EL QUIJOTE.
Desde el punto de vista normativo y tal como lo regulan los decretos que establecen el currículo
de Lengua Castellana y Literatura en La Comunidad Autónoma de la Rioja, Decreto 19/2015 de
12 de junio para el currículo en la ESO y Decreto 21/2015 de 26 de junio para Bachillerato, el
Quijote se vincula con el 3er curso de la ESO y el 1 curso de Bachillerato. Concretamente este
tema se relaciona con el bloque iv educación literaria en el que el alumnado podrá aproximarse
a los géneros literarios más representativos de una época a través de sus textos.
Como justificación de la importancia de este tema, partidos de uno de los objetivos
fundamentales de la asignatura en la que nos encontramos: la creación de ciudadanos
conscientes del patrimonio cultural que les rodea, entendiendo la literatura como fuente cultural
e histórica de nuestro país, reflejo de un contexto determinado y de los sentimientos e
inquietudes de una época.
Con todo ello, nuestro tema se va a organizar de la siguiente manera: contexto histórico,
publicación del Quijote, fuentes e influencias, elementos y organización, la construcción
narrativa, la caracterización de los personajes, la lengua y estilo, y las contradictorias
interpretaciones del Quijote.
1. Contexto histórico.
Si el Renacimiento había sido una época de optimismo y riqueza, debido en gran parte al
esplendor político de sus monarcas, Carlos V y Felipe II. Sin embargo, con la muerte de éste
último en 1598, comienza un periodo de decadencia político, acentuada aun más durante el
reinado de Felipe III, Felipe IV y Carlos II.
Sin embargo, en contraste con la decadencia política y económica tiene lugar un gran esplendor
artístico. La pérdida del poder en España imprime un carácter pesimista sobre muchas
manifestaciones artísticas aunque al mismo tiempo surge una reacción popular contraria,
centrada en el interés por la literatura de ficción, que a diferencia de la realidad, ofrece un
mundo de belleza diferente, también heredadas de la novela del renacimiento: las novelas de
caballerías, las bizantinas…
Estas orientaciones contrapuestas, el goce de vivir y el pesimismo extremo harán de esta época
una lucha de contrastes, donde el individuo no encuentra su sitio y tiende al escepticismo y al
engaño. Si en época anterior el modelo de vida había sido el Cortesano de Castiglione, ahora el
individuo se muestra Discreto de Baltasar Gracián.
Lírica y teatro se erigen como las protagonistas de un siglo denominado Barroco, en el que el
artificio, los conceptos y el pensamiento complejo estarán al servicio de la lírica y el drama. De
este modo, hablamos de Quevedo, Góngora, Lope de Vega, pero, ¿cuál es la obra más famosa y
rica de la literatura española? El Quijote de Don Miguel de Cervantes Saavedra.
2. Publicación.
Mucho se ha hablado de la obra de Cervantes, de la obra máxima de las letras castellanas y de
las más geniales creaciones de la literatura mundial. La primera parte de El ingenioso hidalgo
don Quijote de la Mancha se publicó en Madrid, en enero de 1605. Su éxito fue tal que se
reimprimió cinco veces en ese mismo año. Muy pronto fue traducida al francés y al inglés. La
segunda parte apareció en 1615. Prosiguieron las ediciones (dieciséis se publicaron en vida de
Cervantes y las ediciones).
No sabemos en qué momento se redactó el Quijote. En el prólogo se nos dice taxativamente que
“se engendró en una cárcel”. Se ha especulado con que la idea le pudo surgir en 1592 durante
una breve prisión sufrida en Castro del Río. Más fácil parece que la alusión al lugar “donde toda
incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación” se refiera a la cárcel
sevillana, también visitada muy a su pesar en 1597.
Probablemente, la primera concepción del relato formaba parte de la misma serie de novelas
cortas que el autor escribió a finales del XVI y principios del XVII. Ejemplos conocidos e
indudablemente anteriores a la publicación del Quijote son el El curioso impertinente y
Rinconete y Cortadillo, aludida en la primera parte. Todo indica que la figura del hidalgo
manchego, maniático lector de libros de caballerías hasta perder el sentido de la realidad, se
concibió como el protagonista de un breve relato que se extendería hasta lo que hoy llamamos “
la primera salida” del Quijote ) no la primera parte, sino la primera salida, pero al llegar a este
punto Cervantes quizá vio la oportunidad de añadir un escrutinio de libros, todos ellos anteriores
a 1592, que tendría ya preparado, creó una nueva figura de extraordinario relieve, Sancho Panza
y lanzó a su personaje una segunda serie de aventuras
El material novelesco se iba ensanchando y parece que el escritor dudó sobre el alcance del
relato. En la primera parte, cap.8. deja suspensa la acción novelesca en el momento en que están
luchando el caballero y el hidalgo vizcaino. La crítica ha interpretado esta irrupción como el
indicio de las dudas del creador sobre las dimensiones y sentido que quería conferir a su obra.
