Tipos de Publicaciones
(Clase Laboratorio de Diseño Editorial)
Tipos de publicación
- Libro
- Revista
- Periódico
- Boletín
- Folleto promocional y de servicios
- Diferencias entre folleto, manual, instructivo y catálogo
Objetivo de Aprendizaje
Distinguir entre los diferentes tipos de publicación, con atención especial entre el manual, folleto e instructivo, y
determinar qué tipo de publicación cumple con los requisitos para resolver un problema de comunicación
determinado.
Introducción
Como se puede observar en el medio editorial, existen distintas publicaciones que cumplen con variados
propósitos. Es conveniente tener en claro las características diferentes de cada proyecto.
Cada publicación, sea libro, revista, folleto, etc., busca satisfacer una necesidad de comunicar. Y es en base a
esta que se diferencian los distintos tipos de publicación. Es necesario antes de contemplar el diseño de un
proyecto, el entender en que categoría se va a desenvolver la publicación.
Ya que en base a esto dependerá la solución que debe presentar el diseñador, para que esta sea adecuada a
las necesidades de cada caso.
Libro
Es un impreso encuadernado que desarrolla
extensamente un tema acorde con su título, un
ensayo grande, una novela u obra literaria larga o
una compilación de cuentos, ensayos u obras más
pequeñas.
La UNESCO (Organización de las Naciones
Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura)
define al libro, como un impreso de mayor de 49
páginas.
Las partes que conforman a un libro son:
Tapa. Formal y conceptualmente debe estar
ligada con el interior del libro y comunicar en
uno o varios sentidos su contenido. Se
deberá incluir en ella el título de la obra,
autor y la identificación gráfica de la
editorial. En su composición puede
incorporar además algún tipo de imagen.
Páginas de guarda. Son las páginas que
aparecen al abrir la tapa del libro (sólo en
las ediciones de tapa dura). Sobre ellas
suele imprimirse un motivo a modo
decorativo.
Portadilla. Contiene el título y a veces el nombre del autor. Corresponde siempre a página impar.
Portada. Contiene la misma información literal de la tapa; corresponde siem-pre a página impar.
Créditos. Contienen datos específicos de la edición: año y número de la mis-ma, nombres de los colaboradores
(diseñador, fotógrafo, ilustrador, etc.), Copyright (derechos reservados al autor y editor) e ISBN
(International Stan-dard Book Numbers, que corresponde al código numérico del país de edición, editorial
y temática del libro).
Índice. En el supuesto caso de tratarse más de un tema existirá la necesidad de poder ubicarlo. Para esto se
establecerá un índice al principio o al final del texto principal.
Texto principal. Estará compuesto en la tipografía elegida, y según la elec-ción del cuerpo, interlineado y
característica de la caja tipográfica variará su longitud. Se alternarán texto e imagen en la medida de
considerarse conve-niente. En relación con la tipografía podrá hacerse uso de más de una familia o de
variaciones dentro de una misma familia para poder diferenciar entre tí-tulos, subtítulos, epígrafes, citas,
notas, etc.
Cabezal. Es la indicación del nombre de la obra, autor, capítulo o fragmento ubicado en la parte superior de
cada página correspondiente al texto principal (no siempre se utiliza).
Pie de página. Es la ubicación habitual del folio y de las notas y citas correspondientes al texto principal.
Folio. Es la indicación de la numeración en cada una de las páginas. Para la numeración se considera a partir
de la portada en adelante. No se folian las páginas fuera del texto principal ni las blancas.
Biografía del autor. Se la puede ubicar en las solapas, si las hubiera, o en la contratapa.
Colofón o pie de imprenta. Son los datos que informan de los participantes de esa edición (imprentas,
fotocromistas, componedores de textos), el papel utilizado, las tipografías seleccionadas y la fecha y lugar
en que terminó de imprimirse. Se ubica al final del libro en página par o impar.
Lomo. Corresponde al canto del libro, cuyo espesor variará de acuerdo con la cantidad de páginas, gramaje de
papel y tipo de encuadernación (abrocha-do, cosido a hilo, encolado, etc.). Se ubican los datos
correspondientes al título, autor de la obra y editorial. Puede tener una lectura de abajo hacia arriba o
viceversa.
