Tradicionalmente, en la República Dominicana la geografía y la cartografía eran
temas tratados de forma compartida entre la academia a través del Instituto
Geográfico de la Universidad de Santo Domingo, y el estamento militar por
medio del Instituto Cartográfico Nacional. La carencia de un organismo oficial
responsable especializado para tales cometidos, condujo al país a una
situación de dispersión en la generación y creación de información geográfica,
cartográfica y geodésica del territorio, así como a un retraso con relación al
resto de naciones del continente en el desarrollo y adecuada utilización de las
metodologías, técnicas e instrumentos de la geografía a pesar de ser
reconocida su importancia para alcanzar objetivos estratégicos como la
reducción de vulnerabilidad y gestión de riesgo, el ordenamiento territorial y la
reducción de la pobreza.,
El Instituto lleva por nombre el de un reconocido geógrafo dominicano, el Ing.
José Joaquín Hungría Morell, quien a lo largo de su vida profesional se destacó
por ser un gran impulsor de la geografía y la cartografía en la República
Dominicana, realizando destacados aportes a su desarrollo y trascendencia,
así como por sus aportes científicos en el ámbito americano y mundial. Entre
ellos merece una mención destacada su participación estelar en la elaboración
del Inventario de los Recursos Naturales de la República Dominicana (editada
por la Organización de Estados Americanos (1967), obra que colocó al país
entre los primeros del continente en disponer de una información completa
sobre su medio ambiente y recursos naturales.
Uno de los principales cambios reflejados debido a la evolución de la cartografía ha sido la
transformación de la humanidad y de las sociedades comparándolas con las primeras
civilizaciones, esta es una de las principales razones por las que nacieron los mapas, donde en
sus inicios se realizaban con materiales algo rústicos como piedras tallados a mano, madera
entre muchos otros, es decir, los materiales o herramientas para realizar dichos mapas nunca
fueron un impedimento. “El mapa más antiguo que se ha encontrado hasta la fecha es una
placa de barro cocido procedente de Ga Sur, en Mesopotamia; se cree que fue realizado hacia
el año 2500 a.C.