Comportamiento de la violencia intrafamiliar
Mariela Almenares Aleaga,1 Isabel Louro Bernal2 y María T. Ortiz Gómez3
Resumen: Se realizó un estudio descriptivo de antecedentes y/o trastornos
psiquiátricos actuales en el agresor, género y grupo de edad de la víctima. La
información se obtuvo mediante un instrumento confeccionado para identificar las
familias con violencia, cuestionario elaborado al efecto y test de funcionamiento
familiar. Obtuvimos como dato interesante que una de cada diez familias presentan
violencia intrafamiliar. Se destacó la violencia psicológica, siendo la mujer en su rol de
madre el agresor más frecuente en la familia, y las víctimas niños y jóvenes.
Descriptores DeCS: VIOLENCIA FAMILIAR/ psicología.
El término violencia ha sido parte de las diferentes sociedades, familias e individuos
desde el principio de la historia de la humanidad hasta nuestros días.
Los mitos griegos, romanos, aztecas, los estilos de recreación utilizados por estas
sociedades, estuvieron llenos de agresión, suicidio, asesinatos. La lucha de poder con
aprobación familiar ha convertido a sus miembros en agresores y/o agredidos. En la
cotidianidad manifestamos conductas tales como: leer cartas o documentos personales
de amigos, familiares, hijos; no responder al saludo, gritar a otros, ridiculizarlos,
humillarlos, descuidarlos en su atención, y estas y otras situaciones muestran cómo
violamos los espacios individuales, la intimidad, la privacidad de otros utilizando
formas violentas.
La violencia ha sido definida como cualquier relación, proceso o condición por la cual
un individuo o grupo social viola la integridad física, psicológica o social de otra
persona. Es considerada como el ejercicio de una fuerza indebida de un sujeto sobre
otro, siempre que sea experimentada como negativa. 1
Los diferentes grados, niveles y concepciones de la violencia están en correspondencia
con los valores, normas y creencias de cada país, época y clase social. La familia como
célula fundamental de la sociedad no está exenta de la práctica de violencia y la
violencia intrafamiliar es considerada como una forma de violencia social en tanto es
una expresión de las relaciones sociales que acontecen a nivel particular.
Consideramos la violencia intrafamiliar como toda acción u omisión cometida en el
seno de la familia por uno o varios de sus miembros que de forma permanente
ocasione daño físico, psicológico o sexual a otros de sus miembros, que menoscabe su
integridad y cause un serio daño a su personalidad y/o a la estabilidad familiar.2
En las familias se han reconocido diversas formas de vivir violencia. La violencia física
es considerada como toda lesión física o corporal que deja huellas o marcas visibles;
ésta incluye golpes, bofetadas, empujones, entre otras.3
La violencia psicológica se refiere al hostigamiento verbal entre los miembros de la
familia a través de insultos, críticas permanentes, descréditos, humillaciones, silencios,
entre otras; es la capacidad de destrucción con el gesto, la palabra y el acto. Esta no
deja huellas visibles inmediatas, pero sus implicaciones son más trascendentes.3
Se considera violencia sexual a la imposición de actos de orden sexual por parte de un
miembro contra la voluntad de otro. Este tipo de violencia incluye la violación marital. 3
En la literatura se expresan otras formas de violencia como el abandono y la
negligencia en los cuidados, dado por la falta de protección y cuidados físicos de los
miembros de la familia que lo requieran, la falta de respuesta a las necesidades de
contacto afectivo y estimulación cognitiva, falta de atención, descuido en la
alimentación y vestuario necesario.
Todas estas formas de violencia pueden ser ejercidas por cualquier miembro de la
familia independientemente de su edad, raza o sexo, pudiendo ser a la vez agente o
víctima de la violencia. Según la literatura los grupos más vulnerables son los niños,
mujeres, ancianos y discapacitados.
Se ha constatado que en Chile 1 de cada 4 familias vive violencia física, y 1 de cada 3,
violencia psicológica. Asimismo los investigadores han constatado que existen 1 100
niños que se encuentran en abandono total.3 Según datos de UNICEF se estima que en
América Latina al menos 6 millones de niños son objeto de maltratos.3
En Puerto Rico entre los años 1977 y 1978 más del 50 % de las mujeres que murieron
asesinadas fueron víctimas de sus maridos. En Brasil en 1980 murieron de esta forma
722 mujeres; estudios realizados en Méjico constataron que el 61 % de las mujeres
dueñas de casa eran golpeadas y en Francia los investigadores observaron que el 95 %
de las víctimas presentadas eran mujeres. (Módulo de Sensibilización en Violencia
Intrafamiliar. Documento de Trabajo # 33. SERNAM. Stgo. de Chile 1995).
En Cuba son escasas las cifras acerca de la incidencia de la violencia al interior de la
familia, no hay muchas investigaciones respecto al tema y otras apenas comienzan. En
estudios realizados por un grupo de investigadores de Medicina Legal en nuestro país
se apreció que las muertes violentas superan el 10 % de las muertes anuales, y éstas
se producen en el domicilio como lugar frecuente de ejecución del delito. (Violencia
doméstica. Que nadie se entere. Revista Bohemia 1992 Nov 26: 8-12).
Lo antes expuesto nos hace reflexionar acerca de que vencer esta herencia de
violencia legada por el pasado, o fomentada en la actualidad, no es alcanzable a corto
tiempo, pero no por ello irrealizable. No por negarla o no reconocerla dejará de existir.
No se trata de aprender a vivir con la violencia, sino a percibirla como un fenómeno
controlable y transformable que trasciende las ciencias, para poder ser abordada por
diferentes actores sociales de la sociedad. Las generaciones futuras tienen derecho a
crear un mundo de paz, sin violencia lo que puede ser traducido en salud, bienestar y
calidad de vida.