UNIVERSIDAD SANTA MARÍA
FACULTAD DE DERECHO
CÁTEDRA: DERECHO PENAL
DESARROLLO DE LOS CONCEPTOS Y LOS DIVERSOS
SISTEMAS DEL DELITO.
Profesor: Dr. Joel García Autor: Zerliz Zapata
C.I. 29583460
Semestre 3°, sección “B”, turno noche
Caracas, enero 2021
Introducción
En el presente trabajo que se muestra a continuación se puede apreciar que el
delito es un acto contrario a las normas, definido como tal en el Código Penal, que
conlleva la imposición de un castigo por parte de un juzgado o tribunal. Lo que a
su vez se puede dividir en el delito formal y delito material.
Partiendo de la definición del delito, vamos a encontrar que la doctrina del
delito, se divide en: tipos de sujeto, acción (o conducta), tipicidad, antijuridicidad,
culpabilidad y punibilidad (o penalidad). Estos elementos son el conjunto de
características y componentes esenciales que constituyen todo delito. A través de
ellos es posible el estudio del mismo, basando en un metodo estructural.
En la teoría del delito se analizan los estudios de la evolución en un sistema a
través de la historia, partiendo en Alemania siglo XIX, hasta la actualidad
observando lo que es la teoría política-criminal, clásica, positivista, finalista y por
ultimo funcionalista. Lo que hoy día llamamos la teoría jurídica del delito, ya que
esta teoría agrupa ordenadamente las categorías y conceptos sobre la imputación
de responsabilidad por la ejecución de un delito, conceptualizaciones que
expresan distintos autores y que coinciden en afirmar que la teoría del delito,
representa una parte de la ciencia del Derecho Penal que se ocupa de explicar
qué es el delito en sentido genérico, descomponiendo el concepto de delito en un
sistema de categorías jurídicas, en requisitos o elementos que facilitan así la
aplicación de la ley penal.
.
Cuerpo de investigación
1. Concepto del delito.
Según el Dr. Hernando Grisanti Aveledo, recurriendo al artículo 1 del Código
Penal Venezolano, que prevé el principio de legalidad y también el artículo 61 que
constituye la norma rectora de la responsabilidad penal en nuestro Código Penal
Venezolano, el delito se define como: “Las acciones u omisiones previstas por la
ley y castigados por ella con una pena”.
También se define como un acto típicamente antijurídico, culpable e imputable a
un hombre, castigado con una pena.
1.1 Formal:
Los delitos formales o de simple actividad o acción son aquellos en los que
se agota el tipo penal en movimiento corporal o en la omisión del agente, no
siendo necesario para su integración que se produzca alguna alteración en la
estructura o funcionamiento del objeto material. Son delitos de mera conducta;
se sanciona la acción (u omisión) en sí misma. Los autores ejemplifican el
delito formal con el falso testimonio, la portación de arma prohibida, y la
posesión ilícita de enervantes.
1.2 Material:
Los delitos materiales son aquellos en los cuales para su integración se
requiere la destrucción o alteración de la estructura o del funcionamiento del
objeto material (homicidio, daño en propiedad ajena).
2. Desarrollo doctrinario del concepto de delito.
El concepto de delito en un sistema de categorías jurídicas, que se
descomponen para así facilitar la aplicación de la ley penal. Por ello, la doctrina ha
separado sus elementos, categorías o ingredientes en: Acción, tipicidad,
antijuridicidad y culpabilidad.
2.1 La acción es conducta omisiva o activa voluntaria, que consiste en un
movimiento de su organismo destinado a producir cierto cambio, o la
posibilidad, en el exterior del mundo (Teoría de la causalidad). La
posibilidad de cambio se da en los delitos frustrados como también en la
tentativa. Si es involuntario (caso fortuito) u ocurre en el fuero interno y no
llega a manifestarse, la acción se excluye del campo delictivo.
2.2 La acción consiste en actuar o hacer, es un hecho positivo, el cual implica
que el agente lleva a cabo uno o varios movimientos corporales y comete la
infracción a la ley por sí o por medio de instrumentos, animales,
mecanismos o personas
2.2 La tipicidad es la adecuación de una conducta a los presupuestos que detalla
la legislación sobre un delito. Es decir, si la acción que ejecuta una persona de
forma voluntaria encaja con la figura que describen las leyes como delito, se habla
de la tipicidad de hecho cometido. De esta manera, cuando una conducta se
adecua a la descripción de la ley, puede afirmarse que el acto constituye un delito
2.3 La antijuridicidad es un atributo de un determinado comportamiento humano y
que indica que esa conducta es contraria a las exigencias del ordenamiento
jurídico. Para que la conducta de una persona sea delictiva, se requiere que sea
una conducta jurídicamente desvalorada y prohibida o contra algún derecho o bien
jurídico.
