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Tarea

La teoría del desarrollo psicosocial de Erik Erikson propone ocho etapas desde el nacimiento hasta la vejez, en cada una las personas se enfrentan a un conflicto psicosocial cuya resolución satisfactoria permite el desarrollo saludable. Las primeras cuatro etapas se centran en la infancia y tratan sobre la confianza, autonomía, iniciativa y laboriosidad. Las últimas cuatro abarcan desde la adolescencia a la vejez y tratan sobre la identidad, intimidad, generatividad e integridad.

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Tarea

La teoría del desarrollo psicosocial de Erik Erikson propone ocho etapas desde el nacimiento hasta la vejez, en cada una las personas se enfrentan a un conflicto psicosocial cuya resolución satisfactoria permite el desarrollo saludable. Las primeras cuatro etapas se centran en la infancia y tratan sobre la confianza, autonomía, iniciativa y laboriosidad. Las últimas cuatro abarcan desde la adolescencia a la vejez y tratan sobre la identidad, intimidad, generatividad e integridad.

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Benemérita

Universidad
Autónoma de Puebla
Ingeniería en
Alimentos
Amador Leynes Alan
Yahir
Matricula. 202132749
NRC. 36900
“Erick Erickson”
(Erik Homburger Erikson; Frankfurt del Main, 1902 - Harwich,
Massachusetts, 1994) Psicoanalista estadounidense de origen
alemán. Tras estudiar arte en su juventud, conoció a Anna
Freud, por influencia de la cual se estableció en Viena y se
vinculó al movimiento psicoanalítico. En 1933 emigró a
Estados Unidos, donde estudió la influencia cultural en el
desarrollo psicológico trabajando con niños de diversas
reservas indias.

Considerado como uno de los representantes de la tendencia


culturalista del psicoanálisis, sus trabajos se refieren
sobre todo a la infancia y a la adolescencia: Infancia y
sociedad (1950), Identidad, juventud y crisis (1968)
e Historia personal y circunstancia histórica (1975), entre
otros títulos; dedicó además estudios al pensamiento
reformista de Martín Lutero (El joven Lutero, 1958) y a las
ideas sobre la no violencia de Gandhi (Gandhi y los orígenes
de la no violencia, 1969).

Erikson integró el psicoanálisis clínico y la antropología


cultural matizando nuevos aspectos del desarrollo. Por un
lado, enfatizó la influencia de factores psicosociales y
socioculturales en el desarrollo del "Yo", y, por otro,
propuso el desarrollo de la identidad como sucesión de etapas
diferenciadas entre las que existen períodos de transición
(crisis evolutivas), conceptualizando ocho crisis
psicosociales o etapas del desarrollo de la identidad hacia
la síntesis del "Yo".

Sus ideas (en las que se percibe la influencia del enfoque


de Freud, principalmente en las primeras cuatro etapas) han
tenido gran influencia en otros trabajos sobre las etapas en
la edad adulta. Para Erik Erikson, el desarrollo infantil de
la "confianza básica'' en los adultos, desarrollada durante
los primeros años de vida, es el fundamento de todo el
desarrollo social posterior. Insistió en la importancia de lo
que Piaget denominó estadio sensomotor del desarrollo, y
corroboró la aseveración de que dicho estadio es el
fundamento imprescindible de un desarrollo social e
intelectual normal.

En la adolescencia, etapa a la que prestó también particular


atención, la formación de la identidad es un foco de atención
primordial. Las personas a lo largo de su vida se preguntan
"¿quién soy yo?", pero esta pregunta en la adolescencia
adquiere características de crisis. Erikson caracteriza la
adolescencia como un período de confusión y angustia en que
se experimenta con alternativas antes de optar por una serie
de valores y metas. Los adolescentes experimentan diversas
identidades en la familia, en la escuela, entre los
compañeros, en los clubes o en movimientos políticos.

Durante este período, lo que los adolescentes consideraron


una vez como dado es ahora cuestionado; a través de un
proceso de búsqueda interior, cambian las características que
definieron el yo en la niñez y las combinan con nuevos
compromisos. La búsqueda de la identidad es el rasgo más
destacado de la personalidad adolescente, y de su hallazgo
depende el paso a una edad adulta feliz y productiva.

