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Ensayo

El Día de Muertos tiene sus orígenes en las celebraciones prehispánicas de los pueblos indígenas de México para honrar a sus ancestros. Con la llegada de los españoles, se fusionó con la celebración católica de Todos los Santos. Hoy en día, la tradición incluye ofrendas y altares para recibir a las almas de los difuntos, así como procesiones y disfraces. Un símbolo importante es La Catrina, una calavera elegante que representa la crítica a la sociedad de la

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El Día de Muertos tiene sus orígenes en las celebraciones prehispánicas de los pueblos indígenas de México para honrar a sus ancestros. Con la llegada de los españoles, se fusionó con la celebración católica de Todos los Santos. Hoy en día, la tradición incluye ofrendas y altares para recibir a las almas de los difuntos, así como procesiones y disfraces. Un símbolo importante es La Catrina, una calavera elegante que representa la crítica a la sociedad de la

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Día de muertos

Esta celebración tiene origen desde hace miles de años, de acuerdo con la
historiadora Elsa Malvido (29 de octubre de 2021), la celebración de Todos los
Santos fue promovida por el abad de Cluny en el siglo XI con el objetivo de
conmemorar a los Macabeos. Más tarde la iglesia romana adoptó la fecha y se
mantuvo vigente. En esta celebración, iglesias y conventos exhibían reliquias,
restos y tesoros a los que los creyentes les ofrendaban oraciones para obtener el
perdón y evitar su entrada al infierno. Su origen se ubica en la armonía entre la
celebración de los rituales religiosos católicos traídos por los españoles y la
conmemoración del día de muertos que los indígenas realizaban desde los tiempos
prehispánicos; los antiguos mexicas, mixtecas, texcocanos, zapotecas, tlaxcaltecas,
totonacas y otros pueblos originarios de nuestro país, trasladaron la veneración de
sus muertos al calendario cristiano, la cual coincidía con el final del ciclo agrícola
del maíz, principal cultivo alimentario del país.
Cada familia tiene su forma de celebrar, en estos días los cementerios se llenan de
personas adornando las lapidas de los difuntos velando con ellos como forma de
acompañarlos en su viaje, en sus casas les colocan un altar con los platillos favoritos
para recibirlos por que vienen del viaje muy hambrientos y en el mismo colocan una
foto de la persona o las personas que hay hayan dejado este plano. Comúnmente
esta tradición la llevan a cabo los católicos.
En estos días es muy común ver las calles vestidas con adornos de papel picado,
catrinas, altares, tapetes, caminos de flores de cempasúchil y terciopelo, murales y
las famosas comparsas o muerteadas que son caminatas de un conjunto de
personas disfrazadas con algún personaje de estos días acompañados de banda y
en el mismo recorrido lanzan dulces, bailan, se embriagan, hay carros alegóricos
con demostraciones de las costumbres.
Hay distintas formas en las que la gente pone sus ofrendas, algunos son muy
grandes y otros muy chicos, pero siempre son diferentes. Sin embargo, lo que
originalmente se ve puesto en uno son las calaveritas de azúcar, el pan de muerto,
flores, velas, la foto del difunto, un santo de devoción, papel picado, comida del
agrado de la persona que falleció, alcohol del gusto, agua pura, copal e incienso, un
arco de caña, una cruz, figuritas de estas épocas. Esta ofrenda va al gusto y
presupuesto de cada quien. Ahora en la actualidad se llevan a cabo concursos de
ofrendas en la escuelas o establecimientos como oficinas, hasta en las colonias ya
hay ese tipo de certámenes; como una zona muy conocida aquí en la Ciudad de
Oaxaca es el Barrio de Jalatlaco que viste sus calles muy coloridas aludiendo al día
de muertos, hacen sus comparsas, el turismo extranjero viene más en estas fechas
porque es una gran atracción patrimonial, a tomar fotos y participan en estos
festejos al igual que todos los vecinos.
"Las almas llegan en forma ordenada. A los que tuvieron la mala fortuna de morir
un mes antes de la celebración no se les pone ofrenda, pues se considera que no
tuvieron tiempo de pedir permiso para acudir a la celebración, por lo que sirven
solamente como ayudantes de otras almas", señala un compilado elaborado por la
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Pero esto no lo toman en cuenta
muchos y aun así hacen su ofrenda, para ellos lo importante es llevar a cabo su
tradición, por eso se dice que cada ciudadano lleva su tradición como quiere.
Una figura muy simbólica de estas fechas es la catrina, que se originó durante los
gobiernos de Benito Juárez Sebastián Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz. En estos
periodos se empezaron a popularizar textos escritos por la clase media que
criticaban tanto la situación general del país como la de las clases privilegiadas. Los
escritos, redactados de manera burlona y acompañados de dibujos de cráneos y
esqueletos, empezaron a reproducirse en los periódicos llamados de combate.
Estas eran calaveras vestidas con ropas de gala, bebiendo pulque, montadas a
caballo, en fiestas de la alta sociedad o de un barrio. Todas para retratar la miseria,
los errores políticos, la hipocresía de una sociedad, como es el caso de “La Catrina”.
La palabra "catrín" definía a un hombre elegante y bien vestido, acompañado de
alguna dama con las mismas características; este estilo fue una imagen clásica de
la aristocracia mexicana de fines del siglo XIX y principios del XX. Es por ello que,
al darle una vestimenta de ese tipo, Diego Rivera convirtió en su obra a “La Calavera
Garbancera” en “La Catrina” diseñada en Aguascalientes. En la actualidad esta ha
sido utilizada para diversos adornos como el papel picado, esculturas de
manualidad, murales, tapetes de arena o flores o disfraces, también las utilizan para
las calaveritas literarias. Pero su imagen ha sido modificada al gusto de cada quien,
de igual manera sigue habiendo una catrina original y siempre la gente le va cambiar
cosas que no son de su agrado.
Esta celebración se celebra en todo México, pero hay diversidad de formas de
llevarla a cabo. Oaxaca uno de los estados más ricos culturalmente hablando y esta
es de las festividades más significativa, por eso los pobladores de este estado se
entusiasman en estas fechas porque tienen infinidad de tradiciones que a ellos
mismos les agradan y presumen.
Cabe mencionar que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO), declaró en 2008 esta festividad como Patrimonio
Cultural Inmaterial de la Humanidad, por su importancia y significado en tanto se
trata de una expresión tradicional -contemporánea y viviente a un mismo tiempo-,
integradora, representativa y comunitaria.
Para la UNESCO, el encuentro anual entre los pueblos indígenas y sus ancestros
cumple una función social considerable al afirmar el papel del individuo dentro de la
sociedad. También contribuye a reforzar el estatuto cultural y social de las
comunidades indígenas de México.
Bibliografía
Día de Muertos, tradición mexicana que trasciende en el tiempo.
Guerrero Aguilar, Aguilar (1998). Calaveras y altares de muertos, en la tradición
popular mexicana.
Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos. UNESCO Culture Sector.
Consultado el 18 de agosto de 2010.
McAnany, Patricia A. (noviembre-diciembre 2010). Recordar y alimentar a los
ancestros en Mesoamérica. Arqueología mexicana. Vol. XVIII (No. 106).
Revista Disfruta Xochimilco, ayer y hoy. Especial de Día de Muertos. No. 5, octubre
de 2004. Xochimilco, México, D.F.
Universidad Nacional Autónoma de México (1998). Ofrenda de Muertos. México:
UNAM

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