PSIC.
GENOVEVA MUÑOZ ALVAREZ
MASTER EN EDUCACION Y TERAPIA FAMILIAR
TANATÓLOGA
ATENCIÓN PREVIA CITA
TEL. (044)921-13-6-98-92
FACEBOOK: Consultorio Psicológico (Psicóloga Genoveva).
DIÁLOGO CONYUGAL
En el periodo del noviazgo se viven un sinfín de experiencias agradables y
desagradables, la pareja es responsable de dar solución a cada una de ellas y
disfrutarlas. A pesar de que el tiempo otorga madurez y experiencia, la manera en que se
resuelvan los conflictos vividos en esta etapa determinan en gran medida la forma en que
se solventarán en la vida adulta, en el matrimonio.
Es por ello, que esta primera etapa de discernimiento es indispensable en toda relación
amorosa, es un periodo de autodescubrimiento ya que me voy percatando de lo que
siento y cómo reacciono ante la persona amada, cómo actúo, cómo pienso, cómo influye
él o ella en mi vida y mis decisiones, qué espero de él o ella; y un periodo de
conocimiento del otro en el que voy identificando lo que siente, piensa, cree, cómo actúa,
cómo reacciona, cómo influyo en su vida y sus decisiones, qué me agrada y desagrada de
él o ella, qué espera de mi y si eso que espera es real, es posible.
Se ha escuchado por generaciones la famosa frase “tu esposo debe ser primero tu mejor
amigo”, “tu esposa debe ser primero tu mejor amiga”, y es posible que aún en el siglo XXI
no se haya comprendido dicha expresión. Un mejor amigo es aquél a quien te acercas
cuando tienes dificultades, cuando estas alegre, cuando necesitas un consejo, cuando no
encuentras salida ante un conflicto, cuando quieres disfrutar un momento muy importante
en tu vida, es a quien buscas cuando quieres salir a divertirte, es tu apoyo en momentos
de angustia, tu soporte en situaciones inesperadas, es tu fiel compañero en los problemas
de salud, es principalmente con quien platicas, a quién escuchas y con quien buscas
soluciones, es decir, es con quien dialogas.
Los casados necesitan ante todo ser buenos amigos, ya que serán compañeros toda la
vida, y la confianza, y el diálogo que exista entre estos serán los que les ayuden a superar
toda dificultad que pueda existir.
El diálogo conyugal envuelve los siguientes pasos: primero platicar lo que siento, pienso y
creo; segundo, ser escuchado por la pareja; tercero, se da lugar a un intercambio de ideas
al que se conoce como retroalimentación, consiste en que cada uno de los que platican
externan su punto de vista u opinión y el otro escucha atentamente en silencio para
nuevamente opinar; y finalmente, se concluye con el acuerdo final, este se da tras haber
canjeado opiniones diferentes y haber optado por una resolución.
La pareja precisa de confianza para poder dialogar, de manera que puedan exteriorizar
todo lo que necesiten sin reservas, pena, vergüenza, tapujos, preocupaciones, tabúes u
otro. Desde hablar de uno mismo, lo que me agrada de ti, lo que me molesta que hagas,
lo que has dejado de hacer y me gusta que hagas, la forma en que necesito que me
expreses que me amas, cómo requiero que me ayudes en casa o en el trabajo, cómo
educar a los hijos, qué me molesta de tus padres, qué me agrada de tu familia, y demás
temas como la escuela, los niños, la sexualidad, la convivencia familiar, el tiempo juntos
como pareja, …
En este proceso es trascendental destacar algunas reglas que pueden propiciar el éxito o
frustración del diálogo en pareja:
1. UNO POR UNO.- Cuando una de las partes habla el otro requiere guardar silencio.
Si se interrumpe durante el tiempo de conversación del otro, se dispersará el
diálogo, muy probablemente se divagará en el tema de interés y como resultado
se culminará en una pelea o conflicto mayor. Aunque lo que la pareja desea
comunicar nos haga sentir agredidos, es necesario esperar a que nos corresponda
hablar para expresar nuestro punto de vista, nuevamente ser paciente a que la
pareja termine de externar lo que desea para volver a opinar.
2. SINCERIDAD.- cuando se ha decidido dialogar en pareja, se necesita ser
completamente sincero y evitar guardar sentimientos negativos que puedan
perjudicar a corto, mediano o largo plazo el diálogo ejercido. Así mismo, evitar
ocultar información que pueda ser sustancial en el momento del diálogo y de
saberse en otro momento desvalorizar los acuerdos establecidos. Es decir, ser
coherente con lo que digo, pienso y hago.
3. CONFIANZA.- la confianza implica estar seguro que mi pareja no me juzgará tras
lo que pueda expresarle, de igual manera si soy el interlocutor debo tener claro
que mi dúo se acerca con la finalidad de ser apoyado(a) y no juzgado(a), si se
diera el caso de no saber qué decir o de sentirse sorprendido, confundido y
demás, debe recurrirse a la sinceridad y externarlo, no obstante buscar dar el
soporte que el otro requiere.
Recuerda que eres compañero de tu par, no su padre o su madre para llamarle la
atención, eres su amigo y como tal es imprescindible que le ayudes a comprender
si algo no lo está realizando en las mejores condiciones para favorecer su vida,
evita regañar pues eso sólo se hace con los hijos a quien tenemos la obligación de
educar, la responsabilidad en pareja es ayudar a crecer y no educar.
4. RETROALIMENTACIÓN.- consiste en un intercambio de ideas que tienen como
finalidad anteceder al acuerdo final de la plática, debe durar cuanto tenga que
durar para poder concluir sana y satisfactoriamente. Puede durar segundos,
minutos, horas e incluso días, más evite perder la finalidad de la misma… el
acuerdo. La retroalimentación fortalece la convivencia en pareja al ayudar a la
misma a identificar lo que el otro opina acerca de un tema específico en común o
no, favorece el conocimiento y descubrimiento del dúo.
5. EL ACUERDO.- una plática sin acuerdo, no es diálogo. Expresar que el acuerdo
debe ser sano y satisfactorio, no significa que debe ser algo que alegre a las
partes o a una de las partes, quiere decir que ambos han encontrado una
resolución ante algo que afectaba a uno, al otro o a los dos, y no siempre lo mejor
es causa de alegría para todos. Definitivamente cuando la situación involucra a
ambos, los dos precisan estar de acuerdo en la conclusión a la que llegan aunque
ello no quiera decir que será fácil para las partes. Cuando el tema de plática
involucra sólo a una de las partes, la pareja cumple con orientar y apoyar al otro,
puede opinar y aconsejar, más la decisión y acuerdo depende de quien se ve
involucrado, y se debe evitar sentir molestia si no se hace lo que uno recomienda,
ya que cada persona adulta es responsable de lo que decide para sí misma.
Finalmente, cabe resaltar que el ser amigo de la pareja implica tener la práctica y facilidad
del diálogo, el diálogo es la mejor solución ante todos los conflictos habidos y por haber.
Si se ha ganado el diálogo en el matrimonio, se ha ganado un compañero para toda la
vida. Y recuerda… nunca es tarde para aprender.