El desarrollo psicosocial

En 1950 Erik Erikson, psicoanalista estadounidese, propone la


teoría de las ocho edades del hombre que marca las bases de
la psicología evolutiva. En ella argumenta que, desde el
nacimiento hasta la vejez, pasamos por ocho conflictos que
permiten el desarrollo psicosocial y personal. Cuando nos
enfrentamos al conflicto y lo resolvemos satisfactoriamente
«crecemos mentalmente». Sin embargo, si no logramos superar
estos conflictos, es posible que no fomentemos las
habilidades necesarias para afrontar lo que viene en un
futuro.

Las cuatro primeras etapas están centradas en la niñez,


mientras que las cuatro últimas abordan desde la adolescencia
a la vejez.

Etapa 1. Confianza versus desconfianza (0 – 18 meses de edad)


Durante esta fase el bebé crea confianza hacia su entorno y
sus padres. Esta va a depender del vínculo que construya con
ellos, sobre todo con la madre, ya que suele ser con la que
más tiempo pasa el niño.
Esto es lo que se conoce como “vínculo del apego” y va a
determinar el desarrollo psicosocial del niño a lo largo de
su vida. Si los padres no le ofrecen un entorno seguro y no
satisfacen sus necesidades básicas y afectivas, el menor
crecerá entre sentimientos de frustración y sospecha, así
como sin esperar nada de los demás, ni del mundo.
Etapa 2. Autonomía versus vergüenza y duda. (18 meses – 3
años)
En este periodo el niño comienza a ser más independiente,
aprende a caminar y a hablar, empieza a controlar los
esfínteres, sabe expresar lo que le gusta y lo que no le
gusta. Este mayor «poder» sobre su cuerpo y sobre lo que le
rodea hace que empiece a obtener un sentido de autonomía.
Durante esta etapa es importante brindar ocasiones en las que
poder tomar decisiones, por ejemplo, que elija su ropa del
día entre dos opciones, establecer los primeros límites y
normas en el hogar o proponerle pequeños retos adaptados a su
edad. Al superar con éxito esta fase los menores desarrollan
una mayor autoestima, más sana y fuerte.
Etapa 3. Iniciativa versus culpa (3 – 5 años)
Esta es la etapa en la que crece el interés por todo lo que
le rodea y por relacionarse con sus iguales. El juego
adquiere una gran importancia y a través de él explorará sus
habilidades y capacidades. Los niños sienten curiosidad por
absolutamente todo. Todo lo tocan, lo miran y lo tratan como
un juguete, así que aquí aparecen las típicas roturas de
jarrones, pintadas en la pared y demás ingeniosidades que
muchas veces cuesta creer cómo pueden aparecer en mentes tan
jóvenes.
La culpa es buena, en el sentido de que sirve para reconocer
que algo se ha hecho mal, sin embargo, este sentimiento en
exceso es uno de los mayores nutrientes del miedo.

Etapa 4. Laboriosidad versus inferioridad (5 – 13 años)


En este periodo aparecen las comparaciones con los demás, el
querer hacer infinidad de actividades y planes. Los niños ya
son capaces de reconocer sus habilidades y las de sus
compañeros y quieren ponerlas a prueba continuamente.
Insisten en enfrentarse a tareas más desafiantes, quieren
apuntarse a todos las actividades habidas y por haber, surgen
los “te echo una carrera hasta…” y los enfados cuando pierden
un juego o una competición.
Es importante ofrecerles una estimulación positiva por parte
de padres y también profesores y amigos, reconocer los logros
y ayudarles a calibrar desde el realismo hasta dónde pueden
llegar en sus desafíos para que no se afiancen en el
sentimiento de inferioridad.
Etapa 5. Exploración de la Identidad versus difusión de la
identidad (13 – 21 años)
Durante esta fase el adolescente se pregunta continuamente
una sola cosa: «¿Quién soy?» Es el momento en que comienza a
moldear su propia personalidad, elige a quién quieren
parecerse y qué rol quiere desempeñar en la sociedad. Para
ello, la vida social adquiere un papel muy importante.
Etapa 6. Intimidad versus aislamiento (21 – 40 años)
El entorno y la vida social empiezan a dejar de ser tan
importantes, durante estas edades se empiezan a trazar
ciertas líneas invisibles sobre aspectos que la persona ya no
está dispuesta a sacrificar por agradar al resto. Se
priorizan las relaciones más íntimas que requieren un
compromiso mutuo.
Etapa 7. Generatividad versus estancamiento (40 – 60 años)
Este es el momento en que la persona empieza a dedicar más
tiempo a su familia. Se intenta ser productivo para poder
ofrecer un buen futuro a los seres queridos, se busca ser y
sentirse útil de esta forma. Pero a la vez nos persigue la
eterna pregunta de «¿Qué hago aquí, realmente sirve para
algo?».
Etapa 8. Integridad del yo versus desesperación (a partir de
los 60 años)
La forma de vivir se altera completamente, el individuo ya no
es tan productivo como antes y no se puede evitar echar la
vista al pasado. Esta mirada hacia tiempos anteriores puede
evocar nostalgia y desesperación o, por el contrario,
sensación de que ha merecido la pena lo logrado. Tener una
visión u otra nos hará afrontar los cambios físicos de la
vejez y los duelos propios de esta etapa de una forma más o
menos positiva.
El desarrollo psicosocial del ser humano es determinante, no
solo en lo que concierne a las cuestiones sociales, sino
que va a impactar sobre aspectos claves de su identidad y
personalidad, como la independencia, la autoestima, o la
seguridad en uno mismo. Es por ello muy importante
proporcionar a los niños las oportunidades de interacción
social que permitan una sana evolución de la inteligencia
emocional y de las competencias interpersonales.

