental en el Área El Anfiteatro. También participó en
el diseño y colocación de cartelería informativa en los accesos a la Margen Sur y el
mirador principal de El Anfiteatro, folletería promocional y puesta en valor de un
sitio de hallazgo paleontológico en PlayAventura (área de camping).

Diagnóstico | 121
Otras iniciativas que han aportado a la puesta en valor del recurso paleon-
tológico fueron: la donación por parte del Gobierno Provincial, del terreno y
edificio del ex-Banco de la Provincia de Río Negro, para el establecimiento del
Museo de Ciencias Naturales e Instituto en Gral. Roca (administrado por la
Fundación Patagónica de Ciencias Naturales); la edificación e instalación de
oficina de informes turísticos y sanitarios, en el ingreso al Área Natural Pro-
tegida Paso Córdova, en Gral. Roca; la realización de excursiones educativas
por parte del Instituto Docente de Educación Continua, en General Roca; la
conformación de la Asociación de Amigos de la Paleontología, dependiente del
Museo Municipal de Lamarque, que han implementado diversos proyectos
educativos con viajes a áreas paleontológicas, para estudiantes de nivel
primario de Lamarque y poblaciones aledañas.
En la actualidad, de acuerdo con el Plan de Desarrollo Turístico en Río
Negro 2007-2015, el producto Paleontología es considerado «emergente»
en las siguientes tres áreas de desarrollo «Alto Valle», «Margen Sur del Río
Negro» y «Meseta Sur» (Ministerio de Turismo de la Provincia de Río Ne-
gro, 2007). Si bien el Programa impulsado por el Ministerio de Turismo
sigue vigente, no posee presupuesto asignado ni coordinador efectivo.
A los efectos promocionales, se incluye como producto complementario
dentro de la Ruta del Vino, Manzanas y Dinosaurios, de jerarquía regional
interprovincial (Norte del Neuquén y Río Negro).
De acuerdo con las entrevistas realizadas a autoridades de Turismo de
la Provincia9, las principales barreras para el desarrollo y lanzamiento del
producto turismo paleontológico son: los sitios requieren un estudio previo, in-
fraestructura y equipamiento, en los que la Provincia no invierte, excepto en
algunas facilidades específicas. Es desarrollar el turismo donde no hay nada. El
60% del presupuesto del Ministerio se destina a marketing y promoción.
También existe una falta de iniciativa por parte del sector privado, porque los si-
tios generalmente están ubicados en áreas pobres con una economíade subsistencia.
Finalmente, se considera que el recurso paleontológico está asociado
al conocimiento; y es mucho más difícil de posicionar que la comida asociada al
entretenimiento, como por ejemplo el producto «Aromas, sabores y colores».

Caracterización de visitantes en museos de interés paleontológico

De acuerdo con información provista por la Dirección de Estadística de la


Subsecretaría de Turismo de la Provincia del Neuquén, existe una deman-
da de turistas y recreacionistas que usualmente visita museos, encontran-
do de interés la temática paleontológica (Subsecretaría de Turismo, 2007).

122 | Geoturismo en Patagonia Norte


Gráfico 2: Cantidad de visitantes anuales según museo
paleontológico en la Provincia del Neuquén. Período 2003-2006.
Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de datos proporcionados por
la Subsecretaría de Turismo de la Provincia del Neuquén, 2007. Neuquén.

Según datos brindados por los museos paleontológicos localizados en


las siguientes cuatro áreas paleontológicas: Plaza Huincul, El Chocón, Ba-
rreales y Rincón de los Sauces, los que poseen mayor afluencia de visitan-
tes son el Museo Bachmann y el Museo Carmen Funes, ambos ubicados
en rutas nacionales que se dirigen a los principales centros turísticos del
Circuito de Lagos y la frontera con Chile.
Asimismo, los museos de las tres primeras áreas mencionadas, poseen
un perfil de visitante compuesto en su mayoría, por turistas y recreacionis-
tas, en comparación a su demanda de estudiantes.

Diagnóstico | 123
Gráfico 3: Tipo de visitante según museo paleontológico
en la Provincia del Neuquén. Período 2003-2006.
Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de datos proporcionados por
la Subsecretaría de Turismo de la Provincia del Neuquén, 2007. Neuquén.

Gráfico 4: Lugar de origen de la demanda de visitantes según museo


paleontológico en la Provincia del Neuquén. Período 2003-2006.
Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de datos proporcionados por
la Subsecretaría de Turismo de la Provincia del Neuquén, 2007. Neuquén.

Finalmente, es importante destacar que coincidentemente entre los


cuatro museos, entre el 69% y el 74% del total acumulado de turistas (perío-
do 2003-2006) corresponde a una demanda local y regional de recreacionis-
tas. Por otra parte, en el mismo período y en proporción a la cantidad total
de turistas que reciben, el CePALB y el Museo Carmen Funes, atienden una
demanda internacional mayor. (Gráfico 4)

124 | Geoturismo en Patagonia Norte


En lo referido a la Provincia de Río Negro, ninguno de los cuatro mu-
seos paleontológicos considerados en este estudio, poseen un registro sis-
temático de visitas que permita inferir estadísticamente la evolución de
este segmento de visitantes.
De acuerdo con Rojas Breu «la demanda actual para el producto paleo-
turismo en las localidades de Valcheta, Lamarque, General Roca y Cipo-
lletti, es visualizada parcialmente como sistemática y parcialmente como
aleatoria eventual. Asimismo, tiende a percibirse como una demanda más
dispersa o circunstancial que encuadrada y atraída según políticas sus-
tentables de Turismo y de Cultura. Con respecto a la demanda potencial
emerge un espectro amplio y más allá de que se supone que los visitantes
potenciales pueden ser atraídos por muy distintas razones y para distintas
modalidades de disfrute o de aprovechamiento, una característica o una
conducta común parece resaltar: la posibilidad de sorprenderse, la de ejer-
cer un descubrimiento activo.
En la Patagonia en general y en la Meseta de esta zona en particular, aun
virginal en su mayor parte, todo está por descubrirse y todo puede sorprender.
Tal capacidad de sorpresa no se debe sólo a que los paisajes y testimo-
nios que guarda sean impactantes, sino también a que sus potenciales vi-
sitantes la desconocen en gran medida y/o tienen imágenes de baja corres-
pondencia con la realidad patagónica: es decir, es posible un contraste muy
movilizador entre la creencia previa y la experiencia vívida.
Según la modalidad de práctica del turismo, al menos en una etapa
inicial, lo esperable es que la demanda más atraída sea la que practica el
turismo itinerante o el público en tránsito» (Vejsbjerg et al., 2006:133).

Caracterización general de visitantes que concurren a geositios


de interés paleontológico, localizados en áreas naturales

La segmentación de mercado consiste en el agrupamiento de individuos


que comparten características afines. Reviste importancia para compren-
der el proceso de valoración de recursos y la localización de un producto
turístico en el territorio, que en algunos casos puede sentar las bases para
una innovación territorial.
Durante el período 2001-2005 se realizaron diversos muestreos y obser-
vaciones de campo detallados a continuación, que han permitido identi-
ficar y caracterizar dos macrosegmentos, cinco segmentos y tres subseg-
mentos de visitantes (Cuadro 5) que acuden a geositios localizados en
áreas naturales.

Diagnóstico | 125
Cuadro 5: Categorización de visitantes en geositios de interés paleontológico

MACRO Visitante SEGMENTOS Grupos SEGMENTOS Apasio-


SEGMENTOS observador Según familiares Según moti- nado por la
Según conforma- vaciones paleonto-
tiempo ción grupal logía
de visita y Amante de la
forma de naturaleza
participa-
ción Cursos de Visitante
estudiantes inquieto
Otros Visitante
con fines
educativos
Visitante SEGMENTOS Visitante integrante del equipo que requiere
integrante Según nivel una oferta de servicios, facilidades, equipa-
del equipo de contacto miento e infraestructura turística de apoyo
paleontoló- con la natu- en el lugar.
gico raleza Visitante in- SUBSEG- Turista
tegrante del MENTOS activo
equipo que Según moti- Visitante
busca una vaciones y apasio-
experiencia atributos nado por la
agreste buscados paleonto-
logía
Visitante
con un
interés prio-
ritariamente
científico

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de entrevistas en profundidad,


encuestas semi-estructuradas, observación participante y observación no participante
del comportamiento de visitantes en 11 campañas paleontológicas en las provincias
del Neuquén, de Río Negro y de San Juan. Período 2001-2005. Neuquén.
A una escala regional, se recurrió al análisis de los visitantes que con-
currían generalmente en forma espontánea a once excavaciones paleonto-
lógicas en las provincias de Río Negro y del Neuquén, correspondientes a
los geositios denominados R1, R2, C5, C8, C9 a C12, CH1, CH2, N2, G1, M9
a M11 (geositios en Anexo 6).
Se utilizó la técnica de observación participante (y eventualmente, ob-
servación no participante) durante las campañas paleontológicas en los
geositios mencionados. La misma, se efectuó bajo el rol tanto de técnica en

126 | Geoturismo en Patagonia Norte


paleontología como de guía de turismo y sólo los directores de proyectos
estaban en conocimiento de los objetivos de investigación. Dichas obser-
vaciones dieron como resultado la diferenciación de dos agrupamientos
mayores de visitantes (o macrosegmentos) según el tiempo de visita y la
forma de participación:
Macrosegmento Visitante observador: turista de tránsito o recreacionista.
En el primer y segundo caso, esta persona permanece en el sitio por un in-
tervalo de ½ a 5 horas; le interesa informarse, conversar con los integrantes
del equipo paleontológico, realizar caminatas en el área de influencia del
atractivo y tomar fotografías.
Macrosegmento Visitante integrante del equipo paleontológico: en el caso
específico de que se esté realizando una excavación paleontológica en el
geositio, esta persona desea permanecer en el lugar por al menos 10 horas,
mantener contacto con el fósil y eventualmente, aprender las técnicas de
limpieza y rescate de los mismos, tomar cursos informales sobre resulta-
dos de investigaciones científicas, así como experimentar la vivencia de
participar activamente en una campaña paleontológica.
Para profundizar el primer Macrosegmento, se efectuaron dos estu-
dios en la excavación Futalognkosaurus dukei (en Anexo 6, geositio C11 del
CePALB). El primero de ellos, consistió en un muestreo intencional no pro-
babilístico de visitantes del 15/06/02 al 12/08/02, durante la primera tempo-
rada invernal del atractivo.
En esa oportunidad, se realizaron en total 304 encuestas semi-estructu-
radas (en Anexo 2) para conocer el lugar de residencia de los visitantes, su
conformación grupal, motivaciones, grado de satisfacción con el servicio y
con el recurso, entre otras variables. Se completó una encuesta por grupo,
suministrada por el técnico / guía de turismo al individuo adulto con ma-
yor predisposición.
Uno de los resultados obtenidos y que sirven a la presente categoriza-
ción de visitantes, es que la conformación grupal más usual entre los «Vi-
sitantes observadores» es la familia (45%), la compañía de otros parientes
(14%) y familias con amigos (13%). Finalmente, en la categoría otros (28%)
se incluyeron contingentes estudiantiles de diversos niveles educativos,
visitantes solos, en pareja o sólo en compañía de amigos (Vejsbjerg, 2006b).
El segundo estudio en la excavación Futalognkosaurus dukei del CePALB,
se efectuó en el período 30/12/03 al 17/02/04, y consistió en un muestreo
intencional por cuotas de acuerdo con dos variables: cantidad de visitas
al CePALB (si alguna vez visitaron el atractivo o no) y experiencia previa
en el contacto con fósiles. De este modo, se realizaron en el CePALB y en

Diagnóstico | 127
Neuquén Capital un total de 36 entrevistas en profundidad por cuota: Visi-
tantes expertos (12); Visitantes no expertos (12); No visitantes expertos (6);
No visitantes no expertos (6).
Posteriormente, el análisis del perfil de demanda se centró en dos ni-
veles: un nivel manifiesto y un nivel latente. El nivel manifiesto o empírico
consistió en el ordenamiento y sistematización de la información relevada
de opiniones, motivaciones y contra-motivaciones, creencias y valores,
evaluaciones, imágenes y expectativas manifestadas tanto por visitantes
como por no visitantes de los geositios en el CePALB.
En el nivel latente, se comenzó a articular la información a través de
la interpretación de las opiniones, motivaciones, contra-motivaciones,
etc. no explicitadas por el entrevistado, pero no manifiestas debido a un
mecanismo de censura (generalmente no intencional) constitutivo de toda
conducta humana.
Uno de los resultados obtenidos en el estudio por cuotas (Vejsbjerg,
2006c), reinterpretado a la luz de la presente investigación, es que de acuer-
do con el criterio de segmentación por motivaciones es posible identificar
las siguientes cuatro agrupaciones básicas, a saber:
El apasionado por la paleontología: nivel de conocimiento medio-alto so-
bre paleontología / geología, por medios generalmente informales (progra-
mas educativos en televisión, revistas sobre divulgación de descubrimien-
tos científicos); sólo le interesa ver los fósiles originales de dinosaurios y el
trabajo de excavación, es participativo durante el recorrido y espera una
alta capacitación de los guías / técnicos para responder sus dudas. Énfasis
en lo imaginario, en «hacer una expedición a millones de años atrás».
El amante de la naturaleza: no necesariamente tienen un gran interés
por la paleontología, sino por el entorno natural en donde se encuentran
los fósiles. Por este motivo, valoran la conservación del fósil en sí como su
entorno. En general son respetuosos del valor del trabajo para el rescate
de los fósiles, las áreas de uso privado del equipo de paleontólogos como
el campamento y los sitios de excavación. Buscan una experiencia en don-
de se presente algo educativo. Énfasis «en la vivencia y el conocimiento de
un área agreste para tener un contacto con la realidad». Buscan una ex-
periencia más viva que en un museo porque no son cosas prefabricadas,
los fósiles son originales. Esperan complementar la visita a la excavación
paleontológica con otros atractivos en la misma área, por ejemplo una ca-
minata por la meseta, ver la vegetación de monte, ir a miradores, acercarse
al lago y tomar mate o bañarse.

128 | Geoturismo en Patagonia Norte


El visitante inquieto: no le gusta quedarse en el mismo lugar, quiere re-
correr la zona. Combina este destino con otros aledaños como por ejemplo
el Circuito Vitivinícola del Valle del Neuquén, el Complejo Hidroeléctrico
Cerros Colorados, el Museo Arqueológico, etc. Busca «innovar en los circui-
tos y visitar una oferta turística de la provincia de Neuquén, diferente a la
de los lagos de la cordillera».
El visitante con fines educativos: docente que busca moverse con un grupo
de estudios, integrando el CePALB con otros museos regionales. Buscan
una explicación didáctica que se adapte a los contenidos curriculares que
están viendo.
En referencia al segundo Macrosegmento «Visitante integrante del
equipo paleontológico», se emplearon dos casos de estudios en el período
15/09/02 – 06/02/03, para caracterizar dos segmentos detectados de acuerdo
con el nivel de contacto de la naturaleza. De allí se corrobora una distinción
entre visitantes que buscan una experiencia en un área moderna con ma-
yor provisión de servicios in situ; y aquellos que prefieren una experiencia
de viaje en un área con mayor naturalidad (Vejsbjerg y Encabo, 2001). Am-
bas clasificaciones se utilizan en el modelo de Espectro de Oportunidades
Recreativas (R.O.S.)10 para espacios naturales de Clark y Stankey (1979).
El primer caso de estudio consistió en entrevistas en profundidad y ob-
servación participante del comportamiento de 4 (cuatro) visitantes en la
excavación Futalognkosaurus dukei, durante enero-febrero del 2003. En ese
entonces, este geositio poseía mayores comodidades y servicios para el vi-
sitante que lo asemejaban a una oportunidad recreativa moderna (detalles
en este mismo capítulo, Ítem: Caracterización de las campañas paleonto-
lógicas como hecho turístico).
Como resultado de las mencionadas entrevistas, este primer segmen-
to denominado Visitante integrante del equipo con una oferta mayor de servicios
está constituido por aquellas personas que desean participar de la campaña
paleontológica durante el día, pero prefieren desplazarse hasta un centro
urbano o núcleo de servicios cercano al sitio, para pernoctar preferente-
mente en alojamiento hotelero y cenar en un establecimiento gastronómi-
co (Vejsbjerg, 2004; Vejsbjerg, 2006b).
El segundo caso de estudio consistió en entrevistas en profundidad y
observación participante bajo el rol de voluntaria para los trabajos de exca-
vación paleontológica, durante quince días en una campaña paleontológi-
ca en el Parque Provincial Ischigualasto (San Juan) dirigida por el Dr. Os-
car Alcober, del Museo e Instituto de la Universidad Nacional de San Juan.
Dicha campaña se seleccionó como caso de estudio porque es el equipo

Diagnóstico | 129
paleontológico con mayor experiencia en el país, en la implementación de
un sistema de voluntariado dirigido a visitantes que podrían caracterizar-
se como ecoturistas. En esa ocasión se analizaron las motivaciones, venta-
jas buscadas y comportamiento de 24 (veinticuatro) visitantes extranjeros
de habla no hispana.
En rasgos generales, el visitante objeto de estudio se incluye en el Seg-
mento Visitante integrante del equipo que busca una experiencia agreste, que se ca-
racteriza por la búsqueda de una compenetración mayor con el entorno na-
tural del sitio paleontológico y prefiere pernoctar en el campamento del sitio
de la excavación, así como compartir las mismas comodidades y comidas que
el equipo paleontológico. Según lo manifestado por la mayoría de los volun-
tarios, desean vincularse solamente con el equipo de trabajo paleontológico,
evitando la presencia de grupos de «turistas» o de «turistas tradicionales» (expresión
utilizada por varios de ellos en las entrevistas y que se refiere al segmento
definido en la presente investigación como «visitantes observadores»).
Según información proporcionada por la organización no guberna-
mental Earthwatch11 que financió el proyecto de investigación, este seg-
mento de viajeros es heterogéneo en edad, experiencia y nacionalidad. No
obstante, comparten el mismo interés por participar de un trabajo cientí-
fico (no necesariamente con la temática paleontológica) y la posibilidad de
hacerse amigos. El tamaño de las expediciones varía de 4 a 15 personas, de-
pendiendo de las características del proyecto de investigación y un tercio
de los mismos, son visitantes repetitivos. Las expectativas en general son:
1. Vivir, trabajar y comer igual que los científicos en la salida de campo; 2.
Aprender nuevas habilidades y técnicas; 3. Tener contacto real con personas
reales; 4. Viajar de forma segura a destinos remotos y desconocidos por los turistas.
Asimismo, de acuerdo con estudios provistos por la misma agencia in-
ternacional que coordina los sistemas de voluntarios en distintos puntos
del planeta, los factores que más influyen en la decisión de participar en
las expediciones son: 1. Localización y fecha de salida; 2. Temática; 3. Cos-
to; 4. Condiciones: tipo de alojamiento y comida, requerimientos físicos
especiales. Usualmente, la forma de viaje es individual y cada voluntario
hace sus preparativos con la agencia de viaje de su confianza o en forma
independiente, de acuerdo a las recomendaciones de la organización. Per-
manecen en el sitio de investigación, con la posibilidad de recorrer la zona
durante uno o dos días libres.
En resumen, a partir del estudio de caso en Ischigualasto, se obtuvo
como resultado que el nivel de conocimiento de los voluntarios sobre la
temática paleontológica-geológica es variado, al igual que la experiencia en

130 | Geoturismo en Patagonia Norte


viajes a destinos similares (algunos son visitantes repetitivos de Ischigua-
lasto), el ingrediente educativo posee gran importancia y requieren per-
sonal altamente calificado para responder a sus preguntas. Asimismo, de
acuerdo con las motivaciones y atributos buscados, se han podido diferen-
ciar tres agrupamientos menores: Subsegmentos Turista activo, Apasionado de
la paleontología y Visitante con un interés prioritariamente científico (Vejsbjerg,
2003) detallados a continuación.
Subsegmento Turista activo:
Principales Motivaciones: viajar a Argentina bajo una modalidad no tra-
dicional y combinarlo con un itinerario previsto, que incluya otros destinos
del país y/o países limítrofes. Se manifiesta un sentido de aventura. Buscan
observar las costumbres genuinas, comidas típicas, idioma, etc., aprender
sobre paleontología y experimentar un contacto estrecho con la naturaleza.
Atributos buscados: deducir de impuestos el viaje (en EEUU la cola-
boración con Proyectos de Investigación es considerada una donación);
organización de los trayectos Hotel-aeropuerto-hotel; puntualidad en los
horarios de comidas; material de apoyo complementario con información
necesaria para comprender la naturaleza del objeto de estudio; mapa con
localización de los sitios de exploración; personal capacitado para respon-
der a sus preguntas; no tener contacto con grupos de turistas «tradicio-
nales»; tener actividades alternativas relacionadas con el Proyecto, para
realizar en caso de condiciones climáticas adversas.

Fig. 1: Salida de exploración de fósiles.


Campaña Paleontológica en Ischigualasto.

Diagnóstico | 131
Subsegmento Visitante apasionado de la paleontología:
Principales Motivaciones: estos visitantes suelen ser repetitivos. Desean
participar en las tareas de exploración y realizar un hallazgo paleontológico im-
portante. Desean trabajar activamente en el rescate de fósiles. No manifestaron
interés en otras actividades de esparcimiento o visitas a museos.
Eligen destinos con una gran singularidad paleontológica, tal el caso de
Ischigualasto, donde se descubrieron hasta el momento los dinosaurios más
antiguos del planeta. En algunos casos, también incide la trayectoria y recono-
cimiento del paleontólogo a cargo.
Atributos buscados: encontrar fósiles; poder mostrar su desempeño en
su lugar de trabajo o publicarlo en Internet; seguir en contacto con el equi-
po paleontológico para estar enterados de los últimos descubrimientos y
aportes científicos.
Subsegmento Visitante con un interés prioritariamente científico:
Principales Motivaciones: en general, no pertenecen al sistema de
voluntariado, ya que son profesionales relacionados con el equipo de in-
vestigación que organiza la campaña. Desean investigar y publicar los re-
sultados. Su visita a la excavación constituye la salida de campo inicial del
proceso de investigación.

Fig. 2: Trabajo de excavación paleontológica. Ischigualasto.


Fotografía: Vejsbjerg, 2002

132 | Geoturismo en Patagonia Norte


Fig. 3: Cursillo informal en el Campamento. Ischigualasto.

Atributos buscados: personal altamente calificado para responder a sus


consultas; salida de campo preliminar por el área de estudio para ubicarse
espacialmente, con una introducción general sobre la geología, los fósiles
hallados y el paisaje. Esperan pautas claras antes de salir a explorar (locali-
zación de los sitios específicos, finalidad de la salida, utilidad de la misma)
y tener cursillos con temáticas específicas en paleontología–geología.

Oferta paleoturística de Museos con colecciones


paleontológicas de Norpatagonia

La creación de los primeros museos con colecciones paleontológicas en la


Norpatagonia, datan de la década de 1970. Tanto a escala mundial como en
la región, la finalidad y modalidad de las exhibiciones están en vías de un
proceso de cambio.
Según el Consejo Internacional de Museos (ICOM) creado por la
UNESCO, el museo es una institución permanente, sin fines de lucro, al
servicio de la sociedad y de su desarrollo, abierta al público, que adquiere,
conserva, investiga, difunde y expone los testimonios materiales, del hom-
bre y su entorno para la educación y deleite del publico que los visita.

Diagnóstico | 133
El concepto tradicional de museo como una institución «repositorio»
de piezas está caducando. En la actualidad, los museos tienden a generar
una amplia oferta de programas educativos y turísticos.
Según Fernández Arenas (1996), la nueva museología responde a los si-
guientes principios: 1) La acentuación del valor del sujeto hombre sobre el
valor de los objetos, que deben estar a su servicio; 2) La socialización de la
cultura y de los bienes culturales y; 3) La popularización y conocimiento del
patrimonio artístico y cultural.
En el caso específico del Patrimonio Paleontológico, las políticas provincia-
les y los municipios involucrados en el desarrollo del Producto Paleoturismo,
priorizan el Museo como atractivo turístico y su integración con los yacimien-
tos y sitios paleontológicos, localizados incluso fuera del casco urbano.
Por lo tanto, además de los programas educativos, se incorpora una
oferta de actividades paleoturísticas que incluye la visita a sitios geológicos
y paleontológicos in situ, asociados a la muestra museística.
Por otra parte, la concepción de Museo no sólo evolucionó en su finali-
dad y función social; sino en la modalidad de presentación. En consecuen-
cia, surgen otras formas museísticas entre los que se incluyen los eco-mu-
seos, los parques temáticos, jardines botánicos, centros de interpretación,
museos de sitio, etc.
En lo referido a estas nuevas modalidades, uno de los ejemplos más em-
blemáticos en la región es la experiencia piloto de una excavación de dino-
saurios, abierta permanentemente a la visita del público desde febrero de
2002. La excavación se complementa con la visita a un centro de interpre-
tación y un circuito geológico-paleontológico interpretativo en la misma
área. En este lugar se ha instalado un grupo de investigación paleontológi-
ca, perteneciente al Museo de Geología y Paleontología de la Universidad
Nacional del Comahue, y personal para la atención del visitante. A diferen-
cia de los museos tradicionales, esta experiencia se localiza en un espacio
natural, distante a 16 Km. al Sureste del centro de apoyo más cercano, la
localidad de Añelo.
Si bien existen importantes yacimientos paleontológicos de invertebra-
dos y reptiles marinos, sitios con restos de troncos petrificados y mamífe-
ros; los museos que se mencionan a continuación son reconocidos por sus
colecciones de fósiles de dinosaurios y muestras geológicas.
Una de las principales diferencias entre las colecciones de fósiles de
dinosaurios de los diferentes museos y áreas paleontológicas-geológicas
abiertas al turismo, es su antigüedad y por lo tanto, su paleoambiente (ma-
rino o continental) y los tipos de fósiles que contienen.

134 | Geoturismo en Patagonia Norte


En la meseta central de Norpatagonia existe una oferta actual de nueve
museos abiertos al público, con colecciones paleontológicas, siete de los cua-
les incluyen la opción de visitas a yacimientos / sitios fosilíferos aledaños.

1. Museo Regional Valcheta

• Ubicación: ciudad de Valcheta, Provincia de Río Negro.


• Oferta: colecciones paleontológicas organizadas por Área de hallazgo y
Antigüedad.
• Las áreas representadas en la exhibición son: 1. Alrededores de San Car-
los de Bariloche; 2. Bajo de Santa Rosa; 3. Bajo de Trapalcó; 4. Bajo del Gua-
licho; 5. Localidades varias del norte y centro de Argentina.
• Antigüedad: Desde el Campaniano-Maastrichtiano (límite inferior 80 millo-
nes de años) hasta el Pleistoceno (límite superior de 10.000 años AC)
• Los fósiles en exhibición son: Huevos y huesos fósiles atribuidos a titano-
saurios, provenientes del denominado Bajo Santa Rosa y Trapalcó. Fósiles
de invertebrados y dientes de tiburón, provenientes del Bajo del Gualicho.
Ejemplares de troncos petrificados atribuidos a cycas y palmeras, de la Me-
seta de Somuncurá y alrededores de la localidad de Valcheta. Invertebra-
dos, improntas de peces, hojas e insectos.
• Huesos fósiles de Mylodon caparazones de gliptodontes, etc., provenien-
tes del Centro y Norte de Argentina.
• Otras colecciones: Muestra geológica; Muestra antropológica (restos de
enterratorio aborigen, flechas, utensilios y elementos arqueológicos varios
encontrados en la Meseta de Somuncurá; atribuidos a la cultura Tehuelche);
Muestra histórica (primeros colonos de Valcheta y la Línea Sur de Río Negro).
• Área natural asociada: Bosques Petrificados. Declarada Área Natural
Protegida (ANP) Provincial con categoría de manejo «Monumento Natu-
ral», según Ley Provincial Nº 3689/02. Jurisdicción y Administración: Pro-
vincial. Dominio: Privado.
• Área con troncos fósiles expuestos de una longitud entre 1,5 m. y 15 m.

Diagnóstico | 135
Fig. 4: Exhibición del Museo Regional Valcheta, Río Negro.

2. Museo Municipal Paleontológico y Contemporáneo

• Página Web: http://www.museolamarque.com.ar


• Ubicación: ciudad de Lamarque, Provincia de Río Negro.
• Oferta: la exhibición presenta diferentes sectores según los temas: Técni-
cas Paleontológicas; Fósiles; Historia de los hallazgos; Geología; Astronomía;
Arqueología.
• Las colecciones paleontológicas incluyen Grandes Reptiles Marinos (ple-
siosaurios, mosasaurios); Dinosaurios (huevos y huesos fósiles de dino-
saurios saurópodos titanosaurios); Mar de Kawas (invertebrados marinos
varios, dientes de tiburón); Paleobotánica (troncos, improntas de hojas fósi-
les); Mares Terciarios (invertebrados marinos varios).
• Los hallazgos corresponden a las Salinas de Gualicho, Santa Rosa y Bajo
Trapalcó.
• Otras colecciones que se exhiben: Muestra arqueológica de la cultura tehuel-
che; Muestra histórica (fotografías de las excavaciones y los equipos de investiga-
ción que participaron del rescate de los fósiles que se exhiben en el museo).
• Áreas naturales asociadas: excursiones turísticas guiadas a sitios con ha-
llazgos de fósiles de reptiles marinos, mamíferos, boas, reptiles, peces, aves
del Cretácico Superior, bosque petrificado, etc. y Límite K-P (límite Cretáci-
co-Paleógeno, época de la extinción de los dinosaurios).

136 | Geoturismo en Patagonia Norte


Fig. 5: Exhibición del Museo Municipal Paleontológico
y Contemporáneo de Lamarque, Río Negro.

3. Museo Geológico y Paleontológico del Instituto


de Formación Docente Continua

• Ubicación: ciudad de Gral. Roca, Provincia de Río Negro.


• Oferta: Los temas que presenta la exhibición son: Geología (Introducción
a las Formaciones geológicas del área de Gral. Roca y sus paleoambientes);
Fósiles de vertebrados (dinosaurios saurópodos, cocodrilos notosúqui-
dos, etc.) de la Formación Río Colorado; Fósiles de invertebrados marinos
(bivalvos y otros) de la Formación Roca; Fósiles de mamíferos y fauna del
Eógeno (notoungulados, litopternos, etc.) de la Formación Chichinales;
Sector técnicas de excavación.
• Los hallazgos corresponden al Área Natural Protegida Municipal «Paso
Córdova», distante 16 Km. del centro de la ciudad de General Roca.
• Área natural asociada: Excursión turística y educativa al Área Natural Protegida
(ANP) Paso Córdova. Duración: medio día; Excursión turística y educativa a las bar-
das Norte de Gral. Roca y el ANP Paso Córdova. Duración: día completo.

Diagnóstico | 137
Fig. 6: Área Municipal Protegida Paso Córdova. Gral. Roca, Río Negro.

4. Museo Carlos Ameghino

• Ubicación: ciudad de Cipolletti, Provincia de Río Negro


• Oferta: la muestra paleontológica incluye fósiles de dinosaurios, entre
los que se distinguen ejemplares del Grupo de saurisquios (terópodos
como abelisaurios; saurópodos titanosaurios) y ejemplares del Grupo de
ornitisquios (hadrosaurios).
• Otros fósiles: huevos de dinosaurios, tortugas, dientes de saurópodos.
• Área natural asociada: Anfiteatro y Área Protegida Provincial «Valle Cre-
tácico» perteneciente al ejido urbano de la ciudad de Cipolletti.

Fig. 7: Área El Anfiteatro asociada al Museo


Carlos Ameghino. Cipolletti, Río Negro.

