Corteza Visual
Corteza Visual
Resumen
El sistema visual está conformado por el globo ocular, la vía y la corteza visual. La integración de los tres soporta el espec-
tro de las funciones visuales: agudeza visual, visión cromática, estereopsis y sensibilidad al contraste. Sin embargo, la vía y
la corteza visual son las encargadas no solo de la transmisión y la interpretación básica de los estímulos visuales, sino
también de su percepción y asociación de alto orden. La neuroanatomía regional, sistémica y funcional del sistema visual,
en especial de la vía y la corteza visual, es fundamental para comprender los trastornos neurooftalmológicos. Se realiza una
revisión de tema sobre la anatomía funcional y clínica del sistema visual centrada en la vía y la corteza visual. Se muestran
aspectos históricos, conformación de la vía visual extracerebral e intracerebral, corteza visual primaria y extraestriada, con
correlaciones clínicas de retina y nervio óptico, quiasma, tractos ópticos y núcleo geniculado lateral, radiaciones ópticas y
corteza visual. La vía visual inicia desde los fotorreceptores en la retina, dividiéndose en un segmento extracerebral y otro
intracerebral respecto al núcleo geniculado lateral, hasta su interconexión con la corteza visual primaria. La retina, la vía y
la corteza visual poseen un alto nivel de organización y representación retinotópica tanto estructural como funcional, exis-
tiendo dentro del sistema visual varios subsistemas y conexiones, y cerca de 30 zonas corticales, con actividades especí-
ficas que permiten el fenómeno de la visión. Las lesiones de la vía visual en general afectan los campos visuales, y las le-
siones corticales extraestriadas producen agnosias visuales.
Palabras clave: Anatomía. Neuroanatomía. Vías visuales. Corteza visual. Percepción visual. Trastornos de la visión.
Abstract
The visual system is conformed by the eyeball, visual pathway, and visual cortex. Their integration supports the spectrum of
visual functions: visual acuity, chromatic vision, stereopsis and contrast sensitivity. However, the visual pathway and cortex
are responsible not only for the transmission and basic interpretation of visual stimuli, but for their perception and high-order
association. The regional, systemic and functional neuroanatomy of the visual system, especially of the visual pathway and
cortex, are essential to understand neuro-ophthalmological disorders. This is a review article of the functional and clinical
Correspondencia:
*Juan C. Suárez Escudero
Universidad Pontificia Bolivariana
Campus de Robledo Fecha de recepción: 10-01-2021 Disponible en internet: 04-04-2022
Medellín, Colombia Fecha de aceptación: 01-02-2022 Rev Mex Oftalmol. 2022;96(2):71-81
E-mail: [email protected] DOI: 10.24875/RMO.M22000218 www.rmo.com.mx
0187‑4519/© 2022 Sociedad Mexicana de Oftalmología. Publicado por Permanyer. Este es un artículo open access bajo la licencia CC BY‑NC‑ND
(http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/).
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anatomy of the visual system centered on the visual pathway and cortex. Historical aspects are discussed, as well as the
conformation of the visual pathway and the primary and extrastriate visual cortex, with respective clinical correlations of the
retina, optic nerve, chiasm, optic tracts and lateral geniculate nucleus, optic radiation and visual cortex. The visual pathway
begins from the retinal photoreceptors, and it’s divided into extra and intracerebral segments according to their position in
regard to the lateral geniculate nucleus. The retina, pathway and visual cortex have a high level of organization and both a
structural and functional retinotopic representation, existing several subsystems and connections within the visual system,
and about 30 cortical zones, with specific activities that enable the phenomenon of vision. In general, visual pathway injuries
affect the visual fields, and extrastriate cortical damages produce visual agnosias.
Keywords: Anatomy. Neuroanatomy. Visual pathways. Visual cortex. Visual perception. Vision disorders.
