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Sapo Y LA ROSA

La rosa más bella del jardín se sentía orgullosa de su belleza, pero se dio cuenta que la gente no se acercaba debido a la presencia de un sapo grande y oscuro junto a ella. Indignada, la rosa le ordenó al sapo que se fuera, pero luego se marchitó sin él porque las hormigas la devoraron, ya que el sapo solía comérselas para protegerla.

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Sapo Y LA ROSA

La rosa más bella del jardín se sentía orgullosa de su belleza, pero se dio cuenta que la gente no se acercaba debido a la presencia de un sapo grande y oscuro junto a ella. Indignada, la rosa le ordenó al sapo que se fuera, pero luego se marchitó sin él porque las hormigas la devoraron, ya que el sapo solía comérselas para protegerla.

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La Rosa y el Sapo

Había una vez una rosa roja muy bella, se


sentía de maravilla al saber que era la rosa
más bella del jardín. Sin embargo, se daba
cuenta de que la gente la veía de lejos. .... Se
dio cuenta de que al lado de ella siempre
había un sapo grande y oscuro, y que era por
eso que nadie se acercaba a verla de cerca.
Indignada ante lo descubierto le ordenó al
sapo que se fuera de inmediato; el sapo muy
obediente dijo: Está bien, si así lo quieres.

Poco tiempo después el sapo pasó por donde


estaba la rosa: y se sorprendió al ver la rosa
totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos.

-Le dijo entonces: Vaya que te ves mal.


¿Qué te pasó? La rosa contestó: Es que
desde que te fuiste las hormigas me han
comido día a día, y nunca pude volver a ser
igual.

El sapo solo contestó: Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y
por eso siempre eras la más bella del jardín.

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