Ensayo ATP
Alumno.: E. L. E BAUTISTA ALAMILLA
GERARDO
Asesor: TORRES GARCÍA JOSEPH RAZIEL
ESAÚ
Matrícula: L000039023
Asignatura: Biología
Fecha:01/ Febrero/2022
Introducción
A continuación hablaremos del ATP (adenosín trifosfato), comencemos por que
todos los seres vivos tienen en común un conjunto de acciones que se abarca en
lo que es conocido como el ciclo de la vida, siendo este el conjunto de acciones
que tiene como base fundamental la alimentación como la incorporación de las
sustancias que ayudan a saciar las necesidades energéticas, además de la
relación que se da con el entorno que los rodea y con otros individuos de la misma
u otra especie y por último la reproducción que permite dar a luz a una nueva
criatura que continuará con una especie en particular.
En lo que corresponde a la alimentación, una de las sustancias más abundantes y
la fundamental para este proceso forma parte un nucleótido en la obtención de
energía celular. Está formado por una base nitrogenada (adenina) unida al
carbono 1 de un azúcar de tipo pentosa, la ribosa, que en su carbono 5 tiene
enlazados tres grupos fosfato. Se produce durante la foto respiración y la
respiración celular, y es consumido por muchas enzimas en la catálisis de
numerosos procesos químicos. De estas sustancias es donde se obtiene
posteriormente el adenosín trifosfato, también conocido como trifosfato de
adenosina, siendo una de las sustancias básicas y esenciales para que las células
puedan realizar su obtención de energía, sobre todo en función a la alimentación
celular, permitiendo que éstas puedan tener sus funciones vitales.
La energía proveniente del ATP, es utilizada para poder generar las reacciones
químicas con la cual se puede pasar de un reactivo hacia un producto que puede
ser aprovechado por el organismo, proviniendo de sustancias simples como los
Glúcidos, Lípidos y Proteínas que son capturadas y absorbidas a través del
sistema digestivo, transportándose a través del sistema circulatorio hacia todos los
tejidos del organismo.
Ciclo energético del ATP
Ahora veremos el ciclo energético del ATP, con el fin de comprender mejor cómo
funciona el adenosín trifosfato en los seres vivos.
Puedes considerar al ATP y al ADP como una especie de batería recargable, en
sus formas cargada y descargada. El ATP, la batería cargada, tiene energía que
puede ser utilizada para alimentar reacciones celulares. Una vez que la energía ha
sido utilizada, la batería descargada (ADP) debe recargarse antes poder usarla de
nuevo como fuente de poder. Pi: representa a un grupo de fosfato.
ATP creado en las mitocondrias
El ATP se crea en las mitocondrias que se encuentran en cada célula de cada
órgano. Pero es probablemente en el cerebro donde más trabajan. El cerebro
utiliza prácticamente el 20% del oxígeno del organismo y el 50% de los azúcares
que ingerimos para responder a necesidades constantes de energía. La
producción energética mitocondrial se efectúa por medio de dos procesos
metabólicos íntimamente relacionados: el ciclo del ácido cítrico, asimismo
conocido como ciclo de Krebs, y la fosforilación oxidativa. El primero convierte el
carburante biológico (hidratos de carbono y grasas) en ATP, la principal fuente de
energía celular. La segunda combina el hidrógeno con el oxígeno para generar
cantidades todavía más importantes de ATP. Produce cerca de diez veces más
ATP que el ciclo del ácido cítrico. En realidad, la fosforilación mitocondrial
oxidativa produce cerca del 80% del ATP utilizado por las células del organismo.
Desafortunadamente, con los años, el funcionamiento de las mitocondrias se
vuelve menos eficaz. En los adultos jóvenes, las mitocondrias responden a un
aumento de las necesidades de energía con una replicación rápida que tiene
como resultado que un mayor número de mitocondrias producen más ATP para
proporcionar esta energía. Con la edad, las mitocondrias se replican (duplican)
menos rápidamente y su número disminuye. Éstas, menos numerosas, intentan
responder a un crecimiento de la demanda aumentando su tamaño. Pero éstas se
vuelven entonces menos eficaces y producen también más radicales libres.
Beneficios del ATP
La molécula ATP es la que el organismo produce en las mitocondrias durante la
respiración celular, es el "transportador" universal de energía de nuestro cuerpo,
necesaria para la gran mayoría de las funciones de los seres vivos y sin la cual la
vida no sería concebible, al menos tal y como la conocemos. Cuando la molécula
de ATP se subdivide la alta carga energética acumulada en ella se libera (como
una bomba atómica), energía que utiliza luego el organismo para todo lo que
precisa. Las reservas que la célula posee almacenadas darían energía para que el
músculo se contrajera durante tres segundos.
