UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
FACULTAD DE DERECHO
METODOLOGÍA JURÍDICA
VEGA ALTAMIRANO ZAIRA AKETZALI
Método Dialéctico
Tiene su origen en la antigüedad griega. Se retomó hasta la modernidad con Hegel y
Marx. Su esencia está determinada por las fuentes teóricas y científicas y por las
categorías fundamentales del movimiento, del espacio y del tiempo.
Ha tenido distintos significados a lo largo de la historia: se ha entendí como el arte del
diálogo y la discusión; como la lucha de los contrarios por la cual surge el progreso de
la historia; como una técnica de razonamiento que procede a través del despliegue de
una tesis y su antítesis, resolviendo la contradicción a través de la formulación de una
síntesis final; como el arte de ordenar los conceptos en géneros y especies; como un
modo de elevarse desde lo sensible hacia lo inteligible, es decir partiendo de la certeza
de los sentidos hacia el desarrollo de conceptos de un mayor grado de universalidad y
racionalidad; teoría y método de conocimiento de los fenómenos de la realidad en su
desarrollo y auto movimiento, ciencia que trata de las leyes más generales del
desarrollo de la naturaleza, de la sociedad y del pensamiento humano que surge en
oposición a la metafísica.
El método dialéctico constituye el método científico de conocimiento del mundo.
Proporciona al hombre la posibilidad de comprender los más diversos fenómenos de la
realidad. El método dialéctico al analizar los fenómenos de la naturaleza, de la
sociedad y del pensamiento permite descubrir sus verdaderas leyes y las fuerzas
motrices del desarrollo de la realidad.
La dialéctica tiene las siguientes características:
a) Todo está unido, nada está aislado, hay una conexión universal. La acción recíproca
entre dos cosas y sus relaciones complejas. El trabajador se adapta a las condiciones
que encuentra en la naturaleza y que ordena sus movimientos; pero la transforma por
el trabajo. Más aún: por el trabajo, el hombre se ha ido transformando paulatinamente.
b) Todo cambia. La realidad está en constante transformación. El cambio es debido a la
lucha de fuerzas contrarias en la esencia de las cosas.
Así, la dialéctica consiste en trabajar un tema visualizado su evolución en tres
momentos sucesivos: Tesis (planteamiento, primera idea) Antítesis (oposición, segunda
idea) Síntesis (resultado o combinación de la Tesis y la Antítesis, tercera idea).
El término «Dialéctica» se entiende según acepciones muy diversas. Reseñamos aquí
las siguientes:
(I) Como concepción no sólo de un método sino de la realidad al que aquél habría de
ajustarse. Se subraya aquí la movilidad o carácter dinámico de todo. La dialéctica
podría definirse como «la ciencia del movimiento» (Heráclito podría servir de emblema),
y se opondrá a metafísica, entendida como concepción de la realidad (y aún de la
realidad última) de un ser inmóvil (Parménides, Zenón). Objeción: Esta concepción es
muy indeterminada. Tendría que dar cuenta de por qué Zenón –o Parménides–, pese a
negar el movimiento en el plano de la realidad, han practicado el método dialéctico y
aun lo han instaurado; luego, no es por los «argumentos contra el movimiento por lo
que un pensamiento deja de ser dialéctico, como tampoco deja de ser metafísico un
pensamiento que propone como prototipo de sustancias eternas e inmóviles ciertos
corpúsculos materiales llamados átomos.
(II) Como concepción que defiende la «multilateralidad de relaciones» implicadas en
cualquier proceso real (frente a la restricción esquemática de un proceso cualquiera a
una «única línea» de relaciones, restricción en la que se haría consistir el modo de
pensar metafísico). «El término dialéctica –leemos en una exposición del 'materialismo
dialéctico'– significa que todo está interconectado y que hay un proceso continuo de
cambio en esta interrelación.» Emparentada con esta idea de dialéctica es la que
subordina la dialéctica a la totalidad (G. Lukács, L. Goldmann). La principal objeción
que levantamos contra esta concepción procede del que solemos llamar principio de
symploké [54], formulado por Platón.
(III) Como concepción que subraya la estructura de «retroalimentación negativa» de
ciertas totalidades o sistemas, llamados, precisamente por este motivo, dialécticos
(Klaus, M. Harris). Objeción: Consideramos gratuita tal propuesta reductora, puesto
que, sin perjuicio de que los sistemas dotados de retroalimentación negativa sean
dialécticos, no todo lo que es dialéctico tiene por qué ajustarse a tal modelo.
(IV) Concepciones que se proponen definirla en función de las contradicciones
implicadas en los procesos analizados (si bien los papeles que se atribuyen a estas
contradicciones pueden ser muy distintos). Esta concepción es la que tiene más
antigua tradición académica y escolástica (Platón, Aristóteles, Kant, Hegel). Nos
acogemos a esta acepción fuerte de término dialéctica. («Fuerte» no solamente por su
concreción, que comparte con la acepción iii, sino también por la magnitud de
problemas que plantea; sin por ello querer decir que las restantes acepciones no
susciten también «cuestiones de fondo», si bien su orientación más laxa permite diluir
las dificultades o, al menos, aplazarlas.) La razón objetiva que cabría aducir para
justificar esta decisión –que desde un punto de vista lexicográfico y doxográfico está
autorizada– la tomamos de la posibilidad de reducir las restantes acepciones a la
condición de casos particulares de la propuesta.
Fuentes:
[Link]
[Link]/2011/10/08/metodo-dialectico/
[Link]