2.4 La culpabilidad es la reprochabilidad de la conducta de una persona imputable
y responsable, que pudiendo haberse conducido de una manera no lo hizo, por lo
cual el juez le declara merecedor de una pena.
Para que haya culpabilidad tiene que haber: Imputabilidad, dolo o culpa y la
exigibilidad de una conducta adecuada a la prohibición o imperatividad de la
norma. Y por faltarle alguno de estos presupuestos, no actúa culpablemente el
autor, en consecuencia este está exento de responsabilidad criminal.
3. Los diversos sistemas de delitos.
Los diversos sistemas del delito surge a finales del siglo XIX, cuando los
docentes del derecho penal se ven en la necesidad de explicar a sus alumnos de
forma sistemática y ordenada el contenido de la parte general del estudio del
derecho penal contenida en los preceptos que integraban el Libro I o equivalente
del código penal. En concreto, surge en Alemania tras la promulgación del código
penal de 1871, y precisamente por estudios publicados por autores como Franz
Ritter von Liszt (1851‐1919), Ernst Ludwig von Beling (1866‐1932), entre otros.
Ahora bien, los estudios de la evolución de la teoría del delito desde que surge
en Alemania, hace ya más de un siglo, hasta la actualidad son:
3.1 político-criminal:
Construir una política criminal tendente a resolver los problemas de fondo
por medio de la Dogmatica Jurídico Penal, única y exclusivamente se ha
optado por el uso del Derecho Penal como prima ratio para la solución de
contención social, lo cual es visible a través de la política criminal, a pesar de
que un principio inherente de la Política Criminal es que el Derecho Penal sea
utilizado mínimamente. De tal modo que desde el momento que el Derecho
penal es un instrumento de configuración política y social, es necesario que
también se tenga en cuenta en su elaboración sistemática los fines y funciones
que se pretende conseguir con él (Muñoz Conde, 2008: 11). Partiendo de esta
afirmación es necesario que toda construcción moderna de un Derecho penal
establezca los principios político-criminales, de tal suerte que estos den la
pauta para una administración de justicia uniforme y justa.
El profesor chileno Dr. Juan Bustos Ramírez, escribió que una posición
política criminal conduce necesariamente a distinguir tres teorías diferentes: 1.-
La teoría del delito.- Según Bustos, es el bien jurídico el que está en la base de
la teoría del delito y no la acción. 2.- La teoría del sujeto responsable.- En la
concepción de Bustos, esta teoría tiene un sesgo político-jurídico y se trata del
reconocimiento de la autonomía ética de la persona, esto es que la persona no
está sometida al tutelaje del Estado, sino que es autónoma frente a él y mas
allá de eso, que aquél es una construcción al servicio de ella y no al revés. 3.-
La Teoría de la Determinación de la Pena.- Según el autor lo importante es la
autonomía de la persona humana, la dignidad de ésta, por lo que toda pena ha
de ser determinada de modo que no afecte a la persona como tal, como en el
caso de la pena de muerte, la tortura y las penas de larga duración.
3.2 Estructura clásica:
El origen inmediato de la moderna evolución del delito puede colocarse en el
año 1881 impulsado por Franz von Liszt, quien con su Programa de Marburgo
traslada a la ciencia penal los métodos propios de las ciencias empíricas,
haciendo derivar su concepto de delito a partir de la definición legal de la época,
que lo concebía como "la acción sancionada por la ley", siendo los contenidos de
la ley penal el objeto de estudio de la dogmática.
Reseña Sergio Medida Peñaloza que el método empleado por von Liszt como
manifestación del positivismo jurídico, se caracterizó en términos generales por lo
siguiente:
a) Rechazó acudir a la filosofía en el estudio "científico" del delito.
b) Excluyó cualquier juicio de valor en el estudio del tipo.
c) Adoptó la observación externa formal de los objetos de conocimiento (delito)
d) Estableció la visión analítica del delito, con una separación perfecta entre
elementos.
e) No pretendió formular una explicación del delito que aprehenda su esencia,
sino una mera descripción de sus características (parte interna: culpabilidad;
parte externa: anti juridicidad).
f) La ley de la causalidad como parte del delito, no conoce excepciones que
permitan afirmar el libre albedrío.
g) La acción naturalistica no abarca a la omisión, cuya esencia no es negativo-
naturalistica, sino negativo-normativa.
