1.
La leyenda del maíz
También conocida como Quetzalcóatl y el maíz, esta leyenda es de origen
azteca y trata de explicar el surgimiento de uno de los ingredientes
primordiales de la comida mexicana: el maíz. En esta historia se considera
como producto que surge como resultado de la acción divina.
Al mismo tiempo, esta leyenda es ideal para reflexionar con los más
pequeños sobre la importancia del esfuerzo y tesón para conseguir
cualquier objetivo que nos propongamos en la vida.
Cuenta la leyenda que, antes de la llegada del Dios Quetzalcóatl, los aztecas solo se
alimentaba de raíces y algún que otro animal que podían cazar.
El maíz era un alimento inaccesible porque estaba oculto en un recóndito lugar
situado más allá de las montañas.
Los antiguos dioses intentaron por todos los modos acceder quitando las montañas
del lugar, pero no pudieron conseguirlo. Entonces, los aztecas recurrieron a
Quetzalcóatl, quien prometió traer maíz. A diferencia de los dioses, este utilizó su
poder para convertirse en una hormiga negra y, acompañado de una hormiga roja,
se marchó por las montañas en busca del cereal.
El proceso no fue nada fácil y las hormigas tuvieron que esquivar toda clase de
obstáculos que lograron superar con valentía. Cuando llegaron a la planta del maíz,
tomaron un grano y regresaron al pueblo. Pronto, los aztecas sembraron el maíz y
obtuvieron grandes cosechas y, con ellas, aumentaron sus riquezas. Con todos los
beneficios, se cuenta, que construyeron grandes ciudades y palacios.
Desde aquel momento, el pueblo azteca adora al Dios Quetzalcóatl, quien les trajo el
maíz y, con ello, la dicha.
2. Leyenda del hilo rojo del destino
Esta conocida leyenda forma parte de la cultura popular china y japonesa
y parte de la base de que las personas que están predestinadas están
unidas con un hilo rojo. Además, refuerza la idea de la existencia de que
todos tenemos un “alma gemela”.
Esta historia no solo sirve para hablar del destino, sino de los vínculos
que se establecen entre las personas, bien sean de amor, de amistad o
compañerismo.
Cuenta una antigua leyenda que, hace muchos años, un emperador invitó a una
poderosa bruja que tenía la capacidad para ver el hilo rojo del destino.
Cuando la hechicera llegó a palacio, el emperador le pidió que siguiera el hilo rojo de
su destino y lo condujera hacia la que sería su esposa. La bruja accedió y siguió el
hilo, desde el dedo meñique del emperador, que la llevó hacia un mercado. Allí se
detuvo frente a una campesina en cuyos brazos sostenía a un bebé. El emperador,
enojado, pensó que se trataba de una burla de la bruja e hizo caer a la joven al suelo,
provocando que la recién nacida se hiriera la frente. Luego, ordenó que los guardias
se llevaran a la bruja y pidió su cabeza.
Años después, el emperador decidió casarse con la hija de un poderoso terrateniente
a la que no conocía. Durante la ceremonia, al ver por primera vez el rostro de su
futura esposa, el emperador observó una cicatriz peculiar en su frente.
3. Kamshout y el otoño
Esta leyenda de origen argentino sirve para dar una explicación a la
transformación de los árboles en las estaciones de otoño y primavera. Pero
también puede verse como una reflexión al riesgo que supone la
ignorancia, la cual puede ser la madre de los prejuicios hacia lo nuevo o
diferente. Hay que valorar otras opciones y no creer solo lo que ya
sabemos o creemos saber.
También nos habla de la importancia de no burlarse de los
demás cuando sus creencias u opiniones no coinciden con las nuestras.
En Tierra de Fuego hubo un tiempo en que las hojas de los árboles eran siempre
verdes. Un joven que vivía allí, Kamshout, partió a un lugar lejano a hacer un rito de
iniciación al llegar a la madurez. Tardó mucho tiempo en volver y el resto de
habitantes lo habían dado por muerto.
Un día, Kamshout apareció y contó a sus paisanos que venía de un lugar donde los
árboles perdían sus hojas en otoño y, en primavera, surgían hojas verdosas. Nadie
creyó sus palabras y sus paisanos se burlaron de él.
Kamshout, enfadado, se marchó al bosque y desapareció durante un tiempo. Pronto,
reapareció convertido en un loro vestido con plumas verdes y rojas.
