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EDITORIAL
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ro. Nos persiguen más a nosotros que en tiendas, arman un combo con dos predilecta es la de Robbie Williams, en
icen que Medellín está rui- gente está muy asustada, que sacando la a esos pirobos. Pero ya Petro dijo que mil de salchichón y nos dejan lloran- el Royal Albert Hall, 2001. Quiero pen-
dosa, que odia los tímpanos plata, gastando menos, cancelando via- nos tienen que poner prestaciones. do. Eso es caspa, los tombos no dejan sar que Armstrong, Darin y Fitzgerald
de sus ciudadanos y decla- jes. Yo me voy pa Miami. Oiga, ¿en se- Siga creyendo en Petro y se le enfría el legalizar eso, nos va tocar es armar sin- no se molestarían por eso.
ma con furia las letanías de rio? Sí, pal matrimonio de un sobrino. fiambre. ¿Y pa qué prestaciones si van dicato con esos pirobos. Quién creye- El cambio armónico que comenzó
Darío Gómez, Maluma, Ka- Ja, ja, ja. Güevón tan bobo. No, pero en a subir la gasolina? Entonces trabaje ra, donde come uno comen dos, por eso con Darin en 1959 y siguió en las demás
rol G y un largo etcétera de música para serio la cosa está muy dura. Al único que en bicicleta a ver si bota ese bofe soste- toca soltales algo. Igual el barrio ya es versiones era un accesorio para conser-
la sed y el sudor. Pero hay grandes ven- le va ir bien con Petro es a Lafaurie. Pero nible. Ey, en serio no orinen allá atrás república independiente, aquí usté ya var el interés del público. La persona que
tajas en la algarabía ambiente. Los pa- va terminar agarrao con la mujer. Por que ya nos cayó la policía dos veces. sabe dónde sesiona el Congreso. Ábra- había de aprovecharlo mejor tenía once
rroquianos cada vez hablan más duro, eso le digo que le va a ir bien. ¿Y sí vio Berrinche y humo es la seña de estos se niño que ahí pitaron… años en ese momento. Su papá era co-
de modo que comparten sus ideas y sus lo de la tributaria? Al fin no va lo de las acopios. Al menos pa algo nos sirven La democracia asoma entre el ruido. lombiano y su mamá cubana. El niño
mañas con el oído sigiloso de quienes pensiones. Ah, es que los congresistas estos aguaceros que lavan esa mugre. La confusión, el prejuicio, la mentira, cantaba esta canción delante de su fa-
buscan algo de sabiduría popular y hu- le caminan al gobierno pero no se van Bueno, bueno, a coger pedidos si algún el odio, la ignorancia también mue- milia, sin saber que en unos años iba a
mor gratuito. Algunos reporteros de a pisar los cordones. ¿Será que hubiera día quieren llegar a Uber. Oiga, quién ven eso que llamamos la opinión públi- transformarla para unirse a una tra-
esta redacción decidieron aguzar sus oí- sido mejor Rodolfo? Yo no creo, estaría habla, un mototaxista converso. ca. Nuestra ágora suena todos los días dición ya bicentenaria. Su nombre era
dos en busca de los temas y las opiniones encendido con ese Congreso, haciendo en pequeñas discusiones tartamudas, Rubén Blades. No deja de llamar la aten-
que callejean por la ciudad. locuras, eso sería como un Mockus que
no terminó el bachillerato. Por ahí dije-
En la esquina como burlas a la solemnidad de la polí-
tica y venganza contra los caprichos de
ción el hecho de que su apellido traduz-
ca “navajas”. Mack the Knife se convirtió
Durante la fumada ron en Twitter que dizque hubiera baja- del viejo barrio las mayorías. entonces en Pedro Navaja. Los acordes
de la canción original, do mayor, re me-
de un cigarrillo en la do el dólar a plomo. Lo que me preocupa
es lo de las drogas. ¿Qué cosa? Que a los
¿Usté sí cree que legalicen la cres-
pa? Eso dicen, sí vio ese man en el nor, sol con séptima y la menor, se con-
tienda gringos les va quedar cada vez más ba- Congreso todo loco que dijo que lle- servaron casi intactos en su versión.
Sí vio que están regalando los com- rato tirarse la primera línea. va veinticinco años soplando. Pues por Solo cambió el orden y el modo de uno
putadores pa los pelaos. Sí, sí, eso es aquí nunca ha comprao. Hasta rebaja le de ellos: la menor pasó a la mayor con
dizque pal valle del Walmart. Eso, y el séptima. Eso le dio un aire ligeramen-
alcalde los entregó en el estadio, hicie- te más adusto a la armonía. También se
ron la ola y todo, esos pelaos gozaron conservó la variación que comenzó con
más que los hinchas del Medellín en Bobby Darin: escalar medio tono cada
todo el año. Y ahora quién se los aguan- cierto número de estrofas. El mérito de
ta pegaos de esos aparatos y con la luz la versión de Blades, creo, consiste en
bien cara. Al menos en mi casa no hay darle una dirección a la letra y un pro-
conexión a interné, que se vaya con su pósito narrativo a la variación armóni-
aparato a pegarse en el valle de la no- ca. En inglés, la letra tiene la delicadeza
via. Y el alcalde había dicho que tam- de nunca mostrar al personaje durante
bién iba a regalar lavadoras, ese señor sus asesinatos. La canción siempre llega
resultó mejor que el día sin IVA. Pero tarde: vemos a la víctima en el suelo y
mejor pa soltar aparatos porque tiene una sombra que se pierde en la esquina.
esto muy descuidao y que iba a acabar Sin embargo, no ocurre nada más allá de
a Hidroituango pero primero empezó a una errática acumulación de crímenes.
acabar esto por acá. Y al hombre como En español, en cambio, hay una historia:
que le gusta el tropel, está como Putin, una serie de hechos que desembocan en
quiere izque invadir las tierras, como un final ineludible. En inglés, el aumen-
esa gente de Petro que se metió hasta al to gradual de tono es casi ornamental.
morro de Moravia. Oiga, ¿uno invadir En español, ocurre cada vez que la his-
basura? Hay gente que se pega de lo que toria llega a un punto de quiebre impor-
sea. ¿Y cómo le pareció Nacional? Otro tante: cuando Pedro Navaja aprieta un
que se pega de lo que sea, ahí trajeron a puño dentro del gabán, cuando la mujer
ese Autori que ya estuvo por aquí roban- guarda el revólver que la libra de todo
do. Ah, donde fueres haz lo que vieres. mal, cuando suena un disparo como un
cañón. La tensión narrativa va en la mis-
En el restaurante ma dirección de la tensión musical.
Ya el dólar está a un peso de los Pese a la tradición que sustenta a Pe-
5000. Eso es la filosofía barata y los za- dro Navaja, creo que el personaje verda-
patos de goma de la ministra esa de Mi- deramente interesante de la canción de
nas. ¿Cómo es qué se llama? Irene, creo. Blades es la mujer. Cuando los persona-
Eso, qué tal esa vieja, nos va quebrar. La jes se forman al margen de la voluntad
E
de quien los crea, como una consecuen-
l lunes 16 de noviembre de de Jack Sheppard en cualquier tipo de inadvertidamente como conviene a este cia del proceso, lo hacen de manera or-
1724, un muchacho que ha- ficción. Desde el más allá, “el hones- tipo de milagros, hicieron una canción gánica y adquieren mayor veracidad.
bía burlado el patíbulo cua- to Sheppard” se las arregló para salirse que ha pasado por las voces de cantan- El asesino de la canción tiene un solo
tro veces falló en su último con la suya. En 1728, John Gay escribió tes de diferentes épocas y países. Los lado, tan llanamente miserable que lo
plan de escape. Su contex- The Beggar’s Opera, y calcó del famoso acordes que usó Weill fueron: do mayor, lleva robar los pesos de una prostitu-
tura menuda, útil para escabullirse, re- ladrón a su personaje Macheath. Con la re menor, sol con séptima y la menor. ta. Es un matón bien trajeado y punto.
sultó un suplicio para la muerte: su peso fecha de estreno en sus narices, el pro- Quien sienta curiosidad puede escuchar Pero la mujer tiene una historia con la
obró con ardua lentitud durante el ahor- ductor le encargó una obertura francesa en internet una versión con la voz nasal que es posible la empatía: la sentimos
camiento. La soga acarició su cuello con a Johann Christoph Pepusch, un mú- y sin encanto de Bertolt Brecht. rumiar una pena, conocemos sus nece-
tanta intensidad que le provocó una sico alemán que hizo su carrera en In- La canción tuvo versiones en inglés y sidades, entendemos su drama. Cuando
erección post mortem. Tenía veintidós glaterra. Fue una ópera tan exitosa que en francés. En cada una, la letra y la mú- la matan, no siente odio: reacciona con
años y era famoso en Londres. Su auto- se presentó 62 veces seguidas y pagó la sica ganaron matices, como una piedra una ironía casi divertida. Es la única en
biografía, escrita quizás por Daniel De- construcción de un teatro nuevo. Dos pulida por la paciencia de algunas almas la canción que podría decirnos un par
DIRECCIÓN GENERAL Y FOTOGRAFÍA – Andrés Delgado DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN foe, se vendía tan bien como la Biblia. siglos después, otro alemán, Bertolt y de muchos años. La versión en inglés de cosas sobre la realidad, sea lo que sea
– Juan Fernando Ospina – Maria Isabel Naranjo – Manuela García Un tercio de la población londinense Brecht, la adaptó y la tituló Die Drei- que sirvió como modelo a las demás fue que eso signifique.
asistió a su ejecución, en una especie de groschenoper, La Ópera de los tres Centa- escrita por Marc Blitzstein en 1954, y Gabriel García Márquez le pregun-
EDICIÓN – Andrea Aldana CORRECCIÓN DE TEXTOS
carnaval que celebraba y despedía una vos. Kurt Weill se encargó de la música. conserva algunos elementos de la origi- tó a alguien en una fiesta si conocía a
– Pascual Gaviria – Juan Fernando Ramírez – Gloria Estrada vida. Casi de inmediato, la imaginación Entonces Sheppard, que en el mundo de nal. Mackie Messer pasó a ser Mack the Rubén Blades. Como la respuesta fue
ASISTENCIA EDITORIAL – Simón Murillo Es una publicación mensual popular empezó a tejer la leyenda: his- John Gay se llamaba Macheath, ahora Knife, Mack Navaja en español. No sé a no, le preguntó si conocía a Pedro Na-
– Santiago Rodas de la Corporación Universo Centro torias y panfletos circularon antes de se llamó Mackie Messer. Con la fecha de quién se le ocurrió que el ciclo armónico vaja. Su interlocutor dijo que “a ese sí
– Estefanía Carvajal
COMITÉ EDITORIAL Distribución gratuita
universocentro.com.co que el cuerpo terminara de fundirse con estreno en sus narices, el productor les de cuatro acordes debía variar, para no lo conocía”. Es justo: Rubén Blades na-
ASISTENCIA EJECUTIVA [email protected]
la tierra. Las autoridades, ofuscadas por pidió a Brecht y a Weill escribir una can- perder el interés de la audiencia. La ver- ció en 1948 y ha sido Rubén Blades; Pe-
– Fernando Mora Meléndez Número 131 - Octubre 2022 el criminal que después de muerto se es- ción para presentar al personaje. Weill sión de Louis Armstrong de 1955 no re- dro Navaja comenzó a nacer en 1702, y
– Sandra Barrientos
– David Eufrasio Guzmán Versión impresa curría de sus manos, prohibieron duran- juntó cuatro acordes y Brecht garaba- gistra esa variación. La de Bobby Darin, fue Mack the Knife, Mackie Messer, Ma-
te cuarenta años la mención del nombre teó algunas líneas. En quince minutos, de 1959, ya la tiene: cada cierto número cheath y Jack Sheppard.
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Fantasma
sin
énfasis
por L U I S M I G U E L R I V A S
• Ilustraciones de Cachorro
Para Bruno
N
o sé de dónde surgió la fa- Beriátegui, acuchillado en el sótano por existencia fantasmal para que brotara el para recoger los platos de comida que llegar a la cruda y categórica conclusión transparentes, de una invisibilidad mu- del lugar. Baldomero, molesto, pero con la familia reunida alrededor de la cama
laz idea de que los fantas- su hermano, el general Campo Elías Be- grito aterrorizado y la consecuente hui- alguien dejaba en la puerta y que iba de que su existencia no era más que el cho más sutil que la de los demás ha- tono educado, los instó al silencio y pi- y al médico junto al cuerpo dando pala-
mas son una especie de riátegui, prócer de la patria, por sospe- da al borde del desmayo. Esas escanda- acumulando casi sin tocarlos sobre la producto de una simple opinión subjeti- bitantes de la casa, que cuchicheaban dió respeto para con él y su compañera, bras de consuelo.
adolescentes empalagosos chas de alta traición en 1815; Juanita losas expresiones de terror molestaban mesita de noche. Sus únicos movimien- va. Este descubrimiento lo desmoralizó. entre ellas y lo miraban con sorna. Reco- pero los advenedizos siguieron su juerga Había muerto de manera contun-
que viven en función de Beriátegui, hija menor del general, víc- y desconcentraban sobremanera a Bal- tos y sonidos palpables eran las con- A partir de ese día renunció a los noció a varios espectros de los que había como si no existiera. En principio adjudi- dente. La cantidad de abulia y desga-
asustar a la gente para divertirse o para tima de una sífilis contraída en los lu- domero, quien siempre hizo lo posible vulsiones del pecho que coronaban pensamientos voluntarios y despojó de oído hablar o sobre los que había leído, có el desaire a la grosería que parecía ca- no concentrados en su espíritu eran de
incomodar. Cualquiera que haya teni- panares del puerto en 1823; Marina por evitarlas. De alguna manera lo logró eventuales raptos de llanto. No hacía cualquier énfasis la idea de su propia pero a los que nunca había visto en per- racterística en los fantasmas del segundo tal peso y consistencia que al liberar-
do el más mínimo contacto con la coti- Valdetierra de Goyonechea, esposa del y habría continuado sin complicaciones nada más. Parecía querer consumirse existencia con el objetivo de compro- sona: Fernando de Espronceda, suicida- nivel. Pero luego de que, harto de la ba- se de los amarres del cuerpo se había
dianidad de los fantasmas podrá dar fe presidente Vespasiano Goyonechea, durante dos o tres eternidades más, si no en la quietud y si no fuera por la eviden- bar si “él” era “algo” más allá de su par- do en la buhardilla en 1867; la marquesa rahúnda, se les plantó en frente y los in- desplomado en la muerte como un co-
de la seriedad con que transcurren sus muerta por tuberculosis en 1874, y Bal- hubiera aparecido la mujer melancólica cia de su materialidad se la habría po- ticular convencimiento. Abandonó los Jacinta de Arteaga, muerta de pena mo- terpeló con dureza sin recibir indicio losal meteorito, ocasionando una ex-
jornadas, dedicadas más a la juicio- domero González, profesor de filosofía, aquella tarde de otoño. dido confundir con un fantasma más. libros y se dedicó a gravitar sin ningún ral después de la decapitación de su pro- alguno de haber sido escuchado cayó en plosión cataclísmica que removió los
sa repetición de tareas y rutinas ejerci- hermano medio del doctor Goyonechea, Afuera el viento dispersaba las hojas Algunas veces pasaba por la habitación esfuerzo ni intención, impregnándose metido en 1794; Arturo Villanueva, la cuenta de que no lo percibían. Cuan- cimientos del mundo espiritual. Bal-
das por las personas en las que otrora cuyo cadáver fue encontrado en su estu- de los árboles y en la habitación Baldo- un médico que trataba de darle medi- cada vez más de la energía vegetativa de próspero comerciante, atacado repen- do se cansaron y salieron a seguir su fies- domero vio entrar en el mundo eté-
estuvieron encarnados, que a la dilapi- dio sobre un amarillento volumen de Re- mero se concentraba en un párrafo es- camentos o convencerla de algo con pa- la mujer de la cama. tinamente por una inexplicable melan- ta en otra parte, él permaneció quieto al reo a la recién nacida fantasma y no le
dación del tiempo —y en esto muestran presentación del universo y concepto del pecialmente abstruso del tomo III del labras que Baldomero no comprendía y La completa entrega al abandono di- colía que lo llevó a la muerte en 1876, lado de la cama, en medio de un silencio fue difícil prever que esa poderosa co-
una extraña inconsciencia de su eter- ser, de Tadeus Wolsheberg, tras sufrir un Foedus Cognitionis Humanae, de Lucio que ella desestimaba. fuminó día a día su presencia fantasmal. y junto a ellos, otros dos seres sin seña- nuevo y una tranquilidad extraña que lo rriente de desaliento pasaría pronto al
nidad— en pueriles ociosidades. Sirva ataque de apoplejía en 1879. Moribaius, cuando se escuchó el chirri- A pesar de sus bajas vibraciones, el Una tarde, el aura despojada de volun- les particulares, de los que nunca había inquietó. Miró a la mujer para compro- segundo nivel de invisibilidad y luego
esta historia para aclarar esas falacias y Este último, protagonista de nuestra do de la puerta y apareció la figura ru- cuerpo de la mujer emitía una radia- tad en que se había convertido fue arras- tenido noticias. El desprecio con que lo bar si había notado algo, pero ella había a la instancia de los fantasmas de los
vindicar la dignidad de unos seres car- historia, ya en vida era un ser casi ausen- bia y macilenta de la mujer, metida en ción que inundaba la atmósfera y se trada por el viento a través del corredor miraron no excluía, sin embargo, cier- vuelto la cara hacia la pared. Entonces fantasmas de los fantasmas, y seguiría
gados con pesadas responsabilidades y te, sumido en complejas disquisiciones una pijama ancha de flores estampadas, adhería al aura fantasmal de Baldome- central de la casa y en el trayecto se en- ta sonrisa de complicidad, y en ese ges- miró hacia el techo y vio flotar, ceñidas desvaneciéndose hasta que al cabo de
tribulaciones, que merecen toda nues- desprovistas de cualquier vibración aní- con una vela encendida en la mano. Bal- ro impregnándola de cierta pesadez de contró con el licenciado Dudamel Be- to Baldomero comprendió su nueva a las viejas barandas de madera, un gru- quién sabe cuánto tiempo llegaría al
tra consideración y respeto. mica, que lo mantenían encerrado en domero levantó la cabeza y esperó que sentimientos y emociones, ecos de una riátegui que venía quejándose de sus condición: había entrado en un segun- po de siluetas traslúcidas, delectables nivel de las ideas apenas intuidas, de
La vida en la deteriorada mansión sus habitaciones. Abstraído del mun- la advenediza curioseara a satisfacción, memoria lejana que le hacían sentirse puñaladas, en dirección contraria. Bal- do nivel de la inmaterialidad, el mundo apenas por las ondas de aire que despla- los suspiros, donde él se mantenía sin
del expresidente Goyonechea —que do, pasó de la vida a la muerte sin notar o merodeara hasta percibirlo antes de extraño de sí mismo. Ese hecho había domero se dispuso con desgano para el de los fantasmas de los fantasmas. Pero zaban al moverse. Bajaron haciendo cír- disolverse.
tantas veces habrán visto los usuarios cambios relevantes, salvo el incómo- salir horrorizada. Pero la mujer no mos- disminuido notablemente su capacidad rutinario saludo, pero Beriátegui no solo no pudo corroborar el descubrimiento culos y lo rodearon hasta confundirlo en En medio de los últimos ecos de la
del colectivo 85 al pasar por el amplio do desgarramiento del alma al salir del tró curiosidad. Y aunque pareció perca- de aplicación a los estudios. Desespera- siguió de largo sin verlo, sino que cru- ni aclarar dudas con sus nuevos compa- su aura imperceptible. En ese extraño ri- onda explosiva vio formarse en el aire
descampado contiguo a la terminal de cuerpo, y una vez en el nivel etéreo re- tarse de su presencia no dio señales de do, pensó que debía tomar medidas ra- zó a través de él con un temblor y luego ñeros porque estos abandonaron la ha- tual reconoció la bienvenida a un tercer un pensamiento de bordes difusos que
transportes— era, en el momento en tomó sus estudios en el punto en que los miedo. Por el contrario, avanzó sin in- dicales. Solo que no sabía cuáles. huyó aterrado, como si lo persiguieran bitación entre risas socarronas, sin la nivel de insustancialidad. Permaneció al principio atribuyó a un capricho del
que acaecieron los sucesos que paso a había interrumpido sin percatarse de las mutarse, con pasos desganados, hasta Ella misma le dio una idea la maña- para volverle a matar. En otra ocasión delicadeza de una despedida. una temporada en esa instancia. Pero espacio y luego reconoció surgido de su
referir, una clara prueba del ambiente condiciones de su nueva realidad e indi- llegar a la cama recostada en la pared na en que el médico entró a la habita- flotaba desprevenido por los alrededo- Más que un cambio ostensible el aún en ese limbo impersonal siguió sin- propia sustancia. Ese pensamiento decía
severo y laborioso en el que transcurre ferente a la calidad de sus nuevos com- lateral, y se dejó caer en ella. Sorpren- ción y empezó a reconvenirla. La mujer res del patio trasero cuando Wenceslao nuevo estado suponía una variación en tiéndose a sí mismo y no cejó en sus pro- que alguien llegaría para acompañarlo
la vida de los espíritus. En dicha man- pañeros. Los demás fantasmas tampoco dido, Baldomero esperó pensando que, escuchó al doctor con gesto huraño du- Batista, duque de Cardonia, emergió de la calidad de las percepciones. Seguía pósitos de disolución. en el camino incierto de la inasequible
sión, morada del virrey Alcántara en los le prestaron mucha atención, dada su si bien no había sucumbido al miedo, se rante un rato y de un momento a otro, la alberca y luego de mirar un rato hacia en la habitación, al lado de la mujer, Después del mundo de los fantas- disolución. Se puso a esperarla.