Contratapa. No tiene un uso predeterminado. En las novelas se utiliza como resumen del texto principal o, en
ciertos casos, para ubicar la biografía del autor. También, como continuación del concepto predominante
de tapa.
Glosario. Es un apartado donde se clarifican las definiciones de palabras utilizadas en el contenido del libro.
Revista
Son publicaciones periódicas, interesadas en un tema en particular y dan cabida a una serie de textos similares
(artículos).
Se clasifican en volúmenes, que corresponden numéricamente de la primera impresión a la última. Tienen un
interés primeramente económico y usualmente se encuentran financiadas por publicidad externa.
Las revistas comerciales dependen mucho de su imagen ya que sus ventas dependen del posicionamiento de
marca, impacto visual.
Siempre se concibe al primer número como una creación unitaria y con el tiempo adquieren su propia forma de
unidad-diversidad y su muy particular personalidad, donde cada edición debe armonizar dentro del marco
general que da permanencia de un título y una matriz de diseño.
Por lo que toca al diseñador, debe cuidar que todos los elementos sean constantes dentro de cada volumen,
siempre observando la exigencia por la variedad.
Periódico
Es un boletín no institucional que aparece regularmente y contiene
noticias de índole general sobre lo que sucede en un área geográfica
o del conocimiento.
Pero, desde luego, los periódicos de circulación general forman un
género aparte por su influencia sobre la vida política de su área de
alcance ( que suele cubrir e influir también la economía, la cultura,
los espectáculos, el mercado de trabajo, la oferta comercial e
industrial y hasta la circulación de mercancías y servicios entre
particulares). El problema editorial en los periódicos de circulación
general presenta dos facetas:
1. La necesidad de contar siempre con informaciones y opiniones
confiables, originales y frescas para formar y conservar un
público asiduo que tenga fe en su fuente de información.
2. La responsabilidad política que se esconde detrás de cada
decisión editorial (qué publicar, en qué parte, de qué tamaño,
con qué enfoque, quién puede considerarse apoyado o
atacado, etc.).
Boletín
Son publicaciones periódicas que buscan informar a los integrantes
de una comunidad, institución, corporación, empresa, partido o grupo
acerca de los sucesos y opiniones que trascienden en el interior de la
propia organización.
Existen revistas internas, cuya presentación es de una revista ( más
de 16 páginas, encuadernación o engrapado con cubiertas), pero que
en su contenido podrían equipararse a boletines. La presentación de
los boletines usualmente se concibe como una publicación sin
cubiertas, de entre cuatro y treinta y dos páginas, y rara vez
encuadernada. También existen boletines de información
especializada que circulan en un área geográfica amplia, pero que
sólo llegan a los especialistas interesados; por ejemplo, los boletines
bibliográficos.
Folleto promocional y de servicios
Podemos definirlo como una publicación no encuadernada utilizada, generalmente, para transmitir información
publicitaria, que ofrece información de los productos o servicios de una empresa.
Se diferencian de los catálogos, en que el catálogo es una publicación más extensa en la que se da información
de todos los productos de la empresa en cuestión y el folleto, suele llevar información solo de algunos
productos y servicios puntuales o de ofertas concretas.
Los folletos al igual que otros elementos de comunicación pueden presentarse de muchas formas diferentes, su
tamaño, la cantidad de hojas utilizadas, y en general todo lo que lo conforma. Por ejemplo, la elección del papel
es siempre un factor decisivo para la creación de una buena imagen así como para la calidad de la impresión
del trabajo y para le elección del material que conformará nuestro folleto.
Otro factor que también afectará al trabajo de composición será el plegado que suele llevar este tipo de trabajos
y que condicionará la colocación de ciertos elementos para no dificultar la lectura en el caso de textos o para no
producir "cortes" visuales en las imágenes colocadas. En las manchas de color deberemos considerar las zonas
de plegado que quedarán blancas al forzar el papel en el doblez y cómo afectará eso a nuestro diseño.
Un folleto se divide en diversas partes o secciones por su forma de plegado:
- Una sola hoja o parte, que es el folleto simple
- De dos partes, cuerpos o díptico (un plegado)
- De tres partes, cuerpos o tríptico (dos plegados). Suele utilizarse el formato en sentido horizontal para obtener
tres cuerpos verticales que nos permiten realizar composiciones más expansivas
- Folletos con más partes, cuerpos u hojas, pero que dependiendo de la dimensión ya podríamos clasificarlos
como catálogos.