Llegó el otoño y Kamshout tiñó las hojas con sus plumas rojas, estas cayeron al suelo.
Los habitantes pensaron que los árboles estaban enfermos y morirían. Kamshout no
pudo contener la risa.
En primavera surgieron hojas verdosas. Desde entonces, los loros se ríen de los
humanos para vengarse de la burla hacia Kamshout, su antepasado
4. Leyenda del Olentzero
País vasco y Navarra siempre se han caracterizado por ser territorios
llenos de leyendas. Esta es siempre un símbolo de la Navidad en estos
lugares de España. No se conocen datos exactos del origen de esta
leyenda, aunque se cree que procede de Lesaka (Navarra).
Lope Isasi, historiador vasco, apuntó a que la palabra Olentzero puede
venir del término en euskera onen, que significa "bueno". Unida a la
palabra zaro, que quiere decir "época", conforma onenzaro: tiempo de lo
bueno.
Aunque, este personaje no siempre ha asociado al carácter festivo de
Navidad ni a la figura de un carbonero bonachón. Otras historias que
surgieron en torno a su figura apuntaban a un hombre que aterrorizaba a
los niños a los que amenaza con su hoz si se quedaban despiertos durante
la noche.
En las montañas de Euskal Herria vivía un hada de pelo rubio y largo que siempre
iba acompañada de sus duendecillos de pantalones rojos, los prakagorri.
Un día, cerca de un riachuelo, el hada se acercó y vio a un bebé abandonado.
Entonces esta le dijo: “Tu nombre será Olentzero, porque es una maravilla haberte
encontrado. Te daré los regalos de fuerza, coraje y amor durante tu vida”.
Después, el hada llevó al bebé a casa de un matrimonio que no tenía hijos. El
Olentzero vivió feliz y aprendió el oficio de su padre: cortador de leña.
En la edad adulta, luego de la muerte de sus padres, el Olentzero vivía solo en su casa
de las montañas. Los niños del pueblo lo miraban extrañados mientras lo veían
recolectar leña.
Pasó el tiempo y llegó el invierno más frío hasta entonces. Los habitantes tenían
mucho frío, pues no tenían carbón para la chimenea. Entonces, el Olentzero, que no
paró de recolectar leña, dejó un saco cargado de leña en cada casa. Al día siguiente,
todos los habitantes estaban emocionados. Jamás volvieron a olvidarse de recolectar
suficiente leña.
Desde entonces, el Olentzero decidió repartir juguetes para niños en lugar de carbón.
Así, cada 25 de diciembre, el Olentzero sale de los bosques y reparte la magia por los
pueblos de Euskal Herria.
5. La mariposa azul
Esta antigua leyenda japonesa contiene una gran lección de vida que ha
logrado perdurar gracias al paso de generación en generación. Supone
una metáfora sobre el presente y futuro, también sobre la toma de
decisiones.
Nadie más es responsable de nuestras determinaciones que nosotros
mismos, al igual que ocurre con la niña y la mariposa: nosotros decidimos
si aplastarla o dejarla libre. De esta forma, nuestro presente y futuro
están en nuestras manos.
Una antigua leyenda oriental cuenta que, hace mucho tiempo en Japón, vivía un
hombre viudo con sus dos hijas. Las muchachas eran muy curiosas e inteligentes y
siempre estaban dispuestas a aprender. Continuamente le hacían preguntas a su
padre y este trataba siempre de darles respuesta.
A medida que pasaba el tiempo, las niñas tenían cada vez más dudas y hacían
preguntas más complejas. Incapaz de responder, el padre decidió mandar a sus hijas
una temporada con un sabio, un antiguo maestro que vivía en la colina.
Enseguida, las niñas quisieron hacerle todo tipo de preguntas. El sabio siempre
respondía todas las cuestiones.
Pronto, las niñas decidieron buscar una pregunta para la que el maestro no tuviera
respuesta. Así, la mayor decidió salir al campo y atrapó una mariposa, después, le
explicó a su hermana el plan: “Mañana, mientras sostengo la mariposa azul en mis
manos, le preguntarás al sabio si está viva o muerta. Si dice que está viva, la aplastaré
y la mataré. En cambio, si responde que está muerta, la liberaré. De esta forma, sea
cual sea su respuesta, siempre será incorrecta”.