Tiempos de la Colonia, del general Be- apocada presencia, limitándose a ofre- cansaría de la soledad y el silencio in- con inusual enjundia, se lanzó sobre el el sitio por donde pasaba Baldomero, se solo que ahora la veía desde una leja- mas de los fantasmas de los fantasmas No se sabe si llegó o si él aún espe-
riátegui después de la Independencia y cerle un desmañado saludo de bienveni- quietantes del lugar y al cabo de un rato hombre y lo sacó a empujones. Baldo- desató en gritos histéricos preguntando nía que no era espacial. Una distancia habitó el de los fantasmas de los fantas- ra, porque a partir de ese momento la
del presidente Goyonechea en los tiem- da para continuar con la custodia de sus se marcharía. Pero transcurrió la tarde mero observó la escena asombrado y a quién pertenecía la sombra que lo ace- de sensación. Notó que en ese nuevo ni- mas de los fantasmas de los fantasmas y historia se pierde en la zona encriptada
pos de la República, vivieron y murie- respectivos secretos y tesoros, la expia- y pasó la noche sin que la mujer se le- permaneció pensativo el resto del día. chaba y qué quería de él. vel los pensamientos eran más livianos por esa vía continúo desdibujándose sin de los archivos evanescentes del mun-
ron no solo varias generaciones de una ción de sus culpas y el arrastrar de sus vantara de la cama ni diera muestras de Al caer la tarde, cuando la mujer se in- Los fantasmas de la casa convo- e informes. Pero seguían siendo pensa- pausa hasta llegar a un estado tal de im- do fantasmal. Nada conocemos sobre el
misma estirpe, como suele suceder en cadenas invisibles. actividad, a no ser algunos cambios de corporó para trasladar el plato de co- caron a una reunión para hablar de las mientos, y aún le pesaban y le apremió perceptibilidad que incluso dejó de ser desenlace de esa energía triste que un
las casas de los clásicos relatos de fan- Durante los primeros ciento cin- posición sobre el colchón. mida intacto desde la puerta hasta la cosas extraordinarias que estaban su- la urgencia de ser todavía menos; o de- percibido por la mujer de la habitación. día se materializó en el cuerpo de una
tasmas, sino sucesivas generaciones de cuenta años de su muerte, el licenciado Al día siguiente permanecía allí, y al ringlera de la mesita de noche, se aba- cediendo, y Baldomero, que había deci- jar de ser todavía más. Empezó a sentirse casi nada, y eso mujer, ni de aquella que en un momen-
familias diferentes. Lo que hacía del am- González mantuvo su discreta existen- llegar la segunda noche todavía no daba lanzó sobre ella con todas sus fuerzas, dido no volver a salir de la habitación, Buscó con mayor asiduidad la cer- lo llenó de optimismo. La idea de un tal to recibió el nombre de Baldomero Gon-
biente fantasmal del recinto una misce- cia sin más interrupciones que eventua- muestras de querer abandonar la habi- aplicando la energía en dirección a la escuchó pegado a la pared, junto a la canía de la mujer, con la esperanza de Baldomero González se disgregó hasta zález. La información a la que tenemos
lánea de presencias heterogéneas con les paseos por los pasillos de la casa para tación. Incómodo, sin poder concentrar- puerta. Pero pasó de largo a través de mujer que yacía mirando al techo. Du- que su aura desalentada lo contagiara convertirse en una vaga intuición, ape- acceso apenas nos permite dar cuenta
maneras, lenguajes, atuendos y costum- despejar la mente, y esporádicas incur- se en sus investigaciones, Baldomero su cuerpo. Incrédulo, volvió a intentar- damel Beriátegui y el duque de Cardonia de una mayor inexistencia. Se abrió por nas el bosquejo de una generalidad. de la vida en los primeros niveles, don-
bres disímiles, congregadas en un ar- siones de algún inquilino curioso —ge- decidió, por primera vez, recurrir a mé- lo con igual resultado. Luego de varios dieron cuenta de lo ocurrido en el corre- completo a la energía que de ella ema- Entonces ocurrió el cataclismo. Una de los fantasmas siguieron trajinando,
mónico ambiente de cosmopolitismo neralmente el integrante más díscolo de todos inusuales. Se movió agitadamen- enviones infructuosos fue a recogerse dor y junto a la alberca; pero, además, la naba y gravitó a su alrededor durante explosión abrupta zarandeó el espacio indiferentes a preocupaciones metafí-
pluritemporal y unidas ya no por extin- alguna de las familias que arrendaban te por la habitación, levantando todo en un rincón del cuarto y permaneció señora Marina Valdetierra de Goyene- largas jornadas, atento a cada pesta- en ondas violentas, con una estridencia sicas, ocupados con sus funciones, sus
tos lazos de sangre, sino por siglos de la casa por cortas temporadas, antes de el viento que le fue posible hasta crear meditabundo, atribulado, tratando de chea habló de una presencia misterio- ñeo, a cada precario movimiento, a apocalíptica que él recibió complacido. rituales y sus particulares tribulacio-
convivencia etérea. huir despavoridas— que se atrevía a lle- un torbellino que hizo caer las porce- digerir la repentina revelación de un he- sa que solía deambular por la cocina, y cada leve sollozo, buscando las claves Pero pasado el estruendo y reinstaura- nes. Habría que escribir un tomo para
Entre los espíritus ilustres que ha- gar hasta la clausurada habitación del lanas ajadas de las repisas carcomidas cho con el que había vivido durante un Juanita Beriátegui dijo haber sentido en de la absoluta lasitud. dos el silencio y la quietud, se descubrió adentrarse en la historia de cada uno.
bitaban la casa podrían mencionarse a fondo del corredor, en el segundo piso. y puso a pendular los cuadros colgados siglo y medio sin prestarle atención: no varias ocasiones una corriente de aire Una noche volvieron a aparecer en todavía allí. La explosión había detona- Por ahora basta recordar que, por más
Matilde del Perpetuo Socorro Alcánta- Por lo general, el audaz impertinente en las paredes. Pero la mujer apenas tenía cuerpo. Pensó profunda y larga- enrarecido que se movía por los alrede- la habitación, sin anunciarse ni saludar, do en los estratos más bajos de la ma- liviana que su presencia aparezca ante
ra, hija menor del virrey Alcántara, ase- daba una mirada temerosa al recinto os- giró la cabeza, miró con indiferencia el mente en el asunto y los pensamientos dores de la sala principal y le producía Arturo Villanueva, la marquesa Jacinta teria con una fuerza descomunal que nuestros ojos, la existencia de ningún
sinada en 1750 por su primo Rodrigo de curo y empolvado y aun sin percibir el movimiento de las cosas, sostuvo por lo llevaron a comprobaciones aún más escalofríos. Baldomero se sorprendió de Arteaga y Fernando de Espronceda. repercutió capa por capa hasta llegar fantasma está exenta de graves compli-
la Calle en un ataque de celos; Wences- espíritu de Baldomero, salía raudo y sa- un instante la mirada en el punto exac- graves: si no tenía cuerpo no era una porque no recordaba haber visitado la Por la algarabía y el aspecto desmañado a los niveles de silencio casi blindado caciones y pesadas responsabilidades.
lao Batista, duque de Cardonia, sobrino tisfecho de su propia valentía. Cuando to donde él se encontraba, y volvió a su persona. Si no era una persona no po- cocina ni la sala en los últimos días. En- parecían venir de alguna fiesta. Se mo- en los que él levitaba. Se asomó a tra-
de la virreina, retrasado mental, aho- se trataba de una persona perceptiva, quietud melancólica. día ser otra cosa que una “no persona”. tonces empezó a oír un murmullo de ri- vieron por el cuarto como Pedro por su vés de las capas y vio la habitación, la *Este texto hace parte del libro Ma-
gado misteriosamente en la alberca del bastaban unos pasos dentro de la ha- Una semana después todavía no se Una “no persona” que sin embargo sen- sitas burlonas a sus espaldas. Al girar se casa, persiguiéndose y bromeando, indi- cama y el cuerpo rígido, estrictamente labarista nervioso publicado este año
patio en 1763; el licenciado Dudamel bitación y el solo presentimiento de la había ido. A duras penas se levantaba tía que existía. Pensó más y más hasta encontró con un corrillo de presencias ferentes a la presencia de los habitantes material, de la mujer melancólica. Vio a por Planeta.
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R
ecién llegados a Villarri- Villarrica, en el Tolima, sería el tote para estallar la revolución en Colombia. Así lo creían
ca en 1953, los ciento trein-
ta guerrilleros comunistas algunos guerrilleros comunistas que presumían de sus fuerzas. Partidos políticos radicales,
del sur del Tolima se em- ligas campesinas y movimientos sociales se subieron a ese tren y la zona se volvió un foco
peñaron en organizar a la
población en el Frente Democrático de de sospechas y temores para el gobierno de Rojas Pinilla. Y llegaron los bombardeos con
Liberación Nacional (FDLN), siguiendo
la estrategia “para la organización de
napalm, los corrales con detenidos al aire libre, los asesinatos, los desplazamientos.
las masas campesinas”. No hubo revolución, solo una marcha de hambre de miles de personas a las selvas de El Pato
El FDLN pretendía la participación
de hombres, mujeres y niños en comités
y Guayabero. Huérfanos y fuego dejó la mecha revolucionaria de Villarrica.
que buscaban reivindicar las necesida-
V IL L A R R IC A
des de la población caficultora. Circu-
laron sus propios periódicos y solían
reunirse para discutir la política nacio-
nal. Llevaron a cabo protestas contra el
asesinato de guerrilleros desmoviliza-
dos y contra la matanza de estudiantes
EN GUERR A
en Bogotá en 1954. También, de forma
clandestina, fueron reclutando poten-
ciales combatientes, entrenados en el
uso de armas en caso de ser atacados
por la fuerza pública.
Muchos pobladores de Villarrica, a
pesar de ser liberales gaitanistas y no
comunistas, adhirieron de forma vo-
luntaria a los comités del FDLN. Las te-
rribles matanzas de campesinos por las
autoridades estaban aún frescas en su
por S T E P H E N F E R R Y, T O M Á S M A N T I L L A Y C O N S TA N Z A V I E I R A
memoria. Otros fueron obligados por
los sureños a integrarse al FDLN, que
para conformar una retaguardia arma-
da utilizó la fuerza y la amenaza. Operación Tenaza fueron atacadas constantemente con cinco de la mañana, y con ley seca inde- oficial nos aconsejó que regresáramos
Para agregar pólvora al asunto, El 4 de abril de 1955, Rojas Pinilla ametrallamientos, artillería de distin- finida. Para vivir allí, o siquiera transi- a la plaza, pues cualquier cosa podía
Martín Camargo, un mando carismáti- declaró como zona de operaciones mi- tos calibres y bombardeos aéreos, utili- tar, se requería un salvoconducto. Las suceder, pero no hicimos caso. Nuestro
co y especialmente beligerante, asumió litares a ocho municipios del oriente zando helicópteros y flotillas de aviones operaciones implicaron la evacuación propósito era subir hasta encontrar al-
la vocería del movimiento comunista y del Tolima y Sumapaz, la idea era aca- B-26, F-47 y T-611. de la población de la zona. Citado por El guna avanzada guerrillera que nos sal-
proclamó que era inevitable una explo- bar con todo lo que oliera a comunismo. Ana María Molina Ruiz, sobrevivien- Tiempo, el comunicado del Ejército del vara el día con una noticia grande. No
sión revolucionaria en toda Colombia, La zona de la Operación Tenaza com- te de la guerra, relató el ataque al perió- 20 de abril dejó constancia de que había hubo tiempo. De pronto se escucharon
siempre y cuando Villarrica prendie- prendía inicialmente los municipios de dico La Época que “cuando echaron ese sido “ordenada evacuación hacia cen- varias órdenes simultáneas y ensegui-
ra la mecha. Omitía que casi todas las Pandi, Icononzo, Melgar, Carmen de morterazo mi mamá había abierto un tros de trabajo de 2.314 personas”. da una descarga cerrada de los milita-
guerrillas del país habían aceptado la Apicalá, Cunday, Villarrica, Cabrera y roto debajo de esa piedra, ahí nos meti- Los “centros de trabajo” incluían res. Nos echamos a tierra cerca de los
amnistía de Rojas Pinilla. Camargo Ospina Pérez (hoy Venecia). El Ejército mos. Ahí no echamos ni nada, aguantan- campos de reclusión que el Ejército es- soldados y éstos abrieron fuego contra
arengaba que la toma del poder estaba ocupó la región con unos cinco mil sol- do hambre porque no había que prender tableció en Cunday, Ambalema y Fu- la casa de la cornisa. En la confusión
garantizada en cuestión de meses. En dados comandados por oficiales que ha- candela porque donde vieron el humo ahí sagasugá. Eran corrales al sol y al agua instantánea perdí de vista a Rodríguez,
las palabras de Víctor Pulido, excomba- bían regresado de combatir al lado de es donde cayeron con los morteros”. cercados con alambre de púas electrifi- que corrió en busca de una posición es-
tiente de Villarrica, los líderes “engaña- los Estados Unidos en Corea. Duran- La región quedó bajo estricto toque cado. El más nefasto fue el de Cunday: tratégica para su visor. El tiroteo fue
ron a las masas”. te los dos meses siguientes, las veredas de queda entre las seis de la tarde y las “Toda la gente que cogían y que eran del breve pero muy intenso y en su lugar
Partido [Comunista] o de la organiza- quedó un silencio letal.
ción agraria, o del movimiento guerri- Habíamos vuelto a la plaza cuan-
llero, a unos los mataban, los fusilaban, do alcanzamos a ver una patrulla mi-
a otros los traían y los torturaban, a base litar que salía de la selva llevando un
de golpes, de corriente, o los castraban... cuerpo en angarillas. El jefe de la pa-
Allá traían niños, viejos, mujeres, y a las trulla, muy excitado, no permitió que
mujeres les quemaban los senos con co- se tomaran fotos. Busqué con la vista
rriente eléctrica”, dio a conocer el co- a Rodríguez y lo vi aparecer, unos cin-
mandante guerrillero comunista Charro co metros a mi derecha, con la cáma-
Negro, uno de los torturados. ra lista para disparar. La patrulla no lo
Desde el monte, los campesinos alza- había visto. Entonces viví el instante
dos en armas se enteraron de que unos más intenso, entre la duda de gritarle
cuantos periodistas estaban allí por in- que no hiciera la foto por temor de que
vitación del propio Rojas Pinilla. Les le dispararan por inadvertencia, o el
pareció como de “espectáculo de circo instinto profesional de tomarla a cual-
Fotógrafo desconocido. Las guerrillas del Alto Sumapaz, dirigidas por Juan de la Cruz Varela, caminan hacia su acto
romano antiguo”, en el que “con tal de quier precio. No tuve tiempo, pues en
de desmovilización. Cabrera, Cundinamarca, 31 de octubre de 1953.
impresionar a los periodistas nada va- el mismo instante se oyó el grito fulmi-
lían las vidas de los soldados ni las de los nante del jefe de la patrulla: ‘¡Esa foto
campesinos”, como dijo La Verdad, uno no se toma!’”.
de los periódicos clandestinos que circu- Se canceló la rueda de prensa con el
laban entre el monte y eran producidos presidente, y una vez que los periodis-
por el FDLN. tas regresaron a Bogotá, las autoridades
Según su versión, el Ejército, para ar- les prohibieron tajantemente publicar lo
mar el espectáculo, mandó ochenta sol- que habían visto, escuchado y fotogra-
dados a subir las colinas que rodeaban fiado en Villarrica.
el pueblo y tiempo después volvieron
con dos muertos y unos ocho heridos, di- “Un gravísimo error”
ciéndoles a los periodistas que habían Víctor Pulido, quien a los 13 años
matado “como cincuenta bandoleros co- combatió en Villarrica, contó que la or-
munistas” durante el operativo. ganización guerrillera cometió “un gra-
De ser así, las fotografías reproduci- vísimo error” con la población civil.
das en estas páginas serían el fruto de un Cuando el Ejército empezó a bombar-
macabro ejercicio de relaciones públicas dear, cientos de familias intentaron salir
maquinado a costo de vidas humanas. de la zona para salvarse. Sin embargo,
Pero la versión de Gabriel García la guerrilla puso retenes en la vía para
Márquez, en ese entonces un joven re- obligarlas a quedarse con ella.
portero de El Espectador, describe El desenlace fue trágico. Cuando fi-
una situación diferente. En su auto- nalmente la guerrilla evacuó a la po-
biografía, Vivir para contarla, García blación hacia las profundas selvas de
Márquez narra su experiencia en Villa- Galilea, las Fuerzas Armadas persiguie-
rrica. Ese día estuvo acompañado por ron a las familias que huían, ametra-
el fotógrafo Daniel Rodríguez. Según llando y bombardeando todo lo que se
García Márquez, ese combate no ha- movía. La organización guerrillera no
bía sido ningún espectáculo: “El fotó- disponía de comida para los que sobre-
grafo y yo, junto con otros, iniciamos vivieron al asedio. Más de mil personas,
el ascenso a la cordillera por una tor- en su mayoría civiles, terminaron como
tuosa cornisa de herradura. En la pri- refugiadas en Galilea, en donde mu-
Foto de Daniel Rodríguez. Unidades del Ejército colombiano montan guardia cerca de la plaza de Villarrica. 1955. Archivo El Espectador. Foto de Daniel Rodríguez. Unidades del Ejército colombiano montan guardia cerca mera curva había soldados tendidos chos murieron de inanición. Una diri-
de la plaza de Villarrica. Abril de 1955. Archivo El Espectador. entre la maleza en posición de tiro. Un gente del FDLN, Teresita Matiz, contó lo
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sucedido: “Por la aguantada de hambre,
morían sobre todo los ancianos y los ni-
Testigos Huérfanos de ellos mismos no sabían decirlo [...]
Los niños, separados de sus padres
ños. A mí me tocó perder una hijita, a los de excepción de la memoria por simples consideraciones logísticas
poquitos días de llegados, murió la niña El correo y los telegramas también La censura militar mantuvo a la y dispersos en varios asilos del país,
menor, ahí tocó dejarla”. estaban vigilados. Sin embargo, un tes- Guerra de Villarrica alejada de los pe- eran unos tres mil de distintas edades
timonio, el recuerdo de un combatiente riódicos por cerca de seis meses. Has- y condiciones”.
