Ciudadano
JUEZ QUINCUÁGESIMO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO PENAL EN
FUNCIONES DE CONTROL DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL DEL ÁREA
METROPOLITANA DE CARACAS
Su Despacho.
Quien suscribe, ABG. EGLEE ZAMBRANO MADRIZ, abogado en ejercicio e inscritos
en IPSA bajo el No.77.771; me dirigo a Ud., en mi condición de defensor privado de los
ciudadanos DAVID JESÚS ACOSTA DIAZ y EVER JAVIER ACOSTA DIAZ, titulares
de las Cédulas de Identidad Nros. 12.115.235 y 12.418.268, respectivamente, en la causa
No. 50°C-16.996-12, a los fines ejercer RECURSO DE APELACIÓN, de conformidad con
el artículo 447, ordinal 4° del Código Orgánico Procesal Penal, en contra de la decisión
dictada por este Tribunal de Control, en fecha 11.10.2012, apelación que fundamento en las
consideraciones que de seguida expongo:
En fecha 10.10.2012, siendo las 10:00 a.m aproximadamente, acudimos de manera
voluntaria ante la sede de la Fiscalía Septuagésima Cuarta del Ministerio Público de la
Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, con la finalidad de verificar si
existía investigación penal iniciada en contra de mis defendidos, siendo atendidos por la
abogada ADRIANA MORALES, Fiscal Principal anteriormente identificada, quien al
entregarles el documento de identidad de estos, me suministró el número de expediente
signado con el N° I-547-666 nomenclatura de la Dirección de Investigaciones de Delitos en
la Función Pública del Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas,
aduciendo que no había investigación en contra de estas personas, pero que si quería
acudiera al organismo de investigación a los fines de verificar el expediente.
Posteriormente, me dirigí acompañada del ciudadano DAVID ACOSTA a la sede
del órgano policial siendo atendida por el Inspector Jefe ADRIANA DIAZ, quien me
señalo que efectivamente los dos ciudadanos a quien represento estaban incurso en la
investigación antes señalada, y que estaban esperando las instrucciones que girara el
Ministerio Público para proceder a su aprehensión, en virtud de la información aportada por
esta inspectora nos dirigimos nuevamente a la sede de la citada Representante Fiscal, con la
finalidad de ponerse ellos a derecho voluntariamente, identificándose nuevamente en la
sede de la dependencia fiscal solicitando a la secretaria ser atendida transcurriendo un lapso
de aproximadamente dos horas y media al estar en el pasillo de esta dependencia nos
percatamos que se apersonan funcionarios policiales entre ellos la inspectora anteriormente
identificada, quienes nos informaron que tenia mi defendido que acompañarlo a la sede de
ese órgano de investigación despojándolo de manera inmediata de su teléfono móvil, en
este mismo procedimiento le conminaron a llamar a su hermano ciudadano EVER JAVIER
ACOSTA DIAZ, indicándole que se pusiera a derecho en la sede de la Dirección de
Investigaciones de Delitos de la Función Pública de este órgano de investigación, para
luego proceder a su aprehensión quedando privados ambos de libertad y trasladados a la
División de Capturas y posteriormente presentados en flagrancia el dia once (11) de los
corrientes.
En fecha 11.10.2012, siendo las 02:00 p.m., mis defendidos fueron presentados ante este
órgano jurisdiccional, por el ciudadano Fiscal (Auxiliar) JUAN CARLOS GERDEL
ROJAS, Fiscal de Flagrancia del Ministerio Público de esta misma Circunscripción
Judicial, quien reprodujo el contenido del acta policial únicamente, precalificó los hechos
como Estafa Agravada en grado de Cooperadores Inmediatos, Legitimación de Capitales y
Asociación para Delinquir, peticionando se ordenará la continuación del procedimiento por
la vía ordinaria, así como solicitando se decretase medida de privación preventiva de
libertad, de conformidad con los artículos 250 numerales 1°, 2° y 3°, 251 PARAGRAFO
1°, 2° y 3° 252 numeral 2° del Código Orgánico Procesal Penal, por evidenciarse un
peligro de fuga y obstaculización; en dicha audiencia, una vez oído los imputados, la juez
acordó lo solicitado por le Ministerio Público.