138 | Geoturismo en Patagonia Norte


5. Centro Paleontológico Lago Barreales (CEPALB)
de la Universidad Nacional del Comahue

• Página Web: http://www.proyectodino.com.ar


• Ubicación: sobre la costa norte del lago Los Barreales, a 95 Km. de Neu-
quén, por ruta Prov. Nº 51; y a 16 Km. de Añelo. Provincia del Neuquén.
• Oferta: visitas guiadas a la excavación de dinosaurios Futalognkosaurus
dukei con posibilidad de participar en los trabajos de campo junto al equipo
paleontológico, Centro de interpretación-Laboratorio in situ y circuito geo-
lógico –paleontológico interpretativo de 1 ½ hora de duración.

Fig. 8: Equipamiento e instalaciones del CePALB.


Costa norte del lago Los Barreales, Neuquén.

6. Museo Ernesto Bachmann

• Página Web: http://www.neuquentur.gov.ar


• Ubicación: Centro Cívico de Villa El Chocón, a 79 Km. de Neuquén, Pro-
vincia del Neuquén.
• Oferta: exhibición del holotipo (fósil original que dio el nombre a una nue-
va especie) y réplica del Giganotosaurus carolinii, el carnívoro más grande del
mundo hasta ahora encontrado. Se muestran otras piezas de dinosaurios,
también del Cretácico Superior, provenientes de excavaciones en la zona.
• Otras colecciones: piezas geológicas (geodas, cristales, bombas y lava
volcánica), Muestra histórica (construcción del Complejo Chocón-Cerros
Colorados y represas de la Argentina).

Diagnóstico | 139
• Área natural asociada: Yacimiento La Antena (excavación paleontológi-
ca cubierta); Museo de Sitio Yacimiento Huellas de Dinosaurios; Cañadón
Escondido; Los Gigantes (atractivo localizado en el Área Protegida Valle
Cretácico, provincia de Río Negro).

Fig. 9: Museo Ernesto Bachmann. Villa El Chocón, Neuquén.

7. Museo Carmen Funes

• Página Web: http://www.neuquentur.gov.ar


• Ubicación: ciudad de Plaza Huincul, a 110 Km. de Neuquén. Provincia
del Neuquén.
• Oferta: réplicas y fósiles originales del Argentinosaurus huinculensis (her-
bívoro más grande del mundo, hasta ahora encontrado). Asimismo, se ob-
servan réplicas de huellas de aves y terópodos, pequeños ornitópodos, un
nido de huevos de dinosaurios del yacimiento Aucamahuevo, un ictiosau-
rio representante de los reptiles marinos del Jurásico del Neuquén.
• Otras colecciones: muestra histórica (poblamiento de Cutral-Có y Plaza
Huincul, la industria del petróleo); muestra arqueológica.

140 | Geoturismo en Patagonia Norte


Fig. 10: Museo Carmen Funes. Plaza Huincul, Neuquén.

8. Museo Argentino Urquiza

• Página Web: http://www.neuquentur.gov.ar


• Ubicación: ciudad de Rincón de los Sauces, a 245 Km. de Neuquén. Pro-
vincia del Neuquén.
• Oferta: Réplicas y originales de grandes titanosaurios (saurópodos) del
Cretácico Superior, troncos fósiles y fotografías históricas de los principa-
les hallazgos paleontológicos de la zona.

Fig. 11: Museo Argentino Urquiza. Rincón de los Sauces, Neuquén.

Diagnóstico | 141
9. Museo Olsacher

• Ubicación: ciudad de Zapala, a 210 Km. de Neuquén. Prov. del Neuquén.


• Oferta: muestra geológica más completa de la Patagonia y ejemplares de
invertebrados fósiles del área Zapala-Mariano Moreno. Tiene la mejor co-
lección de Sudamérica (y una de las más completas en el hemisferio sur) de
reptiles marinos de diferentes momentos del Jurásico y Cretácico Inferior:
plesiosaurios, ictiosaurios, tortugas, cocodrilos.

Fig. 12: Museo Olsacher. Zapala, Neuquén.

Caracterización de las campañas paleontológicas


como hecho turístico

La duración de una campaña paleontológica es variable de acuerdo con la


cantidad de restos fósiles hallados, la logística y el recurso humano afecta-
do, los proyectos de investigación y financiamiento conseguidos. General-
mente, las excavaciones de fósiles de dinosaurios duran entre una semana
y diez días aproximadamente, con un aprovechamiento turístico-recreati-
vo restringido debido a la naturaleza del atractivo en sí.
No obstante, existen campañas en las que se trabajan sobre diferentes geo-
sitios de interés paleontológico y pueden llevar una duración menor en cada
lugar puntual; o incluso, superar los siete años continuados como el área de la
costa norte del lago Los Barreales. En esta área se encuentra el atractivo con-
siderado emblemático en Norpatagonia, la excavación Futalognkosaurus dukei
sobre la que se hace un seguimiento intensivo de caso de estudio, para describir

142 | Geoturismo en Patagonia Norte


y explicar los procesos de patrimonialización y activación turística en un sitio
paleontológico en un lugar periférico y de tránsito turístico.
Si bien los sitios están asociados a centros urbanos de apoyo, mediante sus
respectivos museos paleontológicos, las Campañas Paleontológicas pueden
presentar básicamente dos modalidades: la Campaña localizada en un área
moderna de servicios alrededor del recurso paleontológico-geológico o la Cam-
paña localizada en un área agreste.
En el primer caso, la campaña se caracteriza por una mayor oferta de ser-
vicios complementarios tanto para visitantes como para el equipo de trabajo
paleontológico que gestiona el área. El desarrollo turístico-recreativo alrededor
del geositio funciona como centro de servicios y se encuentra estrechamente
vinculado con la presencia de una excavación paleontológica de larga duración.
Si bien esta intervención antrópica es en el largo plazo, las características
constructivas muestran la transitoriedad de la ocupación del espacio para la
excavación paleontológica (Galpón desmontable sobre el yacimiento Futalog-
nkosaurus dukei). Esta intervención antrópica genera una artificialidad en el
entorno paisajístico de la excavación.
A modo de ejemplo, se presenta brevemente la experiencia realizada en el
geositio Futalognkosaurus dukei, correspondiente al área paleontológica Lago
Barreales, provincia del Neuquén:
El actual Centro Paleontológico Lago Los Barreales (CePALB) de la Universi-
dad Nacional del Comahue, ha desarrollado una oferta de actividades y servicios
para el visitante, a partir de la visita a una excavación paleontológica. Se está tra-
bajando en el área ininterrumpidamente desde enero del año 2002, ya que se trata
de un yacimiento paleontológico; y por seguridad, el equipo paleontológico que
realiza el rescate y estudio de los fósiles, vive allí forma permanente.

Fig. 13: Vista panorámica del área de campamento. CePALB, Neuquén.

Diagnóstico | 143
En el área de campamento que se muestra sobre estas líneas, se pueden
identificar de derecha a izquierda los siguientes sectores: 1. sector de ex-
cavación; 2. sector equipamiento habitacional, estacionamiento particular
para el equipo de trabajo, depósito de fósiles y aula cubierta para el dictado
de cursos; 3. galpón desmontable que funciona como Centro de Interpre-
tación; 4. sector de estacionamiento para visitantes.
Asimismo, el área de influencia del yacimiento paleontológico también
está siendo puesta en valor turísticamente, mediante la oferta de un circui-
to geológico complementario a la visita de la excavación, donde también se
puede apreciar el sitio Génesis (en Anexo 6, geositio C10). Este es un sitio
donde se han rescatado algunas piezas de vertebrados, especialmente en
verano, cuando la excavación principal (Futalognkosaurus) se cerró durante
tres meses debido a la inundación de la costa del lago.
La oferta para el visitante se estructura de la siguiente manera:
Visita al Centro de Interpretación, de 150 m2. El mismo alberga fósiles ori-
ginales, tanto animales como vegetales, rescatados de la excavación y réplicas
/ reconstrucciones de los hallazgos paleontológicos más importantes a nivel
regional y nacional. Consta de diferentes sectores: Ingreso; sector recortes pe-
riodísticos sobre la historia de la excavación y el proyecto de la Universidad;
sector con vitrinas para mostrar las piezas fósiles más pequeñas (hojas, placas
de cocodrilos y tortugas, etc.); sector con reconstrucciones en vida de hallazgos
a nivel regional (cocodrilos, aves dinosaurianas, garra de Megarraptor); labo-
ratorio donde se pueden ver a los técnicos limpiando materiales originales y
elaborando réplicas para recuerdos; sector con bochones para explicar el proce-
so de armado de los mismos; sector con fósiles originales del Futalognkosaurus
dukei; oficina de administración y del dibujante; sector de venta de recuerdos
para el visitante con réplicas, postales, libros, etc.

144 | Geoturismo en Patagonia Norte


Fig. 14: Centro de Interpretación del CePALB, Neuquén.

Sendero interpretativo de la flora actual con tres paradas intermedias: sitio


con réplicas de huellas de iguanodontes encontradas en El Chocón, sitio con
una reconstrucción en tamaño original de un Megarraptor (en la excavación se
encontró una mano con la garra completa, de un espécimen similar); sitio con
huesos actuales semienterrados para explicar el proceso de fosilización.

Fig. 15: Sendero interpretativo que conecta el Centro de


Interpretación con la excavación Futalognkosaurus dukei. CePALB.

Diagnóstico | 145
Sector de excavación Futalognkosaurus dukei, con tres sitios de trabajo
Salida hacia el sendero geológico (optativo).
Con respecto a las excavaciones paleoturísticas de corta duración, es
una oferta incipiente pero posee características diferentes, ya que la ex-
periencia del visitante es más agreste (Canudo et al., 2005). Desarrollan las
mismas actividades de trabajo paleontológico que las campañas con una
oportunidad recreativa moderna y también existe una clara delimitación
de los espacios de uso común para las personas incluidas en el equipo pa-
leontológico, y aquellos sectores restringidos a los denominados «Visitan-
tes observadores».
A modo de ejemplo, se presenta en la Tabla 1, una síntesis de las acti-
vidades realizadas durante la campaña El Anfiteatro-Cerro Amarillo, en el
área paleontológica Margen Sur, provincia de Río Negro.demarcados.

Fig. 16: Sector de excavación techado durante la temporada invernal. CePALB.

Estas campañas tienen una duración más restringida, debido a la


presencia de menor cantidad de restos fósiles y comparten las siguien-
tes características: difícil accesibilidad (con vehículos doble tracción por
el fondo de cañadones y caminando o a caballo por sectores sin huellas);
lejanía de centros de servicios y de apoyo; escasa o inexistente presencia
de instalaciones para el visitante en los atractivos; el personal de control
y conservación del recurso consiste generalmente en puesteros, bajo la fi-
gura de guardias ambientales; grupos reducidos y espaciados de visitantes
que acceden hasta los yacimientos en excavación y otros atractivos como

146 | Geoturismo en Patagonia Norte


cañadones o miradores; baja probabilidad de encuentro social en el reco-
rrido; pocos visitantes simultáneos; el impacto de los visitantes es bajo.
El Campamento puede incluir un área de acampe próximo al sitio; aun-
que existe la posibilidad de que el equipo técnico no pernocte en el campo,
si existe un centro urbano o de apoyo cercano.

Tabla 1: Síntesis de las actividades de una Campaña en área agreste. Caso


Campaña El Anfiteatro-Cerro Amarillo, Margen Sur, Río Negro.

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de


observaciones de campo en abril de 2005.-

Diagnóstico | 147
Notas

1. Por diversidad paleontológica, se entiende la relación entre cantidad


de restos y cantidad de especies y/o grupos diferentes representados.
Por ejemplo, plantas y animales en un mismo yacimiento; o diferentes
especies de un mismo género. Cada paleoambiente produce diferentes
sub-ambientes y por lo tanto, distintos tipos de fósiles.
2. Entre las especificidades de cada localidad se han considerado: 1) La
demanda (a continuación en este mismo Capítulo); 2) La oferta hotele-
ra, gastronómica y alternativas de transporte (en anexo 4), servicio de
guiado en los atractivos y presencia de un museo paleontológico cer-
cano (en Capítulo 5); 3) Los geositios puestos en valor como atractivos
para visitantes, la regulación de las áreas paleontológicas asociadas y la
capacidad de manejo de las mismas (en Capítulo 5); 4) Los canales de
comercialización (en Capítulo 6); 5) La competencia de otros destinos
con respecto al producto paleoturismo.
3. Los planes y programas analizados que hacen referencia al fomento del
producto paleoturismo se mencionan a continuación: Subsecretaría de
Turismo de la Provincia del Neuquén, 2003, 2008; Secretaría de Estado
de Turismo de la Provincia de Río Negro, 2004; Ministerio de Turismo
de la Provincia de Río Negro, 2004, 2007; Secretaría de Turismo de la
Nación, 2005; Unidad de Gestión Parque de los Dinosaurios, 2005. Ver
en Bibliografía, Item Otras fuentes.
4. COPADE, 1994; Donoso et al, 2000; Calvo, 2001; Heredia et al.,2001; Do-
noso y Tamagni, 2003; Simón et al., 2004; Garrido, 2005; Violante, 2005;
Subsecretaría de Turismo de la Provincia del Neuquén 2006, 2007. Ver
en Bibliografía, Item Otras fuentes.
5. En cursiva se transcriben frases textuales de los entrevistados.
6. Boullón et al., 2001; Vejsbjerg et al., 2006; Vejsbjerg et al., 2008. Ver en
Bibliografía, Item Otras fuentes.
7. Boschi y Encabo, 2004. Ver en Bibliografía, Item Otras fuentes.
8. ENDEMAS, 1999, 2003, 2003b; Garrido y Bolatti, 2007. Ver en Bibliogra-
fía, Item Otras fuentes.
9. En cursiva se transcriben frases textuales de los entrevistados.
10. Uno de los primeros intentos para combinar la conservación del re-
curso y de su área de influencia, la demanda y la oferta recreativa, con
aplicación a áreas tanto protegidas como no protegidas, es el modelo

148 | Geoturismo en Patagonia Norte


ROS-Recreation Opportunity Spectrum (Espectro de oportunidades re-
creativas). El proceso consta de seis pasos para comprender las relacio-
nes entre los aspectos físicos, biológicos, sociales y de manejo con el fin
de definir la Oportunidad Recreativa para cada sitio (desde primitiva
hasta moderna). Cada oportunidad recreativa se define sobre la base
de los siguientes siete indicadores referidos a los aspectos recreaciona-
les que ofrece cada sitio: accesibilidad, lejanía, características visuales,
manejo del sitio, manejo del visitante, ocasiones de encuentro social,
impacto del visitante.El modelo R.O.S, ha servido de base a desarrollos
teórico-metodológicos posteriores como V.I.M. (Visitor Impact Manage-
ment) (Graeffe et al, 1990); L.A.C. (Limits of Acceptable Change) (Stankey
et al, 1985); V.E.R.P. (Visitor Experience Resource Protection) (U.S. National
Park Service, 1997); V.A.M.P. (Management Process for Visitor Activities)
(Parks Canada, 1985); S.V.M.S. (Sustainable Visitor Management System)
(Masters et al, 2002).
11. La Fundación Earthwatch, es una organización no gubernamental cons-
tituida por 4.000 voluntarios anuales, que colaboran en 130 expediciones
científicas (entre las que se incluyen los proyectos de investigación pa-
leontológica) en 45 países del mundo. (http://www.earthwatch.org)

Diagnóstico | 149
Capítulo 5: Análisis de los geositios atractivos
En este capítulo se presentan los resultados e interpretación del análisis
estadístico sobre un universo de estudio de 115 geositios en Norpatagonia
y como complemento, los resultados e interpretación de un muestro inten-
cional a juicio de 14 investigadores pertenecientes a la comunidad cientí-
fica geo-paleontológica, con experiencia de trabajo en el área de estudio.
En primer lugar, se efectúa un análisis factorial que brinda una descrip-
ción general de la configuración de los geositios atractivos, así como de los
principales factores de desarrollo y localización del producto paleoturismo
a una escala regional. El estudio profundiza las esferas «entorno de con-
textualización» y «zona de cierre» de los geositios atractivos de acuerdo
con el planteamiento espacial de Gunn y Var (2002), que se profundiza y
reinterpreta en la presente tesis.
A los efectos de facilitar la lectura e interpretación del análisis esta-
dístico efectuado, se adjunta en el Anexo 1 un listado de los indicadores
(o variables desagregadas con el mayor grado de operacionalización), sus
abreviaturas y el peso otorgado a cada una de ellas.
En segundo lugar, y con el fin de abordar la esfera «núcleo» de los geo-
sitios de interés paleontológico, se realiza un análisis en profundidad del
concepto de importancia científica y su aplicabilidad como variable discri-
minadora en las once áreas paleontológicas de estudio (que comprenden
los 115 geositios considerados atractivos por entes de desarrollo a escala
local y regional).
Para procurar una rápida identificación y localización de cada unidad
de relevamiento, se adjuntan en el Anexo 6 las fichas de inventario de los
geositios que constituyen el universo de estudio.

Resultados del análisis factorial sobre las esferas «entorno de


contextualización» y «zona de cierre»

El análisis factorial descriptivo, mediante la aplicación del método del Fac-


tor Principal, arrojó como resultado que no existe una estructura subya-
cente única en los 115 geositios (unidades de análisis), según las 20 (veinte)
variables relevadas. Por lo tanto, no es posible realizar una caracterización
excluyente del conjunto de geositios, de tal manera que se puedan formar
clusters (grupos) bien identificados.
Como complemento, la utilización del método Componentes Princi-
pales permitió calcular las variables no observadas, llamadas factores, a

Análisis de los geositios atractivos | 151


partir de las variables observadas que más aportaban a la descripción de
los individuos.
La matriz de correlaciones entre variables (Tabla 2) ayuda a identificar
las variables que más aportan a la varianza1 en cada nuevo factor empleado.
A su vez, se espera que estas variables se correlacionen con el mismo con-
junto de factores.
Tabla 2: Matriz de correlaciones entre variables

Factor Loadings (Varimax raw) (Tabulación geositios)Extraction: Principal components


(Marked loadings are >,700000)
Factor 1 Factor 2 Factor 3 Factor 4
E1 -0,187020 0,144337 0,272989 0,346388
E2 0,299613 0,684584 0,087680 0,041244
E3 0,369302 0,155361 -0,020855 0,718739
E4 -0,278232 -0,190461 -0,083687 0,471400
E5 0,357911 -0,332500 -0,191624 -0,196034
E6 -0,082108 0,863639 -0,073793 0,175309
E7 0,183974 0,279800 -0,066396 0,147670
E8 0,242207 0,107105 0,493413 0,464173
E9 0,450276 -0,332973 0,421432 -0,112514
E10 -0,221722 0,177313 0,196305 0,637754
E11 0,091150 -0,162955 0,725472 0,365409
E12 0,133142 -0,508655 0,465947 0,327605
C1 0,427930 0,518340 -0,229834 0,171530
C2 0,826775 0,008593 0,216237 0,098615
C3 0,841126 0,123305 0,237312 0,114911
C4 0,400509 0,134658 0,077510 0,777051
C5 0,124201 -0,023632 0,653739 0,223870
C6 0,166432 0,032173 0,768533 -0,284372
C7 0,868984 -0,121975 -0,026750 0,177853
C8 0,482870 -0,573318 -0,030599 -0,102760
Expl.Var 3,609841 2,570938 2,520813 2,656491
Prp.Totl 0,180492 0,128547 0,126041 0,132825

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base del relevamiento


a campo de 115 geositios en Norpatagonia. Período 2001-2008.
Software STATISTICS 7 – de Statsoft 2004. Neuquén.

152 | Geoturismo en Patagonia Norte


Los valores mayores de 0,7 indican las variables que más se relacionan
entre sí y los valores negativos superiores a –0,7 señalan aquellas variables
que poseen una relación inversa.
Como resultado de la aplicación del método Componentes Principales
se puede mencionar sintéticamente, que no se detectan relaciones inversas
entre variables y que es necesario emplear 4 (cuatro) factores para que en
conjunto expliquen el 56,7% de la varianza total (Tabla 3 y Gráfico 5).
La matriz factorial presenta un número de factores superior al necesa-
rio para explicar la estructura de los datos. Generalmente hay un conjunto
reducido de factores y los primeros son los que explican la mayor parte de
la variabilidad total.
Para seleccionar la cantidad necesaria de factores se recurrió al empleo
de dos métodos: la determinación basada en valores propios (eigenvalues)
(Tabla 3) y la determinación basada en un gráfico de acumulación de valo-
res propios (Gráfico 5).

Tabla 3: Varianza total explicada por factor

Eigenvalues (Tabulación geositios) Extraction: Principal components


Eigenvalue % Total Cumulative Cumulative
1 4,529966 22,64983 4,52997 22,64983
2 3,016087 15,08043 7,54605 37,73026
3 2,378881 11,89441 9,92493 49,62467
4 1,433149 7,16574 11,35808 56,79041

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base del relevamiento


a campo de 115 geositios en Norpatagonia. Período 2001-2008.
Software STATISTICS 7 – de Statsoft 2004. Neuquén.

Un valor propio (o eigenvalue) representa la cantidad total de varianza


que es explicada por cada factor. Mediante la aplicación de la Regla de Kai-
ser "conservar aquellos factores cuyos valores propios (eigenvalues) son
mayores a la unidad", se incluyen únicamente factores con una varianza de
más de 1.0. Los factores con una varianza menor no son mejores que una
sola variable porque, debido a la estandarización, cada variable tiene una
varianza de 1.0.

Análisis de los geositios atractivos | 153


Como se observa en la Tabla 3, de acuerdo a la determinación basada
en valores propios, es conveniente utilizar hasta 4 factores que explican un
56,7% de la varianza total acumulada.
Por otro lado, a través del gráfico de acumulación de eigenvalues (Gráfi-
co 5), se introducen los valores propios (eigenvalues) y el número de factores
en orden de extracción. La cantidad adecuada de factores se establece por
la forma del gráfico, es decir, se consideran los factores hasta que comienza
la zona de acumulación, evidenciada por un corte abrupto de la pendiente.
En este caso, el número total de factores es 4 (cuatro) y coincide con el an-
terior método de determinación.

Gráfico 5: Valores propios por componente


Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base del relevamiento
a campo de 115 geositios en Norpatagonia. Período 2001-2008.
Software STATISTICS 7 – de Statsoft 2004. Neuquén.

A continuación se detallan las variables más asociadas entre sí, que ca-
racterizan a los cuatro factores. El factor 1 es el que más explica la varianza
y por tanto, los demás factores se representan en relación a éste.
Es importante destacar la contribución de cada variable en los factores,
de la siguiente manera:

154 | Geoturismo en Patagonia Norte


Primer factor: C3 (Programación de la oferta), C2 (Información ex situ)
y C7 (Complementariedad con atractivos geo-paleontológicos según área).
Cuarto factor: E3 (Información in situ) y C4 (Apoyo estatal en inversio-
nes de puesta en valor del atractivo).
En los Gráficos 6 y 7, se puede identificar la combinación de variables
más cercanas al eje horizontal (que conforman el factor 1) y la combinación
de aquellas más cercanas al eje vertical (que conforman el factor 2).

Gráfico 6: Asociación de variables según factores 1 y 2


Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base del relevamiento
a campo de 115 geositios en Norpatagonia. Período 2001-2008.
Software STATISTICS 7 – de Statsoft 2004. Neuquén.

En el Anexo 1 se detallan todas las variables analizadas y su denomina-


ción en letras.
A los efectos de integrar el plano empírico con el conceptual, se consi-
dera a cada factor como una categoría para la interpretación, que puede
describir la realidad de los geositios en estudio de acuerdo con su estado
de desarrollo como atractivos para visitantes. A continuación, se presentan
las variables y el comportamiento general de los geositios (Gráfico 7).

Análisis de los geositios atractivos | 155


Gráfico 7: Ubicación de variables y geositios
Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base del relevamiento
a campo de 115 geositios en Norpatagonia.Período 2001-2008.
Software STATISTICS 7 – de Statsoft 2004. Neuquén.

A partir de la lectura del FACTOR 1 «ASOCIATIVIDAD / VINCULACIÓN


EXTERNA» se constató que en una misma área paleontológica coexisten
geositios con diferente ponderación, y por otro lado, si bien no fue posible
discernir clusters (grupos) definidos, se han podido identificar 16 geositios
que claramente se «alejan» del resto. Los mismos son atractivos puntuales
de las siguientes áreas paleontológicas: El Chocón (5), CePALB (5), Margen
Sur (4), General Roca (1) y Valcheta (1).
Considerando las siguientes tres variables que más aportan al factor 1
«asociatividad / vinculación exterior» (Gráficos 6 y 7) se puede describir la
situación de la siguiente manera:
Según la variable «programación de la oferta», el 61% (70 de 115) de los
geositios considerados en el análisis, tienen alguna clase de oferta progra-
mada para su visita (Gráfico 8).
Sobresalen las áreas CePALB, Plaza Huincul, Zapala-Mariano Moreno y
Lamarque, en las que del total de geositios con alguna oferta programada,
el 93% (28 de 30 geositios) sólo son accesibles al público por medio de una
excursión contratada.

156 | Geoturismo en Patagonia Norte


Por otra parte, el 75% y el 85,7% de los geositios de El Chocón y General
Roca, respectivamente; son accesibles tanto para visitarlos en forma inde-
pendiente como por excursiones programadas.
Finalmente, entre los geositios con menor asociación a este primer fac-
tor, se encuentran los yacimientos de huellas (P1, P2 y P3) y el perfil geoló-
gico tipo (P 4) de la costa del río Limay, pertenecientes al área Picún Leufú;
debido a que no poseen ninguna oferta programada aunque son visitados
intensivamente durante la temporada estival. La explicación de esta situa-
ción se retoma más adelante, puesto que interviene otro factor asociado
(factor 4: «apoyo estatal en promoción turística»).

Gráfico 8: Geositios según su oferta programada para las visitas


Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base del relevamiento
a campo de 115 geositios en Norpatagonia. Neuquén.

Según la variable «información ex situ», sólo el 43% de los geositios po-


see información ex situ que indique su existencia al potencial turista.
Considerando los mencionados 70 geositios con una oferta de visitas
programadas, 16 (dieciséis) no cuentan con información ex – situ que hagan
referencia específica a su existencia y se aluden diversas razones.
En primer lugar, hay casos en los que la información ex situ no mencio-
na particularmente el atractivo, pero éste sí está incluido dentro de una
oferta turística-recreativa programada; por ejemplo: el mirador del museo
de sitio a cielo abierto Huellas de Dinosaurios (CH 6) y el mirador del Ca-
ñadón Escondido (CH10) del área El Chocón; los 6 geositios que conforman
las paradas interpretativas del curso de capacitación docente, en el campus
de la Universidad Nacional del Comahue (N2, N5, N6, N7, N8 y N9) en el

Análisis de los geositios atractivos | 157


área Neuquén Capital; el mirador de Sierra Portezuelo (H1) geositio inclui-
do en las salidas de estudio organizadas por el Museo Carmen Funes, en el
área Plaza Huincul.
En segundo lugar, hay casos en los cuales los geositios forman parte
de una oferta turística programada publicitada en internet y es llevada a
cabo por privados como una prueba piloto, pero sin una continuidad en
el tiempo, por ejemplo: 3 de los 8 geositios del área Lamarque (L2, L4, L8).
En tercer lugar, hay casos en los que por considerarse geositios muy
frágiles (M 7) y vulnerables a la depredación (M 8), no se promocionan y
forman parte de salidas programadas por parte del ente gestor como el EN-
DEMAS (en el área Margen Sur) para un público muy reducido de expertos
en paleontología.
En cuarto lugar, hay casos en los que los geositios no tienen difusión ex-
terna, sino que las salidas se organizan localmente y en forma puntual, con
la contratación de un baquiano del lugar autorizado a ingresar a un campo
privado para llevar visitantes. Por ejemplo, 2 de los 7 geositios del área Val-
cheta (V 6 y V 7), que forman parte de incipientes circuitos turísticos.
Finalmente, se destaca que el 39% restante de los geositios (45 de 115)
que no poseen ninguna clase de oferta programada de visitas, tampoco tie-
nen una información ex situ que les haga referencia.
De acuerdo con la variable «Complementariedad con atractivos geo-pa-
leontológicos según área», los 24 atractivos con mayor vinculación por su per-
tenencia a circuitos turísticos regionales y locales, son: 8 de Margen Sur (M 2,
3, 4, 5, 16, 17, 18 y 19), 7 de El Chocón (CH 3, 4, 5, 6, 10 y 12), 3 de Plaza Huincul
(H 2, 3 y 4) y 1 de Añelo-CePALB (C 11). El único geositio que no forma parte
de la oferta en su misma área paleontológica, pero que sí se complementa con
tres áreas más desde la oferta permanente del CePALB, es el sitio de hallazgo
del Giganotosaurus carolinii (CH 11) perteneciente a El Chocón.
Los restantes 37 geositios, que poseen una vinculación baja debido a su
relación exclusiva con geositios localizados sólo en su misma área paleon-
tológica, se distribuyen en 7 de las 11 áreas consideradas, a saber:
2 de 12 geositios en El Chocón (la visita a la excavación Bustingorri II
sólo con excursión programada y la visita al Museo de Sitio La Antena, con
una oferta que también incluye la visita en forma independiente); 10 de 18
geositios en Añelo-CePALB (que coincidentemente son los más cercanos al
CePALB y se accede a los mismos sólo con excursiones programadas des-
de esta institución); 13 de 26 geositios de Neuquén Capital (en su mayoría
pertenecientes al circuito educativo en el campus de la Universidad del Co-
mahue y el mirador de la ciudad, al que se accede en forma independiente

158 | Geoturismo en Patagonia Norte


y también con excursión programada); 6 de 7 geositios de Gral. Roca (3
forman parte de un proyecto educativo institucional y conforman una ex-
cursión programada. Los restantes 3 geositios son atractivos dentro de un
Área Protegida Municipal, que se pueden visitar tanto en forma indepen-
diente como con excursión programada); el total de 8 geositios de Lamar-
que (todos excepto las salinas de Trapalcó poseen una oferta con excursión
programada); 3 de 19 geositios de Margen Sur (el sitio de hallazgo en Pla-
yaVentura, badlands y el sitio con dientes fósiles, a los cuáles se puede llegar
en forma independiente y programada únicamente al primero, y sólo con
excursión programada a los restantes dos) y el total de 7 geositios de Val-
cheta (a 3 de los cuales se accede sólo de manera independiente, a 1 con
excursión organizada a la vez que en forma independiente, y a los restantes
3, sólo mediante excursión organizada con baquiano del lugar).

Gráfico 9: Complementariedad entre geositios


Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base del relevamiento
a campo de 115 geositios en Norpatagonia. Neuquén.

En lo referido al FACTOR 2 «DISTANCIA A CENTRO POBLADO» (Grá-


ficos 6 y 7), éste añade un 15% a la explicación de la variancia del factor 1,
previamente expuesta.
Si se analiza la distancia física de cada uno de los 115 geositios consi-
derados, con respecto al Municipio asociado al área paleontológica de per-
tenencia; se obtiene que existe un alto porcentaje de geositios localizados
a más de 1:30 horas de traslado desde dicho centro poblado (Gráfico 10).

Análisis de los geositios atractivos | 159


La interpretación de este dato, debe hacerse considerando algunos re-
caudos. En primer lugar, se han ponderado tres categorías de distancia en
función del tiempo estimado de recorrido desde el centro poblado más cer-
cano hasta el geositio, debido a que se considera fundamental la existencia
de un centro de apoyo que solucione el aprovisionamiento logístico más
inmediato para la gestión turística de sitios paleontológicos.
En segundo lugar, este centro de servicios frecuentemente no es el que
proporciona la mayor cantidad de visitantes a su área paleontológica de
influencia, sino que los centros emisores en ocasiones se encuentran entre
100 y 350 km de distancia de la demanda considerada regional; y a más
de 1.000 km. para la demanda de otras provincias del país (en el Capítulo
4, el Item Caracterización de visitantes a excavaciones paleontológicas, se
profundiza este aspecto).

