0% encontró este documento útil (0 votos)
72 vistas4 páginas

Lectura n1

La dirección administrativa es una etapa importante del proceso administrativo que implica tomar decisiones informadas para lograr los objetivos de una organización. Involucra etapas como la toma de decisiones, integración, motivación, comunicación y supervisión. Existen diferentes tipos de dirección como la autocrática, paternalista y democrática. La dirección se basa en principios como la coordinación de intereses y la supervisión directa e indirecta. Una buena dirección administrativa es fundamental para el funcionamiento correcto de una organización.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
72 vistas4 páginas

Lectura n1

La dirección administrativa es una etapa importante del proceso administrativo que implica tomar decisiones informadas para lograr los objetivos de una organización. Involucra etapas como la toma de decisiones, integración, motivación, comunicación y supervisión. Existen diferentes tipos de dirección como la autocrática, paternalista y democrática. La dirección se basa en principios como la coordinación de intereses y la supervisión directa e indirecta. Una buena dirección administrativa es fundamental para el funcionamiento correcto de una organización.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Lectura n1

LA DIREDCION ADMINISTRATIVA

Te explicamos qué es la dirección administrativa, cuáles son sus etapas y clasificación. Además,
sus principios y por qué es importante.

La dirección administrativa garantiza que los objetivos trazados de antemano se cumplan.

¿Qué es la dirección administrativa?

En administración de empresas, se conoce como dirección (o directamente como dirección


administrativa), a una de las etapas más importantes del proceso administrativo, en la que se
aplica el conocimiento adquirido para llevar a cabo una toma de decisiones pertinentes. Dicho
en términos más simples, la dirección administrativa equivale al capitaneo de un barco.

La dirección administrativa es una labor complicada y de alta responsabilidad, que


generalmente llevan a cabo gerentes y otras figuras de liderazgo y autoridad dentro de las
organizaciones, y que tiene como objetivo garantizar que los objetivos trazados de antemano
se cumplan, lo cual significa lidiar con imprevistos, corregir sobre la marcha el funcionamiento
de la organización y a menudo tomar decisiones estratégicas.

Por esta razón, la dirección está muy emparentada con el control y la retroalimentación
dentro del proceso administrativo: únicamente manejando la información necesaria y surgida
de la evaluación del funcionamiento de una organización, se podrán tomar decisiones
informadas y sensatas que tengan una mayor probabilidad de éxito. Es por eso que la
conducción empresarial no es demasiado distinta de la conducción política de una nación,
aunque ambas cosas manejen elementos muy diferentes y tengan principios distintos.

Tomar una decisión implica comprender la situación y evaluar las alternativas.

A grandes rasgos, podemos esquematizar las etapas de la dirección administrativa en:

 Toma de decisiones. Ante algún tipo de imprevisto, situación retadora o evaluación de


la organización, se impone la necesidad de una toma eficiente de decisiones, lo cual
pasa a su vez por determinadas etapas

 Definir el problema. Es decir, comprender la situación, los retos surgidos y/o los
objetivos que se persiguen y que nos brindarán la orientación inicial respecto a cómo
abordar el problema.
 Evaluar las alternativas. Todo problema puede abordarse desde distintos puntos de
vista y puede resolverse o enfrentarse de modos distintos, más agresivos, más
pacientes, más sagaces, etc. Antes de decidirse por alguno se deben revisar todas las
opciones.
 Tomar una decisión. Finalmente deberemos decantarnos por alguna opción y
aplicarla de manera específica, teniendo en cuenta un panorama de consecuencias
posible y algún tipo de previsiones anticipadas.

 Integración. Esta etapa implica la disposición de los elementos y recursos necesarios


para ejecutar la decisión previamente tomada, a través también de diversas
estrategias, como son:

 Reclutamiento. Agrandamiento o reemplazo del capital humano con el personal


necesario para llevar a cabo las labores que acarrea la decisión.
 Capacitación. Brindar al personal ya existente las herramientas teóricas, conceptuales
o prácticas para poder llevar a cabo las labores que acarrea la decisión.
 Renovación. Adquisición de nuevos materiales, nuevos equipos, nuevas herramientas,
etc., para poder llevar a cabo la decisión.

 Motivación. El espíritu empresarial y la moral de equipo son también fundamentales


para conseguir los objetivos y materializar el plan decidido, así que la dirección deberá
llevar a cabo una revisión de las dinámicas motivacionales de la organización y
emplear nuevas, reforzar las existentes o eliminar las contraproducentes.

 Comunicación. Muy emparentada con la motivación, la comunicación tanto a lo


interno como a lo externo debe ir siempre en concordancia con las decisiones iniciales
que se tomaron, de modo que cada segmento de la organización tenga claro lo que se
espera de ella y que cada cliente sepa qué cambios esperar de la organización.