h) La anti juridicidad constituye no un juicio valorativo, sino una expresión
lógica de la contrariedad del hecho con el ordenamiento, sin tener cabida
elementos subjetivos; por ejemplo, el examen de la paciente por el ginecólogo
sería siempre antijurídico, independientemente de la finalidad terapéutica que
guíe al agente
Y así se distinguen los cuatro elementos del delito, concebidos, en resumen, de la
siguiente manera:
La acción en el sistema clásico, es concebida como un proceso de relación
causal, mediante la trasformación del mundo exterior (fundamentalmente objetivo)
a través de un movimiento corporal voluntario; provocando así un resultado.
Estableciéndose entre el primero y el segundo un nexo generador de un proceso
causal que desembocaba en un resultado. Concepción plenamente acorde con los
postulados del naturalismo. Los elementos de tipicidad y antijuridicidad eran
concebidos de forma exclusivamente objetiva. La tipicidad era entendida como la
mera descripción objetiva de un determinado proceso causal que tenía su origen
en una acción física que desembocaba en un determinado resultado. De tal modo
que quedan fuera del tipo y pertenecen a la culpabilidad todas las circunstancias
subjetivas o internas del delito, por ejemplo: intenciones, "a sabiendas",
propósitos, finalidades. Al igual que la tipicidad la anti juridicidad era entendida
única y exclusivamente desde el plano objetivo, como contradicción entre hecho y
norma; es decir, se convertía en una mera especificación valorativa de una acción
típica previa, motivo por el cual había sido incluida en el código penal. En cuanto a
la culpabilidad, ésta aportaba el contenido subjetivo en la teoría del delito. Al igual
que la acción, se hablaba de un nexo causal material entre el movimiento y el
resultado, la culpabilidad es la relación o el nexo psicológico, no material, entre el
autor y el hecho, a partir del presupuesto de imputabilidad de dicho autor y al
definir dos formas de distinta relevancia en la culpabilidad: el dolo y la culpa .En el
supuesto de dolo el nexo psíquico que une al autor con el hecho es la voluntad o
incluso intención, ya que el sujeto conoce y quiere realizar el hecho; mientras que
en el caso de la culpa resultaba más complicado ese nexo psíquico, ya que el
sujeto no quiso realizar el resultado
3.3 sistema neoclásico:
El neokantismo utilizó la metodología subjetivista y el relativismo valorativo
sosteniendo que el conocimiento científico propio de las ciencias de la naturaleza
o del espíritu se haya condicionado por categorías a priori de la mente del sujeto,
de modo que los valores no provienen del objeto sino del método (Medina, 94) . Y
todo ello porque el sistema neoclásico, según Roxín, estaba basado
predominantemente en la filosofía de los valores neokantiano, muy influyente en
las primeras décadas del siglo XX, y que apartándose del naturalismo, quiso
devolverles un fundamento autónomo a las ciencias del espíritu, considerando que
su peculiaridad consiste en que se debe referir la realidad a determinados valores
supremos en los que se basan las respectivas disciplinas, configurarla y delimitarla
mediante los mismos y sistematizarla desde el punto de vista de dichos valores.
El sistema causal valorativo aplicó ideas neokantianas valorativas sobre un
sistema positivista naturalista del delito de manera que lo valorativo recorría y
vinculaba a todos los elementos del delito (lo injusto es objetivo, valorativo y
excepcionalmente subjetivo; la culpabilidad es subjetiva, pero también valorativa).
La filosofía neokantiana buscaba reemplazar el positivismo científico por un
positivismo teleológico referido a valores. Por ello, se puede afirmar que el
concepto neoclásico supone una crítica a la sistemática clásica y una propuesta
de reforma a ésta, al concebir el injusto de forma predominantemente objetiva y la
culpabilidad como un elemento subjetivo referido a lo normativo.
3.4 finalista:
El concepto de delito del finalismo, en la opinión de Jeschek, respondió en lo
metodológico al abandono del pensamiento logicista y abstracto propio de época
precedente. Welzel que elaboró en varias etapas desde principios de los años 30
este sistema, quiso erigir de nuevo el ser real de la acción humana en concepto
central de la teoría del delito, desde un punto de vista ontológico. Como dice
Santiago Mir Puig, el finalismo parte de la existencia de ciertas "estructuras lógico-
objetivas" que pertenecen a la "naturaleza de las cosas" y el legislador y la ciencia
no pueden sino respetar; la acción humana guiada por una finalidad, es para
Welzel una de esas estructuras ontológicas.
