Capítulo 10
"Donde se cuenta la industria que Sancho tuvo para encantar a la señora Dulcinea, y de otros sucesos tan
ridículos como verdaderos"
Don Quijote espera en el bosque en las afueras del Toboso, y le manda a Sancho a que vuelva a la ciudad
para buscar a Dulcinea. Además, le pide al escudero que observe que cómo reacciona cuando menciona su
nombre: "finalmente, hijo, mira todas sus acciones y movimientos; porque si tú me los relatares como ellos
fueron, sacaré yo lo que ella tiene escondido en lo secreto de su corazón acerca de lo que al fecho de mis
amores toca".
Después de despedirse de don Quijote, Sancho sale del bosque sintiéndose confuso y pensativo, y una vez
que se alejó lo suficiente para que su amo no lo pudiera ver, se apea del burro y comienza a hablar consigo,
dudando de todo y diciéndose que buscar a Dulcinea es tan inútil como buscarle tres pies al gato. Lugo
agrega: "Este mi amo, por mil señales, he visto que es un loco de atar, y aun también yo no le quedo en
zaga, pues soy más mentecato que él, pues le sigo, y le sirvo, si es verdadero el refrán que dice: 'Dime con
quién andas, decirte he quién eres', y el otro de 'No con quien naces, sino con quien paces' ".
Teniendo en cuenta la locura de don Quijote, Sancho comienza a creer que no sería tan difícil hacerle creer
que una labradora es Dulcinea. Tras pasar un rato en las afueras de la ciudad para que su amo creyera que
entró al Toboso, vienen en camino tres labradoras. Sancho corre para buscar a don Quijote y le dice que
debe salir del bosque para ver a Dulcinea que viene con dos señoras suyas. Y agrega que están vestidas de
telas de brocado y adornadas de oro, perlas y diamantes. Don Quijote le dice a Sancho que le
recompensará con el mejor despojo de su primera aventura o crías de sus tres yeguas por estas buenas
nuevas que le ha traído, pero cuando sale del bosque, le pregunta a Sancho dónde están ya que sólo ve a
tres labradoras.
Sancho insiste en que es Dulcinea y sus señoras, y cuando se acercan, se arrodilla ante ellas, les llama
"reina y princesa y duquesa de la hermosura" y se presenta a sí mismo y a su amo. Don Quijote y las tres
labradoras se quedan atónitos y luego una de ellas les dice que se aparten del camino y que las dejen pasar
y otra los acusan de burlarse de ellas. Entonces don Quijote les dice que un encantador le ha puesto
cataratas en los ojos para que no pueda ver su hermosura.
Sancho se levanta y las deja pasar, pero el asno en que estaba la labradora que supuestamente es
Dulcinea, la tira al suelo. Don Quijote acude a levantarla, pero la labradora se levanta sola sin ayuda y tres
labradoras salen corriendo en sus asnos. Don Quijote sigue creyendo que todo es obra de encantadores
que le quieren hacer mal y que no sólo convirtieron a Dulcinea en una labradora fea, sino que también olía
mal.
El amo y su escudero deciden dirigirse a la ciudad de Zaragoza para las fiestas que se celebran cada año en
esa ciudad.
RESUMEN DE LOS CAPÍTULOS 5, 6 Y 7: DQ Y SANCHO SALEN DE LA ALDEA
DQ decide salir por tercera vez de la aldea, acompañado de su escudero Sancho. Este último
va aguzando su ingenio de tal suerte que el propio C. se ha dado cuenta de que ha hecho
evolucionar demasiado a esta criatura suya.
En el capítulo 5, cuando inserta la discusión entre Sancho y su mujer sobre la salida con el
caballero y el futuro de sus hijos, la voz narrativa del Cervantes/traductor nos confiesa que
este capítulo lo “tiene por apócrifo, porque en él habla Sancho Panza con otro estilo del que
se podía prometer de su corto ingenio, y dice cosas tan sutiles, que no tiene por posible que
él las supiese”. Sancho ha aprendido a combinar las paradojas, la sintaxis y todas las galas
del lenguaje cortesano hasta tal punto que su mujer no le entiende.
Mientras tanto (capítulo 6), la sobrina y el ama advierten que DQ quiere salir por 3ª vez en
busca de aventuras y tratan en vano de impedirlo. Recurren al bachiller que, tras concebir un
plan que no se nos desvela, anima y acompaña a la pareja en inicio de su salida.