Las selvas de Galilea comunista de nombre Pedro, deja ver el ta que el costo humano del conflicto se De pantalón de dril y camisa de al-
Con el Ejército acechando todo a su horror que sintieron los campesinos en hizo imposible de esconder. Cientos, godón, la mayoría de los niños no esta-
alrededor, la situación se tornó desespe- los días en que el napalm les caía enci- sino miles, de niños salieron desplaza- ban preparados para los meses fríos de
rante. El comandante comunista Martín ma: “El 9 de junio de 1955 fue el día que dos de la zona de operaciones milita- Fusagasugá, Bogotá, El Cocuy y otros
Camargo se distinguió por una actitud lloraron los hombres y lloraron las mu- res y comenzaron a atestar la capacidad lugares a donde fueron a parar. Eran
displicente hacia el sufrimiento de la po- jeres y lloraron los niños [...] las señoras de los hogares de caridad del centro tantos que las estufas de carbón deja-
blación civil. Camargo cogió las mejores y los señores jefes de familia que iban del país. En medio de la guerra, los ni- ban de funcionar y era tan poca la ca-
armas y, con una gran parte de los gue- bregando con las maletas y con los ni- ños salían evacuados del Tolima en ca- pacidad de los orfanatos de ocuparse
rrilleros del sur del Tolima y con cientos ños [...] Había compañeros que lloraban miones del Ejército sin que los soldados de los niños que los mayores se fugaban
de familias, emprendió una columna de y se arrodillaban y decían que era el día tomaran nota ni de sus nombres, con sin dificultad. “La semana pasada un
marcha hacia Guayabero y El Pato, evo- del juicio final al mirar que había doce lo que se hizo casi imposible reunirlos grupo de diez exiliados de Villarrica,
cando el ejemplo de la Marcha Larga de aviones bombardeando y ametrallando, con sus familias. Mientras los milita- entre los ocho y los once años, se fugó
Mao Tse-Tung para justificar su decisión. bombas incendiarias. Donde caía una res evacuaban a la mayoría, otros más del establecimiento con el propósito
Hasta la caída del gobierno de Rojas bomba entre el monte, se iba prendien- caminaban en grupos y sin rumbo por de regresar a donde sus padres. Ayer se
Pinilla en 1957, el conflicto se extendió do el monte, casas, todo”. las carreteras desoladas de la región, fugó otro”, escribió Gabo. Sin dinero y
como una guerra de guerrillas por toda Además de los testigos oculares de acompañados por los perros con que con los bolsillos vacíos se metían de po-
la región del Sumapaz y del oriente del los hechos, un documento diplomáti- habían abandonado sus fincas. lizones en el tren que iba al Tolima.
Tolima. La Guerra de Villarrica provocó co de Estados Unidos confirmó el uso García Márquez visitó uno de los
el desplazamiento de decenas de miles
de personas. Dejó la economía de la re-
del napalm. En un comunicado, el em-
bajador estadounidense informó al De-
lugares en Bogotá a donde estaban
llegando centenares de niños. Un día
Helí Rodríguez. Tiene
gión en ruinas y sepultó la paz que Rojas partamento de Estado lo siguiente: después, el 6 de mayo de 1955, de su dos años de edad
Pinilla prometió al asumir el poder. “Comandante en jefe Fuerza Aérea nos pluma pero sin firma, Gabo publicó La llegada súbita de trescientos
En la segunda semana de junio de informa privadamente. Fuerza Aérea en la primera plana de El Espectador niños al orfanato Amparo de Niños
1955, llegó a su punto máximo la cam- colombiana arrojó aproximadamente “El drama de los 3.000 niños colom- de Bogotá le daba cara a la noticia de
paña militar contra los campesinos al- 50 bombas napalm fabricadas aquí, in- bianos desplazados”: “Era el drama Gabo, quien escribía: “[...] cada caso
zados en armas en Villarrica. La Fuerza gredientes de origen europeo, en apoyo de una muchedumbre de niños saca- es un caso especial, diferente. Pero el
Aérea bombardeó con napalm las posi- a ofensiva militar. 7-10 de junio, cul- dos de sus pueblos y veredas por las conjunto tiene una denominación ge-
ciones estratégicas de los rebeldes. La minó en la captura de La Colonia cen- Fuerzas Armadas sin plan preconce- neral: ‘Víctimas de la violencia’. La me-
intensidad del bombardeo se centró en tro guerrilla del oriente del Tolima. El bido y sin recursos, para facilitar la nor de esas víctimas, Helí Rodríguez.
La Colonia, una vereda que para ambos presidente Rojas, se informó, le dio per- guerra de exterminio contra la guerri- Tiene dos años de edad. Apenas si pue-
bandos tenía un gran significado por su miso a la Fuerza Aérea para el uso ‘dis- lla del Tolima. Habían sido separados de decir su nombre. No sabe nada de
papel en la historia de los movimientos creto’ del napalm para esta operación de sus padres sin tiempo para estable- nada. No tiene la menor idea de en
agrarios de la región. solamente.” cer quién era hijo de quién, y muchos dónde se encuentra. No sabe por qué
Foto de Jorge Sánchez. Niños desplazados de la Guerra de Villarrica en el orfanato Amparo de Niños. Bogotá, 1955. Archivo El Espectador.
lo trajeron, ni cómo, ni cuándo. Ig- Michelsen de López, dueña y fundado- era muy grande. Para mí ese orfana-
nora por completo el paradero de sus ra del Amparo de Niños de Bogotá, una to era peor que estuviera en una cárcel.
padres”. Helí, decía el artículo de El de las instituciones que más recibió ni- Nos trataban muy mal, nos agredían las
Espectador, tendría una vida normal ños desplazados. monjas... Nos metieron en el baño, pe-
hasta que la ley obligara al orfanato a queñitos nosotros, de 5, 6 añitos... Ha-
dejarlo en la calle: “Aprenderá a leer, a Una puja política bía unos lazos de cuero, los metieron en
rezar y a cantar. Aprenderá las reglas Que los liberales aparecieran como unas albercas grandes y los mojaron y
elementales de urbanidad y los rudi- los caritativos y el gobierno de las Fuer- dele... Nos pusieron en cuatro patas, sin
mentos de la profesión de fundidor. zas Armadas como el violento no era ropa ni nada. ¡Un horror!”.
Pero dentro de doce años, cuando ten- nada halagador para Rojas, por lo que En 1956 una carta de auxilio llegó a
ga catorce, Helí Rodríguez tendrá que los huérfanos de Villarrica pasaron de la Asamblea Constituyente; en ella acu-
salir a la calle, a ganarse la vida. En ser una tragedia humana a convertir- saban al Ejército de haberles arrebatado
esas circunstancias lo más probable y se en una puja política entre el gobier- sus hijos a las familias de los detenidos
también lo menos dramático que pue- no militar y los liberales, cada vez más en guerra. Firmada por siete hombres y
de ocurrirle es que se muera de ham- en oposición. cuatro mujeres, fue enviada desde “los
bre o que un juez de menores lo envíe a Rojas dijo que la prensa estaba “exa- bosques”, es decir, desde el monte a don-
una casa de corrección”. gerando intencionadamente el proble- de huyeron los desplazados de Villarri-
El artículo consiguió lo que nadie ma” y dio a entender que quienes no ca. En la carta, el Comité de Salvación
más había logrado: las consecuencias de adherían al gobierno militar estaban de Refugiados, Exiliados y Damnifica-
la Guerra de Villarrica se convirtieron sacando provecho político de la trage- dos del Oriente del Tolima, Cabrera, Os-
en escándalo nacional. Los militares dia humana del Tolima. Encarando a pina Pérez, Icononzo y Sumapaz exigía
en el gobierno no tomaron represalias los políticos liberales que le reclama- “[...] la reincorporación y entrega de to-
contra El Espectador y varios periódi- ban por el desplazamiento de los niños dos los niños a sus legítimos padres pues La Época: Reportajes de una historia
cos comenzaron a hacer eco a la noticia. no concebimos que en nuestro país y vetada. Periódico de edición única que
del Tolima, les dijo: “No podemos per- circula con sesenta y cinco años de
Párrocos, militares, gerentes de ban- mitir que los tiernos sentimientos de bajo la Santa Bandera de la Religión Ca- retraso, informando sobre la guerra de
co, la Cruz Roja, personeros y gente de esas criaturas, hasta ayer felices en la tólica que tanta ostentación hace el Pre- Villarrica. Un proyecto de OjoRojo Fábrica
la alta sociedad conformaron colectas y paz de sus campos, se envenenen con sidente Rojas Pinilla de ella, se separe Visual e Ícono Editorial.
comités de ayuda. Desde Cali hasta Bu- el odio y la ambición de sus victimarios a la fuerza del lado de sus padres a sus
caramanga, la sociedad civil se ofrecía [...] salvemos la Patria del mañana con hijos y mientras ellos deambulan huér-
a recibir a los niños desplazados por el el sacrificio de hoy, para que nuestros fanos y muriéndose de hambre sin la ca-
conflicto entre el gobierno militar y las hijos no puedan encontrarnos que con- ricia de la madre, desamparados, sus
guerrillas comunistas. tribuimos a su desgracia por una indife- padres mueran torturados en los Cam-
A los niños desplazados de Villarri- rencia criminal”. pos de Concentración Oficial”.
ca comenzaron a hacerles bautismos La Época no ha podido corroborar
administrativos. Como muchos no po- “Uvas de la ira” la acusación. La respuesta podría estar
dían dar cuenta de su identidad, se les Pedro Nel Méndez fue uno de los en los archivos de la Secretaría Nacio-
dieron nuevos nombres y apellidos de niños robados que retornó a Villarri- nal de Asistencia Social (Sendas), en-
la región a donde llegaban. Nada ayu- ca solo muchos años después. Vive de cargada de velar por los niños exiliados
daba a facilitar el reencuentro con sus la carpintería y de una pequeña cría de del Tolima, pero los documentos fueron
Lea la versión completa de La Época
padres. En Bogotá, los niños fueron pollos. Hoy, a la edad de 66 años, rela- destruidos hacia los años ochenta. Hasta y descárguela aquí. Además, conozca
bautizados de Caicedos, Iriartes y Ló- ta: “Llegó el mando del general Rojas el día de hoy no se sabe cuál fue la suerte una selección de los proyectos
pez, entre otros. Los bautizados de Ló- Pinilla, y entonces todos los que fuéra- que corrieron los niños desplazados por culturales y artísticos realizados por la
pez eran “incontables”, escribía Gabo. mos huérfanos de la violencia nos echa- la Guerra de Villarrica. Comisión de la Verdad.
Y no por casualidad. López era el ape- ron en camiones y nos mandaron allá
Foto de Jorge Sánchez. Niños desplazados de la Guerra de Villarrica hacen formación en el patio del orfanato Ciudad Infantil. llido del expresidente liberal Alfon- para Sibaté. Yo era muy pequeñito... Ha-
Bogotá. Mayo de 1955. Archivo El Espectador. so López Pumarejo, esposo de María bía como galpones de niños y niñas, eso
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La nube de S
í, necesitamos canciones po-
pulares que nos ayuden a
aprender a vivir, que nos en-
señen a soportar el abando-
Darío Gómez fue un rey con sino
trágico que, a diferencia de Edipo de
Tebas, enfrentó su destino familiar
a través del arte. Con su hermano He-
azul, entre luces amarillas y claves de
sol; ahora, con una mujer que cabalga a
pelo, símbolo de viril optimismo. Acu-
mulación de imágenes que es la apo-
la existencia de un dolor original: “Qué
negro fue mi pasado / sin importar mi
sufrir / siempre viví fracasado / has-
ta el día que te vi…”, estado de penu-
Darío Gómez
no, a mirar con resignación riberto formaron Los Legendarios en teosis del estilo montañero con el que ria que el hallazgo del verdadero amor
los ojos de la pelona, a enfrentar el te- 1977, cuyo primer éxito, la samba Ángel decoramos las busetas y los graneros puede borrar, al punto de señalarle el
rror de volver a enamorarnos, a celebrar perdido, está dedicada a su difunta her- en Antioquia; barroco paisa al que en inicio de una vida nueva desde la que
la ironía de sabernos parte del olvido, a mana Rosángela. En esta canción usa Medellín la gente gomela bautizara atisba su pasado con desdén: “Me hicis-
burlarnos del yugo del trabajo, a masti- dos figuras románticas que retomará mañé por manierista y que, al exage- te revivir de la nada / ¡Ay de mí cuando
car el fracaso entre sus melodías, a lidiar en otras letras: “Voy por esta senda tris- rar en el uso de símbolos de abundan- no te conocía!…”, y ante su experiencia
con los fantasmas que crecen a nuestros te, la senda de mi amargura” y “quítame cia, subraya la fuerza que debe tener de resurrección promete el amor eter-
pies. Los juglares nos regalan cancio- ya la existencia, pero no me des olvido”. el amante desdichado para enfrentar a no, aunque sea consciente de que nues-
por S I LV I O B O L A Ñ O • Ilustración de mais.criollo neros que, al poner en escena la tragi- La senda triste, como una sola sombra su destino: “Y viviré porque otro amor tra existencia es efímera: “Yo quiero
comedia de lo habitual, nos recuerdan larga, es la que recorre mientras canta llegó con fuerza para amar / Y en mi ser tu amor hasta la muerte / que si tu
que este teatro de vanidades es flor de la melancolía que siente por la estrella anhelo de vivir, tengo mucho que en- corazón no lo derriba / ahí me tienes /
un día y que para celebrarlo tenemos el perdida, esa que iluminara su juventud. tregar, lo has de saber / que no haces entregado de por vida…”. Lo cual es el
aquí y el ahora, presente que se aseme- Es la hondura que hay en lo simple: Da- falta, sin ti sobreviviré…”. paradigma de la promesa de amor eter-
ja a la eternidad en el carnaval del amor- río Gómez escribe una samba a su her- Pues Darío Gómez canta al amor no: tú me has salvado de la miseria, por
amor, cuando cantamos para soportar mana Rosángela, pero sin incluir su como a un personaje romántico que tu amor he vuelto a nacer y por lo tanto
al agujero negro que nos respira en la nombre, que no carece de la riqueza se- existe tanto adentro como afuera de prometo, mientras me lo permitas, que
nuca. Darío Gómez surgió de las mon- mántica de las Lauras y Beatrices de los sí y necesita compartir con el ser ama- seré tuyo hasta la muerte. Acá la ran-
tañas de Antioquia como un campeón poetas coronados, y a ella canta como do, ese que ya ama a otro y en algunos chera personifica el ciclo de transfor-
de coplas que celebran el arte de vivir a si fuera un ave migratoria, con la loza- casos está comprometido. La infideli- mación: muerte, amor, vida, muerte;
contrapelo: acá el folclor dio a luz a un nía de la ronda infantil: “¡Vuelve mi án- dad es un tema frecuente en sus tona- metamorfosis en la que el pueblo cree y
héroe que canta su despecho, no al que gel perdido / amor mío, ¿dónde estás? / das, las cuales promueven los valores es su forma religiosa, trascendental, de
se jacta del triunfo, ni a un jeque de la Mi corazón no ha vencido / esta horri- del amor cortés de forma tan clara que comprender el amor.
felicidad o del erotismo, sino al que en ble soledad”. Afrontar las tragedias fa- nos permiten evocar los versos de Dan- Por eso, al enterarse de su trans-
las calles del amor vive entre comillas, miliares a través de la composición de te Alighieri sobre Paolo y Francesca, formación el pueblo salió a las calles
con la corazonada del silencio como res- canciones es una fórmula artística que amantes asesinados tras ser sorpren- a reivindicar el pacto artístico con su
puesta que afronta, cual Sísifo monta- también encontramos en su himno de didos en adulterio: “Amor que al cora- cantor, cumpliéndole en el volumen
ñero que arrastra su roca hasta el filo de abuelo, donde el rey del despecho na- zón gentil prende fácil… Amor que a de la música y de la ingesta etílica en
un alto del Cauca para verla desbarran- rra el drama de su nieta huérfana por la ningún amante amar perdona…”, can- hogares, graneros y parques de Antio-
carse, consciente de que su destino he- violencia y a ella canta en el coro: “Da- ta el florentino en el Infierno. El hijo quia, así como en las romerías que lle-
roico consiste en intentarlo mañana otra niela / soy tu abuelo paterno / y aun- del pueblo de San Jerónimo, en cam- garon al Yesid Santos durante tres días,
vez. Este juglar paisa es un buen perde- que nadie reemplaza / ese amor para ti bio, lanzó estas coplas 750 años des- en un velorio histórico en la Villa de la
dor que refleja los valores estéticos de / tu mamá desde el cielo / quiere verte pués: “Te recibí el corazón con toda Candelaria. Los peregrinos se agolpa-
un pueblo al que le gusta enfrentar el feliz”. Tanto en Ángel perdido como en el alma / no me arrepiento a pesar de ron alrededor del coliseo de voleibol
fracaso, pues cuando escucha o canta a Daniela el juglar paisa comparte sus in- tu traición / al darme cuenta que (sic) a cantar, rezar, tomar fotos, videos y
Darío Gómez se permite pensar o ma- fortunios con una solemnidad que nos eres una tirana / me enamoré y el des- guaro, entre gritos de histeria, perros,
nifestar, entre el coro de barítonos ate- invita a evocar nuestras fatalidades: la tino me engañó…”. Ahora el amante ha flores, retratos, ponchos, velas, som-
norados y sopranos de viacrucis, que piedad que produce la imagen de una sido traicionado, pero reta a la traido- breros, gases lacrimógenos, banderas
somos conscientes de la fragilidad de ser mujer joven desdichada nos hace sentir ra por no haberle quitado la vida: “Me del Medellín y del Nacional, algarabía
en este mundo. Es proverbial el ejemplo parte de un ritual en el que contempla- diste el corazón y me lo diste herido / de familias y parceros, arepas de que-
de Nadie es eterno, canción que florecie- mos nuestra experiencia de lo terrible. otro amor te engañó / y tú engañaste so, turrones de coco, bareta, papita,
ra como himno popular en una década A esta materia del arte Darío Gó- el mío / ¿Por qué eres tan tirana con el chicle, violines, guitarrones y trompe-
en la que desde el “Cómo amaneció Me- mez sumó un estilo muy suyo con la que sabe amarte? / Debías de (sic) ma- tas, atletas que hacían calistenia, una
dellín” recibíamos las cifras pandémicas inclusión de más cuerdas y vientos, lo tarme para ya olvidarte…”. Es notable mujer a caballo y vecinos que daban
de los jóvenes asesinados por la guerra cual supo escenificar con sus produc- que sobre los arquetipos de la traición guaro a las ánimas del jardín, por no
del narcotráfico; desde entonces sus ver- tores en videoclips que presentan una se han escrito obras de arte pródi- poder bañar el féretro de aguardien-
sos: “Sufrirás, llorarás, mientras te acos- estética hermana de la telenovela la- gas en aquello de ayudarnos a experi- te antioqueño, que tal era el deseo de
tumbrés a perder…”, son mantras que tinoamericana. Un caso ejemplar es el mentar la catarsis, al punto de que los las distintas gentes, como si Darío Gó-
han logrado, de forma lapidaria y por video de Sobreviviré (asombrosa ver- libros sagrados, las mitologías y las mez fuera el genio de la botella y por
ende ortodoxa, enseñarnos a tener una sión en castellano de I Will Survive) rapsodias parecieran enseñarnos que eso debiera experimentar su apoteosis
actitud ética estoica ante la cotidiani- en el que aparece recortado y pega- la miseria de nuestra especie huma- sobre mares de anís. Así el pueblo hizo
dad de la muerte: “Después te resignarás do sobre la escena en posición de flor na proviene de un triángulo amoroso y justicia con la estética de su juglar;
cuando ya no me vuelvas a ver…”, esto a de loto, como una nube sobre su públi- de una traición primitiva. Luego, ade- quien hoy es nube, ayer fuego.
través de un talante vitalista: “No lloren co que convulsiona en una histeria de más de regalarnos himnos para afron-
por el que muere / que para siempre se El Show de Las Estrellas de Jorge Ba- tar las tragedias familiares, Darío
va / velen por los que se queden / si los rón; luego canta vestido de frac en- Gómez contribuye, desde nuestro can-
pueden ayudar…”, que se asemeja a lo tre la niebla, ante una banca y un farol cionero colombiano, a la continuación
que predicaba el Buda, o sea que nos ex- de parque, como Carlos Gardel o Mi- de la leyenda del amor en Occiden-
tinguimos como una llama y nos trans- chael Jackson entre las candilejas de te. Pues incluso al celebrar el encuen-
formamos como una nube. Hollywood; después, sobre un fondo tro del ser amado él debe recordarnos
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Se conocieron en Múnich, Alemania, en 1935. Lo de En el Hotel Nueva Harbin me hos- Al día siguiente de nuevo viajé en un calor infernal de 38 grados en el ca-
pedé con otros viajeros. Reinaba una tren. Allí conocí a un señor alemán que marote. De noche dormíamos afuera en
Irmgard Frobenius, de familia protestante, y Wolfgang impecable limpieza y un aire primave- venía de Shanghái y vivía en Tokio. En la cubierta. De día visitábamos el club
Guggenberger, católico, toca decirlo con un lugar común: ral. La comida era japonesa y servida el tren también volví a ver a los dos ofi- americano [Casa del gobernador], don-
fue amor a primera vista. por muchachas muy amables en kimo- ciales japoneses de Changchun. Uno de de pasábamos el día leyendo, comiendo
no. Por la noche tuve la oportunidad de ellos pronto se bajó: en la después tan y bañándonos. Una gran novedad ape-
Irma, su nombre en español, estudiaba economía conocer un poco la ciudad. A la maña- conocida Hiroshima. El viaje continuó tecida para todo el grupo fue el jugo de
doméstica; Antonio, su prometido, se preparaba como na siguiente abordé el famoso expre- a lo largo del mar interior de Japón con piña. También fuimos a cine y, en ge-
so Asiático en dirección a la capital del un paisaje divino y muchas islas. El se- neral, deambulábamos hasta la una de
maestro cervecero. Como los nazis iban en ascenso, y ellos
Estado [debe ser Manchuria] Hsingking ñor que había acabado de conocer me la mañana esperando algo de frescura
pocón de ese virus, decidieron exilar su idilio. [posiblemente hoy Changchun]. Ya no consiguió para esa noche un sitio en para acostamos. Nos tocó Pentecostés
Primero viajó el novio a Barranquilla en 1939, contratado por tenía personas conocidas del expreso el vagón litera lo cual fue muy agrada- en Panamá.