1. La teoría del desarrollo psicosocial de Erikson

La Teoría del Desarrollo Psicosocial fue ideada por Erik


Erikson a partir de la reinterpretación de las fases
psicosexuales desarrolladas por Sigmund Freud en las cuales
subrayó los aspectos sociales de cada una de ellas en cuatro
facetas principales:

1. Enfatizó la comprensión del ‘yo’ como una fuerza


intensa, como una capacidad organizadora de la
persona, capaz de reconciliar las fuerzas sintónicas y
distónicas, así como de resolver las crisis derivadas
del contexto genético, cultural e histórico de cada
persona.
2. Puso en relieve las etapas de desarrollo psicosexual
de Freud, integrando la dimensión social y el
desarrollo psicosocial.
3. Propuso el concepto de desarrollo de la
personalidad desde la infancia a la vejez.
4. Investigó acerca del impacto de la cultura, de la
sociedad y de la historia en el desarrollo de
la personalidad.

2. La discrepancia entre Erik Erikson y Sigmund Freud


Erikson disiente con Freud en la relevancia que este último
otorgó al desarrollo sexual para explicar el desarrollo
evolutivo del individuo.

Erikson entiende que el individuo, a medida que va


transcurriendo por las diferentes etapas, va desarrollando su
consciencia gracias a la interacción social.

3. Características de la teoría de Erikson

Erikson también propone una teoría de la competencia. Cada


una de las etapas vitales da pie al desarrollo de una serie
de competencias.

Si en cada una de las nuevas etapas de la vida la persona ha


logrado la competencia correspondiente a ese momento vital,
esa persona experimentará una sensación de dominio que
Erikson conceptualiza como fuerza del ego. Haber adquirido la
competencia ayuda a resolver las metas que se presentarán
durante la siguiente etapa vital.

Otro de los rasgos fundamentales de la teoría de Erikson es


que cada una de las etapas se ven determinadas por un
conflicto que permite el desarrollo individual. Cuando la
persona logra resolver cada uno de los conflictos, crece
psicológicamente.

En la resolución de estos conflictos la persona halla un gran


potencial para el crecimiento, pero por otra parte también
podemos encontrar un gran potencial para el fracaso si no se
logra superar el conflicto propio de esa etapa vital.
Los 8 estadios psicosociales

Vamos a resumir cada uno de los ocho estadios psicosociales


descritos por Erik Erikson.

1. Confianza vs Desconfianza

Este estadio transcurre desde el nacimiento hasta los


dieciocho meses de vida, y depende de la relación o vínculo
que se haya creado con la madre.

La relación con la madre determinará los futuros vínculos que


se establecerán con las personas a lo largo de su vida. Es la
sensación de confianza, vulnerabilidad, frustración,
satisfacción, seguridad… la que puede determinar la calidad
de las relaciones.

2. Autonomía vs Vergüenza y duda

Este estadio empieza desde los 18 meses hasta los 3 años de


vida del niño.