Al día siguiente, cuando le preguntaron al sabio si la mariposa estaba viva o muerta,
deseando que cayera en su trampa, este les respondió calmado: “Depende de ti, ella
está en tus manos”.
6. Leyenda de la yerba mate
Esta leyenda de origen guaraní trata de dar una explicación al origen de
una de las bebidas más consumidas en Argentina: el mate. De hecho,
cuenta con una fecha señalada en el calendario, cada 30 de noviembre se
celebra el Día Nacional del Mate. Esta es una historia que ha pasado de
generación en generación.
Además de conocer el surgimiento del mate, esta historia es ideal para
abordar el valor de la gratitud con los más pequeños, producto de ella
surge una de las bebidas más preciadas.
Cuenta una antigua leyenda guaraní que, desde hace mucho tiempo, la Luna Yasí
pasea desde siempre por los cielos nocturnos, observando curiosa los árboles, ríos y
lagos. Yasí solo conocía la tierra desde el cielo aunque deseaba bajar y poder ver las
maravillas de las que le hablaba Araí, su amiga la nube.
Un día Yasí y Araí se animaron a descender a la tierra transformadas en niñas de
largos cabellos, dispuestas a descubrir las maravillas de la selva.
De pronto, entre los árboles, apareció un yaguareté que se acercaba para atacarlas.
Pronto, un viejo cazador apuntó con una flecha al animal y este escapó veloz del
lugar. Yasí y Araí, que estaban muy asustadas, volvieron rápido al cielo y no pudieron
agradecer al señor.
Yasí decidió que esa misma noche le daría las gracias al anciano y, mientras este
descansaba, le habló desde el cielo y le dijo: “Soy Yasí, la niña que hoy salvaste quiero
agradecer tu valentía, por eso, voy a darte un regalo que encontrarás frente a tu casa:
una nueva planta cuyas hojas tostadas y molidas darán como resultado una bebida
que acercará los corazones y ahuyenta la soledad”.
Al día siguiente, el anciano descubrió la planta y elaboró la bebida tal y como le había
indicado la luna. Así fue como nació el mate.
7. El Caleuche
Esta leyenda es originaria del Archipiélago de Chiloé (Chile). La
inmensidad del mar siempre ha despertado curiosidad por los secretos que
se esconden en el agua, de aquí surgen leyendas como esta que forman
parte de la cultura popular del pueblo chileno.
Hay diferentes hipótesis sobre el surgimiento de esta leyenda, entre ellas,
la posible relación con otra leyenda europea conocida como “El holandés
errante”.
El Caleuche cuenta con varias versiones, todas ellas coinciden en que un
barco aparece y desaparece entre la neblina a mitad de la noche. En
cambio, varía la razón por la que lo hace: rescatar a los desfallecidos en
el mar; encantar y aprisionar pescadores; transportar brujos durante sus
fiestas; servir como barco de contrabando; como un buque fantasma con
conciencia.
Cuenta la leyenda que un buque conocido por el nombre de Caleuche navega por las
aguas de Chiloé, en el país de Chile.
Al mando del barco se encuentran brujos poderosos y por las noches ilumina las
aguas.
El Caleuche solo aparece por las noches y en su interior se escucha música que atrae
a náufragos o tripulantes de otras embarcaciones.
En cambio, si una persona que no es bruja lo mira se convierte en un madero flotante
o se hace invisible. Sus tripulantes se convierten entonces en lobos marinos o aves
acuáticas.
Los tripulantes del barco tienen ciertas particularidades, como una pierna para
andar y son desmemoriados. Por eso, el secreto de esta embarcación siempre se
mantiene a bordo.
Dice la leyenda que no hay que mirar al Caleuche porque, a los que lo hacen, reciben
un castigo de los tripulantes, quienes les tuercen la boca o les giran la cabeza hacia
la espalda. Quien mira el barco debe tratar que los tripulantes no se den cuenta.
Cuando el Caleuche navega cerca de la costa y se apodera de una persona, la lleva a
las profundidades del mar y le descubre inmensos tesoros, con la condición de no
contar lo que ha visto, si lo hace, su vida corre peligro.
Una de las buenas acciones del Caleuche es la de recoger a los náufragos que se
encuentran en las profundidades del mar y los acoge para siempre.