Transiberiano, a excepción de dos ofi- ble. Durante la noche el tren hizo una Finalmente partimos el 6 de junio
Cervecería Bavaria. Su primer destino laboral fue Manizales. ciales y una dama japonesa, que me sir- parada en Kobe, una ciudad impresio- a mi estación final: Buenaventura. Re-
Antes se comprometieron en matrimonio. Ella lo seguiría, vieron de compañía en esta ciudad. nantemente iluminada. Allí se bajaron corrimos la costa colombiana y el sába-
cuando las condiciones económicas fueran estables. Dormí en el Hotel Jamate y me trans- muchos judíos para abordar un barco. A do a las 6 de la tarde nuestro barco soltó
porté a la mañana siguiente en una las siete de la mañana llegamos por fin anclas en aguas colombianas, a la espe-
Contra la voluntad de sus padres, la novia intentó viajar en rickscha a la estación y proseguí comple- a Yokohama, donde me hospedé en el ra de que fuera de día y subiera la ma-
dos ocasiones a Colombia. El primer intento terminó en tamente sola a Mukden [hoy Shenyang] Grand Hotel. Me impresionaron mucho rea para ingresar al puerto. Esa noche
Génova, Italia. En vísperas de embarcarse para América, y a la frontera con Corea Antung [posi- los parques públicos de Yokohama. 4 oficiales japoneses organizaron para
blemente hoy Dandong] donde hubo Dos días después apareció el señor mí una fiesta de despedida, en la que
Italia entró en la guerra apoyando a Alemania. Irma se vio también aduana. De esta manera entré a Stolle, ese señor tan amable del tren, pasamos genial. [Un tiempo después el
obligada a regresar a su base. la Corea japonesa. con su señora a invitarme a su mansión capitán del barco le escribió a Irmgard
En este viaje, al igual que en los va- en Omori cerca de Tokio. Allí me reci- apasionados telegramas expresándo-
La segunda fue la vencida. En plena guerra, en marzo de
gones restaurantes en Manchuco y Ja- bieron con muchísimo cariño durante le su afecto y deseándole mucha felici-
1941, emprendió un agitado viaje de 81 días alrededor del pón, nos servían una excelente comida 10 días y tuve la oportunidad de visitar dad en su matrimonio y muchos hijos
mundo que finalmente terminó en Buenaventura donde la con palitos como cubiertos. Todo lim- a menudo Tokio y Yokohama. (...about 4)].
pio, apetitoso y decorado con flores. La El 21 de abril a las tres de la tarde Luego a las 8 de la mañana desem-
esperaba Antonio. En cuestión de horas, la pareja viajó a sopa en una coquita con tapa, el arroz zarpé en el Ginyo Maru a América. Fue barcamos en puerto y pude finalmen-
Cali donde se casaron por lo civil y por lo católico. En junio en otra coquita tapada, pescado crudo, un momento conmovedor. te abrazarme con mi querido Wolfgang
de 1941 se amaban en Manizales. carne, seetang, salsa de habichuelas, La cabina la compartía con una después de tanto tiempo y aventuras.
etc. Todo sabe divino. En Japón y Rusia dama berlinesa de apellido Albrecht. Nos despedimos de todos y después de
En 1944 echaron a todos los alemanes que trabajaban en la comida se acompaña con té. La comida era estupenda. Todos los hacer la aduana nos trasladamos al Ho-
Bavaria. Los Guggenberger Frobenius probaron suerte en Pero a las dos horas de iniciado este días podíamos bañarnos. Jugábamos tel Estación, hasta donde nos acompa-
Ibagué, en Maracaibo, Venezuela, y en Múnich. El destino tramo se terminó repentinamente mi golfito, sapo, cartas, etc. A los dos días ñaron los oficiales del barco.
ensoñación. A las nueve de la noche la empecé a sentirme mareada, pero afor- Para huir del calor partimos a Cali a
les cerró la puerta muchas veces. policía me hizo bajar del tren y me lle- tunadamente no duró mucho. Ocho las 2 de la tarde en un viaje que demo-
En Medellín encontraron acogida. Wolfgang fue contratado varon a una inspección en un pequeño días se demoró esta vieja y lentísima ró 9 horas. El lunes a las 3 de la tarde
pueblo. Mi visa para entrar a Corea em- embarcación de 8000 toneladas hasta contrajimos matrimonio en el consula-
por la cervecería de los hermanos León e Ignacio Tamayo.
pezaba a ser vigente el día siguiente 1 llegar a Hawái. Allí debimos permane- do alemán y el miércoles nos casamos
Vivieron en Medellín desde 1946 hasta su muerte. de abril, con lo que se me ordenó vol- cer a bordo durante las paradas en Ho- por la iglesia.
Aquí nacieron sus hijos. Después de Ilse, primera Maestra ver a salir del país. Estaba deshecha y nolulu e Hilo. Después de aceptar algunas invita-
preocupada con la plata medida. Empe- En ese trayecto cumplí 26 años y al ciones que nos hicieron partimos para
Internacional de ajedrez colombiana, nacida en Manizales, cé a llorar y ello hizo posible que me de- cruzar la línea de cambio de fecha el Manizales a donde llegamos el 13 de ju-
vino su hermano Otto, ingeniero. Quien nos regaló la jaran esperar el plazo de la visa en este miércoles 29 de abril, se celebró de ma- nio a las cuatro de la tarde. Con ello fi-
traducción de la hermosa crónica de viaje de su madre pequeño pueblo, donde me hospedé en nera muy sensacional el cumpleaños del nalizó este viaje alrededor del mundo y
un auténtico hotel japonés, con venta- emperador japonés Hirohito, con ritos y empezamos una nueva vida.
alrededor del mundo. Una historia de amor entre la guerra nas y paredes de pergamino, puertas reverencias dirigidas a la madre patria.
y la espuma de la cerveza. Salud por ellos. corredizas y alfombras de paja, que ja- Fue un miércoles largo de 48 horas.
más se debían pisar con los zapatos. En Reanudamos el viaje hasta San
Óscar Domínguez la habitación ardía un fuego de carbón Francisco donde tampoco nos dejaron
en una olla de piedra. La cama a nivel bajar a tierra. Me sobrecogió muchísi-
del suelo con un rodillo duro como al- mo el tránsito debajo del Golden Gate
El viaje de E
mohada y kimono. que ocurrió en medio de una enorme
l lunes 24 de marzo a las 7:30 comida es abundante y grasosa, pero el A las cinco de la mañana proseguí tormenta. En Los Ángeles subió al bar-
a. m. salí de Schorndorf en sitio es sucio, en especial los manteles. mi viaje en una jornada de 17 horas has- co un reportero de prensa: me pidió que
Wurtemberg, donde tuve mi El idioma universal en todo el viaje es el ta Pusan. Fue un viaje inolvidable por la le contara mi historia matrimonial y me
último empleo como profeso- inglés. En el vagón litera duermen mez- belleza y espectacularidad del paisaje tomó fotos. Este artículo fue publicado
ra, y con dos maletas me diri- clados hombres y mujeres. coreano. y a raíz de ello retomamos contacto con
Irmgard
gí a Núremberg, la ciudad de mis padres, El jueves al mediodía llegamos a A las 10 de la noche llegamos a Pu- unos familiares en Hollywood, que les
y luego a Berlín donde llegué de noche. Moscú. La impresión de la ciudad sucia san, y durante dos horas estuvimos ha- escribieron a mis padres en Kronach.
En el transcurso del martes hice y pobre, además de muy fría. El acom- ciendo fila para abordar el ferri, lo que Durante muchos años mantuvimos co-
unas últimas vueltas y a las 17:30 abor- pañante de Intour en el tren es un ruso me permitió observar el pueblo circun- rrespondencia.
dé el tren en coche litera hacia Moscú. de 26 años con talento poético. En la es- dante. Las mujeres usan zuecos de ma- Pocos días después llegamos a Man-
Frobenius
Había muchos emigrantes alemanes y tadía nos asignan a otro joven de guía. dera con resaltos por lo que su andar zanillo en México donde por fin nos de-
judíos en el tren. Pasamos por Varsovia Usando el metro llegamos al Hotel Me- es muy bulloso. Las mujeres con niños jaron bajar a tierra. Por primera vez
y a las 7:00 llegamos a la ciudad fronte- tropol donde almorzamos. A las 5 de la los llevan amarrados con un trapo a la pisaba tierra firma americana. Deam-
riza ZarembaTschitschew donde hubo tarde se reanuda el viaje. espalda. Sus vestidos son de seda blan- bulamos en grupos por la población, y
revisión de aduana. De tantas tensiones me enfer- ca. Finalmente abordamos el ferri pero por la noche comimos en un buen res-
También ahí estaba parqueado el mé fuertemente del estómago y la bi- prosiguieron interminables pesquisas taurante y fuimos a ver una película en
mundialmente famoso expreso Tran- lis, lo cual es muy duro en un viaje. El por parte de las autoridades japone- un teatro a cielo abierto. También en el
24 de marzo
siberiano. Nevaba violentamente. Al tren viajó durante 8 días pasando por sas. A media noche, sin que me perca- barco había un salón a cielo abierto don-
cabo de unas horas empezó el viaje en Perm, Yekartinburg, Omsk —don- tara, zarpó la embarcación. Me había de proyectaban películas y hacían fies-
segunda clase. Compartía el comparti- de me atendió una doctora—, Novosi- quedado dormida en un sofá en el hall tas. También estuvimos en Acapulco, a
al 13 de junio de 1941
miento con una señora judía de Viena. birsk, Krasnojarsk, Irkutsk a la estación de entrada. A las siete de la mañana donde nos trajeron en lancha ya que el
En el camarote dormí arriba. En el com- de transbordo Ulan-Ude, bordeando du- llegamos a Shimonoseki [cerca de Ki- barco se quedaba anclado más afuera.
partimiento había silla y mesa. Todo el rante seis horas el lago Baikal. Aquí nos takyushu]. La siguiente parada fue en Corinto,
viaje se escuchaban transmisiones de dieron de comer sukiyaki. De aquí este En esta ciudad me hospedé en el Ho- Nicaragua, un sitio increíblemente ca-
radio de Moscú en alto volumen. El aire tren prosigue su marcha a Vladivostok. tel Sanyo, un sitio maravilloso y muy liente. Nos arrastrábamos perezosa-
en el vagón era polvoroso y pesado ya En Ulan-Ude hubo control de aduana elegante. El florecimiento de los ce- mente de un lado al otro. Allí compré
que no se debía ni podía abrir las venta- toda la noche y luego proseguí en otro rezos estaba en todo su apogeo. Tuve unas zapatillas de tela, que uso hoy al
nas. El paisaje muy nevado con bosques tren el viaje a Manchuria, que en ese la oportunidad de subir a un mirador escribir estas páginas. En esta agua pu-
de abedules. momento se conocía con el nombre de y observar el espectacular paisaje en dimos ver cantidades enormes de tortu-
Cada cierto número de horas paraba Manchuco. Pasamos por Chita y al llegar este día encantador. También hice un gas gigantes, delfines, peces voladores
el tren y uno tenía la oportunidad de res- a la frontera con China en Manzhouli, tour por la ciudad y pasé por un teatro y tiburones.
pirar aire fresco. Por lo demás el tiem- cerca de Borzia, hubo nuevamente adua- donde daban una película alemana. En Luego llegamos a Balboa en la zona
po transcurría conversando y haciendo na. Inmediatamente después del al- el grillroom del hotel una comida es- del canal. Aquí el viaje, que ya venía re-
manualidades. La comida la sirven tres muerzo proseguimos el viaje de todo un tupenda con las mesas decoradas con trasado, sufrió un retraso adicional de
Fotografías de Archivo familiar veces al día en el vagón restaurante. La día a Harbin en un excelente tren. abundantes flores. 8 días, que nos tocó vivir en medio de
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Se caen confiar.coop
“
Aunque a los cuentachistes
profesionales cada vez
construye y revela un mundo nuevo.
nos contratan menos, y ya LLEGAMOS AL PUNTO EN QUE LA MAYORÍA DE CHISTES YA NO SE PUEDEN CONTAR,
casi que desaparecemos,
ahora con eso de que
TRAS HABER SIDO JUZGADOS EN EL TRIBUNAL DE LO QUE HOY ES CORRECTO. ASÍ,
no se puede hacer chanza ni de PARECE QUE BAJO TAL PRESIÓN EL HUMOR CAMBIÓ PARA SIEMPRE Y QUEDA EN
esto, ni de aquello, ni de nada
prácticamente, vamos a quedar
ENTREDICHO SI VOLVERÁ A HACER REÍR, SEGÚN OPINA, CRITICA Y PROPONE EN ESTA
como las guayaberas… por fuera”. ESQUINA UN CÓMICO EXPERIMENTADO QUE NO ESTÁ DISPUESTO A RENDIRSE.
Ni hablando de algo tan grave
como los efectos de eso que llaman
corrección política puede dejar
de hacer chascarrillos don Jajairo ◊ Los que tienen por recomienda que antes de palabra, pero debe saberse
(así dijo que lo llamáramos a fin de protagonista a un bobo deben contar un chiste se le haga a la que estamos plenamente de
ocultar su verdadera identidad, contarse más o menos de la audiencia un resumen —claro, acuerdo con la erradicación
pues dice que ya le está dando siguiente manera: Había una sin estropearlo—, a fin de que se de esos chistes flojos de la faz
miedo de que un día lo insulten vez un muchacho al que le decida por mayoría si lo cuenta de la tierra, que basta ya, que
o hasta le peguen, y le cabe algo chorriaban la babas, hablaba o no. También exhorta a los un nuevo amanecer histórico
de razón pues hace poco en una enredado y que se mantenía contadores a que, en caso de se presenta para el humor,
universidad pública, y por contar corriendo por el pueblo detrás temer que un chiste ejecutado en el que desaparecerán
chistes racistas, fueron linchados de una llanta, pero no era bobo, fue “incorrecto”, se rían de las estigmatizaciones,
un pastuso, un bogotano y un y le dijeron que se subiera a un últimos. los prejuicios y los odios,
antioqueño). palo… Y en un destello de su y brillarán la concordia,
Don Jajairo ha vivido de sus ◊ Todos aquellos chistes que inteligencia, sugiere a todos el amor, la amistad entre
chistes desde hace más de 45 años, tengan por tema los cuernos leer el clásico libro del gran los pueblos y la sana burla
y viendo cómo “peligran”, se puso pueden echarse siempre Sigmund Freud, El chiste y su constructiva. Porque el futuro
en la tarea de buscarle la comba al y cuando no se refieran a relación con el inconsciente que de la humanidad es cosa seria,
palo: los modifica, les da una vuelta animales. lo cuenta. nunca más volveremos a
de tuerca, para que sobrevivan Pero además de estas De nuestra parte, hablarle a don Jajairo.
a los recientes exámenes. Aquí técnicas evasivas, don Jajairo cumplimos con darle la
están, para ustedes lectores (y
lectoras también, por supuesto), y
en especial para quienes piensan
insistir en contar chistes, los
consejos de don Jajairo, con los que,
creemos, el que peligra es él.
una
en el país de William Carlos Williams.
vez
para evitar a la policía.
un
ataviadas de aves coloridas sin nombre
y escuchando pisadas de animales invisibles.
poeta
Una mujer al lado del poeta empezó a rezar,
este le preguntó si tenía miedo
y la mujer le respondió
que las culebras se embravecían con el agua.
Siguieron el recorrido
el medio de la humedad,
el paisaje impresionista
y algunas prendas que otros caminantes
dejaron a la deriva El primer audiolibro de la Biblioteca Pública Piloto.
hasta que se hizo de noche.
¡Escúchalo ahora mismo
El poeta encendió un Pielroja
y desde la lejanía, en los ojos del ocelote niño escaneando este código!
parecía que una luciérnaga
acompañara el camino
de los viajeros.
Por ser
primero y preguntan después. Los chet- sando en lo valioso que sería contactar les apuntan amenazantes con sus fusi- vuelve a mirar y dirigiéndose al colom-
niks tienen un lejanísimo origen en el el general Mladic, mientras observa a les y gritan con cólera en un idioma que biano, le dice con tono tranquilo, en un
tiempo, cuando también con las armas la distancia la proximidad de la carrete- ninguno de los reporteros puede desci- español aceptable: “¿De manera que
defendieron su Serbia adorada de la in- ra y salta con agilidad sobre un pequeño frar. Jovric, con angustia y expresión eres de Colombia? Ven acá”, sorprendi-
vasión turco otomana siglos atrás. arroyo de oscuras aguas. de espanto, les responde levantando las do de escuchar al militar hablar en es-
Hacen una breve pausa para tomar “Me produce un profundo dolor esta manos y conminando a los demás a ha- pañol, Campos lo mira y le responde de
colombiano
un descanso mientras siguen escuchan- guerra. En varias ocasiones estuve años cer lo mismo, repitiendo de manera in- inmediato: “Sí, señor, soy colombiano
do ráfagas de fusil y disparos esporá- atrás en Sarajevo. Imagínese que la lla- sistente la palabra ne, ne, que significa y con mis compañeros nos dirigimos a
dicos lo bastante cercanos como para maban La París de los Balcanes porque evidentemente no, no, en idioma serbio. Pazeric, donde pensamos entrevistar al
causarles cierta inquietud. Los perio- allí se realizaban conciertos, foros in- Los soldados no dejan de gritarles y agi- general Mladic”.
distas cargan bolsos con equipos fo- ternacionales y múltiples eventos de la tar con nerviosismo sus fusiles. Los soldados continúan apuntan-
tográficos para ilustrar sus trabajos cultura. Una ciudad hermosa y tranqui- Uno de ellos, joven y de agresiva ac- do sus armas hacia los reporteros. El te-
periodísticos y hasta MIrko, el guía, le la, donde la gente vivía en paz, por en- titud, les apunta con el fusil mientras niente los mira y les ordena dejarlo de
ayuda al reportero alemán con uno de cima de las diferencias religiosas entre sigue pronunciando palabras que, a pe- hacer. Todos bajan los fusiles y parecen
sus maletines. musulmanes, serbios y croatas. Una vez sar de que no logran entender, perciben tranquilizarse un poco. El guía aprove-
“Nací en Sarajevo cuando, pese a ser empezada la guerra se matan entre veci- son insultos y amenazas. Corre el cerro- cha el momento de calma para dirigirse
por M A U R I C I O R E S T R E P O M E J Í A • Ilustración de Nuevemanuelas hoy la capital martirizada de Bosnia, nos y se han producido todo tipo de atro- jo del arma y la apunta de nuevo contra en serbio hacia el comandante de la tro-
este no era un país sino una de las na- cidades. Con Hans, un guerrero de mil el aterrorizado grupo mientras, Mirko pa, pero este le ordena en tono sereno
ciones que conformaban la antigua Yu- batallas, hemos compartido sustos, ex- sigue con los brazos en alto y gritando que guarde silencio y Jovric calla, dan-
goslavia, hoy dividida por las guerras. periencias y hotel, lo mismo que incon- con expresión muy asustada: ne, ne. Es do un par de pasos atrás.