Gráfico 10: Distancia física de geositios a centros poblados según área paleontológica.
Nota: las iniciales en el eje X corresponden a la denominación de las áreas
paleontológicas: CH: Chocón; C: Añelo-CePALB; N: Neuquén Cp.; P: Picún
Leufú; H: Plaza Huincul; R: Rincón de los Sauces; ZP: Zapala-Mariano
Moreno; G: General Roca; L: Lamarque; M: Margen Sur; V: Valcheta.
Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base del relevamiento
a campo de 115 geositios en Norpatagonia. Neuquén.

160 | Geoturismo en Patagonia Norte


La inclusión del factor 2 «distancia a centro poblado» para complemen-
tar la descripción del factor 1 «vinculación externa» (previamente presen-
tada), permitió establecer una distinción interna entre los geositios con
mayor ponderación y ubicarlos en dos cuadrantes. De manera que, en el
cuadrante I, se encuentran aquellos geositios considerados «estrellas» por
tener una configuración más compleja como atractivos para visitantes. En
el cuadrante IV, se encuentran aquellos geositios complementarios o que
cuentan con una oferta turística para un público restringido, por ejemplo,
los incluidos en el circuito geológico interpretativo del CePALB (que cons-
tituyen una visita alternativa y diversificada de la excavación Futalognko-
saurus dukei y el centro de interpretación in situ).
Por otra parte, los geositios ubicados en el cuadrante IV a diferencia de
los pertenecientes al cuadrante III, se hallan lejos de centros poblados pero
poseen una alta complementariedad entre geositios, no sólo dentro de su
misma área sino con otras áreas de la región. No obstante, se observa que la
viabilidad financiera de estos atractivos, se mantiene con el aporte de patro-
cinadores privados y un costo de ingreso, que es absorbido por el visitante.
En el cuadrante III se ubican los geositios que están no sólo más ale-
jados de centros poblados, sino también más aislados entre sí; es decir,
tienen una escasa o nula complementariedad con geositios dentro de su
misma área paleontológica. Asimismo, son geositios con dificultades de
acceso, a la que contribuyen su lejanía con respecto a centros poblados, la
no existencia de un servicio de transporte (público y/o contratado) y la di-
ficultad de transitabilidad del terreno, debido generalmente a pendientes
pronunciadas.
Finalmente, se observa que la mayoría de los geositios se abren sólo
eventualmente a las visitas y que en general, se tratan de sitios con posibi-
lidad de reutilización como excavaciones paleoturísticas.
Por último, en el cuadrante II se distingue una agrupación de geosi-
tios próximos entre sí por su pertenencia a un ejido urbano; sin embargo,
considerando su lejanía con respecto a las restantes variables, resultan
incompletos como atractivos para visitantes. Su mayor problemática es la
incompatibilidad de actividades en el uso del suelo, asociada a la falta de
recurso humano afectado al sitio, que generan un desmanejo y una degra-
dación del recurso paleontológico de base.
En lo referido al FACTOR 3 «CAPACIDAD DE MANEJO», que agrega un
12% más en la explicación de la varianza, las dos variables que más aportan
a su explicación (E11 y C6) se pueden identificar en el gráfico 11, por su
cercanía al eje vertical (factor 3).

Análisis de los geositios atractivos | 161


La primera variable (E11) «plan de manejo o reglamentación de usos»
diferencia aún más los 15 geositios presentes en el cuadrante I con res-
pecto a los demás, ya que todos poseen un plan de manejo en el caso de
pertenecer a un área protegida o una reglamentación de usos, establecida
por la institución responsable de la puesta en valor del atractivo.

Gráfico 11: Asociación de variables según factores 1 y 3


Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base del relevamiento
a campo de 115 geositios en Norpatagonia. Período 2001-2008.
Software STATISTICS 7 – de Statsoft 2004. Neuquén.

Es importante tener en cuenta que sólo el 13% del total de geositios


tiene efectivamente un plan de manejo y/o reglamentación de usos en su
entorno inmediato (Gráfico 12).
Entre los mencionados 15 geositios se distinguen aquellos ubicados en
el radio de influencia del CePALB (C 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17 y 18) y en dos
áreas protegidas de jurisdicción provincial: el A.N.P. Valle Cretácico (M 1) en
el área Margen Sur y el A.N.P. Somuncurá (V 4, 5, 6 y 7), en el área Valcheta.
Con respecto a la segunda variable (C6) «trabajo voluntario en la ope-
ración turística del geositio», el 26% de los geositios (30 de 115) adoptó la
modalidad de incorporar recurso humano voluntario, para la operación
del geositio como atractivo para visitantes. En la mayoría de los casos, los

162 | Geoturismo en Patagonia Norte


geositios se encuentran lejos de la institución que los gestiona (a más de 1:00
h. de viaje), independientemente de la cercanía a un centro poblado más
próximo (como en el caso de 11 geositios pertenecientes al CePALB). Los res-
tantes geositios pertenecen a la órbita del área paleontológica de Lamarque
(L1, L5 a L7) y del área paleontológica Margen Sur de Cipolletti (M2 a M16).

Gráfico 12: Cantidad de geositios incluidos en planes


de manejo o con reglamentación de usos
Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base del relevamiento
a campo de 115 geositios en Norpatagonia. Neuquén.

En resumen, todos los geositios son administrados por el Estado, por


la Universidad Nacional del Comahue, por el Municipio de Lamarque a
través de su Museo Municipal y el ENDEMAS (con administración mixta),
respectivamente.
La diferencia radica en que, mientras en Lamarque y la Margen Sur el
costo de la visita es absorbido por las instituciones, debido a su fin educa-
tivo y de integración regional (se invitan a colegios primarios de las seis
localidades del Valle Medio, directores de museos y expertos de la región,
etc.); en los geositios del CePALB, el costo es obligatorio tanto para visitan-
tes con fines prioritariamente educativos como de recreación.
En lo referido al FACTOR 4 «APOYO ESTATAL EN PROMOCIÓN TU-
RÍSTICA», que agrega un 7% más en la explicación de la variancia, se aso-
cian fuertemente dos variables: «información in situ» y «apoyo estatal en
inversiones de puesta en valor del atractivo».
Sólo un 19% de los geositios considerados (22 de 115) tiene «información
in situ», ya sea mediante cartelería (15 de los 22) o servicio de guías / guar-
dias ambientales que señalicen el geositio como atractivo para su visita.
En el presente análisis sólo se consideró la oferta permanente de las
dos modalidades mencionadas de información in situ, excluyéndose por

Análisis de los geositios atractivos | 163


tanto, aquellos sitios que poseen servicio de guiado específico pero para
excursiones programadas eventuales (por ejemplo, los atractivos del área
de Zapala-Mariano Moreno, Lamarque y Margen Sur).
Con respecto específicamente a la variable «apoyo estatal en inversio-
nes de puesta en valor del atractivo», se obtiene que el 57% de los geositios
(16 de 24) que poseen información in situ, han recibido aporte estatal en
sus diferentes niveles: nacional (Añelo-CePALB), provincial (Valcheta y
Margen Sur), municipal (Gral. Roca, Neuquén y Villa El Chocón).

Gráfico 13: Cantidad de geositios con información


in situ según área paleontológica
Nota: las iniciales en el eje X corresponden a la denominación de las áreas
paleontológicas: CH: Chocón; C: Añelo-CePALB; N: Neuquén Cp.; P: Picún
Leufú; H: Plaza Huincul; R: Rincón de los Sauces; ZP: Zapala-Mariano
Moreno; G: General Roca; L: Lamarque; M: Margen Sur; V: Valcheta.

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base del relevamiento


a campo de 115 geositios en Norpatagonia. Neuquén.

Teniendo en cuenta la existencia de un aporte estatal en proporción a la


cantidad de geositios relevados, las áreas que más apoyo han recibido son:
Valcheta (43%), El Chocón (42%), General Roca (37%) y Margen Sur (21%).
Finalmente, se indagó sobre la relación entre la propiedad (pública o
privada), tipo de gestión (organismo estatal, ONG, privado, mixta) y costo
de la entrada (con o sin costo) que no se incluyeron en el análisis factorial.
Se compararon las diferentes categorías en relación con aquellos geositios

164 | Geoturismo en Patagonia Norte


que obtuvieron una alta ponderación y una baja ponderación con respecto
a su complementariedad con geositios de otras áreas paleontológicas (una
de las variables que más aportaron al factor 1). Como resultado, se obtuvo
que no es posible identificar una asociación entre dichas variables en nin-
guno de los dos casos anteriormente mencionados.

Interpretación de los resultados del análisis factorial

A modo de síntesis, se interpreta y concluye lo siguiente:


De acuerdo con los resultados obtenidos del análisis factorial, en una
misma área paleontológica, coexisten geositios con distinto desarrollo en
su configuración como atractivos para visitantes.
Los factores que describen una configuración más completa de los
atractivos geo-paleontológicos, favoreciendo por lo tanto el desarrollo y lo-
calización del producto paleoturismo en el territorio, se pueden atribuir a:
1. Una mayor vinculación externa, en donde sobresalen aquellos geo-
sitios que se relacionan con atractivos geo-paleontológicos de su
misma área paleontológica y con otras áreas; tienen alguna clase
de oferta programada y a su vez, poseen información ex situ que
indique su existencia al potencial turista.
Esto describe un espacio de redes, que se superpone a un espacio
físico, y en el que el turismo puede constituir un elemento articu-
lador entre ambos.
Pone de manifiesto asimismo, la conformación socio-espacial del
territorio el turismo, como un espacio discontinuo, fragmentado y
que desborda los límites geopolíticos interprovinciales.
2. La distancia en tiempo de traslado, que brinda indicios sobre la ca-
pacidad de atracción según el origen de la demanda de visitantes.
Si bien los resultados apuntan a un mayor éxito en aquellos geo-
sitios ubicados a menos de 30 minutos de traslado de un centro
poblado; también se ha observado que el origen de la demanda de
visitantes no es sólo local, sino que los atractivos han incrementado
una integración regional y mayor conectividad entre sus localida-
des, a través de la visita y el conocimiento de sus espacios de ocio.
Asimismo, la creciente afluencia de visitantes del resto del país que
se dirigen al Circuito de los Lagos o la Costa Atlántica, indica que
estos geositios constituyen atractivos secundarios localizados en
lugares de tránsito turístico. De esta forma, se observa que existe
un incipiente proceso de turistificación en lugares que hasta el mo-
mento no demostraban un claro perfil turístico.

Análisis de los geositios atractivos | 165


Finalmente, la afluencia creciente de visitantes extra-regionales e
internacionales, en algunos geositios ubicados a más de 1:30 hs. de
traslado de los principales centros de apoyo; se asocia al surgimien-
to de un turismo interesado por experiencias “auténticas” en entor-
nos naturales, en los que la noción de periferia como “periferia para
el disfrute” se transforma en una imagen atractiva por sí misma
para el turismo.
3. La existencia de un plan de manejo (en geositios ubicados en áreas
protegidas) y/o de una reglamentación de usos, asociada a la exis-
tencia de trabajo voluntario (o redes sociales con lógica personal);
caracteriza la fórmula de éxito del atractivo referente de la región:
Futalognkosaurus dukei.
Si se analiza específicamente este caso, se puede observar que exis-
te una asignación de una función de ocio en sentido amplio y por
tanto, una funcionalización del turismo; que está legitimada por
normas y convenciones.
4. La información in situ ligada mayormente al apoyo estatal en in-
versiones de puesta en valor de los geositios confirma que, al igual
que otros casos de estudios en áreas periféricas, la presencia insti-
tucional es uno de los factores que más influyen en la viabilidad de
estos atractivos.
5. La ubicación cercana a la media de las variables “presencia de res-
tos fósiles” y “superficie del geositio”, señala que no importa tanto
la presencia de fósiles in situ, ni la superficie que ocupan, para que
un geositio se constituya en atractivo turístico. Es decir, la atracti-
vidad general de los geositios se explica con mayor certeza por los
mencionados cuatro factores que incluyen cada uno, una determi-
nada combinación de variables.

Resultados del análisis de la variable importancia científica


en la esfera «núcleo» de los atractivos geo-paleontológicos

El Dr. Berberián, en su tesis sobre la protección jurídica del patrimonio


arqueológico de la República Argentina, analiza específicamente las impli-
cancias que la definición del «interés científico» ha tenido históricamen-
te, en la interpretación de la dominicalidad de estos bienes culturales. Al
respecto, concluye que «la protección jurídica de determinados bienes cul-
turales de dominio público, fundada en el principio de interés científico,

166 | Geoturismo en Patagonia Norte


ya no responde a los requerimientos científicos actuales, así como no se
adecua a la legislación vigente» (Berberián, 1992:94).
Si bien el autor no hace extensiva la conclusión de su trabajo a los bie-
nes paleontológicos; en la presente investigación, se acuerda con la idea
de que la introducción de este criterio en la reglamentación sobre el Patri-
monio Paleontológico, también respondió a una concepción museística de
conservar sólo aquellos objetos raros y excepcionales. De hecho, general-
mente los bienes culturales (arqueológicos) y naturales (paleontológicos)
comparten las mismas normativas.
En este apartado interesa analizar la conveniencia de considerar la va-
riable «importancia científica» para describir el núcleo del atractivo y como
criterio diferenciador del desarrollo de atractivos geo-paleontológicos. A
tal efecto, se presentan a continuación los resultados de la exploración rea-
lizada en fuentes de información secundaria y primaria, respectivamente.
A partir del análisis comparativo de antecedentes de aplicación de me-
todologías ad hoc, en experiencias con geositios de interés paleontológico
procedentes de Europa oriental y occidental (entre los que sobresalen traba-
jos de España e Inglaterra) y Argentina, se obtuvo que la circunscripción a
determinadas áreas y tipos de fósiles, dificultan su posterior generalización.
Esto se evidencia en la selección por parte de los autores considerados,
de diversas dimensiones de análisis e indicadores, para medir la variable
importancia / valor o interés científico del sitio paleontológico.
A modo de ejemplo, en el proyecto GEOSITES2, antes de seleccionar un
sitio en particular, se buscan identificar aquellas características relativas a
la edad, el tópico geo-paleontológico y las unidades geográficas o tectónicas
esenciales y sobresalientes de un país o región, para que los geositios inclui-
dos en el listado internacional puedan ser comparables entre sí (Wimbledon
1996; Wimbledon et al., 2000). Sin embargo, «esta sugerencia no ha tenido
la acogida esperada por parte de la UNESCO/UICN» (Wimbledon, 2006:176).
De acuerdo con los resultados del trabajo realizado en Europa, la ca-
tegorización de los geositios no presenta dificultades, ya que existen cla-
sificaciones internacionalmente aceptadas; el mayor inconveniente es la
identificación, recomendación y selección de los potenciales geositios para
el listado internacional (Wimbledon, 2000).
Por lo tanto, a una escala mayor de trabajo, se evidencia que la multipli-
cidad y divergencia de criterios para definir la importancia científica de los
geositios, dificulta la posterior creación de una metodología general. Como
opción, se ha procedido a delegar la responsabilidad última de la recomen-
dación de los geositios a comisiones nacionales y regionales de expertos.

Análisis de los geositios atractivos | 167


Otra iniciativa de envergadura mundial, que le otorga importancia a
la valoración científica de recursos geo-paleontológicos, es la Red Interna-
cional de Geoparques de la UNESCO3. En la planilla para la nominación de
un Geoparque Nacional que busca la asistencia de UNESCO, se pondera la
importancia geo-científica del geoparque según 15 opciones, entre las que
figuran el interés que reviste el área para: geología económica y minería,
ingeniería geológica, historia de la Tierra, geomorfología, paleontología,
etc. (UNESCO, 2004).
En estudios realizados en España, sobre la valoración del patrimonio
paleoicnológico (pisadas de dinosaurios) en la Comunidad Autónoma de
La Rioja, se consideraron fundamentales la abundancia de resto, el esta-
do de conservación de las huellas visibles y de los detalles (Pérez-Lorente y
Romero, 1999), «la importancia del hallazgo basada en primer lugar, en el
objeto (pisadas fósiles), y en segundo lugar, en lo que representa (compor-
tamiento de dinosaurios)» (Caro y Pérez-Lorente, 1997:41).
Asimismo, en la valoración del patrimonio de sitios de vertebrados y
de dos yacimientos de mamíferos de Concud (Teruel), se emplearon los si-
guientes indicadores para definir el factor valor científico: concentración
de macro-fósiles, tipo de fósil, tipo de datación, interés bioestratigráfico,
localidad tipo, preservación de los fósiles, interés paleoantropológico, nú-
mero de especies, contexto taxonómico, contexto geológico y nivel de cono-
cimiento (Alcalá et al., 1999; Alcalá, 2002). Los autores de esta metodología,
en consonancia con un trabajo sobre los yacimientos de icnitas de dinosau-
rios de la provincia de Teruel (Cobos, 2004), proponen un modelo de gestión
en donde los indicadores científicos sirven exclusivamente a los efectos de
establecer un orden de prioridad en los geositios para potenciar la investi-
gación, que puede o no coincidir con el orden de prioridad para la puesta
en valor en cuanto a difusión y el orden de prioridad para la conservación.
Por otro lado, en un trabajo posterior, los mismos autores incluyen el
conocimiento científico y la diversidad paleontológica-geológica junto con
otros 3 indicadores, dentro de los aspectos intrínsecos que sirvieron para
seleccionar los puntos paleontológicos (geositios), que conformarían los
centros satélite del proyecto Dinópolis, en Teruel (Cobos et al., 2005).
Otros emprendimientos de desarrollo turístico local, han surgido a
partir de una selección de geositios en función de su representatividad en
eventos mundiales como las extinciones en el límite Cretácico-Terciario,
que otorgan singularidad científica a los yacimientos de Huesca (Arén) y
son considerados los últimos dinosaurios de Europa (Canudo et al., 2005).

168 | Geoturismo en Patagonia Norte


En Inglaterra, se le otorga una ponderación mayor a sitios considerados
más representativos, al mostrar eventos o procesos que de alguna manera
se convierten en un standard o localidad tipo; con una historia de inter-
pretaciones y re-interpretaciones; potencial para futuro estudio e interpre-
tación; sitios con resultados superlativos en dataciones; localidades paleo-
geográficas significativas; abundancia de material, etc. (Wimbledon, 1996)
En Argentina, en estudios sobre la potencialidad de uso turístico del
yacimiento de huellas fósiles de Villa El Chocón, en la Patagonia, además
de las condiciones que reúne para su visita; se menciona que «la calidad
(relacionada con el estado de conservación del recurso) y la diversidad, son
criterios científicos que le otorgan singularidad a escala Sudamericana»
(Calvo y Vejsbjerg, 2003:99).
En el Parque Nacional Talampaya (La Rioja, Argentina) se hace hincapié
en la edad de los afloramientos (Caselli, 2002:356). Por otra parte, en la loca-
lidad de Nogolí (San Luis, Argentina), se han considerado como indicadores
el «interés geomorfológico, estratigráfico, estructural, petrológico, histórico
geológico y científico-técnico de los geositios» (Lacreu et al., 2002:505).
Asimismo, puede atribuírsele una alta singularidad a un geositio que
posee una «importancia científica asociada a la histórica, como el caso de
una localidad tipo o localidad clásica» (Vejsbjerg et al., 2002:314).
Si bien en diferente proporción, las finalidades de una valoración cien-
tífica de estos geositios considerados bienes patrimoniales, atienden a me-
didas de protección (para evitar su destrucción y preservar sus cualidades
intrínsecas a los fines educativos y científicos) y a medidas de legitimiza-
ción en relación al turismo. Dicha legitimización existe en dos direcciones,
por un lado, la comunidad científica asume un rol de impulsor del desarro-
llo local, al asignarle un valor como potencial recurso para el turismo; y por
otro lado, el sector de gestión turística valida sus prácticas y selección de
atractivos, por su supuesto valor científico.
Con el fin abordar esta problemática en Norpatagonia, se procedió a
realizar un muestreo intencional a juicio, de 14 investigadores de la comu-
nidad científica geo-paleontológica argentina con experiencia de trabajo
en la región. Los entrevistados pertenecen a diversas dependencias de
Ciencia y Tecnología, entre las que se pueden mencionar: la Unidad Eje-
cutora INIBIOMA del CONICET; Universidades Nacionales del Comahue,
de San Juan, de Río Cuarto y de La Plata; Museo Egidio Feruglio (Trelew),
Museo Olsacher, Minería de la Provincia del Neuquén (Zapala), Subsecre-
taría de Cultura de la Provincia del Neuquén.

Análisis de los geositios atractivos | 169


La finalidad de este estudio fue identificar los criterios utilizados por
la comunidad científica geo-paleontológica para definir la «importancia
científica» y analizar tanto su frecuencia de aparición, como la existencia o
no de un consenso sobre aquellos criterios considerados más importantes
(En Anexo 3: Modelo de encuesta semi-estructurada para investigadores).
Ante la solicitud de un ordenamiento de las áreas según su importancia
científica, se evidenciaron dos posturas. La primera postura, que corres-
ponde a la minoría (1 entrevistado sobre un total de 14), no puede estable-
cer un ordenamiento o jerarquización de las áreas paleontológicas según
su importancia científica, ya que considera que todo hallazgo científico es
único y relevante en su tipo, en consonancia con lo expresado en la regla-
mentación nacional sobre Protección del Patrimonio Paleontológico (Ley
Nacional Nº 25.743/2003, art. 2º)4.
La segunda postura, a la cual adhiere la mayor parte de los entrevista-
dos, sí puede efectuar un ordenamiento de las áreas paleontológicas según
su relativa importancia científica (Tabla 4). Sin embargo, se observa que
no existe concordancia absoluta en el ordenamiento realizado por investi-
gadores con criterios de evaluación similares; ni entre investigadores con
criterios de evaluación diferentes.
Tabla 4: Ordenamiento de las áreas paleontológicas
según importancia científica

Investigador entrevistado
Área Paleontológica 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
AÑELO-CePALB 1 1 3 2 2 1 1 3 1 3 3 2 2
EL CHOCÓN 3 3 6 4 1 3 2 1 2 1 1 3 1
GENERAL ROCA 4 5 8 7 9 9 6 6 7 9 4 9 11
LAMARQUE 11 4 7 8 8 2 9 8 5 5 5 1 5
MARGEN SUR
2 8 4 3 10 11 11 4 10 8 6 7 10
CIPOLLETTI
NEUQUÉN CAPITAL 7 6 9 1 4 6 5 9 6 7 9 8 3
PICÚN LEUFÚ 6 11 11 9 11 8 4 11 8 10 11 6 9
RINCÓN DE LOS
8 7 5 6 5 7 3 2 3 6 8 5 7
SAUCES
PLAZA HUINCUL 9 2 1 5 3 4 10 5 4 4 2 4 4
VALCHETA 10 9 10 10 7 10 7 10 8 11 7 10 8
ZAPALA - M.
5 10 2 11 6 5 8 7 11 2 10 11 6
MORENO

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de las


entrevistas realizadas en octubre de 2008. Neuquén.

170 | Geoturismo en Patagonia Norte


Por otro lado, a través del cálculo del modo5 se analizó la ponderación que
con mayor frecuencia asumía cada área paleontológica, es decir, qué número
de orden le asignaban mayormente los investigadores encuestados (Tabla 5).

Tabla 5: Frecuencia de la asignación de un número


de orden según área paleontológica.

Área paleontológica
Nº orden C CH G L M N P R H V ZP
1 6 4 0 1 0 1 0 0 1 0 0
2 4 2 0 1 1 0 0 1 2 0 2
3 4 5 0 0 1 1 0 2 1 0 0
4 0 1 2 1 3 1 1 0 5 0 0
5 0 0 2 4 0 1 0 3 2 0 2
6 0 1 2 0 1 3 2 2 0 0 2
7 0 0 2 2 1 3 0 3 0 3 1
8 0 0 1 3 2 1 2 2 1 2 1
9 0 0 4 1 0 4 3 0 1 1 0
10 0 0 0 0 3 0 1 0 1 6 2
11 0 0 1 1 2 0 5 0 0 1 4
Nota 1: El número de orden otorgado a las áreas paleontológicas corresponde
a la valoración de los investigadores, respecto de su importancia científica.
Nota 2: Los datos dentro de la tabla responden al número de
investigadores, y en la primera columna se menciona el
lugar que ocupa cada área paleontológica en la clasificación.
Nota 3: las siglas empleadas para denominar las áreas paleontológicas
corresponden a: C=Añelo-CePALB; CH=El Chocón; G=General Roca; L=Lamarque;
M=Margen Sur - Cipolletti; N=Neuquén Capital; P=Picún Leufú; R=Rincón de
los Sauces; H=Plaza Huincul; V=Valcheta; ZP=Zapala-Mariano Moreno.
Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de las
entrevistas realizadas en octubre de 2008. Neuquén.

De esta manera, se obtuvo que cerca del 50% de los investigadores ubi-
caron las áreas Añelo-CePALB y Valcheta, en primer y anteúltimo lugar,
respectivamente. A su vez, otras áreas que asumieron un ordenamiento
similar para 5 investigadores (diferentes en cada caso) fueron El Chocón
(tercera en orden de importancia científica), Plaza Huincul (en cuarto lu-
gar) y Picún Leufú (en último lugar).
Resulta importante recordar que cada uno de los investigadores tuvo un
criterio propio para establecer la mencionada clasificación. En consecuen-
cia, a partir del análisis cualitativo de las encuestas, se identificaron diez

Análisis de los geositios atractivos | 171


dimensiones de análisis o aspectos, que los investigadores han propuesto
como criterios para operacionalizar la variable importancia científica, de
las áreas con geositios de interés paleontológico.
Posteriormente, a partir de un análisis cuantitativo de la frecuencia de
utilización de los mencionados criterios, se concluye que éstos son múlti-
ples (Gráfico 14) y no necesariamente compartidos por todos los investi-
gadores de la comunidad científica paleontológica-geológica de la región.

Gráfico 14: Criterios para definir la importancia científica de las


áreas paleontológicas según cantidad de menciones
Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de las
entrevistas realizadas en octubre de 2008. Neuquén.
Como se puede observar a continuación en la Tabla 6, independiente-
mente de la postura personal de cada entrevistado con respecto a la posi-
bilidad de efectuar un ordenamiento de las áreas paleontológicas según su
«importancia científica», se identificaron dos tendencias que caracterizan la
ideología del científico con respecto a la función de la ciencia en la sociedad6
La primera tendencia, considera la ciencia y la importancia científica
de acuerdo con criterios específicos propios de la disciplina paleontológi-
ca en cuestión, tales como diversidad paleontológica, calidad y número de
publicaciones científicas.
La segunda tendencia, cree que es imprescindible la comunicación a la
sociedad de los resultados de investigaciones, ya sea a través de actividades
educativas y de divulgación en general; así como la realización de actividades
que incluyan la puesta en valor turístico de un geositio. Los investigado-
res que adhieren a esta línea de pensamiento, sostienen que la vinculación

172 | Geoturismo en Patagonia Norte


académica con la sociedad en general, permite crear un entorno favorable
para la búsqueda de subvenciones de proyectos de investigación y conse-
guir apoyo logístico destinado a las tareas de salida de campo.

Tabla 6: Criterios de importancia científica empleados por los investigadores


para asignar un orden de prioridad a las áreas paleontológicas.

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de las


entrevistas realizadas en octubre de 2008. Neuquén.

Análisis de los geositios atractivos | 173


Interpretación de los resultados del análisis de la variable
importancia científica en la esfera «núcleo» de los atractivos
geo-paleontológicos

De acuerdo con los resultados obtenidos, la utilización de la variable «im-


portancia científica» para ponderar y seleccionar atractivos basados en un
recurso geo-paleontológico, no resulta aplicable en el caso de estudio.
Si bien en diversos trabajos la variable «importancia científica» explica-
ría el valor intrínseco de un geositio y la razón de ser de un atractivo natu-
ral, en el presente estudio de caso, se ha corroborado que hacia el interior
de la comunidad científica no existe coincidencia sobre los indicadores o
combinación de indicadores más representativos, para definir dicha varia-
ble. Esta multiplicidad y hasta divergencia de indicadores, respondería a
especificidades espaciales y temporales de un recurso definido por Morello
(1986) como de «génesis antigua»; así como a la carga subjetiva propia de
cada investigador.
Por un lado, la pluralidad de contextos geológicos que describen dife-
rentes paleoambientes y determinan el hallazgo de distintos tipos de fó-
siles; genera las mencionadas especificidades del recurso, dificultando la
comparación entre áreas paleontológicas y geositios.
Por otro lado, la carga subjetiva de los investigadores se demuestra en
la elección de criterios o indicadores, con que operacionalizan la variable
importancia científica de geositios de interés paleontológico. A diferencia
de la interpretación tradicional y positivista de la ciencia, según la cuál las le-
yes son neutrales, surgen posturas alternativas que consideran que «existen
acuerdos sociales que determinan la orientación y el contexto de la iniciativa
científica, tanto en el ámbito natural como en el social» (Bonanno, 1991:143).
De tal manera, en el muestreo intencional realizado para Norpatago-
nia, un sector de los referentes de la comunidad científica definió la impor-
tancia científica de acuerdo con criterios considerados neutros, tales como
diversidad paleontológica, calidad de los materiales, cantidad o abundan-
cia de restos in situ y publicaciones científicas generadas y otro sector, hizo
referencia a criterios de divulgación a la sociedad, logística y accesos. Estas
dos posturas epistemológicas denotan su opinión personal con respecto a
la función de la ciencia y de la paleontología en la sociedad; así como su rol
en el desarrollo de la actividad turística. Esta relación se profundiza en el
próximo capítulo.

174 | Geoturismo en Patagonia Norte


Notas capítulo 5

1. El método Componentes Principales busca hallar combinaciones linea-


les de las variables originales, por este motivo utiliza la varianza total.
2. Proyecto que cuenta con el auspicio de la UNESCO y consiste en la reco-
pilación de información de base de geositios, a cargo de la Unión Inter-
nacional de Ciencias Geológicas (Internacional Union of Geological Sciences
- IUGS), a los efectos de generar un listado comparativo de escala mun-
dial, que permita evaluar las candidaturas de geositios para Patrimonio
de la Humanidad.
3. Programa dependiente de la UNESCO, cuyo objetivo es proporcionar una
plataforma de cooperación e intercambio entre expertos y practicantes en
diversos aspectos del patrimonio geológico. Esta Red Internacional brinda
modelos de las mejores prácticas y establece estándares para los territorios,
los cuales integran la preservación del patrimonio geológico en una estrate-
gia para el desarrollo económico regional (Eder y Patzak, 2004).
4. Art. 2º: «(…) Forman parte del Patrimonio Paleontológico los organis-
mos o parte de organismos o indicios de la actividad vital de organis-
mos que vivieron en el pasado geológico y toda concentración natural
de fósiles en un cuerpo de roca o sedimentos expuestos en la superficie
o situados en el subsuelo o bajo las aguas jurisdiccionales».
5. Medida estadística de posición, utilizada para el análisis descriptivo de
un conjunto de datos, que proporciona la diferencia de localización de
la distribución sobre el eje de las abscisas respecto al origen. En el caso
de distribuciones de frecuencia con datos sin agrupar [como el presente
estudio], el modo es el valor de la variable al cual le corresponde la máxi-
ma frecuencia» (Micheli, 2002:18).
6. A continuación se detalla la titulación de los investigadores que componen el
muestreo intencional. Investigador (IN) 1: Geól. y Dr. en Ciencias Geológicas;
IN 2: Biól.; IN 3: Lic. en Cs. Biológicas con orientación en paleontología; IN 4:
Lic. en Cs. Biológicas con orientación en paleontología; IN 5: Biólogo; IN 6: Prof.
en Biología; IN 7: Biól. y Dr. en Ciencias Naturales; IN 8: Geól., MSc. Ciencias
Geológicas con orientación en Paleontología y Dr. en Ciencias Biológicas; IN 9:
Lic. en Cs. Biológicas con orientación en paleontología; IN 10: Biól.; IN 11: Geól.;
IN 12: Lic. en Zoología; IN 13: Biól. y Dr. en Ciencias Biológicas; IN 14: Biól.