8. Leyenda del sol y la luna
Esta es una leyenda mexicana que trata de dar respuesta a cómo
surgieron el sol y la luna, una pregunta que la humanidad se ha hecho
desde tiempos remotos.
Esta historia, además, pone de manifiesto la importancia de la valentía
como virtud más valiosa que la belleza o la riqueza. En este sentido, el
conejo simboliza la abundancia, y sirve de recordatorio de la cobardía de
Tecciztécatl.
Dice una antigua leyenda que, antes de que existiese el sol y la luna, en la tierra
reinaba la oscuridad. Para crear a estos dos astros que hoy iluminan el planeta, los
dioses se reunieron en Teotihuacán, ciudad situada en el cielo. Como un reflejo, se
encontraba en la tierra la ciudad mexicana del mismo nombre.
En la ciudad, encendieron una hoguera sagrada y, sobre ella, debía saltar aquel
poderoso que quisiera convertirse en sol. Al evento, se presentaron dos candidatos.
El primero, Tecciztécatl, destacaba por ser grande, fuerte y, además, poseía grandes
riquezas. El segundo, Nanahuatzin, era pobre y de aspecto desmejorado.
En el momento en que debían saltar la hoguera, Tecciztécatl no se atrevió a saltarla
y salió corriendo; Nanhuatzin, lleno de valor, se arrojó a la hoguera. Al ver esto, los
dioses decidieron convertirlo en sol.
Tecciztécatl, arrepentido y avergonzado, también saltó la hoguera. En ese momento,
en el cielo apareció un segundo sol. Los dioses, tomaron la determinación de apagar
a Tecciztécatl, ya que no podía haber dos soles, entonces se convirtió en luna. Como
recuerdo de su cobardía, las deidades arrojaron un conejo a la luna. Desde entonces,
puede verse este conejo reflejado durante los días de luna llena.
9. El Soldado Encantado de la Alhambra
Tras los muros de la Fortaleza Roja se esconden grandes misterios. A lo
largo del tiempo, la Alhambra ha sido la cuna de grandes leyendas, esta
es una de ellas. Miles de historias se han ido difundiendo entre los
habitantes de Granada durante siglos, y de generación en generación.
Esta leyenda fue publicada en la segunda edición de la antología Cuentos
de la Alhambra (1851) de Washington Irving.
Un estudiante de la Universidad de Salamanca se dedicaba a viajar durante el verano
por otras ciudades de España con su guitarra para conseguir dinero y pagar estudios.
Víspera de la noche de San Juan llegó a Granada y, en uno de sus paseos, se encontró
con un soldado equipado con una antigua armadura y una lanza. El joven estudiante
le preguntó al soldado quién era. Este respondió que una maldición le obligaba a
custodiar un tesoro desde hacía 500 años. El soldado solo salía de su escondite
durante la noche de San Juan.
El joven se ofreció a ayudarle y el soldado le ofreció la mitad del tesoro a cambio de
que rompiera el hechizo. Para ello necesitaban a una joven cristiana y a un sacerdote
en ayunas.
A la joven no fue difícil encontrarla, pero el único sacerdote al que localizaron tenía
debilidad por la comida. Entonces, el estudiante prometió al párroco parte de las
ganancias si accedía a ayunar.
Durante la noche, el estudiante, el sacerdote y la joven subieron a la torre de la
Alhambra, donde se escondía el soldado. Allí vieron el tesoro, sin embargo, el
párroco no pudo resistir el ayuno y se comió la comida. El hechizo no pudo romperse
y, dicen, que el soldado permanece prisionero en la torre custodiando el tesoro de la
Alhambra.
10. Las cinco águilas blancas
Esta leyenda venezolana pretende dar una explicación al origen de la
Sierra Nevada de Mérida.
De forma simbólica, las águilas blancas de esta historia representan los
cinco picos más altos cubiertos de nieve que componen esta cadena
montañosa de los Andes: Pico Bolívar, Bonpland, Humboldt, La Concha,
El Toro y El León. El silbido del viento en el lugar representa el dulce canto
de Caribay.
Esta leyenda fue registrada de forma escrita por Tulio Febres Cordero,
historiador y escritor venezolano, que se encargó de recopilar mitos y
leyendas andinos provenientes de la tradición oral.
Cuenta la leyenda que, al principio de los tiempos, vivía Caribay, hija del sol y la luna,
quien tenía el don de comunicarse con los animales. La muchacha iba siempre por el
bosque oliendo las flores e imitando el canto de las aves.