Durante este estadio el niño emprende su desarrollo cognitivo


y muscular, cuando comienza a controlar y ejercitar los
músculos que se relacionan con las excreciones corporales.
Este proceso de aprendizaje puede conducir a momentos de
dudas y de vergüenza. Asimismo, los logros en esta etapa
desencadenan sensación de autonomía y de sentirse como un
cuerpo independiente.

3. Iniciativa vs Culpa
Este estadio viaja desde los 3 hasta los 5 años de edad.

El niño empieza a desarrollarse muy rápido, tanto física como


intelectualmente. Crece su interés por relacionarse con otros
niños, poniendo a prueba sus habilidades y capacidades. Los
niños sienten curiosidad y es positivo motivarles
para desarrollarse creativamente.

En caso de que los padres reaccionen de negativamente a las


preguntas de los niños o a la iniciativa de éstos, es
probable que les genere sensación de culpabilidad.

4. Laboriosidad vs Inferioridad

Este estadio se produce entre los 6-7 años hasta los 12 años.

Los niños muestran un interés genuino por el funcionamiento


de las cosas e intentan llevar a cabo muchas actividades por
sí mismos, con su propio esfuerzo y poniendo en uso sus
conocimientos y habilidades. Por esa razón es tan importante
la estimulación positiva que pueda ofrecerle la escuela, en
casa o por el grupo de iguales. Éste último comienza a
adquirir una relevancia trascendental para ellos.

En el caso de que esto no sea bien acogido o sus fracasos


motiven las comparaciones con otros, el niño puede
desarrollar cierta sensación de inferioridad que le hará
sentirse inseguro frente a los demás.

5. Exploración de la Identidad vs Difusión de Identidad


Este estadio tiene lugar durante la adolescencia. En esta
etapa, una pregunta se formula de forma insistente: ¿quién
soy?

Los adolescentes empiezan a mostrarse más independientes y a


tomar distancia de los padres. Prefieren pasar más tiempo con
sus amigos y comienzan a pensar en el futuro y a decidir qué
quieren estudiar, en qué trabajar, dónde vivir, etc.

La exploración de sus propias posibilidades se produce en


esta etapa. Comienzan a apuntalar su propia identidad
basándose en el las experiencias vividas. Esta búsqueda va a
causar que en múltiples ocasiones se sientan confusos acerca
de su propia identidad.

6. Intimidad frente al Aislamiento

Este estadio comprende desde los 20 años hasta los 40,


aproximadamente.

La forma de relacionarse con otras personas se modifica, el


individuo empieza a priorizar relaciones más íntimas que
ofrezcan y requieran de un compromiso recíproco, una
intimidad que genere una sensación de seguridad, de compañía,
de confianza.

Si se evade este tipo de intimidad, uno puede estar


rozando la soledad o el aislamiento, situación que puede
acabar en depresión.

7. Generatividad frente al Estancamiento

Este estadio transcurre entre los 40 hasta los 60 años.


Es un lapso de la vida en el que la persona dedica su tiempo
a su familia. Se prioriza la búsqueda de equilibrio entre la
productividad y el estancamiento; una productividad que está
vinculada al futuro, al porvenir de los suyos y de las
próximas generaciones, es la búsqueda de sentirse necesitado
por los demás, ser y sentirse útil.

El estancamiento es esa pregunta que se hace el individuo; se


siente estancado y no logra canalizar su esfuerzo para poder
ofrecer algo a los suyos o al mundo.

8. Integridad del yo frente a la Desesperación

Este estadio se produce desde los 60 años hasta la muerte.

Es un momento en el que el individuo deja de ser productivo,


o al menos no produce tanto como era capaz anteriormente. Una
etapa en la que la vida y la forma de vivir se ven alteradas
totalmente, los amigos y familiares fallecen, uno tiene que
afrontar los duelos que causa la vejez, tanto en el propio
cuerpo como en el de los demás.
Los primeros caminos de Erik Erickson

Una vez que finalizó la secundaria, nuestro autor vagó por


Europa estudiando arte.

Alrededor de los 25 años, una vez asentado en Viena, comenzó


a vincularse con la psicología, siendo atendido por la
mismísima Anna Freud.

Posteriormente, con la llegada del nazismo a Europa, se vio


obligado a migrar, estableciéndose finalmente en Estados
Unidos, donde desarrollaría gran parte de su obra.