Fingiendo el fortuito hallazgo del manuscrito de Cide Hamete Benengeli,, prosigue su relato,
que se extiende a lo largo de numerosas aventuras hasta el nuevo regreso del protagonista y su
escudero al pueblo que los vio nacer.
En el cambio de formato en el ensanchamiento de la novela, debió de influir el éxito de la
Primera parte del Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán de 1599. Cervantes se percató de que
había un público deseoso de este tipo de relatos extenso y quiso seguir las huellas de su autor.
Además, la introducción de Sacho, que formaba un jugoso contrapunto con don Quijote,
invitaba a extender la obra más allá de los límites de la novela italiana.
Al agrandar la narración, el autor creyó conveniente segmentarla en capítulos. Hay claros
indicios de que esta división se hizo precipitadamente , ya que hay muchos desajustes entre los
rótulos y el contenido de algunos de ellos.
A pesar del Quijote de 1605, , Cervantes se demoró diez años en sacar a la luz la continuación.
No es fácil comprender esa dilación, sobre todo teniendo en cuenta que no tenía una situación
económica holgada. Quizá, como ocurre con tantos artistas, no quería emborronar su obra. En
tanto, con el mismo editor, saca a la luz Novelas ejemplares (1613) y sin que conste el librero,
publica el Viaje al Parnaso.
En el próllog de las Ejemplares se compromete a una nueva novela Los trabajos de Persiles y
Sigismunda “ primero verás, y con brevedad, dilatadas las hazañas de Don Quijote y donaires de
Sancho Panza.
Las Novelas ejemplares fueron un notable éxito de ventas, esto parece que le animó a escribir
una segunda parte. Poco después, el verano de 1614, apareció, con pie de imprenta de Tarragona
un volumen titulado Segundo tomo del Ingenioso Don Quijote de la Mancha, compuesto por el
licenciado Alonso Fernando de Avellaneda. En el prólogo ataca a Cervantes se elogia a Lope
de Vega. La usurpación y los insultos de espolear a Cervantes, que remató su obra a principios
de 1615. El privilegio se le otorgó el 30 de marzo y el libro ya estaba impreso en octubre.
Apreció con el título Segunda parte del Ingenioso caballaero don Quijote de la Mancha por
Miguel de Cervantes, autor de su primera parte.
Lo más notable, es el largo proceso de redacción, es sin duda, incidencia del Quijote de
Avellaneda, como bien expone Carlos Blanco Aguinaga en su libro Historia social de la
literatura española en la confrontación de la trama novelesca. La primera vez que se alude al
apócrifo es een el capítulo 50 cuando don Quijote y Sancho oyen a dos caballeros hablar de la
nueva publicación. El hidalgo manchego, que iba a acudir a las justas a Zaragoza, abandona su
propósito para ir a Barcelona y tachar de mentirosa la historia. Más tarde se encontrará con uno
de los personajes principales de la publicación espuria, don Álvaro de Tarfe, y le hará declarar
que él, el auténtico don Quijote, no tiene parecido ninguno, con el persoaje.
La segunda parte tuvo una gran acogida, pero más tibia que la Primera.
Pasemos ahora a comentar las fuentes en las que se pudo basar Cervantes para la elaboración
del QUIJOTE.
3. Fuentes e infleuncias.
Mucho se ha especulado sobre las obras literarias y las realidades que pudieron inspirar a
Cervantes para la creación de su personaje y de la acción novelesca. Como el relato es una
parodia de las novelas de caballerías es indudable que estas fueron la primera fuente de
inspiración, en especial las de mayor relieve e importancia: Amadís de Gaula, Tirante el Blanco,
Amadís de Grecia, que además, son nombradas por el hidalgo castellano.
Durante el siglo XIX y primeros años del XX, la crítica imbuida por el positivismo de la época
creyó ver un personaje real, y buscó documentos que hablaran de personas reales que hubieran
caído en manías próximas a la locura caballereca de don Quijote. Estaban convencidos de que
Cervantes tal y como hacían los novelistas del naturalismo había encontrado la inspiración en
tal o cual hidalgo trastornado. Son teorías justamente desacreditadas.
