“Año del Bicentenario del Perú: 200 años de Independencia”
UNIVERSIDAD NACIONAL DE PIURA
FACULTAD DE ZOOTECNIA
Escuela Profesional de Medicina Veterinaria
TRABAJO DE INVESTIGACIÓN FORMATIVA
PESTE EQUINA AFRICANA
DOCENTE:
M.V. MARCO SERGIO GUERRA DELGADO
ESTUDIANTES:
REYES MENDOZA, CRISTHIAN JONATHAN
SANCARRANCO ESTELA, TATIANA MARILÚ
CURSO:
SANIDAD DE EQUINOS
PIURA-PERÚ 2021
INDICE GENERAL
Contenido
página
INDICE ...................................................................................................................
I. Introducción ........................................................................................................ 01
II. Objetivos............................................................................................................ 01
III. Marco teórico ..................................................................................................... 02
1. Definición ........................................................................................................... 02
2. Sinónimos ........................................................................................................... 02
3. Historia ............................................................................................................... 02
4. Importancia ........................................................................................................ 03
5. Etiología ............................................................................................................. 03
6. Transmisión ........................................................................................................ 04
7. Epidemiologia ..................................................................................................... 04
8. Patogenia ............................................................................................................ 06
9. Signos clínicos ................................................................................................... 07
10. Lesiones Post-mortem ........................................................................................ 09
11. Diagnostico ......................................................................................................... 11
12. Tratamiento......................................................................................................... 13
13. Control ................................................................................................................ 13
IV. Conclusiones....................................................................................................... 14
V. Lista de Referencias............................................................................................ 16
I. INTRODUCCIÓN:
La Peste Equina Africana (PEA) es una enfermedad vírica trasmitida por mosquitos,
principalmente del género Culicoides, que afecta a équidos de todas las especies, y que
en los caballos cursa a menudo con una sintomatología aguda que en un alto porcentaje
los conduce a la muerte. Esta enfermedad es originaria y endémica en determinadas
regiones de África desde donde periódicamente se siguen notificando brotes de la
enfermedad en équidos domésticos.
II. OBJETIVOS:
2.1. OBJETIVO GENERAL:
Conocer el proceso patológico de la peste equina africana.
2.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
Conocer el agente etiológico, la transmisión, epidemiología y patogenia de la
enfermedad.
Conocer los síntomas, el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.
Conocer las medidas de prevención y control contra la peste equina africana.
1
III. MARCO TEÓRICO:
1. DEFINICIÓN:
La peste equina africana (P. E. A.) es una enfermedad infecciosa equina de etiología
vírica, originaria de África, transmitida por artrópodos y caracterizada por signos
clínicos consecutivos a lesiones en los sistemas circulatorio y respiratorio. (Rico,
1990).
FIGURA 01
(Cornejo, 2019)
2. SINONIMOS:
Peste Equina (P.E), Enfermedad Equina Africana (P.E.A). (Bobadilla, 2015).
3. HISTORIA:
La peste equina es una enfermedad muy antigua. Se conservan referencias acerca de
ello desde el siglo II d.C. Fue observada por Monclaro, 1569, en África Oriental y se
conoce en África del Sur desde 1789. En este último país no había caballos indígenas,
pero se hizo evidente que existían reservorios del virus cuando se declaró la
enfermedad en caballos y mulos, introducidos en la zona por colonos europeos, y
procedentes, en su mayoría, de Europa y de las Indias Orientales, áreas donde la P. E.
A. era desconocida. Durante todo el siglo XIX, Sudáfrica sufrió continuas epizootias
de la peste. El peor brote se registró en 1854, cuando murieron 70.000 caballos de un
total de 160.000 existentes en la zona de Cabo de Buena Esperanza.
