0% encontró este documento útil (0 votos)
37 vistas3 páginas

Siglo XV

Este documento resume los principales cambios en el castellano medieval durante el siglo XV, cuando pasó a ser el español clásico. En la primera mitad del siglo, los humanistas introdujeron muchos latinismos y cultismos, aunque también se conservó el lenguaje popular. En la segunda mitad, con el desarrollo de la imprenta y universidades, el español se consolidó con normas más estables y una mayor conciencia de su valor. Autores como Nebrija reflexionaron sobre la gramática del castellano y lo elevaron al estatus de len

Cargado por

to8o8moreno
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
37 vistas3 páginas

Siglo XV

Este documento resume los principales cambios en el castellano medieval durante el siglo XV, cuando pasó a ser el español clásico. En la primera mitad del siglo, los humanistas introdujeron muchos latinismos y cultismos, aunque también se conservó el lenguaje popular. En la segunda mitad, con el desarrollo de la imprenta y universidades, el español se consolidó con normas más estables y una mayor conciencia de su valor. Autores como Nebrija reflexionaron sobre la gramática del castellano y lo elevaron al estatus de len

Cargado por

to8o8moreno
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

SIGLO XV.

DEL CASTELLANO MEDIEVAL AL ESPAÑOL CLÁSICO

(Historia de la Lengua española de Lapesa, capítulo 10, §§ 70, 71, 72 y 73)

1. Los Albores del Humanismo

A finales del siglo XIV y a principios del siglo XV hay un nuevo rumbo cultural que tiene como
máximos representantes a Dante (Divina Comedia), Petrarca (Triunfos) y Bocaccio (Caída de
príncipes). Los tres grandes autores fueron muy leídos y traducidos.

En Castilla, los paladines de la nueva orientación son, primero, micer Francisco Imperial y don
Enrique de Villena; después el Marqués de Santillana y Juan de Mena.

Al mismo tiempo crecía el interés por el mundo grecolatino. Resultado de tanta admiración fue
el intento de trasplantar al romance usos sintácticos latinos sin dilucidar antes si encajaban o
no dentro del sistema ling español.

 Se pretende, por ejemplo, remedar el hipérbaton, dislocando violentamente el adj del


sustantivo.
 Se adopta el participio de presente en lugar de la oración de relativo, del gerundio o de
otros giros.
 Se vuelve común también la colocación del verbo al final de la frase
 La adjetivación, hasta entonces escasa, empieza a disiparse, con frecuente
anteposición al sustantivo
 El latinismo alcanza todavía con más intensidad al vocabulario. Ansiosos de mostrarse
a la altura de las nuevas maneras italianas, refinadas y sabias, los escritores introducen
sin medida enorme cantidad de palabras cultas.
o En solo una estrofa de Santillana, encontramos describir, estilo,
o En otra de Juan de Mena, obtuso, turbulento
o Muchos de los cultismos citados y de los abundantísimos que saltan a la vista
en cuanto tomamos un fragmento literario de la época no resultan hoy
extraños porque llegaron a arraigar
 No todos los neologismos importados en esta época son latinos, la vida señorial seguía
nutriéndose de costumbres francesas, a las que responde la introducción de galicismos
como dama, galán o gala
 Ya en épocas anteriores habían entrado algunos italianismos, en su mayoría referentes
a la navegación; ahora entran en gran numero palabras como piloto, acompañados de
otros que pertenecen a distintos órdenes de la vida como atacar o belleza
 A pesar de la poderosa corriente de refinamiento, no fue olvidado el lenguaje popular.
o Santillana, reúne la primera colección de <<refranes que dicen las viejas tras el
fuego>>
o El Arcipreste de Talavera, se complace en aprovechar la vena del habla
cotidiana en largos párrafos llenos de viveza pero desmedidos en su
locuacidad
En la primera mitad del siglo XV pervivían en la lengua muchas inseguridades ya que no se
había llegado a la elección definitiva entre las distintas soluciones que en muchos casos
contendían

 La f- inicial de “fuego”, preferida por la literatura, luchaba con la [h] aspirada de


“hazer”, dominantes en el habla; en Castilla la vieja se extendía la omisión de esta [h].
 Se vacilaba entre ome y hombre y vivir y vevir
 A estos arcaísmos hay que añadir duplicidades que hasta poco antes no habían
existido, como la contienda entre vengades, tenedes y vengás o vengáis, tenés o tenéis

2. El español preclásico

En la segunda mitad del siglo XV, la admiración del mundo grecolatino pasa a ser un
conocimiento verdadero.

Se multiplican las traducciones de libros clásicos y la imprenta, que empieza entonces a


propagarse, hace que la difusión sea más extensa y fiel. Al comenzar el siglo XVI se recogen los
primeros frutos pues el Cardenal Cisneros funda la Uni de Alcalá.

Los escritores de la época de los RRCC, más conscientes del valor del propio idioma, no
pretenden forzarlo, la extrema afectación de antes se convierte en elegancia culta. Isabel era
muy aficionada a la expresión <<buen gusto>>, que aplicada al lenguaje literario, resumía la
corriente que se abría paso.

En La Celestina, confluyen la tendencia sabia de los humanistas y la popular del Corbacho. Los
párrafos ofrecen bastante amaneramiento. No faltan consonancias como las de natura-
hermosura y abundan las amplificaciones. El léxico está salpicado de latinismos y en la sintaxis
resaltan las construcciones latinas de infinitivo o participio de presente.

Pero todos estos rasgos cultos no se prodigan con tanta cargazón pedantesca como en los
prosistas de la época anterior.

En la poesía decae la moda alegórico-mitológica. Jorge Manrique se deshace de las alusiones


librescas y latinismos y expresa con lisura y sinceridad su dolor ante la vanidad de las cosas.

-RASGOS DEL CASTELLANO (1474-1525)

 La literatura conserva abundantes restos de f- inicial, pero es muy general la h, que se


impone por completo entre 1500 y 1520; en Castilla la Vieja esta h no se aspiraba ya.
 Por las mismas fechas, se resuelve a favor de “y” su alternancia con “e” como conj
copulativa. La de “non” y “no” ya se había resuelto decenios antes.
 En los cultismos se consolida la adaptación de la fonética latina a los hábitos de la
pronunciación vulgar, reduciendo los grupos de consonantes: perfectus, dignus corrían
en las formas perfeto y dino.
 Contienden vos y os: darvos/daros.
 Han triunfado las terminaciones modernas cantáis, tenéis, etc. en las formas verbales
llanas de 2.ª persona del plural.
 So, do, vo, estó alternan con soy, doy, voy, estoy
 Habría diferencias geográficas y sociales. En el norte de Castilla no se pronunciaba la
hy se confundían /b/ y /v/. Se habían empezado ya a ensordecer las sibilantes sonoras
y a debilitarse las dentoalveolares.

3. El castellano objeto de atención y estudio

Escritores y humanistas reflexionan sobre su lengua. Podemos mencionar a Enrique de Villena


y su Arte de trobar y el Universal Vocabulario de Alonso de Palencia (1490).

En esta época hay una reflexión sobre la lengua. No había gramáticas del castellano, pero
ahora sí que la habrá. Hay mucho interés por la sinonimia, por todos los sentidos de las
palabras y por la etimología. No solo hay un afán por la lexicografía, sino que también por
otras cosas.

Nebrija es la figura clave, ya que aporta a la lengua castellana una categoría. Él tiene un gran
conocimiento lingüístico. Algunos objetivos de Nebrija son: fijar las normas y darle
perpetuidad, facilitar el aprendizaje del latín y la idea de que la lengua es siempre compañera
del imperio.

También podría gustarte