Descripción anatómica A B
por diferentes tipos celulares, entre los que destacan Baja resolución visual Alta resolución visual
las células pigmentadas, las células gliales, las neuro-
nas amacrinas, las células interplexiformes y las neu-
ronas horizontales20. Profundizar en la función de cada
una excede la finalidad de la presente revisión; sin en forma de impulsos nerviosos. Se dividen en conos
embargo, se hará énfasis en los fotorreceptores, las y bastones según su morfología, y funcionalmente tie-
neuronas bipolares y las células ganglionares por su nen múltiples diferencias22,23 (Tabla 1). La retina
papel en el proceso de la sensación visual. humana tiene cerca de 125 millones de bastones y
En el polo posterior de la retina se encuentra la 7 millones de conos2. El mayor número de conos se
mácula lútea, una zona de 5.5 mm de diámetro, en concentra hacia la región macular, llegando a ser el
cuyo centro están la fóvea y la foveola, de 1.5 mm y único fotorreceptor en la foveola. En contraste, los bas-
0.35 mm de diámetro, respectivamente. Esta última tones se concentran en las regiones periféricas de la
constituye el punto de máxima resolución visual21. retina o retina no macular21,24.
Medial a la mácula está el disco o papila óptica, una Las segundas neuronas de la vía son las células
zona de 1.5 mm de diámetro sin fotorreceptores, por bipolares, que sirven de enlace entre los fotorrecepto-
donde los axones de las células ganglionares abando- res y las células ganglionares. Según la célula con que
nan la retina para formar el nervio óptico2 (Fig. 1). se conectan, se dividen en células para conos y células
Los fotorreceptores son el primer elemento neuronal para bastones; el 90% de las primeras hace sinapsis
de la vía16,22; son neuronas especializadas que contie- con un solo cono, mientras que las segundas estable-
nen los pigmentos visuales y en sus funciones están cen conexión con múltiples bastones, por lo que tienen
la recepción y la transducción del estímulo luminoso un mayor campo receptor16,24.
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Las células ganglionares son el tercer eslabón de la tercer lugar está la división intracanalicular, que mide
vía óptica, conformando la conexión de la retina con el 9 mm y atraviesa el conducto óptico del esfenoides.
tallo cerebral y el diencéfalo. Sus dendritas hacen sinap- Y por último está la porción intracraneal, con una lon-
sis con la célula bipolar, mientras que sus axones se gitud de 15 mm y que termina en el quiasma óptico22.
proyectan por la superficie interna de la retina y conver- El quiasma óptico es fundamental para la visión bino-
gen en el disco óptico formando el nervio óptico25 (Fig. 1). cular. En él, los axones originados en las hemirretinas
Existen dos tipos de células ganglionares: P y M. Las nasales, incluyendo la mitad nasal de la mácula, se
de tipo P (parvocelulares) equivalen al 90% de las decusan para conformar el tracto óptico contralateral.
células ganglionares y establecen sinapsis con una Esta decusación representa más de la mitad de las
sola neurona bipolar tipo cono, principalmente en la fibras del nervio y, al final, la proporción de fibras decu-
mácula. Las de tipo M (magnocelulares) se conectan sadas y no decusadas es de 53:473,22,28. Por otra parte,
con varias células ganglionares tipo bastón. De acuerdo los axones provenientes de las hemirretinas tempora-
con esto se establecen el sistema parvocelular, circuito les discurren por las regiones laterales del quiasma sin
que tiene menor campo receptor, pero gran discrimina- decusarse y contribuyen a formar el tracto óptico del
ción y resolución visual, representando principalmente mismo lado29.
la visión macular; y el sistema magnocelular, que tiene Teniendo en cuenta lo anterior, los tractos ópticos que
un mayor campo receptor, pero menor capacidad dis- emergen desde el ángulo dorsal del quiasma se dirigen
criminativa18,26. Estas propiedades hacen que el pri- hacia los NGL del tálamo, y están compuestos por
mero se encargue del procesamiento del color, la fibras provenientes de ambos ojos, específicamente las
forma y el detalle de la escena, y el segundo de la fibras de la hemirretina temporal homolateral y las de
localización y el movimiento de la imagen2. la hemirretina nasal contralateral. Esto implica que el
Además de entender la conformación de la retina, tracto óptico derecho contenga la información del hemi-
desde el punto de vista funcional se debe comprender campo visual izquierdo, y que el tracto izquierdo con-
la organización topográfica del campo visual. La retina tenga la del hemicampo visual derecho2,17,22 (Fig. 2).
se divide en mitades temporal y nasal, y superior e Adicionalmente, las fibras de las células ganglionares
inferior, al trazar una línea vertical por el centro del siguen una disposición retinotópica a lo largo de todo
disco óptico. Lo anterior define cuatro cuadrantes que este recorrido. Esta distribución permite conservar el
reciben cada uno una imagen de diferentes zonas del mapa retiniano de proyección del campo visual24. Como
campo visual, y sus células ganglionares respectivas regla general, las fibras de la visión macular ocupan una
transmiten la información hacia el SNC22. posición central con respecto a las fibras periféricas2.