La enfermedad fue frecuentemente confundida con otros procesos morbosos como el
carbunco y la piroplasmosis, hasta que se determinó que la P. E. A. era una entidad
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nosológica independiente y, en el mismo año (1900), Mc FADYEAN demostró la
etiología vírica del agente causal, confirmada más tarde por NOCARD, 1901, y
THEILER, 1930
En el siglo XX continúan apareciendo epizootias sucesivas de enfermedad en África
del Sur. Los brotes más graves corresponden a los años 1914, 1918, 1923, 1940, 1946
y 1953. Durante el brote de 1923 se demuestra la estrecha relación existente entre
meteorología, en definitiva, estación del año y aparición de la enfermedad. A partir
de 1944, la Peste equina deja de estar confinada en la zona del continente africano
situada al sur del Sahara, encontrándo se en Egipto y Palestina. En 1959 aparece en
Irán, Pakistán y Afganistán, y al año siguiente (1960) se extiende a India y
Mediterráneo Oriental (Turquía, Chipre, Irak, Siria, Líbano y Jordania), con el
resultado de 300.000 equinos muertos. En 1961 se declara en Tchad y en 1965 pasa
a Argelia y Marruecos, donde ocasiona cerca de 60.000 bajas. En 1966 alcanza por
primera vez a España y, ventiuno años después, vuelve a ser detectada en 1987 (zona
Centro), 1988 y 1989 (Andalucía) (Mansill, 1990)
4. IMPORTANCIA:
La peste equina africana (PEA) es una enfermedad viral grave de los caballos y las
mulas transmitida por artrópodos y con frecuencia, mortal. El índice de mortalidad
puede alcanzar un 95% en algunas formas de la enfermedad. Los caballos, las cebras
y los asnos previamente infectados con un serotipo diferente del virus pueden
presentar infecciones leves o asintomáticas. Los animales infectados o vectores
pueden transportar el virus a regiones libres de la P.E.A. Algunos autores especulan
que el cambio climático puede aumentar el riesgo de propagación de las
enfermedades transmitidas por artrópodos, tales como la peste equina africana. El
Culicoides imícola, vector principal de esta enfermedad ha incursionado en el norte
de África y en el sur de Europa. Potenciales vectores artrópodos también se
encuentran en los Estados Unidos y Canadá. (IFICIAB, 2006)
5. ETIOLOGÍA:
La peste equina africana resulta de la infección con el virus de la peste equina africana
(VPEA), miembro del género Orbivirus, de la familia Reoviridae. Existen 9 serotipos
del VPEA. El serotipo 9 está diseminado en las regiones endémicas, mientras que los
serotipos del 1 a 8 se encuentran sólo en limitadas áreas geográficas. El serotipo 9 ha
sido el responsable de la mayoría de los brotes de la peste equina africana fuera de
África. El serotipo 4 causó un brote en España y en Portugal entre 1987 y 1990.
(IFICIAB, 2006)
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6. TRANSMISIÓN:
La peste equina africana es una enfermedad no contagiosa y el virus fue el primero
en el que se demostró la transmisión por mosquitos (Culicoides spp.). El vector más
significativo parece ser Culicoides imicola, pero otras especies tales como C.
variipennis, que es común en muchas partes de los Estados Unidos, también debería
ser considerado como un vector potencial. El virus se transmite biológicamente por
mosquitos y estos insectos son más activos justo después del atardecer y al amanecer.
Otros insectos tales han sido implicados como vectores biológicos como las moscas
chupadoras grandes (p.ej. Stomoxys, Tabanus) que pueden transmitir el virus de la
peste equina africana mecánicamente, el papel de estos insectos en la epizootiología
de esta enfermedad se considera prácticamente nulo o mínimo, comparado con el que
juegan las especies de Culicoides. Los mosquitos generalmente se dispersan sólo unos
pocos kilómetros de sus lugares de apareamiento, pero se ha postulado que pueden
ser acarreados por largas distancias en corrientes de aire. Los análisis de
observaciones de campo sobre el progreso de brotes indica que la diseminación de
los mosquitos en el viento facilita la diseminación de la enfermedad en distancias
cortas, pero los saltos de la infección en distancias largas son invariablemente el
resultado del movimiento de équidos infectados.
7. EPIDEMIOLOGÍA:
Distribución geográfica:
La peste equina africana parece ser endémica en las regiones tropicales del África
Central, de donde normalmente se disemina hacia el sur hasta África del Sur. El
desierto del Sahara forma una barrera formidable contra la diseminación hacia el
norte. La infección alcanza los países de África del Norte ocasionalmente, ya sea por
diseminación a lo largo del valle del Nilo, o a lo largo de la costa occidental de África.