La niñez según Erik Erikson

Desde el nacimiento hasta la entrada en la adolescencia, los


individuos transitan los cambios físicos y mentales más
abruptos. Por este motivo, en la niñez se condensan la
mayoría de crisis o conflictos y, así también, los estadios
psicosociales. En la primera infancia podemos enumerar:
1. Confianza básica vs. desconfianza (desde el nacimiento
hasta, aproximadamente, los 18 meses). Esta etapa se
basa en la sensación física de confianza. El bebé recibe
el calor del cuerpo de la madre y sus cuidados amorosos.
Su presencia o ausencia influirá significativamente en
las siguientes etapas del desarrollo.
2. Autonomía vs. vergüenza y duda (desde los 18 meses hasta
los 3 años, aproximadamente). Una etapa ligada al
desarrollo muscular y de control de las eliminaciones
del cuerpo. Dado que es un proceso con mucho ensayo y
error, los niños podrán desarrollar sentimientos de
autonomía en el logro, así como también sentimientos de
duda en el fracaso.

Segunda infancia

1. Iniciativa vs. culpa (desde los 3 hasta los 5 años,


aproximadamente). La tercera etapa ocurre en la edad del
juego y los primeros contactos sociales. El desarrollo
de la imaginación tiene un papel clave, así como también
el paso a la acción. El niño tiene la capacidad para
poner en marcha los planes motores que le permitan su
irrupción en el espacio. Así, la gran curiosidad por
explorar y la incertidumbre lo llevan a desarrollar
conductas de iniciativa o culpa.
2. Laboriosidad vs. inferioridad (desde los 5 hasta los 13
años, aproximadamente). Es la etapa en la que el niño
comienza su instrucción preescolar y escolar, donde está
ansioso por hacer cosas junto con otros. Aquí ya existe
un bagaje de experiencias que le permiten desarrollarse
en un ámbito con reglas. Tanto la socialización como el
intercambio con sus pares potenciarán la superación de
circunstancias a través de la proactividad o de
replegarse.

La adolescencia: Un camino de búsqueda

Durante la adolescencia se desarrolla la quinta etapa en la


que se plantea la búsqueda de identidad con la difusión de
identidad. Suele producirse entre los 13 y los 21 años,
aproximadamente. El sujeto transita tanto la búsqueda de una
identidad como diversas crisis marcadas por la
resignificación de los conflictos de cada etapa anterior.

Erik Erikson y los conflictos de la vida adulta

La vida adulta comienza con el afianzamiento necesario de la


personalidad para afrontar las demandas
sociales características del proceso. Podemos destacar dos
grandes etapas:
1. Intimidad frente a aislamiento (desde los 21 hasta los
40 años, aproximadamente). La intimidad supone la
posibilidad de estar cerca de otros ya que el sujeto
posee un sentimiento de seguridad sobre quién es y no
tiene miedo a “perderse” a sí mismo. Antagónicamente, la
persistencia de conflictos adolescentes e inseguridad,
provocan aislamiento y deficiencia en los vínculos
sociales.
2. Generatividad frente a estancamiento (desde los 40 hasta
los 60 años, aproximadamente). Período generalmente
dedicado a la crianza de los niños, dejando de lado las
necesidades propias. La tarea fundamental de esta etapa
es lograr un equilibrio apropiado entre la productividad
y el estancamiento. Este último se produce cuando las
personas se dejan absolutamente de lado en pos de las
tareas diarias.

La última etapa

La vejez está caracterizada por una lucha entre la integridad


y la desesperación (desde, aproximadamente, los 60 años hasta
la muerte). Esta es la última etapa, donde los pesares de la
vida junto al desgaste físico se van acumulando.

Según Erikson, el gran objetivo consiste en mantener


la integridad física y emocional, sin caer en la
desesperanza.

Conclusión

La mirada de este autor acerca de las problemáticas vitales y


su enfoque de resolución prevalecen hoy en día. El abordaje
de Erikson, lejos de ser dicotómico, plantea una amplia gama
de opciones entre cada uno de los rasgos característicos de
los estadios psicosociales.

Esto es de extrema importancia para el trabajo clínico


psicológico, otorgando valiosa información sobre el
desarrollo de la personalidad del paciente en cualquier edad.

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