Un día, mientras estaba a la orilla de un río, vio sobrev olar cinco grandes águilas
blancas, hasta entonces, no había visto nada tan hermoso. Entonces, quiso
alcanzarlas y las persiguió ascendiendo montañas y atravesando valles. Pronto, al
anochecer, perdió la pista de las aves.
Al no poder alcanzarlas, Caribay se lamentó para invocar a su madre, la luna. Su
triste canto llamó la atención de todos los que habitaban en el bosque.
Pronto, al escuchar el canto de la joven, las cinco águilas descendieron. Cada una de
ellas, en una de las cimas de las cinco montañas. Cuando Caribay se acercó a la cima
de una de las montañas, vio que las águilas estaban petrificadas. La muchacha se
sintió culpable, pero pronto se dio cuenta de que las águilas despertaron y
comenzaron a aletear, dejando un hermoso manto de nieve.
Desde entonces, las cumbres de estas cinco montañas permanecen siempre cubiertas
de nieve.
11. El pescador y la tortuga
Esta antigua leyenda japonesa nos enseña avalorar cada momento que
vivimos. Además, es una de las más remotas referencias sobre viajes en
el tiempo, del siglo VII, que ha dado lugar a adaptaciones en diferentes
animes como Doraemon.
Es una historia ideal para reflexionar con los niños sobre la importancia del
paso del tiempo, las consecuencias de nuestras decisiones y la
responsabilidad que tenemos sobre nuestros actos.
Un joven pescador llamado Urashima Taro fue testigo de como unos niños
golpeaban a una tortuga en la orilla de la playa. Entonces, liberó al animal para que
regresara al mar.
Al día siguiente, mientras pescaba, una tortuga lo llamó por su nombre. Esta le contó
que vivía en el Palacio del Dragón, ya que era hija del emperador del mar. Después
lo invitó a su residencia para agradecerle que la salvara.
Una vez allí, la tortuga se convirtió en una bella princesa. Urashima Taro estuvo
durante tres días en palacio. Después, el joven se marchó para cuidar de su madre
enferma. Antes de partir, la princesa le dio una caja y le dijo que jamás debía abrirla,
solo de esta forma podría ser feliz para siempre.
Una vez en la superficie, Urashima fue a su casa. Allí ya no estaba su madre. En su
lugar, vivía un joven que le habló de un pescador que regresó del océano hace más
de 300 años. Urashima abrió la caja y se convirtió en un anciano. Después, escuchó
una voz que salía de la caja que le decía: “Te dije que no debías abrir la caja. En ella
residía tu edad”.
12. La Llorona
Esta es una adaptación de las diferentes versiones que tiene la leyenda.
Esta historia de terror es muy popular en muchos países de Latinoamérica.
Sobre su origen no hay nada definitivo, es todo un misterio. En cambio
todas las versiones coinciden en lo mismo: una mujer, que ahogó a sus
hijos, recorre las calles lamentándose y los busca sin cansancio en las
aguas de ríos y lagos.
A menudo, la narración de esta historia ha tenido carácter moralizador, es
decir, es una leyenda que se solía contar a los niños que no obedecían a
sus padres.
Cuenta la leyenda que, hace muchos años, los vecinos de Xochimilco en México
escuchaban por las noches los temibles gritos de una mujer que lamentaba: “¡Ay Mis
hijos!"
Los habitantes del pueblo se aguardaban en sus casas y no se atrevían a salir,
asustados por los lamentos de aquella misteriosa mujer.
Se dice que tiempo atrás una mujer se casó con un hombre con el que tuvo tres hijos.
Un tiempo después, este hombre los abandonó.
Al suceder esto, la mujer, llena de ira, se llevó a sus hijos y los introdujo en el río.
Cuando se dio cuenta de su acto, ya era demasiado tarde para salvarlos. Desde
entonces, su alma en pena vaga por las calles del pueblo, v estida de blanco, llorando
y lamentando el acto que había cometido.
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13. Leyenda del Baobab
Esta conocida leyenda tiene como protagonista el baobab, un árbol
sagrado en la cultura africana. A partir de él han surgido diferentes mitos
y leyendas. Esta historia no solo da cuenta de la forma peculiar de esta
especie, sino que contiene grandes enseñanzas para inculcar a los niños:
el valor de la humildad y las consecuencias que puede acarrear la
soberbia.