La enfermedad también se ha presentado fuera de África en pocas ocasiones. La más
notoria de estas fue el grave brote del Cercano y Medio Oriente, desde 1959 hasta
1963, y el brote en España (1966 y 1987-1990)15. En las regiones templadas tales
como Sudáfrica, la peste equina tiene una ocurrencia estacional definida. Los
primeros casos se notan generalmente hacia mediados del verano, y la enfermedad
desaparece abruptamente tras el inicio de la temporada fría en otoño. La enfermedad
es más prevalente en áreas húmedas y cálidas bajas, como los valles y pantanos.
(Unidos, 2000).
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Especies afectadas:
Huéspedes habituales: Caballos, Mulas, asnos y cebras.
Huéspedes Ocasionales: Elefantes, onagros, camélidos y perros. (Perez, 2016)
El virus de la peste equina africana puede infectar a caballos, asnos, mulas, cebras,
camellos y perros. Las infecciones más graves se producen en caballos y mulas, que
parecen ser huéspedes accidentales. Las cebras y los asnos rara vez desarrollan signos
clínicos graves. Se cree que las primeras, que generalmente son asintomáticas, son
los reservorios naturales en la mayoría de las regiones de África. Se han informado
infecciones en camellos, pero parecen ser poco frecuentes y asintomáticas. Se
descubrió que los elefantes africanos son seropositivos, pero actualmente se cree que
estos anticuerpos han sido el resultado de una reacción inespecífica en la prueba de
fijación del complemento. Además, en un estudio realizado en Egipto, se encontraron
anticuerpos en ovejas, cabras y búfalos. (Rico, 1990).
Periodo de incubación:
En infecciones experimentales, el periodo de incubación puede oscilar entre 2 y 21
días. En infecciones naturales, el periodo de incubación parece ser aproximadamente
de: 3 a 5 días para la forma pulmonar, 7 a 14 días para la forma cardíaca, 5 a 7 días
para la forma mixta y 5 a 14 días para la fiebre equina. (IFICIAB, 2006).
Morbilidad y mortalidad:
La morbilidad y mortalidad pueden variar según la especie animal, la inmunidad
previa y la forma de la enfermedad. La forma pulmonar de la peste equina africana
es casi siempre mortal, y el índice de mortalidad de la forma cardiaca es generalmente
del 50% o mayor. En la forma mixta, el índice de mortalidad varía aproximadamente
del 70% a más del 80%. Por el contrario, la fiebre equina muy rara vez provoca la
muerte.
Los caballos son particularmente susceptibles a las formas más graves de la PEA. Las
formas mixta y pulmonar suelen predominar en las poblaciones de caballos
susceptibles y el índice de mortalidad varía del 50% al 95%. En otras especies de
équidos, esta enfermedad suele ser de menor gravedad. En las mulas, el índice de
mortalidad es aproximadamente del 50% y en los asnos europeos y asiáticos, del 5 al
10%. Es raro que esta enfermedad provoque la muerte de cebras y asnos africanos.
Los animales que se recuperan de la peste equina africana desarrollan inmunidad
duradera al serotipo causal e inmunidad parcial a otros serotipos. (IFICIAB, 2006).
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FIGURA 02
(Perez, 2016)
8. PATOGENIA:
Un mosquito ingiere la sangre de un animal infectado, el virus realiza una primera
multiplicación en la célula intestinales, y luego se disemina a las glándulas salivales
donde realiza una segunda multiplicación. El mosquito transmite el virus a un animal
susceptible, por medio de una picadura (saliva). El virus va atravesando la piel, el
virus llega al torrente sanguíneo, donde se adhiere a la superficie de los glóbulos rojos,
y en 36-48 horas llegarán al endotelio cardiovascular y respiratorio. Luego aparecerá
la clínica.
FIGURA 03
(BALLESTEROS, 2018-2019)
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9. SIGNOS CLÍNICOS:
Existen cuatro formas diferentes de peste equina africana: la forma hiperaguda
(pulmonar), la forma subaguda edematosa (cardíaca), la forma aguda (mixta) y la
fiebre equina. Las infecciones sintomáticas ocurren con mayor frecuencia en caballos
y mulas. La forma pulmonar también es la más frecuente en perros. La más leve,
fiebre equina, suele presentarse en caballos con inmunidad parcial, mulas y asnos.
Esta forma también puede presentarse en cebras, aunque la mayoría de los casos no
presentan síntomas. (IFICIAB, 2006).