El campo visual derecho se proyecta en las hemirreti- En el nervio óptico, las fibras temporales son latera-
nas nasal derecha y temporal izquierda, y el campo les, las nasales son mediales, y las fibras de las retinas
izquierdo lo hace en las hemirretinas temporal derecha superior e inferior conservan esta misma disposición.
y nasal izquierda. Las hemirretinas superiores reciben la En el quiasma óptico, las fibras provenientes de los
mitad inferior del campo visual, y las inferiores, la imagen cuadrantes nasales inferiores son anteriores, las de los
del campo visual superior. Se debe tener presente que, cuadrantes nasales superiores son posteriores, y aque-
aunque la mácula hace parte de la hemirretina temporal, llas que provienen de la mitad nasal de la mácula son
recibe la imagen proveniente del centro del campo visual, centrales22,29. Finalmente, en el tracto óptico, las fibras
lo que se conoce como visión macular3,5. nasales de la retina contralateral se disponen media-
Los nervios ópticos, conformados por 1.2 millones de les, y el resto de las fibras se ubican igual que en el
axones cada uno, parten desde el polo posterior del nervio óptico2 (Fig. 2).
globo ocular. Son considerados una evaginación embrio-
naria del SNC y, por ende, más que nervios periféricos
Vía intracerebral
son fascículos extracerebrales que conectan la retina
con otros centros sinápticos de nivel central21,24,27. La mayoría de las fibras de los tractos ópticos hacen
Cada nervio óptico mide aproximadamente 5 cm de sinapsis en los NGL, a partir de las cuales se originan
longitud y se puede dividir anatómicamente en cuatro las radiaciones ópticas dirigidas hacia la corteza visual
porciones. La primera es la intraocular o cabeza del primaria (V1)3,23. Estos núcleos conforman el cuarto
nervio óptico, que mide 1 mm22. La segunda es la por- eslabón de la vía visual y estructuralmente se organi-
ción intraorbitaria, que mide 25 mm y se encuentra en zan en seis capas, numeradas del I al VI de ventral a
relación con las diferentes estructuras de la órbita. En dorsal22.
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A B
Figura 2. Correlación clínico-anatómica del recorrido y la distribución de las fibras de la vía visual y los defectos
campimétricos. La imagen de la izquierda describe el recorrido de la vía visual así: 1, retina; 2, nervio óptico; 3,
quiasma; 4, tracto óptico; 5, radiaciones ópticas superiores; 6, radiaciones ópticas inferiores; y 7, corteza visual
primaria. A: distribución retinotópica de las fibras en cada componente de la vía óptica en su corte coronal. El color
rojo representa las fibras temporales izquierdas, el amarillo las nasales izquierdas, el azul las nasales derechas, el
verde las temporales izquierdas y el gris las fibras de la visión macular. B: defectos campimétricos por el daño de
cada eslabón de la vía visual derecha.
Las capas I y II hacen parte del sistema magnoce- de la detección de movimiento2. Por otra parte, las
lular y reciben la información de las células gangliona- conexiones que llegan al núcleo pretectal viajan al
res M, mientras que las capas III a VI están conformadas núcleo de Edinger-Westphal para mediar el reflejo foto-
por células del sistema parvocelular y reciben axones motor. Las fibras que se dirigen al núcleo supraquias-
de las células P. En las capas I, IV y VI hacen sinapsis mático ayudan a regular el ciclo circadiano mediante
los axones provenientes de la hemirretina nasal con- la percepción de cambios en la luz ambiental y el envío
tralateral, y en las capas II, III y V los axones prove- de señales a la glándula pineal2,23 (Fig. 3).