Es decir, oficialmente soy yugoslavo tables cervezas y wiskis en distintas un momento de enorme tensión. De nuevo dirigiéndose a Darío le
y aún conservo un viejo pasaporte que guerras del mundo: Centroamérica, Áfri- Uno de ellos, al parecer el que los dice con una sonrisa: “Aquí dice que
así lo prueba aunque este país no exis- ca y ahora nos movemos por este territo- comanda, tan joven como todos los de- eres de Medellín. Yo viví varios años en
ta más. Tengo 35 años, me desempeño rio por tercera vez. También, al igual que más, pero evidentemente el único que Cali pero alcancé también a conocer esa
como taxista y crecí admirando a nues- él, llevo muchos años trabajando para el parece calmado, le ordena al que agi- ciudad que es entre montañas, ¿cierto?
tro líder indiscutido, el mariscal Tito, mismo medio, casi exclusivamente dedi- ta el fusil algo y este, pese a responder- Aunque tampoco la recuerdo muy bien
tras cuya muerte se desataron todos los cado a cubrir guerras y conflictos. Hace le unas palabras incomprensibles, deja porque solo estuve de paso, si acaso dos
odios y lo que era nuestro país se des- un par de semanas entrevisté a Radovan de gritar y baja la trompetilla del fusil. días. Donde viví por varios años fue en
pedazó en medio de una guerra terri- Karadzic, el líder político de los serbio- MIrko se dirige hacia él suplicante y con la ciudad de Cali. Colombia es un país
ble. En esos tiempos vivíamos en paz y bosnios y el reportaje fue todo un hit. Me voz vacilante. Sostienen una conversa- muy hermoso”, agrega con una sonrisa
había trabajo y escuela para todos. Des- llovieron felicitaciones y elogios de mis ción que deja a los reporteros en la to- el militar.
de que comenzó la guerra y el cerco a jefes. Si consigo hablar con Mladic, el tal intriga. Jovric señala la cámara que Convencido de lo delicado del mo-
Sarajevo, ayudo a periodistas extranje- verdadero estratega militar de las fuer- todavía sostiene en sus manos Eddy, el mento y buscando aprovechar la con-
ros a moverse por la región, les consigo zas serbias, la saco del estadio”. periodista sueco, y a continuación les versación con el teniente, el colombiano
lo que necesitan y me gano unos buenos Llund, el reportero sueco apunta ordena con autoridad a todos: “Mucha- le pregunta: “¿Por qué terminó viviendo
dólares en tiempos en los que el traba- con su cámara hacia una hermosa flor chos: saquen con la mayor lentitud, con en mi país? ¿Cuánto hace de eso?”.
jo escasea. Hace más de un año cono- de encendido color granate, mientras mucha calma sus documentos, algo que Sonrió de nuevo el joven tenien-
cí a Hans y me ofreció servirles de guía Haffner y Jovric comparten un trago de les demuestre a estos tipos que son pe- te, como evocando buenos tiempos y
de nuevo en esta oportunidad. Con mi la cantimplora del germano y encien- riodistas”. le dijo: “Mi padre estuvo en Colombia
familia vivimos tres años en Alemania den sendos cigarrillos. Jovric les indica “Por fortuna ninguno de ellos en- como entrenador de un equipo de futbol
antes del comienzo de la guerra y allí con su mano derecha la proximidad de tendía serbio; el que nos apuntaba in- en la ciudad de Cali. Yo tenía trece años
aprendí alemán y algo de inglés, idio- la carretera principal, unos doscientos sistía a los otros que nos fusilaran de cuando eso y estuvimos hasta que cum-
mas en los que me comunico con quie- metros hacia abajo. “Desde aquí pode- una, pues le resultaba claro que éra- plí dieciocho. La pasamos bastante bien
nes ahora conduzco a Pazeric”. mos estar a no más de cuatro kilómetros mos enemigos. El que los comandaba le allá, mis viejos, mi hermana y yo. Luego
Cuando reanudan la marcha y MIrko de nuestro destino”, dice en un inglés dijo que se calmara y que iba a revisar volvimos a Yugoslavia, que cuando eso
toma la delantera, Haffner, el periodis- elemental mientras arroja una larga bo- nuestra documentación, que no fuera a no se había desintegrado y ya me ve, ter-
ta alemán que lo sigue de cerca, piensa canada de humo. disparar. Parece que su comandante es- miné metido en esta guerra”.
en la larga lista de conflictos armados “Quién sabe cuánto más puede du- taba cerca y lo iban a llamar para que Haffner, que también entendía espa-
que le ha tocado cubrir y las peligrosas rar este conflicto. A nadie parece impor- resolviera la situación”. ñol, se atrevió a preguntarle: “¿Podemos
experiencias que ha tenido que pasar. tarle lo que nos está pasando. Nuestra El joven soldado le recibe a Jovric los seguir nuestro camino a Pazeric? Des-
Treinta años atrás, tras terminar sus es- ciudad, a la que venían los músicos, ar- documentos de todos y los comienza a pués del susto que acabamos de pasar,
tudios de periodismo en una facultad tistas e intelectuales de toda Europa, revisar con detenimiento. La conversa- es justo continuar el camino hacia unas
de Stuttgart, su ciudad natal, comenzó ahora está sometida a un duro cerco ción entre el guía y este continúa, para cervezas allá”.
a trabajar en el periódico Zeitung de di- por parte de los serbios y la gente se está desconcierto de los demás. Le ordena a El teniente revolvió los documentos
cha localidad en condición de reportero muriendo de hambre. Para completar el otro soldado que porta un equipo de co- que seguía manteniendo en sus manos,
judicial de noticias locales. Su audacia drama, con mucha frecuencia, los ser- municación que le pase el radio y enta- buscando el del periodista alemán. Al
y valor para enfrentar las situaciones bios disparan desde las colinas contra la bla una breve conversación, al parecer encontrarlo, lo leyó con atención y mi-
complicadas llevaron a sus jefes a con- gente que sale a comprar con qué comer con su mando. Jovric les dice a sus com- rándolo fijamente le dijo: “No es que nos
siderar la posibilidad de enviarlo al con- y hasta les lanzan misiles a las personas pañeros, con tono un poco más tranqui- gusten mucho los alemanes por estos la-
tinente africano a cubrir el conflicto en que hacen cola para comprar la leche o lo y sin la evidente expresión de terror dos, mi amigo. Ustedes siempre están
Angola, donde fuerzas comunistas en el el pan. Han matado y siguen matando a en su rostro que mostraba instantes an- del lado de esos malditos de los croatas.
gobierno se enfrentaban a milicias gue- mucha gente. En buena medida me de- tes: “Está llamando a su comandante, De hecho, todos ustedes están corriendo
rrilleras encabezadas por Jonas Savim- cidí a servirles de guía y a ayudarles a un teniente que los dirige, que ya viene un enorme riesgo al meterse por aquí”.
bi, con el apoyo evidente de los Estados estos periodistas extranjeros para que en camino”. El teniente da unos pasos hacia
Unidos que pretendía derrocarlo. le cuenten al mundo que Bosnia agoni- “Pues ojalá se apresure”, dice con Campos y le entrega los documentos de
P
Allí comenzó el reportero germano za lentamente”. cierto sarcasmo y gesto de burla el pe- todos, agregando: “Mis hombres los van
or una zona boscosa, en me- Tres de ellos son periodistas en cum- de este planeta. Con ellos, en calidad los otros dos que ya han estado varias una prolongada carrera que lo ha lleva- Cuando llegan a pocos metros de riodista alemán, “porque si se tarda, a acompañar por la carretera hasta Pa-
dio de enormes pinos y abedu- plimiento de la peligrosa misión de cu- de guía y traductor, camina a la cabeza veces. La proximidad de los disparos do, a lo largo de tres décadas, por cuan- la carretera, MIrko les dice que bajen estos bárbaros nos van a fusilar aquí zeric. Mladic anda bastante lejos de por
les, cuatro hombres se mueven brir el desarrollo del complejo conflicto: del grupo, escogiendo las rutas a seguir no alcanza a asustarlos aunque toman to conflicto o guerra, de mayor o menor la voz y se oculten tras unos pinos caí- mismo”. El soldado lo mira con enojo y aquí y no creo que vaya a venir. Tu país
con dificultad, agitados y su- Hans Haffner, de nacionalidad alema- como gran conocedor de la zona, MIrko las precauciones del caso en su marcha calado se haya presentado en el planeta, dos y lo esperen mientras sale a mirar si le pregunta algo a Jovric, señalando a es muy bello y nos trató muy bien. Tu-
dorosos en el atardecer de un na, 52 años de edad, un veterano en es- Jovric, natural de la región que transi- hacia el centro urbano donde se supo- dándole una desenvoltura y un conoci- no vienen camiones militares serbios o Haffner. El guía le responde al militar vieron suerte de que Milos no les hubie-
verano caluroso, escuchando múltiples tas lides que ha viajado por el mundo tan en esta Bosnia atormentada por la ne estarán más seguros. Hace menos de miento que pocos pueden mostrar. Alto, hay presencia de tropas cerca. Tras unos y sin mirar a Haffner le dice en inglés, ra disparado. Es un loco que ve turcos
disparos y explosiones cercanas que au- durante más de tres décadas informan- guerra. De padre serbio y madre eslo- un mes, tres periodistas, un canadien- muy rubio pero con el cabello muy cor- minutos, regresa con gesto tranquilo y pero extendiendo su orden a los demás, en todas partes”. Se refería al más agre-
mentan su preocupación y su cautela al do a sus lectores sobre guerras y conflic- vena, Jovric ha desempeñado múltiples se, un francés y un camarógrafo italia- to, delgado y ágil, Haffner sufre con la les dice: “Intentemos cruzar la carre- “quedémonos callados, por favor, para sivo de los soldados que los habían cap-
marchar entre los árboles. Se dirigen a tos armados en los cinco continentes; oficios, entre ellos taxista y camionero, no, perdieron la vida al ser tiroteados alta temperatura en esa tarde veraniega tera y seguir por esa zona boscosa ha- no ir a provocar a estos tipos”. turado. Y con lo de turcos, se refería a
Pazeric, un municipio distante a escasos Eduard Llund, sueco, de 27 años, na- lo que lo hace un gran conocedor. por paramilitares serbios, chetniks de que lo hace sudar a chorros y solo pien- cia el norte. Por allí hay un camino que Tras un largo y pesado silencio y los musulmanes bosnios, sus enemigos
kilómetros de Sarajevo, la capital de Bos- tural de Malmö, periodista de un pool Los comunicadores se proponen lle- feroz nacionalismo que los confundie- sa en tomarse un par de cervezas al lle- nos conduce a Pazeric”. Han dejado de otro intercambio de palabras entre Jo- en esta guerra. La herida de la derrota
nia Herzegovina. Corre el año de 1992 de medios impresos informativos eu- gar a Pazeric con el fin de entrevistar ron con bosnios musulmanes enemigos. gar a Pazeric. escucharse disparos desde hace varios vric y el soldado, hace aparición el de los serbios siglos atrás ante los turcos
y los crudos enfrentamientos entre ser- ropeos; y Darío Campos, colombiano, al general Ratko Mladic, máximo jefe Pero ellos saben que este tipo de ries- “Mis familiares y mis amigos me di- minutos, situación que los anima a po- teniente acompañado de otros doce sol- otomanos en la batalla del Campo de los
bios, croatas y musulmanes han alcan- de 44, originario de Medellín, destina- de las milicias serbiobosnias quien, se- gos hace parte de su oficio: “Se pasan cen siempre que debo estar desquiciado nerse decididamente de pie para con- dados con iguales atuendos y similares Mirlos había sido cuidadosamente uti-
zado en las últimas semanas su mayor do por el periódico para el que trabaja, gún fueron informados, se dirige con sustos, se viven situaciones complica- para haber elegido semejante profesión. tinuar el camino. “Pasemos de a uno, edades, ninguno supera los veintidós lizada por los dirigentes serbios, entre
nivel, produciendo múltiples muertos, el el Daily Mirror de Inglaterra, país don- sus tropas hacia ese lugar. Para Eddy das, pero si no quieres pasar por ellas, Bueno: no tanto la profesión sino este con espacio de un minuto”, les orien- años. El teniente es un hombre de físi- ellos Milosevic, para azuzar el odio.
cerco de la capital y la creciente angustia de reside hace más de dos décadas. Al Llund el más joven de los comunicado- vete a cubrir mejor el Fashion Show o ir y venir de guerra en guerra, corrien- ta Jovric. El sueco es el primero cruzar co atlético y gran estatura. Porta tras “Guardo muchos agradecimientos
de un pueblo que se desangra en medio igual que Haffner, Campos tiene una res, es su primera presencia en el con- los movimientos de la bolsa”, le dijo una do el riesgo de que me peguen un tiro la carretera. Una vez lo hace de pri- la espalda un fusil con mira telescópi- por la gente de Colombia. Tal vez por
de una guerra absurda. larga trayectoria cubriendo las guerras flicto en los Balcanes, a diferencia de vez Campos a un familiar cercano que o me caiga un obús encima. No intento sa, se recuesta detrás de unos árboles. ca y en su mano derecha un equipo de eso están vivos”, agregó el teniente.
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por F R A N K B Á E Z •
Y O F U I R A P E R O Ilustraciones de Hansel Obando
F
ui rapero por un periodo tan canciones. Supongo que se debía a que G y DJ Sven, quienes rapeaban la can- —Uy, yo bailo malísimo —le res- vestía a la vanguardia y lucía tan sofisti- Hasta podría representarnos en el pro- Cuando llegó a nuestro lado nos ex- aerosol en una de las paredes de la can-
breve que hasta suelo olvidar- mientras en los merengues o en las sal- ción, no eran neoyorquinos, a lo que yo pondía. cado que parecía proveniente del futuro grama Viva rap. plicó que lamentablemente no tenían cha el nombre del evento.
lo. Para entonces tenía doce sas se servían del doble sentido o meta- le contesté en broma que a mí me pa- En fin, no nos quedó de otra que gra- o de Nueva York. Hablaba como todo un promotor micrófono. Fue la peor tarde de todo ese vera-
años, lo que significa que es- forizaban el erotismo o la violencia, en recían tan neoyorquinos como Los Ca- bar y escribir las rimas para conservar- En cambio, Máximo y yo teníamos la de la televisión. Pero a Papo le fue mal —¿Se va a suspender? —preguntó no. Bueno, a mí no me fue tan mal. Si
taba en medio de la puber- el rap se iba al grano y se soltaban todas zafantasmas. Entonces él soltó una las. Así fue como surgió el único tema mala costumbre de ponernos la misma con el patrocinio. Cuando se lo propu- Máximo. tomamos en cuenta mi edad y las pocas
tad y que a diario sufría mutaciones: las las malas palabras que le cabían a uno carcajada irónica y con el tonito afecta- que hicimos juntos, Zombis en los Ki- ropa como si fuera una especie de uni- so al dueño de La Pampa este le negó —No se va a suspender —contestó semanas que tenía rapeando, debo re-
hormonas se disparaban y era posible en la boca. Sin embargo, más que escu- do dijo que como yo ignoraba el inglés lómetros, una especie de homenaje a forme del barrio. Hasta entonces no ha- el apoyo y acusó a Papo de convocar Papo medio molesto—. Lo haremos sin conocer que me fue regular. Al primer
que una mañana amaneciera con una char rap lo que me fascinaba era impro- no me había enterado de que los raperos nuestro barrio y a las películas de terror bíamos pensado en lo esencial que era una caterva de tecatos que se la pasa- micrófonos. Estas vainas se dan mejor contrincante prácticamente lo destrocé
pulgada más de altura o con un bigo- visar, fundirme en el ritmo. eran dos blancos holandeses y que nin- ochenteras que programaban los sába- el vestuario en el imaginario de un ra- ban fumando yerba en los parqueos de cuando se hacen sin micrófonos. con algunas rimas que tomé de “Mami
te o con otra voz. Ese verano de 1990 la Una noche me regañaron porque guno de los dos vivía en Nueva York. dos por Telesistema. pero. Máximo era hasta peor que yo la pizzería. Quizá si hubiese suspendi- Se hizo un silencio que la jevita con me mandó a comprar el pan”. Sin em-
voz me cambió y adquirió una aspereza, eran más de las ocho y yo no había ido Cada vez que hacía esas cosas yo me Para la grabación Máximo sugi- y no se apeaba una gorra de los Atléti- do entonces La Batalla de los Titanes el culazo aprovechó para sugerirnos bargo, cuando me enfrenté con el se-
un registro más grave y profundo, que a comprar el pan. Mami se puso a gri- encojonaba tanto que juraba que nunca rió que buscáramos un primo suyo que cos de Oakland, unas bermudas verdes no hubiera pasado lo que ocurrió, pero que a falta de micrófonos proyectemos gundo, que era un gordito que le decían
le llamó la atención a mi amigo Máxi- tar que para esa hora los panes ya esta- más pisaría su cuarto. Pero el pique no desde que vio Locademia de Policías es- y una camiseta percudida. Decidimos Papo era tan terco y quedó tan doli- nuestras voces como hacen los actores Burrulote y que había participado en
mo, quien me aseguró que con esa voz rían fríos y duros como piedras. Pedaleé me duraba ni una semana. Esa vez re- taba obsesionado con Michael Winslow prestar más atención a nuestra pin- do con la negativa que decidió hacer el en el teatro. Luego nos dijo chau con pi- Viva Rap 89, estaba afónico y no pude
yo podía rapear. con rabia hacia la panadería. En el tra- torné al cuarto día. y lograba imitar algunos de los efectos ta. Después de mucho debate, Máximo evento en otro lugar. cardía y se fue con Papo a hablar con evitar que me aplastara como un insec-
Todos en el barrio queríamos ser ra- yecto esa ira se fue convirtiendo en pa- Nos sentamos a escuchar un case- de sonido que hacía con su voz. Graba- cambió unos dólares que le mandó su Fue así como La Batalla de los Tita- unos bailarines de Nordesa. Un chama- to con su estupendo flow.
peros. La fiebre nos la contagió Holi- labras, en rimas y para cuando llegué te de los españoles Def con Dos, y en un mos el tema en menos de una hora y el papá en Semana Santa, fuimos a Mala- nes se llevó a cabo un sábado en la can- quito al que le decían Cara de Vieja nos Pero lo de Máximo sí fue terrible. Le
day Rap que era el himno de Mundo a la panadería tenía una canción. Tuve momento Máximo pausó una de las alo- primo de Máximo le añadió una sirena quías y asesorados por Papo compramos cha de Nordesa. La había programado contó el rumor que circulaba por la can- tocó con uno que llamaban el Bombero.