RESUMEN DE LOS CAPÍTULOS 8 Y 9
Antes de emprender sus aventuras DQ quiere solicitar licencia y bendición de Dulcinea, y
para ello se encaminan al Toboso, adonde llegan a medianoche, después de una larga
conversación entre amo y criado, en la que éste ha mantenido y adornado con más detalles y
hábil mentira del mensaje a Dulcinea. A oscuras por el pueblo, DQ quiere buscar el alcázar de
Dulcinea, con gran indignación de Sancho que sostiene que no hay tal en el Toboso. Al final,
determinan que DQ se aparte en el bosque, mientras Sancho busca en el pueblo a esa
“dama”de la que el uno se “ha enamorado de oídas” y el otro ha entrevistado, también de
oídas.
CAPÍTULO X
El capítulo comienza con la mención de otro exordio de Cide Hamete.DQ imagina las posibles
reacciones de su amada en la firme creencia de que posee una dama a tono con su nueva
personalidad de “caballero” que existe en un “libro”.
El monólogo de Sancho: Sancho se va camino del Toboso con el encargo de solicitar de
Dulcinea licencia para que el caballero la vea y reciba su bendición. Sentado al pie de un
árbol, hace unas largas reflexiones sobre su comprometida situación. La figura que compone
en su monólogo “hablando consigo mesmo” es frecuente entre los pastores del romancero y
de algunas églogas teatrales. El soliloquio del escudero es uno de los fundamentos de la
nueva imagen de Sancho en la 2ª parte, mucho más consciente de sus facultades y de su
capacidad para manejar a DQ. El escudero presume que lo más probable es que su amo
reaccione de acuerdo con el esquema de las aventuras que recuerda. La solución que halla es
sencilla e ingeniosa a la vez. Ve que por el camino se acercan tres labradoras montadas en
tres borricos, y corre hacia don Quijote y le anuncia que se aproxima Dulcinea, ricamente
ataviada y acompañada de dos de sus doncellas. DQ no lo pone en duda, sale al camino y
manifiesta a Sanchgo que sólo ve tres labradoras montadas en tres borricos.DQ ha cambiado
también entre la 1ª y la 2ª parte. Mientras que antes transformaba lo que veía para
adecuarlo a su ilusión, ahora ve la realidad tal cual es. Si parece sobrenatural es porque se
presenta con esas características o porque es manipulada para que así lo parezca. Esta
disminución de los poderes imaginativos de DQ manifiesta el agotamiento del recurso más
característico de la obra (ver gigantes donde hay molinos).
En su descripción de Dulcinea y el discurso que le dirige, Sancho emplea un lenguaje que no
sabíamos que manejase. DQ le habla primero a Sancho y se lamenta de su mala fortuna,
antes de dirigirle a la aldeana un hermoso y tristísimo discurso que indica que la ve como tal.
Ninguna de las posibilidades imaginadas por el escudero tiene lugar, pues el hidalgo no cree
que es Dulcinea la encantada por un mago enemigo, sino sus ojos de modo que no pueda
verla. La treta de Sancho provoca risa (el aliento a ajo de la campesina que molestó a DQ, y
el lunar que le notó Sancho) y afirma el poder sobre su amo del “socarrón” escudero.
Este capítulo es esencial para la evolución de la novela y para la visión de la figura de
Dulcinea. También señala una nueva evolución en la locura de DQ. La situación es
exactamente contraria a las que se nos han ofrecido en la 1ª parte, donde DQ, ante la
realidad vulgar, se imaginaba un mundo ideal y caballeresco. Hasta ahora, DQ sublimaba en
valores de belleza y heroísmo lo corriente y anodino, y cuantos le rodeaban, Sancho el
primero, hacían todo lo posible para desengañarle de su error y para hacerle ver que los
gigantes eran molinos. Ante la disparidad, DQ respondía con malignos encantadores que
transformaban lo noble en vulgar. A partir de ahora, este aspecto se invertirá. Sancho le pone
ante tres feas aldeanas y sostiene que está viendo a tres damas bellas. DQ afirma: “Yo no
veo sino a tres labradoras sobre tres borricos”. Los papeles se han invertido.
Cuestiones
a. Comenta la evolución de Sancho a partir de su monólogo al pie del árbol y de su
comportamiento posterior con DQ.
b. Explica como ha evolucionado la locura de DQ en función de sus reacciones ante el engaño
del escudero.
c. ¿Qué parodia Cervantes con el soliloquio de Sancho bajo el árbol?