su importancia está principalmente ligada a la posibilidad que su existencia genera
de que se puedan realizar algunos trabajos mecánicos como: ciclosis, división
celular, síntesis de proteínas, transmisión de la mayoría de las señales nerviosas y
movimiento muscular. Es decir, que sin la existencia del ATP básicamente sería
imposible la realización de cualquier movimiento motriz, y por ende de cualquier
tarea. Inclusive, resulta importante aclarar que por ejemplo es el ATP el que
permite entre otras cosas la circulación sanguínea, dado que el corazón es un
músculo y que por ello requiere necesariamente del ATP para poder funcionar y
bombear la sangre transportándola a todo el organismo. Del mismo modo,
tratándose de un componente fundamental para la transmisión de señales
nerviosas, sin la presencia del mismo resultaría imposible pensar o recordar, por
ejemplo, dado que no podría darse la sinapsis neuronal necesaria para que dichos
procesos tengan lugar.
Cabe destacar que el ATP se genera, entre otras formas, por medio del proceso
respiratorio y el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono; y a raíz de la
síntesis de los alimentos ingeridos por el ser humano. Así podemos identificar que
una buena alimentación va a permitirnos obtener la dosis necesaria de ATP para
poder cumplir con nuestra rutina y todas las tareas que esta implique, resulta
importante destacar que no es solo en los seres humanos donde puede hallarse
esta partícula, sino que también existe en las plantas; siendo su principal fuente de
energía también y obteniéndose primordialmente del proceso de fotosíntesis, es
por tanto evidente que deben existir otros mecanismos que produzcan ATP de
forma continuada. [4] Asimismo, no todas las actividades necesitan de la misma
cantidad de energía. Existen las que necesitan de una gran cantidad en poco
tiempo: las pruebas de 50 metros es un ejemplo claro. En cambio, otras tienen un
requerimiento moderado, pero constante y prolongado en el tiempo, el ejemplo
más claro sería una prueba de 1500 metros libres.
Con los años, la producción de ATP disminuye, teniendo como posibles
consecuencias trastornos orgánicos o musculares. El consumo de suplementos
aumenta los niveles de ATP en el hígado, los glóbulos rojos, el plasma y los
órganos. Éste mejora la tonicidad de los vasos sanguíneos y distiende sus
paredes, aumentando el flujo sanguíneo hacia los pulmones, el corazón y las
zonas periféricas sin afectar al ritmo cardíaco ni a la presión sanguínea (o tensión
arterial). Finalmente, dicho consumo ayuda a restablecer en el organismo unos
niveles de ATP parecidos a los observados en individuos más jóvenes.
Cuando se consume un alimento, su energía se convierte y almacena en el interior
de los enlaces de fosfato del ATP. [7]Esta molécula de almacenamiento de
energía está presente en el interior y el exterior de cada célula del organismo,
cuando se rompen los enlaces, la energía liberada alimenta los procesos
biológicos.
Como sabemos la energía es necesaria a todos los niveles de nuestro organismo.
A nivel celular, sirve para producir nuevas proteínas, para aportar nutrientes en la
célula y para eliminar los desechos celulares, para reparar las lesiones del ADN o
para sintetizar neurotransmisores. [8]A nivel orgánico, el corazón utiliza la energía
para bombear la sangre, los riñones la utilizan para filtrar los desechos y reciclar
los nutrientes, el cerebro para conducir los impulsos eléctricos nerviosos y los
pulmones para absorber el oxígeno y expulsar el dióxido de carbono. A nivel del
individuo, nosotros utilizamos la energía para andar, correr, hablar y trabajar en un
ordenador. El ATP se almacena en los órganos y los glóbulos rojos, y está
especialmente concentrado en el hígado.
Problemas de producción y consecuencias importantes
Unos estudios sobre cultivos celulares de mamíferos muestran que el estrés (la
agresión) oxidante afecta a la actividad de las enzimas claves de las mitocondrias,
lo que conduce a continuación a una disminución de la producción de ATP. Los
daños provocados por los oxidantes en las proteínas de la membrana mitocondrial
interna pueden llevar a un aumento de la fuga de superóxidos y de peróxidos de
hidrógeno que pueden causar mutaciones del ADN mitocondrial.
Incluso una débil caída de la capacidad de producción de energía de las
mitocondrias puede ser responsable de debilidad, de fatiga o de dificultades
cognitivas. El descenso de la producción de ATP está asociado a fallos en el
funcionamiento de órganos y de músculos. Un estudio que midió los niveles de
ATP en los glóbulos rojos constató que las personas de setenta años tenían
aproximadamente el 50% menos de ATP que jóvenes de veinte años. Esta
disminución de la producción de ATP podría ser responsable del aumento de la
presión sanguínea asociada al envejecimiento. De manera que pacientes con una
hipertensión pulmonar primaria padecen una liberación deficiente de ATP por los
glóbulos rojos. Lo mismo pasa en pacientes que padecen fibrosis quística que
también desarrollan una hipertensión pulmonar.