sobre Ruedas y que rapeábamos a cada que transcribirla para que no se me olvi- cadas canciones y prosiguió rapeándo- de ambulancia que le dio mayor credi- unos jeans prelavados, par de camisetas hasta a la misma hora que empezaba la cha con respecto a los micrófonos. Un Cara de Vieja me explicó el origen del
rato, aunque para ser sincero, el úni- dara. Cuando se la rapeé a Máximo este la él mismo, alargando el tema con sus bilidad. En la noche fuimos en busca de Ocean Pacific y dos gorras de los Mets exhibición de break dance y electro bu- pastor había puesto a disposición de La apodo. Según contó, en ese entonces te-
co que lo rapeaba bien era Máximo. Es lanzó una crítica demoledora y hasta lle- propias rimas y gesticulando para que Papo, un greñú que era vendedor en la de Nueva York. ggy de la pizzería La Pampa. En un prin- Batalla de los Titanes el equipo de so- nían ocho o nueve años y estaban ma-
más, si el tema sonaba y de pronto al- gó a decir que mi estribillo de “mami me interviniera con las mías. tienda Malaquías y que en ese entonces Una tarde Papo fue a la cancha para cipio pensamos que eso afectaría la nido de su congregación, es decir, los roteando y uno de los chamaquitos se
guien pausaba la casetera, él por inercia mandó a comprar el pan” no era más que —No lo dejes caer —me decía con presentaba cada sábado un espectáculo decirnos que le había gustado el demo convocatoria del evento, pero nos equi- micrófonos y los amplificadores, pero subió hasta el cogollito en busca de los
lo continuaba con celeridad, sin come- una copia del Mama Said Knock You Out respecto al ritmo—. Es como aparar de break dance y electro buggy en la piz- y que nos invitaba a participar en una vocamos totalmente, ya que la cancha cuando Papo fue por ellos con sus tren- limoncillos más grandes y jugosos, pero
ter ningún error, moviendo la cabeza al de Ll Cool J. Al principio acepté la crítica una pelota. El ritmo es esa pelota que zería La Pampa. Le dimos el casete y nos competencia de raperos que estaba or- estaba tan llena que, como decían en la citas y su camiseta de Bob Marley, el ahí las ramas eran tan finas y frágiles
ritmo del beat y esforzándose tanto que de buena fe, pero insistió tanto que ter- lanzas cada vez más alto y que aparas sentamos unos minutos en la marquesi- ganizando. lucha libre, no cabía un mandao. Papo se pastor se puso como el diablo, lo mandó que no lograba bajar. Por lo que empe-
le brotaba una vena de la frente que por miné con ganas de soltarle un golopón. para que no toque el suelo. na al lado de un gordo caco pelado que —Se va a llamar La Batalla de los movía entre los círculos de raperos jun- a pelarse y se negó a prestarle el equipo. zó a gritar desesperado que buscaran a
una extraña coincidencia tenía la mis- Aunque lo que realmente me encojo- Decía esas cosas que parecían saca- tomaba un refresco Mirinda. La canícu- Titanes —dijo con un dejo de orgullo to a una jevita que tenía un culazo y que —¿Pero por qué? —le preguntó Papo. los bomberos para rescatarlo. Así que
ma forma del logo de Nike. Pero no solo nó fue el tonito de sabelotodo que usa- das de la serie Kung Fu. En ocasiones, la la hostigaba. Sentíamos el goteo del su- en la voz y explicó que el otro día vio a Máximo le recordaba a Lisa M. Nadie —Varón —le respondió el pastor—, el contrincante de Máximo se embaló a
lo hacía con Holiday Rap, también ra- ba. De vez en cuando le venía. Recuerdo cosa fluía, me dejaba llevar por el flujo dor bajándonos a toda velocidad por el un especial de lucha libre donde doce- en la cancha se veía tan cool como Papo, usted parece tecato. No le voy a prestar buscarlo y regresó al rato con un bom-
peaba temas en español que se pegaron que un fin de semana fuimos a patinar verbal, pero inmediatamente concienti- espinazo. A Papo, sin embargo, pare- nas de luchadores se entraban a trom- quien para la ocasión se había recogido el equipo de sonido a un fariseo sinver- bero que ayudó al chamaquito a descen-
entonces como Viernes Trece de Vico C o a Mundo sobre Ruedas y que como era zaba que lo hacía me trababa. Entonces cía no afectarle la alta temperatura, ya padas en el ring—. Quiero hacer algo las greñas, hecho unas trencitas y pues- güenza. der sano y salvo de la mata. La cosa es
Mi abuela de Wilfred y la Ganga. costumbre el DJ puso Holiday Rap y todo Máximo me gritaba que no pensara, que que pese a tener puesto un sudador de similar con los raperos del barrio. El to una de esas camisetas de Bob Marley Nunca supe si el rumor era cierto. que ese bombero no era de los que apa-
Ese verano que me cambió la voz el mundo empezó a corearla. En medio me dejase guiar por el ritmo y lo compa- Adidas con el zíper hasta el cuello lu- vencedor nos representará en los con- en que las hojas de mariguana eran más Tampoco estaba seguro de si Papo ha- gan fuego sino de los que despachan
pasé mucho tiempo en el cuarto de del jolgorio Máximo soltó que MC Miker raba con el baile. cía fresco como una lechuga. Siempre cursos interbarriales. ¿Y quién sabe? visibles que el cantante jamaiquino. bía pedido permiso para escribir con combustible en las bombas de gasolina.
Máximo. Las paredes las tenía forradas Instantáneamente, el mote del Bombe-
de fotos de raperos que había recortado ro se le quedó pegado como un chicle en
de revistas y hasta tenía uno de esos gi- un pantalón.
gantescos radios de doble casetera que Desde que se puso en frente del
todos envidiábamos y que su padre que Bombero a Máximo le vinieron los ner-
vivía en Nueva York le había mandado. vios y hasta le brotó la vena de la frente.
A veces le subía tanto el volumen que Cuando le tocó su turno se volvió nada.
su hermana se ponía a golpear con fu- No le salían las rimas. Era como si tuvie-
ria la puerta. Tras tres horas de rap a mí se un ataque de tartamudeo. Papo, que
no me cabía una rima más en el cerebro conocía el talento de Máximo, decidió
y me largaba a jugar a la cancha. A ve- anular el combate. Ante los reclamos
ces Máximo me acompañaba. A pesar alegó que era la primera vez de Máximo
de que era bien alto y tenía los brazos y y que se había paniqueado.
las piernas largas, mi amigo era un pési- —Gente, démosle un chance —dijo
mo basquetbolista: defendía mal, daba con su carisma acostumbrado.
muchas faltas y que yo recuerde nunca Se le acercó a Máximo y le susu-
encestó un tiro ni capturó un rebote. Su rró algunas cosas al oído. Pese a que el
reputación era tal que podía estar solo Bombero se quejó por favoritismo, no
debajo del aro y a nadie se le ocurri- le quedó de otra que acatar la situación.
ría pasarle la bola. Ahora bien, cuando Así que arrancaron nuevamente. Pero
anochecía y se ponía demasiado oscuro en vez de rimas Máximo soltó un sollo-
como para proseguir el partido, él saca- zo. Estaba a dos metros de él y no lo po-
ba pecho y preguntaba si alguien quería día creer. Para que se hagan una idea,
enfrentarlo. Ninguno se atrevía. Pero Máximo y el Bombero estaban ubica-
de vez en cuando un incauto se levanta- dos en medio de la cancha y en torno
ba. Tras un minuto de insultos rimados suyo había un círculo de raperos wan-
el chamaquito se volvía a sentar aver- nabe con gorras y pañuelos envueltos en
gonzado y mi amigo recuperaba todo la cabeza que no paraban de enzarzar-
el respeto que el básquet le había hecho los. Pues tan pronto vieron que Máximo
perder. no podía controlarse las lágrimas, esta-
Cuando le comenté a Máximo que llaron en burlas, insultos y mentadas de
me gustaría rapear a él se le ocurrió ha- madre. Hasta empezaron a llamarle Mí-
cer un dúo. Bueno, antes de arrancar, yo nimo y corearon:
tenía que aprender a hacerlo. La verdad
es que no pegaba una rima. No lo logra- No le des más duro
ba. A veces practicaba en la casa, pero que no se va a parar.
a mi hermana mayor le molestaba y no No le des más duro
paraba de ir y venir por el pasillo gri- que no se va a parar.
tando que me callara y que no la dejaba
hacer su tarea. Así que para evitar mo- El Bombero se valió del caos y soltó
lestias salía en mi bici y le daba la vuelta un arsenal de improperios que hicieron
al barrio rapeando. trizas a mi amigo. Antes de terminar le
Entonces la gente consideraba el arrebató la gorra de los Mets, la lanzó al
rap obsceno y eran pocas las emiso- aire, la aparó, se la puso al revés y luego
ras que se arriesgaban a programar las flexionó los músculos que no tenía a la
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manera de Hulk Hogan y soltó un gru- psicólogo, hice una especialidad en el que enardecía a los feligreses. De re-
Junto a su entrenador, Claudio Costa, Pasados veinticinco kilómetros, guiarme a cada vuelta. Me dio ánimo, agosto, y el 25 de octubre, sobre una bi-
Martín Emilio tenía previstos dos esfuer- cuenta Cochise, empezó a sentir el do- hizo un chiste sobre algo que nos ocu- cicleta Colnago de 5,5 kilogramos y tu-
zos, uno el 7 de octubre de 1970 y el otro, lor del esfuerzo y el sudor por todo su rrió en Palma de Mallorca y empezó a bería de acero, logró llegar hasta los 49
por si las moscas, el 11 del mismo mes. cuerpo, pero no paró. Siguió concentra- caminar lentamente alejándose de mí. kilómetros con 431 metros, batiendo el
Cochise había estado viendo los videos do en su objetivo y pedaleó como si de Entonces me sentí más solo que nunca, récord profesional que tenía Ritter. Esa
de Ercole Baldini, el último aficionado en ello dependiera su vida. Cuando el reloj abandonado en la mitad del velódro- bici ahora se exhibe en una estación del
conquistar el récord, y también había mi- marcó los sesenta minutos, el colombia- mo, con la agonía de un minutero per- metro de Bruselas que lleva el nombre
rado lo hecho por Ole Ritter en Ciudad de no había logrado una distancia de 47 ki- siguiéndome por la espalda. Mientras del monstruo belga.
México, en el velódromo Agustín Melgar. lómetros y 563 metros. ¡Victoria! me ajustaba el casco, recordé aquel sá- Tras su logro, Merckx llamó a Cochi-
Un año antes, en ese mismo escena- Los medios registraron la hazaña de bado por la mañana en que aprendí a se y le dijo: “Coco, gracias, me ayudas-
rio, el mexicano Radames Treviño, ídolo inmediato. “Entre aplausos, Cochise ce- montar en bicicleta en una calle de Me- te mucho”.
local de la pista, y con tan solo veintitrés lebró la gesta de haber batido el récord dellín. Miré por última vez al público y Merckx, a diferencia de Cochise, se
años de edad, había alcanzado los 46 de la hora para aficionados, en el veló- tuve la impresión de que allí estaba mi preparó con gran anticipación para el
kilómetros con 955 metros, en esa ve- dromo Agustín Melgar del complejo hermano, el que prefirió vender su ci- intento y había una sensación de segu-
loz pista de madera africana. Radames, deportivo Magdalena Mixhuca”, se es- cla por treinta pesos para que yo no me ridad generalizada en toda la comitiva
también habitual en las revistas del co- cuchó en Todelar. matara en ella”. que lo acompañó y que superaba las cin-
razón, pulverizó lo hecho por Baldini, “A partir de los veinte kilómetros En medio del vértigo de la celebra- cuenta personas. Hasta el rey Leopoldo
pero seguía por detrás de los profesio- empecé a sentir un dolor terrible en las ción, a Cochise le robaron las zapatillas, con su familia, la princesa Liliane y las
nales, por lo que su éxito tuvo relevan- piernas. Luego, a los treinta, me pare- el uniforme y hasta el casco con el que hijas Esmeralda y Maria Christina, esta-
cia local y nada más. ció que ya todo había terminado. Du- había competido. Por poco y no se suelta ban presentes.
Cochise era aficionado, pues has- rante diez segundos no tuve de dónde de los aficionados y, cuando llegó al ho- “A lo largo de esta hora, sin duda la
ta ese momento no tenía ningún patro- sacar fuerzas. Tuve que relajarme y tel, había hasta mujeres con hijos recién más larga de mi vida, nunca conocí un
cinio empresarial y todos sus viajes, o descansar engranando sobre la mar- nacidos para que los bendijera. momento de debilidad, pero el esfuerzo
al menos la mayoría, los costeaba el go- cha. Claudio no hacía sino echarse ha- “¡Cómo te parece hombre! Me necesario no era nada fácil. No es posi-
bierno. Sin embargo, Martín Emilio cia atrás a lo largo de la pista”, recuerda arrancaron las zapatillas nuevas que ble comparar la hora con una contrarre-
quería hacer más distancia que Ritter, Martín Emilio. tanto me gustaban y la camiseta y loj en la carretera. Aquí no es posible ir
y para eso se había preparado haciendo Luego añadió: “No puedes cambiar cuando alcé las manos para saludar, más despacio, para cambiar de veloci-
L A H O R A M ÁS DU R A
tres horas de pista diarias más setenta tu posición sobre el sillín, de manera me estaban quitando la pantaloneta. dad o cambiar de ritmo. El récord de la
kilómetros a fondo en carretera. que poco a poco las entrepiernas se sien- ¿Quieres que te diga que sentí en ese hora exige un esfuerzo total, permanen-
El récord de Treviño no duró mu- ten muy irritadas y el dolor se acumula momento? No era nada semejante a lo- te e intenso, que no es posible comparar
cho. Los ciclistas Fredy Ruegg y Roger en las nalgas y las piernas. Hasta las ma- grar lo que parecía imposible. Tuve más a ninguna otra prueba. Nunca más voy
Riviere, de Suiza e Italia respectiva- nos y los antebrazos empiezan a doler, bien la sensación de que en aquel ins- a intentarlo de nuevo”, dijo el Caníbal.
mente, mejoraron su registro, aunque de tanto tiempo aferrados al manubrio”. tante, estaba repitiendo algo que ya ha- El récord de Merckx duró hasta
en velódromos cubiertos en Europa. Algunos atribuyen la recuperación bía hecho o disfrutando un recuerdo 1984, cuando Francesco Moser, con me-
por B E R N A R D L E M O N D • Fotografías del Archivo Ineos Luego, el danés Mogens Frey, muy co- que tuvo Cochise cuando sus fuerzas fla- agradable. Lo soñé tanto, lo aspiré du- joras tecnológicas, casco aerodinámi-
nocido por Cochise por los mundiales queaban a que en algún momento sonó rante tantos años, que acaricié la idea co y pinganillo, lo superó, también en
de pista, mejoró en veinticinco metros el himno nacional de Colombia, y este de ser campeón del mundo, que cuando Ciudad de México. Hizo cincuenta ki-
lo hecho por Treviño. le llenó de ánimo. Como en cada victo- me bajé de la bicicleta pensé: ‘Ocurrió lómetros y 808 metros el 19 de enero, y
La hazaña del mexicano había sido ria importante en el país de la Virgen del lo que tenía que ocurrir’”. cuatro días después se superó a sí mis-
el 5 de octubre de 1969 y, lamentable- mo con una distancia de 51 kilómetros
A
mente, en abril de 1970 murió en un y 141 metros. Sus registros, como los de
Pippo Ganna, el portento La ruta de la tecnología ha logra- accidente de tránsito. De modo que Co- Boardman, están entre paréntesis, por
piamontés del Ineos, lo co- do barbaridades como pasar de los 59 chise, quien había sido bautizado de esa la tecnología.
nocí en Italia, en 2021. Esta- kilómetros apenas en 1980, con Eric forma precisamente en territorio mani- Pippo Ganna decidió intentar el ré-
ba en Turín, regodeándome Edwards, en Ontario (Canadá), con to, asumió la doble responsabilidad de cord en diciembre del año pasado, des-
entre cientos de turistas y una bici bautizada Vector; o pasar de batir el récord y honrar la memoria de pués de una espectacular temporada.
caminando por las plazas Carlos Alber- los 73 kilómetros en 1989, gracias a su colega caído. Se preparó con antelación y alertó a su
to, Solferino y San Carlos, todas ellas Fred Markham y su Gold Rush, en Es- Para el intento del récord, Cochise y familia para que fueran a verlo. Cuando
vecinas, hacia el occidente, del Palacio tados Unidos. En julio de 2009, en Es- Costa pidieron ayuda financiera del go- cumplió la prueba, al igual que Merckx
de los Saboya y, hacia el oriente, del Ho- tados Unidos, Sam Whittingham, en bierno colombiano, pero el Consejo Na- y que Cochise, sintió que moría sobre la
tel Roma, donde se suicidó Pavese. una Varna Tempestad construida por cional Deportivo la negó, por lo cual el bicicleta. Jocosamente, pero lleno de
Precisamente, frente al Palacio Real Georgi Georgiev, superó los noventa antioqueño tuvo que dirigirse a Euro- verdad, manifestó que le “dolían hasta
de los Saboya, traté de entrevistarlo, kilómetros en una hora. pa, donde encontró apoyó con Giacinto las bolas”.
pero fue imposible arrancarle más de Sin embargo, el esfuerzo que to- Benotto, quien no solo puso dinero, sino El italiano escogió Grenchen, en la
dos palabras, ambas fueron escuálidas, dos los aficionados reconocemos, el de que además le entregó la hermosa bici- cordillera del Jurá, en Suiza, la misma
sin sustancia. las bicis normales, se hizo muy popu- cleta que estaba destinada para Treviño. ciudad donde en agosto el británico Da-
“Grazie, saluti alla Colombia. E tut- lar a partir de 1935, cuando el italiano La máquina era catorce centímetros niel Bigham había impuesto su récord,
ti ok”, dijo el grandote desde sus ojos ti- Giussepe Olmo, en Milán, pasó la cuesta más corta que las que usaba Cochise, lo 55,540. Pippo rodó contra sí mismo du-
bios y su sonrisa nacarada, mientras de los 45 kilómetros. Entonces se anima- que lo obligaba a pedalear en una posi- rante más de veinticinco kilómetros,
acomodaba sus “gambas” en la hermo- ron súper campeones como Fausto Coppi, ción más vertical. La tabla de Costa exi- porque sentía que se iba a caer desma-
sa Pinarello que su equipo recién le ha- Jacques Anquetil y Ercole Baldini, quie- gía 106 pedalazos por minuto y la bici yado, pero continuó y, a falta de diez ki-
bía entregado, en Monza, para el inicio nes también batieron el récord en Milán. avanzaba 7,54 metros por pedalazo. La lómetros, recuperó sus fuerzas. Luego
del Giro de Italia. La barrera de los cincuenta kilóme- idea, desde que decidieron ir por ese lo vieron comiendo nuggets en McDo-
Ese día, en una crono de ocho ki- tros ya parecía más accesible, pero ha- sueño, era superar los 48 kilómetros. nalds, esa misma noche. Había logrado
lómetros y medio, Pippo voló y se vis- tiempo con su familia y recibir títulos y en París, Jules Dubois lo batió por casi bía que buscar otra manera, quizás otra Cochise se presentó a la pista con 56 kilómetros y 792 metros.
tió de líder, y yo fui testigo presencial, medallas de parte de los gobernantes de tres kilómetros y luego, en Denver, temperatura, otra altura. El suizo Ole una trusa azul. Lo saludaron más de “No pensé que le ganaría a Board-
sentado a un costado del puente Ema- esa hermosa localidad repleta de yates, Colorado, en 1898, Willie Hamilton Ritter, en 1968, se aventuró a cruzar tres mil aficionados, la mitad de los que man, pero en los últimos diez minutos
nuelle I, a orillas del Po. Casi podía oír chalets y vecina de Suiza. logró superar los cuarenta kilóme- el Atlántico y llegó a Ciudad de Méxi- habían ido a ver a Treviño un año atrás. volví a sentir las piernas para intentar
su respiración mientras se doblaba so- En Milán, frente al Duomo, le pre- tros y setecientos metros. El ciclismo co, donde se instaló por más de un mes Todos coreaban: “Cochís, por Treviño, romper el muro de 57 vueltas”, contó.
bre su bicicleta en las chicanas de la ca- guntaron por primera vez sobre el ré- seguía derrumbando barreras de alto para alcanzar el hito. Utilizó una Fiore- Cochís, por Treviño”. Carmen y las ánimas del purgatorio, la Cochise y Costa se demoraron varios Cuando se bajó de su bici, Ganna pa-
lle Garibaldi. cord de la hora, y Pippo respondió muy rendimiento. lli-Coppi de siete kilogramos y medio, y El antioqueño se persignó y tomó su prensa desenterró todos los secretos del días en volver a Colombia, sin embargo, recía un anciano. Su rostro denotaba
Fue líder durante tres días, hasta convencido: “Sí, lo intentaré”, pero no Al comienzo se trató de un reto del un desarrollo de 54x15. lugar en la pista. Esperó a que los relojes nuevo héroe, se metió a la casa de cada la excitación no disminuyó. Cuando lle- cansancio y tenía la frente llena de arru-
la subida a la fría Séstola, donde Ales- aclaró cuándo. poder humano, pero desde los años Cientos de aficionados abarrotaron estuvieran en cero, y se lanzó a conquis- uno de sus familiares, y ministros y has- gó el avión a la capital la recepción fue gas. Había perdido peso y sus piernas
sandro Di Marchi se vistió de rosa. Lue- El récord de la hora es una prue- treinta también pasó a ser una compe- el velódromo de Ciudad de México para tar la historia. Su plan era rodar al mis- ta el mismísimo presidente ofrecieron tremenda. Algunos medios hablan de temblaban a cada paso. Y, replicando a
go, en la etapa nueve, en Campo Felice, ba individual muy antigua que nunca tencia tecnológica entre las marcas de ver rodar a Ritter, quien no pasó de los mo ritmo que Mogens Frey. discursos por lo conseguido. cientos de miles de personas en las ca- Merckx, señaló: “Creo que nunca lo vol-
Egan tomó el liderato de la carrera y ha gozado del prestigio que poseen las bicicletas. Por eso el récord es vigilado 48 kilómetros y 643 metros, y casi vo- El clima de Ciudad México no ayudó Juan Gossaín hizo una linda estam- lles y de un gran operativo de seguridad veré a hacer”.
Ganna se vació para ayudarlo. pruebas olímpicas o del calendario UCI. por dos agencias, la UCI y la Internatio- mita a una reportera cuando pudo ba- mucho, desde septiembre la lluvia apa- pa de la victoria en uno de sus más acla- para el suceso.