nientes de la hemirretina temporal homolateral. Así, A partir de los NGL emergen las radiaciones ópticas
cada NGL recibe la información del campo visual con- o de Gratiolet2, que están en estrecha relación con los
tralateral2,3. Solo el 5-10% de las aferencias totales de ventrículos laterales y terminan en V1. Constan de dos
los NGL provienen de las células ganglionares; el resto haces: el superior, que atraviesa el lóbulo parietal y
provienen de conexiones talámicas y de la corteza termina en el labio superiorde la figura calcarina, lle-
visual para regular la información que viaja a través de vando información proveniente de la retina superior; y
la vía visual, lo que permite fijar la atención en un el inferior, que atraviesa el lóbulo temporal, termina en
determinado objeto2,23 (Fig. 3). el labio inferior de la fisura y brinda la información de
Las fibras de los tractos ópticos que no llegan a los la retina inferior18. Este último toma inicialmente una
NGL se proyectan hacia los colículos superiores dirección anterior casi hasta el asta temporal del ven-
mesencefálicos, el núcleo pretectal y el núcleo supra- trículo lateral, para luego dirigirse hacia posterior, for-
quiasmático hipotalámico. Las primeras descienden mando el asa de Meyer3,17 (Fig. 2).
posteriormente por la vía tectoespinal o tectobulbar y Las radiaciones ópticas poseen una organización
hacen sinapsis con centros motores para mediar refle- retinotópica de la siguiente manera: en el haz superior,
jos visuomotores; aunque hay un porcentaje que se las fibras de la visión macular discurren por la región
dirige a núcleos talámicos para enviar impulsos a inferior, las fibras de la hemirretina nasal contralateral
zonas extraestriadas de la corteza visual encargadas discurren por la región superior y las fibras de la
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Figura 3. Flujo de la información visual desde las células ganglionares de la retina hasta las diferentes regiones del
tallo cerebral y la corteza cerebral con sus respectivas funciones. Las líneas rojas corresponden a la «ruta del qué»
y las azules a la «ruta del dónde». La linea punteada verde rodea los principales componentes de la corteza
extraestriada. CIT: corteza inferotemporal; CPP: corteza parietal posterior; NGL: núcleo geniculado lateral;
NSP: núcleo supraquiasmático.
visión21,30. La corteza V1 se corresponde con el área Dichas proyecciones pierden la disposición retinotó-
17 de Brodmann. También recibe el nombre de corteza pica e integran información del campo homolateral por
estriada por presentar la estría de Gennari, conformada medio de conexiones interhemisféricas que transmiten
por axones muy mielinizados en su cuarta capa citoar- la información de las áreas de procesamiento inme-
quitectónica3,18. Esta corteza se conforma por seis diato contralaterales32.
laminas, de las cuales la IV se subdivide en IVA, IVB, La áreas extraestriadas se especializan en detalles
IVC-alfa y IVC-beta20. particulares de la escena visual y se organizan en dos
Las radiaciones llegan principalmente a la lámina IV, rutas propuestas por Ungerleider y Mishkin en 1982: la
donde las fibras del sistema magnocelular hacen vía dorsal y la vía ventral de la visión33. Dichas vías o
sinapsis en IVC-alfa y las del parvocelular en IVC-beta. rutas distribuyen la información proveniente de V1
Las capas I y II reciben fibras provenientes de otras hacia diferentes regiones corticales, y su origen está
áreas corticales18,20. La corteza estriada envía eferen- relacionado con la división de V2 en módulos o ban-
cias a diferentes regiones del SNC: las que se dirigen das: las bandas oscuras que reciben información pro-
a otras áreas visuales proceden de las láminas II y III, veniente de la capa IVb de V1, y las bandas delgadas
y las que se dirigen a regiones subcorticales en el tallo y pálidas a las que llega la información desde los blobs
y el tálamo proceden de las láminas V y VI2,20. y los interblobs, respectivamente2.