 Liderazgo y supervisión. No sólo se debe tomar decisiones y velar por que se


implementen correctamente, sino que se debe mantener abierto un canal de
retroalimentación y control que permita percibir la eficacia de los cambios
introducidos, que identifique complicaciones, que perciba amenazas y oportunidades
derivadas del cambio, en fin, que suministre a la dirección la información necesaria
para poder volver a tomar decisiones y mantener así el circuito andando.

Tipos de dirección administrativa


La dirección paternalista suele aplicarse para organizaciones con personal muy joven.

Existen diversas formas, tipos o estilos de dirección administrativa, los cuales tienen que ver
directamente con el tipo de liderazgo ejercido, y que deben ser considerados orientaciones,
más que categorías definidas y concretas. Hablamos de:

 Dirección autocrática. Aquella en que la autoridad impone sus normas, criterios y


decisiones sin consultar en absoluto a sus subordinados, por lo que suele generar
ambientes de trabajo tensos y dictatoriales, en los que la disciplina y la inseguridad
pueden ir de la mano.
 Dirección paternalista. Se trata de una flexibilización de la dirección autocrática, en la
que los cargos jerárquicos se involucran en la labor de sus subordinados e incluso en
sus vidas personales, pero siempre desde una posición de poder y de autoridad, como
si fueran una suerte de tutor. Suele aplicarse para organizaciones con personal muy
joven o en formación.
 Dirección Laissez-faire (“dejar hacer”). Un modelo de dirección que interviene muy
poco en el desempeño de sus subordinados, permitiéndoles un altísimo grado de
autonomía y decisión, lo cual puede hacer de ellos empleados con alta iniciativa, o
puede conducir al desconcierto y al desorden.
 Dirección democrática. Se inspira en los principios de la igualdad de oportunidades y
de la consulta masiva para tomar decisiones, sin sacrificar por ello la estructura
jerárquica de la organización. Suele ser la que mejores resultados arroja en una
organización diversa o amplia.

Principios de la dirección administrativa

La dirección puede ser ejercida en comunicación estrecha con los subordinados.

El ejercicio de la dirección se sostiene en base a una serie de principios fundamentales, que


son:

 Coordinación de intereses. Dado que una organización implica un conjunto


organizado de seres humanos trabajando en torno a un objetivo común, la dirección
debe hacer que el foco

se mantenga en este último, haciendo converger los objetivos individuales o sectoriales en un


macro proyecto común.

 Impersonalidad del mando. Las organizaciones tienen estructuras y jerarquías que no


deben depender de quién las ejerce, sino que deben ser impersonales, objetivas, es
decir, no dependen de simpatías y consideraciones, sino de la lógica interna de la
organización.
 Supervisión directa e indirecta. La dirección puede ser ejercida, al mismo tiempo, en
comunicación estrecha con los subordinados, o sea, brindándoles las directrices y la
información que requieren para estar motivados y productivos; y en comunicación
jerárquica, a través de una estructura jerárquica o burocrática que permita el uso
eficiente de la información y la toma oportuna de decisiones, sin que absolutamente
todo deba llegar hasta la gerencia para aprobarse.
 Aprovechamiento y resolución de los conflictos. La dirección de toda organización
enfrentará situaciones conflictivas a las que debe poder dar solución o, mejor aún, que
deberá reconvertir en situaciones ventajosas o provechosas, a través de una gestión
del cambio y de la variabilidad, en lugar de un apego excesivo a la norma.

Importancia de la dirección administrativa

La dirección es vital para el correcto funcionamiento administrativo. Ella se ocupa de ejecutar


los lineamientos proyectados en fases previas (planeación y organización) para obtener de la
estructura organizacional el mejor desempeño posible.

Una buena dirección es clave no sólo en la previsión y anticipación empresarial, sino en la


motivación del capital humano, a través de una comunicación eficiente, de una conducción
sensata y de un espíritu alejado de la tiranía y otros defectos humanos.

Una buena conducción administrativa, de hecho, comprende el proceso administrativo como


un todo organizado y jerarquizado, y está capacitada para llevar a cabo los cambios oportunos
que lo hagan perdurar o que lo aproximen al cumplimiento de sus objetivos concretos.
Cualquier proceso administrativo sin dirección es propenso al desorden y a la desintegración.

Control en administración

El control administrativo evalúa el rendimiento durante el proceso.

Así como la dirección, el control administrativo es una función del proceso administrativo que
consiste en la evaluación del rendimiento, o sea, en el cotejo de los resultados obtenidos
durante el proceso y las expectativas que de ello se tenían. Esto implica la medición (y el
diseño o la selección de estrategias de medición) de las variables, el levantamiento de
información pertinente, la investigación interna y externa, entre otras metodologías similares.

También podría gustarte