Análisis de los geositios atractivos | 175


Capítulo 6: Patrimonialización y activación turística
A los efectos de comprender el proceso de valoración de un recurso geo-
paleontológico a atractivo para visitantes y su inclusión en un producto
turístico en la Norpatagonia, se identificaron las distintas trayectorias de
los geositios atractivos y su relación con el proceso de activación turística
del patrimonio paleontológico, a escala local y regional. Se consideraron de
manera integrada, aspectos espaciales, simbólicos y sociales.
En primer lugar, debido a la importancia que reviste en espacios periféri-
cos, el sentido de apropiación por parte de la comunidad local de los atracti-
vos, se introdujo el análisis del rol y el proceso de formación de las redes, para
identificar la manera en que diversos actores intervinieron en la configura-
ción final de dichos atractivos y el estilo de desarrollo turístico resultante.
En lo referido al rol de las redes, se tomaron en cuenta la distribución
geográfica de las redes y el tipo de lógica preponderante (institucional, de
mercado o personal) en cada vínculo.
Con respecto al proceso de formación de redes, se analizaron la escala
del emprendimiento, los cambios en el uso y propiedad de las tierras donde
se emplazaban los geositios, así como las diferentes modalidades de ges-
tión operadas en los atractivos y las estructuras de redes de relaciones.
En segundo lugar, se identificaron aquellas acciones puntuales en el
tiempo que pudieran brindar un panorama general sobre las estrategias
utilizadas en los diferentes geositios para transformarse en «sitios para
ver» (sights) y la forma en que estos transitaron por diferentes etapas de
sacralización y rutinización.
En consecuencia, se abordó el análisis de cinco casos de atractivos es-
pecíficos, diferenciados según su naturaleza temporaria o fija al sustrato,
su ponderación con respecto al factor 1 «vinculación externa» del análisis
factorial y su oportunidad recreativa (moderna o agreste, de acuerdo a su
oferta natural y de servicios en áreas naturales).
El primer caso se trata de un atractivo de naturaleza temporaria, ba-
sado en una campaña paleontológica de larga duración en un área que
actualmente posee una oportunidad recreativa moderna, cuyo geositio ha
recibido el mayor puntaje con respecto al factor 1 del análisis estadístico
descriptivo: la excavación Futalognkosaurus dukei ubicada en el área paleon-
tológica Añelo-CePALB (provincia del Neuquén)
El segundo caso es una campaña paleontológica de corta duración en
un área con una oportunidad recreativa agreste, cuyos geositios cercanos
poseen un puntaje bajo con respecto al factor 1 del análisis factorial: la

Patrimonicialización y activación turística | 177


excavación Cerro Amarillo-Cañadón Anfiteatro, perteneciente al área paleon-
tológica Valle Cretácico (provincia de Río Negro).
Asimismo, como ejemplos de atractivos de naturaleza permanente por
su fijación al sustrato, se contemplaron tres geositios con una oportunidad
recreativa moderna, debido a su localización en áreas naturales del ejido
de centros poblados: 1) El yacimiento paleontológico «Huellas de Dinosau-
rios», emplazado en el área paleontológica El Chocón (Provincia del Neu-
quén); 2) El yacimiento paleontológico de troncos fósiles en el Área Natural
Protegida Bosque Petrificado, ubicada en el área paleontológica Valcheta
(Provincia de Río Negro) y; 3) El yacimiento paleontológico de huevos de
dinosaurios, en el Área Natural Protegida Parque de los Dinosaurios, ubi-
cada en el área paleontológica Neuquén Capital (Provincia del Neuquén).
En referencia a su ubicación con respecto al factor 1 del análisis estadís-
tico, los tres yacimientos mencionados recibieron una ponderación alta,
media y baja, respectivamente.

Resultados del análisis del proceso de patrimonialización y


activación turística de geositios: cinco casos de estudio en
Norpatagonia

Caso de estudio 1:

Geositios de campaña paleontológica en el actual CePALB


(Futalognkosaurus dukei y Génesis 1).

Proceso de formación de redes (detalles en Anexo 5).


Los geositios en estudio se localizan en tierras fiscales, sobre la línea de
costa del lago Los Barreales, por lo tanto se acogen a la Ley Nac. N° 25.688
ante cualquier intención de «colocación e introducción de instalaciones
erigidas o amarradas en forma permanente» (art. 5º, inc. e) y la Ley Prov.
N° 1.875, cuya autoridad de aplicación es Medio Ambiente de la Provincia.
Por este motivo, las características constructivas del CePALB son tran-
sitorias: el galpón de chapa movible que se ha instalado sobre el geositio Fu-
talognkosaurus dukei, los galpones del Centro de Interpretación, el conjunto
de trailers y baños químicos que actúan como vivienda, oficina y salón de
usos múltiples del CePALB.
Con respecto a los usos, existe una concesión otorgada a la compañía
YPF desde el Gobierno Nacional y hasta el 2027, sobre la superficie del

178 | Geoturismo en Patagonia Norte


territorio conocido como Loma de la Lata, para efectuar trabajos de explo-
ración y explotación de hidrocarburos.
Asimismo, el Gobierno Nacional también ha concesionado la explota-
ción de la energía hidroeléctrica del Complejo Cerros Colorados, a la em-
presa Duke Energy, afectando específicamente al geositio Futalognkosaurus
dukei, porque durante tres meses al año éste se inunda, debido a la crecien-
te extraordinaria del nivel de agua del embalse Los Barreales.
Por otro lado, la comunidad mapuche Paynemil había intentado obtener
previamente a los trabajos de excavación y el asentamiento del CePALB, la
propiedad definitiva de las tierras de este sector, sin conseguirla. Alegaban
el uso histórico de las mismas para ganadería cuando aún no existía el lago
artificial Los Barreales.
Finalmente, un sector de la orilla conocido como «El Balneario» (a apro-
ximadamente 45’ de caminata desde el sitio Futalognkosaurus dukei) cumplía
en forma gratuita, una función de esparcimiento y recreación para la co-
munidad de Añelo.
En consecuencia, los dos sitios puntuales de excavación paleontológica,
se localizan en un área con superposición de jurisdicciones y usos, lo cual
ha generado situaciones de conflicto y eventuales alianzas con los actores
preexistentes en el territorio.
Por un lado, el área donde se emplazan los dos geositios, era conside-
rada restringida por la compañía de capitales transnacionales Repsol-YPF,
debido a la presencia de caños de gas de alta presión y otras instalaciones
peligrosas en el campo. Esto significa que según la reglamentación de la
Compañía, por motivos de prevención, todos los visitantes requerían su
autorización expresa para transitar por el área, llevar asimismo vestimenta
de seguridad (casco con botas) y observar ciertas reglas, como la prohibi-
ción de bajar del vehículo.
En consecuencia, cuando el equipo paleontológico comenzó a difundir
los trabajos paleontológicos en el año 2001 y se generó una demanda espon-
tánea de visitantes en el área, la situación derivó en una situación aún más
conflictiva que cuando meses atrás la Comunidad Mapuche interrumpió
los trabajos de remoción de terreno a una contratista de Repsol, para pro-
teger este mismo sitio de hallazgo paleontológico.
Esta afluencia de personas que se desviaban de la ruta Prov. 51 e in-
gresaban por una picada de 1.700 metros (único acceso hasta la toma de
agua para las comunidades mapuches Paynemil y Catripaiñ), generó un
conflicto por áreas de uso con la empresa Repsol YPF.

Patrimonicialización y activación turística | 179


A partir del año 2004, esta situación se revirtió en el momento en que
Repsol YPF se constituyó en patrocinadora del CePALB, mediante un con-
venio con la Universidad Nacional del Comahue; y se llegó a un acuerdo
sobre los lugares de tránsito permitidos para los visitantes.
La empresa concesionaria Duke Energy tuvo una relación completamen-
te diferente desde el principio, cuando desde el 2002 y por más de siete años,
es la impulsora y patrocinadora oficial de Proyecto Dino, figura legal para
conseguir subvenciones provenientes del sector privado y contribuir a la
sostenibilidad en el tiempo de los trabajos de campo e investigación paleon-
tológica. Esta fórmula ha asegurado la viabilidad del geositio como atractivo
para visitantes, ya que se invirtió en el mantenimiento de los trabajos de ex-
cavación y la continua renovación del recurso paleontológico de base.
Por otro lado, la comunidad mapuche Paynemil desde los inicios de
las excavaciones colaboró activamente con el equipo paleontológico del
Museo de la Universidad Nacional del Comahue, particularmente con lo-
gística (provisión de agua potable, alimentos, mano de obra voluntaria) y
vigilancia de los sitios, cuando se debió interrumpir la campaña por falta
de financiamiento. De hecho, alertaron a la autoridad de aplicación sobre
los trabajos de remoción que estaba realizando Repsol justo en el sitio Fu-
talognkosaurus dukei y frenaron las obras hasta que acudió al sitio un equipo
paleontológico del Museo de la Universidad.
Con el tiempo, esta alianza de cooperación ha tenido momentos de debi-
litamiento y fortalecimiento; por ejemplo, cuando la comunidad mapuche
presentó ante la Legislatura Provincial un proyecto para la construcción y
manejo de un museo de sitio sobre la excavación Futalognkosaurus dukei, que
fue finalmente rechazado por la autoridad de aplicación de la Provincia. En
la actualidad, el CePALB manifiesta por los medios, su agradecimiento a la
Comunidad Mapuche Paynemil por la colaboración prestada.
Finalmente, cuando se estableció en forma permanente el equipo pa-
leontológico CePALB y se llevaron a cabo diversas iniciativas para solicitar
la propiedad y administración de un área mayor de 762 has.; acompañadas
por una propuesta de ordenamiento de actividades y usos para preservar
afloramientos de fósiles en la costa del lago y los geositios de interés pa-
leontológico detectados. La restricción a las visitas sin acompañamiento
de guías del CePALB, a la zona de playas cercanas, ha repercutido negati-
vamente en la percepción de los habitantes de Añelo que las usaban como
Balneario y lugar de esparcimiento en temporada estival.

180 | Geoturismo en Patagonia Norte


Rol de las redes

Redes de lógica institucional: Los proyectos de investigación están inte-


grados en su mayoría por científicos provenientes de Universidades Na-
cionales y Centros de Ciencia y Técnica del país; y de pares especialistas
en Universidades de países limítrofes. En su mayoría son financiados por
organismos de Ciencia y Tecnología nacionales.
Se fomenta un espíritu colaboración e intercambio de información en-
tre los museos de la región (tanto de la provincia del Neuquén como de Río
Negro), a través de la organización de almuerzos y circuitos guiados en el
CePALB, a modo de viajes de familiarización.
Se organizan guiados específicos para colegios de la Provincia del Neu-
quén y de la Provincia de Río Negro, en el marco de salidas de campo edu-
cativas, avaladas por los respectivos Consejos Provinciales de Educación.
Se ofrece un sistema de voluntariado, con una duración de un mes,
para estudiantes de las carreras de Guía Universitario y Licenciatura en
Turismo; Licenciatura en Paleontología y Biología, Geología y afines.
Redes de lógica de mercado: Los patrocinadores del Proyecto Dino son
filiales regionales y nacionales, de compañías transnacionales, que obtienen
un rédito en imagen y en premios empresariales a la responsabilidad social.
Las agencias de turismo que incluyen en sus paquetes la visita al
CePALB, son regionales, con asiento en Cipolletti (Provincia de Río Negro),
Neuquén y Plaza Huincul (Provincia del Neuquén).
Los paquetes turísticos que ofrece el CePALB para visitantes indivi-
duales y grupales, incluyen diversas opciones con la integración de otros
atractivos geo-paleontológicos localizados en las áreas paleontológicas El
Chocón, Plaza Huincul y Zapala-Mariano Moreno.
Se integra en el circuito interprovincial del «Vino, Manzanas y Dino-
saurios»; y asimismo, forma parte de la oferta de turismo paleontológico
de la ciudad de Neuquén.
Redes de lógica personal: Si bien se fomenta un sistema de voluntariado
con acreditación institucional para estudiantes de grado de diferentes Uni-
versidades del país y extranjeras, existe un número constante de personas
familiarizadas con las técnicas de excavación paleontológica, que fueron
partícipes del proyecto desde sus inicios y siguen colaborando ad honorem.
Se organizan visitas puntuales para empleados de comercios de la ciu-
dad de Añelo (distante 16 km), por su rol de difusores del atractivo tanto a
residentes como viajeros de paso por la ciudad.

Patrimonicialización y activación turística | 181


Se reciben aportes voluntarios de personas que desean colaborar con
alimentos, bebidas y/o aportes monetarios para la continuidad de los tra-
bajos paleontológicos.

Fases de sacralización de geositios como atractivos


para el turismo y la recreación

Denominación de geositios: Los nombres específicos para identificar pun-


tualmente ambos geositios de excavación son los mismos que al inicio de los
trabajos paleontológicos en el 2000. En la actualidad, se los promociona como
atractivos de un Parque Natural y Museo de Sitio, localizado en la costa del Lago
Los Barreales y gestionado por un Centro de Investigaciones dependiente de la
Universidad Nacional del Comahue (http://www.proyectodino.com.ar).
No obstante, en los 8 años de trayectoria de este proyecto, la visita a
ambos atractivos se ha promocionado con diferentes nombres y concep-
tos de producto, lo cual genera una confusión en la demanda potencial de
visitantes al punto de que decide no viajar hasta el sitio (Vejsbjerg, 2006b).
Delimitación y elevación con respecto a otros recursos: El permiso pro-
visorio expedido por la Dirección Provincial de Cultura para tareas de ex-
cavación e investigación paleontológica, es puntual y se refiere únicamente
a los sitios de excavación. Debido al estatus patrimonial de los bienes en-
contrados, no se permite la realización de otra actividad en estos geositios,
excepto aquellas con fines científicos, culturales y educativos.
Sin embargo, el CePALB ha llevado adelante desde fines del 2002 di-
versas iniciativas para solicitar al Gobierno de la Provincia del Neuquén,
la propiedad y administración de las 762 has. dada la cantidad de nuevos
sitios con hallazgos en el área.
De todas maneras, sin tener solucionada su situación de propiedad de
las tierras, el CePALB se ha constituido en ente gestor del desarrollo cien-
tífico, educativo y turístico de estos dos geositios y su área circundante. De
manera que, ha sabido poner en valor el recurso paleontológico, mediante
la introducción de facilidades turísticas en el sitio específico de la exca-
vación Futalongkosaurus dukei (galpón desmontable, vallado, sectorización
según usos) y pautas de manejo de visitantes (Encabo y Vejsbjerg, 2006).
Por otra parte, el sitio de excavación Génesis se presenta como alterna-
tiva de visita a la excavación Futalognkosaurus dukei, cuando ésta se inunda
por las crecidas del lago Los Barreales; y como un atractivo más en el cir-
cuito geológico-paleontológico interpretativo, opcional a la visita general
al Centro de Interpretación.

182 | Geoturismo en Patagonia Norte


Declaración de protección del recurso: Es anterior incluso a su investi-
gación y puesta en valor turístico, debido su estatus de patrimonio. De to-
das maneras, con la presentación del anteproyecto de Área Paleontológica
Protegida y Estudio de Impacto Ambiental, se perseguía la conservación de
un área mayor. Esta iniciativa aseguraría un entorno de significación más
acorde a las expectativas del visitante, ya que podría ejercerse otro poder
de negociación ante la introducción de instalaciones y ejecución de obras
actuales y/o futuras en el predio.
Reproducción mecánica: Se originó desde los inicios de la apertura del
sitio a las visitas (temporada estival 2002-2003), mediante la exposición de
réplicas y calcos de los hallazgos del sitio y la exhibición a escala natural,
en el circuito al aire libre, de un Velocisaurus. Algunos de estos elementos
se fabricaban a la vista de los visitantes, en el Centro de Interpretación y se
ponían a la venta, junto con remeras de Proyecto Dino y postales con fotos
de la excavación. Los visitantes encontraban esto atractivo, y se tomaban
fotografías como escala de referencia.
En la actualidad, algunas réplicas de los hallazgos más sobresalientes
de estas excavaciones son exhibidas en la Muestra «Dinosaurios de Argen-
tina: Gigantes de Patagonia», que recorre el mundo desde el año 2004.
Reproducción social: Los visitantes hacen referencia al orgullo de que
sea un emprendimiento argentino y neuquino, de una Universidad Pú-
blica. Los dinosaurios forman parte de los elementos identitarios del te-
rritorio, por su declaración patrimonial. Este proceso es acentuado por la
mediatización que ha logrado.

Caso de estudio 2:

Geositios de campaña paleontológica en el anfiteatro


Cerro Amarillo.

Proceso de formación de redes (detalles en Anexo 5).


Los geositios se encuentran en tierras privadas, pertenecientes al Sr.
Pedro Parada y desde 1987 forman parte del territorio denominado «Mar-
gen Sur de los ríos Limay y Negro», gestionados por el Ente Provincial de
Desarrollo ENDEMAS. A su vez, este organismo, junto con el CODEMA
(Consejo Provincial de Desarrollo y Medio Ambiente), ha elevado un pro-
yecto a la Legislatura Provincial, para incluir el área El Anfiteatro (donde se
encuentran los geositios en estudio) dentro del área protegida provincial
Valle Cretácico.

Patrimonicialización y activación turística | 183


Con respecto a los usos específicos en estos geositios, se realizaron en
el período 2004-2005, dos campañas paleontológicas con una duración pro-
medio de 10 días cada una. Hasta el día de la fecha, no se planea retornar a
estos geositios con fines científicos o recreativos, predominando la activi-
dad de ganadería extensiva.
Si bien no se organizó una oferta programada de visitas hasta los geosi-
tios, estos son parte de un evento temporario y acotado en el tiempo (cam-
paña paleontológica), al que acudieron espontáneamente algunas perso-
nas interesadas en los avances de las excavaciones, por el lapso de 3 horas
aproximadamente.

Rol de las redes

Redes de lógica institucional: Si bien el museo Ameghino de Cipolletti


(provincial), participó de ambas campañas, la organización de las mismas
estuvo a cargo del Departamento de Paleontología de la Universidad de
Zaragoza (España) y del Museo de la Universidad Nacional del Comahue
junto con el ENDEMAS (contraparte en Argentina).
El ENDEMAS y CODEMA nombraron guardia ambiental al dueño del
campo (Sr. Pedro Parada) para la conservación del Anfiteatro, el mante-
nimiento del Refugio para Visitantes (construido al lado de su casa) y la
atención al público. Resulta relevante, que estas acciones junto con la im-
plementación de cartelería, se realizaron en tierras que por el momento, no
pertenecen al área Protegida Provincial.
Redes de lógica de mercado: Desde el ENDEMAS no se organizó nin-
gún circuito que incluyera la visita a estos geositios, ni se notificó con ante-
lación a las agencias de turismo, para que eventualmente pudieran armar
un paquete de turismo paleontológico.
Redes de lógica personal: Durante los trabajos de excavación, los pues-
teros de campos vecinos se acercaron a caballo hasta el campamento base
(ubicado a una hora de caminata de los geositios) para ofrecer su colabora-
ción en logística, de manera desinteresada.

Fases de sacralización de geositios como atractivos


para el turismo y la recreación

Denominación de geositios: Los geositios fueron en su mayoría descubier-


tos hace cinco años y por el momento, se identifican con su denominación
científica.

184 | Geoturismo en Patagonia Norte


Delimitación y elevación con respecto a otros recursos: Se localizaron
con GPS y el guardia ambiental realiza frecuentes recorridos por el área,
para evitar actos de vandalismo.
Declaración de protección del recurso: La declaración del recurso pa-
leontológico como bien de uso público, mediante Ley Provincial Nº 3041/96,
es anterior a su uso científico y su consideración como espacio de ocio. Si
bien el área aún no forma parte del área protegida, se encuentra en la Mar-
gen Sur y el ENDEMAS, en conjunto con el propietario de las tierras, han
realizado una zonificación de áreas según usos y circuitos para visitantes.
El Anfiteatro es una de las áreas turísticas con mayor desarrollo en carte-
lería informativa e interpretativa de la Margen Sur (Vejsbjerg et al., 2008).
Reproducción mecánica: Se han utilizado imágenes de estos geositios
para el diseño de afiches, folletos y videos promocionales de la Margen Sur.
Reproducción social: Aún no se cumple. En la actualidad y desde un
punto de vista ambiental, la Margen Sur comprende dos regiones que pai-
sajísticamente resultan muy contrastantes: el valle, con un frente costero
de 200 km y la meseta, en la que el camino se interna hasta unos 70 km
aproximadamente.
De acuerdo con el análisis de percepciones en residentes de Cipolletti,
el Área El Anfiteatro localizada en la meseta, queda «lejos» y su acceso es
difícil, atribuido mayormente a la falta de señalización y el mal estado de
los caminos.
El Museo Provincial Carlos Ameghino, situado en Cipolletti, es el repo-
sitorio de los fósiles encontrados; sin embargo, no se exponen a la vista del
público.
Asimismo, los geositios ubicados en esta área se asocian más con la
oferta de paleoturismo de Villa El Chocón (que corresponde a otra provin-
cia) que con la Margen Sur de Cipolletti, motivo por el cual no existe un
claro sentido de apropiación del patrimonio, por parte del residente.

Caso de estudio 3:

Geositios en el yacimiento huellas de dinosaurios


en Villa El Chocón.

Proceso de formación de redes (detalles en Anexo 5).


El yacimiento en estudio se ubica en el Valle del Río Limay, sobre la cos-
ta oeste del lago Ezequiel Ramos Mexía (39º16’ S, 68º49’ O), a 85 km. al SO de
la capital de la Provincia del Neuquén. Desde esta ciudad, se accede al sitio

Patrimonicialización y activación turística | 185


paleontológico por la ruta provincial N° 22 que luego empalma con la ruta
Nacional N° 237, uniendo el destino con los principales centros turísticos
incluidos en el Circuito de los Lagos.
Para comprender el proceso de activación turística que experimenta-
ron los tres geositios con icnitas considerados, resulta de fundamental
importancia la comprensión del rol que históricamente tuvieron diversos
actores públicos en la valoración diferenciada de recursos (entre ellos el
paleontológico) y la concepción general de distintos modelos de desarrollo
adoptados por la comunidad de Villa El Chocón.
De esta manera, se observa que transcurrieron 21 años desde el mo-
mento del descubrimiento de los primeros rastros de «avestruz gigante»
en la zona de costa de Picún Leufú, el posterior estudio científico de las
icnitas fósiles de Villa El Chocón (a cargo del Museo de Geología y Paleon-
tología de la Universidad Nacional del Comahue), y finalmente, el inicio de
la ejecución de acciones de conservación y puesta en valor de este recurso
en geositios puntuales.
Al respecto, estudios antecedentes sobre la organización territorial del
corredor Limay de la Provincia del Neuquén que valoriza ciertos lugares
y recursos para el turismo; la trayectoria e implicación de la comunidad
de Villa El Chocón en la promoción y planificación de su desarrollo turís-
tico; el estado de conservación del recurso paleontológico y la búsqueda
de una singularidad científica para su aprovechamiento como espacios de
ocio; brindan un panorama general referido al papel de diversos actores
públicos y privados en la creación de atractivos turísticos basados en el pa-
trimonio paleontológico.
Entre los motivos de la lentitud del proceso de activación turística de
este recurso natural en el área paleontológica El Chocón y posteriormente,
su integración a circuitos turísticos de la provincia y la región, se mencio-
nan la existencia de diferentes posturas en el residente, sobre el desarrollo
turístico endógeno y el potencial del patrimonio paleontológico(Tamagni
et al., 2005:11); los cambios acontecidos en la función de actores públicos
sobre la promoción del turismo y el desarrollo local (Suárez, 2008); el rol
y dinámica de actores privados que reorganizan el proceso productivo
turístico de la Villa, a partir de su municipalización (Cardone, 2008); los
procesos de arraigo y desarraigo que han experimentado los asentamien-
tos poblacionales del corredor Limay, cuando a partir de la privatización
de Hidronor, cesan los grandes y constantes desplazamientos poblacio-
nales que se generaron en las últimas tres décadas del siglo XX con motivo
del aprovechamiento hídrico; a la vez que, se incorpora la valorización de

186 | Geoturismo en Patagonia Norte


paisajes, recursos y actividades no estándares como una nueva oferta tu-
rística para el entonces atomizado flujo turístico a la Región de los Lagos
(Díaz, 2005:10).
Los trabajos mencionados hacen referencia a las características de en-
clave productivo de Villa El Chocón (a partir de la década de 1970 hasta los
inicios de 1990), que al igual que las poblaciones del corredor del río Limay
(principal ruta de acceso a los destinos turísticos cordilleranos), han expe-
rimentado un desarraigo local y regional, constituyéndose en símbolos de
un modelo desarrollista.
Suárez (2008) relaciona este modelo de desarrollo de enclave,caracterizado
por una escasa diversificación productiva, con la primera fase del proceso
de Globalización o estadio supremo de la internacionalización del capital,
que a partir de la década de los ’60 crearía en Argentina las condiciones
propicias para la implementación a nivel nacional, de políticas de moder-
nización del territorio mediante la construcción de sistemas ingenieriles
(Las obras del Complejo Chocón-Cerros Colorados comenzaron en 1968).
Según la misma autora, el quiebre de este modelo de desarrollo para
la localidad, se genera a principios de la década de 1990, cuando el Esta-
do de Bienestar es paulatinamente sustituido por un Estado Subsidiario,
siguiendo el cambio en la dinámica de acumulación del capitalismo que
comenzó a reflejarse dos décadas atrás a nivel internacional. De manera
que, la concepción del Estado como agente central de la planificación y or-
ganización territorial, dio lugar a un nuevo período en la estructuración
socio-espacial del país.
Particularmente en Villa El Chocón, este cambio se materializó con el
traspaso de las funciones productivas a empresas del sector privado; y la des-
centralización de las funciones públicas (junto con el traspaso de la propie-
dad de las tierras) al Gobierno de la Provincia, y posteriormente al Municipio.
En este segundo período, en el que el municipio se constituye como
principal gestor de su desarrollo local, se realizan convenios con organis-
mos públicos y profesionales capacitados en planificación territorial del
turismo y conservación de las áreas con recursos naturales (COPADE, Fa-
cultad de Turismo y Museo de Geología y Paleontología de la Universidad
Nacional del Comahue, Dirección Provincial de Turismo, Dirección Provin-
cial de Cultura, Dirección Provincial de Fauna, Consejo Federal de Inver-
siones, entre otros). De manera que, desde el principio, se valió del aporte
de organismos de Ciencia y Tecnología provinciales y nacionales, para el
ordenamiento urbano y territorial, con un perfil claramente turístico.

Patrimonicialización y activación turística | 187


En este contexto, es importante el cambio de concepción con respecto a los
tipos de atractivos y la configuración final de los mismos. De esta forma, en el
primer período, la oferta de atractivos se basa fundamentalmente en elemen-
tos construidos (complejo hidroeléctrico, características constructivas de la
Villa planificada) y la configuración de sus esferas de significación y de cierre,
están pensadas para un visitante indiferenciado, relegándolo a un rol pasivo,
con respecto al grado de involucramiento en la experiencia turística.
En el segundo período, comienza una búsqueda intensiva de recursos
naturales (entre los que se encuentra el paleontológico) capaces de cons-
tituirse en atractivos de visitantes. En un primer momento, la oferta de
actividades relacionadas con este patrimonio se basaba en la visita a geosi-
tios ex situ como una sala de exhibición (que luego se trasladaría a su lugar
definitivo, con múltiples reformas) con fósiles originales como el Giganoto-
saurus carolinii y huellas de dinosaurios.
Sin embargo, a diferencia de la concepción de turista anteriormente
mencionada, se le antepone una tendencia mundial (que se cristaliza en
la Dirección Provincial de Turismo) a la búsqueda de alternativas no tra-
dicionales en «áreas naturales y experiencias auténticas con el sello de lo
mítico y la periferia incontaminada». Por lo tanto, es el punto de partida
para la creación y apoyo estatal en acciones de señalización y promoción
de atractivos secundarios localizados en lugares de paso turístico, con la
intención de integrarlos a circuitos turísticos y recreativos, e incorporarlos
a un territorio del turismo desde la experiencia del turista.
En consecuencia, en esta búsqueda sistemática de recursos suscepti-
bles de ser valorados como atractivos para visitantes, se recurre en prime-
ra instancia, a aquellos que ya forman parte de procesos identitarios en
la provincia y la región. En este marco, el proceso de activación turística
a escala local antecede y justifica el proceso de patrimonialización del re-
curso paleontológico en la provincia del Neuquén. Si bien, existía una Ley
Nacional de escasa aplicación (Solana, 1998), la ley específica de Protección
del patrimonio en el ámbito de la Provincia, se sanciona en el año 1996.
En este contexto, el ámbito científico actúa como impulsor del proceso de
patrimonialización y también de activación turística.
En el primer caso, como impulsor del proceso de patrimonialización,
porque el ámbito científico promueve el éxito mediático que adquirió ca-
racterísticas mundiales, dada la singularidad paleontológica del hallazgo
del Giganotosaurus carolinii a partir de los estudios científicos de paleon-
tólogos recientemente establecidos en la región (Leonardo Salgado, del
Museo Provincial Carlos Ameghino en Cipolletti; Jorge Calvo, del Museo

188 | Geoturismo en Patagonia Norte


de Geología y Paleontología de la Universidad Nacional del Comahue en
Neuquén y Rodolfo Coria, del Museo Carmen Funes de Plaza Huincul).
En el segundo caso, como impulsor de la actividad turística, porque a
partir de actividades académicas como la organización de un Seminario
Nacional de Turismo Científico (1997), la intervención en programas tele-
visivos y notas periodísticas en medios masivos de comunicación de alcan-
ce nacional e internacional, el ámbito académico fue generando un punto
de partida para la discusión sobre el tema.
Esta situación dio lugar asimismo, a una corriente regional espontá-
nea de visitantes a Villa El Chocón, para lo cual, Rubén Carolini (residente)
gestionó la disposición de una vivienda acondicionada para la exhibición
de los restos paleontológicos. Posteriormente, y por iniciativa de la comu-
nidad, se creó el Museo Bachmann, en el lugar que actualmente ocupa.
En este contexto, se aprobó el código urbano de Villa El Chocón (1998) y
el mismo año comenzaron las obras de protección y puesta en valor de las
huellas fósiles.
Los terrenos donde se ubican las huellas son fiscales, de la provincia, y
a su vez, están sujetos a la Ley Nacional de Gestión Ambiental de Aguas Nº
25.688 y la Ley Prov. Nº 1.875 de Medio Ambiente, para la introducción de
cualquier instalación de carácter permanente. El municipio ha mostrado la
intención de solicitar al Gobierno de la Provincia, que este sector sea ane-
xado al ejido urbano y poder así ampliar la oferta de los tres atractivos, con
servicios y facilidades para el visitante.
Con respecto a los usos, los geositios como espacios de ocio, presentan
situaciones de conflicto por incompatibilidad de usos recreacionales que
disminuyen la satisfacción del turista que visita las huellas. El área no se
encuentra claramente demarcada y la planificación de las vías de circula-
ción vehicular y peatonal es confusa, porque son utilizados tanto por pes-
cadores como por transeúntes que se dirigen hacia un camping cercano y
los visitantes que desean observar los atractivos.
Sin embargo, la situación más conflictiva en términos de conservación
del recurso paleontológico, se genera en aquellos geositios identificados
que aún no están resguardados ni señalizados; con lo cual, quedan sujetos
al pisoteo constante y a una intensidad mayor de destrucción por parte de
los procesos de erosión naturales porque no reciben tratamiento de restau-
ración ni preservación.