La adenosina, producto de la degradación del ATP, podría ser un agente
endógeno protector del corazón. Unos trabajos de investigación sugieren que ésta,
por medio de diversos procesos químicos, podría inhibir los efectos nefastos de
las enfermedades cardiacas isquémicas o de las insuficiencias cardíacas. Por
tanto, es crucial mantener niveles adaptados de producción interna de adenosina
por parte del corazón y las arterias, así como aportarlos a través de fuentes
exteriores como alimentos o suplementos nutricionales.
El cerebro es incapaz de almacenar el ATP, y las mitocondrias no saben
“compartir” el ATP con las mitocondrias de otros órganos. Se calcula que la
demanda de ATP para un ser humano en reposo es de 40kg por 24 horas. En el
curso de una actividad vigorosa, esta necesidad aumenta en 500 g por minuto.
Aunque el ATP es utilizado como flujo de energía por todas las células, sus
cantidades son muy limitadas. En realidad, solamente 70 mg están almacenados
en el organismo en cada instante, y no representan apenas más que algunos
segundos de consumo. Así que, durante una actividad vigorosa, las reservas de
ATP no durarían más de entre 5 y 8 segundos. Así pues, es evidente que el ATP
debe ser sintetizado constante y eficazmente para aportar reservas constantes de
energía. Eso es lo que se produce en condiciones normales. Cuando se produce
una interrupción en el aporte de sustancias productoras de energía (como el
oxígeno o los nutrientes transportados por la sangre, por ejemplo, en caso de
infarto o de accidente cerebrovascular), la producción de ATP se ve afectada y se
desencadena toda una serie de daños de radicales libres.
Ejemplo
¿Qué persona gasta más ATP?
Suponiendo una carrera de 2 Km entre dos personas, una en excelente forma y la
otra fuera de forma, ¿cuál de las dos gasta más energía (ATP)?,como sabemos
cuándo una persona corre, salta o nada consume ATP en la contracción muscular,
la transmisión de impulsos nerviosos, etc.
Pretendamos que las personas tienen diferentes masas, requieren una diferente
cantidad de trabajo para moverse la misma distancia. Así que, ¿Cuál usa más
ATP?
Dos de los factores más importantes que determinan el desempeño al correr son
el ritmo crítico (cuando el ejercicio pasa la capacidad del organismo para aportar el
suficiente oxígeno para metabolizar) y el VO2 máximo (la cantidad máxima de
oxígeno que el organismo puede absorber y consumir en un cierto tiempo), en
este caso, el corredor más diestro simplemente usará un porcentaje menor de su
capacidad máxima de ATP.
Los otros dos factores son la eficiencia (qué tan eficazmente convierte un individuo
los sustratos energéticos en ATP) y economía (qué tan eficazmente convierte un
individuo las contracciones musculares facilitadas por el ATP en movimiento hacia
adelante). [9] La eficiencia no varía de forma extraordinaria entre individuos
relativamente sanos, así que digamos que es la misma pero la economía posee un
rango inmenso, “esto es posible visualizarlo al comparar corredores profesionales,
de movimientos regulares y elegantes, con personas que zapatean ruidosamente,
de movimiento exagerado en el plano vertical y respiración ineficiente.
Conclusión
El ATP no es importante, es importantísimo ya que es la principal fuente de
energía de los seres vivos. Gracias al ATP podemos tener el movimiento
muscular, la síntesis de proteínas, la división celular y la transmisión de señales
nerviosas, etc. Se llegó a la conclusión por todo lo mencionado anteriormente que
el organismo no es capaz de poder realizar sus funciones vitales correctamente (la
reparación y reproducción de los distintos tejidos celulares) si no se cuenta con la
cantidad necesaria de ATP de laguna forma es preocupante porque algunos
cuerpos no están produciendo la cantidad que necesaria de ATP por ende, se
corren riesgos muy grabes, ellos padecen cantidades de ATP muy limitadas, es
decir, no representan apenas más que algunos segundos de consumo. Así que,
durante una actividad, las reservas de ATP no durarían más de entre 5 y 8
segundos. Pero no todo es malo, se tiene una solución donde se ha mostrado los
beneficios considerables para el organismo que proporciona el consumo de
suplementos este permite aumentar eficazmente las reservas de ATP del
organismo. De este modo, debemos entender que el organismo no es capaz de
poder realizar sus funciones vitales si no se cuenta con la cantidad necesaria de
adenosín trifosfato, permitiéndose de esta forma la síntesis de sustancias que son
requeridas para la reparación y reproducción de los distintos tejidos celulares.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
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4. Vázquez. R. S. (2015). Neutra news ciencia, nutrición, prevención y salud.
El ATP indispensable para el funcionamiento de las células y para la vida. Lugar
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7. Sin nombre. (2015). Biología. Función del ATP. Lugar de publicación:
https://franciscoo14.wordpress.com/primer-parcial/metabolismo-de-los-seres-
vivos/funcion-del-atp-en-los-seres-vivos/