La corteza visual primaria se organiza adicional- La corriente ventral se origina en la capa IVC-beta
mente en columnas perpendiculares que cumplen fun- de V1, que envía proyecciones hacia los los blobs y
ciones determinadas, lo que permite dividirlas en tres los interblobs, y desde allí hacia las bandas delgadas
sistemas: las columnas de dominancia ocular, que y pálidas de V220. Estas regiones se proyectan poste-
aportan a la visión binocular y la percepción de pro- riormente hacia V4 y finalmente hacia la corteza infe-
fundidad; las columnas de orientación, encargadas de rotemporal, donde las neuronas especializadas se
la percepción del movimiento; y las columnas que for- encargan del procesamiento visual de los objetos,
man los blobs, que se encargan de la percepción cro- incluyendo la forma y el color (Fig. 3). Esta vía también
mática y son exclusivas de las láminas II y III. Entre los se denomina «ruta del qué», y extrae características
blobs hay unas zonas, denominadas interblobs, encar- invariantes de un objeto visto que permiten la constan-
gadas de la percepción de la forma y del detalle18,20. cia perceptual en circunstancias variables20,34,35.
La corteza estriada sigue una estricta organización La ruta dorsal comienza en la capa IVC-alfa de V1,
retinotópica, donde la visión macular se dispone más viaja a la capa IVb, luego a la banda oscura de V2 y
posterior (hacia el polo occipital) y representa dos ter- envía conexiones hacia V5 para que finalmente la infor-
cios de la corteza calcarina, y la visión periférica es mación llegue a la corteza parietal posterior2,20,36-39
más anterior y corresponde al tercio restante2,23 (Fig. 2). (Fig. 3). Por su protagonismo en el análisis del movi-
miento, esta ruta recibe el nombre de «ruta del
dónde»18,23. Las áreas implicadas en esta vía procesan
Corteza extraestriada
la información en latencias cortas, por lo que también
En la corteza de los lóbulos occipitales hay múltiples se ha propuesto llamarla «cerebro rápido»40.
mapas retinotópicos, además de V1, encargados del El descubrimiento de estas rutas o corrientes se
procesamiento de diferentes componentes de la ima- logró por experimentos en simios con lesiones cortica-
gen. Estos están ubicados en las areas 18 (V2) y 19 les selectivas. Aquellos con lesiones en la corteza tem-
(V3), el área occipitotemporal inferior (V4), mediotem- poral tenían déficit en la discriminación del color o la
poral (V5) y la corteza parietal posterior, entre otras. forma de los objetos, sin alteración en la ubicación
Así, toda la información visual está representada en visuoespacial. En cambio, los que tenían disfunción de
más de 30 zonas distintas de la corteza cerebral que la corteza parietal posterior manifestaban lo
se conectan entre sí, formando una red global cortical contrario41.
de la visión2,20,31. Se debe tener presente que el fenómeno cortical de
Las áreas de procesamiento inmediato del estímulo la visión no termina en las áreas de las vías dorsal y
visual contienen neuronas con campos receptivos ventral. La información visual es enviada desde ambas
pequeños confinados al hemicampo visual contralate- rutas hacia áreas con alto nivel de procesamiento, para
ral, que proyectan información hacia las neuronas de su integración y asociación heteromodal, como la cor-
áreas visuales extraestriadas que tienen campos recep- teza entorrinal donde se forma la memoria a largo
tivos más amplios y abarcan ambos hemicampos. plazo de los objetos visuales, la corteza prefrontal para
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la memoria de trabajo, la amígdala donde se establece Las enfermedades del nervio óptico pueden ser
el nexo emocional con el objeto percibido, la corteza intrínsecas o extrínsecas, y pueden asociarse a un
occipital lateral importante en el procesamiento de los defecto del reflejo pupilar aferente48. Las enfermeda-
objetos y el reconocimiento de rostros, y el área para- des intrínsecas más relevantes son la neuritis óptica,
hipocampal especializada en el procesamiento de la que cursa con dolor y defectos en la visión cromática
escena42-47. (principalmente del color rojo) y cuando afecta el disco
óptico se asocia a papiledema; y la neuropatía ópti-
co-isquémica, que cursa habitualmente con pérdida
Correlación clínica
súbita e indolora de la visión monocular52-56. Por otro
Las patologías que involucran la vía óptica se mani- lado, las patologías extrínsecas son fenómenos com-
fiestan por alteraciones del campo visual, y las lesiones presivos de origen neoplásico, inflamatorio, infeccioso
en las cortezas extraestriadas se manifiestan por agno- o traumático, que pueden asociarse también con prop-
sias visuales. Es aquí donde cobra importancia la ana- tosis, oftalmoplejía, dolor ocular y papiledema48.