No obstante, en este mismo acto de presentación del aprehendido la Juez de
Control dictó auto emitiendo pronunciamiento sobre la medida privativa de libertad y sobre
lo alegado por esta defensa, indicando lo siguiente:
“...PUNTO PREVIO: Este tribunal acuerda con lugar la solicitud interpuesta por la Abg.
EGLEE ZAMBRANO en cuanto sea declarada la Nulidad de la aprehensión de los
ciudadanos a quien ellas (sic) representa dejando constancia que solo decreta la nulidad de
la aprehensión de conformidad con lo establecido en el articulo 190 y 191 del Código
Orgánico Procesal Penal por vulneración del articulo 44 numeral 1° de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela mas no así decreta la nulidad del procedimiento toda
vez que se desprende que los imputados de autos se le lleva investigación penal, que puede
estar involucrado a la perpetración de un delito, ya cuando existen reiteradas jurisprudencia
emitida del máximo Tribunal Supremo de Justicia Y ASI SE DECLARA…/… TERCERO:
En cuanto a la solicitud formulada por el Representante del Ministerio Público con respecto
a que se decrete una Medida Privativa Preventiva de Libertad de conformidad con lo
establecido en el articulo 250 en sus numerales 1°, 2° y 3°; 251, 2°, 3° y parágrafo primero
y 252 numeral 2° todos del Código Orgánico Procesal Penal por considerar esta juzgadora
que se encuentran llenos los extremos establecidos en el articulo 250 del Código Orgánico
Procesal Penal para decretar la referida medida, declarando Sin Lugar la solicitudes en
cuanto a la medida de coerción personal solicitada por la defensas de los referidos
imputados de autos, en tal sentido este juzgado DECRETA MEDIDA PRIVATIVA
PREVENTIVA JUDICIAL DE LIBERTAD…”
II
Ahora bien, ciudadana Juez, el artículo 46 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, expresamente dispone:
“Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral, en
consecuencia:
....2. Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad
inherente al ser humano...”.
La anterior disposición constitucional viene a preservar a todo ser humano privado de
libertad, el respeto a su integridad personal, esto es a no ser objeto de actos, conductas o
hechos que menoscaben su integridad física, resaltando ante la ciudadana Juez, que no
existe distinción alguna, es decir no distinguió el constituyente el tipo de privación de
libertad, debe serle respetada su integridad física inmediatamente la persona se encuentra
en calidad de detenido, sea para presentarlo ante el Juez de Control, sea cuando ya ha sido
dictada en su contra medida preventiva privativa judicial de libertad, de manera que, donde
no distinguió el constituyente, le esta prohibido distinguir o discriminar al intérprete.
Precisamente para preservar la integridad personal de las personas detenidas o privadas de
libertad y siendo consecuente el Constituyente de 1999, con el Estado Social de Derecho y
de Justicia que declara en los términos del artículo 2 constitucional, ha previsto como
derecho garantía de todo ciudadano el debido proceso, expresión del derecho a la tutela
judicial efectiva, disponiendo en el artículo 44, ordinal 2° ejusdem, dentro del denominado
Estatuto del Detenido, que:
“La libertad personal es inviolable, en consecuencia:
...2. Toda persona detenida tiene derecho...a que dejen constancia escrita en el
expediente sobre el estado físico y psíquico de la persona detenida, ya sea por sí mismos o
con el auxilio de especialistas...”.