Menéndez Pidal analizó las posibles influencias literarias. Entre ellas cuentan los poemas
caballerescos del Renacimiento italiano, en especial Orlando furioso de Ariosto, o una novelita
de Sachetti que nos presenta a un viejo artesano que aspira a imitar la vida y actitudes de los
caballeros.Más inmediata cree la influencia del Entremés de los romances. En ella Bartolo, un
rústico enloquecido por la lectura del romancero nuevo, decide imitar a sus admiradores héroes
literarios y salir a deshacer entuertos. Com don Quijote acaba apaleado y maltrecho.
Orlando el furioso de Ariosto, Entremés de los romances, Bartolo.
A pesar de algunas contradicciones, la hipótesis de Menéndez Pidal tiene visos de responder a
la realidad: en la génesis del Quijote se combinaron una parodia de libros de caballerías y la
sátira contra el romancero nuevo y su principalmente representante: Lope de Vega, como insiste
Pedraza en su artículo Don Quijote de la Mancha de 2006.
Ya Meléndez Pidal señaló a Cervantes el influjo de erasmistas y lucianistas. Esta tesis fue
retomada en 1989 por Vilanova, que propone la relación de Don Quijote con la realidad,
encontramos en Elogio de la locura de ERASMO.
Sin duda, el Quijote, como cualquier otra obra literaria, tuvo inspiraciones diversas, pero
ninguna de ellas permite explicas más que los aspectos superficiales del complejo entramado
creado por Cervantes.
4. Elementos y organización.
Cervantes concibió el Quijote como un relato itinerante. De acuerdo con el modelo de la
picaresca que había fijado unos años antes Mateo Alemán, el lazo de unión de las diversas
aventuras es la presencia del protagonista y después de su escudero.
Empieza la novela de 1605 presentándonos al hidalgo manchego en su medio y circunstancias.
Se nos informa de la locura que lo lleva a querer imitar a los héroes de los libros de caballerías.
A tal fin, sale decir nada a nadi,e, en esos primeros capítulos el va imprimiendo la realidad
según su punto de vista. Es armado caballero en la venta, que le parece un castillo y vuelve otra
vez a su publo.
En la segunda salida, acompañado de Sancho, se encuentran las aventuras más populares del
libro: los molinos de viento, el cuerpo muerto, la de los galeotes, los cueros de vino o la vuelta
encerrado en una carreta de bueyes, sin embargo, Cervantes intercala el monologo de Marcela,
el discurosuso sobre la Edad de Oro o el que dedica a las armas y las letras.
En la srgunda partes, quizá lo más llamativo es la presencia de la primera, se hacen constantes
referencias, lo que nos indica esa maestría que define a Cervantes y la metaficción.
La segunda peculiaridad es la ausencia de episodios o novelas ajenas a la historia central.
Cervantes deja oír, por boca de Sansón Carrasco, las quejas de los lectores, preferían atender
solo a las aventuras y desventuras.
La tercera saluida del caballero se inicia con el propósito de ver a Dulcinea del Toboso. Le
siguen aventuras cmo la del carro de las cortes de la muerte, el cabllaero de llos espejos, la de
los leones, la estancia en la casa del cabllero de verde Gabán, las bodas de Camacho. En la
ciudad condal, el caballero es derrotado por el Caballero de la blanca luna. Derrotado don
Quijote ha de volver al pubelo, pasando de nuevo por el palacio de los duqees,, sufriendo el
atropello de una manada de cerdos, y siendo víctima del engaño de Dulcinea. Vuelve a casa,
enfermo, recupera la sensatez y muere.
La segunda parte está mejor trabada que la primera, sin los descuidos ni los abusivos excursos
que ya anunciaron los primeros lectores. En gran medida, la Segunda parte, depura e intensifica
las geniales intuicices del texto de 1605.
Veamos ahora cómo es la construcción narrativa del Quijote.
5. La construcción narrativa..
La historia del ingenioso hidalgo la inicia una voz en tercera persona, próxima al narrador
omnisciente del relato tradicional. Esta voz, que el lector identifica con su autor, nos da a
conocer con puntualidad y detalle muchos aspectos d ela vida del protagonista. Sin embargo,
ignora alguna de mucha importancia, por ejemplo duda del nombre del protagonista,pareciendo
que la historia se va construyendo ante sus ojos, con documentos de escasa fiablidad, con
suposiciones, por ejemplo alude a los Anales de la Mancha, luego nos cuenta el hallazgo de
Cide Hamete Benengeli, pero tampoco se fía del todo.
Este juego de voces y planos narrativo es, en parte, parodia de los recursos habituales en los
libros de caballerías, cuyo texto se presenta con frecuencia como hallado en un viejo manuscrito
o traducido de lenguas exóticas. Los titubeos y dudas sobre la ficción narrativa confieren al
conjunto u aire irónico, que se enriquece y hace más complejo cuando en la Segunda arte los
mismos personajes de 1605 discuten o corroboran lo que les cuenta porque han leído el libro.