Dice la leyenda que, hace muchos años, el baobab era el árbol más alto y bonito de
todos los de la tierra.
Todos estaban cautivados por su belleza, desde los más pequeños animales hasta los
dioses. Su tronco era muy fuerte, tenía ramas muy largas y un color que hipnotizaba.
Un día los dioses decidieron hacerle un regalo: convertirlo en uno de los seres vivos
más longevos.
Con esta nueva condición, el baobab no paró de crecer durante años y quiso tocar el
cielo y ser como los dioses. Esto impedía que el resto de árboles recibieran la
suficiente cantidad de luz del sol. Con gran orgullo, el baobab anunció que pronto
alcanzaría a los dioses y se pondría a su altura.
Cuando sus ramas estuvieron a punto de alcanzar a los dioses que habitaban en el
cielo, éstos se enojaron tanto que le arrebataron su bendición para darle una lección
de humildad. También, le condenaron a crecer al revés y así vivir con las flores en la
tierra y sus raíces en el aire, dándole el aspecto que hoy presenta.
Se desconoce si el baobab aprendió o no la lección, pero lo que si se sabe es que desde
entonces presentan el aspecto extraño que tienen hoy en día.
14. Leyenda de la Flor de Nochebuena
La flor de Nochebuena o de pascua (Euphorbia pulcherrima) es una
especie autóctona de México. Para dar una explicación acerca de su
origen, han surgido historias como estas, ideal para narrar a los niños en
la época navideña.
Esta narración deja una preciosa enseñanza: lo importante no es el valor
material de un regalo, sino que se entregue con el corazón.
Dice la leyenda que, hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo de México, vivía una
niña muy humilde a la que le encantaba la Navidad.
El día de Nochebuena la joven acudió a misa junto a sus padres. En el camino, vio
que todos llevaban ofrendas y juguetes al niño, pero ellos eran tan pobres que no
podían regalarle nada a Jesús. La niña se sintió muy triste y apenada por ir con las
manos vacías, así que corrió a los arbustos y se puso a llorar.
De repente, escuchó una voz al fondo que le decía:
—No llores. Toma esas plantas verdes de ahí y llévalas al altar de Jesús.
La muchacha hizo caso y agarró una parte de aquellos arbustos. Después, entró a la
iglesia y caminó hacia el altar. El rostro de los presentes cambió de repente cuando
el color de las hojas cambió de forma repentina. Ahora, el manojo había tomado un
color rojo intenso.
La niña se alegró al ver el regalo tan hermoso que le hacía al niño Jesús.
Desde aquel día, creció la flor de nochebuena en todos los lugares de México.
15. Leyenda de la Luciérnaga
Las luciérnagas llaman la atención por la luz que emiten, pero ¿cómo
surgió esa luz?
Esta antigua narración maya trata de dar una explicación al origen del
resplandor de las luciérnagas, conocidas con el nombre de “cocay” por los
mayas.
Esta leyenda corta para niños enseña que el esfuerzo y la perseverancia
traen consigo buenos resultados.
Hace mucho tiempo, en Mayab, existió un hombre que curaba toda enfermedad.
Cuando alguien le pedía ayuda para sanar, él tomaba una piedra verde entre sus
manos y murmuraba unas palabras. Después, esa persona se curaba rápidamente.
Un día, el curandero salió a pasear y empezó a llover tanto que echó a correr para
llegar a casa. En el camino, la piedra se resbaló de su bolsillo y se cayó.
Al llegar a casa, un niño esperaba para ser curado. El curandero buscó la piedra, pero
no la encontró. Entonces pidió ayuda a Cocay (luciérnaga), un insecto muy pequeño
que conocía el bosque a la perfección.
Cocay se recorrió cada rincón, rastreo, hojas, árboles. Pero la noche llegó y la
oscuridad le impedía ver. El insecto estaba muy apenado y se puso a llorar. De
repente, su pequeño cuerpo empezó a emitir una luz. Cocay siguió buscando hasta
que dio con la piedra.
El curandero se emocionó tanto que le dijo:
—Has encontrado la piedra gracias a tu esfuerzo y perseverancia. Por eso, tienes luz
propia Cocay.
Desde entonces, Cocay y los suyos se convirtieron en luciérnagas.