Para luego reconocer 49, ordinal 1° ibídem:
“El debido proceso se aplicará a todas las actuaciones judiciales y administrativas y, en
consecuencia:
1. La defensa y asistencia jurídica son derechos inviolables en todo estado y grado de la
investigación y del proceso. Toda persona tiene derecho a ser notificada de los cargos por
los cuales se le investiga, de acceder a las pruebas y de disponer del tiempo y de los medios
adecuados para ejercer su defensa. Serán nulas las pruebas obtenidas mediante violación
del debido proceso...
2. Toda persona se presume inocente mientras no se pruebe lo contrario...”.
Es decir, conforme a la norma constitucional parcialmente trascrita, toda persona tiene
derecho de acceder a la justicia, no de cualquier manera, sino de acuerdo a las pautas
establecidas en la Ley, debiendo serle preservado su derecho a la defensa en cualquier tipo
de investigación y de proceso, todo ello a su vez expresión del derecho garantía
constitucional a la tutela judicial efectiva, así como debe serle preservada por cualquier
autoridad, tratándose del detenido, su integridad física, así como el ejercicio del derecho a
la defensa, habida consideración que no puede resultar condenada sin un juicio previo,
derecho a la defensa que involucra la libertad de decidir o escoger a quienes habrán de
ejercer la defensa técnica.
Igualmente, en íntima relación con la tutela judicial efectiva, que involucra el respeto al
derecho al debido proceso y a la defensa, aparece obligatorio para Fiscales y Jueces el
respeto y materialización del derecho a la igualdad, el cual trae consigo la prohibición al
juzgador de conceder mayores prerrogativas a una de las partes, sin concederle éstas a la
otra.
En absoluta concordancia con el Texto Fundamental, el Código Orgánico Procesal
Penal, consagra la garantía al debido proceso en el artículo 1; igualmente reconoce la Ley
Adjetiva General Penal, la presunción de inocencia en su artículo 9, así como impone el
deber de tratar a los detenidos, independientemente de tal privación de libertad, con el
debido respeto a la dignidad inherente al ser humano, con protección de los derechos que se
derivan de tal condición; establece además el deber de respetar el derecho del detenido a
exigir la presencia de su abogado de confianza, en su artículo 10 ejusdem, colocando a
cargo del juez el deber de garantizar la defensa sin preferencias ni desigualdades, en el
artículo 12 ibídem.
Interpretando las normas trascritas supra debe concluirse que, respecto de la persona
privada de libertad, los funcionarios policiales, el Ministerio Público, los Jueces e, incluso,
los profesionales del Derecho en el libre ejercicio de la profesión y que intervengan en la
causa de que se trate y en cualquier condición, están obligados a proteger la integridad
personal de los privados de libertad (que involucra la integridad física, psíquica y moral),
todo consecuencia del principio, a su vez derecho garantía, a la presunción de inocencia, de
manera que no resulten condenados sin un juicio previo, seguido a través de un proceso
debido, esto es donde cuenten con la debida asistencia técnica que le brinde su abogado de
confianza, y en el cual, para más, sea tratado en igualdad de condiciones a la parte Fiscal
y/o acusadora, por lo demás, tiene derecho por mandato constitucional cualquier persona, a
que no se le de el trato anticipadamente de un condenado, sin un juicio previo, justo, a
través de un debido proceso y sin que se haya probado su culpabilidad.
Ciudadano Juez, visto que mis representados en fecha 10.10.2012, siendo las 10:00 a.m
aproximadamente, acudieron de manera voluntaria ante la sede de la Fiscalía
Septuagésima Cuarta del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial del Área
Metropolitana de Caracas, con la finalidad de verificar si existía investigación penal
iniciada en su contra y la abogada ADRIANA MORALES, Fiscal Principal anteriormente
identificada, quien al entregarles el documento de identidad de mis defendidos me
suministró el número de expediente signado con el N° I-547-666 nomenclatura del Cuerpo
de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas, aduciendo que no había
investigación en contra de estas personas, pero que si quería acudiera al organismo de
investigación a los fines de verificar el expediente aun cuando no existía investigación
alguna en su contra, situación esta que apelando a la disposición de mis defendidos
verificando que estaban esperando las instrucciones que girara el Ministerio Público para
proceder a su aprehensión, en virtud de la información aportada por esta inspectora nos
dirigimos nuevamente a la sede de la citada Representante Fiscal, con la finalidad de
ponerse ellos a derecho voluntariamente, donde quedaron privados de libertad.