Forma hiperaguda o pulmonar:
La forma pulmonar de la peste equina africana generalmente comienza con una fiebre
aguda, seguida por la aparición repentina de un compromiso respiratorio grave.
Los animales infectados generalmente se paran con las patas delanteras separadas,
con la cabeza extendida y los ollares totalmente dilatados. Otros signos clínicos
pueden incluir taquipnea, espiración forzada, sudoración profusa, tos espasmódica y
exudado nasal serofibrinoso espumoso.
La disnea generalmente avanza con rapidez y el animal suele morir pocas horas
después de la aparición de los signos clínicos antes mencionados. (IFICIAB, 2006).
FIGURA 04
(Cornejo, 2019)
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Forma edematosa subaguda o cardíaca:
La forma cardíaca de la peste equina africana generalmente comienza con fiebre que
dura de 3 a 6 días.
Poco tiempo antes de que comience a bajar la fiebre, aparecen inflamaciones
edematosas en la fosa supraorbital y los párpados. Estas inflamaciones luego se
propagan a las mejillas, los labios, la lengua, el espacio intermandibular, la región
laríngea y algunas veces, al cuello, los hombros y al pecho. Es importante resaltar que
no se observan edemas en la parte inferior de los miembros. Otros signos clínicos,
que generalmente se observan en las etapas terminales de la enfermedad, pueden
incluir depresión severa, cólicos, equimosis sobre la superficie ventral de la lengua y
petequias en las conjuntivas. Las muertes suelen producirse por insuficiencia
cardíaca. Si el animal se recupera, las inflamaciones desaparecen gradualmente
durante los 3 a 8 días siguientes. (IFICIAB, 2006).
FIGURA 05
(Cornejo, 2019)
Forma aguda o mixta:
En la forma mixta de la peste equina africana se observan síntomas de las formas
pulmonar y cardíaca. En la mayoría de los casos, la forma cardíaca es subclínica y es
seguida por un compromiso respiratorio grave. Ocasionalmente, los signos
respiratorios leves pueden continuar con edemas y la muerte por insuficiencia
cardíaca. La forma mixta de la peste equina africana rara vez se diagnostica en forma
clínica, pero, con frecuencia, se observa en la necropsia de caballos y mulas.
(IFICIAB, 2006).
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Fiebre equina:
Los signos clínicos de la fiebre equina son leves. La fiebre característica dura de 3 a
8 días; suele observarse remisión durante la mañana y exacerbarse durante la tarde.
Otros síntomas generalmente son leves y pueden incluir anorexia o depresión leve,
edema de las fosas supraorbitales, congestión de las membranas mucosas y aumento
de la frecuencia cardíaca. Los animales casi siempre se recuperan de la fiebre equina.
(IFICIAB, 2006).
FIGURA 06
(Cornejo, 2019)
10. LESIONES POST-MORTEM:
En la forma pulmonar de la peste equina africana, las lesiones características son
edema interlobular de los pulmones e hidrotórax. En los casos más agudos, fluye un
exudado espumoso de los ollares y de la superficie de corte de los pulmones, que se
presentan colapsados y pesados con manchas rojas. En casos de una evolución
prolongada puede haber edema sub-pleural e intersticial y la hiperemia puede ser
menos visible. Puede producirse acumulación de líquido en las cavidades abdominal
y torácica. (IFICIAB, 2006).
Ocasionalmente, puede observarse una gran acumulación de líquido en la cavidad
torácica (hidrotórax), con apariencia casi normal de los pulmones. Los ganglios
linfáticos, particularmente los ganglios que se encuentran en las cavidades torácica y
abdominal, están agrandados y edematizados. Con menor frecuencia, puede haber
hemorragias subcapsulares en el bazo, congestión en la corteza renal o el fundus
gástrico, e infiltración edematosa alrededor de la aorta y la tráquea. La mucosa del
estómago puede ser hiperémica y edematosa. También pueden observarse hiperemia
y hemorragias petequiales en el intestino delgado y grueso y el pericardio también
puede contener petequias. En la forma cardíaca, se puede observar una infiltración
gelatinosa y amarilla en la fascia subcutánea e intermuscular de: la cabeza, cuello y
9
hombros; y ocasionalmente el pecho, el abdomen ventral y la cadera. (IFICIAB,
2006).