Siguiendo a Juan Bustos, diremos que para el sistema finalista, sus primeros
principios fundamentales son que el delito es acción, pero no causal sino final, lo
que significa que el actuar humano se determina desde el fin perseguido por el
autor sobre la base de su experiencia causal. Con este planteamiento la categoría
de la causalidad quedaría integrada no sumada como en el causalismo valorativo
dentro de la tipicidad.
En suma, a) la tipicidad tiene un aspecto objetivo, descriptivo y valorativo (del
proceso causal) y un aspecto subjetivo (que recoge valorativamente el proceso
desde el fin). Por ello dolo y culpa pertenecen a la tipicidad. b) la antijuridicidad es
objetiva y valorativa, pero todas las causas de justificación contienen elementos
subjetivos (conocimiento e intención). Para los finalistas, el injusto es un ámbito
integrado de diferentes caracteres, pero en el que el elemento común es lo
subjetivo. c) La culpabilidad es reprochabilidad (proceso valorativo) de la
capacidad de motivación, esto es, de la capacidad de actuar de otra manera, esto
es, conforme a la norma y a pesar de ello actuar en contra de ella (aspecto
subjetivo). Luego los elementos de culpabilidad son sólo la imputabilidad y la
conciencia del injusto. Para los finalistas la exigibilidad de la conducta por principio
no puede ser elemento de la culpabilidad, pues el sujeto podía actuar de otra
manera. Luego, en esas situaciones extremas todo lo más habría una dispensa
estatal. Así, por ejemplo, el que estaba sujeto a un madero en vez de echar al otro
de él, pues en caso contrario se ahogaban ambos, podía no haberlo hecho, esto
es, podía elegir entre ser héroe o santo.
Roxín trascribe que actualmente el concepto final de acción ha perdido
ampliamente la gran importancia que antes tuvo. Cree que ya no se discute hoy
que tal concepto no es adecuado como elemento base del sistema jurídico-penal,
ya que no se acomoda a los delitos de omisión; pues como el omitente no es
causal respecto del resultado y por tanto no dirige ningún curso causal, tampoco
puede actuar de modo final. Incluso, expone Roxín, en los delitos comisivos es
dudoso que el concepto de finalidad les pueda aportar una base común. En otras
palabras la teoría final de la acción de Welzel era inadecuada y ni resolvía los
problemas derivados, especialmente en los delitos culposos o imprudentes. Pero,
en honradez, Roxín ,reconoce, que la teoría finalista, a pesar de ser inadecuada
como Teoría General de la acción para el Derecho Penal y de haber sido muy
sobrevalorada en su utilidad práctica, le debemos agradecer progresos esenciales
en la teoría del injusto, sobre todo en haber comprendido que el injusto no se basa
sólo –como se había sostenido en el sistema "clásico" del delito- en el resultado
típico, sino que es esencialmente co-determinado por el desvalor de acción de la
conducta del autor.
3.5 sistema funcionalista
Desde 1970 irrumpe Claus Roxín en desarrollar un sistema "racional-final (o
teleológico) o "funcional", del Derecho Penal. Se rechaza el punto de partida del
finalismo y se parte de la hipótesis de que la formación del sistema jurídico-penal
no puede vincularse a realidades ontológicas previas (acción, causalidad,
estructuras lógico-reales, etc.,) sino que única y exclusivamente puede guiarse por
las finalidades del Derecho Penal. Y todo ello, en base a la filosofía jurídica
neokantiana y neohegeliana, que había sufrido un detente en la época de
entreguerras y en el sistema neoclásico habían tenido un desarrollo insuficiente. El
propio Roxín establece que el avance progresivo, consiste sobre todo en que se
sustituye la algo vaga orientación neokantiana de los valores culturales por un
criterio de sistematización específica jurídico-penal: las bases político-criminales
de la moderna teoría de los fines de la pena. Y piensa que hay dos aspectos
importantes que dilucidar y que son justamente piezas centrales de esta nueva
concepción, y que son:
1) la primera es la teoría de la imputación al tipo objetivo. Dice Roxín que
mientras que el tipo objetivo –que para el sistema clásico agotaba el contenido
del tipo, y al que los proyectos neoclásicos le añadieron sólo los elementos
subjetivos del tipo y el finalismo le añadió el dolo- para las tres concepciones
sistemáticas en los delitos de resultado quedaba reducido en lo esencial a la
mera causalidad, en cambio, el punto de partida teleológico ha hecho depender
la imputación de un resultado al tipo objetivo de la "realización de un peligro no
permitido dentro del fin de protección de la norma", sustituyendo con ello por
primera vez la categoría científico-natural o lógica de la causalidad por un
conjunto de reglas orientado a las valoraciones jurídicas. Esto es lo que se
llama la moderna teoría de la imputación objetiva, que veremos
posteriormente.