tomía funcional previamente revisada, pues según los
hallazgos en la campimetría se puede establecer el
Quiasma, tracto óptico y núcleo
punto afectado de la vía (Fig. 2). Una premisa impor-
geniculado lateral
tante es que los signos monoculares se deben a pato-
logías prequiasmáticas, mientras que los binoculares El defecto característico por lesiones del quiasma es
se dan por lesiones que involucran el quiasma y las la hemianopsia heterónima bitemporal, debida a com-
vías retroquiasmáticas3. presión central del quiasma, usualmente por masas
hipofisiarias4,48. El compromiso del ángulo anterior del
quiasma cursa con hemianopsia temporal homolateral
Retina y nervio óptico
y cuadrantanopsia temporal contralateral. Esto se debe
Las lesiones que afectan la retina o el nervio óptico a la «rodilla de Willbrand», una zona donde las fibras
provocan manifestaciones en el campo visual homo- nasales contralaterales decusadas invaden la región
lateral48. Los defectos del campo visual suelen mani- distal del nervio óptico contralateral antes de ingresar
festarse desde escotomas hasta anopsias, y se deben al tracto óptico. Sin embargo, la existencia de
a un daño total de la retina o del nervio óptico3. dicha estructura está muy debatida y se ha pro-
Cuando las alteraciones afectan las fibras maculares, puesto que es un fenómeno fáctico en cadáveres por
es común e importante la pérdida de la agudeza enucleación22.
visual49. Las lesiones retroquiasmáticas producen defectos
El patrón del defecto en el campo visual depende bilaterales homónimos del campo visual sin pérdida de
sobre todo de la localización retiniana de las fibras agudeza visual56. Clínicamente debe sospecharse una
afectadas. La neuritis óptica comúnmente genera lesión del tracto óptico si hay hemianopsia homónima
escotomas centrales. El glaucoma de ángulo abierto más un defecto pupilar aferente relativo contralateral al
puede cursar con escotomas arqueados, escotomas lado de la lesión, con agudeza visual y visión en color
de Stedel o constricción del campo visual (visión en normales56. Los tractos ópticos son susceptibles a
túnel) en etapas avanzadas. La neuropatía óptico-is- lesiones que afectan el quiasma óptico, pero también
quémica cursa con hemianopsias altitudinales3. En el pueden involucrarse en patologías que surgen en los
desprendimiento de retina, es común que el paciente lóbulos temporales y el mesencéfalo48. Las lesiones
refiera un escotoma periférico en forma de cortina o del NGL son menos frecuentes, suelen asociarse con
telón50. cuadrantanopsias superiores o inferiores, y general-
Las enfermedades retinianas suelen acompañarse mente son el resultado de un infarto de la arteria coroi-
de anomalías evidentes al examen oftalmoscópico. dea anterior o lateral57,58.
Algunos ejemplos son la retinopatía diabética, que
suele cursar con hemorragias, edema, microaneuris-
Radiaciones ópticas
mas o exudados; las uveítis posteriores, que presentan
manchas pálidas amarillentas o blanquecinas en el A lo largo de su recorrido, las radiaciones ópticas se
fondo de ojo; y la alteración de la pigmentación, atrofia pueden ver afectadas a menudo por lesiones principal-
coriorretiniana o estafilomas en los pacientes con mente de origen vascular o neoplásico. Si se afecta el
degeneración miópica51. haz inferior de las radiaciones, se desarrollará una
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cuadrantanopsia homónima del campo visual superior Las ramas corticales de la arteria cerebral posterior
contralateral, mientras que las lesiones del haz supe- irrigan principalmente el labio inferior de la fisura cal-
rior llevarán a una cuadrantanopsia homónima del carina, por lo que sus eventos isquémicos suelen mani-
campo visual inferior contralateral. En estas lesiones festarse como una hemianopsia homónima de los
unilaterales retroquiasmáticas, el paciente conserva la cuadrantes superiores59. En casos de hipoperfusión
agudeza visual porque la vía visual contralateral per- generalizada puede haber hemianopsia central homó-
manece intacta3,59. Entre las neoplasias más comunes nima, debido a que el primer componente de la corteza
se encuentran los tumores cerebrales primarios, los en ser afectado corresponde a la visión macular, que
linfomas y las metástasis, en general de pulmón, mama está irrigada por circulación terminal18.