Patrimonicialización y activación turística | 189


Rol de las redes

Redes de lógica institucional: En lo referido específicamente a la gestión de


los tres geositios con huellas fósiles, las principales alianzas institucionales
impulsadas desde el Municipio de Villa El Chocón, a través de convenios de
cooperación y trabajo, se efectuaron con diferentes sectores de la Provincia
(Cultura, Turismo, Fauna, COPADE), la Universidad Nacional del Coma-
hue (Facultad de Turismo, Museo de Geología y Paleontología, principal-
mente), Gendarmería Nacional y Prefectura.
Redes de lógica de mercado: El aporte financiero de la Empresa Che-
vrón-San Jorge (1998) para la protección y señalización de los sitios con
huellas fósiles (iniciativa en conjunto con el Municipio y la Universidad
Nacional del Comahue) permitió por un lado, incrementar la oferta de cir-
cuitos turísticos y actividades para el visitante, que en ese momento se ba-
saba únicamente en la visita al Museo Bachmann en la Villa. Por otro lado,
le brindó a la Compañía Transnacional, publicidad y rédito en términos de
imagen corporativa.
Desde el Museo Bachmann se ofrecen servicios de traslados y/o guiados
para el Yacimiento de Huellas, y se incluye en el paquete turístico de al me-
nos tres agencias de viajes y turismo con asiento en Neuquén y Cipolletti
(Provincia de Río Negro). De acuerdo con el Plan de Marketing de Villa El
Chocón (2000) el Yacimiento de Huellas «constituye el segundo lugar más
visitado según cantidad de menciones»en El Chocón.
La organización de 51 exposiciones de la réplica del Giganotosaurus ca-
rolinii desde agosto 1998, hasta mayo 2006, en diversas provincias de Ar-
gentina, países limítrofes y del mundo (http://www.villaelchocon.org.ar),
ha contribuido a la difusión turística de la Villa en general y de su perfil
paleontológico.
Redes de lógica personal: Los residentes locales y de otras ciudades de
la región, utilizan estos geositios como espacios de ocio, incluso sin pasar
antes por el Museo Bachmann.

Fases de sacralización de geositios como atractivos


para el turismo y la recreación

Denominación de geositios: Están identificados y señalizados según tres


plataformas o sectores de huellas fósiles. Se utilizó la denominación cientí-
fica de las distintas huellas, para diferenciar internamente los tres geositios.

190 | Geoturismo en Patagonia Norte


Se han identificado y descrito nuevas huellas, que aparecieron reciente-
mente entre los tres geositios, producto de la erosión permanente del lago
Exequiel Ramos Mexía sobre el sector de costa (Calvo y Vejsbjerg, 2003). Su
estudio aún no finalizó.
Delimitación y elevación con respecto a otros recursos: Si bien los tres
geositios están señalizados, sólo dos de ellos tienen un cerramiento peri-
metral y una estructura aérea para poder observarlos desde arriba.
Los dos sectores protegidos son los que poseen las icnitas de mayor
tamaño, visibilidad y extensión de la caminada (la mayoría de las pistas
corresponderían a iguanodontes), en detrimento del geositio que posee
mayor diversidad paleontológica y los nuevos sectores descubiertos que se
encuentran en una situación de gran fragilidad y vulnerabilidad (Calvo y
Vejsbjerg: 2003).
Declaración de protección del recurso: El recurso es considerado un
bien patrimonial por Ley Provincial Nº 2184/96 y los geositios se emplazan
dentro de la zona declarada Lugar Histórico Nacional por su interés ar-
queológico y paleontológico 24.897. En el año 1998 se inauguró un museo
de sitio abierto, que contemplaba la protección individual de tres sectores
de huellas y su uso como espacios de ocio.
Reproducción mecánica: En el Museo Bachmann de El Chocón, se exhi-
ben algunos ejemplares originales de huellas fósiles, y se venden calcos de
huellas en forma de ceniceros y otros souveniers.
En los folletos turísticos y afiches promocionales, usualmente se recu-
rre a la imagen de estos geositios para mostrar su oferta paleoturística.
Reproducción social: El Municipio de Villa El Chocón adoptó el slogan
«Tierra de Gigantes», haciendo referencia no sólo a la monumentalidad de
la Represa Hidroeléctrica de el Chocón, que en la década del ’70 fue conoci-
da como la obra del siglo, sino también rescatando como rasgo identitario,
los hallazgos de dinosaurios conocidos mundialmente por su porte (Giga-
notosaurus carolinii y otros) y las enormes huellas de dinosaurios.
Asimismo, es sede de la 11ª edición del rally regional «Valle de los Dinosau-
rios» y la activa campaña de promoción basada en relaciones públicas, exhibi-
ciones museísticas, página Web, folletería, documentales televisivos, etc.; ha
contribuido a la formación de una imagen turística en el potencial visitante.

Patrimonicialización y activación turística | 191


Caso de estudio 4:

Geositios en el área provincial protegida Bosque Petrificado.

Proceso de formación de redes (detalles en Anexo 5).


El Área Provincial Protegida «Bosque Petrificado», creada en el año
2002, se ubica en la chacra 33, sección Y, perteneciente a los sucesores de
Ismael Rada y el Municipio ha demostrado intención de adquirirlas, aun-
que no se ha efectivizado a agosto de 2009.
Con respecto a los usos, sólo tres geositios con troncos fósiles (de un
total de 229 relevados) tienen alguna señalización y forman parte de las
visitas guiadas, que se ofrecen de manera no programada desde el Museo
Regional Valcheta y la oficina de Informes Turísticos del Municipio. Even-
tualmente, se utiliza para ganadería extensiva.

Rol de las redes

Redes de lógica institucional: Los tres organismos de gobierno que parti-


cipan en la gestión del ANP se encuentran estrechamente vinculados, in-
tegrándose el CODEMA y la Dirección Provincial de Cultura (mediante el
accionar del Museo Regional Valcheta) con el Municipio de Valcheta (que
integra el Ente Provincial de Desarrollo de la Línea Sur).
Con respecto a las acciones puntuales en el ANP, a través del Ministerio
de Turismo, se ha contado con la colaboración del Museo de Geología y Pa-
leontología de la Universidad Nacional del Comahue, para el relevamiento
y estudio científico geo-paleontológico de los troncos fósiles, así como del
estado de conservación de los mismos y recomendaciones para su uso tu-
rístico (Vejsbjerg et al., 2008).
El CODEMA ha designado una guardia ambiental para tareas de con-
trol de visitas y preservación de troncos fósiles.
Redes de lógica de mercado: Desde la oficina de Informes Turísticos del
Municipio, se ofrecen visitas guiadas al ANP Bosque Petrificado, coordina-
das por pobladores locales.
Redes de lógica personal: Voluntarios del Museo Regional Valcheta,
realizan recorridos periódicos para controlar el estado de conservación de
los troncos y de las instalaciones.

192 | Geoturismo en Patagonia Norte


Fases de sacralización de geositios como atractivos
para el turismo y la recreación

Denominación de geositios: Los geositios no tienen una denominación


particular, sino que son los que poseen alguna cartelería de señalización
y/o referencia de su ubicación, por parte de los guías.
El primer registro y estudio de los troncos fósiles del área de Valcheta,
fue realizado en 1879 durante la Campaña al Desierto, por el Dr. A. Doering,
miembro de la Comisión de Naturalistas.
Recién en el año 2008, se realiza un relevamiento e inventariado de to-
dos los troncos fósiles en el ANP, y se presentan los resultados de un estu-
dio preliminar paleobotánico y sedimentológico, llevado a cabo por una es-
pecialista de la Universidad Nacional de La Plata y un geólogo del Instituto
de Minería de la Provincia del Neuquén, respectivamente.
Delimitación y elevación con respecto a otros recursos: En el año 2.000
se comenzaron las obras de ingreso, cerramiento del predio y señalización
externa (carteles de concientización) e interna (carteles informativos sobre
el recurso paleontológico y su edad).
Declaración de protección del recurso: El recurso es considerado un
bien patrimonial por Ley Prov. Nº 3.041 desde el año 1996 y los geositios
se emplazan dentro del Área Natural Protegida creada en el año 2002, me-
diante Ley Prov. Nº 3.689, bajo la categoría de Monumento Natural.
Reproducción mecánica: se incluye en folletos turísticos, como una ex-
cursión optativa desde el Balneario Las Grutas.
Reproducción social: De acuerdo con el sondeo realizado, la comunidad
de Valcheta presenta un fuerte sentido de apropiación del ANP y del recur-
so paleontológico (Vejsbjerg et al., 2006). Se ha observado asimismo, que el
Museo de Valcheta cumple una función importante en la concientización
del cuidado del patrimonio, constituyendo además un lugar de encuentro
y esparcimiento para los residentes del pueblo de Valcheta.

Caso de estudio 5:

Geositios en el área municipal protegida


Parque de los Dinosaurios.

Proceso de formación de redes (detalles en Anexo 5).


El ANP municipal «Parque de los Dinosaurios» con una superficie ac-
tual de 65 has., se encuentra en tierras fiscales del Municipio de Neuquén y

Patrimonicialización y activación turística | 193


protege un yacimiento de Huevos Fósiles, único a escala regional e internacio-
nal, por estar emplazado en el ejido de una localidad (Heredia et al., 2001).
Los límites de ésta área han estado sujetos a sucesivas modificaciones,
principalmente debido al avance urbano. Al momento de su creación, en el
año 1996 por Ordenanza Municipal Nº 7610, el ANP con categoría de Mo-
numento Natural, tenía un sector de bardas de 90 has, que en su lado SO se
superponía con un Permiso de uso y ocupación precaria por 10 años a una
Peña ciclística (Ordenanza Municipal Nº 7023).
Posteriormente, en el año 2002 por Ordenanza Municipal Nº 9679, se
transfiere al dominio público Municipal el denominado Parque de los Di-
nosaurios, se cambia su categoría de manejo a «Patrimonio Natural» y se
reduce su superficie a 65 hs. Con la presentación de la primera etapa del
Plan de Desarrollo y Manejo del ANP, se llega a un acuerdo mutuo con los
propietarios de la Peña para el mantenimiento de un fuelle de preserva-
ción (cortina forestal) que limite ambas actividades recreativas (el turismo-
recreación e investigaciones paleontológicas en el Parque y el deporte-re-
creación en la Peña Ciclística).
En el año 2006 el Municipio decide no prorrogar el permiso de uso otor-
gado a la Peña ciclística y utilizar estas tierras para la re-localización de
un asentamiento precario, mediante el Plan de Loteos Sociales coordinado
desde Nación.
Con respecto a los usos, en el sector de meseta se encuentra una planta
del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) y un tanque de agua
potable. Asimismo, el área se utiliza para la práctica de motocross, bicicross
y caminatas, generando una proliferación incontrolada de senderos espon-
táneos. Presenta asimismo, focos de contaminación por la existencia de
basureros espontáneos, tanto en el sector de meseta como en el pedemonte.
Los yacimientos paleontológicos, de gran fragilidad por su ubicación en
la escarpa o barda de meseta, se encuentran además en un estado de alta
vulnerabilidad y sujetos a la degradación por la acción humana.

Rol de las redes

Redes de lógica institucional: Para el diseño y puesta en marcha del Plan


de Desarrollo y Manejo del Área Paleontológica Protegida, se creó en el año
2001, la unidad de gestión «Parque de los Dinosaurios» (coordinada por
el Subsecretario de Gestión Ambiental e integrada por representantes de
las Subsecretarías: Gestión Ambiental, Gestión Urbana, Promoción Social
y Cultura) (Decreto Municipal N° 0326).

194 | Geoturismo en Patagonia Norte


Esta unidad de gestión municipal, realiza un convenio en el año 2003
con la Universidad Nacional del Comahue, para incorporar dentro del
equipo de trabajo permanente a profesionales del Museo de Geología y
Paleontología. También solicita eventuales asesoramientos al COPADE
(Proyecto de una exhibición museística en la ciudad de Neuquén) y Medio
Ambiente de la Provincia.
Se relaciona asimismo con el Consejo Provincial de Educación, para el
dictado de un curso de capacitación docente sobre paleontología-geología-
conservación y turismo.
Redes de lógica de mercado: No realiza ninguna acción tendiente a
promocionar el área como atractivo para el turismo. La misma posee im-
portantes recursos paleontológicos y se encuentra completamente despro-
tegida (excepto formalmente) porque no se ha ejecutado ninguno de los
proyectos presentados por la Unidad de Gestión.
Redes de lógica personal: No se han materializado ninguna de las ac-
ciones previstas de divulgación y concientización para lograr una partici-
pación de los residentes, particularmente, de los habitantes en los alrede-
dores del Parque.

Fases de sacralización de geositios como atractivos para


el turismo y la recreación

Denominación de geositios:
Los geositios son relevados, identificados y científicamente estudiados
en el año 2001, por el Museo de Geología y Paleontología de la Universidad
Nacional del Comahue (Heredia et.al., 2001).
Asimismo, los geositios son retomados para el análisis de la oferta pro-
vincial del producto paleoturismo en dos estudios (Garrido, 2005; Violante,
2005) financiados por el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
Delimitación y elevación con respecto a otros recursos: Se han pre-
sentado diversos proyectos aprobados, aunque no ejecutados, para: 1) El
desarrollo y plan de manejo del sector oeste, correspondiente a la primera
etapa; 2) La presentación de una exhibición en el Museo Gregorio Álvarez,
que con motivo del Centenario de la ciudad daría a conocer la singulari-
dad paleontológica-geológica de la ciudad de Neuquén, con la intención
de diversificar la oferta recreativa de la localidad e incorporar el Parque
de los Dinosaurios al circuito paleontológico regional, como un atractivo
diferenciado (Mari et al., 2005).

Patrimonicialización y activación turística | 195


Declaración de protección del recurso: El recurso es considerado un
bien patrimonial por Ley Prov. Nº 2184 desde el año 1996 y los geositios
se emplazan dentro del Área Natural Protegida creada en el año 1996 por
Ordenanza Municipal Nº 7610.
Reproducción mecánica: Se llevó a cabo una actividad de capacitación
dirigida a docentes de nivel inicial, organizada por la Unidad de Gestión y
avalada por el Concejo Provincial de Educación. El objetivo del curso fue:
Brindar a los docentes un conocimiento básico sobre paleontología y geo-
logía de la ciudad de Neuquén y su provincia, como herramienta de traba-
jo, para generar en el alumno la revalorización del recurso paleontológicos-
geológicos, una actitud de conservación hacia este patrimonio y un sentido
de la identidad con su medio.

Interpretación del análisis del proceso de


patrimonialización y activación turística de geositios:
cinco casos de estudio en Norpatagonia.

A modo de síntesis, se concluye lo siguiente:


Con respecto al proceso de valoración de un recurso a atractivo y su
inclusión en un producto turístico regional, se observa que los procesos
de activación turística no necesariamente preceden a un proceso de patri-
monialización regional, sino que en ocasiones ocurre a la inversa. Es decir,
si bien el recurso paleontológico poseía un estatus de patrimonio por Ley
Nacional Nº 9018, desde 1913, en la región de Norpatagonia no se toma
conciencia de su dominicalidad hasta la promulgación de las respectivas
leyes provinciales de protección, en 1996.
La presión de la sociedad por proteger estos recursos y sus áreas circun-
dantes, se legitimó en el caso de Villa El Chocón, a partir de las corrientes
de visitantes regionales y nacionales que espontáneamente se acercaban a
conocer restos de fósiles de dinosaurios. Situación que fue impulsada y pro-
movida por diferentes niveles estatales, incluida la comunidad científica.
En coincidencia con las dos visiones epistemológicas sobre la relación
ciencia-sociedad, identificada en el estudio en profundidad de las opinio-
nes de investigadores, se verificó que la comunidad científica en más de
una ocasión ha asumido un rol no sólo de impulsor de un desarrollo tu-
rístico paleontológico, sino de gestor del mismo. Y que estos roles fueron
asumidos incluso antes de que se consolidara un proceso de patrimoniali-
zación regional (caso geositios de Villa El Chocón).

196 | Geoturismo en Patagonia Norte


El análisis del proceso de sacralización y rutinización de los geositios,
dio como resultado, que los geositios pasaron por las diferentes etapas
propuestas por MacCannell, de manera no consecutiva y superpuesta. Se
interpreta asimismo, que en coincidencia con un bajo puntaje en la va-
loración del factor 1 (correspondiente al análisis factorial presentado en
páginas anteriores), los geositios que no cumplieron acabadamente con
las dos últimas etapas de reproducción social y mecánica, tuvieron como
resultado una configuración incompleta como atractivos.
Por otra parte, el análisis de las etapas de sacralización permitió com-
prender los motivos que impulsaron y obstaculizaron el desarrollo de una
configuración compleja en diferentes atractivos.
En ocasiones, algunos geositios formaron parte de una activación tu-
rística como atractivos para el turismo, sin poseer una información de base
adecuada para su manejo.
En otras oportunidades, se procedió a una «patrimonialización» de
áreas naturales con la justificación de la existencia de fósiles in situ (me-
diante declaraciones de Áreas Protegidas Provinciales y Municipales),
incluso antes de realizar un relevamiento e inventario de estos bienes o
poseer información científica geo-paleontológica de los mismos.
El proceso de patrimonialización y activación turística, forma parte de
un proceso reflexivo a escala local (área paleontológica dependiente de un
municipio con Museo Paleontológico) y regional (mediante la planifica-
ción de un circuito turístico interprovincial integrado), o como menciona-
ra Urry (2001), un proceso de globalización «desde abajo».
De este modo, se verifica que la urgencia en activar turísticamente geo-
sitios, mediante una búsqueda sistemática de recursos «auténticos» locali-
zados en áreas naturales, se corresponde a una demanda global de gestores
y visitantes que supera los límites locales.
La formación de redes posee un carácter estratégico para la competi-
tividad de los territorios, precisamente porque la construcción y afianza-
miento de las interacciones entre los actores requiere tiempo.
Al respecto, se observa que los geositios con una mayor complejidad en
su configuración como atractivos, han sabido establecer y mantener redes
con una lógica de mercado, además de apoyarse en las redes instituciona-
les y personales. Asimismo, a mayor escala geográfica de los actores invo-
lucrados en las redes institucionales, mayor complejidad como atractivos
para visitantes.
La acción de actores públicos contribuye fuertemente en los procesos de
territorialización del turismo, mediante la introducción de nuevas formas y

Patrimonicialización y activación turística | 197


funciones en espacios dedicados a otras actividades productivas. La escala
del desarrollo de atractivos turísticos, el patrón de uso y la propiedad de las
tierras, son extremadamente importantes para conocer la manera en la cual
los lugares cambian.
El turismo puede incluso generar procesos de desterritorialización, al
constituirse en elemento diversificador de una matriz productiva de en-
clave. Esto se observa en los geositios analizados de Villa El Chocón y el
CePALB. En ambos, se produjo una nueva valoración de los recursos pre-
sentes en un área y un cambio de visión con respecto a la conservación de
los mismos (particularmente los naturales), que sientan las bases para una
lógica distinta de desarrollo.
Por consiguiente, espacios destinados exclusivamente a la explotación
energética, o a la investigación paleontológica, se han transformado no
sólo por la introducción del turismo, porque de hecho, ya recibían una inci-
piente demanda de visitantes, sino por el cambio en la percepción sobre el
turista y la configuración de los atractivos.
En este sentido, la condición de patrimonio del recurso de base, permi-
tió una preeminencia sobre jurisdicciones y usos anteriores. Los patrones
de uso en el territorio cambiaron y las relaciones que en un primer mo-
mento resultaron conflictivas, evolucionaron con el tiempo y aportaron a
la permanencia de ambos proyectos.

198 | Geoturismo en Patagonia Norte


Conclusiones
La presente investigación abordó el desarrollo de geositios de interés pa-
leontológico, con y sin restos fósiles in situ, como espacios de ocio en Nor-
patagonia. Su finalidad fue definir criterios teórico - metodológicos para el
desarrollo de atractivos basados en un recurso paleontológico genérico re-
gional, cuya operación se encuentra mediada por su condición patrimonial
y su localización en entornos naturales calificados como áreas periféricas.
Para el análisis puntual de los geositios en relación con escalas geográ-
ficas mayores y perspectivas espaciales complementarias, se incluyeron las
dimensiones espacial, social y simbólica que configuran los atractivos según
tres esferas: núcleo, entorno de contextualización y zona de cierre. La iden-
tificación de los principales elementos, factores y procesos presentes en cada
esfera permitió definir criterios de desarrollo de geositios atractivos.
Entre los resultados más sobresalientes del estudio se mencionan
nueve aspectos. Los dos primeros, permiten contrastar los fundamentos
teórico-metodológicos subyacentes en los instrumentos de evaluación de
atractivos basados en el recurso paleontológico y proponer criterios espe-
cíficos para estos atractivos patrimoniales ubicados en áreas periféricas.
Los restantes, se refieren a la existencia de un proceso de patrimonializa-
ción común regional y diferentes procesos locales de activación turística,
las características fragmentadas y discontinuas de los espacios de ocio,
las condiciones que repercuten en una mayor o menor complejidad de los
atractivos, la creación de «periferias para el disfrute» como una estrategia
para incorporar lugares de tránsito al territorio del turismo.
Los aspectos son los siguientes:

1. No resulta aplicable una metodología generalizada para medir la


potencialidad turística, explicar y predecir el desarrollo de atracti-
vos de acuerdo con una serie de indicadores que usualmente hacen
referencia a las tres dimensiones de análisis: importancia científi-
ca (o valor científico) atribuida a cada sitio; estado de conservación
del recurso y del entorno inmediato; acondicionamiento turístico
del sitio (presencia de infraestructura, equipamiento, facilidades,
servicios y actividades turísticas).
En la presente investigación, el análisis factorial descriptivo efec-
tuado mediante la aplicación del método de Factor Principal, arrojó
como resultado que no existe una estructura subyacente única en
los geositios (unidades de análisis) según las 20 (veinte) variables

Conclusión | 199
relevadas, fundamentadas en las dimensiones previamente men-
cionadas. Por lo tanto, no fue posible realizar una caracterización
excluyente del conjunto de geositios, de tal manera que se pudie-
ran formar clusters (grupos) bien identificados.
Si bien el estudio incluyó sólo atractivos naturales basados en un
recurso paleontológico, se observó una gran diversidad interna
que imposibilitó el establecimiento de una tipología de geositios
de acuerdo con su atractividad para el turismo y la recreación. Esta
situación repercutió en una ausencia de información de base com-
parativa y replicable que pudiera ser utilizada en la elaboración de
un instrumento universal para la ponderación y evaluación de la
potencialidad turística de geositios atractivos.
De todos modos, el empleo del método de Componentes Princi-
pales, sí permitió identificar cuatro factores (o combinaciones de
variables) que favorecen el desarrollo y la localización del producto
paleoturismo en el territorio.
Estos factores seguidamente mencionados, son los criterios que se
proponen para la creación de geositios con una configuración más
completa como atractivos para visitantes:
Factor 1: Una mayor vinculación externa, en donde sobresalen
aquellos geositios que en la oferta turística se relacionan con atrac-
tivos geo-paleontológicos de su misma área paleontológica y con
otras áreas.
Factor 2: La distancia en tiempo de traslado, que brinda indicios
sobre la capacidad de atracción según el origen de la demanda de
visitantes así como el surgimiento de un turismo interesado en ex-
periencias auténticas.
La mayoría de los sitios recibe una demanda de visitantes regiona-
les. De ahí la importancia de analizar los geositios como espacios
de ocio, independientemente de su situación geográfica en el te-
rritorio del turismo y el lugar de residencia de la demanda. De esta
manera, los geositios se constituyen en atractivos para visitantes
(turistas y recreacionistas) con diversas motivaciones, atributos
buscados y comportamiento durante su experiencia de visita.
Factor 3: La existencia de un plan de manejo (en geositios ubicados
en áreas protegidas) o de una reglamentación de usos, asociada
a la existencia de trabajo voluntario enfatiza la importancia de la
formación de alianzas de colaboración en un espacio de redes y el
apoyo de la comunidad local.

200 | Geoturismo en Patagonia Norte


Factor 4: La información in situ, ligada mayormente al apoyo es-
tatal en inversiones de puesta en valor de los geositios confirma
que al igual que otros casos de estudios en áreas periféricas, la pre-
sencia institucional es uno de los factores que más condicionan la
viabilidad de estos atractivos.
La intervención estatal es fundamental para el proceso de cons-
trucción de los atractivos, particularmente en aquellos basados
en un recurso de estatus patrimonial. En el caso específico de la
región de Norpatagonia, los Estados provinciales promulgaron
sus respectivas leyes en un momento coincidente con una etapa de
exploración y de búsqueda de recursos identitarios que pudieran
captar la atención de un turista de paso.
2. La mayoría de los métodos empleados en la selección de atractivos
geo-paleontológicos recurre a la dimensión “importancia científi-
ca” para explicar el valor intrínseco de un geositio y la razón de ser
del mismo como atractivo turístico. En la presente investigación
se sostiene que la “importancia científica” no es un criterio válido
para ponderar la potencialidad turística de geositios de interés pa-
leontológico, principalmente por dos razones:
La comunidad científica geo-paleontológica argentina presenta en
su interior divergencias con respecto a la posibilidad de establecer
una jerarquía de geositios, dado que en las entrevistas realizadas se
comprobó que hay dos tendencias: considerar que todos los restos de
interés paleontológico tienen la misma importancia científica por su
condición de bienes patrimoniales (posición minoritaria) o emplear
diversos indicadores para ponderar la importancia científica y esta-
blecer una jerarquía de los geositios con hallazgos paleontológicos.
La segunda razón, es que entre los investigadores entrevistados
que sí podían ponderar la importancia científica, no existió coin-
cidencia sobre los indicadores o combinación de indicadores más
representativos para definir dicha variable.
A modo de ejemplo, tanto en estudios antecedentes sobre metodo-
logías de selección de atractivos paleontológicos como en las en-
trevistas realizadas se valora muy favorablemente dos indicadores:
la presencia de restos fósiles in situ y su extensión superficial. De
acuerdo con los resultados obtenidos en el análisis factorial previa-
mente mencionado, una alta ponderación en estos dos indicadores
no se relaciona directamente con los geositios más visitados o que
poseen una configuración más compleja como atractivos; y a la

Conclusión | 201
inversa, una baja puntuación en estos indicadores no se asocia sólo
a geositios con bajo desarrollo como atractivos.
Se observó asimismo, que no existe concordancia absoluta en el orde-
namiento de las áreas paleontológicas (que incluían los geositios en
estudio) realizado por investigadores con criterios de evaluación si-
milares, ni entre investigadores con criterios de evaluación diferentes.
Es decir, la atractividad general de los geositios ubicados en áreas
periféricas es explicada con mayor certeza por los mencionados
cuatro factores / criterios (vinculación externa; distancia; existen-
cia de un plan de manejo / reglamentación de usos asociada al tra-
bajo voluntario; existencia de información in situ y apoyo estatal
para su puesta en valor).
3. En Norpatagonia se observó una discontinuidad y fragmentación
territorial que también caracteriza a los espacios de ocio, eviden-
ciándose que hacia el interior de cada una de las áreas paleonto-
lógicas coexisten geositios con distinto desarrollo y complejidad
como atractivos.
4. Se demostró la existencia de una patrimonialización común en
el territorio de Norpatagonia y diferentes procesos de activación
turística que condicionaron la creación de geositios con variadas
configuraciones y modalidades de desarrollo.
Desde un marco geográfico diacrónico (o longitudinal) se reali-
zó un análisis cualitativo de cinco casos de estudio, con geositios
atractivos discriminados según su naturaleza temporaria o fija al
sustrato, su ponderación con respecto al factor 1 “vinculación ex-
terna” del análisis factorial y su oportunidad recreativa (moderna o
agreste en áreas naturales, de acuerdo con su oferta natural y acon-
dicionamiento turístico).
Si bien en Argentina el recurso paleontológico poseía un estatus de
patrimonio por Ley Nacional Nº 9018 desde 1913, en la región no
se toma conciencia de su dominicalidad hasta la promulgación de
las respectivas leyes provinciales de protección en 1996 (Ley Prov.
del Neuquén Nº 2184 y Ley Prov. de Río Negro Nº 3041). Esta legiti-
mación y elevación del recurso paleontológico simultáneamente en
ambas provincias, señala un proceso de patrimonialización común
en la región.
Con respecto a los procesos de activación turística, se infiere que
en Norpatagonia no necesariamente precedieron al proceso de pa-
trimonialización, sino que en la mayoría de los casos ocurrió a la

202 | Geoturismo en Patagonia Norte


inversa. La presión de las comunidades por proteger estos recursos
y sus áreas naturales circundantes, se debió a un flujo de visitantes
generado por la mediatización de sus primeros descubrimientos
paleontológicos.
5. El proceso reflexivo local de búsqueda de recursos identitarios ha
tenido el apoyo de diferentes niveles estatales y en más de una oca-
sión, la comunidad científica asumió un rol de impulsora y gestora
del desarrollo de atractivos geo-paleontológicos, incluso antes de
que se consolidara un proceso de patrimonialización regional.
Para determinar cómo intervinieron diversos actores en la confi-
guración final de los atractivos se estudiaron el rol (distribución
geográfica, tipo de lógica preponderante) y el proceso de formación
(escala del emprendimiento, cambios en el uso y propiedad de las
tierras, modalidad de gestión y estructura) de las redes sociales en
los geositios seleccionados.
Se comprobó que los geositios con una mayor complejidad en su
configuración como atractivos, han sabido establecer y mantener
redes con una lógica de mercado, además de apoyarse en las redes
institucionales y personales. Verificándose que a mayor escala geo-
gráfica de los actores involucrados en las redes institucionales, ma-
yor complejidad presentan como atractivos para visitantes. Esta
situación alude a un espacio de redes donde la importancia de cada
micro-espacio de ocio se mide en función de su complementarie-
dad y nexo con escalas geográficas mayores.
Para determinar cómo se transformaron estos geositios en atrac-
tivos para visitantes que “deben ser vistos”, se constató que las
diferentes etapas de sacralización y rutinización se cumplieron,
aunque de manera superpuesta y no siempre consecutiva.
Los geositios que podrían considerarse incompletos en su con-
figuración como atractivos, no han transitado aún por las etapas
de reproducción mecánica (réplicas, souvenirs, postales, etc. que
tomen los atractivos como símbolos del lugar) y social (cuando la
comunidad local identifica a los atractivos turísticos como parte
de su identidad). Las principales razones para una deficiencia en
estas dos etapas se pueden adjudicar a un escaso o nulo esfuerzo
dedicado a la proyección de una imagen turística del atractivo y a la
falta de información para el manejo del recurso.
6. El sistema turístico apeló a la construcción de una autenticidad
substantiva y comunicacional en los geositios paleontológicos para
incorporar áreas periféricas al territorio del turismo.

Conclusión | 203
Por un lado, se crea una autenticidad substantiva en el espacio de acuer-
do con diferentes modalidades de experiencias turísticas que pueden
caracterizarse como oportunidades recreativas agreste y moderna.
Por otro lado, la construcción simbólica de la autenticidad y la expe-
riencia turística están fuertemente condicionadas por la estrategia
comunicacional, en la que interviene de sobremanera la presencia
de una información in situ y ex situ, que no sólo señala al visitante
la existencia de una oferta de atractivos sino la interpretación que
se hará del mismo.
7. Para el visitante los atractivos constituyen imágenes potentes de
los destinos y la oferta de diferentes modalidades de visita puede
contribuir al desarrollo de una diferenciación territorial y elevar
la competitividad de destinos para el paleoturismo. De este modo,
además de los datos sociodemográficos que permiten caracterizar
la demanda actual y proyectar la potencial, resulta indispensable
la profundización en el conocimiento de variables internas de los
visitantes en los geositios atractivos.
Al respecto, en la presente investigación se categorizaron visi-
tantes de paso y visitantes integrantes del equipo paleontológico
(según el tiempo de visita y la forma de participación), grupos
familiares, cursos de estudiantes y otros (según la conformación
grupal), visitantes con un requerimiento básico de servicios o con
un requerimiento mayor de servicios (según el nivel de contacto
con la naturaleza). A su vez, se han identificado en cada uno de
dichos macro-segmentos y segmentos de demanda, distintos sub-
segmentos de visitantes según el comportamiento, motivaciones y
atributos buscados durante la visita.
8. En Norpatagonia, se asistió a una resignificación de la periferia
como una “periferia para el disfrute” mediante la creación de atrac-
tivos secundarios basados en el recurso paleontológico. Esta estra-
tegia implicó la incorporación de un lugar de tránsito en circuitos
turísticos regionales, nacionales e internacionales.
El concepto de periferia adopta un nuevo sentido con el cambio en
las modalidades de consumo del tiempo libre y la evolución en la
concepción de los atractivos turísticos. Se reconoce que en la crea-
ción de periferias como una periferia para el disfrute, intervienen
múltiples aspectos que exceden la conectividad y que está estre-
chamente relacionada con una adecuada accesibilidad en sentido
amplio y procesos simbólicos originados por diversos actores.