2) La segunda innovación central del sistema racional-final o teleológico, lo
constituye, según Roxín, la ampliación de la "culpabilidad" a la categoría de la
"responsabilidad", en cuanto que a la culpabilidad como condición ineludible de
toda pena se le debe añadir siempre la necesidad preventiva (especial o
general) de la sanción penal de tal modo que la culpabilidad y las necesidades
de prevención se limitan recíprocamente y sólo conjuntamente dan lugar a la
"responsabilidad" personal del sujeto, que desencadena la imposición de la
pena.
Aún no se ha impuesto un sistema global elaborado sobre esas bases, y
con respecto a su tesis (teleológica funcional) se encuentran aún en fase de
desarrollo. Sólo diremos, que en el pensamiento estructural-funcionalista
podemos distinguir un funcionalismo moderado o racional, que en su
elaboración atiende a criterios de política-criminal (Roxín), y de un
funcionalismo radical que en su elaboración y desarrollo, como veremos luego,
atiende a fines de prevención general positiva ( Jakobs). También se ha
llamado a los funcionalistas como normativistas, porque atienden a la norma
penal como máxima categoría científica, dentro del Derecho penal. Por eso, lo
que los normativistas llaman teoría general de la imputación tiene por misión
determinar a qué persona y bajo qué presupuestos puede castigarse para
lograr la estabilización de la norma: ha de castigarse al sujeto que se ha
comportado de forma contraría a la norma y culpablemente.
Por tanto, en esta doctrina funcionalista o normativista, como quiera
llamársele, los conceptos básicos de la teoría de la imputación jurídico-penal son
el comportamiento del sujeto, la infracción de la norma y la culpabilidad.
Conclusión
Para concluir con la investigación realizada es importante destacar que el
derecho penal prohíbe y sanciona con penas aquellas conductas que hacen
peligrar gravemente la subsistencia de la sociedad. Esas conductas se clasifican
en: formal, que no es más que, aquella conducta típica, antijurídica y culpable cuya
sanción se encuentra prevista en este Código Penal y material, que es todo acto
que ofende gravemente el orden ético – cultural de una sociedad determinada en
un momento determinado y que, por tanto merece una sanción. La teoría del Delito
reúne en un sistema, los elementos que, en base al Derecho positivo, pueden
considerarse comunes a todo delito o a ciertos grupos de delitos. La misma tiene
como objetivo teórico más elevado la búsqueda de los principios básicos del
Derecho Penal positivo y su articulación en un sistema unitario. Por lo que analizar
su concepto presupone acudir al concepto mismo de este derecho y de cada uno
de sus elementos (acción, tipicidad, antijuridicidad, culpabilidad) estos muestran la
enorme variedad de sentidos en que se puede entender a esta teoría.
A lo largo de la historia, con unos nombres u otros, se ha hecho uso de
diversos criterios para atribuir responsabilidad, para decidir quién es responsable,
a quién se le aplicará una pena o cuándo puede ésta rebajarse. Actualmente
llamamos como teoría jurídica del delito a la ordenación de esas reglas y criterios
de imputación en un sistema. Esto surge en Alemania tras la promulgación del
código penal de 1871. Los estudios de la evolución de la teoría del delito desde
hace ya más de un siglo, hasta la actualidad son: En primer lugar, el causalismo
positivista, bajo cuya influencia plantea el delito y la responsabilidad como datos
positivos, y realidades físicas explicadas mediante la causalidad y no la libertad.
En segundo lugar, los enfoques denominados neoclásicos, atienden a los valores
que se hallan presentes en los diversos elementos de la acción humana, la
libertad y la culpabilidad como reproche. En tercer lugar, se encuentra el finalismo,
que sirve para replantear el orden de las categorías de la teoría del delito, e ir
dotándolas de nuevo contenido. En cuarto lugar el funcionalismo, que es la
explicación y justificación de los contenidos de las categorías por las funciones
que cumplen en la sociedad o por sus consecuencias, es la finalidad de la pena y
su contribución al mantenimiento de la vida social. O finalmente son los principios
y categorías de la política-criminal, principio de legalidad, prevención, los que han
de dar contenido a cada una de las categorías de la teoría del delito.
Bibliografía
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2- https://estudiosjuridicos.wordpress.com/
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