FIGURA 07
(Cornejo, 2019)
FIGURA 08
(Cornejo, 2019)
El hidropericardio es frecuente. El epicardio y el endocardio suelen contener
hemorragias petequiales y equimóticas. También se pueden encontrar lesiones en el
tubo digestivo, similares a las de la forma pulmonar. Además, se puede observar un
edema submucoso prominente en el ciego, el colon y el recto. También se puede
observar ascitis. En la forma cardíaca, los pulmones generalmente son normales o
están algo congestionados y la cavidad torácica raramente contiene líquido en exceso.
En la forma mixta, las lesiones post mortem son una combinación de los hallazgos
típicos de las formas cardíaca y pulmonar. (IFICIAB, 2006).
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FIGURA 09
(Cornejo, 2019)
11. DIAGNÓSTICO:
Clínico: Se debe sospechar de la presencia de peste equina africana ante la
aparición de animales con síntomas típicos de las formas cardíaca, pulmonar o
mixta de la enfermedad, las tumefacciones supraorbitales son patognomónicas de
esta enfermedad. La fiebre equina puede ser difícil de diagnosticar. (IFICIAB,
2006)
Diagnóstico diferencial: El diagnóstico diferencial de PPA debe contemplar a la
peste porcina clásica, erisipela, salmonelosis y eperitrozoonosis. (Unidos, 2000)
Diagnóstico del laboratorio: El diagnóstico inicial de PPA en un área libre
requiere del aislamiento e identificación del virus. Después del diagnóstico
inicial, la confirmación de un diagnóstico puede hacerse demostrando el antígeno
de VPPA en tejido o anticuerpos contra PPA.
Toma de muestras: Antes de recolectar o enviar muestras de animales con
sospecha de una enfermedad exótica, se debe contactar a las autoridades
correspondientes. Las muestras sólo deben enviarse bajo condiciones seguras y a
11
laboratorios autorizados para evitar la propagación de la enfermedad. En animales
vivos, para aislar el virus, se deben tomar muestras de sangre recolectadas con un
anticoagulante. Es más probable que se tenga éxito si las muestras son
recolectadas durante la fase febril inicial Las muestras de necropsia para el
aislamiento del virus deben incluir muestras del bazo, pulmones y ganglios
linfáticos. Las muestras para el aislamiento del virus se deben almacenar y
transportar a 4ºC. También se debe recolectar suero para la serología. Se
recomiendan las muestras de suero pareadas que son particularmente importantes
en las áreas donde la enfermedad es endémica. (IFICIAB, 2006)
FIGURA 10
(Cornejo, 2019)
FIGURA 11
(Cornejo, 2019)
12
12. TRATAMIENTO:
No hay un tratamiento específico para la PEA. Los animales afectados deben recibir
terapia de apoyo, cuidados y reposo, cualquier esfuerzo puede suponer la muerte. Los
animales que sobreviven deben tener 4 semanas de reposo tras la recuperación.
También deben vigilarse otras posibles infecciones que puedan dificultar la
recuperación.
13. CONTROL:
Si se detecta un brote de peste equina africana en un país donde la enfermedad no es
endémica, se debería establecer una zona de estricta cuarentena y control de
movimientos. Se puede considerar la eutanasia de los animales infectados y
expuestos. Siempre que sea posible, todos los équidos deben colocarse en establos
con un sistema de protección contra los insectos. Como mínimo, se recomienda que
permanezcan allí desde el anochecer hasta el amanecer, período de mayor actividad
de los Culicoides. También pueden ser útiles las medidas para controlar los vectores
tales como: la modificación de las zonas de reproducción de los Culicoides, uso de
repelentes contra insectos y aplicaciones específicas de insecticidas o larvicidas. El
control de la temperatura puede resultar útil para la detección temprana de la peste
equina africana. Se debe controlar regularmente en todos los animales susceptibles
(preferentemente, dos veces por día). (IFICIAB, 2006).
Los animales que desarrollen fiebre se deben mantener en establos libres de insectos
hasta que se establezca la causa de ésta o se sacrifiquen para evitar la posible
transmisión del virus al vector. Es posible considerar la vacunación una vez que se
haya confirmado el diagnóstico. Las vacunas atenuadas se utilizan de rutina como
prevención en las regiones endémicas, pero pueden no estar autorizadas en otras áreas.