204 | Geoturismo en Patagonia Norte


En lo referido al análisis particular de la demanda de visitantes que
concurre a geositios en entornos naturales, se comprobó que en
la construcción de una periferia para el disfrute interviene tanto
la percepción del actual / potencial turista como la percepción del
oferente respecto de lo que cree que el turista busca.
9. La escala y modalidad de desarrollo alcanzado por los atractivos se
corresponden con ópticas diferentes sobre el rol de la conservación
de los recursos naturales patrimoniales y la equidad inter e intra-
generacional.
Al respecto, se constató que la mayoría de los geositios en las áreas
paleontológicas Añelo-CePALB, Plaza Huincul, Zapala–Mariano
Moreno y Lamarque sólo son accesibles al público por medio de
una excursión programada, aunque tienen diferentes políticas con
respecto al costo de entrada y del servicio. En contraposición, la ma-
yoría de los geositios de las áreas paleontológicas El Chocón y Gene-
ral Roca, se puede visitar tanto en forma independiente como por
medio de excursiones organizadas. Se verifica asimismo, que sólo
los geositios con alguna reglamentación de usos y/o plan de manejo
tienen una postura moderada con respecto a la sustentabilidad y la
visión de un desarrollo sustentable del recurso paleontológico.
No obstante, resulta contradictorio que en otros sitios patrimonia-
les como las huellas fósiles del área Picún Leufú en la costa del río
Limay o el yacimiento de huevos fósiles en el Área Municipal Pro-
tegida Parque de los dinosaurios en la ciudad de Neuquén, reciban
efectivamente una demanda intensiva de visitantes que por desco-
nocimiento (no existe información ex situ ni in situ que indique su
existencia y condición de patrimonio) deterioren el recurso con el
pisoteo constante y otros usos incompatibles.
De este modo, en geositios abiertos al público de manera precaria
(atractivos con baja complejidad) se evidencia una postura muy dé-
bil con respecto a la sustentabilidad, caracterizada principalmente
por una mirada antropocéntrica y la idea de que existe una subs-
titución infinita entre el capital natural y el humano-construido.

En lo referido a la hipótesis 1: se ha podido validar que «la creciente


valoración del patrimonio paleontológico en Norpatagonia se asocia al tu-
rismo» y que incluso, esta actividad ha sido la impulsora de procesos de
patrimonialización a escala provincial y regional.
En lo referido a la hipótesis 2: se ha podido validar parcialmente que «la plani-
ficación del desarrollo turístico y recreativo sustentable de sitios paleontológicos

Conclusión | 205
de la Norpatagonia, representa una prioridad estratégica del ordenamiento te-
rritorial para elevar el grado de atracción y desarrollo regional».
De acuerdo con el análisis de los objetivos, acciones propuestas y resul-
tados obtenidos de las políticas públicas impulsadas desde las provincias
del Neuquén y de Río Negro, existe una tendencia general a seguir soste-
niendo el paleoturismo como una alternativa de desarrollo turístico para
municipios ubicados en un lugar de tránsito turístico.
Se observa asimismo, que el auge del Paleoturismo respondió a un
proceso reflexivo local (con apoyo provincial) de búsqueda de alternativas
productivas para áreas en declinación rural y/o con un fuerte desarraigo
regional por tratarse de enclaves energéticos (caso El Chocón, Plaza Huin-
cul, Añelo y Rincón de los Sauces).
No obstante, dicho proceso reflexivo local que aún continúa, no está
exento de lógicas procedentes de un mundo globalizado en donde la no-
ción de periferia puede constituir un elemento de atracción para ciertos
segmentos de visitantes, o representar una barrera para el acceso de los
visitantes regionales al disfrute de su patrimonio. Se comprueba que la
urgencia en activar turísticamente geositios mediante una búsqueda siste-
mática de recursos «auténticos» localizados en áreas naturales, se corres-
ponde también a una demanda global de gestores y visitantes que supera
los límites locales - provinciales.
Finalmente, en lo referido a la hipótesis 3: se ha podido validar que «la
creación de atractivos geo-paleontológicos secundarios, constituye una
ventaja competitiva para la incorporación de áreas periféricas, al territorio
del turismo como destinos intermedios».
Al respecto, se considera que la incipiente formación de redes sociales
con lógicas, escalas geográficas y políticas diferentes, constituye uno de los
principales factores para el desarrollo de geositios naturales en áreas perifé-
ricas. Se ha comprobado que localidades con diferentes actividades produc-
tivas y sin una tradición turística, aunque ubicadas en un lugar de tránsito
turístico, pueden integrarse a circuitos regionales y nacionales con una
oferta de atractivos diferenciados con respecto a los existentes en los luga-
res de origen y de destino final. Asimismo, la movilidad generada por una
demanda de recreacionistas favorece la conectividad regional y la construc-
ción de procesos identitarios a partir de la identificación de los atractivos.
De este modo, la creación y re-creación de atractivos para visitantes se
convierte en una herramienta de gestión del turismo en localidades y re-
giones con intención de insertarse en la Geografía del turismo y contribuir
al desarrollo regional.

206 | Geoturismo en Patagonia Norte


Aparato erudito
Glosario

Abanico terminal: o megabanico, consta de extensas redes de avenamiento


que provocan picos de descarga y eventos de inundación en una topografía
de muy bajo gradiente. El análisis de las direcciones de las paleocorrientes
permite inferir las posibles áreas de aporte. Se observa frecuentemente en
regiones semiáridas con fuerte estacionalidad climática.
Afloramiento: extensión superficial de roca firme.
Ambientes sedimentarios: se clasifican en continental, transicional y marino.
En el ambiente litoral se encuentran cinco sub-ambientes: 1) aluvial, ríos
y sus llanuras aluviales o conos aluviales asociados; 2) lacustre, lagos de to-
das clases; 3) glaciario, incluye ambientes de ríos de transición así como el
ambiente del contacto con el hielo; 4) pantanoso, ambientes de pantano o
«palúdicos», de áreas pobremente aventadas; 5) eólico, áreas de depósitos
aventados, principalmente en los desiertos.
El ambiente transicional posee tres sub-ambientes: 1) deltaico, un delta
grande en el borde del mar es, en realidad, una composición de varios am-
bientes, incluyendo aluvial, pantanoso y marino somero; 2) albúfero, un cuer-
po de agua quieta, separado del mar abierto por una barrera; 3) litoral, incluye
la zona entre la alta y la baja marea, principalmente playas y llanos de marea.
El ambiente marino se caracteriza por cuatro sub-ambientes: 1) el fondo
del mar desde el nivel de baja marea hasta una profundidad de 200 m; 2)
batial, el fondo del mar desde los 200 m. hasta los 4500 m.; 3) abisal, el fondo
del mar desde 4500 m. hasta los 7000 m.; 4) hadal, incluye todas las profun-
didades mayores que 7000 m.
Ammonite: ver cefalópodos.
Andesita (porfirita): roca ígnea extrusiva asociada a lavas de volcanes.
Anticlinal: pliegue hacia arriba de estratos u otras rocas dispuestas en ca-
pas, que forma una estructura abovedada.
Arenisca: clase estructural de roca sedimentaria detrítica, formada predo-
minantemente por partículas minerales de tamaño arena.
Arcilita: es una roca finamente dividida, constituida esencialmente por
argilominerales, pudiendo contener otros minerales que no son arcillosos
(cuarzo, calcita, feldespatos, materia orgánica, etc.). Posee elevado tenor de
partículas por debajo de los 2 (dos) micrones de diámetro.
Aves dinosaurianas: u ornitisquios, es un grupo muy evolucionado. Ar-
chaeopteryx es el ave dinosauriana más primitiva. Tiene dientes, garras,

Aparato erudito | 207


plumas y vértebras de reptiles. Básicamente es un dinosaurio con las si-
guientes características: tiene un pre-dentario (hueso sin dientes), mejilla,
un hueco entre el pre-dentario y el dentario, tendones uniendo todas las
espinas de las vértebras que serviría para darle rigidez a la cola. El área
paleontológica Neuquén Capital es el yacimiento más rico de aves cretáci-
cas del mundo, con el descubrimiento de 3 registros (Neuquenornis volans,
Patagopterix deferrariisi, Alvarezsaurus calvoi) de un total de 7 especies.
Braquiópodos rinconélidos: perteneciente al Phyllum Brachiopoda, son
organismos exclusivamente marinos. La parte blanda del organismo está
protegida por dos conchillas con espinas para no hundirse en el sustrato
por su propio peso, ya que tienen una vida sésil (se fijan al sustrato por pe-
dúnculo carnoso). Presentes desde el Cámbrico y caracterizaron el Meso-
zoico. En la actualidad es una fauna relictual. Fueron desplazados por los
pelecípodos porque tenían muchos requerimientos ambientales.
Cefalópodos: clase Cephalópoda del Phyllum Mollusca. Los cefalópodos
son moluscos marinos entre cuyos representantes actuales se hallan los
pulpos y calamares, pero que en el pasado incluyeron a los ammonites, ex-
tinguidos a finales del Cretácico. A diferencia de otros moluscos, carecen
de pie y están dotados de una masa de tentáculos prensiles. La ornamenta-
ción de la conchilla de los ammonites es diagnóstica, pudiéndose observar
líneas de crecimiento, costillas, espinas y tubérculos.
Coníferas de la Familia Podocarpaceae: estrato superior de un bosque
siempre – verde. En el Área Natural Protegida «Bosque Petrificado» de Val-
cheta (Río Negro) se han encontrado troncos fósiles de mediano porte (de
hasta 20-30 m aproximadamente).
Coral: pertenece al Grupo de los Cnidarios presentes desde el Cámbrico.
Está conformado por el pólipo (parte blanda) y el coralito (parte dura o es-
queleto). Los corales viven en colonias o solitarios, fijos al sustrato y son
exclusivamente marinos e indican la existencia de aguas someras tropi-
cales a subtropicales. Pueden reproducirse de dos formas: por partición, o
mediante una larva generada por origen sexual que se deja arrastrar por la
corriente, se fija y forma nuevas colonias.
Crinoideos: ver equinodermos.
Cuenca sedimentaria: gran depresión cortical circular o elíptica en un
cratón (corteza continental estable, no afectada por actividad tectónica
importante desde fines de la era Paleozoica) en la que se acumula una
gruesa serie de rocas sedimentarias mientras va hundiéndose el fondo de
la cuenca. Según su inserción en la corteza se identifican distintos tipos de
cuenca: de antearco, de retroarco, de antepais, etc.

208 | Geoturismo en Patagonia Norte


Cycadales: sotobosque de elementos perennifolios.
Discordancia: relación discontinuada en términos de edad, entre estratos
de una edad geológica y rocas más antiguas subyacentes; la superficie de
erosión o no depositación
Ectinitas: rocas metamórficas
Equinodermos: invertebrados marinos muy evolucionados, de formas re-
dondeadas (subcilíndrica, estrellada o discoidal) que habitan desde áreas
costeras hasta abisales. La gran mayoría poseen una estructura esqueletal
(teca o caparazón) formada por placas exagonales o pentagonales que tie-
nen la capacidad de crecer, de naturaleza calcárea (calcita). Provienen del
Cámbrico hasta la actualidad.
Algunos son de vida fija (como los crinoideos) y otros de vida libre. El tama-
ño de los crinoideos es variable, en los actuales no supera los 50 cm. aunque
existen ejemplares fósiles de hasta 21 m.
Estratigrafía: rama de la Geología Histórica que versa sobre la sucesión
de acontecimientos de la historia de la Tierra, interpretada a partir de la
evidencia hallada en rocas sedimentarias.
Estratificaciones cruzadas: sistema de capas (láminas) inclinadas o curva-
das en una unidad de arenisca compacta, que indica deposición en una duna
de arena, un delta o una barra de arena en un lecho fluvial o una playa.
Falla: o cizalla, es una superficie de fractura resultado de una deformación
terrestre en la que se produce movimiento relativo entre capas de rocas
paralelas, cada una de las cuales resbala o se desliza frente a la capa adya-
cente. Existen diferentes tipos de fallas: normales, inversas, horizontales o
de desgarramiento, en tijera o de cizallamiento.
Fangolita: ver arcilita.
Fenoblasto: roca volcánica afanítica (los cristales individuales no pueden
ser reconocidos a simple vista) que se consolida cerca de la superficie, de
tonalidades oscuras.
Filón basáltico: cuerpo rocoso intrusivo o plutón de pequeño tamaño, en
forma de masas delgadas laminares, con una textura de grano fino debido al
enfriamiento relativamente rápido por el contacto con la roca circundante.
Foraminíferos: organismos de pequeño tamaño (1 o 2 mm a menor, hay
excepciones como los nunmulites que alcanzan los 4 cm de diámetro) con
una cónchula que conforma un endo-exoesqueleto.
Formación geológica: según el Código Internacional de Estratigrafía del
año 1976, la formación es una unidad formal de mapeo caracterizada por
un conjunto de rocas diferenciables en afloramiento o que pueden ser se-
guidas en profundidad y mapeables a escala 1:25:000.

Aparato erudito | 209


Fósil guía: especie fósil particularmente apropiada por su limitado rango de
tiempo, para establecer la edad geológica de una unidad estratigráfica.
Gastrópodos: clase Gastrópoda del Phyllum Mollusca. Los gastrópodos
son básicamente un cono enroscado cuyo crecimiento es una progresión
geométrica. Tienen hábitos predominantemente acuáticos, sin embargo,
constituyen los únicos del phyllum que invadieron el ambiente terrestre.
Provenientes desde el Cámbrico Superior hasta la actualidad.
Grupo: según el Código Internacional de Estratigrafía del año 1976 se refie-
re a una unidad que agrupa formaciones bajo una denominación común.
Según la paleontología el grupo se diferencia en: 1) monofilético, com-
prende al ancestro común y a todos los descendientes y; 2) parafilético, sus
integrantes no poseen un ancestro común, o bien el ancestro común y/o
algunos de los descendientes quedan excluidos.
Huevos de dinosaurios: la forma y tamaño de los huevos varían según las
especies. En general, tienen cáscara relativamente delgada indicando un
bajo contenido de oxígeno, alto porcentaje de dióxido de carbono y alta
concentración de humedad en el ambiente de nidificación. Todos los hue-
vos y nidadas descubiertos hasta el momento en Norpatagonia, han sido
atribuidos a saurópodos titanosaurios. Ejemplos de estos registros se pue-
den encontrar en las áreas paleontológicas Lamarque y Neuquén Capital.
Ictiosaurio: ver reptiles marinos.
Iguanodóntidos: Aparecen en el Jurásico Medio y llegaron a tener desde
unos 3 m hasta 13 m de largo. Son herbívoros de mediano tamaño, en ge-
neral bípedos aunque algunos habrían caminado en cuatro patas (Iguano-
don), desarrollaron complejos sistemas de masticación y ornamentación
craneal, quizás para comunicación y conducta de nidificación en colonias.
Tenían amplios picos sin dientes y una tendencia a reducir el número de
dedos en el pie a sólo tres. Ver ornitópodos.
Intrusión tabular o filón capa: plutón que se proyecta en forma ascenden-
te, desencajando las masas sueltas de roca que lo contiene y las incorpora
al magma ascendente. Puede ser superficial (ver filón basáltico, en área
paleontológica Plaza Huincul) o no.
Limolitas: roca sedimentaria con una granulometría menor a los 2 mm.
Litopternos: fauna extinguida del Eógeno que se conforma en dos gru-
pos, los proterotéridos y los macrauquénidos. Los primeros desarrollaron
formas similares a los equinos y los segundos, parecidos a los camélidos
(camellos y dromedarios) aunque con una contextura más robusta. La dife-
rencia entre ambos radica en la reducción de los dígitos. Habrían ingresa-
do por la conexión intercontinental como los notoungulados.

210 | Geoturismo en Patagonia Norte


Megarraptor: carnívoro con poderosas garras. Se han encontrado ejempla-
res en las áreas paleontológicas Plaza Huincul (Megarraptor namunhuiquii)
y Añelo-CePALB.
Mosasaurio: ver reptiles marinos.
Moluscos bivalvos género Diplodon: ver Phyllum Mollusca.
Notoungulados: grupo de mamíferos cuyos ancestros estaban presentes
en Sudamérica a fines del Cretácico o a principios del Terciario y que ha-
brían ingresado a Norpatagonia, a través de la conexión intercontinental.
Están todos extinguidos desde el Pleistoceno superior y han ocupado nichos
diferentes, con formas parecidas a los roedores y hasta los hipopótamos.
Ornitópodos: o dinosaurios ungulados, representan el grupo más grande
de ornitisquios (clasificados como dinosaurios «cadera de ave», aunque las
aves descienden de pequeños dinosaurios terópodos) e incluyen formas de
diverso tamaño. Se encuentran desde el Jurásico temprano hasta el Cretá-
cico y se dividen en tres linajes, de los cuales interesa mayormente el de los
iguanodóntidos (huellas fósiles de estos dinosaurios se han encontrado en
Villa El Chocón).
Paleogeografía: distribución de tierras y mares en diversas épocas geológicas.
Paleontología: disciplina relacionada con la biología y la geología que es-
tudia la vida del pasado o actividad biológica, basada en el registro fósil.
Paraconcordancia: Concordancia relativa entre dos cuerpos de rocas se-
dimentarias pero que conforman en realidad una discordancia en sentido
temporal.
Pelecípodos: clase Pelecípoda o Bivalvia del Phyllum Mollusca. Son molus-
cos acuáticos con el manto dividido en dos partes o lóbulos paleales, que
secretan ambos una valva calcárea o pieza esqueletal para contener las
vísceras. El factor que controla el tamaño y distribución de los pelecípo-
dos es fundamentalmente la temperatura del agua. La forma y grosor de
la conchilla están relacionadas además, con la naturaleza del fondo, agita-
ción del agua y existencia de corrientes (en las zonas de costa predominan
conchillas gruesas).
En el caso de las Trigonias, las ¾ partes de la valva posee tubérculos y costi-
llas en la parte posterior.
Phyllum Mollusca: organismos bivalvos, por lo general sedentarios aunque
algunos son nadadores. Los primeros aparecieron en el Cámbrico y en la
actualidad es uno de los grupos más exitosos en el ambiente marino. Du-
rante el Carbonífero invadieron ambientes dulceacuícolas y salobres.
Plesiosaurio: ver reptiles marinos.

Aparato erudito | 211


Pizarra: roca de grano muy fino con exfoliación planar perfecta. De color
oscuro o negro, proviene del metamorfismo de bajo grado de las lutitas
(roca sedimentaria arcillosa).
Reptiles marinos: criaturas que se han adaptado a la vida en los océanos,
modificando sus extremidades en aletas y adquiriendo un cuerpo de con-
torno fusiforme, apto para el desplazamiento veloz en el medio acuático.
Durante la mayor parte del Mesozoico los ictiosaurios (similares a delfines
actuales), plesiosaurios (similar a una tortuga marina despojada de su ca-
parazón, con cuello de víbora), cocodrilos marinos y mosasaurios fueron
los integrantes más importantes de la comunidad de reptiles marinos. En
la actualidad, el conjunto de reptiles marinos se reduce a cincuenta ser-
pientes marinas, siete géneros de tortugas y la iguana de Galápagos.
Rocas bioquímicas: se originan por la precipitación química causada por
organismos como las bacterias, algas, los corales o los moluscos. Según
la naturaleza de los restos orgánicos acumulados pueden distinguirse
tres tipos: 1) calcáreas (por ejemplo la coquina), provienen de animales o
vegetales marinos que asimilan el carbonato de calcio para la formación
de su esqueleto, concha o cáscara (bancos de coralíferas, foraminíferos,
crinoideos, etc.); 2) silíceas, es el resultado del transporte y compactación
de espículas silíceas de esponjas o de otros organismos silíceos como los
radiolarios; 3) fosfatadas, constituidas por el guano o depósito de excre-
mentos de aves de mar. Otros depósitos de origen orgánico son el grafito,
la hulla, la turba, el petróleo.
Saurópodos: aparecieron en el Jurásico Inferior y algunas características
generales son: tenían hábitos herbívoros, eran cuadrúpedos de cuello y cola
largos. Hay dos tipos craneanos básicos (camarasauroide y diplodocoide)
y para alivianar sus esqueletos, las vértebras tienen profundas cavidades,
proyecciones óseas para estabilizar las vértebras (hipósfeno - hipantrum)
y arcos hemales en la cola para proteger el sistema circulatorio. Los pec-
torales están constituidos por la escápula muy desarrollada y un pequeño
coracoide de forma oval o circular. Los dientes son de tipo lápiz y se ubican
en la parte anterior del cráneo.
Sedimentitas carbonáticas: rocas compuestas por carbonato de calcio de
origen bioquímico que se depositan en cuencas sedimentarias, por lo ge-
neral, marinas.
Sérpulas de anélidos: bioturbaciones que generan los gusanos cuando ora-
dan la roca.
Subgrupo: subdivisión del grupo según la geología.

212 | Geoturismo en Patagonia Norte


Tectónica compresiva: esfuerzo cortical compresivo que provoca deforma-
ción y fallas de tipo inverso y transformantes.
Terópodos: algunas de sus características más sobresalientes son la unión
de los huesos de la mandíbula y paladar mediante ligamentos, manos lar-
gas y de sólo tres dedos con dígitos fuertes y movibles en alto grado, las
uñas se distinguen por ser agudas y con tubérculos, huesos con cavidades
más largas que en otros dinosaurios (elemento exagerado en las aves)
produciendo una reducción en su peso. Los dientes generalmente son de
forma alargada, curvada y aserrada, se extienden hacia atrás de la órbita y
están insertados en huecos mediante ligamentos. Tenían una unión móvil
entre la cabeza y el cuello, dando una flexión y rotación más efectiva que
en otros dinosaurios. Pueden distinguirse dos grupos: los Ceratosauria y los
Tetanure, que poseen caracteres anatómicos específicos.
Terópodo aviano: eslabón entre el dinosaurio terópodo y las aves. Se es-
tima que el Unenlagia comahuensis de unos 90 millones de años, es este es-
labón. Su nombre significa «mitad pájaro del Comahue». Con 2,30 m. de
largo y 1,20 m de alto, es el ancestro del Archaeopteryx (registro del ave vo-
ladora más antigua del mundo). Estaba cubierto de plumas que le permiti-
rían regular la temperatura corporal. No podía volar aunque mantenía sus
miembros delanteros recogidos en forma de ala. Estas proto-alas no eran
ni los brazos caídos y atrofiados de los carnívoros (terópodos) ni auténticas
piezas de vuelo como en las aves. Caminaba apoyando sólo los dedos de sus
patas, uno de los cuales estaba provisto de una filosa garra.
Titanosaurios: integran el grupo de dinosaurios más distribuido en Améri-
ca del Sur y sus fósiles son muy abundantes en la Norpatagonia. Presentan
vértebras procélicas a lo largo de toda la cola (el cuerpo vertebral es ante-
riormente cóncavo y posteriormente convexo). Las patas surgían en línea
recta hacia el suelo desde caderas extraordinariamente anchas. De cola y
cuello largos, con cabeza pequeña, dientes pequeños.
Se considera que jugaron un papel predominante como grandes consumi-
dores primarios (herbívoros) y debido a su aislamiento se habría produci-
do una ausencia de competidores por el mismo nicho ecológico, principal
razón de su diversificación en Norpatagonia como en ningún otro lugar
del mundo, llegando a desarrollar formas gigantescas. Ejemplos de tita-
nosaurios en Norpatagonia son el Argentinosaurus huinculensis (en el área
paleontológica Plaza Huincul) y el Futalognkosaurus dukei (en el área paleon-
tológica Añelo-CePALB). Ver saurópodos.
Unenlagia comahuensis: ver terópodo aviano.

Aparato erudito | 213


Unidad litoestratigráfica: cuerpos de rocas ígneas, sedimentarias o meta-
mórficas distinguibles por sus características litológicas. La unidad litoes-
tratigráfica fundamental es la Formación.
Unidad litológica: Ídem anterior.
Vulcanitas: rocas volcánicas.

214 | Geoturismo en Patagonia Norte


Bibliografía y fuentes

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Ley Nº 24.897. Ley Nacional sobre la «Declaración de Lugar Histórico Nacional, el área de
Reserva Paleontológica y Ecológica en Villa El Chocón», 1998
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236 | Geoturismo en Patagonia Norte


Anexos
1. Indicadores considerados para el análisis de la configuración de
geositios, como atractivos para visitantes
2. Modelo de encuesta semiestructurada para visitantes
3. Modelo de encuesta semiestructurada para investigadores
4. Caracterización de las principales actividades económicas y la
oferta turística general de las localidades en estudio
5. Cuadros síntesis de acciones y actores involucrados en cinco casos
de estudio
6. Fichas de inventario de geositios atractivos relevados en Norpata-
gonia según área paleontológica

Anexos | 237
1- Indicadores considerados para el análisis de la
configuración de geositios, como atractivos para visitantes.

• Indicadores y categorías de la esfera “Núcleo”


• Indicadores y categorías de la esfera “Entorno de contextualización”
• Indicadores y categorías de la esfera “Zona de cierre”

E1: Disposición del geositio:

1 - Agrupada
2 - Aislada

E2: Forma de acceso hasta el geositio:

3 - Fácil (ruta asfaltada y/o consolidada en buen estado, con alguna


oferta de transporte turístico o no turístico hasta el geositio).
4 - Difícil (ruta y/o camino en buen estado, con tramos posteriores de
campo traviesa o senderos de alta dificultad; pero con alguna oferta de
transporte turístico o no turístico hasta el geositio).
5 - Muy difícil (sin oferta de transporte turístico o no turístico hasta el
geositio).

E3: Información in situ:

1. Si
2. No

E4: Presencia de restos fósiles in situ:

1. Si
2. No

E5: Superficie estimada del geositio:

1. 1 ha. o extensión indeterminada.


2. De 10 m2 y hasta 9.999 m2.
3. Menos de 10 m2.

Anexos | 239
E6: Distancia a centro poblado más cercano:

1. En una ciudad o a menos de media hora de traslado


2. Más de media hora y hasta una hora y media de traslado
3. Más de una hora y media de traslado

E7: Puntos de observación:

1. Superior directo o panorámico


2. Inferior y a nivel
3. Inferior o a nivel

E8: Tareas de mantenimiento del recurso


paleontológico y el entorno natural circundante:

1. Periódicas
2. Eventuales
3. Ninguna

E9: Compatibilidad con actividades productivas:

1. No existe superposición
2. Complementarias
3. Incompatibles

E10: Declaración de área protegida:

1. Si
2. En proceso
3. No

E11: Plan de manejo o reglamentación de usos:

1. Si
2. En proceso
3. No

E12: Recurso humano afectado al sitio:

1. Si

240 | Geoturismo en Patagonia Norte


2. No

C1: Tiempo abierto a las visitas:

1. En forma permanente
2. En forma periódica
3. En forma eventual

C2: Información ex situ:

1. Si
2. No

C3: Programación de la oferta:

1. Independiente y con excursión turística programada


2. Sólo con excursiones programadas.
3. Sólo independiente
4. Sin oferta programada

C4: Apoyo estatal en inversiones de puesta en valor del atractivo:

1. Si
2. No

C5: Apoyo de sponsors en inversiones de puesta en valor


del atractivo:

1. Si
2. No

C6: Trabajo voluntario en la operación turística del geositio:

1. Si
2. No

Anexos | 241
C7: Su visita se complementa con atractivos ubicados:

1. En la misma área paleontológica y en otras de la Región.


2. Sólo en otras áreas de la Región
3. Sólo en la misma área paleontológica.
4. No se complementa con otros atractivos geo-paleontológicos.

C8: Lugar de residencia prioritario de los visitantes:

1. Nacional e internacional.
2. Provincias de Río Negro y Neuquén.
3. Local.

Algunas consideraciones para la interpretación de los datos:

No se pondera la “accesibilidad” al geositio, pero sí la conectividad o acce-


sibilidad física (distancia a centro poblado o de servicios; forma de acceso y
la existencia de una oferta de transporte).
No se pondera la cantidad ni el tipo de instalaciones y/o equipamiento en
el geositio, debido a que su adecuación responde a las percepciones y atribu-
tos buscados por distintos segmentos de visitantes. Sin embargo, sí se con-
sidera pertinente la distinción entre la existencia o no de un apoyo estatal y
de un apoyo privado, en inversiones para la puesta en valor de los atractivos.
No se pondera la gestión turística según tipo de gestor, debido a que
existen múltiples combinaciones posibles desde el sector público y privado.
No se pondera la gestión turística según propiedad de las tierras, por-
que se trata de un patrimonio de uso público y el interés observado por
parte de los particulares, en acompañar un proceso de desarrollo turístico
es circunstancial; al menos en esta etapa embrionaria.
No se pondera el nivel de capacitación del personal afectado al geositio,
debido a que pocos geositios disponen de dicho personal en forma perma-
nente o durante el tiempo de apertura del atractivo.
No se pondera la finalidad de la visita; es decir, si es educativa y/o turís-
tica, así como si es voluntaria (esparcimiento) u obligatoria (en el contexto
de un viaje de estudios). Sin embargo, se considera importante su inclu-
sión como parte de la descripción de la experiencia de viajes. Sí se distin-
gue el lugar de residencia de los visitantes, para establecer la capacidad de
atracción del atractivo.
A los efectos descriptivos, sí se incluyen datos referidos a las instala-
ciones y/o equipamiento presentes en los geositios, el tipo de gestor, la

242 | Geoturismo en Patagonia Norte


propiedad de las tierras y el nivel de capacitación del personal afectado al
geositio (durante el período que permanece abierto a las visitas).
No se pondera el cobro de entrada a los visitantes, ya que el costo puede
trasladarse a otros agentes (públicos y privados) mediante subvenciones o
donaciones.
Lugar de residencia, igual se completa aunque los visitantes no reconoz-
can el geositio como un atractivo (ejemplo: geositios en el Cañadón Escon-
dido de Villa El Chocón o geositios en la costa de Picún Leufú); o no se rela-
cione con la cantidad de visitantes que recibe el geositio. De esta forma, un
geositio puede tener una demanda mayoritariamente de origen nacional /
internacional, debido a que en un momento puntual, fue un geositio de im-
portancia científica relevante con mayoría de investigadores del extranjero.
Se distingue entre “disposición del geositio” (aislada o agrupada) que
se refiere a su emplazamiento; y “complementariedad con otros atractivos
geo-paleontológicos” (incluidos los museos), porque en la programación de
la oferta se seleccionan atractivos que no necesariamente se encuentran
próximos en distancia física y de tiempo.

Anexos | 243
2- Modelo de encuesta semi-estructurada para visitantes.

Le agradeceríamos si pudiera contestar el siguiente cuestionario perso-


nalmente. Su participación resulta de suma importancia para el Proyecto de
Investigación que está llevando a cabo la Facultad de Turismo de la Univer-
sidad Nacional del Comahue. Su dentidad permanecerá en el anonimato.

Consigna: marque con una X la respuesta correcta y complete sobre la


línea punteada (con el mayor detalle posible).

Cuestionario:
Fecha:
¿Cuántas veces visitó la excavación?