Por otro lado, sin depender del número de páginas que tenga, un folleto puede presentar en su formato formas
y tamaños muy diferentes, sin olvidar los conceptos generales de una buena composición.
Las formas y números de plegados así como el formato de nuestro folleto tiene las limitaciones que el diseñador
y el presupuesto del trabajo tengan. Asimismo la forma o corte que tenga el mismo o la inserción de una forma
determinada de troquel, serán posibilidades que se podrán incorporar siempre que se asuman las dificultades
técnicas y económicas de nuestro diseño.
Los plegados más habituales son el doblado tipo rollo – en el que cada doblez queda dentro del que le precede,
teniendo que reducirse el tamaño de los cuerpos progresivamente para que puedan encajar correctamente – y
el pliegue de acordeón. En el tipo de plegado deberemos considerar también el tipo de papel y el grosor del
mismo, para que no tienda a abrirse.
La cubierta o parte exterior del folleto será crítica en la formación de la primera impresión del lector. La totalidad
del diseño, el estilo de la composición, la elección del tipo de letra, la ilustración y el color, contribuyen a crear
una imagen que perdurará a lo largo del folleto.
Puesto que el folleto es normalmente un trabajo autocubierto (no posee cubierta o tapa), el primer texto
comienza normalmente en la parte interior de la cubierta. Dependiendo del número de plegados que tenga
nuestro folleto y de la dirección de estos plegados, una u otra parte de nuestro folleto hará las funciones de
cubierta (donde normalmente se colocará el título o tema del folleto y quizás nombre de la empresa) y de
contracubierta (colocándose en esta parte el nombre y datos de la empresa).
Si establecemos un formato mediante columnas, sería recomendable que en la mitad de los espacios entre las
columnas lo hagamos coincidir con los pliegues que lleve. Asimismo si el formato de nuestro folleto es apaisado
deberemos tener cuidado de que el titular o titulares no se extiendan en la totalidad de la anchura de la página,
aunque se disponga de espacio, ya que esto conllevaría unos titulares largos, antiestéticos y dificultaría la
lectura de los mismos.
Deberemos poner las indicaciones oportunas para la correcta impresión y plegado de nuestro trabajo,
colocando las líneas de corte que tendrá así como la línea o zona de plegado (normalmente con líneas externas
al diseño, con líneas discontinuas o con guías). Las imágenes o fotografías deben distribuirse adecuadamente
para conseguir una composición que sea equilibrada pero asimétrica.
La parte del folleto que va en primer lugar, es decir lo que podríamos llamar la portada, debe impactar lo
suficiente como para que el receptor esté dispuesto a leer el resto de la información. El redactor y diseñador
tendrán que decantarse entre un estilo que genere expectación o intriga sobre el tema que se trata, o un estilo
más descriptivo que nos informe sobre el contenido o el tipo de información que nos suministrará.
Antes de empezar el estructurar la información que va a llevar el folleto, tomamos en cuenta las áreas de
importancia y la forma de distribución que tendrán los folletos que vamos a realizar. No olvidar tampoco en este
tipo de elementos que aunque el espacio general que tenemos puede ser reducido, los blancos siguen siendo
en estos trabajos una herramienta importante para el diseñador, tan fundamental como los elementos
informativos. Si los blancos no están exclusivamente en los márgenes sino también en el interior de nuestra
publicación, dotaremos de más fuerza a nuestro diseño.
Lo que si deberemos saber es que no existen reglas definitivas referentes a la utilización de las retículas. En
algunas ocasiones puede funcionar un diseño más estricto, mientras que en otras es más apropiado utilizar un
marco que sea menos firme y nos permita una colocación menos usual de los diferentes elementos. Todo
dependerá de la función que tenga nuestra publicación, del tipo de audiencia, del tamaño y el número de
páginas y, naturalmente, de la "gracia" del diseñador.
Diferencias entre folleto, manual, instructivo y catálogo
Catalogo
Son publicaciones que ofrecen información de los productos o servicios de una empresa y sus características.
Se utilizan para promocionar o hacer publicidad de una empresa, producto o servicio.