No había ciudad donde no vitorea- Causó revuelo cuando lo batió Eddy nal Human Powered Vehicle Associa- jarse de su máquina. recía en cualquier momento y la hume- mados reportajes, contó detalles poco Con una corona de laurel, Cochise
ran al piamontés. Venía de ser campeón Merckx, en 1972, o cuando el británi- tion (IHPVA). Pese a no cruzar el umbral de los dad era intensa. Por eso Cochise salió a conocidos por los aficionados, como corrió en medio de flores y un mar de
olímpico de la persecución por equipos co Chris Boardman lo rompió en tres En esta categoría, lo curioso son los cincuenta kilómetros, el suizo mostró la pista a las diez de la mañana, esperan- cuando Cochise estuvo en Palma de Ma- gente lo aplaudía en cada zancada. Lue-
en Japón, y ya acumulaba varios títulos ocasiones diferentes, con una bicicleta nombres de las bicis, además de los re- el camino para los siguientes aspiran- do que el sol fuera su aliado en la gesta. llorca, sin un peso y caminando por la go se subió a un automóvil para ir hasta
mundiales, dos de ellos en crono y otros de alta tecnología, las primeras dos ve- gistros alcanzados. Marcel Berthet, tes. Y entonces llegó Cochise. El Gi- El Espectador, Cromos, El Tiempo, playa se dio cuenta de una prueba noc- El Campín, y hasta allí los siguieron afi-
tantos en pista. Una bestia que hacía re- ces, y con una convencional, en su últi- francés, logró el primer registro con gante de Guayabal venía de hacer un El Colombiano y Vea Deportes habían turna de ciclismo, la corrió, ganó y se cionados. Era Clark Gable, era Frank Si-
cordar al suizo Fabian Cancellara, con mo intento. una cabra altamente tecnológica en regular mundial de ciclismo en Leices- desplazado corresponsales para regis- llevó el premio de ochenta dólares que natra, era Elvis.
quien llegó a entrenar en cercanías del Según la Unión Ciclística Interna- 1933. La llamó la STD Bycicle y rodó 49 ter, en la pista, y tenía entre ceja y ceja trar el hecho. Cochise estaba nervioso, le permitió sobrevivir varios días. La gesta de Cochise llegó a oídos de
lago Como. cional (UCI), el primer récord lo logró kilómetros y 99 metros. Cinco años más el prestigioso récord, aunque su intento pero decidido. En ese reportaje, el campeón narró los europeos y un día Eddy Merckx, el Ca-
Pippo también ganó la crono fi- el ciclista y periodista francés Henri tarde, en vísperas de la II Guerra Mun- iba a quedar registrado como aficiona- Los primeros pedalazos fueron in- lo siguiente: níbal, quien ya estaba preparando su in-
nal del Giro, en Milán, redondeando Desgrange, uno de los precursores del dial, Francis Fauré, en su Recumbent do, no como profesional, pues estaban tensos. El Gigante estaba concentrado “Costa me dijo que, de común tento, lo invitó a almorzar junto a Felice Posdata: Siete días después, Pippo
una carrera inolvidable para el Ineos, Tour de Francia, en mayo de 1893, en Bike, pasó de los cincuenta kilómetros, por disputarse los Juegos Olímpicos y y sus números eran favorables. Giacinto acuerdo con los jueces, ya habían acor- Gimondi. Hablaron en italiano y Cochise compitió por Italia en el mundial de pis-
con Egan Bernal campeón absoluto de un velódromo de París. Alcanzó a ro- marca que, en las bicis convencionales, el antioqueño quería estar en la cita de Benotto lo miraba desde la tribuna, jun- dado la hora de partida. Me hizo las úl- le contó cada detalle de su esfuerzo. ta en Aguascalientes, donde pasó a la
la corsa rosa. Un día antes, en Verba- dar, durante una hora, 35 kilómetros y no se superaría hasta 2014, cuando Jens Múnich, portando la bandera colombia- to a los periodistas Armando Moncada timas advertencias sobre el tic tac y el Con toda esa información, el Caní- historia Cochise, y batió el récord mun-
nia, su pueblo natal, lo había visto pasar 325 metros. Un año después, también Voigt, en Grenchen, hizo 51,115. na en el desfile. Campuzano y Javier Giraldo Neira. péndulo del reloj por el que yo podía bal viajó a México en 1972, a finales de dial de la persecución individual.
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Borges
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artistas y personas vinculadas al mo- inmortalidad personal”. Frase que an- de los europeos”, presentaron a su la- informal con periodistas, escritores e
vimiento cultural de la ciudad”. Sin ticipó la noticia que se robaba las por- zarillo: se trataba de María Kodama, intelectuales antioqueños”. Uno de los
embargo, la asistencia, liderada por Ma- tadas de los periódicos un día después, en aquel entonces su secretaria priva- invitados fue Jairo Osorio, quien, en el
nuel Mejía Vallejo, fue muy inferior a la cuando Borges dejaba el país rumbo a da y posteriormente su esposa, viuda y prólogo del libro Borges, memoria de un
gesto, escribió que ese encuentro infor-
en
esperada, reduciendo el evento a las di- Lima, Perú: “Murió Laureano Gómez”. albacea. Juntos estudiaron inglés anti-
mensiones de una simple mesa redon- Sí, el expresidente de la República, cé- guo, islandés, japonés y árabe, y escri- mal rápidamente se convirtió en una
da. ¿Por qué fue tan poca gente? En un dula # 1 de Colombia, amigo del na- bieron a cuatro manos un libro titulado “fiesta en la que atormentaron a Bor-
artículo titulado “El otro Borges en Co- zismo y del franquismo, que fallecía Atlas, publicado en 1984, sobre los sitios ges a punta de tangos”, siendo testigo
lombia”, publicado por El Espectador, debido a una hemorragia gástrica a los más memorables que conocieron en sus de estas palabras que el visitante ilus-
arrojan esta respuesta: “Es entendible 76 años, fatídica edad en la que los dígi- viajes alrededor del mundo, y donde no tre le escupió al oído de su anfitrión:
al considerar que se trataba de un día de tos suman trece. aparece Medellín. Borges le llevaba 38 “Pero, alcalde, ¿qué hice yo para mere-
Medellín
descanso y de cumplimiento de deberes Precisamente trece años más tar- años, los mismos que a la referida María cerme esto? ¿Vos sabés que a mí no me
religiosos, en una sociedad tradiciona- de, en 1978, volvió Borges a Medellín. Esther Vásquez, la íntima colaboradora gusta el tango?”. Esa incomodidad ma-
lista como la antioqueña”. Asimismo, la Esa vez, a diferencia de 1965, fue reci- que a último momento decidió no acom- nifiesta de Borges no se quedó ahí, tras-
conferencia fue muy próxima al partido bido en el aeropuerto Olaya Herrera por pañarlo a la Tacita de Plata en 1965. Ca- cendió, por ejemplo, hasta el editorial
Medellín versus Quindío, y el Medellín el alcalde de turno, Jorge Valencia Jara- torce años más tarde, en 1979, cuando de El Espectador publicado el jueves 23
era el equipo más popular de la ciudad millo, y en las portadas de los periódicos Borges cumplió 80 años y se los celebra- de noviembre de 1978: “Haber llevado
en aquella época: “Razón social de poe- por titulares como este: “Jorge Luis Bor- ron en la televisión pública argentina, a ese pozo humano de misterios sub-
tas y escritores”. ges llega hoy a las 11 a Medellín”. Titu- en un programa conducido por Anto- conscientes, llamado Jorge Luis Borges,
Al día siguiente, lunes 12 de julio, El lar de El Colombiano al que se sumó este nio Carrizo, este introdujo a María Ko- a la Casa Gardeliana, es algo atrabilia-
Colombiano publicó este titular cerran- otro publicado por El Espectador, el mis- dama así: “Su presencia termina con los rio. En infinidad de ocasiones el poe-
do la portada, junto a una publicidad de mo día, sábado 18 de noviembre: “Por infundios que decían que María Koda- ta austral ha inundado al mundo, por
por J U A N F E R N A N D O R A M Í R E Z Almacén Sylvania, distribuidor de tubos 60 horas, Borges en Medellín”. Si bien, ma es un personaje inventado por Jorge medio de las ondas hertzianas y de la
fluorescentes: “Jorge Luis Borges habla- fueron muchas menos horas las que es- Luis Borges”. prensa, con acritudes no solo contra el
• Fotografías de Jairo Osorio rá esta tarde en el Paraninfo”. Pero antes tuvo en la ciudad, ya que Borges pasaría Cuando llegaron al Hotel Interconti- tango sino también contra Gardel y su
de cumplirse ese titular, Borges asistió a el domingo en Cartagena. Esa fue la con- nental, María Kodama se dio cuenta de voz albaricoqueada… Fue una tortu-
un almuerzo en el Club Campestre, or- dición sine qua non que le puso al alcal- que allí, en uno de los salones, se esta- ra, un suplicio peor que el Tántalo, ese
ganizado en su honor por el alcalde de de para venir a Medellín, quería volver ba llevando a cabo un congreso de com- homenaje que le hizo el burgomaestre
Medellín, Evelio Ramírez Martínez. a sentir las murallas de La Heroica. Allá putación sobre “Terminales inteligentes a tan pulcro valor cerebral. Cuya mente
Después tomó el algo en el mítico salón se hospedó en el hotel Capilla del Mar, en equipos de la serie 700”, se lo comen- y cuyo espíritu están a cósmicas distan-
Versalles, en la mesa nueve, donde pi- en el séptimo piso, habitación 701. A las tó a Borges y de paso le recordó que él cias de la estupidez”.
dió la especialidad de la casa: empana- cinco de la tarde, tras la siesta, recibió a ya había sido un computador. ¿Dónde? Luego del suplicio en la Casa Gar-
das argentinas, las cuales, como señaló Jairo Osorio y Carlos Bueno, quienes le En Alphaville, película del recientemen- deliana, vino el mencionado parénte-
en el libro El humor de Borges, le gusta- hicieron una larga entrevista, rompien- te fallecido Jean-Luc Godard, estrenada sis cartagenero, el reencuentro con las
ban mucho, “siempre que no tengan mu- do el hielo con esta frivolidad: ¿café o el 5 de mayo de 1965, un mes antes de murallas: “Una muralla es una barrera
cho picante”. Finalmente, llegó la hora mate? “Café, el mate es un mero hábito. que Borges viniera a Medellín por pri- mágica destinada a detener la muerte”,
de la conferencia, 6 p. m., la segunda del El café tiene una tradición que no la tie- mera vez. En ella se narra un universo señaló en su ensayo sobre Shih Huang
mes correspondiente al ciclo “Lunes de ne el mate”. distópico a lo nouveau roman, sin pasa- Ti, el emperador que ordenó la construc-
las Artes”, organizado por la Universi- Casualmente con un café en la mano, do ni futuro, conjugado en presente de ción de la muralla china mientras abolía
dad de Antioquia. En esa ocasión Borges apareció Borges encabezando la porta- indicativo, en el cual no existen antro- el pasado, la palabra muerte y buscaba
habló sobre “La literatura de arrabal”, da de El Colombiano ese domingo 19 de pomorfismos y por eso están prohibidas el elixir de la eterna juventud. Borges
introduciendo el tema con los distintos noviembre: una foto a color, sin titular, expresiones como por qué, amor o llorar. volvió a la ciudad de la eterna primave-
Borges en la Casa Gardeliana.
títulos y variaciones que había tenido su cuyo pie de foto era el primer verso de Ese universo sin trato posible con divi- ra el lunes en la mañana, acompañado
cuento “Hombre de la esquina rosada”: “Alguien”, poema publicado por Jorge nidades, animales y cosas es mantenido virtualmente por este titular publicado
L
mientras lo hacía, en los arrabales de Luis en 1964: “Un hombre trabajado por en equilibrio estable por una macrocom- en la portada de El Colombiano: “Hoy,
a primera vez que Borges vino Un día después El Tiempo titularía en Además de ese contenido suplementa- bio-bibliográfica durante dos párrafos, Medellín, era capturado Hernán Quin- el tiempo…”. Esa foto fue tomada en la putadora que habla, llamada Alpha 60, homenaje a Jorge Luis Borges”. El titu-
a Medellín fue en 1965, diez primera plana lo siguiente: “Borges lle- rio, El Colombiano también le dedicó el para luego desembocar en el itinerario tero Arango, alias Centavito, por haber Oficina de Fomento y Turismo del Ola- quien cierra la película con estas pala- lar estaba justo a la derecha de la noticia
años después de haberse cum- ga a Bogotá”. Titular acompañado por editorial principal de ese domingo 11 de conferencias que Borges dictaría en obligado a su esposa a tomarse un fras- ya Herrera, mientras Borges esperaba su bras tomadas de un ensayo de Borges, deportiva del momento: el triunfo por la
plido la mayor paradoja de su una foto del protagonista junto a Esther de julio: “Medellín recibirá a partir de Medellín y en esta línea definitiva: “Le co de Folidol, el veneno de moda, y luego “ligero equipaje”. El café lo amenizó con titulado “Nueva refutación del tiempo”, mínima del Nacional al Caldas, suficien-
existencia, ya que, en 1955, se Zemborain, él con gafas recetadas y ella hoy la grata y honrosa visita del poeta deseamos venturosa y amable perma- presenciar su lenta muerte. Era la vida recuerdos de su niñez, “cuando en Bue- escrito en la víspera de navidad, el 23 te para clasificar al cuadrangular final,
le borraron las letras de los libros a cau- con gafas oscuras, siendo recibidos en el y escritor argentino Jorge Luis Borges, nencia en tierra antioqueña”. número 74 que cobraba el Folidol du- nos Aires se vendía el agua de barril o de diciembre de 1946: “El tiempo es la junto a Santa Fe, Cali y Millonarios.
sa de su enfermedad, la pérdida gra- aeropuerto por Arturo Mathov, el emba- una de las más egregias figuras del pa- La corta permanencia de Borges en rante 1965, y la 107 en general, faltaban canecas y las menudencias no formaban sustancia de que estoy hecho. El tiempo Antes del homenaje, Borges tuvo un
dual de la visión, y al mismo tiempo fue jador argentino en Colombia. En el pie norama literario del habla española en tierra antioqueña tuvo como epicentro muchas más hasta que fuera prohibida parte de los alimentos socialmente acep- es un río que me arrebata, pero yo soy coloquio en la Piloto, a las 11 a. m., don-
nombrado director de la Biblioteca Na- de foto se agregaba que, tras esa bien- el presente siglo. Actualmente realiza el Hotel Nutibara, donde se hospedó y su venta en 1969. tados”. Luego de beberse el café y recibir el río; es un tigre que me destroza, pero de respondió 33 preguntas formuladas
cional de Argentina: paraíso terrenal venida oficial, Borges fue trasladado di- una correría de amistosas proyecciones dio la primera conferencia, programada Antes de viajar a Cartagena en fecha las maletas, Borges fue trasladado por el yo soy el tigre… El mundo, desgraciada- por siete escritores, ubicados en una
inalcanzable de casi un millón de ejem- rectamente al Teatro Colón, donde dio a través de los países iberoamericanos, para las 7 p. m. de ese 11 de julio, aun- de mal agüero, martes 13 de julio, Bor- alcalde hasta el Hotel Intercontinental, mente, es real; yo, desgraciadamente, mesa frente al protagonista en el si-
plares distintos, de los cuales apenas una conferencia “sobre la literatura de y su presencia en Colombia obedece al que no se sabe a ciencia cierta cuál fue ges le concedió una entrevista al pro- donde se hospedó el tiempo que estuvo soy Borges”. Sin embargo, la macrocom- guiente orden, de derecha a izquierda:
podía vislumbrar los de lomos amari- su país”, con los palcos y las plateas a re- propósito, reiteradas veces manifestado, el tema, pues la prensa anunció dos dis- grama radial “La hora del vendedor”, de en Medellín. putadora que habla no dice “soy Borges”, René Uribe, Juan Zuleta Ferrer, María
llos, el color que nunca perdió. Esa pa- ventar. Cinco páginas más adelante, en de vincularse personalmente al crecien- tintos: “Literatura argentina contempo- RCN, donde conversó sobre tres temas: Después de ese pie de foto, El Colom- sino “soy Alpha 60”. Elena Uribe, Darío Ruiz Gómez, Ro-
radoja capital sería trasladada al negro la sección “Noticiero cultural”, se anun- te movimiento cultural de nuestro país, ránea” y “Cuestiones literarias y nuevos literatura colombiana, letras de tangos biano invitaba a sus lectores a trasladar- La única actividad programada para cío Vélez, Manuel Mejía Vallejo y Juan
sobre blanco cinco años más tarde, al ciaba que la segunda conferencia de deseo que ahora se cumple bajo el auspi- movimientos del arte en el mundo”. Lo y milongas, y por qué triunfó primero se hasta la página 14A para más detalles Borges ese sábado 18 de noviembre era Luis Mejía. El coloquio lo introdujo el
ver la luz el “Poema de los dones”, que Borges en suelo capitalino sería ese 8 de cio de la embajada de la república argen- que sí dejó claro la prensa es el público en Europa que en Argentina, asunto que sobre la llegada de Borges. Allí, no bien una recepción privada en la Casa Gar- director de la Piloto, quien le entregó a
abre así, con estos versos estoicos: “Na- julio, en el Instituto Colombiano de Cul- tina en Bogotá”. Tras ese punto aparte, objetivo al que estaba dirigida la confe- zanjó con la frase que más repitió pú- lo identificaron como “el más europeo deliana, a las 6:30 p. m.: “Donde la al- Borges el “premio Nobel de nuestra ad-
die rebaje a lágrima o reproche / esta tura Hispánica, a las 6:30 p. m., con en- el editorial se transformaba en una nota rencia: “Un selecto grupo de escritores, blicamente en su vejez: “No creo en la de los argentinos y el más argentino caldía le tiene preparado un encuentro miración, afecto y amistad”. Después
declaración de la maestría / de Dios, trada libre, tema: “La poesía gauchesca”.
que con magnifica ironía / me dio a la Finalizada la conferencia, la embajada
vez los libros y la noche. / De esta ciu- argentina ofreció un cóctel en su honor,
dad de libros hizo dueños / a unos ojos al que asistieron, apuntó El Siglo, “desta-
sin luz, que solo pueden / leer en las bi- cadas personalidades de nuestro mundo
bliotecas de los sueños…”. literario y social”.
Ese poema fue dedicado a María El 9 de julio, día nacional argenti-
Esther Vásquez, en aquel entonces co- no, Borges inició actividades muy tem-
laboradora de Borges y posteriormente prano, a las 6:30 a. m., con una visita a
autora de dos biografías no autorizadas la Academia Colombiana de la Lengua,
sobre Jorge Luis. Según el libro Borges, donde habló en contra de la lexicografía
a life, ellos se conocieron en 1957, cuan- del diccionario de la RAE. Al mediodía
do María Esther se incorporó al Depar- viajó a Cali, donde dictó una conferen-
tamento de Extensión Cultural de la cia a las 6 p. m., en el Teatro Municipal,
Biblioteca Nacional. En la página 356 de y otra al día siguiente, en La Tertulia, so-
ese libro también se dice que su amistad bre poesía argentina. Ese viernes 9 de
se fue haciendo cada vez más cercana, julio apareció la primera huella de Bor-
adquiriendo tintes románticos, los cua- ges en Medellín, en forma de expecta-
les llegaron a su fin en 1965, cuando se tiva, a través de este titular publicado
hizo insalvable la diferencia de edad que por El Colombiano en la página 4: “Jor-
los separaba, 38 años, y ella anunció su ge Luis Borges será desde mañana hués-
pronto matrimonio con el poeta Horacio ped de Medellín”. Sin embargo, por un
Armani. Por eso Borges no viajó a la gira retraso en el vuelo de Cali a Bogotá, ese
por Colombia con esa íntima colabora- titular no se cumplió, ya que Borges no
dora, sino con otra Esther, esto es, con arribaría a la Tacita de Plata el 10 de ju-
Esther Zemborain, a quien le había dedi- lio, sino el 11.
cado Ficciones veinte años atrás y con la Mientras Borges volaba de Bogo-
que escribiría a cuatro manos Introduc- tá a Medellín, comenzaría a circular en
ción a la literatura norteamericana, libro la ciudad una nueva edición de El Co-
publicado en 1967. lombiano Literario, con una antología
La gira de Borges por Colombia, que de su prosa y verso y este artículo alu-
hacía parte del Mes de la Amistad Co- sivo a él: “Jorge Luis Borges o las encru-
lombo-Argentina, comenzó el 7 de julio. cijadas de la memoria”, de Felipe Ortiz. Recepción a Borges en el aeropuerto Olaya Herrera. Borges con Manuel Mejía Vallejo. Homenaje a Borges en el Palacio Municipal. Alcalde Jorge Valencia Jaramillo, Borges y María Kodama.