Actuación esta que resulto nula, de nulidad absoluta, por violación del derecho y garantía
de rango constitucional, previsto en el artículo 44, numeral 1° de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, dentro del denominado Estatuto del Detenido, puesto
que no se cumplió con lo dispuesto en la citada norma debido a que al momento de ser
detenidos mis defendidos no existía orden judicial, ni fueron sorprendidos in fraganti,
situación esta que conllevo a la juez a anular dicha aprehensión sin embargo, resulta
incongruente que decrete como en efecto lo hizo la nulidad de la aprehensión pero decreto
la medida de privación preventiva judicial de libertad en su contra no encontrándose llenos
los extremos de los artículos articulo 250 en sus numerales 1°, 2° y 3°; 251, 2°, 3° y
parágrafo primero y 252 numeral 2° todos del Código Orgánico Procesal Penal.
Vale destacar, que en la presente audiencia se destaco que los mismos acudieron de manera
voluntaria, libres de toda coacción y apremio as como se mostro para su consideración la
constancia de trabajo, así como la carta de residencia de ambos imputados con la finalidad
de poder demostrar que no existe peligro alguno de que estos puedan abandonar el país y
que pueden ser ubicados en su sitio de trabajo y residencia, asi como que no existe la
intención de obstaculizar el proceso visto la intención de colaborar con la citada
investigación.
Ciudadanos Jueces de la Corte de Apelaciones, la actuación judicial es igualmente nula, de
nulidad absoluta, de conformidad con el artículo 190 ejusdem, en concordancia con el
artículo 191 ibídem, a la luz del artículo 373 del Código Orgánico Procesal Penal, pues lo
allí dispuesto solo tiene aplicación tratándose de procedimientos en flagrancia, y siendo el
Ministerio Público el director de la investigación preliminar, no podía el Juez de Control
ampararse en la citada disposición legal, cuando el propio Fiscal había peticionado la
aplicación del procedimiento ordinario, puesto que no le fue solicitado la aplicación del
procedimiento abreviado por flagrancia, lo que hace nula de nulidad absoluta la actuación
judicial, por violación del artículo 49 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, que prevé el derecho al debido proceso, así como desconocimiento al artículo
250 del Código Orgánico Procesal Penal, para aplicar el procedimiento por flagrancia, Y
ASI PEDIMOS FORMALMENTE SE DECLARE,
III
En consecuencia, siendo que a mis defendidos DAVID JESÚS ACOSTA DIAZ y
EVER JAVIER ACOSTA DIAZ, le fueron lesionados sus derechos a la tutela judicial
efectiva, integridad personal, debido proceso, defensa y presunción de inocencia, todo lo
cual se constituyó en violación del derecho que le asiste a ser protegidos en su integridad
personal, pedimos se revoque la medida privativa preventiva judicial de libertad, por no
estar satisfechos los extremos exigidos en el artículo 250 del Código Orgánico Procesa
Penal y sea impuesta una menos gravosa.
JURANDO LA URGENCIA, pedimos se habilite todo el tiempo útil y necesario para
que no continúen siendo lesionados los derechos que asisten a ellos a la tutela judicial
efectiva y, expresión de éste, al de acceso a la justicia, debido proceso y derecho a la
defensa, en Caracas a los 14 días del mes de octubre de 2012.
LA ABOGADA DEFENSORA,
DRA. EGLEE ZAMBRANO MADRIZ
Expediente N° 50°C-16.996-1