• Sólo esta vez


• Entre 2 y 4 veces
• Más de 4 veces

¿Cuál es el motivo o los motivos de su visita? Elegir hasta 5 opciones)

• Ver fósiles originales en una excavación.


• Contacto con el equipo de trabajo.
• Ver técnicas de trabajo sobre el fósil.
• Visitar un nuevo atractivo en la región.
• Interés de los hijos.
• Relacionar el sitio con conocimientos previos de Geología y Paleon-
tología
• Pasión por los fósiles de dinosaurios.
• Cercanía del atractivo al lugar de residencia.
• Interés por lo natural.
• Ver el campamento.
• Conocer la zona.
• Acompañar a familiares/amigos.

¿Conocía el Lago Los Barreales?

• Si
• No

244 | Geoturismo en Patagonia Norte


¿Por qué no lo conocía?

...............................................................................................................................

...............................................................................................................................

...............................................................................................................................

¿Qué imagen tenía de Barreales - Loma de la Lata?

...............................................................................................................................

...............................................................................................................................

...............................................................................................................................

¿Qué esperaba encontrar en el sitio de la excavación?

...............................................................................................................................

...............................................................................................................................

...............................................................................................................................

¿Cómo califica su visita al yacimiento paleontológico?

• Muy satisfactoria
• Satisfactoria
• Poco Satisfactoria

3) Luego de su visita, asigne un puntaje de 1 a 10 con respecto a:

• El guiado
• Atención recibida
• Contenido de la información
• Material ilustrativo
• Manejo de grupos de visitantes

Sugerencias:

• El acceso al sitio de la excavación

Anexos | 245
• Señalización antes de llegar al lugar
• Señalización en el área del Campamento Paleontológico

Sugerencias

5) En vez de visitar la Excavación de Barreales ¿qué otro destino / lugar


habría elegido para visitar hoy?

...............................................................................................................................

...............................................................................................................................

6) ¿En qué ciudad reside actualmente?

...............................................................................................................................

7) Además de ver la excavación ¿qué actividades o lugares de visita planeó


para el resto de su viaje?

...............................................................................................................................

...............................................................................................................................

8) ¿Con quiénes vino a la excavación?

• Sólo
• En pareja
• Con hijos en edad escolar
• Con hijos adolescentes
• Con otra familia
• Con amigos
• Con los padres
• Con otros parientes
• Con compañeros de curso

9) ¿Por qué medio se enteró?

• Señalización
• Diario

246 | Geoturismo en Patagonia Norte


• Referencia de conocidos
• Radio
• Otro medio
• ¿Cuál?

...............................................................................................................................

Gracias por su colaboración!!

Anexos | 247
3- Modelo de encuesta semi-estructurada para investigadores.

Estimada/o investigadora/or:
Como representante de la comunidad científica, con conocimiento de
los hallazgos paleontológicos y su contexto geológico asociado en diversas
áreas de las provincias de Río Negro y del Neuquén, le agradecería si pu-
diera completar la siguiente encuesta. Los resultados serán utilizados en
el trabajo de investigación “Desarrollo turístico y recreativo sustentable de
sitios paleontológicos en Norpatagonia”.
A su juicio ¿qué orden de importancia científica le asigna a las siguien-
tes 11 áreas, en función de sus hallazgos paleontológicos? (De 1 a 11, corres-
pondiendo a 1 la mayor valoración).

Nota: se mencionan algunos geositios de interés paleontológico incluidos en cada área.

N° de orden
ÁREAS PALEONTOLÓGICAS SEGÚN ASOCIACIÓN A MUSEOS
(de 1 a 11)
COSTA NORTE DEL LAGO LOS BARREALES – CEPALB (Sitio de
hallazgo del Futalognkosaurus dukei, excavación génesis, playa Paynemil)
EL CHOCÓN (Sector provincia del Neuquén: Huellas de Dinosaurios,
Cañadón Escondido, Yacimiento La Antena, sitio de hallazgo del
Giganotosaurus carolinii)

GENERAL ROCA (Área Natural Protegida Paso Córdova, barda norte)

LAMARQUE (Límite K-T, Salinas de Trapalcó, Salitral de Santa Rosa,


Bosque Petrificado, Cº Tortugas)
MARGEN SUR-CIPOLLETTI (Anfiteatro, Bosque Petrificado Carús, Los
Gigantes)
NEUQUÉN (Campus Universidad Nacional del Comahue y Parque de
los Dinosaurios)
PICÚN LEUFÚ (sector huellas fósiles en la costa del río Limay)

RINCÓN DE LOS SAUCES (sitios de excavación Narabuena II y Lomitas)


PLAZA HUINCUL (Sierra Atravesada, Sierra Portezuelo, sitio de hallazgo
del Argentinosaurus huinculensis)
VALCHETA (Área Natural Protegida Bosques Petrificados, Cº Chipauquil
con mojarrita desnuda, Meseta de Somuncurá).
ZAPALA-PERITO MORENO (Cº Mesa, Arroyo Covunco, Cº Los Burros,
Bajada El Manzano, Anticlinal y alrededores)

248 | Geoturismo en Patagonia Norte


¿Qué criterios consideró para establecer el ordenamiento precedente (se-
gún prioridad)?.

...............................................................................................................................

...............................................................................................................................

¿Existe alguna aclaración que considera pertinente realizar, respecto de


la valoración efectuada?

...............................................................................................................................

...............................................................................................................................

Muchas gracias por su tiempo y buena predisposición.


Lic. Laila Vejsbjerg.

Anexos | 249
4- Caracterización de las principales actividades económicas
y la oferta turística general de las localidades en estudio.

Cuadro 1: Caracterización general de la oferta productiva en


once localidades de Norpatagonia

Principales actividades
Población Conectividad
económicas
Zapala 31.534 Minería (fábricas de cemento, cal A 178 km de Neuquén
habitantes y yeso; moliendas de minerales (por ruta Nac. Nº 22).
y cortadoras de piedra laja).
Ganadería extensiva.

Villa El 957 Generación y transporte de A 79 km de Neuquén (por


Chocón habitantes energía producida por la Central rutas Nacionales
Hidroeléctrica El Chocón. Nº 237 y Nº 22).
El turismo basado en el recurso
agua y paleontología.
Emprendimientos agrícolas y de
chacinados.
Picún Leufú 3.222 Generación y transporte de A 131 km de Neuquén
habitantes energía desde la presa Pichi- (por rutas Nacionales
Picún Leufú. Emprendimientos Nº 237 y Nº 22).
Frutihortícolas.
Plaza Huincul 12.273 Industria relacionada con la A 105 km de Neuquén
habitantes actividad petrolera, desde (por ruta Nac. Nº 22).
producciones plásticas a
empresas de servicios petroleros.
Neuquén 203.190 Parque industrial con A 1164 km de Buenos Aires
capital habitantes metalúrgicas, madereras, (por ruta Nac. Nº 152).
cerámicas, materiales de A 4 km de Cipolletti (por
empaque, etc. ruta Nac. Nº 22).
Empresas ligadas a la A 434 km de Las Grutas
explotación petrolera y las (por rutas Nacionales
relacionadas con la construcción Nº 22, Nº 250 y Nº 3).
y servicios. A 440 km de San Carlos de
Es el núcleo político – Bariloche (por ruta Nº 237).
administrativo de la provincia. Empresas de transporte
de colectivos: ver Cipolletti,
además de los servicios
interurbanos y regionales
que conectan la provincia
del Neuquén (incluso con
Chile).

250 | Geoturismo en Patagonia Norte


Cipolletti 74.866 Se localiza en la denominada A 1.289 km de Buenos
habitantes Región del Alto Valle de Río Aires (por rutas Nacionales
Negro. Nº 22 y Nº 152).
La actividad principal del Alto A 580 km Viedma (por
Valle es la agricultura intensiva rutas Nac. Nº 22 y Nº 250).
A 450 km de Las Grutas (por
bajo riego. La producción más
rutas Nº 22, Nº 2 y Nº 3).
importante corresponde a frutas A 490 km de San Carlos de
de pepita (manzana y pera). A Bariloche (por rutas Nac.
éstas le siguen la vid y el cultivo Nº 22 y Nº 237).
de otras frutas y hortalizas. Junto Hay 13 empresas de
a la producción primaria se ha colectivos que conectan
desarrollado una importante Cipolletti con diferentes
producción agroindustrial. A lo puntos de la región y el país:
largo de los aproximadamente Centenario: Cipolletti-Gral.
100 Km de valle irrigado, Roca-B.Blanca; Cipolletti-
Gral. Roca-Viedma.
se encuentra la mayor
El Rápido Argentino:
concentración de población de la Cipolletti-Gral. Roca-Viedma.
Provincia. Fredes: Cipolletti-Gral.
Roca-Viedma.
Crucero del Norte: Cipolletti-
Roca - Bs As-La Plata.
Del Sur y Media Agua:
Cipolletti-Gral. Roca-
Mendoza-San Juan
TUS: Bariloche-Cipolletti-
Gral. Roca-Córdoba;
Chevallier: Cipolletti-Gral.
Roca-Buenos Aires;
Cipolletti-Gral. Roca-Rosario.
Flecha Bus: Cipolletti-Gral.
Roca-Córdoba;
T.A.C.: Cipolletti-Gral.
Roca-Córdoba; Cipolletti-
Gral. Roca-Mendoza;
Cipolletti-Gral. Roca-
Buenos Aires-La Plata;
Bariloche-Cipolletti-Gral.
Roca-Buenos Aires.
Andesmar: Cipolletti-Gral.
Roca-Río Gallegos;
El Valle: Cipolletti-Gral.
Roca-Viedma.
Vía Bariloche: Gral. Roca-
Buenos Aires; Gral. Roca-
La Plata;Cipolletti-Gral.
Roca-Mar del Plata.
Ko-Kó: Cipolletti-Gral.
Roca-Cipolletti; Cipolletti-
Gral. Roca.-Villa Regina;
Cipolletti-Gral. Roca-
Choele Choel.

Anexos | 251
General Roca 78.258 Idem anterior A 1.200 km de Buenos
habitantes Aires (por ruta Nac. Nº
152).
A 513 km de Viedma (por
rutas Nacionales Nº 22 y
Nº 250).
A 197 km de Lamarque
(por rutas Nacionales Nº
22 y Nº 250).
A 386 km de Las Grutas
(por rutas Nº 22, Nº 2 y
Nº 3).
A 502 km de San Carlos
de Bariloche (por rutas
Nacionales Nº 22 y Nº
237).
Aeropuerto para vuelos
domésticos Gral. Roca-
Buenos Aires-Gral. Roca.
Hay 13 empresas de
colectivos que conectan
Gral. Roca con diferentes
puntos de la región y el
país: Idem anterior.

Lamarque 7.803 Lamarque conforma junto con A 1.087 km de Buenos


habitantes cinco municipios (Choele Choel, Aires (por ruta Nac. Nº
Chimpay, Beltrán, Darwin, 22).
Pomona) el área considerada A 313 km de Viedma (por
como Valle Medio. ruta Nac. Nº 250).
La principal actividad A 175 km de Las Grutas
económica del Valle Medio es la (por ruta Nac. Nº 3).
frutihortícola, que se alterna con A 257 km de Neuquén
forrajes y viñedos. La ganadería (por ruta Nac. Nº 22).
y la apicultura también son A 659 km de San Carlos
actividades importantes. de Bariloche (por ruta
Prov. Nº 23).

Sólo dos empresas de


colectivos (con una
frecuencia diaria) se
desvían 3 km de la ruta
Nac. Nº 250, para ingresar
hasta Lamarque.
Existen taxis compartidos
con una frecuencia de
una hora, para el trayecto
Lamarque-Choele Choel.

252 | Geoturismo en Patagonia Norte


Valcheta 3.520 Valcheta se ubica en la A 1.244 km de Buenos Aires
habitantes denominada Región Sur, que (por ruta Nac. Nº 3).
se caracteriza por un relieve A 300 km de Viedma (por
mesetiforme con una altura media ruta Nac. Nº 3).
de 200 a 300 metros sobre el nivel A 136 km de Las Grutas (por
del mar, ocupa más del 50 % de la ruta Nac. Nº 3).
superficie total provincial. Posee A 544 km de San Carlos de
clima muy árido y con fuertes Bariloche (por ruta Prov. Nº 23).
vientos, algunas cuencas sin A 308 km de Choele Choel
desagües y pequeños arroyos. Las (por rutas Nº 2 y Nº 250).
actividades predominantes son la El Tren Turístico Patagónico
cría extensiva de ganado ovino y hace una escala en la
caprino y la minería. La población estación de trenes, con una
es escasa y dispersa, y hay pocos frecuencia de dos veces por
centros poblados. semana, uniendo Vacheta
con Buenos Aires y con
Bariloche.
En el trayecto de ida pasa
entre las 24:00 y las 2:30
hs; mientras que regresa
en horas de la madrugada.
Cabe destacar que en estos
horarios no hay servicio de
taxi desde la estación de
tren hasta Valcheta y que la
oferta del Tren Patagónico no
considera esta localidad como
destino turístico de paso, para
este segmento de viajeros.
Hay una pista de aterrizaje
clausurada en terreno
compactado de 1.800 mt.
Transitan por esta localidad
2 empresas de colectivos: la
Empresa Las Grutas (sale
de Las grutas a Valcheta a
las 20:45 hs y regresa de
Valcheta Las Grutas a las
05:30 hs); y la Empresa 3 de
Mayo (sale de Las Grutas
a Valcheta a las 21:30 hs y
regresa de Valcheta a Las
Grutas a las 03:50 hs). La
duración del viaje es de
aproximadamente 1 ½ horas
y que ambos servicios de
transporte están pensados
para el residente de Valcheta
que desea veranear o
realizar trámites en el día;
sin considerar la demanda
potencial de turistas que
se podría captar en San
Antonio-Las Grutas.

Anexos | 253
Añelo 1.742 Explotación de gas y petróleo. A 103 km de Neuquén (por
habitantes Emprendimientos vitivinícolas y ruta Prov. Nº 7).
frutihortícolas
Rincón de los 10.129 Explotación de petróleo A 246 km de Neuquén (por
Sauces habitantes y empresas de servicios rutas Provinciales Nº 5 y
relacionadas con esta actividad. Nº 7)
Emprendimientos frutihortícolas. Tiene 3 empresas de
colectivos con una
frecuencia diaria Rincón-
Añelo-San Patricio del
Chañar-Neuquén y a la
inversa.
Hay un servicio de vuelos
de cabotaje Neuquén-
Rincón-Neuquén con una
frecuencia diaria.

Nota: continuación Cuadro 1.

Alojamiento Restaurantes Agencias de viajes

Zapala 222 6 1
plazas habilitadas
2 campings organizados
Villa El 91 3 ---------------------
Chocón plazas habilitadas
3 campings organizados
con 450 plazas
Picún Leufú 5 alojamientos habilitados 3 ---------------------
2 campings organizados
Plaza Huincul 30 7 5 (entre Plaza Huincul
plazas habilitadas y Cutral-có)
Neuquén 2297 54 22
capital plazas habilitadas
1 camping organizado
Añelo 1A ----------------------
163 plazasA
Rincón de los 303 9A ----------------------
Sauces plazas habilitadas

254 | Geoturismo en Patagonia Norte


Cipolletti 495 plazas habilitadas 13 9

General Roca 537 plazas habilitadas 20 6


5 campings organizados
Lamarque 1 camping habilitado 1 Ninguna.
(Choele Choel concentra (5 restaurantes en (2 en Choele Choel)
la oferta de alojamiento del Choele Choel)
Valle Medio, con 340 plazas
habilitadas)
Valcheta 62 plazas habilitadas 2A ----------------------
1 camping organizado

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Elaborado sobre la base de información provista por


INDEC, 2001; Violante, 2005; Vejsbjerg et al., 2006; Ministerio de la Provincia
de Río Negro, 2007; Subsecretaría de Turismo de la Provincia del Neuquén,
2008; (A) relevamiento propio en los años 2001 y 2005. Neuquén.-

Anexos | 255
5- Cuadros síntesis de acciones y actores involucrados en cinco
casos de estudio.

Cuadro 1: Síntesis de acciones y actores involucrados en geosi-


tios del CePALB

CASO DE ESTUDIO: GEOSITIOS DE CAMPAÑA PALEONTOLÓGICA


EN EL ACTUAL CePALB (Futalognkosaurus dukei y Génesis 1)
Acciones Actores involucrados
2000 (febrero)- En las inmediaciones de la toma de Comunidad Mapuche Paynemil
agua de las comunidades mapuches Paynemil y Comunidad Mapuche Catripaiñ
Catripaiñ, dentro del yacimiento hidrocarburífero Loma Museo de Geología y
de la Lata, se realizaron los primeros hallazgos de un Paleontología de la Universidad
gigantesco ejemplar de saurópodo, que luego sería Nacional del Comahue (en
denominado Futalognkosaurus dukei. La campaña adelante, Museo UNCo.)
de 12 días, dirigida por el M.Sc. Jorge Calvo, del Dirección Provincial de Cultura
Museo de Geología y Paleontología de la Universidad
Nacional del Comahue, fue financiada por un proyecto
de investigación de esta casa de altos estudios.
2001 (marzo)- La Comunidad Mapuche Paynemil, Comunidad Mapuche Paynemil
que históricamente usó las tierras colindantes al Dirección Provincial de Cultura
sitio de hallazgo paleontológico para pastoreo de Repsol YPF
ganado ovino, denunció a la Dirección Provincial de Empresa de servicios contratada
Cultural y el Museo de la UNCo. la realización de por Repsol para movimiento de
obras de zanjeo por parte de la empresa Repsol que suelos.
estaban destruyendo fósiles. La Comunidad frenó Museo UNCo.
estos trabajos, interponiéndose ante el avance de las
máquinas, para proteger el sitio con fósiles.
2001 (enero) al 2003 (diciembre)- La experiencia piloto Facultad de Turismo (UNCo)
de una excavación paleontológica abierta al turismo Museo UNCo.
y la recreación, fue apoyada institucionalmente por
la Universidad Nacional del Comahue. Proyecto
de Investigación “Dinosaurios del Cretácico de la
Norpatagonia: su valoración turística”, de la Facultad
de Turismo, dirigido por el M.Sc. Jorge Calvo.
2001- Con un subsidio de la Agencia Nacional de ANPCyT
Promoción Científica y Tecnológica (ANPCyT), se Museo UNCo.
continuaron con los trabajos por otros 45 días.

256 | Geoturismo en Patagonia Norte


2002 (enero a junio)- La empresa Duke Energy filial Empresa Duke Energy filial
Buenos Aires, concesionaria de la Central Hidroeléctrica Buenos Aires
Cerros Colorados (que comprende los lagos Los Fundación Duke (EEUU)
Barreales y Mari-Menuco), financió los trabajos de Museo UNCo.
excavación paleontológica a través de la Fundación
Duke, administrada por United Way International (EEUU)
El proyecto se denominó Proyecto Dino, y hasta la
actualidad funciona como proyecto permanente de
investigación paleontológica, para recibir aportes de
patrocinadores privados y empresas.
Por esta iniciativa, que luego se continuó en el tiempo, la
empresa Duke Energy ganó dos premios nacionales (en
los años 2002 y 2003) por su Responsabilidad Social.
http://www.duke-energy.com.ar/ES/Dukeenergy/
responsabilidad/
2002 (junio). La Dirección Provincial de Cultura Dirección Provincial de Cultura
rechazó la idea de diputados de la Alianza Neuquina, Comunidad Mapuche Paynemil
de crear un museo de sitio dedicado a la paleontología Diputados de partido provincial
en Loma de la Lata y otorgar su manejo a la
comunidad mapuche Paynemil.
2002 (julio)- Se creó el Centro Paleontológico Lago Patrocinadores Proyecto Dino:
Barreales (CePALB) dependiente de la Universidad Duke Energy Argentina, LU5 Radio
Nacional del Comahue, con asiento permanente en Neuquén (radio AM de cobertura
el sitio de hallazgo. Inversión anual de $520.000 regional), Supermercados TOPSY
en concepto de Trabajos de campo y movilidad, S.A., Sade – Skanka S.A., Unifon,
Gastos en instalaciones de redes eléctricas y de Ecosistemas Patagónicos, FM
agua, Construcción de un laboratorio, Construcción 90,7 Radio Municipal Añelo, FM 88
de exhibición, Construcción y equipamiento de Radio Punta de Neuquén.
alojamientos, comedor y baños para el equipo de Patrocinadores CePALB: Chevron-
trabajo y Promoción turística. Texaco, Repsol YPF, Pan American
Energy, Gobierno de la Provincia
del Neuquén, Daniel Andino
Trailers, Almaco S.A., Unión de
Empresarios Neuquinos.
Otras colaboraciones: Senadora
por el M.P.N Sra. Luz María Sapag,
Empresa Provincial de Energía del
Neuquén, Empresa Provincial de
Agua y Saneamiento del Neuquén,
Dirección de Medio Ambiente de la
Provincia del Neuquén, Comunidad
Mapuche Paynemil, Grúas
Cipolletti, Lozano Herramientas,
Gondwana Tours, Akapol Sacifia,
Volquén containers, Conevial S.A.
Colaboradores voluntarios.
Visitantes turistas y
recreacionistas.

Anexos | 257
2002 (octubre)- Se inició expediente ante la Dirección Dirección Provincial de Tierras
General de Tierras, con el geo-referenciamiento y CePALB
croquis del área solicitada para la creación del “Área
Paleontológica Protegida Lago Barreales”. Superficie
estimada: 762 has.
2002 (noviembre)- Se inició expediente ante la COPADE (Consejo de
Comisión Interministerial de Planificación y Desarrollo Planificación y Acción para el
Turístico y Paleontológico del Neuquén-COPADE Desarrollo)
(Legajo Nº 4339/02), con la presentación del CePALB
Anteproyecto de creación del “Área Paleontológica Representantes de Turismo de
Protegida Lago Barreales” los Municipios de Villa El Chocón,
Rincón de los Sauces, San Patricio
del Chañar y Plaza Huincul.
2003- Se presentó a la Dirección de Medio Ambiente, Facultad de Ingeniería UNCo
el Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto de Área CePALB
Paleontológica Protegida, elaborado por un equipo de
docentes-investigadores de la Facultad de Ingeniería
(UNCo.).
2003- Las autoridades universitarias decidieron Rectorado y Secretaría de
trasladar los materiales fósiles y reabrir la exhibición Extensión UNCo
del Museo de Geología y Paleontología (clausurado Museo UNCo
en Neuquén desde el 2001 por condiciones de higiene CePALB
y seguridad), en las dependencias del CePALB, hasta
tanto se construya el nuevo edificio del Museo.
2003- Se acordó con el Diario La Mañana del Diario La Mañana del Neuquén
Neuquén, la promoción, distribución y venta de LU5 (Radio AM de cobertura
fascículos sobre dinosaurios, en el territorio provincial. regional) y otras FM de la cadena.
CePALB
2004- Se inició el ciclo de la muestra itinerante Grupo de Gestores del Patrimonio
“Dinosaurios de Argentina: gigantes de la Patagonia” Paleontológico (GGPCLA).
organizada por el Grupo de Gestores del Patrimonio Museos europeos y de EEUU
Paleontológico, con asesoramiento científico del CePALB
CePALB. Hasta el año 2008, la exhibición recorrió las
ciudades de Torino (Italia), Chicago (EEUU), Budapest
(Bulgaria), Bucarest (Rumania) y Haifa (Israel).
2004- Repsol YPF y la Universidad Nacional del Repsol YPF
Comahue firmaron un convenio como contribución a la Universidad Nacional del
Preservación del Patrimonio Paleontológico, mediante Comahue
el cual la compañía se comprometió a realizar un CePALB
aporte económico anual, para solventar el pago de
honorarios de profesionales con lugar de trabajo en
el CePALB. Duración: 12 meses con posibilidad de
renovación. http://www.noticiasonline.org/repsol/

258 | Geoturismo en Patagonia Norte


2005 y hasta el 2007- Se dictó en dos oportunidades Jóvenes y autoridades de Añelo,
el Curso –Taller de Capacitación en Paleontología, San Patricio del Chañar y área
Geología y Turismo, dirigido a jóvenes residentes rural de influencia
de las localidades de Añelo, San Patricio del Chañar Facultad de Turismo (UNCo)
y área rural de influencia. En el marco del Proyecto CePALB
de Extensión de la Facultad de Turismo (UNCo) “La
paleontología: una alternativa de desarrollo turístico
para el Valle del Río Neuquén. Tramo Añelo-San
Patricio del Chañar”. Director: M.Sc. Jorge Calvo.
Los alumnos realizaron prácticas no rentadas
en el CePALB y algunos fueron posteriormente
incorporados al equipo.
2005- Organización de un Workshop sobre Turismo Universidad Federal de Río de
Paleontológico, en el marco del II Congreso Janeiro (Museo Nacional).
Latinoamericano de Paleontología de Vertebrados, Río CePALB
de Janeiro (Brasil); organizado por el Museu Nacional
(UFRJ).
2006 (diciembre)- Convenio con la Facultad de Turismo Facultad de Turismo UNCo
(UNCo) para un régimen de voluntariado de estudiantes Estudiantes universitarios de la
avanzados de Guía Univ. de Turismo y Licenciados en Región.
Turismo. Duración: 30 días, con tareas administrativas, CePALB
de atención al público, mantenimiento y construcción
de facilidades para el visitante, etc. Capacitación en
Geología y Paleontología a cargo del CePALB.

Anexos | 259
2008- El CePALB organizó el III Congreso Instituciones que colaboraron en la
Latinoamericano de Paleontología de Vertebrados en organización del evento:
Neuquén Capital. Museo Bachmann de Villa El
El congreso incluyó además de las sesiones Chocón, Museo Olsacher de
científicas generales, seis Simposios sobre fósiles Zapala, Museo Ameghino de
(dinosaurios, aves, cocodrilos, mamíferos y reptiles Cipolletti, Museo Rivadavia de
marinos) y uno sobre Turismo Paleontológico. Rincón de los Sauces y Museo
Nacional de Bellas Artes de
Neuquén.
Museo de Ciencias Naturales
de La Plata, Museo Argentino
de Ciencias Naturales de
Buenos Aires, Museo Feruglio
de Trelew, Centro Regional de
Investigaciones Científicas y
Técnicas (CRICyT) de Mendoza.
Auspiciantes:
Asociación Paleontológica
Argentina, Sociedade Brasileira
de Paleontología, Sociedad
Paleontológica de Chile, Sociedad
Mexicana de Paleontología,
Society of Vertebrate Paleontology
(EEUU),Palaentological
Association (Reino Unido).
Secretaría de Turismo de
Nación, Universidad Nacional del
Comahue y Facultad de Turismo,
Fundación FUNYDER
Sponsors:
Chevron, Duke Energy, YPF,
Pan American Energy, Río Tinto,
Wintershall, Neunet, Unión de
Empresarios Neuquinos, EMSA,
Chevallier, Campana Dos
S.A., Emergencias Petroleras,
CONICET, Gobierno de la
Provincia del Neuquén, Centro
Canadiense Comahue, ANPCyT.
2008. El CePALB realizó una capacitación Facultad de Turismo UNCo
intensiva sobre Geología-Paleontología y Turismo Asociación de profesionales en
Paleontológico, dirigida a estudiantes avanzados y turismo
profesionales de las carreras de Guía Univ. de Turismo Asociación de guías de turismo
y Licenciados en Turismo. Algunos se incorporaron al CePALB
CePALB y a muestras itinerantes/ temporarias.

260 | Geoturismo en Patagonia Norte


2008-2009. Incorporación de Guías y Licenciados Municipalidad de San Antonio
en Turismo previamente capacitados, en tareas de Oeste
atención al público durante la exhibición temporaria Comisión de Fomento Las Grutas
organizada por el CEPALB en Las Grutas (Río Negro) FUNYDER (Fundación para
y gestionada por FUNYDER (Fundación para el el Desarrollo Regional de
Desarrollo Regional de la Universidad Nacional del la Universidad Nacional del
Comahue). Comahue).
Shopping de Las Grutas
CePALB
2009 (febrero) La Dirección Provincial de Cultura, Boletín Oficial del Gobierno de la
autorizó a trasladar material paleontológico desde el Provincia del Neuquén
Museo de Geología y Paleontología-CePALB, hasta el Dirección Provincial de Cultura
Museo Nacional de Ciencias y Naturaleza de la ciudad CePALB
de Tokio (Japón).

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Neuquén.

Cuadro 2: Síntesis de acciones y actores


involucrados en geositios de la Campaña El
Anfiteatro - Cerro Amarillo de la Margen Sur

CASO DE ESTUDIO: GEOSITIOS DE CAMPAÑA PALEONTOLÓGICA


EN EL ANFITEATRO-CERRO AMARILLO
Acciones Actores involucrados
1987- Se amplía el ejido Municipal de Cipolletti, Legislador Provincial por
incorporando una porción de terreno de aproximadamente Cipolletti Rolando Demiz
500.000 has, correspondientes a la actual Margen Sur (Ley Legislatura de la Provincia de
Provincial 2189/87). Río Negro
Ciudades de Cipolletti y
Fernández Oro
1993- Se creó el Área Provincial Protegida (ANP) “Valle Secretaría de Medio Ambiente
Cretácico” en la Margen Sur, con fines de protección de la Provincia de Río Negro
paleontológica, desarrollo productivo y turístico educativo. Dirección Provincial de
Establece como categoría de manejo al “Monumento Cultura
Natural” (Ley Provincial 2669/93). Representa una Universidad Nacional del
superficie del 40% del total de la Margen Sur. Al tomarse Comahue
como límite Oeste la Ruta Prov. Nº 7, quedó excluida el
área denominada El Anfiteatro.

Anexos | 261
1996- A instancias del legislador provincial por Cipolletti Cámara de Industria y
Ing. Victor Hugo Medina, se invitó a diferentes sectores a Comercio de Cipolletti
integrar un Foro de Desarrollo de la Margen Sur. Se buscó Entidades y personas
interesar al Gobierno Nacional y al Banco Interamericano interesadas de la localidad
de Desarrollo en diversas obras (construcción de un Legislatura de la Provincia de
puente sobre el río Negro para ampliar la frontera agraria y Río Negro
productiva de Cipolletti)
1997- Creación del ENDEMAS (Ente para el Desarrollo de Asamblea constituida por 11
la Margen Sur de los Ríos Limay y Negro) (Ley Provincial miembros distribuidos de la
3142/97) y órgano directivo. siguiente manera:
3 representantes del sector
productivo empresario de la
zona,
1 del Poder Ejecutivo
Provincial,
2 por la Legislatura de la
Provincia,
3 por la Municipalidad de
Cipolletti (1 por el Poder
Ejecutivo y 2 por el Concejo
Deliberante),
1 por el Consejo de
Planificación Municipal
1 por la Universidad Nacional
del Comahue.
1999- En el Documento “Margen Sur: oportunidades para ENDEMAS
inversiones y negocios” elaborado por el ENDEMAS, se
consideró que en el área natural de meseta, los principales
atractivos eran el paisaje, los cañadones y “abundantes
fósiles representados por campos de troncos petrificados,
huesos de dinosaurios y otros...”. Se identificó El Anfiteatro
como un área de interés turístico.