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HAZAÑAS
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vinieron las preguntas, una de ellas despacho del alcalde, la cual fue gra- sobreviven apenas los primeros siete mi- a Medellín, en una columna de Alber-
esta, la del complejo de inferioridad bada y transcrita en las páginas fina- nutos, en los que Borges alcanzó a re- to Aguirre publicada por El Espectador,
tricolor: ¿usted qué piensa de los es- les de Borges, memoria de un gesto. Allí, cordar a su bisabuelo, el coronel Manuel bajo el título “Borges superestrella”,
critores colombianos? ¿Cuáles son sus entre otras cosas, Zuleta Ferrer le con- Isidoro Suárez, “que comandó una car- donde criticaba la posición reacciona-
preferidos? Borges solo conocía a José tó que la última canción que interpretó ga de caballería peruana y colombiana ria de Borges en su torre de marfil, de-
Asunción Silva y a García Márquez. De Gardel antes de su viaje fatal a Medellín en la batalla de Junín”. Y posteriormente fensora de las dictaduras del cono sur,
este último María Kodama le había leí- fue Mi Buenos Aires querido. Borges, que fue arrestado y expulsado del Perú por y la “babosa admiración” de sus segui-
do Cien años de soledad, de la cual no se sabía el coro y estaba a punto de par- intentar derrocar a Bolívar, que ya era dores: “Cada uno escoge el tipo de es-
disfrutó su desenlace: “Es una gran no- tir hacia Buenos Aires, entonó estos dos presidente de Colombia. critor, de hombre que quiere ser dentro
vela, aunque creo que tiene cincuenta versos: “Cuando yo te vuelva a ver / no Posdata 3: El viernes 24 de no- de su tiempo. Unos están con el pueblo
años de más”. Esa fue la respuesta que habrá más pena ni olvido”. Sin embar- viembre de 1978, apareció en la pren- y sus batallas. Otros con fantasmas y por G L O R I A E S T R A D A
más gracia causó en el público: más de go, años más tarde se descubrió que la sa el último eco de la visita de Borges laberintos”.
mil personas que, según El Espectador, última canción que interpretó Gardel no • Ilustración de Juliana Arango
“incluso trataron de penetrar violenta- fue esa, sino Tomo y obligo. Borges se fue
mente en el auditorio de la Piloto, como para siempre de Medellín a las 5 p. m.,
si se tratara de un concierto de rock”. Al y seguramente también a la tumba con
final, como si se tratara de una estrella ese equívoco.
de rock, Borges se quedó firmando au- Posdata 1: Antes de irse, Borges pro-
tógrafos: “No sé si serán firmas o ideo- nunció este adiós: “Siempre pienso que
gramas lo que estoy haciendo”. Una de tengo varias patrias. Ahora, Medellín va
las firmas la estampó en la carátula de a ser otra”. Además, prometió que iba a
Jairo canta a Borges, disco de culto que volver a situar a Colombia en alguno de
musicaliza varios de sus poemas, publi- sus cuentos, ya lo había hecho en 1975,
cado en 1977. con la publicación de “Ulrica”, donde el
El homenaje llegó después del al- narrador es un profesor de la Universi-
muerzo, a las 3 p. m., en la alcaldía, dad de los Andes y le responde esta pre-
donde lo declararon huésped de honor gunta a la protagonista noruega: “¿Qué
y le entregaron las llaves de la ciudad. es ser colombiano? No sé… Es un acto de
Estas fueron las palabras de Borges al fe”. Aunque Borges no cumplió esa pro-
recibir las llaves de Medellín: “Me en- mesa, sí volvió a mencionar a Colom-
tregan estas llaves que no abren nin- bia, en El humor de Borges, al escuchar
guna puerta, o, mejor dicho, que las esta línea viajera: “Yo me regreso a Co-
abren todas. Para mí serán el símbolo lombia”, y comentarla: “Qué lindo el ‘yo
de la nostalgia, porque estaré en Bue- me regreso’, queda gracioso y le da más
nos Aires añorando esta tarde en que energía a la frase”.
estoy con ustedes, en que me siento Posdata 2: Dos días después de irse,
en tierra de Colombia, rodeado por su o sea el miércoles 22 de noviembre de
cóncava hospitalidad y generosidad. 1978, en el programa “Gloria 7:30”,
Muchas gracias, digo esto a cada uno transmitido por la Cadena Uno, salió
de ustedes, singularmente. No puedo al aire una entrevista que le hizo Glo-
hablar más… Estoy muy conmovido… ria Valencia de Castaño: “Siendo esta la
Discúlpenme”. primera vez que el famoso hombre de le-
Tras el homenaje, Borges sostuvo tras concede un reportaje para la panta-
una charla con Juan Zuleta Ferrer en el lla chica colombiana”. De esa entrevista Borges en la Casa Gardeliana.
Recogebolas Negocio
E
sta vez cuando llegué al pue- en la mano a cualquiera de A las 10:18 apareció el En la Avenida Oriental, casi llegan-
blo y pasé por la escuela justo ellos. Pero el balón ya viajaba bus y nos subimos, ella con la fe do a La Playa, a mi papá le dio por de-
estaban en el momento enér- por el aire, como es debido. Juro de que podíamos pasar las dos con volverse a averiguar por el utensilio
gico del recreo. Niñas y ni- que sudé, fueron largas esas milésimas su tarjeta y yo con la esperanza pues- ese que venden en la calle y que sirve
ños andaban en sus juegos, de segundo en las que el balón se elevó ta en que alguna de las pasajeras que para pelar, picar y rallar verduras. Cla-
chanzas y conversas. Mientras camina- y… ¡Pasó! Uff, qué alivio. había a bordo me vendiera el pasa- ro, papá. Y nos devolvimos un par de
ba me quedé mirando a uno que juga- El mundo volvió entonces a rodar a je. Merce pasó porque una de las otras metros al sitio donde el vendedor con
ba con otros en el patio y tenía un corte su velocidad habitual. Los niños reanu- se dispuso, pero tampoco le alcanzó el micrófono inalámbrico promovía la he-
de pelo tipo punkero. Qué bueno que daron el juego y yo también mi camino. saldo. Ya estaba sentada Merce cuan- rramienta rallando repollo y sacando
lo dejan asistir así, pensé, recordando Las gracias ya me las habían dado. do le dije al conductor: “Me tengo que tajadas de pepino. “Con mucho gusto,
mis uniformados tiempos escolares. De bajar, ¿cierto?”, y él como que no sa- caballero, niñas, vea, esto son seis fun-
la observación me sacaron sus miradas bía qué decirme, pero tampoco abrió la ciones en una, mango antideslizante,
posadas con insistencia sobre mí, inclui- puerta para que me bajara. “Métase por una comodidad...”. El rito de presenta-
do el de la cresta. debajo, como los niños”, creo que dijo ción del artefacto incluía la manipula-
—¿Sí? —dijo alguno. Merce, o pudo ser otra pasajera. ción por parte del potencial comprador,
Y yo, que aterrizaba: A las 10:20 yo estaba pasando por así que mi papá, impulsado por el ven-
—¿Qué cosa? debajo de la registradora y enseguida dedor, tomó el artefacto e intentó se-
—Que si nos tira el balón. Nos hace todas las personas a bordo celebraban guir las primeras indicaciones de uso.
el favor. Muchas gracias. mi hazaña. El conductor en silencio y Mientras tanto, mi hermana y yo sen-
Pasajera
No sé si hablaron todos al tiempo o con una sonrisa aprobaba. tíamos las miradas de las personas que
si fueron frases alternadas por varios. Merce y yo nos sentamos juntas. A pasaban: estábamos siendo protagonis-
Lo cierto es que me apuré a establecer Vi a Merce por primera vez, y cuan- las 10:38 ya ella sabía qué andaba yo tas de una especie de aviso comercial
la ubicación del objeto para acometer do todavía no sabía que se llamaba así, haciendo por aquellos extramuros y yo callejero. “¿Usted es el que lo va a usar,
la valiosa tarea que me encomenda- a las 10:05 a. m. Subía la loma riéndose sabía a qué iba ella con tanto afán para caballero?”. Sí, le dijo mi papá y agarró
ban. Avancé por el borde enmallado de mientras contaba que el perro callejero el centro. un pedazo de cebolla cansado de la alo-
la escuela y lo vi; estaba en la cuneta que caminaba a la par con ella se había Un minuto después era invitada ofi- cución y con ganas ya de probar los be-
del centro de salud. Me acerqué decidi- comido una tórtola. cial a su casa: “Cuando vuelva a subir neficios del dichoso utensilio a ver si se
da, pero en el preciso instante de hacer Supe que se llamaba Merce a las pregunta por mí, yo me llamo Merce- decidía a comprarlo. “Pero venga, caba-
contacto con el balón recordé, inevita- 10:07 cuando quien estaba conmigo la des, cualquiera la lleva hasta donde yo llero, hágale con el repollo…”. No, mi
blemente, mis ancestrales limitaciones llamó para preguntarle si me vendía un vivo, y la invito a almorzar bien bueno”. papá quería probar con la cebolla. En
para el lanzamiento de cosas, más aun, pasaje en el alimentador del metro ya A las 10:47 llegamos a la parada fi- esas arrimó una pareja a preguntar por
de las esféricas. Tuve miedo. No quería que yo me había quedado sin saldo. nal. Merce afanada, yo, con tiempo de el precio y enseguida la mujer pregun-
defraudar a aquellos niños que en ese A las 10:08 Merce me estaba dicien- sobra. Ella corrió a bajarse para tomar tó también si vendía algo para pelar los
momento podían estar murmurando do que qué pesar pero no tenía sino enseguida otro bus. “Bueno, niña, vuel- huevos. Los huevos cocidos, le ayudé a
algo como: qué señora más lenta. 2400 pesos, “lo que vale el pasaje”, va”, me dijo. precisar yo. “Ah, no, señora, pa eso sir-
Contrariando mis miedos y dispues- pero que ella le decía al conductor que Todavía vi a lo largo de una cuadra ve una uña larga”. Y nos reímos todos.
ta a retarme para cumplir la labor, tomé me llevara por la de atrás. “Todos esos su pelo en llamas, abriéndose paso en- Fue el instante que papá aprovechó para
el balón y levanté la mirada. La altura conductores son amigos míos… Bueno, tre la gente. Los minutos, por su parte, probar, no muy diestramente, que sí, que
de la malla casi me mengua, sin embar- hay unos más queridos que otros, pero se seguían derritiendo bajo el cielo ar- el coso ese sí le podía servir para picar
go, avanzando por el andén empinado espere y verá”. diente de Medellín. la cebolla de huevo. A cómo, a diez mil,
disminuyó un poco. Los chicos espera- A las 10:11 estábamos las dos es- de qué color lo va a llevar, rosadito, dijo
ban. Lancé el balón hacia arriba inten- perando el transporte. Y tres minutos papá señalando el naranjado. “Vea qué
tando imprimir la fuerza y la curvatura después, ella, con las canas tinturadas rosadito tan bonito”, nos hizo reír otra
necesarias para no hacer el ridículo y, de rojo vivo, unos sesenta años le pon- vez, arrastrando la risa que ya traíamos,
sobre todo, para que no fuera a que- go, se paró en la mitad de la calle a mi- a nosotros, a otro señor que ahí lo espera-
darse engarzado en el alambre de púas rar para arriba como llamando el bus. ba y a una señora que no se aguantó y de-
que coronaba la malla. ¡Qué compro- “Bajá pues gonorzofia que tengo que es- tuvo su paso para arrimarse por un ladito
miso! Hubiera preferido caminar has- tar a las doce en el centro”, y se secó de y decirnos que ese pelador era muy bue-
ta la puerta de la escuela y entregárselo la risa, celebrándose a sí misma. no, que ella ya había comprado uno.
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Morir en Medellín
hace cien años
En 1900 la vida era frágil y las cajón por $12”. Había entierros anterioridad, para la gente común, los chuzara en el camino hacia la
condiciones eran incluso precarias fastuosos que podían incluir, por el momento de su muerte, velorio eternidad” y para dar la bienvenida
para muchos, así que morir siendo ejemplo, un hábito de cuarenta pesos y entierro podía también ser el al coro de ángeles que “antecede
bebé, pequeño, adolescente o mayor para llegar con elegancia a la otra momento de su primer retrato, imagen la llegada ante Dios”, con quien
era un asunto altamente probable vida. Así mismo, la competencia para la posteridad, momento en el tendrían vida eterna al no haber
que se aceptaba como voluntad de en el sector era dura: la agencia que —a pesar de muertos— había que caído nunca en el pecado. Más allá de
Dios y se recibía con ceremonias y Mortuoria Rendón, fundada en conservar la elegancia con maquillaje, captar a estos bebés, los fotógrafos
ritos que variaban según la edad y las 1872 y con número telefónico 738, amortajamiento y cosida de la boca retocaban las imágenes aclarando
posibilidades económicas del fallecido. ofrecía “lo mejor en cajas, precios, para quedar presentables durante la zona superior, buscando que
Había entierros de primera, segunda, cumplimiento y honradez”, algo las velaciones y el sepelio; vanidad pareciese “más despejado el camino
tercera clase. Una ceremonia de que complementaba con “el mejor humana, antes muertos que sencillos. hacia el Señor”.
estatus incluía “6 cirios por $2, coche mortuorio de la ciudad”, según Quienes fallecían siendo bebés eran Finalmente, los testamentos también
peones y ayudantes por $5, derechos anuncio del 28 de abril de 1880. “pequeños angelitos portadores hacían parte del rito. En ellos los
de cementerio $6, acompañamiento Mientras que para los privilegiados, o de pureza”, se les enterraba con fallecidos reafirmaban —incluso
musical por $5, derechos de iglesia cercanos a los fotógrafos de la época, zapaticos y pequeños ramos de tajantemente— sus creencias
Nuestra comida es un acto de amor y sanación. por $12 y naturalmente un buen era usual haber sido retratados con palma, para “evitar que una tuna cristianas (“única fe, consuelo y
Es un momento de conexión con el otro, por medio esperanza para mi desgraciada
del cual tenemos la posibilidad de recordar existencia”, “Dios me otorgue el
infinito bien de permanecer en mi
que la vida, con toda su magia religión sin separarme una sola
y creatividad es INFINITA línea de sus divinos preceptos”, eran
observaciones frecuentes para la
DOMICILIOS época), incluso dejándole a la iglesia
por L U I S R . V I D A L
La cocina en la calle y CASA se ha tomado muy en serio que la ciudad y el país. Ema cuenta que la ini- En seis años, CASA ha hecho presen-
ciativa tiene tres líneas de formación que cia en quince barrios de Medellín y doce
la calle como cocina
cocinar es un acto comunicante del que
nos debemos valer para resarcir bron- están integradas. La primera es la comu- municipios del departamento. Ha parti-
Sacar el fogón a la calle es un acto que, cas innecesarias y carentes de sentido. nitaria, que tiene como punto de partida cipado en cinco foros, una franja radial y
a simple vista, no tiene nada de extraordi- Es cambiar la estridencia de las armas el taller Amasando Paz. En el año 2017, varios eventos iberoamericanos, en los
nario. Creo que todos hemos compartido por los ruidos que producen las cocinas comenzaron a vincular a población diver- que ha mostrado la diversidad de las co-
un plato de sancocho o una frijolada. Sin en movimiento. Así, se valen de metáfo- sa (en edad y género, también migrantes) cinas y etnicidades del país. Cuando nos
embargo, hay algo más. Prender un fogón ras para enseñarnos que lo importante en encuentros constituidos a partir de la sentamos juntos a comer, la conversación
a la luz de todos, y sentir el olor a leña y la de vivir sosegados los amores y las amis- cocina comida, donde se abordaron los también se abre paso. Una de sus ideas
volatilidad del humo que tizna una olla, tades, a fuego lento como las buenas co- universos culinarios de cada participante centrales ha sido cultivar la sensibilidad
nos comunica con el acto primario del fue- midas, y que la frugalidad es enemiga de y la relación afectiva y gustativa con sus para leer las situaciones particulares de
go y de la vida en comunidad. los apuros y los hartazgos, porque como recuerdos. Tras esa experiencia, se elabo- los barrios, del departamento y del país,
Dar de comer al otro siempre me ha dicen los abuelos: de las carreras no que- ró una metodología de trabajo que se re- al tiempo que se piensa esos contextos en
parecido un gesto noble. Es como abra- da sino el cansancio. plicó en distintos barrios de Medellín en sus diferencias.
zar a alguien a través de la comida, so- Este detenerse para cocinar en las ca- expresiones como: De la tierra a las cu-
bre todo cuando es uno quien la prepara. lles de la ciudad se hace con comensales charas, Cocina y Memoria, Cocinando
Los alimentos cobran otro sentido. Pien- de todos los pelambres. Aquí todos caben con lo que hay. En ellas, los distintos ta-
so que, con los afanes del día a día, per-
dimos parte de nuestra esencia como
y celebran alrededor de la pedagogía de la
olla comunitaria: unos lavan, otros pelan,
lleristas han sumado sus experiencias y
transformado el abordaje desde las par- Tiempos de
humanos cuando en su casa cada quien,
en vez de ir al comedor, va a un cuarto y
otros atizan el fogón, otros se encargan de
las arepas, la ensalada y las bebidas. Al
ticularidades de los territorios.
La segunda son las consultorías que
celebración
come solo, casi que a escondidas. Coci- cocinar juntos celebramos la hermandad, CASA les ofrece a distintas organizacio- CASA se reúne anualmente y convo-
nar no es un acto individual. Siempre ha- reconocemos lo semejante y lo diverso nes para dimensionar, entender y crear ca al sector público, académico (de distin-
brá alguien que siembre los alimentos, del otro. Alguna vez, al terminar la faena soluciones a las problemáticas socia- tas áreas del conocimiento), estudiantes y
otros que cosechen, otros que los trans- en una de las versiones de CASA en Pe- les, culturales, económicas, políticas y de colectivos de la ciudad y del país, para dia-
porten hasta los lugares de acopio, has- dregal, estaba fatigado y olía a leño, pero violencias basadas en género. Propone logar sobre la cocina y su aporte a la ge-
ta que, por fin, lleguen a nuestras manos pensé que un pedazo de la ciudad se había una metodología de intervención social neración de vínculos sociales para el
para transformarse. sentado a comer junta. Era una porción pe- que, a través de la cocina, permite com- desarrollo social. En esos encuentros, por
En Medellín, Cocina como Acción queña comparada con el tamaño del país. partir ideas y saberes, consolidar acuer- medio de la exploración de ejercicios cu-
Social (CASA) se ha encargado de ati- Pero no importa, me dije. Se ha empezado dos, brindar soluciones y transformar linarios, se aborda desde la pregunta y la
zar ese fogón y compartir la comida en y eso es lo importante. desde la fuente. palabra las dimensiones sociales, cultura-
las calles de la ciudad por más de seis Finalmente, la tercera línea tiene una les, biológicas y emocionales de la cocina,
años. Emmanuel Taborda Blandón es el apuesta por lo comunicacional. En este el fogón, las ollas, las texturas y los sabo-
cocinero y gestor cultural que está de- punto, CASA materializa un discurso cer- res y, en especial, las historias detrás de
trás de esta iniciativa. Ema, como le di- cano a las personas, reconociendo las na- quienes producen, transforman y disfru-
cen sus amigos, cuenta que no ha estado Medellín celebra rrativas, estéticas y modos en que se tan los alimentos. Es una fiesta cada en-
solo en esto. Lo han rodeado un puña- presenta la alimentación en espacios mal cuentro, una oportunidad para ver a los
do académicos, compinches, cocineras desde los fogones llamados populares. Las voces del barrio amigos, callejear y abrazarse.
y cocineros tradicionales, venteros de CASA es algo sui generis en medio y sus protagonistas son fundamentales
frituras, hortelanos, filósofos, historia- de la variedad de eventos de cocina que para comunicar y afirmar que la cocina es Invitados a conocer, degustar, disfru-
dores, poetas, antropólogos, comunica- existen en Medellín. Eclosionó en el ba- un espacio de cohesión social, y también tar como en su CASA, con Cocina como
dores, ilustradores y palabreros. rrio y poco a poco ha permeado al resto de una manera de reconocernos en el otro. Acción Social.