Es una forma de publicidad muy utilizada, por no tener ciertas limitaciones más que la propia inversión que se
quiera realizar en la edición del mismo, y por ser un soporte inmejorable para la presentación de productos: la
calidad del papel, la posibilidad de utilizar muchas imágenes y extendernos en los textos nos puede permitir
crear un producto verdaderamente atractivo, un escaparate sobre papel que despierte el interés y la atención de
nuestro público objetivo.
Cuando el objeto de nuestro catálogo es un producto de diseño, de carácter artístico, de calidad o que
representa un cierto "estatus", deberemos cuidar especialmente el soporte del mismo, ya que en ningún caso
puede estar por debajo del nivel que pretendemos darle a los contenidos. Deberemos entonces cuidar tanto la
calidad del soporte como la selección de imágenes y la retícula que establezcamos.
Diferente sería si lo que estamos haciendo es un catálogo de supermercado en donde lo importante sea la
rebaja en los productos que ofrecemos, entonces el color se convierte en protagonista absoluto y las llamadas
de atención se multiplican a través de la retícula a través de los propios precios o descuentos.
Podemos diferenciar dos partes en el catálogo:
- Portada y contraportada
- Páginas internas o contenido
Ambas partes deberán ser atractivas, sobre todo la portada que será la encargada de llamar la atención y de
invitar e introducir al lector en el el resto del catálogo, en la compañía y en el tipo de producto o servicio que nos
va a presentar.
Sus dimensiones en cuanto a formato del catálogo, número de páginas, tintas utilizadas y calidad del papel,
dependerán en gran medida del presupuesto, de la cantidad de información que se deba incluir y del
destinatario del mismo. En un catálogo no nos podemos olvidar de la importancia de los blancos en relación con
el resto de contenidos, ya que esos espacios conseguirán hacer resaltar más las muestras o representaciones
de productos y la información relativa a éstos. El diseñador deberá hacer un examen entre el volumen de
información a mostrar y la adecuación del espacio para conseguir un recorrido visual agradable y atractivo.
Lo primero que debemos hacer es determinar la cantidad de texto y los elementos gráficos que vamos a incluir:
En cuanto a imágenes. Los catálogos generalmente suele ser un elemento de comunicación basado más en
las imagenes que en el texto, por tanto éstas deben estar bien resueltas, atraer y representar de la forma
más real posible al producto.
En cuanto a texto. El texto debe ser claro y legible, no solo por la estética, sino también por el aspecto
práctico, es decir, para comunicar una información determinada de la forma más eficaz posible y que esos
contenidos textuales inviten a ser leídos y a conocer más sobre el producto o servicio que presentamos.
Instructivo
Un folleto puede ser considerado como instructivo si tiene instrucciones técnicas para
el armado, ensamblado o construcción de un objeto
Se observa a un instructivo como un folleto cuyo contenido esta limitado a
especificaciones técnicas, de armado u operación.
Sus cualidades son similares a las del folleto en cuanto a construcción de diseño,
pero en contenido se aproximan más a la de los manuales.
Dentro de los elementos básicos de su construcción se observan el glosario, índice y
un amplio uso de imágenes, diagramas y fotografías.
Manual
Son publicaciones técnicas que, por su extensión, profundidad o contenido especializado, se distinguen de los
libros en el sentido generalmente aceptado.
Todas las decisiones relativas a un manual deben estar orientadas a su uso directo sobre las técnicas y
procedimientos de que tratan. Como su nombre dice, un manual no es un libro de estudio ni de consulta que se
lea ocasionalmente y que permanezca en la repisa, sino un impreso que debe estar en la mano cuando su
usuario se enfrenta a la práctica; por tanto su concepto editorial y de diseño debe hacer cómoda la localización
de la información, el sostenimiento del manual abierto con una mano sobre la mesa mientras se hacen
manipulaciones técnicas con la otra mano, etc.
El manual ideal es aquel que siempre está a punto de mancharse (pero no se mancha) de grasa, tinta,
solventes, revelador, fijador, aceite, harina; de el usuario depende en gran medida si se mancha.
Su vida útil se limita al tiempo en que esté en vigor el mecanismo, modelo, marca, programa o procedimiento de
que trata, pero se puede acortar si no se toma en cuenta el maltrato a que lo somete su condición de manual.
Bibliografía
- Gerardo Kloss Fernández del Castillo
Entre el diseño y la edición,
Distrito Federal, México,
Universidad Autonoma Metropolitana, 2001