262 | Geoturismo en Patagonia Norte


1999- Convenios de cooperación y colaboración Secretaría de Planificación
y Control de Gestión de la
Provincia de Río Negro,
Legislatura de Río Negro,
Dirección Provincial de
Cultura, Junta Vecinal
de Las Perlas, Autoridad
Interjurisdiccional de
Cuencas (AIC), Mesa
Honoraria de Pesca
Deportiva, Hidroeléctrica El
Chocón, Municipalidad de
Cipolletti, ADECO (Agencia
de Desarrollo Confluencia)
Colegio de Arquitectos de
la Provincia de Río Negro
(sede Cipolletti), Secretaría
de Turismo de la Provincia de
Río Negro
Facultad de Turismo UNCo,
FUNYDER, Gendarmería
Nacional, Universidad de
Flores, Tratado para la
integración de la Patagonia:
Gobiernos de las Provincias
de Río Negro y Neuquén
(ENDEMAS-CORDINEU),
Universidad y Provincia de
Salerno (Italia).
2001 (marzo)- Informe Final Corredor Turístico de Consejo Federal de
los Valles Alto y Medio de la Provincia de Río Negro, Inversiones (C.F.I.)
financiado por el CFI. Director del Proyecto: Arq. Roberto Secretaría de Estado de
Boullón. No se realizó una salida de campo específica Turismo
a El Anfiteatro, ni se lo consideró lugar de interés
paleontológico.
2003- 2da. Edición (revisada y aumentada) del Documento Equipo técnico del ENDEMAS
“Informe ambiental sobre las 500.000 hectáreas de y colaboradores
Cipolletti-Río Negro: una estrategia de desarrollo
sustentable en la Norpatagonia”, elaborado por el
ENDEMAS. Se consideró El Anfiteatro como un área de
con los siguientes atractivos: Puestos Carús y Parada,
cañadones naturales, restos de dinos in situ, bosques
petrificados y refugio para visitantes.

Anexos | 263
2003- Se diseñó y armó un sistema de cartelería de ENDEMAS
señalización e interpretación en los principales atractivos, Museo UNCo
y de localización en los cuatro accesos al ANP. Se Facultad de Turismo UNCo
organizaron periódicamente caravanas de automóviles Colaboradores
hasta el Anfiteatro.
No se señalizó ni visitó ninguno de los atractivos en
Cañadón-Cerro Amarillo
2004- 3ra. Edición del Documento “Informe ambiental ENDEMAS
sobre las 500.000 hectáreas de Cipolletti-Río Negro: una Museo de Geología y
estrategia de desarrollo sustentable en la Norpatagonia”, Paleontología UNCo
elaborado por el ENDEMAS. Se identifica el Área Consejo Provincial de
Anfiteatro, como uno de los ocho sitios presentes en Educación
la Margen Sur, con potencialidades para el desarrollo
del Turismo Paleontológico. Se aclara que algunos se
encuentran en etapa de exploración, mientras que otros
están siendo puestos en valor a través de actividades
de promoción y difusión (cartelería, folletería, caravanas
educativas). (Página 46).

2004 (julio)- Se presentó el Plan Estratégico del Corredor Equipo técnico Secretaría de
del Gran Valle de Río Negro. Se incluyeron en el listado Estado de Turismo-Agencia
de atractivos turísticos los yacimientos paleontológicos Centro (Cipolletti)
de la Margen Sur en Cipolletti y se ponderó el Circuito
Paleontológico de Cipolletti como con Alta Potencialidad y
Grado de Desarrollo Medio.
2004- Se realizó una campaña paleontológica en ENDEMAS
geositios ubicados en el área Cañadón-Cerro Amarillo, a CONICET-INIBIOMA, Museo
aproximadamente 50 km de Cipollettti por ruta Prov. Nº 7 UNCo
(de ripio) y 40’ de traslado por fondo de cañadón hasta el Grupo Aragosaurus,
campamento base. Se accedió a los geositios caminando Departamento de
por senderos espontáneos, de mediana y alta dificultad, Paleontología de la
entre 30 y 50 minutos. Universidad de Zaragoza
Arribaron en forma espontánea visitantes desde el (España)
ENDEMAS y colaboradores. Fotografiaron los avances, Museo del Jurásico (MUJA)
almorzaron con el equipo de trabajo paleontológico y de Asturias (España)
filmaron el trabajo de excavación. PALEOYMAS, Zaragoza
Proyecto de Investigación: “Campaña Paleontológica (España)
Anfiteatro-Borde Noroccidental Planicie de Rentería, Museo de Historia Natural de
Cipolletti, Río Negro”. Dir.: Dr. José Ignacio Canudo San Rafael (Mendoza)
(Universidad de Zaragoza). Contraparte en Argentina: Museo Olsacher de Zapala
Dr. Leonardo Salgado (U.N.Co) y Geól. Raúl Bolatti (Neuquén).
(ENDEMAS).

264 | Geoturismo en Patagonia Norte


2004 (noviembre)- 2005. Se organizó en El Anfiteatro, la ENDEMAS
Tercera Reunión de “Turismo paleontológico, arqueológico Prefectura Naval Argentina
y paisajístico de la meseta central de Río Negro”, en Museo de Gral. Roca,
el marco del Programa homónimo de la Secretaría de dependiente del Instituto de
Turismo. No se mencionaron específicamente los geositios Formación Docente Continua
del Cañadón-Cerro Amarillo. Temas conversados durante del Consejo Provincial de
el trayecto Centro de Atención al visitante en Cipolletti-El Educación
Anfiteatro: experiencia del ENDEMAS, sitios atractivos, Representante de iniciativa
infraestructura, equipamiento y servicios, relación con los de creación de un Museo
puesteros, área protegida. Paleontológico en Catriel (Río
Negro)
Museo Municipal de
Lamarque.
Museo Provincial Ameguino
de Cipolletti
Secretaría de Estado de
Turismo-Agencia Centro
2005- Se solicitó la inclusión del Área El Anfiteatro en el ENDEMAS
ANP Valle Cretácico. Legislatura de la Provincia de
Río Negro
Secretaría de Medio Ambiente
de la Provincia de Río Negro
2006 (febrero)- Se presentó el Informe Final “Estrategia Consejo Federal de
de Posicionamiento Vincular del Producto Paleoturismo Inversiones (C.F.I.)
en cuatro destinos de la Provincia de Río Negro”, FUNYDER UNCo
coordinado por Laila Vejsbjerg y financiado por el CFI. Ministerio de Coordinación de
Se hizo referencia al estado de conocimiento de los sitios la Provincia de Río Negro
de interés geo-paleontológico-paisajístico y el museo Ministerio de Turismo de la
Ameghino en la localidad de Cipolletti y las experiencias Provincia de Río Negro
paleoturísticas en áreas agrestes, tomando como ejemplo, Subsecretaría de Turismo –
la campaña paleontológica en Cañadón-Cerro Amarillo. Agencia Centro
Se elaboraron recomendaciones sobre: 1. El eje temático
geo-paleontológico que podría desarrollarse por localidad
(haciendo referencia al área El Anfiteatro); 2. Rol /
función de las 4 poblaciones como destinos intermedios y
centros de excursión para el Paleoturismo; 3. Asociación
de estos destinos con áreas turísticas provinciales e
interprovinciales; 4. Estrategia de Posicionamiento
Vincular (en base a percepciones de diferentes actores);
5. Recomendaciones para la etapa de pre-lanzamiento y
lanzamiento de este producto en la Provincia de Río Negro.
2006. Presentación de información geo-paleontológica ENDEMAS
en un curso de capacitación de Guías Universitarios en Museo Carmen Funes de
Turismo, en Neuquén. Plaza Huincul (Neuquén)
Facultad de Turismo UNCo

Anexos | 265
2007. Presentación del Informe “Relevamiento geológico- ENDEMAS
estratigráfico del área de El Anfiteatro – Meseta de Museo Olsacher de Zapala
Rentería, Provincia de Río Negro”. Autores: Alberto Garrido (Neuquén)
y Raúl Bolatti, financiado por el ENDEMAS

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Neuquén.-

Cuadro 3: Síntesis de acciones y actores


involucrados en geositios de Villa El Chocón

CASO DE ESTUDIO: GEOSITIOS EN EL YACIMIENTO HUELLAS DE DINOSAURIOS EN


VILLA EL CHOCÓN
Acciones Actores involucrados
1973- Se inauguró el Complejo Eléctrico Chocón-Cerros Gobierno Nacional
Colorados sobre el río Limay (cuyas obras comenzaron en Gobierno Provincial
1969). Contratistas
1975- Inició sus actividades el Municipio de Tercera Gobierno Provincial
Categoría “Villa El Chocón”, creado por Ley Provincial 0693. Municipalidad de Villa El
Chocón
1977- El Sr. Santiago Astigarraga, residente de la localidad Poblador de Picún Leufú
de Picún Leufú, descubrió rastros de “un avestruz gigante”
en la Península Nueva. Posteriormente se determinó que
correspondían a huellas fósiles de dinosaurios.
1979- Los paleontólogos Zulma Gasparini y Eduardo Museo de La Plata
Musacchio del Museo de La Plata, durante su visita al
yacimiento de huellas de Picún Leufú, confirmaron la
sospecha de que las estructuras allí impresas en la roca
eran huellas de dinosaurios.
1987- El Paleontólogo Jorge Calvo, realizó el primer Museo UNCo
estudio científico sistemático de las Huellas en la costa
del lago Ezequiel Ramos Mexía. Proyecto de investigación
financiado por el Museo de Geología y Paleontología de la
Universidad Nacional del Comahue.
1990- El Ggo. César Gazzera y el paleontólogo Jorge Museo de Geología y
Calvo, descubrieron las huellas ubicadas en el lugar Paleontología UNCo
denominado Ex - Balneario de El Chocón, mientras
realizaban estudios sedimentológicos para establecer las
condiciones paleo-ambientales que reinaron en esa región
hace más de 100 millones de años.

266 | Geoturismo en Patagonia Norte


1993- Con el proceso de privatización de Hidronor, se Hidronor
traspasaron a la Provincia y luego al Municipio de Villa Gobierno Provincial
El Chocón, las tierras que habían sido expropiadas para Municipalidad de Villa El
la ejecución de la obra de la represa y la infraestructura Chocón
asociada.
1994- Se formuló el “Plan de Desarrollo Turístico Recreativo COPADE
Villa El Chocón”, elaborado por el CO.P.A.DE y la Facultad de Turismo UNCo
Universidad Nacional del Comahue, en el cual se considera
al patrimonio paleontológico como uno de sus atractivos
base.
1997- Se organizó en la Universidad Nacional del Museo UNCo
Comahue, un Seminario Nacional de Turismo científico Fundación Siglo XXI
organizado por la Fundación Siglo XXI para destacar la
importancia de la paleontología en el desarrollo turístico de
la zona de El Chocón.
1997- Se elaboró un Informe (inédito) “Propuestas para el Facultad de Turismo UNCo
Área de Huellas de Dinosaurios en Villa El Chocón” (Boschi Municipalidad de Villa El
de Bergallo) Chocón
1998- Se aprobó el Código Urbano de Villa El Chocón Municipalidad de Villa El
(Ordenanza 287/98). Chocón
1998- Comenzaron los trabajos de preservación de las Compañía petrolera San
huellas y se inauguró el Museo de Sitio Yacimiento de Jorge
Huellas de Dinosaurios, de modalidad a cielo abierto. El Municipalidad de Villa El
manejo del yacimiento consistió en la protección individual Chocón
de tres sectores con icnitas que constituyen atractivos Museo UNCo
básicos para el Museo de Sitio.
2000 (julio) Se presentó el Plan de Marketing del Municipio Facultad de Turismo UNCo
de Villa El Chocón, dirigido por Gabriela Donoso, en el Municipalidad de Villa El
marco de un Proyecto de Extensión de la Facultad de Chocón
Turismo UNCo.
En dicho Plan se incluyó como una de las Acciones de
Comunicación, la ejecución del Proyecto Museo de Sitio
“Huellas de Dinosaurio” e instalación de cartelería. Se hizo
referencia a que este atractivo “constituye el segundo lugar
más visitado según cantidad de menciones” en El Chocón;
y que de acuerdo a las estadísticas desde enero de 1999
a diciembre del 2000, ingresaron a este destino turístico
255.894 visitantes.
2003- Presentación del Informe “Marketing interno para la Facultad de Turismo UNCo
comunidad de El Chocón”, dirigido por Gabriela Donoso y Municipalidad de Villa El
Lucía Tamagni, en el marco de un Proyecto de Extensión Chocón
de la Facultad de Turismo UNCo. Entre otros aspectos, se
relevaron las percepciones de los residentes respecto de la
potencialidad turística de la localidad y la adecuación de su
oferta de atractivos. El yacimiento de huellas junto con el
museo Bachmann, fueron los atractivos más nombrados por
los residentes.
2003 (diciembre)- Se publicó en una revista científica Museo UNCo
nacional sobre turismo, el artículo “Propuesta de desarrollo Facultad de Turismo UNCo
turístico para el yacimiento de huellas de dinosaurios de
la Villa El Chocón” (Calvo y Vejsbjerg), distribuyéndolo
a autoridades del Municipio. Entre otros aspectos, se
identificaron tres nuevos sectores de huellas que están
siendo degradados por los visitantes; y que aportarían
evidencias del proceso de formación de huellas.
2005 (agosto)- Se presentaron los Informes Finales C.F.I.
“Identificación y relevamiento de los recursos geológicos” C.O.P.A.DE
(Alberto Garrido) y “Estudio de la oferta, la demanda y el
contexto del producto paleoturismo” (Enzo Violante); en el
marco del Proyecto “Importancia científica y turística de los
recursos paleontológicos y geológicos del Neuquén” del
COPADE.
El yacimiento de huellas fue uno de los atractivos relevados
y analizados, de la localidad de Villa El Chocón. Se lo
ponderó como de un aprovechamiento medio, estado de
conservación regular, adecuación regular y potencial de
atracción regional, nacional e internacional.
2006- Se presentaron las Bases para el Desarrollo Urbano Municipalidad de Villa El
y Costero, proyecto dirigido por el Arq. Converti. Chocón
2008 (noviembre)- En las VII Jornadas Patagónicas de Facultad de Humanidades
Geografía, se presentaron los resultados del Proyecto UNCo
de Investigación “Territorio y reorganización productiva Municipalidad de Villa El
forestal y turística en la Provincia del Neuquén. Estudio Chocón
de casos”, financiado por la Facultad de Humanidades
UNCo. Se enfatizó sobre el rol de los actores públicos y
privados en la construcción de un espacio turístico. No se
trabajan en particular los geositios atractivos, sin embargo,
son considerados en el análisis de la organización
socio-espacial y cambios de modelo de desarrollo con la
provincialización y posterior municipalización de las tierras
de Hidronor.

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Neuquén.-

268 | Geoturismo en Patagonia Norte


Cuadro 4: Síntesis de acciones y actores involucrados
en geositios del ANP Bosque Petrificado de Valcheta

CASO DE ESTUDIO: GEOSITIOS EN EL ÁREA PROVINCIAL PROTEGIDA


BOSQUE PETRIFICADO
Acciones Actores involucrados
1879- El Dr. A. Doering, miembro de la Comisión de Gobierno Nacional
Naturalistas que acompañaron la expedición al Desierto, Comisión de Naturalistas
a su llegada a Valcheta reunió una colección de troncos Especialista en paleontología
fósiles que fueron enviados para su posterior estudio al de Alemania
Dr. Herrmann Conwenst, en Danzig (Alemania).
2002- Se declaró Área Natural Protegida (ANP) Autoridad de aplicación:
Provincial con categoría de manejo “Monumento CODEMA (Consejo de
Natural”, al sector con hallazgos de troncos fósiles Desarrollo, Ecología y Medio
comprendido en la chacra 33, sección Y, propiedad de Ambiente de la Provincia)
los sucesores de Ismael Rada (Ley Provincial 3689/02). Museo Regional Valcheta
(provincial)
Municipalidad de Valcheta
Propietarios de las tierras
2000- Se comenzó con las obras de cerramiento CODEMA
perimetral del área, ingreso vehicular, señalización exterior Museo Regional Valcheta
(de localización y concientización) e interior (informativa de Municipalidad de Valcheta
aspectos geológicos y paleontológicos generales). Propietarios de las tierras
2003- Se presentó el Informe “Análisis y evaluación de Consultora privada de servicios
la oferta turística de la Región Sur de la Provincia de turísticos de Bariloche
Río Negro”, financiado por el CFI. La finalidad del mismo Consejo Federal de Inversiones
fue contribuir con información de base para la posterior Secretaría de Estado de
elaboración de un Plan Estratégico de Desarrollo Turismo de la Provincia de Río
Turístico para la Región Sur. Negro
Se categorizaron diversos atractivos de la Región Sur,
mencionándose los sitios de interés arqueológico y
paleontológico, con énfasis en el ANP Bosque Petrificado
de Valcheta. Se describió esta área como un “bosque”
perteneciente al “Período Jurásico”.
Se realizó una ponderación por categoría de los
atractivos, considerándose la atractividad, aptitud y
accesibilidad. Como resultado, se evaluaron al mismo
tiempo y con un puntaje conjunto general, todos los sitios
arqueológicos y paleontológicos relevados en la región.

Anexos | 269
2006- Se presentó el Informe “Estrategia de Consejo Federal de Inversiones
posicionamiento vincular del producto paleoturismo en (C.F.I.)
cuatro destinos de la Provincia de Río Negro”, financiado FUNYDER UNCo
por el CFI, a solicitud del Ministerio de Coordinación de Ministerio de Coordinación de la
Río Negro. Se recopiló y actualizó la información geológica Provincia de Río Negro
y paleontológica existente sobre los troncos fósiles en el Ministerio de Turismo de la
ANP; elaborándose asimismo, recomendaciones para la Provincia de Río Negro y
conservación y puesta en valor turístico-recreativo de este Subsecretaría de Turismo –
patrimonio paleontológico en particular. Agencia Centro
2008. Se presentó un presupuesto de $80.000, para Ministerio de Estado de Turismo
inversión en cartelería y acondicionamiento de atractivos en de la Provincia de Río Negro
el ANP, en el marco de un Programa de Apoyo para Inversión y Subsecretaría de Turismo –
en infraestructura y facilidades turísticas en destinos turísticos Agencia Centro.
emergentes. Programa coordinado y financiado por la
Secretaría de Turismo de Nación. Aprobado. Sin ejecutar.
2008 (noviembre)- Se presentó a la Subsecretaría Museo de Geología y
de Turismo-Agencia Centro, para su redistribución al Paleontología UNCo (Neuquén)
CODEMA, la Subsecretaría de Cultura y el Municipio de CONICET-INIBIOMA
Valcheta; el Informe “Área Natural Protegida “Bosque Instituto de Minería de la
Petrificado” de Valcheta, Provincia de Río Negro: Provincia del Neuquén
aspectos paleobotánicos, geológicos y turísticos, Universidad Nacional de La
relevantes para su conservación”. Plata
Trabajo coordinado por el Museo de Geología y FUNYDER UNCo
Paleontología UNCo, a través de la Fundación Ministerio de Estado de Turismo
Universidad Nacional del Comahue para el Desarrollo de la Provincia de Río Negro
Regional (FUNYDER). y Subsecretaría de Turismo –
Agencia Centro.
2008 (diciembre) Se presentó el Plan de manejo de CODEMA
la Meseta de Somuncurá, Área Protegida Provincial Universidad Nacional del
colindante, coordinado por la Universidad Nacional del Comahue y otras instituciones
Comahue y financiado por el B.I.D. nacionales de ciencia y
tecnología
Fundación de Río Negro
Banco Interamericano de
Desarrollo (B.I.D.)
2008- Se inauguró una Oficina de Informes Turísticos en el Municipalidad de Valcheta
ingreso a Valcheta, por iniciativa de un prestador de servicios.
2008-2009- Se promocionó la visita al Bosque Municipalidad de Valcheta
Petrificado, durante la temporada estival en el Balneario
Las Grutas.
2008- Se coordinaron visitas al ANP desde el Museo Regional Municipalidad de Valcheta
Valcheta y durante el guiado, se le proveía al visitante con Museo Regional Valcheta
información científica actualizada sobre el atractivo.

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Neuquén.

270 | Geoturismo en Patagonia Norte


Cuadro 5: Síntesis de acciones y actores involucrados en
geositios del ANP Parque de los Dinosaurios en Neuquén

CASO DE ESTUDIO: GEOSITIOS EN EL ÁREA MUNICIPAL PROTEGIDA


PARQUE DE LOS DINOSAURIOS
Acciones Actores involucrados
1996-Se sancionó la Ordenanza 7610, declarando área Honorable Concejo
municipal protegida, bajo la categoría de Monumento Natural, Deliberante de la ciudad
a un sector de bardas de 90 has. de Neuquén
Municipalidad de Neuquén
2000- La Subsecretaría de Gestión Urbana en conjunto con Municipalidad de Neuquén
la Subsecretaría de Gestión Ambiental, realizaron tareas de
Recuperación de Espacios Degradados de la Meseta y Borde
de Meseta.
2001- Se creó la Unidad de Gestión del Parque de los Municipalidad de Neuquén
Dinosaurios (Decreto Municipal N° 0326), coordinada por
el Subsecretario de Gestión Ambiental e integrada por
representantes de las Subsecretarías: Gestión Ambiental,
Gestión Urbana, Promoción Social, y Cultura.
2.001 (Julio)- El museo de geología y Paleontología de Museo UNCo
la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), a solicitud Municipalidad de Neuquén
de la Unidad de Gestión, presentó el informe denominado
“Evaluación Diagnóstica Turística – Recreativa – y Científica
de Parque de los dinosaurios. Ciudad de Neuquén”.
2002- La Unidad de gestión elevó al Concejo Deliberante Unidad de Gestión Parque
una nueva delimitación del parque con una propuesta de de los Dinosaurios
zonificación y un pedido de cambio de categoría de manejo. Honorable Concejo
Deliberante de la ciudad
de Neuquén
2.002 (diciembre)- Se sancionó la Ordenanza 9679 declarando Unidad de Gestión
el área “Patrimonio Natural” con finalidad científica, recreativa Honorable Concejo
y turística. Se transfiere al dominio Público Municipal el predio Deliberante de la ciudad
del denominado “Parque de los Dinosaurios”, se redefinieron de Neuquén
sus límites (en delante de 65 has.), áreas de uso y lugar para Peña ciclística
la edificación de un Museo de Sitio. Se coordinó con una
Peña ciclística un fuelle de preservación que limite ambas
actividades, con un compromiso conjunto para su cuidado.

Anexos | 271
2.003- Se solicitó la colaboración de profesionales del Museo Museo UNCo
de la UNCo a efectos de conformar el equipo permanente Municipalidad de Neuquén
de la Unidad de Gestión y se gestionó un convenio de
colaboración mutua entre la Municipalidad - Universidad.

2.004- Se firmó el convenio de colaboración mutua. Se Unidad de Gestión


avanzó en la primera etapa del plan de desarrollo y manejo, Parque de los Dinosaurios
correspondiente al sector oeste del Parque, con la selección (Municipalidad-UNCo)
definitiva de los geositios atractivos, paradas y miradores Dirección de Medio
interpretativos; el diseño de dos circuitos según contenido Ambiente de la Provincia
y grado de dificultad, casilla de acceso y control, áreas COPADE
de descanso, localización y contenidos de los paneles
interpretativos, señalización interna con carteles informativos
y recomendaciones para la visita, ubicación de las futuras
reconstrucciones que se exhibirán al aire. Paralelamente, se
avanzó en las pautas de manejo de visitantes. Presupuesto:
$120.000. Aprobado por el Poder Ejecutivo, sin ejecución.
2005- Se dictó un curso de capacitación docente, avalado por Unidad de Gestión
el Consejo Provincial de Educación, dirigido a educadores Consejo Provincial de
de nivel inicial y medio de la ciudad de Neuquén (Resolución Educación
1060/2005). Las salidas de campo se realizaron en el campus
de la Universidad Nacional del Comahue. Presupuesto:
actividad gratuita. Ejecutada.
El objetivo del curso fue: “Brindar a los docentes un
conocimiento básico sobre paleontologia y geología de
la ciudad de Neuquén y su provincia, como herramienta
de trabajo, para generar en el alumno la revalorización
del recurso paleontologicos-geológicos, una actitud de
conservación hacia este patrimonio y un sentido de la
identidad con su medio”.
Diseño de una exhibición museística sobre geología y Unidad de Gestión
paleontología de la ciudad de Neuquén, destinada a colegios Docentes de la Dirección
y público en general: “La ciudad de Neuquén hace 90 millones de Jardines Maternales
de años” en ocasión de los festejos del Centenario de la del Municipio
ciudad. Propuesta lúdica-educativa. Presupuesto: $80.000.
Aprobado por la Secretaría de Cultura. Sin ejecución.
Participación en reuniones organizadas por la Secretaría de Subsecretaría de Gestión
Gestión Ambiental del Municipio, para la organización de una Ambiental del Municipio
red de áreas naturales protegidas municipales. Unidad de Gestión

Fuente: Vejsbjerg, 2009. Neuquén.-

272 | Geoturismo en Patagonia Norte


6- Fichas de inventario de geositios atractivos relevados
en Norpatagonia según área paleontológica.

A continuación se adjunta, sólo una de las 115 fichas de inventario reali-


zadas, a los efectos de preservar la localización de geositios cuyo patrimonio
pudiera verse amenazado al no poseer la capacidad de manejo adecuada. Se
elaboró una ficha por geositio de interés turístico identificado en cada una
de las siguientes áreas paleontológicas:

La provincia del Neuquén:


6.1. Área paleontológica El Chocón
6.2. Área paleontológica Picún Leufú
6.3. Área paleontológica Plaza Huincul
6.4. Área paleontológica Añelo-CePALB
6.5. Área paleontológica Zapala-Mariano Moreno
6.6. Área paleontológica Neuquén capital
6.7. Área paleontológica Rincón de los Sauces

La provincia de Río Negro:


6.8. Área paleontológica Margen Sur de Cipolletti
6.9. Área paleontológica General Roca
6.10. Área paleontológica Lamarque
6.11. Área paleontológica Valcheta

Anexos | 273
6.4. Área paleontológica Añelo - CePALB

Denominación del geositio: C11


Características generales del emplazamiento
Localización:
S 38º27’08,5’’ O 68º43’31,8’’
Disposición:
Aislada Agrupada x
Extensión superficial estimada: 42 m2.
Posibilidad de reuso por excavación paleontológica:
Si x No
Puntos de observación directa:
A nivel x Superior x Inferior
Punto de observación panorámica:
Si No x

Sitio de excavación Futalognkosaurus dukei del CePALB. Se rescataron restos de un saurópodo


de unos 40 mt de longitud. Este sitio es importante también por la gran diversidad de fósiles de
diferentes grupos y especies, y la alta asociación entre plantas y dinosaurios in situ.
Foto: Vejsbjerg, 2002.-

274 | Geoturismo en Patagonia Norte


Distancia aproximada a centro poblado más cercano: a 16 km de
Añelo, a 25 km de la Villa Mari-Menuco (perteneciente a la ciudad de
Centenario) y a 95 km de Neuquén Capital
Forma de Descripción del trayecto: 1er. tramo: desde Neuquén
acceso: se transitan 70 km por rutas Prov. Nº 7 y Nº 51
asfaltadas. 2do. tramo: se continúa por otros 22 km
Fácil x de ruta Prov. Nº 51 (ahora consolidada). 3er. tramo: se
toma un desvío de 1.700 m por picada petrolera hasta
Difícil el sector de estacionamiento del CePALB.
Oferta de transporte hasta el sitio: Si x No
Muy difícil Desde el CePALB
Vínculo con museos y/u otras instituciones públicas, mediante la
organización de actividades:
Conectividad
Permanentes x Eventuales Ninguna

Es una iniciativa de un equipo de profesionales del Museo de Geología y


Paleontología de la Universidad Nacional del Comahue, que en el año 2002
se constituyó como Centro Paleontológico Lago Barreales (CePALB). Se
relaciona asiduamente con los museos paleontológicos de Rincón de los
Sauces, Zapala, Plaza Huincul, El Chocón (Provincia del Neuquén) y museo
paleontológico de Cipolletti (Provincia de Río Negro); Universidades, Institutos
de Ciencia y Tecnología Nacionales e internacionales, Direcciones Provinciales
de Cultura, Medio Ambiente y Turismo.

Vinculo con empresas de turismo, mediante la organización de actividades:


Permanentes x Eventuales Ninguna

Las agencias de turismo contratan el servicio de excursión guiada


ofrecida por el CePALB.
Acondicionamiento turístico-recreativo y forma de operación
Tiempo abierto a las visitas:
Permanente Periódica x Eventual

Sujeto a inundaciones durante la época estival, por el aumento del nivel de agua del embalse
Los Barreales (perteneciente al Complejo Hidroeléctrico Cerros Colorados).
Principal lugar de residencia de la demanda real de visitantes:
Loc. cercana
Prov. de Río Negro y Neuquén x
Otras prov. Argentina
Otro país

Anexos | 275
Información in situ Información ex situ
Si x No Si x No

Provista por guía del CePALB y cartelería Página Web del CePALB (http://www.
in situ. proyectodino.com.ar), Dirección Provincial
de Turismo. Folletería, videos, videos
documentales, guías de viajeros nacionales
e internacionales, notas periodísticas en
medios masivos de comunicación regionales,
nacionales e internacionales, etc.
Equipamiento e instalaciones para el visitante: Si x No

Sendero peatonal que conecta el geositio con otros geositios atractivos del área y el Centro
de Interpretación del CePALB. Se ha instalado una estructura metálica movible (galpón
de chapa) con senderos aéreos y calefacción para proteger los fósiles in situ de las
inclemencias del tiempo, mejorar las condiciones de trabajo del equipo paleontológico y
ofrecer una experiencia más satisfactoria para el visitante. Asimismo, el CePALB cuenta con
baños químicos, servicio de alimentación y lugar para pernoctar según el paquete turístico
seleccionado.
Infraestructura turística: Si x No

Centro de Interpretación e instalaciones del CePALB (servicio de agua potable, luz, gas y
televisión satelital).
Dominio de las tierras: Público x Privado
Jurisdicción:
Municipal Provincial Nacional Compartida x
Administración:
Estatal x ONG Privada Mixta
Entrada: Con costo x Sin costo
Programación de la oferta:
Acceso en forma independiente y con excursión turística
Gestión turística y/o programada x
recreativa Acceso sólo con excursiones programadas
Acceso sólo en forma independiente
Sin oferta programada
Apoyo estatal en inversiones de puesta en valor del atractivo:
Si x No
Apoyo de sponsors en inversiones de puesta en valor del atractivo:
Si x No
Trabajo voluntario en la operación turística del geositio:
Si x No

276 | Geoturismo en Patagonia Norte


Su visita se complementa con geositios ubicados:
En la misma área paleontológica y en otras de la región x
Sólo en otras áreas de la región
Sólo en la misma área paleontológica
No se complementa con otros geositios
Conservación del sitio
Compatibilidad con actividades
productivas:
Presencia de restos fósiles: Si x No No existe superposición de actividades x
Las actividades son complementarias
Las actividades son incompatibles entre sí
Formal:
Si No
Guías y/o Licenciados
en Turismo.
Técnicos paleontólogos
En atención al con cursos de capacita-
visitante ción brindados por la
Universidad Nacional
delComahue.
Informal:
Si No x
......................................
Formal:
Recurso humano Si x No
afectado al sitio Nivel de Equipo permanente de
Si x
capacitación Paleontólogos y técnicos
paleontólogos del CEPALB.
Paleontólogos / geólogos
invitados para trabajos de
investigación específicos.
En Estudiantes de biología/
paleontología geología/paleontología
que realizan pasantías.
geología
Guías y/o Licenciados en
Turismo con cursos de ca-
pacitación brindados por la
Universidad Nacional del
Comahue.

Informal:
Si No x
....................................

No

Anexos | 277
Frecuencia de las tareas de mantenimiento del recurso geo-paleontológico y el entorno
natural circundante:

Periódica x Eventual Ninguna

Desde el CePALB.

Declaración de área protegida:

Si En proceso x No

…………………………………………………………………………………………………………
Plan de manejo o reglamentación de usos:

Si x En proceso No

Se han establecido pautas de manejo y control de visitantes, de manera que el acceso hasta el
geositio siempre se realiza en compañía de un guía / técnico y/o paleontólogo del CePALB.

278 | Geoturismo en Patagonia Norte


Geoturismo en Patagonia Norte
fue compuesto con tipografías Alegreya, Alegreya Sans,
Alegreya SC y Liberation Sans.
Se editó en noviembre de 2015,
en el Departamento de Publicaciones-Editorial
de la Universidad Nacional de Río Negro,
República Argentina.

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