o melanomas; sus manifestaciones suelen ser resul- El síndrome de Anton Babinski o ceguera cortical se
tado de compresión por el efecto de masa. Los absce- produce por lesiones que comprometen la totalidad de
sos u otros procesos infecciosos neurológicos deben la corteza visual primaria5. Este causa una pérdida
tenerse en cuenta principalmente en pacientes inmu- visual cerebral en compañía de negación del defecto
nosuprimidos60. Los trastornos degenerativos o infla- visual por parte del paciente60.
matorios no suelen afectar la sustancia blanca cerebral
ni las radiaciones ópticas5.
Conclusiones
Corteza visual El estudio de la anatomía funcional del sistema visual
inició en 1928 con los trabajos de Gurewitsch y
Las lesiones que afectan el labio inferior de la cor- Chatschatuilan, mediante la caracterización citoarqui-
teza estriada producen el mismo defecto visual que los
tectónica de la corteza cerebral en felinos.
daños de las radiaciones inferiores. Lo mismo ocurre
Dentro de la conformación del sistema visual, se
con lesiones del labio superior, que equivalen a una
destacan la vía y la corteza visual, constituidas por
lesión del haz superior de las radiaciones ópticas18,24.
varios subsistemas y conexiones entre la retina y la
Característicamente, si se afecta la región más anterior
corteza cerebral, involucradas en los procesos de
de la corteza estriada se generan compromisos mono-
transmisión, interpretación, percepción y asociación de
culares temporales periféricos, llamados también sín-
los estímulos visuales.
drome del creciente temporal o media luna18. En
Las tres primeras células de la vía visual se ubican
cambio, las lesiones que comprometen el polo occipi-
en la retina (fotorreceptores, bipolares y ganglionares),
tal producirán escotomas maculares homónimos
y la cuarta neurona está en el NGL del tálamo.
contralaterales59.
El segmento extracerebral de la vía visual com-
En la corteza extraestriada, los tipos de alteraciones
prende los nervios ópticos, el quiasma y los tractos
visuales dependen del área afectada y se encuentran
en el espectro de las agnosias. La lesión de V4 causa ópticos que llegan al NGL. El segmento intracerebral
acromatopsia cortical, que produce déficit en la visión está conformado por las conexiones del NGL y las
cromática y suele ser de origen traumático y vascular radiaciones ópticas dirigidas a V1.
isquémico. La lesión de V5 deriva en acinetopsia, con Las neuronas ganglionares de tipo P establecen
pérdida de la percepción del movimiento24. Tanto V3 sinapsis específicas con una sola neurona bipolar de
como V4 participan en la percepción de las formas, por tipo cono, y poseen menor campo receptor con gran
lo que las lesiones aisladas de V3 no suelen manifestarse discriminación y mayor resolución visual, para facilitar
como problemas de discriminación de las formas61. el procesamiento del color, la forma y el detalle de la
El 40% de las hemianopsias homónimas son produ- escena. Las neuronas ganglionares de tipo M se
cidas por lesiones del lóbulo occipital, de las cuales el conectan con varias células ganglionares de tipo bas-
70% tienen una etiología vascular18. Los defectos tón, y tienen mayor campo receptor con menor capa-
homónimos producidos por lesiones de la arteria cal- cidad discriminativa, que facilitan la localización y el
carina no se asocian generalmente con compromiso de movimiento de la imagen.
la visión macular59. Existe una preservación macular La vía visual extracerebral e intracerebral, el NGL y
(macular sparing en inglés) que se explica por la irriga- la corteza V1 poseen un alto nivel de organización y
ción dual del polo occipital, dada tanto por la arteria representación retinotópica, necesario para los
cerebral posterior como por una extensión de la arteria procesos de interpretación y percepción visual. La
temporooccipital de la arteria cerebral media62. información visual está representada en más de 30
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zonas distintas de la corteza cerebral que se conectan 16. Masland RH. The neuronal organization of the retina. Neuron.
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