6. La caracterización de los personajes.
De forma directa y muy rápida, Cervantes nos ofrece en las primeras páginas de su libro el
proceso que desemboca en la creación de don Quijote. Un hidalgo manchego cincuentón,
pacífico y razonable, que ha pasado toda su vida entre libros y sin actividades que le animen,
encuentra en los libros de caballerías un mundo de acción y fantasía.
La locura resulta imprescindible para romper el universo anodino e irrelevante en que ha vivido
hasta ese momento y lanzarse a un juego tan apasioannte como disparato. Los contemporáneos
de Cervantes vieron la monomanía de don Quijote como un fértil recurso cómico que les
permitía sentirse superiores al personaje, como indica Pedraza.
Torrente Ballester rechazó la idea simple de la locura, lo que hace es la necesidad de juego. En
el contexto realista en que se sitúa Cervantes al protagonista, las aventuras no podrían
sobrevenir más que superponiendo a los datos de los sentidos las quimeras aprendidas en los
libros de caballerías. La pasión por la lectura lleva a don Quijote a la paranoia, a un tipo de
locura gratificante, feliz y entusiasta.
En la Segunda parte, la situación se vuelve mucho más compleja. Varios de los personajes que
lo rodean conocen y dominan las coordenadas de la monomanía quijotesca y la utilzian para
reírse o dominar al hidalgo.
Sin abandonar esa “locura” el personaje se ha convertido en un carácter complejo y verosímil
Su locura cede paso a la lucidez cuando se trata de otros asuntos y cuestiones. A esto debe
añadirse la nobleza y altura de miras del caballero.,”no sabe hacer mal a nadie sino biena
todos”
No bastaba don Quijote para dar cuerpo a una narración de amplio vuelo. Todo indica que el
autor fue muy cocnsiente desde el primer momento de la importancia del escudero. Sancho es,
en muchos rasgos, el contrapunto de Don Quijote: en la complexión físcica, en la glotonería, en
su cultura popular, en tiene responsabilidades familiraes, que abandona ilusionado por las
quiméricas promesas del caballero.
Su personalidad es, posiblemente más atractiva y sutil que la de su amo. Como en Don Quijote
Sancho sale también por ver mundo, por ganas de aventura.
Unanmuno acuñó el término de la quijotización de Sancho. En realidad, desde que accedió a ir a
la aventura, el escudero participa de la locura de su señor, pero como las reglas del juego no son
creación suya, se resiste a aceptarlas cuando chocan frontalmente. El caballero tiene una visión
ascética de la vida, acepta el dolor y las fatigas como parte de un camino de perfección, que
alguna vez le llega a pesar. Sancho, en cambio, comdoón y hedonista, se rebela contra el
sufirmiento;
Frente al caballero y su escudero, trazados con mano maestra, los demás personajes quedan en
un segundo plano. Sin embargo, los más de ellos están espléndidamente caracterizados. Existen,
no obstante, gradaciones muy significativas. Las criaturas del Quijote son más reales y macizas
a medida que se aproximan en el desarrollo argumental de la vida de los protagonistas. Don
Quijote y Sancho parecen irradirar una vitalidad que dota de sentido a los demás seres de
ficción.
Los más alejados de esta caracterización realista son los personajes paralelos a la historia
central. Son criaturas planas, casi siempre de perfeccón inhumana. En todas las damas se aúnan
la belleza y la discreción hasta exteemos inversosímiles, Dotlores…
Traza un retrato del siglo XVIi
7. Lengua y estilo.
El Quijote se presenta al lector como una parodia literaria. En los capítulos iniciales es frecuente
el remedio burlesco de la lengua de los libros . El protagonista emplea arcaíscos, voces y giros
del siglo XV, que sorprenden y hacen reír a sus interlocutores. A medida que avanza la
narración, se van espaciando estos usos periódicos y don Quijote incroporta una lengua
dominante entre las clases instruidas de su tiempo..
Esta variedad que es similar a la utiliza por el narrador, se caracteriza por la naturalidad, la
llaneza y al propiedad: pero también por cuidada construcción sintáctica y la riqueza de
vocabulario. La frases cervantina con reiteraciones anafóricas, pero perfectamente entendible.
Es habitual la yuxtaposición de términos antitéticos. El hidalgo “pasaba las noches de claro en
claro y los días de turbio en turbio”.También es frecuente en la eloción cervantina la ironía, que
sirve para relativizar lo narrado, en un proceso de extrañamiento, lo que poco antes se presenta
como un hecho extraordinario.
La lengua de Sancho y de otros personajes del pueblo, recoge las formas del habla coloquial de
la época. Cervantes salpica, además deformaciones cómicas.