Estas vacunas causan viremia y los virus, teóricamente, podrían recombinarse con el
virus causante de un brote. Las vacunas atenuadas pueden no ser seguras en los países
libres de PEA, además son teratogénicas. Se ha producido una vacuna inactivada
contra el serotipo 4, pero ésta ya no se encuentra disponible. Actualmente no se
fabrica ninguna vacuna inactivada o de subunidades para la comercialización.
(IFICIAB, 2006).
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IV. CONCLUSIONES:
El agente causante de la enfermedad es el virus de la peste equina africana, un
miembro del género Orbivirus de la familia Reoviridae. Se transmite por mosquitos
del género Culicoides, siendo la especie C. Imicola, su principal vector, por lo que la
aparición de la enfermedad depende de las condiciones climáticas de la zona, siendo
una enfermedad estacional.
Esta enfermedad se encuentra de forma endémica en África, concretamente en la zona
subsahariana, aunque también se han dado casos en otras áreas como en Medio
Oriente.
La mortalidad en los caballos está entre el 50 y 95%, mientras que en mulos es de un
50%, en burros de un 10% y en cebras es una enfermedad inaparente o subclínica. La
viremia en las cebras puede durar cerca de 40 días, se cree que son el reservorio
natural de la enfermedad.
El mosquito ingiere la sangre de un animal infectado, Tras la infección se inicia la
multiplicación del virus en los linfonodos seguido de una viremia primaria,
diseminándose a las células endoteliales de los órganos diana (pulmones, corazón y
bazo). Se produce edema en varios tejidos y hemorragias en serosas y viscerales.
Hay 4 formas de enfermedad. En infecciones naturales el periodo de incubación es de
3 a 5 días para la forma pulmonar-hiperaguda, generalmente se comienza con una
fiebre aguda, seguida por la aparición repentina de un compromiso respiratorio grave;
de 7 a 14 días para la forma cardiaca-subaguda edematosa donde aparecen
inflamaciones edematosas en la fosa supraorbital y los párpados. Estas inflamaciones
luego se propagan a las mejillas, los labios, la lengua, el espacio intermandibular, la
región laríngea y algunas veces, al cuello, los hombros y al pecho. Las muertes suelen
producirse por insuficiencia cardíaca; de 5 a 7 días para la forma mixta donde se
observan síntomas de las formas pulmonar y cardíaca y de 5 a 14 días para la fiebre
equina, los signos clínicos de la fiebre equina son leves. La fiebre característica dura
de 3 a 8 días; suele observarse remisión durante la mañana y exacerbar durante la
tarde.
14
Se debe sospechar de la presencia de peste equina africana ante la aparición de
animales con síntomas típicos de las formas cardíaca, pulmonar o mixta de la
enfermedad. El diagnóstico inicial de PPA en un área libre requiere del aislamiento e
identificación del virus. Después del diagnóstico inicial, la confirmación de un
diagnóstico puede hacerse demostrando el antígeno de VPPA en tejido o anticuerpos
contra PPA.
No hay un tratamiento específico para la PEA. Los animales afectados deben recibir
terapia de apoyo, cuidados y reposo, cualquier esfuerzo puede suponer la muerte.
En áreas endémicas se usa la vacunación. También es conveniente meter a los
animales en el establo antes de la puesta de sol, ya que el vector tiene actividad
nocturna y no suele entrar en edificios. Ante la sospecha de un brote en zonas libres
de enfermedad hay que actuar rápidamente, delimitando la zona, restringiendo los
movimientos dentro y fuera del área, estabulando a los animales al menos desde el
anochecer hasta el amanecer, implantando medidas de control del vector,
monitorizando la temperatura de los animales para realizar una detección temprana
de los infectados, y además se considerará la opción de vacunar a los animales
susceptibles.
Es conveniente realizar los estudios entomológicos mediante colocación de trampas
para conocer las especies de mosquitos que pueden transmitir la enfermedad y cuando
aparecen en la región objeto de estudio.
15
V. BIBLIOGRAFÍA:
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CENTRO DE VIGILANCIA SANITARIA VETERINARIA (CVSV). INFEQUUS
Plataforma de enfermedades infecciosas equinas. ´Peste Equina Africana. obtenido
de https://www.visavet.es/infequus/peste-equina-africana.php
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